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Servicios de limpieza El Cóndor Ltda

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Academic year: 2020

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(1)SERVICIOS DE LIMPIEZA. EL CÓNDOR LTDA.

(2) La encargada Bogotá Colombia, 2014 Fotografía Jorge Andrés Rodríguez Copyright © Todos los Derechos Reservados.

(3) SERVICIOS DE LIMPIEZA EL CÓNDOR LTDA.

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(5) SERVICIOS DE LIMPIEZA EL CÓNDOR LTDA Jorge Andrés Rodríguez. Universidad Distrital Francisco José de Caldas Facultad de Artes ASAB Proyecto Curricular Artes Plásticas y Visuales Bogotá, Colombia 2015.

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(7) SERVICIOS DE LIMPIEZA EL CÓNDOR LTDA Jorge Andrés Rodríguez Sierra. Monografía presentada como requisito para optar al título de: Maestro en Artes Plásticas y Visuales. Tutor. Maestro Adrián Gómez. Monografía de Pregrado Proyecto Curricular Artes Plásticas y Visuales. Universidad Distrital Francisco José de Caldas Facultad de Artes ASAB Proyecto Curricular Artes Plásticas y Visuales Bogotá, Colombia 2015.

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(9) .. Gracias por el apoyo incondicional, la motivación y la paciencia que tuvieron durante este proceso Todo mi amor por Jorge Enrique Rodríguez,Gladys Cecilia Sierra, Daisy Nataly Castellanos. Este trabajo de grado no hubiese podido realizarse sin el apoyo, colaboración y ayuda de Adrián Gómez. Gracias por brindarme su conocimiento, el cual fue un gran aporte, mil gracias. Quiero expresar mi gratitud a todas y todos los participantes del costurero de la memoria kilómetros de vida y memoria, en particular a Cecilia,Carmenza,Doris,Beatriz,Jacqueline,Blanca Nubia,Blanquita y Virgelina, de todo corazón las quiero mucho, mil gracias por la experiencia de vida que he aprendido a su lado, a Claudia Girón y Francisco Bustamante gracias por los aportes y las lecciones de vida durante este proceso en mi vida. Así mismo a las Madres de Soacha, Mafapo, Movice, solo me resta decirles que son un ejemplo para la sociedad..

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(11) CONTENIDO 15 RESUMEN Y DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO 18 SIN OLVIDO 22 LOS HIJOS DEL SOL 26 El NUEVO MILENIO 31 EL HUEVITO DE LA SEGURIDAD 35 PAIS DE MIERDA 41 EL COSTURERO “KILOMETROS: DE VIDA Y MEMORIA” 44 LA EMPRESA 57 EL ORDEN 60 LA ENCARGADA 68 LOS PRODUCTOS 79 IMPACTO ESPERADO Y CONCLUSIONES 81 CITAS, BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFIA. BOGOTÁ, COLOMBIA, SEPTIEMBRE, 2015.

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(13) El mal sufrido debe inscribirse en la memoria colectiva, pero para dar Una nueva oportunidad al porvenir. Tzvetan todorov. Juramento a la bandera en 4 tiempos, Bogotá Colombia, 2014 Fotografía Jorge Andrés Rodríguez, Copyright © Todos los Derechos Reservados.

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(15) RESUMEN. Colombia es un país ubicado en la parte noroccidental de Sur América, cuenta con una población de 46 millones de habitantes, la cual se distingue por su gran biodiversidad biológica y cultural; pero a diferencia del resto de países de Latinoamérica, Colombia sigue viviendo los estragos de un conflicto armado, que en la línea de tiempo lleva más de cincuenta años de conflicto interno, en el cual se enfrentan los actores armados legales e ilegales por el dominio geoestratégico de ciertos territorios y el control de la población. Esto produjo en el territorio nacional desapariciones forzadas, persecuciones, desplazamientos forzados tanto por amenaza o por desalojo de sus tierras, violencia sexual, reclutamiento forzado, masacres, torturas, ejecuciones extrajudiciales y tantas otras prácticas que suelen quedar alejadas de la esfera pública. Esta suma de hechos violentos en la nación, hacen que el conflicto armado en nuestro país sea una práctica cotidiana, dando origen a una actitud de indiferencia e insensibilización. Palabras clave: paramilitarismo, jóvenes, identidad, ejecuciones extrajudiciales, falsos positivos, orden social, terrorismo, territorio, memoria, impunidad, violencia.. DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO. El proyecto servicios de limpieza el cóndor Ltda. Trabaja desde el imaginario de una empresa dedicada a la prestación de servicios de aseo, dicha empresa hace referencia al estado, como modelo de empresa criminal asentada en el país, donde la encargada como representante legal de la empresa ejerce actividades de violencia simbólica a través del acto de limpiar las calles de la ciudad, reflexionando sobre qué es lo que queremos borrar, negar y ocultar. Sin embargo la finalidad del proyecto es la generar reflexión y construir memoria desde otro punto de vista. Este proyecto toca temas sobre la identidad, el espacio, el orden, el cuerpo y la memoria.. 15.

(16) Un pueblo incapaz de darle la cara a los males se merece su postración y su angustia. Pero cuando uno se pregunta donde están los que protestaron, los que se rebelaron, los que exigieron, los que se creyeron con derecho a reclamar un país más justo, más respetuoso, el pensamiento se ensombrece. Los héroes están en los cementerios, nos dice una voz al oído. Y entonces recordamos aquella pieza teatral en la que un personaje exclama: “!Desgraciado el país que no tiene héroes¡”, y otro le responde: “!No, desgraciado el país que los necesita¡” WILLIAM OSPINA: ¿Dónde está la franja amarilla?,1997. 16.

(17) Apreciado y querido lector: Usted está a punto de entrar en un relato basado en hechos reales, que hacen parte de mi experiencia de vida en los territorios de Kennedy, Soacha y Bogotá. Este trabajo pretende construir una postura crítica a las situaciones de violencia política.. La encargada, Bogotá Colombia 2014 Fotografía Jorge Andrés Rodríguez, Copyright © Todos los Derechos Reservados. 17.

(18) SIN OLVIDO. Fotografía: AFP De las 294 diligencias para la búsqueda de cuerpos hechas en la ciudad en los últimos 20 años, 122 han sido en la Comuna 13. 1. 1 El espectador, judicial, desaparecidos de la comuna 13 de Medellín llaga abierta del conflicto http://www.elespectador.com/noticias/judicial/desaparecidos-de-comuna-13-de-medellin-llaga-abierta-dearticulo-576109. 18.

(19) Pertenezco a esa generación de colombianos que crecimos viendo el bombardeo de imágenes y de información que generaba la violencia colombiana en los años 90, la cual era divulgada por los distintos medios de comunicación, cuando aun éramos unos niños y en su momento pensábamos en jugar con carritos, muñecos, soldaditos de plástico, futbol, trompo, cuadrito con las famosas bolitas de cristal, etc. Sin embargo ya experimentábamos de modo indirecto las sensaciones de nuestra propia realidad en el país, que en su momento por ser tan solo un niño, no comprendía los motivos por los cuales sucedían estos hechos en nuestra patria. Estas imágenes se acumulaban en mi cabeza y en mis pensamientos, como un archivo que hace parte de una etapa de mi vida y de la aún no superada historia de la nación. No recuerdo con precisión el momento exacto cuando adquirí un gusto por ver los noticieros y estar informado de lo que acontecía en el país, lo que sí me acuerdo, es cómo mi madre y mi padre me inculcaron a ver los noticieros, como regla establecida en mi hogar: que si no veía las noticias o no realizaba mis tareas, no podía salir a jugar a la calle con mis compinches, tampoco podía ver programas de muñequitos en la televisión, esta regla de mi hogar, definió y sembró de manera silenciosa el interés por la memoria. Durante estos años de mi vida recuerdo que empecé a crear una necesidad de preguntarme ¿por qué sucedían estos hechos violentos en el país?, ¿Por qué pasa esto?, ¿Para qué lo hacen? Pero las únicas repuestas que recibía eran: “que unos eran los buenos y los otros eran los malos”,eran respuestas en blanco y negro, la información seguía llegando y mi curiosidad sobre el tema aumentaba, para esta época yo creía que estaba a salvo de todo este conflicto mediatizado, por el simple hecho de vivir en Bogotá, la ciudad principal del país. Estaba en un entorno urbano, lejos de la zona rural donde ocurrían estos hechos sin verme afectado por las acciones de los malos, era como ver dos mundos, la ciudad como escenario de muchos cambios, de mutaciones y expresiones culturales, donde parecía que no ocurría nada, que todo estaba bien, y el otro mundo, el que me mostraba la televisión, el de las víctimas, desplazados, las masacres cometidas por paramilitares y guerrilleros,. atentados a los pozos petroleros, secuestrados, narcotráfico, retenes en las vías del país, sicarios, y las voladuras de torres eléctricas, que producían apagones y que en algunos casos nos obligaban a encender una velita por la noche, anunciándonos que en realidad no estábamos tan a salvo.. La encargada, Bogotá Colombia, 2014 Fotografía Jorge Andrés Rodríguez Copyright © Todos los Derechos Reservados. 19.

(20) Todos estos hechos me planteaban más interrogantes que años después comprendería. Surgiría luego una curiosidad alimentada por una sensación de miedo, recuerdo esa sensación de vacío en mi pecho cuando observaba las noticias o veía a mi padre en las mañana dirigirse a su trabajo, lo único que pensaba era que no le pasara nada, esta sensación o experiencia ocurre por la actividad que tenía mi padre para la época, donde logró ser de los últimos pensionados, antes de que se realizaran las reformas en las pensiones de los empleados colombianos. Mi padre fue operativo y asesor jurídico de la policía nacional, trabajó en esta institución durante 25 años, su labor estableció un vínculo que de una u otra forma nos insertaba, nos afectaba y nos hacía participes del conflicto armado colombiano, el empleo de mi padre nos condujo a modificar el comportamiento que mostrábamos como núcleo familiar ante la comunidad en esa época, recuerdo que no salíamos de la ciudad por temor de ser identificados como familiares de un funcionario de la policía nacional en algún retén de los que realizaba la guerrilla en las vías del país, en las actividades extracurriculares que realizaban los colegios fuera de la ciudad, no asistíamos por seguridad, pero en las pocas ocasiones en que llegamos a participar de estas actividades, procurábamos no llevar documentos que nos vinculara con la policía nacional “ carnet médico de la policía “ para poder pasar anónimos si se llegaba a presentar alguna situación fuera de lo normal, no asistíamos a eventos dentro de las instalaciones y clubes de la policía, por temor a un atentado, sin embargo la mayor intranquilidad de mis padres era que en alguna salida fuera de la ciudad fuéramos reclutados por alguna organización al margen de la ley.. De la serie Juramento a la bandera en 4 tiempos, Bogotá Colombia, 2014 Fotografía Jorge Andrés Rodríguez, Copyright © Todos los Derechos Reservados. 20.

(21) El guardar silencio ante muchos temas se volvió parte de nuestras vidas, porque cualquier comentario podría afectar a la familia, manejábamos nuestras actividades con bastante prudencia, éramos desconfiados y precavidos con las personas ajenas al núcleo familiar y nunca decíamos la actividad profesional que desempeñaba mi padre como funcionario del estado, la ocultábamos diciendo que trabajaba de secretario en una empresa. Dichas medidas eran el mecanismo que adoptamos como núcleo familiar para protegernos y se intensificaron ante la situación del país en los años 90, época en la que se ubica el mayor recrudecimiento del conflicto que se desarrolla entre 1988 al 2003; pero en la segunda mitad de la década de 1990 es cuando se presenta mayor auge de esta enfermedad en el país, debido a que ocurren muchas tomas armadas de poblaciones, desapariciones forzadas, masacres indiscriminadas de civiles, desplazamiento forzado masivo, los secuestros colectivos de civiles, militares y políticos, al mismo tiempo el narcotráfico alimentó y financió a los grupos armados en conflicto para su sostenimiento y el precio que puso el cartel de Medellín a la cabeza de los policías muertos en las ciudades a manos de los sicarios. Al hacer remembranza de estos sucesos familiares pensaba en cómo el conflicto armado afectó a cada miembro de la familia y cómo esto nos llevó a realizar cambios en la estructura de relaciones, en las funciones y en los roles del núcleo familiar, cambios que debimos afrontar, era un mecanismo de defensa, pero también una respuesta al peso que soportábamos. Aunque este recuerdo, mas allá de ser una experiencia de una etapa de mi vida, construye un vínculo que me acerca, me familiariza, me hace entender y comprender lo que han tenido que enfrentar las víctimas del conflicto colombiano. Forma parte de los recuerdos de muchos colombianos, porque todos en este país somos víctimas del conflicto, aunque algunos fueron espectadores del horror que se vivía en el momento y otros sufrieron directamente su accionar.. Magnicidios La encargada, Bogotá Colombia, 2014 Fotografía Jorge Andrés Rodríguez, Copyright © Todos los Derechos Reservados. 21.

(22) LOS HIJOS DEL SOL. Imagen publicada: Movimiento Nacional de Victimas de Crimenes de Estado MOVICE sábado, 31 agosto de 2013 http://nuncamasrisaralda.blogspot.com.co/2013_08_01_archive.html. 22.

(23) Soacha es un municipio en el departamento de Cundinamarca, su nombre se remonta desde la época precolombina del pueblo Guacha ( en lengua chibcha ) del imperio de los chibchas, cuenta la leyenda que sua quiere decir sol y cha significa varón, a Soacha se le conoce como ciudad del varón sol, o será como dice la cinta dorada del escudo “Sol Ómnibus Lucet” (donde el sol brilla para todos),por desgracia esta frase es el despertar a la realidad de un municipio que limita al norte con los municipios de Bojacá y Mosquera, al sur con los municipios de Sibaté y Pasca, al oriente con Bogotá Distrito Capital y al Occidente con los municipios de Granada y San Antonio del Tequendama. Soacha cuenta con 347 barrios aproximadamente distribuidos en 6 comunas y dos corregimientos rurales, en la actualidad es uno de los municipios colombianos que presenta mayor desorden físico, espacial y ambiental 2. Mis recuerdos del municipio nacen en 1998, cuando mis padres deciden trasladarse al pueblo (como lo llamo yo de cariño) Al comprar la casa en un conjunto residencial. Más allá de la búsqueda de un espacio amplio y cómodo para los nueve integrantes de la familia, lo que buscaban mis padres era alejarnos de los peligros de la calle, de los constantes robos, los problemas de pandillerismo y drogas en la población joven del barrio en el que vivíamos en el sector de Kennedy, estos problemas en la localidad motivaron a mis padres a cambiar de vivienda, por el temor a que yo terminara involucrado en el consumo de drogas, en una pandilla o fuera víctima de estas. Este traslado cerró una etapa de mi vida, se dejó atrás a los amigos de infancia, aquellas personas con las que pasé momentos agradables y con las que viví infinidad de travesuras que provocaban dolores de cabeza a nuestros padres. El recuerdo de ellos se mantiene presente, años después, mientras el ritmo de la vida se desarrolla, me encontré a una amiga de infancia, sentí alegría al verla y saber que estaba bien, en la conversación me contó que tiempo después de que yo me fui del conjunto, la situación se puso muy fea en el barrio, ella me contaba que algunos amigos/as se habían trasteado a otros sitios por la misma razón que tuvieron mis padres y que no volvió a saber nada de ellos, algunos de los que se quedaron terminaron sus estudios, pero a otros se los tragó el barrio, habían terminado en malos pasos con las pandillas, en venta de drogas, robos, tres de ellos pagaron el precio con la muerte por peleas entre pandillas, otros están pagando condenas por sus actos, Santiago que era el menor del grupo terminó muerto por la limpieza social y Carolina terminó consumiendo drogas, su adicción la llevó a pasar por varios centros de rehabilitación, pero desafortunadamente terminó en la indigencia. A veces veo a Carolina en mis recorridos de la Facultad de Artes ASAB hacia la Jiménez cuando voy a comprar materiales, ella habita en la zona conocida como la L. Soacha me abrió la puerta a una nueva experiencia de vida, me permitió habitar, observar la comunidad que reside en él, comprender los problemas sociales y humanos que ahí existen, marcó mi vida, construí una relación muy fuerte con mi hábitat, con el territorio, definió mi pertenencia con el municipio (me considero soachuno de corazón aunque mi cédula diga que soy de Bogotá), me llevó a tomar una postura crítica y finalmente fue la motivación para la construcción de este proyecto de grado y la razón de los errores y aciertos durante el proceso. En esa dinámica Soacha se convierte en un hábitat que me permitió ver un fragmento de la realidad del país. Al principio en mi nuevo hogar todo me parecía aburridor, era un conjunto residencial, no conocía a nadie y estábamos 5 familias conviviendo allí. Cuando empecé a habitar mi nuevo espacio todo era muy tranquilo, alejado del caos de la ciudad, no se escuchaba nada, así que en mis ratos libres me dedicaba a dibujar en alguna zona del conjunto observando ese nuevo espacio, este primer contacto con mi entorno próximo era contrastante, durante estos recorridos observaba los barrios 2 Alcaldía municipal de Soacha –Cundinamarca http://www.soacha-cundinamarca.gov.co/index.shtml#6. 23.

(24) periféricos, las fachadas arquitectónicas me mostraban las agudas condiciones sociales de sus habitantes, pensaba en la desigualdad de los territorios, en la diferencias de estratos, esta diversidad no era armónica, cavilaba que estos barrios periféricos se han dado en condiciones de desigualdad. Tiempo después empecé a hacer recorridos por la parte del conjunto que aún no habían terminado, esta parte del conjunto me permitió observar el municipio desde las alturas, recuerdo que me introducía en las casas y apartamentos en obra negra, después empecé a subir a una mezcladora de materiales para construcción, esta tenía una altura de 5 pisos aproximadamente. Cuando empecé a habitar esta zona lo hacía en las tardes, entre 4:00-4:30 PM, a esta hora los trabajadores no estaban laborando, permitiéndome acceder a las construcciones y tener la posibilidad de subir a la mezcladora, desde donde podía ver parte del municipio, contemplando la imponente montaña donde se encuentra: altos de Cazucá, ciudadela Sucre, la cantera de Soacha, San Mateo y los barrios periféricos del conjunto: La María, Los Olivos, Parte del León XIII. Observar el municipio desde esta altura hizo más evidente mi percepción, dado que a esa altura se veía más de un solo contraste social, eran varios los asentamientos de Soacha que me producían una imagen contrastante, se proyectaba aún más la aguda situación del municipio, de sus habitantes. Esta observación era un reconocimiento del otro, reflexionaba sobre sus problemáticas dentro del orden social de la nación, pensaba en el municipio como un espacio de tensión territorial, por las diferentes condiciones sociales que observaba, Soacha se me presentaba como una gran colcha de retazos, la cual ha sido tejida por la historia conflictiva del país, las seis comunas de Soacha constituyen esos retazos resultantes de la diversidad del conflicto en Colombia. Sin embargo para aquel momento, el observar el municipio en las tardes me invitó a conocer, quería explorar este sitio, comencé a recorrer las calles de los barrios periféricos del conjunto ofreciéndome a hacer las compras de la casa, este fue pretexto con el que podía salir a hacer pequeños recorridos para irme familiarizando. Poco a poco me fui adentrando en estas zonas, donde observaba aquellos barrios prudentemente, para aquel entonces yo no tenía ni idea a lo que me estaba exponiendo en mis recorridos a mis 15 años, para ese entonces la comuna 4 del municipio (cazucá) sufría enfrentamientos entre la guerrilla y los paramilitares por el control de la zona. Gracias a estos recorridos cogí confianza y empecé a probar la calle, comencé a pasar más tiempo patinando en mi tabla (monopatín), pasaba horas montando tabla en el conjunto de al lado, donde hice nuevos amigos. Con el parche (grupo de amigos) empecé a estar en la calle hasta altas horas de la noche, nuestra intención era salir a practicar un deporte extremo, pero la calle lo lleva a uno a vivir otro tipo de experiencias, el estar montando tabla, nos llevó a enfrentarnos con los ladrones de la zona para no dejarnos robar, aprendimos a distinguir a los jibaros del barrio (expendedor de droga),a ver cómo venden y hacen sus vueltas (trabajo) como dicen ellos, y simular como si no hubiéramos visto nada.. 24.

(25) La calle nos pegó una buena cantidad de sustos por la limpieza social que hacían en el municipio constantemente, recuerdo que muchas veces estábamos patinando, cuando de pronto nos sorprendía la camioneta merodeando por la zona, haciendo recorridos de lado a lado y dejando panfletos, sus famosas listas negras, eso nos obligaba a entrarnos temprano y a pasar días en la casa, además de escuchar los rumores en las tiendas de los muchachos que aparecían en las listas. Recuerdo en los panfletos alertas como esta: “los niños buenos se acuestan a las 8 o si no nosotros los ponemos a dormir” Sin embargo, el estar en la calle, el habitar el municipio, me mostró la situación social de primera mano, lo que tienen que vivir los habitantes del municipio, algunos por estar en malos pasos, otros por estar donde no debían o simplemente les tocaba vivirlo, esta experiencia de vida se tornó distinta a partir de la llegada del bloque capital de las autodefensas en el año 2000, la violencia tomó otra dinámica con la entrada de estos grupos en el municipio.. La guerra en este país, se basa en la tierra, en la intolerancia y el rechazo a los pobres con el fin de sostener la avaricia de otros. Palabras de una mujer víctima del conflicto. 25.

(26) EL NUEVO MILENIO Ser joven en un territorio de violencia no es fácil, es ser observado como sospechoso, es ser etiquetado, es ser discriminado cómo te vistes, por la música que escuchas, por tus prácticas, por tus hábitos, el parche de amigos en la esquina del barrio es mal visto, así uno no esté haciendo nada indebido o no ande en malos pasos. El estar en la calle hace que te pongan la etiqueta de malandrín, te juzgan sin conocerte, habitar la calle como persona joven, es enfrentar el estigma que te pone la sociedad o un grupo armado. Es muy cierto, en la calle existe de todo, tanto jóvenes buenos como malos, pero es muy notorio con la llegada de grupos armados dentro de sus dinámicas de instaurar un orden social, que la población joven sea la primera afectada por su accionar y a su vez sea sometida al control de estos agentes de violencia dentro del territorio, a los jóvenes se les asesina, la muerte se convierte en un método de dar ejemplo y de control, esta práctica sistemática de ejercer violencia tiene periodos de auge y disminución, es dirigida a un grupo de personas que tienen en común aspectos, o su pertenencia a grupos sociales marginados y el asumir comportamientos rechazados por los agresores. En parte es comprensible que la sociedad y la comunidad juzgue a los jóvenes que habitan la calle en sus ratos de esparcimiento o que se agrupen para compartir un rato, una comunidad que tiene que afrontar problemas de pandillas, la venta de drogas y el consumo de las mismas, las operaciones de grupos paramilitares o guerrilleros en la zona, el reclutamiento de jóvenes y a su vez estos grupos están ejerciendo y disputándose el control simultáneamente en el territorio, esto hace que los habitantes del lugar no vean a las personas jóvenes que permanecen o habitan la calle con buenos ojos. El habitar y el convivir con estos actores a diario, como el pan de cada día, fue una experiencia de vida que me tocó aprender y vivir, en parte por callejero o (como me decía mi madre) por andar buscando lo que no se me ha perdido en la calle por andar subido en esa patineta y en parte por el territorio en el que vivía. Desde enero de 2001 Carlos Castaño hizo el anuncio oficial a través de entrevistas con los medios de comunicación de la presencia de las AUC en Cundinamarca y Bogotá por medio del “Frente Capital”. Según sus declaraciones, la nueva unidad urbana se conformó con hombres que aportaron los frentes que operaban en la región del Sumapaz (Frente Campesino por el Sumapaz y el Bloque Centauros del Llano de las AUC), las autodefensas del Tolima y Quindío, y las Autodefensas de la zona esmeraldifera de Cundinamarca y Boyacá (Autodefensas de Cundinamarca, de las AUC), para frenar el abastecimiento a la guerrilla de material de intendencia, campaña y de guerra que sale de Bogotá, especialmente por Ciudad Bolívar, Kennedy y Usme. En el anuncio también señaló que el nuevo frente de las AUC operaría en los cascos urbanos de los municipios de Soacha, Facatativa, Sasaima, Tunja y la Calera, y actuaría bajo la dirección del estado mayor central de las autodefensas campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU).. 26.

(27) Como se señaló atrás, la presencia de las AUC se había consolidado durante los años finales de la década de los 90, tanto en el oriente como en el suroccidente de Cundinamarca, por medio de asesinatos selectivos y amenazas contra alcaldes y dirigentes cívicos, cuyos nombres eran relacionados en “listas negras” de personas acusadas de ser colaboradores de la guerrilla y declaradas “objetivos militares”. Fue durante este periodo, cuando se registraron las primeras incursiones paramilitares en la ciudad de Bogotá, particularmente en urbanizaciones con proyectos de vivienda popular, organizadas por asociaciones con vinculación a grupos de izquierda, como ocurrió en el caso de nuevo Chile en Bosa, así como en la cabecera urbana de Soacha, en la zona de altos de cazucá, ubicada en inmediaciones de los límites con la localidad bogotana de Ciudad Bolívar. En febrero de 1997 una incursión paramilitar en el barrio villa mercedes de ese municipio término con la ejecución de un poblador, luego de haberlo torturado y quemado. En junio de ese mismo año se atribuye a paramilitares seis muertos y seis heridos en un ataque a un campo de tejo donde se celebraba una fiesta en el sector de altos de cazucá”3. Este reconocimiento público, mostraba la avanzada de los grupos paramilitares por tomarse el control de una de las entradas y salidas de la ciudad de Bogotá, esta situación de conflicto armado en la periferia de Bogotá hace que se incrementen las acciones de limpieza social en el municipio. Recuerdo que los grupos de limpieza social operaban más seguido en nuestro conjunto, se escuchaba en las tiendas de mi barrio que habían visto a los paramilitares haciendo rondas en la noche cerca al conjunto, entre los jóvenes entró el pánico, al son de los rumores nadie joven salía o estaba hasta altas horas de la noche por el miedo a que le pasara algo, otros apoyaban las prácticas de merodeo y control en la zona, esa falsa seguridad en parte daba tranquilidad al comercio por que los robos disminuían, pero con el pasar de los días aparecieron listas negras, panfletos y algunos grafitis alusivos a las AUC, obligando al comercio a cerrar más temprano de lo habitual, lo que implicaba pérdidas económicas. En varias ocasiones aparecieron cadáveres en las zonas verdes del conjunto, nadie vio nada, no se escuchó nada, simplemente aparecieron como por arte de magia, solo quedaba el vacío de lo sucedido archivándose en mis recuerdos como una huella innegable del poder y del auge de estos grupos que operaron en su momento en el municipio, después de varios días de lo sucedido el conjunto volvía a la normalidad. Estos hechos me hacían pensar en el modo o como estos grupos de limpieza exaltaban en sus víctimas aquellas cualidades o comportamientos que la sociedad rechaza, como clasifican a determinados grupos de personas desde la delincuencia, la drogadicción o la marginalidad, etc. Alterándose su identidad de manera tal que no se reconoce a la víctima como pepito Juárez asesinado en el barrio puerto alegre de Soacha, por ejemplo, si no, a un raponero o a cualquiera que represente esa cualidad despectiva. Vacunas La encargada, Bogotá Colombia, 2014 Fotografía Manuel Alexander Copyright © Todos los Derechos Reservados. 3 Bernardo Pérez Salazar, los grupos paramilitares en Bogotá y Cundinamarca, 1997-2005. 27.

(28) Paralelamente a mi experiencia en el sitio donde resido; en el país sucedían muchos hechos semejantes que de una u otra forma se articulan y hacen parte de esta experiencia tanto personal como histórica, recuerdo el rompimiento de los diálogos de paz durante el gobierno de Andrés Pastrana, este proceso se desarrolló desde 1998-2002 con la guerrilla de la (FARC) en medio de hostilidades entre las partes en conflicto, los medios de comunicación para la época informaba que este proceso se daba a través de una dinámica participativa de diferentes organizaciones sociales, líderes comunitarios, movimientos políticos y ciudadanos del común, con el fin de construir aportes para pactar una paz, sin embargo a pesar de la esperanza puesta en esta negociación, el proceso no se logró, durante este proceso sucedieron hechos de violencia que fueron la constante durante la negociación, Pastrana tomó posesión como presidente de Colombia el 7 de agosto de 1998. En su discurso inaugural reiteró su disposición a dialogar con las FARC. 4 Frente a esta disposición del gobierno los combates seguían, la revista semana en uno de sus artículos publicó: El ataque a Mitú es la prueba de que para las FARC el proceso de paz es una cosa y la guerra es otra. “Pero lo que más llamó la atención de las autoridades fue la última aseveración de Briseño a los comandantes de frentes: “Compañeros: el mando central de la organización quiere recordarles a todos que estamos en guerra y seguiremos en guerra. Nada, ni nadie, puede distraer nuestra actividad. Nosotros continuamos en posición de combate”. El mensaje del ‘Mono Jojoy’ pasó inadvertido para la opinión pública en medio de tantos muertos, heridos y secuestrados que dejó la toma de Mitú.5 Esta toma guerrillera a Mitú anunciaba la infinidad de sucesos violentos que le esperaban al país, el proceso de paz en ese momento era el gran telón donde otros grupos “autodefensas” hacían de las suyas y tomaban aún más fuerza en medio de las negociaciones: El 12 de octubre de 1998 Masacre de Ciénaga, Magdalena. Miembros de las autodefensas asesinaron a 14 campesinos. 6 25 de octubre de 1998 Masacre de San Carlos, Antioquia. Los paramilitares asesinaron a 19 personas en el casco urbano y dos veredas. De acuerdo a un estudio del Centro de Memoria Histórica, entre 1995 y 2005, San Carlos sufrió 33 masacres, 23 de ellas, con más de 200 víctimas, cometidas por paramilitares, y 20.000 de sus 25.000 habitantes fueron desplazados. A partir de la desmovilización de los paramilitares, la población ha protagonizado uno de los procesos de retorno más exitosos del país. 7 La ruptura de los diálogos de paz complejizaron el conflicto en Colombia, la guerrilla desencadena acciones para mostrar su poder y las autodefensas o grupos paramilitares aumentaban su auge en el territorio nacional, evidenciando la ineficiencia y la influencia del mismo estado con los grupos paramilitares, hemos crecido con la imagen de que las guerrillas en Colombia son el eje del mal, pero el estado colombiano ha cometido muchos errores y crímenes contra su población. El desangre que más a ayudó a agravar la situación de orden político en el país, inicia con el apoyo del estado a las cooperativas de vigilancia “convivir”, estas estructuras según decreto ley 356 de 1994, que firmó el entonces ministro de defensa Rafael Pardo durante el último año de mandato de Cesar Gaviria, el cual habilita a los gobernantes regionales para otorgarles personerías jurídicas a las convivir. 4 El tiempo.com, la zona de distención paso a paso, publicación 5 de octubre de 2005 http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-684002 5 Semana, nación, el síndrome de Jacobo, http://www.semana.com/nacion/articulo/el-sindrome-de-jacobo/37900-3 6 Semana http://www.semana.com/especiales/proyectovictimas/cronologia/index2.html 7 Semana http://www.semana.com/especiales/proyectovictimas/cronologia/index2.html#. 28.

(29) Un año después Álvaro Uribe Vélez siendo el gobernador de Antioquia se apoya de este decreto para implementarlas en el departamento de Antioquia, durante el gobierno de Samper se construyeron 400 de las cuales muchas son el origen del problema paramilitar que sufrió el país. Ante esta situación el país estaba en desorden, por un lado el fracaso del gobierno en la negociación de paz, el auge de los grupos armados y ante las próximas elecciones presidenciales de 2002 que definirían el rumbo que tomaría el Estado ante la situación de orden público. Para el 2002 la Nación ya cargaba el peso de su reciente historia, el secuestro de 285 personas en la iglesia la María en Cali por parte del ELN, las voladuras de torres eléctricas como estrategia usada por las guerrillas con diversos propósitos políticos, el asesinato de la ex ministra consuelo Araujo, el asesinato de Jaime garzón, la incursión de las ACCU en el corregimiento de santa Isabel, Curumaní, la hormiga, la gabarra, la masacre del salado en el año 2000. La revista semana en su publicación la caldera del diablo: Detrás de las masacres de los paras en Bolívar no se esconde solamente la decisión de Castaño de impedir que se lleve a cabo allí la convención con el ELN. Hay además, una guerra por el oro y la coca de la zona. El pasado martes en la noche el director del Cuerpo Técnico de la Fiscalía General de la Nación, Pablo Elías González, apareció en los noticieros de televisión y con voz pausada hizo un estremecedor relato de lo que unas horas antes había presenciado en el corregimiento de El Salado, Bolívar. González dijo que las autodefensas habían llegado a El Salado y después de bailar y tomar ron con los campesinos del corregimiento habían iniciado una noche de terror que terminó cuatro días después. “Masacraron a las personas. Lo hicieron en la iglesia, en la cancha de baloncesto del pueblo. Los torturaron y después los degollaron. Lo hicieron durante cuatro días. La gente del pueblo decidió huir y hoy El Salado es un pueblo fantasma. La violencia y la degradación de la guerra han llegado a tal punto que las muertes ya no se dan en combate sino con una población” .8 Esta acción de violencia también nos mostró la negligencia con la que actuó la fuerza pública en el salado, evidenciando las graves fallas y la corrupción en el gobierno nacional, pero este hecho trágico en el corregimiento del salado se sumó a la larga lista de masacres y acciones violentas cometidas en la Nación, que se añaden a la cadena de la historia reciente del país, estos hechos prepararon el terreno para sembrar las bases de la famosa seguridad democrática. Haciendo memoria de lo que sucedió el 23 de febrero de 2002 por el secuestro de la candidata a la presidencia Ingrid Betancourt y su jefe de debate clara rojas por miembros de las FARC, cuando se desplazaban entre la ciudad de Florencia y la población de san Vicente del Caguán, recuerdo que este hecho estremeció al país, recuerdo la tensión en los medios de comunicación y las noticias haciendo referencia a las advertencias que le hicieron a la candidata para no viajar a la zona, por la fuerte presencia de guerrilleros y las declaraciones de los Ministros ante los medios, señalando que ella era la responsable de su secuestro, era todo un espectáculo de los medios de comunicación, esto me hacía pensar en la desigualdad social del país, pensaba que si hubiera sido otra persona la que hubiera sido secuestrada en ese momento, no hubiera existido tanto despliegue de los medios. Pero este secuestro tenía en la incertidumbre al país, no se sabía que iba a suceder en materia de política y seguridad, este hecho marco el inicio de una nueva etapa del conflicto en Colombia, se hablaba de una guerra total en el país, la cual se hizo más cruel y dura con la llegada del nuevo presidente, que la mayoría de los colombianos creía y así sucedió era Álvaro Uribe. 8 La caldera del diablo, semana. http://www.semana.com/nacion/articulo/la-caldera-del-diablo/41402-3. 29.

(30) De la serie registros de manifestaciones Bogotá Colombia, 2013 Fotografía La encargada Copyright © Todos los Derechos Reservados. 30.

(31) EL HUEVITO DE LA SEGURIDAD DEMOCRÁTICA. ADVERTENCIA El contenido del siguiente capítulo puede tocar y herir susceptibilidades políticas, para algunos podría ser ofensivo, adicionalmente el texto no hace parte de una postura política del autor, si no, del ejercicio discutible de unos sucesos ocurridos en el país, la ejecución del texto fue realizada y estructurada, por un repertorio de datos e informaciones recogidas en los diferentes medios de comunicación: noticias, periódicos, radio, TV, información de la Web, redes sociales y comentarios de la sociedad, los fines del texto son artísticos, los cuales hacen parte de la experiencia y del ejercicio de indagación sobre el tema, concluyo que la lectura corre bajo su propia responsabilidad, la interpretación del texto es personal. Gracias por su comprensión.. 31.

(32) A qué horas sucedió el embrujo, ese hechizo autoritario que nos abrigó y se convirtió en nuestra única salida del conflicto interno, que vivimos hace 50 años en la Nación. Como un país puede pensar en una paz por medio de una guerra, por un lado estaba el rechazo de la sociedad colombiana a las acciones guerrilleras, donde se violaron sistemáticamente los derechos humanos de la población, el secuestro, el reclutamiento forzado de menores, el uso indiscriminado de armamento contra poblaciones, la ruptura de los diálogos con la guerrilla, el secuestro de Ingrid Betancourt, la presión que ejercían los paramilitares, o será, que esta paz por medio de la guerra era la respuesta al fracaso de una sociedad destinada a debilitar o acabar con la guerrilla en el país a cualquier precio. Muchas cosas, son las que se dicen del gobierno del ex-presidente Uribe, su figura recalcitrante bajo el lema, mano firme corazón grande, nos encaminó como nación perdida, a una guerra personal. No solo es el hecho, de ser declarado anticomunista por su doctrina, si no por el hecho, de que su padre fuera secuestrado y asesinado por la guerrilla. Hechos que refuerzan en el mandatario el proyecto de guerra en el país, permitiéndole a las fuerzas militares toda libertad, para desarrollar una guerra sin control, un gobierno que permite una estrecha relación de las fuerzas militares y políticos, con los grupos de exterminación privada, un gobierno fanático a la guerra, en el cual prima la idea de perseguir y exterminar a los actores armados, como única opción de solución política. La administración de Uribe, estableció una fuerte relación con las políticas norteamericanas, dicha afinidad surge, desde los atentados del 11 de septiembre del 2001, cuando hasta ahora era candidato a la presidencia de Colombia, para ese entonces el gobierno norteamericano inició la lucha internacional contra el terrorismo, en la que se promovía, la idea de exterminar y perseguir a los enemigos de América, donde nuestro problema interno, terminó siendo parte de esa estrategia al año entrante. El cambio en la definición del problema interno del país, permitió pasar de conflicto armado interno, a la figura de lucha contra el terrorismo, llevando nuestro problema a una escala global, esto abrió las puertas del país, a la adquisición de armamento pesado con tecnología de punta, asesores militares y un gran aumento de fondos, para financiar el plan Colombia, para erradicar los cultivos de planta de coca en la Nación, con el fin de destruir o reducir los fondos económicos, con los que se financian las guerrillas en el país, generando un enorme daño ambiental y social, ampliando la taza de desplazados en el territorio, hechos que aprovecharon los paramilitares para incursionar en el campo y robarse las tierras, provocando masacres sustentadas en la participación de apoyar al gobierno en la lucha contra la insurgencia, pero en el fondo era de una u otra forma la de obtener los recursos y adquirir estos territorios, como corredores estratégicos para el tráfico de drogas. Sin embargo, estas políticas en sus inicios en la administración de Uribe, desarrollan un incremento en el reclutamiento de jóvenes a las fuerzas militares para prestar el servicio militar obligatorio en el país, como habitante del municipio de Soacha, tuve que afrontar en más de una ocasión, las llamadas batidas que realizaba el ejército, para la incorporación del servicio militar hasta el momento en el que obtuve dicho documento.. 32.

(33) Este aumento en las incorporaciones sucedía por la inversión en recursos estatales, para el aumento del pie de fuerza militar como dispositivo de su política de seguridad democrática, llevando al país a generar un gasto exorbitante de dichos recursos, duplicando el gasto militar en todos los sectores para la defensa del país, permitiendo construir una seguridad que combatía a la guerrilla, esencialmente para su derrota, combatía a la delincuencia y era incluyente, al involucrar a la población civil a la red de informantes. Esta falsa seguridad era un distractor que le permitió a muchos colombianos poder salir a pasear tranquilamente por las carreteras del país, permitiendo por un instante tomar aire y refrescarnos de la situación, dicho ambiente de seguridad y control ganado por el estado en el territorio, ocultaba los graves crímenes que estaba cometiendo el estado y su mano derecha, los paramilitares en otras regiones. Durante esta administración nuestro país afronta una fuerte política nacionalista, la Nación era conducida a las viejas formas de pensar la política que propuso el nazismo, el fascismo y el franquismo en Europa, se implementaron métodos de vigilancia estricta contra sus críticos y opositores, surgieron las famosas chuzadas telefónicas para perseguir y acosar a quienes se atreviesen a contradecirlo, el criticar sus políticas era ser considerado traidor o terrorista. En el país se vuelven habituales los retenes militares, los allanamientos, los registros, las detenciones, la ocupación militar de escuelas, parques, centros culturales, las redes de informantes, estas acciones que hacían parte de nuestra cotidianidad y de nuestras relaciones sociales, eran determinadas por la lógica de la guerra. El conflicto armado colombiano llevó al país, hacia nuevas formas de autoritarismo, dentro de la misma institucionalidad que promueve el estado, las estrategias bélicas del gobierno y de los grupos al margen de la ley (autodefensas y guerrillas) hacen difícil construir una paz sostenible en la región, esta administración se estructura en una violencia política recurrente y los grupos de autodefensa amparados por el Gobierno, fueron creciendo y tomando más fuerza de la que ya tenían en el país, gracias al amparo y la tolerancia del Gobierno Nacional con estos grupos de autodefensa. Este auge del autoritarismo restringió y excluyó las formas democráticas participativas. Los paros y las manifestaciones sociales aumentaron, los enfrentamientos con otros mandatarios fueron el espectáculo del diario vivir en los medios de comunicación, pero su enfrentamiento con Hugo Chávez, puso al país en tensión ante una posible guerra con el país vecino. Pero en 2006, su administración logró la desmovilización de las AUC, este hecho fue uno de los más controvertidos de su administración, dado que este grupo al margen de la ley se hizo tristemente célebre por sus despiadadas masacres, los brutales métodos de tortura y descuartizamiento que aplicaron contra la población en las zonas rurales, este autoritarismo llevó al país a una crisis humanitaria, que se manifestó en el aumento de desplazados hacia las principales ciudades del país, la intolerancia y la insensibilidad de la sociedad colombiana ante la situación que se afrontaba. Las masacres y los desplazamientos en el país disminuyeron con la desmovilización de las AUC (pero no cesaron) sin embargo, uno de los tantos escándalos que demostró la barbarie estatal del gobierno colombiano, son los famosos falsos positivos o ejecuciones extrajudiciales, realizadas por las fuerzas militares, esta deformidad que sale a la luz en 2008 reafirma como en Colombia existe un exterminio a la diferencia, bajo los discursos de justificación de muerte y represión social, donde el drama de la pobreza se convierte en delito y pena de muerte.. 33.

(34) Toda esta deformidad moral producto del conflicto armado colombiano, muestra el deterioro de la estructura social y de poder de quienes gobiernan esta Nación, un gobierno que permite la eliminación de los que no son considerados iguales, un gobierno que ha justificado creando y financiando grupos paramilitares, para la destrucción de la dignidad humana y los tejidos sociales y culturales del país. En Colombia han ocurrido más de 3 mil ejecuciones extrajudiciales entre 2002 y 2009, estos crímenes muestran la crueldad con la que actúan las fuerzas militares y el gobierno nacional en su fin de lograr efectividad, en los supuestos combates con grupos al margen de la ley, esta realidad que salió a la luz con los jóvenes de Soacha, fusa y ciudad Bolívar; y que fue dada a conocer por los medios de comunicación. Muestra como en Colombia, la práctica del terrorismo de Estado ha sido una constante en la historia del país y hoy en día se ha albergado en otras políticas estatales, la acción violenta de esta práctica se ha ampliado a lo que se refiere al concepto de enemigo, en sus inicios eran objeto de esta práctica los opositores políticos; pero con los falsos positivos, el margen se amplía hasta la población civil. Al día de hoy, no existe un pleno esclarecimiento de los hechos y son muy pocas las sanciones y condenas a los responsables de estos crímenes de lesa humanidad, esta situación nos permite dimensionar las falencias que afronta la investigación penal en Colombia, el caso de Soacha es el caso emblemático de los falsos positivos, fue conocido nacional e internacionalmente, este caso saca a relucir la impunidad reinante a los derechos de las víctimas y a la verdad.. “Hasta entonces, al parecer, seguirán prevaleciendo el secreto y la Impunidad sobre la transparencia y la justicia en Colombia” Michael Evans- Revista Semana, 7 de enero de 2009,”. 34.

(35) PAIS DE MIERDA. Magnicidio La encargada, Bogotá Colombia, 2014 Fotografía Jorge Andrés Rodríguez Copyright © Todos los Derechos Reservados. 35.

(36) Colombia es un país ubicado en la parte noroccidental de Sur América, cuenta con una población de 48, 202,617 millones de habitantes aproximadamente 9, nuestro país se distingue por su gran biodiversidad biológica, cuenta con 35.000 especies de plantas en todo su territorio, 3.000 especies de vertebrados, 1800 especies de aves, 27 clases propias de reptiles, 712 tipos de anfibios, 127 especies de peces, centenares de paramos, petróleo, carbón, oro, níquel, plata, platino, gas natural, esmeraldas, frutas, verduras, café, costas, dos mares, ríos, tierras cultivables y ganado. Colombia siendo un país tan rico, un país donde todos podríamos compartir equitativamente esa riqueza, para obtener una mejor calidad de vida. Pero por el contrario en nuestro país se mata a diario, mueren 59 defensores de derechos humanos al año aproximadamente, por lo menos 220.000 personas han muerto a causa del conflicto, 106.000 están desaparecidos en el registro de víctimas del Gobierno, 3.888.309 desplazados existen en Colombia hasta 2011, lo equivalente a la población de atlántico y Risaralda juntas, 993 muertos entre civiles, fuerza pública y guerrilleros en situaciones de guerra,18.000 menores han sido reclutados como combatientes, 64.000 hectáreas del país están destinadas a la coca, el vapor de mercurio esta entre 192 y 679 microgramos por metro cubico de aire, cuando lo máximo permitido es de 0,025, todo este dominio de lo violento en nuestro país, además de obstaculizar y afectar a la población civil, también ha victimizado a la naturaleza. Paradójico observar tanta vida natural y muerte social, política, tanto irrespeto a la vida del otro, a su dignidad al mismo tiempo. Se pregunta uno, qué es lo que pasa, es absurdo este contraste entre vida y muerte, queda uno impotente al no poder decir, si es una mala administración, la corrupción de nuestros mandatarios, es un grave problema social o es todo al mismo tiempo, pero. Será que es precisamente tanta riqueza no compartida y mal administrada, la que genera guerra, por la necesidad del ser humano de obtener poder, control y dominio total de un territorio. Nuestro país no ha tenido las manifestaciones de las dictaduras que asolaron el continente latinoamericano en décadas pasadas; pero se ha alimentado de las mismas prácticas. Esta lucha política de los actores armados legales e ilegales por el dominio geoestratégico de ciertos territorios, y el control de la población bajo un orden, ha realizado en el territorio nacional desapariciones forzadas, persecuciones políticas, desplazamientos forzados, tanto por amenaza o por desalojo de sus tierras, violencia sexual, reclutamiento forzado, masacres y tantas otras prácticas, que suelen quedar alejadas de la esfera pública y que a su vez, se convirtieron en el pan de cada día. Prácticas que son tan cotidianas en nuestro diario vivir, a las que nos acostumbramos, que nos transportaron y sembraron en nosotros, la semilla de la indiferencia, convirtiéndonos en cómplices, por practicar el silencio de lo que ocurría en el país. Lo peculiar es que hablamos de nuestro país, de un formal régimen civil, que se idolatra por ser una de las democracias más estables y antiguas del continente. Nos galanteamos, de que el poder militar ha sometido a un sector de la población civil, del no respeto por el otro, al exterminio de la diferencia, la represión social, la intolerancia bajo la justificación de muerte y aún más grave, es la condición de pobreza que afronta gran parte de la población, condición que en nuestro país parece ser un delito del cual se paga con la muerte. La violencia producida en el conflicto armado, se instaló en nuestra sociedad como una enfermedad, que ha invadido a todas las esferas sociales de nuestro país, paradójicamente se puede decir que ha corroído a la nación entera, a sus actores y sus lógicas específicas dentro del marco del conflicto armado colombiano. Permitiendo o Imponiendo la eliminación de quienes no se consideran iguales, dicha enfermedad que fue propagada en algún momento, por quienes ejercieron o ejercen el poder en nuestro 9 Colombia. Com / Colombia info/ Estadísticas –Población, Fuente departamento Administrativo Nacional de Estadística ( DANE) http://www.colombia.com/colombia-info/estadisticas/poblacion/. 36.

(37) país, aquellos que crearon y financiaron el paramilitarismo con el fin de eliminar a sus enemigos, bajo la supuesta noción de la democracia. Pero, más allá de las acciones destructoras, lo que se observa es el daño que se le hizo a la dignidad humana, al tejido social y cultural en el país. Al punto de ponerle precio a la vida, bajo métodos criminales, como las ejecuciones extrajudiciales o también conocidas como falsos positivos dentro del marco del conflicto armado. Todas estas situaciones me empezaron a generar interrogantes sobre el modelo de sociedad y de estado democrático en el que vivimos en Colombia. Durante el proceso de indagación con el cual empecé a construir este proyecto, con el que aspiro al título de profesional en artes. Las preguntas surgían y poco a poco aumentaba mi inconformidad, como ciudadano y como ser humano de este país. Sin embargo lo ocurrido con los jóvenes del municipio de Soacha en el año 2008 incitó y dio rumbo a este proyecto. Este primer paso del proyecto servicios de limpieza el cóndor Ltda. Está enfocado a construir un contenedor de memoria, como idea principal. Sin embargo, esto hace que me pregunte sobre ¿qué tipo de memoria quería construir? En el ¿por qué? Y ¿para que la quería construir? Estas primeras preguntas sobre la memoria me llevan a hacer una revisión de los ejercicios que hasta el momento había presentado, en mi formación como estudiante de arte, encontrando que muchos de mis trabajos tenían una carga política, entendida esta, como parte del problema armado que afrontamos en el país o planteaban la intolerancia y la agresión a ciertas colectividades, como un ejercicio cotidiano de violencia en la sociedad. “«En tanto que archivo» se halla efectivamente la necesidad de vencer al olvido, a la amnesia mediante la recreación de la memoria misma a través de un interrogatorio a la naturaleza de los Recuerdos. Y lo hace mediante la narración. Pero en ningún caso se trata de una narración lineal e irreversible, sino que se presenta bajo una forma abierta, reposicionable, que evidencia la posibilidad de una lectura inagotable. Lo que demuestra la naturaleza abierta del archivo a la hora de plantear narraciones es el hecho de que sus documentos están necesariamente abiertos a la posibilidad de una nueva opción que los seleccione y los recombine para crear una narración diferente, un nuevo corpus y un nuevo significado dentro del archivo dado”10.. 9 Anna Maria Guasch LOS LUGARES DE LA MEMORIA: EL ARTE DE ARCHIVAR Y RECORDAR Pag 158. 37.

(38) Titulo: el día de la madre óleo sobre tela, Año 2011, trabajo realizado para la clase de bidimensional IV con el maestro Rivas. Titulo: Productos, instalación fotografías sobre recipientes de carne hechos en Cerámica trabajo realizado para la clase de fotografía 1 con la maestra Ana Karina. 38.

(39) Esta revisión de mis trabajos, me permitió observar que los ejercicios realizados en las clases, estaban atravesados por dos ejes, por un lado está la violencia como hilo conductor de mis propuestas y por el otro, está el disfrazarme y utilizar mi cuerpo como territorio de construcción y creación.. Titulo: también soy persona, Fotografía realizada para la clase fotografía con el maestro Miguel Torres. 2013. Estos dos ejes encontrados, establecen el tipo de memoria que quería construir. Por un lado pensaba en una memoria que fuera histórica y política, como un mecanismo que da cuenta de un pasado de guerra, de unas acciones violentas que son producto del paramilitarismo y el terrorismo de estado,de unas prácticas que se dieron de forma sistemática y masiva en el país, una memoria que diera cuenta de la violación a los derechos humanos en Colombia. Una memoria que pretende ser una huella, una evidencia, una metáfora, de las acciones cometidas en el pasado del país.. “Esta recuperación de la memoria (<< recordar como una actividad vital humana define nuestros vínculos con el pasado y las vías por las que recordamos nos define en el presente>>) Ana Maria Guasch”. 11 El recordar, el no olvidar, el mantener presente un suceso, hace parte del poder contar historia; y aún más, en un país desmemoriado como el nuestro. La memoria se vuelve un acto de rebeldía y resistencia, que me permite contar el conflicto en su historia más reciente, sus prácticas, es poder exponer a través de la memoria como se ejerce el poder en este país, contra el pueblo, contra la población más pobre y vulnerable. Indagar y construir memoria, no ha sido una tarea fácil y mucho menos tratar de construir una propuesta de memoria, desde el punto de vista del victimario, durante el proceso los errores y aciertos han sido de gran aprendizaje, como persona y como artista. En el proceso surgen tenciones, dilemas, muchas posibilidades, infinidad de preguntas e ideas preliminares del ejercicio de indagar y experimentar, contextos políticos y sociales, es estar en un territorio, donde no existen certezas, ni recetas para dirigir una propuesta de memoria. La larga historia de violencia en el país, hace que la memoria aparezca en las dos últimas décadas como una manifestación de confrontación, de reclamos públicos, de exigencia a la justicia y reparación. La memoria en nuestro país, no aparece como una experiencia posconflicto, sino por el contrario aparece como una herramienta de denuncia y afirmación de diferencias, es decir, es una respuesta militante a la cotidianidad de la guerra y el silencio que se impuso a muchas víctimas en el conflicto.. 11 Anna Maria Guasch LOS LUGARES DE LA MEMORIA: EL ARTE DE ARCHIVAR Y RECORDAR, Pag 158. 39.

(40) La memoria como manifestación de rebeldía frente a la violencia y la impunidad, es el instrumento, es ese vehículo con el que se confronta las acciones violentas del conflicto armado colombiano, de evidenciarlo a la sociedad, para que sea público y se genere una nueva conciencia del pasado, de una sociedad fracturada por el conflicto. Nuestro país en estos momentos afronta unos diálogos de paz con la guerrilla (FARC), estos diálogos que se realizan en la habana cuba, son la esperanza de un pueblo destruido socialmente por el conflicto, esta negociación ha permitido que el pueblo colombiano hable y viva una paz que aún no se ha firmado. Pero, que desarrolla políticas de postconflicto, a un conflicto que hasta el momento no ha pactado dicha paz. Colombia hasta ahora empieza a esclarecer las dimensiones de su propia tragedia, en un doble escenario, el de la guerra y postconflicto, sin embargo me pregunto en esta doble situación, ¿cuál es la paz que queremos en este país?, Una en la que se pueda abolir la guerra en Colombia, a la que aspiramos en vano hasta ahora, una paz que permita presentar ante la justicia, a los que cometieron violaciones a los derechos humanos durante el conflicto; porque el conflicto entendido como una guerra tiene sus leyes, y sus participantes deberían atenerse a ellas, estamos preparados como sociedad a reconciliarnos, a compartir, trabajar, respetar, convivir y entender, a un grupo de personas, a unos seres humanos que en algún momento de sus vidas participaron de ese daño que se le hizo al país. O simplemente lo que queremos es una paz en donde se desmoviliza un grupo armado y olvidamos lo que sucedió, como si no hubiera pasado nada, porque en nuestro país estamos acostumbrados a negar, borrar, a tapar ciertas situaciones; esa pregunta que surgió, hace que en mí, se desarrolle una preocupación a la memoria, entendida esta preocupación hacía el olvido, la impunidad, la desmemoria y la verdad. Esta preocupación refuerza aún más el proyecto desde el punto de vista del victimario, este punto de vista me hace reflexionar en cómo podemos construir paz sobre impunidad. Este interrogante me conduce a pensar que verdad absoluta no va a haber, sin verdad y sin justicia no hay paz, sin la verdad como reparación, no podemos cambiar y restaurar el tejido social del país, sin la verdad, sucedería lo mismo que sucedió en el proceso de desmovilización de los paramilitares (AUC), esta es la hora que no ha habido poder humano que haga o diga exactamente qué sucedió. Sin saber que sucedió, no podemos hacer el ejercicio de tránsito a un cambio desde las instituciones y la sociedad, no hay como garantizar una no repetición de estos hechos. Esto sería borrar, negar y desaparecer la verdad, seria destruir la memoria. Dicha preocupación me lleva a buscar a las madres de Soacha, como una necesidad del proyecto ante dicha preocupación, para conocer más sobre sus casos, para intentar responder esa pregunta desde el ejercicio de indagar y reflexionar; y sobre cómo construyen las victimas la memoria, en un país lleno de impunidad. Después de una larga búsqueda por la ciudad, de tocar muchas puertas sin respuesta alguna, me entero que ellas forman parte de un colectivo en el centro de memoria paz y reconciliación.. 40.

(41) EL COSTURERO “KILOMETROS: DE VIDA Y MEMORIA”. 1 Muestra y sesiones del costurero de la memoria en la sala de exposiciones de los andes 2014 2 Construcción de telas 2014 3 Muestra y sesión del costurero de la memoria en el museo de Bogotá 2015 Fotografías: Jorge Andrés Rodríguez Copyright © Todos los Derechos Reservados. 41.

(42) Dentro del proceso de verdad, justicia y reparación de las víctimas del conflicto armado, nace un proyecto en la escena social que muestra y evidencia lo ocurrido. Que rompe esa cadena de silencio que ha mantenido el país, silencio que mantenía a las víctimas en el anonimato, por miedo a represalias o que fueron ignoradas bajo la única solución, la guerra que ofreció el gobierno como única alternativa en el país, considerando a las victimas (un efecto del mismo conflicto) Cuando llego al centro de memoria paz y reconciliación, llego con más preguntas que respuestas, sin embargo, fue una oportunidad de conocer, de unirme a romper las cadenas de silencio; y de entender más claramente lo sucedido desde las verdaderas voces que han afrontado estos actos violentos, es escuchar sus historias, su verdad, sin los adornos que ponen los intelectuales en sus artículos, donde priman más sus ideas como académicos, que la tragedia ocurrida. Esto no quiere decir que este mal hecho el análisis desde las academias. Pero si afecta en gran medida en cómo se nos cuenta la historia. Ese primer día estaba en expectativa, sentía un vacío o un temor, entendiendo este: no sabía cómo interactuar con este grupo de personas, no sabía si llegar a presentarme y comenzar a preguntarles sobres sus casos y sobre lo que opinaban; sin embargo, ese primer día llegué sobre las 4 de la tarde, a esa hora la reunión del costurero ya había empezado, estando en la puerta de entrada me enfrento a un gran número de mujeres que participan de este espacio, entre estudiantes de varias universidades de la ciudad, victimas, entre las que se encuentran las madres de Soacha, mujeres víctimas del terrorismo de estado, líderes de la UP que enfrentaron la persecución política, madres que fueron víctimas de la violencia paramilitar y acompañantes de las organizaciones que lideran este proceso. Al acceder a ese espacio como desconocido, observé como se me acerca una de las líderes que acompañan el proceso y me saludó, me presenté y le conté sobre mis intenciones en dicho espacio, entendidas estas al trabajo de grado. Ella me escuchó muy amablemente y convocó al grupo a un receso de actividades y me dio la palabra para que me presentara a este grupo de mujeres, en ese momento sentí lo que yo llamo pánico escénico (estaba lleno de pena y de miedo). Sin embargo tomé aire y me presenté ante el grupo, les conté el motivo por el que había llegado a ese espacio, ellas muy cálidamente me dieron la bienvenida y me contaron cual es el motivo por el que trabaja el costurero y me invitaron a participar de ese espacio de construcción de memoria; después de ese grato recibimiento, tomé en segundos la decisión de no preguntarles nada, sobre lo que les había sucedió, de su experiencia, ni sobre sus familiares. La decisión de no preguntar la hice: por respeto a su dolor y preferí mantenerme con la información tomada de la Web y de los medios de comunicación. Empecé muy tímidamente a integrarme con este grupo de mujeres, a trabajar con ellas, me sentí y recordé cuando uno llega nuevo al colegio, que no conoce a nadie, pero al ir pasando el tiempo, uno empieza poco a poco a interactuar. A conocer a ese otro ser humano que está al frente de uno; el espacio es tan cálido y los lazos de afecto que uno genera con estas mujeres que luchan por la construcción de la memoria, son tan grandes, que pienso y siento que tengo muchas mamás, además de mi madre biológica, por eso decidí que mi estadía no fuera ocasional mientras construía mi proyecto de grado, opté por quedarme en el costurero y en participar de este espacio, hasta donde se pueda o me sea permitido, decidí quedarme: para apoyar y ayudar a romper la cadena de silencio, poner mi granito de arena, en la construcción de una mejor sociedad, que es lo que necesita este país. Para reparar el tejido social.. 42.

(43) Ya llevo año y medio participando de este espacio, hasta este momento y en mis palabras defino el costurero de la memoria, como un acto de resistencia al olvido. Esta iniciativa liderada por la fundación Manuel Cepeda, por la asociación Minga y Asomujeres y Trabajo. Organizaciones defensoras de los derechos humanos en el país, que se encargan de brindar un acompañamiento a las víctimas del conflicto armado. Pero la idea de este espacio en palabras de Claudia Girón, asistente Psicosocial del costurero: fue algo que viene de nuestra niñez y es ver a las abuelitas, a las tías, a las mamás conversando, chismoseando y conspirando mientras tejían. El costurero era como ese lugar secreto y mágico donde tomaban té y lloraban y se reían. Sin embargo, el costurero funciona y se dialoga de las situaciones más terribles, es la posibilidad de contar, de hablar sin tapujos, sin tabús, sin miedo, sobre las tragedias individuales, es un espacio de sanación para este grupo de mujeres que son víctimas de la violencia del país. En mi experiencia dentro del costurero de la memoria, me doy cuenta que el colectivo conformado por un grupo de mujeres víctimas del conflicto armado, en sus diferentes modalidades; y más allá, de realizar un producto artístico que para este caso son unas telas bordadas, donde la acción de coser, de poner cada puntada sobre un dibujo, de atravesar un soporte con un hilo, se vuelve un dispositivo para contar, sanar ese dolor, recordar y hacer memoria de otra forma. Ese acto que no es solamente coser por coser, es una resignificación, es una exigencia: a la verdad y a la dignidad de sus familiares, es una acción simbólica de poder contar la historia de cada una de las/ los participantes del colectivo, es una acción que permite construir memoria en respuesta a una construcción social, que nace desde lo local, lo regional y lo nacional, para convertirse en una catarsis colectiva. Que deja de ser un espacio terapéutico y le apuesta a convertirse en una propuesta política, entendida esta, como un acto que busca la justicia, la verdad y la reconstrucción de la memoria del país.. De la serie registros de manifestaciones Bogotá Colombia, 2013 Fotografía: La encargada Copyright © Todos los Derechos Reservados. 43.

(44) LA EMPRESA. Libertad Bogotá Colombia, 2014 Fotografía: La encargada Copyright © Todos los Derechos Reservados. 44.

(45) SERVICIOS DE LIMPIEZA EL CÓNDOR LTDA EMPRESA PRESTADORA DE SERVICIOS LIMPIEZA Y ORDEN BOGOTÁ COLOMBIA CONTRATO: 105 DE 2014 CONTRATISTA: SERVICIOS DE LIMPIEZA EL CÓNDOR LTDA. OBJETO: PRESTACIÓN DEL SERVICIO DE LIMPIEZA, CON INSUMOS Y LOS ELEMENTOS NECESARIOS PARA EL MANTENIMIENTO, OCULTAMIENTO, NEGACIÓN DE LA MEMORIA Y LA PROTECCIÓN DE ZONAS Y ÁREAS COMUNES DEL MUGRE, BAJO EL ESQUEMA DE LIMPIEZA Y ORDEN. _______________________________________________________________. EL ESTADO COLOMBIANO, obrando en su calidad de representante legal del pueblo Colombiano, asigna las funciones de apoyo, según nombramiento efectuado por decreto 2535 de 1993 y 356 de 1994, a la entidad creada mediante Decreto ley de 1958- 1974, como establecimiento del orden público y transformador mediante ley 432 del 29 de enero de 1998 en Empresa Industrial y comercial del estado vinculada al ministerio de Defensa y orden Territorial, quien para los efectos de este contrato se denominara EL CÓNDOR LTDA EMPRESA PARAESTATAL. LA ENCARGADA, con cedula de ciudadanía 80.255.194 CC de Bogotá, representante legal de SERVICIOS DE LIMPIEZA EL CÓNDOR LTDA, sociedad constituida mediante escritura pública No. 1124 de fecha 15 de junio de 1980, otorgada en la Notaria 17 de Bogotá, con NIT 800019902-666, tal como se acredita con el certificado de existencia y representación legal expedido por la Cámara de Comercio de Bogotá, en adelante SERVICIOS DE LIMPIEZA EL CÓNDOR LTDA, ha convenido suscribir el presente contrato, mediante el presente documento y sus anexos señala las condiciones de prestación de sus servicios de limpieza y orden, que a su vez constituyen una solución dispuesta por el estado colombiano para mejorar la calidad de vida del pueblo al prestar dichos servicios al SUSCRIPTOR O USUARIO.. 45.

Referencias

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