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La casa chilena hasta el siglo XIX

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(1)

CVADERNOS

del

nteoiv,^

^

CONSEJO

de

MONVMENTOS

NACIONALES

3

LA

CASA

CHILENA

HASTA EL SIGLO

XIX

por

Eduardo

Secchi

(2)
(3)

EDUARDO

SECCHI

Ir:

''-kl::SAi:eM

LA

CASA

CHILENA

HASTA

EL

SIGLO XIX

3

INTRODUCCIÓNDE

EUGENIO PEREIRA SALAS

CUADERNOS

DEL

(4)

TIRADA DE 500 EJEMPLARES

DERBKHOSRESERVADOS INSCRIPCIÓN BIBLIOTECA NACIONAL

(5)

INTRODUCCIÓN

«La vivienda del hombre»—

haescritounode los valores de la his

toriografía

artística

hispano-americana,

el Profesor Edwin Walter Palm— es unode los índices mássegurosdesuvida. Toda la «conditio» humana suele

reflejarse

en ella.

Clima,

costumbres,

posición social,

hasta la po líticay la

religión

forman enella unconjunto queseofrece claro a las

generaciones futuras. Lo arbitrario

queda

o excluido o limitado a una esfera estrecha por un conservantismo inherente al hombre frentealos

datos inmediatos de la vida»

(1).

Porestasrazones,el

Consejo

deMonumentos Nacionales ha creído

convenientededicareste nuevo«Cuaderno» al estudiodelacasa

solariega

chilenaqueagoniza ahora,

aplastada

porla moleimponentedel progreso. Nuevostiempos, nueva arquitectura, es, sin duda, una fórmula

inobje

table,

pero también

hay

que respetar el

pasado

yasí como en

Europa

sehan conservado la humilde

piedra

Stonehenge,

los

palafitos

ylos dól

menes, nosotrosenAmérica debemos respetar lasconstruccionesmodestas

£éroseñeras, etapas de esemismo progreso que

hay

queestudiar

objeti

vamente.

Van

quedando

ya pocas mansiones enChileque ostentenla aristo

crática

pátina

de los tiemposidos. Poseemospor fortuna las reconstruc

cionesidealesquebrotaranconraudal

poético

de la

pluma

sugerente de

don

Benjamín

VicuñaMackenna, eseIntendente-historiadorqueunióen

(1)Edwin WalterPalm,Ecosdela arquitecturaclásicaenel Nuevo Mundo. La for mación de )acasadominicana (Analesde laUniversidad de SantoIDomingo, Enero-JurWo, 1941).

(6)

su vida dinámica el progreso y la tradición. La

bibliografía

histórica

cuenta con

páginas

maestrasque

ayudan

ala

comprensión

de !acasachi lena: la sobria ycientífica

descripción

que traedon Ernesto

Greve,

en

su Historia de la

Ingeniería

en

Chile;

el estudio estilísticoy

conceptual

del

profesor

Alfredo Benavides en su Historia de la

Arquitectura

en el

Virreinato del Perúyla

Capitanía

General de

Chile;

la evocación domés

ticade detallesenlas

páginas

del Arteen la

Época

Colonial de Chile del

Pbo. Luis Roa

Urzúa;

la líricay elocuente defensa de La Portada del

arquitecto Ricardo Dávila

Carson,

ensu libro De Nuestra

Arquitectura

del

pasado.

Se

comprende

de hechoqueeltema esapasionanteylosautores se

ñalados han contribuido aseguir la trayectoriade la mansión chilena

desde

aquellas primerísimas,

levantadascontantoesfuerzoporlasgene

racionescriollas del

siglo

XVI hasta los

palacios

neo-clásicos queideara

Joaquín

Toesca.

Ceñido al deliberado formato deestosCuadernosydentro del

espí

ritu quelos anima,esdecir,la

divulgación,

Manuel EduardoSecchi,dis

tinguido

arquitectodela

Municipalidad

de

Santiago,

haescrito por espe cial encargo del

Consejo

deMonumentosNacionales, este folleto.

ElseñorSecchisientecomollamadoimperiosola labor del

Consejo

destinada a salvar del olvido o de la picota dinámica del

sepulturero,

nuestro patrimonio artístico y ha

acompañado

de buena voluntad sus campañas.Conocecomopocosel

país;

ha buscado las huellas del

pasado

cual peregrino romántico y artista. Ha sidoundefensor de la líneaar

quitectónica

de lacasona chilena yenotrodesus libros fundamentales

para el conocimiento del

pasado

sarttiaguino, ha escrito conoportuno énfasis: «Eltipomáscaracterístico,másexactamenteel únicoquedentro

de nuestraarquitectura seha

producido,

esla casa. Es la única forma

de laarquitectura

española

que

llegó

a

chilenizarse,

aconstituir uncaso

típico» (2).

Eltextoquecondensa el pensamiento delseñorSecchi está

subrayado

deunamaneracasimusicalporsus

dibujos.

Con firmetrazode líneaen

queel rigor

objetvo

nodaña la

espontánea expresión

estética, el autor

(2) M. E.Secchi, LaArquitecturaenSantiago.SigloXV! I asigloXIX. Editado porla Comisión del IV Centenario deSantiago. Prólogode RodulfoOyarzúnPh. Santia go,194L

(7)

nosofreceunaadmirable

antología gráfica

de lacasa

chilena,

ensuevo

lución estilística, en sus detalles característicos y tradicionales

El

dibujo

secarga deunaatmósfera de sobria

poesía

quedestaca el

almade lascosas

pasadas, reflejo

de la fina sensibilidad deeseauténtico

artista quedobla la

personalidad

técnicaycientífica delarquitectoseñor Manuel Eduardo Secchi

Eugenio Pereira Salas.

Santiago, Mayo

de 1952.

(8)
(9)

LA

CASA

CHILENA

HASTA

EL

SIGLO XIX

Ennuestraarquitecturadelpasado,lacasaha

llegado

asereí máxi

moexponente desudesarrollo.

Ningún

otrotipode edificio alcanzócomo ella, fisonomíatanpropiayevolucióntanrepresentativa, yental forma ha satisfecho las necesidades de todo orden quelainspiraron, queelca rácter fundamental desu

planta

seha mantenidocasi inalterableatra vés detrescenturias.

Lacasa chilena característica hasido, por tradición, unaorganiza ciónconstructiva cuyonúcleoeselpatio.Alrededor deéste,sedesarrolla la distribución

general.

Estaunidad, mínimaenlacasamodesta, seam

plía

ados, tres omásespaciosabiertos rodeados depiezasysalas,enlas

grandes

casas.

Al

igual

queenla

planta,

enlafachada también

hay

unelementoma triz,la

portada.

Mínimaperolosuficientecomoparadestacarseenla fa chada humilde,seextiendeyaumenta enimportanciahasta abarcar, en el

siglo pasado,

casiuntercio del frente

total,

enlas

grandes

mansiones. El

dibujo

dela Lám. I esunbuen

ejemplo

decasamínimaurbana,ubi cadaenterrenomuy

amplio,

enquelamayorpartees unhuertoinmenso.

Lascasasde dospatios,noporescasezdeterrenosinodeterminadas

por pocas exigencias domésticasopor menor

capacidad

económica, son numerosísimas. Pero para nuestro estudio, difícilmente encontraríamos

enellas eltipodearquitecturainteresante y

completo,

necesario paraana lizar el arquetipoque nosmuestreel tránsito

arquitectónico

en toda su

(10)

etapa de origen, desarrolloy transformación. Es loquenosha

llevado,

paraeste someroanálisis,aocupamosde lostiposdecasasmásrepresen tativos.

Tenemos ennuestraarquitectura

privada

una trayectoria elocuente

yuna

prueba

de

aquella

verdadque,noporserdemasiado evidente

deja

deser menosactual; «laarquitecturaes un

reflejo

del estado socialyde

la culturas. Creemosque un estudiominucioso y

profundo

del proceso constructivodela viviendaenChile,seríauna

aportación

valiosaa nues

trahistoria,yaque

podría

darunaideafiel de los diversos estadossocia

lesquenuestro

país

ha debidoexperimentar.

Al referirnos alas casasurbanas,

podemos

observarque los solares

en queéstasse edificabaneran

superficies aproximadamente rectangula

res,deuncuarto

(y

después

deun

octavo)

demanzana.Lacasatradicio nal, derivada directamente del tipo mediterráneo, tienesu origenenla

casa

hispan

o-romana, laqueasu vezremontaaGrecia. De ahíque, en

la

superficie

señaladay

partiendo

de la calle hacia el

fondo,

sedesarrolla

ratrespartes

recuerdodel atrio, el

peristilo

yelxistuso

jardines

for madasporhileras depiezas

longitudinales

ytransversales, que,

dejando

tresespaciosabiertos y sucesivosde la calle hacia el interior, formaran

trespatios,siendo el

segundo

elcentrode lacasa.Esta distribucióngene

ralcontrespatios,conmuy pocas variantesdedetalle,permaneceduran

tetres

siglos

como el modelo de lacasa chilena.Solamente amediados

del

siglo XIX,

aparecen

plantas

decasastotalmente

inspiradas

enmode los foráneosyconmuydistinta idea del confortydela belleza.

Alcentrode lafachada,habíaunagranpuertaquedabaaccesoa un

amplio

zaguán

porel cualseentrabaaíacasa, yenelquesecolocabaun asientode

piedra

destinadoparael descanso dela gente de fuera. En el

lado opuesto a

aquél,

se abría la puertaque

correspondía

alapiezadel criado oportero.

Del

zaguán,

se

pasaba

alprimer patio,

amplio

recintocuadradopa

vimentadocon

piedra

deríoyrodeado deuna aceradelosas de

piedra.

Estepatio, enel queentraba

cabalgadura

y carretas, estabacircundado

porsuscuatro costadospor edificios deun

piso,

teniendo el cuerpoque daba aía calle,unaltillo

agregado

amodo de

segundo piso.

Las

piezas

querodeaban el patio

lateralmente,

se

ocupaban

para

guardar

lasprovi siones yproductosde la chácaraode la hacienda. Encuanto alaspiezas

quedabanalacalle,eranfrecuentementearrendadas,sobre todosiel edi ficio dabaadoscalles,pues¡aesquinase

alquilaba

paranegocio.

(11)

im-portantes,esdecir lasala,la cuadray!a antesala. La cuadraeraunvasto recinto cuyasventanasdaban,enellado opuesto, frente al

zaguán

deen tradaala casa;eralapiezacéntricayenella estaba el estrado. La sala

erael forum del

domicilio,

yllamábase antesala,al dormitorio

principal

de lacasa, ubicado

generalmente

a 3a derecha de la cuadra. Las habita ciones del

segundo

patio constituían los aposentosprivados de la fami lia. Sus puertasyventanasdaban sobre corredoresy

pórticos,

losque ro deaban elpatiomismo,cuyos

jardines

yfuentes deaguaconvertíanaesta

parte de lacasa, enelsitiomás

agradable

de todaella.

Seguía

por últimounpatiointerior, donde estaban la cocina,

despen

sasypiezasde laservidumbre, y quese

prolongaba,

muy amenudo, en forma dehuerto, conunaacequia deagua corriente.

Todaestaconstruccióneradeadobes,excepto la

portada

queerade albañilería de

piedra

ode

ladrillo,

por

requerirlo

asísusdetallesy mayor

labor.

Teja

romanadearcilla cubría eledificioylospisoserande ladri llos cuadr

angulares

llamados

pastelones

algunos

hubo también de for ma

exagonal

, yde madera. En loscorredores,los

pilares

de maderaeran

empotrados

enbases de

piedra.

En todos losmuros estucosde calylos interiores

afinados,

decorados

algunas

veces«conromanaslabores» al de

cirdeuncronista. Elgranpatio

principal

era

empedrado

con

piedra

de ríoylaacera circundanteconlosas de

piedra.

Todo sencilloyprimitivo

sisequiere,mas,cuantavariedadyencanto enelcolorido;enelocrede

los

pastelones,

enel azuloel rojo

pálido

de los paramentos,enel siena intenso de los

tejados.

Volumen, color,

ambiente, conseguido

sinbuscar

lo. Pazy armoníaelementalenque laciencianointervino. Corredores

en

penumbra, apilarados,

exornados de madreselvas y dejazmines, en

queel agua de las fuentesenelpatio,eraun

complemento

cristalino. Habíaentodoesto, enelconjunto,unencantoque

hoy

nosabemos

concertezaa

qué

atribuir,peroqueformaba parte del

espíritu

de lasco

sas. «Las

generaciones

vecinasson

impermeables», dijo Maurois,

yacaso

por eso,cosasdeayer,nosabemos traducirlas.

Llegará

unmañana yen

tonceshabrá

perspectiva

suficiente para verlomejory

juzgarlo

en sume

dida, porqueacasolaerapresente, demasiadorealista,noslleveadefor marla verdad

pretérita.

Encuantoalafachada, éstaerael resultado de la

planta, simple

y

lógica

comoella. Enuncomienzo,ydentro de los escasosmediosmate riales

disponibles

ylafalta deartífices,sereducíatansóloalos elementos

indispensables.

Sin

embargo,

la entradaalacasa eratratada deunmodo

especial poniendo

enella todo el énfasis

posible

yde ahí nació la

portada,

quehabía de constituirsiempreel motivo

predominante.

Acusándose al

principiocomo una

simple

elevación de la fachada

(Serena)

Lám.II,cons

tituyendo

después

unmodesto altillo

(Rancagua)

Lám.

III,

o unmás ele vado mirador

(San Felipe)

Lám.

IV,

llegó

a constituiruna

composición

(12)

arquitectónica

endominante vertical

(Casa Colorada)

Lám. V. o aincor porarseala dominante horizontal

(Merced

y

Mosqueto)

Lám. VI.

Ahorabien, dentro de la evolución deestetipoclásico de habitación

urbana,

pueden

distinguirse tres etapas fundamentales:

1)

Lacasacolonial quehemos descritosemantieneinalterable des de losprimeros tiempos de la Colonia y hasta muy avanzado el

siglo

XVIII. Elavance

paulatino

de la arquitecturase ve

interrumpido

por losterremotos que, sin

embargo,

no hacencambiar esencialmente la edi ficación doméstica.

Después

de cadacataclismo, se revisanlos sistemas constructivos,se recurreamateriales que

respondan

mejor, pero elcon cepto de la casa

prevalece

vigorosamente. Lám. IX

2)

Elprimer

patio

cambiaunpocoyaparece, en

algunos

casos,un corredor, visible desde la calle, adosado alprimercuerpo transversal del edificio. El altillo de lacasaprimitivaseconvierteen un

segundo

pisoque abarcael total de la fachadayestohacecambiar, también,eltratamien

tode la

portada.

Lám. X

3) En el

siglo

XIX se

produce

la transformación más importante, endos etapas secundarias:

a)

Elprimer patio

pierde

por

completo

su carácter primitivo (noentraránaél,

cabalgaduras

ni

vehículos),

ysele rodea de corredores porsuscuatrolados. Lám. XI.

b)

Estemismopatio,oel

segundo,

setransformaen gran recin tocubiertoconlinternao

claraboya

yaparece,enciertomodo,la idea del atriode lacasaromana.El

segundo piso,

yaestablecido,se extiendeen dos alas

perpendiculares

a la calle, rodeando elprimer

patio

en tresde suscostadosenforma deunaU abierta hacia el fondo.

En la

segunda

mitad del

siglo pasado

ycuando elusode los vidrios sehace

general,

los corredores abiertossetransformanen

galerías

cerra das con vidrieras.

Elfin del

siglo

XVIII marcaunacontecimiento

importantísimo

para la arquitecturachilena.

Llegó

entoncesaeste

país,

elprimer arquitecto, don

Joaquín

Toesca. Antes de la

llegada

deToesca,laconstrucción civil estabaacargode alarifes yla

religiosa,

demonjes,sobre todo

jesuítas,

constructorestambién de lascasasen sushaciendas.Los

guiaba

íaexpe riencia ylaintuición;laciencia

reemplazaría

ahoraaambas. Sin embar go,lapresenciaenChile del ilustrearquitecto,no

repercutió

demodo de cisivo enlaarquitectura

privada,

ya queedificios degran

importancia,

entre ellos la admirable Casa de Moneda, absorbieronsus

preocupacio

(13)

él.

Seguía

en

general,

latradicional distribución interna, consultandono obstante para lafachada,unordendóricomuysemejantealoquevemos enla Moneda. El prematuro fallecimiento de Toesca

interrumpió

el des arrollo deunalabor considerable. Deno serasí, tendríamossindudamu chasmansionesfrutos desutalento;mas,no creemosqueToesca hubiera innovado fundamentalmenteenla

planta

clásica;para

ejemplo,

tenemos lacasade Alcalde.

A mediados del

siglo

XIX, lacasatradicional cedeelpasoalainva sión de ¡deasextranjeras ypoco

después

sedesarrolla la tendenciaa las

arquitecturas nórdicas,llámense Tudoreso

Georgianas,

olvidando lagran tradición latina. Antesya, sehabía

adaptado

estilos, pero casisiempre,

eranlos hermanos mediterráneos denuestroantiguo

español,

influencias italianasofrancesas, lasque

produjeron

obras degranbelleza yseñorío.

Naturalmente, lastransformaciones de la

planta,

yaindicadas, afec tande

igual

modoalas fachadas. Estasseenriquecenyse

complican

y,

bajo

las influenciaseuropeasanotadas,

llegan

arealizar

ejemplares

como enlacasade

Monjítas

yMac-Iver,Lám.XII,queacusan unasobriaor denación de elementos. Perosiempre,yatravés de todosudesarrollo,la

portada

ha

significado

el eje central, la evidente simetría de la fachada. Paralelamenteaestefenómeno,seinicia, cadavez conmayorceleri dad,latransformación de las condiciones económico-sociales devida,cu

ya

repercusión

enla arquitecturadomésticaesevidente. La vivienda fa

miliar, espaciosay

completa,

va

desapareciendo

amedidaquesemulti

plica

el tipo dela casa más

pequeña

en el cual

predomina

la ideadel «home»

inglés,

tangrataen muchos aspectos, pero tandesconectada de

nuestroclimaydenuestraidiosincrasia, hasta

llegar

ala viviendacolec tivaconlos

grandes

edificios de

departamentos

denuestrosdías, confor

tables, pero sincarácter.

Como lo hemos señalado más arriba, la etapa más interesante de transformaciones de lacasaurbana, eslaqueseoperaatravés del

siglo

XIX,

esdecir,entreel

espíritu propiamente

colonial

español

yel propia

menteextranjeroopormejor decir,

contemporáneo. Deja

deserlaarqui

tectura,

representación

de localidady deraza, para pasarasersímbolo deltiempoenquesevive.Muchoseestudiayseadmirayconrazón,el

período colonial,

mas,seolvida la trascendencia del

período

de transición a quenosreferimos, quevincula el

pasado

conel presente. En el

siglo

XIX,

la antiguacasa se

enriqueció

con

aportaciones

extranjeras

(14)

gentemente asimiladasy el cambioen su

organización

funcionalyen su estética fueron de talsuerte oportunasque,conservandosurangocolo nial,noblepero

algo

tosco,

llegó

alrefinamientoen sumás

cumplida

ex

presión.

Lacasachilenano

decayó

en ese

período,

comosuelecreerse;se volvió hacia

algo

mejory más

completo.

Al respecto,

pueden

considerarsetres casas

típicas: 1)

Lacasa que hastahace poco

ocupó

el Ministerio de EducaciónenAvenidaBernardo

O'Higgins,

Lám.XIII,cuya

planta

sigueaún la idea clásica detrespa tios, tratando el

primero

enforma novedosa para la

época

enquefuécons truido.

2)

El llamadoPalacioCousiño, queseapartapor

completo

de la tradición

española

y que tienemás

opulencia

quebelleza. Lám. XIV.

3)

Lacasaqueocupaactualmente la

Embajada

delBrasilenAvenida Ber nardo

O'Higgins,

y que es, sinduda,lamejorymás

equilibrada

residen

ciadeese

período.

Lám. XV.

Mientrasnose

perdió

el punto devistadelagrantradición

hispana.

laarquitecturadoméstica evolucionóengran

forma;

perouna vezquee' movimientohubo

adquirido

fuerzapropiay

empezó

aactuarpor sisolo,

empezó

la decadenciaque yaafines de

siglo

eraevidente. Se anunciaba enmalaforma,el

reemplazo

total de laarquitecturadel

pasado,

porotra

enqueno había

pobreza

sino

mezquindad

ynohabía

grandeza

sinoos tentación. Yanoshemosreferidoenotraocasiónaestefenómenoquetan

ta

importancia

ha tenidoen él desarrollo

arquitectónico

deChile.

En la

arquitectura

sub-urbanayconlosmismoscaracteresdesobrie

dady funcionalismoque leson

propios hay,

sin

embargo,

mayor varie dad de

plantas

yde soluciones determinados,sobretodo por la ubicación de lacasaylosrecursosdelazona enqueseedifica. El corredoresel ele

mento

principal

ymás característico.

Algunas

veces,semantienela solu

ción urbana detrespatios.Amenudo,se

adopta

elgranpatiocentralro deado de los aposentos,enormeconstrucción

rectangular

o

cuadrangular

conunasola abertura

(ancho

portón),

fácilmente defendible. Lám. XVI. Se construye también enforma de U primerodeunpiso,más tarde de dos, concorredoresy

galerías

abiertosenlostrescostados interioresde esaU. Lám. XVII.Pero,yentérminos

generales,

lamayor

amplitud

del

terrenoyla relaciónnecesariaentrelacasadecampo ylas demáscons

trucciones quesonsu

complemento,

han creadounconjuntode edificios

ligados

entresí porpatiosycorredores, conjuntobiencoordinado que la gente denomina hasta

hoy,

<las casas».Deestos tipos deconstrucción quedan muchos,diseminadosenelcampochileno,

constituyendo

unher moso

ejemplo

deloque,conescasosmedios

puede

conseguirse,cuando el

(15)

XVIII y XIX. Nuestra naturaleza generosa crea un marco de belleza extraordinaria a estas construcciones cuya

contemplación

es fascinante.

Las

provincias

centrales deChile, tanfavorecidas desol,conservan

admirables

ejemplos

deesaarquitectura que sibienescierto no

podría

llamarse chilena propiamente tal, porque derivada de la

española,

tiene

unfuerterasgocaracterísticocriollo. Enesaarquitectura

simple,

desta cada la

mayoría

de lasvecessobreunfondo decordillera,seobservaun

principio

desolución sencillayracional.

Aunque

no

significa

unarevela ción de formadesconocida,nide

algo

enabsolutodiferente de lo llamado colonial, impresiona por su librey segura belleza, habiendo elementos

comoelcorredor, elpatio,el oratorio, por

ejemplo,

que constituyenun

valor estético

apreciable.

Yesqueestabellezanoes

producto

de rebusca

miento nide combinacionesarbitrarias;esresultado deun

plan orgánica

mentedesarrollado;esla

representación

sensible deuna

función,

princi

pio

de todaarquitectura verdadera,

independiente

de ladecoraciónye! ornamento.

El sentido vital de nuestrasviviendas rurales aparece animado de

unagran

significación,

porque vemos en su

plástica

unsentido actual,

unsello de autenticidadquesehabía

perdido

y quesólo ahoraseempieza arecuperar. Ensupurezaarcaica,sefiltraese

algo

degenuinoque asoma,

muy

sutil; algo

hondo, entrañable,que para

aquellos

espíritus

que sepan

captarlo,

cristalizaen

depurada geometría.

No

podríamos

cerrar estebreveestudio,sinrecordar

algunos

elemen

tosmuy

típicos

denuestra arquitectura, comunes amenudoanuestras

casas tantourbanascomorurales.Forman ellos parte de la distribución

espacial

odelaestructura.Aveces, agreganunmotivodecorativo,sobrio

como toda nuestraarquitectura colonial, peronunca se apartan de un sanofuncionalismo. Nos referimos

aquí

a losbalcones, rejas,

pilares

de

esquina.

.., elementosque dentro de los caracteres

generales

señalados,

llegan

aserclásicosenestosedificiosy queconel desarrollo de lacons

trucción, adquieren

ciertavariedad y

gracia.

Las

portadas,

los corredo

res,losbalcones,entre otras,sonpartes de alta

importancia

enquelaca

pacidad

yel gusto de los alarifes

logran,

aveces,expresarseen

magníficas

realizaciones. A medida queavanzaelartede la construcción, aparecen diversas obrasen

piedra,

maderayhierro, queconstituyenunverdadero acierto.Las ilustracionesqueacompañanesteestudio danuna

ligera

idea de lo muchoquelos elementosconstructivoshubieron de desarrollarse a través del

tiempo

yde la

importancia

estilísticaquealcanzaron. Elrecorte

de lasvigasy

sopandas,

por

ejemplo,

el

dibujo

de lasrejas, el

tableraje

delas puertas, denotanunafantasíayavecesuna exuberanciaquehace recordar elancestrooriental. Láms. XXaXXIV.

(16)

Ha habidoqueesperarunmedio

siglo

paraque,através de la deso rientación reinante, la verdadera tradición trasmutadaenvoluntadar

tística,animarael

espíritu

que

hoy,

sobreunfondo de

inquietudes

y reti cencias, seaspiraadesarrollar.

Después

del vendaval de estilosy

caprichos

defines del

siglo

XIX

yprimercuartodel

actual,

sevuelve los

ojos

ala olvidada tradición y,

dentro demoldesnuevos,seconstruye

algunas

casasnoblesyhermosas:

la de EdwardsenSan Isidro de

Quillota,

la deOssandónen

Zapallar,

el llamado«Palacio de los Presidentes» enViña del Mar.

Hay

entodoesto unencomiable afánquenos acercaal

pasado

condiscreciónybuen gusto.

Hoy, bajo

elsignode losnuevos tiempos,en

plena

eramaquinista,

nosiemprebien

comprendida

yamenudo mal

interpretada,

lacasachi

lena

queda

distanteenunaluminosa

lejanía.

En laperspectivadeltiem

po,

aprendamos

avalorizar laarquitectura sin

vacilaciones, digna

y

gicaquefué la denuestras casas.Felizmente, alo

largo

de

Chile,

en nues troscampos,

pueblos

y

ciudades, algunas

de estas viejascasas

quedan

comotestimonio, parainvitarnosalameditacióny para enseñanzade lo quees esel verdadero concepto de laarquitectura.

(17)

índice

de las

ilustraciones

(18)

■. I Tipodecasamínima.

II CasadelMarquésdeVillaseñor; La Serena. IÍI Casade Saxtibáñez;Raxcagua.

IV CaíadeParrasía; San Felipe(segúnHagel'.

V Casa Colorada; Santiago.

\"I CasaenMercedesq. Mosqueto;Santiago. VII CasadeParrasía;planta(segúnHagel). VIII CasaColorada;planta.

IX Esquema1.°tipodecasa.

X Esquema2.°tipodecasa.

XI Esquema3.°tipodecasa.

XII Casa Monjitas esq. Mac I ver;Santiago. XIII Ex-MlNTSTERIODEEDUCACIÓN;PLANTA.

XI\" Palacio Cousiño;Santiago;planta.

XV EmbajadadeBrasil; Santiago;planta.

XVI Planta típicasub-urbana y rural.

XVII Planta típica,sub-urbana yrural.

XVIII Casaen<ElTambo>;provinciaAconcagua.

XIX Casaen <El Almendral»; provincia Aconcagua.

XX Balcóndemadera;Santlago.

XXI Corredor; Santiago.

XXIí PilaresdeesquinaenPetorca,yLos Andes. XXIII Rejas de fierro; Santiago; siglos XVII-XVHI- siglo

XIX.

(19)
(20)
(21)

n

G

D

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LAMINA II CasadelMarquésdeVillaseñor; La Serena.

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LAMINA VII Casade Parrasía;plaxta (según Hagel).

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LAMINA IX Esquema 1."tipodecasa.

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LAMINA XIII En-Mintsteriode Educación; planta.

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LAMINAXV EmbajadadeBrasil; Santiago;planta.

LAMINA XVI Planta típicasub-urbanayrural.

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LAMINA XVIII Casaen<El Tambo>; provinciaAconcagua.

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