EL EJIDO DE NOH-BEC SILVLA TERESA HALLER MATA COMITE DE INVESTIGACION:

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(1)

J

UNIVERSIDAD AUTONOMA

METROPOLITANA

UNIDAD

IZTAPALAPA

-

DIVISION DE CIENCIAS SOCIALES

Y

HUMANIDADES

DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGLA

TRABAJO TERMINAL

EL

RECURSO

FORESTAL EN EL

SUR

DE QUINTANA

ROO

EL

EJIDO DE NOH-BEC

SILVLA TERESA

HALLER

MATA

COMITE DE INVESTIGACION:

i

DIRECTOR.

LIC. LEONARD0 TYRTANIA

ASESORES:

LIC.

JUAN

PEREZ

QUIJADA

v /

DR

RICARDO

FERRE

D’AMARE

(2)

CONTENIDO

1

INTRODUCCI~N

2

LA ACTIVIDAD FORESTAL Y SU DESARROLLO HISTORIC0

ANTECEDENTES

2.1 El bo4ue tropical

de

QLdntana

Roo y la reforestación

2.2 El concepfo de uso y manejo

2.3 Los sistemas agro€ixestales del bosque tropical antecedentes y enfoques

2.4

El

manejo del bosque en la cultura maya

3

DESCRIPCIbN DE LA ZONA Y CARACTERISTICAS DE LA

COMUNIDAD DE ESTUDIO

3.1 Locakachi y caracteristicas geogrhficas

3.2 Clima"

3.3 Los suelos 3.4 La vegetación

3.5 Monogra6a general

de

la

comunidad

4

EL RECURSO FORESTAL

EN NOH-BEC

4.1 Uso y tenencia de

la

tierra

4.2

El

ejido de Noh-Bec antecedentes

4.3 Relación entre el monte,

la

milpa y el solar 6 huerto familiar

5

LAS

PRINCIPALES ACTIVIDADES DE LOS SILVICULTORES

EN

EL EJIDO DE NOH-BEC

5.1 Arboles y arbustos utilizados 5.2 La importancia

d e l

vivero

5.3

La

importancia del aserradero y la carphteria

5.4 La extracción del chicozapote

6

CONCLUSIONES

(3)

R E S U M E N :

En este trabajo se desarrolla el análisis del

uso,

manejo

y

explotación del

recurso

forestal en el ejido de Noh-Bec ubicado

en

la zona maya de Quintana

Roo.,

este

ejido se estableció en el año de

1936

hndandose con gente inmigrante del

estado

de Veracruz,

y

otorgándoles

así

el ejido forestal.

La

cultura maya es una de las

pocas

que se ha desarrollado

en

un ambiente

selvhtico.

La

eficiencia de su agricultura migratoria

y

la perpetuidad de la selva

donde

se

extendió su cultura es la prueba de que existían conocimientos de manejo

del recurso.

Todavía hay antecedentes de

la sucesión natural, de

la wlogía be animales

silvestres

y

una

gran

tradición etnobothica.

El

tipo

de vege-ión que predomina

es

el

de

selva mediana subperennifolia. Se

extraen una

gran

variedad de especies maderables

predominando

la caoba

y

el

cedro principalmente.

El monte, la tumba, el arrastre,

el

corte de

saneo,

la cúbicación, la

carga y

el

transporte de la madera son parte de la producción técnica forestal

y

abarca todas

las operaciones de aprovechamiento.

Se aplica el concepto de manejo desde

un

punto de vista ecológico-forestal

considerando que puede existir una planeación a largo plazo.

(4)

INTRODUCCION

Los bosques

han

constituido el ecosistema terrestre más extenso y h

humanidad depende de ellos

para su subsistencia.

La necesidad de proteger y conservar

l o a

bosques naturales ha

llevado

a algunas empresas a

reexaminar a fondo sus políticas y a formular una nueva política forestal.

Los

bosques y las zonas arboladas desempeñan un papel económico y ecológico muy importante, y

en particdar los bosques tropicales húmedos protegiendo la diversidad biológica y los cambios

"climaticos del planeta".

El

bosque tropical perennifolío

es

actualmente el más ímp0rtant.e afectado por

la

actividad humana

Y p o d r i a c o ~ e l r i e s g o d e ~ ~ c o n ~ ~ r a p i d e z L a i n n u e n d a d e l h ~ b a

sido tal ya sea directa o indirectamente que no existe

un

aprovechamiento

f

d

adecuado. No se

practica aún la verdadera silvicultura, en el sentido

de

plantar áholes artificiales o de

ir

sustituyendo mas especies fwestailes por otras, de manera que por esta causa, la composición

de

la vegetación no

ha

sufrido muchos cambios.

El

mico, ya que la

mayor

parte de

la

población

vive

de la cmerciabción y produccih

de

la madera., y cdturalmente existen ruinas arquitecthicas cubiertas por grandes áreas

de

bosque vilgen.

Quintana Roo cuenta con uno

de

los mejores bosques del país para el aprovechamiento Je

dearspreciosas y hascaoba y cedro y generando a su vez empleo a campesinog oqpizados

en sociedades civiles.

El bosque y su aprovechamiento es uno

de

los aspectos que más interesa y preocupa a los prodctores forestales de

la

entidad,

siendo el caso del ejido de Noh-Bec destachndose &e por tener una organkación y administración en la producción del recurso forestal.

El estado de Quintana Roo pretende ser una excepción a

las

tendencias de defmesfaci6n y

detaioro de los recursos presentes en la mayona de las regimes forestales del país.

La preservación de los bosques en Qutntanii Roo se &be a la participación activa de los

campesinos que los habitan. Las reservas forestales no

han

sido impuestas por ninguna institución o agencia externa sino que ha sido definida por 64 ejidos agrupados en organizaciones forestales.

(5)

2.

LA

ACTIVIDAD FORESTAL

Y

SU

DESARROLLO

HISTORIC0

ANTECEDENTES

La historia forestal del sur de Quintana Roo resulta un elemento clave para entender la historia y La geagmfia humana de la regi¿m, ya que ésta fue, durante décadas, la actividad económica central. Además, la actisidad fmestal es comparativamente muy extensiva, y la relación entre tierra

agropecuaria y forestal a sido tradicionalmente

un

factor

central

en

la evolución del paiaaje, par lo

cualEamisma~esErechamenterejaciona&yligadaconlasformas&~~espac~y

por e n d e , con

las

formas de asentamiento humano y los modos devida

wmpondien~.

En

este sentido, la historia de la acthidad forestal puede constituír el hilo explicativo para una tipiscacicin bistóroica de las

fonnas

de

ocupación del espacio.

El WK de Quintana Roo representa un caso paradigmático de evolución de la forestera tropical, en

el cual los aspectos forestales no se limitaron a

las

primeras fases de ocupación espacial, sino que

mantienen importancia hasta la actualidad.

El poblamiento a lo largo

de

la ribera el Rio Hondo, el drástico cambio en el modo de vida cumdo se construyen las carreferas y la vía de acceso deja de ser fluvial, guarda estrecha similitud con otros casos

de

ocupacih de sehw virgenes tropicales en A m h a

LAtina.

La seha lacandona

de

Chiapas, las zonas caucheras de la Amazonia del Brasil y el Perú, la regi6n del alto par& en la

Argentina.

En

todas

ellas, la primera acthidad es básicamente extractiva y

la

población dedicada a la misma es de carácter seminómada.

Los

grupos humasros ocupan las selvas en forma estacional a partir de un punto central ubicado

k ade las áreas forestales respectivamente (Chetumal, Tenosique, Manaos, Iquitos y Posadas), desde donde extendían sus actividades utilizando

una

vía de comunicación fluvial. Los tip humanos correspondientes también guardan analogias: los chicleros, los seingwiros, los mensí¡.

En

las

márgenes de los ríos se va estableciendo lentamente un segundo grupo

social

pequefios

agricultores, con un patrón de asentamiento lineal y disperso, cuyas actividades no guardan

relación con el ppoa n h i o r . Ello estableció a su vez un patrón de relacicin &-urbano, que en algunos aspectos continua

hasta

la actua€idad.

Sin embargo, en el sur de Quintana Roo dos elementos que marcaran una diferencia fünhental.

Por una parte, el carácter ejdal de la ocupación espacial en la re@tjn. Ello significa un patrón de

asentamiento con un punto central (el núcleo urbano) alrededor del cual hay tierras de uso común La dotación comunal evita la dispersión de l a s midades de tenencia forestal (grandes bosques comunales m. pequeños bosques parcelarios, económicamente poco viables) y la disgregación de

las decisiones para la pkdicacih del uso del suelo. Obviamente es más fácil para el estado tener

(6)

como interlocutor unos pocos grupos de interés que enfrentarse con

una

multitud de intereses

particulares.

Esto

sienta la base espacial para el segundo elemento: la colonización con criterio forestal.

Esta

representó un avance ímico para su época.

Recih en la actualidad, más de medio

siglo

después de la colonizacih chiclera en Quintana

Roo,

Brad atáempezando a desarrollar el concepto de reserva atractiva, y luego

de

innmerabies conftictos sociales

ha

comenzado a reconocer los derecha

de

los recolectores

de

caucho.

El

adisis de un caso paradigmático de la

historia

forestal reviste otra importanck. el aspecto

forestal (y por extensión el problema de la utilizacón de

las

tierras

comunales)

ha pasado relativamente desapercibido para sociológos y mtropólogos. Resulta s i n t d c o que para un

clásico

de

la antropología mesoam&caua, el problema de la tierra comunal,

de

la extensión

forestal

del niícleo de población

de

la sitvicultura no es siquiera consi&rado. (Angel, P y Wolf;E,1972). Sin embargo, la relación entre la posesión de timas comunales y los derechos a su usuf2uct.o multa central en la historia forestal, y en la actualidad este

tipo

de bosque representa la forma central de tenencia en varias regiones europeas.

Por -0, la historia forestal en el sur de Quintana Roo es una henramienta central

de

a d i s i s para entender varios elementos

especiticos

del desarrollo social y económico de la región: una lucha por un mayor control espacial, enmarcado dentro de una lucha por un mayor control

local,

en

la

cual los actores son los intereses

de

empresas extranjeras, contratistas nacionales, la población local y la burocracia como elemento mediatizador de control y de consoli&ción ideológica.

Quintana

Roo se caracteriza por su vocación farestal. En 1988 el uso del suelo ejidal favorecfa a

las se& con

un

62%, luego a los pastos naturales con un 26% y finalmente a la agricultura con un 12%.

La

superficíe ejidal ocupada por las selvas es de 1'698,890 has. de 270 ejidos en total,

con

una

superficie de 2'743,286 has., sólo 11 tienen lo forestal como acthi&d prioritaria. El 84%

le da más importancia a

la

agricultura, el 3% a lo pecuario y el 2% a otras actividades; 136 ejidos

explotan algunas especies forestales y 134 no lo hace (INEGI,1990).

La actividad forestal en el estado ha tenido dos etapas: de la extracción selectiva por empresas e individuos ajenos a la propiedad del monte se ha pasado al aprovechamiento diversilicado por los dueiios del recurso (Arguenes, 1991).

El periodo de los aprovechamientos selectivos

En

la entidad, las primeras explotaciones forestales se iniciaron en 1904-1905 con la llegada de las compañías Strafford y Bros C., a las riberas del Río Hondo. El objetivo fue la extracción de

(7)

Después, la negada de permisionarios nacionales, que instalaron los primeros aserraderos, indujo los primeros asentamientos campesinos. Durante el período cardenista, se hicieron dotaciones de

las sehas con el criterio

de

que los campesinos se dedicaran a la extracción del látex del

chicozapote ( "cara zapota ). Los campesinos chicleros se organizaron en

cooperativas

y,

finalmente, en una federación de cooperativas para mejorar los canales de comercialización.

En 1957

la

entonces empresa paraestatal

Maderas

Industrializadas deQuintana

Roo

( MIQRO), reciió en concesión medio millón de hectárea nacionales y ejidales.

En

25 &os esta empresa extrajo 400,OOO m3 de caoba y cedro ( Cedrela odorata ), dejó 200,000

has.

de

selva con perturbación severa y su cultura forestal. Se estima que

con

este tipo de aprovechamiento se utiliza solamente el 7.6% del área basal cortable (ABC) existente en la selva ( Argaenes, 1991

).

El período de

l o s

aprovechamientos divers8cados

En 1983 terminó la concesión de MIQRO y surgió el Plan Piloto Forestal (PPF). Este organismo fixmado por técnicos e ingenieros forestales se involucró en los principales problemas & los

dueños del recutso y

en

la conservación

de

los mismos.

Esta

instancia semi-oficial se tmnsfomó

en sociedades civiles

de

productores forestales, esto es, en organismos independientes dispuestos a

consolidar la

linea

a guía de acción del PPF; la conservación de las selvas se logrará en tanto estas sean una opción rentable para sus dueños ( Argiieles, 1991 ).

En este período destacan dos hechos sobresaSientes: la diversiclad & las especies aprovechadas y

la reduccirin de la posibilidad anual, a fin de lograr una renta anual sostenible. Así, por ejemplo, en

los ejidos de la Oqpizacibn de Ejidos Forestales de Quintam Roo "Cbaktemal" S.C., que se fue

gestando desde 1988, con el Plan Forestal Estatal, la extracción de maderas preciosas creció a una tasa media andde 1.5% de 1984-1987 mientras que de eBe aiio a 1990 decreció a una tasa de

O.

8% ( Hemández, 1993

).

Además, se

ha

ido consolidando una cultura forestal de conservación-aprovechamiento y la

capacitacón de los ejidos con máquinaria de extracción y transporte, asemaderos,

carpinterías,

viveros, estufas para secar madera en algunos casos, etc.

Se considera que hay un aprovechamiento permanente de 15 especies maderables, utilizando con

ello un 33.6% del ABC existente ( ArgüeHes).Como se ve no existe un aprovechamiento totat,

menos integral de los recursos naturales existentes.

La industria forestal no tiene capacidad de transformar lis numerosas especies maderables y demis productos, pues el mercado aporta otros productos y procesos que resultan más atractivos. Por

ello, en parte, es que la sostenibilidad de los procesos productivos florestales primarios está en

(8)

Los orígenes de los aprovech;tmientos forestales y las grandes concesiones extranjeras.

Los acontecimientos que signaron la historia forestal del Sur de Quintana Roo twieron demo

hace mucho tiempo y en un lugar lejano. Desde fines de 1600, Gran BretaHa había acariciado el

d odel monopolio mundial de la producción de palo de tinte. Para ello comenzó

la

explotación de facto de los establecimientos de la Bahía de Honduras

",

el origen del actual Belice. En X763

España reconoció a Gran Bretaiia derechos para esta explotación en dicha región. Durante el siglo

Xvm

se impulsó la moda de la caoba en Europa.

En

1770 se produjo un

"boom

"

en

la demanda

de esta especie por parte de

la

industria inglesa de muebles de lujo inglesa. Ello dió

un

nuevo

sentido estratégico al acuerdo logrado con ESP&.

La caoba, que

en

1765 constituía solamente una cuarta parte del valor de las exportaciones de Belice,

en

1770 se

había

comertido ya en el rubro más

importante.

En

1786, la Convención

de

Londres permitió oficialmente el corte de caoba.Esta

fue

la luz verde paha que B e b e se transformara en un emporio &erero

de

la metrópoli.

La ampliación del mercado significó una reorganizacibn espacial de la región.El corte de palo de

tinte había tenido lugar en las zonas bajas y pantanosas cercanas a la desembocadura de los dos. El

bao u

de

la

caoba fue permitido por la densidad

de

esta madera, que flota y puede en

consecuencia, se transportada por

agua.

Ello condicionó el p a a h

de

extramih.

Para el corte de caoba, los madereros mgleses remontaron los nos, lo cual Uevb a la ocupación de

keas anteriormente

virgen=.

El

h t e del corte de caoba subió por el río Belice, hego al New

River y por último el Río Hondo, hasta ocupar toda la zona centro y noroesk del actual Belice.

Estos tres rios marcaron, aproximahente el

litlzite

de

h

gran Teserva maderera de la re@&.

Esta

situación perduró hasta bien entrado el siglo X X . La reorgmizacith espacial estuvo acompailada de

una

triste reorganizacibn social: se trajo poblacibn negra

de

otras partes del Caribe,

ya que la base de estos aprovechamientos forestales fue la esclavitud.

Un

segundo "boom" que tuvo lugar entre 1830 y 1840, fue la moda de fabricación de cmos de fenocarril de caoba. Ello Ilevó a los colonos brihicos a buscar ampliar su base de abastecimiento.

En 1839, Walker y Caddy hacen una expedición hasta Palenque, subiendo el río Belice, c m miras

a amp'br el frente da, CD*S hacia e! Pet&.

Es de observar que el Río Hondo adquiri6, ya entonces un carácter estratégico como vía de saca y

Nevó a una ocupación de facto de la región.

En 1847 estalla la Guerra de Castas en Yucatán, la cual marc6 durante medio s&o, no sólo los

enfrentarnientos, sino también las alianzas regionales. La ocupación de la region por tropas

federales llevó luego de d o s de guerra, a la institución del Territorio de Quintana Roo. Gran

10

(9)

Bretaña apoyaba con armas a los rebeldes de Chan Santa Cruz, como elemento de negociación

con México para ampliar su fiontera colonial

.

En 1886, el imperio británico comenzó negociaciones con Méico, que ílevaron a la firma en 1893

del tratado

de

límite Mariscal Spencer, ratificado en 1897. Gran Bretaña obtuvo la fiaqja entre el

Rio Hondo y la Bahía de Chetumal, ubicada al norte del paralelo limitrofe México- Guatemala,.Conseguía asi una importante zona maderera, una via

de

saca y el beneficio de la

intnigracion yucateca que se había instalado en el norte de Belice huyendo de la Guerra de Castas. La

firma

del tratado

de

límites s@ifiw

una

relacion

de

nuevo tipo en la econontia deerar

de

la región.Coincidían para ello dos politicas: la del porfiriato y la

de

la Gran Bretafia Victorha.

Durante el

m,

la acciim del estado tiene como fin principal la recaudacih a través de tasas e impwto.Es decir, para el estado la actividad forestal tiene importancia básicamente como

fuente

de ingresos fixales ( hay que tener en cuenta que durante

la

segunda mitad del sigo

XIX

el

segundo rubro

de

explotación, después de la plata y metales preciosos, era justamente el de

maderas preciosas tintóreas.

Un segundo aspecto era el geiopolítico. Para el estado, la actividad forestal tenía importancia como

forma de control del Territorio. México era en ese entonces un país muy grande y muy poco poblado y específicamente casi deshabitado en zonas de importancia geopolítica

(

-

l

i

m

i

t

e

con

s

Guatemala 3r, Honduras Británicas la entonces colonia, Istmo de Tehmtepec). De ahí la ligazón estrecha existente entre el desarrollo de la actividad forestal y la acción de

las

compañías deslindadoras.

Otro aspecto era el tipo especial de relación política al que estaba ligada la actividad forestal. No cualquiera podía dedicarse a ella, sino que la actividad estaba ligada al otorgamiento de

concesiones. Para ello, se debía contar con contactos poriticos en las más altas esfwas de poder.Es

decir, pertenecer a la elite de poder del Porfiriato.

La

actividad forestal, por lo

tanto,

tenia las caracteristicas de un servicio que el particular hacia el poder politico camtihido ( el deslinde y el control del tenitorio ), por el cual recibía una prebenda ( la propiedad de parte de la tierra y el derecho a la expolotación maderera

).

El

tipo de rehión que surgia era desde el punto de vista político muy centralindo, pero desde el

punta de vista de la actividad forestal en totalmente liberal, quedando todas las decisiones a cargo del empresario maderero, sin ninguna ingerencia ( ni técnica ni administrativa ) por parte del estado, que se limitaba a cobrar las tasas e impuestos después que la madera salia del monte y aún

de la región ( p.ej. en puertos de embarque

).

La actividad forestal de esa época era de tipo exclusivamente extractivo, destinada a la exportación ( y en consecuencia muy selectiva ), debiendo solucionar como problemas técnicos centrales la saca y el transporte ( debido a la fdta de infraestructura). Se trataba en general de empresas extranjeras, con personal jerárquico de monte muy experimentado y con amplísimas atribuciones

(10)

N

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. . .

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(11)
(12)

. . . .

P R O C l J C C I O N DIOLOGICA

A R t i O L E S SEMILLEROS VlVERO

ENRlOUEClMlENTO PROTFFCCION CORTE< CC %EJORA

PRODUCCION TECNICA

MI ,N i F G ~,' ,'.!." nOllFO

7UMlJA , ii1";TROCC VOLUMENFS SECUNVARIOS ARRASTRE

I CARGA Y TRANSPOHTE

PLAN DE ORDENACION

I N V C ' N I ~ l I ~ l ~ ~ T O R F S T A L

MAPAS FORC'STALES

PLAN DE WANE-10

IIJFRAESTRUCTURA VIAL

PLANFACION CONSTRUCCION MAN7ENIM!ENTO

AOMINSTRACION FORESTAL r O N D O DE REPOSICION

,

COS'TO O F 1.h SCF.T'h!!"II!~Ap

RFNlJNC!A A 1JFNFFICIOS I N h f f f l I A 10s

SlSIEMA DE M O N l r O R E O

COSTO DE LA OPORTUNiDAD

REPARTlClON DE fIENEFICIOS O R G A N l J ~ 9 C ! O N C O L E C l l V A

REPRESENTACION POLITICA

S E R V l C i O T E C t i l C O

ASESORIA E X T E R N A

C L A V E ." - - " .. -. - - . . ". ..

(13)
(14)

de autoidad La participación .

de

la poblacih local se reducia a la de peones contratados fuera de la regiim por toda la temporada maderera.

2.1 El bosque tropical de Quintana

Roo

y la reforestación

Los

primeros aprovechamientos forestales en el sur de

Quintana

Roo

datan

de principios de siglo

(Rodríguez 1994).

Estos

aprmhatnimtos consistian

en

la extracción del palo de t.inte,de maderas preciosas como la caoba y el cedro, y el chicozapote.

La

extracción fbe realizada por empresas extranjeras a las que el gobierno mexicano permitía el entresaque de un niunen, determinado de á&oles. La extracción se hacia

de

acuerdo a las nonnas

de

calidad del mercado

de

USA y Europa,

destino

final

de la trom'a.

Entre

las

compañías que se dedicaron a esta actividad puede

citarse

a Mahogany Company (Medina, 1968). No existen registros de las actividades de la empresa de esta época. Se puede decir que se trataba de una "minería forestal", en terrenos de propiedad nacional, esto es, la

extracción sin que se reponga el recurso.

Más

tarde el negocio maderero p a d a manos de permisionarios locales, quienes instalaron los primeros asmaderos en la zona, pero no cambiaron en nada el modelo

de

aprovechami&o de tipo minería.

Los

primeros asentarnientos campesinos f h m n fimdados por los mismos trabajadores

de

las

empresas

de

extracción forestal,tanto

de

la madera como del chicle, actividades que coexistían sin conflicto.

En

el sexenio del presidente Lázaro Cárdenas se otorga la posesión de la tierra

en

forma

de

ejidos a

las

comunidades formadas a

partir

de los primeros grupos chicleros.

Entre otros, se formaron los ejdos de Noc-Bec, Gobá, Chacchoben y Petcacab, hoy integrantes

del Plan Piloto Forestal.

La dotación de tima se decidió con el criterio de formar ejidog fmtales. Se concedieron 420

hectáreas per capita, lo que se consideraba como

una

extensión

de

bosque necesaria para la subsistencia de un chiclero.

Al

obtener derechos sobre la tierra los ejidales pasan de ser trabajadores de los contratistas chicleros a explotar sus propios bosques, teniendo que enfi-entame a los problemas de

comercialización. Este cambio los indujo a asociarse en cooperativas y posteriormente a fundar "La Federación de Cooperativas de

Quintana

Roo", que two a su cargo la comercialización del

chicle. Esta fue la primera organizacibn forestal campesina en la región.

La empresa paraestatal Maderas Industrializadas de Quintana Roo, S.A., recibió la concesión de medio millón de heciáreas en 1957. Bajo esta cmcesió, la madera de terrenos nacionales y ejidales sólo podía ser aprovechada por la empresa. Por explotar los terrenos nacionales la empresa pagaba

los derechos a la federación y, en el caso de terrenos ejdales, pagaban el derecho de monte que

(15)

fija la R e f m a Agraria.

Es

decir, no existía ninguna relación comercial entre la empresa y 1 0 s

ejidos. Este modelo no era privativo de

Qumtana

Roo, sino presentaba la concepción de desarrollo forestal que se tenía en México.

La empresa

,

por ser una paraestatal, tenía todo el apoyo de las instituciones gubernamentales. durante este periódo la empresa estaba explotando la caoba y los ejidatarios unicmente el chicle. Como era natural, ese modelo llevó a que la mayoda de los ejidos, el bosque comenzara a

desaparecer, ya que, se estaba realizando

una

extraccibn del recurso

desmedido.

La concesión forestal obligó a los

campeshlog

a buscar alternativas agropecuarias. Paradbjcamente, recibieron

del propio gobierno, dueño de la empresa, una elevada cantidad

de

subsidios para desmontes. La

empresa recibió en concedín 500,000 hectáreas arboladas

de

las

que extrajo 400,000 metros

cúbicos de maderas preciosas (Acopa, 1985). 25 años despúes, del subsidio, quedaban menos de 200,000 hectkeas de bosque, muchas

de

ellas severamente perturbadas.

Cabe mencionar que la empresa no fue la causante directa de la destrucción del bosque, ya que lo que convenía a sus intereses era continuar la explotación indefinidamente. La fdta de pdcipación de los pobladores en

las

actividades forestales los empujó a buscar un desarrollo agropecuario, que deiinitivamente causó

una

gran merma de la superficie

fmestal

(Janka,

GaJleti yAcopa, 1982).

En esta situación d t i w algunos ejdos presentaron condiciones favorables para el desarrollo de

una

experiencia campesina en el negocio maderero. Argulles (1985), expone lo siguiente:

a) Si bien la empresa abandonó sus planes de ordenación en las áreas de colonización reciente.

A s í

se realizó un aprovechamento forestal bastante ordenado, elaborándose un plan de corta para

estos ejidos, que eran bastante grandes y con una organización basada en su experiencia de la

explotación chiclera que amortig~o la tendencia de uso de suelo hacia las actividades agropecuarias. Por este motivo al

lbinatizar

la concesión aún quedaban bosques bastante grandes y

relativamente ricos en maderas preciosas.

b) El hecho de que estos ejidataxios trabajaran como peones de la empresa

en

las tareas de monte,

les dió experiencia organrzatrva en la extracción de trmería y cmocimiento de manejo forestal.

Así, entendian la conveniencia de definir keas

de

corta anual y el manejo de diámetros mínimos

de corta, lo que constituyó la base de una tradición forestal de estos ejidos.

. .

c) Los montes de los esidos tenían una red de caminos forestales producto del primer paso de corta de la empresa MQRO. Ad&, el gobierno desarrolló una red de carreteras que conectaban a los ejidos con l o s lugares en donde estaba establecida la industria, lo que disminuyó la inversión

necesaria para realizar los aprovechamientos forestales campesinos.

d) El vencimiento de las concesiones de MIQRO, creó condiciones favorables para cambiar el rol

que jugaban las empresas, los campesinos y las instituciones. Esto, en realidad, es lo que permitió

una entrada operativa para sustituir el modelo de Desarrollo Forestal vigente por una estratégia de

(16)

desarrollo más viable, cuyo objetivo principal fuera el fienar la tendencia a la destrucción de

l a s

selvas de Quintana Roo. Tal planteamiento se denominó

"Plan

Piloto Forestal". La tesis central del plan piloto

forestal

era.

Las

sehas se conservan en la medida en que sean una alternativa

económica para los campesinos que

l a s

habitan, capaz de mteresarlos en su aprovechamiento

racional, ya que de otro modo la destruirian (Galletti y Arguelles,1987).

Apartir de 1989, el estado de Quintana Roo, recontinuó con la estrategia de desarrollo forestal, con la instrumentación del Plan Forestal

Estatal,

el ella se seguía contemplando a los capesinos como

sujetos activos de la administración de sus recmos forestales.

Es

as&

que despúes de cmco años de

experiencia en las actividades forestales, asesorados por parte de lo que h e el Plan Piloto Forestal

y el

Plan

Forestal Estatal, mugió la idea entre un grupo de 8 ejidos del Municipio de Otrhón P.

Blanco de fonnar una figura asociativa que les de persodidad jurídica, con carácter de sociedad civil. Esta sociedad quedó legalmente constituída, siendo asentada en las escrituras número 6534, del volúmen nonagésimo cuarto el día 6 de diciembre de 1991, llevando por nombre Organización de Ejidos Forestales de Quintana Roo, Chakctemd, S.C., quedando de aigual manera asenfadas en

el directorio del registro público de la propiedad y del comercio, con el número 13 a hojas 81 a 95

del tomo X X D C sección cuarta, el día 29 de enero de 1992.

La sociedad está integrada por los ejidos de Bacalar, Buena Vista, 18 de M a n o , Gabino Vázquez,

Graciano Sánchez, Guadahp Victoria, La Buena y Laguna Om. Todos estos ejidos suman

una superficie ejdal

de

188,820 hectáreas y una área forestal permanente de 82,500 hectáreas.

El o b j e h común

de

la sociedad es el de la penmanencia de la sehq de esta m e r a los ejidatarios

e s t h interesados en su conservación y aprovechamiento racional (Argiielleq 1991).

Lo anterior implica que los campesinos tendrían que movilizar el capitat existente en el bosque M ~ L E ~ , con el

fin

de lograr

un

proceso autofinanciable de desarrollo de sus propias empresas

fbrestales.

En

estas empfesas se mtroducirían paulatinamente elementos técnicos que

eventualmente lleven el manejo sostenido del bosque.

2.2

El

Concepto de uso y manejo

UM de

las primmas consideraciones a desarrollar en el presente trabajo, es la de diferenciar entre los conceptos de usp y manejo, aplicados a la apropiación de recursos naturales por las sociedades humanas.

Estos conceptos, como muchos otros utilizados en ecologia, son de aplicacih muy reciente y han surgido como resultado del discurso ambientalista generado en los últimos 30 años. Se puede

afirma que tal iniciativa surge con

b

conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio

Ambiente realizada en Estocoho en 1972, basada en las experiencias previas de Founex, M&co y Praga. Existe una contradicción esencial entre las metas de mantener un medio adecuado y las

(17)

Efectivamente, el modelo de desarrollo llevado a cabo por los progamas gubernamentales ha mostrado, en las iiltimas dkadas, una gran incompatibilidad con los procesos ~ t ~ r a l e ~ de los ecosisfemas. Esta meompatiidad es la causa de la sobreexplotación, pero, también de la subutilización de los recursos, de la erosión y

&di

da

de la

fertilidad

de tierras, de la extinción masiva de especies,

de

la contaminación y del impacto ambiental negativo a importantes ecosistemas, entre otros problemas.

Veinte años después de Estocolmo, durante el Simposio Internacional sobre Articulación de las Ciencias para la G-estión Ambiental, realizado en la Universidad Nacional Autónoma de México

(UNAM), en 1983, surge el concepto de manejo como una estrategia altemativa de desarrollo,

basado en las condiciones ecológicas para el aprovechameinto de la productividad primaria de los

ecosistemas.

A partir del a d i s i s de esta problemática ambiental, se han

intentado

generar criterios científicos

para fundamentar una toma

de

decisiones mejor infsrmada basada en la racionalidad ecológica. Esta racionalidad ecológica de la práctica productiva depende de las condiciones rrocio-culturales

que determinan las formas y la intensidad

de

su aplicación; es decir, de sus patrones de consumo,

del acceso socialmente sancionado a sus recussos,

de

sus creencias religiosas, etc.

(Le%

1986a). Según el mismo autor (1986b) este manejo debe fundarse en la integración de los procesos ecológicos que genenm los valores de u90 socialmente necesarios. El m e j o mbgrado implica

entonces la necesidad

de

ejercer

una

práctim inkrdiscip%, práctica que promueve

la

articulación de los saberes

de

las distintas disciplinas que intervienen en una problemática

ambiental determinada.

Para Marulana (1986) el manejo integrado de los recursos tiene como objetivo la búsqueda de fhuhs productivas para un desarrollo sostenido h d a d o en la conservacih, renovación y

ampliación del potencial ecológico y cultural de las

fuenas

miales de producción.

El

concepto de

manejo integrado implica un proceso de orientación del conjunto de las prácticas productivas hacia una composición funcional de los procesos naturales y culturales que conforman los recursos de la sociedad.

Para Braña (1986), el manejo de los recuTsos naturales implica literalmente la dirección o gobierno de los mismos. La clasificación de integrado que se aplica a dicho manejo, denota la idea

de gestión, dirección o gobierno de los recursos naturales que tienen en consideración una idea de racionalidad, es decir, una gestión orientada a maximizar la explotación de los mismos que se insertan dentro de

una

estrategia

de

ecodesarrollo o de un sistema de productividad ecotecnológico.

Para el C A T E (1986) el manejo de sistemas de producción agropecuaria y forestal tiene como

objetivo recuperar, mantener o aumentar el nivel de productividad del sistema a largo plazo y

(18)

De

esta manera se inicia la conceptuahción de manejo integrado de los recursos naturales como

una

preocupación permanente que se manifiesta en los foros nacionales e internacionales de

científicos.

Por otro lado, el témino

"uso"

es conceptualizado para contrastar los atn'butos del manejo.

En

terminos simples, cuando una población humana torna cualquier tipo de recurso

de

la naturaleza para satisfacer sus necesidades básicas está haciendo uso del recurso.

Este

uso puede implicar actividades muy sencillas, como la extracción o la recolección así como procesos más complejos de producción y

consumo,

como sucede en la agricultura.

Tomando en cuenta la gran complejidad que pueden tener los ecosistemas, sobre todo los tropicales, el uso de recursos requiere de pocos conocimientos acerca

de

la naturaleza. Se puede saber cómo, dónde y cuándo encontm un &terminado satisfactor, no importa la permanencia de

este ú l h o en el tiempo, ni cúantos recursos asociados se desperdicien en el proceso

de

acopio.

Por el contrario, se considera manejo de recursos cuando su uso está encaminado a la satisfacción

de las necesidades básicas de una población a través de una estrategia de desarrollo a largo plazo; capaz

de

promover actividades productivas que permitan un aprovechamiento ecológicamente

r a c i d de los recursos, asegurando su conservación.

Es

deck, el manejo no sólo se concreta en el saber de cómo, dónde, cuándo y cuánto, sino que necesariamente implica un profhdo

conocimiento del recmo y del

ecosistema

del cual se extrae (Sánchez, 1993).

2.3.

Los

sistemas agroforestales del bosque tropical antecedentes y enfoques

Aún cuando el término Sistemas Agroforestales es reciente, en varias culturas en el mundo han

existido formas de aprovechamiento múltiple de varios recursos silvestres y cultivos entre los sitemas agrícolas tradicionales, donde se busca ( en la lógica de los productores), optitnizar el espacio combinando una amplia diversidad de especies, aprovechando sus Biferencias estructurales

y fenológicas, de manera que se logra obtener varios prhctm y satisfactores distribuidos a lo

largo de todo el año. Fin estos sistemas

intensivos

en mano de obra, también se logra una mayor estabilidad y sostenibilidad del sistema conjunto, que requiere pocos, o incluso se maneja sin insumos externos ( comunmente material genético mejorado, pesticidas y fertilizantes

).

A pesar de que los sistemas tradicionales de manejo de los recursos naturales se consideran poco

eficientes, dificiles de mecanizar y de manejar en términos de su articulacón al mercado,

actualmente surge el interis por revalorar ciertas prácticas de policultivo y aprovechamiento múltiple y simultáneo de varios ecosistemas naturales, s&tul-ales y transformados ( agrosistemas ).

Este interés por evaluar objetivamente y revalorar ciertos principos del manejo tradicional de los recursos naturales, surge debido principalmente en los países tropicales y particularmente en

(19)

d o r m i z a r lo natural y lo social, con

base

en un modelo tecnológico y cultural que ha propiciado la degradacih de los recursos

naturales.

Reconociéndose también ( a partir de diversos fracasos ), que su aplicación se restringe a ciertas áreas con condiciones apropiadas ya que fundamentalmente la tecnología generada ( y comumnente solo ajustada ), se sustenta en modelos de investigación y enfoques que son factibles

en las condiciones agroecológicas y socioeconómicas

de

los paises desarroHados, pero que para

México

presentan varis restricciones ecológicas, económicas y culturales ( Toledo, et. al .1785

).

Es con la &enatÓcinde la investigación y la reconceptualización de algunas kxtigaciones con

enfoque agroecológica ( siendo en

México

el iniciador de esta coniente el Dr. Hernández

X.

), que se ha considerado coo objeto

de

estudio sistem&io, los sistemas tradicionales de manejo de los

recuIsos, como un medio para comprender y evaluar dichos sistemas productivos; para tomar

como base su lógica, estructura y dinámica en el diseiio

de

sistemas más eficientes por medio de la

sintesis entre la cultura productiva campesina y el conocimiento cientí€ico-tecnológico moderno. En este marco es que Altid ( 1985), ubica a los sistemas agmfmestales, tambih llamados agrosilvicolas, dentro del campo o enfoque

de

la agroecología; como parte de

una

seria

de

sistemas

y alternativas de producción, donde grupos indigenas y campesinos particularmente en los trópicos

imitan u la compleja estructura y dinámica de la selva ( esto úhim0 al aprovechar la sucesión

ecológico secundaria

).

Beer ( 1980 ) describe la metodología de investigación utihda por el CATE; indicando que se parte del estudio

de

las combinaciones agroforestales tradicionales, para que en un proceso de

investigación participativa con los productores, se disenen alternativas para el mejoramiento de estos sistemas, o para el diseño de otros nuevos.

LA investigación en sistemas agroforestales del CATE se r e a h fundamentalmente desde el marca

de la silvicyltura, reconociendo o diferenciando al área socioeconómica y el área biológica y ambiental, condiciones de suelos, mteracción

de

raíces y ciclos de nutrimentos, en sistemas

Agrofmestales.

Hart ( 1986 ) refiriéndose a la investigación en cultivos múltiples, desarrOna un modelo que

penrdte integrar niveles de investigación que pueden corresponder con procesos que van desde los microorganismos del suelo, hasta los mercados regionales, como una opción de abordar

integralmente el estudio de sistemas agrícolas complejos. Articulando campos de investtigación de las ciencias fisicas, biol6gicas y sociales.

El modelo de Hart -te combinar conceptos de las ciencias ecológicas ( donde incluye al campo

propiamente de la ecología y las ciencias agrícolas ) y sociales economía, sociología, antropología ) para formar una jerarquía de sistemas agrícolas de manera que se elabore un marco de trabajo para la investigación y desarrollo agícola.

17

(20)

El autor mencionado, parte del enfoque de la Ecología para diferenciar niveles de

población,

comunidad y ecosistemas, por considerar que ésta visión resulta útil en términos del estudio y

comprensión de sistemas de cultivo múltiple.

A partir de esta diferenciación de niveles de complejidad identifica ciertos procesos críticos por su

utilidad en cada nivel, para el estudio de cultivos múltiples; deteminando la aplicación que estos

conceptos centrales tienen, tanto para el campo de la ecologia, como para las ciencias agrícolas.

Hart

menciona que no es pmile partir delmarco de referencia de la investigación @cola convencionl ( centrada en el monocultivo ), para estudiar cultivos mídtiples, puesto que isto requiere un nuevo cuer PO conceptual que parta

de

los niveles diferenciados por la ecologia para orientar la investigación desde la óptica de los ecosistemas agrícolas, los sistemas campesmos y los sistemas agrmcológicos regionales.

Barlcer y Francis ( 1986 ) por su lado, proponen un enfoque mis agronómico de abordar el estudio

de sistemas de cultivo múltiples, reconociendo la complejidad que éstos tienen para su estudio,

particularmente en sistemas tropicales, donde la diversidad

de

especies y de ciclos de crecimiento

diferentes imitan los sistemas naturales, con lo que logran ventajas en cuanto a su estabilidad.

Para éstos autores hay ciertos procesos clave en el estudio de cultivos múltiples como son, el

ambiente para el desarrollo de plántulas; las fechas, patrones y densidades de siembras o

plantaciones, y el manejo de la fertilidad de suelo. Siendo a partir de &te último, que proponen tres vias para determinar esquemas adecuados de manejo de la fertilidad: la selección de ciertas combinaciones de especies; la comparación del comportamiento de ciertos cultivos en monocultivo contra policultivo; y el análisis de Nerentes objetivos en sistemas de cultivos múltiples.

Barker y Francia concluyen proponiendo una aproximación tridimencional al problema del desmollo de los sistemas de cultivo múltiples desde un punto de vista agronómico: avanzar en el estudio de cultivos miiltiples utilizando los componentes tecnológicos disponibles; explotar las

posibilidades de utilización de modelos de similacióq y por últjmo, insisten en la necesidad de

desarrOnar una metodologia de investigación y comunicaión con los propios productores.

El

ICRAF ( International Council for Research in Agroforestry ), ha contribuído al acopio y

sistematización de información respecto a los sistemas agroforestales existentes en los países en desarrollo, gracias al Inventario de Sistemas Agroforestales

AFSI,

que se realizó durante 1982-

1987. Además de su apoyo a diversas publicaciones como la Revista Agroforestry Systems, a partir de 1982.

La agroforesteria es un nombre genérico utilizado para describir sistemas de uso del suelo muy antiguos y ampliamente practicados, don& los árboles son intencionalmente incorporados dentro

del mismo lote de terreno donde se desmollan cultivos agrícolas ylo

animales,

como parte de un

arreglo espacial o en cierta secuencia temporal ( Farell, 1984 ).

18

(21)

A pesar de que se

han

dado muchas definiciones de agroforesteria, los autores mezclan

munmente lo que es propiamente la definicióq con lo que son própositos y posiidades de la agroforestería; ante lo cual

B.

hdgren( citado por Nair, 1986 ), propone una definición que el

considera

estrictamente científica, donde se diferencian dos caracteristicas comunes a todas las

formas

de agroforestteria y que @ten diferenciarlas de otras formas de uso del suelo:

-

El crecimiento deliberado de especies silvestres perennes sobre la misa unidad donde se tiene

cultivos agrícolas y/o animales tanto en forma mezcalada espaciahnente o con cierta secuencia temporal.

-

Esto puede implicar una interacción significativa ( positiva

o

negativa ), entre los

componentes sitvestres perennes y los compmm no perennes del sistema, tanto en

términos ecológicos, como econbmims.

A partir de ésta propuesta se discutió en el ICRAB, proponiéndose finalmente la siguiente &fjnición. ( Nair, 1989): La agroforestería es un nombre genérico para sistemas de uso

de

la tierra y tecnologias, donde especies silvestres perennes ( árboles, arbustos, palmas, bambús, etc. ) son

deliberadamente usados sobre la misma midad & manejo

de

cultivos agrícolas ylo animales, en

alguna forma de arreglo espacial o secuencia temporal, de manen que los sistemas agroforestales presenta interacciones ecológicas y económicas entre sus diferentes componentes.

La definición implica que los sistmas agroforestaes imrolucran dos o más especies de plantas o

animales,

al menos una

de

Ls

cuales es

una

especie silvestre perenne, por otra parte, un sistema

agroforestal siempre aporta dos o más productos, y el ciclo de un sistema agroforestal es siempre mayor

de

un

año y es muy complejo tanto económica, como ecológicamente ( en tkminos de su estructura y funcionamiento ).

La agroforestda no es un nuevo término es una forma de aproximación o enfoque ampliamente aceptado para el uso del suelo involucrando la incorporación o mezcla deliberadamente de árboles con cultivm y/o animales.

2.4 El manejo del bosque en la cultura maya

Conforme el hombre transforma la naturaleza, debe reconocer que algunas veces provoca consecuencias no deseables, las que se expresan en el deterioro del medio natural, reduciendose la

productividad o capacidad inicial de uso de los recursos para beneficio humano (Sánchez, 1993).

El hombre ha tenido una estrecha relación con la naturaleza desde siempre. Es importante tener una visión amplia de cómo el hombre ha hecho uso y manejo de ecosistemas. En la medida que

una sociedad se va desarrollando el hombre va cambiando significativamente la estructura y

füncionamiento de muchos sistemas naturales.

(22)

Es

evidente que el hombre modifica a la naturaleza desde que empieza el uso de herrameintas y gradualmente mcrmenta esa transf¿n-mación para hacerla más intensiva con el actual avance cientifico tecnológico (Castañeda, 1991).

Las prácticas de hteracción sociedad-naturaleza se iniciaron hace unos 2.6 d o n e s de aiios en el

oriente &cano, cuando los precursores humanos (homo HaMis) en búsqueda de

ahmento,

de

su sobr&encia, fabricaron las primeras herramientas, las cuales

usaron

para defmdme y atacar a otros animales, proveerse de partes alimenticias

de

las plantas, como raíces y frutos, y eventualmente para obtener came de aquellos cadáveres que encontraban (Castaiieda, 1991).

El

homo habilis (2.6 a 1.2 d o n e s de años) dá paso en el proceso evolutivo al homo erectus que

vivió aproximadamente des& hace 1.2 d o n e s a 300,000 años y amplia su &tribución al emigrar de Afiica Oriental a otras regiones de Afiica, Europa y Asia, donde transforma lentamente algunos

elementos de la naturaleza para satisfur sus necesidades. Conforme mejoran 8us rudimentark hmmehtas inicia la actividad de caza con pequeños animales, descubre y usa el hego y empieza a desarrollar el lenguaje. Posteriormente, surge el homo sapiens "arcaico" u homo sapiens neanderthalmis (300,000 a 50,000 años) y finalmente, el hombre actual u homo sapiens sapiens, en un largo proceso en el que incrementa el uso de la naturaleza, mejorando sus herramientas que

le permitieron redizar la caza y la

pesca;

además amplia su distribución hacia diversas regiones del mundo, incluyendo América, hará unos 40,000 años.

El hombre actual es consecuencia

de

la acción conjunta de leyes biológicas y sociales, siendo estas úbl

las

determinantes en su actual desarrollo.

No es sino hasta hace apenas unos 10,000 &os cuando, habiendo ya avanzado en el desarrollo del lenguaje, sus hemameintas, su vivienda y su organización social, se inicia la agricultura con la domesticación y c u b o de plantas y cría de animales. Es decir, la agricultura es una actividad humana que surge como consecuencia de un largo proceso, de más de un 2.5 millones de años, en

el cual el hombre mejora las herrameíntas y aplica el conocimiento adquirido empíricamente en

obtener alimentos. Y por supuesto lentamente t r w o m a a la naturaleza y se transforma así mismo; poco a poco conoce mejor las características de plantas y animales que le rodean, les colecta o les caza, les lleva más frecuentemente a sus chozas. Por eso, mientras que el hombre en

China domesticó a la soya, el rábano, cebolla, entre otras, en India domesticó al arroz, a la

berenjena, al pepino y a la caiía para poner algunos ejemplos.

Asimismo, en Mesoamérica, independientemente, el hombre estaba domesticando hace unos 3,000

años al maíz, al fiijol, difaentes ayotes, chiles, algodón, henequén y cacao. RGntras que en América del Sur (Perú, Ecuador y Bolivia) domesticaban a la para andina y otras plantas. Situación similar ocurrió con los animales: mientras que en Mesoamérica se domesticó al chompipe O pavo,

en América del Sur a la llama, vicuña y alpaca; en Asia a las gallinas, al caballo y otros animales

que hoy llamamos domésticos.

(23)

marcado en los últimos 250 años con la revolución industrial. A partir de

ahí,

las sociedades han

operado grandes cambios tecnológicos y económico-sociales, que han modificado las mteracciones en su interior y con la naturaleza.

El

hombre ha profundizado en sus concepciones sobre el mundo

y sobre el origen del hombre mismo.

Así

mismo, la tecnología en el manejo de los recursos

naturales ha cambiado grandemente y hoy los pueblos luchan por utilizarlos con eficiencia de

manera que se pres- para uso continuo, basados en sus raíces culturales y para el beneficio de

todos.

Para poder desmollar actividades productivas, mejorar los instrumentos, la vivienda, el vestuario y la ahentacih, mi como para desarrollar actividades de expresión cultural, el hombre two

necesidad & conocer su medio natural. Nuestrosancestros mayas, como muchas otras

civilizacione, relacionaron diferentes actos de su

vida

con la naturaleza circundante y en ese sentido defirieron su medio natural, tomando para ello sus características

más

esenciales del mismo. Y asi es como surgen

las

geonimias (conjunto de caracteres naturales representativos en un

lugar agrupados en nombre), las cuales constituyen concretos ejemplos de la cosmovisión que los hombres se fueron formando de "nuestra naturaleza" (Castaiieda, 1991).

Un caso notable

de

manejo tradicional de los recursos lo constituyen los mayas de la península de Yucatán. Los estudios sobre este grupo étnico han demostrado que, aún hoy en día, existe

continuidad en muchas & sus prácticas y una gran capacidad de adaptación a las condiciones

socio-económicas cambiantes, desde la conquista

hasta

la actualidad. Este manejo de los recursos se encuentra notablemente adaptado a las particdares condiciones edáficas y cháticas de la península de Yucatán. Esto hace que esta región sea importante tanto desde el punto de vista ecológico como cultural.

Los mayas aprecian y usan una gran variedad de plantas sihrestres (Roys, 1931; Mendieta y del

Amo, 1981; Turner 1974; Barrera, 1977). Esta étnia posee un profhdo conocimiento de la flora

local (Sosa, 1985), del suelo (Beltrán, 1959) y de la vegetación. De acuerdo con algunos autores,

la cultura maya maneja el concepto ecológico de la sucesión (Flores y Ucán, 1983; Sanabria, 1986). El uso de la diversidad, como estrategia de manejo, ha sido una práctica

de

todas

las

comunidades estudiadas (Barrera, 1977; Arias, 1980; ntsley y Hernán&z-X, 1980; Sanabria,

1986).

Estos conocimientos le permitieron al agricultor tomar decisiones sobre la protección y

reproducción de especies útiles y relegar aquellas que pueden tener una acci6n negativa sobre las mismas o sobre sus cultivos (Rico, 1985). De esta manera los recursos naturales proveen una gran

gama de productos alimenticios, medicinales forrajeros y forestales. Dentro de estos Últjmos se destacan los utilizados en la construcción de viviendas y herramientas, así como el combustible necesario para calentarse y cocinar sus alimentos (Sánchez, 1993).

La cultura maya es una de las pocas que florecieron en el trópico selvático. Como parte de la gran

civilización mesoamericana, sus estrategias agricolas, hortícolas y forestales estuvieron y aún están en las comunidades que conservan un herte carácter indígena. Estas se basan en el pluricultivo y

21

Figure

CUADRO  C O M P A R A T J V O  DE  E X P L O T P C T O N   FORESTAL:

CUADRO C

O M P A R A T J V O DE E X P L O T P C T O N FORESTAL: p.51

Referencias

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