Diagnóstico de
los Ecosistemas
Marino - Costeros y de Agua
Dulce de Honduras
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Diagnóstico de los Ecosistemas Marino - Costeros
y de Agua Dulce de Honduras
Basado en Análisis de Viabilidad, Amenazas y Situación.
Mayo 2014
La elaboración de este documento ha sido posible gracias al generoso
apoyo del Pueblo de los Estados Unidos de América. El contenido del
mismo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja el punto de
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Diagnóstico de los Ecosistemas Marino - Costeros y de Agua
Dulce de Honduras
Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal, Áreas
Protegidas y Vida Silvestre (ICF)
Proyecto USAID ProParque
Elaborado y Editado por:
Juan Carlos CarrascoVerónica Caviedes
Investigaciones Ecológicas del Caribe S. de. R.L.
Participantes en los talleres
Iris Aquino ICF
Sergio Martínez ICF
Marcio Aronne Fundación Cayos Cochinos
Juan Carlos Carrasco INVECA
Angela Randazzo CURLA
Emilia Cruz CURLA
Verónica Caviedes Sánchez INVECA
Bestalian Martínez MAMUCA
Calina Zepeda ProParque
Marcio Rivera RECOTURH
Isidro Guity FUCSA
Norman Flores Proyecto RECOTURH
Mariela Cruz CREDIA
Andrea Rivera S. CURLA
Carlos G. Rosales Consultor
Mirna Regina Chaín Dirección General de la Marina Mercante
Francisco Cabañas USAID/ProParque
Ana Rosario Velásquez DAP/ICF
Juan Carlos Carrasco INVECA
Iris Acosta ICF
Olga Patricia Díaz ICF/RFP
Alejandra García ICF/legal
Héctor Portillo INCEBIO
4
Nimian Ortega Abogado
Eleonora Aguilar Analista ambiental
Alicia Medina Consultora
Víctor Archaga USAID/ProParque
Sergio Midence Colegio de biólogos
Marcel Grudicelli INCEBIO
Luís Mejía Consultor independiente
Pablo Rico Fabio Zelaya Olga Díaz Mirna Marín Grazzia Matamoros Oscar Ortega Oscar Godoy Eleonora Aguilar Miguel Ángel Medina Laura Rivera
USAID/ProParque Secretaría de Educación ICF/RFP
UNAH WWF
SE/DECOAS
Relaciones Exteriores SERNA/DGA
DIGEPESCA/SAG Marina Mercante
Con el Apoyo Financiero y Técnico de:
USAID ProParque
Fotografía portada
Juan Carlos Carrasco
Fotografías
Juan Carlos Carrasco y Verónica Caviedes
Cita recomendada:
Carrasco, J.C. y Caviedes, V. 2014. Diagnóstico de los Ecosistemas Marino - Costeros y de Agua Dulce de Honduras: Basado en Análisis de Viabilidad, Amenazas y
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Tabla de contenidos
Listado de figuras ... 6
Listado de cuadros ... 6
Acrónimos ... 8
1. Metodología ... 10
1.1 Estándares Abiertos para la Práctica de la Conservación ... 10
2. Introducción ... 12
3. Objetos de conservación: ecosistemas marino costeros y de agua dulce ... 14
3.1 Ecosistemas de agua dulce: Cuencas, sistemas lóticos y lénticos ... 14
3.2 Humedales boscosos de agua dulce... 17
3.3 Manglares ... 21
3.4 Lagunas costeras ... 24
3.5 Playas ... 30
3.6 Arrecifes de coral ... 34
3.7 Pastos marinos ... 41
4. Análisis de viabilidad ... 45
4.1 Ecosistemas de agua dulce: Cuencas hidrográficas, sistemas lóticos y lénticos ... 45
4.2 Humedales boscosos de agua dulce costeros ... 46
4.3 Lagunas costeras ... 47
4.4 Manglares ... 48
4.5 Playas ... 49
4.6 Arrecifes de Coral ... 50
4.7 Pastos Marinos ... 51
5. Análisis de amenazas y situación ... 52
5.1 Contaminación por aguas servidas y agroquímicos ... 52
5.1.1 Sistemas lóticos ... 53
5.1.2 Sistemas lénticos de agua dulce ... 58
5.2 Contaminación por desechos sólidos ... 59
5.3 Represas hidroeléctricas mal planificadas ... 60
5.4 Espigones / Rompeolas ... 62
5.5 Infraestructura turística y habitacional mal planificada ... 64
5.6 Vulnerabilidad físico natural a los efectos del cambio climático ... 66
5.7 Especies de peces exóticos invasores ... 70
5.8 Avance de la frontera agrícola ... 73
5.9 Camaricultura ... 74
5.10 Ocupación de las playas ... 75
5.11 Sobre pesca y pesca ilegal ... 76
5.12 Azolvamiento y sedimentación ... 80
5.13 Conclusión del análisis de amenaza y situación ... 81
6. Propuesta de lineamientos estratégicos basados en el análisis de viabilidad y de amenazas, con un horizonte a 10 años. ... 85
Bibliografía. ... 89
6
Listado de figuras
Figura 1. Esquema de los estándares abiertos para la práctica de la conservación….……...…....9 Figura 2. Distribución del uso del recurso hídrico en Honduras………...…...14 Figura 3. Distribución espacial de la cobertura forestal actual……….…….…..15 Figura 4. Distribución espacio temporal de la cobertura forestal actual y pérdida………….….16 Figura 5. Distribución espacio temporal del porcentaje de áreas de humedales boscosos de agua dulce………..…...18 Figura 6. Distribución de pérdida de humedales boscosos de agua dulce……….………..19 Figura 7. Distribución espacio temporal de las áreas de humedales boscosos de agua dulce en los valles de Sico, Aguán, Leán y Sula………...….20 Figura 8. Distribución espacio temporal de las áreas de manglar……….…………...23 Figuras 9. Distribución porcentual y espacio temporal de los manglares en Honduras………...23 Figuras 10. Distribución espacial de las lagunas costeras……….…...26 Figura 11. Comparación de los índices de estado de salud del arrecife en Honduras entre los años 2011 y 2012………...…...37 Figura 12. Comparación porcentual del cobertura de coral en Honduras años 2011 y 2012.……….…38 Figura 13. Comparación porcentual de cobertura de algas carnosas en los arrecifes de Honduras entre 2011 y 2012……….………39 Figura 14. Biomasa de peces comerciales……….………...39 Figura 15. Biomasa de peces herbívoros……….……….40 Figura16. Contribución en pastos marinos de Thalassia testudinum, de cada una de las fracciones del total de biomasa para los años 1999 y 2012 para Islas de la Bahía………….….43 Figura 17. Exposición de la zona costera del Caribe e Islas de la Bahía ante el aumento del nivel del mar………..64 Figura 18. Modelo conceptual del análisis de viabilidad y de amenazas……….…………81
Listado de cuadros
Cuadro 1. Categorías de turbidez para lagunas costeras……….……….10 Cuadro 2. Extensión superficial de los cuerpos naturales de agua dulce……….…………14 Cuadro 3. Cambio cobertura espacio temporal y porcentaje de pérdida y de cobertura
8
Acrónimos
AGRAA Atlantic and Gulf Rapid Reef Assessment CARICOMP Caribbean Coastal Marine Productivity Program CESCCO Centro de Estudio de Control de Contaminantes COHEP Consejo Hondureño de la Empresa Privada CSE Comisión de Supervivencia de Especies DDT Dicloro Difenil Tricloroetano
DEFOMIN Dirección Ejecutiva De Fomento a la Minería DIGEPESCA Dirección General de Pesca y Acuicultura EIA Estudio de Impacto Ambiental
EPA Agencia de Protección Ambiental
GEEI Grupo Especialista de Especies Invasoras HRI Programa de Arrecifes Saludables
ICF Instituto de Conservación Forestal Áreas Protegidas y Vida Silvestre IHT Instituto Hondureño de Turismo
INA Instituto Nacional Agrario INE Instituto Nacional de Estadística MCI Manejo Costero Integrado
MNMCC Monumento Nacional Marino de Cayos Cochinos
MOCAPH Mesa de Organizaciones Comanejadoras de Áreas Protegidas de Honduras NOAA Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos OIRSA Organismo Internacional regional de Sanidad Agropecuaria
OMS Organización Mundial de la Salud
OSPESCA Organización del Sector Pesquero y Acuícola de Centroamérica PCA Plan de Conservación de Áreas
PMAIB Proyecto Manejo Ambiental de Islas de la Bahía
PN Parque Nacional
PNJK Parque Nacional Jeannette Kawas PNPI Parque Nacional Punta Izopo
PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUMA Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente RSPO Roundtable on Sustainable Palm Oil
RVSBCS Refugio de Vida Silvestre Barras de Cuero y Salado SAG Secretaria de Agricultura y Ganadería
SAM Sistema Arrecifal Mesoamericano
SANAA Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados SEPLAN Secretaria de Planificación Nacional
SERNA Secretaria de Recursos Naturales y Ambiente SRE Secretaria de Relaciones Exteriores
TNC The Nature Conservancy
UICN Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
9 USAID Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo
10
1.
Metodología
1.1 Estándares Abiertos para la Práctica de la Conservación
Con el fin de desarrollar el diagnostico de los ecosistemas marino costeros y de agua dulce de forma coherente con los 12 planes de conservación del áreas de influencia de ProParque, se escogió la metodología de Planificación para la Conservación de Áreas (PCA) de The Nature Conservancy, la cual ha evolucionado hacia los llamados Estándares Abiertos para la Práctica de la Conservación (EAPC), promovidos por la Conservation Measures Partnership, donde participan las principales organizaciones de conservación a nivel global, como TNC, WWF, WCS, Rare, IUCN, entre otros. Los estándares son conceptos, alcances y terminologías comunes para el diseño, manejo y monitoreo de proyectos de conservación con el fin de ayudar a quienes trabajan en este campo a mejorar la práctica de la conservación. Los cuatro componentes principales de los Estándares Abiertos en cinco pasos que abarcan todo el ciclo de manejo de proyecto son: 1) conceptualizar la visión y el contexto del proyecto; 2) planificar las acciones y planificar el monitoreo y la evaluación; 3) Implementar las acciones e implementar el monitoreo; 4) analizar los datos, usar los resultados y adaptar el proyecto y 5) capturar y compartir lo aprendido (Figura 1).
Figura 1: Esquema de los estándares abiertos para la práctica de la conservación
11 Se publicó su versión beta a inicios del 2007 y ha estado continuamente refinándose en base a la retroinformación brindada por personas que practican la conservación (Miradi.org. 2008).
Para el cálculo de las áreas de ecosistemas boscosos, cobertura histórica, actual y pérdida se utilizo como base los datos cobertura del suelo de Rivera et al. (2012), así como una extensa revisión bibliográfica la cual está debidamente citada. En algunos casos hubo que complementar la información, por los que se generaron datos, específicamente de las áreas de manglar, humedales boscosos de agua dulce, playas, entre otros, para ellos se utilizaron herramientas de información geográfica.
Para la determinación de la viabilidad de las lagunas costeras se elaboro una tabla de categorización de turbidez, mediante la utilización de disco de secchi, como indicador de la calidad del agua, tomando como punto de referencia un profundidad máxima de 12 metros según la definición de Lankford (1976), dado que las referencias existentes son generales y orientadas a sistemas marinos, cuyas condiciones son diferentes a las de las lagunas costeras tropicales (Cuadro 1).
Cuadro 1. Categorías de turbidez para lagunas costeras.
Fuente: Elaboración propia.
Grado de turbidez Profundidad m
Profundidad de compensación m
% de penetración de luz en la columna de agua
Muy turbio < 0.48 1.2 10
Turbio 0.49 - 1.1 3 25
Moderadamente turbio 1.2 - 2.4 6 50
Claro 2.5 -3.6 9 75
12
2.
Introducción
Hidrológicamente Honduras se encuentra dividido en 21 cuencas hidrográficas, 15 drenan en la vertiente Caribe, y seis en la vertiente del Pacífico. El área estimada para la vertiente Caribe es de 93,169 km² y 19,323 km² para el Pacífico (Rivera et al. 2012).
La extensión de humedales continentales en el país es de 1, 238,552.73 ha, distribuidos en un 69% en la Moskitia, 15% en la costa norte entre los departamentos de Atlántida, Cortés y Colón, 3% en las Islas de la Bahía, 4% en tierras interiores y 9 % en el Golfo de Fonseca (Carrasco y Flores 2008).
El mar territorial de Honduras se extiende a una zona de 12 millas náuticas con Honduras tiene una zona económica exclusiva de 200 millas náuticas, con 229,501.96 km² de mar territorial, 226,955.40 km² en el Caribe, y 2,546.56 km² en el Pacífico. La plataforma continental en el Caribe es de 53,500 km² y 5,000 km² en el Pacífico (FAO 2001).
El país tiene aproximadamente 1,162 km de longitud de frente litoral (1,083 km de playas), distribuidos de la siguiente forma: 682 km de litoral Caribe continental, 220 km de litoral Caribe insular (8 islas y 25 cayos: 206 km en Islas de la Bahía y Cayos Cochinos y 14 km en Islas del Cisne), 212 km de litoral continental en el Pacífico (160 km de playa) y 75 km entre las 4 islas del Golfo de Fonseca, donde el frente litoral esta dominados por manglares. Las planicies costeras del Caribe representan el 16% de territorio nacional, mientras que las planicies costeras del Pacífico representan el 2%. (SERNA 2001).
Los ambientes litorales constituyen ecotonos continente-océano, caracterizados por intensos procesos de intercambio de materia y energía, en constante evolución y cambio. Incluye playas, dunas, acantilados, franjas litorales rocosas, estuarios, lagunas arrecifales, lagunas costeras y deltas (Pethick 1984), fondos marinos que se extienden, desde la marea más baja, sobre la plataforma continental hasta el límite de la zona eufótica, donde son posibles los procesos fotosintéticos.
El Caribe de Honduras se considera una región biogeográfica especial dado que cuenta con la mayor biodiversidad marina de todo el Atlántico, esto incluye cerca de 70 especies de corales, 3.000 de moluscos, 1.500 de peces marinos, y 5 especies de tortugas marinas (TNC 2008), 172 especies de peces de agua dulce (Matamoros et al. 2009) y aproximadamente 120 especies de peces que habitan en las lagunas costeras (Carrasco et al. 2010, 2011, 2012 y 2013).
13 tres islas. Los arrecifes de coral presentan en Honduras todas las morfologías conocidas, excepto atolones (Valade y Grelot 2002).
Los pastos marinos o fanerógamas marinas, en la región del SAM están representados por siete especies (Thalassia testudinum, Syringodium filiforme, Halodule wrightii, Ruppia marítima, Halophila decipiens, Halophila englemanni y Halophila baillonii). En Honduras las especies reportadas hasta el momento son Thalassia testudinum, Syringodium filiforme, Halophila decipiens (Plan de Manejo 2008-2012), Halophila baillonii (Caviedes y Carrasco 2013). El pasto marino se extiende principalmente en Islas de la Bahía, Cayos Cochinos, Bahía de Tela, La Moskitia, Omoa y Trujillo.
Los humedales boscosos de agua dulce costeros o selvas inundables se distribuyen principalmente en las planicies costeras del Caribe. Entre las especies que estructuran este ecosistema se encuentran: Pterocarpus officinalis, Pachira aquatica, Calophyllum brasiliense, Symphonia globulifera, Grias cauliflora, Roystonea dunlapiana, Annona glabra, Carapa guianensis, Bactris major, Hibiscus pernambucensis (Carrasco y Flores 2008), siendo la extensión actual de 145,132 ha.
Los manglares ocurren en la costa Caribe así como en el Golfo de Fonseca en el Pacífico. Las diferentes especies se distribuyen dependiendo de la vertiente (Caribe o Pacífico). Se estimó que a nivel de ambas costas la extensión manglares es de 73,880 ha, distribuidos en aproximadamente 35,280 ha en el Caribe y 38,600 ha en el Pacífico, representando el 47.75% y 52.25% de la extensión de manglares de Honduras respectivamente.
En la costa Caribe se encuentran al menos veinticinco lagunas costeras permanentes, con una extensión de espejo de agua de aproximadamente 1,222 km², siendo la laguna de Karataska la mayor tamaño a nivel de la región Centroamericana con 545 km². En cuanto a la distribución del espejo de agua, el 90.17% se encuentran en la Moskitia.
Geomorfológicamente se diferencian dos tipos de costas, las de erosión y las de sedimentación. Las de erosión, son los acantilados como los que hay en el Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández, los arrecifes emergidos (Iron Shore) de Islas de la Bahía. Las costas de sedimentación incluyen playas y diversos tipos de humedales como los manglares del Golfo de Fonseca y las llanuras de inundación de los ríos Patuca y del Ulúa sobre el Valle de Sula.
14 sp.. En las de áreas de Avicennia sp. el rango de inundación es de 165 a 524 veces/año, y a los playones salinos la marea los inunda unas 184 veces.
Los sedimentos organizados por la deriva litoral, oleaje y viento, forman cordones litorales acumulativos. Otras morfologías son los deltas dominados por el oleaje, que se forman por los sedimentos progradantes de los ríos Coco, Kruta, Patuca, Sico, Ulúa., Asimismo, las dunas, los tómbolos como el de Michael Rock en Guanaja y Punta Sal en Tela, y las barras de arena que separan las lagunas costeras del mar., Algunos ej: las barras de arena están en las lagunas de Karataska, Brus, Ibans y Los Micos.
Los sistemas sedimentarios más frágiles, en especial a los efectos erosivos por el aumento de nivel medio del mar y a las acciones antropogénicas, son las barras de arena. Dichos efectos se exacerban al retener o extraer sedimentos en los cauces de los ríos y en el mismo litoral, a consecuencia de la construcción de represas, espigones y la minería pétrea. Un ej: representativo es el caso de Puerto Cortés y Omoa donde se construyeron más de 70 espigones, y como consecuencia más 35 km de playa se han erosionado.
En la costa Caribe se distinguen dos flechas litorales, Punta Castilla y Puerto Cortés, estas son una inflexión de la costa por el afloramiento de sedimentos acumulados por las corrientes de deriva litoral. En la mayor parte del Caribe hondureño, las corrientes dominantes son de este a oeste, debido a lo cual se observa que las flechas y barras de arena progresan en dirección oeste. Caso particular en las playas internas de la flecha o bahías en zeta y estacionalmente en el Golfo de Honduras (Carrasco y Flores 2008).
3.
Objetos de conservación: ecosistemas marino
costeros y de agua dulce
3.1 Ecosistemas de agua dulce: Cuencas, sistemas lóticos y lénticos
Hidrológicamente el país se encuentra dividido en 21 cuencas hidrográficas, 15 drenan en la vertiente Caribe, que incluye las Islas de la Bahía y 6 en la vertiente del Pacífico, incluye las islas del Golfo. El área estimada para la vertiente Caribe es de 93,169 km² y 19,323 km² para el Pacífico (Rivera et al. 2012).
15 altos permitiendo definir el clima de hondureño como húmedo y subhúmedo, según el índice UNESCO de aridez (Rodríguez 2003).
La oferta hídrica nacional es de 92,850 Mm³/año, siendo la demanda nacional 8,450 Mm³/año, de la cual se aprovecha aproximadamente el 9.1% (figura 2). En cuanto a los sistemas lénticos dulce acuícolas, el país cuenta con un espejo de agua natural de aproximadamente 153.67 km² (Cuadro 7). Distribuidos en un lago de 80 km², lagunas 31.44 km², lagunas de invierno 24.23 km²; representando el 11% de los sistemas lénticos del país el otro 89% corresponde a lagunas costeras.
Conforme a datos analizados del mapa del uso del suelos (Rivera et al. 2012), de la cobertura histórica de las 21 cuencas hidrográficas del país se conserva aproximadamente el 63% bajo cobertura natural, el 37% restante se encuentra en uso agropecuario, agro-comercial, matorrales y urbano (Figuras 3 y 4).
Figura 2. Distribución del uso del recurso hídrico en Honduras.
Fuente: Elaboración propia a partir datos de Kawas (2011).
Cuadro 2. Extensión superficial de los cuerpos naturales de agua dulce.
Fuente: Elaboración propia a partir de Carrasco y Flores (2008); Capote-Figueroa (2011).
Tipología Espejo de Agua Km² Sistemas Lóticos
Cuencas hidrográficas del Pacífico 19,599
Cuencas hidrográficas del Caribe 89,936
Total 109,535
Sistemas lénticos
Lago 80.00
Lagunas 31.44
Lagunas de invierno 24.23
16 Las cuencas mejor conservadas se encuentran en la Moskitia, siendo estas las de los ríos Kruta, Nakunta y Plátano mismas que conservan el 98% de la cobertura. En las cuencas que drenan entre los departamento de Colón y Cortés las pérdidas de cobertura natural están en un rango entre el 39% y 59%, siendo las cuenca más degradada la del río Leán que con una pérdida del 59% de cobertura, de esta se conserva la cobertura que se encuentra dentro del Refugio de Vida Silvestre Texiguat. A nivel nacional las cuencas más degradas se encuentran en la vertiente del Golfo de Fonseca con un rango de pérdida de cobertura entre el 49% y 86% (Cuadro 3).
Cuadro 3. Cambio cobertura espacio temporal y porcentaje de pérdida y de cobertura actual.
Cuencas Cobertura histórica
ha
Área bajo cobertura ha
Pérdida de cobertura
Porcentaje de cobertura actual estimado Wans Coco 537,880 436,571 101,309 81
Kuta 158,418 151,572 6,845 96
Nakunta 383,805 378,006 5,799 98
Patuca 2,692,129 1,992,987 699,142 74
Plátano 238,988 237,942 1,046 99
Sico 785,544 490,188 295,357 62
Islas del Atlántico 22,378 15,704 6,674 70
Aguán 1,075,094 599,381 475,713 56
Lis lis 122,484 52,255 70,230 43
San Juan y Cuero 213,240 127,316 85,924 60
Leán 117,555 48,372 69,183 41
Los Micos 35,378 18,137 17,241 51
Chamelecón 429,856 190,416 239,440 44
Ulúa 2,239,270 1,299,500 939,771 58
Cuyamel 111,712 83,620 28,092 75
Motagua 153,189 100,229 52,960 65
Islas del Pacífico 12,005 10,048 1,957 84
Sampile 74,614 10,146 64,469 14
Negro 80,257 13,675 66,582 17
Nacaome 333,570 128,452 205,118 39
Lempa 546,586 276,515 270,071 51
Goascorán 167,429 77,517 89,912 46
Choluteca 717,816 344,778 373,037 48
Totales 11,249,200 7,083,327 4,165,873 63
17
Figura. 3. Distribución espacial de la cobertura forestal actual.
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Rivera et al. (2012).
Figura 4. Distribución espacio temporal de la cobertura forestal actual y pérdida.
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Rivera et al. (2012).
3.2
Humedales boscosos de agua dulce
Los humedales boscosos de agua dulce/costeros/selvas inundables corresponden al bosque tropical siempre verde, latifoliado de tierras bajas permanentemene inundado. Estos ecositemas se distribuyen principalmente sobre las planicies y depresiones marginales de las cuencas hidrográficas que drenan al Caribe (ej: Kruta, Patuca, Plátano, Valle de Sula, Aguán, Sico y Leán) se encuentran en areas desde ± 1 m bajo el nivel mar hasta los ±15 msnm en planicies costeras grande como la de Kruta.
18 ±12 msnn, restringiendo la distribución de estos humedales a esa elevación, donde las labores agrícolas y la urbanizacón son complejas por ser áreas inundables (Carrasco y Flores 2008). Sin embargo con la deforestaciíon y erosión de las cuencas hidrograficas muchos de estos humedales están siendo azolvados y drenados, convertiendose en zonas agrícolas, sembradas con palma africana (ej: PNJK, RVSBCS).
Esta tipología de humedales suele encontrase inmedatamente detrás de los manglares en sistemas fluvio deltáicos, siendo un ecotono entre los sistemas marinos y dulce acuicolas. Entre las especies vegetales que estructuran este ecosistema se encuentran: Pterocarpus officinalis, Pachira aquatica, Calophyllum brasiliense, Symphonia globulifera, Grias cauliflora, Roystonea dunlapiana, Annona glabra, Carapa guianensis, Bactris major, Hibiscus pernambucensis (Carrasco y Flores 2008), la altura de este bosque ronda los 25 metros.
Algunas de estas especies (ej: P. officinalis) tienen raíces en forma de gambas para darle soporte al árbol en suelos inestables, y superficiales, lo que les permite aprovechar el agua dulce intersticial que está en el estrato superficial del suelo sobre el agua salada, sobre todo en áreas donde el nivel freático es afectado por las mareas. Similar a los manglares algunas de estas especies tienen lenticelas en las raíces y troncos, lo que les permite absorber oxígeno atmosférico en suelos saturados de agua.
Se estima que la extención histórica de los humedales boscosos de agua dulce costeros fue de 283,190 ha, de las cuales se han pérdido aproximadamenta 138,058 ha (49%), siendo la extensión actual de 145,132 ha (Cuardo 4 y Figura 5).
Las mayores pérdidas de cobertura han ocurrido entre los departamente de Colón y Cortés (Figura 6) con el 81%, de estas el 87% corresponde a los valles de Sula, Leán,
19 Aguán y Sico (Figura 7), mientras que en la zona de la Moskitia las pérdidas de cobertura no son significativas, normalmente asociadas a trabajaderos comunales no mayores a una héctarea.
Cuadro 4. Distribución espacio temporal de los humedales boscosos de agua dulce y porcentaje de pérdida.
Distribución de los humedales boscosos de agua dulce
Extensión Histórica ha
Extensión Actual ha
Pérdidas en ha
Porcentaje de pérdida
Humedales de Kruta 72,933 72,933 0 0
Sistema lagunar Karataska 28,500 28,500 0 0
Humedales de la Biosfera de Río
Plátano 13,000 13,000 0 0
Laguna de Bacalar (Valle de Sico) 14,979 251 14,728 98
Río Miel 3,066 1,398 1,668 54
Laguna de Guaimoreto (Valle Aguán) 39,247 151 39,096 99
Río Esteban 1,062 56 1,006 95
Laguna de El Cacao y Papaloteca 2,344 232 2,112 90
Delta río Cangrejal y La Ceiba 2,961 631 2,330 79
RVSB Cuero y Salado y el Porvenir 14,475 5,825 8,650 60
PN Punta Izopo (Valle Leán) 18,218 2,200 16,018 88
PN Jeannette Kawas (Valle de Sula) 61,653 18,456 43,197 70
Laguna de Alvarado (Valle de Sula) 2,733 671 2,062 75
Omoa 39 0 39 100
Delta río Chachaguala 349 0 349 100
Barra del río Motagua 7,623 820 6,803 89
Isla de Útila 5 5 0 0
Isla de Guanaja 3 3 0 0
Totales Nacionales 283,190 145,132 138,058 49
Fuente: Elaboración propia a partir de Carrasco y Flores (2008); Carrasco et al. 2013.
Figura 5. Distribución espacio temporal del porcentaje de áreas de humedales boscosos de agua dulce.
20
Figura 6. Distribución de pérdida de humedales boscosos de agua dulce.
Fuente: Elaboración propia.
• El 87% de la cobertura de humedales boscosos de agua dulce costeros se ha perdido en los valles.
• Actualmente estos humedales están siendo ocupados en su mayoría por monocultivos de banano y palma africana
• Las mayores áreas de humedales boscosos de agua dulce estuvieron en los valles. Actualmente solamente el Valle aluvial del Río Plátano conserva la mayoría de su cobertura.
• Las mayores extensiones de áreas se encuentran en la Moskitia en el sector de Kruta y en el Parque Nacional Jeannette Kawas.
El 87% de la cobertura de
21 Fuente: Elaboración propia.
3.3 Manglares
En Honduras los manglares ocurren en la Costa Caribe como en la costa del Pacífico. Las diferentes especies y tipologías de los manglares se distribuyen dependiendo de la vertiente (Caribe o Pacífico), la geomorfología del sitio, topografía, hidrodinámica, mareas, aportes de agua dulce, hidroperíodo, condiciones fisicoquímicas del agua intersticial como ser: potencial redox, salinidad, pH, nutrientes, temperatura, entre otras.
Figura 7. Distribución espacio temporal de las áreas de humedales boscosos de agua dulce en los valles de Sico, Aguán, Leán y Sula.
22 En el Caribe la hidrodinámica de los manglares está fuertemente influenciada por los sistemas fluviales y micro-mareas semi-diurnas, su presencia y distribución está relacionados a las diferentes geomorfologías costeras como lagunas, bahías, estuarios de ríos, bocas de ríos abandonadas, barras de arena, tómbolos y flechas litorales. Ocurren cuatro especies: Rhizophora mangle, Laguncularia racemosa, Avicennia germinans y Conocarpus erectus.
En el Golfo de Fonseca, los manglares son influenciados por meso mareas (2.3 en promedio), a parte de las diferencias mareales, en el Golfo de Fonseca hay mayor diversidad, ocurren seis especies de mangle, de las cuales cuatro que comparten con el Caribe. Siendo las especies del Golfo: R. mangle, R. racemosa, L. racemosa, A. germinans, A. bicolor. C. erectus
Con el presente estudio se estimó que la extensión histórica de los manglares de Honduras en aproximadamente 100,625 ha, que estuvieron distribuidas en 62,600 ha en el Golfo de Fonseca y 38,025 ha en la vertiente Caribe. Se estima que a nivel de ambas costas, la pérdida de manglares asciende a 26,745 ha, que representan el 26.59% de la extensión histórica (Figura 8), siendo la extensión actual de 73,880 ha o el 73.41%. (Cuadro 5).
En la costa Caribe la mayor concentración de manglares se encuentra en el sistema lagunar Karataska en la Moskitia con 23,388 ha (Carrasco y Colindres 2012) que representa el 68% de los manglares de la cuenca Caribe y el 33% de los manglares del país. Los manglares que se encuentran entre los departamentos de Colón y Cortés
23 representan el 12%, en las Islas de la Bahía se representa el 3% de los manglares, teniendo la mayor área la isla de Útila, mientras que los manglares del Golfo de Fonseca representan el 52% (Figura 9).
A nivel nacional la mayor pérdida de manglares ha ocurrido en el Golfo de Fonseca con 24,000 ha (Trejo 2011), mientras que el costa Caribe asciende a 3,304 ha, de las cuales aproximadamente 2,000 ha corresponden a pérdidas en la Laguna de Alvarado en Puerto Cortés, debido al desarrollo portuario y urbano sobre la flecha litoral, litoral lagunar y humedales asociados.
En Islas de la Bahía la extensión del manglar fue de 2,873 ha (Bouchon et al. 2001), actualmente es de 2,314.5 ha (INYPSA 2012), observándose la pérdida de 559 ha (19.5%). Sin embargo es de destacar que al menos 505 ha (22%) están en un proceso acelerado de deterioro (INYPSA 2012), quedando en buen estado de conservación aproximadamente 1,809.5 ha que representa el 76% de la extensión original.
Cuadro 5. Distribución espacio temporal de los manglares y porcentaje de pérdida.
Distribución de los Manglares Extensión Histórica ha
Extensión Actual ha
Pérdidas en ha
Porcentaje de pérdida
Sistema lagunar Karataska 23,408 23,388 20 0.09
Laguna de Brus 503 500 2.64 0.53
Laguna de Ibans 30 25 5 17
Laguna de Bacalar 54 34 20 37
Laguna de Guaimoreto 4,782 4,700 82 2
Laguna de El Cacao y
Papaloteca 1,776 1,766 10 0.56
RVSB Cuero y Salado 57 32 25.2 44
Laguna de Zambuco 16 9,5 6 39
Parque Nacional Punta Izopo 30 27 3.05 10
PN Jeannette Kawas 2,393 2,385 8 0.33
Laguna de Alegría 13 12,8 0 0.02
Laguna de Alvarado 2,045 45 2,000 98
Laguna de Chachaguala 16 9,6 6 38
Barra de Motagua 30 25 5 17
Isla de Útila 1,566 1,410 156 10
Isla de Roatán 960 788 172 18
Isla de Guanaja 348 116.5 231 66
Golfo de Fonseca 62,600 38,600 24,000 38
Totales Nacionales 10,0625 73,880 26,745 26.59
24
Figura 8. Distribución espacio temporal de las áreas de manglar.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 9. Distribución porcentual y espacio temporal de los manglares en Honduras.
Fuente: Elaboración propia.
3.4 Lagunas costeras
En Honduras existe al menos 25 lagunas costeras, siendo la extensión de espejo de agua de aproximadamente 1,222 km², representando el 89% de los cuerpos de aguas lénticos del país (el 11% restante son lagunas de agua dulce). A nivel de Centroamérica representan el 49% de extensión de lagunas costeras (PREPAC 2005), siendo la laguna de Karataska la de mayor tamaño a nivel del istmo con 545 km² (Cuadro 6). En cuanto a la distribución el 90.17% de las lagunas costeras se encuentran en la Moskitia, el 9.4% entre los departamentos de Colón y Cortés y un 0.34% en Islas de la Bahía (Figura 10)
25 importancia comercial como las cuberas y los pargos (Lutjanus synagris, L. jocu. L. analis, L. apodus, L. griseus, Osyurus crysurus), entre al menos otras 30 especies de consumo frecuente por las comunidades.
Entre las especies de importancia para la conservación se encuentra el mero Goliat (Epheniphelus itajara) en peligro crítico (UICN 2001). Entre otras especies indicadoras de salud arrecifal y ecosistemas asociado están barracudas (Sphyraena baracuda, S. guachancho) y peces loro (Haliochoeres bivittatus, Nicholsina usta, Scarus iseri y Sparisoma rubriprinne) (Carrasco y Colindres 2012; Carrasco 2013; Carrasco y Caviedes 2013).
Otras especies importantes para la economía comercial y local son los crustáceos como jaibas (Callinectes sapidus, C. bocourti, C. similis), cangrejos (Cardisoma guahnumi), camarones (Liptopenaeus schmitii, Macrobrachium acanthurus, M. carnicus) Carrasco et al. (2011, 2012, 1013), así mismo moluscos como bivalvos Crassostrea rhizophorae (Carrasco 2012) y gasterópodos como Strombus pugilis y Melongena melongena (Caviedes y Carrasco 2013).
En el cuadro 6, se presentan datos referentes a algunas variables físicos, químicos y biológicos que caracterizan a las lagunas costeras de Honduras, al tiempo que brindan información respecto al estado de conservación o viabilidad.
26
Cuadro 6. Datos de variables ambientales de las lagunas costeras del Caribe de Honduras. Lagunas costeras Extensión en Km² Presencia de especies exótica (Tilapia)
% del perímetro con conexión con otros ecosistemas naturales Turbidez profundidad del secchi m Grado de turbidez Concentra ción de oxígeno mg/L Nivel de oxígeno mg/L Laguna de
Karataska 545 1 95 0,46
Muy
turbio 5,32 Óxico Laguntara este
60 1 100 - - - -
Laguntara oeste
20 1 100 - - - -
Laguna de
Kohunta 49 1 100
- - - -
Laguna de
Kaukira 15 1 100 0,58 Turbio 5,08 Óxico
Laguna de
Wuarunta 117 1 100 0,39
Muy
turbio 5,01 Óxico Laguna de
Tansing 112 1 95 0,68 Turbio 5,01 Óxico
Laguna de Brus
116 1 90 - - - -
Laguna de
Sikalanka 1,25 1 100 0,60 Turbio - -
Laguna de Ibans 65 1 80 - - - -
Laguna de
Bacalar 2,5 1 15 0,67 Turbio 5,02 Óxico
Laguna de
Guaimoreto 43 1 90 0,28
Muy
turbio 4 Óxico Laguna de El
Cacao 0,11 1 90 - - - -
Barras de los Río Cuero y
Salado 3,09 1 25 0,89 Turbio 4,27 Óxico
Laguna Negra
9,7 1 80 1,22
Mod.
turbio 2,31 Hipóxico Laguna de Los
Micos 45 1 60 0,64 Turbio 5,09 Óxico
Laguna del
Diamante 5,21 - 100 0,58 Turbio 3 Hipóxico
Laguna de
Alegría 0,13 - 100
- - - -
Laguna de
Alvarado 8,4 1 20
0,50 Turbio 6,21 Óxico
Laguna de
Chachaguala 1 1 5 0,90 Turbio 4,96 Óxico
Oyster Bed
Lagoom 0,7 - 70 - - - -
Gibson Bay
27
Figura 10. Distribución espacial de las lagunas costeras.
Fuente: Elaboración propia.
Lankford (1976), define el término "laguna costera” como una depresión en la zona costera, bajo el nivel de pleamar media superior, que tiene una conexión permanente o efímera con el mar, pero protegida de este por algún tipo de barra". A esta definición se la puede agregar: que son ambientes sedimentarios ubicados en las zonas marginales de la cuenca hidrográfica, recibe la influencia de mareas altas y las aguas continentales, se abre temporalmente al mar cerrándose en época de estiaje o permanece abierta generalmente en un área de la duna o barrera arenosa formando una boca estuarina altamente dinámica, en algunos casos la boca suele ser de origen tectónico (ej: laguna de El Diamante) permaneciendo abierta. Su forma tiende a ser alargada paralela a la costa, la cubeta presenta un talud suave y su profundidad es escasa, generalmente hasta los 12 metros con manglares en sus litorales.
En conformidad a la definición anterior, las lagunas costeras en el país se distribuyen principalmente en el Caribe. Responden a procesos geológicos y morfológicos recientes. Después de la glaciación de Winsconsin hace aproximadamente 18 mil años, en el holoceno tardío (últimos 5000 años) ocurre una desaceleración de la regresión / ascenso del mar hasta 3 o 4 metros bajo el nivel actual, el mar de nuevo inunda las planicies costeras y valles (ej: Valle de Sula), los ríos depositan sedimentos que son reacomodados por el oleaje y la deriva litoral formando deltas, lagunas costeras y barras (ej: Wans Coco) y un relieve costero similar al que se puede observar hoy día.
Lower Lagoon
2,9 - 75 - - - -
Turtel Harbord
Pound 0,04 - 100 - - - -
Rock hardbord
Lagoon 0,08 - 100 - - - -
Extensión total 1,222
28 En el caso de las lagunas del Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas Fernández (PNJK) y en general el delta de los ríos Úlula y Chamelecón, durante el Cretácico-Eoceno el mar inundo el Valle de Sula, incluyendo la bahía de Tela (Punta Izopo - Puerto Cortés), formando lo que se llamo el Mar de Esquías. Durante el holoceno tardío, el mar asciende, estos ríos transportaron sedimentos (aluvión cuaternario), formando un delta progresivo. En las depresiones se formaron las lagunas costeras de Los Micos y Negra en ambos extremos de la bahía. A medida ocurrió progradación y acreción del delta, las islas de Punta Sal, Cerro Agua Caliente, Berlín, Punta Izopo, Sal Si puedes y Triunfo de la Cruz se unieron al continente formando tómbolos. Al oeste, de Punta Sal se formó un tómbolo complejo al unirse varios islotes, dando origen a las bahías de Puerto Escondido, La Bolsa y a laguna del El Diamante (Carrasco sin publicar).
Fuente: Elaboración propia a partir de imagen de Google Earth.
En el caso del sistema de lagunas costeras de la Moskitia, estas se formaron a partir de los deltas de los ríos Wans Coco, Kruta, Patuca, Plátano y Sico. El mayor de los deltas es el del río Coco que forma gran parte de las planicies costeras y lagunas de la Moskitia de Honduras y Nicaragua, entre estas el mayor en extensión es el sistema lagunar Karataska con 545 km². Este sistema muestras dos tipos de lagunas, Karataska que es mesohalina y las lagunas de Warunta y Tansing oligohalinas, separadas actualmente de Karataska por la isla de Tansing que fue la antigua barra de arena que
Tómbolo complejo El tómbolo
consiste en la unión de una o varias islas con el continente, mediante una lengua de arena. En el caso del PNJK se le llama tómbolo
complejo porque une más de un islote, formando la laguna de El Diamante y las Bahías de Puerto Escondido y la
29 las separo del mar, previo a la progradación y acreción del delta y formación de la laguna de Karataska con la forma actual.
Las lagunas costeras se pueden clasificar por su geomorfología (Lankford 1976), así como por la salinidad, agrupándose en clases según las unidades de UPS (Unidad Práctica de Salinidad, casi equivalente a PPM, partes por millar) en base a Cowardin (1979), Dethier (1990) y con rangos ligeramente modificados de Howes (1994 y 2002).
Por su salinidad las lagunas costeras de Honduras se agrupan en cuatro clases: oligohalinas (0-5 UPS), mesohalinas (5-18 UPS), polihalinas (18-30 UPS) y ehualinas (30-40 UPS), Carrasco et al. (2011, 2012, 2013) (Cuadro 7).
La salinidad de las lagunas es una de las variables más importantes, que determina los grupos ecológicos que las habitan, y la diversidad y los ecotipos vegetales en sus litorales. Carrasco et al. (2011, 2012 y 2013) muestra que los grupos ecológicos de los peces en las lagunas costeras de Honduras están dominados familias periféricas con rangos entre el 77 – 99%, seguidos por familias secundarias con rangos entre 1 – 19% y primarias con rangos entre 0 – 4%. A mayor concentración de sales disueltas mayor número de especies periféricas.
Es de notar que la clasificación no es unívoca, es decir una laguna puede tener características de dos o más tipos; y además, pueden estar continuamente evolucionando de un tipo a otro o cambiando estacionalmente por el régimen de lluvias, mareas, sedimentación, entre otras causas, incluyendo cambios hidrológicos por acciones de origen antrópico como es el caso de la laguna de Chachaguala en Omoa.
Un cambio estacional importante es la apertura y cierre bocas de las lagunas al mar, esto depende del régimen de lluvias, rango de la marea, ancho y alto de la barra (acumulación o acreción de sedimentos terrígenos y litorales) y caudales de agua dulce que ingresan al sistema. Otro cambio importante es la segmentación de lagunas
30 producido por la migración de barras de dunas de arena debido al transporte eólico y el azolvamiento (ej: Laguna de los Micos).
Cuadro7. Clasificación de las lagunas costeras por su salinidad y geomorfología.
3.5 Playas
Las playas son acumulaciones de arena, situadas en el límite del mar y el continente, en cuya dinámica interviene fundamentalmente el oleaje (Flor 2004). Se pueden originar de arena, grava, cantos rodados o una mezcla de ambas y se les llama playas litogénicas, de este tipo son la mayoría de las playas continentales del Honduras, también las hay
Lagunas costeras
Clasificación por salinidad
Clasificación
Geomorfológica Ubicación
Laguna de Karataska
Mesohalina
Tipo: Sedimentación terrígena diferencial. Sub tipo: Depresión de delta con barra.
Delta del Río Wans Coco Laguna de
Brus
Mesohalina Tipo: Sedimentación terrígena diferencial Sub tipo: Depresión intradeltaica y marginal.
Delta del río Plátano Laguna de
Sikalanka
Mesohalina Tipo: Sedimentación terrígena diferencial Sub tipo: Depresión intradeltaica y marginal.
Delta del río Plátano Laguna de
Ibans
Oligohalina Tipo: Sedimentación terrígena diferencial Sub tipo: Depresión intradeltaica y marginal.
Delta del río Plátano Laguna
Bacalar
Mesohalina Tipo: Erosión diferencial.
Sub tipo: Boca de río inundada con barra
Delta río Sico
Laguna de Guaimoreto
Ehualina Tipo: Sedimentación terrígena diferencial Sub tipo: Depresión intradeltaica y marginal. Con formación de flecha litoral.
Depresión marginal Valle río Aguán Laguna El
Cacao
Mesohalina Tipo: Plataforma interior con Barra. Sub tipo: Laguna de barra según Gilbert -de-Beaumont.
Delta río Papaloteca
Barras de los Ríos cuero y Salado.
Mesohalina Tipo: Plataforma interior con Barra. Sub tipo: Laguna de barra según Gilbert -de-Beaumont.
Planicie costera
Laguna Negra Mesohalina Tipo: Sedimentación terrígena diferencial Sub tipo: Depresión intradeltaica y marginal.
Delta del Ulúa, valle de Sula. Laguna de
Los Micos
Mesohalina Tipo: Sedimentación terrígena diferencial Sub tipo: Depresión intradeltaica y marginal
Delta del Ulúa, valle de Sula. Laguna del
Diamante
Polihalina Tipo: Tectónica
Sub tipo: Laguna tectónica
Delta del Ulúa, valle de Sula Laguna de
Alegría
Mesohalina Tipo: Sedimentación terrígena diferencial Sub tipo: Depresión intradeltaica y marginal
Delta del Ulúa, valle de Sula. Laguna de
Alvarado
Mesohalina Tipo: Sedimentación terrígena diferencial Sub tipo: Depresión intradeltaica y marginal. Con formación de flecha litoral.
Delta del Ulúa, valle de Sula.
Laguna de Chachaguala
Ehualina Tipo: Sedimentaria Terrígena Diferencial: Sub Tipo: Depresión del delta con barra.
31 formadas por restos de organismos como corales, moluscos, crustáceos, equinodermos algas calcáreas, estas son del tipo biogénico, este tipo de playas se encuentran en las Islas de la Bahía y los cayos principalmente, en la parte continental se les puede encontrar en el lado este en la península de Punta Sal en el PNJK.
Las playas varían en tamaño y forma, pueden ser largas y rectas como las que se ubican entre Punta Izopo en el municipio de Arizona y el municipio del Porvenir (52 km) o forman conjuntos de playas en bolsillo/calas y bahías, ej: de estas se encuentran Puerto Caribe en el PNJK y los sistemas insulares del Golfo de Fonseca e Islas de la Bahía.
En Honduras las playas se extienden por aproximadamente 1,083 km, distribuidos de la siguiente forma: 682 km en Caribe continental, 206 km en Islas de la Bahía y Cayos Cochinos y 14 km en Islas del Cisne, 160 km en el Golfo de Fonseca, cuyo frente litoral está dominado por manglares y 75 km en las islas del Golfo de Fonseca.
Básicamente las playas de un litoral costero poseen cuatro zonas:
1.Zona intermareal. 2.Zona de playa. 3.Zona de dunas 4.Zona de trás playa.
La geomorfología de las playas está determinada por el oleaje, mareas, deriva litoral y tipo de sedimentos. Utilizando la clasificación en función a la pendiente de las playas (Galvin 1968), en general en el litoral costero del Caribe hondureño las olas son del tipo voluta y de colapso, estas arriban oblicuas a la playa.
En el caso del Golfo de Fonseca, se disponen datos de diez años del oleaje (1997-2007) en Cedeño, el que se ha mantenido una media de 1.25 m de altura (Hs) con muy poca variabilidad temporal y espacial. Así los eventos de marejadas, comprende una serie de olas producidas por una tormenta marina o una tormenta tropical, las cuales viajan largas distancias sin modificar su forma y con una pérdida de energía despreciable. Cuando arriban a una playa son disipadas por su fricción con el fondo marino, manglares, contribuyendo a la formación de arenas y a esculpir la línea del litoral. Su amplitud media sobre las costas centroamericanas oscila entre 2.5 y 4 m y su período entre 14 y 21 segundos. Puede incrementar el nivel normal del mar en 4.5 m o más (IMN 2007).
32 La granulometría de las playas del Golfo de Fonseca no es homogénea está en un rango de arenas gruesas a muy fina con características de plasticidad y cohesividad con alto contenido de conchas y fragmentos de estas, esto es producto de diferentes niveles de energía asociados a las corrientes provenientes de la bocana del Golfo de Fonseca lo cual es predecible si se considera que un mecanismo de transporte por suspensión, saltación y tracción.
Las playas del litoral Caribe continental de Honduras en su mayoría son de arena de grano fino a medio (USAID 2002, Carrasco y Flores 2008), debido al arribo de sedimentos en su mayoría de origen fluvial (litogénesis). Ríos de torrente como el Cuyamel, Chachaguala, Cangrejal y otros que nacen en la cordillera Nombre de Dios (PN Cuyamel Omoa, PN Pico Bonito, PN Nombre de Dios) con fuertes pendientes y próximos a la costa, donde la planicie costera son angosta, depositan cantos rodados en las desembocaduras. Esto es apreciable en las playas de los municipios de La Ceiba y el Porvenir y en algunas playas de Omoa, en las cuales se puede ver agua permanentemente turbia al menos en los primeros 200 metros desde la playa, debido al material en re-suspensión y turbulencia.
En el caso de las playas de las Islas de la Bahía son de origen coralino, que incluye los sedimentos de los arrecifes emergidos (Iron Shore). En el PNJK las playas del este de la península de Puna Sal, están formadas por varias fuentes de sedimentos: de origen erosivo (farallones rocosos) y de sedimentos continentales (cuencas) y coralino, resaltando esto último dado que son las únicas playas continentales con importantes aportes de sedimentos coralinos.
Otras morfologías de playas son los cordones litorales acumulativos, deltas, flechas, barras de arena y dunas.
• Playas y tras playas de cordones litorales acumulativos se pueden observar entre la zona de Kruta y Karataska, Brus Laguna, Zambuco, otros. En general son las formas dominantes.
• Los deltas que se encuentran en la vertiente Caribe son dominados por el oleaje, entre estos están: delta
del río Wans Coco que es el de mayor tamaño en el país y da forma a gran parte de la Moskitia hondureña y nicaragüense, también están los de los ríos Kruta, Patuca, Sico,
Deltas de los ríos Patuca y Coco. Fuente: Elaboración propia a partir de Google INGI 2013.
33 Cangrejal, Ulúa y Chamelecón.
• Las flechas litorales son una inflexión de la costa por el afloramiento de sedimentos acumulados por las corrientes de deriva litoral. En el país hay dos formaciones de este tipo y son Punta Castilla y Puerto Cortés. En la mayor parte del Caribe hondureño, las corrientes dominantes (enero-octubre) son de este a oeste, razón por la cual se observan que las flechas litorales de Punta Castilla y Puerto Cortés progresan en dirección oeste, al igual que las acumulaciones de sedimentos en el lado este de los espigones y la ubicación de las bocas estuarinas de las lagunas costeras se forman al oeste de las barras de arena. Caso particular en el Golfo de Honduras donde las corrientes se orientan de oeste a este principalmente entre octubre y diciembre (Carrasco y Flores 2008).
• La dirección y efectos de esta deriva en el Golfo de Honduras se pueden apreciar en zonas próximas a la boca estuarina del río Motagua, específicamente se pueden observar los efectos erosivos (retroceso de la playa) en la playa en el lado de Honduras por cambios en el curso del río aguas arriba en el sector de Guatemala, lo que se hipotéticamente ha provocando un desbalance en el aporte de sedimentos, en las playas en el lado de Honduras y acumulación-progresión en el lado de Guatemala (Roger Flores, comunicación personal).
• Los tómbolos, son acumulaciones de arena de playa que unen islas próximas a la costa con el continente o se forma entre islas (tómbolos complejos). Algunos ej: son Michael Rock en Guanaja, Cachauate en Cayos Cochinos, y en Punta Sal en el PNJK, que forma un tómbolo complejo, donde las barras de arena unen barios islotes (cerro Punta Sal, Cero Berlín) formando Puerto Escondido, Bahía de La Bolsa y la Laguna de El Diamante.
• Las barras de arena son acumulaciones de arena o grava (esqueletos de organismos marinos) formada por las olas, mareas y vientos, paralelas a la costa, se sitúan sobre el nivel del mar y con frecuencia represa el agua terrestre formando las lagunas costeras. Algunos ejemplos son la barra de arena de las lagunas de Karataska (66 km de longitud), laguna de Brus (19 km), Ibans (17 km), entre otras lagunas costeras. En total las barras de arena de lagunas costeras tienen una longitud de 150 km que representa el 22% de las
playas del
Caribe continental de Honduras.
Las barras de arena son sistemas frágiles Mar Caribe
Laguna de Brus
Barra de arena
Boca estuarina
Delta lacustre
34 a los efectos erosivos por incremento del nivel medio del mar debido al efecto global del cambio climático y acciones antropogénicas que retienen o extraen sedimentos en las cuencas altas, y medias y en el mismo litoral, como es el caso de las represas, espigones, minería de áridos en los cauces de los ríos (ej: Cangrejal, Chachaguala, Ulúa), con efectos ambientales catastróficos sobre las lagunas, dado que la pérdida de una barra con lleva a la pérdida de una laguna costera.
• Las dunas costeras constituyen un recurso natural de enorme importancia. Su influencia es determinante en la estabilidad sedimentaria de playas, su papel como acuífero costeros, su interés biológico y ecológico, su relevancia en la edafogénesis de áreas costeras, así como sus valores paisajísticos, turísticos-recreativos y educativos, hacen que la gestión y conservación de las dunas y conservación de estos ecosistemas naturales sea en la actualidad una de las prioridades ambientales a nivel internacional (Bonnet 1989).
En general en la vertiente Caribe de Honduras se encuentran al menos tres tipos de dunas: en Santa Rosa de Aguán, las hay del tipo lineal con alturas de aproximadamente 18 metros, mismas que se formaron por la persistencia de los vientos del este, debido a un proceso relativamente rápido de acumulación de arena. Sobre la barra de arena de la laguna de Los Micos en el PNJK y en algunas playas de La Ceiba como ser en Roma, se pueden observar dunas de montículos transversales con vegetación de hasta tres metros de altura. Sin embargo en la mayor parte de las playas de la vertiente Caribe del país las playas son de progradación (cordones acumulativos), donde se pueden observar crestas de dunas lineales de poca altura ± 50 cm, en respuesta a un ambiente donde el viento dominante es del este a oeste y es de baja energía.
3.6 Arrecifes de coral
En Honduras los arrecifes de coral presentan todas las morfologías conocidas, excepto los atolones (Valade y Grelot 2002). Este es uno de los ecosistemas marino costeros más importantes del país, debido a que la arquitectura compleja de los arrecifes de coral permite una alta diversidad de fauna. En numerosos estudios se ha demostrado que esta complejidad de sustrato permite una correlación positiva con la diversidad de los peces pero no con la abundancia y esta diferencia se debe en gran medida a las condiciones del arrecife (Chabanet et al. 1997).
35 (Guzmán 1998), siendo las especies Montastraea (coral estrella) y Diploria (coral cerebro) los más abundantes (Andraka et al. 2004). Keith (1992) hizo el censo de 49 especies de Octocorales en Roatán, y Guzmán (1998) de 44 en el archipiélago de Cayos Cochinos, mientras que Tortosa y Keith (1980) identificaron 12 en las Islas del Cisne.
Aunque estas especies son los grandes arquitectos de los arrecifes coralinos, su número parece insignificante ante una gran diversidad de otras formas de vida como peces, crustáceos, moluscos, erizos, esponjas y otros que hacen de estos ecosistemas los más diversos del mundo (Burke y Maidens 2005). Para el caso en las Islas de la Bahía se ha documentado 156 especies de peces (Bouchon et al. 2001), en Cayos Cochinos se han registrado una cantidad de 226 especies diurnas y nocturnas (Clifton y Clifton 1998). Nuñez-Lara (2000) reportó 122 especies de peces, Medina (2005) reportó 148 especies y Rodríguez et al. (2012), reportó un número de 108 especies de peces.
36 también la atención de la industria farmacéutica como fuente potencial de medicamentos.
La extensión aproximada de los arrecifes de coral en Honduras es de 1,247 km2 (Cuadro 8), ubicándose la mayor parte alrededor de las Islas de la Bahía, donde constituye una barrera alrededor de sus tres islas.
37 Esta superficie es superior a lo que está registrado por otras bases de datos a nivel mundial, como los de la World Data base of Protected Areas (WDPA) of the International Union for the Conservation of Nature (IUCN) en 2011 (http://www.wdpa.org/), el cual registra 8,081.7 km2 de Área Marina Protegida (AMP) (exclusivamente marina), con una superficie aproximada de arrecifes de coral de 144.9 km2, de los cuales 13.9 Km2 corresponden a sitios total o parcialmente protegidos. Este aumento de superficie de coral en AMP de Honduras, quizás se deba a que se ha incluido mayor información de otras áreas como los Cayos Misquitos e Isla del Cisne.
En base a lo anterior, actualmente uno de los Programas de monitoreo que está levantando información en el Sistema de Arrecife Mesoamericano (SAM), y que además ha permitido integrar a las diferentes instituciones a nivel nacional es el Programa Arrecifes Saludables (HRI) (www.healthyreefs.org), el cual ha adoptado la metodología del Atlantic and Gulf Rapid Reef Assessment (AGRAA) (www.agrra.org), para la recopilación y análisis de información.
Para determinar el Estado de Salud del Arrecife, el Programa HRI creó un índice denominado Índice Integrado de la Salud del Arrecife Simplificado (IISAS) que es una combinación de cuatro indicadores: Cobertura de coral, cobertura de macroalgas carnosas, biomasa de peces herbívoros, biomasa de peces comerciales.
Entre los 58 sitios monitoreados en Honduras por HRI (2012), se puede observar que el sitio con un mejor estado de salud de los arrecifes, es Roatán (3.6), seguido de Cayos Cochinos (2.7), inmediatamente Utila (2.6) y en último lugar Trujillo (1.5), específicamente en Cayo Blanco (Figura 11).
Es de mencionar que la mayoría de los sitios analizados en los últimos años muestran un estado de salud muy bajo, especialmente aquellos ubicados cerca de la costa, los cuales se encuentran afectados por descargas continuas de sedimentos provenientes de los ríos con altas tasas de deforestación (Murillo 2011).
De igual manera sucede en sitios lejanos a la zona costera en la que “aparentemente” no son tan afectados por acciones antropogénicas, como es el caso de Islas del Cisne y el Cayo Media Luna, y que debido a estas condiciones de “aislamiento” se esperarían las mejores condiciones, sin embargo según algunos reportes de monitoreo realizados en los últimos años por el WWF (2010) y los ya mencionados de HRI (2012) demuestran todo lo contrario, corroborando lo descrito por Tortora y Keith (1980) y Wilkinson (2004).
38 cantidad de refugios y extensas praderas de pasto marino, lo que favorece que las langostas tengan refugio en ellos, así como para la crianza de juveniles.
Figura 11. Comparación de los índices de estado de salud del arrecife (SIRHI) en Honduras entre los años 2011 y 2012.
Fuente: HRI (2012).
En general, los análisis de este trabajo evidencian que a pesar de las presiones antropogénicas existentes, la salud del arrecife de Media Luna aún es buena, se considera como un reservorio de especies y que podría ser una fuente de larvas o un vivero de especies arrecifales y comerciales para toda la zona, por lo que requiere de una mayor protección por parte del Gobierno (WWF 2010).
A pesar de que hay algunos sitios en los que se ha descrito que el estado de salud de los arrecifes no presentan las mejores condiciones, existen indicadores de salud del arrecife que requieren de un análisis particular como es el indicador Porcentaje de cobertura de coral de coral vivo, que en el caso de Tela es el sitio con más alto porcentaje en Honduras (27.2%), según datos de HRI (2012), seguido de Cayos Cochinos (25.4%), Utila (21.3%) y registrándose para Trujillo el menor porcentaje de cobertura de coral (8.2%) (Figura 12).
39 los ríos, estrés por cambio climático, sobrepesca y otros. De alguna manera se plantea que se ha creado resiliencia a los cambios ambientales.
Figura 12. Comparación porcentual del cobertura de coral en Honduras años 2011 y 2012.
Fuente: HRI (2012).
A pesar de que algunos indicadores, son positivos para los arrecifes de Honduras, hay otros indicadores que son alarmantes como es el caso del Porcentaje de cobertura de macroalgas. Según datos del WWF (2010) y HRI (2012), el sitio con un mayor porcentaje de cobertura de macroalgas, como ya se mencionó anteriormente es el arrecife Media Luna (64.8%), seguido de Guanaja (39.5), Cayos Cochinos (30.4). El sitio con menor porcentaje es Roatán (16.1) (Figura 13).
Hay diversas razones que podrían explicar estas diferencias en porcentajes, entre las que se pueden mencionar, una reducción en la calidad del agua por sobrecarga de nutrientes, la biomasa de peces herbívoros (HRI 2012).
En el caso del Arrecife Media Luna el alto porcentaje de cobertura de algas carnosas está relacionado con la baja biomasa de peces herbívoros e invertebrados, a su vez relacionad a la poca heterogeneidad y complejidad topográfica del arrecife que genera pocos nichos ecológicos, y por tanto, pocas especies asociadas a ellos (WWF 2010).
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Figura 13. Comparación porcentual de cobertura de algas carnosas en los arrecifes de Honduras entre 2011 y 2012.
Fuente: HRI (2012).
Una de las razones de esta alta abundancia en Cayos Cochinos es debido en gran parte a las acciones de manejo que se han realizado desde la creación del Área Marina Protegida en 1993, dichas acciones han sido orientadas a reducir los efectos de la sobrepesca provocada por la utilización de artes de pesca sofisticadas, acompañada de un programa de concientización a los pescadores y de alternativas económicas, así como la zonificación del área (Comité para la Restauración, Protección y Manejo Sostenible del Monumento Natural Marino Archipiélago de Cayos Cochinos 2004).
Figura 14. Biomasa de peces comerciales.
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Figura 15. Biomasa de peces herbívoros.
Fuente: HRI (2012).
Han sido diversos los estudios que han comprobado los efectos que generan la efectiva protección de áreas para la producción pesquera, entre los que se pueden mencionar (PISCO 2008):
1. La biomasa o masa de animales y plantas, se incrementó un 446%.
2. La densidad, o número de plantas o animales en un área determinada, se incrementó 166%.
3. El tamaño de los animales se incrementó 28%.
4. La diversidad, o número de especies se incrementó 21%.
3.7 Pastos marinos
Los pastos o fanerógamas marinas son angiospermas confinadas al medio marino. Como tal, presentan frutos y tejidos vasculares involucrados en el transporte de sustancias y raíces que permiten tanto la fijación al sustrato como la incorporación de nutrientes (Pérez-Llorens et al. 2012). Los pastos marinos son considerados uno de los sistemas acuáticos más productivos (Duarte y Cebrián 1996). Ofrecen importantes servicios ecosistémicos como defensa costera, filtración del agua costera, y son zonas que sirven para la reproducción, alimentación y crianza de peces económicamente y ecológicamente importantes (Harborne et al. 2006; Nagelkerken et al. 2000).
42 marítima, Halophila decipiens, Halophila engelmanni y Halophila baillonii). En Honduras las especies reportadas hasta el momento son Thalassia testudinum, Syringodium filiforme, Halophila decipiens (Plan de Manejo de Cayos Cochinos 2008-2012), Halophila baillonii (Caviedes y Carrasco 2013). El pasto marino en Honduras se encuentra principalmente en Islas de la Bahía, Cayos Cochinos, Bahía de Tela, Cuyamel-Omoa, Trujillo, archipiélago Islas del Cisne y Cayos Misquitos.
Frecuentemente los pastos marinos se encuentran en fondos fangosos en estuarios y lagunas costeras, como es el caso de la laguna de Chachaguala en el Parque Nacional Cuyamel Omoa, y en Puerto Escondido y Laguna de El Diamante en el PNJK. Los pastos marinos también pueden crecer en áreas arenosas más profundas en aguas claras, como es el caso de algunas praderas en Cayos Cochinos, donde estas pueden llegar hasta profundidades de 25 metros (Plan de Manejo de Cayos Cochinos 2008-2012).
Estudios realizados en Cayos Cochinos, concretamente en el
monitoreo sinóptico
desarrollado entre los años 2004 y 2005 por el Proyecto SAM, se identificó una biomasa de 425.73 gramos
Pradera de Thalassia Testudinum / Puerto Escondido, PN Jeannette Kawas.
43 Ps/m2 en praderas de T. testudinum (García-Salgado et al. 2006 en Plan de Manejo de Cayos Cochinos 2008-2012). Respecto a la proporción de biomasa entre la porción subterránea y la fotosintética de los pastos se encontró que en cayos la proporción de esa biomasa está en 1.41 gramos Ps/m2. Tal condición, según el estudio en esos años entre 2004 y 2005, puede ser una desventaja ante tormentas y ciclones al no ofrecer mucha estabilidad, además de limitar el desarrollo de estrategias para una colonización vegetativa (Plan de Manejo de Cayos Cochinos 2008-2012).
En 2012, INYPSA-STEREOCARTO llevó a cabo un estudio de pastos marinos empleando la metodología CARICOMP (Cuadro 9 y Figura 16) en Islas de la Bahía. Los resultados muestran la comparación con los estudios realizados en 1999 por Bouchon et al. (2001).
Cuadro 9. Densidades promedio, altura de hojas y biomasa de plantas de Thalassia
testudinum en 1999 y 2012.
Fuente: Modificado de INYPSA 2012. Estaciones en 1999 y 2012. *Datos de Bouchon et al. 2001.
Nos obstante, esta comparación realizada por INYPSA-STEREOCARTO (2012), nos detalla los siguientes aspectos a tener en cuenta a la hora de considerar las diferencias entre 2009 y 2012:
- La estimación de biomasa de T. testudinum para las Islas de la Bahía es extremadamente alta, en comparación con el estudio anterior de Bouchon et al. (2001). Además, el cambio en la contribución de biomasa de las fracciones de las plantas (de comunidades dominantes en rizomas en el año 1999, a comunidades dominantes en raíces en 2012) sugiere que las condiciones ambientales podrían haber cambiado de forma significativa en este período de tiempo. Cabe señalar que la comparación directa entre los estudios de 1999 y 2012 es intrínsecamente problemática, debido a la estacionalidad.
- El estudio de 2012 fue llevado a cabo en abril y mayo, evaluó las comunidades de pastos marinos después de un período de inactividad comparativa, mientras que el
VARIABLES AÑO PROMEDIO
Densidad promedio (plantas/m2)
1999* 1277.9
2012 903.7
Altura de hojas promedio (cm)
1999* 22.6
2012 22.8
Biomasa promedio (gPs/m2)
1999* 1300.8