UNIVERSIDAD TECNICA PARTICULAR DE LOJA
La Universidad Católica de Loja
TITULACIÓN DE LICENCIADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
Valores y estilo de vida de los adolescentes de 13 y 14 años de edad,
estudio ealizado en el Colegio Gab iel A senio Ullau i de la pa o uia
Llacao, de la ciudad de Cuenca provincia del Azuay, en el año lectivo
2012-2013.
Trabajo de fin de titulación.
Autora:
Narea Saquinaula, Silvia Susana
Mención:
Educación Básica
Director del Trabajo de Investigación:
Guamán Jaime Germán, Mgs.
Centro Universitario: Cuenca.
Certificación
Jaime German Guamán, Mgs.
DIRECTOR DEL TRABAJO DE FIN DE TITULACIÓN
C E R T I F I C A:
Que el presente trabajo de investigación, “ Valores y estilo de vida de los niños y niñas
de 8vo y 9no año de educación general básica, estudio realizado en el colegio “Gabriel Arsenio Ullauri” de la ciudad de Cuenca, en el año lectivo 2012 – 2013” realizado por: Narea Saquinaula Silvia Susana, cumple con los requisitos establecidos en las normas generales para la graduación en la Universidad Técnica Particular de Loja, tanto en el aspecto de forma como de contenido, por lo cual me permito autorizar su presentación para los fines pertinentes.
Loja, mayo de 2013.
F. . .
DIRECTOR DE TESIS
Cesión de derechos
Yo, Silvia Susana Narea Saquinaula, declaro ser autora del presente trabajo y eximo expresamente a la Universidad Técnica Particular de Loja y a sus representantes legales de posibles reclamos o acciones legales. Adicionalmente declaro conocer y aceptar la disposición del Art. 67 del Estatuto Orgánico de la Universidad Técnica
Particular de Loja que en su parte pertinente textualmente dice : “Forman parte del
patrimonio de la Universidad la propiedad intelectual de investigaciones, trabajos científicos o técnicos y tesis de grado que se realicen a través, o con el apoyo
financiero , académico o institucional (operativo) de la Universidad”.
Loja, mayo del 2013.
F...
Silvia Susana Narea Saquinaula.
Cédula: 0102827284.
DEDICATORIA
El fruto de este trabajo lo dedico, a mis padres, a mi hijo, por su aporte, apoyo y comprensión. A los adolescentes, que constituyen la parte medular del trabajo que he realizado, porque gracias a ellos he podido emprender esta investigación. A todos que me dieron su voz de a liento para seguir mis estudios.
AGRADECIMIENTO.
Agradezco en primera instancia a Dios que me ha favorecido con sus bendiciones, me ha concedido memoria, inteligencia, dedicación y voluntad, a mi Director de Tesis, Ing. Jaime German Guamán, quien con elevada mística profesional y de servicio, supo
guiarme en el diseño de este proyecto social – educativo, a las autoridades y maestros
de la Universidad Técnica Particular de Loja, por las sabias enseñanzas que me han dado para la culminación de mis estudios universitarios.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Portada……… i
Certificación………..………..…….. ii
Acta de cesión de derechos……… iii
Dedicatoria……….…… iv
Agradecimiento……….. v
Índice……… vi
RESUMEN………..……. x
1. INTRODUCCIÓN……….……….. 1
2. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA………. 3
2.1 NOCIONES BÁSICAS DE LOS VALORES……… 3
2.1.1 Definiciones de valor moral………. 3
2.1.2 Características de los valores morales……….. 5
2.1.3 Clasificación y jerarquización de los valores morales……. 5
2.1.4 La dignidad de la persona……….. 9
2. 2 LA FAMILIA Y CONSTRUCCIÓN DE VALORES………. 10
2.2.1 Familia y valores: conceptos básicos……… 10
2.2.2 Familia como escenario de construcción de valores……… 13
2.2.3 Educación familiar y desarrollo de valores……… 14
2.2.4 Valores y desarrollo social……… 15
2.2.5 Los valores en niños y adolescentes……….. 15
2.3.1 Necesidad de educar en valores en la escuela………. 17
2.3.2 La educación en valores en los procesos educativos actuales……… 18
2.3.3 El currículo ecuatoriano y la educación en valores……….. 20
2.3.4 La moral y los valores vistos por los niños y adolescentes. 26
2.4 LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LOS VALORES……….. 32
2.4.1 Los medios de comunicación como agentes de socialización……… 32
2.4.2 La influencia de la televisión sobre el desarrollo socio moral en niños y adolescentes……… 33
2.4.3 Aspectos positivos y negativos de la programación televisiva y de publicidad en el Ecuador……….. 34
3. MARCO METODOLÓGICO……….. 39
3.1 Diseño de la investigación……..……… 39
3.2 Métodos, técnicas e instrumentos de investigación……… 39
3.3 Preguntas de investigación………. 41
3.4 Contexto………. 41
3.5 Población y muestra………. 42
3.6 Recursos……… 44
3.6.1 Humanos……… 44
3.6.2 Institucionales……….. 44
3.6.3 Materiales……….. 44
3.6.4 Económicos……….. 45
3.7 Procedimiento para la aplicación de los instrumentos……… 45
4. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS……….. 46
4.2 La familia en la construcción de valores morales……… 47
4.2.1 Importancia de la familia………. 47
4.2.2 Dónde se dicen las cosas más importantes de la vida………. 49
4.2.3 La disciplina familiar……… 50
4.2.4 Actitud de los jóvenes ante los estereotipos familiares………. 52
4.2.5 Actividades compartidas por la familia………. 53
4.2.6 La percepción de los roles familiares……… 54
4.2.7 Valoración de las cosas materiales……… 56
4.3 La escuela como espacio de aprendizaje en la educación en valores y el encuentro con sus pares:……… 58
4.3.1 Valoración del mundo escolar………. 58
4.3.2 Valoración del estudio……….. 60
4.3.3 Valoración de las normas y el comportamiento personal…….. 61
4.3.4 Valoración del buen comportamiento en clase……… 63
4.3.5 Valoración de las relaciones interpersonales……….. 64
4.4 Importancia para el niño/a y el adolescente el grupo de amigos como ámbito de juego y amistad……… 66
4.4.1 Importancia del grupo de iguales……….. 66
4.4.2 Espacios de interacción social……… 68
4.4.3 Los intercambios sociales……… 69
4.4.4 Actividades preferidas……….. 70
4.5 Nuevas tecnologías más utilizadas por niños/as y adolescentes en su estilo de vida……….. 72
4.5.1 Las nuevas tecnologías……… 72
4.5.2 Teléfono... 74
4.5.4 La radio.……… 83
4.6 Jerarquía de valores que manifiestan actualmente los niños/as y adolecentes……….. 85
4.6.1 Valores personales……… 85
4.6.2 Valores sociales………. 86
4.6.3 Valores universales……… 87
4.6.4 Antivalores……… 88
5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES………. 90
5.1 Conclusiones………. 90
5.2 Recomendaciones……… 92
6. PROPUESTA DE INTERVENCIÓN……… 94
Datos informativos 6.1 Tema 6.2 Contexto 6.3 Justificación 6.4 Objetivos 6.5 Metodología 6.6 Plan de acción 6.7 Presupuesto 6.8 Cronograma 7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS……….……… 107
RESUMEN
La presente investigación sobre Valores y estilo de vida de los adolescentes de 13 y
14 años de edad realizada en el Colegio „‟Gabriel Arsenio Ullauri” ubicado en la
parroquia Llacao, cantón Cuenca, provincia del Azuay, durante el año lectivo 2012 –
2013; ubicada a seis kilómetros de la ciudad.
Para el desarrollo de la investigación se ha considerado una población de 30 estudiantes de octavo año y 30 de noveno año lo que ha permitido conocer, los tipos de familia, la familia en la construcción de valores morales, la escuela como espacio de aprendizaje en la educación en valores y el encuentro con sus pares, la importancia para los adolescentes el grupo de amigos como ámbito de juego y amistad, las nuevas tecnologías más utilizadas por los adolescentes en su estilo de vida, los valores que manifiestan actualmente los adolescentes.
Con resultados obtenidos se ha interpretado y analizado los datos, los mismos que han permitido diseñar una propuesta de intervención con el afán de llegar a los adolescentes, a los padres de familia y a la comunidad que le rodea.
1. INTRODUCCIÓN
El tema “Familia - Escuela: Valores y estilo de vida adolescentes” revela una
problemática frecuente de cómo la población juvenil comprendida entre 13 y 14 años de edad es presa fácil de una serie de distractores y peligros como son la tv, la invasión de las tecnologías, en detrimento del tiempo que debe dedicar a la familia y a
la práctica de los valores. El lema de la sociedad consumista y digitalizada es “tener
más” antes que “ser más”.
Una de las investigaciones serias que ha abordado esta temática de la crisis de valores en la familia contemporánea es la que lidera la UTPL es en torno al ILFAM y en donde confluyen las expectativas e intereses comunes de algunas organizaciones a nivel nacional como son: CIEC, OIEC, CONFEDEC y la UTPL. La investigación precisa que el sentido de familia modernamente ha desparecido, más bien predominan las familias disfuncionales y monoparentales. Hay muchos factores que median la realidad de la familia: más media, sociedad de consumo, entre otros que impiden el desarrollo de las relaciones ideales de amor y afectividad, se impone por el contrario una cultura de violencia y vacuidad. La práctica de valores, o mejor, una crisis de valoración se imponen en la palestra de la reflexión para buscar no paleativos-parche sino políticas y estrategias convincentes y duraderas. El aprendizaje en la familia se
centra en la “observación e imitación”, en donde los padres o representantes y docentes alcanzan el rango de “prototipos o modelos” a seguir. Los valores no se
teorizan, se vivencian en escenarios muy concretos de interacción y comunicación fecunda.
miembros, para tratar de entender los escenarios, las actitudes de la población adolescente. Ciertamente, la satisfacción personal de abordar el tema y cumplir con un requerimiento académico de graduación es importante, no obstante sopesa el interés de brindar información actualizada y apropiada sobre el tema propuesto.
Para este caso, se plante un objetivo general que expresa: “Conocer los valores más
relevantes en relación con los principales agentes de socialización y personalización (familia, escuela, grupo de amigos y televisión) así como el estilo de vida en los
entornos que rodean niños y adolescentes en el Ecuador”, para el cumplimiento del
objetivo citado se plantea seis objetivos específicos que dicen: “Establecer los tipos de
familias que existen actualmente en el Ecuador”; “Caracterizar a la familia en la
construcción de valores morales”; “Describir a la escuela como espacio de aprendizaje en la educación en valores y el encuentro con sus pares”; “Determinar la importancia
que tiene para el niño/a y el adolescente el grupo de amigos como ámbito de juego y
amistad”; “Identificar las tecnologías más utilizadas por niños y adolescentes en su estilo de vida”; “Jerarquizar valores que tienen actualmente los niños y adolescentes”.
2. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
2.1 NOCIONES BÁSICAS DE LOS VALORES
2.1.1 Definiciones de valor moral
Los valores morales son todas las situaciones que llevan al hombre a reforzar e impulsar su dignidad en cuanto persona, porque indefectiblemente el valor moral conduce al hombre hacia el bien moral, lo perfecciona, lo completa y mejora. La elección de los valores morales es una decisión absolutamente libre que tiene cada ser humano para darle una calidad extra como persona. La Enciclopedia Salvat los
identifica como “grado de utilidad o aptitud de las cosas para satisfacer las
necesidades o dar bienestar”. (Enciclopedia Salvat, Vol. 15, pp. 501-503).
Según el esquema religioso una fórmula derivada de la espiritualidad cristiana ve la esencia de la moralidad en la conexión con el fin último del hombre. Es honesta la acción que conduce a ese fin, deshonesta si la aleja de él.
La intencionalidad moral será tanto más pura y perfecta cuanto más se esfuerce en adecuarse a este valor de ideal. En cambio, cuando se adapte sólo en parte o no se adapte en absoluto, el acto será menos bueno o incluso malo.
Es honesto el que respeta la dignidad de la persona, se debe perseguir y amar el bien de la persona. Buscar la dignidad o valor no tiene nada de egoísta y es moralmente tanto más elevado cuanto menos egoísta es. Por el contrario, es deshonesto cuando aísla aquella dignidad o valor del objetivo que lo funda. El valor moral consiste esencialmente, en el plano teórico, en la aprehensión de la dignidad de la persona y el respeto de dicha dignidad. Esto se traduce como sentido de responsabilidad.
suscita un vivo deseo de lo sagrado). Así pues, tiene valor no lo que simplemente existe, sino lo que tiene un precio, lo que merece ser, lo que debería ser.
De esta forma se establece así una verdadera y auténtica teoría de los valores, una disciplina que considera los valores (utilitario-económico, intelectual, estético, ético, religioso, etc.).
En suma, se concluye que el valor es perfección, aquella cualidad intrínseca al objeto que suscita admiración, estima, respeto, afecto y búsqueda. Esta definición intenta sintetizar el aspecto subjetivo y objetivo del valor.
En el caso de la moralidad se debe mostrar primero la existencia del valor moral como valor propio y específico y, por tanto, su diferencia de otros valores no morales. El juicio apreciativo ético es un acto existencial, que brota de las raíces mismas de la condición humana, en la cual el sujeto busca un porqué y un significado a su vida, expresa el valor de aquellas acciones o sentimientos que le parecen constituir o enriquecer tal significado. Esto le da una condición de índole específica, propia, que no puede confundirse con el valor de la utilidad (individual o social), de la ingeniosidad, habilidad, cultura, belleza estética y sacralidad religiosa.
Los valores se identifican de manera material o espiritual con hechos, personas, sentimientos y relaciones. Esto se traduce como significación, que se refiere al grado de redimensionamiento humano, con vinculación directa a la personalidad. Esta se torna en captadora de significados, permite interiorizar cualidades que satisfacen necesidades e intereses individuales y sociales. Por las circunstancias cambiantes de la realidad, se jerarquizan en consonancia con el desarrollo de la personalidad y el desarrollo social del contexto.
Con frecuencia se escucha hablar de una pedagogía de los valores como algo
2.1.2 Características de los valores morales
Etapas del desarrollo de la conciencia moral
A lo largo de la existencia, los sujetos alcanzan una plena conciencia y desarrollo moral, mientras logren controlar el dominio de sus rasgos de personalidad, lo que se evidencia en actitudes adecuadas y pertinentes. A diferencia de Piaget (1932) que plantea tres etapas: premoral (inconciencia de reglas), realismo moral (distinción entre el bien y el mal) y autónoma (entendimiento y comprensión de la reglas), para Lawrence, K. (1927-1987) cita los siguientes valores morales: moral preconvencional, moral convencional y moral postconvencional. El primero que va desde los 4 a los 10 años de edad, un tiempo de reconocimiento de intereses egocentristas. El segundo, que abarca desde los 10 a los 13 años y se caracteriza por atenerse a la ley y orden, finalmente, el tercero, que va desde los 13 años en adelante y se caracteriza por el predominio del bienestar social, el sujeto es capaz de tomar sus decisiones en libertad, con un sentido ético. (Calvo, T. La teoría del desarrollo moral de
Kohlberg (en línea). Disponible en:
http://bellezaslatinas.com/salud-mental/teoria-de-kohlberg).
Ya desde la vivencia personal, las teorías que se generen ayudan en la medida que el sujeto asuma un proceso serio de concienciación de sus actos en el pleno desarrollo de su toma de decisiones, en la que el bienestar colectivo prime sobre el interés particular.
2.1.3 Clasificación y jerarquización de los valores morales
Una segunda tipología complementa a la primera: Inmutables, absolutos, inagotables, objetivos y subjetivos. Los primeros son los que no cambian (justicia, belleza, amor). Los segundos son los que no están condicionados o atados a ningún hecho social, histórico, biológico o individual (verdad, bondad). Los terceros nunca se aniquilan (nobleza, sinceridad, bondad, amor). Los cuartos se dan en las personas o en las cosas, independientemente que se les conozca o no. Un valor objetivo siempre será obligatorio por ser universal (para todo ser humano) y necesario para todo hombre, por ejemplo, la sobrevivencia de la propia vida. Las valores tienen que ser descubiertos por el hombre y sólo así es como puede hacerlos parte de su personalidad. Finalmente los valores subjetivos tienen importancia al ser apreciados por la persona, no por un colectivo que muchas veces anónimo.
Desde el punto de vista socio-educativo, los valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el comportamiento humano hacia la realización personal y/o transformación social, se constituyen en directrices de orientación del desarrollo comportamental de los sujetos y garanticen un estilo del buen vivir.
Cabe plantearse algunas interrogantes necesarias: ¿tiene sentido, en la actualidad, plantearse la enseñanza y aprendizaje de valores en la escuela?, ¿los valores básicos y los comportamientos éticos se aprenden por imitación de los modelos que nos rodean?, ¿se puede enseñar en la escuela que las actitudes dialógicas son necesarias en nuestra convivencia, cuando los propios profesores resuelven los conflictos entre ellos con actitudes egocéntricas?, ¿por qué existen personas que valoran y practican la solidaridad y otras que valoran y practican el éxito personal?
cooperación y comprensión, una actitud abierta y de tolerancia, con vocación de servicio al bienestar común.
Es importante que se diferencie entre valor moral y valor social. El precepto moral, y por tanto el valor en que se funda, dice algo diverso, más íntimo y personal que el precepto social; lo precede y, a veces, hasta se opone, en cuanto conciencia de autonomía, responsabilidad y subjetividad.
Si se grafica a los valores desde la dimensión de su jerarquización, tendríamos:
Jerarquización de valores
Existen varias dimensiones desde las que se podría trabajar la jerarquización de los valores: identidad, honestidad, solidaridad, respeto, calidez afectiva y amor, entre otros.
Desde la identidad, un educando se mostrará seguro de sí mismo, capaz de
reconocerse como parte de una comunidad familiar y local, miembro de un país y continente.
Desde la honestidad, los niños exigirán y practicarán la coherencia entre lo que
piensa y hace.
Desde la solidaridad, serán sensibles a la realidad de los otros, comprometidos
activamente en la vida escolar, familiar y comunitaria, participativos en los niveles de toma de decisión a su alcance, generadores de la integración personal y grupal.
Vitales Intelectuales
Morales Estéticos Religiosos
Desde el respeto, se mostrarán abiertos a reconocer, valorar y aceptar las diferencias individuales, decididos a cuidar su ser en todas las dimensiones, comprometidos con el cuidado y defensa de la vida en todas sus manifestaciones, conocedores de los derechos propios y de los demás.
Desde la calidez afectiva y el amor, se mostrarán como personas trasparentes en
sus sentimientos y emociones, capaces de expresar con naturalidad su mundo interior, cultores de una actitud positiva frente a la realidad.
Desde la libertad y la responsabilidad, los estudiantes se mostrarán autónomos,
capaces de expresar lo que piensan y sienten, de proponer alternativas y proyectos, de crear y construir.
Desde la creatividad y la criticidad, los niños se mostrarán abiertos a los cambios,
capaces de aceptar retos provenientes de su propia individualidad, del entorno escolar, familiar y social, con una fantasía activa.
No se comparte el criterio de que actualmente se habla de “crisis de valores”, más bien se considera una “crisis de valoración, pues los principios y valores siempre son
Es verdad que se admite que somos la obra por excelencia, se asume que somos únicos e irrepetibles y que consolidamos una identidad con dignidad. En este contexto, los valores son la columna vertebral, se construye sobre la base de valores individuales, familiares, regionales y nacionales, pero con énfasis en la centralidad de la persona, con un enfoque de inclusión social.
2.1.4 La dignidad de la persona
Existen varios términos claves que se vinculan con la definición elemental de dignidad: grandeza, excelencia, valor, estima, verdad, libertad respeto, solidaridad, responsabilidad. La dignidad reviste al ser humano de forma permanente, es inherente a su naturaleza humana, respeta sus derechos y la autodeterminación del valor ético. (Enciclopedia de la Psicopedagogía y pedagogía, Edición 2da, Vol. 1).
La dignidad de la persona es una de los valores que no puede ser mancillado, ya que es el centro de su vida misma y se constituye en el respeto hacia los demás, lo que se traduce como admiración y prestigio, que sirve de referente para los miembros de una comunidad local.
Este valor singular se presenta como una llamada al respeto incondicionado y absoluto, respeto que, como se ha manifestado en parágrafos anteriores, debe extenderse a todos los que lo poseen. Por ello, aún en el caso de que toda la sociedad decidiera por consenso dejar de respetar la dignidad humana, ésta seguiría siendo un
“leit motiv” por cumplir. Una actitud que sugiere la consideración de la dignidad de todo ser humano es de respeto y rechazo a toda manipulación. Ante esta realidad, los seres humanos son libres, en el sentido de que son capaces de efectuar elecciones, deben ser tratados como fines, y no únicamente como medios.
2.2 LA FAMILIA Y LA CONSTRUCCIÓN DE VALORES 2.2.1 Familia y valores: Conceptos básicos
La familia tiene como objetivo inculcar la práctica de valores y al estar compuesta por padres e hijos, se habla de un núcleo de la sociedad donde los valores se eligen y descubren conscientemente y es referencia para la vida de las personas, para felicidad de los demás. Familia y valores constituyen la excelencia en las decisiones y desarrollo, por ello que la ausencia de uno de sus miembros, puede generar una crisis generalizada. (Saucedo, J. y Maldonado, J. M., 2003).
La educación en valores, en este contexto, facilita que los hijos se desarrollen con libertad, razonen, critiquen positivamente, propicien el autocontrol y la autonomía.
Es necesario que los roles y planificación de cada miembro, coadyuven a la comunicación positiva, clara y directa. Es importante manejar conflictos con equilibrio y serenidad. Los padres anhelan que sus hijos se desarrollen a nivel de lo personal, interpersonal y laboral, que sea capaz de tomar decisiones autónomas y en un clima de libertad. Los conflictos de cualquier índole se constituyen en pruebas a superar.
Relaciones interpersonales
a.- predominen cortesía, respeto y honradez, su gusto al trabajo, perseverancia,
puntualidad, los valores que creemos son aceptados socialmente, determinen normas morales para la sociedad y conciencia moral para su vida.
Los valores morales, tales como el respeto, la tolerancia, la honestidad, el trabajo, la lealtad y la responsabilidad, entre otros, surgirán y se inculcarán a cada persona, primordialmente, en el seno familiar, por lo cual las relaciones con el padre, la madre, los hermanos, los abuelos, los tíos y todos aquellos otros involucrados en el seno familiar, deben contar con la calidad adecuada.
socializador fundamental en materia de valores, sin duda, es la escuela, ahí el niño pasa mucho tiempo y por lo que será receptor de un sinfín de modelos de comportamiento, entonces, resulta imprescindible también en este estadio el ejemplo que los maestros le brinden a los niños y reforzar aquella calidad moral que la familia le ha inculcado al niño, porque luego con todo este bagaje de información moral, el niño se insertará en un todo social y obviamente de haber sido adecuada la inculcación de valores morales, el individuo contribuirá a difundir el bien dentro de la sociedad en la cual se desarrolle y viva.
Para la sociología, una familia es un conjunto de personas unidas por lazos de parentesco. Los lazos principales son de dos tipos: vínculos de afinidad derivados del establecimiento de un vínculo reconocido socialmente como el matrimonio que, en algunas sociedades solo permite la unión entre dos personas mientras que en otras es posible la poligamia y vínculos de consanguinidad, como filiación entre padres e hijos o los lazos que se establecen entre hermanos que descienden de un mismo padre. También puede diferenciarse la familia según el grado de parentesco entre sus miembros.
b.- Aportar a sus miembros todo lo necesario para que puedan alcanzar un nivel de
satisfacción.
Hay que considerar que la familia tiene normas e instituciones jurídicas que regulan las relaciones personales y patrimoniales de los miembros que integran la familia, La familia nuclear, padres e hijos (si los hay), se conoce como el nombre de círculo familiar, familia extensa. Esta familia nuclear incluye a los abuelos, tíos, primos y otros parientes, ya sean en grado de consanguineidad o de afinidad.
A nivel de tipos de familia, se puede citar:
Familia sobreprotectora.- Se da cuando los padres dan la razón a sus hijos así no lo tengan y asumen sus responsabilidades, convirtiéndoles de esta manera en elementos
a los cuales se les da la razón en todo lo que deseen, así no los asista la razón
padres seres que tomen las resoluciones por ellos, sin asumir sus hijos ninguna responsabilidad ante las situaciones de vida que se les presente.
Familia centrada en los hijos.- Hay familias preocupadas y centradas en sus hijos y todo lo que les pueda pasar y por lo mismo se interesan en todos los actos de su vida, pendientes de sus necesidades y testimonio de vida que pretenden inculcar.
Familia permisiva.-Aquellas cuyos padres o protectores conceden todo lo que desean sus protegidos y sus hijos, sin escatimar esfuerzo alguno en las acciones que cometen y dándoles la razón, en especial las negativas, esto genera la búsqueda de malas amistades y vicios.
Familia inestable.- Aquella cuyas relaciones en especial entre los padres no son estables y las discusiones y a veces las agresiones son frecuentes y los hijos tienen que soportar toda esa carga negativa de sus progenitores o protectores, siendo por lo tanto una influencia nociva para sus hijos. La inestabilidad implica una acción negativa en torno a los hijos y por lo mismo no se puede predicar con la palabra sino con el ejemplo y las parejas deben limar sus asperezas por el bienestar de sus hijos.
Familia estable.-En ella predomina el respeto y las buenas maneras de convivencia, lo que les motiva a enfrentar las dificultades de la vida- Ahí es donde se forjan las mujeres y hombres de bien y cuyas actitudes redunden en beneficio de su familia y la sociedad.
Familia nuclear:- Modelo de familia en la que no priman influencias de ninguna clase a más de las vivencias y situaciones positivas que puedan brindar los padres a los hijos, pero si dentro de la familia los padres constituyen un mal precedente, los hijos dentro de este tipo de familia seguirán el ejemplo de sus padres.
Familia monoparental.- Uno de sus miembros asume responsabilidades de padre y madre, para satisfacer no solamente sus necesidades sino otras inquietudes y expectativas complementarias.
Frente a este panorama, es importante asumir dos tipos de acciones:
allá de los simples enunciados o postulados, por lo tanto es urgente consolidar esos valores para que cada uno de los componentes en las distintas ocasiones, lo pongan en práctica, ya sea en la escuela adicionando nuevos valores o ya sea en la casa con la misma disponibilidad. Los valores interrelacionados, van forjando el carácter y la forma propia de ser de los adolescentes que necesitan en esta época el apoyo de la familia y de la escuela, porque entran en crisis y no se ubican dentro de un marco de valores previstos, sino que allí funciona la globalización, mediante el arrastre de modas, música y una cultura que ha absorbido a los adolescentes hasta el punto de perder su identidad, de ahí la necesidad de un diálogo permanente y frecuente en torno a sus problemas.
Los modelos rígidos han sido cuestionados, no le permiten al adolescente desarrollar su identidad y personalidad, sino es la imposición que viene desde la familia y por lo mismo no le permite organizarse y actuar de acuerdo a su criterio y forma de ser o pensar en referentes sociales, políticos y culturales que hagan de su camino un sendero a seguir dentro de la sociedad y de la misma familia, que al mismo tiempo que dialoga, sea considerada por los adolescentes, que a veces por la falta de consejos, caen en el mundo tenebroso de las drogas y el alcoholismo y, por lo mismo, de la violencia que en un momento dado los puede llevar a la depresión, la violencia e inclusive decisiones fatales de suicidio.
2.2. 2.- La familia como escenario de construcción de valores
Uno de los estudiosos en esta temática (Orellana, I.: 2003) y dentro de una perspectiva sociológica, menciona que los valores se construyen bajo condiciones ambientales favorables para un clima moral, de seguridad, de confianza, de diálogo y responsabilidad que posibilite desde la experiencia y apropiación del valor, la familia educada, como resultante de LO QUE HACE antes que por LO QUE DICE. Uno de
los proverbios comunes de Descartes reza: “la libertad del hombre es infinita, pero su
poder limitado”. Con esto fortalecemos el criterio de que todo espacio familiar se torna
en motivo de formación permanente y como el ambiente favorable en que interactúan los puntos de vista, los caracteres, las decisiones. Al anotar a la libertad en su estado de infinita, no implica tampoco caer en el libertinaje, uno de los extremos que tanto daño ha causado a nuestras sociedades.
2.2.3- Educación familiar y desarrollo de valores
La tarea de educar es una responsabilidad compartida, por ello la familia debe propender a crear un clima de confianza libre de droga, violencia, consumismo y contaminación ambiental. La familia está llamada a apoyar en el empeño de crear condiciones favorables para el desarrollo del niño en un ambiente de protección, alta expectativa, alta autoestima y generación de oportunidades que le permitan ser feliz en los entornos de la convivencia diaria.
Es necesario aprender y practicar valores tales como el afecto, aceptación y comprensión, sobre todo en la relación padre-hijo, en donde se aprende por ósmosis o la impregnación donde actúan padres y personas significativas. Cada familia escoge los valores que desea. Debe haber un clima moral, significativo, en donde enseñe que
el ser humano es “alguien”, donde el diálogo, la racionalidad, la deseabilidad y
preferencia, la perdurabilidad, historicidad, obligatoriedad y universalidad.
Orellana, I.: 2003 sugiere que los padres no deben dejar el control de las situaciones en manos de sus hijos, ahí se requiere firmeza. La familia está muy relacionada con la religión donde los creyentes guardan una relación permanente con Dios y al ser o realizar un acto piadoso o de caridad, se tiene claro una auténtica y verdadera fraternidad y el compromiso de trabajar por un mundo mejor donde todos practiquen las relaciones fraternas.
Valores como a fe y el amor nacen dentro de la familia y el Papa Benedicto XVI afirma
que “la familia es un bien necesario para los pueblos, un fundamento indispensable para la sociedad, es un bien insustituible para los hijos que han
de ser fruto del amor, de la donación total y generosa de los padres. Proclamar
la verdad integral de la familia fundada en el matrimonio como iglesia doméstica
y santuario de la vida, es una gran responsabilidad de todos”. (Vigilia de oración (enero, 2011).
En torno a la religión, un artículo dedicado a LA FAMILIA CRISTIANA Y SU MISIÓN
contempla: “La familia cristiana por el sacramento de matrimonio y por el
bautismo de sus padres y de los hijos, es “Iglesia doméstica”, en cuanto
engendradora de sus hijos, se convierte en la primera y principal institución
encargad de transmitir a sus hijos el misterio salvífico de Dios. Los grandes
santos han nacido generalmente, en el seno de familias profundamente
cristianas. La familia no es una institución autosuficiente ni autónoma en la
transmisión de la fe a sus hijos; sino que necesita estar en íntima relación con la
parroquia y la escuela – sobre todo si es católica, que frecuentan sus hijos. (Domingo Día del Señor, 9 de Septiembre del 2012, Arquidiócesis de Cuenca).
2.2.4.- Valores y desarrollo social
En los problemas sociales, Orellana, I: 2003, ha resaltado la solidaridad, noción de equidad, superación de discriminaciones, sostenibilidad, servicio profesional de
orientación, participación, del “Yo individual” y del “Yo social” que posibilitan alcanzar
la cohesión, esencia y fe. En su ética a Nicómaco Aristóteles puso de manifiesto que es posible la adquisición de valores ya que las inclinaciones naturales negativas que tenga una persona se pueden impedir con la adquisición de hábitos positivos.
En la perspectiva de los valores se sostiene que el desarrollo social en cualquier circunstancia es indispensable, sin importar el tipo de sociedades, incluso considerando aquellas que han sido conflictivas.
2.2.5.- Valores en niños y adolescentes
Los valores en niños y adolescentes se presentan como un fenómeno en el cual no se puede establecer límites entre adolescencia y juventud, ya que en esta etapa se esboza su identidad, el sentido de la vida y código de valores que se fijarán hasta la llegada de su vejez, de ahí la necesidad de que el adolescente priorice los valores que determinarán su carácter de adulto.
La educación en valores de los adolescentes es muy grande. Parece oportuno insistir en esta cuestión pedagógica, que es también de interés médico, puesto que el ser humano siempre está a tiempo de enderezar caminos y emprender rutas nuevas y valiosas. Cuanto mejor conozca un adolescente los valores y evite los antivalores, sus decisiones serán mejores y más acertadas.
Es importante el empeño de la Pedagogía actual por la educación de la juventud en valores morales y en los cursos superiores existe una materia que se llama educación para la ciudadanía. Una de las tendencias educativas en progreso, debido a la problemática de las sociedades occidentales, se encuentran actitudes egoístas, relativistas y con desazón juvenil. Por ello, es necesario interrogarse entonces:
¿Qué entendemos por educar?
2.3 LA ESCUELA Y LA EDUCACIÓN EN VALORES 2.3.1 Necesidad de educar en valores en la escuela
La educación integral de los niños busca promover hábitos que le permitan obrar bien en cualquier circunstancia y por propia voluntad, dichos hábitos tienen un sentido positivo en la existencia de la persona. Los valores configuran profundamente la personalidad de los niños, por lo tanto, no se trata de una materia más que debamos tratar sino en propiciar actos de honestidad y reflexión sistemática.
Los hábitos operativos, que se adquieren por repetición de actos, conceden al niño la facilidad para obrar en un determinado sentido, cómo comportarse correctamente, en el caso del respeto, o pensar en los demás con generosidad. Pero estos valores no se consiguen sólo con la repetición de actos, sino que es necesario que se practique por propia voluntad. Así que no podemos dejar que esta vocación profesional tan maravillosa se escape sin haberle dado un sentido. En el formar personas de futuro, buenos hombres y mujeres, buenos ciudadanos, buenos políticos, buenos comerciantes, buenos médicos, buenos agricultores debe irse la vida y la existencia, pues no olvide que ellos tomarán el relevo de las generaciones presentes.
Hay que tomar en consideración quela familia es el ámbito propio para la formación
de la persona.Aquí se adquieren a través de las vivencias más corrientes, los
ejemplos y los hechos vivos, antes que las palabras. En la vida familiar surgen la mayoría de las oportunidades educativas. En la convivencia diaria los padres pueden promover los valores que anhelan vivan sus hijos en el hogar. Al centro escolar sólo le corresponde una labor subsidiaria que potencie lo que aprende en la familia, nunca debe pensarse que es posible delegar esta labor a las instituciones educativas.
La acción de los padres es, por tanto, básica y la vida en familia se destaca como primera y principal escuela de valores. La atención que se presta a los valores en la familia se ve reforzada en la escuela, potenciando mutuamente las influencias de los dos ambientes.
hacer lo que uno entiende que debe hacer, aprovechar el tiempo, sacar partido a las capacidades personales, procurar vencer los defectos del propio carácter, buscar siempre hacer algo más por las personas que están a nuestro alrededor, mantener una relación cordial con todos, etc. Para todo este programa de educación hace falta una motivación, que es la clave de la educación de los sentimientos.
2.3.2 La educación en valores en los procesos educativos actuales
Para que se consolide un aprendizaje significativo y funcional es importante afianzar los valores en la comunidad educativa. El clima moral, basado en la justicia, en la sinceridad y en la preocupación por los demás, es un imperativo si se trabaja en la perspectiva de valores. Algunos objetivos ayudan al cumplimiento de estos procesos:
Fomentar el crecimiento de la persona del niño/a como agente moral: que aprende,
piensa, decide y actúa.
Promover el desarrollo de las relaciones de cooperación, de ayuda y respeto
mutuo, frente a un excesivo individualismo y egocentrismo.
Utilizar cuentos y narraciones, tanto leídas, dramatizadas o en vídeo, rimas,
música, canciones, creaciones artísticas, diálogos que sean interesantes, ricas en acontecimientos de hacer el bien a los demás.
Para el cumplimiento de estos objetivos, corresponde de igual manera priorizar:
Respeto y urbanidad.
Confianza en sí mismo.
Resolución de conflictos.
Creatividad.
Responsabilidad.
Cooperación.
Paciencia.
La comunidad escolar se esfuerza por innovar, experimentar y lograr ser partícipes activos de la educación integral de los estudiantes, es una realidad que nadie se sienta excluido.
En el ámbito laboral, Orellana, I. (2003), incluye la exigencia de una evaluación permanente entre el derecho y el deber por todas las parte implicadas en el contrato.
Se comparte con Cornejo, I. (1996) que las constituciones estatales de la sociedad están inspiradas en la Carta Universal de los Derechos Humanos, como una forma de garantizar a los ciudadanos, los derechos individuales que les permitan tener acceso a una vida digna en un estado de bienestar satisfactorio. En este sentido, la Carta enfatiza el derecho y protección de la vida personal, las garantías de las libertades individuales, la igualdad de los ciudadanos y ciudadanas en dignidad.
El respeto y protección de los derechos también se promueven. Esta es una perspectiva a nivel mundial, parece ser que los movimientos que acontecen en el mundo son cada día más universalizados y complejos, amenazando por momentos el incremento galopante de las desigualdades socioeconómicas entre naciones ricas y pobres, así como en el plano contextual, requieren de una reorientación de los valores que permita fortalecer la justicia, la paz, y la solidaridad, para el mantenimiento de la armonía en el conjunto de las distintas naciones, tanto en sus diversas relaciones múltiples como con su naturaleza. En este marco de ideas, se le está dando a la educación el papel estelar que justamente juega en la formación de nuevos marcos axiológicos.
Esta nueva visión del mundo está repercutiendo favorablemente en el plano educativo, pues parece ser, que no se tendrá una sociedad de cultura democrática, de justicia social y en consecuencia, de una ciudadanía satisfecha, con mejores niveles de vida, si esta cultura no es defendida, asumida y procesada en la escuela, en el marco de los valores de dignificación y convivencia humana.
sociedad ser verdaderamente democrática si su ciudadanía no es formada con los valores que ello implica en un clima de libertad y de interacción social? Las respuestas a estas interrogantes permiten establecer una relación entre lo deseado por la Constitución y lo que el Estado brinda realmente a sus ciudadanos.
2.3.3 El currículo ecuatoriano y la educación en valores
El proceso de desarrollo curricular vigente en el país ha considerado la democracia y la participación como un eje transversal, con la finalidad de contribuir a la formación de un sujeto libre, autónomo, crítico y autocrítico, consciente y solidario. La formación de un ser con estos valores como cualidades, contribuye al logro de uno de los propósitos del nuevo currículo, de la educación ecuatoriana y de la sociedad en general. De igual manera ha quedado evidenciado en la nueva Ley General de Educación en el momento en que establece, en los fines, el fomento de la dignidad, la igualdad de oportunidades y la equidad, la solidaridad y la cooperación tanto a nivel de grupos, como nacional e internacional; y la colaboración entre los ecuatorianos en el conocimiento y práctica de una democracia que permita la convivencia entre todos, en una sociedad abierta en la que todos podamos ejercer satisfactoriamente nuestros derechos y cumplir nuestros deberes, en un clima de bienestar integral. Existe una necesidad impostergable de configurar una nueva matriz de valores que proporcione alternativas reales de desarrollo social, que permita a su vez, contrarrestar los malestares que la humanidad ha heredado como consecuencia del agotamiento de la postmodernidad.
Otra manifestación que mina la vida justa y digna en las sociedades actuales surgen de las tensiones existentes entre los constantes procesos de globalización, en la que se impone el dominio del conocimiento de la tecnología informacional y su distanciamiento creciente de las culturas comunitarias y de las identidades culturales. Es evidente que se puede manipular la vida humana mediante la decodificación y recombinación del ADN y con ello, la génesis de la naturaleza humana, sostiene que el desarrollo de la tecnología no implica un obstáculo, los problemas para el desarrollo de la ciencia en la actualidad no dependen de la tecnología, que en cambio la facilita y la favorece en todas las dimensiones, sino que por el contrario, son los obstáculos legales y las implicaciones éticas que tal manipulación traería como consecuencia,
sociedad” entre la existencia humana como el resultado de un proceso evolutivo y el
hombre.
Otro de los acontecimientos que vive el mundo actual y que necesariamente se convierten en referentes en el momento de considerar los fenómenos de alcance global y cuyo control no está bajo dominio estricto de los seres humanos (por ejemplo, los problemas ambientales de riesgos universales) y que inducen inexorablemente a la incertidumbre fabricada, ante esta situación, es necesario que los ciudadanos incrementen lo que el autor denomina "capacidad de reflexión", ya que las personas tendrán que hacer un esfuerzo superior en la filtración y selección de las informaciones en una sociedad como la actual, caracterizada por el constante bombardeo de informaciones a través de los diferentes medios electrónicos, que no necesariamente son transmisores de aquellos valores que tienden a hacer más humana la vida.
Es un tiempo propicio para ir más allá del modelo de justicia que hemos asumido, un modelo incapaz de detener el avance galopante, la diversificación y globalización de la violencia en el mundo. Un modelo que ha extremado los niveles de intolerancia y de insatisfacción en una parte muy importante de la sociedad mundial. Ha llegado la hora de trascender los estereotipos sesgados centrados en causas particulares, nacionales o regionales; ha llegado el momento de no ser indiferente a los gritos de justicia de diferentes grupos, sociedades y culturas enteras que malviven en este mundo. Un mundo en el cual supuestamente escasean los recursos materiales, pero que se mueve en función del híper derroche en los países catalogados como desarrollados y la escasez y carencia en los que están en vía de desarrollo. Es la hora de la solidaridad, de trascender el actual modelo de convivencia y de desarrollo, es el momento de ir más allá de los principios de justicia que gobiernan el mundo. La globalización de las condiciones sociales que exige la dignidad humana para su desarrollo pleno, no se deja esperar. Sin embargo, es necesario advertir que este nuevo escenario no solo necesita de una voluntad política global, sino que también de un esfuerzo local tenaz en la educación solidaria para una ciudadanía universal.
Se comparte con Cornejo: (1996) que si se pretende un cambio de valores en el adolescente, este necesita de tres pasos claves:
Pensar qué desea cambiar.
Busque cómo hacerlo.
A las consideraciones anteriores se une el carácter cognitivo racional y emocional de los valores morales, lo cual tiende a favorecer un clima para una convivencia armónica y compartida.
Es evidente que la capacidad cognitiva le permite al ser humano progresar en su construcción moral, el carácter racional, que al mismo tiempo constituye la base para los aprendizajes, un operador lógico para las formas humanas de actuar. El carácter emocional de los valores se refiere a los sentimientos, por medio de los cuales se asumen ciertas actitudes y estados de ánimos que determinan ciertas intenciones adoptadas por los seres humanos ante determinadas situaciones que se padecen o se observan en otros. La educación en valores debe contribuir a la inhibición o autorregulación de estos tipos de sentimientos morales, que lejos de acercar a los humanos y crear las bases de la convivencia pacífica alimentan los conflictos y el odio. El cultivo de la autorreflexión en la persona puede contribuir a reconocer sus grados de falta ante otra u otras y poder expresarlos a través de oportunas excusas, que lógicamente aminorarán el resentimiento y la indignación, es como reconocer con humildad la culpa y responsabilidad cuando se ha cometido un agravio, cuando se ha ofendido, y esto sólo es posible mediante el cultivo de niveles progresivos de la capacidad empática, que facilite, en términos teóricos, asumir los estados de situaciones de otros, para experimentar los tipos de emociones que tales estados causan en las personas.
Ahora bien, seleccionadas las cuatro áreas de Educación General Básica (E.G.B), se hace necesario seleccionar los libros de texto que serán objetos del análisis.
Estas unidades se han configurado partiendo de las definiciones de cada una de las categorías y de la abundante literatura y trabajos de investigación que existen en el campo, así como la lectura previa de que fueron objetos los documentos de análisis. En consecuencia, las unidades de análisis, en términos específicos, están constituidas por informaciones, palabras, frases y/o expresiones que describen situaciones de aprendizaje relacionadas con la asunción de las capacidades que se aluden en las definiciones de las categorías.
diferencias significativas en torno a la naturaleza y alcance de los mismos, así como a la forma de enfocarlos en el proceso enseñanza aprendizaje.
Los valores en la educación deben hacerse desde la educación básica inferior para garantizar en las secciones postreras procesos de reflexión mucho más sistemáticas y apropiadas. Hay que hablar a los niños con la verdad. Si bien es importante actuar bien en todos los casos, es más importante el testimonio de vida.
El equipo encargado de aplicar la Reforma Curricular Consensuada en el área de valores, realizó una consulta amplia. Hubo una respuesta aceptable de los consultados y se advirtió un nivel de consenso básico frente a la necesidad de hacer una selección de valores que serán trabajados en la Educación Básica. A los jóvenes ¿cómo garantizarles un futuro y una alternativa de realización? El único camino es la educación. Se comparte con Cornejo: (1996) que si la educación es cara, la ignorancia lo es más. Por falta de educación y de valores fundamentales se ha propagado como una peste la corrupción y la delincuencia.
Transculturalidad, se buscarán valores no exclusivos de determinada cultura o época, sino que se muestren como activos caracterizadores de las personas en culturas y épocas diversas, por ejemplo la solidaridad.
C
ontenido democrático, valores que verdaderamente aporten a una convivencia participativa, respetuosa y democrática, libre y justa.
Capacidad de humanización, valores que dinamicen procesos de desarrollo de la
totalidad de la persona y de todas las personas, evitando los crecimientos parciales y excluyentes de cualquier dimensión del ser humano.
R
espuesta a las demandas sociales prioritarias, valores que, por su ausencia en el contexto social, se ven como más urgentes o aquellos que son reconocidos como pilares de lo más positivo descubierto en el entorno social.
Relación con el entorno inmediato y local, la comunidad educativa local debe
reconocer qué valores urge considerar prioritarios de cara a sus propias necesidades y proyectos.
Consensuados, valores realmente descubiertos, estimados y empujados por todos
En el contexto citado, la acción educativa se conceptúa como una construcción que nace desde la vivencia cotidiana en los ámbitos nacional, regional, institucional e individual y que adquiere sentido cuando se orienta al logro de una mejor calidad de vida personal, familiar y social.
Educar en y desde los valores consiste en brindar las oportunidades necesarias para que cada estudiante descubra y realice la elección libre y lúcida entre aquellos modelos y aspiraciones que le puedan conducir hacia una plena autorrealización, esto supone un proceso que lleva al estudiante a construir racional y autónomamente sus valores. Mediante este proceso la persona no sólo se adapta a las normas establecidas, sino que por medio de la razón y el diálogo, trata aquellos temas que percibe como problemáticos, ya que conllevan a un conflicto de valores.
Con esto, se trata de trabajar la dimensión moral de la persona, desarrollar y fomentar su autonomía, su racionalidad y el uso del diálogo como forma de vivenciar principios y normas, tanto cognitivos como afectivos, que impacten por igual al modo de pensar y actuar. Entonces la educación en y desde los valores intenta que la persona aprenda a "valorar" y participar en ese proceso de valoración.
Es importante en la educación en valores, la relación de cada persona con el otro y su entorno, pues éste posibilita el salir de sí mismo y establecer una convivencia óptima con las otras personas, provocando el rechazo de aquellos comportamientos que perjudican o afectan a los demás. Se persigue vivenciar la regla de oro, hacer a los demás lo que queremos para nosotros.
Trabajar desde las primeras edades y durante toda la trayectoria de los escolares por el sistema educacional para formar, desarrollar y fortalecer como valores esenciales que se vinculan a su vida, los siguientes: honestidad, honradez, laboriosidad, responsabilidad y solidaridad, amistad, amor a la patria, a los héroes y mártires entre otros. Se considera que es una árdua labor que nos corresponde a todos por igual, educación en valores, proceso educativo, concepción del valor, formación integral y profesional.
Educar es, en sentido estricto, desarrollar la personalidad del sujeto, y siguiendo los preceptos de Vigotsky, dicho desarrollo se concreta en la apropiación de la cultura
vigente y en el desarrollo de las potencialidades individuales.
para con el profesor, de ahí la necesidad de que éste conozca y utilice la teoría para la educación en valores y explore diferentes vías donde la pueda aplicar.
Hoy la respuesta a esta experiencia en la labor educativa del profesor tiene que ver con la elevación de la profesionalidad pedagógica en el orden de la ética profesional.
Es importante tomar en cuenta una posición teórica que sustente el trabajo de orientación educativa en la educación en valores de los estudiantes universitarios, es por ello que consideramos el enfoque socio histórico cultural desarrollado por Vigotsky, el profesor es el protagonista y responsable de la enseñanza, un agente de cambio que participa desde sus saberes, en el enriquecimiento de los conocimientos y valores más precisos de la cultura y sociedad, es el encargado de crear patrones éticos, científicos, que permita a los jóvenes desarrollar su cultura, su ideología, en la sociedad.
Conocer al estudiante en cuanto a determinantes internas de la personalidad (intereses, valores, concepción del mundo, motivación, etc.), actitudes y proyecto de vida (lo que piensa, lo que desea, lo que dice y lo que hace) es un imperativo. Conocer el entorno ambiental para determinar el contexto de actuación (posibilidades de hacer)
y definir un modelo ideal de educación es otro de los anhelos. El Proyecto Educativo
Institucional incluye la educación en valores, formula las finalidades educativas que se pretenden conseguir, debe estar dotado de coherencia y personalidad propia.
La sociedad asigna gran importancia a los valores. Los educadores, padres, autoridades, están cada vez más preocupados y afectados por la competencia sin control, el individualismo, el consumismo, la violencia, los problemas sociales crecientes. Tanto los jóvenes, como los adultos se enfrentan a un mundo de problemas y decisiones que reflejan la complejidad de la vida. En estas decisiones están en juego los valores como fuerzas directivas de acción. Estos, con frecuencia, entran en conflicto, en parte por la poca claridad del sistema de valores de la sociedad y la desorientación de la existencia humana. La tarea de educar en los valores, no queda circunscrita al ámbito escolar, apunta al familiar y social, ya que son espacios sociales fuertemente comprometidos con esta responsabilidad.
niños se descubran a sí mismos y descubran el mundo y su profundo significado. En este contexto es importante definir el concepto de hombre y de mundo. Pero más que el concepto, más que la visión intelectual, importa su actitud valorativa hacia los demás hombres. En el marco de la escuela como institución se da una interacción constante entre la estructura, la organización y la metodología de trabajo. Estos conllevan juicios de valor y convierten a estos medios en vehículos decisivos de esquemas de valoración y de adhesión a determinados valores.
Los valores no existen sin el hombre, dan significado a la propia existencia. El centro de los valores es el hombre concreto que existe interactuando con otros hombres. Las cosas adquieren valor en la medida en que se insertan en este proceso de humanización del hombre. La condición del encuentro con los valores exige una actitud educativa donde hay que reconocer el lugar central del hombre en el ámbito de los valores.
2.3.4 La moral y los valores vistos por los niños y adolescentes
Según Powell, M. (1975), presenta ideas bastante actuales, a pesar de que su libro tiene más de 30 años. Señala que cuando un niño llega a la adolescencia, puede decirse que, por lo general, ya tiene un conocimiento desarrollado de lo que en situaciones específicas es bueno y malo; también ha aprendido ya algunos conceptos morales generales de lo que es bueno y malo, aunque con frecuencia éstos los aprende por medio de condicionamiento, entrenamiento especial o la instrucción directa de los padres.
Comenta Powell, que mucho de este aprendizaje carece de significado para el chico.
Incluso, dice Powell, para los niños mayores las explicaciones de los aspectos positivos y negativos de una situación se relacionan con la frecuencia con un hecho específico, sin que se enfatice el patrón total. Por ejemplo, si un niño de
ocho años le pregunta a su padre por qué se detiene ante una señal de “stop”, posiblemente recibirá la respuesta de que “porque es la ley”.
La función real de la señal de “stop” en relación con el tránsito rara vez será explicada. De ahí que, aún de adultos, muchos paran al ver la señal de “stop”
sólo porque temen el castigo que recibirán, sino lo hacen, y no porque sean conscientes del propósito de la señal.
Gesell, (1999 y 200) hace un análisis amplio de lo que considera, desde sus investigaciones realizadas, que es importante apreciar en la esfera del desarrollo ético del adolescente.
De acuerdo con citado autor, en esta edad y nivel de madurez, las tensiones provocadas por los dilemas éticos y morales se hallan algo relajadas. La conciencia tiende a operar en forma más o menos dogmática, es decir, de acuerdo a la ley y el orden de que habla Kohlberg. Ahora el adolescente distingue entre el bien y el mal con mayor facilidad, confía en el instinto natural, en sus sentimientos y también en su sentido común, cuando adopta una
decisión. Se defiende diciendo simplemente “lo sé”, a veces sin poder o querer
dar demasiadas explicaciones. Su mente en general parece dirigirse hacia el campo más amplio de los valores morales. Su pensamiento se halla más focalizado y es más liberal.
La actitud del adolescente entre trece y catorce años se toma seria cuando contempla la injusticia social. Ahora considera con cierta seriedad los problemas públicos, tales como los derechos de la minoría, la reforma penitenciaria, la delincuencia juvenil, la discriminación racial, el totalitarismo. Se trata, en pocas palabras, de un estado de conciencia ético destinado a expandirse en los años venideros.
En cierto modo, el adolescente es menos consciente de su propia conducta ética que en épocas anteriores, porque actualmente constituye más parte de su propio ser, así como le queda bien la ropa, también la ética se adapta a su
discute y se mezcla en discusiones sobre dilemas éticos tratando de imponer lo que él cree, o a veces imponer su idea, aunque sea consciente de que no tiene razón o de que él mismo no vivirá eso que afirma, simplemente lo hace para medir fuerzas con los demás, particularmente con los adultos, llámese padre o maestro.
En la época de la adolescencia en los jóvenes se producen muchos cambios. En algunos se notan más y en otros menos, pero todos cambian, tanto física como mentalmente. Modifican sus puntos de vista, su personalidad, su carácter ante los amigos y ante la familia.
Hay algunos principales problemas actuales de la adolescencia, a saber: faltan valores, ideales, modelos a seguir, interés en la actualidad, interés en los problemas del país, interés en las soluciones a dichos problemas, interés en la historia, falta de educación.
Los valores más comunes entre adolescentes son el amor, amistad, compañerismo, solidaridad, trabajo en común y ayuda mutua.
La amistad es el primero de los valores. De poco sirven otros como el coraje, la compasión, el apoyo mutuo si no hay un cierto grado de amistad. De la amistad, o de la necesidad de la misma, nacen prácticamente todos los valores que se manifiestan en una relación, y la coincidencia de un número mayor o menor de valores y sus correspondencias puede ser utilizada para determinar cuál es el grado de amistad. En un grado mínimo podemos encontrar la amistad que se basa únicamente en compartir algún momento de ocio, y en un grado máximo, el que significa compartir todo, cuando la amistad se transforma en amor.
El amor se podría definir como el grado máximo de la amistad, sin embargo, esta definición no sería suficiente. El amor significa mucho más, no sólo implica compartir, sino también sacrificio a favor del otro, previsión en nuestras acciones de una manera más cautelosa y fidelidad estricta.
La solidaridad en las relaciones entre adolescentes se manifiesta como una forma más amplia del compañerismo, normalmente cuando se actúa de forma desinteresada defendiendo intereses de otros jóvenes con los que realmente no guarda otra relación que la de adolescentes. El trabajo en común es una relación muy importante para el desarrollo de los adolescentes, de hecho comparten las tareas y las obligaciones, pero si además ese trabajo se comparte, no solo se hace más llevadero y fácil sino que refuerza las relaciones de compañerismo, amistad, y sociales. La ayuda mutua es el valor en el que se implican dos o más adolescentes y podría definirse como un trueque. Por ejemplo, cuando alguien ayuda a un amigo o conocido en algo y recibe a cambio ayuda en otra forma o tiempo.
En las relaciones entre adolescentes también se dan otros valores que podemos calificar como negativos, desgraciadamente el odio, la violencia, la envidia, el abuso, el egoísmo, el desinterés, etc., también se manifiestan en las relaciones entre adolescentes. La envidia es un sentimiento de deseo de las virtudes o bienes ajenos. La envidia no implica necesariamente una necesidad, sino simplemente un ansia de ser o poseer algo ajeno. El odio es un sentimiento exagerado de intolerancia, implica un deseo de hacer daño a alguien, es contrario al amor y la amistad, puede estar motivado por la envidia, el despecho y los celos. El abuso es una apropiación violenta de los bienes, derechos o recursos de otros jóvenes. Exige una amenaza implícita, de forma que la víctima de abuso hace concesiones involuntarias. La violencia produce violencia en las relaciones adolescentes por distintos factores, entre ellos el instintivo de afirmación de autoridad y liderazgo, y también por vanidad o como manifestación de otros valores negativos como el odio, por faltas graves en la comunicación e, incluso como resolución final de otros como el abuso. También se puede producir como reacción ante la falta en el contrario de determinados valores, como tirar a una fuente al chivato de la clase. El egoísmo se produce cuando hay un deterioro en las relaciones o el nivel de valores positivos es muy bajo. El egoísta no ve la necesidad de ofrecer a los demás nada de lo suyo, cree que los demás deben tenerlo en cuenta de otra forma y están obligados a atenderlo. No le importan las necesidades de los demás y ni de lejos tratará de hacer ningún esfuerzo por satisfacerlas, sino más bien todo lo contrario.
existe ni sienten necesidad de integrarse. Se creen autosuficientes para todo, independientemente de los resultados que puedan conseguir.
Valores propios del adolescente
Existen algunos valores válidos para este tópico.
La ignorancia: Valor negativo, fruto del desinterés por el entorno, las necesidades futuras, el sentimiento de autosuficiencia sin fundamento u otros factores, dificulta el desarrollo de otros valores como el afán de superación.
La evasión: Valor necesario. Si bien el abuso de las formas de evasión distrae al adolescente de la atención a otros valores tendientes a completar su desarrollo físico y mental.
La educación, dependiendo de su calidad, contribuirá o dificultará la formación y desarrollo del adolescente. Hay muchos tipos de educación, no solo la que implica las relaciones con los demás, sino también la referente a uno mismo, pues es fácil sentir necesidad de mayor educación o también en algún momento pensar que la educación recibida obliga a consentir algún tipo de abuso. El sentimiento de vergüenza ajena es una muestra de cómo la falta de educación de otro puede afectar a una persona.
El afán de superación: Necesidad que se siente de ser mejor, independientemente de en qué. Implica un reto consigo mismo y no con los demás.
La identidad: Necesidad y cualidad de ser y sentirse distinto a los demás. El grado de identidad puede ser mayor o menor según el contexto. Todos somos iguales, pero diferentes, y aunque haya muchas cosas que nos iguales, siempre habrá alguna que nos diferencie.
La cultura: También es un valor que se puede medir tanto objetiva como
subjetivamente. Podemos entender por cultura el saber que permanece en el adolescente tras haber cursado sus estudios, pero también podemos entenderla como la forma de actuar y ser.
Se comparte con Cornejo.(1996) que el joven entenderá para superarse la frase
“cuando te ames a ti mismo, amarás a otros y en la profundidad y medida en que
puedas amarte a ti mismo, precisamente en esa profundidad y medida podrás