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Cómo enseñar a pensar el espacio a niños de Educación Infantil

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Trabajo de fin de Grado:

CÓMO ENSEÑAR A PENSAR EL ESPACIO A

LOS NIÑOS DE EDUCACIÓN INFANTIL

Presentado por:

Natalia López-Angulo Martín

Dirigido por:

Fernando Larriba Naranjo

FACULTAD DE EDUCACIÓN Y TRABAJO SOCIAL

(2)

1 | P á g i n a

ÍNDICE

-Página-

1.

INTRODUCCIÓN……….

2

-2.

FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

2.1.

JUSTIFICACIÓN………... - 4 –

2.2.

CONCEPTOS Y TEORÍAS PRINCIPALES………. - 5 -

2.3.

FUNDAMENTOS PSICOLÓGICOS DEL APRENDIZAJE… - 8 -

2.4.

FUNDAMENTOS PEDAGÓGICOS

2.4.1.

RELACIÓN

CON

EL

CURRÍCULO

DE

EDUCACIÓN

INFANTIL………. - 11 -

2.4.2.

LA

ENSEÑANZA

Y

APRENDIZAJE

DEL

ESPACIO

EN

EDUCACIÓN INFANTIL……… -16-

3.

PROPUESTA DE INTERVENCIÓN “El espacio en Educación

Infantil”………..

18

-4.

CONCLUSIONES……….

44

-5.

BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS………

46

(3)

-2 | P á g i n a

1.

INTRODUCCIÓN.

La realización de este Trabajo de Fin de Grado parte de la necesidad de ahondar en

el conocimiento y desarrollo de la noción de espacio, ya que es uno de los principales

ejes de la actividad cotidiana y fundamental para entender el entorno. Al principio los

conceptos espaciales se caracterizan por ser unas nociones imprecisas que con el tiempo

aumentan en claridad, amplitud y profundidad mediante la experiencia y la maduración

del individuo. En este trabajo, también, se ha considerado importante el desarrollo del

esquema corporal ya que tiene una estrecha vinculación con la noción espacial, de modo

que el propio cuerpo constituye un punto referencial básico.

La elaboración de este trabajo se ha enmarcado en la actual ley vigente, LOMCE

(Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa) la cual establece que la Educación

Infantil

constituye la etapa con identidad propia que atiende a niños y niñas desde el

nacimiento hasta los seis años de edad cuya finalidad es la de contribuir al desarrollo

físico, afectivo, social e intelectual de los niños y niñas. En la creación de este trabajo

hemos de tener en cuenta que la legislación mencionada anteriormente y el Decreto que

establece el currículo para la etapa de Educación Infantil en Castilla y León, nuestra

comunidad autónoma, éste es el

Decreto 122/ 2007 de 27 de diciembre por el que se

establece el currículo del segundo ciclo de Educación Infantil en la Comunidad de

Catilla y León.

Este Trabajo de Fin de Grado lleva por título “

Cómo enseñar a pensar el espacio a

los niños de Educación Infantil

” y esta compuesto por una justificación del tema elegido

para realizar el trabajo y, también, una justificación que hace referencia a las

competencias adquiridas en el Titulo de Grado Maestro en Educación Infantil y más

específicamente con la realización del TFG.

Una vez realizada la justificación del tema elegido, se desarrollará brevemente dos

apartados que nos hablan sobre cómo se desarrollan y aprenden los niños y niñas en

Educación Infantil y los rasgos principales de la etapa. Realizada esta breve

introducción a lo que es la etapa de Educación Infantil, nos encontramos la

fundamentación teórica en sí donde desarrollamos las teorías principales en cuanto a la

adquisición del espacio, las relaciones de orientación espacial y, por último, las

relaciones de la localización espacial.

(4)

3 | P á g i n a

fundamentación pedagógico se recoge la justificación curricular en la que se explica la

relación existente del espacio con el currículo de Educación Infantil.

La propuesta de intervención que se plantea tiene como base el desarrollo y

ejercitación de algunas nociones espaciales, la construcción de éstas esta condicionada

en gran parte por las vivencias y por el aprendizaje específico que le permitirá al niño o

a la niña resolver problemas y actuar sobre el medio con una mayor eficacia. Por tanto,

trabajaremos mediante pequeñas actividades y juegos que ofrezcan a los niños y las

niñas diversas y numerosas experiencias con el fin de ayudar a que organicen el

espacio.

Por último, en el apartado de las conclusiones, se presenta una breve reflexión sobre

el tema que se ha tratado en el Trabajo de Fin de Grado y mi experiencia personal a la

hora de enfrentarme a él.

OBJETIVOS

Los objetivos que pretendo conseguir con el desarrollo del Trabajo Fin de Grado son

los siguientes:

Resaltar la importancia de las ciencias sociales en Educación Infantil

Destacar la importancia del juego como método de aprendizaje en Educación

Infantil.

Profundizar en los conocimientos y teorías respecto a las nociones básicas

espaciales desde las ciencias sociales.

(5)

4 | P á g i n a

2.

FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

2.1.

JUSTIFICACIÓN.

El tema elegido para desarrollar el Trabajo de Fin de Grado es “Cómo enseñar a

pensar el espacio a los niños de Educación Infantil”. El concepto del espacio nos sirve

para poder entender y organizar los contenidos de las ciencias sociales, de ahí la gran

importancia en establecer desde pequeños correctamente los conceptos espaciales, ya

que todos pensamos, actuamos y sentimos en éstos términos. En ocasiones, no sabemos

cómo resolver un problema de carácter espacial, incluso no somos conscientes de ello y

lo acabamos resolviendo de una manera poco eficaz e intuitiva. Cuando se nos presenta

un problema la solución depende, en muchas ocasiones, de la representación que nos

hagamos del espacio, cómo nos representamos mentalmente en el espacio condiciona

nuestra propia existencia, desde los hechos más cotidianos a problemas científicos (Pilar

Comes, 1998, pág 128). Es por esto por lo que considero de gran importancia asentar

unas bases sólidas en Educación Infantil que ayuden a los niños a resolver de una

manera rápida y eficaz los problemas que se les presenten referentes al espacio.

En cuanto a la relación con las

competencias del Titulo de Grado Maestro en

Educación Infantil

podemos distinguir entre competencias generales y competencias

específicas. Referente a las competencias generales para la realización del Trabajo de

Fin de Grado es necesario saber aplicar los conocimientos que sean ido adquiriendo

durante la carrera con el fin de la elaboración y la posterior defensa de argumentos,

investigar e interpretar datos y poder reflexionar acerca de ellos,

además de transmitir

información, ideas, problemas y soluciones a un público tanto especializado como no.

(6)

5 | P á g i n a

2.2.

CONCEPTOS Y TEORÍAS PRINCIPALES

El espacio es uno de los ejes más importantes de las actividades cotidianas y de

la comprensión del entorno. Además, tienen una estrecha vinculación con el esquema

corporal ya que el punto referencial básico lo constituye el propio cuerpo.

El desarrollo de la noción de espacio es un proceso lento y complejo. Los

conceptos no se desarrollan de forma súbita, sino que aparecen al principio como unas

nociones vagas y difusas, que con el transcurso del tiempo van ganando en claridad,

amplitud y profundidad a través de la maduración y la experiencia.

A continuación veremos algunas de las

teorías principales

respecto a la

comprensión del espacio mediante la adquisición de la noción de espacio, las relaciones

de orientación espacial y las relaciones de localización espacial.

La adquisición de la noción de espacio

Para Piaget, la adquisición de la noción espacial está ligada a la adquisición del

conocimiento de los objetos, y es a través del desplazamiento de éstos que el niño o la

niña empieza a desarrollarlo desde muy temprana edad. Por lo tanto,

entendemos por

espacio “el producto de una interacción entre el organismo y el medio, en la que no se

podría disociar la organización del universo percibido y la de la actividad propia”

(Piaget, 1983, pág. 198).

La teoría de

Piaget

(1947) consta de tres aspectos centrales en cuanto al

conocimiento espacial:

La noción de espacio se va elaborando lentamente, cobra importancia el papel

que va desempeñar el niño o de la niña en la actividad ya que resulta decisivo.

De este modo el conocimiento del espacio inicialmente viene dado de la

actividad sensoriomotriz y, más adelante, a un nivel representativo, la actividad

irá ajustando, coordinando y transformando las imágenes espaciales para poder

convertirlas en operaciones. De tal manera que para Piaget este conocimiento es

el resultado final de un largo proceso que comienza desde el nacimiento y dura

hasta la adolescencia.

(7)

6 | P á g i n a

espacio proyectivo, o de acuerdo con ejes coordenados, espacio euclidiano.

(E.Ochaíta Alderete, 1983)

El espacio topológico abarca desde el nacimiento hasta los tres años (etapa de

percepción sensoriomotriz) limitándose, al inicio, al campo visual y las

posibilidades motrices del niño o de la niña. Una vez que alcanza la habilidad

motriz de la marcha el espacio aumenta, explora en él captando las distancias y

direcciones en torno a su propio cuerpo.

En cuanto al espacio euclidiano transcurre entre los tres y siete años y, es,

durante este periodo donde se va consolidando el esquema corporal facilitando

las relaciones espaciales además de ir adquiriendo las nociones de tamaño,

dirección, situación y orientación.

Y por último, a partir de los siete años se establece el espacio proyectivo donde

se adquiere el concepto de perspectiva, el cual surge ante la necesidad de situar

objetos en relación a otros.

También, nos encontramos con que en el conocimiento espacial existen tres

grandes períodos o estadios: el periodo sensiomotor abarca desde el nacimiento

hasta los dos años aproximadamente. En los primeros meses el niño o la niña

percibe, solamente, las relaciones topológicas de poca dificultad ya que no

aprecia los objetos como permanentes, ni los tamaños y las formas como

constantes, dado que todavía no coordina entre los diferentes espacios

sensoriales concretamente la falta de coordinación en la vista y la prensión. Más

adelante, coordina tanto la visión como la prensión permitiendo al niño o la niña

percibir las relaciones euclidianas y proyectivas.

El siguiente periodo denominado operaciones concretas esta compuesto por dos

subperiodos: el primero de ellos, el preoperatorio abarca desde los dos a los siete

años. En este subperiodo el niño o la niña reelebora las adquisiciones a nivel

representativo que logró en el nivel anterior. En el segundo subeperiodo,

operaciones concretas, el cual se extiende desde los siete años hasta los once o

doce donde el niño o la niña reflexionará progresivamente sobre las relaciones

proyectivas y euclidianas.

Finalmente, es el periodo de las operaciones formales, se inicia a los once años y

termina en la adolescencia, donde las operaciones formales pueden ser

separadas de la acción real, de manera que el niño o la niña ya es capaz de

considerar diferentes posibilidades espaciales. (E.Ochaíta Alderete, 1983)

Las relaciones de orientación espacial

(8)

7 | P á g i n a

resolver problemas de ubicación espacial como pueden ser: dónde estamos, cómo se

puede llegar a un destino determinado, etc. (Comes, 1998, pág 156).

El niño o niña al nacer está dotado de movimientos inconscientes y reflejos, a

pesar de ello se orienta y tiene conciencia de su cuerpo en el espacio.

Una vez el niño o niña es consciente de su cuerpo e imagen, según Linares

(1989), empieza a coordinar movimientos organizando su propio espacio, adaptándose a

posibles obstáculos que le obligan a reorganizarse constantemente. Por tanto, no se

puede comprender la adquisición de un espacio coordinado sin aludir a la evolución de

la percepción del propio cuerpo.

El niño organizará su propio espacio personal y social según las posibilidades y

necesidades espaciales. Entendemos por espacio personal, el que ocupa el propio

cuerpo; y por espacio social, el espacio que compartimos con otros. También llamado

por otros autores (Stokoe y Harf, 1984) espacio relacional por ser centro de las

intercomunicaciones.

Según Bara (1975), es a través de propio cuerpo que el niño o la niña entiende el

espacio, es decir, cuando el niño o la niña ubica su cuerpo en una superficie donde

puede haber más objetos o personas, el niño o la niña va organizando el espacio

personal y el social, y consigue que esto suceda a medida que va conociendo sus

posibilidades corporales.

La variedad de experiencias personales da lugar a una mejora y consolidación de

las nociones espaciales, las palabras que denominan el espacio, además, refuerzan todo

los pasos (Alomar, 1994). Como ejemplo de estas situaciones puede ser saltar detrás o

delante de un objeto en concreto. Esta acción conllevará que el niño o la niña vayan

precisando más el concepto del espacio que le rodea mediante las diferentes

experiencias otorgándole más seguridad en sus movimientos (Gutiérrez, 1989).

Piaget (1981) nos habla de estas relaciones enmarcándolas en la categoría de

espacio topológico,

formando parte del periodo sensoriomotriz del niño o de la niña, en

el cual la coordinación de movimientos es fundamental para la construcción del espacio.

Según Linares (1989) para Piaget la elaboración del espacio se debe, sobre todo, a la

coordinación de movimientos y la relación entre desarrollo e inteligencia

sensoriomotriz. Y, es, a este periodo al que se le denomina

espacio topológico,

el cual

más adelante valdrá de apoyo para la organización de sus relaciones espaciales con las

personas y los objetos.

(9)

8 | P á g i n a

de modo que limita el lado que no madurado. También, existe un factor exógeno

llamado ambiental que puede influir en la dominancia de uno de sus lados sobre el otro,

por ejemplo, en niños o niñas que carecen o tienen dificultades físicas en uno de sus

miembros, no llegan a desarrollar adecuadamente el miembro cohibido. Por tanto, la

lateralidad se debe tanto a factores exógenos como endógenos

.

Ambos factores

supondrán la dominancia de uno de sus laterales frente al otro. Esta dominancia o

elección estará totalmente definida entre los ocho o nueve años.

Spionek (1990) en su

estudio sobre la orientación izquierda-derecha desde el punto de vista del desarrollo dice

que es a los ocho o nueve años cuando el niño o la aniña llega a saber cuáles son sus

partes con precisión

Sánchez (1986) afirma que si durante la fase inicial del desarrollo el niño o la

niña no mostrase su lateralidad es bastante probable que en su vida académica y social

futura tengan serios problemas y dificultades en cuanto al aprendizaje.

Las relaciones de localización espacial

Entendemos por localización espacial aquellas relaciones que están íntimamente

ligadas a las relaciones de orientación ya que éstas últimas nos permite mantener la

localización del propio cuerpo en función de la posición de los objetos en el espacio.

Según Alomar (1994) una mala orientación en el espacio nos llevará a una difícil

localización del propio cuerpo, apreciándose una irregular organización. La orientación

espacial nos permite mantener la localización del propio cuerpo en función de la

posición de los objetos en el espacio. Para reforzar los conceptos referentes al espacio,

según Alomar (1994), el niño o la niña tiene que reconocer su propio espacio, el espacio

próximo, el espacio donde el niño se mueve, y el espacio lejano que es el entorno que

rodea al niño o la niña.

Del mismo modo, respecto al espacio exterior, Lapierre (1974) hace una

diferenciación entre la distancia y la dirección en cuanto al propio cuerpo, ya que el

espacio externo se distingue

como una distancia del yo y, también, la dirección. Es entre

los tres o siete años cuando la dirección, nombrada anteriormente, según Linares (1989)

se asienta en los niños ya que éstos son conscientes de las nociones de orientación como

puede ser derecha e izquierda, arriba o abajo y delante o detrás.

2.3.

FUNDAMENTOS PSICOLÓGICOS DEL APRENDIZAJE

(10)

9 | P á g i n a

resuelta esta pregunta se nos plantea la necesidad de saber ¿por qué necesitamos

aprender a pensar el espacio? y, por último, terminaremos respondiendo a la pregunta de

¿cómo enseñar a pensar el espacio desde las ciencias sociales? fundamental tanto para la

labor educativa como docentes.

Para responder a la pregunta de ¿cómo pensamos del espacio? según Pilar

Comes (1998) desde este punto de vista fue tratado por el filosofo Kant, que defendía

que el espacio es una condición previa a la experiencia humana, una forma que precede

a la intuición y a la sensibilidad. De este modo Kant defiende la existencia de unos

esquemas iniciales tanto espaciales como temporales junto con un procesamiento

ordenado de la información del mundo exterior. Este planteamiento de Kant sobre los

esquemas iniciales para definir el espacio es transformado por Piaget en esquemas

evolutivos.

La transformación que realiza Piaget sobre el planteamiento inicial de Kant

queda reflejada en su teoría del desarrollo de los conceptos espaciales (Piaget e

Inhelder, 1956) donde nos proporciona un modelo básico en cuanto a la formación de

conceptos espaciales referente a las propiedades geométricas del espacio

.

Piaget trata de

demostrar que en la mente infantil se produce una progresiva diferenciación de

propiedades geométricas del espacio con el paso del tiempo y, todo ello, siguiendo un

esquema evolutivo. Este proceso se lleva a cabo partiendo de las propiedades globales

del espacio que son independientes de la forma y tamaño de los objetos, es decir, las

propiedades topológicas. Estas propiedades hacen referencia a la proximidad, a la

separación, a la ordenación y al cierre.

Piaget, también, destaca un segundo grupo de propiedades que diferencian los

niños y las niñas, las propiedades proyectivas, estas dotan de la capacidad de predecir

qué aspecto tendrá un objeto visto desde diferentes puntos de visión. Esto supone en el

niño o la niña la superación de egocentrismo ya que requiere un proceso de

descentración espacial.

En el desarrollo de las propiedades proyectivas surgen casi a la vez las

propiedades euclinianas que hacen referencia al tamaño, es decir, a la medida del

espacio, distancia y direcciones.

(11)

1 0 | P á g i n a

espacial, como puede ser los niveles de Van Hiele (Pilar Comes, 1998, pág 134) que son

los siguientes:

Nivel I. Las figuras se distinguen por su formas individuales como un todo, sin

detectar relaciones entre el todo y sus partes.

Nivel II. Empieza a desarrollarse la conciencia de que las figuras constan de

partes. Estas propiedades son comprendidas a partir de observaciones llevadas

a cabo en el contexto de trabajos prácticos.

Nivel III. Las relaciones espaciales y las definiciones empiezan a ser aclaradas,

pero con ayuda externa. Empiezan a establecerse las conexiones lógicas, esto se

debe en gran parte a la combinación de la experiencia práctica y el

razonamiento.

Nivel IV y V. Suponen el desarrollo del razonamiento deductivo, alcanzando la

abstracción compleja, sin tener la necesidad de interpretaciones concretas.

Una vez vistas las teorías anteriores podemos concluir como el desarrollo de los

universales cognitivos

de naturaleza espacial y cómo se va concretando depende, sobre

todo, de la interacción del individuo en las situaciones espaciales concretas y la

instrucción específica le ayudará al niño o a la niña a pensar en espacio y a actuar en él

con eficacia.

Por otro lado, para poder actuar con eficacia sobre el espacio es necesario considerar

cómo nos representamos en él desde la perspectiva social o cultural. Según Pilar Comes

(1998) A.Moles nuestras concepciones del espacio se rigen fundamentalmente por dos

gramáticas del espacio, dos dinámicas del pensamiento y dos maneras de utilizarlo. El

primer sistema espacial es el Yo como centro del Mundo, el mundo se ordena alrededor

de cada unos de nosotros de manera muy concreta en sucesivas esferas perceptivas y

subjetivas. Y, el segundo sistema es el de la extensión cartesiana, es decir, la forma en

cómo los humanos pensamos el espacio va de un sistema espacial a otro. De este modo

conquistamos el espacio dividiéndolo, organizándolo y acercándolo hacia nosotros,

materializando sus subdivisiones de forma que sea creíble para nuestro pensamiento, ya

que para cada uno de nosotros lo cercano es más importante que lo lejano. Por lo tanto,

aprender a pensar el espacio supone para el niño o la niña un proceso de superación de

la dictadura de yo perceptivo. Sin embargo, este proceso no sigue una evolución

ordenada ni lineal sino que sigue un orden que va desde lo más cercano a lo más lejano

geográficamente, esto no suele coincidir con la proximidad o la lejanía psicológica.

Por qué necesitamos aprender a pensar el espacio

(12)

1 1 | P á g i n a

Los esquemas espaciales que cada individuo va conformando a lo largo de su

vida son complejos y en la actualidad aún más ya que las personas nos desplazamos

cotidianamente por el espacio con mucha prisa o a gran velocidad de forma directa, es

decir, de un lugar a otro pero, también, nos desplazamos de forma indirecta por espacios

muy diferentes gracias a medios como la televisión, la radio, la comunicación que

establecemos a través de ordenadores y los teléfonos permitiéndonos estar en contacto

en apenas unos segundos a pesar de los miles de kilómetros que nos separan. Sin

embargo, según Lascote (1977) estas vivencias espaciales desembocan en unas graves

discontinuidades para los individuos.

De tal manera que “

los objetivos educativos que giran en torno al espacio se

deberían dirigir a ayudar a saber resolver este tipo de problemas espaciales. Los

contextos son muy diversos pero se puede distinguir de manera general tres contextos:

contextos espaciales ligados a los desplazamientos físicos, contextos espaciales

vinculados a la compresión de las redes espaciales y contextos espaciales relacionados

con el procesamiento de la información de los medios de comunicación”

(Pilar Comes,

1998, pág 134).

El fin de enseñar en torno al espacio es acercar las representaciones científicas

que sirvan para comprender el mundo en el que se mueven los niños y las niñas

partiendo de estos tres conceptos básicos a las representaciones personales e intuitivas

de los niños y de las niñas y así poder facilitar el aprendizaje significativo y funcional.

Cómo enseñar el espacio desde las ciencias sociales

La reflexión inicial sobre cómo pensamos el espacio y el por qué necesitamos

aprender a pensar el espacio debe estar seguida de un práctica educativa, la cual ha de

estar fundamentada en lo que anteriormente hemos reflexionado y concluido como las

mejores estrategias para poder trabajar el espacio desde las ciencias sociales. Para

poder llegar a enseñar a pensar el espacio desde la práctica se ha de escoger un esquema

que sirva para elegir los componentes básicos que anteriormente hemos identificado

como espacio, y a partir de esta definición como afirma Pilar Comes (1998) conectar las

representaciones espaciales del saber cotidiano y las del saber científico. Todo esto se

verá ampliado más adelante, en el punto 2.5.2 donde trataré la enseñanza y aprendizaje

del espacio en Educación Infantil.

2.4.

FUNDAMENTOS PEDAGÓGICOS.

2.4.1.

Relación con el currículo de Educación Infantil

El currículo del segundo ciclo de la Educación Infantil,

DECRETO 122/2007, de

(13)

1 2 | P á g i n a

niñas. También, considera que el aprendizaje en esta etapa ha de ser significativo, por lo

que es necesario que éstos sean cercanos y próximos a sus intereses. Uno de los

principales recursos educativos y más efectivo en estas edades es el juego, ya que

proporciona un autentico medio de aprendizaje y disfrute para el niño o la niña,

favorece la imaginación y la creatividad y, todo ello formando parte de la tarea escolar.

El currículo

se organiza en tres áreas: la primera de ellas, trata sobre el

conocimiento de sí mismo y autonomía personal; la segunda sobre el conocimiento del

entorno y, por último, El lenguaje: comunicación y representación.

Las áreas deberán

estar unidas y tener relación entre sí, además, se abordaran a través de actividades

globalizadas que tengan interés y significado para los niños y las niñas.

Las áreas anteriormente citadas han de entenderse como ámbitos de actuación,

espacios donde se den aprendizajes de actitudes, procedimientos y conceptos. Además,

han de contribuir al desarrollo de los niños y de las niñas y propiciar su acercamiento

para entender e interpretar el mundo dotándole de significado y facilitando su

participación en él.

A continuación, he seleccionado de cada área del

DECRETO 122/2007, de 27 de

(14)

1 3 | P á g i n a

Figura 1: Objetivos y contenidos del Área I: Conocimiento de sí mismo y autonomía personal.

(15)

1 4 | P á g i n a

Figura 3: Objetivos y contenidos del Área III: Lenguajes: comunicación y representación.

La evaluación cumple una función reguladora del proceso de

enseñanza-aprendizaje ya que aporta información relevante sobre el mismo. También, facilita al

profesorado la toma de decisiones para una mejor práctica docente y más adecuada a

las necesidades de los niños y de las niñas. El

DECRETO 122/2007, de 27 de diciembre,

(16)

1 5 | P á g i n a

Figura 4: Criterios de evaluación de evaluación.

Una vez señalados todos los ítems que trabajaríamos referentes al tema no

debemos olvidar que todos los aprendizajes que se realice en esta etapa han de ser

aprendizajes significativos y basarse en el principio de globalización, para así lograr una

mayor asimilación por parte del alumnado y un mayor desarrollo y profundización, para

lo cual estos aprendizajes han de ser cercanos y próximos a los intereses de los niños y

de las niñas, ya que en aula se dan muchas y variadas situaciones que propician de

forma global el desarrollo de capacidades y la adquisición de aprendizajes, sin olvidar la

importancia de la intervención del maestro o de la maestra de Educación Infantil es

decisiva.

Comparativa LOE-LOMCE

(17)

1 6 | P á g i n a

2.4.2.

LA ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE DEL ESPACIO EN

EDUCACIÓN INFANTIL.

El diseño de la propuesta de intervención en el aula “El espacio en Educación

Infantil” que se desarrolla más adelante tiene como problema principal, según indica

Pilar Comes (1998), saber conectar tanto las representaciones intuitivas como subjetivas

que tiene cada niño o niña con las representaciones más importantes del conocimiento

científico. Además, esto último nos hace plantearnos cómo podemos guiar el proceso de

enseñanza y aprendizaje de los niños y de las niñas. Por este motivo partimos del

reconocimiento de tres conceptos espaciales (la adquisición de la noción de espacio, las

relaciones de orientación espacial y las relaciones de localización espacial) ligados cada

uno de ellos a uno de los tres tipos de capacidades básicas en las que consideramos

conveniente agrupar los contenidos que se desarrollarán en el aula.

Los conceptos espaciales en los que hemos fundamentados nuestra práctica son los

siguientes:

La adquisición de la noción de espacio, según Piaget (1947), está ligada a la

adquisición del conocimiento de los objetos, y mediante el desplazamiento de

éstos el niño o la niña empieza a desarrollarlo desde muy temprana edad. La

noción de espacio se va elaborando lentamente, el papel que desempeñará el

niño o la niña en la actividad es fundamental, de modo que en la propuesta de

intervención ofrecemos numerosas y variadas actividades donde el alumnado

conozca, desarrolle, ejercite y, sobre todo, pueda experimentar en lo referente al

aprendizaje espacial.

Las relaciones de orientación espacial

(Derecha-izquierda, Arriba-abajo,

Delante-detrás…)

hace referencia a la capacidad básica que posee el ser humano

que le permite desplazarse por el espacio que le rodea desde la organización de

su propio cuerpo. Según Bara (1975) el niño o la niña entiende el espacio a

través del propio cuerpo, es decir, a medida que el niño conocer sus

posibilidades corporales ubica su cuerpo en una superficie donde puede haber

más objetos de una manera eficaz. Por este motivo en nuestra propuesta de

intervención ofrecemos al niño o a la niña variedad de experiencias para lograr

una mayor precisión y mejora en la consolidación de las nociones espaciales.

Las relaciones de localización espacial (

entre, ceca-lejos, alrededor…

) está

(18)

1 7 | P á g i n a

hemos centrado las actividades de la propuesta de intervención “El espacio en

Educación Infantil” en dos tipos, una de ellas donde los conceptos espaciales en

el aula mediante fichas y, otra parte donde se trabaja de manera práctica y

vivencial para que el niño o la niña parte de menos a más, es decir, desde su

propio espacio mediante juegos y actividades individuales hasta el espacio que

rodea su entorno más lejano a través de juegos grupales.

(19)

1 8 | P á g i n a

3.

PROPUESTA DE INTERVENCIÓN: “El

espacio en Educación Infantil”

La construcción de las nociones sobre el espacio esta condicionada en gran parte por

las vivencias y por el aprendizaje específico que le permitirá al niño o a la niña resolver

problemas y actuar sobre el medio con una mayor eficacia.

Este proceso de aprendizaje se encuentra dentro del currículo escolar y se planifica

en la intervención educativa. Los objetivos a trabajar en la intervención educativa que

se plantean más adelante son la adquisición de los conceptos básicos espaciales y la

resolución de problemas espaciales que se dan en diferentes situaciones y contextos.

La edad a la que esta dirigida las actividades que componen la propuesta de

intervención “El espacio en Educación Infantil” es al segundo ciclo de Educación

Infantil y más concretamente al segundo curso, es decir, a cuatro años. Las actividades

que componen la propuesta de intervención se presentan en unas fichas donde se explica

a la edad a la que va dirigido, los objetivos a trabajar, la organización inicial del aula, la

duración prevista, los materiales que se pueden necesitar, el desarrollo, las posibles

variantes y los criterios para evaluar.

El niño o niña organizará su propio espacio tanto personal como social según la

posibilidad y necesidad espaciales, de ahí la importancia de ofrecer experiencias que

enriquezcan a los niños y las niñas a través de actividades y juegos. En nuestra

propuesta de intervención tenemos esto muy presente, por ello ofrecemos dos tipos de

actividades muy diferentes, una de ellas orientada a trabajar en el aula de

psicomotricidad mediante actividades y juegos que tiene como un eje principal que el

niño experimente el espacio con el propio cuerpo y, otro tipo de actividad para realizar

de forma paralela con la unidad didáctica o proyecto que se trabaje en el aula, estas

actividades son unas fichas en las cuales se trabaja conceptos básicos espaciales.

(20)

1 9 | P á g i n a

La propuesta de intervención “El espacio en Educación Infantil” que presentamos

se basa en la idea de que no se puede comprender la adquisición de un espacio

coordinado sin aludir a la evolución de la percepción del propio cuerpo, por tanto la

propuesta de intervención tiene como eje fundamental la experiencia a través del propio

cuerpo para que los niños entiendan el espacio. Según Bara (1975) cuando el niño o la

niña ubica su cuerpo en una superficie donde puede haber más objetos o personas es

cuando va organizando el espacio personal y el social, y consigue que esto suceda a

medida que va conociendo sus posibilidades corporales. De tal manera que ofreciendo a

los niños y las niñas una gran variedad de experiencias personales da lugar a una mejora

y consolidación de las nociones espaciales.

Trabajar la lateralidad cobra una importancia especial ya que una mala asimilación

puede desembocar en el futuro en serios problemas o dificultades respecto al

aprendizaje, de ahí la relevancia que cobra en la vida de los niños o niñas para el

desarrollo tanto académico como social. En la propuesta de intervención se trabaja la

lateralidad, es decir, afianzar la derecha o la izquierda a través del juego, ya que según

Gutiérrez (1989) destaca que papel fundamental que esté tiene.

Según Alomar (1944) una mala orientación en el espacio nos conducirá a una difícil

localización del propio cuerpo, apreciándose una irregular organización. En la propuesta

de intervención que planteamos se trabajará mediante actividades y juegos en la sala de

psicomotricidad la orientación espacial con los niños y las niñas, de este modo nos

permite mantener la localización el del propio cuerpo en función de la posición de los

objetos en el espacio como para posicionar esos objetos en función de la propia

posición. Además, esta interacción en situaciones espaciales concretas y la instrucción

específica dotará al niño o la niña de recursos, los cuales le ayudarán a pensar el espacio

y a actuar en él con eficacia

.

Metodología

La metodología de la propuesta de intervención se basa en las necesidades del niño

o de la niña en Educación Infantil, planteando un proceso de enseñanza- aprendizaje

destinado a desarrollar las potencialidades mediante actividades dinámicas y juegos.

La propuesta de intervención en el aula tiene como eje principal pequeñas

actividades o juegos de psicomotricidad junto con una serie de fichas sobre las nociones

básicas del espacio para reforzar los conocimientos aprendidos.

(21)

2 0 | P á g i n a

Principio de globalización: Este principio es uno de los más destacables por las

características evolutivas de los niños y de las niñas. La enseñanza en estas

edades se ha de tratar como un todo, es decir, que todo este relacionado y forme

un todo en cual el niño o la niña pueda desarrollar sus capacidades y habilidades

físicas, afectivas, sociales y, también, morales.

Principio de individualización: Cada niño o niña es único, con sus necesidades e

intereses por lo que la educación que se brinda ha de atenerse al ritmo de

aprendizaje de cada niño o niña y a las capacidades y limitaciones que cada uno

presenta en su proceso de aprendizaje.

Principio del aprendizaje significativo: Este principio se basa en la necesidad de

que los aprendizajes de los niños y de las niñas tengan sentido para ellos, del

modo que estén relacionado con su entorno cercano, sus interés y su vida

cotidiana. Igualmente se ha de relacionar los conocimientos e ideas previas que

posee el niño o la niña con los que van adquirir en el colegio.

Principio de actividad- juego: El juego es uno de los principales recursos

educativos para esta etapa por las innumerables posibilidades que nos ofrece,

ayuda al desarrollo del lenguaje, a interactuar con otros compañeros y

compañeras, a expresar sus sentimientos, a favorecer la imaginación y la

creatividad. Asimismo, también, es una vía para nuestra intervención educativa

como docentes.

Principio de un clima de seguridad y confianza: Este principio resalta la

importancia del establecimiento de unas relaciones de confianza entre el maestro

o maestra y el alumnado, junto con una educación en valores que potencie la

convivencia y la igualdad entre niños y niñas.

Principio de coordinación escuela- familia: En este principio destaca la

importancia que tiene en la educación de los niños y las niñas la relación que se

establece entre la escuela y la familia.

Principio de autonomía: Este principio se basa en el paso progresivo de la

dependencia a la independencia de los niños y de las niñas. El papel del maestro

o de la maestra es el del favorecer en el alumnado la propia iniciativa, la

curiosidad, la reflexión sobre su tarea valorando sus progresos y limitaciones, de

esta manera se está desarrollando su autonomía.

Principio de atención a la diversidad: Este principio hace referencia a la atención

que ha que proporcionar a todos y cada uno de los niños y de las niñas teniendo

en cuenta las capacidades, habilidades y limitaciones para lograr un desarrollo

integral en los niños y las niñas.

También, tienen que seguir las pautas metodológicas que se exponen a continuación:

Utilización de estrategias comunicativas y vocabulario adaptados a la edad del

alumnado.

(22)

2 1 | P á g i n a

Fomentar los momentos de imitación, juegos cooperativos y simbólicos para el

desarrollo tanto cognitivo como personal en el alumnado.

Organización del tiempo marcado para la realización de las actividades

atendiendo el ritmo de la clase y, también, a la diversidad de los niños y de las

niñas.

Distribución y organización de los espacios con el fin de favorecer la

participación de los niños y de las niñas en las actividades o juegos, los

desplazamientos que se van a llevar a cabo, el control, la autonomía y el trabajo

tanto individual como grupal.

Actividades

La propuesta de intervención esta compuesta de dos tipos de actividades que se

llevarían a cabo en diferentes momentos de la jornada escolar y lugares:

En el aula

En psicomotricidad

o Ficha I o Ficha II o Ficha III o Ficha IV o Ficha VI o Ficha VII o Ficha VIII

o “Levanta la mano…” o “Nos situamos” o “¡Giramos, giramos!”

o “Derecha o izquierda ¡corre, corre!”

o “¡Toca, toca!” o “Baila al ritmo de….” o “Baile con las cintas” o “¡Mueve, mueve! o “¿Quién manda?” o “Lluvia de pelotas” o “El tren Chuu-Chuu” o “De aro en aro” o “El mareo””

Figura 5: Actividades de la propuesta de intervención.

En el Anexo I podemos ver a través de unos cuadros los objetivos curriculares y

objetivos específicos junto con otro cuadro donde aparecen los contenidos curriculares

extraídos del

DECRETO 122/2007, de 27 de diciembre, por el que se establece el

currículo del segundo ciclo de la Educación Infantil en la Comunidad de Castilla y

(23)

2 2 | P á g i n a

1)

“Levanta la mano….”

EDAD 2º ciclo de Educación Infantil (4 años).

OBJETIVOS

1. Adquirir y desarrollar progresivamente las nociones básicas espaciales de arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre.

2. Adquirir y ejercitar progresivamente las nociones básicas espaciales para expresar las posición de objetos en el espacio (arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre). 3. Utilizar las posibilidades expresivas del cuerpo.

4. Comprender las intenciones comunicativas de los otros niños y adultos, y respuesta adecuada sin inhibición.

5.

Participar en las intervenciones orales en grupo.

6.

Realizar desplazamientos de manera autónoma.

7.

Participar activamente en los juegos.

8.

Adecuar su propio comportamiento a las necesidades y requerimientos de otros niños, evitando actitudes de sumisión o dominio y desarrollando actitudes de cooperación.

ORGANIZACIÓN INICIAL

Los niños y las niñas estarán sentados en el suelo en círculo.

TIEMPO Diez o quince minutos aproximadamente. MATERIALES Ninguno

DESARRROLLO

La actividad consistirá en que los niños y las niñas levantaran la mano derecha o la izquierda dependiendo la orden que del profesor o la profesora. Cuando diga “derecha” los niños y las niñas tendrán que levantar la mano derecha y cuando diga “izquierda” tendrán que levantar la mano izquierda. Los cambios serán rápidos y se repetirán según las órdenes que marque el profesor o la profesora. VARIANTE Se podrá realizar la misma actividad pero cambiando las manos por los pies.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Realizar las actividades con un buen tono muscular, equilibrio, coordinación y control corporal adaptándolo a las características de los objetos y a la acción.

Lograr una cierta orientación espacial, entendiendo algunos conceptos básicos.

Confiar en sus posibilidades para realizar las tareas encomendadas, aceptar las pequeñas frustraciones y mostrar interés y confianza por superarse.

Mostrar actitudes de ayuda y colaboración.

Mostrar destrezas en las actividades de movimiento.

Adquirir nociones básicas de orientación espacial en relación a los objetos, a su propio cuerpo y al de los demás, descubriendo progresivamente su dominancia lateral.

Participar con gusto en los distintos tipos de juegos y regular su comportamiento y emoción a la acción.

Aceptar y respetar las reglas del juego establecidas para cada situación. Analizar y resolver situaciones conflictivas con actitudes tolerantes y conciliadoras.

(24)

2 3 | P á g i n a

2)

“Nos situamos….”

EDAD 2º ciclo de Educación Infantil (4 años).

OBJETIVOS

9. Adquirir y desarrollar progresivamente las nociones básicas espaciales de arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre.

10. Adquirir y ejercitar progresivamente las nociones básicas espaciales para expresar las posición de objetos en el espacio (arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre). 11. Utilizar las posibilidades expresivas del cuerpo.

12. Comprender las intenciones comunicativas de los otros niños y adultos, y respuesta adecuada sin inhibición.

13.

Participar en las intervenciones orales en grupo.

14.

Realizar desplazamientos de manera autónoma.

15.

Participar activamente en los juegos.

16.

Adecuar su propio comportamiento a las necesidades y requerimientos de otros niños, evitando actitudes de sumisión o dominio y desarrollando actitudes de cooperación.

ORGANIZACIÓN INICIAL

Los niños y las niñas ocuparan toda el aula para poder realizar la actividad.

TIEMPO Quince minutos aproximadamente. MATERIALES Banco y pelotas.

DESARRROLLO

En la realización de esta actividad el profesor o profesora dará una serie de instrucciones a los niños y a las niñas que deberán ejecutar. Las instrucciones a llevar a cabo son las siguientes:

Situarse cerca o lejos del profesor o profesora, de un compañero o compañera concreto y de un objeto especifico que se encuentre en el aula.

Situarse lejos o cerca de varios objetos o la vez:

Andar o correr cerca de las paredes, lejos del banco o cerca del banco Tirar la pelota lejos, cerca del banco, lejos de la pared, cerca de la pared, lejos del banco, cerca de la puerta, etc.

VARIANTE

En la actividad se podrá incluir nuevas instrucciones para que los niños y las niñas realicen, por ejemplo:

Saltar muy alto y muy bajo. También, se podrá indicar a los niños que salten con los pies juntos o separados y con o sin impulso.

Lanzar la pelota al aire tan lejos como el niño o la niña pueda. Pasar la pelota de una mano a otra.

Pasar la pelota por delante del cuerpo y por detrás,

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Realizar las actividades con un buen tono muscular, equilibrio, coordinación y control corporal adaptándolo a las características de los objetos y a la acción.

Lograr una cierta orientación espacial, entendiendo algunos conceptos básicos.

Confiar en sus posibilidades para realizar las tareas encomendadas, aceptar las pequeñas frustraciones y mostrar interés y confianza por superarse.

Mostrar actitudes de ayuda y colaboración.

Mostrar destrezas en las actividades de movimiento.

Adquirir nociones básicas de orientación espacial en relación a los objetos, a su propio cuerpo y al de los demás, descubriendo progresivamente su dominancia lateral.

(25)

2 4 | P á g i n a

Aceptar y respetar las reglas del juego establecidas para cada situación. Analizar y resolver situaciones conflictivas con actitudes tolerantes y conciliadoras.

Desplazarse por el espacio con distintos movimientos ajustados a las acciones que realiza.

3)

“¡Giramos, giramos!”

EDAD 2º ciclo de Educación Infantil (4 años).

OBJETIVOS

1. Adquirir y desarrollar progresivamente las nociones básicas espaciales de arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre.

2. Adquirir y ejercitar progresivamente las nociones básicas espaciales para expresar las posición de objetos en el espacio (arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre).

3. Utilizar las posibilidades expresivas del cuerpo.

4. Comprender las intenciones comunicativas de los otros niños y adultos, y respuesta adecuada sin inhibición.

5.

Participar en las intervenciones orales en grupo. 6. Realizar desplazamientos de manera autónoma. 7. Participar activamente en los juegos.

8. Adecuar su propio comportamiento a las necesidades y requerimientos de otros niños, evitando actitudes de sumisión o dominio y desarrollando actitudes de cooperación.

ORGANIZACIÓN INICIAL

Los niños estarán dispuestos en corro y cogidos de la mano. El profesor o la profesora se colocará de tal manera que todo el alumnado puede verle.

TIEMPO Diez minutos aproximadamente. MATERIALES Ninguno

DESARRROLLO

La actividad consistirá en que cuando el profesor o la profesora levante la mano derecha, los niños y las niñas que están dispuestos en el corro giran hacia la derecha. Si levanta la mano izquierda, los niños y las niñas tendrán que girar hacia la izquierda.

Los cambios han de ser rápido y claros para que no se pierda la estructura de corro formada por los niños o por las niñas.

VARIANTE

La actividad podrá aumentar su dificultad añadiendo cambios de velocidad (“rápido” o “lento”).

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Realizar las actividades con un buen tono muscular, equilibrio, coordinación y control corporal adaptándolo a las características de los objetos y a la acción.

Lograr una cierta orientación espacial, entendiendo algunos conceptos básicos.

Confiar en sus posibilidades para realizar las tareas encomendadas, aceptar las pequeñas frustraciones y mostrar interés y confianza por superarse.

Mostrar actitudes de ayuda y colaboración.

Mostrar destrezas en las actividades de movimiento.

Adquirir nociones básicas de orientación espacial en relación a los objetos, a su propio cuerpo y al de los demás, descubriendo progresivamente su dominancia lateral.

(26)

2 5 | P á g i n a

Aceptar y respetar las reglas del juego establecidas para cada situación.

Analizar y resolver situaciones conflictivas con actitudes tolerantes y conciliadoras.

Desplazarse por el espacio con distintos movimientos ajustados a las acciones que realiza.

4)

“Derecha o izquierda ¡corre, corre!”

EDAD 2º ciclo de Educación Infantil (4 años).

OBJETIVOS

1. Adquirir y desarrollar progresivamente las nociones básicas espaciales de arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre.

2. Adquirir y ejercitar progresivamente las nociones básicas espaciales para expresar las posición de objetos en el espacio (arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre). 3. Utilizar las posibilidades expresivas del cuerpo.

4. Comprender las intenciones comunicativas de los otros niños y adultos, y respuesta adecuada sin inhibición.

5.

Participar en las intervenciones orales en grupo. 6. Realizar desplazamientos de manera autónoma. 7. Participar activamente en los juegos.

8. Adecuar su propio comportamiento a las necesidades y requerimientos de otros niños, evitando actitudes de sumisión o dominio y desarrollando actitudes de cooperación.

ORGANIZACIÓN INICIAL

Los niños y las niñas formaran parejas y se coloran en círculo. Encada uno de las parejas formadas, uno de los niños o de las niñas se pone delante y otro atrás, ambos mirando hacia en centro del circulo. Los niños que estén situados delante se sentaran en el suelo.

TIEMPO Quince minutos aproximadamente. MATERIALES Ninguno

DESARRROLLO

En esta actividad los niños que están situados detrás de su compañero o compañera irán corriendo alrededor del círculo. Cuando el profesor o la profesora diga “a la derecha”, los niños y las niñas deberán seguir corriendo hasta sentarse a la derecha de la pareja. Cuando el profesor cambie la orden y diga “a la izquierda” se deberán sentar a la izquierda. Las parejas irán cambiando el papel que representaban inicialmente cuando el profesor o la profesora diga la palabra “cambio”.

VARIANTE Se podrá cambiar las órdenes iniciales de la actividad por otras diferentes.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Realizar las actividades con un buen tono muscular, equilibrio, coordinación y control corporal adaptándolo a las características de los objetos y a la acción.

Lograr una cierta orientación espacial, entendiendo algunos conceptos básicos.

Confiar en sus posibilidades para realizar las tareas encomendadas, aceptar las pequeñas frustraciones y mostrar interés y confianza por superarse.

Mostrar actitudes de ayuda y colaboración.

Mostrar destrezas en las actividades de movimiento.

Adquirir nociones básicas de orientación espacial en relación a los objetos, a su propio cuerpo y al de los demás, descubriendo progresivamente su dominancia lateral.

(27)

2 6 | P á g i n a

Aceptar y respetar las reglas del juego establecidas para cada situación. Analizar y resolver situaciones conflictivas con actitudes tolerantes y conciliadoras.

Desplazarse por el espacio con distintos movimientos ajustados a las acciones que realiza.

5)

“¡Toca, toca!”

EDAD 2º ciclo de Educación Infantil (4 años).

OBJETIVOS

1. Adquirir y desarrollar progresivamente las nociones básicas espaciales de arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre.

2. Adquirir y ejercitar progresivamente las nociones básicas espaciales para expresar las posición de objetos en el espacio (arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre). 3. Utilizar las posibilidades expresivas del cuerpo.

4. Comprender las intenciones comunicativas de los otros niños y adultos, y respuesta adecuada sin inhibición.

5.

Participar en las intervenciones orales en grupo. 6. Realizar desplazamientos de manera autónoma. 7. Participar activamente en los juegos.

8. Adecuar su propio comportamiento a las necesidades y requerimientos de otros niños, evitando actitudes de sumisión o dominio y desarrollando actitudes de cooperación.

ORGANIZACIÓN INICIAL

Los niños y las niñas se dispondrán en círculo. Uno de los ellos se situara en el centro y será quien dirija el juego o la actividad.

TIEMPO Diez minutos aproximadamente. MATERIALES Ninguno

DESARRROLLO

En esta actividad el niño o la niña que se encuentra en el centro del circulo diga “izquierda” todos los niños y las niñas deberán tocar con la mano izquierda la punta de la nariz de su compañero o compañera de la izquierda. Cuando el niño o la niña que dirige el juego diga “derecha” todos deberán tocar con la mano derecha la punta de la nariz del compañero o compañera que se encuentre a su derecha.

VARIANTE

Se podrá cambiar la parte del cuerpo a tocar cuando se de la orden de derecha o de izquierda. También, que en vez de ser los niños o las niñas quienes den las órdenes sea el propio profesor o profesora.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Realizar las actividades con un buen tono muscular, equilibrio, coordinación y control corporal adaptándolo a las características de los objetos y a la acción.

Lograr una cierta orientación espacial, entendiendo algunos conceptos básicos.

Confiar en sus posibilidades para realizar las tareas encomendadas, aceptar las pequeñas frustraciones y mostrar interés y confianza por superarse.

Mostrar actitudes de ayuda y colaboración.

Mostrar destrezas en las actividades de movimiento.

Adquirir nociones básicas de orientación espacial en relación a los objetos, a su propio cuerpo y al de los demás, descubriendo progresivamente su dominancia lateral.

Participar con gusto en los distintos tipos de juegos y regular su comportamiento y emoción a la acción.

(28)

2 7 | P á g i n a

Desplazarse por el espacio con distintos movimientos ajustados a las acciones que realiza.

6)

“Baila al ritmo de….”

EDAD 2º ciclo de Educación Infantil (4 años).

OBJETIVOS

1. Adquirir y desarrollar progresivamente las nociones básicas espaciales de arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre.

2. Adquirir y ejercitar progresivamente las nociones básicas espaciales para expresar las posición de objetos en el espacio (arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre).

3. Utilizar las posibilidades expresivas del cuerpo.

4. Comprender las intenciones comunicativas de los otros niños y adultos, y respuesta adecuada sin inhibición.

5.

Participar en las intervenciones orales en grupo. 6. Realizar desplazamientos de manera autónoma. 7. Participar activamente en los juegos.

8. Adecuar su propio comportamiento a las necesidades y requerimientos de otros niños, evitando actitudes de sumisión o dominio y desarrollando actitudes de cooperación.

ORGANIZACIÓN INICIAL

Los niños y las niñas ocuparan toda el aula para poder realizar la actividad.

TIEMPO Quince minutos aproximadamente. MATERIALES Música y silencio

DESARRROLLO

En esta actividad los niños y las niñas estarán dispuestos por toda el aula. Cuando suene la música bailaran siguiendo el ritmo que nos marque, cuando esta pare los niños y las niñas se convertirán en estatuas y no podrán moverse. Podrán volver a bailar cuando la música vuelva a sonar

VARIANTE

Se podrá incorporar nuevas órdenes al juego como al parar la música los niños o las niñas tenga que meterse dentro de un aro o encima de un banco. También, se les puede decir que tiene que situarse cerca o lejos de un determinado objeto.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Realizar las actividades con un buen tono muscular, equilibrio, coordinación y control corporal adaptándolo a las características de los objetos y a la acción.

Lograr una cierta orientación espacial, entendiendo algunos conceptos básicos.

Confiar en sus posibilidades para realizar las tareas encomendadas, aceptar las pequeñas frustraciones y mostrar interés y confianza por superarse.

Mostrar actitudes de ayuda y colaboración.

Mostrar destrezas en las actividades de movimiento.

Adquirir nociones básicas de orientación espacial en relación a los objetos, a su propio cuerpo y al de los demás, descubriendo progresivamente su dominancia lateral.

Participar con gusto en los distintos tipos de juegos y regular su comportamiento y emoción a la acción.

Aceptar y respetar las reglas del juego establecidas para cada situación.

Analizar y resolver situaciones conflictivas con actitudes tolerantes y conciliadoras.

(29)

2 8 | P á g i n a

acciones que realiza.

7)

“Baile con las cintas”

EDAD 2º ciclo de Educación Infantil (4 años).

OBJETIVOS

1. Adquirir y desarrollar progresivamente las nociones básicas espaciales de arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre.

2. Adquirir y ejercitar progresivamente las nociones básicas espaciales para expresar las posición de objetos en el espacio (arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre). 3. Utilizar las posibilidades expresivas del cuerpo.

4. Comprender las intenciones comunicativas de los otros niños y adultos, y respuesta adecuada sin inhibición.

5.

Participar en las intervenciones orales en grupo.

6.

Realizar desplazamientos de manera autónoma.

7.

Participar activamente en los juegos.

8.

Adecuar su propio comportamiento a las necesidades y requerimientos de otros niños, evitando actitudes de sumisión o dominio y desarrollando actitudes de cooperación.

ORGANIZACIÓN INICIAL

Los niños y las niñas ocuparan toda el aula para poder realizar la actividad.

TIEMPO Diez o quince minutos aproximadamente. MATERIALES

Para realizar esta actividad se necesitara de varias hojas de papel pinocho en diferentes colores cortadas en tiras. También, se necesitará música para el baile.

DESARRROLLO

En la realización de esta actividad los niños y las niñas bailaran de manera libre con las cintas o tiras de colores en las manos, que previamente hemos hecho en clase. Más adelante, cuando el profesor o la profesora marque se pasará a movimientos dirigidos, para ello se necesita que los niños y las niñas estén en silencio y prestando la máxima atención. Las ordenes mandadas por el adulto serán las siguientes:

Cambiar la cinta o tira de colores de mano, derecha e izquierda. Mover las cintas o tira de arriba - abajo.

Mover las cintas o tira delante - detrás. Mover las cintas o tira hacia la espalda. Mover las cintas o tira cerca del pelo.

Mover las cintas o tira a la altura de las rodillas.

VARIANTE Se podrá variar las directrices marcadas por el profesor o por la profesora.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Realizar las actividades con un buen tono muscular, equilibrio, coordinación y control corporal adaptándolo a las características de los objetos y a la acción.

Lograr una cierta orientación espacial, entendiendo algunos conceptos básicos.

Confiar en sus posibilidades para realizar las tareas encomendadas, aceptar las pequeñas frustraciones y mostrar interés y confianza por superarse.

Mostrar actitudes de ayuda y colaboración.

Mostrar destrezas en las actividades de movimiento.

Adquirir nociones básicas de orientación espacial en relación a los objetos, a su propio cuerpo y al de los demás, descubriendo progresivamente su dominancia lateral.

Participar con gusto en los distintos tipos de juegos y regular su comportamiento y emoción a la acción.

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2 9 | P á g i n a

Ubicar objetos en el espacio según el criterio dado e identificar su posición respecto a otro.

Analizar y resolver situaciones conflictivas con actitudes tolerantes y conciliadoras.

Desplazarse por el espacio con distintos movimientos ajustados a las acciones que realiza.

8)

“¡Mueve, mueve!”

EDAD 2º ciclo de Educación Infantil (4 años).

OBJETIVOS

1. Adquirir y desarrollar progresivamente las nociones básicas espaciales de arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre.

2. Adquirir y ejercitar progresivamente las nociones básicas espaciales para expresar las posición de objetos en el espacio (arriba-abajo, izquierda-derecha, cerca-lejos, de frente – de espaldas, dentro-fuera y entre).

3. Utilizar las posibilidades expresivas del cuerpo.

4. Comprender las intenciones comunicativas de los otros niños y adultos, y respuesta adecuada sin inhibición.

5.

Participar en las intervenciones orales en grupo.

6.

Realizar desplazamientos de manera autónoma.

7.

Participar activamente en los juegos. ORGANIZACIÓN

INICIAL

Los niños y las niñas se dispondrán en círculo y sentados en sillas.

TIEMPO Diez o quince minutos aproximadamente. MATERIALES

Para la realización de esta actividad se necesitara de tantas sillas como niños o niños participen en la actividad y, también, de tarjetas de colores.

DESARRROLLO

En esta actividad se le asignara a cada niño y niña un color. Durante la actividad el profesor o la profesora irán sacando tarjetas en las que se dirá que color ha salido y se enseñara a los niños o niñas. El niño o la niña que tenga asignado ese color se tendrá que levantar y sentarse en el asiento de su derecha, esté o no ocupado, en el caso de que esté ocupado se deberá sentar sobre las piernas del niño o la niña que ocupe la silla. Sólo se podrá avanzar de posición cuando no se tenga a ningún niño o niña sentado sobre sus piernas. El juego termina cuando un niño o una niña llega a la silla desde la que partió inicialmente, y no importa si la silla esta o no ocupada.

VARIANTE

Se podrá cambiar el color de la tarjeta por cualquier otro símbolo, por ejemplo, figuras geométricas de colores.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Realizar las actividades con un buen tono muscular, equilibrio, coordinación y control corporal adaptándolo a las características de los objetos y a la acción.

Lograr una cierta orientación espacial, entendiendo algunos conceptos básicos.

Confiar en sus posibilidades para realizar las tareas encomendadas, aceptar las pequeñas frustraciones y mostrar interés y confianza por superarse.

Mostrar actitudes de ayuda y colaboración.

Mostrar destrezas en las actividades de movimiento.

Adquirir nociones básicas de orientación espacial en relación a los objetos, a su propio cuerpo y al de los demás, descubriendo progresivamente su dominancia lateral.

Figure

Figura 2: Objetivos y contenidos del Área II: Conocimiento del entorno.
Figura 5: Actividades de la propuesta de intervención.

Referencias

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