ECUADOR
Debate
CONSEJO EDITORIALJosé Sánchez-Parga, Alberto Acosta, José Laso Ribadeneira, Simón Espinosa, Diego Cornejo Menacho, Manuel Chiriboga, Fredy Rivera, Jaime Borja Torres, Marco Romero.
DIRECTOR
Francisco Rhon Dávila Director Ejecutivo CAAP
EDITOR
Juan Carlos Ribadeneira
ECUADOR DEBATE
Es una publicación periódica del Centro Andino de Acción Popular CAAP, que aparece tres veces al año. La información que se publica es canalizada por los miembros del Consejo Editorial. Las opiniones y comentarios expresados en nuestras páginas son de exclusiva responsabilidad de quien los suscribe y no, necesariamente, de ECUADOR DEBATE.
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ECUADOR DEBATE
Apartado Aéreo 17 -15-00173-B Quito, Ecuador
Redacción: Diego Martín de Utreras 733 y Selva Alegre, Quito. Se autoriza la reproducción total y parcial de nuestra
información, siempre y cuando se cite expresamente como fuente a ECUADOR DEBATE.
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caap
ISSN-1 012-1498ECUADOR
DEBATE
Quilo- Ecuador, agosto de 195• 1 «
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·: :Coyuntura Política: Mdernización, crsis y comienzo de otro ciclo olítico
/16-20
Connictividad: El conlicto sci-olítico: febrero-mayo 1995121-27
Coyuntura Internacional: Continúa la restructuración geográica de la
economía mundlal/2-41
quipo de Coyunlura "CAAP"
X�MA CTRL<
Lieralismo y Posmodernidad 1 43-51
Nancy choa AntichRevolución Liberal y Noliberalismo/52-60
Alejandro MoreanoEl rgrso de viejos actors en ls nuevs scenaris de la olítica 1 61-77
Patricia de la TorreSobre
aTolerancia 17-90
Felipe Rihadeneira QuevedoTolerancia y Demcracia /91-103
Isidro
11.Cisneros
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119-125
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¿Qué hay de ls tenitols en la descentralización?/135-154
Roerto Santana
La pofundiación de a demcacia en Colombia: Obsáculos y osibilidads
/155-172
.
Jaime Zuluaga Nieto ·
q�.qA::w9��:::::::::::::::::::::::::::::::::::¡::::::::::':':':':::::::::::::::::::::::,::::::::::¡:::::::::::::::::::
Hstoia de a Revolución Liberal Ecuatoriana, de Enrique Ayala Mora.117-179
ComeniosdeHenmnlna
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El esarollo rural: limitaciones y altenativas
Luciano Matínez (*)
os actuales procesos de modenización de la agricultura bajo el enfoque neolibe
rl
puntan hacia una reconceptua/ización del desarrollo rural como una palanca económica que impulse a loscampesios vabes
deinitivamente en los mecans mos del mercao. Esta es la preocupación central de los actuales enfoques en boga tanto en los medios académicos como entre ls organizaciones estatales o privads encargase
implementar ls acciones de desarrollo rural.INTRODUCCION
A
l parecer, la conceción deldesarrollo rural vinculado a la búsqueda de
alteati-vs para los prductores obres sería un
"nacronismo" que no tendría mayor im
ortncia en el momento presente.
a
suerte de los obres rurales empiea a ser considerada como marginal a la
i
losofía del desarrollo rural.
n
este nuevo contexto de reinterpretación del desarrollo rural es imor tnte averiguar si úniamente or las pre siones del mdelo neolieral y or su puesto de los píses del note industial,
se
a
abandonado n pronto el hastahace co "argumento central" del
que-(*) Consultor IICA·cuador .
hacer institucional de ONGs y del mis mo Estado en el medio rural. O al con trario, se ratá del resultado de un pro cesamiento de la inviabilidad de estos
prductores en el acn1al sciedad rurl.
Dadas las carencias de estudios ac tualiados e investigaciones remozadas sobre el sector rural, no parece tener pie esta última dimensión, sino más bien la primera. Los organismos de desarrollo y las ONGs, estarían entonces, sin ma yores bases empricas pivilegiando la dimensión "de mercado" en la actual propuesta del desarrollo rural.
desprenden de un estudio realiado so bre las
12
áreas DRI en el caso cuato riano 1• Consideramos que es imortan te abrir este debate sobre tdo enre las organiaiones e instituiones vinculas
dirctamente con el medio rural, as{ como entre las organiciones opula res para que las decisiones que inal-·, mente se tomen en materia de olítica económica no pan desde los mdelos sino del "prcesamiento" de nuestra rea lidad.LA HETERGENEIDAD DE LS
PRODUCTORS RURALS
l
mundo ural ha sido anliado hasta no haceo
como un conjunto de prductores camesinos. Esto impli ca una visión radicional basada en las prácticas producivas predominantes de los habitantes del medio ural: agricul tura, ganadería, caay
esca. a deini ción de campesino, ha esado más que su verdadera actividad, mucho más di versiicada que la dimensión estricta mente agroecuaria 2•Existiría una doble dimensión en la actul heterogeneidad de los prducto res rurales: una vinculada a la cupa ción, es decir, no tdos son prductores ubicados en un sólo sector
e
la econo míay
otra vinculada a la osición so cil que cupan en el conjunto de los mismos prductores rurales.Actual-ebate
Araio 127
mente existe la tendencia a eliminr . esta doble dimensión que sigue presente en el medio rural con más claridad que anes. Hace falta avr en el cruce de estas dos dimensiones: la una horion
l
(diferenciación scial)y
la otra ver ical (diferenciación prductiva). so nos ermitiría avanar en la compren sión de la heterogeneidad de los pro ductores, base imortnte para conside rar los nuevos retos del desarrollo ural hacia el futuro.n
el contexto de los productores rurales es imortante sobre tdo esr atentos a la diferenciación vertical que parece haerse desarrollado como una respuesta frente a la crisisy
a las as osibilidades de ampliación de recursos en manos de amesinos. as inquieu des no son nuevas, ero la pregunta central es: ¿hasta qué punto, las olíi cs de desarrollo ural consideran esa nueva dimensión? ¿No será que se hn e¡tancado conceptualmente, por haer se concentrado en la dimensión tradi cional del sector rurl?Al centrarse en esta última dimen sión, las polfticas de desarrollo rural indirectamente han marginaliado a una importante porción de prductores rurales o lo más grave,
han
deserdicia do recursos al tratar de impulsar activi dades que no son centrales en las estra tegias prducivas de muchas comui dades o sectores campesinos.l. tudio de Bae del PRONADER. IICA, Quilo, 193.
18·
caor eateLA FALTA DE UN MARCO FLEXI BLE PARA LA INSERCION "NO MARGINALIZANTE" DE LOS PR. DUTORES RURALES
a generaliación
de los modelos de ajuste n casi tdas ls economías de los países de la región, ha inducido areplantr el marco macro-económico
sobre el cual de ahora en adelante ten
drá que actuar la eonomía amesina.
n general
se esera de ella un comor tmiento racional basado en premisaseonómicas (costo-eneficio, prducti
vidad, rentabilidad tcnológica, manejo
empresarial del mercado, etc). Para ello, se diseñan nuevas bases "cometitivas"
para aprovechar las venjas del merca
do, partiendo de la selección de áras con otencialidades prductivas y con camesinos ya no "viables", sino "rentables". Se busca el milagro de la con
versión del camesino en "empresario" agroecuario y pra ello se concentran los esfuerzos en dos dimensiones prin
ipalmente:
- l diseño de proyectos "bancables"
(es decir que puedan entrr en la lógica del apital bancario y inanciero) y,- Concentrado en actividades agrí colas y/o cuarias or.lo menos de me diana escala.
Queda claro que estas tendencis
tamco son nuevas, siempre existieron
en el horizonte de .los economists que
diseñaban proyectos desde el escritorio.
o nuevo es que ahora se plantea "abier
tamente", como la panaca para los problemas de los camesinos y en general del nuevo rol del' sector rurl. ·
e acuerdo a las tendencias sobre el
avance de la obea en el sctor
l,
mucho más grave que en el sector urba no, precería ser que se concentraría i camente en cas áreas y n cos mesinos.
e esta forma, el desarrollo
ru ral se convierte de hecho en una olíia"elitista" a la que drían erfec.amen
te acogerse una equeña burguesía y has
ta una burguesía agraria sin sentirse "ex
trm1os" en un unbiente supuestamente
dirigido para camesinos.
El mismo diseño del nuevo maro jurídico que acompaña a estos prcesos
se orienta en esta dirección. El mino
hacia el capitalismo agrario ha queda
do desbrozado de a
q
uellos obstáculosque como la refonna agraria, imedín el funcionamiento de las leyes de mer
cado. Ahora on reglas claras y sobre
todo con garantías a la propiedad, se pue
de ser eficiente, cometitivo y además
"demócrata".
Pero no todo es color de rosa en el heterogéneo mundo rural. Existe como lo hemos mencionado una masa de pro" duetos rurales que no entrarían en esta propuesta pues est.Úl conciclitemente
excluidos de elia: los obres rurales.
Pero además, dentro de los grupos cam
pesinos dedicados a las actividades
a"
groecuarias, una gran mayoría de ellos,los equeños y hasta los medianos,
quedarían fuera si es que no se diseñan
mecanismos de inserción más flexibles
en la economía de mercado· y sobre tdo, si no se define cuál es esecíicamente
el
p
ael que cumplirán en ella. .No hay por qué deseserarse si los
imagina-ción, lo grave es que pueden ser invia bls simplemente orque desconcen lo que pasa en el sector rural. No hace fal ta reetir aquí la neesidad de estable
r prioridades, de ainar los instrumen
tos analítios, de prcisar las dimensio
nes espaciales, de r contenidos más
comprometidos y reales a los concep
tos.
l
dsrrollo ural deería nutrirseprimero de los prcesos reales, medir su
otencialidad
y
lanarse a la conquistade los espacios que ein una mejor
vida para los productores urales. Final mente, la lexibilidad que implicaría ello, no significa "suordinación" a pós tulados que resultn ser más teóricos que prácticos en el difícil mundo de la eco nomía rural.
EL AUGE DE LAS INICIATIVAS DE
LS PRODUCTORES RURALES vs LA PERDIDA DEL ROL PROTEC
TOR ESTATAL
Una primera pregunta se imone: ¿tienen realmente iniciativas imortn tes los prductores rurales?
a respuesta, de acuerdo a mis ex eriencias en el caso ecuatoriano es. ro
tundamente ainnativa 3• s más, me
atrevería a airmar que en aquellas áreas donde el Estado tuvo históricamente una débil presencia, las iniiativas económi co-sciales de los prductoes rurales han sido extraordinariamente eficientes en un doble senido: .
ebate
Agrario
129a) lhm osibilitado la generación de una dinámica económica adÍptada a las
condiciones
y
osibilidades del desarrollo regional.
b) Han ennitido un mdo.de pro ducir que no tienen nada que ver con la obrc7a ni amco con el mundo em presarial tal como lo pintan los textos de economía: la acumulación como el motivo único de la actividad prductiva
huma. '
Es probable que muchas de estas res� puestas hayan sido·claoradas como es" trategias de ensayo-crror-reetiicación aprovechando" los concimientos y las destreas de los productores or un lado,
y
por otro, las facilidades para ha cer circular los productos más allá del ámbito doméstico. Estos dos elementos suonen una "sofisticada" racionalidad económia, cuyo eso prin:ipal recae en la unidad productiva familiar. stos "equios familiares" omo lo señalabaTepitch
(1973),
no.han sido tomados encuenta ni en su dimensión cuantitativa
ni cualitativa. sa última, sobre tdo, cobra importancia :mte el fracaso de los modelos más cororativistas ensayados
con pco éxito entre los amesinos. ·
El hecho cierto es que ante el retiro del Estado romo el actor principal del medio rural en la actividad agroecua ria, se abre un espacio que puede ser copado rápidamente or instituciones que no or ser del ámbito privado aor tan solucion.es creadora's para 'Jos
·pro-3. Ve� Luciano Matínez V, s camesins-atsans en la sierra central: el ao Tungurabua,
CAAP,
130
cador eateductores urales. ste es n tema que merece ser discutido al menos en dos dimensiones:
- ¿Cuál es el nuevo pael de las ONGs y las nuevas instituciones en el medio rural?
- ¿Pueden los prductores rurales cristalizar sus iniciativas bjo mdelos institucionales?
s interesante constar e•• el caso ecuatoriano que aquellas áreas con más acciones or parte del Estado y organis mos privados de desarrollo, son las más obres. No siempre la inversión en de sa-ollo y la concentración de esfuerzos han dado los mejores resultados. s pro bable que sean otros sectores los real mente eneiciados de estos "inputs" de desarollo. Por ejemplo, los loriculto res que ahora pueden disoner a discre ción de mano de obra de las commúda des en donde se sigue invirtiendo inútil mente en proyectos agroecuarios. ¿No será esto una buena manera de abaratar la reprducción de la fuerza de trabajo? ¿rién se eneficia inalmente del de
sarrollo rural?
LOS PROYECTS DRI EN EL CASO ECUATORIANO: UN MARCO PARA REPENSAR EL DESARROLLO RU RAL
s tendencias que se apuntan en este acápite, no consituyen sino un esfuero or resaltar ciertos asectos que indican la urgente necesidad de reensar el de sarrollo rural en lla nueva ersectiva, más acorde con la realidad actual. stas relexiones se basan en un estudio
reali-ado sobre las
12
áreas DRI en193, n
donde se investigaron variables scio económicas y prducivas de los hoga res cmesinos.· Uno de los asectos que más llaman la atención es que los camesinos de las áreas DRI, obtienen sus ingresos de dí versas fuentes o actividades económi cas. No �e e11contró ninguna área en que los hoges de campesinos lograran ob tener el ingreso úninente de activida des agroecuarias. Al contrario, al me nos en 3 área¡, los ingresos no-agroe cuios eran predominntes (entre el
0%
y eJ
70%),
·.en5
áreas eran imor tantes (eptre el40%
y el0%)
y
sólo en3
áreas eru¡ núnoriios (entre el20%
y el 30%).
o interesante a destacrse es que las áreas con predomi1úo de in gresos no-agroecuarios están ubicadas en la sierra oplaas or comunidades indígenas obres con escasos recursos donde la agricuHua ya no es más la fuente principal de sus ingresos y la di versificación cupacional atraviea lon gitudinalmente las familias.n
el otro extremo, las únicas áreas donde predo mina neunente el ingreso agroecio están ubicadas en la costa húmeda de la Cuenca del Guayas. Aquí, los camesi nos tdavía siguen en la agricultura en la medida en que disonen de tierras de buena calidad.son asalariados de empresas de flores, o migran a la constucción o cuando se quedan en la wna se dedican a activida des como artesanía y comercio. No obs tante. para complicar el análisis,las mu jeres en estos sos sí se dedican a la agricultura y ganadería
�. a
paradoja está en que se trata de una agricultura "no rentable" ero que de tdas fonnas insume algún nivel de tecnología mo dena. Allí se ve la "mano invisible" de los proyectos DRI. Invertir en "transfe rencia de tecnología" on mujeres qui chua hablantes dee ser tda una "haza ña", sobre tdo cando este prceso se realia en parcelas son limitaciones en calidad del suelo y falta de agua'·s áras con mayores ni veles de tec nología se concentran en los cultivos mercantiles más rentables (arro� en las áras de la costa, papas en las de la sie rra). e hecho se trata de cultivos bási cos de la canasta familiar y largamente protegidos or la olítica estatal. Ahora bien, si se considera el conjunto de las áras investigadas_ a exceción del maíz duro en la cosia, no se enconró ningún otro cultivo nuevo de imortancia que haya mdifiado las prácicas tradicio nales de los prductores campesinos. a
ebate Agrario
131
mdeidad, la aertura del mercado, los nuevos prductos de exortación, los "nichos productivos con ventajas comparativas" y tda esta nueva di mensión mercantil-financiera ha pasa do muy lejos de las prácticas prducti vas camesinas.
¿Pero estos prductores están real mente capacitados para entrar en el nue vo mdelo?
Evidentemente que no, pues
a
esar de haerse eseciaJizado en la prduc ción de n solo mbro, los camesinos no obtienen necesariamente niveles de producción y de prductividad compa rablesl
menos on los promedios re gionales, es decir no son cometitivos ni siquiera en el mercado inteno, or en el exteno 6• s más, en aquellas reas estrictamente monculivadoras, como ias prductoras de rroz, la excesiva de endencia del mercado a través de un sólo prducto puede acarrear érdidas económicas entre una población que no tienen otras altenativas cupacionales y qhe se encuentra pennancntemente "endeudada" con los circuitos comercial financieros zonales 7• Así pues, el moncultivo, vinculado a los paquetes tec nológicos de la revolución verde han
de-4. s muj�res al frente de la finca alcanzan orcentajs nada dspreciables: el 0% en Sierra Note de Pichincha, el 8% en Tanicuchí-Toacao-Pastcalle.
Y
4erlh% en· Guano::\·'"'.5. En alguns e ests áreas e a obervado que el agua de regadío supestamente dielado para poyects agrícols es utilizada or ls familis ara trs fines. or ejemplo, ara fabricar blqus de . cntccin. Seguramente una utili1.ación ás "racional'' dde el punto de vista económico.
6. Asf r ejemplo, el rendiiento or hctárea de arroz en Daule es de olo 2,8 TM. frente a 3,0 TM a nivel provincial. Igualmente, las aas alcanan en TP un rendimiento or hectárea de 6,3 TM, frente a
6,9 TM a nivel provicial. .
132
caor eaemostrado ser ineicientes para mejorar can7.ado. o soprendente de la prduc las condiciones de vida incluso de los ción camesina es que "masivamente" camesinos mercantiles. se destina al mercado. Los niveles de Ahora bien, si esto su�ede .con los autconsumo, solo son imortantes n
camesinos . mercantiles, es decir con las reas más obres de la sierra, de ma aquella fracción. de los conside�adós nera especial n productos como maíz "viables", no se puede eserr mucho suave y cebada 8• sto. suone wta irup
con resecto a la masa de minifundistas ción masiva de la� relaciones mcranti obres. No obstante, el énfSis puesto les en el medio rural y la implantación en la "transferencia de tecnología" como sólida de un sistema de comercialia eje eQral de las transfonnaciones agro- cióQ �n los _ce9tro� o.blidos y ciuddes ecuaris ha arrojado magros resultados, más im
O
rtantes:;�
.
esta masa sigue cada vez. más obre,
s
interesan!� d!�tácar que de algu aunque seguramente con cultivos "mo- na fo1a, Jo� prduct0res agroecuarios demos". �¡tan de ac�
fcrs�· � estos espacios, de¿Cl es la propuesta tecnológica mm}era que en eiin!d�o 'al habría er para estos camesinos dentr? del con-
i
do _eso el siste11�·d�
intennediación texto de la reestructuración. agraria ac-. conceQtrado ahora.éqlas ciudades. ste tal? pael que es ·i cl'ó en contextosre-¿ Tienen la capacidad de continuar giouales muy dinámicos desde princi con este sistema prductivo altamente píos de siglo (como el caso de Tungu costoso y deendiente de fuera? rahua), empiea también a generaliarse
s
propuestas actualmente en oga para otras áreas del país.l
hecho de sobre la agricultura sustentable intenlul que en las12
áreas el6%
de la pro dar una respuesta altemativa paraincluir ducción agrícola luya hacia las ciuda en las propuestas futuras de desarrollo, des, indica no sólo las preferencias de variables imortantes omo la conser- los prductores sino un cambio en la vación de los recursos naturales, .la o-. tradiciQnal coneción de la comerciali breay
el rescate de. tecnologías tradi- ación en el medio rural.cionales. Hasta el momento y ante las Esto no significa que ha desaparecí urgencias del "mdelo", no se vislwn- do el sistema de intennediación, sino que bra una incororación de esta nueva di- este se ha trasladado y conentrado en mensión en las olíticas de desarrollo los espacios mercantiles más dinámicos rural.
ul-1'
.• • .:;r,;•·.9.
l
pael del mercado es central en el mdo de. vida de los camesiilos, no imorta el nivel de mdemizacióual-�ctualmente se oa impre8cindible redimensionar la imortancia de los vn . culos rural-urbanos ..
8. El orcentaje de la rdución dstinado a
la
venta en el o e aa y arro, ·sue
ra el %,ñientras.en el cao el aíz suave y cebada el6"k. ·
n
el aso eatoiano, el amaño relativamente queño de las regiones, la presencia de una nutrida red de irúra estructura físiea que movilia mercan cas, mano de obra y apital, el sistema de ferias y la ofensiva del apitali
nniero en el medio rural son algunos de Jos nuevos prámetros a ser Onside rados en las relaciones merantiles de los camesinos. Un reto más para la tra diional; conceción sectorialisa y
a
graista del desrrollo rural, diseñado para un "mundo ural" de segunda ate-goría. . ·
En general los equeños prducto-·
res tienen todavía mucha dificultad en insertarse plenamente en los circuitos i
nancieros, tecnológicos y comerciales mdenos. Así or ejemplo, únicamente el
3,7%
de las incas de tdas las áreas tenían aceso al crdito, mayormente del Banco Nacional de Foment'. Perp el ac tual prceso de desregulación agrario dría incrementar aún niás las barreras y obstáculos in�itucionales al privile giar útúcantente la dimensión empresa rial entre los prductores. Por el mo mento no se vislumba prceso de' fle�i bilimcíón de circuitos financieros pára los equeños productores.Así pues, el panorama no es muy halagador una vez que se
n
incremen-eae Aaio 133
tado las diicultades pra el acceso
l
crédito del BNF (con tasas de interés comerciales). a consecuencia directa será la generalización del "crédito in formal" enre los camesinos meranti leS. No hay que olvidar que en el medio rural siempre
a
funcionado este crédi to, al cual ·ecurren los camesinos or la oortunidad y las facilidades de acce so. a exeriencia recientemente reo gida en otros países de la región, donde se han implementado olíticas de ajuste semejantes, indica que los. camesinos no acuden a los mercados financieros sino más bien a los meismos irúor malesy
a las relaciones bilaterales.Finalmente, los niveles de participa ción y capacitación de la oblación e
neiciaria son muy bajos. No sólo que se constata una desinformación genera lizada enre los campesinos con resec to a las acciones, si.no incluso una rel falta de interés. Pero además,las limita ciones institucionales, relacionadas on la calidad del ersonal técnico y la fla de metdologías de rabajo adecuadas y eficientes entre la población eneficia ria ilustr<Ul la graved<ld de este asecto sin el cual se corre el riesgo de deser diciar las inversiones y esfuerzos or mejorar las condiciones de vida de los camesinos.
ediciones
caap
DIALOGOS
1
Conlicto y Democracia en Ecuador1
Autor: José Sánchez Parga1
Comentarios de: César Verduga, Luis Fernando Torres, Fernando Cani6n y Fredy Rivera.DIALOGOS
Concto y eKcaen cudor JSE SANCHE..PARGA
men1ans e C�r Verllp. ws Fnado Trres, Feano Cmn
y Frey Uvea
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tcaap
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presente edición de DIADGOS, Cuarta de esta Serie, plantea la cues tión del conflicto en democracia, analia los aspectos y vicisitudes de la con flictividad,· siJs diferentes camos y actores, así como las características de su gobemabilidad, en el transcursode
los últimos quince años de demcracia en el cuador.-1�
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