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ILLNESS PERCEPTIONS AND ITS RELATIONSHIP WITH QUALITY OF LIFE IN PATIENTS WITH CHRONIC ILLNESS

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Academic year: 2020

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INTRODUCCIÓN

Las enfermedades crónicas son enfermedades generalmente sistémicas, que afectan un amplio rango de funciones físicas, psicológicas y sociales (Chida y Steptoe, 2009). Estas enfermedades no se resuelven espontáneamente y raramente son cura-das (Leventhal, halm, horowitz, Leventhal y Oza-kinci, 2004). De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (2016), las enfermedades cróni-cas se caracterizan por ser de larga duración y por lo

general de progresión lenta. Entre estas, las enfer-medades cardíacas y respiratorias, el cáncer, el in-farto, y la diabetes, son las principales causas de mortalidad en el mundo, siendo responsables del 63% de las muertes (Chobanian, et al., 2003). Cabe anotar que el 80% de la mortalidad asociado a en-fermedades crónicas se dan en los países de ingre-sos bajos y medios, con el agravante que la cifra mantiene un comportamiento de aumento sostenido (Goeppel, Frenz, Grabenhenrich, Keil y Tinnemann, 2016; OMS, 2016).

Adicionalmente los costos de las enfermedades crónicas son elevados (Arredondo y Aviles, 2015). En Colombia las enfermedades crónicas están absor-biendo entre el 60% y el 70% del gasto en salud

I

LLNESS PERCEPTIONS AND ITS RELATIONShIP wITh quALITy

OF LIFE IN PATIENTS wITh ChRONIC ILLNESS

Susana Torres, Isabel Jaramillo, Fabiana Cardona,

Mariana Londoño, Natalia Villa, Gabriela Galle, Pablo Emilio Gómez,

Juan Pablo Román-Calderón y Mariantonia Lemos

Resumen

Se presenta un estudio realizado para evaluar la relación entre percepciones de la enfermedad, calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) y síntomas emocionales en 87 pacientes con enfer-medades crónicas. Las personas con una mejor CVRS física y mental presentaron mayores puntua-ciones en control de tratamiento, coherencia y la puntuación total. La escala de control personal fue mayor para aquellos con un buen componente físico mientras que presentaron bajas puntua-ciones en identidad y consecuencias. Las personas con mayores puntuapuntua-ciones en el componente mental presentaban menores puntuaciones en expresión de síntomas, temporalidad cíclica, causas relacionadas con factores psicológicos, representación emocional, así como más síntomas depre-sivos y ansiosos. Finalmente se encontró que la puntuación total predecía la CVRS física y mental.

Palabras clave:Percepciones de la enfermedad, enfermedades crónicas, depresión, ansiedad, calidad de vida.

Abstract

We present a study performed to evaluate the relationship between illness perceptions, health related quality of life (HRQL) and emotional symptoms in 87 patients with chronic illnesses. People with a better physic and mental HRQL showed higher levels in treatment control, coherence and total score. The personal control scale was higher in those who had a good physical component, but they also showed low levels in the subscales of identity and consequences. People with higher levels in the mental component showed lower levels in the expression of symptoms, cyclical tem-porality, causes related with psychological factors, emotional representation, as well as more symp-toms of depression and anxiety. Finally, it was found that the total score predicted the physical and mental HRQL score.

Key words:Illness perceptions, chronic illnesses, depression, anxiety, quality of life.

Recibido: 30-11-16 | Aceptado: 18-01-19

Universidad EAFIT, Colombia. E-Mail: [email protected]

REVISTA ARGENTINA DE CLÍNICA PSICOLÓGICA XXVIII p.p. 784-793 © 2019 Fundación AIGLÉ.

PERCEPCIONES DE ENFERMEDAD Y SU RELACIÓN CON LA CALIDAD

DE VIDA EN PACIENTES CON ENFERMEDADES CRÓNICAS

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(Aguirre-Forrero, 2015), cifra similar a la Americana donde estas enfermedades representan el 75% de los costos médicos en este país (Chobanian, et al., 2003). Esto lleva a pensar en la importancia de lle-var a cabo estudios para la comprensión de los pro-cesos de percepción de la salud y calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) en los pacientes que las padecen.

Padecer una enfermedad crónica trae consigo consecuencias psicológicas y sociales que requieren de un ajuste significativo; sin embargo, la variedad de consecuencias, aún entre personas con la misma enfermedad hace difícil la generalización en cuanto a cómo la gente se adapta al diagnóstico (Stanton, Revenson y Tennen, 2007). Este proceso depende de la seriedad de la misma, la prognosis, la velocidad de la pérdida de salud y si la enfermedad involucra periodos sintomáticos o asintomáticos. En otras pa-labras, el proceso cambia a lo largo del desarrollo de la enfermedad y los cambios en sus particularidades (Leventhal, et al., 2004; Stanton, et al., 2007).

La manera como un individuo ve su enfermedad es un determinante fundamental para su proceso de ajuste y su CVRS (Lazarus, 1999; Palmero y Fernán-dez- Abascal, 1998). La representación de una enfer-medad hace referencia a las creencias y expectativas de un paciente sobre la misma o sobre un síntoma somático. Estas son centrales para la teoría de auto-regulación de Leventhal (Leventhal, Diefenbach y Le-venthal, 1992; LeLe-venthal, et al., 2004) en la que se afirma que las representaciones mentales que un paciente tiene sobre su enfermedad determinan la forma en la que éste la percibe y afronta (Leventhal et al., 1992; Leventhal et al., 2004). Se han identifi-cado seis componentes de las representaciones de la enfermedad: (1) el nombre o la etiqueta que tiene el síntoma o la enfermedad, (2) su duración (aguda, crónica, cíclica), (3) sus consecuencias posibles, (4) su causa, (5) si puede hacerse algo para controlar o curar la enfermedad, (6) si se le encuentra un sen-tido a la misma y, finalmente, (7) las emociones que genera el presentar el síntoma o enfermedad (Die-fenbach y Leventhal, 1996).

Al respecto se ha encontrado que las creencias más fuertes sobre la necesidad de tratamiento mé-dico y las preocupaciones más significativas sobre los efectos adversos de la enfermedad están asocia-das con un aumento de los síntomas en pacientes con acromegalia (Karelina, et al., 2009). Por otra parte, se ha encontrado que existe una relación entre las percepciones de la enfermedad y el com-ponente físico de la CVRS en pacientes con lesiones cerebrales (wara y Rajeswaren, 2013) y cáncer de seno (Tang, et al., 2017). Además, pueden conside-rarse un factor predictivo de la adherencia en pacien-tes con diabepacien-tes (McGrady, Peugh, y hood, 2014), del funcionamiento psicosocial en pacientes depsivos (Brown, et al., 2007), de la asistencia a la re-habilitación cardíaca y el retorno al trabajo en

pacientes cardíacos (Broadbent, Petrie, Main y weinman, 2006).

También se ha encontrado que las percepciones de la enfermedad tienen una relación con la calidad de vida de pacientes con enfermedad arterial coro-naria (Madani, Salesi y Mohammadi, 2017) y con los estados depresivos y ansiosos (Fisher, Reilly y Noble, 2018). Cabe adicionar que la calidad de vida es mayor cuando el apoyo, la vida social y el estado de ánimo también lo es (Vinaccia, quiceno, Lozano y Romero, 2017).

Adicionalmente, el padecer una enfermedad cró-nica se ha asociado con el hecho de presentar sinto-matología depresiva y ansiosa, así como con menores niveles en el ánimo (Galli, Ettlin, Palla, Eh-lert y Gaab, 2010). Al respecto se ha reportado que las percepciones de enfermedad se asocian con sín-tomas de ansiedad y depresión, así como con el componente mental de la CVRS en pacientes con en-fermedad pulmonar obstructiva crónica (Ivziku, Clari, Piredda, De Marinis y Matarese, 2018) y en pacientes con dolor de pecho no cardíaco (webster, Norman, Goodacre, Thompson y McEachan, 2014). Igual-mente, se ha encontrado que aquellos pacientes post infarto que tienen percepciones negativas sobre su enfermedad tienen mayores probabilidades de desarrollar episodios depresivos durante el año siguiente (Dickens, et al., 2008; Juergens, Seekatz, Moosdorf, Petrie y Rief, 2010).

En Colombia poco se ha estudiado sobre las percepciones de la enfermedad y su relación con la CVRS. Este conocimiento es fundamental con miras al desarrollo de futuros programas enfoca-dos en el manejo de las enfermedades crónicas. Todo lo anterior lleva a pensar en la importancia de estudiar la relación que existe entre las percep-ciones de la enfermedad, los niveles de CVRS y sín-tomas emocionales en pacientes con diferentes enfermedades crónicas.

MÉTODO

Este es un estudio transversal que tuvo como población de referencia pacientes diagnosticados con diferentes enfermedades crónicas por médicos especialistas. La muestra inicial estuvo compuesta por 94 participantes; sin embargo, tuvieron que ex-cluirse siete personas (6,58%), ya que presentaban comorbilidades entre cuadros. La muestra final es-tuvo conformada por 87 sujetos con una de las si-guientes enfermedades: diabetes tipo I o II (21,8%), migraña (19,5%), cáncer de seno (18,4%) gastritis causada por helicobacter pylori o asociada a reflujo (16,1%), hipertensión primaria (11,5%), infarto agudo de miocardio (6,9%) y artritis reumatoide (5,7%); los cuales eran residentes en Medellín y municipios aledaños.

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mayoría mujeres (74,7%), casados (43,7%), con estudios de bachillerato (29,9%). La mayor parte son empleados (62,1%) y con una edad media de 47,6 años (D.E. =18,3) (tabla 1). El rango de edades estuvo entre 19 y 76 años. El tiempo medio desde su diagnóstico ha sido de 98,5 meses (D.E. = 112,2) (tabla 2).

El protocolo de evaluación estuvo constituido por los siguientes instrumentos:

Cuestionario de Salud (SF-36):instrumento utili-zado para evaluar la CVRS y el estado de salud per-cibida por el sujeto. El SF-36 está compuesto por 36 ítems que valoran los estados tanto positivos como negativos de la salud. Estos ítems pueden ser agru-pados en dos totales que representan el compo-nente mental y físico de la CVRS de forma que a mayor puntuación mejor es el estado de salud (Ste-wart, hays y ware, 1988; ware Jr., 2004). La valida-ción para Colombia reportó una confiabilidad inter-observador de 0,80 y test retest mayor a 0,70 (Lugo, Garcia y Gomez, 2006).

Cuestionario de Percepciones de la Enfermedad – revisado (IPQ-R):este cuestionario está basado en el modelo de auto-regulación de Leventhal para evaluar la percepción sobre la enfermedad que tie-nen los pacientes con patologías crónicas (Moss-Morris, et al., 2002). ha sido utilizado en pacientes con enfermedad cardiovascular (Juergens, et al., 2010; Stafford, Berk y Jackson, 2009) así como en el dolor orofacial (Galli, et al., 2010), dolor lumbar (Foster, et al., 2008), cáncer (Llewellyn, McGurk y weinman, 2007), artritis reumatoide (Graves, Scott, Lempp y weinman, 2009) y depresión (Glattacker, heyduck y Meffert, 2013). El IPq-R consta de 38 ítems que evalúan las percepciones sobre la dura-ción de la enfermedad, las consecuencias que esta tiene para la vida del paciente, el control que se tiene de esta mediante el automanejo o con trata-mientos médicos, el entendimiento que se tiene de la enfermedad y las emociones que le causa al pa-ciente el tener la enfermedad. Para la utilización en este estudio, el cuestionario fue traducido y retra-ducido por dos traductores independientes y la ver-sión final fue aprobada por la autora del cuestionario original (Moss-Morris). Se utilizaron las puntuaciones de cada una de las subescalas, así como una puntuación total.

La puntuación total del IPq-R se ha utilizado como una manera de cuantificar si las percepciones de la enfermedad de los pacientes son más positivas y negativas, evitando los problemas de multicoline-aridad entre las subescalas (Cherrington, Moser, Lennie y Kennedy, 2004) las cuales fueron sumadas para obtener la puntuación total de las percepcio-nes; en esta suma se invirtieron las puntuaciones de control personal, control de tratamiento y de cohe-rencia, tal y como ha sido reportado por otros auto-res (Juergens, et al., 2010). De esta manera a mayor

número en las percepciones de la enfermedad se está reportando que las personas perciben más con-secuencias, menor nivel de control, menor coheren-cia y más representación emocional de la enfermedad (Cherrington, et al., 2004).

Cuestionario de Salud del Paciente (PHQ-9):Es un cuestionario de 9 ítems utilizado para el diagnós-tico de depresión basado en la entrevista de evalua-ción de los trastornos mentales en la atenevalua-ción primaria (PRIME-MD por sus siglas en inglés). Este está basado en los 9 criterios de depresión encon-trados en el DSM IV utilizando una estaca Likert para su evaluación. La escala tiene una sensibilidad del 92% y una especificidad del 88% para el diagnóstico del trastorno depresivo mayor (Bian, Li, Duan y wu, 2011; Kroenke y Spitzer, 2002).

Cuestionario de trastorno de ansiedad generali-zada (GAd-7): Es un cuestionario para identificar casos de ansiedad generalizada y evaluar la grave-dad de los síntomas. El cuestionario original tenía 13 ítems, nueve referidos a los síntomas encontrados en el DSM-IV y cuatro de otras escalas de medición de la ansiedad. Para el GAD-7 se tomaron los siete ítems de mayor correlación (Spitzer, Kroenke, wi-lliams y Löwe, 2006).

RESULTADOS

Para evaluar si existían diferencias significativas en las percepciones de la enfermedad en las perso-nas que tienen un buen o mal componente físico, así como mental, se llevaron a cabo análisis de di-ferencias de medias. Se encontró que existen dife-rencias significativas en las percepciones de la enfermedad donde las personas con un mejor com-ponente físico presentaron mayores puntuaciones en control personal, control de tratamiento y cohe-rencia frente a aquellos con bajas puntuaciones, t (85) = -2,532, p = 0,013; t (85) = -1,994, p = 0,049 y t (85) = -2,274, p=0,025 respectivamente. Adicio-nalmente las personas con bajas puntuaciones en el componente físico presentaron mayores puntua-ciones en identidad, consecuencias, y la puntuación total frente a aquellos con mal componente físico, t (81) = 3,469, p = 0,001; t (85) = 2,588, p=0,011 y t (85) = 2,957, p = 0,004 respectivamente. Se encon-tró que no existían diferencias significativas frente a los síntomas depresivos y ansiosos entre ambos grupos (tabla 3).

Con respecto al componente mental, se encontró que las personas con mayores puntuaciones presen-taban diferencias significativas frente a los de me-nores puntuaciones con niveles más altos en control de tratamiento, t (85) = -2,717; p = 0,008, y cohe-rencia t (85) = -2,270; p = 0,026; mientras que tu-vieron menores puntuaciones en expresión de síntomas t (82) = 2,800; p = 0,006, temporalidad cí-clica, t (85) = 2,884; p = 0,005, causas relacionadas

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con factores psicológicos, t (85) = 2,355; p = 0,021, representación emocional, t (85) = 2,410; p = 0,018, puntuación total, t (85) = 3,403; p = 0,001, y mayo-res niveles en depmayo-resión, t (83) = 5,043; p <0,001, y ansiedad, t (83) = 5,101; p <0,001 (tabla 4).

Posteriormente para establecer si las percep-ciones de la enfermedad se relacionaban con la CVRS de los pacientes se llevó a cabo una regre-sión lineal múltiple para establecer si la puntua-ción total de las percepciones de enfermedad predecía las puntuaciones en los componentes fí-sico y mental de la CVRS. El análisis señaló que existe una relación lineal entre las variables, F (5,71) = 2,802, p <0,023 y que la puntuación total de percepciones de la enfermedad predice el 7,9% de la varianza del componente físico y el 27,3% del mental de la CVRS controlando por edad, sexo, diagnóstico y el tiempo desde que se dio el mismo, F (5,71) = 10,004, p= <0,001.

DISCUSIÓN

Este artículo tuvo como objetivo estudiar la re-lación entre las percepciones de la enfermedad, los niveles de CVRS y los síntomas emocionales en pa-cientes con diferentes enfermedades crónicas de Medellín y municipios aledaños. Al respecto se en-contró que existen diferencias significativas en las percepciones de la enfermedad en las personas con un buen o mal componente físico y mental. Así mismo se encontró que las percepciones de la en-fermedad predicen las puntuaciones en el compo-nente físico y mental de la CVRS controlando por los factores médicos y demográficos que podrían estar asociados.

Los resultados de este estudio muestran cómo la percepción de control asociada con el tratamiento es una creencia que diferencia a las personas con una buena CVRS física y mental de aquellos que no la tienen. Cabe anotar que la creencia en el control personal fue diferente sólo en aquellos con un buen o mal componente físico, no mental. La dimensión de control (control personal y control de trata-miento) presente en las diferentes versiones del IPq sobresale en los diferentes estudios como variable predictiva, ya que creer que se tiene la capacidad de control sobre la enfermedad posibilita una cepción de la CVRS más favorable, a su vez que per-mite un mejor uso de estrategias de afrontamiento, menos presencia de emociones negativas (ansie-dad, depresión, estrés), y un uso adecuado y racio-nal de los servicios de salud, pues el paciente percibe el curso de la enfermedad con menor croni-cidad, de forma más realista y optimista, tiene mejor eficacia en el tratamiento, percibe menos síntomas de dolor, amortigua los riesgos de la estigmatiza-ción social relacionados con la condiestigmatiza-ción de enfer-medad y ayuda a fortalecer las creencias positivas

(Moss-Morris, et al., 2002; Madani, et al., 2017; Vi-naccia y quiceno, 2011).

Así mismo este estudio señala la importancia para la CVRS de la comprensión de la enfermedad, ya que esta, diferencia a las personas con una buena o mala CVRS tanto en el componente físico como mental. Estos resultados son consistentes con otros estudios que señalan cómo entre más conocimiento haya sobre la enfermedad se puede resistir, afrontar y aceptar de una manera más adaptativa los efectos adversos que esta acarrea (Vinaccia, quiceno y Remor, 2012), se habitúan a los síntomas (Valencia-Toro, et al., 2014), y presentan menores niveles de emociones negativas y más CVRS (Pérez-Acuña, Ri-quelme-hernández, Scharager-Goldenberg y Armijo-Rodríguez, 2015).

Adicionalmente se encontró que las personas que perciben que su enfermedad implica mayores consecuencias en su vida, presentan menores nive-les en su CVRS física. Esto también ha sido reportado en otros estudios en los que se afirma que la percep-ción de mayores consecuencias, así como la disca-pacidad generada por los síntomas y su severidad (Tang, et al., 2017), se correlacionan negativamente con mayores complicaciones futuras en los próximos dos años (Frostholm, et al., 2007), menores puntua-ciones en dimensiones de la CVRS física, así como el rol emocional (Vinaccia, et al., 2012). Estos resulta-dos coinciden con los aquí reportaresulta-dos, pero sólo frente al rol emocional, ya que no se encontraron di-ferencias significativas entre aquellos con un bajo y alto componente físico. Sin embargo, esto sólo se-ñala que la relación puede no ser tan importante como para encontrarse en reportes categóricos, pero sí para establecer una relación inversamente propor-cional, tal y como se encontró al llevar a cabo las re-gresiones lineales.

Este estudio coincide con otros al encontrar que la experimentación de síntomas de la enfermedad diferencia a las personas con un buen o mal compo-nente mental en la CVRS. Al respecto un estudio re-alizado en Colombia en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica mostró que las perso-nas con bajos niveles en el componente mental re-portan tener más síntomas, especialmente el dolor corporal, el cual aumenta la preocupación por la en-fermedad y la vulnerabilidad ante respuestas emo-cionales negativas (Vinaccia y quiceno, 2011). Sin embargo, por el diseño de este estudio es imposible saber si es la percepción de síntomas físicos la que vulnera la CVRS mental de los pacientes poniéndolos en riesgo de presentar sintomatología ansiosa o de-presiva o si la reducción de la CVRS en los pacientes crónicos no se asocia a los síntomas físicos sino a aspectos psicológicos como el miedo o la ansiedad, tal y como se ha reportado en pacientes con enfer-medad renal crónica. Al respecto, se ha afirmado que quienes tienen menos síntomas psicológicos presen-tan una mejor percepción de la CVRS, independiente

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de la enfermedad que padezcan (Pérez-Acuña, et al., 2015). Así, estos resultados son consistentes con los que se han reportado en pacientes con artritis (Vi-naccia, et al, 2017).

Dos subescalas que presentaron diferencias sig-nificativas entre aquellos pacientes con un buen o mal nivel en la CVRS mental fueron el percibir su en-fermedad como cíclica y la atribución de causas psi-cológicas a su enfermedad. Según estos resultados las personas con un bajo componente mental en su CVRS perciben que su enfermedad tiene episodios de sintomatología activos y otros donde estos des-aparecen. Esto llevaría a que presente cierta incerti-dumbre frente a cómo van a sentirse posteriormente en el tiempo, lo que podría afectar su calidad de vida y aumentar su sintomatología emocional. Así mismo estas personas atribuyen con mayor frecuencia cau-sas psicológicas a su enfermedad. Correlaciones consistentes con estos resultados fueron encontra-das en el estudio de construcción y validación origi-nal del IPq-R (Moss-Morris, et al., 2002).

En este estudio no se encontraron diferencias significativas en los niveles de ansiedad y depresión en aquellos con un bajo y alto componente físico. Estos resultados llaman la atención si se tiene pre-sente que numerosos estudios han reportado cómo los síntomas emocionales tienen un impacto en la salud física de los individuos (Fiestas-Teque y Vega-Dienstmaier, 2013; Matud y Bethencourt, 2000). Sin embargo, sí se encontró que estos niveles son dife-rentes en las personas con un alto y bajo compo-nente mental. Al respecto un estudio en pacientes con epilepsia encontró que las percepciones de la enfermedad eran mediadoras entre los síntomas de-presivos y los niveles de CVRS de los pacientes (Shallcross, et al., 2015). No obstante, por el carácter transversal del estudio no pueden establecerse re-laciones de direccionalidad, de tal forma que podría estar ocurriendo que los pacientes que presentan un malestar emocional por su enfermedad, evidente en las diferencias encontradas con respecto a la repre-sentación emocional, ven afectado su ánimo y por ende su CVRS mental.

Por último, este estudio también encontró que la puntuación total del cuestionario de percepciones de enfermedad es un diferenciador entre las perso-nas que tienen buenos o malos niveles en la CVRS física y mental y que, consecuentemente, su puntua-ción se relaciona con las puntuaciones en ambos componentes, controlando por los factores médicos y demográficos que podrían estar asociados. Estos resultados son consistentes con otros estudios en los que se ha encontrado que las percepciones de la enfermedad se asocian con peores niveles de CVRS en pacientes con epilepsia (Shallcross, et al., 2015), aunque en pacientes con dolor de pecho no cardíaco sólo se encontró relación con el componente mental (webster, et al., 2014), mientras que en los cardíacos éstas se asocian con mayores complicaciones

futu-ras (Cherrington, et al., 2004).

Estos resultados señalan la importancia de tener presente como objeto de intervención las percepcio-nes de la enfermedad en las enfermedades crónicas, ya que su influencia en el tratamiento puede llevar a que las personas reporten niveles diferentes en la CVRS, tanto física como mental. Adicionalmente es necesario intervenirlas si se tiene en cuenta que éstas podrían ser mediadoras entre trastornos emo-cionales y la CVRS en pacientes con este tipo de en-fermedades (Shallcross, et al., 2015), afectar su adherencia a los tratamientos (French, Cooper y weinman, 2006; McGrady, et al., 2014) y el retorno a sus actividades regulares (Broadbent, Ellis, Tho-mas, Gamble y Petrie, 2009).

Este estudio presenta varias limitaciones. El tener un diseño transversal no permite establecer re-laciones de causalidad e influencia sino considerar ambas direcciones; así mismo en el estudio se con-sideraron varias enfermedades crónicas, lo que no permite hacer generalizaciones específicas frente a un grupo de pacientes o de enfermedades.

REFERENCIAS

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(8)

Tabla 1. Datos Sociodemográficos

M (D.T.) n (%)

Edad 47,6 (18,3)

Sexo

Mujer 65 (74,7)

hombre 22 (25,3)

Estado civil

Casado / unión libre 38 (43,7)

Separado / divorciado 13 (14,9)

Viudo 7 (8,0)

Soltero 29 (33,3)

Escolaridad

Primaria 16 (18,4)

Secundaria 26 (29,9)

Técnico / Tecnólogo 9 (10,3)

Profesional 20 (23,0)

Postgrado 15 (17,2)

No hay datos 1 (1,1)

Actividad laboral

Empleado 54 (62,1)

Incapacidad 1 (1,1)

Desempleado 15 (17,2)

Pensionado 13 (14,9)

No hay datos 4 (4,7)

Tabla 2. Enfermedades presentadas por los participantes de la muestra

Enfermedad M (D.T.) n (%)

Diabetes 19 (21,8)

Migraña 17 (19,5)

Cáncer de Seno 16 (18,4)

Gastritis 14 (16,1)

hipertensión 10 (11,5)

Infarto Agudo de Miocardio 6 (6,9)

Artritis Reumatoide 5 (5,7)

(9)

Tabla 3. Diferencias de Medias Componente Físico

Percepciones de la Enfermedad Mayor Componente Físico Menor Componente Físico t sig

M (D.E) M (D.E)

Síntomas 6,77 (3,50) 7,95 (3,13) 1.63 0.11

Cíclico 11,37 (4,23) 12,59 (4,11) 1.36 0.17

Causa

Psicológica 15,6 (5,82) 15,44 (5,80) -0.14 0.89

Inmunológica 6,37 (2,42) 6,53 (2,28) 0.31 0.76

Factores de riesgo 17,48 (3,85) 17,53 ( 4,94) 0.51 0.96

Azar 3,65 (1,4) 3,89 (1,44) 0.78 0.44

Identidad 3,53 (2,37) 5,59 (2,9)* 3.47 0.001

Tiempo 17,2 (5,14) 16,5 (5,38) -0.61 0.54

Consecuencias 16,2 (5,71) 19,1 (4,84)* 2.58 0.01

Control Personal 24,6 (4,15)* 22,3 (43) -2.53 0.01

Control Tratamiento 20,5 (3,02)* 19,3 (2,7) -1.99 0.04

Coherencia 20,2 (3,8)* 18,3 (3,85) -2.27 0.02

Representación Emocional 14,6 (4,8) 16,3 (5,51) 1.52 0.13

IPqR Total 93,4 (16) 103,9 (16,9)* 2.98 0.004

Depresión 5,25 (5,62) 5,67 (4,49) 0.38 0.71

(10)

Tabla 4. Diferencia de Medias Componente Mental

Percepciones de la Enfermedad Mayor Componente Mental Menor Componente Mental t p

M (D.E) M (D.E)

Síntomas 6,77 (3,50) 8,52 (2,98)* 2.80 0.01

Cíclico 10,93 (4,17) 13,44 (3,81)* 2.88 0.01

Causa

Psicológica 14,27 (5,55) 17,14 (5,73)* 2.35 0.02

Inmunológica 17,55 (3,87) 17,44 (5,16) 1.45 0.15

Factores de riesgo 6,14 (2,32) 6,86 (2,31) -0.11 0.9

Azar 3,61 (1,41) 4 (1,43) 1.25 0.21

Identidad 3,53 (2,37) 4,97 (2,54) 0.93 0.35

Tiempo 16,63 (5,58) 17,27 (4,84) 0.56 0.57

Consecuencias 17,52 (8,82) 18,15 (4,93) 0.54 0.59

Control Personal 24,2 (4,16) 22,42 (4,47) -1.91 0.06

Control Tratamiento 20,63 (3,06)* 18,97 (2,47) -2.72 0.01

Coherencia 20,08 (3,92)* 18,18 (3,79) -2.27 0.03

Representación Emocional 14,40 (5,15) 17,01 (5,08)* 2.41 0.02

IPqR Total 93,89 (16,10) 105,87 (16,49)* 3.40 0.01

Depresión 3,401 (3,21) 8,305 (5,69) 5.04 <0,001

Ansiedad 2,77 (3,09) 7,82 (5,92) 5.10 <0,001

Tabla 5. Puntuación de percepciones de enfermedad total y su relación con el componente físico

y mental de la calidad de vida

B Error Estándar Beta t Sig

Calidad de Vida Física

IPqR-Total -0.162 0.063 -0.285 -2.598 0.011

Calidad de Vida Mental

IPqR-Total -0.363 0.063 -0.529 -5.794 <0,001

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