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Programa de Educación para la Salud de prevención y combate del sobrepeso y la obesidad infantil en niños de seis a nueve años del barrio de Fondo de Santa Coloma de Gramanet. “Crecer, jugar, alimentarse”

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Escuela Universitaria de Enfermería

Gimbernat

Trabajo final de Grado

Curso académico 2015-2016

Programa de Educación para la Salud de prevención y

combate del sobrepeso y la obesidad infantil en niños de

seis a nueve años del barrio de Fondo de

Santa Coloma de Gramanet.

“Crecer, jugar, alimentarse”

María Marqués Vega

Mercè Prat Martínez

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ESCOLES UNIVERSITÀRIES GIMBERNAT

GRAU D´INFERMERIA

PRESENTACIÓ TREBALL FINAL DE GRAU

Nom i Cognoms autor/a: MARÍA MARQUÉS VEGA

Títol treball: Programa de Educación para la Salud de prevención y combate del sobrepeso y la obesidad infantil en niños de seis a nueve años del barrio de Fondo de Santa Coloma de Gramanet. “Crecer, jugar, alimentarse”.

Nom i cognoms tutor/a: MERCÈ PRAT MARTINEZ

Autoritzo a que aquest sigui presentat el proper mes de : JUNY DE 2016

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ÍNDICE

1. Resumen………... 5

2. Introducción………. 8

2.1. Justificación………... 9

2.1.1. Situación actual de la obesidad………... 9

2.1.2. Por qué tratar la obesidad a través de un Programa de Educación para la Salud………... 13

2.1.3. Dónde se implantará el Programa de Salud……….... 14

2.2. Marco teórico……… 16

2.2.1. La obesidad como problema grave de salud……….... 17

2.2.2. Concepto de obesidad, sobrepeso y sobrecarga ponderal……… 20

2.2.3. Criterios para clasificar a los niños como obesos……….. 22

2.2.4. Prevalencia de la obesidad……….. 25

2.2.5. Prevalencia de la obesidad infantil………... 30

2.2.6. Causas de la epidemia de la obesidad infantil……… 32

2.2.7. Complicaciones de la obesidad en niños y adolescentes……….... 33

2.2.8. Epidemia de obesidad infantil: detonantes y prevención………... 35

2.2.9. Impacto económico de la obesidad………... 36

2.2.10. Tratamiento de la obesidad a través de la educación sanitaria en ejercicio físico y alimentación………... 38

2.2.11. El proyecto: Un programa de educación para la salud destinado a la prevención de la obesidad y el sobrepeso infantil a partir de sus índices de prevalencia e incidencia………... 40

3. Metodología……… 41

3.1. Fase preliminar del programa de salud………... 41

3.1.1. Análisis de la situación de salud………... 41

3.1.1.1. Perfil epidemiológico………... 41

3.1.1. 2. Perfil comunitario………... 49

3.1.2. Necesidades de la población objeto de estudio……….. 54

3.1.2.1. Identificación de los factores comportamentales asociados a la sobrecarga ponderal infantil………... 57

3.1.3. Análisis de los factores obtenidos y priorización de los problemas…………... 70

3.2. Fase de desarrollo……….. 73

3.2.1. Objetivos del programa de educación para la salud………... 73

3.2.2. Intervenciones educativas………... 83

(4)

3.4. Temporalización de las intervenciones. Cronograma………... 113

3.5. Evaluación del Programa de Salud……… 114

3.5.1. Evaluación de resultado para todos los apartados planteados en la Fase I………... 117

3.5.2. Evaluación de la Fase II del Programa de Educación para la Salud………….. 117

4. Diseño final del programa de salud propuesto………. 118

5. Discusión y conclusión………... 141

5.1. Limitaciones……….. 124

5.2. Propuestas de futuro……….. 125

6. Agradecimientos……….. 126

7. Bibliografía………... 128

8. Anexos……… 141

8.1. Anexo I……….. 142

8.2. Anexo II……….... 145

8.3. Anexo III………... 146

(5)

(6)

RESUMEN

El crecimiento exponencial de la incidencia y prevalencia de obesidad y sobrepeso infantil en los últimos años, constituye uno de los mayores problemas de Salud Pública actualmente, estableciéndose una relación directa entre ésta con diversas Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT),responsables de un alto índice de comorbilidad y de muertes mundiales. Tal es su relevancia que ha sido considerada como una de las epidemias del S. XXI y uno de los Objetivos del Milenio según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las causas de esta problemática son multifactoriales y de diversa etiología, sin embargo, está demostrado que los malos hábitos tanto alimenticios como físicos son claros desencadenantes del exceso de peso.

OBJETIVO

Se establece como meta para este Programa de Educación de la Salud (PES), disminuir los índices de prevalencia e incidencia de obesidad infantil en escolares de seis a nueve años del barrio de Fondo del área metropolitana de Barcelona a través de la promoción y prevención, tratando de establecer hábitos alimenticios y físicos saludables.

MÉTODO

El PES se desarrollará en el ámbito escolar con la implicación directa de padres, profesores y alumnos supervisados en todo momento por la enfermera responsable. Se establecerán los cursos de 1º, 2º, 3º y 4º de primaria de los centros educativos de Fondo como marco dónde desarrollar las actividades propuestas. Dichas actividades se planifican de forma independiente para cada uno de los tres puntos focales y se dividen en sesiones teórico-lúdicas y en talleres prácticos a través de los cuales se trabajará la adquisición de hábitos beneficiosos para la salud.

CONCLUSIÓN

La obesidad afecta cada día a más personas en el mundo, por ello es trascendental desarrollar programas de prevención a edades tempranas, cuándo se comienzan a forjar los hábitos para la vida futura. Aquí, en esta etapa, es imprescindible un agente promotor de salud –la enfermera en este caso- que fomente el empoderamiento de las personas y las guíe de forma amena, didáctica y participativa hacia la consecución de metas que sienten las bases de un correcto desarrollo y futuro saludable.

PALABRAS CLAVE

(7)

ABSTRACT

The exponential growth of the incidence and prevalence of childhood obesity and overweight in recent years is one of the biggest problems of current Public Health, establishing a direct relationship between it and various Non-communicable diseases (NCDs) responsible for a high rate of morbidity and deaths worldwide. Such is its importance that it has been considered as an epidemic of S. XXI and one of the Millennium Development Goals according to the World Health Organization (WHO).

The causes of this problem are multifactorial and diverse ethology, however, it is shown that both bad eating and physical activity habits are clear triggers excess weight.

!

OBJECTIVE

!

!

It is set as a goal for this Program of Health Education (PHE), lowering the rates of prevalence and incidence of childhood obesity in schoolchildren aged six to nine years, in the neighbourhood of Fondo in the Barcelona metropolitan area through promotion and prevention, trying to establish healthy eating and physical habits.

!

METHOD

The PHE will be developed in schools, with the direct involvement of parents, teachers and students supervised at all times by a nurse. The courses of 1st, 2nd and 3rd elementary schools of Fondo as a framework where the develop the proposed activities will be established. These activities are planned independently for each of the three focal points and are divided into theoretical-play sessions and workshops through which the acquisition of beneficial health habits will work.

CONCLUSION

!

Obesity affects every day more people in the world, it is essential to develop prevention programs at an early age, when they begin to build habits for later life. Here, at this stage, it is essential to a promoter agent -the health nurse in this case to promote the empowerment of people and lead them in an entertaining, educational and participatory towards achieving goals that lay the foundation for proper development and healthy future.

KEY WORDS

!

(8)

2. INTRODUCCIÓN

(9)

2.1. Justificación

2.1.1. Situación actual de la obesidad

Desde hace algunos años la cronicidad de algunas enfermedades ha ido tomando relevancia globalmente. Se ha pasado de no darle importancia a ser la primera causa de muerte a nivel mundial. Tal es la magnitud del problema de la cronificación de enfermedades que desde las instituciones sanitarias se ha pasado a considerar como un asunto de salud público1. En la actualidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que estas Enfermedades Crónicas no Transmisibles (ECNT) como pueden ser algún tipo de cáncer, cardiopatía, osteopatías o diabetes se les podrá atribuir las dos terceras partes de la mortalidad global para el año 2020, siendo las relacionadas con la dieta las más prevalentes de todas estas. Cabe destacar que algunos de los factores clave para el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles van estrechamente ligados a la incorrecta alimentación y falta de actividad física y son el sedentarismo, hipertensión, hipercolesterolemia, obesidad y el consumo insuficiente de fruta y verdura2.

Está demostrado que el incremento de la prevalencia de la obesidad y del sobrepeso ha ido creciendo exponencialmente durante los últimos años, especialmente en los países desarrollados. Esta circunstancia sumada a las repercusiones tanto de carácter físico como psicológicas, sociales y económicas han propiciado que la OMS junto con la International Obesity Task Force (IOTF) reconozcan a esta enfermedad como la epidemia del S. XXI2-5.

Hace algunos años, los problemas de obesidad no se consideraban reales, eran simplemente problemas estéticos. Sin embargo, con el paso del tiempo se comprobó que a esta característica se asociaban gran cantidad de comorbilidades. Como consecuencia se llevaron a cabo estudios en los cuales se vio la importancia que tenía tanto a nivel de salud como a nivel social. Tanto es así que hoy en día en Europa se considera que la obesidad es la causa de al menos, una de cada 13 muertes anuales5.

Históricamente el problema de la obesidad comenzó a maximizarse desde el año 1964 hasta la actualidad cuando el consumo calórico ingerido por una persona al día se incrementó6. La revolución industrial trajo consigo importantes cambios en la forma de producción y en el tipo de alimentos que se consumían y esto fue un detonante para que se produjera la denominada como

transición epidemiológica5 Es decir, se produjo el cambio de prevalencia e incidencia de

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El gasto porcentual de una familia en alimentación pasó de un 70% del salario en la primera mitad del S.XX, a un 25 % en la primera década del S. XXI6, hecho que implica la posibilidad de invertir más en alimentos, lo que, sumado al cambio hacia un estilo de vida más sedentario, propicia que se produzca una sobrealimentación y que, por tanto, aparezca el exceso de peso.

Según los últimos datos conocidos, las ECNT, entre las que se encuentra la obesidad, aumentarán su presencia en un 15% entre los años 2010 y 2020 en África y en la zona Mediterránea, llegando incluso a un aumento del 20% en el Sudeste Asiático7.

Los últimos estudios elaborados por la OMS, demuestran que la obesidad es una de las ECNT más prevalentes del mundo. Así pues, según los datos recogidos en este trabajo, en el año 2014, 600 millones de adultos –mayores de 18 años- eran obesos y alrededor de 1,9 billones tenían sobrepeso. Por tanto, aproximadamente el 13% de la población mundial es obesa (11% hombres, 15% mujeres) y un 39% (38% hombres, 40% mujeres) tiene sobrepeso8. En el mismo estudio realizado por la OMS en el año 2008, se estimó –siempre en mayores de 18 años- que 475 millones de personas eran obesas y 1,5 billones tenían sobrepeso. Con estos resultados también coincidió otros estudio encargado por la IOTF9,10. A partir de estos datos globales mundiales queda confirmada la tendencia alcista de población con obesidad, ya que se ha visto como en seis años el número de población afectada ha incrementado de forma muy representativa.

Las cifras de prevalencia de obesidad están aumentando en todo el mundo, pero especialmente en Europa. La OMS estima, basándose en estudios individuales de cada país, que en la región europea un 21% de la población adulta sufre obesidad y un 55% sobrepeso12. A través de las últimas estadísticas publicadas se ve como el reparto de obesidad en Europa, al igual que sucede a nivel mundial, no es equitativo en cuanto al género, de tal forma que esta enfermedad la padecen un 10-27% de los hombres y un 38% de mujeres europeas12.

España se sitúa a la cabeza de los países europeos en los que a lo largo de los últimos años el nivel de prevalencia e incidencia de obesidad y sobrepeso ha aumentado más representativamente13. Según un estudio realizado por la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Universitario La Paz, en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid, en los últimos 25 años en España ha aumentado de un 7% a un 17% la prevalencia de obesidad y se considera que 2 de cada 3 personas tienen sobrepeso y una de cada 6 es obesa. Más de la mitad de la población española mayor de 18 años tiene un peso por encima de los valores considerados óptimos: el 45,5% de los hombres y un 29,9% de mujeres tienen sobrepeso, mientras que el 17% de los hombres y un 14% de las mujeres tienen obesidad12.

(11)

Según las estimaciones porcentuales de la OMS en el año 2013 la población española de entre 8-17 años, ambos inclusive, presenta sobrepeso el 26% y un 12,6% obesidad. La problemática del exceso de peso se agrava para niños entre los 8 y los 14 años, llegando un 30,7% al sobrepeso y un 14,7% de niños a la obesidad. Por otro lado, el grupo de niños comprendidos entre los 14-17 años tienen una prevalencia de obesidad del 8,5% y 17% de sobrepeso13.

Otros estudios previos realizados dentro del territorio nacional confirman que el grupo más vulnerable para el sobrepeso se sitúa entorno a los 8 años y que la tendencia alcista de prevalencia se mantiene. En el estudio ALADINO (2010-2011), la prevalencia de exceso de peso entre la población infantil comprendida entre los 6 y 9 años es del 46%. El 26, 2% se corresponde con sobrepeso y el 18,3% a obesidad14. Otro estudio llevado a cabo por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) en los años 2011 y 2012, para la misma franja de edad, indica que un 28,3% de los niños españoles tienen exceso de peso de los cuales un 21,2% presentarán sobrepeso y un 7,1 obesidad15.

En Cataluña a principios de la década pasada se realizó un estudio de evaluación de los objetivos de obesidad del plan de salud general catalán obteniéndose resultados negativos en su cumplimiento. Los valores obtenidos de prevalencia, obesidad y sobrepeso infantojuvenil no se redujeron sino que se incrementaron en 11,1 y 5,1 puntos porcentuales entre 1990 y 2002, respectivamente, alcanzando un incremento de sobrepeso del 39,9% y obesidad del 42,9% con respecto al anterior estudio existente3. Se produce durante este periodo de tiempo un aumento exponencial muy significativo en la presencia de esta enfermedad en la población infantil catalana. Entre los años 2011-2012 se realiza un nuevo estudio con el objetivo de reevaluar la prevalencia de obesidad y sobrepeso en la misma sociedad a niños entre los 2 y 14 años obteniéndose como resultado que un 15,4% son obesos (15,5 niños, 12,8 % niñas) y un 20,2% tienen sobrepeso18. Los resultados de todos los estudios realizados sobre obesidad infantil en Cataluña la sitúan entorno a un 15% de obesidad global lo cual, según los estándares de la IOTF, se traduce en una de las prevalencias más altas a nivel europeo18.

Teniendo en cuenta los diferentes datos estadísticos porcentuales vemos que en España, tanto a nivel de adultos como infantil, la tasa de obesidad supera la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)17.

(12)

hiperinsulinemia, algunos tipos de cáncer (mama, endometrio, vesícula, colon, riñón, páncreas y exófago) y arterioesclerosis18-20.

La población infantojuvenil también asocia determinados problemas de salud con la obesidad y el sobrepeso. Al igual que sucede con la población adulta, estos problemas pueden ser de carácter físico o emocional. En el ámbito físico pueden sufrir comorbilidades como: diabetes mellitus tipo II, esteatopatitis no alcohólica, síndrome de ovario poliquístico, apnea del sueño, enfermedad de Blount y asma, mientras que a nivel psicosocial aparecen problemas derivados de la discriminación y estigmatización social que desencadenan en un escaso rendimiento escolar, baja autoestima e, incluso, depresiones13,18. Cabe destacar que los niños obesos tienen una probabilidad muy alta de continuar siéndolo en la edad adulta lo que implica que continuarán arrastrando el riesgo de sufrir comorbilidades asociadas, de que se adelante la presencia de ECNT, e incluso, reducir su esperanza de vida en 10 años13,21.

Además, la obesidad genera una serie de consecuencias como es el incremento de demanda de servicios sanitarios, lo cual en términos económicos se traduce en un gasto muy elevado. Los costes no se deben únicamente a la enfermedad propiamente dicha, sino que también engloban todas las enfermedades atribuibles a esta y a las circunstancias sociales derivadas de ella como son las pensiones por discapacidad o jubilaciones anticipadas20. Se calcula que en España los gastos producidos por los costos directos e indirectos generados por la obesidad suponen un 7% del gasto del Sistema Nacional de Salud, lo cual implica que unos 2.500 millones de euros de la partida presupuestaria anual del estado se destinen a este fin2,22.

En cuanto al estilo de vida, éste se ha modificado enormemente en los últimos años produciendo, especialmente en los niños, cambios perjudiciales en los hábitos dietéticos y en los patrones de actividad física3,22. Por lo tanto, se puede considerar que los elementos clave para que se produzca la obesidad infantil son el déficit de actividad física y el exceso de ingesta calórica en forma de grasas y azúcares24.

También es necesario reconocer que la obesidad es un constructo social que se genera a partir de los determinantes de salud de una persona, de la clase social a la que pertenece y de la estigmatización negativa que provoca25. En el caso de los niños, estos estereotipos pueden producirles un estrés psicológico que puede llegar a ser, incluso, más peligroso para ellos que las comorbilidades médicas26.

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conocimiento previo de la población afectada y cuáles son los factores que la condicionan, para así poder elaborar un plan de prevención más eficaz con unas intervenciones adecuadas.

A partir de aquí se deduce que el tratamiento de la obesidad se ha de enfocar en la consecución de un peso óptimo a largo plazo, a través de planes de prevención y concienciación, y no debe centrarse, únicamente, en reducir el exceso de peso. Muchos son los estudios que demuestran que el desarrollo de intervenciones basadas en la prevención y concienciación implantadas a partir de un educación sanitaria, son la forma más eficaz de disminuir la prevalencia de la obesidad infantil18,23,27. Es decir, tal y como indican muchos estudios y experiencias previas, se espera que el abordaje de la obesidad y sobrepeso realizado a partir de la educación sanitaria centrada en los hábitos alimenticios y deportivos consigan instaurar un cambio de hábitos conductuales que mitiguen esta enfermedad.

2.1.2. Por qué tratar la obesidad a través de un Programa de Educación para la Salud

Como se ha visto, la obesidad es un problema de gran relevancia a nivel mundial para el conjunto de la población, pero aún lo es más en la población infantil. Por ello, en este Trabajo de Fin de Grado, se realizará un Programa de Educación para la Salud (PES) que centrará sus objetivos en la prevención de la prevalencia e incidencia de obesidad y sobrepeso en la edad infantil. Para su desarrollo se utilizará la metodología PRECEDE (Predisposing, Reforcing and Enabling Causes in Educational Diagnosis and Evaluation). Este sistema de trabajo fué diseñado en los años 70 por Laurence Green y Marshall Kreuter como medio a través del cual averiguar cuales son las necesidades de educación sanitaria de una población determinada y a partir de ahí concienciar a la población tratando de lograr el empoderamiento de su propia salud. Para ello se realizan una serie de diagnósticos a nivel social, epidemiológico, comportamental y administrativo sobre los que poder trabajar posteriormente29.

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de Grado se centrará en esta población.

El PES que se pretende elaborar, se hará con un enfoque multicultural; lo cual resulta muy relevante puesto que dependiendo del origen de una persona sus costumbres, tradiciones y hábitos serán muy diferentes. Así, para poder conocer el tipo de vida de cada individuo, se plantea la realización de entrevistas abiertas a las personas objeto de estudio con el fin de poder conocer de cerca cuales son sus determinantes de salud, inquietudes y necesidades más relevantes en el ámbito que nos concierne. Además, se plantearán entrevistas al personal sanitario que esté en contacto con la población para poder conocer una visión profesional de las causas de los déficits en los hábitos saludables que influyen en la obesidad infantil.

2.1.3. Dónde se implantará el Programa de salud

Una vez conocidos los motivos y el procedimiento de actuación, es necesario acotar una zona de trabajo. En el caso de este Programa de Salud, se diseña específicamente para la comarca del Barcelonés, concretamente, para el barrio de Fondo, colindante a la ciudad de Barcelona y perteneciente a Santa Coloma de Gramenet.La decisión de enfocar la intervención en el este lugar fue tomada porque el hecho de realizar una estancia de prácticas en el área de pediatría del Centro de Atención Primaria (CAP) del barrio en cuestión, hizo que me llamara mucho la atención los problemas nutricionales que había entre los pacientes, especialmente el alto índice de niños que llegaban a la consulta con sobrepeso y obesidad.

Efectivamente desde la dirección del CAP, confirmaron que realmente los índices de incidencia y sobrepeso de sus pacientes con edades comprendidas entres los 1-14 años superan a la media global del Instituto Catalán de Salud (ICS) para toda el área de Barcelona. No obstante, a pesar de que todas las franjas de edad presentan índices superiores a la media en estos parámetros, las intervenciones se centrarán en edades comprendidas en el rango de seis a nueve años puesto que en los datos facilitados por el centro se ve un repunte de incidencia más representativo y, además varios estudios ratifican que esta franja de edad es decisiva a la hora de afrontar esta problemática3,23,27,29. También se decide actuar en esta etapa de la infancia porque se considera un periodo crítico en el establecimiento de hábitos alimentarios y físicos debido a que los comportamientos no están plenamente establecidos y pueden ser más fácilmente modificables a través de la educación.

(15)

Muchos de los estudios ya mencionados en la bibliografía demuestran que el lugar en el que se deberá llevar a cabo la intervención educativa es, fundamentalmente, el colegio reforzado y apoyado muy de cerca por las familias en casa. No conseguiremos un buena implementación de los hábitos saludables en los niños si desde casa los comportamientos enseñados en el colegio no son reforzados. Este programa se centrará en la prevención primaria y secundaria, es decir, se crea con el objetivo de dar respuesta a las necesidades tanto de la población infantil que es susceptible de padecer sobrepeso u obesidad en el futuro como para aquellos niños que ya, actualmente, estén diagnosticados de ello. Por un lado en la población sana se centrarán las actividades de puramente preventivas y de adquisición de hábitos de vida saludables. Sin embargo, para todos aquellos escolares que estén diagnosticados de obesidad la intervención se modificará enfocándose en evitar que el problema empeore, es decir, se tratará sobre todo de evitar que la obesidad evolucione y que produzca complicaciones de salud improcedentes debido a la corta edad. En ambos casos se busca empoderar a los escolares, tratando que obtengan consciencia de sí mismos y de qué hábitos les benefician y cuáles les perjudican.

Para que este proyecto funcione y las labores realizadas en el ámbito escolar sean eficaces, debemos contar con un apoyo incondicional paterno. Por ello, dentro del presente PES se contempla impartir charlas formativas a los padres, mostrándoles la hoja de ruta del programa y cuáles deberían de ser los comportamientos que deben adoptar para reforzar y hacer útil el proyecto.

2.2. Marco Teórico

En las últimas décadas las cifras de incidencia y prevalencia de ECNT, han aumentado de forma muy representativa. Esto se debe fundamentalmente al descenso de los índices de mortalidad y fecundidad y al aumento del envejecimiento20.

Según la OMS, en el año 2008 de los 57 millones de defunciones que se produjeron a nivel mundial, 38 fueron causados por este tipo de enfermedades7. Las más representativas son: cardiovasculares, respiratorias, neurológicas, reumáticas, diferentes tipos de cáncer y diabetes tipo II. Dentro de este grupo algunas resultan más mortales que otras, así pues las cardiovasculares son las más letales, causan el 39% de las muertes, seguidas de algunos tipos de cáncer que llegan a ser la causa del 27% de las defunciones; la DMII causa el 4% y el porcentaje restante, mucho menos significativo, se divide entre enfermedades respiratorias, digestivas, neurológicas o articulares7.

(16)

y que lleguen incluso a un 20% en África, el área Mediterránea del este y el Sudeste asiático. Dentro de las ECNT, algunas resultan más mortales que otras7.

Figura1: Total de muertes por causas generales divididas por sexos en las diferentes regiones sanitarias de la OMS. 2008

En la Figura 1 se aprecian las causas de muerte a nivel mundial divididas por regiones de la OMS. El gráfico se divide en hombres y mujeres y se representan con diferentes colores las causas de la muerte en millones de personas que fallecen en estas áreas. Así pues vemos, representado en color verde, la muertes derivadas de traumatismos, en amarillo todas aquellas transmisibles, de origen materno o perinatal y nutricional. En rojo, con el porcentaje más alto, se representan las muertes consecuencia de las enfermedades crónicas no transmisibles.

(17)

2.2.1. Obesidad como problema grave de salud

Según la OMS, aproximadamente 2,8 millones de personas mueren cada año como consecuencia del sobrepeso y la obesidad. Estas muertes son consecuencia indirecta de la obesidad y consecuencia directa de las comorbilidades que produce distribuyéndose de la siguiente manera: el 44% de la mortalidad se le atribuye a la DMII, el 23% de cardiopatías Isquémicas y entre el 7-10% de algunos cánceres33.

Estas patologías producen alteraciones en el organismo a nivel metabólico y fisiológico que incrementan de forma exponencial el riesgo de sufrir ECNT, deterioro de la calidad de vida y, en última instancia, una muerte prematura. De hecho, las personas con sobrepeso y obesidad, ven reducida su esperanza de vida de 8 a 10 años en comparación con aquellas que tienen normopeso, además, por cada 15 Kg de más con respecto al perso ideal de un individuo se incrementa un 30% la posibilidad de sufrir una muerte prematura34.

Por un lado, esto es debido a que si aumenta el Índice de Masa Corporal (IMC) se produce un incremento de la TA, los niveles de colesterol y triglicéridos (dislipemias) y la resistencia a la insulina, lo que aumenta el riesgo de padecer DMII, enfermedades cardiovasculares (arteriosclerosis, trastornos protrombóticos, accidentes cerebrovasculares y cardiopatías), problemas ostopédicos (osteoartritios o tibia vara), problemas respiratorios (apnea del sueño, embolia pulmonar e hipoventilación) y algunos tipos de cáncer (endometrio, mama, colon, renal, adenocarcinoma esofágico, vesicular, biliar y pancreático). El riesgo de sufrir estas enfermedades aumentará de forma progresiva cuanto más elevado sea el IMC y cuándo más se prolongen estas cifras en el tiempo7,35,36. Por otro lado, es importante remarcar otro de los aspectos importantes en el estado de salud de las personas obesas o con sobrepeso es el área psicosocial. Es habitual que personas de estas características tengan un bajo nivel de autoestima, ansiedad o depresiones, que lejos de contribuir a mejorar el problema, lo fomentan y agravan37.

(18)

laborable2,38 .

Por tanto, viendo la cantidad de problemas que se desencadenan a raíz de la obesidad y cómo estos aumentan con el tiempo, es importante tratarla desde las edades más tempranas posibles con el fin de prevenir la aparición de discapacidades, morbilidad, calidad de vida y muerte prematura7.

2.2.2 Concepto de obesidad, sobrepeso y sobrecarga ponderal

Para poder comprender mejor esta problemática y el trabajo en sí es necesario conocer y diferenciar los conceptos de obesidad, sobrepeso y sobrecarga ponderal o exceso de peso.

Según la OMS el sobrepeso y obesidad se definen como una enfermedad crónica debida al exceso de adiposidad corporal que representa riesgos para la salud37. Habitualmente se establece en un individuo a partir de un desequilibrio positivo en la ingesta calórica, dónde la entrada de energía supere al gasto. Se manifiesta a partir de un exceso de peso y volumen corporal dónde la proporción te tejido adiposo supera los baremos prefijados según la altura, la edad y el sexo39,41. El aumento del consumo de alimentos ricos en azúcares y grasas saturadas altamente calóricos, sin un aumento equitativo de la actividad física, propician un desequilibrio positivo en la ingesta energética y en última instancia un aumento de peso17,39. Pero no solamente son los hábitos alimenticios los que desencadenan esta enfermedad si no que la influencia genética es muy importante; hasta tal punto que contribuye entre un 30-70% en la determinación de la obesidad de una persona18.A parte de ello, las conductas y los hábitos diarios poco saludables son los verdaderos causantes de que los índices de prevalencia e incidencia de obesidad y sobrepeso se disparen, siendo por tanto, un foco de actuación clave en la lucha contra la enfermedad.

(19)

Tabla 1: Clasificación completa del IMC según la OMS

IMC (Kg/m

2

)

CLASIFICACIÓN

>50

Obesidad grado 4 // Obesidad extrema

40 - 49.99

Obesidad grado 3 // Obesidad mórbida

35 – 39.99

Obesidad grado 2

30 – 34.99

Obesidad grado 1

27 – 29.99

Sobrepeso grado 2

25 – 26.99

Sobrepeso grado 1

18,5 – 24,99

Normopeso

17 – 18.49

Delgadez grado 1

16 – 16.99

Delgadez grado 2

< 16

Delgadez grado 3

Tabla 2: Clasificación simple del IMC según la OMS

IMC (Kg /m

2

)

CLASIFICACIÓN

> 30

Obesidad

25 – 29.99

Sobrepeso

18.5 – 24.99

Delgadez grado 2

< 18.5

Delgadez

En adultos se considera sobrepeso cuándo el IMC se encuentra entre 25 Kg/m2 y 30 Kg/m2 mientras que obesidad se considera cuando el IMC de una persona es igual o superior a 30 Kg/m2 8.

(20)

El IMC, es también la medida que se utiliza para valorar el estado nutricional de la infancia (obesidad, sobrepeso y desnutrición). Sin embargo, no es un indicador del todo fiable y necesita tener en cuenta ciertos aspectos, entre los que se encuentran tres fundamentales: un indicador antropométrico apropiado, una población de referencia con la que comparar los índices individuales de los niños y unos puntos de riesgo que identifiquen puntos clave para el sobrepeso y obesidad14. Con respecto al primero de los aspectos, se trabaja con el IMC, pero es un dato muy variable a lo largo de la infancia y de la adolescencia debido a la evolución del desarrollo del tejido adiposo. Durante el primer años de vida se produce un incremento rápido: el valor promedio pasa de ser 13 Kg/m2 al nacer a 17 Kg/m2 a los 12 meses de vida. Posteriormente se produce un descenso hasta 15,5 Kg/m2 de media a los 6 años, seguido de un importante repunte a partir de esa edad, el denominado como rebote adiposo, hasta alcanzar valores de 21Kg/m2 a los 21 años19,43,44.

En la Tabla 3, aparecen los valores establecidos, según la IOTF, como sobrepeso y obesidad en niños, diferenciados en grupos de edad y sexos. También, es muy importante tener en cuenta que si se produce una alteración del rebote adiposo y se adelanta a los 5 años o menos, el aumento del IMC será desmesurado a partir de los 8 años y se aumentan exponencialmente las probabilidades de ser obeso. Además, el IMC también varía en relación con el sexo y el estadio puberal lo cual hace que se necesiten referentes adecuados40.

Tabla 3: Valores de obesidad y sobrepeso en niños según la IOTF.

Edad (años) IMC Sobrepeso IMC Obesidad

Chicos Chicas Chicos Chicas

(21)

9 19.10 19.07 22.77 22.81 9.5 19.46 19.45 23.39 23.46 10 19.84 19.86 24.00 24.11 10.5 20.20 20.29 24.57 24.77 11 20.55 20.74 25.10 25.42 11.5 20.89 21.20 25.58 26.05 12 21.22 21.68 26.02 26.67 12.5 21.56 22.14 26.43 27.24 13 21.91 22.5 26.84 27.76 13.5 22.27 22.98 27.25 28.20 14 22.62 23.34 27.63 28.57 14,5 22.96 23.66 27.98 28.87 15 23.29 23.94 28.30 29.11 15.5 23.60 24.17 28.60 29.29 16 23.90 24.37 28.88 29.43 16.5 24.19 24.54 29.14 29.56 17 24.46 24.70 29.41 29.69 17,5 24.73 24.85 29.70 29.84

18 25 25 30 30

2.2.3 Criterios para clasificar como obesos a los niños

Si para la edad pediátrica se aplicaran los mismos valores de IMC, que para un adulto, estaríamos considerando que gran cantidad de niños tendrían normopeso cuando en realidad su peso es excesivo aunque, como norma general, se considera que un niño es obeso cuando supera el en un 20% su peso ideal45.

No obstante, a la hora de catalogar el peso de un niño ,deberíamos de tener en cuenta dos casos: - Niños menores de dos años. En edades inferiores a 24 meses no existe una definición clara de

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- Niños y niñas de complexión atlética. Tienen mayor peso en relación a la estatura debido al aumento de la masa muscular magra. Tienen el riesgo de ser considerados falsamente con sobrepeso y para evitarlo se ha de recurrir a valoraciones directas del tejido graso40.

Clasificar de forma errónea el peso de un niño puede traerle consecuencias graves para su salud. Por ello, desde hace años se ha trabajado en la creación del mejor sistema de medición. Se han elaborado tablas con una serie de curvas de percentiles que determinan el peso de un niño utilizando su edad y datos específicos según sexo.

En España, la Fundación Obergonzo creó unas tablas a partir de las curvas de Hernández, creadas en 1988 a partir de una epidemia de obesidad, que fueron publicadas en el 2004 y definen al sobrepeso como todos aquellos valores de IMC que superen el percentil 85 y como obesidad aquellos que superen 97.

Desde Estados Unidos y Canadá, se proponen las curvas creadas por el Centre for Disease Control

and Prevention, que establecen el percentiles para sobrepeso en 85 y 95 para obesidad.

La IOTF, también propone en el año 2000 sus propias curvas de medición creándolas a partir de los datos de varios países representativos a partir de una proyección matemática que tuviera en cuenta todas las posibles curvas calculables. Se establecieron los parámetros que coincidieran con el IMC correspondiente a sobrepeso (IMC> 25 Kg/m2) y obesidad (IMC >30 Kg/m2) desde los 18 años hacia edades anteriores38. En el año 2010 Redondo mejoró las curvas existentes hasta el momento permitiendo transformar los valores del IMC en una de las 10 categorías de peso establecidas por la OMS a partir del punto correspondiente a la edad e IMC del individuo.

La OMS, en el año 2007 publicó una nueva forma de medición del exceso de peso en niños de cinco a 19 años estableciendo un valor estándar y a partir de ahí, se consideraría sobrepeso todo lo que superara una desviación y obesidad los valores que la superaran en dos desviaciones. Sin embargo, a pesar de su simplicidad, es el parámetro menos utilizado para catalogar la obesidad40,46.

(23)

2.2. 4. Prevalencia de la Obesidad

La prevalencia de obesidad se ha incrementado en todas las edades de forma alarmante en las últimas tres décadas2,25. Tal ha sido el aumento que ha alcanzado proporciones epidémicas y es, actualmente, reconocida como uno de los problemas de salud más importantes en el mundo, de hecho, la OMS en su 57º asamblea celebrada en el año 2004 denominó a esta enfermedad como La

epidemia del S. XXI; otros organismos como la IOTF, también la categorizan de esta manera2,4,13.

Según datos de la OMS en el año 2014, 600 millones de adultos –mayores de 18 años- eran obesos y alrededor de 1,9 billones tenían sobrepeso. Por tanto, aproximadamente el 13% de la población mundial es obesa (11% hombres, 15% mujeres) Figura 2 y un 39% (38% hombres, 40% mujeres) tiene sobrepeso(8) Figura 3. En las En el mismo estudio realizado por la OMS en el año 2008, se estimó –siempre en mayores de 18 años- que 475 millones de personas eran obesas y 1,5 billones tenían sobrepeso9,10 y si nos remontamos al año 2002, el mismo estudio registraba 300 millones de personas obesas en el mundo, lo cual deja aún más claro cómo en los últimos años la tendencia alcista de la enfermedad se ha disparado40.

Figura 2: Prevalencia de Obesidad en población mayor de 18 años en 2014

Figura 3: Prevalencia de sobrepeso en población mayor de 18 años en 2014

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La OCDE, también ha publicado balances de la situación de la obesidad en los países que la componen, así para el año 2011 estableció que un 53% de la población adulta que conforma estos países tiene sobrepeso o es obesa y matiza que más del 50% de la población de no menos de 20 países que la componen tienen exceso de peso. Sostiene que si se hiciera una media global de todos los países integrantes, el 18% de sus habitantes son obesos48. Este último dato se puede apreciar en la

Figura 4, en la que el promedio de obesidad de todos los países se muestra en color amarillo;

además, también es posible apreciar que la diferencia de prevalencias por sexos no es especialmente significativa en la mayoría de los países.

Figura 4: Cifras de obesidad en población adulta (más de 15 años). OCDE. 2011.

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Figura 5: Tendencias futuras de obesidad. OCDE.

A nivel europeo la OMS estima en el año 2014 que un 55 % de la población tiene sobrepeso y un 21% de la población adulta sufre obesidad11. Además los últimos datos estadísticos sitúan a Europa como una de las regiones de la OMS dónde más rápidamente ha aumentado la prevalencia de obesidad, como se ve en la Figura 6 y, al igual que sucede en el resto del mundo, este aumento no es equitativo en cuánto al género, un 10-27% de los hombres y un 38% de las mujeres europeas padecen esta enfermedad11.

Figura 6: Prevalencia de obesidad en mayores de 18 años, según la OMS en Europa. Comparativa años 2010-2014

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Tal y como se puede apreciar en la figura 4, a nivel mundial las mujeres presentan mayores tasas de obesidad que los hombres. Según la OMS, en 2014 el 11% de los hombres y el 15% de las mujeres del mundo eran obesos y el 38% de los hombres y 40% de las mujeres presentaban sobrepeso8. Sin embargo, es muy importante remarcar que la obesidad en el colectivo masculino se ha incrementado mucho durante los últimos años, incluso la OCDE, estima que en algunos países ha aumentado más en el colectivo masculino que en el femenino.

Si nos centramos en España, vemos como la prevalencia de obesidad y sobrepeso es un problema muy prevalente que ha aumentado de un 7% a un 17% y se estima que dos de cada tres personas tienen sobrepeso y una de cada seis obesidad. Según la OMS, en el 2014, más de la mitad de la población española mayor de 18 años tiene un peso por encima de los valores considerados óptimos: el 45,5% de los hombres y un 29,9% de mujeres tienen sobrepeso, mientras que el 17% de los hombres y un 14% de las mujeres tienen obesidad11.

2.2.5 Prevalencia de la obesidad infantil

Una de las particularidades de esta enfermedad es que afecta a toda la población independientemente de la edad. A pesar de que establecer una comparativa de obesidad entre diferentes países o regiones resulta complicado debido a la utilización de diferentes sistemas de medición2, existe suficiente evidencia científica que prueba un crecimiento muy rápido en las tasas de prevalencia de obesidad y sobrepeso. De hecho, desde hace 30 años, la franja de edad dónde más altos niveles de incidencia se han registrado, es en la edad pediátrica, especialmente en los países desarrollados1,35. Un ejemplo de ello es la región sanitaria europea de la OMS dónde el ccrecimiento interanual de prevalencia de obesidad era de 0.2% en los años 70, aumentó a 0,6% en los años 80 y de 0,8% a mediados de los 90, alcanzando incluso el 2% en la primera década del nuevo milenio40.

La IOTF realizó un estudio comparativo de datos recientes de estudios mundiales relevantes a partir de lo que concluyó que la tendencia alcista de la enfermedad se mantiene distribuyéndose de manera muy desigual en el mundo. Remarca que el 22% de los niños en edad escolar a nivel mundial tiene sobrecarga ponderal, es decir, son obesos o tienen sobrepeso. Sin embargo, aclara que esta es una cifra media orientativa puesto que existen grandes diferencias entre las diferentes regiones sanitarias

Figura 7. Así por ejemplo, en la región Americana la cifra asciende al 33% de niños con exceso de

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Figura 7: Prevalencia de obesidad y sobrepeso en escolares (5-17 años) en las regiones del mundo. IOTF.

Según informes del año 2010 de la OCDE, en el mundo hay 200 millones de niños con sobrecarga ponderal, de los cuales entre 40-50 millones son obesos(19)(44). Otro dato representativo es la cantidad de menores de 5 años obesos que se cifra en 40 millones en el año 201150.

A nivel europeo, la OMS establece que 12 millones de niños tienen exceso de peso (el 20 % de los escolares), de los cuales según la IOTF y la OMS un tercio son obesos1,7. Los índices más altos los encontramos en la región mediterránea dónde las prevalencias, incluso, superan el 35% y los datos más bajos de incidencia los encontramos al norte de Europa dónde el porcentaje de niños con esceso de peso se establece nentre el 15 y 20%48,51. En las siguientes figuras podremos ver la distribución de prevalencias de obesidad y sobrepeso en niños de siete a 11 años Figura 8 y de 13 a 18 años

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En general, España en comparación con ele resto de los países de la OCDE, y de la región sanitaria de la OMS, tiene unas tasas de obesidad superiores a la media y si nos centramos en niños, estas se disparan siendo superadas únicamente por países como Grecia, Malta, Estados Unidos y Reino unido22,25,52.

Según el informe FAROS, realizado por el Hospital Sant Joan de Dèu basándose en los datos de la Encuesta Nacional de Salud Pública de 2006, se constata que a pesar de que la mayor parte de los niños tienen un peso adecuado para su edad y talla, un 18, 6% de los niños tienen sobrepeso y 8,9 obesidad, lo cual implica que un 27,6% de los niños con edades comprendidas entre los 2 y los 17 años superaban su peso ideal37.

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Figura 10: Evolución de la obesidad y el sobrepeso en niños españoles de 2 a 17 años.

La IASO, realizó en 2012 un nuevo estudio sobre obesidad y sobrepeso a partir del cual se dedujo que el 32,3% de los niños varones entre 8 y 17 años tenían sobrecarga ponderal; de ellos un 24,6 % tenían sobrepeso y un 7,7% obesidad. En cuanto a las niñas en esa franja de edad el 29,5 tenían exceso de peso: 9,5% obesidad y 20% sobrepeso53.

La (AESAN), realiza dos estudios de suma importancia en relación a la obesidad y sobrepeso infantil. El primero de ellos es el Thao- Salud infantil, enmarcado dentro de la estrategia NAOS, que concluye que el 21,2% de los niños españoles presentan sobrepeso y el 7,1%, obesidad. Además, especifica que no en todas las franjas de edad los niveles de prevalencia y obesidad se distribuyen igual, de tal modo que el rango de edad que va desde los seis a los nueve años es el más prevalente con un 31,3% de los niños presentando sobrecarga ponderal16.

El segundo de los estudios, ALADINO, se enmarca en la iniciativa COSI European Chilhood Obesity

Surveillance Iniciative y obtuvo resultados diferentes según el género, siendo la sobrecarga ponderal

más alta en niños que en niñas. No obstante y en líneas generales concluyó que el 44,5% de los escolares de seis a nueve años tenían exceso de peso, el 26,6 % se correspondería a la prevalencia de sobrepeso y el 18,3% a obesidad15. Además, este estudio habló de cómo un entorno social desfavorecido a nivel educativo y económico propicia que tanto niños como niñas tengan exceso de peso.

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1993 hasta la actualidad por sexos y por grupos de edad y la Figura 12, que muestra los mismos datos, pero para el sobrepeso. Al analizar estas gráficas, se aprecia como las prevalencias de obesidad para niños y niñas, en la actualidad son prácticamente iguales, mientras que encontramos un mayor número de niños con sobrepeso. Comparando las franjas de edad, dónde se registra mayor índice de prevalencia es en ambos casos –tanto en obesidad como en sobrepeso- en niños de seis a 10 años. No obstante, es necesario remarcar que un registro mayor de niños obesos de dos a cinco años, no es significativo debido a la rápida evolución fisiológica y a que los elementos de medición para estas edades son muy imprecisos.

Figura 11. Tendencias de obesidad infantil en España, según la IOTF. (1993-2011)

Figura 12. Tendencias de sobrepeso infantil en España, según la IOTF. (1993-2011)

(31)

respecto al anterior estudio existente3. Durante este periodo, se produce un aumento exponencial muy significativo en la presencia de esta enfermedad en la población infantil catalana. Entre los años 2011-2012 se realiza un nuevo estudio la Encuesta de Salud de Cataluña con el objetivo de reevaluar la prevalencia de obesidad y sobrepeso en la misma sociedad a niños entre los 2 y 14 años obteniéndose como resultado que un 15,4% son obesos (15,5 niños, 12,8 % niñas) y un 20,2% tienen sobrepeso18 .

Por franja de edad, según la Encuesta Nacional de Salud de Cataluña, se aprecia como el grupo con mayor problemática de sobrecarga ponderal es el de los niños de ambos sexos con edades comprendidas entre los seis y los nueve años. Para este grupo de edad, es preciso hacer distinciones en cuanto a género, ya que existe un mayor porcentaje de niñas con sobrepeso (25,1 de niñas frente a un 19,3% niños) mientras que con la obesidad ocurre lo contrario y son los niños los que tienen prevalencias más altas. (18, 6% de los niños catalanes obesos, frente a un 16,3% de niñas)

2.2.6. Causas de la epidemia de la obesidad infantil

La obesidad se ha convertido en una epidemia de enormes dimensiones, tal es así que desde instituciones como la OMS o la IOTF, se la considera como una de las epidemias de mayor importancia del siglo XXI2-5. A lo largo de las últimas tres décadas, ha pasado de ser considerada como una cuestión estética a un asunto de vital importancia para la salud pública20.

(32)

enfermedad únicamente a partir de los componentes biomédicos y es imprescindible para su completo conocimiento, valorar los factores extrínsecos61.

Por tanto, los agentes extrínsecos de la obesidad, son de vital importancia para el desarrollo de la enfermedad a pesar de que la carga genética implícita en la persona, es un factor facilitador muy importante. Esto es, un individuo con predisposición genética al exceso de peso lleva inherente factores que aumentan las posibilidades de sufrir una enfermedad relacionada con ello. No obstante y a pesar de esta premisa, los condicionantes extrínsecos son clave a la hora del desarrollo de la enfermedad y es que se estima que entre un 95-99% de los casos de obesidad tengan como agente causante el estilo de vida de la persona62.

El estilo de vida actual ha propiciado que los aspectos psicosociales, ambientales y culturales de las personas se modifiquen debido a los cambios económicos, demográficos y conceptuales tan fuertes que se han producido en las últimas décadas. Estos cambios conocidos como factores obesogénicos, incluyen elementos como la urbanización masiva, la globalización, avances tecnológicos causantes, en muchos casos, de la modificación de rutinas que han modificado el día a día en pro de una vida más sedentaria como es el caso de la modificación de las formas de desplazamiento y el cambio en la forma de diversión que en los niños actuales pasa, prácticamente, en su mayoría por aparatos tecnológicos como la televisión o videojuegos63-65 .

Así mismo, los cambios a nivel ambiental y social ligados al desarrollo de las sociedades han traído consigo una modificación en los patrones nutricionales. La forma en la que las personas se alimentan ha evolucionado mucho durante los últimos años. La revolución industrial permitió la elaboración de grandes cantidades de comida con precios más asequibles, las empresas manufacturadas elaboraban productos con escaso valor nutricional y elevado aporte energético. Además los horarios laborales y la modificación de las estructuras familiares tradicionales en pro de las monoparentales o dónde ambos progenitores trabajen fuera del hogar, fomentan la aparición de restaurantes de comida rápida y tiendas de comida precocinada, dónde se puede comer barato, sentirse saciado y no perder tiempo6,55.

Estos cambios sociales implican que el tiempo que los padres pueden dedicar al cuidado de sus hijos se haya visto disminuido y por tanto, la formación sobre hábitos de vida saludables de los niños esté incompleta y por ello no tengan implantados correctos hábitos alimenticios ni saludables66-68.

(33)

porcentaje significativo de familias ha disminuido con lo cual, la cantidad de dinero destinada a la alimentación se ve reducida, eliminando en muchos casos de la dieta productos saludables cuyos costes son más elevados sustituyéndolos por otros saciantes, con alto aporte calórico y pocos nutrientes que fomentan que el niño realice dietas hipercalóricas, ricas en grasas y bebidas azucaradas54,64,67,69.

Es importante destacar en este aspecto que si uno de los dos progenitores tiene obesidad o sobrepeso, especialmente si se trata de la madre, los niños tienen entre tres y cuatro veces más de posibilidades de ser obesos5,12,62. Esta circunstancia puede ser achacada a la carga genética, sin embargo, la relación causal establecida radica fundamentalmente en los hábitos de vida paternos poco saludables.

Otro de los factores influyentes en los casos de obesidad y sobrepeso infantil tienen que ver con la falta de horas de sueño de los niños, ya que se ha demostrado que si duermen poco las probabilidades de tener exceso de peso aumentan5,14,52. Nuevamente, esta premisa se relaciona directamente con los hábitos de vida familiares incorrectos.

2.2.7. Complicaciones de la obesidad en niños y adolescentes

La obesidad infantil genera una serie de problemas que van más allá de lo visible y que afectan a todos los aspectos que conforman al niño deteriorando su calidad de vida.

Aquellos que de niños tuvieron o sobrepeso u obesidad son mucho más propensos a permanecer obesos en la edad adulta y las posibilidades de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles aumenta también de forma significativa.

A nivel sanitario, las complicaciones que se pueden dar en niños obesos pueden ser urgencias médicas o comorbilidades no urgentes desarrolladas con el paso de los años.

Algunas de las emergencias médicas relacionadas con la obesidad de niños y adolescentes son: la hiperglucemia hiperosmolar, la cetoacidosis diabética, la embolia pulmonar y la miocardiopatía de la obesidad70.Sin embargo, además de las urgencias médicas que pueda producir la obesidad, existen una serie de comorbilidades secundarias a la obesidad que requieren de seguimiento médico riguroso como son: epifisiólisis de la cabeza femoral, enfermedad de Blount, síndrome de la apnea obstructiva del sueño, esteatohepatitis no alcohólica, colelitiasis, síndrome metabólico, acantosis nigricans, síndrome del ovario poliquístico y DMII.

(34)

asociación entre estas comorbilidades se ha visto fuertemente establecida para niños y adolescentes en diferentes estudios67,71,72.La DMII, generalmente se daba en personas adultas de 30-40 años, sin embargo, en las últimas décadas coincidiendo con el repunte en las incidencias y prevalencias de obesidad infantil, la edad del debut diabético en muchos casos se ha reducido a la infancia o adolescencia7,60.

Otro de los puntos importantes a tener en cuenta son las alteraciones psicosociales que se generan en el niño. Además, es, a esta edad, cuando una persona tiene más susceptibilidad a la estigmatización y discriminación social lo cual hace que la calidad de vida disminuya.

Los problemas psicosociales derivados de la obesidad o el sobrepeso, son grandes causantes de morbilidades inmediatas, es decir, mientras que otras comorbilidades no aparecen hasta que han transcurrido unos años, los efectos de las afectaciones emocionales son inmediatos. Así la baja autoestima, la preocupación por la imagen corporal, los estados depresivos, tristeza, incremento de realizar conductas de riesgo, introversión, timidez repentina, bajo rendimiento escolar o el aislamiento, son los primeros efectos que el exceso de peso pone de manifiesto en los niños que sufren obesidad o sobrepeso27.

Otro de los puntos a tener en cuenta sobre las alteraciones psicológicas en niños con exceso de peso es que estas contribuyen a agravar y a perpetuar la situación. Por tanto, si un niño tiene alterada la parte referente al ámbito psicosocial, su estilo de vida inadecuado y su hábitos no saludables, seguirán e, incluso, se reforzarán ya que se refugiará en ellos para aislarse de la sociedad y evitar así pasar la vergüenza que les supone enfrentarse a la sociedad26,61.

2.2.8. Epidemia de obesidad infantil: detonantes y prevención

Como se ha visto previamente las condiciones genéticas de una persona, son elementos clave para el desarrollo de enfermedades que impliquen un exceso de peso. No obstante estos factores no son lo únicos implicados en el desarrollo de las mismas, de hecho, los factores extrínsecos de una persona tales como su estilo de vida o hábitos actitudinales especialmente en lo referido a la actividad física y a la alimentación son fundamentales a la hora de tener sobrecarga ponderal. Estos factores extrínsecos, actitudinales de una persona, son los denominados determinantes sociales de salud. La OMS, los define como “el conjunto de circunstancias en que las personas

nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud.” También especifica que

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El sobrepeso y la obesidad son, en gran, medida situaciones que se pueden prever analizando el comportamiento de los individuos y por ello, a través de las actuaciones de educación sanitaria se puede conseguir que no aparezca la sobrecarga ponderal ni las comorbilidades derivadas de ella. La OMS aconseja dirigir las intervenciones a aquellos factores y comportamientos considerados de riesgo. Recomienda centrar los planes de actuación en la reducción del aumento de peso de los escolares durante el máximo tiempo posible lo que implica que el niño, a medida que vaya desarrollándose, conseguirá llegar a su peso ideal. Si a partir del trabajo de prevención se consigue reducir en un 5% el peso del individuo, se producirá una disminución significativa en la probabilidad de sufrir complicaciones y un aumento en la calidad de vida73.

La obesidad se establece como uno de los retos más importantes para tratar por los organismos públicos competentes, debido a que las repercusiones que produce la sobrecarga ponderal en escolares afecta tanto al ámbito clínico como al psicosocial. Por tanto, la obesidad puede considerarse como una enfermedad que afecta a la totalidad de la persona a corto y largo plazo y por ello requiere de un abordaje global, multidisciplinario y multisectorial. Es decir, se requerirá la coordinación de un variopinto grupo de profesionales que aborden cada uno el tema desde su propia perspectiva aportando los beneficios y conocimientos de su área de conocimiento2.

La sobrecarga ponderal comienza a producir efectos nocivos para la salud al poco tiempo de establecerse en un individuo y a partir de ese momento las comorbilidades asociadas se irán desarrollando rápidamente. Es decir, para evitar la aparición de situaciones de baja autoestima, ansiedad, malos hábitos en el estilo de vida y el posterior diagnóstico de enfermedades crónicas como la HTA, DMII, dislipemias, arteriosclerosis entre otras, es necesario plantear la actuación desde un enfoque preventivo4,18,62.

Otro factor muy importante a tener en cuenta es que los determinantes de salud de un niño son un constructo que se forja a lo largo de los años y que depende en gran medida del ambiente que le rodea. Así pues hemos de considerar todo aquellos elementos que rodean al niño como focos posibles de actuación para la prevención de la adquisición de hábitos no saludables; se incluirían aquí todos aquellos aspectos que de una forma u otra tuvieran contacto con la persona desde el parque o el barrio hasta el pediatra, familia o colegio58. No obstante el abordaje en muchos de estos campos resulta inviable debido a la dificultad y poca efectividad que supondrían las actividades. Por ello los focos dónde más eficaces y eficientes resulta realizar tareas de prevención de la obesidad son aquellos ámbitos con los que le niño tiene más contacto; así pues los esfuerzos de prevención de obesidad y sobrepeso infantil en este plan de salud irán fundamentalmente destinados, a parte de al propio niño desde la consulta, a la familia y al colegio.

(36)

focos de prevención: niño, colegio y padres ya que así se logrará una sinergia que aumentará en gran medida el éxito del programa de salud. Para que estas actuaciones sean realmente exitosas, han de fundamentarse en técnicas educativas que modifiquen aquellas conductas nocivas para la salud, especialmente han de hacer hincapié en los malos hábitos a nivel nutricional y de actividad física. A partir de la experiencia de la realización de diferentes estudios, se ha demostrado que las acciones dirigidas a la prevención son las más eficaces a la hora de tratar problemas de obesidad y sobrepeso7,18,59. Lo ideal es que estas acciones de prevención y empoderamiento a través de la educación, estén enfocadas a los colegios, ya que es el lugar que el niño asocia más directamente con la adquisición de nuevos conocimientos. No obstante, estas intervenciones para ser verdaderamente útiles han de reforzarse en el hogar; los padres deben de ser una parte activa del proceso de adquisición de nuevos hábitos24,60.

Por ello la tendencia implantada en los últimos años es multifactorial, es decir, el eje central de actuación es el ámbito escolar que incluye diversas actividades que promueven la adquisición de hábitos saludables tanto a nivel físico como nutricional que se complementan a través de otras catalogadas como refuerzos en su entorno social más cercano, la familia42. Estas también serán las directrices a seguir por el presente programa de salud.

2.2.9. Impacto económico de la obesidad

Lo primero que se ha de tener en cuenta en este aspecto es que el objetivo de todo sistema de salud no es disminuir el gasto de la enfermedad si no mejorar la salud de la población a la que presta servicios sanitarios optimizando al máximo los recursos de los que dispone24.

Por ello, estimar, en términos económicos, cual es la carga de la enfermedad es una de las tareas con más arraigo dentro de la economía de la salud. Calculando estos gastos, es posible conocer el volumen de recursos que una nación destina a un determinado problema de salud y, además, permite establecer comparaciones entre las diferentes enfermedades y los gastos que estas suponen a cada país2,24.

Debido a esto, actualmente existe gran cantidad de bibliografía que mide el impacto económico de la obesidad en la edad adulta, sin embargo, son pocos los estudios referidos exclusivamente a las edades pediátricas.

(37)

nivel mundial es realmente elevada. De hecho, según los últimos informes de la IOTF, debido al creciente índice de prevalencia e incidencia de la enfermedad, se calcula que las partidas presupuestarias medias estatales aumenten en un 8% a nivel mundial34.

Existe, no obstante una paradoja económica al respecto y es que si de repente desaparecieran todos los obesos, a largo plazo los costes económicos serían mucho más elevados ya que las personas vivirían más años y se deberían de abordar problemas de salud derivados de esta longevidad24,41. En España, en Ministerio de Sanidad, estimó para el año 2012 que los costes asociados a la obesidad representan un 7% de los gastos anuales, lo que se traduce en un coste de 2500 millones de euros anuales. Estos costes se pueden ser de tres tipologías dependiendo de su origen. Por un lado están los costes indirectos como pueden ser bajas laborales o incapacidades que suponen un gasto total de 1606 millones de euros; están también los gastos directos de la enfermedad (gasto sanitario específico de esta patología) que supone 28, 3 millones de euros y por otro lado, están los gastos derivados de las comorbilidades que se producen a partir de esta patología de base que generan un gasto de cerca de 1000 millones de euros. Entre las comorbilidades que requieren de mayores inyecciones económicas por parte de las arcas del estado esta la diabetes con 225,2 millones de euros, enfermedades tipo cardiovasculares con 566,45 millones, las dislipemias captaron 59,89 y las enfermedades musculo esqueléticas con 25,06 millones de euros42.

(38)

2.2.10. Tratamiento de la obesidad a través de la educación sanitaria en ejercicio físico y alimentación

Tratar la sobrecarga ponderal es algo complicado, no hay estipulados unos parámetros que garanticen una reducción del problema. No obstante, si que se establecen tres pilares angulares en base a los cuales incidir para conseguir una mitigación del problema y son: el ejercicio físico, la dieta y una modificación de los hábitos cotidianos74.

Se sabe también que la mejor forma de abordaje del problema a partir de sus tres vertientes pasa por la adquisición de conocimientos a partir de un esfuerzo pedagógico. Es decir, a partir del momento de la escolarización, cuando los niños adquieren las capacidades necesarias de comprensión y afianzamiento de hábitos, se debe hacer hincapié en la teoría que da lugar a un estilo de vida saludable que deberá acompañarse de algún tipo de actividad más amena de carácter lúdico, con el fin de reforzar los conocimientos teóricos.

Por tanto, se deduce que la mejor técnica de tratamiento del exceso de peso, pasa por la prevención a partir de la cual se fomenten estilos de vida saludables que se puedan prolongar en el tiempo. A partir de aquí, se contempla el uso de un PES como la herramienta más idónea para abarcar el tratamiento de todos los ámbitos que requiere la problemática de la sobrecarga ponderal75.

Esta metodología pretende guiar a las personas hacia un mejor estado de salud individual y colectivo mediante la modificación de conductas no beneficiosas. Para ello, trata de mejorar los conocimientos de la población en lo referido a su propio estado de salud permitiéndoles tomar consciencia de sí mismos y fomentar la implantación de hábitos saludables en sus tareas cotidianas. Todos los esfuerzos realizados a partir de esta metodología, van destinados a la instauración de hábitos que velen por la buena salud de la población. Sin embargo,para la consecución de estos objetivos, es imprescindible no sólo transmitir información si no también motivar y guiar a la población en el desarrollo de habilidades tanto sociales como personales que les permitan incrementar su autoestima y por ende se facilite el camino hacia una vida más saludable4,16, 58. Además, una intervención deeducación sanitaria implica un previo estudio exhaustivo del lugar de actuación, es decir, antes de saber cómo actuar se han de identificar correctamente los puntos susceptibles de mejora mediante un análisis de las condiciones sociales, ambientales, económica, educacionales y comportamentales del entorno y los pacientes afectados14.

(39)

Un programa de salud es, por tanto, una herramienta que trata de desarrollar y alcanzar objetivos relacionados con problemas concretos que se tratan de solucionar a partir de actividades creadas en base a una planificación organizada y coherente organizadas en función de los recursos necesarios y viables con el fin de mejorar la salud de esa comunidad en concreto.

2.2.11. El proyecto: Un Programa de Atención para la Salud destinado a la prevención de la obesidad y el sobrepeso infantil a partir del control de sus índices de prevalencia e incidencia.

Como se ha podido observar la obesidad representa un problema de gran importancia tanto a nivel mundial, nacional como regional. Es por ello por lo que se ha decidido enfocar el presente Trabajo Final de Grado en la creación de un PES que logre reducir las tasas de incidencia y prevalencia de obesidad y sobrepeso infantil.

Con este proyecto se pretende, fundamentalmente, modificar los hábitos no saludables del día a día de los escolares con la intención de reducir las tasas de incidencia y obesidad asociadas a la obesidad y al sobrepeso. Además, si se logra la implantación de hábitos de vida saludables en niños, se conseguirá disminuir el riesgo potencial de que sufran a medio y largo plazo enfermedades crónicas directamente asociadas con la sobrecarga ponderal.

El programa nace como respuesta a las necesidades de toda aquella población en edad escolar que sufre problemas de obesidad y sobrepeso o que son susceptibles de padecerlas en un futuro. Se plantea llevar a cabo a partir de la atención primaria implantando desde este ámbito medidas que contribuyan a prevenir y mejorar la problemática según los requerimientos y circunstancias específicas de Fondo.

Tras analizar el estado de la obesidad y el sobrepeso tanto a nivel mundial, nacional como local, es relevante destacar que el rango de edad dónde más preocupantes son los índices de incidencia y prevalencia de sobrecarga ponderal infantil es entre los seis y los nueve años y es por ello por lo que se decide establecer como población diana a los escolares incluidos en esta franja de edad residentes en el distrito de Fondo.

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Referencias

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