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Opinión - Sociedad Argentina de Botánica

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Bol.Soc. Argent.Bot. 33 (3-4): 207-213. 1998

OPINION

EL

FUTURO DE LA

TAXONOMIA

PorROBERTO KIESLING’

Este cambio drástico seestá elaborando desde

El siguientecomentarioserefierea lapropuesta

dereemplazarelCódigoInternacional deNomen- 1985 por una comisión,constituida por represen-datura Botánica (ICBN)porunBiocódigo, yaotros tantesde lascincoentidades queregulanlos dife-temas anexos. De aprobarse estas modificaciones, rentes códigos (Introducción al Draft Biocode constituirían una verdadera revolución en la no- Grater, 1996y Hawksworth&MeNeill, 1998).De menclatura. Estaspropuestasseránconsideradas acuerdo a las publicaciones citadas,la Asamblea

en el Congreso Internacional quese hará en el Generalde laIAPTen 1993, en Tokio,dio su

apro-Missouri BotanicalGarden,en1999,yse propuso baciónparaestudiar la«armonizacióndecódigos». ponerlosenvigenciadesde elprimerdía delpróxi- Segúnsusopositores, esta votaciónse hizocon el 1

mosiglo,ode otroañopróximo("200n").

La mayoría de nosotros no hemos intervenido en las modificacionesal ICBN, ya que confiamos

enungrupo deespecialistas,queenforma gradual digos(Brummitt, 1997).

yrazonableintrodujeron cambios enesta conven¬ ción centenaria.En otras palabras, somosusuarios

delCódigo,al que tenemoscomo unaherramienta

útil,graciasa la cual los nombres tienen una relati¬ va estabilidad.

desconocimientogeneral de la comunidad botáni¬

caalrespecto yaquesólo se autorizó a la Comisión aestudiar los «problemaslimítrofes» entre los

có-En losúltimosañoshanaparecido diversosartí¬

culosen proo encontradelBiocódigo,básicamente en la revista Taxon, pero últimamente en varias otras.Deseraprobadas este código único,debere¬ mos aprender y aplicar muchosconceptos

distin-Peroahoraes diferente. Se proponeuncambio tos, pero sin olvidar los actuales, que seguirían .tan profundo- quedebemos Considerarloyvotaren aplicándose paralos nombrespublicadosantes.

consecuencia. Recordemos que nosólo lossocios

de la IAPT (International Association for Plant (Introducción alDraft BioCode, 1996):

Losargumentosa favorson básicamente cinco

Taxonomy) tienen voto, sinotambién cada herba¬

rioque tengasusigla registrada. 1)El cambiodelosconceptossobre los Reinos. 2) La unidad de la biología, tal como ya fue

adoptada mayormenteenla enseñanza.

3) La imagende fragmentación dela biología, que esconsecuenciade ios diferentesCódigos.

4)El problemade organismostratados bajo más queuncódigo(losprotistas,).

5) Lanecesidad de tener elsistema mássimple

Hawksworth & McNeill, 1998).Nosóloremplaza- posible, pensando en la escala de biota aún no

ríaal ICBN, sino tambiénotros cuatro:elzoológico descripta y la escasez de literatura y colecciones

(International Code of Zoological Nomenclature), disponibles en los países con mayor riqueza de elbacteriológico (BacteriologicalCode),elInterna¬

tionalCodeof NomenclatureforCultivated Plants ELBIOCODIGO

La modificación más importante, con posibili¬ dadesdeimponerse, eselreemplazodelICBNpor

el «Biocódigo».De éste últimosepublicaronvarios borradores (Greuter et. al., 1995; 199’6 y

especies.

Tambiénse ha mencionado lainconvenienciade y las Rules of Virus Classification and Nomen- géneros y especies del mismo nombre (uno enel clature/Sinduda loscódigosbotánicoyzoológico reinoanimalyotroen elvegetal, porejemplo)en son losmas importantesen cuantoal número de

nombres que regulan.

.

las bases de datosMuchas delas notas que muestran las ventajascomputarizadas. del Biocódigo, repiten la palabra «armonización» (harmonization),lo quesuenaagradable,lo mismo

que manejarnos con un solo código en toda la biología. Sinembargoal analizar lasconsecuencias;

1Miembro de la Carrera del Investigador del CONICET.Institu¬

to deBotánica Darwinion,C.C. 22(1642)San Isidro.Argentina. Email: [email protected]

(2)

CITAS DE AUTORES YCATEGORÍA INFRAESPECIFICA

de los cambios propuestos,surgen efectos negati¬ vosqueconvieneanalizar. Másqueeso:Brummitt (1997)publicóuncomentariosumamenteadverso,

enquecomienzacon la historia del Draft Biocode,

acusandoasuspromotoresde métodos tortuososy deser«ungrupo deactivistasno representativo». Por ejemplo, el tema de eliminar la homonímia entre los reinos botánico y zoológico, según

Brummitt, fue presentado por Hawksworth a la comunidad botánica en el congreso de Tokio de 1993. Allíse rechazó la propuesta por135 votos contra 6. Ante esa votación adversa, uno de los partidarios del Biocódigo -Greuter- propuso for¬

mar una Comitépara«investigar todos losproble¬

maslimítrofesentreloscódigos biológicosytoda cuestióndearmonizaciónquedeba sersoluciona¬ da».Como setratabasólo de nombrar una Comi¬

sión Investigadora, éstofue aprobadosin mayor oposición. Esa Comisiónseconformóconpartida¬

riosdel Biocódigo y finalmente publicaron -lo que no era el motivo de crearla- el Draft Biocode

AligualqueenelCódigodeZoología,lasnuevas reglashacenopcionallacitadel autor que transfiere una especiedeüngéneroa otro, o seael queenuna

combinaciónseubicaluegodel paréntesis.

También suprimeel términosubespecie,por lo

que en adelante se permitirían los trinomios (ej. "Descurainiadepressa pflanzii").

«STATUSCOORDINADO»

Laprioridadseaplica,en botánica,solo alrango

taxonómicoenelcualfuepublicada;oseaungéne¬ rotieneprioridadenel nivel degénero,unaespecie

enel deespecie,yasí siempre. En lapropuestade «Statuscoordinado»laprioridadseestableceenel

«grupo-familia»,enel «grupo-género»o en.el«gru¬ po-especie». Esto significaque a los fines de priori¬

dad, por ejemplo,una subespeciemantienesu fe¬ cha depublicaciónaunquese transfieraaespecieo a variedad. Noestá aúnaclaradosiésta disposi¬

ciónseráonoretroactiva. Silofuera, afectaría la estabilidad de muchos nombres que actualmente usamos. Sino, seaplicaría soloa las publicadas posteriormente,osea queaplicaríamos dos crite¬ riosdistintossegúnla fechadepublicación. Difícil (Greuteretal., 1995, 1996;HawksworthyMeNeill,

1998), informandoqueeltemaseremonta a 1985

-loque nunca habíasidoinformadoantespública¬

mente:como sedijo, la primerpresentación públi¬ cafue la de Tokio-. Existen muchasotras objecio¬ nesa la honestidad intelectual de los promotores

del Biocódigo, como por ejemplo la supresión su¬

brepticiadepartesde artículosenelIGBN de1994 'rcIue

ser'f

Peor-(Tokio Code),ya preparandoelterrenoparaestas Encalidad,la categoría de variedadnoesta

con-j.

,

c- • templadaenel Biocode, solo la deSubespecie. Seha

radicales modificaciones. , r (

discutido bastante últimamente acerca deestosran¬

gos;sibien nadieniega la validezy utilidad del rango deSubespecie, muchosopinamosque con¬ vienemantenerel deVariedade inclusoel deFor¬ ma,paravariacionesmenores.

El Biocódigotienetambiénprovisionesenla for¬ mayortografíade los nombres,las que,porser de

carácterretroactivo, involucrannumerososcambios. ESTABILIDAD

Una de las razonesalegadaspara estapropuesta

tan drástica,es la estabilidad de los nombres. Sin

embargo, bajo un código único, para evitar la homonímia,deberáncambiarse miles denombres.

Relacionado con esto,podemos mencionarque paradisminuir esteefecto,resultantede la «armo¬

nizacióndecódigos»,hace años seestáncompilan- FUTUROINCIERTO

do listas de «Nombres deusocorriente»(Names in

Currentuse),losquetendrían un«statusdeprotec¬

ción», de modo que no sean cambiados aunque comopor ejemplola«uniformizationofthespelling existaunhomónimoanterior.Las listas de«names rulesforplantsand animals" (Brummitt, 1996); en in current use» han tenidoversiones en «draft» y otras palabras,en caso deaprobarseel Biocódigo, finalmente en versiones «definitivas» (Greuter et un futuro Comité dictaría reglas complementarias

al., 1994),no habiendo sidohastaahora muy clara

que

impondríannuevas modificaciones.Ese Comité

suutilidad.Encambioestaslistas tendrían sentido no estaría compuestosólo por botánicos, sino por -serían indispensables-para elegirlos nombres a zoólogos, bacteriólogos, agrónomos y

paleontó-conservaranteeventualeshomonímias entrenom- logos.Cadadisciplinacon sus propios

requerimien-breshoyregidospordiferentescódigos.

Permítanme repetir una frase de Brummitt

(1996),que parafraseando a Silva, dice «nopode- estará formado por invitación a las "Academias mos tener estabilidad de nombres si no tenemos NacionalesdeBiología", y no con un sistema de¬ estabilidadenlasreglas».

Se anuncia también que habrá anexos futuros,

tos,particularidades y tradición.

Por otrolado,ese "Comité de Bionomenclatura"

(3)

otras palabras, el control de las reglas pasaría a

manosdeorganismosconfuncionamiento disímil, muchasvecespolítico,quetienenen distintos paí¬ ses. EnYounés(1996)se encuentraunalistade las

instituciones que enviarían representantes. Para Sudaméricahasta el momentohaysólo cuatro paí¬ ses:parala ArgentinayVenezuela,los respectivos "consejos nacionales de investigaciones científicas ytécnicas"("CON!CET"),para Brasilel"Conselho Nacional deDesenvolvimento CientíficoeTecno¬ lógico",para Chile la "Sociedad deBiología".

ejemploelBiocódigollama«established»paralo que

en botánica y en bacteriología se llama «validly published» y en zoología «avaliable». Existe una

lista de 16casos similares(Table1 delDraft Biocode).

Sinduda,quees convenienteusarterminología

similar;esto seria posible con cambios graduales

en los respectivos códigos, aunque manteniendo (quizás entre paréntesis) la terminología anterior, deformaquenocompliquelainterpretación de las publicaciones previas.Brummitt (1997)es másex¬ tremo: «veo absurdo imponer una terminología

dual a botánicosque ya tienen términos únicos y

noambiguos».

PROTISTAS

¿CÓDIGO ÚNICOODOSCÓDIGOSSIMULTANEOS?

Como sabemos, para varios de los grupos de organismos considerados en los «protistas», no existeacuerdo entre losautores, acerca si conside¬

rarlos animalesovegetales. Incluso la tendencia

actual esconsiderarlosen varios reinosdiferentes.

Consecuentemente'son tratados según uno u otro código(Cianofíceas o Cianobacterias;Myxomicota

oMycetozoa; DinophyceaeoDinoflagelados,etc.) Éste es uno de los principales argumentos a favor del Biocode;perose trata sólo de unos 30.000

organismos, un númeromuy bajopara el total de

especiesque incluyelabiología.

Una solución simple sería decidir que los protistassean tratados,a los efectos de sunomen¬

clatura,porunode loscódigosexistentes.Coneso no se decide a que reino pertenecen, sólo como

deben ser tratados sus nombres. En realidad las reglasdenomenclaturasirven para fijarlos nom¬ bres, nopretendenserun sistemafilogenético.

El propuesto Biocode regiría, según suspromo¬

tores,desde el1 de enerodel 2000(o del "200n"). Para nombres anterioresdebería usarse elcódigo

actual para las normas no retroactivas. En otras palabras, los usuariosde lasreglasdeberemos co¬ noceryutilizar simultáneamente dos sistemas dife¬

rentes. ¿Está usted dispúesto? Yo no. Brummitt (1997) pregunta:¿Que pasarácondos nombres de dosespecies a losque deban aplicarse doscódigos diferentesenun mismogénero?

Más arriba mencioné los «Names in Current Use» y finalicécon una referencia alComité que estudió los límites entre los diferentes códigos. Aparentementeconfundídoscosas diferentes.Sin

embargo ambas estánestrechamente relacionadas.

H Biocode (y ya el último ICBN, 1994) tiende a olvidar elprincipio de prioridad. La tendencia de

sus autores (de hecho, los autores de Names in Current Use sonlos mismosquelos del Biocode y además quienesrigén actualmente la IAPT), es con¬ feccionar listas de nombres protegidos.

Hawks-worth, (1995)claramente declara quedebe olvidar¬ se el principio de prioridad y "adoptar métodos másmodernos".Se argumenta quelos sistemáticos

pierden un gran porcentaje de su tiempoconsul¬

tandobibliografía antigua, sólo para cumplir con este principio. Por otro lado, argumentan queen

los países con mayor riquezadeespeciesaúndes¬

conocidas, esdondeexistemayor déficit de biblio¬ tecas para esosestudios.Loqueno mencionanes cuanto tiempo deberá dedicarsealas listasde nom¬ bres protegidos -las que deberían ampliarse per¬

manentemente-, mientras que los nombres anti¬

guosque por prioridadson rehabilitados,disminu¬

yen a medida que se monografían los diferentes grupos; tampocomencionalas mayores facilidades que las modernas comunicaciones brindan a los Otra«armonización»incluidaenelBiocódigoesla investigadores delugares apartados,nilos costos

de laterminología. Diferentescódigosusandiferen- de lasobrasquecontenganlaslistasconlos nom-te terminología para los mismos conceptos; por bresprotegidos.

HOMONÍMIA

Otrade lasrazonespara«armonizar»ounificar

las reglas, es suprimirlas homonímias entreorga¬

nismosregidospordiferentes códigos.Sisuprimir la homonímiaes un objetivodeseable, podría in¬ cluirse una recomendación o una regla en cada

código para nocrear nuevos homónimos; incluso ir gradualmente declarando «nomina rejicenda», luego deunestudio decada caso, a losnombres de plantasoanimales quesesuperpongan.

Si la homonímia no es deseable solo por los «ruidos» que producen en las bases de datos

computarizadas, lo más simplesería adecuar las

bases, no cambiarmiles de nombres.

(4)

De adoptarseel Biocode,sus modificaciones ya

no seránefectuadas sólo por botánicos, sino tam¬

bién por representantes de las otras ramas de la

ciencias biológicas, que, como destaca Brummitt (1997:185),probablemente los superenen número

y que entiendan poco de las dificultades que se están tratando. ElmismoW. Greuterensu confe¬

rencia deMar delPlata (1994)destacó estepunto. Essinduda unsaltoal vacío.

tamientosmonográficos queobligana rastrear to¬

dos los nombres,estudiar los tipos (alos quelos

nombresestánpermanentementeunidos)yrevisar laliteraturaexistente.

Pormipartemeparecemuchomás"científico"

rastrear nombres, descripciones y ejemplares "tipo",aunqueseanantiguos,queconsultar inter¬

minables listas para evitarhomónimosyotras lis¬

tas paraconocerla fecha"oficial" de publicación. Un par deartículos defendiendo el registrode nombrespuede encontrarseen Taxon 46:Wilsony Boren etal.,1997.

En la nota, ya mencionada,quefuera reciente¬ mente enviada a la mayoría de las publicaciones botánicasporelComitédeNomenclatura (Greuter,

Diciembre9,1997)se habla de"revistas acredita¬

das"; los nuevos nombres allí publicados serán

registrados por la revista. Para los publicados en revistas "no acreditadas" o en libros, cada autor deberállenarunformularioyremitirlo,con copias

deltrabajo,a loscentrosde registro.

Las revistas "acreditadas" se comprometen a

cumplir ciertos requisitos: hacer unalista denue¬

vos nombresen lugar destacado de cada revista, remitircuatro(l)números alas oficinasderegistroy

poneren lugar visible(en la tapa)su acreditación antela IAPT.¿Quienpublicaríaen una revista"no

acreditada"?

Información actualizada sobre el registro de

nombres puede obtenerse por Internet: www.bgbm.fu-berlin.de/iapt/registration/

offices.htm. También en Internet pueden encon¬ trarselascomunicacionesdelSimposio: Biological

Nomenclature in the 21 Century: http:// www.life.umd.edu/bees/96sym.htlm, varios de

cuyosartículos se comentanaquí..

REGISTRO DENOMBRES

El XV International Botanical Congress(Tokio, 1993) dió mandato a la IAPT para "explorar la factibilidad derealizarun registro denombres de

plantas yhongos,comocondición para serconsi¬

deradoscomo válidamente publicadosapartir del

1 de enero de 2000".

Más que explorar la factibilidad,el sistema ya

fue

implementadoen forma experimental.Reciente¬

menteunanotaenTaxon(Greuteretal. 1997y.nota

a los editores de revistas, Greuter, Die. 1997) se

mencionaqueen 1998y 1999el sistemafuncionará

comoensayo. Encasode ser aprobadoenelCon¬ gresodeMissouride 1999,seríaobligatoriodesde enerodel 2000.Elsistemaestácentralizado enBer¬

línyhabráoficinas de registro endiferentes países. La fecha de validez para los nombres será la de

recepciónenelcentroderegistro,nola depublica¬

ción. Esto acabaría (?) con posibles dudas en la

fecha depublicación,peropuedeacarreardesigual¬

dadespara publicaciones quese encuentrenaleja¬

das.Esteregistro de nombres estápropuestotanto para las reglas de nomenclatura botánica, como

parael Biocode.

Nos imaginamosla forma futura deconocerla fecha en que un nombre comienza a ser válido:

habrá queconsultar lapublicaciónoriginal yade¬ máslas listas de validación.¿Quizás una entrada

extraenel «IndexKewensis»?,o ¿habrá que adqui¬

rir periodicamente las listas de nombres válidos?

¿Cuál será el costo -extra- deesas nuevas listas? ¿Habrá que tener, además,'las listas actualizadas.

de todoslos nombresdé animales,actualesy fósi¬

les,por ejemplo, para no incurrir enhomonímias?

Por otro ladolas instituciones, en todo el mun¬ do, tienenépocasbuenasymalas;también loscam¬

bios de investigadores y directivos modificansus interesesy prioridades.¿Que opinarán los autores

cuando las revistas no seapresuren a envi'ar los númerosalos centrosderegistroocuando éstosno

funcionencorrectamente?

Delprete (1996) objeta que esta obligación de registrar losnuevosnombresespeligrosa taxonó¬

micamenteyconsumirá tiempoydinero, condu¬ dosas ventajas. Destaca lasuperioridad delos

tra-¿TAXONOMIAOCALDONOMIA?

Kevin de Queiroz (1996 y otras) propone una «clasificación filogenéticacomoalternativaalsiste¬ ma de Linne,actualmenteusado».La base deesta clasificaciónseríaelanálisiscladistico; enlugar de basarse en Taxones, lo sería en Ciadas. Con este sistemaseevitaríanlostaxonesparafiléticos.

Como se comprende, esto es un cambio más radical aún que la creación del Biocódigo. En opi¬

nión devarios, nosolo causaría un caos enla

no-01Con lanotadeGreutera los editores(1997),serecibiótambién unformulario, dondeenuncasillero debe indicarse"númerode ejemplaresqueseremitirán",que puede ser 1 a4,perosiselo completa conmenos(1, 2ó 3),una carta posterior indica quedevenser

4. Ademáscomohabrádiferentescentrosparabacterias,algas, hongos y plantasvasculares,lasrevistasquepubliquen sobre estos diferentes organismos deberánenviar 12 o16 ejemplares!

(5)

menclatura,sino que se confunde un sistema de cuestionesnomenclaturales-y nobiológicas-, más

nomenclaturaconconceptos filogenéticos.Elsiste- que para simplificarlo.

madeLinnees solounsistemabasadoenbinomios Desechar la prioridadcomo principio básicode

paraidentificar especies, consideradas como launi- la nomenclatura en favor de los "nombres más

dadenla nomenclatura. No importa que elsistema frecuentemente usados", introduce la posibilidad originaldeLinnehayaestado muy errado desdeun cierta de innumerables arbitrariedadesy discrimi-puntodevistafilogenético.Sólousamos susistema naciones.

binominal de nomenclatura.Hasta ahora haproba¬ doserel más flexible para adaptarlofácilmente a

cualquierconcepto filogenético.

Existeun artículo de título gracioso firmado por once autores (Liden et al., 1997) «Charlie is our

darling» donde se analizan las "propuestas de tener másobjecionesque la sensibilidad delosno

Queiroz y de Queiroz & Greuter, llegando a la anglo-parlantesy de una mayor aclaración acerca

conclusión quelaventaja delsistemade «Charlie» de comoserálavalidezdelos nombres entre 1935

Linnées tener una jerarquía de rangos y un tipo (o 1958)yel 2000enlosdiferentescasosposibles. pornombre.Encambio en el sistemapropuestono

habría rangospero símásdeuntipopornombre.

Una posiciónintermedia, (Freudeinstein, 1998), evolución. que parecemáslógica,consisteen adaptarlos re¬

sultados de losanálisis cladísticosal sistema actual el próximo CongresoInternacional de Botánicaes *

denomenclatura quees enla práctica lo quesucede importante.Losvotospor correo son sólo para las

actualmente comoresultadodelosestudiosde este propuestas previas,noparalasqueseformulenallí mismo.

Elreemplazodelsistemalinneano porotroba¬ sado en una sistemática filogenetica, parece muy peligrosoporlainestabilidadquedaríaalosnom¬

bres.

El uso del inglés además del latín parece no

A laposibilidaddeuna revoluciónenla taxono¬

mía se le ofrece la alternativa menos caótica: la

Participarpersonalmente oporotra persona en

tipo.

¿LATINY/OINGLES? BIBLIOGRAFIA

El proyecto de Biocódigo acepta inglés o latín, indistintamente,para las diagnosis. Previendoque

elBiocódigonosera fácilmente aceptado,sehaefec¬ tuado una propuesta (Craven,1997) de modifica¬ ción del ICBN de reemplazar al latín por inglés,

comoobligatorioparalas diagnosisde nuevostaxa

en plantas.Es muy posible queesta propuesta se

apruebe,aunque esperamos que seaconmodifica¬

ciones.

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placeof Latin fordescriptionordiagnosisasarequi¬ rementfor validpublication. Taxón46 (4):809-810. De aprobarsecomoestá presentado, nose en¬

tiende bien silos nombrespublicadossindescrip¬

ciónlatina desde 1935(o1958para algas),y porlo DELPRETE, P. 1996. Comentary 1, en Reveal, J. L. Proceedings

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classification-a responsetoSosef and Brummitt. Taxon 47(1):95-104.

tantoinválidos, ¿están automáticamente validados si fueron publicadoseninglés? Si asífuera, debe¬ ríamosrevisarlos trabajos monográficosde más de

mediosiglo y muchos sinónimos serán los nom¬

bres válidos y viceversa. ¿Y que pasaría con los publicadosen otros idiomas?

En el mismonúmerode Taxon,Filgeiras(1997) defiende eluso dellatín.Susargumentos son razo¬ nablesymerecenconsiderarse. Posiblemente pue-da aceptarse el inglés, pero también mantener la posibilidaddepublicarlas diagnosis en latín.

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RESUMEN

Lapropuestadereemplazarel ICBNpornuevas

reglas aplicables a toda la biología,parece servir

(6)

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of

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a mini-symposiumonBiological Nomenclaturein the 21stCentury:11pp.

Ó:

APENDICE

"El

futuro de la taxonomía"

Estando ya en prensa la nota anterior, llego a ese nombre también si investigaciones posteriores nuestras manos Taxon 47 (2), de mayo de 1998, demuestran que no es un miembro de una ciada

donde sepublicaronvariosartículos referidosalos llamada Lamium". Sostiene que ese sistema

temascomentados.Los enumeraréenel ordenque estabilizaría la nomenclatura.

aparecen:

Joergensen,P. M.(: 431-434, Latin,quovadis?),

Welzen, P.C. (:413-424,Phylogeneticsversus defiende elusodel latínyelsentido originalde las Linnean taxonomy, thecontinuingstory),en una diagnosis,hoymuchasvecesconfundidas condes¬ nota muyinteresante, muestralasdificultadesdel crfpciones. Sus argumentos defendiendo el latín sistema actual de nomenclatura y defiende una sonsólidos. Mencionala simplicidad de ese

idio-clasificación filogenética. Sinembargo(:420) ,muy ma,serconcisoynovariablesegúnlospaísesolas razonablemente, mencionaqueesimposibleaban- épocas comoloes el inglés,yademás quesibien

donarel sistema actual,ya queexistendemasiado esteúltimo es ahora el idioma dominante, nolofue

pocos cladogramas disponiblesparacrearunacía- en todoestesiglo, ya queelfrancésy alemán en

sificación completamente nueva. Coincide con otros momentos tuvierongran importancia;y du-Brummitt (1997) en "retener la clasificación de dan siefectivamente será el idioma universal del

Linné con taxasparafileticos,pero desarrollar pa- próximosiglo. ralelamenteun sistemaindependientedeclasifica¬

ciónbasadoen ciadas,consu propia nomenclatu¬

ra". Sindudalamejoropción.

Zijlstra, G. (: 493-494, Threeproposalstolimit

the principleofpriority) proponequelos nombres

anteriores a 1900 que no fueron usados durante

Cantino,P.D. (: 425-430, Binomials,hyphenated este siglo sean "nombres olvidados" (nomen

obli-uninomials, and phylogenetic nomenclature). turn). Algo similar existe en zoología. Si bienes

Avanzandosobre lapropuestadeDeQueiroz,pro- una limitación al principio de prioridad que

siem-pone un sistema filogenético de nomenclatura;el prese, considerobásico, evitaría muchas propues-queseriauninomial;cada nombrecorresponderíaa tasdeconservar nombres.

unaespecie,perosinquedarincluidoenungénero, o sea sin que exista un sistema de jerarquías.

Ejemplifica con Lamium

purpureum,

que pasaría a progress report,1).Los autoresenumeranlas 119 seruna solapalabra: Lamium-purpureum"y retendrá revistasyaregistradas.Almismotiempo(:' 502)ya

(7)

sugierenvariosservicios adicionalesque prestará registro, resulta chocante

que

susserviciosseco¬ la oficina de registro. Porejemplo,suministrara los bren. Sin

duda

eltrabajoserágrandeen la oficina suscriptores los nombresregistradosde una deter- central;perotambién de loscentros locales, donde minada familia o género, o copias de los proto- deberádisponersede equipo,personal especializa-logos,tantoporFAX,e-mail o correonormal,sobre do,local adecuadoyatenciónpermanente,sinque una basedesubscripción paga. Segúndice lanota, se notemayorbeneficio.

éstos y otros servicios serán para los botánicos

"como eltelevisor orefrigeradoren la vidadiaria", fuera unhechoobligatorioa partir del primer día Si el funcionamiento de este sistema se

propone

delpróximo siglo,cuandoen realidad su obligato-comoobligatorio

y

funcionaría con la colaboración riedad o nodependede laaprobaciónenel próxi-de todas las revistas y de los centros locales de mo CongresoInternacional(1999).

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