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Importancia económica del anillo rojo en palmeras de la Costa S A y medidas de control practicadas

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Academic year: 2020

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(1)II'/PORTAIVCIA ECOÍVOMICA DEL ANILLO RC,JO EN PALMERAS DE LA COSTA S. A. Y MEDIDAS DE CO{TROL PRACTICADAS. Aler. d¡e¡ Víll¡rntrclm G. A¡ieI C,uuólez V. t*. INTROCTJCCICh¡ Ya conocemos las generalidadesque rodean el complejo "anillo rojo en fa palma aceitera. Conocemos también su agente causal, (2, ) (111987)(411960) (5,1986) (8,1967) (9,1987) (10,'1982)(12,198J) (14,1971),sus vectores (1,1979) (5,1986) (7,1986) (8,1967) (9,1987) y los slntomas inte¡nos y externos (5,1986) (8, 1967) (91987). Po¡ lo anterior, dedicaremosun espacio al análisis de lo que hasta la fecha ha sido la incidencia económicade la enfermedaden Palmeras de la Costa S.A. y las medidasde control que hemospracticado. En la plantación, el anillo rojo o marrón como algunos suelen llamarle, fue detectado en el mes de julio de 1986, en un sector que ten[a una edao, en ese momento, de 11 años y que abarca 62 hectáreas. Alll empezamos a obsdrvar palmas que presentabanel cogollo corto, secamientoprematuro de las holas bajeras, amarillamientode los niveles medio y superior;las hojas más jóvenes iniciaban un acortamiento y adelgazamientode sus foliolos, disminuyendole separación entre ellos. Los racimos se vefan abortadosa muy temprana edad, la palma dejaba. Polmerosde lo Cos¿oS..4., Subgerente Técníco. Palmerasde lo Costo S.'A., Director Dep. Sonidod Vegetal.. 15.

(2) y las bases peciolaresse desprendíancon mucha facide producir inflonescencias lidad. Se disectaron algunas palmas y se halló un anillo similar al anillo que se forma en el cocotero como consecuenciadel ataque de Rhadinaphelenchuscocophi_!gC, fsta observación coincide con otra anterior efectuada por el Doctor Ernesto Granda en la finca La Expe¡iencia,ubicada a unos 15 km de nuestra plantación. Más tarde, con la colaboración de d¡stintos especialistas,pertenecientes a varias institucionesgubernamentalesy pt'ivadas,se constató que un nematodo muy parecido al Rhadinaphe lenchus cocophiles aparecfa en los tejidos tanto de rafz como de estipe e inflorescenciasde palmas que mostraban la sintomatologla de la enfermedad(2, ) (i,1957) (5'1986)(1J,1986)quedandoclaramente establecido que la presenciadel anillo rojo era real y que a pesar de no ser una enfermedad nueva en la zona, ya que SánchezPotes habla reportado anillo rojo en Tumacot la zona banane¡a Dibulla, Guapi, Buenaventura'Tulú y Golfo de Urabá' en 1962 (8,1961)(9,1987)para nuestra plantaciónenan los primeros casosregistrados.Posteriormente se ha venido reportando la presenciade la enfermedaden otras plantaciones de palma de aceite ubicadasen los departamentosdel César y Magdalena (6,1987).. ITTPORTANCIA ECChIOMICA DE LA Ei\FERMEDAD Una vez adiestradoel personalque conducirfalos distintos trabajos,iniciamos un censo palma a palma de toda la plantación. Esta revisión se planteó para observar a partir de un momento determinado el progreso de la enfermedbd a través del tiempo y para analizar los resultados de los distintos programas de control e investigación. Para tal efecto destinamosuna cuadrilla de seis personasque en forma permanente¡evizan todos los lotes con el fin de ubicar aquellaspalmas que muestren cualquier sfntoma de anormalidadcon énfasis en los slntomas previamente desc¡itos para el anillo nojo y las palmas muertas. Dicha información la hemos utilizado tanto para cuantificar el daño y la pérdida,como también para determinar 16.

(3) el manejo a seguir en cada caso.. Como anteriormente no se llevaban Lan minuciosamenteestos registrost y como en un comienzo e incluso en la actualidad hay confusión de sfntomas, optamos por responsabilizarde todo problema o muerte con sinlomatologfa no claramentedefinida al anillo roio. La gráfica l. nos muestra por ejemplo el número de muertes causadas por. la enfermedad en palma de tres. edades distintas.. En. esta. gráfica. podemos. ver oue: La mortalidad de palmas para los meses de oclubre' noviembre y diciembre de 1986 alcanza su máximo. valor en los tres casosr Io que nos induce a. pensar que la enfermedad se venfa presentando con aterioridad' habiendo enmascarado sus slntomas con las manifestaciones exLernas de otras anomalfas,. b.. (1,1979)(8,'1967) (14,'1971) Coincidiendocon lo dicho por alqunosinvestiqadofes en época de lluvias (agosto a noviembre),tiende a incremenLarseel núme¡o de casos, por lo que obliga a desarrollar el grueso de cualquier campaña de manejo en dicha época o durante el perfodo que antecede la estac¡ón lluviosa. Para nuestro caso y. en nuestras circunstancias la mayor susceptibilidad. la tiene la palma en su estado adulto' es decir a partir de los 10 años de estar en sitio defin¡tivo(tabla t).. d.. El tipo de semilla, o mejor su procedencia' no marcs ninguna diferencia en cuanto a susceptibilidada la enfermedad. La tabla 2 registra la misma incidencia tanto en la semilla procedentede Costa de Marfil (Africa) como en la semilla trafda de Papúa(NuevaGuinea). El nivel freático y la textura del suelo, juegan un papel primordial, ya que siembras efectuadas en suelos pesados, con problemas de drenaje interno y con una tabla alta o muy oscilante, presentan la mayor cantidad de casos con anillo roio (tabla l)..

(4) noo. trlsts. Or('o). uDoo. ooo. F. o. FFF JJJ 3tf,. I o. oo(). .tn. o(' F. oo. J E @. F (D. =g. ú u¡. e= fL. t!. (D. o (, c¡. o c l¡l. E. ?. o n v,. ts= o-. 18.

(5) Tabla '1,. Incidencia del anillo rojo y otros disturbios por edad de cultivos. Dic./87. Datospreliminares.. EDADDEL CULTIVO AÑ05. 18 12 9. AREA na. PALMASCON ALCUNSINTOMA %. 80 ?64 513 140 310 i56 542. t'. 5. 7.i 0.5 0.4 0.4. 2.2 1.1 0.6 0.1 0.1 0.1 0.1. 4.6 (1). o.75 Q). N .R . 7.O. TOTAL. TOTALPALMAS ERRADICADAS i6. N.R. No hay registro actualizado (1) No incluye los cultivos mayoresde 18 años (2') Incluidos los cultivos mayoresde 18 años. Tabl¿ 2.. Incidencia del anillo roJo de acuerdo aI tipo de semilla - cult i v o s 1 9 7 8- 1 9 7 9 ( 9 y 1 0 a ñ o s ) .. SEMILLATENERA PROCEDENCIA. AREA ESTUDIADA na. PALMAS ENFERMAS %. PALMAS MUERTAS i6. C. de Marfil. 568.J. 7.6. 0.5. PAPUA. 154. 6.2. 0.5. AnáIisis a Dic./87.. 19.

(6) fabla l.. NIVEL FREATICO. Poslble influencia del nivel freátlco anillo rojo. Datos preliminares.. en Ia. PALl"IAS ( 1) ENFERilAS %. AREA ESTUDIADA ha*. incidencia del. PALMAS (2) MUERTAS %. AIto. 148. 7.5. 0.55. Normal. 185. 6.9. o.46. Bajo. 1?5. 4,9. o.)6. * ( 1). (2). Area estudiada en siembra 1978 y 1979 El anáIlsis para esta variable detectó dlferenclas slgniflcativas entre los tres tiDos de nivel freático con niveles de signl ficancia del 10 y del 5%. Con relación a Ia variable "pocentaje de palnrasmuertast', se encontraron diferencias altamente significativas con niveles de significancia 'l%. del 5 y eI. Tabla 4.. NIVEL FREATICO. Incidencia del antl-lo rojo y otros disturblos en cultlvos de 1975. Datos prelimlnares de Ia zona más afectada de Ia plantación. Dic. /87. PALHAS ENFERMAS. AREA ESTUDIADA ha. |r (1). PALMAS I"IUERTAS % (2). Alto. 62. 8.1. aa. Normal. 81. 7.?. 2.O. 't21. 6.). 1.?. BaJo. (1) y (2) Ambostipos de variables anallzadas mostraron diferenclas altamente significativas entre Ios tres tipos de nivel freático donde rrFrr tabulado el valor de rrF'' es mucho mayor que eI valor de y del 1%. Igualen las tablas con nlveles de probabilldad del 5 los J como diferentes mente las pruebas Duncas claslficaron tiDos de tratanientos.. 20.

(7) Como se puede observar la revisión metódica de la plantación es una herramienta básica para la determinaciónde la importanciaeconómica,de la incidencia y de las circunstancias que pueden estar rodeando la enfermedad en cuestión. Turner afirma que frecuentemente es diflcil cuantificar el valor de las pérdidas causadaspo¡ una enfermedad. En la palma de aceite muchas de las enfermedadesocunrensolamenle en forma esporádicay son muy localizadas,pero aunque las pérdidas en una plantación pueden ser pequeñas, su ocurrencia en un área restringida puede ser económicamentesignificativa (11r1981). En nuestro caso, a pesar de que en año y medio se erradicó, solo el 0.75% del á¡ea sembrada incluyendoen dicha erradicaciónlas palmas que presentaroncualquier enfermedad o disturbio (tabla 1) en las 62 hectáreas ya mencionadas,la pérdida de palmas llegó al 8.1% (tabla 4). Por otro lado, Williamson afirma que en Malasia han comprobadoque pérdidas hasta el 14Vo del área sembrada,no afectan la producción de fruta ya que las palmas que circundan la erradicada aprovechanen mayor proporción los rayos solares y el espacio, incrementando asf mismo su propia producción (15r'1987). Con las premisasanteriores,concluimosque para estableceruna aproximación sobre la importanciadel anillo rojo en Palmerasde la Costa S.A., debfamosconcentrar nuestra atención en la zona oue ¡enfa obviamentela mavor cantidad de oalmas enfermas y muertas. El plano resalta tres áreas ubicadas en [res sectones con car€cterfsticas diferentesde la siembraoue resultó en ténminosoeneralesmás afectada. El sector Ns 1 (62 ha) es el más afectado por anillo rojo. Tiene predominan[e el suelo arcilloso, al nivel freático alto y problemasinternos de drenaje, pasó de montañaa palma de aceite. El marcado con el Ns 2 (81 ha) lo consideramoscon baja incidencia de la enfermedad. Tiene suelos francos, buen riego, nivel freático más bajo que el anter¡or, pero con oscilacionesbruscas del mismo, pasó de algodón a palma.. ?1.

(8) ¡9 ¡i. t. I. q. d./ d. i8. il g. p o,4oo¡d,;,'d-.--. É, 1. t. 22.

(9) El Ns I (121 ha) en un sector alto, con suelosarenosos,nivel freático bajo' buen drenaje interno e incluso con problemas de riego, también pasó de algodón a palma y lo consideramosiqualmentepoco afectado por el anillo rojo. En la tabla 4 vemos que los sectores2 y 3 tienen casi la misma proporción de palmas muertas y que el porcentaie de pérdida no sobrepasael 20ó, el cual comparado con el 8.J7o de palmas perdidas del sector 1, podemos concluir que aquellostienen baja incidenciade la enfermedad. La tabla 5 indica el comportamienLoproductivo de los lotes con alta incidencia de anillo rojo y de aquellos con baja incidencia. Lo primero que saltaa la vista es la mayor productividadque ha tenido la zona con niveles freáticos altos' o sea, la de mayor incidenciade anjllo rojo, siLuaciónque concuerdacon las caracterfsticas secas de la región donde estamos,la cual t¡ene un régimen pluviométrico pnomedioanual de 1.200 mm concentradosen los meses de aqosto a noviembre; por tanto, zonas bajas, con buena capacidad de retención de humedad freáticos altos, siempre han sido las más beneficiadasen cuanto a la alimentación hfdrica se ¡efiere. Cabe anotar que como consecuenciadel elevado déficit que ven[a sufriendo especialmenteel sector 1 del plano y la reducciónprodueciónque tenla comparativamente con los otros sectores, se empezó a dar a partir de 1985 un tratam¡ento especial de riego a dicho secto¡, hecho que nos ha reportado un incremento calculado del ZJVoen la producción de 1987 comparada con 1985 en dichos lotes, o sea un 1J.89o calculado para todo el área con incidencia baja de la enfermedad (tabla 6). Por todo lo anterior podemosapreciar que esas diferencias marcadasentre las distintas zonas de la plantación dificultan la observaciónclara y exacta del posible efecto nocivo del anillo rojo en la producción de Palmeras de la Costa S,A., de todas maneras (ver tabla 5) partiendo de 1984, año en que la plantación tuvo sefios problemas laborales, que afectaron para dicho per[odo la recolección normal de fruta en la totalidad de los lotes y luego afectaron la misma producción debido básicamentea que durante los dos meses de más crudo invierno no se pudo ejecutar ninguna labor de protección y mantenimiento de la plantación, podemos. 23.

(10) ltgls. ¡¡{. n<. -,-@ !5=:. -t¡. -{. Fü fEst. o F l¡l. 2. g J. |l) F. d4. I. .o ,- i' JF = F. qz L'. lr,. (). o io. at. uJo ()J .J. U'Z aEr l¡,. lr,. =o J. (L('. z. l¡t. c. 6 z. l¡J. o. z. t,. J. ot!. o ¡g. 24.

(11) F! U.'o a1 u¡ FF. tn Lrl. oo JJ. (D. fo. A,. e. oo. É, \. FF. oo. z o (J. t¡J. v,. to o. trl. v,. I I 1. ¿3, 'q. \ I. lno. 5o. f'v, 8 E3 ó gg J. i Ba t¡r 9-. o. U'. tro. o. ?S. É F2 = F É,. o o= o (). |rl (D. o. ñ q É-( (, t¡J. ¡. = o. l-. tt ({n¿N. fO. a\l. -OOroF@|at.: NN.

(12) F¡\. z,@ t! o\ =r. a¡R. uJl cÉ rr1. F.. ro ¡-¡ c zo\. @r. q). ¿R. fi,. .o {). \o @ o\. c. q). t-\ @. o\. FÚ. ¡\. l!. r!. rq. o. @ Or. rÉ -o. o -{. o+. \o. l-\. (. @ O¡. ¿R. \O. F\. AJ. ü\ !¡. a a. (')o oo -{. l¡. G. @ Or. @. o\o. o\. rú. .1..). \or @. o. o\. o. EO. üa(o. o€c,). 1f. 'lorE. ¡-¡ o. Cr.. ID Fr<. lD. 19. |.\!F{. IE. F.'I J (JH. v7 -l. O''rO. 19. < c-) r-r o (J. z. r9. l9Fr. w. fr. .r-. oq) o. o. N(\i. o. 160 fr. o. c (¡) to. 4). c oo o,. q) l¡. @ Or. (¡). N\O. 'E t). roo P.F .1. <co. lo. o l¡. |tll¡!,. É¡. .+(o. o. .t). @. o\. o ..1. o€. l,.\PE tc)o rr\ c,. .-r. l'\. t,). .O. li. F-{. !. o. cL. ooo. o. rÉ. (\ rÉo. lq. -o. ooa. !. = "-{. E .'l O .-l. t¡,/ F J. F¡\. ^¡. q. a). oo E () E O {). €rú. G. ts¡. rJ1@. o. t--. F. ¿at. F. Hr-r+. l.i. rc.

(13) tomar pana el análisis,el año en que se llegó a la menor p¡oduccióny calculamos el incremento porcentual entre dicho año y 1987, o sea año y medio despuésde haberse registrado el anillo rojo en la plantación. La tabla 7 resume que al reslar el incremento calculado de la produccióndebida a las mejoras en el sjstema de riego de un subsector, el inc¡emento neal obtenido entre el año de meno¡ producción y 1987, tenemos una diferencia de 2.9o/oen dicho ¡ncremento comparado con el obtenidoen el bloque con alta incidenciade la enfermedad,lo que en términos qeneralesconsideramosno es aún demostrat¡voque en la actualidad el anillo rojo esté deteriorandola productividadde las 60 ha más afectadas de la plantación y, mucho menos, en las áreas jóvenesque tienen un grado de incidenciabastante menor,. MEDIDAS DE Cü.ITROL El manejo que le hemos venido dando a la enfe¡medad ha sido Prácticamente el mismo que se recomiendadesde hace ya bastante t¡empo tanto para cocote¡o como pata la palma de aceite, con pequeñasvariacionesen algunos progremas. El diseño básico de las medidas Lomadaspara reducir la incidenciadel anillo rojo, de su agente causaly principal transmisorha sido el siguiente: Control del Rhvnchophorr.¡spslmarum En á¡eas donde la incidencia del anillo rojo es alta, un sistema de trampas para Rhynchophorusnecesita ser establecido (12r198J), Se han propuesto muchas clases de trampas y cebos para capturar y matar este insecto (1119'79\(2r' ) (5,1986) (7,1986) (8,1967) (9,1987) (10,1982) (13,1986). En Palmeras de la Costa 5.A. hemosevaluadobásicamentecinco: 1.. Recipientes plásticos, de un galón partidos por la mitad y colocados en el estipe de un poco más de siete palmas por hectárea. En dichos recipientes se colocaron brozas frescas de estipe de palma con una solución de melaza y un insecticida (Lannate, Dimecron o Larvin) en una concentración del 0,7olo.Estos ceboseran revisadosy cambiadoscada 15 dfas.. 27.

(14) H. () z,. o l¡. ac o\. (u (.). F J. |r. NFrn¡\. l\,J. FF. L¡J. r!'. o. q). c). z. o. t¡¡. o. z,. o P. L¡,I. =. o. ¡R. ¿P. ¡¡ !). t9. U) ct<. a\¡5¡-o óo^J\o.f. c). F=. ooooÚ\. o-< <E. q). H. c.¡ l-. -l l¡. o (¡.). o +). I. L!. ¡@. c o. F (J. o\. @. o\. F.. IJJ. tl. o. OG O ..1. o0) CL.-{. U'. \o. J IJ. o\. l*-. |-\. z. <r!. o. = <cÉ. c. v(¡. -1. ro. <F r!< <F. (¡). PO. +) c. C) OO f¡o OP. t¡. l-.. lra. É\. Ú\. O. É\. r¡\. o\. \o. \o. o. e ¡\ @\o+F .¡ +. \o. l-.. L^. l'-. l¡ t\t. oo. 58. th. t¡,). E>, o. :. f¡O. =. ...t É¡. (\ r\. o. fú. x o o. .c. (DO. l¿J. ñ|! ñtó. F. F. 28. o3. P4. OE a. o.¡>e. 33t. E. .3"€3" coE. o. -o|,/) l! F. La\. q). ao 0\. t). l.-l. @. (,. ñ. F{ -o |!. \o. (\t. o f¡. F. OG E{-. l¡ |!. o. I\J. CD. o .< o rú. F. 9,\ft, -o3EÉ3 B E ÉE ÉcDC)F(-). E.

(15) C u a t r o b r o z a s q r a n d e s d e e s t i p e ( a p r o x i m a d a m e nt e 2 5 c m x 1 2 c m x I c m ) colocadas directamente en el plato al pie de la palma, haciendo un entretejido, o sea dos brozas paralelas y encima dos también paralelas peno formando un ánqulo de 909 con las anteriores.. De estas trampas se colocaron 6 por. hectárea y se cambiaban cada 15 dlas. Trampas hechas con canutos de guadrla a los cuales se les abre una tapa a los 213 de su diámetro y tres muescas o bocas trisngulares para permitir la entrada del insecto, dentro de los canuLos se colocan Pequeñas brozas de estipe de palma impreqnadas de melaza y un insecticida, las dos tapas amanradas con alambre o nylon y se cuelqan en las palmas.. La concentra-. ción de esLas trampas ha sido de 4 por hectárea. Trampas vivas. Del censo palma a palma se seleccionaban las palmas que debfan ser erradicadas a las cuales se las. hacfa. un. corte. de l0 cm x. J0 cm x J cm de profundidad, una vez quiladas las bases peciolares. teiido. expuesto se le impregnaba melaza e insecticida.. Al. Al. dÍa siguiente. y duran[e 12 dfas consecut¡vos se realizaba la misma operación.. El dla. 1] se tumbaba la palma y se le aplicaba una mezcla de insecticida y fungicida.. Para este tratamiento tuvimos una concentración de 5.3 palmas por. hectárea. Canoas grandes construidas con el etipe de palmas inútiles.. Este sistema. se derivó de algunas observaciones realizadas en una plantación vecina. Consiste en tumbar la .palma inútil o improductiva y hacerle en la parte superior una ranura a lo largo de todo el estipe, de unos l0 cm de ancho x 15 cm de profundidad, el material obtenido de ese corte, se pica y se deja en la ranura, una vez tratado con insecticida y melaza. Para disminuir la rápida deshidratación de los tejidos, se hace un techo con hojas de palma. Cada 5 dlas y durante 4 ocasiones consecutivas, se vuelve a picar profundizando asf el tamaño de la ranura' El sistema, ha arrojado nesultadosaltamente positivos, pero tiene los incon' venien!'es de no poder ser utilizado proqramas de. erradicación y. una vez se hayan concluido todos los. d e n o p o d e r s e p r o g r a m a r s i s t e m á ti c a m e n t e. en las áreas donde pueda haber una mayor concentración del cucarrón.. ,o.

(16) La tabla 8 nos resume lo que han sido los programasde control del Rhynchophorus palmarum y la tabla 9, los costos por hectárea de cada tratamiento, as[ como el costo calculado de cada cucarrón muerto; aunque este último valor puede resultar viciado y poco real debido a la imposibilidadde contar la totalidad de individuos muertos. Las hembras por ejemplo despuésde merodea¡ los máte¡iales expues¿os(cebos), Liendena introducj¡se en rendi.ias y sitios profundosen busca de teiido fresco y tierno para ovipositar,mu¡iendo en aouellossitios. En los distintos sistemas hemos encont¡ado que se han de cumplir cuatro requisitos para asegurar éxito en la captura de los Rhynchophoruscomo son¡ El cebo debe durar activo por lo menos cuatro dfas para que no se haga tan costoso. Ef. insecticida debe ser lo suficientemente efeccivo para que asegure. la muerte de cuanto insecto llegue a la trampa y no haya riesgo de escape. El área donde se van a colocar los cebos debe ser meticulosamente seleccionada. Para ello se pueden colocar algunas trampas en diferentes sectores de la plantación para determinar los sit¡os donde hay mayor concentración. de adultos; lo anterior. coincide Don aquellas áreas donde. hay mayor cantidad de palmas con algún tipo de pudrición, ya que el Rhvnchophorus palmarum es preferencialmente atrafdo por tejidos que inician sus procesosde descomposición. La. colocación de las tramoas obviamente se debe concentrar en las. épocas en que se incremente la población de adultosr hecho que ocurre generalmente cuando se inicia la estación seca (10r1982).. Ultimamente hemos encontradode gran utilidad y eficacia el uso del fonendoscopiopara la detección de palmas infestadascon larvas de R. palmarum. debido a que cualquier cebo que se use' solamente afecta a los adultos' quedandocompletamenteprotegidoshuevos, larvas y Pupas;por lo anterior se realizaron alqunos ensayos, buscando matar dichos estad[ost pero con. l0.

(17) ó l-. c). -O\rL^Lfr fT\F-GJ. |'\. rn. \o. F. th>. Lna. o = o-. all Fl. =. ON. F. o o. L. .+rn€OS. o o. t^. o\. tÍ,. ul. l^Frt\c>@. ID. c¡\. \.@. ú. N. It\. (). -. q q). Orr .-t. o. r! r!. rt, ('. o. (o+N F\O.JO \o ú\. ¡¡ o N. rt\. -.1. rú. 0.). ú @. ll. (.). t). I ,r 0.). o c. U) F J r. tt) |!. rñ l'-F-. L! q). |!. ¿. J. oo. r!'. POñ oF':. |!. F-@L^ FN. z. q,). +) o. r! F. F. Fr€e O-'4=O-1 oot¡ú¡Ú l/}-t>O. t¡) O .-{ PC!>Q). a. Otnvr .¿tDOñú. CL. .¿!IJEO 'O (' ¡r CÉ6(JF(J. =. F. J. ¡r. =. o_oPo-ú É¡. =. ó. o ñ. NÉ,. oo '.\. cL. 8 . o o@ ¡t. r-r. E'-O. .93 OOFO. o -o o. t¡,. F. |J-. 31. .¡<OÉ,. i. E. e). o <).

(18) resultados negativos, lo que nos condujo a eliminar también las palmas que resul¿an con larvas de Rhvnchophorus y muestran algún slntoma de enfermedad. La tabla 10 nos ilustra sobre la cantidad de larvas y adultos que se han matado con la destruccióntotal de las palmas que han aparecido positivaspara el cucarrón.. Determinación. de la presencia del r¡ematodo Rhadinaphelenchus caophilus. en palmas cofr sfntorDas y apl.icacionesde nematicidas Este p¡oqrama se adelantó con el obletivo de observar el incremento o no de la presenciadel nematodo causantedel anillo rojo en la plantación y para corrobo¡ar la posibilidad de usar nematicidas con el fin de reducir las poblaciones y evitar su diseminacióna las palmas sanas. Escobar ya habfa encontradoque "en ensayos previos realizados durante un año en la plantación de Shushufindi (Ecuador)rcon Temik 10 G en dosis de l0 q/árbol y con un total de 6 aplicaciones po¡ año, no se han encontrado hasta el momento sfntomas asociadoscon la enfermedad anillo rojo, lo que indica que el sistema radicular de las plantas ha sido protegido por la acción del Temik" (2, ). Las tablas 11 y 12 ilustran lo que ha sido la presencia del Rhadinaphelenchus cocophilus en muestras tomadas tanto en la rafz como en el estipe a 1 m de la superficiey a la altura de la corona. En estes tablas se puede observar la relación existente entre la humedad del suelo y la presencia del nematodo ya que, evidentemente, las épocas de más alta orecioitación han marcado un incremento de su presencia. Cabe anotar también que durante los meses de octubne a diciembre de 1986 se realizó una aplicaeión de nematicidas al plato de 149.000 palmas, hecho que "podría explica¡'r la reducida p r e s e n c i a d e R h a d i n a p h e l e n c h u sd u r a n t e l o s d o s p e r f o d o s h ú m e d o s d e 1 9 8 7 ( a b r i l m a y o y a g o s t o - n o vi e m b r e ) . talmente. con el. Los resultados hasta el momento obtenidos experimen-. uso de distintos. nematicidas,. conclusiones de la Dra. Jenny Escobar (2,. ratifican. en nueslro. criterio. las. ) y lo enunciado an[eriormenter tabla. Ne 11,. Otra prueba desarrolladafue la aplicación de nematicidasa aquellaspalmas que aparecfanpositivas despuésde cada tratamiento. Veamos en la tabla 14 como. 32.

(19) -. FN+l'r@rn\oo+ O.!F\F-+OOO.ñO. ¿E c¿¡. l!. rú t' rÉ |!. a). U) <tn É, <. .D<. o o. td= l¡. +d.\o+.Y\N@+Ó\oq. RARSR$G*G3ft. =F. 0). l-l F H CL FT. o\rñ\oavN|r\r/\+r óco<oFt¡1 .o €,rY\F.-\O\OA+rñ-q o.óa. ñ@NF-rt\\oFr\cp. NTIF. o-. o {!. {.) {) &. r0 IE F. .. t¡J. =. J3. @. (n.

(20) rn. @. \o r¡o. ¡*. \o. o\. (q. ,. O. ¿R dl. {J. z.. t¿). I o. a-. c) o. ir.l <. oz <(/)0 ct<E. \o@+oL^@ oF.o\t\f\^J ua+rr\-+NNl. FOO. (/)<o l¡.1 =. fo< =FJ. o o tr q.). Srf. ¡F dl. < t/) d< FO E tn< Ul==F<. \OóOr\OOr\JN¡-+ r?\ t¡\ F. or Or\O\OO¡\\O¡\N. ao. Gl. .fF. z. {) G'. (). \0 r\J rt\ o\ o\o@@<Do!^FQrñ \OO cO rn|-(\¡6oa!r¡\\O+-rnF.ó. É1. F. r^. \o. +. \O. l'1. OO. +. (\J. LrJ. {). o o f¡ oN. o F. v). t\. \o. oo@@ ro.\\\ñ4J¡\ cOOOqOF¡rOC) ._\ , 9 O-OltO@F(D"\El)!l L.eE3rcOOO¡rE OO lJi C, J.¿.A¡r..{O+{OP5..{ +)>O¡9>rqOCtp> OO-{O-OO>OTOOO. r-\. @ ¡\. t\ OP. oz.au-<=c)<u)oz,. 34. @. ¡t DIA. .\. t¿ A).

(21) i!. , o o o É. r-t < z.< LüJ. ¡E ¿F r rY\ O\ <DF\@O\¡.cO ¡iQ. ¡B \O. ¡R. ¿R. F. rr'\. N. a\¡. l,! < UJ (J. o |!. r9. F. r-{ -J O I,UJF |J.1 ar/) lJJ = cL. \o. <=< ñ o. =o-F )a< <UJCE. o q) L. o F. o \o. U). =. Ot. o\. r\. ^l. (\J. J. .t4. = -J. |!. * OOOOiT óOq)d)ooP. -+oooooq Q. .+@¡-oL^o.-t. (ñ. o. P -{C qt) q). É>, fr\ (J H F. = z,. gC. \ro. rr\. rt\!^JJ. 'rú. EEY,Y,,P.P '.1 rD l! tr!.EE!! AaOO4r''-r l!. LL. F. .-r F. 35. o. o. ¡!. l!. ]J. o a). F.

(22) qJ. -ct F\ @. oo\. ruÉ +r! c. 6< <.ts =É.. +\o. .ll. r^(Drl. +,. JUJ. <= o-=. .c¡. tO ,¿. l!rtr ol. o!^o. o. sFa (u tt, I. OO o oo. ¿iQ. o (JF nl. F. <rt. g\. o\. E I. NÓ<OI O\@. ro. ^ !r) vó. fr. -+. <. Él = JZ <o. o q)F. !1 IE. É.E F <ñJ cL.. o\ (Doir-a\. o E. ^u1 va. c). +)o o. <o Eo a, t¡> orn. ¡... ÉF. a. ^u) +uJ. o\ó€n\. @¡e. ¡Q^. l¡ ID. OP. t9P. EO. F{. O-. rl. l¡ro P9. tE to É¡E. F. O\ú. q). ro o. É. (D I\J. vO. tó 4) liE. rú. 2 <tn rJ, < th< < tt) =ri J> <uJ. F. (l). l¡l. c) 'at O oP. r\. '.r o. v €q .Fr o >.Ét O naE Ol PO.¡r P O+J o oo r¡- ¡r l) UJP F. r\. |q -1 lo F. 36. ¡\ €o¡ o¡o Nf4 'P. =(f2. '\ l¡E. t\. r¡.

(23) I. después de I traLamientos, el 99o/ode las palmas que sobrevivieron (e[ B.]o/ode las 181 palmas tratadas murió) ya no registraron la presenciadel R. cocophilus en las muestras tomadas para su búsqueda. Los resultadosobtenidos nos han llevado a continuar con la aplicación de nematicidas a aquellas palmas que mues¿ran la presencia d" 8.9!99p!.!.!u9. y " las seis palmas que las circundandebido a que en una sen¡ede evaluacionesrealizadas a palmas sanas que estaban alrededor de la palma cuya muestra presentaba nematodos,resultaron también positivas aunqueen proporcionesbastante reducidas' tabla 15.. Erradicación de palmas con sfntomas avanzados fn la actualidad estamos considerando que una palma tiene sfntoma inicial de la enfermedad, cuando presenta una decoloracióndel follaje en sus niveles superiores,o muestra acortamientode las hojas recién formadas,es decir, tendencia a hoja péqueña,la cual puede ser causada también por deficiencia de Boro o por pudrición del cogollo; los demás sfntDmas son consideradoscomo avanzados. Todas las palmas que se registran con sfntomas avanzadosson erradicadas y desmenuzadas. AnteriormenLese envenenabancon Ansar, en dosis de 12O cc aplicados en tres orificios y a diferentes alturas, pero se observó la presencia cocophilus y de Rhvnchophoruspalmarum en palmas que de Rhadinaphelenchus y muertas por lo menosdos mesesantes de dicha observahabfan sido envenenadas ción, además algunaspalmas no evidenciaronla translocacióndel herbicida debido quizá a que sus haces conducto¡esestabanya bloqueados,du¡andobastante t¡empo en morir y deshidratarsus teiidos. A las palmas que muesüranlos sfntomas iniciales, se les revisa el cogollo para ver si existe alguna pudrición, la cual se trata; si no Ia tiene se aplica Borax en dosis de 120 g/palma. AdicionatmenLe se hace una aplicación de 60 cc de monocrotofos mezclada con 40 cc de un funqicida sistémico (Tilt por ejemplo)' Noventa dfas despuésse revisan las palmas tratadas; s¡ no hay evidenciade recuperación, se erradican, pero si muestran tendencia a la recuperación,se vuelven a revisar tres meses después Para deLerminar si la normalidad será total, o si )7.

(24) t\ @. \o O¡R¿¡I¡R¿RI¡R .it\Fl'\F.N-+\O t¡+rn. a z,. LrJ té C) -4. (¡) o. É¿. € ro f¡. E ro rÍ. U H. É¡ fr (E t¿l. o. o E ao t. F. \O ¿F . co ^¡FLn. ¿te r¡\. |. ¿iQ r¡. ¡,€ N. ¿e (D.. ¡e ñ.1. E. O. t. t¡. ) út. oz. OO. U>r rEFCOJP. \o. 'rE. +'¡v\OtEO>rC O.'iroOO POOAOPO.¡ |lEroooE oÉootqo P<'{OrEE.'lfi Fl rá -J .O o<cloOr¡61¿ (l.ñ. 38.

(25) o. o. q F. r-ur-< :í. l¡¡. =z. E o. tt. o oz oo .6 or. F. o o C' J. 6 z. o. at,. I. z. t¡¡. o 2 o o. z. t<. 6-9. t- o z. o =. o F. z 0. r--. 2 f,. ÍE =. 6 -ó. o c. E t¡J. z 9 o o ft ft t¡l. J. fL. z (,. É. l¡l. o o. É,. J J. z o o. t. o-. (E .L. a. fL. f3 ul. J. l¡l. o. 2. z o. l¡l. lr¡. É. lrl. () f. t¡J oaL. = J. o-. zl¡,. at,. z o. l¡¡. at fL. (). c. 2. l¡l. 2. o o. J l¡¡. o. o o 2. l¡,. r f. (,. z o. l¡,. z =,. É. l¡J ft. ?o. cO. z 9 o. s3 t¡l f. 2. z' oz. o9. É?. H-9 f()o (lc. l¡¡. f¡J. o z. E t¡l.

(26) finalmente se debe erradicar la oalma. La gráfica titulada "Manejo del anillo roio en Palme¡as de la Costa S'A.r' resume los tres caminos seguidosuna vez se ha detectado algún sfntoma en la oalma. Primero se consignanlos sfntomas en una ficha que registrará la evolución de la palma; lueqo se toma una muestra de ralz y ot¡a de egtjpe pa¡a establecer en laboratorio la presenciade nematodosy, finalmente, se detectará la presencia de la¡vas de Rhynchophoruspalmanum:con estas revisiones se dete¡mina si se aplicará nematicidas o si es necesario erradicar la palma por tener larvas del transmisonen su interior. En la t6bla 16 consignamoslos costos por hectá¡ea en que hemos incurrido los años de 1986 y '1987para la ejecución de los proqramas descritos, asf como la participaciónporcentualde los distintos items en los costosmencionados,. BIBLIOGRAFIA 1.. CHAVERRo,. L.A.. 1979, Conffol del anillo rojo.. Coco y palma Ne 20,. FoncoDol. Ccrocos. venezuela.. 2.. ESCOBAR, J.. . Reconocímiento e ldentificoc¿ón de Rhodinaphelenchr¡s. cocophilus en plon¿ccaonesde polmo ofricona en Shushufindi' Prov. del Nopo, Ecuador. Min 15 p. COMEZ, J. 1987.Comtmicación Wrsonal. I. (COBB 1919) The NemoGooDEY, J.B. 1960. Rhodinophelenchuicocoph¿¿us tode Assocíoted with Red-Ring Disecse of coconut. Nemdtolog¿co 5.98-102. LOPEZ, J.G. i986. Informe lisito a ptontocÍones de palma ofricana en 'la Costa Atlántíca de Colombía. Fedeqlmo I p.. 6,. MONDRAGON,V, 1987. An¿llorojo, vis¡to zono norte. Fedepalma mimeogrg fíado, 14 p. 40.

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Referencias

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