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DE TODO EX. KURDO . O
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lOa QUÉ NO HE DI: LEER YO TODO 6 I
1.0 QUE QUIERO .' ~
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ser y cantal OODOG~O~
BIBLIOTECA LIGERA, N. 40.
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y ¿ POR QUE \0 HE DE LEER YO
TODO LO QUE QUIERO?
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¿Porqué? Por uuaruz6n de higiene que entienden husLa las bestias, auu- que clen prueuas de 110 entenderla mllchos de los hombres ilustrados y despreocupados como yos.
-¿ Podrías explicaros sin compa- raciolles, . siempre odiosas ?
- No, fLmigo mio, porque ('sas com- paraciones no me las saco yo de mi
magín; sois vosotros mismos, los del uSa, los que me las ofreceis á cada pa- so hechas y derechas, sin dejarme á mí otro mérito que el de copiarlas del natural, que es como si dijéramos, co- ser y cantar.
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,
-%- _ Decíai!, pllCS, , ,
-Decía, sí, que la prohibición de lepr ciertos libros se fllllrla en nlla 1'>\- 7.Ón de higiene que comprenderían hasta las bestias si su pieHl'll lecr, Ha- breis ,isto que todo 'LIlimal, una O\'e- ja, buey ú rubra, por ejemplo, en mi- tad de Ull pl'lldo ó monte frondoso con varieuad dr. j'crbas y urbustos, s~
decide por llllOS C OII prcfcrcllcia á otros y de algullos !JO llega {¡ tocar por más quc le apriete el hamhre. 8n natural iDstillto le advierte cl1iiles pastos le han de duil.ar y cuáles le han de ser prol'cchosos. Uuéstrale á un:.l cabra un ramo cltl cicuta, no hay cuidarlo de que le acerque d hocico "IIJ rudellle llnim;ll. Si. pues, una ley de higiene
!Jutl1l'UI y físic:loLliga al bruto á ahste- nerse (le lo que físicamente le ha do perjudicur,es muy lógi co y razonable
y tambi('n muy natural, que una.1cY
moral obligue al humbre Íl abstenerso
ptlra iU corazón é illteligencia de ciQr-
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tos pastos qnc ,momlmentc le han de corromper. Al brnto animal se lo dice su instintQ, al hombre se lo dicr. su razón. Y en conforlllidad con elb se lo ordcna al cristiauo la sant'L Iglesia.
-Collvcllillo: tengo, pues. bastan- te COII mi nt7.JII pum conucer cuál do 103 libros me ¡merla convcnir y enúl
me pueda dailar: no tellgo. purs, nc- ccsillllJ. de que me veng'L la Igle silL :í.
im pOllerme SIIS pr ol ) i biciolles y ¡tnato-
mas. Alllllimalle basl:¡a y le sohnl con
Sil instinto, á mí me bastoL y me sobra
COIl h laz natural. ,
- No. [tmigo mío; no os sohrn, lIi os bllstn, ni dc muy lejos COII sola b luz natllral, y me explica ré y me com- prrndereis pcrfel'tamentc.
B(I~t.t1c al brn to Sil i nsti n to, porq nc 10 COllservn ín tegro y no degelleraelo lIi oscurccido; tiénelo bl cllal se lo el ió en sn formación el Criador. El hom bre no tiene basbtn te con Sil ra-
zón, porque la ticuc quebr:llltllda y
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oscurecida por el p ' ecado. El bruto no es UlI sér degenerad o, el hom bl'e sí.
, ' .
Por esto el bruto tlCne en su projllO ser, aunque il1lperfecto, todos los medios indispensables para c1logro de SLI pro·
}lio teJTCllO fin j el hombre necesita de ayuda su pprior para llegar, lÍnn con mil resbalones y trop\Czos, al que le está seílalado. Por esto la sob razón natnral no le sirve al hombre para muchas cosas más alle • la carabina de Ambrosio, y percJollacJnH: In, vulgar ponderación: por esto le es necesario á la débil razón humana el auxiho de la razón diriull, es decir, de la revela- cióJI, cuyo maestro fuó para el mundo Nuestro Seuor .Jesucristo, y cuya de- }Jositaria é intérprete oficial y por ende infalible ea 111 Iglesia católica.
- Sin embargo ; eR illsoportal¡le ti- ranía que á UJI hombre barbudo le di- gan los Curas, como á un nillo de
teta: Eso puedes leer yeso 110.
-Como UI1 nluo habcia dicho, ami-
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go mío, y rin pcnsn.rlo llabeis encon- trado la vel'uauera expresión que 11I'ce al caso, Por el presente, COll10 po r otros muchos, dijo Cristo: Si no os
l/ace is como ni/íos no e ntl'a?'eis en el
rúno de los Ciel08, ! YIL veis que no podpis glori'u'os vos con el honor de
la invención!
Pero íalllOS clcrecham ente al asun-
to, y tmtémoslo con toda scricdad, que cirrto la mcrcce más de lo que se os figura,
COIl qné ¿ os parece vrjaei6n y tira-
11 la el que la I?lcsia os diga {¡ "OS ro- mo hijo snyo \Cjnc con los que no lo
son, es decir, con los no cristianos nó se mt'te pam nada nuestra prudento
!ladre) cuúles sún l:ú¡ lectnras que os pueden hact'r mal, y "s intime severa- mente qne no las podeis leer, ni si- qllip!';t rf'tener ¿ Pues, habreis de C011-
fpsal' que ese despoti s Ulo y tiranía lo
Rodais ejerci e ndo vos á todas horas
con vuestros hijos y subordinados, y
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b. pesar ue todo c¡ut:reis pasar siu (lnua por ho:nure campeCh:L110 y hash\ Ji- Leml.
DcciuUle. ¿d<'jais entrar á quien qniC'ra ell v ~le,,~m . ~asa á trat<1r Con Yllcslros hIJos e 111J>l~, SIIl a,-engnal' ant es Sil Iwocctlenei,\ y eOllc1.1!eta, y lo qne (le tal tl'ato y UOIllUIllc:aClOIl IlIlede r esultar? No, por cierto: ú nu üesC'o-
I ~oeidl) no le dejarí'Lis sentar en I'llestro ho""r o en el corro <lo b f"l11ilia, . . pues bl pndicrn ser (Ill e 110 OSeOllV 1111 CSC rn
moJo algnno. ¿ Qup ]¡"eeis, pneE,áfner do prudente . . y l'r c . I 'isor? Os informai s,
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