HACIA EL CEREBRO CIBERNETICO PLANETARIO
(Este ensayo está basado en la conferencia que diera el autor en la sede de la Fundación Redes, en Buenos Aires (Argentina), en Noviembre de 1998 bajo los auspicios del GESI (Grupo de Estudio de Sistemas) y tiende a poner
en consideración diversos aspectos de un fenómeno a la vez inquietante e importante para todos nosotros: la aparición de un cerebro planetario que surge, principalmente por el crecimiento extraordinario en cuanto a cantidad,
calidad e importancia de Internet o la World Wide Web - en adelante: "la Red")
Ernesto Grün Ex Presidente de la
Asociación Argentina de Teoría General de Sistemas y Cibernética (GESI)
Ex Profesor Titular de Teoría General del Derecho y Filosofía del Derecho
Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, Argentina
Nos estaríamos na ante-sala de uma nova etapa do processo evolutivo, que seria a etapa da consciência coletiva e planetária.A etapa da unificação da espécie humana.E da criação de uma humanidade mundial, que se sente uma espécie una, com
consciência da responsabilidade pelo planeta e de que somos uma família, onde cada um se preocupa com seu semelhante." (Leonardo Boff)
"We have reached the apex of our evolutionary journey and are now poised to make the critical shift from personal to global consciousness." (Peter Russell)
"Après l'homo sapiens cherchant par son intelligence à dominer les espèces vivantes, l'homo faber maîtrisant outils et machines, ou encore l'homo economicus,
consommateur et prédateur, voici venu le temps de l'homme symbiotique vivant en harmonie avec un être plus grand que lui, qu'il a contribué à produire et qui le produit en retour." (Joel de Rosnay)
Estamos abiertos a imaginar que el próximo gran salto cualitativo en el proceso evolutivo es la tierra persona, la mente planetaria, y que la Internet forma parte de la
"infraestructura" del -¿futuro?- cerebro planetario
Es oportuno pensar y debatir sobre estos temas, por las
proyecciones de este fenómeno sobre nuestras mentes y nuestra sociedad.
Hace ya algunos años escribí un trabajo con el titulo de "Homo
Ciberneticus" en el cual sostenía que nos encontramos en una nueva fase de la evolución, caracterizada por la aparición del "hombre
cibernético" el "cyborg" que sucedería al "homo sapiens".
Pero hoy ya existen una serie de ideas que superan esa visión, que hace no mucho parecía de ciencia-ficción. En efecto, Joel de Rosnay habla del "cybionte", una entidad cyborg formada por nuestras
neuronas y las redes de circulación de información digital. El cybionte es, para de Rosnay un organismo, una forma emergente de
simbiosis entre la cibernética y lo biológico, un cerebro planetario formado por el cerebro humano, computadoras y redes. El cybionte, dice, es un organismo planetario único, la forma mas evolucionada de un cerebro global en curso de conformación. El hombre simbiótico o "redcyborg" (netcyborg) sería aquel conectado biológicamente al cerebro planetario del cybionte. El hombre tendrá -afirma- el mismo lugar en el seno del cybionte que el que ocupan las células en un organismo humano. Vivirá en simbiosis, asociación de dos células, realizándose en beneficio mutuo. Según él, Internet es un lugar espontáneo, emergente, en co-evolución acelerada con su entorno humano. Es caótico, anárquico y totalmente descentralizado, una comunidad que se desarrolla espontáneamente en la persecución del interés colectivo
Estas ideas compartidas en sus lineamientos básicos por muchos pensadores, como así también la numerosa bibliografía recogida sobre todo en "Principia Cybernetica" y los trabajos realizados por el Global Brain Group muestran que los desarrollos evolutivos son actualmente tan vertiginosos que las ideas expuestas en aquel trabajo ya han quedado, en alguna medida, desactualizadas. Por cuanto puede decirse, y numerosas publicaciones e investigaciones así lo acreditan, que, más allá del ser humano-cibernético individual está apareciendo algo mucho más complejo y trascendente, dentro de la misma línea evolutiva: el cerebro cibernético global o
planetario. Esto es, un cerebro colectivo de características muy peculiares.
Señala Francois que la interrelación entre los cerebros individuales,
sobre todo en ciertas especies de insectos y de mamíferos, ha dado
lugar a una especie de "cerebros sociales "- como el que rige las
actividades de la colmena o la construcción de diques por los
castores y que se ha producido un fenómeno de cerebración
creciente que culmina con el cerebro humano.
En los albores del nuevo milenio nos encontramos con otro paso: los seres humanos nos hemos caracterizado por tener el cerebro más complejo de entre los seres vivos, junto, según parece con los
delfines y las ballenas. Pero además tenemos la capacidad mediante nuestras manos de fabricar herramientas, lo que constituye una ventaja con respecto a estos seres marinos, ventaja que nos ha permitido construir artefactos cada vez más complejos, y,
actualmente, computadoras,que a su vez son día a día más complejas y potentes.
Gracias a esta conjunción la evolución ha dado otro paso y ahora nos encontramos con el fenómeno de la formación de un nuevo tipo de cerebro, combinación de lo orgánico con lo inorgánico, un cerebro
"colectivo", que un importante sistemista español, Rafael Rodríguez Delgado define sistémicamente como "una estructura supraindividual cibernética constituída por sistema humanos, mecánicos y
electrónicos organizados en subsistemas receptores de información, un dispositivo elaborador central, una o más memorias masivas y uno o más efectores productores de información favorable a la conservación, al desarrollo o a la transformación del organismo social de que forma parte"
Hace más de sesenta años un visionario como H.G.Wells ,en 1938,se refería a lo que el llamó la "mente global" (global mind).
Ya en 1980 Alvin Toffler hablaba del nacimiento de una conciencia planetaria. Caminamos decía, - hacia un sistema mundial compuesto de unidades densamente interrelacionadas, como las neuronas de un cerebro
Y decenios antes Theilhard de Chardin, un jesuíta y palenteólogo ya había imaginado una etapa de la evolución caracterizada por una compleja membrana de información envolviendo el globo y
alimentada por la conciencia. Vio el advenimiento de la Red más de medio siglo antes de su llegada. Creía que esa vasta membrana pensante se fundiría finalmente en la unidad viviente de un solo tejido que contuviera nuestros pensamientos y experiencias colectivas. Pensaba que existieron tres fases principales en el
proceso evolucionario. La primera cuando la vida nació del desarrollo de la biósfera. La segunda cuando emergieron los seres humanos con su pensamiento autoreflexivo. Y una vez que los humanos
pensantes comenzaron a comunicarse alrededor del mundo, llegó la
tercera fase
Jennifer Cobb Kreisberg dice al respecto que estamos ahora al comienzo de esa tercera fase de la evolución descrita por Theilhard, caracterizada como la evolución deviniendo consciente de sí misma y que la Red, esa gran colectivizadora de mentes es la herramienta primaria para que emerjamos en esa tercera fase.
Se han conectado estas ideas con las de Lovelock acerca de Gaia (el planeta como una unidad viviente) y se ha afirmado que nosotros y Gaia nos integramos como parte de la noósfera (término
pergeñado por Theilhard) creada en nuestro tiempo por medio de la comunicación por computadoras y la Red.
Algunos autores también encuentran un antecedente en el pensamiento de Carl Gustav Jung, al cual consideran, en última instancia muy matemático, que veía las estructuras abstractas de la mente como emanando de varias combinaciones de números, al inconsciente colectivo como un sistema digital. Y la Red parece cumplir la filosofía de Jung en una forma inesperada. Será un
inconsciente colectivo digital para la raza humana. Porque, después de todo, la memoria de la Red Global es el vasto cuerpo de las páginas de la Web creadas por los seres humanos, lo cual es una buena representación del campo total del pensamiento, conocimiento y sentimiento humanos
Uno de los principales artífices de la idea Peter Russell en su libro
"The Global Brain" publicado en 1983 señalaba que ahora estamos en posición de hacer el pasaje crítico de la conciencia personal a la conciencia global. Y si bien en esa época Internet estaba en su infancia inmediatamente la reconoció como la tecnología que conectaría las mentes alrededor del planeta en una sola red global mediante la cual la información podría ser compartida con la
velocidad y eficiencia del cerebro humano.
Es importante, no obstante tener en cuenta que la Red, tal como existe ahora puede ser comparada con la mente de un niño muy chico, un niño que aun no ha aprendido a pensar por sí mismo o, siquiera a distinguirse del mundo exterior, como lo señala Ben Goertzel. Ahora bien, el cerebro del embrión humano atraviesa dos grandes fases de desarrollo. Una primera es una tremenda explosión de populación de células nerviosas embrionarias. Es la fase de la proliferación. Luego ingresa en la segunda fase de su formación, cuando billones de células nerviosas aisladas comienzan a
establecer ligazones unas con otras. Es la fase de la
interconectividad, en la cual Internet encaja perfectamente, ligando
sus "neuronas" (seres humanos)por toda la tierra
Y esto quizá puede ser la punta del ovillo para la explicación de muchos fenómenos que están ocurriendo actualmente en esferas como la economía, la política, la ecología y otras: Esta mente global todavía no está en condiciones de guiar el cuerpo social
eficientemente
Estamos asistiendo, en verdad a su nacimiento y primeros
desarrollos y, tal como en el caso de los infantes es importante como se orienta y dirigen las impresiones de esa mente en el proceso de su evolución.
Metafóricamente hablando, cada página de la Red puede ser considerada, potencialmente como una neurona en un cerebro global. Y cada vínculo entre una página y otra puede ser descrito como una conexión sináptica entre dos neuronas.
Sin embargo la alucinante velocidad con que se perfeccionan los instrumentos utilizados por Internet han permitido sostener que por ejemplo las cámaras instaladas en distintos lugares del mundo y en satélites, las cámaras de video portátiles ya constituyen lo que se ha dado en llamar "el ojo del cerebro planetario e, inclusive que ya se puede decir que dicho cerebro empieza a ser consciente de su cuerpo.
Lo que equivale a un desarrollo similar a los de los bebés en su evolución cerebral.
Desde otro ángulo, también metafóricamente, se ha señalado el peligro que pueden implicar los virus informáticos para la Red, por cuanto podrían producir algo así como una "meningitis"
Valerian Turchin sostiene que estamos ante una transición y que en un futuro próximo habrá mas y mejor memoria, percepción y acción inteligente teniendo lugar en el nivel de la sociedad como un todo.
Y Francis Heylighen, uno de los principales propulsores de la idea del cerebro global piensa que la Red es el instrumento que nos llevará de la humanidad al superorgamismo meta-humano.
En este sentido tanto Russell, como posteriormente Erwin Laszlo han hecho énfasis en el hecho de que en el curso de la evolución han habido transiciones cualitativas en aquellas instancias en que un sistema llega aproximadamente a 10 billones de unidades que están fuerte, pero flexiblemente, acopladas. Ejemplos de ello son: el
número de átomos en una molécula biológica, el número de
moléculas en una célula y el número de células en el cortex del cerebro humano.
Y puesto que la población mundial está acercándose a este nivel, estamos en el umbral de un nuevo nivel de organización.
Se ha afirmado que para el año 2000 ya el cerebro global
equivaldría, en complejidad al cerebro humano.Aunque esta profecía no se ha cumplido, no estamos,sin embargo lejos de ello. Y si esto parece excesivamente rápido es porque no tenemos conciencia de la velocidad en que las cosas se están desarrollando.
En un reciente "paper" presentado en el Instituto Santa Fé de
California, S. Rasmussen y N.L. Johnson dicen que se piensa que la inteligencia simbiótica es capaz de operar a un nivel más alto de funcionalidad, tanto en lo que hace al número de individuos como a la complejidad de la capacidad, por lo que las ideas que se han
desarrollado acerca de esta simbiosis tienen un enorme alcance para la futura dinámica de organizaciones, la sociedad y la economía. Y basta observar el explosivo desarrollo del comercio electrónico en los últimos tiempos, para otorgar credibilidad a estas ideas. Piensan que con el creciente uso de la Red en nuestra economía y sociedad muchos problemas que han retado las formas tradicionales de managment y gobiernos podrán encontrar soluciones.
Al respecto piensa De Rosnay que el pensamiento cartesiano,
analítico, lineal, secuencial y proporcional usado por tantos decisores políticos e industriales formados en las matemáticas y en el derecho pertenecen al pasado y que la cultura de la complejidad, parte
integrante del nuevo paradigma hace referencia al pensamiento sistémico, a lo no lineal, a lo multidimensional. Las características del nuevo espacio económico, social y cultural inmaterial que se llama asimismo "ciberespacio" escapan a los análisis de quienes viven y razonan conforme al antiguo modelo.
Y efectivamente, si uno mira alrededor parece haber una continua tendencia hacia una integración global. En la medida en que los sistemas tecnológicos y sociales se desarrollan como un tejido más denso de interacciones que trascienden las viejas fronteras entre países y culturas el superorganismo social parece convertirse de metáfora en realidad
Se ha trabajado la cuestión desde el punto de vista de la Teoría de
James Miller, cuya obra es de gran importancia desde el punto de
vista de la Sistémica y desde allí se puede caracterizar a la Red
como un sistema viviente emergente que se denomina Cyber- organismo
Surgen a partir de esa idea temores de que ello en definitiva nos conduzca a una sumisión a los artefactos cibernéticos. En este sentido es interesante el desarrollo que hace George Stock en un libro que ha titulado:"Metaman: la convergencia de humanos y
máquinas en un superorganismo global", en el cual argumenta que la profundización entre seres humanos y la tecnología es simbiótica por naturaleza, de manera que la vieja cuestión de quién será el amo y quién el esclavo es inaplicable. Y que si los propósitos de un
superorganismo global han de ser servidos tanto los humanos como las computadoras, elegirán vivir juntos y en una relación cooperativa, ayudándose unos a otros a vivir y progresar
En este sentido es interesante observar el hecho de que en la Red hay mucho conocimiento que se ofrece y puede compartirse en forma gratuita(por ejemplo libros,obras de arte, trabajos de tesis, videos, etc.)
La reacción de muchas personas contra la creciente utilización e influencia de Internet en nuestras vidas, puede tener algunas explicaciones:
Por una parte la natural y tan conocida resistencia al cambio