VERSION PRELIMINAR
SUSCEPTIBLE DE CORRECCION UNA VEZ CONFRONTADO
CON EL EXPEDIENTE ORIGINAL
(S-0356/2020)
PROYECTO DE RESOLUCION El Senado de la Nación
RESUELVE
1°- Instituir un premio anual denominado “Premio Mary Terán de Weiss a la Mujer Deportista”.
2°- El premio consiste en la entrega de un diploma y de una medalla de oro a la mujer deportista o el grupo deportivo femenino que resulte seleccionado anualmente según la evaluación realizada por los integrantes de la Comisión de Deportes del Senado de la Nación.
3°- Las deportistas podrán ser seleccionadas a propuesta de las entidades representativas en las diferentes disciplinas deportivas, sean éstas de carácter público o privado, por el periodismo deportivo y por las/los señoras/es senadoras/es integrantes de esta Honorable Cámara.
4°- La evaluación y selección de los premiados será realizada por las/os señores integrantes de la Comisión de Deportes del Senado de la Nación.
5°- El gasto que demande anualmente el cumplimiento del presente homenaje y premiación será imputado a la partida de gastos generales del Honorable Senado de la Nación.
Gerardo A. Montenegro.- María I. Pilatti Vergara.- José E. Neder.- Claudia Ledesma Abdala de Zamora.-
FUNDAMENTOS Señora Presidente:
María Luisa Beatriz Terán, conocida como Mary Terán de Weiss nació en Rosario el 29 de enero del año 1918, fue una de las mujeres deportistas más destacadas y una eximia tenista, nuestra primera tenista argentina de mayor relevancia en alcanzar los primeros planos del tenis mundial.
Disputó mil cien partidos internacionales, de los que ganó ochocientos treinta y dos (entre singles, dobles damas y dobles mixtos), de estos triunfos veintiocho fueron en certámenes internacionales. Ganó los siguientes torneos: Abierto de Irlanda (1950), Israel (1950), Colonia
(Alemania) (1951), Baden-Baden (1951) y Eelsh (1954), así como varias veces el Torneo del Río de la Plata. Ganó también el Plate de Wimbledon disputado entre los jugadores eliminados del torneo inglés.
En 1948, alcanzó los cuartos de final del Abierto de Francia.
Fue número uno de Argentina en 1941, 1944, 1946, 1947 y 1948.
Ganó dos medallas de oro y una de bronce en los Juegos Panamericanos de 1951 siendo una de las grandes figuras de este torneo.
Mary, “la tenista del pueblo” como se la conoce en el mundo deportivo que no la olvida, fue la gran pionera del tenis argentino al ser la primera tenista top ten del país. Fue tan importante lo destacado de su actuación en esta disciplina, como clara su posición ideológica, la que estuvo siempre ligada al peronismo.
Junto a su marido Heraldo Weiss, medallisa panamericano, ambos se incorporaron al peronismo, por lo que Mary es asesora deportiva de la Municipalidad de Buenos Aires estando a cargo del Ateneo Deportivo
“Eva Perón” y fue además jefa de los campos deportivos del pueblo y para el pueblo en los terrenos del Parque Tres de Febrero que había sido recuperado para el municipio. La idea central en este Parque era la de popularizar el tenis, un deporte que hasta ese entonces sólo era jugado por un sector elitista de la sociedad
Así por su simpatía con el movimiento justicialista, fue condecorada con la Medalla Peronista, y luego del golpe del año 1955 fue perseguida por sus ideas políticas, razón por la cual primero debió exiliarse en España. Fue perseguida, sus bienes incautados e incluso la Asociación Argentina de Tenis en ese entonces, solicitó que no la dejaran participar en los torneos internacionales, solicitud que la Federación Internacional de Tenis rechazó.
Durante su exilio, siguió jugando en torneos internacionales, pero sus victorias nunca eran recepcionadas en nuestro país. Pudo regresar a Argentina recién en el año 1959 durante el gobierno de Arturo Frondizi. Sin embargo todos los clubes le cerraban las puertas, con excepción de la resolución del presidente de River Plate, Antonio Liberti. Tiempo después y a efectos de no perjudicar al club, tomó la decisión de abandonar la práctica del tenis. La persecución ideológica seguía presente y la incomprensión de la enorme figura deportiva que ella representaba, la entristeció notablemente.
Mary enviudó muy joven, y tras la muerte de su madre, sintiéndose aún humillada, por tantas injurias, traiciones y olvidos y por la exclusión que seguía produciéndose en el ámbito deportivo, el sábado 8 de diciembre del año 1984, Mary Terán de Weiss toma la terrible
decisión de arrojarse al vacío desde el séptimo piso de un edificio en Mar del Plata.
Años después, es nuevamente durante un gobierno peronista, que surge la necesidad de hacer un merecido reconocimiento a quien fue esta eximia y completa deportista, destacada representante de nuestro país en el ámbito del tenis y a quien se la conocía como la “tenista del pueblo”.
El estadio que hoy lleva su nombre, fue inaugurado el 19 de septiembre del año 2006, siendo Jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Telerman, en el momento de apertura de los Juegos Sudamericanos celebrados ese año en Buenos Aires. Este estadio cuya remodelación posterior llevó años, sirvió incluso para otro tipo de eventos, pero nunca en ninguno de ellos, se utiliza su nombre original “Mary Terán de Weiss”, sino que se lo conoce como estadio “Arena Parque Roca”.
Durante los años 2006 y 2007, se instituye el premio a la “Dignidad Mary Terán de Weiss”, que trató de reivindicar la figura de Mary, pero el gobierno posterior, durante el año 2008 eliminó lo que había sido el primer intento de reivindicación institucional a la tenista peronista perseguida.
Es triste para la historia de nuestro país observar que los rencores y los odios atraviesan no tan solo años, sino diferentes escenarios como lo sucedido con Mary. Los éxitos deportivos en el mundo del tenis no pudieron frenar el impulso del odio, la persecución y el olvido debido no tan sólo a que la tenista trató de desarmar el elitismo en el deporte, sino que también se enfrentó a una sociedad machista que se oponía a toda irrupción de la mujer en la esfera pública.
A los prejuicios elitistas y políticos se le suma entonces los prejuicios machistas, por ello Mary decía “Si a Evita no le perdonaban ser mujer conmigo no iban a ser menos”
La querida y olvidada tenista del pueblo, hoy tiene un reconocimiento en su ciudad natal, Rosario, en la que la Comisión de Tenis del Rowing club de esta ciudad y en donde comenzó a realizar sus primeras prácticas deportivas, la homenajea con un torneo que llevará su nombre, al tiempo que la declaran deportista distinguida post mortem.
Señora Presidenta, quienes hemos abrazado al peronismo entendiendo el significado concreto de los principios y postulados de nuestra doctrina, sabemos muy bien que la persecución hacia nuestros ideales ha atravesado décadas. La proscripción, la persecución y el olvido han querido ensañarse con quienes
entendemos que toda acción de gobierno debe estar promovida por un solo interés como es el “interés del pueblo”.
No es de extrañar entonces, que a Mary Terán de Weiss, se la haya perseguido e ignorado, a pesar de su inmensa y destacada trayectoria deportiva.
Mary Terán de Weiss, quien fue injustamente olvidada debe hoy ser reconocida. La Cámara de Diputados de la Nación a instancias de la hoy Senadora Pilatti Vergara, logró una Resolución por la que se declaró de interés de esa Cámara el documental “Mary Terán” de Judith Battaglia.
Es mucho más lo que podemos agregar acerca de tan fascinante figura del mundo del deporte, militante, funcionaria, y destacada tenista a nivel mundial. Hoy queremos reconocer a todas las figuras femeninas que por su trayectoria y rendimiento anual merezcan la mención del premio “Mary Terán de Weiss”, que por el presente proyecto queremos instituir.
Nuestra historia en cualquier ámbito que sea, debe ser siempre ser recordada, única forma de mantener la Memoria que nos conduzca a la Verdad y Justicia.
Por eso, entendemos que es de estricta justicia instituir un premio a la figura o figuras femeninas destacadas en el deporte y que además en honor y reconocimiento a Mary Terán de Weiss, lleve su nombre.
Por los motivos expuestos, solicito el acompañamiento al presente proyecto.
Gerardo A. Montenegro.- María I. Pilatti Vergara.- José E. Neder.- Claudia Ledesma Abdala de Zamora.-