• No se han encontrado resultados

Dinámicas transferenciales y contratransferenciales en la vida comunitaria - religiosa - femenina- y sus repercusiones en el crecimiento psicoespiritual

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Dinámicas transferenciales y contratransferenciales en la vida comunitaria - religiosa - femenina- y sus repercusiones en el crecimiento psicoespiritual"

Copied!
180
0
0

Texto completo

(1)

UNIVERSIDAD ALBERTO HURTADO

FACULTAD DE PSICOLOGÍA

DINÁMICAS TRANSFERENCIALES Y CONTRATRANSFERENCIALES EN LA VIDA COMUNITARIA -RELIGIOSA FEMENINA- Y SUS REPERCUSIONES EN EL

CRECIMIENTO PSICOESPIRITUAL

TESIS DE GRADO

MAGÍSTER EN ACOMPAÑAMIENTO PSICOESPIRITUAL

AUTOR

CARLOS ORELLANA CÓRDOVA, S.J.

PROFESOR GUÍA RODOLFO NÚÑEZ H.

(2)

DEDICATORIA

A las personas acompañadas que me abrieron las puertas de su corazón para el estudio de las dinámicas transferenciales y contratransferenciales en la vida comunitaria –religiosa femenina- y sus repercusiones en el proceso de crecimiento psicoespiritual.

A la Compañía de Jesús por permitirme estudiar el magíster en acompañamiento psicoespiritual para así ayudar mejor a las personas en el Ministerio del acompañamiento espiritual.

Al grupo de supervisión grupal que supo comprenderme y retroalimentarme con respeto y cariño para el crecimiento personal y como acompañante espiritual.

(3)

AGRADECIMIENTOS

Agradezco a Dios por haberme dado la oportunidad de estudiar el magíster en acompañamiento psicoespiritual y ejercer este ministerio en favor de tantas personas que lo solicitan.

Agradezco de manera especial a Larry, Cecilia y Rodolfo por su preocupación en ofrecer una buena preparación para el Ministerio del acompañamiento espiritual.

A la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús, en especial al Provincial, por el apoyo entregado en este tiempo de preparación.

(4)

INDICE

RESUMEN 7

INTRODUCCIÓN 8

CAPÍTULO I: TEMA DE INVESTIGACIÓN 11

1.1. Tema de investigación 11

1.2. Planteamiento del problema 11

1.3. Pregunta de investigación 14

1.4. Objetivos 14

1.4.1. Objetivo general 14

1.4.2. Objetivos específicos 15

1.5. Hipótesis 15

CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO 16

2.1. Psicoanálisis freudiano 16

2.2. Transferencia y contratransferencia 17

2.2.1. Transferencia 17

2.2.2. Contratransferencia 21

2.3. Método del Conflicto Central de Relación Terapéutica (CCRT) 24

2.3.1. Elementos cualitativos del CCRT 26

2.3.1.1. Las sesiones 26

2.3.1.2. Los episodios de relación 27

2.3.1.3. La persona principal 28

2.3.1.4. Deseos, necesidades e intenciones 29

2.3.1.5. Respuestas del objeto 30

2.3.1.6. Respuestas del sujeto 30

2.3.1.7. La frecuencia de los componentes 31

2.4. Crecimiento espiritual y madurez de la fe 34

(5)

3.1. Tipo de estudio 41

3.2. Diseño de investigación 41

3.3. Técnicas investigativas 42

3.3.1. La grabación y transcripción 42

3.4. Plan de análisis de datos 43

3.4.1. Interpretación de los resultados 43

3.4.1.1. Descripción de los casos 44

3.4.1.2. Caso uno: Estela Valiente 45

a) Identificación de la persona 45

b) Historia personal 45

c) Aspectos psicológicos relevantes 46

d) Temas espirituales y pastorales relevantes 46

3.4.2. Resultados 48

3.4.3. Análisis e interpretación 60

i. Tabla 1: deseos, necesidades, intenciones 60

ii. Tabla 2: respuestas del objeto 62

iii. Tabla 3: respuestas del sujeto 65

3.4.1.3. Caso dos: Lisbeth Lobo 67

a) Identificación de la persona 67

b) Historia personal 68

c) Aspectos psicológicos relevantes 68

d) Temas espirituales y pastorales relevantes 69

3.4.2. Resultados 70

3.4.3. Análisis e interpretación 83

i. Tabla 1: deseos, necesidades, intenciones 83

ii. Tabla 2: respuestas del objeto 84

iii. Tabla 3: respuestas del sujeto 86

CONCLUSIONES 89

a) Las dinámicas transferenciales y contratransferenciales que viven las acompañadas en la

vida comunitaria -religiosa femenina- 89

b) Cómo influyen las dinámicas transferenciales y contratransferenciales en el proceso de

crecimiento psicoespiritual de las personas acompañadas 91

c) Cómo la transferencia y contratransferencia vividas de manera inconscientes obstaculizan el proceso de crecimiento psicoespiritual de las personas acompañadas 95

(6)

ANEXOS 102

1. Caso uno: Estela Valiente 102

1.1. Encuentro #1 102

1.2. Encuentro #2 117

1.3. Encuentro #3 128

1.4. Encuentro #4 137

2. Caso dos: Lisbeth Lobo 148

2.1. Encuentro #1 148

2.2. Encuentro #2 164

2.3. Encuentro #3 172

(7)

RESUMEN

El presente trabajo de tesis para optar al grado de Magíster en Acompañamiento Psicoespiritual, estudia las dinámicas transferenciales y contratransferenciales en la vida comunitaria –religiosa femenina- y sus repercusiones en el crecimiento psicoespiritual. Estas dinámicas, vividas de manera inconscientes, dificultan, en cierta medida, promover relaciones interpersonales armoniosas y maduras en la vida comunitaria y en toda relación interpersonal.

Con el análisis constatamos que la transferencia y contratransferencia influyen negativamente en el proceso de crecimiento psicoespiritual cuando se proyecta en las otras personas. Cuando, por ejemplo, las acompañadas experimentan dificultades respecto a la figura de autoridad. Sin embargo, el dinamismo de intercambio de relaciones transferenciales y contratransferenciales influye positivamente cuando las acompañadas han tenido superioras que les han apreciado, querido, estimado y tratado de manera adulta. Cuando las superioras les han confiado responsabilidades grandes.

La resistencia a la autoridad obstaculiza el proceso normal de crecimiento psicoespiritual. Surgen así los mecanismos de defensa que impiden la apertura hacia las figuras de autoridad. Dicha resistencia, en muchos casos, es porque no ha sido estudiado los orígenes de las reacciones de las acompañadas en la vida comunitaria –religiosa femenina- y en toda relación interpersonal. Sin duda alguna que el trabajo de autoconocimiento facilita el ser conscientes de sus acciones y posibilita el crecimiento en todo sentido.

(8)

INTRODUCCIÓN

El estudio de las dinámicas transferenciales y contratransferenciales en la vida comunitaria – religiosa femenina- y sus repercusiones en el crecimiento psicoespiritual, es abordado de manera exploratorio y cualitativo desde el testimonio de dos religiosas que han sido acompañadas espiritualmente. En la vida comunitaria –religiosa femenina- y en toda relación interpersonal se da el dinamismo de intercambio de relaciones transferenciales y contratransferenciales.

En este sentido, Weissmann, J. C. (2004) expresa que en toda relación interpersonal se vive la transferencia de forma no perceptible, donde se pasa de una representación inconsciente a otra representación existente. Con la transferencia, el sujeto es portador de deseos, impulsos y recuerdos. Se transfiere el afecto unido a una representación, a una relación objetal en un determinado contexto y momento.

El inconsciente se percibe de diferentes maneras en la transferencia y contratransferencia. Al respecto, Weissmann, J. C. (2004) afirma que:

En la transferencia, el sujeto siente, actúa o piensa de manera semejante en su relación con diversos “otros” (personajes u objetos) (…).

(9)

A través del estudio de los fenómenos de la transferencia y contratransferencia, se pueden crear las condiciones necesarias que permitan una elaboración y trasformación de los conflictos tanto del acompañado como del acompañante. Viviendo de manera conscientes estos fenómenos, las acompañadas pueden crecer humana, psicológica y espiritualmente. Sabiendo que la transferencia aparece como una forma de resistencia y que muestra la proximidad del conflicto inconsciente, la tarea de las acompañadas es profundizar en esa resistencia y conflicto, buscar sus orígenes para trabajarlos.

En este trabajo evidenciamos las principales problemáticas que viven las personas acompañadas a nivel personal y de relación interpersonal ad intra y ad extra de la vida religiosa. Vemos claramente que sus deseos más hondos se ven frustrados, muchas veces, por la incapacidad de asumir sus fragilidades. Los deseos y necesidades que viven en la vida comunitaria –religiosa femenina- no siempre satisfacen sus expectativas. Cuando esto pasa, se corre el riesgo de ver el problema en la institución, en las hermanas superioras y en las respuestas del objeto. El reto principal está en asumir sus fragilidades y cargar con ellas. Una vez habiendo trabajado e integrado sus carencias, la respuesta del sujeto tendría que ser positiva, comprometida y esperanzadora.

La vida comunitaria -religiosa femenina- se experimenta como espacio de crecimiento psicoespiritual en la medida que las acompañadas se sienten tomadas en cuenta, tratadas como adultas y se les confía. Cuando ven cumplidas las expectativas y deseos. Sin embargo, la vida comunitaria –religiosa femenina- es un obstáculo para el crecimiento psicoespiritual cuando se crean ambientes hostiles de rivalidad, prepotencia, autoridad y falta de confianza.

(10)

En el segundo capítulo se presenta el marco teórico que sustenta la propuesta de investigación. En éste se profundiza en el desarrollo psicológico y espiritual. Se desarrolla el concepto de psicoanálisis freudiano, transferencia y contratransferencia, el Conflicto Central de Relación Terapéutica, inclusive sus elementos cualitativos y el crecimiento espiritual y madurez de la fe.

En el tercer capítulo se explica el marco metodológico: tipo de estudio, diseño de investigación, las técnicas empleadas de la grabación y transcripción, análisis de los datos, interpretación de los resultados, descripción de los casos, resultados y análisis e interpretación.

(11)

CAPÍTULO I: TEMA DE INVESTIGACIÓN

1.1. Tema de investigación

Dinámicas transferenciales y contratransferenciales en la vida comunitaria -religiosa femenina- y sus repercusiones en el crecimiento psicoespiritual.

1.2. Planteamiento del problema

En mi condición de sacerdote y acompañante espiritual de la vida religiosa femenina me doy cuenta que las dinámicas transferenciales y contratransferenciales vividas de manera inconsciente dificultan, en cierta medida, promover relaciones interpersonales armoniosas y maduras. Por lo mismo, pues, obstaculizan el proceso de crecimiento psicoespiritual de las personas acompañadas.

El tema de la transferencia y contratransferencia ha sido estudiado por muchos autores. Para Laplanche y Pontalis (1967), citados por Salazar Cuesta (2013, p. 12) la transferencia es:

El proceso por el cual los deseos inconscientes se actualizan sobre cierto tipo de objetos en el marco de una relación establecida con ellos y de un modo especial dentro de la relación analítica, se trata de una repetición de prototipos infantiles, vivida con un marcado sentimiento de realidad.

Esta primera aproximación al fenómeno de la transferencia subraya que los deseos inconscientes se representan en el presente como si fueran reales y donde lo característico de éstos es la repetición de prototipos infantiles.

(12)

acompañamiento psicoespiritual. El acompañado transfiere sobre el acompañante representaciones displacenteras con una falsa conexión, reviviendo así las mismas sensaciones, afectos que provocó en su día tal representación. Al ser una representación desagradable, la transferencia se entiende como el arma de defensa que utiliza la persona acompañada ante cualquier afecto desagradable de una pulsión no identificada, trabajada y aceptada.

La contratransferencia, distinta a la transferencia, acontece en la persona del acompañante. Yardino Stella (1999) dice que, la contratransferencia es la suma de los afectos suscitados en el acompañante por la persona acompañada. El acompañante responde emocionalmente a los estímulos que provienen de la persona acompañada. En la contratransferencia el acompañante se ve inmerso en el proceso, se implica, se apasiona y se deja afectar por la persona acompañada. De ahí que el acompañante tiene que saber dominar la contratransferencia para que no obstaculice el proceso de la persona acompañada. Visto así, la contratransferencia, al igual que la transferencia, se puede utilizar como arma de defensa del acompañante. Sería un peligro del cual el acompañante tiene que protegerse y cuidarse. El autor dice que en un primer momento, la contratransferencia quedó ligada a una connotación negativa, sin embargo, no es así.

La contratransferencia no puede ser vista únicamente desde la connotación negativa. Heinrick Racker (1948,1955), citado por Yardino Stella (1999, p. 138) sostiene que:

(13)

técnica, es decir que no se la vio ya solo como un peligro, sino también como una herramienta útil para el desarrollo del proceso analítico.

Dado que los deseos inconscientes y las repeticiones de los prototipos infantiles están presentes en el interactuar del día a día, se hace inevitable que la persona acompañada realice un trabajo serio y profundo de autoconocimiento, aceptación e integración para que el proceso de crecimiento psicoespiritual no se vea interrumpido por las dinámicas transferenciales y contratransferenciales comunitarias. Si se logra hacer un trabajo serio y profundo, las diferencias de personalidad, de carácter y de modo de ser, enriquecerán y potenciarán la vida personal y comunitaria. Las diferencias se aceptarán con normalidad y no se verán como amenazas a la particularidad y obstáculos para el crecimiento psicoespiritual.

Es preocupante que en la vida comunitaria -religiosa femenina- se viva un ambiente hostil por intolerancia a las diferencias de personalidad, de conducta, de forma de ser, de pensar y actuar, entorpeciendo así el proceso de desarrollo humano y psicoespiritual. Para evitar que esto pase, las personas acompañadas deben conocerse, ser conscientes de sus fragilidades y trabajar para asumirlas e integrarlas en su vida. La vida comunitaria -religiosa femenina- tiene que ayudar al crecimiento y desarrollo de la persona.

(14)

y contratransferencia en la vida comunitaria y en toda relación interpersonal, se hará cargo de su fragilidad y contribuirá al buen ambiente de la vida comunitaria. De esta manera ayudará al crecimiento humano, psicológico y espiritual de las demás hermanas. El estudio de la transferencia y contratransferencia hace que la persona acompañada se dé cuenta de sus conductas y comportamientos y le hace caer en la cuenta que el mal o buen ambiente de la vida comunitaria depende de los otros miembros pero también de ella.

1.3. Pregunta de investigación

Este tema es importante porque busca que las personas acompañadas sean conscientes de sus fragilidades, de sus transferencias y contratransferencias en la vida comunitaria y así puedan realizar un proceso de crecimiento psicoespiritual que les permita relacionarse con libertad y madurez. En esta línea, la pregunta de investigación es ¿Cómo influyen las dinámicas transferenciales y contratransferenciales en el proceso de crecimiento psicoespiritual de las personas acompañadas en la vida comunitaria -religiosa femenina-? Intentaremos dar respuesta a esta pregunta con el presente estudio.

1.4. Objetivos

1.4.1. Objetivo general

(15)

1.4.2. Objetivos específicos

a) Estudiar las dinámicas transferenciales y contratransferenciales de las personas acompañadas en la vida comunitaria -religiosa femenina-.

b) Identificar las consecuencias de éstas en el proceso de crecimiento psicoespiritual de las personas acompañadas.

1.5. Hipótesis

El tema de la transferencia y contratransferencia puede ser motivo de dificultad y obstrucción en el proceso de crecimiento humano, psicológico y espiritual de las hermanas religiosas si no se ha trabajado e integrado personalmente. Por lo mismo, es necesario estudiarlo para ser conscientes de las dificultades en la relación humana. Se requiere un trabajo profundo para tomar conciencia y poder integrarlo.

Las dinámicas transferenciales y contratransferenciales vividas de manera inconscientes en la vida comunitaria -religiosa femenina- obstaculizan el proceso de crecimiento psicoespiritual de las personas acompañadas.

(16)

CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO

2.1. Psicoanálisis freudiano

En este apartado estudiamos el origen, significado y hacia dónde apunta el psicoanálisis. Para ello haremos referencia a varios autores.

Escudero Álvaro (2001, p. 54) cita a Crawford (1988) quien afirma que:

El psicoanálisis es una teoría sobre la organización del sujeto y su funcionamiento, tanto sano como patológico; es decir va más allá de ser una mera terapéutica. Incluye procesos básicos como el inconsciente, las resistencias, los fenómenos transferenciales y el cambio a través del método de la asociación libre y de la interpretación de la transferencia.

Según la cita anterior, vemos que el psicoanálisis es una teoría que estudia la organización del sujeto y su funcionamiento, sea sano o patológico.

Para Robert Frager & James Fadiman (2001) el psicoanálisis es un método y técnica de tratamiento psicoterapéutico basado en la exploración del inconsciente a través de la asociación libre. Éste se cuenta entre las técnicas de descubrimiento o develación que intentan que el paciente logre una comprensión profunda de las circunstancias, generalmente inconscientes, que han dado origen a sus afecciones, o son la causa de sus sufrimientos o malestares psíquicos.

(17)

Los autores continúan diciendo que el psicoanálisis trae a la conciencia del paciente lo psíquico reprimido en él. Designa, pues, el término creado por Sigmund Freud en 1896 para denominar un método particular de psicoterapia basado en la exploración del inconsciente con la ayuda de la asociación libre por parte del paciente y de la interpretación por parte del psicoanalista.

El psicoanálisis freudiano describe la mente dividida en tres partes: consciente, inconsciente y preconsciente. Propone también tres elementos básicos estructurales de la psique: el ello, el yo y el súper yo. “La función del psicoanálisis consiste en fortalecer el yo, independizarlo de las severas limitaciones del superyó y aumentar su capacidad de aceptar materiales reprimidos u ocultos por el ello” (Robert F. & James F., 2001; p. 29).

En definitiva, pues, se llama psicoanálisis freudiano a la teoría y a la terapia. “El análisis sirve para vencer la resistencia natural y restituir a la conciencia los recuerdos y las ideas dolorosos y reprimidos” (Robert F. & James F., 2001; p.36). Dentro de esta terapia psicoanalítica surge el fenómeno de la transferencia y contratransferencia donde el analista puede transferir actitudes, ideas e incluso características físicas que, en realidad, pertenecen a las personas que conforman el pasado del paciente.

2.2. Transferencia y contratransferencia 2.2.1. Transferencia

(18)

Así mismo, Bernard Marcos (1996) dice que la transferencia es el proceso en virtud del cual los deseos inconscientes se actualizan sobre ciertos objetos, dentro de un determinado tipo de relación establecida con ellos y, de un modo especial, dentro de la relación analítica. Se trata de una repetición de prototipos infantiles, vivida con un marcado sentimiento de actualidad.

El autor continúa diciendo que Freud descubre que en la transferencia se revive la relación del sujeto con las figuras parentales, y especialmente la ambivalencia pulsional que caracteriza dicha relación. La transferencia aparece como una forma de resistencia y muestra al mismo tiempo la proximidad del conflicto inconsciente. Bernard Marcos (1996, pp. 14-15) cita a Freud (1905) quien sostiene que “las transferencias son reediciones, recreaciones de las mociones y fantasías que a medida que el análisis avanza no pueden menos que despertarse y hacerse conscientes; pero lo característico de todo el género es la sustitución de una persona anterior por la persona del médico”.

(19)

Bernard Marcos (1996) continúa diciendo que el estudio de la transferencia posterior al psicoanálisis ha girado en torno al dilema entre repetición y rememoración; que sea un fenómeno específico de la cura psicoanalítica o que esté presente en todas las circunstancias de la vida humana; que sea un componente que alimenta el aprendizaje de la persona acompañada o que constituya una repetición circular viciosa que reniega de la situación actual; que respete o no las características del objeto sobre la que se despliega.

En la transferencia acontece la repetición de una situación, vivencia y experiencia anterior y el desplazamiento de una primera representación sobre otra, en este caso, sobre el acompañante. Según Bernard Marcos, la transferencia es un fenómeno que se da en toda circunstancia, es decir, no se ajusta únicamente al acompañamiento puntual. Además, la transferencia es considerada motor del desarrollo psíquico.

En esta misma línea, Freud (1912), en el artículo sobre la dinámica de la transferencia afirma que la transferencia se manifiesta con intensidad en el psicoanálisis y fuera de él. Ésta, manifestada fuera del psicoanálisis, en toda relación humana, puede llegar a ser, incluso, más intensa que la manifestada en el psicoanálisis, llegando al sometimiento absoluto de la persona. Así, pues, no se atribuye al psicoanálisis el comportamiento de la transferencia sino a la neurosis misma de la persona. Sin embargo, el psicoanálisis es el instrumento que descubre la estructura de ésta. Así mismo, la transferencia que surge en el análisis actuará como el arma más poderosa de la resistencia. La intensidad y la duración de la transferencia son manifestaciones propias de la resistencia.

(20)

fondo erótico. No obstante, la trasferencia negativa tiene que ver con la agresividad, desconfianza y hostilidad hacia el analista. Freud constata que el mecanismo de la transferencia sobre la persona del analista se desencadena en el mismo momento en que están a punto de ser develados algunos contenidos reprimidos especialmente importantes. Así, pues, la transferencia brota como una forma de resistencia y señala al mismo tiempo la proximidad del conflicto inconsciente.

Del mismo modo, Granel, J. A. (1982) estudia y profundiza el tema haciendo una síntesis evolutiva del concepto de transferencia, para ello se refiere a varias obras de Freud. Él dirá que Freud (1895, 1899, 1900) se refiere a la transferencia, en primer lugar, “en el sentido de pasaje o cambio de cantidad de excitación que tiene lugar entre las neuronas” (p. 351). En segundo lugar, “la transferencia de sensibilidad de una parte del cuerpo a la parte homóloga del lado opuesto” (p. 352) y, en tercer lugar, “tanto en los sueños como en las neurosis, la representación inconsciente no es capaz de llegar al Pre-Cons. como tal. Lo único que puede hacer es exteriorizar un afecto, enlazándose con una representación precons. no censurable, a la que transfiere su intensidad, y detrás de la cual se oculta” (p. 352).

Granel, J. A. (1982) también habla de cuatro modelos conceptuales de transferencia. En el primer modelo, la transferencia es presentada como “reedición, falsa conexión y engañosa imaginación” (p. 352). Esto significa que el deseo suscitado en el análisis es enlazado con la persona del analista, sustituyendo así a la persona anterior. La “falsa conexión” provocó el mismo afecto que en su día fue rechazado por el deseo ilícito. La “engañosa imaginación” es develada por el paciente en la medida que avanza en el proceso y termina el análisis.

(21)

detenida en su desarrollo, la que, insatisfecha, presiona por salir y “está pronta” para orientarse hacia un objeto (el analista en el tratamiento)” (p. 353). El autor afirma que la transferencia es un acto y no un recuerdo, que es vivido como actual y real. En este sentido, los impulsos inconscientes no son recordados sino vividos.

El tercer modelo se refiere a “la transferencia como compulsión repetidora” (p. 354). “El paciente repite de manera compulsiva un fragmento de su vida sexual infantil” (p. 354). Los deseos reprimidos surgen de manera espontánea y libre.

El cuarto modelo indica que “la transferencia es un cumplimiento de deseos” (p. 355). La transferencia puede equipararse a los sueños, donde el analista representa el preconsciente en donde el paciente transfiere los contenidos inconscientes.

2.2.2. Contratransferencia

De acuerdo con Yampey N., Marranti A., y Grieco F. (1982) por contratransferencia se entiende todas las reacciones inconscientes perturbadoras que brotan en el acompañante en función de las transferencias y resistencias de la persona acompañada. Estos autores sostienen que:

(22)

Se trata, pues, de conflictos y problemas irresueltos del analista que emergen en el proceso del psicoanálisis y que lo imposibilitan para tratar de modo adecuado los comportamientos y conductas del paciente que inciden en sus problemas.

Para Heinrich Racker (1948), la contratransferencia tiene tres significados: a) como peligro y perturbación para el analista; b) como instrumento para la comprensión del terapeuta; c) como ayuda al analista para que las actitudes del analizando tengan mejor destino.

Teniendo en cuenta los tres significados de la contratransferencia mencionados por Racker, Ana Lichtmann (1993) advierte que, según Freud (1910), el analista debe reconocer y superar las contratransferencias que le provocan las transferencias del paciente. Ello implica, pues, ser consciente de lo que pasa en el inconsciente.

Racker (1950) citado por Ana Lichtmann (1993, p. 620) concibe:

La contratransferencia como un instrumento técnico de gran importancia en cuanto a una respuesta emocional, en buena parte, a la transferencia y como tal indicadora de lo que sucede en el analizando en la relación analítica. Posteriormente Racker señaló que la contratransferencia al codeterminar la actitud del analista frente al analizando, codetermina los destinos de la transferencia, es decir, que en cierto modo la contratransferencia también configura el campo donde se producirá la modificación del paciente.

(23)

Ana Lichtmann (1993) señala que algo central en el pensamiento de Racker es considerar que tanto la transferencia como la contratransferencia son aspectos importantes del proceso analítico. Además, forman una unidad inseparable con aspectos bastante semejantes.

De León Beatriz (2000) también retoma a Racker (1977) para decir que el valor concedido a la contratransferencia y a los problemas del analista en percibirla y aceptarla, así como la importancia recíproca de los fenómenos transferenciales y contratransferenciales, condujeron a Racker a mostrar la necesidad de un doble posicionamiento del analista que le permita tomar como objeto de observación su propia participación. La autora refiere a Racker quien sostiene que “el analista debe oscilar entre ser instrumento pasivo sensible y a la vez oyente crítico racional, esto le permite alcanzar una relativa objetividad frente al analizado (Racker, 1977: 231-2)” (p. 7).

De igual modo, Granel, J. A. (1982) sostiene que la contratransferencia aparece en el psicoanálisis cuando el analista no queda indemne a la transferencia, sino que se ve afectado según su personalidad. El analista “sufre identificaciones con lo transferido por el paciente, experimenta reales modificaciones en su mundo interno y, en función de éstas, actúa y responde” (pp. 355-356).

(24)

2.3. Método del Conflicto Central de Relación Terapéutica (CCRT) Escudero Álvaro (2001) comienza diciendo que:

El CCRT es un método de análisis de contenido analítico conceptualizado categóricamente, la lógica de la evaluación se constituye básicamente dentro de casos individuales. Trabaja sobre casos observados, con datos provenientes de las transcripciones literales de sesiones de psicoterapia o entrevistas; por lo que no es un método experimental sino clínico (Dahlbender y col., 1993). (p. 141).

Así mismo va a decir que:

El método CCRT, que se basa en la medida de la repetición y profundidad del patrón, es un sistema guiado de puntuación clínica con fiabilidad interjueces demostrada. Este dato es fundamental porque un método de formulación dinámica, de fiabilidad cuestionable o desconocida, podría obviamente, ser problemático para valorar el cambio en los conflictos dinámicos.

(25)

El estudio del patrón de relación, basado en el material del discurso del paciente durante las sesiones, se empezó a investigar de forma sistemática con el método del Conflicto Central de Relación Terapéutica. El estudio del material grabado se centró sobre los aspectos repetitivos de las interacciones de los analizados. El método está acreditado por lingüistas, que sostienen que las experiencias son representadas en un relato. Las repeticiones en el diálogo representan la estructura de las relaciones significativas del sujeto con el objeto (Escudero Álvaro, 2001).

Escudero Álvaro (2001) afirma que:

El CCRT es un método de análisis de contenido analítico (…) trabaja sobre casos observados, con datos provenientes de las transcripciones literales de sesiones de psicoterapia o entrevistas. Las repeticiones en el discurso representan la estructura de las relaciones importantes sujeto-objeto, como un patrón (…). (p. 141).

Continúa diciendo Escudero Álvaro (2001, pp. 141-142) citando a (Luborsky, 1997):

(26)

Respecto al párrafo citado, concluimos que el método permite obtener resultados efectivos sobre el núcleo del conflicto de la persona acompañada, que puede ser a nivel de relaciones interpersonales como suyos personales.

El Conflicto Central de Relación Terapéutica, que se basa en la medida de la repetición y profundidad del patrón, es un sistema guiado de puntuación clínica de fiabilidad. El análisis del contenido de los encuentros de acompañamiento entre el acompañante y el acompañado, permite encontrar el porcentaje de interacción con otra gente, que es el tema principal de relación (Escudero Álvaro, 2001). La autora continúa afirmando que:

Los fundamentos del método se apoyan en tres supuestos centrales. Los datos básicos, que aportan información fundamental para extraer el patrón del CCRT, son las narraciones o relatos, contados durante las sesiones y traducidos operacionalmente como episodios de relación (ER). La formulación del CCRT se basa en la frecuencia de los componentes a través de los relatos, más que en criterios derivados de narraciones particulares con una significación clínica especial. Finalmente el patrón extraído es realmente el más significativo y fiable, estando en la base de la aparente variedad de los episodios de relación de los pacientes (Luborsky, Popp, Luborsky y Mark, 1994). (p. 142).

2.3.1. Elementos cualitativos del CCRT 2.3.1.1. Las sesiones

(27)

continuación), las temáticas principales en torno al cual gira la sesión o conjunto de sesiones. Al respecto, Escudero Álvaro (2001) dice que “(…) este hecho permitió que el material puntuable se circunscribiera únicamente a los episodios de relación (ER), sin que se perdiera información significativa (Luborsky, 1990c)” (p. 143). El conjunto de las sesiones aporta un patrón de relación.

2.3.1.2. Los episodios de relación

Escudero Álvaro (2001) parte diciendo que:

El CCRT se deriva de la transcripción literal de los relatos o narraciones que los pacientes corrientemente cuentan, e incluso a veces actúan, durante sus sesiones de psicoterapia y a los que se denominan Episodios de Relación (ER). De acuerdo con Luborsky, Barber Schaffler y Cacciola (1990) la media es de 4 por sesión. (p. 143).

De esta manera, pues, se pueden evidenciar los tópicos de la relación transferencial por sesión y en el conjunto de las sesiones.

Escudero Álvaro (2001) también afirma que:

(28)

Los temas o episodios son fácilmente identificables porque tienden a ser casi como un guion de cine, en el que tiene un principio, un cuerpo medio y un final. Puede pasar que la narración, la temática, sea explícita, incluso ejemplificada, de modo que no deja dudas. En los casos donde no se explicita, se deduce de los hechos contados. Las distintas experiencias, vivencias o episodios pueden haber acontecido en un espacio de tiempo extenso que abarca desde los recuerdos más tempranos hasta la vida adulta. Debemos tener en cuenta que “la delimitación cronológica de los acontecimientos puede originar diferencias significativas en la formulación del CCRT, quizá los acontecimientos más tempranos podrían producir un patrón más profundo” (Escudero Álvaro, 2001, p. 144).

2.3.1.3. La persona principal

Escudero Álvaro (2001) expresa que en cada episodio de relación se puede identificar la persona principal con la que la persona acompañada interactúa. Gracias a eso se puede “obtener un CCRT sobre diferentes objetos de forma que se puede comprender el grado de repetición del patrón a través de diversos tipos de relación” (p. 145). Un mismo comportamiento o patrón de conducta puede repetirse en distintos escenarios y con distintas personas u objetos. “Además se pueden investigar estas diferencias, agrupadas en función de diversas personas significativas, como pueden ser el padre, la madre o el propio terapeuta” (p. 145).

De esto se demostró que el patrón central de relación “contenía dos tipos de componentes. Lo que el paciente buscaba de los otros o de sí mismo, cómo los otros respondían y cómo el paciente actuaba a su vez (Luborsky, Popp, Luborsky y Mark, 1994)” (p. 145). Esto corresponde a los deseos, necesidades e intenciones, la respuesta del objeto y la respuesta del sujeto.

(29)

El primer componente es el tipo de deseo, necesidad o intención del paciente, lo que en la teoría psicoanalítica se llamaría pulsión derivada. El segundo es la clase de respuesta del objeto y del sujeto, lo que en psicoanálisis se denominaría funciones de control o adaptación del yo (…) Los deseos y las respuestas representan un esquema de secuencias hipotéticas de interacciones que, aunque no aspiran a representar interacciones reales, es decir asociaciones entre ellas, por razones estadísticas son las más frecuentes. (p. 146).

2.3.1.4. Deseos, necesidades e intenciones

A la hora de hacer la respectiva tabulación y apreciar los deseos, necesidades e intenciones “se deben distinguir dos niveles, el manifiesto, es decir lo que el paciente directamente verbaliza y que encaja literalmente en cada categoría, y un cierto nivel de inferencia que permita utilizar el conjunto de las categorías” (Escudero Álvaro (2001, p. 146). El margen para deducir tiene que ser moderado, de tal manera que sea fiable. Éste se aplica únicamente al componente de los deseos pues es más inconsciente que las respuestas. Para la elaboración de este primer componente se utilizaron las categorías más frecuentes que aparecían en los episodios de relación de los pacientes.

Las categorías estándar (numeración de los deseos, necesidades e intenciones; respuestas del objeto y respuestas del sujeto) consisten en listas, con un número limitado de categorías para cada componente (para cada tabla) que se utiliza para la evaluación y valoración de las personas acompañadas. La primera categoría estándar, es decir, la tabla de los deseos, necesidades e intenciones, tiene 35 deseos, aquellos que más se repiten en los episodios de relación.

(30)

y la vivienda, no son fuente de problemas interpersonales o no son problemas que lleven a comenzar una psicoterapia” (p. 154).

2.3.1.5. Respuestas del objeto

A la hora de hacer la valoración de las respuestas hay que tener en cuenta la distinción entre las respuestas positivas y las negativas, “… siguiendo la línea de Freud (1912) sobre su concepto de transferencia positiva o negativa” (Escudero Álvaro, 2001, p.147). Ella aclara que “las respuestas negativas son aquellas que el paciente experimenta como frustración, imaginaria o real, a la satisfacción de sus deseos; mientras que las respuestas positivas son las que representan la satisfacción, fantaseada o real, de los mismos (Luborsky, 1990a)” (p. 147). También se pueden catalogar como respuestas “esperadas”, cuando el acompañado “tiene solamente una expectativa o una fantasía de la respuesta del otro, sin que se haya producido en la realidad” (p. 147). Esta categoría estándar tiene 30 respuestas del objeto.

2.3.1.6. Respuestas del sujeto

Al igual que las respuestas del objeto, las respuestas del sujeto se deben distinguir entre respuestas positivas y negativas. No explicaré aquí en qué consisten las respuestas positivas y negativas pues ya ha sido explicado en las respuestas del objeto.

(31)

2.3.1.7. La frecuencia de los componentes Escudero Álvaro (2001) sostiene que:

El Método CCRT se basa en el principio de que la redundancia de los componentes, a través de las narraciones, es una buena base para valorar el patrón central de relación. Este patrón refleja un esquema de relación significativo para el conocimiento de la estructura de cada persona, que sólo es consciente de forma parcial y que está asociado con los principales conflictos. (p. 156).

El que más veces se repite indica que es el tema central, es decir, es el problema de relación más frecuente y está relacionado al mayor conflicto intrapsíquico. Los otros temas que se repiten de manera secundaria se pueden representar como variaciones del tema central.

Escudero Álvaro (2001) afirma que:

La confianza en la frecuencia no parece interferir con la asociación entre los resultados basados en el CCRT y las bases de las observaciones clínicas sobre la transferencia. La puntuación principal está basada en la repetición de los componentes, es decir, la proporción de episodios de relación (ER) en los que cada Categoría Estándar está presente. (p. 157).

(32)

que tener en cuenta la intensidad de éstos. “La hipótesis es que hay una correlación entre la intensidad del tipo de componente y la frecuencia de su aparición (Luborsky, 1997)” (p. 158).

Por último, Escudero Álvaro (2001), refiriéndose a la interpretación de los conflictos inconscientes manifiestos en el Conflicto Central de Relación Terapéutica, afirma que “una cualidad central del concepto de transferencia, de acuerdo con las observaciones de Freud, es que sólo es consciente en parte” (p. 166), por lo que se hace necesario “construir un sistema para evaluar el grado en el cada uno de los componentes del CCRT está fuera de la conciencia del paciente” (p. 166). Escudero continúa diciendo que los estudios de Luborsky y col. aportan cuatro principios que ayudan a interpretar los contenidos menos conscientes. Estos principios son:

El principio nº 1 sostiene que los componentes opuestos de los que aparecen con mayor

frecuencia en el CCRT, forman parte de los conflictos menos conscientes, como si fueran el negativo de una fotografía. Un deseo principal puede remitir a otros relacionados con él o subsidiarios.

El principio nº 2 plantea que un deseo expresado frecuentemente pero de forma moderada,

puede tener una versión similar menos consciente, pero más intensa.

El principio nº 3 argumenta que, a menudo, algunas instancias de negación pueden revelar

parte de un conflicto menos consciente.

El principio nº 4 dirige la atención hacia algunos conflictos típicos con los que el paciente

(33)

Escudero Álvaro (2001) afirma que los fenómenos transferenciales en psicoterapia psicoanalítica con niños y adolescentes y los orígenes de la transferencia se remontan a las experiencias de los primeros años y se repiten a lo largo de toda la vida con matices y experiencias distintas. La transferencia se manifiesta a lo largo de la vida en los estereotipos del consciente e inconsciente. Así, pues, los impulsos conscientes ayudan a comprender la realidad del presente. Por el contrario, los inconscientes se manifiestan en el presente, por medio de la transferencia, haciendo del presente algo pasado, en busca de satisfacción y descarga del placer.

Escudero Álvaro (2001) estudia el tema de la transferencia desde el Conflicto Central de Relación Terapéutica (CCRT) que ocurre en el psicoanálisis paciente-analista. Nosotros, para el estudio de las dinámicas transferenciales y contratransferenciales en la vida comunitaria -religiosa femenina- y sus repercusiones en el crecimiento psicoespiritual, nos referiremos al Conflicto Central de Relación Terapéutica (CCRT) con el término de Dinamismo de Intercambio de Relaciones Transferenciales y Contratransferenciales (DIRTC). De igual modo, en vez referirnos a psicoanálisis, utilizaremos el término de acompañamiento espiritual y en vez de decir paciente-analista, nos referiremos a acompañada-acompañante.

(34)

2.4. Crecimiento espiritual y madurez de la fe

Para efectos de esta investigación y dado la condición de católicas de las religiosas, se trabaja con una comprensión de crecimiento espiritual y madurez de la fe que tiene como telón de fondo, el modelo cristiano. El Dios que revela Jesús será el parámetro para el crecimiento espiritual y la madurez de la fe de las acompañadas.

En el libro crecimiento espiritual y madurez psicológica de Groeschel, B. J. (1983), se afirma que “la vida espiritual no está encerrada en el interior de una persona. Es un conjunto creciente y coherente de respuestas integradas dentro de los complejos patrones de conducta de la vida humana” (p. 21). En esta línea, la vida espiritual no se puede separar del resto de la vida personal. Así, pues, “cuando el individuo ha decidido responder a la llamada de Dios percibida en su interior y se esfuerza por hacer de esta llamada el centro de su actividad y de su opción, puede llamarse una persona verdaderamente espiritual” (p. 21). El crecimiento espiritual tiene que ver con la llamada de Dios y la respuesta de la persona. De acuerdo a lo expresado por Groeschel, el crecimiento espiritual y la madurez de la fe acontecen en la unidad y equilibro entre lo humano y lo escatológico. La espiritualidad cristiana se enraíza en la vida diaria.

Groeschel, B. J. (1983) también afirma que “puesto que Cristo es el centro y la fuente de la vida espiritual del cristiano, es esencial tener un contacto vital con él a través de la vida litúrgica de la Iglesia” (p. 52). El crecimiento espiritual y madurez de la fe supone formar parte y estar en comunión con la Iglesia. En este sentido, “los Padres de la Iglesia reconocían que aunque Cristo conoce y ama a cada individuo, nosotros llegamos a él unidos a su Cuerpo místico” (p. 53).

(35)

espiritual trazada por Jesús de Nazaret, el inmortal Hijo de Dios, debemos pensar, sentir y actuar de un modo congruente con nuestra identidad” (p. 56).

Groeschel, B. J. (1983) también dirá que el crecimiento espiritual no se puede entender sin la comprensión del desarrollo humano. Trae el ejemplo de cómo los discípulos de Jesús se convirtieron en hombres espiritualmente maduros gracias a la preocupación de Jesús de formarlos y prepararlos para la misión. Este proceso de madurez de la fe supone una conversión y experimentarse en un progreso que muchas veces implica también retroceso. “Puesto que las presiones y los retos se incrementan a medida que avanza el progreso espiritual, siempre existe la posibilidad de un retroceso” (p. 72).

Groeschel, B. J. (1983) dice:

(36)

Según expresa el autor en el párrafo anterior, el crecimiento espiritual no es una simple emoción intimista que aísla a la persona de las demás y que la hace indiferente ante el dolor de los más pobres y desvalidos. Por el contrario, la espiritualidad saca a la persona de sí misma y lo sensibiliza ante el dolor de las personas que más sufren hambre e injusticia. El autor advierte a la persona a estar atenta a no caer en extremos, sino mantener el equilibrio entre el intimismo que aísla y el activismo que huye de la comunicación con las demás personas.

En definitiva, para Groeschel el crecimiento espiritual conduce a una fe madura que acepta la gracia de Jesucristo y que se identifica con la vida de Cristo. El autor desarrolla este crecimiento espiritual a través de “las tres vías (purgativa, iluminativa y unitiva)” (p.111).

Tenemos también a Pierre A. Liégé (1958) quien habla de tres criterios de la edad espiritualmente adulta y que atestiguan la madurez de la fe. Él se refiere a una espiritualidad adulta que conduce a la madurez de la fe. En el primer criterio, el adulto espiritual es la persona que vive la unidad en sí misma, de su personalidad y no vive a base de impulsos sino de convicciones. En el segundo criterio, el adulto espiritual es la persona consciente de la trascendencia, de sus decisiones y de la orientación de su vida. Finalmente, en el tercer criterio, el adulto espiritual es la persona que orienta su vida, que ayuda a la construcción social y política, que asume la responsabilidad de ayudar a transformar la sociedad.

(37)

mundo de juicios y valores de Jesucristo, las exigencias de la vida según El mismo, su concepción de la felicidad y comprometerse totalmente con ello” (p. 3). La conversión, cambio del corazón, hace que la persona se adhiera total y personalmente a Jesucristo.

Como ya hemos dicho, la fe madura introduce toda la personalidad del creyente en la unidad del misterio de Cristo.

La fe madura y adulta es la fe comprometida con la vida. Por ello, el autor afirma que:

Una fe así introduce al creyente en el mundo real del Dios vivo que se ha hecho presente y actuante en la historia; tal fe no tiene nada que ver con una evasión de misticismo o de idealismo, ni con el miedo morboso de las conciencias primitivas o románticas (…) Una fe así se expansiona como en su propio medio vital en la Iglesia de los creyentes, más allá de las oposiciones entre una fe personal, confundida con una fe individualista, y una fe comunitaria entendida de una manera gregaria. (p. 7).

(38)

práctico, pero tiene un instinto especial para lo dinámico y transformador. Pues bien, hay un signo muy claro de la obra del Espíritu en el corazón del hombre: el «más» del amor” (p. 340). El discernimiento espiritual coloca a la persona en un dinamismo transformador de la vida cotidiana, buscando hacer la voluntad de Dios, buscando siempre el “magis”, el «más» del amor a Dios a y las personas.

En este sentido, el discernimiento espiritual dinamiza y hace que la persona opte por un crecimiento espiritual que implica adhesión a la vida de Jesús.

Claude Dhôtel (1991) se refiere también a la espiritualidad ignaciana diciendo que “la primera experiencia espiritual de Ignacio fue sacar a la luz ese deseo fundamental” (p. 6). El deseo fundamental era seguir a Cristo sobrepasando a los santos, cuyas vidas leía y en lo que encontraba consolación, pues todo lo demás, como el soñar con lograr grandes hazañas, no le traía paz. De tal modo que “la vida de Cristo y el ejemplo de los santos fueron para él reveladores (…) El camino de la espiritualidad ignaciana está abierto, pues, «al que desea»” (p. 6).

Así mismo, la espiritualidad ignaciana es Cristocéntrica. Propio de esta espiritualidad es “considerar a Cristo en su humanidad como compañero de camino en su ruta hacia el Padre; estar centrado en Cristo, pero a la manera de quien camina con El” (p. 15).

El crecimiento espiritual saca a la persona de su mundo interior, hace que se desinstale y avance más allá de las propias inseguridades, y le lanza a una vida apostólica fundada en el amor a Dios y al prójimo. Esto es precisamente lo que han vivido los santos a lo largo de la historia.

(39)

La espiritualidad de abajo contempla el camino hacia Dios no como una vía de dirección única que lleva directamente a Dios. El camino hacia Dios pasa generalmente por muchos cruces de errores, curvas y rodeos, pasa por fracasos y desengaños. Pero resulta que no son precisamente mis virtudes las que más me abren a Dios sino mis flaquezas, mi incapacidad, incluso mis pecados (…). En la espiritualidad desde abajo no se trata sólo de prestar atención a la voz de Dios que me habla por mis pensamientos, sentimientos, inclinaciones y enfermedades para llegar por su medio al descubrimiento de la imagen que Dios se ha formado de mí. Tampoco se trata sólo de la elevación a Dios por el descenso a mi realidad. En la espiritualidad desde abajo se trata sobre todo de conseguir abrirse a las relaciones-personales con Dios en el punto preciso en que se agotan y cierran todas las posibilidades humanas. (p. 2).

La espiritualidad desde abajo toma en cuenta la fragilidad de la persona que se confía en las manos Dios, sabiendo que todo depende de Él. Además, es considerada como proceso terapéutico, camino y purificación. Es, pues, “la experiencia de la propia impotencia en las profundidades del yo” (p. 22). Esta espiritualidad dialoga con los pensamientos y sentimientos, baja hasta lo más profundo e interior de la persona para transformarlo a la luz de Dios. La espiritualidad desde abajo mueve, dinamiza, encara y saca adelante la herida y fragilidad humana y, con ello, camina hacia Dios. En definitiva, la espiritualidad desde abajo es la espiritualidad de la flaqueza, del abajamiento.

(40)

La Iglesia debe cumplir su misión siguiendo los pasos de Jesús y adoptando sus actitudes (cf. Mt 9, 35-36). Él, siendo el Señor, se hizo servidor y obediente hasta la muerte de cruz (cf. Fil 2, 8); siendo rico, eligió ser pobre por nosotros (cf. 2 Cor 8, 9), enseñándonos el itinerario de nuestra vocación de discípulos y misioneros (…). (p. 8, n. 30).

De igual modo, “el énfasis en la experiencia personal y lo vivencial nos lleva a considerar el testimonio como un componente clave en la vivencia de la fe (…)” (p. 14, n. 55). Jesús llama para una misión y la fe exige una respuesta del cristiano. Continúa diciendo Aparecida que “como discípulos y misioneros estamos llamados a intensificar nuestra respuesta de fe y a anunciar que Cristo ha redimido todos los pecados y males de la humanidad, ―en el aspecto más paradójico de su misterio, la hora de la cruz (…)” (p. 35, n. 135).

El discípulo de Jesús tiene que ser coherente con la fe que profesa, esta fe la tiene que poner en práctica con obras, para que no sea una fe vacía y muerta. Es así como “la respuesta a su llamada exige entrar en la dinámica del Buen Samaritano (cf. Lc 10, 29-37), que nos da el imperativo de hacernos prójimos, especialmente con el que sufre, y generar una sociedad sin excluidos siguiendo la práctica de Jesús (…)” (p. 35, n. 136).

(41)

CAPÍTULO III: MARCO METODOLÓGICO

3.1. Tipo de estudio

Corresponde a un estudio analítico de dos casos de acompañamiento psicoespiritual. Es el caso de dos religiosas de diferente congregación religiosa, una extranjera y una chilena; oscilan entre los 37 y 45 años de edad. Las dos se acompañaron espiritualmente conmigo los años 2014 y 2015. Viven en comunidades religiosas pequeñas, integradas por lo general con no más de 6 miembros. A lo largo de su formación como religiosas han tenido acompañamiento espiritual con varias personas, sobre todo con sacerdotes.

Estudiaremos el tema de la transferencia y contratransferencia aplicando el formulario del dinamismo de intercambio de relaciones transferenciales y contratransferenciales. Para el estudio de este trabajo exploratorio y cualitativo, se grabaron cuatro sesiones de acompañamiento con cada religiosa durante el último año de acompañamiento, para un total de ocho sesiones entre las dos. Estas grabaciones no fueron planificadas previamente al encuentro con ellas y mucho menos se les ofreció una encuesta estructurada o entrevista guiada. Posteriormente fueron transcritas guardando fidelidad absoluta al relato, es decir, fueron transcritas literalmente. Después se hizo la respectiva tabulación de acuerdo a los tres componentes que plantea Escudero. En primer lugar, los deseos, necesidades e intenciones; en segundo lugar, las respuestas del objeto y, en tercer lugar, las respuestas del sujeto. Finalmente, se procedió al análisis e interpretación de los tres componentes antes mencionados.

3.2. Diseño de investigación

(42)

estudio, nos referiremos con el término de dinamismo de intercambio de relaciones transferenciales y contratransferenciales (DIRTC). El conflicto central es deducido de los relatos grabados, transcritos, tabulados en las categorías, en primer lugar, deseos, necesidades e intenciones; en segundo lugar, respuestas del objeto; y en tercer lugar, respuestas del sujeto y del análisis e interpretación de estas categorías.

Respecto a los deseos, Escudero Álvaro (2001) afirma que:

Una de las decisiones básicas a la hora de valorar los deseos es el nivel de inferencia adecuado. Se deben distinguir dos niveles, el manifiesto, es decir lo que el paciente directamente verbaliza y que encaja literalmente en cada categoría, y un cierto nivel de inferencia que permita utilizar el conjunto de las categorías. (p. 146).

Para la valoración de las respuestas es importante tener en cuenta la distinción entre las respuestas positivas y negativas. Las respuestas negativas son aquellas que la acompañada experimenta como frustración, imaginaria o real, a la satisfacción de sus deseos; mientras que las respuestas positivas son las que representan la satisfacción, fantaseada o real, de los deseos. (Escudero Álvaro, 2001).

3.3. Técnicas investigativas

3.3.1. La grabación y transcripción

(43)

aproximadamente. El contenido de este instrumento permite hacer un análisis exhaustivo de las transferencias y contratransferencias sin la obligación de orientar el encuentro a la temática a investigar.

Elegí el instrumento de la grabación y transcripción de los encuentros de acompañamiento psicoespiritual porque en él surge espontáneamente el tema de interés, por lo que no tengo que hacer una entrevista dirigida y guiada con los puntos que me interesan, sino que se desarrolla en un encuentro de acompañamiento normal.

3.4. Plan de análisis de datos

Se hizo la tabulación de las ocho transcripciones utilizando las tablas una, dos y tres que propone Escudero Álvaro (2001) sobre el Conflicto Central de Relación Terapéutica (CCRT). La primera tabla responde a los “deseos, necesidades e intenciones” (p. 151) de la acompañada. La segunda tabla tiene que ver con las “respuestas del objeto” (p. 152), es decir, lo que la persona acompañada piensa, siente y cree que dicen las demás personas. La tercera tabla son las “respuestas del sujeto” (p. 153), es decir, lo que piensa, siente y cree la persona acompañada respecto a si misma y a las demás. La tabulación se hizo individualmente con cada acompañada.

3.4.1. Interpretación de los resultados

(44)

lado derecho de las categorías de los tres componentes corresponde a la tabulación de las transcripciones e indica la cantidad de veces que, con distintas frases, la acompañada se refiere a la categoría. De ahí que, a mayor número en la categoría, mayor deseo, necesidad, intenciones y respuestas del objeto y del sujeto. A menor número en la categoría, menor énfasis y preocupación en ese aspecto.

De la tabulación de cada componente identificamos los temas de relación principal. Diferenciamos entre temas de relación “presentes”, sucedidos las últimas semanas, y “pasados”, ocurridos con mucha anterioridad y que pueden ser de la niñez y adolescencia. Se han numerado de acuerdo al orden de aparición en la tabulación y se ha señalado la persona principal con la que la persona acompañada interactúa. “La persona principal es fácilmente identificable ya que aparece como protagonista de la narración del paciente. Cuando figuran varias se categorizan como amigos, compañeros, familia o padres” (Escudero Álvaro, 2001, p. 225). Finalmente, hacemos una conclusión.

3.4.1.1. Descripción de los casos

(45)

3.4.1.2. Caso uno: Estela Valiente a) Identificación de la persona

Estela Valiente es religiosa extranjera de 37 años de edad. Tiene tres años de vivir en Santiago. Hizo los votos perpetuos hace tres años. Trabaja en un internado con chicas del interior del país que vienen a la ciudad a hacer sus estudios universitarios. Nació y se crio en el campo. Sus padres tienen entre 75 y 80 años. Tiene cuatro hermanos y varios sobrinos. Es una religiosa joven, usa hábito y camina con la cabeza media cabizbaja. De mirada esquiva, seria y un tanto nerviosa. Con muchos deseos de hablar y ser escuchada. Expresa sentirse incómoda en su comunidad religiosa. Da la impresión de ser una religiosa llena de vida, de sueños y esperanzas. Es autocrítica y crítica con las demás hermanas de comunidad. Se acercó a mí por la necesidad de tener un acompañante espiritual que le escuche y oriente desde lo que va viviendo en el día a día. En su país se acompañó con un sacerdote varios años y se muestra agradecida por lo mucho que le ayudó. Expresa que quiere tener acompañamiento espiritual una vez al mes para ir hablando lo que va viviendo.

b) Historia personal

Estela le encanta vivir en medio de la naturaleza. Siente que Dios se comunica a través de ésta. Expresa que sus padres le enseñaron a defenderse en la vida. La educaron inculcándole los valores cristianos. La relación con los padres no ha sido de expresiones afectuosas, sino más bien de trato fuerte, autoritario y de miedo. Su madre es de carácter fuerte, dice una palabra y es para tenerle miedo. Estela es consciente que tiene carácter fuerte, que tiene poca paciencia y que se irrita fácilmente.

(46)

que verse tanto el ombligo, sino darse y desgastarse por los demás. Su vida ha sido de compromiso eclesial desde antes de entrar a la vida religiosa. Siente rabia e impotencia ante las injusticias del mundo.

c) Aspectos psicológicos relevantes

Se muestra retraída afectivamente. Le gusta hablar bastante. Parece tener rabia contenida hacia sus padres y la descarga, hasta cierto punto, con sus hermanas religiosas de comunidad. Cuando habla, se le siente el pecho apretado. Es exigente consigo misma y con las demás personas. Se enoja cuando no es tomada en cuenta en las decisiones de la comunidad. Afirma ser transparente y sincera. Por insistencia de su Provincial, inició el acompañamiento psicológico hace un año. Es sensible ante el dolor de los demás. Es racionalista. Da la sensación que se valora por lo que hace y no por lo que es. Afirma que las hermanas de comunidad están sin fuerza, sin ánimo, mientras que ella se siente con fuerza para todo.

d) Temas espirituales y pastorales relevantes

(47)
(48)

3.4.2. Resultados

TABLA 1

CATEGORIAS ESTANDAR DEL CCRT DESEOS, NECESIDADES, INTENCIONES

1.- SER ENTENDIDO; 1- ser comprendida por la superiora; 2- ser comprendida por las chicas. 2.- SER ACEPTADO; 1- ser aprobada y tratada de manera adulta; 2- sentirme útil; 3- el confrontar con mi Provincial me da mucha confianza porque me reafirma en mis decisiones.

3.- SER RESPETADO; 1- uno lo que desea es que las chicas se motiven, que uno pueda estar y ejercer algo, acompañar algo en el proceso de crecimiento de las chicas.

4.- ACEPTAR A OTROS; 1- ser receptiva a las hermanas mayores; 2- tengo mucho que aprender de la comunidad, de la vida comunitaria.

5.- RESPETAR A OTROS; 1- valoro el esfuerzo que hacen las hermanas a pesar de la vejez y las enfermedades; 2- valoro el apoyo humano que me dan en los proyectos personales.

6.- TENER CONFIANZA; 1- yo espero que haya transparencia en la comunidad; 2- se me da la confianza para hacer todo lo que pueda en la pastoral; 3- si las hermanas no estamos de acuerdo, tampoco podemos pedir a las chicas que estén de acuerdo.

7.- SER APRECIADO;

8.- RECEPTIVIDAD DE OTROS; 1- espero muchas riquezas de la comunidad.

(49)

10.- DISTANCIARSE DE LOS OTROS;

11.- ESTAR CERCA DE OTROS; 1- generar vínculos, relaciones cálidas; 2- busco amistades laicas; 3- necesito relacionarme con más personas fuera de la comunidad; 4- ser tenida en cuenta en las decisiones comunitarias y ser consultada.

12.- AYUDAR A OTROS; 1- muchas ganas de trabajar con el espíritu de juventud que tengo en este momento; 2- siento la exigencia de responder en varios lados al mismo tiempo; 3- es muy importante transmitir a nuestras chicas esta vivencia del Papa sobre la naturaleza; 4- me preocupa la formación de las chicas.

13.- SER AYUDADO/RECIBIR APOYO; 1- recibir apoyo de las demás hermanas; 2- me he sentido animada por la Provincial para seguir adelante en la pastoral; 3- estoy buscando personas laicas que puedan ayudarme en la misión.

14.- NO SER OFENDIDO; 1- evitar sentirme acosada sexualmente por mi hermana religiosa. 15.- SER OFENDIDO;

16.- HERIR A LOS DEMÁS; 1- siento mucha rabia con la hermana que me regalonea demasiado hasta hacerme sentir que quiere algo más conmigo. Demasiado atenta y preocupada conmigo. 17.- EVITAR CONFLICTOS; 1- el tiempo me da para todas las cosas. Respondo los correos, apoyo a las hermanas; 2- a veces prefiero callar en la comunidad para no causar problemas comunitarios; 3- paso la mayor parte de mi tiempo fuera de la comunidad.

18.- OPONERME A LOS OTROS;

(50)

no me quedo tranquila; 3- me gustaría tener control sobre las chicas para hacerlas que respeten las normas y reglas de la casa.

20.- SER CONTROLADO POR OTROS; 21.- TENER CONTROL SOBRE MÍ MISMO;

22.- TENER ÉXITO; 1- quiero hacer el apostolado lo mejor que pueda. 23.- SER INDEPENDIENTE; 1- ser autosuficiente.

24.- SENTIRME BIEN RESPECTO A MÍ MISMO; 1- tener confianza en mí misma; 2- sentirme segura; 3- tengo que estar informándome porque las chicas de pronto me vienen con temas que desconozco y tengo que decirles una palabra.

25.- SUPERARME;

26.- SER BUENO; 1- cambiar actitudes básicas de comportamiento; 2- hacer lo correcto.

27.- SER COMO LOS OTROS; 1- me gusta mucho todo lo que dice el Papa; 2- ese modo de ver las cosas, ese modo tan sencillo que tiene el Papa y que me suena tan familiar; 3- soy admiradora de san Francisco de Asís por su amor a la naturaleza.

28.- SER YO MISMO; 1- no estar conforme con lo que se hace; 2- busco renovar; 3- no cederé en cuanto a la misión; 4- busco más, busco algo más ideal en la vida religiosa.

29.- NO TENER OBLIGACIONES O NO TENER RESPONSABILIDAD; 30.- SER ESTABLE;

31.- SENTIRME CÓMODO; 1- se fue la superiora con la que me llevaba mal, ahora me siento relajada, libre, no obstaculizada en las cosas que quiero emprender.

(51)

respondiendo a lo que el Señor me ha regalado; 5- estoy disfrutando este tiempo pascual; 6- soy consciente que debo dedicar más tiempo para cuidarme.

33.- SER AMADO;

34.- REAFIRMARME A MÍ MISMO;

(52)

TABLA 2

CATEGORIAS ESTANDAR DEL CCRT RESPUESTAS DEL OBJETO

1.- ENTIENDEN; 2.- NO ENTIENDEN;

3.- ME ACEPTAN; 1- la congregación me permite avanzar, me deja libre para que crezca y me permiten causes a esas iniciativas que tengo; 2- la comunidad y la superiora no han sido freno para mí; 3- mi gratitud a la congregación de que siempre me deja cause para que yo busque; 4- la Provincial ha venido a escucharnos, a animarnos, a reconfortarnos.

4.- ME RECHAZAN; 1- la congregación me ha dicho que baje a la realidad con la que contamos. Que no sea tan idealista y que sueñe con los pies en la tierra.

5.- ME RESPETAN; 1- la Provincial me apoyó con actividades. Eso a mí me alegra, me anima, me hace pensar que no estoy tan mal de la cabeza, tan desfasada.

6.- NO ME RESPETAN;

7.- NO CONFÍAN EN MÍ; 1- dudan de mis capacidades.

8.- NO SON DE CONFIANZA; 1- las chicas no son de confianza.

9.- ME APRECIAN; 1- todas las hermanas vemos cómo estamos; 2- hace tiempo que no veía un psicólogo, desde que era prenovicia. Es un regalo este medio que pone la congregación para mí. 10.- NO ME APRECIAN;

(53)

12.- SON DISTANTES; 1- la gran mayoría de las chicas están desanimadas. 2- se encierran en sí mismas; 3- las chicas en nuestra casa no es que se acerquen a las hermanas si necesitan hablar o lo que sea.

13.- SON SERVICIALES; 1- las hermanas se acercan a apoyar con la presencia, quedándose en la puerta un rato, o preguntando cómo te fue, o estando al tanto.

14.- NO SON SERVICIALES; 1- no me dan autoridad frente a las chicas; 2- no me apoyan; 3- mis hermanas no se están enganchando con la pastoral; 4- si las hermanas que tienen que poner rigor con las chicas no lo ponen, para qué te vas a llenar la boca diciendo cosas que no son y nadie te va a hacer caso después.

15.- ME OFENDEN; 1- una chica me faltó el respeto y me ofendió su actitud.

16.- SON OFENDIDOS; 1- mi comunidad tiene muchas dificultades de enfermedad, de crisis, cansancio, de no ver claro.

17.- ME CONTRADICEN; 1- las sugerencias de las hermanas son para frenarme. No quieren, hay desgano.

18.- SON COOPERADORES;

19.- ESTÁN FUERA DE CONTROL; 1- las chicas no se motivan con las cosas de la casa; 2- muchas veces me hacen chiste y me hacen sentir que no tengo ninguna autoridad, y lo sé, por eso es que me cuido; 3- todo lo que yo diga no tiene ningún peso de autoridad.

(54)

21.- ME DAN INDEPENDENCIA; 1- me dan autonomía; 2- me permiten hacer actividades; 3- me permiten embarcarme sola en actividades; 4- muchas veces yo tengo mis planes, mis iniciativas, las comparto y me dejan, y ya.

22.- SON DEPENDIENTES; 23.- SON INDEPENDIENTES;

24.- SON ENÉRGICOS; 1- es muy raro que alguien falte a comer o a rezar y cuando faltas alguna vez, rápidamente te cae encima la superiora que es autoritaria.

25.- SON MALOS; 1- la superiora es mala conmigo.

26.- SON ESTRICTOS; 1- la superiora es demasiado rígida, cree saberlo todo. No acepta sugerencias.

27.- ESTÁN ENFADADOS;

28.- SON ANSIOSOS; 1- cómo duele cuando se va una joven que está en la formación. Esas cosas están marcando mucho a mis hermanas y a mí también.

(55)

TABLA 3

CATEGORIAS ESTANDAR DEL CCRT RESPUESTAS DEL SUJETO

1.- ENTENDER; 1- comprendo a las hermanas mayores por su edad y enfermedades; 2- están cansadas; 3- este año me siento más sincerada con las hermanas, me llevo bien con ellas. Estamos mucho más realistas; 4- cuando hay sinceridad yo siento que me puedo apoyar en ellas; 5- el año pasado veía y me sonaba mucho más eso de decir salgan. Hoy siento que no podemos, que está más asumido; 6- me gusta el modo tan sencillo que tiene el Papa y me suena tan familiar.

2.- NO ENTENDER; 1- mi modo de ser quizás les ha caído mal a las chicas, no lo puedo descartar; 2- son chicas que prefieren vivir cerradamente y yo las quiero impulsar a que compartan más; 3- no entiendo a la superiora lo que le pasa conmigo.

3.- SENTIRME ACEPTADO; 1- sentirme aprobada por las hermanas; 2- el confrontar con mi Provincial me da mucha confianza.

4.- SENTIRME RESPETADO; 1- me he sentido animada por la Provincial para seguir adelante en la pastoral; 2- me siento desconsiderada por la directora y las chicas.

5.- APRECIAR A LOS OTROS; 1- estoy hecha para las relaciones; 2- estoy cultivando relaciones de amistad; 3- yo busco amistades laicas en las cuales apoyarme; 4- el solo hecho de estar aquí y estar en búsqueda de ser feliz y vivir en armonía con los demás, con eso estoy dando gloria a Dios; 5- aprecio mucho la belleza de la naturaleza.

6.- NO APRECIAR A LOS OTROS; 1- mi superiora se queda por tres años más. Eso para mí fue un golpe fuerte, no creo que la soporte más tiempo.

Referencias

Documento similar

Como asunto menor, puede recomendarse que los órganos de participación social autonómicos se utilicen como un excelente cam- po de experiencias para innovar en materia de cauces

El principio general mencionado antes implica, evidentemente, que si la competencia autonómica es exclusiva y plena, las Comunidades Autónomas adoptarán las medidas de

Pero antes hay que responder a una encuesta (puedes intentar saltarte este paso, a veces funciona). ¡Haz clic aquí!.. En el segundo punto, hay que seleccionar “Sección de titulaciones

éste justifica y aclara el interés que posee el estudio de dicha rama de la fisiología. Martínez Molina se hace eco en su prólogo de la situación de transformación

Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en

7 Como por ejemplo el materialismo neo-weberiano e histórico, que según critica Shilliam: “han ensayado repetidamente grandes narrativas que no han estado dotadas

Tras haber estudiado en qué medida lo lógico pre- sente en la Fenomenología se expone a su vez en su re- sultado como saber puro y absoluto -elemento en el que cabe la Lógica

Por PEDRO A. EUROPEIZACIÓN DEL DERECHO PRIVADO. Re- laciones entre el Derecho privado y el ordenamiento comunitario. Ca- racterización del Derecho privado comunitario. A) Mecanismos