HISTORIA GENERAL
:
P O R
EL
PADRE
JUAN
DE BIARIANA,
DE
LA
C O M P A ~ ~ I ADE
JESt'S:ilustrada
con
notas
históricas
y
criticas,
y
nuevas
tablas cronológicas
desde
los
tiempos mas
antipos'"igta
la tnuertc dei Sr.
Rey
D. Cárioq
111
9
EL
D O C T O RSABAU
Y
BLAATO,
iAhT.4 IC I,ESZA METROPOLITANA DL DIYTDUO D E L A R E A L A C A D E M A
COlV S U P E R I O R P E R l l l i S O .
MADRiD MDCCCXVIII.
PN LA IMPRENTA DE D. LEONARDO NUÑEZ DE VARGAS,
PREFACIO DEL EDITOR.
La
sociedd pol/tica que erifpcznlia
d perf&o-
nnrse en Espnttct despues que los Codos abatrdotm-
dos las armas se entre~dron
d
la
paz, voZvio'
d
recner en su estado prinjitivo por /a invnsion de los
lernhes
y
el tumulto de las arrnas que hiciéron cesar
los progresos
de
las artes, de la industria,
y
de la
apiicacion. Restablecido el trotzo en A s t u r i a s por
el
inmortal
Pelayo,
se
forrnd
en esta pequeña pro-
uirlria de
/ap~tr
ftlsirla un cuerpo poli.? ico
,
qire ntt?zqrfe
compuesto de hombres civilizndos pasó por los
mis-??los
estados,
y
tiivo los rnisnros progresos que los
que se rotnponen de las personas que salen del estn-
do
natural. Estos ccrerpos politicos pnsnn por los
ntisrnos grados que los naturales
:nacen, crecen, cn-
atjcccn,
y
vuel:?en al punto de donde habian salido
pnra etitpeaar de nuevo
la
carrera que hahian corri-
do
S ~ I Santepasados;
y
a s f se
v6en
ellos la ir~frincin,
la jrtzwntrrd,
Iddecrepitezy la rnucrte. Todas
1a.r
7;n-cioncs corren Este cfrculo mas
d 11,é):tros Zcntan!et;tc
segun el it?zpulso
de
Zns causds que it;$'r?yen
en
sü
n~ovi~~kiento.
Unns cstn'tt .ciglos enteros en su infancia, disr
itt-guikndose
m z q
poco sus individuos
de
los salvages
pie viven cn
el
estado nntural; las
nrtcs,la ín-
dustria
yPI
~ o b í e r ~ ~ o
noreciben ningutln forma es-
table,
3'
S Ppucde
decir que estos estados son sicrrt-
p e ninos. Otrns en
POCOS UNOShacen progresos
rápi-
dosen la
carrera
de la
civilixacion, animados
PGTII
PREFACIO
el
exet~tplo de las naciones vecinas qrte están ilirs-
t r a d m ,
g
hacen esfierzos para imitirrla~.
L a itlrlrts-
tr ia se despierttr,
l gr~ixon se ilustra, y el itlte-
res
y
las necesidades les hacen brrsrnr rltedios pn-
raremediarlas.
E l
hoinhre tiefie dentro de s i
urininclinacion violenta que le impele
ueziitnr los ?tra/es
qtte
/e
afligc?t,
g
d
btrscar las con~otiidades
y
todo
lo quc pztcrie hacer su suerte ntns perfecta
y
la
vi-
da
tnns afiradable.
La emirlacion da ?~ovitnicnto
d
estas jnclinnciones, y por esta rrlxon
en
ttruy pocos
años se ponen estas naciones en
rrntstado tan $ore-
ciente qne rnrrsa adiniracion
13nquellas rnistnas
queles han servido de modelo.
L a agricultura y las artes a l principio están
en
un estndo
t n r ~groxcro C impcrfi-cto, porqlrc srts
taletltos y lurcs son
muylimitadas. L n e . r ~ ~ r i ~ t a -
cia y la rcflcxíon les hacen corregir y enmendar
los defectos, y adelantar las obras que rnjpren-
den, con mas prontitud
que
/osqrie estan abanilc-
nados d
s f
tnisntos, y
a'sus talentos y Jiierxas )la-
turales. El hotnhre comunmente etnpiexa comiendo la
bellota y los frritos que
la
tierra produce por s í mis-
ma sin
sunrrxilio; disputa las bestias estos toscos
nlir!tcntús,
LyZ le~a
hnstn medir los ciclos
;crt ltizla
lía
tierra, la sientbra, y d ~ s p u e s
ínveritn
/ogcarvctr;~;
sccubre con
la piel de los atiimales para librarse del
f
>io ,y se pone en una caverna d en
el hueco rle
urtár-
bol
para evitnr la inteinpetie de 10s estaciones:
y
pasados algunos ar'ias y a viste pnríos rnuy
Jin0.rbordados de oro, plata y seda trabqjados c m el me-
jor gusto y elegancia; vive
en
palacios m n ~ n f l c o s
construidos coti piedras exqirisitas
,ybien lnhradas;
DEL EDITOR.
III‘-leo
nnccr en su cornxorz. Pasado nlgfln
tienrpo
se en-
treKnri Zn
indoletzcia;
y ltr
nacion qrre ?rabia estado en
la rjrnycr gloria pierde srr robuste'z,
cnc enel
nbis-
r719
de
ln miseria,
y
vuelve
al
estado salvage de don-
d.? lt.r.liitz salino.
3" as/ pasados algunos siglas los
dz.r,-c:l~?icntcs
d ~ '
aquc210s
~ O I ~ J A ~ F S
tan sabios, tan cul-
t o s
y
tan ilustrados, son unos estiipidos poco dife-
rcntes de los salvages que vivinn
en
los campos
;
y
donde hahia pnlncios magttfficos no se v6n sino chozus
rniserab/es. Esta es /a strerte de todas Ins ?raciones.
Ln
causa mas efiLIiz que produce estos efectc.~
en
la.
sociedad polftica es
el
gobierno. Esta sola pzrede
tener
n'
la
tinrion perptftunmente
en
la infancia, ha-
cerla correr rdpidamente
d
su robrtst&z,y precipitar-
Zrr e72
e/ nhisjno de sir ruina.
Si
observamos con nfgun
crri~?fido
elorfgeny pro;rlrssos
de las naciones nnti,ziras
y
vrdernns, veremos confinada esta verdad. La bis-
torin nos tnnnifiestn que el goAierno es
el
alma
yel es-
pit-itu de los imperios: que de
él
reciben la fuerza
y
el
vigor: qrre su inrpresion se hace sentir en las le-
~ C S ,nsos
,
costrrmhres, carúcter
y
educacion de
los
c.irr<lndnnos. Todos los hombres tienen la misnln
na-
rzrrnlczri, las titismas pasiones,
mas6
n:;nos zJvas
segtln
el tempem)nc~lto, el
g~vio
O
el
rlinla
donde
vioren;
p~*ro
c?Soherano debe templarlarrs,
modifi-
carlas,
y
d n r l ~ s
Ifl
direccion que conviene al
fin
pnrn qrre estin itlstittridtts IRS sociedades civilcs.
C G ~
el cuidado
,yn?(ci!nnrin del gobierno todos
/ossúbditos se hacen útilcs,
sin
quepuedan excusarse
en
ene eral
los e.rtrazvfos
de
2o.r hombres viciosos,
ni
de
la
nncion, por
el
clirnn
de
la
r e ~ i o n
donde habitan.
E s cit*rto qrre el cli)na tiene algttna influencia
sobre las costrrrrrbres príhlicns
y
el carácter
y
ge-
nio
de las
naciones, puesto
qtrealtera el ternperu-
xv
PREFACIO
mento particirlar de nuestros crrerfos ron e l drma-
siacio calor
d
frio excesiz~o; pero este ir~~pulso
pue-
de contenerlo la rnuon, y
el poliicrtro darle urrn
di-reccion confortne
d
elln. Los Íinbitanrrs de
la Irn-
Zia y
de Grecia viven baxo
el
tnisnlo clin~a
grrclos
antiqtros Griegos y Rot;l~ano.c;
y
sin embnvqo tienen
diferentes rtsos
,
costtrrrtbrcs
,
ideas y tnodos
de PEtJ-
snr, ntrnqrre
$14ttntrrrnlcxn y
rus pasiones sean las
mis*n.is.
i
QuP'
cnrtsa ha prod~rcido esta vnrinrioti?
i,
.q*ri8n
h~ rntrdado sus idens
?
Cicrtrlmrnte hn sido
cZ,cohitv-no. k ~ t e
es eI que
hn
nrridndo Ias idear y
la opirtion p:íblicn,
qrre
es el rcsúrte mas poderoso
ticque
se sirve
pnrn dirigir las cost~rnrbres de los
nn-ciones.
L nopinion piAIica se forinn
de Ins ideas grre
se il~tprirn~n
en el espiritu de los
/rctu/~rt*s p o rla
c.it4-cacioti
,
por
l r í ~leyes, y por el ecw?~tplo
LA-l
Sobcrat~c,
de los Grandes y de los Alagis? rndos. A s í nos aros-
ttrrnbrn?»os d pensnr, d discurrir, d hablar
,yobrar
como ellos; y can
el
tiempo se forma
un
hííbito q:/e
se identsjfcn con nosotros,
y
esel primer n~ovil
de
nuestras opernciot~es y costun~bres públicas.
Si esta opinion tstd firntlndo sobre la ignoran-
cia, el error
y
Ins preocirpaciones, rorronipen las
co.rtrrt~rbres,
y
es cnusn de todos los innles
quepa-
dece el cuerpo politico: porque engafiados los So-
beranos sobre Zos ohgctos
en
que se interesa la fe-
Zicidnd príhlicn
g
particirlnr,
y
ln ~ l o r i n
clcl
trono,
no la btrscnn sino e?; los
qvecnzrsan
.crcruina. Qirnn-
do los Empernrfwes Rorunnos, entrt-phndose
ri
Ins pa-
~ i o n e s ,
y
sed~rcidos
por los consejos y lisonjns
d pDEL
EDITOR.
Y;or:t:ntar
srrs caprichos
y
gristos e x t r a e a g a n t e ~ ,
qitt*
no podinn con~e8:iir. sino opriiniendo
d los
pus-
F!nc <-on trihrrtos iiz.wportnhles,
se desvaneció JLZ
f>?icidad púb/icíz,
J.pereció
elpoder y la gloria del
Zicpcr.io. Empezb
rZ
dc,yrá#inrse esta nncion, qne se
lI.?h.%
hecho respetar y
t c r i t ~ tde todo el universo,
,*?
fkf
presa de los honrárcs tnns snhqqcs
g
mas
barbaros,
que la tratáron con
kr
mayor ignominia
y
ciesprerio.
Todos estos rnaks se debieron a l gobierno iqjaste
,TIperverso de los Etnperdores, que entregados a los
vicios rorrompiéron con su exenzplo los pucblos que
SE
habian distinguido tanto por sus virtudes.
La
injusticia, la perfidia,
la
falsedad,
el perjurio,
ljviolcncin. y otros vicios abonlinnblcs que estaban sen-
tados ee
e/trono, y con rZ exemplo de los Príncipes y
Grandes habian recibido la sancion pública, inficio-
nárorz y corrompic'rort toda la masa de
Zrcnacion,
sc pervirtió
Za
opinion ptiblica, se trtzstornáron las
idcns
de
lo bueno
y
de lo malo, los súbditos perdig-
ron
las
virtudes sociales, y
y a
no pertsLír011
~ i n o
en
s:is intereses
propios, origcn funesto de las divi-
siones que hncinn su vida desagrndable.
Mlis por
el
contrario, qrrnndo ocripalinn e/ trotro Prfrlcipc*~
brrcno~.
qrrnndo rlgoúierno estaba ett Ins inlrnos de
lor
Yespasinnos, Titos, Trajnnos, Antoninos y otros
hoinbrcs virtuosos que gobernaban segun
/asleyes
fi-
rnr,y
constantes; qunndo ponian
cl
mayorcuidado
en
h n s ~ r
rica, grande y poderosa
d la nacion; qunndo
prccuraban que cn toda la vasta extcnsion de su
Im-
pcrio viviesen todos cmtentos y seguros baxo
Iu
scm-bra de 1u.c
/qvc".ry
de los Mdgistrados jtrstos
y
VI-
gilantes
qirclas hncinn observar ron la
mayorpun-
tualidad, lrr
naciosque no parecia sino
iut
cadáver,
VI
PREFACIO
recoáraba su fuerza
y
vigor. Por donde se vc' que
el gobizrno es el qtre dá el tnayor ivtpulso ti los esta-
dos para hacerles correr el rfrculo qtre la t~aturale-
z a les ha prescrito.
L o s siibditos de
D. Pelnyo deben considerrtrse
~ 0 . ~ 0r4nn narion que salida del estado ttnturnl se
halla en
2.1ir~fnncin. En ellos se
aé
el v~ismo
vnlor
y.
la mistnrz int repidéz
,
animados por
e l
deseo de la
vc7ngatixoy de
sacudir eI y i q o que los opresores
de
la pntrirt qrrierrr~
imponerles
:cligetz
unCapitan
distitl~zrido por sus talentos
y
virtudes tliilitares
prrra
que
los dirijti
y
gobierne,
y
etnprenden irnagfrt*r-
r n interminable c o ~ t r a
enemi~os
vruy
poderosos.
Si
este pueblo no hubiera tenido tintes lcyes para su
gobierno,
se
podrin dudar Aaxo
qur'con(ii~-iotrcs
se
le habin drrdo el srrprettlo tvando,
y qué
e.rtensiorr
tenia su autoridad;
y
podríamos decidir esta duda
por lo que vemos en otras naciones qrre se halltí-
ron
en Ins mismas circunstnncias, p~rcs que los
hombres son los
T ~ I ~ S V I O Spor todas partes del
&o-
80,
tiet~en las m i s r ~ t ~ s
inclitiaciones, son en extre-
mo. xelosos de su l z b ~ v t a d ,
y
no renuncian
a
ella con
tanta facilidad: ceden la rnenor parte de scr inde-
pet~iienrin,
,y nvfln ntrtoridad del
(:ctiernl
que eli-
Ren es muy Zit>litadn,
y
cnsi no se t+.rtit-r~dc
sino
(2
los ne,,qocios de
la
guerra: su poder no es absoluto
6
ilimitndo,
sino dependiente de la volzrntad de los
principales co?z quienes debe tratar igs negocios mas
importantes qrre interesan a? bien
general
de in na-
cion.
El
Imperio qzle se establecia en Astrrrias no
era de esta naturaleza.
DEL
EDITOR.
VIL/ i r
znciotr, en las quales se establt.cia
quela corona
firesp ~.lcctiz?a,
y
prescrihiatt con
la
mayor individua-
liLiaJ el vtodo
y
for?tla
dc
la elecciot~ del Soberano.
i
Gtric%pitcde
dudar
que no se confirmasen con ellas
para
Incliirriora de
13.
Peluyo? D E S ~ ~ ~ C S
se siguió
cons-
t,ltrtt*,r~et~te
este sistcrlla sin
quelrubiese ningutul va-
riizcion en rntrchos siglos. Qtrat~do el trono estaba va-
cXtrnte, los Grandes
y
los Obispos que representalia?~
todo el pirehlo se juntaban,
y
despues de una nzadurcr
tít-/i/jcrrtc.ionelcgian al que consideraban rnas digno dc
sL.rrparle por sus talentos
y
virtudes. Regularmente la
cicccion recaía sobre el prinrogdnito del difunto,
d so-
bre el pariente nrns cercano quando no tenia
hijos.
Te-
ninn este respeto
d
la familia
reynante, porque el pue-
blo e ~ t n h a
arostirmbrndo
ri
mirarlos como superiores
d
todos 10s
dcmrh,
yles ohe~dt~*ian
con
VILISjkcilidnd.
Por
otra pnrtc ,juzgaban que Cste era e/ medio mas
cfiráz de cortar los partidos y sediciones, que nunca
ric.rntt de c.rcitnr los hori~bres
ambiciosos qzrnndo tie-
*eneJperanxns de poder ocupar
ed
trono. Qriando
InMonarquia es ahsolt~tnt?iente
electiva,
sin
que
un
ir.ro
constante hnyn f i a d o la voluntad de los elec-
tores
r icierta clase
de
personas, las elecciones son
sirmpre tzdrbadns por ftnn mrtltitttd de prctensioncs
y
r ? ~ir;tt*rt*.tcs prrrtiri//nrcs yrre dividm
Li
los
na-
ci~nales,
y au?l tila$ potencias extrarzgeras que
quieren tomar parte en estas opernciones;
y
estos
turrtultos rnrn
C E Zde.rnn de conztcrtirsc
en
escencas
snngrientns, que ponen el cetro en manos del mas
auúBz,
y
no del inas benenrcrito
y
nzas capáz
de
go-
bcrnnr. Pcro nun quat~do la eleccion
se hiciera con
plerza l i h ~ r t a d ,
lo que es moralmente itlzposible
,
se-
ría ntuydificil qtrc rec4~ese
en rrn sugeto digno de
ocu-pur
el
trono.
Los
electores no
prreden conocer /as
cit.-
VIII
PREFACIO
tudes de los hornbres
:todo
e l
mrrndo .whc qtre el atnbi-
tioso representa en lo exterior yfitjge con
un nrte
maravilloso poseer las virtzrdes qrre están Z$os
de
su
cornzon. Pero arrn qrtando
rcalnmtte
Z ~ S
tuviese,
y los e!ectores libres de toda pnsiort no pensnsen
sino en el acierto
y
felicidad
de
la nacion,
i
qtfién
nos podria asegurur que puesto
enel trono un par-
tir*rr/ar
no
se llerinria de orgrrllo,
y
en~briagado con
el srtpremo
poder no
se habia de convertir en itn
ti-
rano
que
la haria gemir en In
mqyor
csc/nvitud,
y
tendria
d
los siíhditos en la opre~ion
tnas horrorosa?
n e x o aparte las intrigas
y
rabdílns q144 de ~ t l t e -
tnnno se foríl~an rlntes
deI I c p r
R
la
clcccion
,
y
los
tilala
que
resultan despues de ella, pues todos
los
etnpleos mas lucrativos
y
de m w o r honor se r?hn
d
los
del pnrtido gire
/e
hnn ekgido para recom-
pensar el favor
que
le
han hecho;
y
nsf se
jkrr~rn
una asociacion entre c'stos
y
el Soberano que sienl-
pre es
muyfunesta
ri
los stíbditos, poryrte
de
el?os
salen los rarrdalcs pnrn pagar
ulos que se
han
vendido. Por donde se
vé
que en estas circunstancias
10s zmos venden la nacioa por el interés que
J F/es
promete
6
esperan recibir,
y
el Soberano la comprn
para pagar lo qtre ha prometido
8
el favor
que
le
hon
herho. Pnrn evitar todos cstos ir;conrrnicntt.s
me
pevsrrndo que los Grandes
y
los Obispos por
rinzrso
constante no elegian sino
e l
prirnogríiito del ríltirno
Rey
si lo
habia, y
si no
e l
pariente nras cercano.
E s t a vzrdad >e
véconfirtnnda por los hechos
qtrenos presenta la historia.
El
Monge
dt-
Silos, D.
Lucas de
Trry
y el
Arxobispo
D.
Rodrigo
rrfirrcn
(J),
---
( 1 )
D.
T,ucas de T u y dice d e D. Alonso el C'stiilico: Abuniverso populo (iothwum i n R e ~ e m eligirur.
DEL EDITOR.
IXqiic
D.
OrdolLio S~g.unii0
desprrcs de
la mrrerte de su
ht-vr?lario
filéelegido por los Grntides, Prelados
y Se-
iiores en las cortes de
Lcon el a $ ~
9 1 4 ,
y de este
r~zodo
subió a/ trono: que qunrtdo &te t»uriÓ de.vÓ
qua-r
ro hijos3 nin~uno
le sucedió
sinoD.
Fruela Scptin-
do de este tiotnbre: que fnucvto éste desando tres hijos
D.
Alottso,
D.
Ordot?o
y
D.
Ramiro
,
se sentó en el
trono
D.
Alonso Quarto hijo de
D.
OrdotSo: que
D.
Ran~iro
Segundo hermano
de
D.
Alonso fuhpro-
r/.~t~~ntio
Rey
rotz pr~f'*rcircin
tisus hijos
:en
.fin
que
mucrto
D.
Ordot'io Terrero
en el aiio95
5
htrbo gran-
des
alt crnciones sobre la succesiott n l trono dividitrn-
dose
en dos parcidos los Grandes
y
Sefiores, decla-
rcíndose unos
por
el hernlano del
difunto,y
otros
pcr .rupritrto, lrnstn
quctodos .re ~.eunirTori,y
qui-
tnndo
P/ r'ctt-or i
n.
Rnf~~lliro
Tcrcero
lo
dicí-on
n'
D.
ncrf~tiddo
S ~ ~ f 4 t i d 0
etz9 8
2.De todo lo que
ncnha-nlos
dt*&cir rcs~lltn
qtre l n rorotiu de Castil/a f'ué
elcctiz~a
hasta pritiripios dcl siglo dore.
de D. Alonso el Grande, sin embargo de que todo el pueblo le
tcnia uri afecto muy particular, y era muy digno del trono ptr SUS hrillantec virtudes, dice que no subib .i 61 si no por
acuerdo y drt~rminacion de las corte?: Buni rotirs Rcgni f i l n g - nntorum cottus stt~r1~10 ~ ~ 7 1 ) cr,r!.r~frrtt, nc fdvorc-, p ~ t 2 i JIICCCJO-
re vi .LY tc.rc,nr. I ~ i r i t r de-.( itnoirrtin d z a ~ i s sua antzo uncius in
He-
gtw
21.
E1 Tudense dice de #te Prindpe excelente: Z'ino d Oviedo dondc fur d w d o por Kcy y ungido segun cosrutnlfre <ic lor Godos. Fl mismo Rloiige de Silos dice de D. Ordoiio Segundo hermano de D. (;arria, que mucrto éste fue establecido Rey
por ¡as cortes que se juntáron en L~wn: Ornt~cs riyuidem Irlis-
p ~ n i s Rlagtrares
,
Episeopi, Ahharrs, Comircs,
Primores, facro.w!cmniter R~neruli conventu, eurn ~ c l ~ n r a t i J o i b i conrtiruit.
El Arzobispo D. Rodrigo y D. Lucas de 'íuy dicen que
los Grande, aprobííron eii cortes la cesioli del trono que hizo
D.
A l o i : ~ elIV
llamado el Monge en su Iiermaeo D. Ramiro.x
PREFACIO
zflganos sabios pretenden que no lo era sr
tic c,7la apariencia, y qtre
en realidad era ht*rcditar.ia
O
succesiva. L n s elecciones
romo dicen estos ynre-
ce que eran una formalidad tner-av~ente
exterior,
que no tenia
masfuerza que la
de
hacer reconocer
públicamente por Soherano al sirccesor
en cl tror?o,
,yjurarle la obcdierrcia debida dt-sprrcs
tft-I~ubcr pro-
metido con juran~etrto o b s ~ r v n t lns
It;vrs, jireros
y
privilegios, phctica que se
hn obser7ln,?o rorstcin-
temente hasta nuestros dins. Otro
ri~flt~.r/ilttqi,:
p,r-
rece
dB
nueva fuerza
d
esta co?Jg.ctura
E S , 411~n i q t ~
nos Príncipes coitro
23.
Fernar~do Pritriero <iiz*iciit:t'w:
sus estados entre sus
hncicítdolos
utodos el!<
rReyes de la parte qrre les
hahin~z sei?altzdo; lo
ytc
n~nnificstn qrre
Znsrrccesion rrn lzcrt.ci'itnricr. fr1e.r
no
siri~rfolo
ern intposible que
el Rqy
Irrrbirra
Tensa-
do jaill:ís en hacer esto pnrtirion. S e dice grre
Itzpropuso
en los cortes de Leon pnrn sn aprobncion.
En hora buena. Pero el
Rey
la Anáia hecho
y
desen-
miroTercero aunque nifio. IPJ Dnminum et Principm ~ l e ~ e r u n t .
D. RermudoSegundo dice de si mismo: Zn regno pJrmtrr*n.
et avortrm meorum, nutu divino, pie electur, et solio Krgnr r.olo- cut UP.
El Rcy D. Fernando el Masno qiie dehil sucreder en el con- dado de Castilla por s u madre y en el reyno d e 1.eon por su
inuger D. Sancha, confiesa haber recibido el cetro y el rey-
iio de mano de sus fieles: D u m nos apicem regni consc~ntlirnrtr,
et tronum gloria de mJnu Domini, et ab univtrsis fiielibtrz acce- pitnu+.
A principios del siglo doce se seguia esta misma cosriimbre sin que hubiese alteracion ninguna. Es cierto que desde 1"s
primerostiempos,para asegurar la succesion de lacorona en sus hijos rideudos, los Reyes procuraban en vida asociarlos al g~
bierno y les daban parte en él, y despues hacian que las cor-
tes los declarasen por SUS succesoreq; y por estos medios indi-
DEL
EDITOR.
XIQrr
qrrc se aprobase, no porque creyera
queern m-
l t l ,
sino porqrre no se encendiera una guerra ~*ieriZ
t-ntre el!os, ni se turbase la tranquilidad del reyno:
qne si los historiadut.es se sirven de la palabra ele-
g i r , no Ia totjtlnn con todo rigor, porque
en
su tiem-
po
no eran mrry exdctos en seguir la propiedad de
las voces
:que los quatro
6
cinco exemplare.~
qrre
re-.$eren h s historiadores de haber elegido las cortes
strccesor
3 la corona, no al que nrrturalmente lo de-
Ficru srr s i
f
itcra hereditaria, sino d otro que aun-
q"e de la ~nisnla sangre y f;lnri¿ia era nrvy poste-
rior, nada prrrebatr; y qrre si se k s d i alguna fucr-
za
para decidir esta duda, mqyor la tendrrín un sin-
núniero de ellos que en contrario nos presenta la his-
toria.
ffoj
rrna
serie
de fiijOs qzlc nrrnque menores
a?-
gzrnos de t l h s si~~ceden
~jlos paducs
en
cl t r c r r o , ~
en deferto de estos son Reyes los herinanos del difun-
to
6
los parierltes nias cercano$
;
y
esto se
hnrcsin
aZborotos ni sctfi~.iones,
ni qrte nadie tenga t~N.grr?~a
pretetrsion.
i
Si hubiera sido electiva
la corcnn, hn-
hria estado tanto tiempo el cetro cn
z1?iamisma fatni-
lirz
? t
hrrhiera pasado de las manos de los padres
n'Ins
de
los hijos constantemente
.Ycasi sin iríterrrrpcicn?
i
/o$r/cr
t ~ f ' c . r&tdbicrntt
EJtodo
sicrt~pre tan unidos y
cot~b?.tr,t.s
ctl cstns e/cc~i6?jrs
?
i
y
fatitos C ~ n d e s
que
frnrl
podcro.ros en viqrrex~rs
y
autoridad, y estaban
tu?! llccos de nnlbicion grte irrtcntnban destvortnr
d
los
A'CJ>ES,
110?z~rAit*rnt!
jkrtl~ado h t e s de
Ine?i*cci~n
o! -~ , I Ipnrtirtuprn r.cto?
i
$11nnlbic
í ~ n
estriba araso d o r
X I I
PREFACIO
testuhn?
De
nqfrfconc6'1oen
qfre
IIE
corona ern herd.C-
tnria o'succesiva, y que en los c.rc~~~pIos
qrte se
t~legav
en contrario hubo causas pnrticirlrlres
f
irr~d,:.irts
.m-bre e/ bien generalde la nncion,
.yreconocidrrs por
tt,'icel pueblo para apartarse del derecho
que
Iznbicr c,t.tn-
&lecido
;
y a s í no deben considcrffrse sir10 r w s
AJ;..:
excepcio?: de
/nrfjiZcr ro»lutt. Yic.ndo ro?lstcl?:tcr~.
.???reque el cetro
de
la familia
de
D.
PL*?R;YO
p a : ~
cf:.
padre; d hijos,
6
(3los pnvient~s mas cercnt:c
r
del
d#knto, jtlo podriamas derltrcir
qiteeste
/rrTnt* f*.r,;- dÓ dc*nuevo el trono con su pru(itvrcia y zvlor,
,t.que lo
dexó dcsprres d sus desccrirlientes que lo
nrr-mentdron
,yetasatzc/z;fron
d costade
susitin~ensw
trcrbajos
y
pe!igros, y
girepcr
e.ctni- O C U ~ ~ ( ~ O . Pctrsi
siznrpre
en la guerra no
ks
rJic:roti rtlrrs lqycs
qrrclas que habinn recibi.iu
de lus Gotlos rt~opi/rr<ias
en el libro dc
los
Jueces,
comunnlcnre llanindo Fucro
J u z g o ; y que arttorizárotz este
códice
.ylas
leyes con-
tenidas en él,
a' excepcion de la qtte habla de
In
elec-
cion
de los Reyes't Estas pnrcce qrte son Zns ronse-
qüencins que se deducen de los hechos que
In histo-
ria
?tospresenta. A s i discurren los qrre pr'etenticn
qrre la corona era srrccesiva d hereditaria d~stic
nguc-
/los primeros tiempos. Nosotros no yuerevlos definir
esta controversia, sino propotler Zns rrrzones
delos
unss y
de los otros; y dexando libre el
juicio ni
/ ~ c * -t o s , pasar6mos d hablar de la autoridad de los
Soberanos.
E l poder de los Rtycs de Leon
,
Astrtrias y C m -
til(lr no tenia mas límites que los
de
las leyes que
j u r a h n observar el ciin de su cotonacion;
y
hrclio
DEL EDITOR.
XIITfr:v:ern institucion de Za potencia R e a l ,
y
d
los de-
.ri~ttios de Dios
(2), qtreel
Rcy
se someta
(al n ~
k v e s
y
gobierne por ellas. E l honor
y
In gloria de2
poder real consiste en exerl-er?o
ron
arreglo
d ellas;
bypor e/ contrario, la arbitrariedad en el gobier-
no ?o deshonra
y
/o hace d ~ c l i t ~ n r
cn tiranfa
(3):
?ora reflcxion es n~enester hacer pnrn conocer esta
verdad. Los cnrnctércs diferentes del poder
su-
premo
y
del ntbitrario Zn demuestran con toda evi-
dt*ncilr sin
qucst.a t~ecesorio
detenernos
en
esto. Todo
cl tjrundo conoce que /a soberntlfn tiene en su ma-
no el poder
y
?a fuerza pública para
la
trnnqui-
lidad
y
segrcridad de los siíbditos
;
para defender-
los
y
prote~erlos
de
los enemigos interiores
y
ex-
t
críores,
cs
N
~ n h e r ,
para admini~t
rar jzlsticia
,
inl-fc,lir /as
V ~ O Z C ~ C ~ R S ,
ronscrsnr
ln
i ~ z l n l d n d y
la
pnz,
rt.~*ovipcttsnr
Ia virtud, cnstignr el vicio,
y
teticr
siempre ftrerzns bastantes
para
resistir
/3
los
que
quieran irivndir el reyno
y
hnctr-re teraer
y
resfie-
tar. E s t e es
e l
finpara grre se ha instituido: si
senpnrta
de
6Z
es
un
nbrlso qije se hace de ella nire
ln
lccy
,yla
rcli~ion
condenan: deben conservar e/
ór-
den pzíblico
y
notzrrbarlo: ~ o b e r n n r
con snbidurfa
y
con prirdcnrin: no prrtíritir dcmasindn Zibertnd
n/----
-
----! z j L.-gts /vr,.>cr.ttnr J > r i , q t u s I'ritrcrpr i]rr cur~odint. S .
An.br. IC~ist. 2 1 ad Imperat. Valentinianum. l c s e f e Ierlbtrs O
ru:j..tirti, qucrr nrmo Yrincipi rcriprit. Plin. Paircg. lrajan.
T~rn rcgi.2 potcrrds, yrtatn ct populorum uniucrritar
,
Irgurn rrcircntice rit ruljtciu, yuod P'nteo o r d i n ~ r c oporruit negoridJ'rincipvm, postrti pnprtlorum.
Qii.eriendo pues guardar los mandamientos establecemos lcyeP para nosotros, aci comv para tiucstros s ~ b d i t o s qi:c de-
i ~ r r a n respetarlas y obedecerlas igualmente que nocotros y nuestroc succesores. Cod. M'isig. lib. 2 . tit. 1 .
L.
2. y 4.(3) KcPme difinitati tyrvnnir vicina, et foribur adtnodsm popinqrtd es;, ricut Jortituditri remct i t o s , liberalitati prodi-
XIV
PREFACIO
prrehdo porqrre es itrcaphz
de
ella, y nhusaria cpnfa-
cididad llenando
de
desórdenes el estndo; p r o
tnm-
poco debe oprimirlo en una dura servidunrbre: cn
fiff
debe gobernar como padre,
yno corno tirano
(4).
ypensar
qire
manda
d su'hditosy no
d
esclavos,
rihi-
jos
yno
li)extrnños
( 5 ) .
i
Cótno podrd tt'rpr c.rfps
pensnnliento.r
ni
gobernar
de
este modo el olre
no
re-
conoce mas
Ity
que
su capricho y su nrF;tr,*ii.
.!+!?
E l
que
se persi~ade que el prrehlo est.4
h . . ]
c l 1 3pnrd
s
f,y
para qrre sirva
d
srr
v : v n i t f d i i , s r 4org~//r>
:,
.rrJ.rdelicias, no tiene idea verdnd~yra de /a sobcrnn'n.
Nuestros Reves edrrcndos en los pritl~*ipios
' i pla Religion verdadera, amahan
d
srrs prreb!os
y
~i
to.ios srrs súbditos com9 si fueran
strs
h
jjos,
y
no
17
1-cinn servir su afrtoridud sino pnrn proporcion.~r/:*.r
los inrtiios
dcv
ser jelires.
3.2
tutryor gloria
la
ponjan
en rrsnr
d ~ )
elln con arreelo
d
las leyes santas
y
ve-
nerables del libro de los Jueces,
quetodas respiran
prudencia, sabidtrrfa
y
piednd
:cddigo qve rr~t-reció
por este motivo los elogios de los nncionales
y
de /os
exzrangeros;
el
mejor sin drrdn nlgzrna
qrteen srt tierno
PO
se publicó en toda
la
Errropn por srr estilo, por
su método,
y
por su claridnd. Itíotztcsquicrt
,ynl2:ino~
otro.^
exritores extrnngeros
quehnc-en
rttzjuicio tan
poco ventajoso
de
estns
.j~cs t e n i ~ t ~ . i ~ / ~ r . rp ~ r
fl f v o -
las, pueriles, cornpzrestns de muchns pnlnbras
y
de
poco sentido, se conoce qrre no Ins
Zcy&on,
y
qtre jriz-
g ú ~ o n
de ellas
por
lo
que
otros deciarr nun~cntando
(4) Regirnur d r e , et suljecti tibi
,
sed qucmaiintodum le-gil>ur surnus. Paileg. Trajan.
( 5 ) Imperaturus es homini'ws, qrti ncc totain serziitr~tem pati posrunz
,
nec rotnm l i h e r t ~ t e m . Tacit. lib. r Jlict.El Emperador Claudio daha este coiitejo a l Rey Meher- dates que enviaba
A
los Paitho*: ut non dominationem et scr-DEL EDITOR.
xv
tr:u,.ho
njnsZíz
severidad
de
su crítica. L o cierto es
q n c .
f u $exrít~~it~ndo
y
aprobado de Crdet~ de Erz!ii)io
C T ~
utfo de los ccnrilios
Toledanos,
donde los Obispos
llenos de virtud, s a b i h r f u y polftica, establecian
y
formaban leyes igiialmetite ventajosas d los
Re-
yes
y
&
los siíbditos, dice e/ céZettre Giá6on
(6).
E l
respeto y vetieracion de estas Ityes se ccnscrm'tn
los Espaiioles enmedio de la espantosa revolucion
de los Ara&es
,Q firc'preciso que los Reyes
de A s t u -
rins
/asn~rtcrizrrsen y gchcrnascn
por
éstas
d
~ u s
súbditos, cbscrvátrdolas ellos mismos en el uso de
stc
autoridad. E s t n polftica prudente conservó el
I i ~ j -pcrio y le engrandeció.
Los Cronicones
nosdicen que
D.
Pelayo luego
QUP .ve.cer,tó En e/ trono hizo brrsrar con tiiucha
di-
ligencia ¿os lc3.cs de sris rtlnjuúrcs, szis usos
,
cost
r(m-hrcs y
derechos, y los
n;nrlrlo'
ohserzpar
(7). D.
Aion-
so St-gttndo / / ~ m a d o
el Costo hizo 10 mismo, y vcsr!os
que ert cZ Concilio que
se
tirz?o
cn
Oviedo e?
REOSegun
J C
crEé
8 r
r
en la rl~isrnd
forrna
quese habian tenido
los
famososToledanos en tietzfio de los Godos con
asistcnrin de Zos Condes, Prelados y el pue&?o, es-
tardo el Rcy presente se toman algunas resoZuci~ti.es
segun
lo
que prescriben Zas Iej*cs del Ct;digo de los
Gadn.r,.p sc rotlrirtin n /os
Arr*ediatrcs disipadores de
10s Bic?¡es de la Zglcsiri:
Juxta
sententiam
canoni-
T)e la decadencia del Imperio. Tom. y. cap. 38. (7 f'ctcrurn Gotltorum gcnz o d ~ t d S O ~ Z D surgen+ ordi-
( 6 !
n..r !:.~It~rc p a u l ~ t i m conrueficit
,
scilicet i» loeLio sequi sigrrr,in r q n o legirimutn abrerv~re imperium: el C'roiiicon Si1e:ise.
E;
de 1). Lucas deT u y
se explica casi del mismo modo: CRpitpatrutn ordinem puulutim requirere
,
et conzuetudiner a»tiquorumruorum rl~st7p*ure. FI de Alveldá: Omnmque (;othmum ot-dimm,
ricut Toleto fuerut,tam i n Ecclzsiu,quam inpalatio in Oveto cun.
XVT
PREFACIO
carn,
et
librtrm
Gothoriim,
quidqtiid
de
faci~lt<iti
bus
Ecc!esiz
iiicite distcaxerit
,
pro quantitate cul-
pa? per~olvat.
D.
AZonso terrero castigó ron todo el
rigor de la ley de este Código
d
los que hnhian cons-
pirado contra
Ea
autoridad soberana n/ principio de
su reynado.
D.
Berr7zudo Segundo lrte~o
qrre
sc scr~tljcn cl trotzo nutorixd cstns leyes, y
tnnt18Óque por c l h s
se determi7znsrny dcridiesen los plejtos
y
?as rr,ntro-
versins
(8). D.
Fernando Primero en el concilio dt
Cojatrza del n i o I
osornntir/u que se
in~?onfin
íiIQS
resti,qos falsos ln pena qtte contrn ellos
estBesta-
blecida en el Zíbro de los
Jueces.
En fin este fnmo.4
cCdiigo
,ysus venerables leyes fuéron r e s p e t n h s
por
todos los Soberanos de
esta
Monarq:da hasta el
siglo trece, y
se debió Zn gloria
dt*
/onncion y
sr-gzridad del trono
n l ruidrldoqiíf
pftsirj'o~~
/OS Sobe-
rarzas cn arreglar su autoridad por cllas. E n
ningu-
tia parte de Europa hnbia
tnnhzren gobierno conlo
en CastiZla:
enninguna vivian los súbditos con tan-
t a tranqrrilídad ni gozaban de mayor l i h r t a d . L a
propiedad de la vida, del honor y de los bienes esta-
bnn
baxo
Za salvaguardia de Za l e y ,
y
ttingutz
súb-
dito podia tenrer sino d
sf
mismo por los
ESL'CJOSque contetia cotrtrn ella. E l Prfncipe era e l podre, el
pvotcctor y defensor de ssr~
stid>ditor,
y
ttoe/
opresor:
no se de.ca&a corromper iie la
vil
y perniciosa adula-
rion de los cortesanos que cs
Zttque convierte la
au-toridad Real en tirania. Parece
que todos estaban
penetrados de tos shbios cons<jos que Galba daba 3
Pison quando estaba
para
sentarse en
el
trono:
Tú,
(8) Vir ~ d t i f p r u h r ieger d Wambunc pri~jcipc conditus
firmuvit, csnones aperire jusrit. Cronic. Si iense.
DEL
EDITOR.
P V ~2'
decid,hasta ahora no has experimentado sino la
adversidad
y
la desgracia,
y
las hassufrido con cons-
tancia
y con
dignidad; mas esta prueba no es la ma-
yor, la de una fortuna alta es mas capaz de descu-
hrir
el
fondo del corazon
y
dar muestra de lo que es.
La
paciencia sola basta para sufrir
un
estado infeliz;
pero para resistir
a
la tentacion de la felicidad, es
necesaria otra especie
de
firmeza. La miseria
nos
hace mas fuertes; mas
la
felicidad nos ablanda
y
nos
corroinpe. Estoy cierto qtie tCi no te mudarás,
y
que
en
t u nueva situacion conservarás los mismos sen-
timientos: que siempre tendrás amigos,
y
desea-
ras que te hablen con libertad: que por tu since-
ridad merecerás que la tengan contigo;
y que
pre-
fcrirds
egra ventajaque
es la mzyor de todas
a
la
dulzura
d e
reynar. Mas los que estardn en tu com-
pañía
y
seguirán tu fortuna debilitarán por sus res-
petos excesivos estas nobles disposiciones.
A
pesar
de tus precauciones, la adulacion buscar5
una en-
trada
y
hará violencia
a
tu modestia. Las insinua-
ciones, las complacencias,
y
una atencion continua
en darte gusto, tomarán el lugar de una sblida
amistad, y te inspirarán el disgusto de los verdade-
ros amigos. Nadie te hablar5 sino
por
supropio in-
teres, y
sin octiynrscn i
pensar en el tuyo;
y
en
lugar que hoy hablamos con tanta franqueza
y
sinceridad que nacen de nuestro
mútuo
desinterés
y
amistad, los otros hablan mas
a
nuestra fortuna
que
ii
nosotros mismos, porque son muy pocos los
amigos sinceros
de
un Príncipe. Es necesario mu-
cho
estudio
y
mucho trabajo para que reciba
con
agrado
unsabio consejo
b
una advertencia de al-
gun
defecto que tiene: es mucho mas fácil adular-
le;
y
quanto mas
se
falta
a
la
fidelidad
y
al
afecto
@XVIIT
PREFACIO
que
se le debe,
se
consigne
mejor
lo qiie
se
intenta.
L o s R e j ~ e s
de L e o n y
Clrstillrt
extctidinn srr nuto-
ridad soberana sobre todos losobjetos del innperio,
f
or-
rnabnn leyes, sentenciaban las cnrrsasci.r~ilesy
rritttinn-
les, imponian tribut os, dcpetldinn de
$21nrbitrio la pnz
y la guerra, levantnbnn gentes pnrn este fin,
y
hn-
cian iodo lo que era necesnrio pnrn la tr~nqirilihrl
y
seguridad púbíicrty felicidad de szts súbditos. S i n
embargo
de que
no dependinn
de
nndie en el excrci-
cio de su ~ u t o r i d n d ,
siempre rot~szrltn6ri?1
r i¿as per-
sonas mas slíhias de sus estados en Zos negocios tnns
i~?zportnntes.
Cot~voc~batr
jns cortes,
y
en cstns
jtrfl-ras respetables se e x h ~ i n a b n
el
negocio
con
lrtmn-
y o r ntencion,
y
cadauno
decia su dicthmen con ple-
na ZicSertad sin
que
se diese por
~ f P t ~ r i i < f ~e/
Sc4c'rn-
no
de
qne se ?nanif'estnsen las cntrsns
de
los nhusos
de
Zn
adr?rinistrncion púklicn,
y
se proprrsiescti los
remedios convenientes, haciéndolo todo esto con
cl
res-
peto debido
r3
la Mngestad. Estnbnn bien perstrnditlo.r
de
que
sus luces eran limitadas,
y
por esta
razcta
teniendo
un
deseo sincero
de
gobernar con nrierto se
valian de este medio
que
habia estado
en
rtso en tir3vl-
po de los Godos.
El
Soberano que estd Zit-no de'sa-
tisfoccion
y
eonfinnzn en srrs propios talentos comete
muchos desaciertos.
Urz
Príncipe
~.tí.Jio, pr~ti/L'tit cy
de un genio superior conoce la necesidad que
tizne ticlas luces agenns para gobernar bien,
y
tfstns Zrrs
busca en Za ,junta de dos hombres virtrtosos, dcsiritc-
resados,
y
de ntrrchn experiencia. L a snbiditrfn se
encuentra
en
estos consejos,
,yrnrísit?~cr
vez yerrnn
en szrs dctert~tinnriot~cs
( 9 ) .
Un
p~rtictrI~ir
por scíhio
gire sea es nirry f(ici/ qric se en~nGc,
y
así nlrtiqtre
e1( 9 ) Ego s q i r n t i ~ hul~ito ira conzilio, ct crudiriz intcrsunr