Los cambios legislativos en educación, las innovaciones científicas y didácticas, los avances de las tecnologías de la información y la comunicación y la diferente acogida que las materias optativas han tenido en los centros docentes, hacen necesaria una actualización normativa en la organización, la fijación de las materias y la elaboración de nuevos currículos que recojan esos cambios, determinando ciertas materias optativas de Bachillerato en el ámbito de gestión de la Consejería de Educación, Uni-versidades, Cultura y Deportes. Para ello, la Ley Orgánica de Educación (LOE) asigna a las Adminis-traciones educativas la competencia en la definición de las materias optativas y el establecimiento de su currículo, así como la determinación de las condiciones para su autorización e impartición. En este sentido, la Consejería competente en materia de educación, en coherencia con la incorporación de los contenidos canarios en los currículos vigentes, establece la oferta obligatoria de determinadas materias optativas que versan sobre la historia, la literatura y el medio natural de la Comunidad Autónoma de Canarias.
La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, dispone en su artículo 6, apartado 4 que las administraciones educativas establecerán el currículo de las distintas enseñanzas reguladas en la Ley, del que formarán parte los aspectos básicos del currículo que constituyen las enseñanzas mínimas. Por su parte, el Decreto 187/2008, de 2 de septiembre, por el que se establece la ordenación del Bachi-llerato en la Comunidad Autónoma de Canarias (B.O.C. de 16 de septiembre), determina en su artículo 5 que dicha etapa se organiza en materias comunes, materias de modalidad y materias optativas. En el artículo 8 de dicho Decreto se especifica que las materias optativas en el Bachillerato contribu-yen a completar la formación del alumnado profundizando en aspectos propios de la modalidad elegi-da o ampliando las perspectivas de la propia formación general. Asimismo, determina que los centros educativos deberán ofertar, al menos, una Segunda Lengua Extranjera y Tecnologías de la Informa-ción y la ComunicaInforma-ción como materias optativas.
Por otro lado, el Decreto 202/2008, de 30 de septiembre, por el que se establece el currículo del Bachi-llerato en la Comunidad Autónoma de Canarias (B.O.C. de 10 de octubre), fija las competencias gene-rales de esa etapa en su anexo I, así como las competencias específicas, que figuran en las introduc-ciones de los currículos de las materias de modalidad (anexos II y III de dicho Decreto). En el anexo IV se incluyen los currículos de las dos materias optativas de oferta obligatoria: Tecnologías de la Información y la Comunicación y Segunda Lengua Extranjera.
En virtud de las potestades administrativas que me otorga el artículo 32, apartado c) de la Ley 1/1983, de 14 de abril, del Gobierno y de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias, el artículo 5, apartado 1, letra a) del Reglamento Orgánico de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes (B.O.C. n.º 148, de 1 de agosto de 2006), aprobado por el Decreto 113/2006, de 26 de julio, el Decreto 208/2007, de 13 de julio, del Presidente, de nombramiento como Consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias (B.O.C. n.º 141,), a propuesta del Vice-consejero de Educación y Universidades,
DISPONGO
Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación.
1. Esta Orden tiene por objeto establecer el currículo de determinadas materias optativas del bachille-rato, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 6, apartado 4 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en el artículo 8, apartado 2 del Real Decreto 1.467/2007, de 2 de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y se fijan sus enseñanzas mínimas y el Decreto 202/2008, de 30 de septiembre, por el que se establece el currículo del Bachillerato en la Comunidad Autónoma de Canarias .
2. Esta Orden será de aplicación en los centros docentes correspondientes al ámbito de gestión de la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes, en los que se impartan enseñanzas del bachillerato presenciales o a distancia.
Artículo 2. Materias optativas.
1. Las materias optativas en el bachillerato contribuyen a completar la formación profundizando en aspectos propios de la modalidad elegida o ampliando las perspectivas de la propia formación general. 2. Se establecen los currículos de las materias optativas de Bachillerato que se relacionan a continua-ción y que figuran en el anexo de esta Orden: Acondicionamiento Físico; Antropología y Sociología; Artes Aplicadas a la Escultura; Bioestadística; Biología Humana; Cerámica; Fotografía; Fundamen-tos de Administración y Gestión; Historia de Canarias; La Mitología y las Artes; Literatura Canaria; Medio Natural Canario; Música y Sociedad; Psicología; y Técnicas de Laboratorio.
3. Se determina como oferta obligatoria de las siguientes materias optativas: Medio Natural Canario; Historia de Canarias; y Literatura Canaria.
DISPOSICIONES ADICIONALES.
Primera.- Adaptación para la educación de personas adultas y para la oferta de educación a distancia. La Dirección General de Formación Profesional y Educación de Adultos podrá adaptar lo dispuesto en esta Orden a las especiales necesidades y características de las personas adultas y de la oferta de edu-cación a distancia.
Se faculta a la Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa para resolver e interpretar la presente Orden, así como para dictar cuantas resoluciones e instrucciones se consideren oportunas para su ejecución, aplicación e interpretación.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Quedan derogadas las disposiciones de igual o inferior rango que se opongan a lo dispuesto en esta Orden.
DISPOSICIÓN FINAL. Entrada en vigor.
ANEXO
ACONDICIONAMIENTO FÍSICO Introducción
En todas las épocas, desde la prehistoria, pasando por las civilizaciones griega y romana, has-ta nuestros días, el ser humano ha manifeshas-tado la necesidad de moverse para lograr relacio-narse con su entorno y dominarlo. El ser más rápido, más fuerte, más resistente, ha sido una constante en los diferentes momentos históricos que ha llevado a la humanidad al deseo de alcanzar el mejor estado físico posible.
Si se define la condición física como sinónimo de vigor orgánico, eficiencia, conocimiento de los requisitos del mantenimiento de la salud, del ejercicio, del descanso, de la relajación y corrección de los defectos físicos, y el acondicionamiento físico como acción y efecto de acondicionar el organismo humano, este último se convierte en la herramienta útil que permi-te el desarrollo de una parpermi-te importanpermi-te y vital de la persona, siempre que se haga con un co-nocimiento cabal y unas pautas adecuadas.
Es obvio que la mente y el cuerpo constituyen una unidad indisociable, de manera que un control y una continuidad en el acondicionamiento físico repercutirían de manera directa en el cuidado y mantenimiento de la salud y de la calidad de vida, por lo que inciden en el aspecto mental, contribuyendo al desarrollo integral de la persona.
Otro de los valores añadidos del acondicionamiento físico trasciende por su realización y práctica regular, sobre todo en el tiempo libre, convirtiendo el ocio en activo, saludable y promotor de la calidad de vida, lo que por un lado lo convierte en un agente preventivo de lesiones y enfermedades que reduce así los costes sociales y económicos derivados de los posibles tratamientos; y por otro, aleja al alumnado de algunos hábitos nocivos para la salud individual y colectiva presentes en la sociedad contemporánea, debido a la ausencia de ejerci-tación, tal como ocurre particularmente con el sedentarismo. Si a esto se le añade una mala nutrición y alimentación, se produce la obesidad, cerrando un círculo dañino de causa-efecto. Este es uno de los actuales problemas sociales que está tomando relevancia en Canarias. En la misma línea se pueden mencionar diferentes disfunciones que también se pueden evitar con la práctica física, como son la anorexia y la bulimia. En el extremo contrario está la vigorexia, que es la práctica física desmesurada, sin descanso y sin control, reflejo, entre otras causas, de no considerar los principios del entrenamiento deportivo.
La actividad física como contenido educativo se trabaja desde los primeros niveles educativos hasta llegar a 2.º de Bachillerato con la materia optativa de Acondicionamiento Físico, cuyo última finalidad es formar al alumnado para que sea capaz de llevar una vida saludable, con destrezas y conocimientos necesarios para que de forma independiente y autónoma sea com-petente y responsable dirigiendo su propio desarrollo físico. Se lograría así el propósito esta-blecido a largo plazo de cultivar el cuidado y mejora de nuestro cuerpo-mente para alcanzar el
grado óptimo de salud y de calidad de vida. Esta finalidad se comparte con otras materias de Bachillerato: Educación Física; Biología; y Biología Humana.
Este dominio deberá llegar a formar parte de la cultura personal del alumnado, de tal manera que incluya estos aprendizajes en su conducta como una manifestación normal dentro de sus hábitos de vida. Esto lo llevará no sólo a profundizar sobre el qué, el cómo y el cuándo traba-jar para obtener la mejora en el rendimiento físico producido como causa obvia del entrena-miento, sino también a interiorizar que podrá adquirir beneficios para mejorar otros aspectos de la vida, conducentes a su desarrollo integral.
Con objeto de lograr su finalidad, en la materia se profundiza en los conocimientos sobre el cuerpo y el acondicionamiento físico y en el desarrollo de la autonomía de acción que han ido adquiriéndose en las etapas anteriores por medio del estudio y la práctica de la Educación Física. Esto se debe conjugar con los intereses y motivaciones de aquel alumnado que opta por adentrarse en el mundo de la condición física, facilitándole el conocimiento que le permi-tirá ser crítico con la actividad física y el acondicionamiento físico, tanto desde el punto de vista de consumidor como desde el campo laboral.
Una de las novedades principales de este currículo es la consideración de objetivos, conteni-dos y criterios de evaluación relativos a actividades físicas de cualquier tipo (con soporte mu-sical, las realizadas en el medio natural de Canarias, las que utilizan como recurso los juegos y deportes tradicionales canarios…), aspectos que pretenden conseguir un notable progreso en la competencia general de autonomía e iniciativa personal. Ayuda a la adquisición de esta competencia la realización de trabajos cooperativos de grupo, tanto en el centro como en en-tornos cambiantes, tal como ocurre en el medio natural. Al mismo tiempo, la necesidad del alumnado de elaborar su propio plan de entrenamiento fomenta la iniciativa, su espíritu em-prendedor y la toma de decisiones respecto a la forma de trabajo más acorde con sus necesi-dades. Esto comportaría un esfuerzo para conocerse a sí mismo, el nivel de condición física y las propias limitaciones. En definitiva, los alumnos y alumnas estarían más preparados y se-guros para responder a nuevas situaciones de forma independiente y autónoma.
Otra competencia general será la del tratamiento de la información y competencia digital ya que, partiendo de lo que conocen por sus aprendizajes previos, tendrán que realizar consultas, buscar, completar, modificar, compartir y aplicar la información recogida en los distintos blo-ques de contenidos de forma correcta para evitar la información no válida.
Además de estas competencias generales, se contribuye al desarrollo de la competencia espe-cífica motriz trabajando en el aspecto práctico y aplicando el plan de entrenamiento para la mejora de la salud y la calidad de vida, elaborado por el propio alumno o alumna, dentro o fuera de su tiempo libre.
Los objetivos seleccionados se hallan en relación sobre todo con el objetivo de etapa que hace referencia a que el alumnado desarrollará las capacidades que le permitan utilizar la educación física y el deporte para favorecer el desarrollo personal y social. De ahí que se incida en el conocimiento del propio cuerpo, en la aplicación de los sistemas, métodos y medios adecua-dos para la práctica deportiva, en la aproximación a la teoría del entrenamiento deportivo, en
la realización periódica de controles, en la participación en actividades físico-deportivas, y en la identificación y valoración de hábitos saludables concernientes a la condición física.
Los contenidos se han organizado en cuatro bloques, dirigidos al desarrollo de distintos aspec-tos del acondicionamiento físico. En el primer bloque, se agrupan los contenidos comunes al resto. En el segundo, «El acondicionamiento físico: su estudio y puesta en práctica», se traba-jarán contenidos más directamente asociados a la obtención y el mantenimiento de la condi-ción física desde un punto de vista personal. El alumnado tendrá que adquirir conocimientos vinculados con el acondicionamiento físico tanto de forma teórica como desde su aplicación práctica, que será el objetivo final, empleando la mayor cantidad posible de actividades y en-tornos, preferentemente juegos y deportes tradicionales y el medio natural canario, siempre que lo lleven a la obtención de la forma física deseada. Se buscará que el alumnado entienda, comprenda y sepa aplicar los conceptos de condición física y acondicionamiento físico, pro-fundizando en las diferentes capacidades físicas y alcanzando un nivel que le permita desarro-llar posteriormente planes de entrenamiento según su edad y sexo, aplicando los sistemas, métodos y medios de entrenamiento adecuados, así como los tests y pruebas de campo nece-sarios para obtener resultados de su estado físico y poder aplicar después su propio adiestra-miento o las modificaciones oportunas. De ese modo aprenderá a valorar no sólo los resulta-dos, sino también el esfuerzo realizado para alcanzarlos, ya sea a nivel individual o grupal. En el tercer bloque, «Los hábitos saludables y el acondicionamiento físico», el aprendizaje irá encaminado hacia aquellos factores que, aunque de forma indirecta, afectan a la preparación de manera relevante. En los contenidos se hace hincapié en el mantenimiento de un estado saludable, trabajándose tanto aspectos como la higiene o la nutrición, ya tratados en etapas anteriores, pero que aquí adquirirán una singular importancia, como otros que pueden suponer una mejora en la calidad de vida. Asimismo se mencionan asuntos como el entrenamiento invisible y el dopaje, como agentes que están implícitos, permitiendo o no, en uno u otro caso, el alcanzar un estado físico óptimo. El control y prevención de lesiones, el análisis de activi-dades y ejercicios contraindicados y el control postural, terminarán por completar el conoci-miento necesario para la planificación del alumnado.
En el cuarto bloque de contenidos, «Oferta y demanda del acondicionamiento físico», se ofre-ce al alumnado de esta optativa la posibilidad de obtener una visión, lo más real posible, de la situación profesional en ese momento. Con esa finalidad se le guía para que descubra por sí mismo la situación real en su entorno o en aquél donde quiera dirigir su vida profesional, para facilitar su decisión, tras los resultados percibidos, de incorporarse a la formación profesional específica o a los estudios universitarios correspondientes, siempre dentro del ámbito de la actividad física y del deporte.
En todos los bloques de contenidos se orientará al alumnado a que reconozca las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) como una fuente más de información, que puede ser muy útil, siempre que se aplique con un sentido crítico adecuado. Es conveniente fomentar su uso sin olvidar nunca los métodos más tradicionales, siempre que estos sean válidos. Tam-bién, y de forma común, en los bloques segundo y tercero se pretende inculcar que no sólo se puede recurrir a actividades y sistemas tradicionales para la consecución de la condición
físi-ca, sino que se potenciará su creatividad en la práctica de otras actividades menos frecuentes, en las que también se puede adquirir ese entrenamiento físico correcto. Por esa razón se con-templan las actividades físico-recreativas y deportivas, la ejercitación de juegos y deportes tradicionales, así como la realización de sesiones en el medio natural, sin olvidar nunca que el objetivo es el desarrollo y mantenimiento de la condición física.
La metodología recomendable debe estar basada, principalmente, en la estrategia participati-va, para que el alumnado siga la línea marcada por los fines del Bachillerato, como el desarro-llar y lograr la madurez intelectual y humana para incorporarse a la vida activa con responsa-bilidad y competencia. Así, por ejemplo, sería oportuno plantear que vaya descubriendo alguno de los agentes o factores intervinientes en el acondicionamiento físico, como el nivel de su condición física, de tal manera que intervenga en la valoración conveniente para adoptar las decisiones oportunas sobre la manera en que debe actuar. Otro ejemplo de esta estrategia consistiría en que lleve la iniciativa para diseñar y elaborar las tareas correspondientes del calentamiento, de la parte principal y de la vuelta a la calma, según la orientación de la sesión. En la medida en que fuera posible, una vez que el alumnado estuviera en condiciones y de-mandase más independencia, debería tenderse hacia la estrategia emancipativa, que posibilita-ría un acercamiento a la autonomía real del alumnado de modo que tomase las riendas de su aprendizaje, situando al profesorado en una posición supervisora de su progreso.
La consideración de estas premisas y de los objetivos y contenidos de este currículo permite apreciar que todos son susceptibles de ser abordados desde la enseñanza del descubrimiento guiado y de la resolución de problemas. Así se favorecería la presentación al alumnado de una serie de contenidos no sólo como una información dada y decidida, sino como una posibilidad de indagación y búsqueda para lograr la contestación más idónea a cada interrogante. Se fo-menta así el aprendizaje significativo, dotándolo de utilidad e integrándolo en otros conteni-dos de carácter más transversal para elaborar una explicación y una respuesta más amplia a situaciones de su entorno próximo, conectando, entre otros, con los contenidos referidos a Canarias. Además, estas estrategias y estilos de enseñanza poseen una característica de trans-versalidad que potencian en el alumnado una forma de trabajar que, aparte del propio aprendi-zaje del acondicionamiento físico, proporciona pautas para un método universal de auto-aprendizaje, útil para la comprensión y el desarrollo de otras materias y cuestiones.
El conocimiento de la parte más teórica del entrenamiento, e incluso de la puesta en práctica del acondicionamiento físico, pueden ser tratados como un descubrimiento que parte de los conocimientos previos del alumnado acerca del fenómeno del ejercicio de la actividad física y del deporte, puesto que traen la experiencia de las clases de Educación Física, y probablemen-te cuenprobablemen-te con la de practicanprobablemen-te o asisprobablemen-tenprobablemen-te del espectáculo deportivo. Los alumnos y alumnas podrán valorar con sentido crítico y, por lo tanto, posteriormente, con la información correcta, la validez de la práctica de la actividad física: qué beneficios supone, a qué criterios obedece, qué problemas acarrea la mala práctica, qué revisión es oportuna, etc., puesto que la actividad física que mejora la salud y la calidad de vida es una conducta que se debe realizar con unas pautas adecuadas y no simplemente como una reproducción de un modelo socialmente admi-tido que hace de la práctica física una rutina heredada, sin ser consciente de lo que se está
haciendo. El alumnado, con la base de la información trabajada, deberá concluir, entre otras ideas, que el profesional de la actividad física, si quiere ser responsable, es un especialista con un cierto dominio teórico y práctico de ella, para poder guiar y tutelar debidamente su propia práctica deportiva y, con mayor exigencia y compromiso, la de las demás personas.
Uno de los recursos óptimos para la búsqueda y el tratamiento de la información necesaria es el empleo de las TIC, cuyas amplias posibilidades, sumadas al uso de la Red, permitirá inda-gar, comparar, ampliar, confirmar e intercambiar los contenidos acerca del acondicionamiento físico. La utilización de las TIC debería incluir sus vertientes interactiva y colaborativa, por ejemplo, a través de la creación de un blog, de la grabación de imágenes que representen par-tes o todas las tareas de una sesión para su posterior corrección y evaluación, la presentación de producciones audiovisuales sobre un tema, etc.
Los criterios de evaluación pretenden recoger cómo va adquiriendo el alumnado su aprendiza-je, desde que comienza a adentrarse en el conocimiento del acondicionamiento físico hasta su puesta en práctica y evaluación. Los instrumentos de evaluación propuestos son: producción individual o en grupo, como es el propio plan de entrenamiento; pruebas escritas u orales (exámenes); registro de observación procedimental o actitudinal (planillas), etc. Además, de-ben permitir la coevaluación y autoevaluación, lo que lo obligará a tomar conciencia y res-ponsabilidad sobre la evaluación de su aprendizaje.
Con dichos criterios se trata de averiguar si los alumnos y alumnas son capaces de entender todos las pautas básicas para el diseño de su futuro plan de entrenamiento con el fin de que sea viable, y de que la realización de una práctica regular les permitiría conseguir los objeti-vos propuestos, cuyo fin último es la mejora de la salud y de la calidad de vida. Además, se evaluará si atienden a la necesidad de realizar aquellos ajustes necesarios en el plan, recono-ciendo su nivel de condición física al principio, durante el período de práctica y al final de este, por lo que deberán valerse de los tests y pruebas de campo necesarios. También se veri-ficará, si en el diseño y ejecución de los entrenamientos elegidos reconocen y aplican las normas de higiene, nutrición y entrenamiento invisible, identificando las buenas prácticas preventivas de las lesiones. Se constatará asimismo si el alumnado valora suficientemente que la práctica regular de la actividad física le va a ayudar a mejorar en todos los aspectos: físico, mental, social, afectivo, etc. Será objeto de evaluación si integra en su plan de acondiciona-miento físico el contexto próximo, el entorno natural y las tradiciones canarias. Habrá que valorar, también, si reconocen la actual situación laboral del mercado de trabajo en el ámbito de la condición física, como una posible salida académica y profesional. Y, por último, se comprobaría si emplean las tecnologías de la información y la comunicación como un recurso útil, recopilando, seleccionando, interpretando y exponiendo con el vocabulario específico de la materia los datos obtenidos.
Objetivos
La enseñanza del Acondicionamiento Físico en el Bachillerato tendrá como finalidad el desa-rrollo en el alumnado de las siguientes capacidades:
1. Conocer el propio cuerpo, adquiriendo confianza para incrementar las posibilidades de ejecución a través del desarrollo de sus propias capacidades físicas como mejora de su sa-lud.
2. Aplicar y valorar de manera autónoma los sistemas, métodos y medios adecuados para la puesta en práctica de las actividades físico-deportivas que contribuyan a mejorar su con-dición física y en consecuencia, su calidad de vida.
3. Comprender e interpretar los aspectos más importantes de la teoría del entrenamiento deportivo de forma que le permita elaborar y ejecutar los programas de entrenamiento que haya diseñado.
4. Realizar periódicamente los controles pertinentes (tests) según el protocolo establecido para cada uno de ellos, y aceptar las posibles modificaciones del plan de entrenamiento. 5. Participar en actividades físico-deportivas de distinta índole, contribuyendo a su
organi-zación, incluidas aquellas con soporte musical, reconociéndolas y valorándolas como un medio de acondicionamiento físico.
6. Desarrollar una actitud crítica ante la oferta existente de actividades físicas y diferenciar las dirigidas a la mejora de la salud de las orientadas a obtener como objetivo el rendi-miento físico, valorando las salidas profesionales basadas en la actividad física.
7. Conocer los hábitos saludables que influyen en la condición física, como la nutrición, la higiene, el entrenamiento invisible y las diferentes lesiones deportivas, con el fin de opti-mizar el acondicionamiento físico.
8. Buscar y tratar a través de las TIC, recopilando información, seleccionándola, analizándo-la y realizando informes o exposiciones, con el vocabuanalizándo-lario propio de analizándo-la materia, en reanalizándo-la- rela-ción con los contenidos del acondicionamiento físico, en especial para diseñar, ejecutar y evaluar el plan de entrenamiento.
9. Valorar y realizar preferentemente la ejecución del plan de entrenamiento utilizando el medio natural de Canarias, aprovechando la disponibilidad y potencialidad del entorno, evitando el impacto ambiental y procurando utilizar los juegos y deportes tradicionales canarios como contenidos que permiten el acondicionamiento físico.
Contenidos
I. Contenidos comunes
1. Uso preferente de las tecnologías de la información y la comunicación, incluidas sus posibilidades interactivas y colaborativas, para la obtención, consulta, interpre-tación, ampliación y comunicación de la información necesaria para el desarrollo de los contenidos de la materia.
2. Respeto del alumnado entre sí y hacia el profesorado, así como colaboración entre iguales y con los docentes, en las diferentes actividades propuestas.
3. Interés por la elaboración y ejecución de los planes de entrenamiento conducentes al desarrollo de los hábitos saludables y de la calidad de vida, la ocupación de su ocio, su integración y socialización.
4. Desarrollo de la propia superación mediante la práctica física reparadora de su auto-estima y autoconcepto, con el reconocimiento y valoración de sus propias limitacio-nes.
5. Utilización del vocabulario propio de la materia.
II. El acondicionamiento físico: su estudio y puesta en práctica
1. Evolución del concepto de condición física y de la práctica del acondicionamiento físico (mantenimiento, alto rendimiento, salud, ocio y recreación). El entrenamiento deportivo.
2. Relación entre salud, calidad de vida y acondicionamiento físico.
3. Conocimiento de las bases anatómicas y funcionales del cuerpo humano. 4. Estudio de las leyes de la adaptación como principios fisiológicos básicos. 5. Interpretación de los principios de la teoría del entrenamiento.
6. Profundización en el reconocimiento de las capacidades físicas condicionales. 7. Análisis de las capacidades coordinativas.
8. Conocimiento y ejecución de los sistemas, métodos y medios del entrenamiento. 9. Utilización de la planificación y programación deportiva con conocimiento de las
estructuras temporales.
10. Iniciación en el conocimiento del aprendizaje motor.
11. Aplicación de los tests y pruebas de campo como instrumento de evaluación para el seguimiento del plan de entrenamiento.
12. Valoración de la realización de sesiones prácticas controladas en el entorno natural canario y de actividades recreativas y deportivas, especialmente enraizadas con los juegos y deportes canarios, así como de las diseñadas con soporte musical.
III. Los hábitos saludables y el acondicionamiento físico
1. Reconocimiento de la higiene y salud para la calidad de vida.
3. Importancia del conocimiento de la nutrición en la salud y su relación con la condi-ción física.
4. El entrenamiento invisible como favorecedor de la mejora de la condición física. 5. Conocimiento de las actividades físicas como recurso para la potenciación de la
sa-lud. Actitud crítica ante el estudio, el análisis y las consecuencias del dopaje.
6. Valoración del conocimiento de la naturaleza y del origen de las lesiones deportivas más frecuentes: su estudio, prevención y actuación inmediata.
7. Ejemplificación de ejercicios contraindicados y de control postural, y su aplicación a los programas de mejora del acondicionamiento físico. Valoración de la importan-cia de su conocimiento como prevención de accidentes y lesiones deportivas. 8. Aceptación y obediencia de las normas de prevención en las prácticas de riesgo. IV. Oferta y demanda del acondicionamiento físico
1. Análisis y estudio de las ofertas y demandas del acondicionamiento físico en el mercado laboral actual en los niveles europeo, estatal, autonómico, insular y muni-cipal.
2. Conocimiento y valoración de las salidas profesionales en el campo de la actividad física y del entrenamiento.
3. Actitud crítica ante el acondicionamiento físico ajeno a la salud y a la calidad de vi-da.
Criterios de evaluación
1. Diseñar de forma autónoma un plan de entrenamiento de la condición física orienta-da a la salud.
El criterio trata de evaluar si el alumnado es capaz de diseñar su plan de entrenamiento justificándolo suficientemente e identificando los principios del entrenamiento, las leyes de la adaptación que cumplir, las capacidades físicas condicionales y coordinativas para la mejora de la salud y calidad de vida, los métodos y medios de entrenamiento que mejor se
ajustan a sus necesidades y a su entorno, así como todas las variables que afectan de una u otra forma al rendimiento físico.
2. Ejecutar la planificación del entrenamiento diseñada para el incremento y desarrollo de la condición física.
Con este criterio se pretende comprobar si el alumnado, tras diseñarlo y elaborarlo, es ca-paz de saber hacer y llevar a la práctica su planificación, verificando que los sistemas, métodos y medios de entrenamiento utilizados se ajustan a sus necesidades y a las posibi-lidades de su entorno. Se valorará en el proceso de evaluación que las tareas y ejercicios puedan ser actividades recreativas, deportivas o con soporte musical, siempre que estén debidamente justificadas y controladas. El alumnado podrá ejecutar en la práctica el plan de entrenamiento de la condición física en colaboración con otros compañeros y compa-ñeras, de forma que puedan cooperar respetando las particularidades de cada una de las personas.
3. Evaluar el nivel inicial, la evolución y el nivel final de la condición física dentro del plan de entrenamiento, mediante los tests y pruebas de campo.
Este criterio busca constatar que el alumnado es capaz de conocer previamente a la pues-ta en práctica el nivel de condición física inicial, utilizando de forma correcpues-ta los protoco-los necesarios de protoco-los tests y de las pruebas de campo elegidos. Además, se verificaría si identifica el grado de desarrollo que va alcanzando durante la aplicación del plan para comprobar, finalmente, si ha logrado el objetivo fijado al principio.
4. Valorar la utilidad de los planes de entrenamiento y su puesta en práctica como for-ma esencial para incrementar y optimizar el estado general de su condición física, así como su ocio y socialización.
La aplicación de este criterio permite evaluar si el alumnado reconoce la importancia de disponer de un plan de entrenamiento propio que cumpla con los requisitos de la teoría del entrenamiento y de los hábitos saludables y lo pueda emplear como herramienta útil para llevar a cabo el logro de la condición física óptima y saludable. De la misma manera, se trata de comprobar si también se interesa por su puesta en práctica como un modo de desarrollar hábitos positivos que ayudan a ocupar su ocio, a mejorar su integración y a lo-grar su socialización.
5. Valorar la confianza en las propias posibilidades que proporciona la realización del entrenamiento adecuado.
Con este criterio se pretende constatar que el alumnado adquiere conciencia sobre su pro-pio cuerpo y sus facultades físico-motrices analizando sus potencialidades y limitaciones, asumiéndolas, y valorando sus posibilidades para desarrollar todo su plan de entrenamien-to y que después le sirva para aumentar no sólo su condición física, sino también su auentrenamien-to- auto-estima como parte de su desarrollo personal.
6. Reconocer, aplicar y valorar las pautas básicas de higiene y vida saludable, valorán-dolas, para poder establecer planes de entrenamiento que respeten la salud.
Este criterio busca verificar si los alumnos y alumnas identifican y llevan a la práctica los conocimientos mínimos necesarios en relación con todos aquellos hábitos saludables, en especial la nutrición, la higiene y el entrenamiento invisible, teniendo que estar expresa-dos tanto en el diseño de la planificación como en su posterior puesta en acción. Asimis-mo, se pretende constatar que conocen y valoran que las prácticas higiénico-saludables conllevan un efecto positivo e inmediato que revierten en la mejora de la condición física y por tanto, en su calidad de vida.
7. Diferenciar y saber aplicar las normas básicas de actuación ante posibles lesiones y accidentes menores en la práctica de la actividad física.
Con este criterio se pretende comprobar si el alumnado es capaz de reconocer posibles lesiones y accidentes que se puedan producir durante la práctica deportiva, distinguiendo la sintomatología básica del protocolo de actuación inmediato, que permiten que el alcan-ce de éstos sea el menor posible hasta la intervención médica especializada.
8. Analizar y estudiar las posibilidades laborales en torno a la actividad física en el mercado profesional actual.
Se trata de evaluar con este criterio si el alumnado identifica, tras un adecuado análisis, las posibles salidas profesionales relacionadas con la condición física y, por consiguiente, con la actividad física en sí misma, indagando en la situación del mercado laboral tanto a nivel europeo, nacional, como regional, insular y local, de tal manera que le sirva para averiguar y reconocer sus posibilidades futuras respecto a su formación académica y al campo profesional de su interés.
9. Integrar el entorno natural de Canarias en el plan de acondicionamiento físico, res-petando el medioambiente y valerse de actividades vinculadas con los juegos y depor-tes tradicionales canarios.
Se pretende comprobar con este criterio que el alumnado integra su propio entorno en el diseño de la planificación, recurriendo a los recursos naturales disponibles y a la posibili-dad de llevarlo a la práctica en dicho contexto. Además, se busca evaluar la actitud de respeto al medioambiente, entendiendo que se puede sacar provecho de la naturaleza sin deteriorarla. De igual forma se constatará la utilización de actividades que están inspira-das o basainspira-das en los juegos y deportes tradicionales canarios como una referencia, ya que son una muestra de la idiosincrasia social y cultural de las Islas.
10.Recurrir a las tecnologías de la información y la comunicación como medio para ob-tener información útil aplicable a los conocimientos tratados acerca del ámbito de la condición física, recopilando, seleccionando, interpretando y empleando esa infor-mación en informes, exponiéndolos en el lenguaje propio de la materia.
Con este criterio se propone verificar que el alumnado emplea las tecnologías de la in-formación y la comunicación, incluyendo sus vertientes interactivas y colaborativas, para recopilar, seleccionar, transformar y transmitir, todos aquellos datos y contenidos vincu-lados con el entrenamiento y la condición física, mediante informes o presentaciones, ex-presándose con el vocabulario propio de la materia. De esta forma el alumnado irá reco-nociendo, asimilando y ampliando los conocimientos tratados en el aula, pudiendo contrastarlos e incluso intercambiarlos dentro del grupo-clase. A la vez, servirá para re-forzar, desde la transversalidad, la habilidad del alumnado en el empleo del recurso in-formático, tal como viene demandando la sociedad contemporánea y se contempla en los objetivos del Bachillerato.
ANTROPOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA Introducción
La antropología y la sociología son dos ciencias sociales independientes, pero tienen en co-mún que incluyen en su investigación el conjunto de las manifestaciones de los seres humanos en toda su complejidad, analizando y sintetizando lo que son capaces de generar: la cultura, los grupos que forman, lo que comparten, los significados que emplean, cómo se organizan y relacionan, cómo aprenden, y las herramientas que fabrican y usan.
La antropología, básicamente, tiene como objeto de estudio al ser humano en el marco de la sociedad y cultura a las que pertenece. Se propone conocer el origen y desarrollo de la huma-nidad, en su enorme variabilidad, y sus comportamientos sociales a lo largo del espacio y el tiempo. Esta ciencia social integra las aportaciones y conocimientos ofrecidos por múltiples disciplinas naturales y sociales, relacionando elementos arqueológicos, económicos, sociales, religiosos, ecológicos, lingüísticos, ideológicos, etc.
La sociología trata esencialmente de la comprensión de hechos y procesos sociales tales co-mo, por ejemplo, las desigualdades en la sociedad actual. Para la descripción de los fenóme-nos sociales y su posterior análisis, la sociología mantiene estrecha relación con las demás ciencias sociales, pero ha desarrollado su propia metodología empírica para la recogida y tra-tamiento estadístico de los datos.
En tanto que ciencias sociales, es preciso llamar la atención del alumnado sobre su carácter plural, a la vez sobre el hecho de que quienes se dedican a este campo lo hacen en su doble condición de observadores del mundo social y, al mismo tiempo, sujetos activos dentro de este, es decir, que ambas ciencias presentan un diálogo del ser humano como individuo y co-mo colectividad social.
Los estudios antropológicos y sociológicos no se deberían limitar a las teorías tradicionales y clásicas, pues la humanidad está en constante movimiento, en una simbiosis con su cultura, de la que extrae normas de comportamiento y valores, y a la que aporta su propia praxis.
En su contribución pedagógica, esta optativa es básicamente formativa para la adolescencia, no sólo por sus contenidos socioculturales (el conocimiento de las costumbres, de las diferen-tes normativas, de los rituales, de las instituciones, de las jerarquías y procesos sociales, de las formas de vida, del trabajo y de la utilización del tiempo de ocio), sino también porque ayuda en la creación de hábitos de investigación, desarrollando el análisis y la opinión contrastada. Fundamentando valores de respeto y tolerancia desde el conocimiento del porqué de las dife-rencias.
La finalidad de esta materia en el Bachillerato es aportar conocimientos sobre la diversidad cultural de los pueblos y desarrollar el interés por los rasgos de identidad de la cultura propia, favoreciendo el análisis de la cultura y la sociedad canaria y su entorno, y valorando el patri-monio natural, cultural, social e histórico de Canarias.
Esta materia ofrece al alumnado el conocimiento de las dimensiones básicas de la estructura y el cambio en las sociedades, así como de los diferentes intercambios culturales producidos en los pueblos por el efecto de las migraciones y de la movilidad laboral y social, así como de la incidencia de este fenómeno en la construcción de la identidad de las personas. También tiene comovirtud didáctica fomentar en los alumnos y alumnas la tolerancia y el respeto por las culturas y la valoración de las diferencias sociales, culturales, económicas, étnicas y de género de las distintas sociedades y grupos sociales, tomando como referente ético y legal la Decla-ración Universal de los Derechos Humanos.
Invitándolos a mirar más allá de su propio contexto social y cultural, la optativa permite a los alumnos y alumnas adoptar un punto de vista crítico y fundamentado para poder interpretar la sociedad y la cultura en su globalidad. Desde el conocimiento de la diversidad social y cultu-ral, así como de las desigualdades y diferencias entre distintos modos de vida y comporta-mientos socioculturales, esta materia puede ayudar a que descubran formas de respuesta dife-rentes cuando los pueblos, grupos y movimientos sociales y políticos intentan resolver los problemas sociales, políticos, de género, étnicos, económicos, ecológicos, religiosos e ideoló-gicos que se les presentan, pudiendo este análisis aportar al alumnado nuevos caminos para la creatividad y la innovación, así como otras vías de actuación para la resolución de problemas. El alumnado de Bachillerato se encuentra en un momento de rápida evolución física, psicoló-gica y emocional, en la etapa de su vida en la que se produce el desarrollo y asimilación de ideas y valores; vive en un mundo desigual y globalizado, en el que se le presenta un amplio espectro de interrelaciones de todo tipo. Estudiar esta materia, en su aplicación comprensiva y práctica (investigación social y trabajo de campo), le puede aportar autonomía e iniciativa personal para construir sus propias concepciones y modelos de actuación ante los retos de la vida y tomar sus propias decisiones; asimismo puede contribuir a su madurez personal y so-cial, que le posibilitaría actuar de forma responsable.
La investigación social, con los alumnos y alumnas trabajando en equipo, permite desarrollar la competencia comunicativa mediante la elaboración del trabajo de campo, con las entrevis-tas y la redacción de informes, así como a través de las exposiciones en el aula. Además, los
conocimientos que aporta la materia sobre pueblos y culturas, socialización, instituciones, desigualdades y conflicto social, ayudan a desarrollar en el alumnado su competencia social y ciudadana, animándolo a la participación solidaria en la mejora de su entorno, cultural, natural y social.
La materia de Antropología y Sociología tiene la pretensión de aportar interés y comprensión por las diversas situaciones sociales y culturales que presentan los grupos e instituciones so-ciales: familia, pueblo, ciudad, estado, etc. También se propone, mediante el trabajo de campo y desde la lectura de textos especializados, ayudar al alumnado a desarrollar la iniciativa per-sonal en su trabajo, desarrollando la capacidad de escucha y respeto por las opiniones de las demás personas.
El trabajo de investigación social persigue desarrollar en los alumnos y alumnas la capacidad de relacionar los conceptos aprehendidos de las dos disciplinas, y aplicarlos a las situaciones sociales y culturales concretas, tanto de los pueblos en épocas anteriores como de las ciudades actuales, e indagar en su entorno inmediato, analizando los elementos que integran la socie-dad y la cultura canaria. Otra finalisocie-dad es el análisis de las sociesocie-dades y las culturas, valoran-do como referente objetivo la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Los contenidos se han organizado en cuatro bloques, que van gradualmente, desde los aspec-tos más teóricos de la antropología y la sociología, hasta sus respectivas metodologías y apli-caciones.
El primer bloque, «Contenidos comunes», está centrado en el tratamiento de los procedimien-tos y actitudes comunes al resto de los bloques.
En un segundo bloque, «La antropología», se abordan los conceptos, el vocabulario y las téc-nicas básicas de la antropología, desde las que el alumnado podrá analizar las diversas situa-ciones sociales y culturales y acercarse a los problemas que plantean los grupos sociales y las sociedades en su conjunto. Se trataría de cómo aplicar estos conceptos a situaciones sociales y culturales concretas permitiendo el análisis, no sólo de pueblos de la antigüedad, sino de so-ciedades actuales, abordándose además el estudio de la cultura y la sociedad canaria. Otro contenido sería el desarrollo de una actitud solidaria y tolerante en su análisis de las socieda-des y las culturas, y el reconocimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos como referente ético y legal. Se estudiarían, en fin, las transformaciones producidas por los diversos grupos sociales, valorando las diferencias sociales, económicas, étnicas, religiosas, sexuales, lingüísticas y culturales de los pueblos.
En un tercer bloque, «La sociología», dedicado exclusivamente a esta ciencia, se pretende profundizar en el conocimiento de la dimensión social del ser humano, de su inmersión en la estructura social, partiendo del grupo primario, la familia, hasta el más extenso, el estado. Se quiere que el alumnado convierta su situación social en un observatorio de la realidad.
Y un cuarto bloque, «El trabajo de campo», en el que se utilizará la metodología propia de la antropología y la sociología, para conocer, comparar y evaluar distintos tipos de grupos
socia-les, procesos y relaciones sociasocia-les, divergentes y convergentes, los roles de cada modelo so-cial estudiado, las costumbres y sobre todo los modelos normativos y sus fines. Se pretende, además, el análisis de la sociedad considerada como un todo, un marco en el cual existen y se integran las instituciones, las comunidades, los individuos y grupos sociales, comprobando el carácter globalizador del fenómeno social, la sociedad como proceso de estructuración y agregación, y la manera en que los distintos aspectos sociales se conjugan dentro de una so-ciedad determinada.
Para impartir la materia sería recomendable usar un modelo metodológico acorde con su fina-lidad (el conocimiento y la comprensión de la diversidad cultural y social, de los pueblos y el análisis de la sociedad actual), de manera que el alumnado relacione el aporte teórico propor-cionado por la materia con su trabajo personal, tanto individual como en equipo.
Es conveniente profundizar en los contenidos fundamentales de la antropología y la sociolo-gía, con el fin de lograr que el alumnado se familiarice con el lenguaje propio de estas disci-plinas, sus métodos, enfoques y técnicas específicas de investigación, para su posterior apli-cación; de ahí que los contenidos discurran siempre de lo más teórico (enfoques disciplinares, vocabulario, conceptos y definiciones) a lo más práctico (trabajo de campo, aplicaciones e investigación social).
Una estrategia podría consistir en partir del análisis ya hecho y contextualizarlo en la realidad más cercana al alumnado. Otro criterio metodológico podría ser, tanto para el trabajo indivi-dual como grupal, analizar documentos monográficos sobre distintas culturas o situaciones sociales, en lugares o condiciones sociales próximas o lejanas para los alumnos y alumnas, relacionando aspectos de esas culturas o situaciones sociales, lo que le permitiría compararlas con la suya propia, reflexionar y construir su propia opinión, desde las semejanzas y diferen-cias observadas.
Dado su carácter formativo, resultaría apropiado el recurso a algunos textos especializados en antropología y sociología, en los que se analizan culturas, comunidades, grupos sociales y pueblos y se destacan problemas concretos como la violencia, la guerra, el conflicto de clases, la socialización, el papel de la mujer en esas sociedades, etc. A partir de esas lecturas indivi-duales y explicaciones en clase, por parte del profesorado, se sugiere realizar exposiciones y debates, con objeto de que incidan en una mejor comprensión de la necesidad de cooperación y respeto por las opiniones de las demás personas.
Asimismo, se podría utilizar una metodología interactiva, que favorezca en el alumnado la capacidad para aprender por sí mismo. Con el trabajo individual se fomentaría la lectura, la búsqueda de datos utilizando las tecnologías de la información y la comunicación, y el análi-sis de periódicos y de programas de televisión. También se recomienda favorecer el conflicto cognoscitivo, el contraste crítico y el debate, mediante textos o materiales audiovisuales atrac-tivos y sugerentes (películas y documentales), así el planteamiento de situaciones cotidianas. En el trabajo en equipo el alumnado puede adquirir un aprendizaje cooperativo empleando, entre otros, los medios de comunicación electrónicos, además de aplicar los métodos
apropia-dos de investigación y exposición, utilizando el trabajo de campo y los programas informáti-cos en las presentaciones. Además, el trabajo en grupo se podría orientar hacia la elaboración de proyectos de investigación social y antropológica sobre una ciudad, un barrio o un pueblo. Para la preparación y exposición de estos trabajos sería de gran ayuda la utilización de la co-municación electrónica y la organización de actividades que faciliten el contacto con jóvenes de pueblos, culturas y condiciones sociales diversas. En estos trabajos se le puede proponer al alumnado como estrategia el relacionar los aspectos teóricos con una reflexión sobre la eman-cipación de las personas, el género, la religión, las etnias, el desarrollo de los pueblos, etc. Los criterios de evaluación deberán verificar si los alumnos y las alumnas han comprendido las teorías y los trabajos de investigación de ambas disciplinas, y si se han familiarizado con el vocabulario propio de la antropología y de la sociología. También se tratará de comprobar la capacidad del alumnado para analizar las situaciones culturales y sociales de grupos huma-nos determinados y de su entorno inmediato, utilizando para ello los conceptos adquiridos en la materia; siendo oportuno comprobar su capacidad para dar cuenta de los aspectos esencia-les de las diversas realidades socioculturaesencia-les, y al mismo tiempo, ser capaces de entender la cultura en su concepción global.
Otro criterio deberá permitir evaluar la capacidad del alumnado para utilizar procedimientos de comparación entre las diversas culturas, situaciones y condiciones sociales, y con la suya propia, así como la comprensión de los diferentes modos de vida, mostrando en sus análisis y valoraciones actitudes tolerantes y tomando como referente ético y legal la Declaración Uni-versal de los Derechos Humanos.
Finalmente, se constatará si los alumnos y alumnas son capaces de expresar sus conocimien-tos y juicios de valor de manera contrastada, y manejando adecuadamente las tecnologías de la información y de la comunicación, como herramientas imprescindibles para abordar los estudios propuestos en la materia.
Para poder evaluar los contenidos y su grado de desarrollo, y la habilidad adquirida por el alumnado en el manejo de los métodos y técnicas de trabajo, se sugiere el diseño de activida-des en las que pueda demostrar su capacidad de síntesis sobre los datos recogidos en el trabajo de campo y su destreza por los problemas sociales, las culturas y los pueblos. Además, con-vendría tener en cuenta la elaboración de cuadernos de campo, la realización de comentarios sobre documentales y películas, y su participación en debates en el aula y en exposiciones en clase usando programas informáticos.
Objetivos
La enseñanza de Antropología y Sociología en el Bachillerato tendrá como finalidad el desa-rrollo de las siguientes capacidades:
2. Analizar distintas situaciones sociales y culturales y los problemas que pudieran llevan implícitos: desigualdad social, sexismo, violencia de género, pobreza, racismo, xenofobia, sobreexplotación de los recursos, conflictos bélicos, etc.
3. Adquirir una visión general de las características de las sociedades, teniendo en cuenta tanto la construcción y la evolución de la naturaleza humana como el desarrollo social y cultural de la vida social.
4. Adoptar un punto de vista reflexivo e integrador respecto a los conceptos específicos de los diversos campos de la antropología y la sociología, con el fin de adquirir una com-prensión global de la vida social y cultural.
5. Identificar las principales situaciones y relaciones sociales, y las culturas y su evolución, analizar los diferentes hechos y procesos sociales, comprendiendo sus problemáticas ma-teriales y sociales.
6. Relacionar las transformaciones sociales y materiales que se producen en los distintos grupos culturales con las actuaciones adoptadas por estos ante los problemas que se les presentan.
7. Utilizar de manera integradora los conocimientos sociológicos y antropológicos que se van adquiriendo, sea en debates en el aula sobre temas actuales, sea a través de la docu-mentación adquirida por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, incluidas sus posibilidades interactivas y colaborativas.
8. Valorar los universales culturales que unen a las personas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y comprender la diversidad social y cultural existente en nuestro mundo, adoptando una actitud solidaria, conociendo las interpretaciones y debates des-arrollados sobre el proceso de construcción de las semejanzas y variaciones étnicas, lin-güísticas, sexuales, religiosas, sociales, económicas y culturales.
9. Reconocer e identificar los rasgos característicos de la cultura y la sociedad canaria, y promover su comprensión crítica, así como el compromiso con la defensa y conservación de su patrimonio cultural, natural y social.
Contenidos
I. Contenidos comunes
1. Toma de conciencia sobre los factores influyentes en la conformación del individuo social.
2. Desarrollo de las estrategias propias de la metodología científica antropológica y sociológica para la identificación de rasgos sociales y culturales.
3. Adquisición y uso del vocabulario propio de la materia y capacidad de aplicación de las estrategias de trabajo específicas de la antropología y la sociología.
4. Búsqueda de información, procedente de fuentes diversas (textos, documentales o películas), proporcionadas por el profesorado o consultadas en bibliotecas, videote-cas, u obtenidas mediante el uso de las tecnologías de la información y la comuni-cación, incluidas sus vertientes interactivas y colaborativas; selección e interpreta-ción crítica de la informainterpreta-ción y redacinterpreta-ción de conclusiones, con presentainterpreta-ción al resto del grupo de clase.
5. Análisis comparativo de las distintas formas de vida, grados de desarrollo, trans-formaciones, problemáticas y rasgos culturales, de sociedades determinadas, tanto en la antigüedad como en la actualidad.
6. Análisis de los rasgos distintivos de las diferentes culturas y de las relaciones exis-tentes entre sociedad, política, religión, lenguaje y conocimiento.
7. Valoración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos como referente ético y legal.
8. Desarrollo de las destrezas necesaria para la confección de un diario personal y de notas de campo, con aportaciones y argumentos de autoridad de antropólogos desta-cados.
9. Adquisición de las técnicas de realización de debates y puesta en común de conclu-siones. Participación en estos con rigor y mutuo respeto.
II. La antropología
1. La antropología: objeto de estudio y fundamentos metodológicos. Los orígenes de la antropología. Las distintas perspectivas antropológicas.
2. Diversidad humana. 3. Intercambio cultural.
3.1. Etnocentrismo.
3.2. Interculturalidad y multiculturalidad. 4. Lenguaje, pensamiento y cultura.
5. Parentescos y grupos de filiación. 5.1. Matrimonio y familia. 6. Sexo, género y cultura.
7. Procesos simbólicos y comunicativos. 7.1. Religión, mitos, ritos y tabúes. 7.2. Arte.
8.1. Manifestaciones culturales y religiosas. 8.2. Expresiones artesanales y artísticas. III. La sociología
1. Introducción al objeto y métodos de la sociología. Los orígenes de la sociología y las diversas perspectivas sociológicas.
2. Los procesos de socialización. 3. Cambio social y modernización.
4. Estratificación y desigualdades sociales en nuestra sociedad. 5. Conflicto social.
6. Instituciones sociales básicas: familia, educación y trabajo. 7. Estado y poder. Legitimidad y autoridad.
8. Los problemas del género y la sexualidad. IV. El trabajo de campo: teoría y práctica
1. Metodología de la investigación social. 2. Técnicas de investigación sociológica. 3. Técnicas etnográficas.
4. Trabajo de campo.
Criterios de evaluación
1. Conocer y utilizar los conceptos y métodos de trabajo de la sociología y la antropolo-gía, mediante el estudio de las características del ser humano y de su evolución, y el análisis de los distintos elementos que organizan y conforman la cultura (sociales, po-líticos, económicos y simbólicos) y que configuran los procesos de humanización, formulando hipótesis explicativas y comparaciones interculturales, y valorando críti-camente los diferentes modos de vida.
La aplicación de este criterio persigue constatar si los alumnos y alumnas conocen y emplean los conceptos y métodos de trabajo de la sociología y la antropología, a través del estudio de las características del ser humano y de su evolución, y si usan adecuadamente las técnicas de análisis (recogida de datos a través de entrevistas, cuestionarios y encuestas…) para la descripción e interpretación de determinados hechos culturales y sociales. Además, el criterio quiere verificar la capacidad del alumnado para
proponer hipótesis explicativas sobre la información recogida, así como para utilizar procedimientos de comparación objetiva entre diversas culturas, manteniendo una actitud de comprensión y de valoración crítica hacia ellas y los modos diferentes de vida.
2. Analizar los acontecimientos y las causas de las transformaciones sociales y cultura-les de los distintos grupos humanos y comprender las actuaciones adoptadas por es-tos en la resolución de problemas.
Este criterio de evaluación pretende comprobar la capacidad del alumnado para analizar los grupos humanos y los acontecimientos sociales y culturales derivados de la evolución de estos, así como las transformaciones y cambios que se producen, identificando sus causas, tanto naturales (genéticas, climáticas, etc.) como socioculturales y materiales (problemas o coyunturas de desabastecimiento, supervivencia, competitividad y desarro-llo económico, agrícola e industrial…), y comprendiendo las actuaciones adoptadas por estos grupos ante la diversidad de situaciones difíciles o necesidades para la resolución de problemas.
3. Aplicar en sus juicios de valor actitudes tolerantes en el análisis de las distintas cul-turas, y reconocer la Declaración Universal de los Derechos Humanos como referen-te ético y legal de carácreferen-ter mundial.
Este criterio trata de evaluar si el alumnado muestra una actitud tolerante cuando emite sus juicios de valor sobre las diferentes culturas, mostrando una actitud de respeto y com-prensión hacia ellas, pero haciéndolo desde una perspectiva crítica basada en el recono-cimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos como único referente éti-co y legal, válido para aplicarlo a otras culturas.
4. Planificar y elaborar trabajos de investigación, de forma individual o en grupo, ma-nejando entre otras fuentes las procedentes de las tecnologías de la información y la comunicación, sobre aspectos culturales y sociales determinados, históricos y de la actualidad, incluyendo los referidos a su entorno, utilizando las técnicas y métodos propios de la sociología y la antropología y el vocabulario propio de la materia.
Este criterio pretende comprobar en el alumnado la capacidad para planificar y elaborar trabajos de investigación, de manera individual y grupal, confeccionando un diario perso-nal y de notas de campo, sobre temas y asuntos culturales y sociales relacionados con la materia, tanto de la sociedad actual, de su propio entorno, como de sociedades a lo largo de la historia, indagando en diversas fuentes, incluidas las procedentes de las tecnologías de la información y la comunicación. También permite verificar la capacidad de los alumnos y alumnas para utilizar las técnicas y métodos de la antropología y la sociología en esos trabajos (observación, participación, entrevistas, cuestionarios, etc.), redactando con corrección y exponiendo los resultados con el vocabulario propio de la materia. Se valorará la creatividad de los planteamientos y el tratamiento de los problemas.
5. Participar con rigor y mutuo respeto en los debates sobre problemas prácticos actua-les, que hacen referencia a las relaciones entre culturas y modos de vida, contrastan-do los juicios de valor que se han formacontrastan-do a partir de los trabajos de campo realiza-dos.
Con este criterio se busca constatar si el alumnado participa con seriedad y rigor científi-co, así como con respeto y tolerancia hacia las opiniones del resto del grupo, en los deba-tes organizados sobre problemas y temas actuales sobre las relaciones entre culturas y modos de vida, contrastando la información recogida en los trabajos de campo y los jui-cios de valor sobre las conclusiones de estos.
ARTES APLICADAS A LA ESCULTURA Introducción
Desde las primeras civilizaciones el ser humano se ha dedicado a transformar objetos del en-torno en el que se desenvuelve. Las aportaciones teóricas y prácticas que se han hecho, inven-tando, fabricando, utilizando objetos, han permitido modificar gran variedad de elementos para satisfacer sus necesidades. En la sociedad actual el diseño alcanza una notable importan-cia dentro de las artes plásticas, por lo que este no se puede desligar del proceso creativo y técnico, aportando a los resultados finales de la obra calidades expresivas y plásticas de gran notoriedad.
De igual forma, la búsqueda continua, transgrediendo fronteras en el arte, y la evolución de los procesos creativos, han permitido la concepción de nuevas formas de conocimiento, pro-porcionando la abundancia de estilos y movimientos artísticos. Los recientes modos de «hacer» suponen, por una parte, la aplicación de metodologías novedosas y, por otra, la inno-vación de los procesos tecnológicos y la utilización de gran variedad de materiales. Estos as-pectos han conseguido variar la terminología y ampliar el concepto de artes plásticas, que se pretenden ofrecer en el Bachillerato a través de la materia optativa Artes Aplicadas a la Escul-tura.
Esta optativa permite al alumnado de Bachillerato continuar con el desarrollo de un lenguaje plástico, fomentar la investigación y, asimismo, mediante el aprendizaje de diversas técnicas, facilitar el trabajo con materiales y el descubrimiento del espíritu de estos, así como las técni-cas a través de las cuales se genera un diálogo entre su simbolismo y su expresividad.
Con relación al aprendizaje adquirido en la materia de modalidad Volumen, esta optativa pro-fundiza en las técnicas y los procesos de los lenguajes plásticos y expresivos de algunos mate-riales referidos a la construcción de formas tridimensionales. El conocimiento del lenguaje plástico y el uso de materiales, procedimientos y técnicas de las diferentes especialidades de la materia optativa desarrollan en el alumnado su capacidad creadora, lo ayudan a comprender
mejor el entorno social, cultural y natural, fomentan una actitud crítica y reflexiva al respecto, despiertan la sensibilidad artística y lo dotan de habilidades y conocimientos técnicos.
Asimismo, la optativa puede fomentar otras capacidades y conocimientos en el alumnado, pues lo prepara para la posible realización de estudios posteriores relacionados con el mundo de las artes plásticas y del diseño o con el desarrollo de enseñanzas de carácter artístico-profesional. Además, mejora sus conocimientos mediante planteamientos empíricos y de in-vestigación, le aporta un lenguaje básico formal, unas habilidades propias de los talleres espe-cíficos, unos conocimientos sobre las técnicas y los materiales, la adquisición de actitudes críticas y valores enriquecedores y un respeto por el patrimonio cultural, natural y social, es-pecialmente por el canario.
Artes Aplicadas a la Escultura contribuye de igual manera a la adquisición de determinadas competencias generales de la etapa del Bachillerato, como es la competencia en el tratamiento de la información y la competencia digital. A través del uso de la biblioteca, consultando bi-bliografía específica sobre técnicas, materiales o procesos, o mediante la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación y de las técnicas de documentación, el alum-nado mejorará su capacidad lectora y seleccionará la información precisa que le permitirá realizar los trabajos que se le solicitan. También se trabaja la competencia en autonomía e iniciativa personal, ya que deberá realizar una propuesta creativa de una forma tridimensional que incluya todo un proceso básico, con sus fases y pautas, lo que implica que el alumnado habrá de demostrar una autonomía e independencia para establecer sus propios criterios en la producción de la obra creativa y en su defensa, justificando los motivos que lo han llevado a sus conclusiones y resultados. Todo ello contribuye a desarrollar la competencia comunicati-va, ya que deberá conocer la terminología básica específica para expresarse con fluidez y pro-piedad con el vocabulario propio de la materia.
Se coadyuva, además, a la consecución de la competencia cultural y artística mediante el es-tudio de las diferentes manifestaciones escultóricas a lo largo de la historia y el análisis evolu-tivo de las técnicas y los procesos artísticos. Así, se coopera de una manera notoria a que los alumnos y alumnas adquieran habilidades para reconocer la cultura y el momento en el que se han desarrollado determinados estilos y técnicas, con sus correspondientes influencias, valo-rando la sensibilidad artística.
En la selección de los objetivos se ha procurado establecer un equilibrio entre los contenidos de diferente naturaleza, de modo que se potencie a la vez el desarrollo de los de carácter pro-cedimental, conceptual y actitudinal. Se pretende que el alumnado sienta interés por el cono-cimiento y el correcto uso de la herramienta, de la maquinaria y de los materiales propios del lenguaje escultórico, así como de sus técnicas fundamentales, y comprenda la importancia de las medidas de protección, con el adecuado respeto por la seguridad e higiene en el trabajo. A través de la construcción de formas tridimensionales básicas se intenta que los alumnos y las alumnas desarrollen capacidades estético-plásticas y creativas. También se persigue que el dominio del vocabulario propio de la materia les confiera una mayor riqueza a su capacidad de expresión oral y escrita, y que el conocimiento de las innovaciones tecnológicas mejore sus posibilidades creativas. Otro importante objetivo es la consecución de la toma de conciencia y
sensibilización del alumnado por el medioambiente y el entorno; se conseguiría así una acti-tud más responsable y solidaria en la sociedad en la que vive y la consolidación de una madu-rez personal, social y moral. El buen uso de las tecnologías de la información y la comunica-ción en la elaboracomunica-ción de trabajos básicos de investigacomunica-ción le permitiría ampliar los métodos de búsqueda y facilitaría la información precisa sobre escultores nacionales, internacionales y canarios. También se incluyen capacidades relacionadas con los usos comunicativos y colabo-rativos de Internet.
En la organización de los contenidos de esta materia se ha pretendido englobar de una forma general aquellos aspectos básicos sobre las Artes Aplicadas a la Escultura, para posteriormen-te profundizar en la especificidad de cada uno de los talleres implicados y de sus maposteriormen-teriales: madera, piedra y metal.
En el primer bloque, «Contenidos comunes», se contemplan aquellos que de forma general se tratarán a lo largo del desarrollo de la materia, como el uso de una terminología adecuada, el desarrollo de una actitud crítica ante los trabajos plásticos realizados, la producción de obra creativa, el respeto y cumplimiento de la normativa de seguridad e higiene en el trabajo, la concienciación sobre el medioambiente y su conservación, la realización de proyectos básicos de investigación, y la búsqueda, selección, transmisión y presentación de información a través de diferentes fuentes, preferentemente de las TIC.
En el bloque segundo, «La forma tridimensional y sus manifestaciones plásticas», se ha plan-teado: el tratamiento del objeto tridimensional; las manifestaciones estéticas de las artes apli-cadas a lo largo de la historia en el mundo, y en Canarias en particular; sus condicionantes sociales y culturales, así como los artistas más influyentes; el devenir de los procesos y técni-cas; la influencia de los avances tecnológicos; y la mejora que han supuesto sus aplicaciones a la talla en madera, piedra y metal.
En el tercer bloque, «Talla en madera», se estudia este material y sus propiedades naturales y expresivas, contenidos imprescindibles para comprender su comportamiento su carácter y su respuesta cuando se inicia el proceso de la talla, las clasificaciones más adecuadas para ini-ciarse en ella y el conocimiento de las maderas más importantes y elementales. Tras una in-troducción básica, se abordará la relevancia de la distribución y organización del taller para que el alumnado pueda desenvolverse de una manera fluida sin entorpecer los espacios de trabajo. En este bloque se incluyen la maquinaria y herramienta básicas de corte y desbaste para una correcta aplicación de las técnicas, su uso y funciones, así como el conocimiento y aprecio de las adecuadas medidas de seguridad e higiene que se deben observar. También se analizarán los procedimientos básicos para desarrollar el proceso creativo de piezas tridimen-sionales, generando ideas previas, bocetos, maquetas y el traslado al tamaño definitivo me-diante sistemas de ampliación y escala, para posteriormente realizar una aplicación de alguna técnica fundamental de la madera, finalizando con la instrucción sobre los tratamientos super-ficiales más elementales y su aplicación.
El cuarto bloque, «Talla en piedra», comienza con una introducción elemental del proceso de formación de la piedra y su extracción de la corteza terrestre, así como con una clasificación general de la materia pétrea con objeto de poder distinguir aquellos materiales más idóneos