Gente buena para un
mundo mejor
Poniendo en práctica los valores para darle un sentido ético a
la vida.
Introducción
¿Valores para que?
A pesar del innegable progreso material, tecnológico y científico que caracterizó al pasado siglo, nuestra sociedad todavía tiene asignaturas pendientes que empañan nuestro futuro común.
Es por ello que, intelectuales y educadores han llegado a la conclusión de que uno de los más poderosos medios que podemos utilizar para revertir la desigualdad, la violencia o la justicia, es dándoles un significado moral – es decir, humano – a las pequeñas acciones de todos los días.
Es ahí donde los valores entran en acción. Utilizando la definición de Ortega y Gasset, los valores son las cualidades de las acciones o de las personas que las hacen atractivas.
Así de simple. Y si no todos los valores son universales, porque están inscritos en el contexto particular de distintas culturas, éstas si lo reconocen como las guías éticas que – en mayor o menor grado – deberían orientar el comportamiento social.
Es en este sentido que la educación en valores cobra cada día mayor importancia en las aulas y, ojalá, en los hogares donde los padres actúan como facilitadores.
Educando en valores
La formación en valores dirigida a los niños busca hacer que éstos sean cada vez más personas. Se trata de brindarles una formación crítica para que puedan encarar los problemas cotidianos desde una perspectiva ética. Educar en valores no es imponer limitaciones ramplonas ni convertirse en “policías morales”, sino incentivar en lo humano: en la imaginación, en los sentimientos y en la libertad.
La educación en valores busca brindarles herramientas a los niños y a las niñas para que puedan desarrollar su propio criterio para buscar la verdad y no ser manipulados por otros, para querer el bien por voluntad propia y no por obligación, para que puedan afrontar las dificultades con confianza y optimismo, para que crezcan con una buena autoestima, y con deseos de superarse y mejorar la sociedad en la que viven.
GENTE BUENA PARA UN MUNDO MEJOR
A través de 40 fascículos, esta obra pretende ahondar en una serie de valores indispensables para la formación individual y para el ejercicio de la vida en sociedad, es decir, para la convivencia.
En cada fascículo se explica a cada niño de hoy un valor: en qué consiste, porque es bueno practicarlo, cómo reconocerlo. Igualmente, se hace referencia a los demás valores o “ingredientes” que lo constituyen, a la escala de valores y a sus antivalores o contrarios.
Ligado a lo anterior, se ha desarrollado una tira cómica en la que se ilustra una disyuntiva ética de forma divertida, con la cual los niños pueden identificarse.
Para comunicar la importancia de cada valor, éstos se han ubicado en distintos niveles que resulten familiares para los niños: partiendo de la esfera del yo, se pasa a las esferas familiar, social, nacional y global. De esta manera, el valor cobra su justa dimensión y su importancia resulta más evidente para el niño.
Otro recurso importante ha sido la inclusión de un fragmento perteneciente a diversas obras de la literatura infantil y juvenil contemporánea. El recurso a la literatura ha comprobado su eficacia a la
hora de invitar a los niños a interrogarse sobre las cuestiones morales y éticas que esta presenta de forma emocionante y atractiva.
El fragmento literario se acompaña de una serie de preguntas abiertas que invitan a la reflexión y de una pequeña sinopsis de la obra literaria, con el fin de darle al niño más pistas y, porqué no, incentivarlo a la lectura.
Una obra interactiva
La última página de cada fascículo de Gente buena para un mundo mejor, está orienta a motivar la interacción lúdica con los niños. Por un lado, se sugieren actividades o ejercicios escritos para que el niño explore sus ideas y sentimientos con relación al valor. Por el otro, se preponen juegos en el mismo sentido para compartir con sus amigos, familiares y compañeros.
Un cuaderno muy especial
Para llevar a cabo las actividades que se sugieren al final de cada fascículo, se propone que los niños cuenten con un cuaderno específicamente destinado para ello. Será tareas de los papás o de los maestros ayudar a que los niños se entusiasmen con ese cuaderno y se lo apropien: incentivarlos a que lo decoren lo pinten y le peguen lo que deseen. Así, el “cuaderno de valores” se constituirá en un documento personalísimo del niño, en el cual podrá expresar sus ideas, sentimientos y reflexiones. Sin lugar a dudas, este cuaderno será un tesoro inapreciable en la vida futura del pequeño.
Cadena de valores
Amistad Amor Aprendizaje Autoestima Bondad Confianza Consideración Constancia Convivir Creatividad Diálogo Entusiasmo Familia Felicidad Generosidad Honestidad Humildad Identidad Igualdad Justicia Lealtad Libertad Moderación Paciencia Paz Prudencia Respeto Responsabilidad Sabiduría Sinceridad Solidaridad Tolerancia Trabajo Urbanidad Valentía Verdad Ecología en el campo Ecología en la ciudad Patrimonio cultural Ser ciudadanoSomos amigos
Un amigo verdadero es un gran tesoro que debemos cuidar.
La amistad es uno de los sentimientos más lindos que nos regala la vida imagínate la suerte tan grande de estar rodeado de gente y que, entre tantos niños y niñas con los que convives, resulta que hay alguien con quien te diviertes y te entiendes muy bien, como si fueran dos piezas de un rompecabezas que encajan perfectamente.
Lo más bonito de la amistad es que sucede porque si.
No es algo planeado. No salimos y pensamos: “¡Ya se! Hoy voy a conseguir un amigo”, sino que un buen día nos damos cuenta de que existen dos o tres personas con las que preferimos pasar el tiempo, inventar juegos y compartir nuestros secretos. Esa preferencia tiene un nombre: amistad.
Cuando nos hacemos amigos de alguien le entregamos nuestro amor y confianza, por eso disfrutamos muchísimo cuando todo va bien. Pero, por esa misma razón, nos duele tanto cuando un amigo nos traiciona, se va a vivir lejos o deja de considerarnos especiales.
Un amigo verdadero es un gran tesoro que debemos cuidar, dedicarle tiempo e interés. Hay amigos que duran toda la vida y otros que nos acompañan sólo durante algún tiempo. Sea como sea, la amistad es un intercambio de afecto y confianza que hace sentirnos seguros, felices y ¡muy afortunados!.
Momo
El hombre gris y la muñeca perfecta
Y bien – dijo el hombre, mientras expulsaba densas nubes de humo -, ¿comprendes ahora como se debe jugar con una muñeca así?
Si – contestó momo mientras titiritaba de frio. El hombre gris asintió satisfecho y fumo su cigarro. ¿Te gustaría quedarte con todas estas cosas?
Pues, te las regalo. Recibirás todo esto y mucho, más ¿Cómo te parece? El hombre gris sonrió esperanzado a Momo, pero como ella no dijo nada y seguía seria, añadió:
Ya no necesitarás a tus amigos, ¿entiendes? Tienes todas estas cosas bonitas y recibirás más. Además, tú quieres tener esta fabulosa muñeca, ¿verdad?
Como Momo seguía sin responder, el hombre preguntó:
¡Vaya! ¿Quieres decirme que le falta a esta muñeca perfecta?
Momo miro al suelo y reflexionó. Creo – dijo en voz baja – que no se les puede querer.
Durante un buen rato el hombre gris calló. Finalmente dijo: No es eso lo que importa.
Momo lo miró a los ojos. El hombre le daba miedo, sobre todo por el frio que salía de su mirada. Por curioso que parezca, también le daba pena, aunque no sabia porque.
Pero a mis amigos – dijo Momo – los quiero.
Pues bien Momo: escúchame bien – comenzó el hombre gris -. Lo único que importa en la vida es llegar a ser alguien, los demás, recibe lo demás por añadidura: la amistad, el amor, el honor etc. Tú crees que quieres a tus amigos. Vamos a analizar eso.
El hombre gris expulsó unos cuantos anillos de humo. Momo escondió sus pies desnudos debajo de la falda y se arropó en su gran chaquetón. ¿De qué les sirve a tus amigos el que tú existas? –prosiguió al hombre gris -¿le sirve para algo? No. ¿Les ayuda a hacer carrera, a ganar más dinero a hacer algo en la vida? Decididamente, no. En ese momento Momo deseaba que sus dos amigos, Gigi y Beppo, estuvieran a su lado. Nunca se había sentido tan sola. Pero decidió no dejarse intimidar. Reunió todas sus fuerzas y le preguntó al hombre gris:
¿Es que a ti no te quiere nadie?
(Adaptación de un fragmento de la novela Momo, de Michael Ende; editorial Alfaguara)
Momo es una historia llena de fantasía en la que su autor Michael Ende, nos invita a reflexionar sobre la época en que vivimos, en la que solo interesa tener cada vez más cosas y, en esa carrera, olvidamos lo realmente importante:
La amistad, la honestidad, el tratar de ser felices. En la novela los hombres grises roban el tiempo de los otros hombres con el pretexto de que hay que “ahorrarlo” para disfrutarlo en un futuro que nunca llega. Los protagonistas, Momo, Beppo y Gigi, son los seres encargados de recordarnos que es más importante “ser” que “tener”.
Y tú, ¿qué piensas?
¿Cuál es la diferencia entre querer a un juguete y querer a un amigo?
¿Crees que tener cosas o ser “el mejor” en algo te ayuda a tener amigos?
El hombre gris le preguntó a Momo que de qué les servía a sus amigos que ella existiera. ¿De qué crees que les sirve a tus amigos que tú existas?
¿Crees que alguien como el hombre gris sea feliz? ¿Por qué?
¿Qué es la amistad?
¿Sabes por qué gozas tanto de la amistad? Porque es una forma de amor y no hay nada más rico que estar con las personas que queremos.
Fíjate que la amistad no es una cosa dada sino que crece, disminuye, pasa por buenos y malos momentos. Por eso, muchos comparan la amistad con una planta a la que hay que regar para que crezca sana, fuerte y bonita. Recuerda: no se trata de “ser amigo” sino de “hacerse amigo”.
¡Mucho ojo!
Con lo que NO le gusta a la amistad La hipocresía…
Porque es igual al engaño.
La mentira…
Porque no puede haber confianza
El abuso…
Porque entre amigos somos iguales.
La indiferencia…
Porque sería igual a ignorar a nuestros amigos.
El egoísmo….
Porque el que quiere de verdad comparte y se preocupa por el otro.
Desinterés…
Es cuando quieres a tu amigo porque sí, porque te cae bien y porque disfrutas de su compañía. No buscas su amistad por lo que puedas obtener de él: invitaciones, juguetes o cualquier otro tipo de ventaja.
Ingredientes para la amistad
Comunicación
Va más allá de la simple conversación. Significa compartir nuestros pensamientos y sentimientos reales, ser sinceros y darle la misma importancia a hablar que a escuchar.
Generosidad
Estas siendo generoso cuando actúas pensando en el bienestar de tus amigos, sin esperar nada a cambio. La generosidad va desde lo más sencillo, hasta lo más profundo, como escuchar, consolar y acompañar a tu amigo cuando se siente mal.
Confianza
Si tú y tu amigo se cuentan cosas que no comparten con nadie más, si no se dicen mentiras y son honestos el uno con el otro, es que se tienen confianza. La confianza debe ser mutua, eso quiere decir que se da “de aquí para allá y de allá para acá”.
Respeto
Una cosa es que podamos ponerles apodos a nuestros amigos, jugarles bromas o tomarles del pelo, y otra muy distinta es faltarles al respeto. No se vale decir o hacer cosas que lastimen y hieran sus sentimientos, nadie debe sentirse más que el otro y el abuso está fuera de lugar.
Millones de amigos
Decir que no vivimos solos puede parecer tonto pero vale la pena recordarlo. Si mantenemos una actitud amigable hacia todos los que nos rodean, pondremos nuestro granito de arena para que la convivencia sea mejor: ¡desde la familia hasta el país y todo el planeta!
Lo cortés no quita lo… amigo
Entre amigos también debemos aplicar la buena educación: hay que ceder la palabra, rectificar la opinión, presentar disculpas, pedir permiso, respetar los compromisos y asumir responsabilidades. ¡Así todo funciona mejor!
¿Amigos en la casa?
A veces tus hermanos o tus primos pueden resultar un verdadero fastidio.
Cambian los canales, cogen tus cosas sin permiso, gritan cuando quieres silencio.
¿Qué desesperación, no? Pero ponte a pensar cómo reaccionarías si alguien los lastimara, si se enferman o si, por el contrario, ganan una competencia o estuvieran disfrutando de lo lindo de un parque de diversiones. ¿Te das cuenta? ¡También podemos ser amigos de nuestra familia!
En casa ajena
Una cosa es que tengamos toda la confianza del mundo con nuestros amigos y otra muy diferente es abusar. Cuando Luis iba a casa de Pedro, su mejor amigo del colegio, abría la nevera y sacaba todo lo que provocaba. Cuando estaban viendo la televisión, cambiaba y cambiaba de canal; además, le encantaba asustar a la hermanita de su amigo. Si
Pedro le iba ganando en algún juego, se enojaba, hacía berrinche y lo obligaba a jugar algo distinto. Si en la habitación veía algún libro o juguete que le gustaba, Luis se lo llevaba sin permiso. ¿Te gustaría tener in amigo así en tu casa? ¿Por qué?
Viviríamos mejor si…
¿Te das cuenta cómo hablando podemos resolver las diferencias con nuestros amigos? Expresamos lo que sentimos, llegamos a acuerdos, todo vuelve a la normalidad y nos sentimos realmente bien. Te imaginas como seria tu ciudad o tu país si la gente tratara de aplicar los valores de la amistad aún con aquellos que no son sus amigos: digamos, con el señor de la esquina, la señora de la tienda o con quien compartimos el asiento en el bus… seguramente la convivencia sería mejor y todos viviríamos más felices y tranquilos.
Entre los pueblos
Hace varias décadas se puso de moda la frase “amistad entre los pueblos”. La historia a enseñado que la mejor manera d preservar la paz es aplicando el respeto, la comprensión, el diálogo y el rechazo a la violencia.
Sólo así los países pueden solucionar diferencias, y por qué no, cooperar para vivir mejor. Una de las mejores formas de fomentar la amistad entre los países es conociendo su cultura y sus costumbres. Sólo así podemos conocernos, apreciar las diferencias y las similitudes para ver que, finalmente, ¡no somos tan distintos!
Si lo oyes… lo olvidas. Si lo ves… lo recuerdas
Si lo haces… lo aprendes
¡Saca tu cuaderno!
Mis mejores amigos…
Consigue fotos de tus mejores amigos, ya sean del colegio, de la cuadra o de tu edificio. Pégalas en tu cuaderno y escribe, al lado de cada foto, las características de tu amigo o amiga: qué es lo que más te gusta de él
o ella, qué es lo mejor que han pasado juntos, en qué se parecen y en qué son distintos.
…Y los que no. Me caen tan bien
No somos amigos de todo el mundo y seguro que hay niños que hasta te caen mal.
Escribe en tu cuaderno por qué te caen mal las personas que no te gustan ¿Eso es fácil, no? Ahora, escribe las cualidades que tienen: son aplicados, solidarios, simpáticos, buenos deportistas… Todos tenemos un lado bueno, ¿o no? De pronto, te das cuenta que ¡hasta los que te caen mal pueden llegar a ser tus amigos!
¡Todos a jugar!
¿A ver quién soy?
En un papelito escriban todos los participantes del juego. Por turnos, cada quien debe sacar un papelito e interpretar, actuando, a quien le toque: se trata de imitar la forma de hablar, caminar y comportarse… ¡Se reirán mucho y verán si se conocen tanto como creen!
¿Qué tanto se conocen?
¡Seguro juras que conoces perfectamente a tus amigos! A ver si es cierto… uno de ustedes debe vendarse los ojos. El resto se para uno al lado del otro y el de los ojos vendados debe tocarles la cara, el pelo, las orejas a los demás y tratar de adivinar de quién se trata. Quien acierte el mayor número de veces, gana.
“No me gusta que Juan se meta los dedos en la nariz” “Anita es una mamacita”
“Betty se las sabe todas”
Nuestro corazón sonríe
La base del amor es ver al otro como un alma igual a nosotros, con sentimientos y necesidades…
Es un sentimiento pero también el hilo que conduce a la vida por el mejor de los caminos. Es la fuerza más grande que podemos experimentar y que, una vez nos toca, nos rebasa y va cambiando todo lo que encuentra a su paso. Esa gran fuerza, mágica y poderosa, es el amor.
¿Te has preguntado por qué hay tantas canciones, poemas y novelas que hablan del amor? ¿Has pensado qué es lo que mueve a hombres comunes y corrientes a llevar a cabo grandes hazañas o a renunciar a sus comodidades y dedicar su vida a ayudar a los demás? ¿Alguna vez te has fijado en esa mirada tan especial que se lanzan los enamorados? ¿Has sentido, en un abrazo de tu mamá, la calidez de un amor que resulta enorme, valiente, seguro y alegre?
La base del amor es ver al otro como un alma igual a nosotros, con sentimientos y necesidades… y ese otro es cualquier ser humano que habita este mundo. Si el amor logra ser tu verdadera guía interna, estará presente en todas tus acciones: al tratar a los demás, al trabajar por tu país, al emprender un proyecto… el amor nos hace mejores personas y las buenas personas son las que construyen un mundo mejor.
A nuestro planeta le hace falta mucho amor y tú puedes empezar5 a darle el tuyo.
Mi amigo el pintor
De todo lo que conversaba con mi amigo, dos cosas son las que más recuerdo. No sé por qué. La primera es una conversación que tuvimos un domingo. Llovía. Habíamos terminado de jugar. Mi amigo se levantó, encendió su pipa, se puso a preparar unos colores, y entonces habló del amor.
Amor de trabajar. De pintar. Amor de hombre y de mujer, de padre, de madre; amor de ciudad, de país y del mundo donde uno vive; amor de hijo, de amigo.
Amor como el que tenemos uno por el otro dijo. Me palpitó el corazón.
Toda la vida quise a un amigo mucho… mucho; pero siempre pensé que el me quería menos. No sé si porque yo era un niño y él no; o si porque el era artista y yo no; sólo sé que cuando habló de amor me palpitó el corazón. ¿Sería que en ese momento nos queríamos igual?
Quise ver si era así: ¿Cómo me quieres?
Depende. Hay días que quiero como padre. Ciento que no seas mi hijo; siento no poder decir: ¡Fui yo quien hizo a este muchacho tan chévere! Pero otros días no tengo ningún deseo de ser tu padre: sólo quiero ser tu amigo y punto.
Siguió pintando un poco más. A veces te quiero porque eres mi compañero de parqués; otras veces porque quisiera ser tú, es decir, ser otra vez niño. Es así cada día te quiero en otra forma.
Y si junto todas esas formas veo que te quiero mucho, veo que es amor. Me pareció tan bueno que hablara de cómo me quería que me quedé inmóvil, sin decir nada, mirándolo pintar.
¿Crees que somos parecidos?
De cara, no; de modo de ser, si. He tenido muchos amigos grandes, pero ninguno tan parecido a mí como tú.
Si, pero con los amigos grandes puedes conversar cosas que no conversas con migo.
¿Por ejemplo?
Me moría de ganas de decirle que con migo no conversaba de Clarice, la mujer de quien estaba enamorado. Solo sacudí los hombros y me quedé mirando el pincel. Pintaba una mujer.
La sala estaba llena de cuadros que el pintaba y colgaba; muchos con mujeres. Las miré a cada una. La mujer podía ser gorda, delgada, negra, blanca; pero siempre tenía el mismo aspecto.
¿Por qué pintas a todas las mujeres del mismo modo? Continúo pintando; le costó trabajo responder:
Hay una mujer que vive en mi pensamiento, ¿sabes? No veo cuando sale de mi cabeza y entra en mi pintura.
¿Es Clarice?
Y el respondió inmediatamente: Sí.
(Adaptación de un fragmento de la novela Mi amigo el pintor, de Lygia Bojunga Nunes; Editorial Norma)
Mi amigo el pintor,
De Lygia Bojunga Nunes. El vecino que vive arriba del apartamento de Claudio es un pintor que expresa su vida a través de los colores y las formas. El niño y el artista se hacen grandes amigos, y cada uno de ellos hará grandes descubrimientos a través del otro. Claudio conoce de cerca la fuerza del amor: por el arte, por los amigos, por una mujer y por los deseos del pintor de cambiar a su país. El pintor se enriquece con la sinceridad y la sensibilidad del niño, quien no deja de interrogarlo y alegrarle la vida. La autora, Lygia Bojunga Nunes, es una gran escritora brasileña que ha recibido muchos premios.
Y tú, ¿que piensas?
¿Cuántas formas crees que existen de amar? Piensa en cuales son éstas.
¿Por qué crees que amar a alguien nos hace felices?
El pintor amaba tanto a Clarice como al niño. ¿En qué crees que se diferencian estas dos formas de amor?
¿Por qué crees que es importante amar lo que haces? ¿Cómo le expresarías a distintas personas que las amas?
¿Qué es el amor?
Piensa en tus papás, en tus abuelitos o en tus amigos: seguro se te ha dibujado una sonrisa en la cara porque existe un sentimiento maravilloso que te une a ellos:
El amor. El amor es una fuerza tan poderosa que explota hacia afuera y siempre tiende hacia lo bueno. Amar es preocuparte por los demás: sólo quieres lo mejor para ellos y no quieres que nada malo les pase. El amor busca la felicidad y el bienestar de todos. ¿Sabes qué es lo más lindo del amor? Que nos vuelve más humanos.
Al amar a otros, automáticamente nos volvemos mejores personas y aquellos que sienten nuestro amor se contagian y, a su vez, aman a otros. El amor crea cadenas de cosas buenas.
¡Mucho ojo!
Con lo que no le gusta al amor
El odio…
Es el sentimiento más feo que puede existir. Mientras que el amor construye, el odio destruye.
La mentira…
Porque sólo se ama a quien verdaderamente se conoce.
La soberbia…
Porque es el colmo del egoísmo y es incapaz de dar.
La intolerancia…
Porque desconoce que todos los hombres somos iguales y dignos de ser amados.
La traición…
Porque lastima al amor y no permite que vuelva a nacer confianza.
Cuidado
Esto significa que estás pendiente de aquellos a quien quieres. Les prestas atención y eres sensible a sus necesidades y sentimientos. Sólo deseas lo mejor para ellos, o sea, su bienestar.
Ingredientes para el amor
Honestidad
El amor se apoya en la verdad. Los sentimientos deben ser sinceros y desinteresados, las relaciones crecerían sobre bases falsas.
Ser honesto también significa ayudar a quienes queremos a superar errores con amor.
Creatividad
La creatividad es saber utilizar la imaginación para solucionar los problemas adecuadamente. Es encontrar nuevos caminos para vivir la vida y desarrollar al máximo tus dones para hacer las cosas a tu manera. Si el amor no es creativo, deja de evolucionar.
Valor
Es amor debe ser valiente para vencer las dificultades que uno siempre encuentra a lo largo del camino. Es la fuerza que nos hace seguir adelante.
Piensa en cómo trabajan los papás para que su familia este lo mejor posible, o cómo hay gente que expone su vida para ayudar a los demás: su amor no sólo es grande sino valeroso.
Entusiasmo
Es muy necesario porque es algo así como la gasolina que nos permite construir relaciones y llevar a cabo proyectos con la fuerza del ánimo y la alegría. Uno sólo se entusiasma con aquello que quiere, porque está lleno de espíritu positivo, dedicación y esperanza.
Amor Amor
Hay muchos amores. El natural y “automático”, como el que sienten los papás por los hijos; el amor que se va formando con el tiempo, como el que lleva a la amistad; el amor romántico, como el que sienten los enamorados; o el amor “universal” que es algo así como el resumen de todas las virtudes que llevan hacia el bien. En todas sus manifestaciones, el amor debe cuidarse para que sea fuerte y alegre. El amor trae la felicidad.
Aprender a amar
Por más que el amor sea este sentimiento que todo lo cambia, debemos aprender a amar.
¿Cómo? Mostrando interés por los otros, aún por los desconocidos, compartiendo, siendo pacientes, generosos y sinceros. Alguien egoísta no puede amar a los demás porque está demasiado ocupado con él mismo: sólo tiene ojos para él.
¡Yo me quiero!
¿Te caes bien?, ¿piensas que eres bueno para muchas cosas?, ¿estás orgulloso de si mismo? ¡Genial! Eso quiere decir que tienes algo muy importante que se llama “autoestima”. La autoestima es el amor que sientes por ti mismo: te quieres, sabes lo que vales y que mereces
respeto. Esto no quiere decir que te creas perfecto, pero reconoces cuando cometes un error y, si fracasas, te perdonas y sigues adelante. El quererse a sí mismo es el primer paso para querer verdaderamente a los demás.
Mi mamá, ¿me ama?
A ver, a ver… siempre estamos hablando de que no hay amor como el de los papás, que ellos darían la vida por ti, que eres su máximo tesoro. Si es así, ¿por qué a veces te regañan, te castigan o no te dejan hacer todo lo que quieres? Pues porque el amor no es ciego ni mudo. Tus papás te quieren tanto que prefieren regañarte cuando haces algo malo o peligroso que dejarlo pasar. Corregir con amor es muy importante en la vida porque ayuda a marcar el buen camino y a que crezcas siendo feliz.
Cuando llega el amor
Va a llegar un día en que, de repente, vas a comenzar a ver a un niño o una niña con otros ojos: si antes te caía bien, entonces te caerá mejor; si antes te parecía guapo o bonita entonces pensarás que es lo más churro que hay; si antes disfrutabas su compañía en ese momento querrás estar con él o ella todo el día. Cuando sientas todas estas mariposas que te revolotean el estómago, sabrás que estás enamorado por primera vez. Y prepárate, porque iniciarás un viaje por el más maravilloso de los sentimientos y no sabes cuánto aprenderás sobre ti mismo.
Amor por la humanidad
Si el amor representa todo lo bueno, la guerra es todo lo malo. Pero aún en ese escenario terrible, el amor puede llevar vida y esperanza. Hace mucho tiempo se fundó la Cruz Roja para garantizar que los heridos de todos los bandos recibieran cuidado y atención médica en medio de la guerra. Los médicos y las enfermeras no sólo dejaron sus casas para ir a lugares lejanos, sino que arriesgaron sus vidas para salvar otras. Hoy día, la Cruz Roja Internacional sigue cumpliendo con su labor de amor, ayudando a todos los hombres, mujeres y niños que sufren, ya sea por guerras, desastres naturales o hambrunas.
Si lo oyes… lo olvidas. Si lo ves… lo recuerdas
Si lo haces… lo aprendes.
Poema de amor
Cuando amamos a una persona guardamos en nuestra memoria algunos rasgos de su rostro o algunos gestos que nos parecen especialmente hermosos y que nos gusta recordar sino estamos cerca de ella:
Una sonrisa franca, unas manos cálidas, una nariz graciosa… escribe un poema a los ojos de una persona que quieras mucho: tu papá, tu mejor amiga, o a quien tu prefieras. Utiliza alguno de estos versos para iniciar tu obra: Me caí en tus ojos… tus ojos me encontraron… como dos noches brillantes…
Amor con plumas, bigotes o manchas
Y también sentimos amor por los animales. Si decidimos tener una mascota, adquirimos con ella compromisos serios como el cuidado de su salud, la educación de un espacio seguro y abrigado para que duerma y el respeto por sus costumbres. Con los animales silvestres ocurre algo similar: podemos amarlos aunque no los llevemos a nuestra casa. Pega en tu cuaderno la lámina de un animal salvaje que te guste mucho. Alrededor de él escribe cómo le expresarías tu admiración y tu afecto.
¡Todos a jugar! Enredo de amor
El amor y el sentido del humor van de la mano. Cuando Camila está enamorada, se confunden las palabras. Si quiere decir “mi corazón late con fuerza”, le salen frases como “mi hígado trina como un pajarillo”. ¿Qué le contestará Camilo? Ella quiere decir además: “En mis oídos resuena tu nombre, mi alma está de fiesta cuando te miro, las horas pasan lentas cuando no estás…” pero ¡claro!, termina mezclándolo todo. Con algunos amigos inventa la loca conversación que pueden tener estos enamorados.
… y más amor
Encuentra en esta sopa de letras seis componentes fundamentales del amor.
(Respeto, confianza, lealtad, alegría, desinterés, solidaridad).
R S E A G R O G U I S E Z U T I F E S
T H I S R A S T E N I J O X I T U L E
C O N F I A N Z A S O F O G I E S A T G R O S R E T U S D A G L U C E R T I S U R E G U I E S A F A I J U E B I Z E F A S E R E T N I S E D E A D U R S Y U R E L U J F O E T V A L N R E A S D U L E A L T A D E S F R E S P E T O F I T U E R I N A K E L I U V O E R T I K U E H N C S P A T E D I D R T U S P R E R A V I E J K L E A O P E T R A J U E N C A N I V O S U D U E T L S U
“Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.”
Gente buena para un mundo mejor;
Te sugiere juegos y actividades para poner en práctica lo que aquí describimos.
Consigue un cuaderno para que puedas escribir tus VALORES Y PENSAMIENTOS sobre las ideas que aquí te proponemos.
Descubro el mundo
Aprendemos en todo momento de los demás, de la naturaleza, de los libros y de nosotros mismos.
Los seres humanos nacemos con un superequipo. Ni el más avanzado de los computadores cuenta con algo igual: tenemos ojos que ven, oídos que escuchan, manos para tocar… nuestros sentidos recogen información todo el tiempo, la mandan a ese centro de operaciones tan impresionante que es el cerebro y ahí se procesa para utilizarla a cada momento.
Sin embargo, aprender no es sólo captar información, es observar y reflexionar. Es descubrir las relaciones entre las cosas, tener en cuenta que toda acción o causa tiene un efecto, es dejarse sorprender cuando encontramos algo nuevo.
Aprendemos en todo momento de los demás, de la naturaleza, de los libros y de nosotros mismos.
Claro que vamos al colegio para que nos enseñen de una forma ordenada, pero no es el único sitio en donde aprendemos. El mundo es una gran escuela que siempre nos brinda enseñanzas.
La curiosidad es una de las mejores aliadas del aprendizaje. La curiosidad surge de preguntas por qué, de asombrarse ante lo común, como que salga el sol, o ante las respuestas, aprendemos.
En la vida aprendemos con constancia y esfuerzo, con diversión también porque conocer nuevas cosas nunca es aburrido. Lo mejor de aprender no es que te conviertas en el mejor, en el súper inteligente ni el más rico… el conocimiento te permite tomar decisiones, resolver problemas y lo mejor: te hace libre.
El aprendiz
Y la carga de arroz
Cuando honguito le mostró a su amigo grulla la bolsa de arroz que había conseguido, se sintió muy complacido.
Grulla levantó su muleta en homenaje: ¡Vamos, dime cómo conseguiste gran fortuna! ¡Seguramente es un relato que valdrá la pena escuchar! Honguito había estado por el camino, en las rondas que hacía cada mañana entre las pilas de basura de la aldea. De repente se dio cuenta de que delante de él iba un hombre que llevaba una pesada carga en un morral hecho de ramas. Sobre éste había una caja de paja que contenía arroz.
Con sólo mirar la caja llena de arroz, a honguito se le hizo agua la boca. El hombre se había detenido en el camino para acomodar su carga.
Mientras honguito lo miraba atónito, el arroz comenzó a escurrirse por un orificio de la caja. Sin advertirlo, el hombre continuó su camino.
Por un momento, los pensamientos de Honguito lucharon entre sí.
“¡Díselo rápido antes de que pierda demasiado arroz! ¡No! No digas nada...
Podrás recoger el arroz cuando cruce el recodo del camino…”. Honguito tomó una decisión. Corrió para alcanzar al hombre.
Honorable señor dijo Honguito. Cuando iba detrás de usted advertí que iba dejando arroz por todo el camino.
El campesino se volvió y vio la estela de arroz. Empujó hacia atrás su sombrero, se rascó la cabeza y rió arrepentido:
La impaciencia dijo el campesino. Debí tejer esta caja con doble pared; pero habría tomado más tiempo. Ahorra pago por no aguardar un poco más.
El hombre metió unas ramas en la caja y al reanudar su camino, gritó sobre su hombro:
El bien merece el bien, muchacho. El arroz que quedó en el camino es tuyo. Recógelo.
Honguito se inclinó complacido por su decisión. Había aprendido del ejemplo de su amigo Grulla. Buscaba en los bosques, recogía los granos caídos en el otoño. Eran maneras honorables de conseguir comida. Pero robar y mendigar, decía Grulla, hacían del hombre algo similar a un perro.
El trabajo le da dignidad al hombre; robar se la quita decía a menudo.
(Adaptación de un fragmento de la novela el aprendiz, de Linda Sue Park. Editorial Norma)
¿De qué trata este cuento?
El aprendiz, relata la historia de Honguito, un niño coreano que trabaja
para un maestro ceramista. Adoptado por Grulla un hombre pobre con quien vive bajo un puente, el niño se enfrenta al dolor de saber que no ejercerá el arte de modelar la cerámica porque, según la tradición, es una enseñanza que solo se trasmite de padres a hijos. Sin embargo, con el tiempo encontrará que las esperanzas de Grulla: el trabajo, la paciencia, la observación y la confianza, son irremplazables para conquistar el corazón de Min, el maestro ceramista. Con esta obra, su autora, Linda Sue Park, ganó la Medalla New Berry en 2002.
Y tú, ¿qué piensas?
¿Qué le hubiera ocurrido a Honguito si no avisa al hombre lo que pasaba con su carga?
¿Qué aprendió el campesino que cargaba la caja de arroz?
¿Estás de acuerdo con Grulla en que el trabajo le da dignidad a las personas? ¿Por qué?
¿Cuáles de los comportamientos aprendidos en tu casa te sirven para relacionarte con los demás?
¿Qué es
Aprender?
Para aprender debemos mantener la mente abierta y aprovechar cada pequeña pista que nos da la vida. Conforme aprendemos, vamos
adquiriendo un conjunto de habilidades y conocimientos que nos sirven para todo: para distinguir lo que es importante de lo que no lo es, para no tener miedo, para cambiar lo que está mal, para alcanzar nuestras metas y construir un mundo mejor.
¡MUCHO OJO!
Con lo que NO ayuda a aprender
La terquedad…
Porque quien se aferra a un solo punto de vista no está abierto a cosas nuevas.
La indiferencia…
Porque el aprendizaje viene de la mano de la curiosidad, el interés y el asombro.
La pereza…
Porque todo lo que vale la pena es fruto del trabajo, de persistir e insistir hasta lograr un objetivo.
La mediocridad…
Porque quien se queda quieto no avanza, es demasiado flojo y miedoso como para emprender nuevas cosas.
El egoísmo…
Porque nunca aprendemos tanto como cuando compartimos lo que sabemos.
Esfuerzo
Muchas veces quisiéramos que todo nos saliera a la primera y nos damos por vencidos demasiado rápido. Es necesario tener paciencia y empeño para dominar algo nuevo: desde armar un avioncito o preparar una torta, hasta aprender un nuevo idioma.
Ingredientes para aprender
Reflexión
Es pensar muy profundo. Es poner tus experiencias, sentimientos y conocimientos en una balanza y ver cómo se relacionan. Cuando te tomas el trabajo de reflexionar antes de actuar o de sacar conclusiones todo te sale mejor.
Mostrar interés por todo lo que te rodea es la mejor forma de aprender. Si eres curioso y te interesa saber cómo funcionan las cosas, cuáles son los sentimientos de aquellos que te rodean, quién es el autor de un invento o cuánto mide la tierra… es que tu mente es inquieta y no se conforma con quedarse como está. Una vez que aprendes algo, quieres aprender más y más.
Gozo
Cuando te estén enseñando algo, tómalo como diversión, como un pasatiempo con el cual te estás enriqueciendo. Disfrutar lo que hacemos, valorarlo y encontrarle el lado divertido, es la mejor forma de aprender.
Experiencia
Todo lo que nos pasa nos deja un aprendizaje. Aprendemos de lo bueno, pero también de lo malo, de nuestros errores.
Cuando sabemos aprovechar nuestras experiencias y de ellas sacamos enseñanzas que nos guían para tomar decisiones o enfrentar exitosamente nuestros problemas, es que hemos aprendido de nosotros mismos.
Un gran Tesoro
La experiencia y el conocimiento son los dos grandes campeones del aprendizaje. Todos tenemos la capacidad de aprender y basta mirar el mundo que nos rodea para apreciar cómo nos beneficia.
Los médicos curan enfermedades, los campesinos saben como aprovechar las lluvias, los arquitectos construyen casas, las mamás saben como cuidar a sus hijos, los niños aprenden a evitar el peligro. El conocimiento nos permite vivir mejor.
Aprendemos todo el tiempo
La vida es un libro abierto, al igual que todas las personas que se encuentran a nuestro alrededor. Si prestas atención, te darás cuenta que observando a un jardinero podrás aprender acerca de las plantas; fijándote en cómo una cocinera prepara una sopa, te darás cuenta de lo importante que es medir y fraccionar; mirando el comportamiento de tu mascota, aprenderás a distinguir sus estados de ánimo. Uno aprende todo el tiempo.
¡Grrrrrrrrrrrrrrr!
Natalia es una niña muy bonita y una gran deportista. Siempre consigue lo que quiere, pero hoy, por primera vez en mucho tiempo, su equipo no quedó en las finales de fútbol del colegio. Cuando llegó a casa, lloraba y lloraba. No podía perdonarse el haberse equivocado tantas veces. “es que soy muy tonta. No me esforcé lo suficiente” decía muy enojada. Su hermano mayor le dijo algo que fue como el mejor abrazo del mundo: “Oye, cálmate. Nadie es perfecto y todos tenemos días buenos y días malos.
Mejor ponte a pensar en qué fallaste y trata de corregirlo para la próxima vez”. ¡Era cierto! Había perdido, pero antes había ganado muchas veces.
Además, ella sabía que para ser buena no hace falta ser “ser la mejor”.
Recuerdo que…
Ojalá te hayas dado cuenta de que en tu familia hay unos seres muy sabios de los que puedes aprender cantidades. Esos seres son tus abuelos.
Ellos han vivido mucho y les ha tocado experimentar grandes cambios. No sabes que rico es sentarse a escucharles historias, que te cuenten como era la ciudad cuando eran jóvenes, cómo se vestían, que música oían y hasta como eran tus papás de pequeños. A través de ellos sabes de donde vienes, porqué tu familia es como es… y aprendes más sobre ti mismo.
¡Que buen plan!
La oportunidad de aprender siempre está al alcance de tu mano. Invita a tus papás a conocer un museo, al zoológico, al jardín botánico, a la biblioteca pública o a recorrer los monumentos de tu ciudad o pueblo. En todos estos lugares encontrarás cosas bellas, interesantes, curiosas y divertidas. Aprender juntos es un plan excelente para compartir y reconocer mejor todo lo que ofrece el lugar donde vives.
Guardianes del conocimiento
Las escuelas, las universidades, las bibliotecas, los teatros y los museos son muy importantes para los países. En esos lugares se aprende, se enseña, se investiga, se conserva y se transmiten los conocimientos de la humanidad. La ciencia, la cultura y las artes se encuentran entre los grandes tesoros con los que podemos contar. Por eso, los gobiernos
deben cuidar y fomentar la creación de sitios como esos. Recuerda el dicho: cuando compartes dinero, te queda la mitad; cuando compartes comida, te queda la mitad; pero cuando compartes conocimientos, te queda el doble… y es muy cierto.
Si lo oyes… lo olvidas… si lo ves… lo recuerdas…
Si lo haces… lo aprendes
¡Saca tu cuaderno!
Aprender a disfrutar
Todos los días aprendemos algo nuevo. En la calle, en los juegos, durante el recreo, al conversar con la familia o al ver una buena película. Expresa a través de un dibujo que significa esta idea. Debajo de él, escribe qué aprendizaje importante has adquirido en la ultima semana y explica porqué te ha hecho sentir satisfecho.
Aprender de los propios errores
No somos amigos de todo el mundo y seguro que hay niños que hasta te caen mal.
Escribe en tu cuaderno por qué te caen mal las personas que no te gustan. ¿Eso es fácil, no? Ahora, escribe las cualidades que tienen: son aplicados, solidarios, simpáticos, buenos deportistas… todos tenemos un lado bueno, ¿o no? De pronto, te das cuenta de que ¡hasta los que te caen mal pueden llegar a ser tus amigos!
¡Todos a jugar! Historias de botella
¿Qué podría aprender un lobo de un asno? ¿O una gallina de un águila? Siéntate en círculo con algunos de tus amigos. Pongan una botella en el centro y háganla girar hasta que se detenga. La persona a la que señale el pico de la botella debe inventar una historia divertida en la que un animal enseña a otro algo importante para su vida. Traten de escoger animales que conozcan bien, para que puedan inventar situaciones graciosas y las historias sean creíbles. Al final, entre todos eligen cuál fue el mejor relato de aprendizaje.
Seguramente eres muy hábil pintando, tocando la guitarra, jugando a las cartas o practicando algún deporte. Organiza en tu casa una fiesta en la que tú y tus amigos intercambien lo que saben hacer mejor. Unos enseñan a otros. Distribuye la tarde de tal manera que haya un rato para aprender a preparar un plato delicioso, otro para aprender los pasos de un baile de moda, otro para descubrir trucos de magia o las mejores estrategias en el fútbol. Vas a ver cómo todos tienen algo que aprender de cada cual…
“Sabio no es aquel que dedica su vida a aprender, sino a enseñar a los demás”
¡Soy único!
Cada uno de nosotros tiene cualidades que forman nuestra personalidad
No hay nadie igual que tú, ¿te has fijado? Tus hermanos o tus primos pueden ser parecidos a ti en la cara, la forma de hablar o hasta en que les gusta la misma música… pero siempre habrá cualidades que los distingan y los diferencien. Tú tienes características físicas, sentimientos, opiniones, habilidades, gustos desafíos y hasta miedos y limitaciones que no son sólo tuyos. A todo este conjunto de cosas que nos definen y nos hacen únicos entre todo el mundo, lo llamamos personalidad.
Cada uno de nosotros tiene cualidades que forman nuestra personalidad. Pero te habrás fijado que no todos tus amigos y amigas tienen las mismas capacidades. A veces puedes sentirte mal porque alguno de tus compañeritos juega muy bien al fútbol, mucho mejor que tú. A lo mejor quisieras ser como esa vecina que siempre organiza los juegos y todos hacen lo que ella dice a veces. Tu compañero o tu vecina tienen esas cualidades, pero seguramente ellos no son tan buenos para otras cosas que tú haces: tal vez pintas muy bien, sobresales en atletismo o cantas súper bonito. Si sientes que tú haces algunas cosas muy bien, y en otros eres normal y hasta no muy bueno, y no te causa grandes conflictos, quiere decir que tienes seguridad en tu personalidad.
Esa valoración que hacemos de nosotros mismos: cómo nos vemos, qué pensamos o cómo nos sentimos “yo con yo”, se llama “autoestima”, es decir qué tanto nos estimamos y nos queremos a nosotros mismos.
Una hormiga o una flor…
A pesar de mi amista con H, nunca cuestioné su manera de llamarme. Al comienzo me parecía cariñoso y original. Me llamo Antonia y todos me llamaban Toni, pero H había decidido llamarme Ant.
Cuando caí en la cuenta de la patraña, fui hasta su casa y al verlo le grité:
¿Qué es esto? Le pregunté, mientras le enseñaba un diccionario de inglés español.
Es un diccionario dijo. ¿Sabes lo que encontré en la primera página? Lee zoquete, dice: Ant: Hormiga. ¿Lo sabías, verdad?
Y te burlabas de mí y yo como una idiota celebraba tu originalidad, sin saber que me estabas tratando como a un bicho. ¡Te odio!
H se echó a reír, mientras repetía la palabra hormiga.
Bien dijo. No es tan descabellado, eres pequeña, delgada e hiperactiva, pero creo que, si elegiste ese camino, deberás investigar un poco más. Salí furiosa de la casa de H y pensé que esa sería la última vez que hablaríamos. Pero, ¿qué quería decir él con investigar un poco más? A los pocos días, H dejó en mi casa un diccionario grande diciéndome: Adentro hay algo para ti.
En la página 52 encontré un palo de helado y una mancha de chocolate sobre la palabra anticuario.
Revisé detenidamente el listado de palabras que aparecían en esta página: anticipar, anticuado, anticuerpo, antifaz, antipático, antorcha, anturio… en fin; pero no comprendí el mensaje.
¿Será que H me quiso decir que soy antipática? ¿se le antoja burlarse de mí? ¿Le parezco tan fea que le sugiere usar un antifaz? Necesitaba claridad.
Al día siguiente lo detuve en el parque y le dije:
Lo siento, no encontré en el diccionario lo que había para mí.
H tomó el libro, abrió una de sus páginas y señaló con el índice una palabra:
¿Sabes qué dice aquí? Me dijo. Anturio leí en voz alta.
¿Sabes qué es? No
Es una flor rosada muy bella
Ah… respiré aliviada. ¿Quieres decir que soy como una delicada flor silvest…?
H tapó mi boca con su mano y me dijo:
La Anturio comienza con ant. Quiere decir que tu nombre puede ser una hormiga o una flor. Tú eliges. Yo sólo espero que siempre elijas la que sea mejor.
En casa revisé en mi diccionario todas las palabras que iniciaban con ant, y luego de pasar muchas páginas pensé que amigo debería escribirse con H.
(Adaptación de un fragmento de la novela Amigo se escribe con H, de María Fernanda Heredia. Editorial Norma)
¿De qué se trata este cuento?
Amigo se escribe con H, de María Fernanda Heredia. Esta es una obra
que relata con humor y sensibilidad la amistad de María Antonia y H de 10 y 11 años respectivamente. Entre ellos se construye una relación en la que es disponible hablar de los sueños y de los miedos. Antonia siente temor de no gustarle lo suficientemente a H y de parecer ignorante frente a él, que dice palabras novedosas y raras. Por su lado, cuando H se va de viaje, siente temor de ser olvidado por su abuela y por su amiga Antonia. A las puertas de la adolescencia, cada uno se encuentra con el desafío de ser quien es y como aparece ante los demás. La autora es ecuatoriana. Con esta novela ganó el Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil Norma Fundalectura 2003.
¿Y TU QUE PIENSAS? ¿Por qué H llama Ant a su amiga?
Por qué la relación que Antonia tiene con H, ¿crees que ella está segura de su propia imagen, es decir, que está satisfecha de su físico y de su manera de ser?
¿Qué lección le da H a Antonia?
¿Piensas que es importante tener un buen concepto de ti mismo(a) para relacionarte con los demás? ¿Por qué?
¿Qué es la autoestima?
La autoestima es algo así como un termómetro interior o una balanza activada por nosotros mismos que nos indica que tanto nos queremos, nos valoramos y nos aceptamos. Es la capacidad de sentirnos orgullosos cuando hacemos algo bien, de aceptarnos como somos y de perdonarnos cuando nos equivocamos. Es la fuerza que nos hace seguir adelante para adaptarnos a los cambios y enfrentar las pruebas que nos encontramos a lo largo de nuestra vida.
Cuando nos queremos y nos aceptamos, es mucho más fácil querer y aceptar a los demás.
¡Mucho ojo!
Con lo que NO le gusta a la autoestima
La culpa…
¡Por que no sirve para nada y es muy pesada! Si la embarraste, presenta disculpas; si fuiste grosero, trata de no hacerlo más. La culpa solo te llena la cabeza de pensamientos negativos y no lleva a ninguna parte.
Prepotencia…
Porque aquel que reconoce que vale y que se quiere, no se cree más que los otros: no usa sus fortalezas para abusar ni humillar a los demás.
Vergüenza…
Porque nos impide estar orgullosos de quiénes somos, cómo nos vemos y de dónde venimos. La vergüenza impide la seguridad.
Sumisión…
Porque quien es sumiso hace las cosas por miedo, no por convicción. No se valora ni se respeta a sí mismo.
Confianza
Todos cometemos errores, a veces nos portamos mal y otras fracasamos. Aunque no nos guste y hasta sintamos feo cuando esto sucede, si entendemos que es una oportunidad para aprender, estaremos haciendo buen uso de la experiencia. Tú sabes que puedes y que si hoy te fue mal, mañana te irá mejor porque crees en ti.
Ingredientes para la autoestima
Respeto por uno mismo
Piensa en ti como un ser único, digno de ser amado y respetado. Si te respetas, valoras tu cuerpo, tus sentimientos y tú intimidad; no permites que nadie se “pase” contigo para lastimarte, insultarte u obligarte hacer cosas que piensas que no están bien o te hacen sentir mal. El respeto por uno mismo es el principio para cuidarse y quererse mucho.
Aceptación
Para aceptarte debes conocerte: ver dentro de ti y encontrar lo que te gusta y lo que no, lo que quisieras cambiar, lo que te duele, lo que te hace feliz. Claro que vas a encontrar todo tipo de cosas allá dentro. Unas bonitas otras no tanto… y tienes que aceptarlo y decir “sí, este(a) soy yo”. Aceptarse es el principio para que te sientas mejor contigo mismo y corrijas lo que no te gusta.
Seguridad
A veces te dicen que eres bobo, malo o inútil pero tú NO debes creerlo. Que te quede claro que la conducta no es la persona. Una cosa es que a veces no ayudes, no estudies lo suficientes o que a veces no quieras compartir tus juguetes, pero esto no te hace un ser malo ni horrible. Tú eres bueno e inteligente: sólo tienes que corregir esas conductas. Si lo entiendes así, tendrás la seguridad necesaria para aprovechar tus puntos fuertes, corregirte en lo que no está bien y ¡seguir adelante!
Brillar con luz propia
Cada ser humano es como el sol, es una estrella que lanza su propia luz. A veces no dejamos que nuestra luz salga y la tenemos como encerrada dentro de un cofre secreto. Pero cuando abrimos ese cofrecito y dejamos salir todo lo bueno que tenemos dentro: ¡brillamos! Brillamos cuando realmente nos sentimos iguales a cualquier otra persona, aunque reconozcamos que existen diferencias en talento, capacidad, apariencia y hasta posición económica. Cuando brillamos salen sonrisas, abrazos y sentimientos cálidos de nuestro interior que contagian y hacen que otros abran sus cofres secretos y brillen también con su propia luz.
Me quiero y quiero
Quien se quiere a si mismo es sensible a las necesidades de los otros, respeta las normas de convivencia y reconoce que no tiene derecho a abusar o a divertirse a costa de los demás.
Soy importante
Ese día Andrea amaneció súper emocionada, salto de la cama, se lavo la cara y fue corriendo a la cocina. Allí estaban sus papas y hermanos que, apenas la vieron, empezaron a cantarle “feliz cumpleaños”. Apago sus velitas y todos la abrazaron con mucho cariño, ¡Andrea estaba feliz! Y no es para menos, el del cumpleaños es el día más importante del año, porque ese día festejamos nuestro “aterrizaje” en el mundo. Es un día en que nos celebramos a nosotros mismos porque estamos alegres de ser “yo”. Además, ese día nuestra familia y amigos ponen mucho empeño en recordarnos que nos quieren y que somos especiales.
La jueza insoportable
Lina es una niña que se cree superior a todo el mundo. Siempre tiene algo que decirle a los demás, pero no cosas chéveres sino frases como “que torpe eres”, “eres una gorda inmunda”, “eres un perdedor”, “con esas gafas pareces un monstruo”, “eres el mas cobarde”, “nadie te quiere”. Lina hace mal diciendo esas cosas que solo hieren a quien las escucha. Acuérdate que las palabras son muy poderosas: pueden construir o destruir. Por eso hay que ser muy cuidadosos al utilizarlas… cuando decimos cosas como las que dice Lina somos crueles y hacemos daño a los demás.
Las estrellas de la tele
La televisión es muy divertida, pero, ¡mucho ojo con ella! En la tele salen unas chicas espectaculares que se visten increíbles, tiene el mejor y se ven perfectas. Esas niñas te parecen tan “divinas” que quieres vestirte, peinarte, verte y hasta sentirte como ellas porque crees que son ¡lo máximo! Pero, cuidado: una cosa es admirar a alguien y otra imitar hasta el ridículo. Muchas niñas dejan hasta de comer con tal de versen flacas como las de la tele y se enferman de bulimia o anorexia, que son desordenes alimenticios muy graves. Recuerda que todos tenemos algo
bello, que somos únicos y que el chiste no esta en imitar, sino en encontrar lo bueno y lo bonito que todos tenemos.
Un abrazo a mi tierra
Nuestro país no es perfecto –ninguno lo es- y tal como sucede con las personas, eso es lo que lo vuelve interesante y “querible”. Piensa en lo bueno que tenemos, en los paisajes, los monumentos y en la gente buena, que es la mayoría y la que trabaja todos los días por sacarlo adelante. Ningún país resistiría si los malos y los deshonestos fueran la mayoría. Igual sucede con el mundo: la humanidad es buena y nada debe matar nuestro cariño y fe en ella, por más que haya cosas que no funcionan como deberían.
Querer a nuestro país y a nuestro mundo sin perder la esperanza, hace que la vida fluya en armonía.
Si lo oyes… si lo olvidas… si lo ves… lo recuerdas
Si lo haces… lo aprendes
¡Saca tu cuaderno!
Muy estimado X…
A veces escribir es el mejor remedio para apagar nuestros sentimientos, aclarar enojos y desahogarnos.
Escribe una carta a una persona que te haya tratado mal. En ella resalta tus cualidades, dele que tú no mereces ese trato y sugiérele en qué forma te hubiera gustado que te expresara su molestia. ¡Ya verás lo bien que te sientes después de escribirla!
Inventa un cambio
¿Qué faceta de tu personalidad te disgusta? ¿Eres egoísta, malgeniado, tímido, inseguro…? Imagina que eres el personaje de un cuento. Te enfrentas a un gran peligro y para salir de él, debes transformar esa faceta de. ¿Cómo actuarias? ¿Qué harías? ¿Pedirías ayuda? escribe un cuento de aventuras sobre este tema. Si quieres, puedes ilustrarlo con dibujos e iluminarlo.
¡Todos a jugar!
Algunos pintores retratan a sus amigos para rendirles homenaje.
Reúnete con algunos amigos y por medio del “cara y sello”, decidan quien hace el retrato de quién. Cada pintor debe resaltar a través de un gesto, un accesorio o un objeto la característica más importante de la personalidad de su compañero, aquello por lo cual lo admira. Una vez terminada la obra, los demás deben adivinar cuál es el detalle resaltado. El “modelo” debe decir cómo se siente con su retrato.
A los bichos también les toca
“Tan miedoso como una gallina”, “terco como una mula”, “tímida como una mosquita muerta”. Con expresiones como estas podemos lastimar la autoestima de otras personas ¿Te imaginas lo que dirían la gallina, la mula, el cerdo o el loro contra estas palabras injustas? Monta una obra cómica en la que tú y tus amigos representen la defensa que cada animal hace de sí mismo. Hagan disfraces con papel, lana, icopor, pinturas o con lo que sea que tengan a la mano. Recuerda que los diálogos deben ser chistosos y los animales deben defenderse con muchas ganas. ¡Seguro se divertirán muchísimo!
“Nunca dejes de creer en ti. Convéncete de tus capacidades.”
Tan buena gente
A los superhéroes no les da vergüenza ser buena gente, es lo que les da fama y lo que hace que los admiremos.
Los superhéroes, como Batman o Superman, no nos llaman la atención solamente porque tienen ropa rara, mucha fuerza o vuelan. No nos llaman la atención porque son ¡buena gente! Siempre están ayudando a las personas, salvando ciudades o defendiendo a los débiles. Actúan con rapidez cada vez que los llaman. Los superhéroes son lo contrario a los villanos, que siempre están destruyendo, mintiendo, estafando…
A los superhéroes no les da vergüenza ser buena gente, no sienten que pierden prestigio por serlo. Al contrario, ser buena gente les da fama y lo que hace que los queramos y nos interesemos en sus historias.
En la vida real no existen los superpoderes, pero sí la capacidad de hacer el bien a otras personas, a los animales y a la naturaleza… a esta capacidad se le denomina bondad. Cuando saludamos a las personas
que encontramos en el camino, le ayudamos a nuestro compañero que no entiende el ejercicio de las matemáticas o cuando somos capaces de reconocer las cosas que otros han hecho bien, estamos practicando la bondad.
Ojo, ser bondadoso no significa que no nos equivoquemos ni tampoco que, en ocasiones, no podamos ayudar a los demás. Somos limitados, pero no por eso vamos a dejar de esforzarnos para ser cada día más buena gente, ¡vale la pena! Así seremos superhéroes de carne y hueso.
¿De qué se trata este cuento?
Sarah, sencilla y alta, de Patricia Maclachlan, relata la llegada de Sandra a la granja de Jacob y sus dos hijos. El es viudo y escribe a una agencia matrimonial para conocer a una mujer. Sarah le responde y viaja a pasar una temporada con ellos. Fuerte y dulce, enseña a nadar a los chicos, esquila las ovejas, llena la casa de canciones, aprende las labores del campo y gracias a su delicadeza, todos vuelven a sentir la presencia de una compañera y de una madre entrañable. Patricia Maclachlan es estadounidense. Este libro obtuvo la Medalla Newberry en 1986 y fue llevado al cine.
Una cálida bienvenida
Ya no había flores amarillas, pero las rosas del verano empezaban a abrirse en el campo. Ese día, nuestros vecinos, Matt y Maggie, vinieron a ayudar a mi papá a sembrar maíz y a conocer a Sarah, la futura esposa de mi padre que recién había llegado desde muy lejos.
Lo primero que hizo Maggie al bajarse de su carreta fue vaciar un saco en la entrada de la casa: de éste salieron tres pollitos rojos, haciendo “pío, pío, pío” mientras cada uno corría en diferente dirección.
Son para ti le dijo Maggie a Sarah con una gran sonrisa, para que los críen y después los coman.
A Sarah le encantaron. Les habló, los cargó y les dio granos para que comieran. Los pollitos la seguían arañando la tierra con delicadeza… y por la ternura en la cara de Sarah, supe que quizá esos pollitos no terminarían en una olla.
Mientras papá y su amigo trabajaban en el campo, yo preparaba masa para galletas en la cocina. Afuera, cerca de la ventana, Sarah y Maggie
cubrían la mesa con un mantel y colocaban una cesta llena de flores en el centro… y yo las escuchaba conversar.
¿Sientes añoranza, verdad? Le preguntó Maggie a Sarah con su voz suave.
Por toda respuesta, los ojos de Sarah se llenaron de lágrimas. Maggie la tomó de la mano y le dijo: también yo, algunas veces echo de menos las montañas de mi pueblo.
Y yo echo de menos el mar del lugar donde nací, a mi hermano William y mis tres viejas tías, contestó Sarah.
Siempre hay cosas que se extrañan mucho dijo Maggie en donde quiera que estés.
Mientras ellas conversaban, sentí que el rabo de Nick, mi perro, me rozaba las piernas. Me arrodillé y le rasqué las orejas:
Yo te extrañaría a ti, Nick murmuré. Cuando me volví a asomar por la ventana vi como Maggie sacaba una caja de madera de su carreta, se la entregaba a Sarah y le decía:
Toma, son plantas para tu jardín.
¿Mi jardín? Preguntó Sarah mientras se inclinaba a tocas las plantas. Sí. Lindas flores: geranios y caléndulas. ¡En donde quiera que estés siempre debes tener un jardín!
Sarah le sonrío, no sólo con la boca: también con los ojos. A lo lejos se amontonaban las nubes en el cielo.
Los hombres volvieron del campo y todos comimos bajo la sombra de un gran árbol. Antes de terminar, Matt propuso un brindis en honor a Sarah: ¡Nos alegra mucho que estés aquí! ¡Salud por Sarah, nuestra nueva amiga!
Cuando nuestros amigos se marcharon, Sarah me preguntó cómo llamaríamos a los pollos. Sonreí: ahora realmente me convencí de que jamás los comeríamos. Papá entró en la casa y le entregó a Sarah un ramo con las primeras rosas del verano.
(Adaptación de un fragmento de la novela Sarah, sencilla y alta, de Patricia Maclachlan. Editorial Noguer)
Y tú, ¿qué piensas?
¿Por qué Maggie le lleva a Sarah pollos y flores?
¿Qué otra situación expresa la bondad de los personajes de esta historia?
¿Crees que la bondad consiste solamente en dar regalos a los demás? ¿Por qué?
¿Cómo podemos retribuir la generosidad que tienen las personas con nosotros?
¿Qué es la bondad?
Todos los días tienes la posibilidad de ayudar a las personas, de prestarles un servicio, de tenderles una mano. Cuando aprovechamos todas las oportunidades que nos da la vida para ayudar, compartir y llevar alegría, estamos siendo bondadosos. Pero, ¡atención!, la bondad es, ante todo, acción. Acción que puede ser sencilla o difícil: saludar, estar contento, dar un abrazo a una persona triste o preocupada, evitar burlarse de los defectos de los demás, renunciar al racismo y a la discriminación, cuidar el salón de clase y los muebles de la casa. A veces las personas bondadosas son consideradas tontas, pero de la bondad a la tontería hay mucho trecho…
¡Mucho ojo!
Con lo que NO le gusta a la bondad
La maldad…
Obviamente la maldad se opone a la bondad. La maldad destruye a las personas y a las comunidades.
La hipocresía…
Los actos de bondad que se hacen para que otros hablen de lo bueno o buena que eres, no tienen sentido.
La exclusión o discriminación…
El bondadoso no excluye a nadie ni selecciona a las personas para obrar bien.
Benevolencia
Es cuando ves todo lo bueno que ofrece la vida. Lo bueno que tienen las personas, lo bueno que tiene tu familia, tu país. Es la disposición permanente de ayudar a quien lo necesite.
Dulzura
Es la capacidad de decir siempre palabras amables, acompañadas de una sonrisa sincera y un cálido abrazo…
Aun en los momentos más difíciles.
Afecto
Va de la mano con la dulzura. Muestras afecto cuando acompañas los actos de bondad, de verdadero cariño a la persona a la que ayudas.
Humanidad
Sólo puedes decir que eres bondadoso cuando diriges actos de bondad a todas las personas, sin importar su raza, color, religión, o forma de pensar.
La bondad se practica con la humanidad.
Caridad
Puedes ayudar a las personas porque “toca” o porque te lo mandan, pero si eres capas de hacerlo porque te nace de lo más profundo de tu ser, aunque te critiquen o aunque te quedes sin plata para las onces, por ejemplo, estás siendo caritativo. La caridad también es ser bondadoso con los pobres, con los débiles y con los necesitados.
Clemencia
Una persona bondadosa tiene la capacidad de perdonar aun las ofensas más grandes. Ojo, esto no significa que no te puedas enojar con quien se portó mal contigo, pero sí hay que desarrollar la capacidad de perdonar y olvidar, esto es ser clemente.
La bondad trabaja en dos vías
Cuando somos bondadosos, el mundo deja de ser un lugar solitario para mucha gente. Una sonrisa, unas cuantas palabras y demostrar interés genuino por los demás les puede componer el día…
¡Y a ti también!
Practicar la bondad es más fácil de lo que muchos creen. Simplemente tenemos que estar atentos cuando alguien o algo nos necesitan. A este tipo de conducta les llamamos sensibilidad, que es una atención profunda y despierta que va más allá de lo obvio y de las palabras.
Ser bondadoso con uno mismo
A veces somos bondadosos con nosotros mismos. Ante un error nos tratamos de tontos, de torpes, de brutos. Si perdemos una evaluación, hasta nos juzgamos de incapaces o de vagos. Aprenderemos a ser bondadosos con los demás siendo bondadosos con nosotros mismos, perdonando nuestras fallas y reconociendo todo lo bueno que tenemos.
¡Bobito no!
Mucho cuidado con confundir la bondad con ser el bobo de la clase o del colegio, el que le hace todo a todo el mundo. Esto es ser bondadoso y además fomenta el abuso y la vagancia. Tampoco es necesariamente bondadoso el que nunca protesta, el que deja que lo insulten o lo golpeen sin resistirse o sin denunciar a los agresores. En una comunidad educativa como la tuya, la bondad debe ser asunto de todos.
Todoterreno
Has notado que en las familias suele haber una persona a la que le toca hacer todo. Casi siempre es la mamá: hace la comida, sirve la mesa, recoge los platos, lava, ayuda con las tareas, etc… ah, y la mayoría de las veces nadie agradece ni reconoce su trabajo y esfuerzo ¿Crees que es justo? También la persona todo terreno puede ser el papá o uno de los hijos o hijas. Pilas, la bondad comienza por casa.
Un hogar para todos
En muchos países del mundo, entre ellos Colombia, existen organizaciones que se dedican a sensibilizar a la gente para ayudar a quienes más lo necesitan. Así, existen fundaciones que se comprometen a darles hogar, educación y amor a niños que, por distintas causas, han perdido a sus padres. Estas fundaciones internacionales funcionan gracias al trabajo de miles de de voluntarios que regalan sus conocimientos y su tiempo, y al dinero que gente común y corriente les hace llegar.
Estas organizaciones, como por ejemplo Aldeas Infantiles SOS, se encuentran en distintos países, devolviéndoles a muchos niños la posibilidad de tener una vida feliz y con futuro. Un poquito de tiempo, un
poco de dinero y mucha bondad, son los ingredientes necesarios para solidarizarse con los demás.
Si lo oyes… lo olvidas… si lo ves…lo recuerdas
Si lo haces… lo aprendes
¡Saca tu cuaderno!
Regalos porque sí
Escribe un mensaje sorpresa para un amigo o familiar a quien desees expresar tu afecto o agradecimiento, puede ser una invitación a cine, a jugar o a comer en tu casa. Cuándo el mensaje este listo, pásalo a un papel bonito y acompáñalo con un regalo elaborado por ti. Piensa en el carácter y los gustos de cada uno. Por ejemplo:
Si es alguien romántico, cópiale un poema.
Si es una persona a quien le encanta cocinar, regálale una receta sabrosa.
Si es alguien que ama el arte, grábale un casete con música preferida o hazle un collage.
Un gesto de bondad
Es maravilloso invitar a los amigos a dormir en nuestra casa; hacerlos sentir cómodos y acogidos como si fueran de nuestra familia. Escribe cómo te sientes cuando eres hospitalario con alguien: cuando compartes con él tu habitación, tu mesa, tus juegos.
¡Todos a jugar!
Mímica de buenazos
Las películas y los cuentos están llenos de personajes bondadosos. Juega con tus amigos a representar alguno de ellos. Divídanse en dos grupos. Un grupo elige un jugador del equipo contrario; en secreto le dice el nombre del personaje bondadoso que debe representar con mímica ante su propio equipo. Los compañeros deben identificar al personaje y decir su nombre. Si pierden, quien hizo la representación cumple una penitencia asignada por el otro equipo. El juego se repite por turnos hasta que todos los miembros de los dos grupos hayan hecho su representación.