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DON QUIJOTE (ENTRA MOLESTO Y DETIENE COMPLETAMENTE LA LECTURA)

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Academic year: 2021

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DON QUIJOTE DE LA MANCHA

LECTURA EN ATRIL.

ADAPTACIÓN: RAFAEL CERVANTES MEDINA

Don quijote: Ángel o Duy Sancho Panza: Gonzo Dulcinea: Sofía Lector 1: Brenda

Lector 2 Cinthia Lector 3: Cristina

LECTOR 1

(TENER CUIDADO EN LA ENTONACIÓN)

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Tenía en su casa un ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años, era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro; gran madrugador y amigo de la caza. Además de estar bastante loco. Este famoso hidalgo, era conocido como “Don Quijote de la mancha”…. Hoy, les vengo a platicar un poco sobre la vida de este personaje que si bien….

DON QUIJOTE (ENTRA MOLESTO Y DETIENE COMPLETAMENTE LA LECTURA)

¡No, no no! ¿Por qué sólo hacen una simple lectura de lo que se le ocurrió a don Miguel de Cervantes Saavedra? ¡Llevo 500 años sin poder contar mi historia! ¡Solo se lee lo que les conviene e interpretan lo que quieren!

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¡Joder tíos! ¡Por una sola ocasión permítanme recordarles mis hazañas, mis andanzas!; ¡mis amores! ¡¡Y cómo olvidar a mis fieles amigos Sancho panza y Roscinante….!!

Pero antes de continuar, tengo que llamar a mi fiel escudero: ¡Sancho,! ¡Ven aquí a mi lado! ¡Amigo de todas mis batallas e insuperables locuras! ¡Ven que tenemos que contar algunas andanzas que hemos vivido a lo largo de este camino!

SANCHO PANZA (ENTRA VIENDO A TODOS Y CON CIERTO DEJO DE TIMIDEZ) INICIA UN DIÁLOGO ENTRE ELLOS

LECTOR 2: (DA LA DESCRIPCIÓN DE SANCHO PANZA)

La tradición manda que todo caballero andante tenga un escudero, así que convence a "un labrador vecino suyo, hombre de bien, pero de muy poca sal en la mollera" para tal cometido. Sancho Panza, a diferencia de su señor, es un hombre realista y práctico que lo seguirá fielmente en un jumento, a pesar de que no entiende sus idealismos. Mientras Don Quijote se dedica a deshacer imaginarios entuertos en su camino; Sancho, sencillo y bonachón, tratará de disuadirle para que no se meta en complicaciones.

SANCHO: Aquí estoy mi señor. Dígame ¿por qué hay tanta gente viéndonos? DQ: Mi fiel amigo y escudero, ¿por qué ha de ser? Vienen a conocer nuestra historia, la historia contada por quienes vivieron y lucharon para que este mundo fuese mejor. Es decir tú y yo… “Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho”.

(3)

Sancho: Si, si mi señor. Aunque esas vivencias que vamos a contar, dejan mucho que desear, siempre el he dicho a usted que tiene un nivel de locura irremediable y que nos llego a meter en muchos problemas…

DQ: ¿Cómo te atreves a decir eso mi fiel amigo? ¿Acaso no te enseñe las bondades y virtudes de la vida? “Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro, si no hace más que otro. Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca.”

SANCHO: Pero mi señor ¿Cómo puedes decir que todo nos salió bien cuando su locura lo cegó y nos puso en peligro una gran cantidad de veces? Recordemos algunas de ellas y no cuento todo, para eso está el libro que bien pueden leer. Sólo haré referencia a las más importantes…

DQ. Para Sancho, Para. Recuerda que siempre te dije que era necesario que era necesario que hiciera cosas grandiosas, para que mi nombre quedara escrito en el libro de la fama por los siglos venideros…

Sancho: Mi señor, eso ya lo sabemos, no en balde se llego confundir en muchas cosas. Como por ejemplo cuando confundió la guerra del rey de las 3 arabias y en la cual escuchaba usted el relinchar de los caballos, el grito de los guerrero y como se simbraba el piso. Lo único que se vio en esa cañada fueron borregos y carneros que pastaban tranquilamente y que trataban de alimentarse para engorda y poder así ser servidos en un festín.

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¿Acaso no recuerda mi señor que en esa ocasión fue derrotado por los pastores que son sus resorteras le lanzaron piedras enormes las cuales lo dañaron? En verdad le digo Don Quijote, las locuras que usted ha creado, nos trajeron grandes problemas.

DQ: ¡¡Sancho, sancho, sancho… por dios!! ¡¡Todas esas batallas que hemos tenido, han sido épicas!! Una de las batallas que más he disfrutado es cuando enfrentamos a más de treinta gigantes con grandes manos. Grandes como ellos solos, con unas extremidades enormes y que giraban. En ese campo, era necesario que se fueran, que huyeran a otras tierras para que no provocaran desgracia y dolor a los habitantes de tan nobles tierras. Si bien fue una lucha a morir, ¡la victoria estaba cerca de nuestras manos. Cerca de un sueño, de una ilusión! Eso Sancho nada ni nadie lo cambia ni valora.

Recuerdo cuando le pedí a mi amigo Rocinante que me condujera a tales aberraciones. Con su velocidad, bien sabía que ganaríamos. Quería arrebatarles sus tierras, sus reinos si es que poseían algunos. Aquellos gigantes que movían sus aspas levantando el viento con gran furor…

Sancho: Señor, ¿Cuántas veces tengo que decirle que eran molinos? ¡Molinos de viento!

DQ: ¿Todavía sigues con tu miedo a esos gigantes? Ja… bien, te dije que te quedaras y que contemplaras como blandía mi espada contra esos gigantes. Y ahora nuevamente te lo digo: ¡has a un lado tu voluptuosa humanidad y déjame volver a pelear con ellos! (DQ trata de salirse de la lectura y trata de sacar la espada pero sancho no se lo permite)

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Sancho: Con todo respeto mi señor, lo que usted vio fueron simples molinos de viento.

DQ: ¡Son gigantes! Por mi señora Dulcinea que voy a destruirlos una vez más…

Sancho: Fueron molinos….

Sancho: ¡Qué más da mi señor! En muchas ocasiones fue derrotado. Pero falta platicar un poco sobre la parte de sus amores..

Lector 2: (DA LA DESCRIPCIÓN DE DULCINEA)

Siguiendo la costumbre de los caballeros andantes, Don Quijote dice que necesita tener una dama a quien encomendarse, y ella se convierte en el motor impulsor de todas sus venturas. Su nombre verdadero es Aldonza Lorenzo Dulcinea: Emperatriz de la Mancha

En su primera salida, nuestro caballero andante y su escudero Sancho Panza se encuentran con unos mercaderes y Don Quijote les exige que proclamen que Dulcinea, Emperatriz de la Mancha, es la dama más hermosa sobre la tierra. Los mercaderes se rehúsan a hacerlo sin haberla visto, a lo que Don Quijote responde:

DQ: "La importancia está en que sin verla lo habéis de creer, confesar, afirmar, jurar y defender; donde no, conmigo sois en batalla, gente descomunal y soberbia".

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DQ: "Dios sabe si hay Dulcinea o no en el mundo, o si es fantástica o no es fantástica; y estas no son de las cosas cuya averiguación se ha de llevar hasta el cabo. Ni yo engendré ni parí a mi señora, puesto que la contemplo como conviene que sea una dama que contenga en sí las partes que puedan hacerla famosa en todas las del mundo, como son hermosa sin tacha, grave sin soberbia, amorosa con honestidad, agradecida por cortés, cortés por bien criada, y, finalmente, alta por linaje, a causa que sobre la buena sangre resplandece y campea la hermosura con más grados de perfección que en las hermosas humildemente nacidas".

DULCINEA: (VOZ MELOSA Y ACARAMELADA)

¡Por supuesto que existo! Vivo en la mente de este señor mío que me provocó muchos conflictos, muchas burlas y muchos sinsabores. Recuerdo el día que lo conocí, fue en el mesón mientras atendía a los comensales y después de esto, mi vida cambió. Me mostró sus ideales, su fé y su determinación.

Sus sueños de caballero y de contar con algo que lo motivara. Se ofreció a servirme y escribió uno de los poemas más bellos que han existido en la faz de la tierra.

Mi señor, ¿podrías compartir con todos la carta que escribiste? ¿Esa pieza arquitectónica de tan dulce gramática y poderosa sintaxis?

DQ: Por supuesto amor mío.

Soberana y alta señora: El herido de punta de ausencia, y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene. Si tu fermosura me desprecia, si tu valor no es en mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, maguer que yo sea asaz de sufrido,

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mal podré sostenerme en esta cuita, que además de ser fuerte es muy duradera. Mi buen escudero Sancho te dará entera relación, ¡oh bella ingrata, amada enemiga mía!, del modo que por tu causa quedo. Si gustares de socorrerme, tuyo soy; y si no, haz lo que te viniere en gusto, que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo. Suyo hasta la muerte,

El caballero de la triste figura

DULCINEA: ¿Acaso no es hermoso? Cualquier dama debe de sentirse halagada por recibir una carta de amor como esa. Pero también recuerdo cuando lo tuve en entre mis brazos en su lecho de muerte. De cómo fue que Andolza se convirtió en Dulcinea y cómo fue que así, Don Quijote alcanzó uno de sus sueños.

LEEN LECTORES 1, 2 Y 3:

Con fé lo imposible soñar

al mal combatir sin temor

triunfar sobre el miedo invencible

en pié soportar el dolor

Amar la pureza sin par

buscar la verdad del error

vivir con los brazos abiertos

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Es mi ideal

la estrella alcanzar

no importa cuán lejos

se pueda encontrar

luchar por el bien

sin dudar ni temer

y dispuesto al infierno llegar si lo dicta el deber

Y yo sé

que si logro ser fiel

a mi sueño ideal

estará mi alma en paz al llegar

de mi vida el final

Será este mundo mejor

si hubo quien despreciando el dolor

Combatió hasta el último aliento

Con fé lo imposible soñar

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DUY: (Con voz de reflexión)

Los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobre todo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que esté.

Vivamos como estos éstos personajes, alcanzado un sueño y convirtiéndolo en objetivo, antes de que la muerte nos llegue a cada uno de nosotros.

Referencias

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