POBREZA: CONCEPTO Y FORMAS DE MEDICIÓN
Introducción
Del punto de vista social, el tema de la pobreza es relevante en Uruguay, como
en toda América Latina, lo que amerita estudios desde diversas perspectivas.
En 1980 el índice de pobreza en América Latina era de 40,5% y el de indigencia
el 18,6%; en los 90 los valores aumentaron al 48.3% y 22,5%. Entre 1990 y
2002 se inicia un proceso de reducción, no continuo, a un ritmo promedio del
0.26 puntos porcentuales para la indigencia y del 0.36 puntos porcentuales para
la pobreza. Ente 2002 y 2008 esa velocidad aumentó a 1,08 y 1.83 puntos
porcentuales respectivamente. En 2010 se alcanzan las cifras de 32.1 % de
pobreza y 12.9% de indigencia.
1En Uruguay el cálculo oficial de la pobreza lo realiza el Instituto Nacional de
Estadística (INE) mediante el método del ingreso. Las fuentes de información
utilizadas son la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos 2005-2006
(ENGIH2005-2006) y las Encuestas Continuas de Hogares (ECH) realizadas
anualmente.
Con la información de la ENGIH se calcula la canasta básica alimentaria y no
alimentaria y las líneas de pobreza e indigencia las que son actualizadas mes a
mes con el Índice de Precios al consumo (IPC); la ECH proporciona información
de ingresos de personas y hogares. Para determinar si un hogar es pobre o no se
compara su ingreso con la línea de pobreza. El documento más actualizado sobre
este tema publicado por el INE es “Estimación de la pobreza por el método del
ingreso, 2014” publicado en marzo de 2015.
2Sin embargo, las diferentes dimensiones de la pobreza no pueden cuantificarse a
través de un único indicador, como lo señala el Informe 2008 de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio
3, donde se enfatiza el carácter multidimensional de la
pobreza:
“En conjunto, los resultados alcanzados a la fecha resaltan, una vez
más, la naturaleza multifacética de la pobreza, la interacción de sus diversas
causas y manifestaciones, y la amplia gama y el carácter de mutuo
fortalecimiento de las medidas que deben ser tomadas. Los pobres no solamente
son los que reciben menores ingresos sino los más privados de salud, educación
y de otros aspectos del bienestar humano. Las madres pobres tienen más
probabilidad de morir en el parto; los hijos de familias pobres tienen mayor
probabilidad de malnutrición y son por tanto más susceptibles de morir
precozmente por enfermedades infantiles; los niños y niñas pobres reciben
menos educación y algunos ni siquiera se educan; las inequidades de género son
más pronunciadas entre la población pobre, excluida de los reconocidos
beneficios y oportunidades del desarrollo. Estas características, por su parte,
perpetúan la pobreza de ingresos. Para la población pobre, más que para el
resto, es probable que sus ingresos se vean perjudicados por conflictos,
desastres naturales y vaivenes económicos, como también por las recientes alzas
de precios de los alimentos y los efectos cada vez más visibles del calentamiento
global.”
1 “La década de América Latina y el Caribe, una oportunidad real” Luis Alberto Moreno Edición BID, julio 2011. Cap. II Las mejoras sociales, luces y sombras
2.http://www.ine.gub.uy/c/document_library/get_file?uuid=59860b0a-49b8-417c-b970-a5e2de780b6e&groupId=10181
Definiciones de pobreza
Para analizar la pobreza y para su medición se requiere contar con indicadores
cuantificables. Al ser la pobreza un fenómeno multidimensional, su medición no
resulta sencilla, la definición de pobreza que se adopte debe estar relacionada
con el tipo de política que se desee implementar. Si se quiere atacar el problema
de desnutrición entre los pobres, por ejemplo, lo más indicado es utilizar
indicadores nutricionales. En cambio, estos indicadores serán menos apropiados
que el ingreso cuando se quiere identificar a aquellos con una menor capacidad
de realizar consumo.
Es así que la identificación de los pobres puede hacerse por varios métodos
conceptualmente distintos entre sí y el grupo de personas seleccionadas como
pobres puede cambiar considerablemente, de acuerdo al criterio utilizado en su
identificación. La teoría no permite elegir un método por sobre los demás, ya que
todos tienen defectos y virtudes; más bien, es la práctica quien ha resuelto la
elección de un método, de acuerdo al contexto en el que se aplica. En países
menos desarrollados tiende a preferirse el método de costo de necesidades
básicas o el método de necesidades básicas insatisfechas.
“La pobreza constituye una situación difícil de aprehender y contextualizar como
objeto de estudio. Su esencia histórica y el dinamismo que la caracteriza obligan
al estadístico y al analista social, así como al planificador y ejecutor de políticas
sociales, a una permanente revisión de conceptos. De hecho, la definición de
pobreza en un estudio particular debe recoger las especificidades del análisis,
dependiendo de los objetivos que se persigan (comparación internacional,
análisis social, focalización de políticas).
En la concepción más tradicional, la
pobreza se define por la insuficiencia de recursos para acceder a un
grupo de necesidades básicas, las cuales se establecen a partir de
convencionalismos sociales
.”
4“La noción de pobreza expresa situaciones de carencia de recursos económicos o
de condiciones de vida que la sociedad considera básicos de acuerdo con normas
sociales de referencia que reflejan derechos sociales mínimos y objetivos
públicos.
En términos monetarios, la pobreza indica la carencia de
ingresos suficientes respecto de un umbral de ingreso absoluto, o línea
de pobreza, que corresponde al costo de una canasta de consumo básico
.
Asociada a la línea de pobreza, la línea de indigencia establece el umbral de
ingresos en el cual estos son apenas suficientes para satisfacer los
requerimientos nutricionales básicos de una familia.”
5“Pobreza es, ante todo, un síndrome situacional en el que se asocian el
infraconsumo, la desnutrición, precarias condiciones de habitabilidad, bajos
niveles educacionales, malas condiciones sanitarias, una inserción ya sea
inestable, ya sea en estratos primitivos del aparato productivo, un cuadro
actitudinal de desaliento, poca participación en los mecanismos de integración
social, y quizá, la adscripción a una escala particular de valores, diferenciada en
alguna medida de la del resto de la sociedad.”
6“La pobreza relativa es otra medida de bienestar económico expresada en
términos de ingresos, consumo o bienestar. Si utilizamos el enfoque de ingresos
4 “Evolución de la pobreza estructural en la década 1984-1994. El Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI)” – OPP-FAS-INE
relativos, se considera que una persona es pobre cuando carece de cierto nivel
de ingresos derivado de los ingresos medios o medianos de una determinada
sociedad. Esta línea de pobreza se utiliza actualmente de manera generalizada
en la investigación internacional sobre la pobreza. (PNUD 2000).”
7“La segunda dimensión de la definición y medición de la pobreza, es la pobreza
de capacidades, que se centra en actores diferentes de los ingresos, el consumo
y el bienestar (Sen, 1987, 1992 y 1999) y recientemente, hecha operativa por el
PNUD (2000, 2000a) ha facilitado enormemente el proceso de definir a los
pobres y los no pobres con una visión que va más allá de los ingresos y de la
capacidad de consumo. Más allá de las explicaciones del bienestar económico, la
idea de la pobreza de capacidades analiza a aquellos factores que impiden a los
individuos disfrutar de suficiente bienestar humano. Las capacidades de las
personas pueden asumir múltiples dimensiones, como la educación, la salud y
otros, y produce un mayor impacto en el bienestar, incluyendo la generación de
ingresos necesarios para aumentar el consumo de bienes y servicios.”
8“La última dimensión de la definición y medición de la pobreza es la exclusión
social.(…) Un individuo con ingresos adecuados y una capacidad adecuada para
producir cierto funcionamiento puede que aún sea pobre si, por ejemplo, se ve
excluido de las principales actividades económicas, políticas, cívicas y culturales
que se encuentran inscritas en la noción misma de bienestar humano”.
9Métodos de cálculo de pobreza
Los indicadores de calidad de vida son los que se encuentran vinculados al nivel
y/o a la forma en que se satisfacen determinadas necesidades de una familia,
hogar, ciudad, región, país, etc.
Pueden ser de tres tipos:
1. UNIDIMENSIONALES: referidos exclusivamente a un tipo de necesidad o a una
única variable. Por ejemplo: indicadores referidos exclusivamente a la educación,
a la salud o a la vivienda.
2. MULTIDIMENSIONALES: indicadores referidos al grado de satisfacción de un
conjunto combinado de necesidades. Ejemplo: indicadores de pobreza, de
necesidades básicas y de desarrollo humano.
3. FORMA EN QUE SE DISTRIBUYE EL INGRESO ENTRE LOS HABITANTES DE UNA
PAÍS: este tipo de indicadores reviste importancia en la medida que nos permite
visualizar las diferencias entre los distintos grupos de población de un mismo
país o región.
•
Método del ingreso: En términos monetarios, la pobreza indica la carencia de
ingresos suficientes respecto de un umbral de ingreso absoluto, o línea de
pobreza, que corresponde al costo de una canasta de consumo básico. La
línea de indigencia establece el umbral de ingresos que cubren apenas los
requerimientos nutricionales básicos de una familia. Su cálculo está a cargo
del INE, a través de la Encuesta Continua de Hogares y se ha monitoreado la
indigencia según la Línea de Indigencia y la pobreza según la Línea de
Pobreza a lo largo de varias décadas.
•
Método de NBI’s Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) o Índice de
Carencias Críticas. La pobreza también puede definirse sobre la base de
7 Volver a pensar la pobreza: Definición y mediciones. Udaya Wagle. Ver http://www.oei.es/salactsi/wagle.pdf
necesidades consideradas relativamente fundamentales, enfoque que se
origina en una visión de los derechos humanos y la justicia social. Las
necesidades básicas comprenden una canasta mínima de consumo individual
o familiar (alimentos, vivienda, vestimenta, artículos del hogar), el acceso a
los servicios básicos (salud y educación, agua potable, recolección de basura,
alcantarillado, energía y transporte público), o ambos componentes. En este
caso la pobreza y su magnitud dependen del número y las características de
las necesidades básicas consideradas.
•
Método integrado (Katzman) que cruza Ingreso y NBI’s. ” Según la clásica
definición de R. Kaztman, la pobreza puede analizarse desde una matriz de
doble entrada o bidimensional, en la cual por un lado se establecen los
indicadores de ingreso de los hogares y por otro se consideran las
Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) o el Índice de Carencias Críticas. Así,
pueden observarse aquellos grupos cuyos ingresos están por debajo de la
Línea de Pobreza (método del ingreso) y a su vez, aquellos con algunas o
todas de las NBI presentes en el hogar
.
NBS
NBI
Hogares por encima de
la línea de pobreza
Hogares en condiciones
de integración social
Pobreza inercial
Hogares por debajo de
la línea de pobreza
Pobreza Reciente
Pobreza Crónica
Esta matriz permite distinguir cuatro categorías de pobreza:
1) pobreza crónica, el ingreso es insuficiente y está por debajo de la LP y al
mismo tiempo al menos una de las NBI está presente; representa las
situaciones de pobreza más claras e integrales
2) pobreza inercial, los hogares declaran ingresos por encima de la LP pero
manifiestan carencias en materia de NBI; dichos hogares presentan la
configuración opuesta a los de pobreza reciente: sus ingresos son suficientes,
pero una o más de las carencias consideradas críticas persisten
3) pobreza reciente, los hogares cuentan con ingresos por debajo de la LP
pero no revelan carencias críticas o no presentan NBI; estos hogares poseen
viviendas decorosas, estándares sanitarios adecuados, acceso a servicios de
educación básicos y potencial capacidad de subsistencia (dada su relación
entre adultos educados y dependientes), sin embargo presentan situaciones
de insuficiencia de ingresos.
4) hogares en condiciones de integración social, en los que el ingreso está por
encima de la LP y no presentan ninguna de las NBI; son hogares que no
presentan carencias críticas considerando el Índice de Necesidades Básicas, y
cuyo nivel de ingreso satisface los requisitos de consumo mínimo.”
Según el documento EL APORTE DE KATZMAN: LA HETEROGENEIDAD DE LA
POBREZA
10,
“Las ventajas y limitaciones de la medición de la pobreza por
medio de necesidades básicas y por medio de ingresos llevaron a Ruben
Katzman a plantearse la posibilidad de combinar la fortaleza y utilidad de
ambas medidas y neutralizar o minimizar sus riesgos”.
La línea de pobreza,
aunque posee se concentra en un simple indicador que efectivamente es el
mecanismo más importante de acceso a bienes y servicios, es muy sensible a
variaciones en el contexto económico inmediato. El índice de necesidades
básicas, si bien permite medir carencias críticas en forma directa, es
multidimensional y puede desagregarse, es de baja sensibilidad, posee una
naturaleza inercial, y se modifica por razones muy diversas (que no siempre
indican éxito de programas sociales o mejoras sustantivas e integrales del
bienestar de la población pobre). Además, al no medir directamente ingresos,
no le permite captar una dimensión sustantiva de la pobreza.
Esta combinación propuesta por Katzman permite: minimizar los riesgos de
inclusión
y
exclusión
de
hogares,
incrementar
la
confiabilidad
y
representatividad temporal de las medidas de pobreza y mejorar la capacidad
de las medidas de identificar la heterogeneidad de las situaciones de pobreza.
Esta tipología permite, en primer lugar, discriminar la evolución de la pobreza
de acuerdo a tipos antes que a niveles, lo que facilita inferencias relativas a las
fuentes de mejora o deterioro en el comportamiento de los indicadores.
Además, al permitir diferenciar entre tipos de pobreza, incrementa la
información necesaria para la formulación de políticas de combate a la
pobreza.
Nueva metodología de medición de NBI’s
11A partir de la información relevada por los censos de población, vivienda y
hogares realizados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2011, se
inició el proceso de construcción de nueva metodología para la medición de las
Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI).
Durante los últimos 3 meses de 2012 se llevaron a cabo instancias de
discusión conceptual y metodológica con la participación de técnicos,
investigadores y especialistas provenientes de diversas instituciones, así como
de expertos en el tema, a título personal. La discusión intentó superar algunos
de los cuestionamientos al método de las NBIs relativos a la arbitrariedad en
la definición de las dimensiones e indicadores, al criterio de agregación de
dimensiones y al hecho de no dar cuenta de la relevancia de cada deprivación.
Las necesidades básicas consideradas son seis y se vinculan al acceso a:
vivienda decorosa, abastecimiento de agua potable, servicio sanitario, energía
eléctrica, artefactos básicos de confort y educación.
Vivienda decorosa
Un hogar particular tendrá una necesidad básica insatisfecha en vivienda si
presenta una carencia crítica en al menos uno de los siguientes indicadores:
Materialidad: un hogar particular tiene una carencia crítica en la materialidad
de la vivienda si en la misma los materiales predominantes en techos o
paredes son de desecho, o en el piso predomina la tierra sin piso ni
contrapiso.
Espacio habitable: en un hogar particular existe hacinamiento si la cantidad de
personas del hogar con relación a la cantidad total de habitaciones de la
vivienda, excluyendo al baño y la cocina, es mayor estricto que dos
.
Espacio apropiado para cocinar: tendrá carencias críticas en este indicador
todo hogar particular que no disponga de un lugar apropiado para cocinar con
pileta y canilla, sea el mismo privado o compartido con otros hogares.
11 Atlas sociodemográfico y de la desigualdad del Uruguay, Fascículo 1, Las necesidades básicas insatisfechas.
Abastecimiento de agua potable
Un hogar particular tendrá una necesidad básica insatisfecha con relación al
abastecimiento de agua potable si esta no llega por cañería dentro de la
vivienda o si, en caso de que lo haga, el origen no sea red general ni pozo
surgente protegido.
Servicio higiénico
Un hogar particular tendrá necesidades básicas insatisfechas en saneamiento
si cumple al menos una de las siguientes condiciones: a) no accede a baño; b)
accediendo, su uso no es exclusivo del hogar o; c) la evacuación del servicio
sanitario no es a red general, fosa séptica o pozo negro.
Energía eléctrica
Se considera que un hogar particular tiene una necesidad básica insatisfecha si
no accede a energía eléctrica en la vivienda donde habita.
Artefactos básicos de confort
Un hogar particular tendrá una necesidad básica insatisfecha en el acceso a
artefactos básicos de confort si no cuenta con: a) ninguna fuente de energía
para calefaccionar ambientes o, b) refrigerador o freezer o, c) calefón,
termofón, caldereta, o calentador instantáneo de agua.
Educación
Se considera que un hogar particular tiene una necesidad básica insatisfecha si
al menos uno de sus integrantes es niño, niña o adolescente (entre 4 y 17
años) (cumplidos al 30 de abril de 2010) y no asiste a ningún centro
educativo, siempre que no haya finalizado la educación secundaria superior.
Las dimensiones, indicadores y umbrales considerados se han ido modificando
a lo largo de los años, dado el carácter histórico de lo que es considerado una
necesidad básica insatisfecha y la disponibilidad de información para su
construcción.
Hay cuatro indicadores incluidos en las definiciones adoptadas para la
definición de NBIs a partir de los Censos 1985 y 1996 que también están
presentes en la definición a partir de los Censos 2011: materialidad de la
vivienda, espacio habitable, servicio sanitario y abastecimiento de agua
potable.
En la propuesta metodológica actual, se han modificado los umbrales para
identificar situaciones críticas, no hay correspondencia entre dimensión e
indicador y se presentan indicadores parciales, donde la existencia de
carencias críticas en uno o todos implica como máximo la presencia de una
NBI en la dimensión que se esté considerando. Este hecho también determina
que las mediciones de NBI realizadas para los censos anteriores no sean
estrictamente comparables con las actuales.
críticas, con una carencia crítica, con dos carencias críticas, y con tres o más
carencias críticas.
En la metodología a utilizar para el cálculo en base a los Censos 2011 se
clasificará a las personas y hogares particulares de acuerdo a la cantidad de
NBI que acumulen, con un criterio similar al segundo índice propuesto en la
metodología utilizada con el Censo 1996. En otras palabras se pasa de un
variable dicotómica (1985) a una ordinal cuyos valores permiten determinar
la intensidad de privación crítica en términos del número de necesidades
básicas particulares que se encuentran insatisfechas”.
12Cálculo de pobreza multidimensional
Algunos trabajos sobre el tema específico
o
El Documento de Trabajo del Departamento de Trabajo Social de la
Facultad de Ciencias Sociales de UDELAR “EL INDICE DE NECESIDADES
BASICAS INSATISFECHAS CRITICA DE LA DEFINICION OFICIAL Y
PROPUESTA DE UNA METODOLOGIA ALTERNATIVA” de marzo de 2000,
plantea críticas a la definición oficial del índice y propone una definición
alternativa. Esto conduce a que
“La magnitud de la pobreza en el país
urbano difiere sensiblemente según apliquemos la definición oficial del
índice o la propuesta en este documento. De un 7.3% de hogares con
necesidades básicas insatisfechas en 1997 pasamos a un 36.7% en el
mismo año. Aún si consideramos pobres exclusivamente a aquellos
hogares que con la nueva definición presentan dos o más necesidades
básicas, éstos representan el 19.7% del total de hogares urbanos, esto es
más del doble de los que presentan al menos una NBI utilizando la
definición oficial.”
Entre las críticas planteadas se cuenta lo que refiere a: características de la
vivienda (se incluye exclusivamente a las viviendas precarias), disponer de
abastecimiento de agua compartido con otros hogares y a menos de 100 metros
de la misma, nivel de educación (se propone subir el nivel obligatorio de
enseñanza al ciclo básico, ya que la primaria está universalizada), la omisión de
la asistencia médica y al indicador de capacidad de subsistencia.
Con las modificaciones introducidas en las definiciones de esos componentes, se
puede explicar el aumento en la magnitud de la pobreza calculada para 1997
.
o
En las NOTAS TÉCNICAS DEL INFORME SOBRE DESARROLLO HUMANO
2010 de Naciones Unidas, se plantea un Índice de Pobreza
Multidimensional que identifica privaciones individuales en materia de
salud, educación y nivel de vida. Usando micro datos de encuestas de
hogares, clasifica a cada persona de un hogar como pobre o no,
dependiendo de la cantidad de privaciones a que está sometida su familia.
Luego los datos se agregan en la medición nacional de pobreza. El Índice
de Pobreza Multidimensional se basa en tres componentes: Salud,
Educación y Nivel de vida, cada uno de los cuales se mide a través de al
menos 2 indicadores. En el caso de Salud, se utilizan la Nutrición y la
Mortalidad infantil; para la Educación, los Años de educación y los Niños
matriculados y para Nivel de vida, el Combustible para cocinar,
12
Saneamiento, Agua, Electricidad, Piso y Bienes para cocinar. Con estos
indicadores se determinan dos indicadores de pobreza: la intensidad y la
tasa de incidencia. La intensidad de la pobreza refleja la proporción de los
indicadores de los componentes ponderados, donde, en promedio los
pobres están sujetos a privaciones. La tasa de incidencia es la proporción
de la población multidimensionalmente pobre.
o
El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social de
México (CONEVAL), en un comunicado de prensa de diciembre de 2009
difundió la metodología para la medición multidimensional de la pobreza
en México,
“la cual será utilizada para realizar la medición oficial en el
país”
la cual “
adopta un enfoque de derechos sociales e incorpora los
indicadores de rezago educativo, acceso a los servicios de salud, acceso a
la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en
la vivienda, acceso a la alimentación, el ingreso corriente per cápita y el
grado de cohesión social…”
De acuerdo con esta metodología, una persona se considera en situación de
pobreza multidimensional cuando sus ingresos son insuficientes para adquirir
los bienes y los servicios que requiere para satisfacer sus necesidades y
presenta carencia en al menos uno de los seis indicadores: rezago educativo,
acceso a los servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y
espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda, acceso a la
alimentación. Se construyen además indicadores de profundidad de la
privación social (número de carencias sociales) y de intensidad de la pobreza
multidimensional (producto de la proporción de la población en el grupo de
referencia y la proporción promedio del total de carencias que presenta el
mismo grupo); indicadores de contexto territorial (grado de cohesión social):
coeficiente de Gini, razón del ingreso entre la población pobre
multidimensional extrema y la población no pobre multidimensional y no
vulnerable, grado de polarización social, índice de percepción de redes
sociales.
o
El denominado ÍNDICE DE OPORTUNIDADES HUMANAS (IOH) es una
medición del Banco Mundial inspirada en la función de bienestar social
propuesta por Sen (1976), que sostiene la necesidad de garantizar el
acceso a las oportunidades básicas (meta de universalidad) y de distribuir
de modo creciente las oportunidades básicas disponibles entre los grupos
más desfavorecidos. Este índice se lanzó en 2008 para los países de
América Latina y el Caribe, la región más desigual del mundo; se calcula
por país e indica cuánto influyen las circunstancias personales (como el
lugar de nacimiento, la riqueza familiar, la raza o el género) en la
probabilidad de que un niño acceda a ciertos servicios como la educación
primaria, el agua potable o la conexión eléctrica. La nueva edición del IOH
incluye comparaciones con los países desarrollados, entre ellos España,
Estados Unidos y Francia. El máximo puntaje posible del IOH es 100 y en
la medición de 2010, Uruguay alcanzó 92 puntos, (el segundo de la región,
después de Chile con 95 puntos), siendo la media regional 77 puntos.
13o
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística, (DANE) de
Colombia, cuantifica la pobreza en Colombia a partir de los ingresos
monetarios de los hogares (pobreza monetaria) y calculando el Índice de
Pobreza Multidimensional (IPM) que evalúa 5 dimensiones donde los
hogares colombianos podrían estar en privación. Ambas medidas son
complementarias y no excluyentes, son mediciones desde ópticas
diferentes del mismo fenómeno. Para el cálculo de la pobreza monetaria se
definió una nueva metodología, pero se publicarán por al menos dos años,
las series de pobreza monetaria utilizando ambas metodologías.
o
El IPM es un índice desarrollado por Alkire y Foster (2007, 2011a)
14de la
Universidad de Oxford que fue adaptado para Colombia, incluyendo cinco
dimensiones: condiciones educativas del hogar; condiciones de la niñez y
la juventud; salud; trabajo y servicios públicos y condiciones de la
vivienda. Estas cinco dimensiones son evaluadas a través de 15
indicadores obtenidos a través de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida;
aquellos hogares que tengan privación en por lo menos el 33% son
considerados pobres.
Los indicadores utilizados para cada dimensión son los siguientes:
Condiciones educativas: logro educativo y analfabetismo
Logro educativo: una persona se considera privada si pertenece a un hogar
donde la educación promedio de las personas mayores de 15 años es
menor a 9 años de educación
Analfabetismo: una persona se considera privada si pertenece a un hogar
en el que hay al menos una persona de 15 años y más que no sabe leer y
escribir
Condiciones de la niñez y juventud: asistencia escolar, rezago escolar,
acceso a servicios para el cuidado de la primera infancia, trabajo infantil
Asistencia escolar: una persona se considera privada si pertenece a un
hogar que tiene al menos un niño entre 6 y 16 años que no asiste a una
institución educativa.
Rezago escolar: una persona se considera privada si pertenece a un hogar
que tiene al menos hay un niño entre 7 y 17 años con rezago escolar
(número de años aprobados inferior a la norma nacional).
Acceso a servicios para el cuidado de la primera infancia: na persona se
considera privada si pertenece a un hogar que tiene al menos un niño de 0
a 5 años sin acceso a todos los servicios de cuidado integral (salud,
nutrición y cuidado).
Trabajo infantil: Una persona se considera privada si pertenece a un hogar
que tiene al menos un niño entre 12 y 17 años trabajando.
Trabajo: desempleo de larga duración, empleo formal
Desempleo de larga duración: una persona se considera privada si
pertenece a un hogar que tiene al menos una persona de la Población
Económicamente Activa (PEA) desempleada por más de 12 meses.
Empleo formal: una persona se considera privada si pertenece a un hogar
que tiene al menos un ocupado que no tiene afiliación a pensiones o se
encuentra en desempleo.
Salud: aseguramiento en salud, servicio de salud dada una necesidad
Aseguramiento en salud: Una persona se considera privada si pertenece a
un hogar que tiene al menos una persona mayor de 5 años que no se
encuentre asegurada en salud.
Servicio de salud dada una necesidad: Una persona se considera privada si
pertenece a un hogar que tiene al menos una persona que en los últimos
30 días tuvieron una enfermedad, accidente, problema odontológico o
algún otro problema de salud que no haya implicado hospitalización y que
para tratar este problema de salud no acudieron a un médico general,
especialista, odontólogo, terapista o institución de salud.
Servicios públicos y condiciones de la vivienda: acceso a servicios públicos
y condiciones de la vivienda, eliminación de excretas, pisos, paredes
exteriores, hacinamiento crítico
Acceso a
Servicios públicos y condiciones de la vivienda
Acceso a fuente de agua mejorada: Una persona se considera privada si
pertenece a un hogar que no cuenta con servicio de acueducto. Y en el
caso de los hogares rurales el agua la obtienen de pozo sin bomba, agua
lluvia, río, manantial, carro tanque, aguatero u otra fuente.
Eliminación de excretas: Una persona se considera privada si pertenece a
un hogar que no cuenta con servicio público de alcantarillado. Y en el caso
de los hogares rurales cuentan con inodoro sin conexión, bajamar o no
tienen servicio sanitario.
Pisos: Una persona se considera privada si pertenece a un hogar cuya
vivienda cuenta con pisos de tierra.
o
Existe otra medición, conocida como “Medición ampliada del bienestar”,
desarrollada por el Levy Economics Institute
15, que parte de la idea de que
los ingresos (laborales o no) son la medida estándar del bienestar, ya que
indican la capacidad de compra de los hogares, es decir, son una buena
aproximación al consumo de los hogares. Sin embargo el consumo de los
hogares supera a los gastos en bienes y servicios porque el trabajo
doméstico y de cuidados no remunerado que se realiza dentro del hogar,
aumenta las posibilidades de consumo de los integrantes del mismo, al
incluirse el valor de estos servicios en el cálculo del ingreso monetario.
Aplicaciones para Uruguay
Medición de Pobreza Multidimensional, (Aplicación de la metodología del Consejo
Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social de México- CONEVAL-
para el caso uruguayo, MIDES abril 2012)
Se calculan Indicadores asociados a las dimensiones de Bienestar y Derechos
Sociales; para Bienestar se consideran las Líneas de Pobreza e Indigencia y para
Derechos sociales, carencias en educación, en acceso a servicios de salud, en
acceso a seguridad social, en la calidad y espacios de la vivienda, en acceso a
servicios básicos de la vivienda y en el acceso a alimentación.
Carencia en educación, se elaboran umbrales de no satisfacción del derecho
teniendo en cuenta la normativa vigente y la edad de las personas.
Carencia en acceso a servicios de salud, se considera que las personas no
satisfacen la dimensión cuando no tienen derecho vigente de atención de salud
en al menos un prestador de servicios de salud.
Carencia en acceso a seguridad social, se consideran no cubiertos por la
seguridad social quienes no aporten a la caja, no perciban pensiones ni
jubilaciones, no sean beneficiarios de AFAM ni miembros del hogar con FONASA.
Carencia en calidad y espacio de la vivienda, se consideran para establecer el
umbral los materiales de la vivienda y la relación entre la cantidad de personas
que integran el hogar y las habitaciones destinadas a dormir.
Carencia en el acceso a servicios en la vivienda, se considera para el umbral, la
evacuación el servicio sanitario, el acceso al agua y a la electricidad y la energía
utilizada para cocinar.
Carencia en el acceso a la alimentación: no se cuenta con información disponible
para la medición de este indicador
Según este documento, los resultados de la estimación de la pobreza
Las conclusiones resumidas en cuanto a cambios en los niveles de carencias son
las siguientes:
Educación, hay problemas metodológicos en la incorporación de los cambios
normativos al indicador, a pesar de lo cual, al probar distintas mediciones, el
indicador no varía significativamente.
Salud, se da un aumento en la cobertura de los derechos de salud, donde juega
un importante papel la reforma en este tema, verificándose una importante
redistribución entre los prestadores de salud, principalmente desde MSP a
I.A.M.C
Seguridad social, el acceso a la seguridad social mejoró principalmente por el
aumento de los inactivos con derechos de salud a través de la adscripción a la
seguridad social de otra persona; aumenta también el porcentaje de ocupados
cubiertos por la seguridad social
Calidad y espacios de la vivienda, se da una disminución en el porcentaje de
personas en situación de hacinamiento, mientras que los materiales de
construcción de la vivienda se mantienen relativamente constantes
Acceso a servicios en la vivienda, se constatan mejoras en la llegada del agua a
la vivienda y en la forma de evacuación de excretas de la vivienda
Existen otros enfoques multidimensionales de pobreza, con perspectiva de
género, como el presentado en el Cuaderno Nº 4 del Sistema de Información de
Género,
“Contribuciones para comprender y medir la pobreza desde la
perspectiva de género
”,
Inmujeres, MIDES, noviembre de 2012. Este enfoque
intenta superar la visión monetaria para la comprensión y medición de la pobreza
y dejar claro que ésta no afecta por igual a mujeres y varones.
5
4
3
2
1
B
I
E
N
E
S
T
A
R
CARENCIAS DERECHOS SOCIALES
Vulnerables por carencias sociales
2006 = 36,7%
2011 = 37,4%
Población no
pobre y no
vulnerable
2006 = 30,7%
2011 = 48,9%
Vulnerables por ingresos 2006 = 5,1% 2011 = 2,8% Pobres extemos 2006 = 0,9%
2011 = 0,1%
Pobres moderados 2006 = 27,5% 2011 = 10,9%
Línea de pobreza
En este documento se parte las limitaciones de la conceptualización y medición
de la pobreza centrada en la medición de los ingresos promedio de los hogares,
como forma de determinar la insuficiencia en la adquisición de bienes y servicios
para alcanzar ciertos niveles de bienestar, ya que no permite advertir las
diferencias en la generación y distribución de ingresos en los hogares, ni las
asimetrías de poder de género. Se plantean como alternativas enfoques
multidimensionales que permitan captar la “privación social”, entendida como el
acceso a bienes públicos (educación, salud, vivienda), la autoestima, el poder y
el respeto.
En este sentido se define
“la falta de autonomía como determinante de la
pobreza”
16desde la perspectiva de género como el
“grado de libertad que las
mujeres poseen para actuar de acuerdo a su criterio personal”.
Para la CEPAL el
concepto de autonomía refiere a la “
capacidad integral de las mujeres de generar
y controlar recursos propios, tener control sobre el propio cuerpo y el acceso a la
plena participación en la toma de decisiones que afectan tanto su vida individual
como colectiva”
, definiendo tres dimensiones de autonomía: económica, física y
en la toma de decisiones.
En lo que refiere a autonomía económica, hay tres factores que determinan el
acceso limitado de las mujeres al mercado laboral: los ingresos monetarios
propios (clave para la autonomía de la mujer), el nivel educativo (se registra
abandono diferencial del sistema educativo en detrimento de la mujer) y la
trayectoria laboral (con interrupciones vinculadas a las responsabilidades en el
ámbito familiar).
La autonomía física se expresa en dos dimensiones: los derechos reproductivos
de las mujeres y la violencia de género; CEPAL utiliza cuatro indicadores para
evidenciar el nivel de autonomía física: muertes de mujeres ocasionadas por sus
parejas o ex parejas íntimas, maternidad en adolescentes, demanda insatisfecha
de planificación familiar y mortalidad materna.
Los factores que limitan la toma de decisiones de las mujeres se originan en el
mandato de la división sexual del trabajo y determinan una integración
inadecuada de la mujer.
Un enfoque alternativo es el aplicado por el Observatorio de Género y Pobreza de
México, denominado “Pobreza de tiempo”
17, que da cuenta de la especificidad de
la pobreza femenina, por una forma de pobreza de tiempo cualitativamente
distinta a la de los varones. Se conceptualiza la pobreza de tiempo en relación al
tiempo que las personas disponen para asignar al trabajo remunerado y a las
actividades personales.
En Uruguay se hizo un primer ejercicio de aproximación a la pobreza de tiempo
con los datos del módulo Uso del Tiempo aplicado en la ECH 2007, con las
especificaciones del modelo mexicano adaptadas al mercado laboral uruguayo.
16 Cuaderno Nº 4 del Sistema de Información de Género, “Contribuciones para comprender y medir la pobreza desde la perspectiva de género”, Inmujeres, MIDES, noviembre de 2012
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