• No se han encontrado resultados

Deserciòn Estudiantil 2006

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Deserciòn Estudiantil 2006"

Copied!
20
0
0

Texto completo

(1)

BOLETÍN INFORMATIVO#7 | diciembre | 2006

durante los últimos cuatro años hemos visto un incremento signi-ficativo en el porcentaje de los estudiantes que habiendo presentado las pruebas de es-tado ingresan a la educación superior. Dicho porcentaje pasó del 45% en 2001-2002 al 67% en 2005-2006. Este incremento ha tenido un impacto importante en la cobertura de la educación superior, pero infortunadamen-te se ha visto afectado por las altas tasas de deserción.

La deserción estudiantil conlleva al-tos cosal-tos sociales y económicos que afectan a las familias, los estudiantes, las institucio-nes y el Estado. El impacto del fenómeno en la eficiencia y financiación de la educa-ción superior no es desconocido, hasta tal punto que, durante años, muchas insti-tuciones han asumido y aceptado en los primeros semestres una deserción progra-mada. Adicionalmente, tiene una incidencia directa en la cobertura, aspecto en el cual se vienen sumando esfuerzos para lograr una tasa del 50% en el año 2019, de tal forma que la mitad de los jóvenes entre los 18 y 23 años se encuentren en un programa de educación superior; hoy sólo uno de cada cuatro tiene esta posibilidad. Para lograr este propósito es indispensable alcanzar también en 2019 la meta planteada en deserción: 25%.

Los objetivos propuestos sólo se po-drán conseguir mediante un trabajo conjunto entre instituciones, Gobierno, sector pro-ductivo y sociedad en general. Se han dado ya avances significativos al identificar cau-sas y factores que conducen al estudiante a abandonar sus estudios. Las investigaciones realizadas hasta el momento han mostrado que los orígenes de la deserción son tan di-versos como complejos y cambiantes; así mismo que en la medida en que se hace visi-ble este fenómeno, cobra la importancia que merece en la agenda de las instituciones y de la política educativa

prioridad

en la agenda

Deserción

estudiantil:

7

Las instituciones

buscan saLidas

(10

diagnóstico de La

deserción estudiantiL

en coLombia

(3

amÉrica Latina Piensa

La deserción

(14

imPacto deL crÉdito

access en La

(2)

debatenacionalsobrelaeducación

El país construye colectivamente el Plan Nacional Decenal de Educación 2006-2015. De manera participativa, a través de una “Consulta en Línea”, se definió una agenda sobre la cual se planteará, entre enero y mayo de 2007, un gran debate nacional.

Como punto de partida para la dis-cusión, se propusieron diez ejes temáticos: “Educación para la paz, la convivencia y la ciudadanía”; “Cobertura con calidad y equidad”; “Multiplicación de la atención y educación a la primera infancia”; “Educación para la autonomía en un entorno de cre-ciente interdependencia”; “Renovación pedagógica para mejorar el aprendizaje”; “Educación con apoyo en los medios masivos de comunicación y para la apropiación críti-ca de sus mensajes”; “Más y mejor inversión en educación”; “Potenciación de la gestión y de transparencia del sistema educativo”; “Educación para la competitividad y amplia-ción de los horizontes educativos a todos los contextos sociales”, y “Ciencia y tecnología articuladas al sistema educativo”.

Los temas se ampliaron y complemen-taron a través de la “Consulta en Línea”, en la que participan instituciones de educación básica, media y superior; entidades territo-riales gubernamentales; organizaciones no gubernamentales; organismos internacio-nales; medios de comunicación; gremios; asociaciones y agremiaciones de maestros; fundaciones; centros de investigación y de consultoría en educación; cajas de com-pensación familiar; partidos políticos, movimientos ciudadanos, organizaciones religiosas y asociaciones de padres de fami-lia. La información sobre la consulta está disponible en www.plandecenal.edu.co.

cien ceres, unarealidad

El programa Centros Regionales de Educación Superior, Ceres, se inició en 2003 como una estrategia de la Revolución Educativa, encaminada a desconcentrar la oferta educativa y ampliar la cobertura, a través de programas de educación superior pertinentes, acordes con la vocación produc-tiva de la zona de influencia y con un alto componente de virtualidad.

Desde 2003 hasta la fecha se han crea-do 100 Ceres en tocrea-do el país. De ellos 70 se encuentran en funcionamiento, 11 en proce-so de adecuación y 19 en vía de legalización. Los 100 Ceres cubren 30 departamentos y benefician a 10.127 estudiantes a través de la oferta de 318 programas académicos: 37 técnicos profesionales, 109 tecnológicos, 171 profesionales universitarios y dos progra-mas de postgrado.

Los Ceres se conciben como una alianza en la que participan los gobiernos nacional, departamental y local, la sociedad civil, el sector productivo y la academia, con el objetivo común de generar oportu-nidades de acceso a la educación superior a comunidades alejadas geográficamente, en particular habitantes de las áreas rurales, o en situaciones difíciles dentro de las gran-des ciudagran-des.

Forodelalengua

Con el objetivo de incentivar la forma-ción e investigaforma-ción de la Lengua Castellana, en el 2007 se llevará a cabo el Foro de la Lengua, un evento al que asistirán confe-rencistas nacionales e internacionales para abordar las competencias comunicativas y la enseñanza de la lengua desde diferentes puntos de vista.

Como antesala, se realizarán cuatro fo-ros regionales y una convocatoria nacional, a través de la cual se seleccionarán las mejores experiencias de todo el país en este tema.

En el marco del evento, el Ministerio de Educación Nacional realizará el Concurso de Relato Corto, “Una frase, un cuento”, como un homenaje al escritor colombiano Gabriel García Márquez. Editorial Planeta publicará las obras ganadoras. La convoca-toria fue abierta el pasado 15 de diciembre y se cierra el próximo 16 de marzo, los resul-tados se harán públicos el 24 de abril y el 24 de mayo de 2007 tendrá lugar el evento de lanzamiento de la publicación.

competencias matemáticas 2006

El Ministerio de Educación Nacional realizó entre el 22 y el 24 de noviembre de 2006 el Foro de Educación Superior en Competencias Matemáticas, en el que par-ticiparon expertos del los cinco continentes y al que asistieron 1.848 personas. Las dis-cusiones giraron en torno a cuatro ejes temáticos: “Competencias Matemáticas Generales en Educación Superior a lo Largo de la Vida”, “Estándares y Evaluación en Competencias Matemáticas en la Educación Superior”, “Competencias Matemáticas en Áreas Específicas del Conocimiento” e “Investigación en Matemáticas y Competencias Matemáticas”.

Además, se presentaron 33 expe-riencias significativas en al formación de competencias matemáticas, seleccionadas a través de una convocatoria nacional. De esta manera, los asistente tuvieron la oportuni-dad de conocer el trabajo que 21 instituciones de educación superior del país vienen reali-zando, y se hizo evidente que los matemáticos colombianos se ingenian la manera de ense-ñar este campo, desde involucrar a los niños en el universo de los expertos, hasta enseñar la geometría a través del arte.

Bre

ve

s

Director

Javier Botero Álvarez

Coordinación editorial Olga Marín

Colaboración especial Carolina Guzmán; Jorge Franco; Alexandra Hernández, icetex; Alejandro Rey; Catalina Piedrahita; Fabio Sánchez Torres y Haider Jaime Rueda, Centro de Estudios para el Desarrollo, cede, Universidad de los Andes; equipo de la campaña radiofónica

Reconectados, producida por la Universidad Nacional de Colombia y emitida por la Red de Radios Universitarias.

Diseño gráfico

Grupo Creativo las Visiones

Andrés Conrado Montoya Sebastián Cruz

Ilustraciones

Grupo Creativo las Visiones

Producción e impresión Imprenta Nacional de Colombia

issn 1794-2446

Teléfono

(1) 222 2800 extensión 1409 MEN, Avenida El Dorado, CAN Bogotá dc, Colombia

Circulación nacional Educación Superior llega a todas las

instituciones de educación superior

del país a través de las oficinas de

Rectoría. Reciba esta publicación

impresa o en versión electrónica.

Suscríbase o consúltela en:

>www.mineducacion.gov.co /educacion_superior

>www.colombiaaprende /educacionsuperior

Correspondencia:

[email protected]

(3)

3

El Ministerio de Educación Nacio-nal estima la deserción bruta, tanto anual como por cohorte, a partir de variables poblacionales (matriculados, graduados, estu-diantes nuevos en primer curso) que reportan las instituciones al Sistema Nacional de In-formación de la Educación Superior, Snies. Sin embargo, el seguimiento a cada estudian-te, mediante una observación permanente durante el tiempo en que esté matriculado, permitirá detectar aquéllos que tienen una mayor probabilidad de suspender temporal o definitivamente la matrícula, tomar medi-das preventivas y mantener una información más precisa sobre este fenómeno.

Por esta razón, el Ministerio abrió una convocatoria para diseñar una herra-mienta y una metodología de seguimiento, que fue adjudicada el Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico, cede, de la Universidad de los Andes. En el desarrollo de este proyecto participaron 70 instituciones de educación superior, el Icfes y el icetex.

Para ello, se definió como desertor a un estudiante que, en el momento en que se observa, ha abandonado durante dos o más periodos consecutivos la institución o no re-gistra graduación. Igualmente, se tuvieron en cuenta dos tipos de deserción: académica, asociada a bajo rendimiento, y no académica, relacionada con factores socioeconómicos e individuales; cada una fue analizada y tra-tada de manera diferente.

Asimismo, para identificar los fac-tores o determinantes de la deserción estudiantil de la educación superior en Colombia, el cede incluyó, entre otras, va-riables de carácter individual (género, edad y estado laboral), familiar (ingreso econó-mico del hogar, vivienda propia, número de hermanos, nivel educativo de la madre), en-torno socioeconómico (tasa de desempleo departamental), institucional (carácter de la institución, tipo de programa, apoyos financieros y académicos) y académico (re-sultado en la Prueba de Estado del Icfes y tasa de repitencia).

Las 70 instituciones de educación su-perior contribuyeron a construir una base de datos para el periodo comprendido entre 1998 y 2005. En ésta se consignó informa-ción de cada individuo que se matriculó en el periodo enunciado y cursó algún programa de educación superior. Adicionalmente, se integró información socioeconómica, toma-da de los formularios para la presentación de las Pruebas de Estado y de los créditos solicitados y otorgados por el icetex. Se tuvieron en cuenta, también, características de las instituciones de educación superior, suministradas por el Snies, al igual que

variables económicas del entorno de las instituciones.

Toda esta información permitió hacer seguimiento a cerca de 800.000 estudian-tes, metodología que ayudó a construir el perfil de cada uno, de acuerdo con variables como ingreso familiar, rendimiento acadé-mico, vivienda y escolaridad de los padres. Respecto a los ingresos del núcleo fami-liar de los estudiantes que presentaron las Pruebas de Estado y que ingresaron a la edu-cación superior entre los años 1998 y 2005, se observó que el 87.1% del total registraron ingresos de su núcleo familiar entre uno y siete salarios mínimos en 1998, cifra que au-mentó a 91.9% en el 2002 y a 95% en el 2005. Dentro de este grupo, el mayor incremento lo registraron aquellos estudiantes con in-gresos familiares entre uno y dos salarios mínimos: en 1998 participaron con el 19.0% del total, en 2002 representaban el 33.2% y para 2005, el 36.5%.

Con relación a la composición de los estudiantes que ingresaron a la educación superior y su rendimiento académico fue medido por los resultados de las Pruebas

de Estado, se observó que para la cohorte del primer semestre de 1998, el 47.8% de los estudiantes registraron un puntaje alto, el 23.8% un puntaje medio y el 28.4% un punta-je bajo, mientras que la cohorte que ingresó en el primer semestre de 2006 muestra una mayor participación de estudiantes con pun-taje bajo (43.2%), seguido de estudiantes con puntaje medio (37.2%) y alto (19.6%). Este cambio de la composición es consistente con la ampliación de cobertura que expe-rimenta el país a partir de 2002, la cual ha permitido que población de distintas regio-nes y niveles socioeconómicos sea atendida por el sistema de educación superior, cam-bio que exige una mayor articulación de la educación superior con la educación media y un mayor esfuerzo por parte de las institu-ciones de educación superior en actividades propedéuticas, en tanto los niveles de cali-dad de la educación básica y media siguen mejorando.

La deserción en cifras

El seguimiento que realizó el cede a las 70 instituciones permitió estimar, en

Continúa en la página 4

Un seguimiento individualizado a cerca de 800.000 estudiantes

de 70 instituciones de educación superior, en el periodo

comprendido entre 1998 y 2005, permitió construir perfiles de

los estudiantes que desertan, identificar factores determinantes

del fenómeno y proponer una metodología para hacer

seguimiento y buscar soluciones oportunas. La matrícula de las

instituciones observadas reporta el 50.3% del total en 2006.

DIAGNóSTICO DE lA

DeserCIón

(4)

4

el caso de las universidades, una deserción por cohortes del 48.2% para el periodo 1998 - 2004, cinco puntos porcentuales por enci-ma de los cálculos que se vienen haciendo a partir de la información del Snies. La dife-rencia se debe a que un análisis soportado en el sistema en su conjunto involucra la mo-vilidad o transferencia de estudiantes entre instituciones, lo cual no ocurre si se realiza un seguimiento a la deserción institucional. El Instituto para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, Iesalc, ha utiliza-do para estimar la deserción de los países de la región el indicador de eficiencia de titula-ción, el cual mide de un total de estudiantes que iniciaron en un periodo de tiempo de-terminado, cuántos se gradúan en el tiempo estimado de duración de un programa. Para el grupo de instituciones del estudio, del to-tal de estudiantes que iniciaron su programa académico en 1998 y el primer semestre de 1999, el 30% se graduó en el tiempo previsto, es decir que hubo una eficiencia de titulación del 30% de la duración del programa.

En cuanto al comportamiento de la deserción a lo largo de la duración del pro-grama, se encontró que la mayor tasa de deserción fue de 23,5%, correspondiente al paso entre el primero y el segundo semes-tre, lo cual equivale a que, aproximadamente, uno de cada cuatro estudiantes abandonó sus estudios al iniciar el primer año de su programa académico. Al finalizar el cuar-to semestre, la tasa de deserción acumulada fue de 39%, es decir, del 100% de los estudian-tes que iniciaron, sólo el 61% continuaba sus estudios en el quinto semestre.

En cuanto a los factores académicos, los resultados muestran que las Pruebas de Estado son una buena herramienta para pre-decir la deserción: a mayor puntaje, menor probabilidad de deserción.

1 La tasa de deserción a la que hará referencia a lo largo de este artículo corresponde a la registrada a octavo semestre para los programas universitarios.

Los resultados del análisis sobre el sector de origen de las instituciones de educa-ción superior indican leves diferencias entre privadas y oficiales. En efecto, la tasa de de-serción de las instituciones privadas (48.7%) es superior en 0.42 puntos porcentuales a la tasa de deserción de las instituciones públi-cas (48.3%). Si se analizan estas últimas con mayor detalle, se encuentra una diferencia importante entre la tasa de deserción de las instituciones públicas de orden nacional, la cual es de 37.8%, respecto a la deserción de las instituciones públicas de orden departa-mental y municipal, que registran unas tasas de 54.9% y 54.3%, respectivamente.

La tasa de deserción también muestra diferencias entre los programas académicos que cursan: los programas agrupados en el área de Ciencias de la Salud reportan los porcentajes más bajos, con una tasa de de-serción de 35.3%, seguida de las áreas de Agronomía, Veterinaria y afines (37.5%) y de Matemáticas y Ciencias Naturales (39.2%). Las áreas que registran los índices más altos de deserción son Ingeniería, Arquitectura y Urbanismo (con una tasa de 49.9%), se-guida de Economía, Administración y

Viene de la página 3

Gráfica 1.

Permanencia según puntaje Icfes de los estudiantes

Los estudiantes con puntaje ICFES bajo presentan una mayor tasa de deserción a lo largo de diez semestres. Por ejemplo, en el semestre 10, abandonaron sus estudios el 66% de los estu-diantes con puntajes más bajos, frente a un 43% de los estuestu-diantes con puntajes más altos.

Contaduría (47.1%). Otras áreas, como Ciencias de la Educación (41.4%), Ciencias Sociales, Derecho y Ciencias Políticas (40.9%) y Bellas Artes reportan tasa de de-serción intermedias (40.4%). De lo anterior se puede inferir que programas con proce-sos de selección riguroproce-sos, que conllevan altos promedios en las pruebas del Icfes, presentan bajas tasas de deserción, como se observa en la Gráfica 2.

Para el análisis de la deserción, es importante poder aislar el efecto que los diferentes factores tienen sobre el fenó-meno, por ejemplo, se puede examinar el impacto de la aprobación académica en cada semestre sobre la decisión de desertar. La literatura acerca de la deserción indica de forma reiterativa que los factores acadé-micos son un determinante de importancia. En Colombia no es diferente, a mejores pun-tajes en las Pruebas de Estado, menor es la deserción. Adicionalmente, los estudiantes que desertan son en su mayoría individuos que no obtuvieron aprobaciones acumula-das altas, como se observa en la Gráfica 3.

El estudio revela, como se mencio-nó anteriormente, que el mayor número

Los programas del área de ciencias de la salud presentan menores tasas de deser-ción (35.3%) mientras los programas agrupados en el área de ingeniería, arquitectura y urbanismo son los que registran tasas más altas a lo largo del tiempo (49.9%).

La gráfica muestra los desertores clasificados por aprobación acumulada y por perio-do de deserción. El 45% de los desertores totales sólo cursó un semestre y aprobó menos del 80% de las materias (por ejemplo, 4 materias aprobadas de 5 tomadas).

Gráfica 2.

Permanencia por área de conocimiento

Gráfica 3

(5)

5

de estudiantes desertan en los primeros

se-mestres de los programas. El seguimiento que se realizó muestra que entre 1998 y 2004 el 80% del total de desertores sólo cursaron tres períodos académicos, de los cuales el 45% estudió un solo semestre (Gráfico 3).

Igualmente, es importante resaltar que el 14% de los estudiantes que desertaron en primer semestre se retiraron habiendo apro-bado el total de las materias cursadas. En general, la deserción se encuentra concen-trada en los primeros semestres, a medida que avanza la carrera, el perfil de los de-sertores cambia, los dede-sertores con menor rendimiento académico salen al principio de los programas.

Al contrastar la deserción de los es-tudiantes con el ingreso de la familia del estudiante cuando presentó las Pruebas de Estado del Icfes, se encontró, tal como se esperaba, que ésta disminuye a medi-da que el ingreso familiar aumenta. Si se hace seguimiento a la deserción de los es-tudiantes con puntaje alto de las Pruebas de Estado diferenciándolos por nivel de in-gresos, se encuentra que la tasa de deserción de aquellos con ingresos más altos (más de 15 salarios mínimos) es menor sólo en ocho puntos porcentuales a la de los estudiantes de ingresos más bajos (uno y dos salarios mínimos). Si se compara este último gru-po con los estudiantes de mas altos ingresos y puntaje medio, los resultados muestran que la tasa de deserción es menor en seis puntos porcentuales en los estudiantes de mas bajos ingresos y con puntaje alto del Icfes. Esto indica que el factor académico puede tener un mayor impacto que el fac-tor económico.

Impacto de programas de apoyo

Los programas de apoyo a los estu-diantes también fueron incluidos dentro del análisis realizado. En muchas institu-ciones de educación superior es frecuente encontrar apoyos financieros, académicos, psicológicos y de otra naturaleza para con-trarrestar la deserción estudiantil.

Sobre el impacto de los apoyos finan-cieros en la permanencia de los estudiantes, este se muestra menos eficiente en los pri-meros periodos de los programas, ya que una proporción de los estudiantes que lo recibe desertan, y tiene una incidencia signi-ficativa a partir del quinto semestre o mitad del programa académico.

Por su parte, los resultados del estu-dio indican que el apoyo académico es más efectivo durante los primeros semestres y que un apoyo financiero produce mayor im-pacto en los estudiantes de cuarto semestre en adelante. Estos y otros resultados del es-tudio deben tenerse en cuenta en el diseño y fortalecimiento de estrategias de apoyo a los estudiantes

Estrategias de

apoyo

Fincanciero

Una tipificación del apoyo financiero que las instituciones de educación superior reali-zan, muestra que este se concentra en:

Becas y descuentos en el valor de la matrícula por méritos académicos, depor-tivos, artísticos.

Descuentos en el valor de la matrícula por convenios interinstitucionales o co-operación extranjera.

Descuentos de las matrículas por acuerdos sindicales o con los empleados.

Estímulos económicos por participación en actividades curriculares.

Financiación directa del valor de la matrícula.

Gestión ante instituciones bancarias para la financiación del valor de la matrícula.

académico

Tutorías: Consisten en un acompañamiento, generalmente individualizado, que se ofrece al estudiante para contribuir al desarrollo y mejoramiento de su po-tencial académico, sus competencias y la construcción de un plan de vida. Comprende orientación y asesoría haciendo uso de medios educativos y recur-sos de aprendizaje. lo realiza un docente u otro estudiante (“tutor par”).

Monitorías: Son asesorías o complementos académicos para aclarar, afirmar o ampliar aspectos relacionados con la enseñanza-aprendizaje. El monitor ac-túa como asistente del docente, y, por lo tanto, participa en el desarrollo de los contenidos académicos.

Refuerzos: Son todas aquellas actividades académicas que tienen como pro-pósito fortalecer y reforzar el aprendizaje, las habilidades y competencias. No son obligatorias y pueden ser tomadas en instituciones diferentes a la institución de educación superior donde se cursa el programa académico.

Nivelatorios: Son aquellos cursos que tienen por objeto que los estudiantes que reprobaron una materia o crédito académico puedan aprobarla y queden así nivelados para el semestre siguiente y que los estudiantes que deseen puedan adelantar materias y/o créditos académicos de semestres subsiguientes. Expre-siones equivalentes son los denominados remediales o cursos de vacaciones. En todo caso, nivelatorios, remediales, de vacaciones, son cursos que responden al Artículo 122 de la ley 30 de 1992, donde se les denomina cursos especia-les. El nombre varía según la institución de educación superior.

(6)

6

El Sistema de Prevención y Análisis de la Deserción en las Instituciones de Educación Superior, Spadies, constituye un esfuerzo que el Ministerio de Educación Nacional y las instituciones de educación superior vienen desarrollando para dar respuesta a la deserción estudiantil. El Spadies es una herramienta informática de seguimiento de la deserción estudian-til en educación superior, la cual permite identificar y ponderar variables asociadas al fenómeno, calcular el riesgo de deserción de cada estudiante y facilitar la elección, seguimiento y evaluación de impacto de es-trategias orientadas a disminuirlo.

Esta herramienta informática, que se viene instalando en las instituciones de edu-cación superior, está diseñada para permitir un seguimiento a cada estudiante, conside-rando sus características socioeconómicas y académicas, así como las principales variables relacionadas con la deserción. La herramien-ta calcula el riesgo de deserción del estudiante en cada semestre de estudio, dado que este es cambiante, dinámico en el tiempo, y lo clasifi-ca en uno de cinco grupos de riesgo, siendo el Grupo 1 el de estudiantes con menores posibi-lidades de abandonar sus estudios y el Grupo 5 el de mayor peligro de hacerlo. Dependiendo del riesgo y de los factores más relevantes, la herramienta conduce a pronosticar el impac-to o los resultados que tendría aplicar uno u otro programa de apoyo de acuerdo con la si-tuación particular del estudiante. Por el tipo de diagnóstico que ofrece, el Spadies facilita la toma de decisiones efectivas y el uso eficien-te de recursos.

De otra parte, la herramienta permite cuantificar de manera muy acertada la mag-nitud de la deserción, tanto nacional como por diferentes criterios, tales como el origen de la institución (deserción en instituciones de educación públicas y privadas), el carácter ins-titucional (deserción en instituciones técnicas profesionales, instituciones tecnológicas, ins-tituciones universitarias y universidades), las regiones (por departamentos) y otras variables como género y área de conocimiento.

Una metodología flexible

El Spadies está integrado al Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, Snies, y lo alimentan las institu-ciones de educación superior, el Icfes y el icetex. La información que recoge es procesada teniendo en cuenta una metodo-logía estadística conocida como “Modelos de Duración”, la cual ha sido validada in-ternacionalmente para el seguimiento y medición de la deserción estudiantil. Esta

metodología permite observar la duración de un fenómeno hasta la ocurrencia de un evento que lo interrumpe, en este caso, la permanencia de un estudiante en educación superior hasta su deserción o graduación. Asimismo, el marco conceptual que soporta el diseño de la herramienta se conoce como enfoque de “Historia de Vida”, que, de forma consistente con la metodología estadísti-ca, permite hacer seguimiento a diferentes factores (institucionales, académicos, per-sonales, financieros) relacionados con el fenómeno bajo observación (la deserción), considerando cómo cambia en el tiempo el efecto de cada factor generador de riesgo (Cuadro 1). Adicionalmente, la herramien-ta es flexible y en un futuro, dependiendo de la disponibilidad de información, puede in-volucrar otras variables. (Cuadro 2).

Para efectos de medición del fenóme-no, el concepto sobre deserción inmerso en el Spadies obedece a una perspectiva insti-tucional: Se considera estudiante desertor todo aquel que abandona la institución de educación superior durante dos periodos

Las instituciones de

educación superior cuentan

con una herramienta

informática común que

permitirá una visión general

de la deserción en Colombia.

Durante 2007 se instalará

en al menos 120 de las 276

instituciones existentes.

seguIr y

ACOMPAñAR

A CADA

estuDIante

consecutivos. Esta forma de medir la de-serción tiene como propósito disponer de una cuantificación sectorial del fenómeno, que facilite, además, referentes a las insti-tuciones. Por lo tanto, no es excluyente de metodologías que diseñan las instituciones de acuerdo con sus necesidades y caracte-rísticas particulares, asociadas a contextos específicos, caracterización de sus estudian-tes o estatutos y reglamentos. Sin embargo, se espera que el Spadies pueda incorporar estas formas de medición y responder, así, a necesidades y características específicas de las instituciones de educación superior.

El Spadies se consolidará en la medida en que las instituciones y la comunidad edu-cativa lo conozcan, hagan uso de las salidas de información que ofrece y retroalimenten sus desarrollos.

D

et

er

M

In

a

n

te

s D

e

la

D

es

er

C

n

individuales Género, Edad

académicos Tasa de Repitencia, Puntaje Icfes (Pruebas de Estado)

institucionales Carácter ies, Apoyo Financiero, icetex, apoyo

académico y áreas del conocimiento.

núcleo familiar Nivel educativo de la madre

entorno

socioeconómico Tasa de Desempleo Departamental

interacción Universidad*log (tiempo), Educación Madre *icetex

tiempo Log (tiempo)

D

et

er

M

In

a

n

te

s D

e

la

D

es

er

C

n

individuales Género, Edad, estado civil, Hijos, eventualidades

académicos Tasa de Repitencia, Puntaje Icfes (Pruebas de Estado)

institucionales Carácter ies, Apoyo Financiero, icetex, apoyo

académico y áreas del conocimiento.

núcleo familiar Nivel educativo de la madre, Ingreso del hogar

entorno

socioeconómico Tasa de Desempleo Departamental, Desempleo en el hogar

interacción Universidad*log (tiempo), Educación Madre *icetex

tiempo Log (tiempo)

cuadro 1

Variables que incorpora y procesa actualmente el Spadies

cuadro 2

(7)

7

El proyecto acces es una iniciativa del Gobierno Nacional cofinanciada con recursos de crédito externo, prove-nientes del Banco Mundial. Tiene un valor total de usd $287 millones, de los cua-les el crédito aporta usd $200 millones. El proyecto consta de tres componentes: fortalecimiento institucional, formación doctoral y crédito educativo para lograr equidad en el acceso a la educación supe-rior. Este último está relacionado con el otorgamiento de crédito para financiación de la matrícula, y ha entrado ya a su cuarto año de ejecución; a la fecha, por esta línea se han legalizado 79.408 créditos.

Con el fin de conocer los impactos del crédito acces, la Universidad Nacional de Colombia, por solicitud del Icetex, llevó a cabo un estudio que tuvo en cuenta tres dimensiones: institucional (recogió infor-mación de las instituciones de educación superior que inciden sobre la permanencia y el desempeño de los estudiantes), socioeco-nómica (analizó las condiciones familiares y económicas de los estudiantes) e individual (investigó sobre las condiciones propias de cada estudiante, las circunstancias inheren-tes a su permanencia y desempeño).

El estudio midió la variable “contar con crédito educativo” en tres grupos de po-blación: estudiantes con crédito educativo (entre 2003 y 2004), estudiantes que solici-taron crédito pero no fueron beneficiados y estudiantes no usuarios ni solicitantes de crédito educativo (grupo control). Los es-tudiantes que conformaron el tercer grupo se seleccionaron de las mismas universida-des de la muestra, y se buscó que tuvieran características comunes a los estudiantes beneficiarios del primer grupo: que estu-diaran en la misma institución y programa, pertenecieran al mismo género y rango de edad, hubieran ingresado a la institución en el mismo semestre y hubieran obtenido puntajes similares en el examen de Icfes; asimismo, que tuvieran índices similares de capital cultural, económico y social.

Las estadísticas han mostrado que el 79% de estudiantes solicitan el crédito para los tres primeros semestres, mientras que el 17.1% para los semestres cuarto al séptimo, y tan sólo el 3.9% para semestres superio-res. Particularmente, el estudio permitió identificar que de 100 estudiantes de edu-cación superior que tienen crédito acces, deserta el 11.1%, mientras que los que no tie-nen crédito, abandonan sus estudios en un 35.7%; es decir que sin crédito la probabili-dad de desertar es tres veces mayor. Esto equivale a que, gracias a este crédito, 17.421 estudiantes no abandonaran sus estudios. Por consiguiente, el proyecto acces ha

per-IMPACTO DEl

CréDIto

aCCes

EN lA

DeserCIón

Entre 2003 y agosto de 2006, el icetex había legalizado 149.517 préstamos

educativos para educación superior, de estos, 79.408 correspondían al crédito

acces, proyecto creado para apoyar estudiantes con dificultades económicas.

mitido que exista una mejor distribución, en términos de equidad social, en el acce-so, la permanencia y la composición de la matrícula total, al facilitar que más jóvenes de escasos recursos ingresen al sistema me-diante la financiación de la matrícula, y a la vez, ha ampliado las probabilidades de que se mantengan estudiando. (Gráfica 1).

El estudio de la Universidad Nacional señala que la deserción, tanto de beneficia-rios como de no beneficiabeneficia-rios, es menor en las instituciones universitarias y en las uni-versidades. La deserción en los estudiantes beneficiarios del crédito acces varía entre 4.7% en las universidades y 12.3% en las ins-tituciones técnicas profesionales, mientras que en los no beneficiarios esta variación se encuentra entre 19.9% en las instituciones

Gráfica 1

Impacto del crédito acces en la deserción estudiantil

8,4%

18,8%

6,7% 42,0%

36,4%

51,5%

19,9%

12,2%

0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0%

I. Univ ersita

rias

I. Tec nicas

Prof.

Unive rsidad

es

Beneficiarios No. Beneficiarios

Gráfica 2

Beneficiarios de crédito acces por estrato socioeconómico

El 93,8% de los créditos acces ha sido otor-gado a estudiantes de estratos 1, 2 y 3

El crédito acces disminuye en un 25% la probabilidad de deserción

universitarias y 30.7% en las instituciones técnicas profesionales.

El 94% de los créditos han beneficiado a jóvenes de estratos 1, 2 y 3. Se otorgaron sub-sidios de matrícula a 28.540 estudiantes por valor de $40.130 millones. Cerca del 97% de los estudiantes considera que el crédito ha sido importante para permanecer en la institución, por cuanto les da tranquilidad para afrontar los desafíos futuros en sus estudios.

El 86% de estudiantes beneficiarios considera muy importante el crédito para haber mejorado el rendimiento académico. En comparación con los demás grupos, los beneficiarios del crédito tienen mejores ex-pectativas sobre su desempeño futuro, tanto con los gastos de la carrera como con su exi-gencia académica. (Gráfica 4).

Continúa en la página 8

I. Tec

nológ

(8)

8

Gráfica 4

Beneficiarios de crédito acces y matrícula total por área del conocimiento

objetivos

del

estudio

Determinar si el crédito acces contribuye a evitar

la deserción en la educación superior.

Identificar si acces tiene incidencia en el desempeño académico de los

beneficiarios del crédito en comparación con los no beneficiarios. Establecer si acces ha contribuido en el sistema de educación

superior a mejorar la cobertura con equidad.

Identificar los factores asociados y las causas percibidas que inciden en el proceso de deserción y desempeño académico. Contar con una metodología de seguimiento y

evaluación del impacto del crédito educativo.

aportes

del

crédito educativo

El crédito educativo contribuye a superar las barreras existentes para el acceso a la educación superior.

Líneas especiales de crédito, como acces, buscan superar las inequidades y las principales barreras que imponen

las imperfecciones de los mercados de crédito.

Existen al menos dos formas en las cuales los créditos educativos pueden contribuir al objetivo de mejorar el capital humano de una sociedad y de mejorar la equidad en los sistemas de educación superior: mejora las po-sibilidades de acceder a la educación superior de los estudiantes de ingresos bajos y medios, y genera cambios positivos en la conducta de los estudiantes, derivando beneficios en términos de permanencia en el sistema de educación superior y del mejoramiento del desempeño académico de los estudiantes beneficiarios

1.

2.

3.

4.

5.

Gráfica 3

Resultados encuesta a beneficiarios del crédito acces

Institucional Socio-económica Individual

Procesos académicos educativa previa Trayectoria

y capital cultural Motivaciones Políticas

institucionales Capital económico Orientación profesional

Aspectos docentes Capital social y condiciones

familiares Estado de salud Eventos de vida Adaptación a la vida universitaria

Variables

Viene de la página 7

Valoración de los beneficiarios sobre diferentes condiciones de crédito

0 15 30 45 60 75 90

¿El monto que prestan para el sostenimiento es suficiente? ¿Los trámites administrativos son ágiles?

¿Los criterios de selección de los beneficiarios son claros? ¿Los plazos para pagar el crédito son adecuados? ¿Los requisitos para acceder al crédito son fáciles de cumplir?

¿La gestión que hace la institución de educación superior en el proceso de crédito es buena? ¿El monto que prestan para el pago de la matrícula es suficiente? ¿Las tasas de interés son adecuadas (moderadas)?

¿La entidad desembolsa el crédito oportunamente?

Porcentaje

Distribución de los beneficiarios ACCES y la matrícula total por área del conocimiento

28,7 29,7

23,8 25,1

12,8 15,8

11,7 8,2

3,8 4,1

3,7 1,4

2,0 1,0

1,2 0,7

13,6 11,9

0 5 10 15 20 25 30

HUMANIDADES Y CIENCIAS RELIGIOSAS AGRONOMÍA VETERINARIA Y AFINES MATEMÁTICAS Y CIENCIAS NATURALES BELLAS ARTES

CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN CIENCIAS DE LA SALUD

CIENCIAS SOCIALES, DERECHO, CIENCIAS POLÍTICAS ECONOMÍA, ADMINISTRACIÓN, CONTADURÍA Y AFINES INGENIERÍA, ARQUITECTURA, URBANISMO Y AFINES

Total matrícula

ACCES

(9)

9

La adaptación de los jóvenes al uni-verso de la educación superior es un factor que debe ser tenido en cuenta para promover su permanencia en el mismo, ya que este momento representa en la vida de los estudiantes una serie de cambios radica-les, los cuales involucran desde la adaptación y comprensión de nuevos modelos peda-gógicos hasta factores relacionados con la libertad y autonomía que se adquieren, tan-to por la edad como por los compromisos asumidos, al concluir la formación media.

Las habilidades, el grado de satisfac-ción y las expectativas frente al programa elegido; las dificultades de integración social y la dedicación del alumno tienen inciden-cia en la decisión de continuar o abandonar los estudios. La presencia de estos deter-minantes es más fuerte durante el primer semestre, periodo crítico que registra el 45% del porcentaje total de la deserción, según la metodología del Sistema de Prevención y Análisis de la Deserción en las Instituciones de Educación Superior, Spadies.

Esta deserción temprana incide más en ciertos tipos de población, como, por ejemplo, las comunidades étnicas, racia-les y ruraracia-les, que se ven forzadas a asumir mayores rupturas socioculturales al ingre-sar al medio académico. Este caso lo vive la Universidad del Valle, donde se ha po-dido identificar que la problemática afecta de manera notoria a grupos de afrodescen-dientes e indígenas, lo cual ha llevado a la institución a implementar, a través de la Vicerrectoría Académica, programas de acompañamiento y planes de adaptación básica con el apoyo de monitores. Lo ante-rior demuestra que estudiar y profundizar en el fenómeno hace visibles nuevas lógicas de la deserción estudiantil.

Qué estudiar es una decisión que tanto el joven como la familia enfrentan sin una información amplia sobre la ofer-ta educativa y mucho menos, sobre el perfil del graduado y las opciones laborales que se le ofrecen, razón por la cual sigue exis-tiendo en el país la tendencia a optar por programas tradicionales. En este sentido, el estudio del Centro de Investigación para el Desarrollo, Cid, de la Universidad Nacional de Colombia, para el Icetex, encontró que cerca de un 15% de los estudiantes matri-culados encuestados escoge una institución de educación superior sin informarse sobre otras instituciones y cerca de un 20% selec-ciona la carrera sin informarse sobre otros programas. Este estudio señala, además, que el tener información previa reduce el riesgo relativo de desertar, dicha reducción fluctúa entre un 20 y un 35% de acuerdo con el tipo de institución.

Esa información detallada, sobre oferta de programas, perspectivas de traba-jo y perfiles profesionales, está disponible en el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, Snies, y el Observatorio Laboral para la Educación, a los cuales se puede acceder a través de la página Web del Ministerio de Educación. Allí se encuentra información que ayuda a la toma de deci-siones de distinto orden, como la selección de un programa de educación superior y la institución en dónde recibirlo.

Un buen equipaje para permanecer

El tránsito de la educación de un nivel a otro deja entrever, igualmente, que factores de orden académico también son causantes de la deserción. El rendimiento académico de los estudiantes está asociado con una orientación profesional pobre o inexistente, la desmoti-vación frente al programa que se cursa o debilidades en las capacidades académicas y linguísticas con que se llega a la educación su-perior. Por consiguiente, se identifican como determinantes los conocimientos y experien-cias que los jóvenes adquieren en la familia, las instituciones de formación básica y media, y el entorno donde viven.

Diversos estudios sobre deserción en educación superior (Universidad de Antioquia, 2002; Universidad Nacional, 2003 y Universidad de los Andes, 2005) co-inciden en que existe una correlación alta entre los resultados académicos y el nivel académico del núcleo familiar: un estudian-te cuyos padres tienen formación superior presenta mayor probabilidad de un buen desempeño académico; la relación se da,

in-clusive, con el mismo ingreso económico de la familia, ya que la educación superior es una de las principales herramientas de mo-vilidad social, puesto que una persona con título de educación superior tiene un sala-rio esperado más alto que un bachiller, lo que genera mayor interés en la educación y se convierte en un “círculo virtuoso” estraté-gico para romper el “círculo de la pobreza”, es decir, para avanzar en la equidad social.

Entre tanto, las instituciones de edu-cación superior son receptoras de una gran diversidad de jóvenes, muchos de ellos con carencias que deben suplir rápidamente si desean continuar con sus estudios. Igual ocurre en el campo de las competencias, donde se hace notorio que no todos los estu-diantes tienen la capacidad de leer el mundo, utilizar un conocimiento para producir so-luciones, relacionarse con el otro y construir conjuntamente. Parte de esas competencias se adquieren en la formación básica y media, pero existen desequilibrios.

La evidencia de debilidades acadé-micas de los estudiantes hace notoria la importancia de continuar con una mayor articulación entre la educación media y la educación superior, para que dejen de ser dos niveles independientes y trabajen conjunta-mente, tal y como está previsto en la Ley 749. Dicha articulación es tan importante como una aproximación a la dimensión afectiva, social, cultural e intelectual del estudian-te. Sólo abordando de una manera integral al estudiante será posible lograr su integra-ción armónica a la vida universitaria y se le contribuirá a que concluya de manera satis-factoria sus estudios

El

PrIMer seMestre,

UN

RETO

suPerIor

(10)

10

LAS

INSTITUCIONES

estudiantesbecados, 1% dedeserción Angela Echeverri Restrepo, Directora de desarrollo humano, Universidad Eafit

“En la Universidad Eafit he-mos emprendido una serie de estrategias que vinculan recursos de los sectores públi-co y privado, y de la misma institución para apoyar estudiantes con escasos recursos y capacidades académicas de excelencia. Así, en diez años hemos logrado consolidar un programa que garantiza la permanencia de nuestros estudiantes.

La matrícula de la población que cobi-ja el proyecto está acompañada de una serie de factores: a través de las cafeterías y las empresas de servicios de la universidad se garantiza a los becarios la alimentación y el acceso a materiales para el aprendizaje; para ayudar también al sostenimiento de los es-tudiantes, existe el programa de monitorías, donde ellos aportan a la labor administrativa de la Universidad y reciben una remunera-ción económica que contribuye a sus gastos de manutención. Todo apoyo está acompa-ñado de componentes académicos.

Para estudiantes que no pueden ac-ceder a créditos, la universidad cuenta con una línea de crédito educativo, donde el es-tudiante cancela su deuda al finalizar su formación. Adicionalmente, es una política institucional que el estudiante que culmine sus estudios sin haber perdido una sola ma-teria y con un promedio acumulado de 4.2 se le condona la totalidad de la matrícula.

De esta manera, los programas de be-cas han tenido una deserción del 1% la cual corresponde a cambios de programas más que a dificultades académicas, se debe al cambio de programa”.

inFormaciónyseguimiento Luis Enrique Arango, Rector Universidad Tecnológica de Pereira

“El fenómeno de la deser-ción constituye, quizás, el factor más crítico para el cumplimiento de nues-tra misión. Inadvertido en el pasado, sólo en los últimos años empezó a considerarse fun-damental para poder avanzar en las metas de cobertura, y hoy se ha vuelto asunto de vital importancia para todo el sector.

En la Universidad Tecnológica de Pereira hemos comprobado que se produce más impacto controlando la deserción que creando nuevos cupos, y hemos detectado que una de las dificultades para enfrentar este fenómeno es la falta de información. Por eso, decidimos hacer un seguimiento duran-te cinco años a todos nuestros estudianduran-tes, de esta manera encontramos que de 10.370 que ingresaron en este periodo, 4.102 desertaron. Esto determinó una deserción acumulada de 43.4%; desde luego, esta no es la

deser-Programas de apoyo socioeconómico, reliquidación de matrícula,

vinculación laboral, bonos alimenticios y de matrícula, cursos

introductorios e intersemestrales, monitorías y tutorías académicas,

apoyo psicosocial: son algunas de las estrategias que han encontrado

las instituciones comprometidas con la retención estudiantil

ción por cohorte, sino la deserción que se midió en el periodo, es decir, se verificó el número de estudiantes nuevos que ingresó y los que abandonaron durante el periodo. Algunos de estos estudiantes regresaron y hay una deserción efectiva acumulada de un 37% en el periodo, para nosotros, suprema-mente alta.

En el seguimiento a este grupo de de-sertores, encontramos que 26.2% abandonó la Universidad debido a que la carrera no cumplió con las expectativas o su vocación era diferente; 22.1% por razones económi-cas; 18.3% por rendimiento académico; 9.3% cambio de prioridades de lo académico a lo la-boral; 5.1% por enfermedad; 3.2% por viajes al exterior; 2.8% por embarazo y 2.5% por pérdi-da de tiempo a causa de paros o huelgas. En general, las causas gruesas que están incidien-do en la deserción son aquellas que tienen que ver con el desencuentro entre el programa y la vocación del estudiante, las económicas y las de rendimiento académico”.

orientaryacompañar María del Carmen Hernández, Investigadora Universidad Pedagógica Nacional

“El fenómeno de la deser-ción ha sido objeto de estudio en la Universidad Pedagógica Nacional des-de hace por lo menos 20 años y representa una gran preocupación, porque el abandono de los estudios tiene un alto costo econó-mico y social. Adicionalmente, en el caso de esta institución se convierte en un reto adicional, pues es allí donde se forman los educadores.

(11)

acompañamien-11

to permanente al estudiante que estimula un desarrollo personal, académico y voca-cional más sólido y definido. Este programa involucra la autogestión, el compromiso so-cial, la autoevaluación y la autonomía, y ha tenido un efecto positivo en la prevención de la deserción. Así lo revela el Estudio de la Deserción Estudiantil en la Educación Superior en Colombia, Bogotá 2002, ade-lantado por la Universidad Nacional, en donde aparece la Universidad Pedagógica con uno de los más altos índices de pro-tección dentro de las 277 instituciones de educación superior.

De igual manera, para establecer cau-sas, y poder diseñar soluciones, la Pedagógica ha tenido contacto con los desertores, para que estos relaten su experiencia, las causas de su decisión, su situación actual, y así orientarles en las dudas y obstáculos que pudieron llevar-lo a tomar la decisión de desertar, afectando su vida profesional, personal y laboral”.

tutoríasyalianzasestratégicas Carlos Prasca, Rector Instituto Tecnológico de Soledad Atlántico, itsa

“Un número significativo de jóvenes ingresa a la institución entre los 15 y los 17 años, una edad bastante tem-prana, por lo tanto pueden pasar momentos críticos durante la adaptación, es por ello que las instituciones de educación superior debe-mos desarrollar programas para la inserción de esos jóvenes a la vida universitaria.

El Instituto cuenta con el Sistema de Orientación Académico, soa, cuyo propó-sito es apoyar la formación integral de la población estudiantil y orientar a los estu-diantes de los primeros semestres de manera interdisciplinaria. A través de este sistema, quienes presenten bajo rendimiento acceden a orientación sicológica y tutoría académica para fortalecer el proceso de formación en asignaturas básicas. Las tutorías integrales tienen como propósito: apoyar al alumno en el desarrollo de una metodología de estudio y trabajo apropiado para las exigencias del primer año de la carrera; ofrecer al alum-no apoyo y supervisión en temas de mayor dificultad en las diversas asignaturas; crear un clima de confianza que permita conocer otros aspectos de la vida personal del alum-no que influyen directa o indirectamente en su desempeño; señalar y sugerir actividades extracurriculares para favorecer un desarro-llo profesional integral del estudiante.

Hemos realizado también alianzas con el sector productivo para aminorar los factores de incidencia económica, y desa-rrollamos la formación por ciclos donde las competencias son factor fundamental del desarrollo del esquema curricular, y están muy ligadas a las competencias del sector productivo. Esto nos ha permitido desa-rrollar experiencias como la del Cerrejón donde el itsa diseña y ajusta programas a requerimientos especiales que esta empresa demanda y que vincula un número signifi-cativo de nuestros egresados.

De acuerdo con el Sistema de Prevención y Análisis de la Deserción en las Instituciones de Educación Superior, Spadies, en el itsa la deserción a sexto semes-tre es del 37.3%, muy por debajo del promedio nacional. Se toma el sexto semestre porque el itsa ofrece programas tecnológicos cuya du-ración es de tres años, promedio.

unarespuestapedagógica Mandina Quizza Tomich, Instituto de Educación Técnico Profesional de Roldanillo, Valle

“En el Instituto de Educación Técnica Profesional de Roldanillo se han creado di-ferentes estrategias para que los estudiantes permanezcan en el sistema. Se tienen en cuenta factores familiares, atributos perso-nales, escolarización, objetivos personales y profesionales, compromiso institucional, rendimiento académico, desarrollo inte-lectual, interacción con pares y docentes, e integración social y académica.

Los estudiantes entran a cursar una carrera, no como una decisión sino como la única posibilidad ofrecida. La escasez de tiempo para estudiar y la dificultad para asi-milar contenidos complejos; la ausencia de hábitos de estudio individuales y la escasez de recursos económicos, especialmente en las zonas rurales, son factores que marcan la diferencia entre continuar o desertar.

Ante esta situación el intep imple-mentó una propuesta pedagógica adaptada por competencias y módulos, orientada a la resolución de problemas del entorno socio

económico y articulada al sector productivo. Ésta incluye una evaluación inicial, formati-va y certificatiformati-va, con flexibilidad cunicular, con lo que se ha logrado disminuir la deser-ción por semestre y cohorte, del 25 % al 18% y del 65 al 35%”.

movilidadyFlexibilidad Carlos Angulo , Rector, Universidad de los Andes

“El paso de un estudiante de la secundaria a la educación terciaria es difícil y presenta gran heterogeneidad, ya que hay unos estudiantes más preparados que otros. En ese sentido, la Universidad puede tomar dos tipos de medidas: llevar a los estudiantes al nivel que requieren sus estudios universitarios, tema crítico parti-cularmente en ciencias básicas como la física y la matemática; o facilitar en los primeros semestres el paso entre disciplinas, ya que el proceso de escogencia de un programa es muy complejo. Este segundo aspecto es un tema en el cual deberíamos trabajar mucho más las universidades para ofrecerle al estu-diante la oportunidad de hacer un ajuste en su camino académico.

En el caso de la Universidad de los Andes, a través de la Consejería Estudiantil, buscamos que los dos primeros semestres, el primer año, sean comunes a todas las dis-ciplinas, si eso se logra el estudiante puede tener más movilidad, y la decisión que final-mente haga sobre su carrera va a ser mucho más completa. La Universidad mantiene como directriz la apertura de programas, hecho que permite cambiar fácilmente de programa académico, e impulsa la flexibili-dad curricular como mecanismo para que los estudiantes planeen y elijan sus cursos semestralmente. Por ello, cerca del 30 por ciento de cada programa curricular se com-pone de materias electivas.

También estamos en un proceso de articulación con la educación media, en el cual conjuntamente estamos desarrollan-do las estructuras modulares que tienen en cuenta desde las competencias básicas hasta las competencias laborales específicas”.

Continúa en la página 12

(12)

12

La deserción en la Universidad de los Andes, según el Spadies, es de 30% en déci-mo semestre.

vidaenlauniversidad, universidadparalavida

Gina Pezzano, Directora de Bienestar Universitario, Universidad del Norte

“La Universidad del Norte ha emprendido un trabajo desde el campo de la orientación profesional a tra-vés de un espacio denominado Universidad y Proyecto de Vida, cuyo fin es afrontar el cambio en las metodologías de estudio y en-señaza en el tránsito de la vida del colegio a la educación superior, y así aminorar los factores de riesgo de deserción en el primer semestre.

Para fortalecer los conocimientos que traen los estudiantes de la formación básica y media, se tienen en cuenta: edad, aspectos psicológicos, adaptación social, dimensión social, expectativas y acompañamiento. Junto con el acompañamiento académi-co, hay también aspectos del ser humano, como dificultades familiares o personales, que de no ser resueltas en forma acertada inciden en el rendimiento. Por eso, además del servicio de orientación académica, las universidades tienen también servicios de asesoría psicológica.

Desde la perspectiva de la formación integral, se desarrollan programas edu-cativos, las actividades giran en torno al

proyecto de vida para mejorar o fortalecer condiciones académicas, sicológicas, perso-nales y sociales. Desde la etapa de inducción, se busca facilitar la adaptación del estudian-te a la Universidad como un nuevo escenario, este es el punto de partida para despertar sentido de pertenencia e integración del recién llegado. También, se coordinan acti-vidades de seguimiento de los beneficiarios de los programas de becas y convenios que la institución ofrece, con el fin de brindarle herramientas que contribuyan a su perma-nencia y al logro de sus objetivos académicos y personales.

El comportamiento de la deserción en la Universidad del Norte en los últimos años ha sido decreciente. En la deserción interanual no académica la tasa promedio descendió en un 2.1% y la deserción académica en un 5.8%. Estos avances corresponden a la gestión permanente que se realiza en las dife-rentes unidades de la institución, académicas, administrativas y de bienestar estudiantil”.

La Universidad del Norte presenta una baja tasa de deserción en el primer se-mestre, en promedio del 15% frente al 25% para el promedio nacional (Spadies).

contutoreshastaelúltimosemestre Alfonso Solano de Francisco,

Director Carrera de Arquitectura, Pontificia Universidad Javeriana

“Cada estudiante es un mundo diferente, con sus propios conocimientos y

fortalezas, por eso, hay que llevar a cabo un acom-pañamiento adecuado para cada persona, a cada quien hay que diseñarle su propio programa.

La Universidad Javeriana cuenta con el Programa de Tutorías, que inició labores en 1995 y consiste en asignarle a los alum-nos un tutor, desde el proceso de inducción hasta el semestre final. Éste cumple las ve-ces de consejero académico. La Tutoría es un trabajo de seguimiento que va más allá de las notas y permite conocer los problemas personales que influyen en el desempeño académico de los estudiantes.

En cada periodo, un tutor recibe en promedio cinco o seis estudiantes. Los tuto-res son maestros de reconocida trayectoria y cualidades personales particulares. Como la idea es que tengan continuidad en su labor con los estudiantes, los acompañan hasta el final de la carrera. El programa de tutorías, que ya cumple 10 años, permite conocer las causas del abandono de los estudios desde la raíz misma. El tutor vela por la formación del estudiante desde las competencias ético – formativas, disciplinar y comunicativa.

El 100% de los estudiantes de la carrera de Arquitectura se benefician de la tutoría. Entre 2001 y 2004, el promedio de deser-ción semestral fue de tan sólo el 5.1%. En la Universidad Javeriana el promedio de deser-ción a décimo semestre es del 40.5%, en tanto el promedio nacional se ubica en el 49%, se-gún el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, Snies

(13)

13

Entre las dificultades a que

pue-de verse abocado un estudiante, figuran la pérdida de empleo por parte de sus padres, el costo de las matrículas, el bajo nivel de ingresos familiares, la necesidad de dar prioridad a la vida laboral o la imposibili-dad de sostener los gastos que le demanda su carrera. Estas razones llevan muchas veces a que opte por alternar tiempos de traba-jo y de estudio. Sin embargo, el exceso de asignaturas, la exigencia de prerrequisitos, la excesiva presencialidad o la desvinculación entre teoría y práctica terminan por condu-cirlo a interrumpir sus estudios.

Como respuesta a los requeri-mientos de la población estudiantil, las necesidades del mercado laboral y las deman-das de los aprendizajes contemporáneos, los programas de educación superior tienden a ser cada vez más flexibles e interdisciplina-rios. Estos aspectos los están incorporando las instituciones del país y son, por su natu-raleza, una forma de motivar la permanencia de los estudiantes, ya que les facilitan orga-nizar sus propios horarios y actividades de acuerdo con su disponibilidad de tiempo y su capacidad económica.

En el marco de la flexibilidad sur-ge la movilidad académica, que permite el cambio de escenarios físicos de aprendizaje, dentro de la misma institución, por progra-mas, y entre instituciones. En Colombia se creó hace ya más de seis años el programa Sígueme, suscrito por 14 instituciones, mediante el cual un estudiante puede cursar un semestre académico en otra institución, ubicada incluso en una ciudad diferente; los estudios adelantados son reconocidos en la institución de origen. Este programa contri-buye a la permanencia de los alumnos en casos de desplazamiento forzoso y cambios de resi-dencia, y tiene también como propósito abrir espacios a experiencias culturales enriquecedo-ras y a un conocimiento más amplio del país.

Dimensiones de la flexibilidad

Otras alternativas de flexibilidad cu-rricular son la educación a distancia y los programas virtuales que, por sus caracte-rísticas, contribuyen a la racionalización del tiempo de estudio, ya que tienen una inci-dencia directa en los desplazamientos a que se ve obligado el estudiante en la modalidad presencial.

Asimismo, el sistema educativo cuenta con una herramienta que responde a las nuevas dinámicas de la sociedad y al rit-mo del mercado laboral: la formación por ciclos propedéuticos. Ésta permite la movi-lidad entre los niveles de educación -técnica profesional, tecnológica y profesional uni-versitaria- y facilita, al final de cada ciclo, la vinculación al mercado laboral.

Los ciclos son una oportunidad para aquellos jóvenes que necesitan inser-tarse con prontitud al mundo del trabajo, y permiten a los estudiantes asumir el nivel de educación superior más acorde con sus posi-bilidades y expectativas dejando una puerta abierta para retornar al sistema.

En el país, 539 programas acadé-micos funcionan bajo la modalidad de ciclos propedéuticos: 171 técnicos profesionales, 221 tecnológicos y 147 profesionales univer-sitarios. De estos 539, 100 se concentran en Bogotá y los restantes son ofrecidos en 58 instituciones de educación superior, distri-buidas en 21 departamentos. La estrategia exige el rediseño de currículos, proceso en el que ha sido definitiva la articulación de la academia con el sector productivo.

Otra dimensión de la flexibilidad se encuentra en el sistema de créditos acadé-micos, el cual facilita la homologación a nivel nacional e internacional. Según el decreto 2566 de 2003, las instituciones de educación superior deben ofrecer sus programas por créditos académicos. De esta forma, el estu-diante es responsable de su formación, con

el profesor como guía. Para titularse en un programa debe cursar un número determi-nado de créditos académicos, que pueden ser asumidos por periodos, según la disponibi-lidad de tiempo y recursos económicos.

Este modelo de enseñanza obliga al docente a presentar un plan de semestre con indicaciones precisas para el estudiante, re-feridas a distribución de tiempos en trabajo presencial, asesorías y actividades fuera del aula (bibliotecas, laboratorios, observacio-nes de campo, seguimientos bibliográficos, escriturales y de investigación).

Todas las acciones implementadas por las instituciones de educación superior con miras a flexibilizar los currículos, en términos académicos, de tiempo, de oferta académica y de reducción de prerrequisitos, dentro de un marco de calidad, son estrate-gias que llevan al estudiante a comprometerse más con su programa y que le permiten a la institución facilitar su permanencia

ESTUDIANTES

Dueños

DE SU

tIeMPo

(14)

14

En el Seminario se analizaron los casos de los 14 países asistentes, los cuales nos permiten reconstruir un mapa regional sobre la magnitud de la deserción en el con-texto de algunos elementos de cada sistema de educación superior. Los datos sobre nú-mero de instituciones son del año 2005; los correspondientes a matrícula y deserción co-rresponden a los años 2003 y 2004, los cuales varían entre los diferentes países dependien-do de la disponibilidad de información.

Chile

Cuenta con 299 instituciones de educación superior, de las cuales 16 son uni-versidades estatales; nueve, uniuni-versidades privadas con subsidio estatal; 39 universi-dades nuevas; 48 institutos profesionales; 177 centros de formación técnica y 10 insti-tutos de las fuerzas armadas. Para 2004, la tasa de cobertura era del 46.9% y atendía a 583.959 estudiantes.

La deserción se calculó en 53.7%. En las universidades públicas fue del 41% y para las privadas del 63%. Para el caso chileno las principales causas de la deserción son: la

falta de actitud y compromiso de los alum-nos por la educación, la carencia de prácticas en los primeros años de la carrera que per-mitan el acercamiento del estudiante con el mercado laboral, la débil capacitación docente, la falta de financiación, las bajas expectativas de encontrar trabajo al finali-zar los estudios.

En este país se proponen las siguien-tes estrategias para disminuir la deserción: promover una mayor articulación entre la educación media y superior; la modulación de los currículos, la articulación entre las ins-tituciones de educación superior, la creación de carreras cortas, el perfeccionamiento de la orientación vocacional, la capacitación de docentes en la implementación de nuevas tecnologías en los procesos de enseñanza, la implementación de cursos remediales y el incremento de subsidios, becas y créditos para estudiantes de escasos recursos.

Argentina

El sistema de educación superior cuen-ta, de una parte, con 81 universidades, 38 públicas y 43 privadas y, de otra parte, con 10 Con el objetivo de disponer de

una mirada común sobre la de-serción estudiantil, el Instituto para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, Iesalc, realizó en septiembre de 2005, en la Universidad de Talca, Chile, el “Seminario Inter-nacional: Rezago y Deser-ción en la EducaDeser-ción Superior”, que contó con la participación de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Guatemala, Hon-duras, México, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela. El even-to sirvió de escenario para intercambiar experiencias, enriquecer el concepto y fijar parámetros de referencia sobre cómo enten-der y contrarrestar el fenómeno, sobre el cual cada país maneja criterios diferentes.

Los porcentajes de deserción se esti-maron a partir de una metodología común, que, de manera simplificada, consiste en calcular la relación entre los graduados de un determinado semestre o año y los estu-diantes de primer curso que ingresaron diez semestres (o cinco años) antes, por lo cual se trata de un cálculo de deserción por cohor-te de estudiancohor-tes.

Latinoamérica presentó una

cobertura promedio del 28.7%

en 2003 y una tasa de deserción

del 50% en educación superior,

según Iesalc. El organismo

de la Unesco desarrolla

esfuerzos por comprender

el fenómeno en la región

aMérICa latIna

PIensa

Referencias

Documento similar

Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en

De acuerdo con Harold Bloom en The Anxiety of Influence (1973), el Libro de buen amor reescribe (y modifica) el Pamphihis, pero el Pamphilus era también una reescritura y

Abstract: This paper reviews the dialogue and controversies between the paratexts of a corpus of collections of short novels –and romances– publi- shed from 1624 to 1637:

Por lo tanto, en base a su perfil de eficacia y seguridad, ofatumumab debe considerarse una alternativa de tratamiento para pacientes con EMRR o EMSP con enfermedad activa

The part I assessment is coordinated involving all MSCs and led by the RMS who prepares a draft assessment report, sends the request for information (RFI) with considerations,

o Si dispone en su establecimiento de alguna silla de ruedas Jazz S50 o 708D cuyo nº de serie figura en el anexo 1 de esta nota informativa, consulte la nota de aviso de la

Para ello, el presente artículo consolida información que se cruza con una variable dependiente que es la continuidad o no continuidad de los estudiantes durante el primer año de

De hecho, este sometimiento periódico al voto, esta decisión periódica de los electores sobre la gestión ha sido uno de los componentes teóricos más interesantes de la