La Transformada de Fourier y su interpretaci´ on como la funci´ on caracter´ıstica de una distribuci´ on de probabilidad *
Josu´ e Manik Nava Sede˜ no Mar´ıa Clara Fittipaldi
Material digital por:
Ariadna Margarita Vargas Bautista y Abraham Mart´ınez L´ opez
1. Introducci´ on
1.1. Historia
La historia del An´alisis de Fourier comienza con D’ Alembert [3] en 1747 y su discusi´on sobre las oscilaciones de una cuerda de viol´ın, idea en la que tambi´en trabajaron Euler [5], D. Bernoulli [1, 2] y Lagrange [12, 13]. 1
Las contribuciones de Joseph Fourier empezaron en 1807, con sus estudios del problema de flujo de calor presentado en la Academie des Sciences in 1811 y publicado (en parte) como la celebrada Theorie analytique de la chaleur [9]. En ella, Fourier ensay´o una prueba de que cualquier funci´on suave por pedazos puede expandirse en una suma trigonom´etrica. Un poco m´as tarde, dicha afirmaci´on fue probada por Dirichlet [4] y Riemann [16, 17] hizo aportes significativos al estudio de dicho problema. Hubo que esperar a comienzos del siglo XX para que la nueva integral de Lebesgue [14] trajera consigo el marco
*Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE102121 “Recursos para el aprendizaje de la Transformada de Fourier y su interpretaci´on como la Funci´on Caracter´ıstica de una distribuci´on de probabilidad”.
1pueden encontrar una introducci´on sobre las ecuaciones de onda estudiadas por D’ Alembert y una peque˜na simulaci´on aqu´ı
1
adecuado para el estudio de las series de Fourier. Los resultados principales de este per´ıodo son el teorema de Riesz-Fischer [18, 8] y el teorema de Plancherel [15] para integrales de Fourier.
Durante el siglo XX, las series e integrales de Fourier, junto con la Teor´ıa del An´alisis Complejo, han dado origen a poderosas herramientas, y actualmente las ideas de Fourier son usadas en muchas ramas de la matem´atica, estad´ıstica y f´ısica. Algunas aplicaciones cl´asicas son la desigualdad isoperim´etrica [11], la formula de sumaci´on de Poisson [10], el principio de incertidumbre de Heisenberg, etc.
La Teor´ıa de la Medida desarrollada por Lebesgue tambi´en trajo consigo la formalizaci´on de la Teor´ıa de la Probabilidad. Una parte importante de esta teor´ıa est´a dedicada al estudio de las variables aleatorias, que son funciones finitas y medibles. La probabilidad que el valor de una variable aleatoria pertenezca a cierto conjunto est´a determinada por una funci´on puntual llamada la funci´on de distribuci´on en el caso continuo, y funci´on de probabilidad puntual en el caso discreto. Las funciones caracter´ısticas, que corresponden a las transformadas de Fourier de las funciones de distribuci´on de probabilidad, brindan un acercamiento eficiente a los problemas que involucran el estudio de funciones de distribuci´on. En parti- cular, A. Lyapunov (1904) introdujo el m´etodo de las funciones caracter´ısticas (basado en las integrales de Fourier) para la demostraci´on del Teorema Central del L´ımite que hoy lleva su nombre.
El Teorema Central del L´ımite es uno de los principales resultados en la Teor´ıa de Probabilidad. La primera versi´on de este teorema fue postulado por Abraham de Moivre (1733), que utiliz´o la distribuci´on normal para aproximar la distribuci´on del n´umero de caras que resultan de lanzar muchas veces una moneda justa. Este resultado fue rescatado mucho tiempo despu´es por Pierre-Simon Laplace en su trabajo Th´eorie analytique des probabilit´es (1812), pero fue reci´en a principios del siglo XX cuando Aleksandr Lyapunov lo formul´o en t´erminos generales y lo prob´o formalmente. La versi´on definitiva de este teorema fue obtenida posteriormente por J. W. Lindeberg (1920).
La descomposici´on de una funci´on utilizando an´alisis de Fourier es de gran importancia en sus distintas
´
areas de aplicaci´on, pero calcular esta descomposici´on directamente de la definici´on es usualmente muy complicado y lento, por lo que fue necesario el desarrollo de algoritmos r´apidos para el c´alculo de la Transformada de Fourier discretizada. Este desarrollo tuvo sus or´ıgenes en el trabajo de Carl Friedrich Gauss (1805) en interpolaci´on de ´orbitas de asteroides a partir de observaciones celestes. Entre 1805 y 1965 se publicaron algunas versiones de este algoritmo, conocido como Transformada R´apida de Fourier (FFT por sus siglas en ingl´es), como por ejemplo el algoritmo de interacci´on de F. Yates (1932) o la versi´on de G. C. Danielson y C. Lanczos (1942) para cristalograf´ıa de rayos X. En 1965, James Cooley and John Tukey publicaron una versi´on m´as general de FFT. La idea inicial de este algoritmo era analizar el comportamiento de sensores destinados a detectar actividad nuclear, pero muy pronto se reconoci´o su aplicabilidad a problemas m´as generales. En particular, la transformada r´apida de Fourier es uno de los algoritmos indispensables en el procesamiento de se˜nales digitales.
En este material se explicar´an los fundamentos de la transformada de Fourier desde la introducci´on
de la variable compleja, vital para su definici´on, y se ahondar´a espec´ıficamente en su aplicaci´on como la funci´on caracter´ıstica, donde la usaremos para probar los teoremas m´as fundamentales de la teor´ıa de probabilidad.
2. Variable Compleja
Los n´umeros complejos surgieron como una extensi´on de los n´umeros reales que permite encontrar ra´ıces de cualquier ecuaci´on polinomial. Espec´ıficamente, la falta de definici´on de la ra´ız cuadrada de un n´umero negativo en los n´umeros reales representa un problema. En los n´umeros complejos se resuelve este dilema dejando indicada dicha ra´ız.
Por ejemplo, sea z = a +√
−b2 con a, b ∈ R. Si definimos la unidad imaginaria como
i :=√
−1. (1)
Entonces podemos expresar al n´umero z como z = a +p
−b2= a +p
(−1) (b2) = a +√
−1√
b2= a +√
−1b = a + ib.
Al primer t´ermino de la derecha se le conoce como parte real, mientras que al sumando que est´a multi- plicado por la unidad imaginaria se le conoce como parte imaginaria, y se denotan como
Re(z) = a, Im(z) = b, donde ambas partes son n´umeros reales.
Como dijimos antes, la definici´on de la unidad imaginaria permite encontrar soluciones a ecuaciones polin´omicas, como veremos en el siguiente ejemplo.
Ejemplo 1. Encuentra las tres ra´ıces de z3 = 1. ¿Qu´e puedes decir acerca de las soluciones para la ecuaci´on z = −1α, cuando α ∈ R \ Q?
Soluci´on. Supongamos que las ra´ıces son tres n´umeros complejos de la forma z = a + ib, que deben cumplir
z3= (a + ib)3= 1.
Podemos expandir esta expresi´on como un binomio al cubo de la siguiente manera:
a3+ 3a2(ib) + 3a(ib)2+ (ib)3= 1.
Para expandir los poderes de i usamos la Eq. 1. Vemos que i2=√
−12= −1, i3=√
−13= −1 √
−1 = −1i = −i.
Sustituyendo estos valores en la ecuaci´on anterior, tenemos a3+ i3a2b − 3ab2− ib3= 1.
Ahora, juntamos todos los t´erminos multiplicados por i y todos los t´erminos donde i est´a ausente a3− 3ab2 + i 3a2b − b3 = 1.
El n´umero que est´a en el lado derecho de la igualdad es real, mientras que el n´umero en el lado izquierdo es complejo. Podemos escribir el t´ermino de la izquierda como un n´umero complejo con parte imaginaria cero, y tenemos la ecuaci´on
a3− 3ab2 + i 3a2b − b3 = 1 + i0.
Por definici´on, a y b son la parte real e imaginaria de las ra´ıces que buscamos, por lo que los t´erminos a3− 3ab2 y 3a2b − b3 tambi´en son n´umeros reales. Entonces, la ´unica manera de que se d´e la igualdad es que las respectivas partes reales e imaginarias sean iguales. Esto nos define un sistema de dos ecuaciones con dos inc´ognitas
a3− 3ab2 = 1, 3a2b − b3 = 0.
De la segunda ecuaci´on podemos factorizar una b, lo que nos da b 3a2− b2 = 0.
Hay dos opciones para que se cumpla esta igualdad, b = 0 o 3a2− b2= 0. Si b = 0 entonces, sustituyendo en la primera ecuaci´on obtenemos a3= 1 y, dado que a es un n´umero real, entonces a = 1. Por lo tanto, la primera ra´ız es la trivial z1 = 1 + 0i = 1, la ´unica ra´ız puramente real que ya conocemos. Si b 6= 0, entonces 3a2− b2 = 0, as´ı que b2 = 3a2. Vemos que en la primera ecuaci´on aparece b2, por lo que no conviene simplificar m´as por ahora. Sustituimos b2en la primera ecuaci´on y obtenemos
a3− 9a3= −8a3= 1, =⇒ a = 3 r
−1 8 = −1
2. Sustituyendo el valor de a en la segunda ecuaci´on obtenemos que
b2=3
4 =⇒ b = ±
√3 2 . Por lo tanto las dos ra´ıces restantes son
z2= −1 2 + i
√ 3
2 , y z3= −1 2− i
√ 3 2 .
Sin embargo, en el caso que tuvi´eramos z = −1α, con α irracional, el binomio (a + ib)1/αtendr´ıa una expansi´on infinita y no podr´ıamos calcular la expresi´on de z usando este m´etodo.
Como vimos en el ejemplo anterior, tratar de encontrar las ra´ıces y potencias de un n´umero complejo puede volverse muy complicado, en especial si la potencia es un n´umero irracional. Tambi´en podr´ıamos pensar en el caso en que la potencia misma fuera un n´umero complejo. Con las herramientas con las que contamos hasta ahora, no es evidente como atacar estos problemas.
Para encontrar una soluci´on, tratemos de visualizar las ra´ıces que encontramos en el ejemplo anterior.
Tenemos una ra´ız real y dos ra´ıces complejas. Las tres pueden verse como una combinaci´on de dos n´umeros reales, que corresponden a sus partes reales e imaginarias. ¿C´omo podemos visualizar objetos matem´aticos descritos por dos n´umeros reales? Podr´ıamos verlos como puntos en un plano cartesiano. Arbitrariamente, al eje horizontal lo llamaremos el eje real, que nos indicar´a el valor de la parte real del n´umero, y el eje vertical ser´a el eje imaginario, que nos dar´a informaci´on acerca de la parte imaginaria. Entonces, a la primera ra´ız, z1= 1, la representamos por el punto (1, 0). A la segunda ra´ız, z2= −1/2 + i√
3/2 por el punto −1/2,√
3/2 y a la tercera z2= −1/2 − i√
3/2 por −1/2, −√ 3/2.
Figura 1: Ra´ıces de la ecuaci´on z = √3
1 en el plano complejo. Los puntos y los vectores representan las tres ra´ıces en el plano complejo. Las flechas en los segmentos de arco indican los ´angulos que forman las ra´ıces z1 y z2 con el eje real, adem´as de los m´ultiplos 2θ y 3θ.
Como vemos en la Fig. 1, las ra´ıces son las esquinas de un tri´angulo equil´atero. Adem´as, si multipli- camos por tres el ´angulo que forman respecto al eje real, terminamos con el vector (1, 0), que representa el n´umero del cual calculamos sus ra´ıces c´ubicas. La ra´ız z1forma un ´angulo θ1= 0 con el eje imaginario, por lo que 3θ1 = 0 tambi´en cumple con esta relaci´on entre la potencia y los m´ultiplos del ´angulo. ´Esto nos dice que necesitamos una representaci´on polar de nuestros n´umeros en el plano complejo, es decir en t´erminos de una distancia al origen (radio) y un ´angulo. En otras palabras, si tenemos un n´umero complejo z = a+ib y lo representamos en el plano por el vector (a, b), entonces el cuadrado de su distancia
al origen est´a dado por
r2= a2+ b2.
Cuando hablamos de n´umeros complejos, a la distancia al origen la llamamos m´odulo y la denotamos por r = |z|, puesto que el m´odulo generaliza la idea del valor absoluto. Esto es especialmente obvio en los n´umeros reales: si un n´umero real positivo y uno negativo tienen el mismo m´odulo, tambi´en tienen el mismo valor absoluto. Por otro lado, al ´angulo del vector (a, b) se le llama argumento, y a veces se le representa por θ = arg(z). Por trigonometr´ıa, las partes real e imaginaria estar´ıan dadas por Re(z) = |z| cos θ y Im(z) = |z| sin θ. De esta forma, podr´ıamos representar un n´umero complejo por
z = r (cos θ + i sin θ) ,
que es s´olo una reescritura de la representaci´on cartesiana, pero no nos ayuda a resolver el problema de potencias irracionales o complejas presentado anteriormente.
Afortunadamente, el problema se puede resolver de la siguiente manera. Supongamos que tenemos un n´umero puramente imaginario, es decir, con parte real cero. Tal n´umero lo podemos escribir como z = iθ, θ ∈ R. Adem´as, vamos a suponer que queremos evaluar la funci´on exponencial en ese n´umero imaginario.
En principio, no sabemos como funciona la exponencial para n´umeros complejos. Lo que s´ı sabemos es elevar n´umeros complejos a potencias racionales. Por lo tanto, expresamos a la exponencial por su serie de Taylor alrededor de cero
ez= 1 + z +1 2z2+1
6z3+ 1
24z4+ 1
120z5+ · · · A continuaci´on, sustituimos nuestro n´umero imaginario donde aparezca z
eiθ= 1 + iθ +1
2(iθ)2+1
6(iθ)3+ 1
24(iθ)4+ 1
120(iθ)5+ · · ·
Usando la Eq. 1 podemos calcular las potencias i2= −1, i3= −i, i4= 1, i5= i, etc´etera. Sustituyendo estas potencias en la serie obtenemos
eiθ= 1 + iθ −1 2θ2− i1
6θ3+ 1
24θ4+ i 1
120θ5+ · · · =
1 −1
2θ2+ 1
24θ4+ · · ·
+ i
θ − 1
6θ3+ 1
120θ5+ · · ·
, agrupando los t´erminos reales y todos los imaginarios. Las series correspondientes a las partes real e imaginaria ya las conocemos, ya que son las series de Taylor
cos θ = 1 − 1 2θ2+ 1
24θ4+ · · · y sin θ = θ −1
6θ3+ 1
120θ5+ · · · . Sustituyendo estas expresiones en la serie de la exponencial obtenemos la f´ormula de Euler
eiθ= cos θ + i sin θ. (2)
Vemos que esta expresi´on de la exponencial corresponde exactamente a la parte angular descrita anteriormente, por lo que podemos cualquier numero complejo (a, b) puede reescribirse como
z = reiθ. (3)
Esta representaci´on es la representaci´on polar de un n´umero complejo, donde r es el m´odulo y θ es el argumento, y nos permite definir de forma intuitiva e inequ´ıvoca las siguientes operaciones:
Multiplicaci´on compleja. Sean z1 = r1eiθ1 y z2 = r2eiθ2 dos n´umeros complejos. Entonces, su multiplicaci´on es
z1z2= r1r2ei(θ1+θ2), es decir, sus m´odulos se multiplican y sus argumentos se suman.
Potenciaci´on real. Sea z = reiθ un numero complejo y α un n´umero real. Entonces zα= rαeiαθ,
es decir, su m´odulo se eleva a la potencia y el argumento se multiplica por la potencia.
Vale la pena notar que , si α ∈ N, que el m´odulo aumenta si r > 1 y disminuye si r < 1. Adem´as, el m´odulo del n´umero potenciado se recorre α veces en direcci´on contraria a las manecillas del reloj si θ > 0 y α veces en direcci´on de las manecillas si θ < 0. Por esta raz´on, las ra´ıces de cualquier n´umero complejo formar´an un pol´ıgono de α v´ertices en el plano complejo.
Potenciaci´on compleja. Sean z1= reiθ y z2= a + ib. Entonces z1z2= rae−θb ribeiaθ = r2eiθ2,
donde r2= rae−bθ y θ2= aθ + b ln r, despu´es de aplicar algunas operaciones algebraicas.
Conjugaci´on. Dado z = reib, definimos su conjugado como ¯z = rei(−b), y se cumple que z ¯z = r2.
El material digital de apoyo Numeros complejos.ipynb y Exponencial compleja.ipynb contiene ejemplos y demostraciones visuales de los conceptos introducidos en esta secci´on. Para su uso es nece- sario contar con la distribuci´on Anaconda de Python y la aplicaci´on Jupyter Notebook, disponible para Windows, MacOS y Linux; o en su defecto puede ser importado y ejecutado en cualquier navegador web mediante Google Colaboratory.
3. Transformada de Fourier
Supongamos que tenemos un punto p ∈ R3. Como ya sabemos, este punto puede ser representado por la tupla p = (p1, p2, p3) en la base can´onica, es decir que corresponden a los coeficientes de la combinaci´on lineal p = p1e1+ p2e2+ p3e3, donde e1 = (1, 0, 0), e2 = (0, 1, 0) y e3 = (0, 0, 1) son los vectores cartesianos can´onicos. Los vectores cartesianos can´onicos forman una base ortonormal, lo cual quiere decir que cumplen con tres propiedades fundamentales:
1. Cualquier punto en R3puede ser expresado como combinaci´on lineal de estos vectores.
2. Son ortogonales entre ellos, i.e. ei· ej= 0, i 6= j.
3. Tienen norma 1, i.e. ei· ei= 1 ∀i ∈ {1, 2, 3}.
La primera propiedad se sigue de la segunda, ya que ´esta implica que los tres vectores son linealmente independientes, y de ´algebra sabemos que n vectores linealmente independientes generan cualquier punto en Rn. Es trivial ver que los vectores cartesianos can´onicos cumplen con estas tres propiedades.
Ahora pensemos, por ejemplo, en un punto espec´ıfico y una base ortonormal diferente a la can´onica.
Arbitrariamente elegimos el punto p = (1, 0, −1), y como nuestra base elegimos los vectores v1= 1
√3(1, 1, 1) , v2= r2
3
1, −1
2, −1 2
, v1= r2
3 0,
√3 2 , −
√3 2
! .
Podemos probar que estos vectores cumplen con las propiedades 1 y 2 antes mencionadas, simplemente calculando el producto interno de todas las combinaciones de los tres. Como se mencion´o anteriormente, la primera propiedad es consecuencia de la segunda. Por lo tanto, este conjunto de vectores es ortonormal.2 Dado que el conjunto de vectores vi es una base de R3, podemos escribir al punto p como una combinaci´on lineal de los tres vectores de la base, p = ˆp1v1+ ˆp2v2+ ˆp3v3. Dado que la base es ortonormal, podemos encontrar los coeficientes ˆpiproyectando a p sobre cada vector de la base vi, usando el producto interior, tal que ˆpi= p · vi, es decir
ˆ pi=
3
X
m=1
pmvim, (4)
donde vim es la entrada m-´esima del vector vi. Usando la Eq. 4 con nuestro punto y base ortonormal, obtenemos los siguientes coeficientes
ˆ
p1= 1 · 1
√3 + 0 · 1
√3 − 1 · 1
√3 = 0, pˆ2= 1 · r2
3+ 0 · − r2
3 1 2
!
− 1 · − r2
3 1 2
!
= q3
2, ˆ
p3= 1 · 0 r2
3 + 0 · r2
3
√3
2 − 1 · − r2
3
√3 2
!
=
√ 2 2 .
Ya que tenemos estos coeficientes, construyamos un nuevo vector cuyas entradas correspondan a los coeficientes que acabamos de calcular, es decir ˆp = (ˆp1, ˆp2, ˆp3) , el cual, en este ejemplo, estar´ıa dado por p =ˆ
0, q3
2,
√2 2
. Podemos pensar que generamos un nuevo punto (ˆp) en R3 a partir de otro punto en R3 (p) y una operaci´on que involucra a una base ortonormal (vi).
Es trivial, pero ´util, recordar que tambi´en podemos generar al punto original p a partir del nuevo punto ˆp, ya que ´este es el vector de coeficientes de la combinaci´on lineal de la base. Por lo tanto, p puede expresarse como p = ˆp1v1+ ˆp2v2+ ˆp3v3o, componente a componente, como
pi=
3
X
m=1
ˆ
pmvmi. (5)
2Este conjunto de vectores puede parecer arbitrario, pero m´as adelante veremos que pueden ser elegidos de una forma particular.
Podemos notar que las Eqs. 4 y 5 son id´enticas salvo por la permutaci´on de los ´ındices de v, por lo que podemos concluir que la obtenci´on de ˆp a partir de p y su operaci´on inversa (la obtenci´on de p a partir de ˆp) son iguales.
Podr´ıamos visualizar al punto p, a al conjunto de vectores ortonormales y al vector ˆp como puntos en Rn, pero lo visualizaremos de otra manera para mayor claridad. Pensemos que cada vector en R3 corresponde a funciones f : {1, 2, 3} ⊂ N 7→ R. Es decir, a cada elemento del conjunto discreto {1, 2, 3} le asignamos el valor de cada una de sus entradas. En este sentido, podr´ıamos pensar en que cada vector es un mapeo del ´ındice de sus entradas al valor de sus entradas. Entonces podemos visualizar cada vector como un conjunto de puntos en R2, donde el eje horizontal corresponde al ´ındice de las entradas y el eje vertical corresponde al valor de la entrada respectiva, como en la figura 2.
1 2 3
Indice
-1.0 -0.5 0.5 1.0 Valor
(a) (p1, p2, p3) = (1, 0, −1).
1 2 3
Indice
-0.5 0.5 Valor
(b) Base ortonormal vi.
1 2 3
Indice 0.2
0.4 0.6 0.8 1.0 1.2 Valor
(c) (ˆp1, ˆp2, ˆp3) = (0, q3
2,
√ 2 2 ).
Figura 2: Visualizaci´on de p, ˆp como mapeos de los ´ındices de sus entradas al valor de cada entrada. Las l´ıneas son usadas como referencia visual. En (b), los s´ımbolos azules corresponden a v1, los rojos a v2, y los verdes a v3.
Por supuesto, no hay nada que restinja el procedimiento de generaci´on de ˆp y viceversa a R3. Podemos aplicar el mismo m´etodo para cualquier dimensi´on. Veamos, por ejemplo, un caso an´alogo en R5. Tomemos a p = (1, 1, 0, −1, −1), por ejemplo. En este caso, la base ortonormal adecuada para nuestros intereses es
significativamente m´as complicada que en R3
v1= √1
5(1, 1, 1, 1, 1), v2= q2
5
0,
q
5 8+
√5 8 ,
q
5 8−
√5 8 , −
q
5 8−
√5 8 , −
q
5 8+
√5 8
, v3= 14
q2 5
4, −1 +√
5, −1 −√
5, 1 −√
5, −1 +√ 5
, v4= 14 q2
5
4, −1 −√
5, −1 +√
5, −1 +√
5, −1 −√ 5
, v5=
q2 5
0,
q
5 8−
√5 8 , −
q
5 8+
√5 8 ,
q
5 8+
√5 8 , −
q
5 8−
√5 8
.
Podemos probar que esta es una base ortonormal de la misma forma que lo probamos para R3. De igual forma, para encontrar a ˆp podemos usar una expresi´on an´aloga a la Eq. 4, ˆpi=P5
m=1pmvim, y obtener ˆ
p = 0, s5
4 + 11 4√ 5,
p3 +√ 5
2 ,
p3 −√ 5 2 ,1
2 s
5 − 11
√5
! .
Si quisieramos visualizar todos estos puntos como funciones de {1, 2, 3, 4, 5} ⊂ N en R como hicimos anteriormente (figura 3), podr´ıamos identificar algunas ligeras semejanzas con el ejemplo en R3 (Fig. 2).
1 2 3 4 5
Indice
-1.0 -0.5 0.5 1.0 Valor
(a) (p1, p2, p3, p4, p5) = (1, 1, 0, −1, −1).
1 2 3 4 5
Indice
-0.6 -0.4 -0.2 0.2 0.4 0.6 Valor
(b) Base ortonormal vien R5.
1 2 3 4 5
Indice 0.5
1.0 1.5 Valor
(c) (ˆp1, ˆp2, ˆp3, ˆp4, ˆp5).
Figura 3: Visualizaci´on de p, ˆp en R5como mapeos de los ´ındices de sus entradas al valor de cada entrada.
Las l´ıneas son usadas como referencia visual.
Por simplicidad, elegimos al punto p ∈ R5 como una extensi´on del mismo en R3, el cual tiene la primera mitad de sus entradas iguales a uno, la segunda mitad igual a menos uno, y el punto medio igual a cero. Esto se asemeja a una versi´on discreta de la funci´on de Heaviside (funci´on escal´on). El primer vector de la base, v1, es una constante con respecto al ´ındice de sus entradas. Los siguientes vectores de la base parecen tener un comportamiento oscilante respecto al ´ındice, pues los valores suben y bajan
conforme incrementa el ´ındice. A´un m´as, en R5, los vectores v2y v3parecen oscilar m´as lentamente que v4y v5. Finalmente, el vector ˆp claramente sigue la misma tendencia tanto en R3como en R5: su primera entrada es cero, la segunda alcanza su valor m´aximo, y las siguientes decaen hacia cero lentamente con el ´ındice.
200 400 600 800 1000
Indice
-1.0 -0.5 0.5 1.0 Valor
(a) Punto p.
200 400 600 800 1000
Indice
-0.04 -0.02 0.02 0.04 Valor
(b) Base ortonormal vi.
100 200 300 400 500
Indice 0.05
0.10 0.15 0.20 0.25 0.30 0.35 Valor
(c) Vector ˆp.
Figura 4: Visualizaci´on de p, ˆp y de la base ortonormal vi como mapeos de los ´ındices de sus entradas al valor de cada entrada. En (b), los s´ımbolos azules corresponden a v1, los rojos a v2, los verdes a v3, los negros a v4 y los naranjas a v5.
Podemos aumentar la dimensi´on n del espacio Rn arbitrariamente para observar la tendencia m´as claramente. En la figura 4 repetimos el mismo procedimiento para R1000. Ahora podemos ver claramente lo que est´a sucediendo en todos los ejemplos que hemos visto. El punto p es claramente la funci´on de Heaviside centrada en la parte media de los ´ındices. Cada vector de la base ortonormal es un seno o un coseno con diferente frecuencia. El primer vector, que es una constante, puede considerarse como un coseno de frecuencia cero, i.e. cos (0n) = 1 para todo n ∈ N. M´as sorprendente a´un, el vector ˆp que construimos como una lista de los coeficientes de la combinaci´on lineal de p en t´erminos de la base ortonormal, no es una colecci´on aleatoria de n´umeros, sino una funci´on que decrece a cero como una hip´erbola (con algunos coeficientes iguales a cero).
Como se puede ver en la Fig. 5, la bases que elegimos para los ejemplos en R3 y R5 tambi´en son versiones discretas de senos y cosenos. El hecho de que podamos representar cualquier punto en Rn como una suma de n senos y cosenos, quiere decir que podemos construir cualquier funci´on de N en R como una suma de senos y cosenos de diferente frecuencia. En general, la forma de encontrar la base ortonormal a
trav´es de senos y cosenos es usando las funciones sin 2πkN n y cos 2πkN n, donde k ∈ 1, 2, . . . , N2 y n la dimensi´on del espacio.
2 3
Indice
-0.5 0.5 Valor
(a) Base en R3.
2 3 4 5
Indice
-0.6 -0.4 -0.2 0.2 0.4 0.6 Valor
(b) Base en R5.
Figura 5: Visualizaci´on de p, ˆp y de la base ortonormal vi como mapeos de los ´ındices de sus entradas al valor de cada entrada, con su respectivo seno o coseno no discretizado (continuo).
Por lo tanto, para obtener una funci´on ˆp : N 7→ R a partir de otra funci´on p : N 7→ R, podemos usar la forma generalizada de la Eq. 4 y los cosenos y senos discretizados para obtener las ecuaciones
ˆ p0= 1
√ N
N
X
m=1
pm,
ˆ p2k=
r2 N
N
X
m=1
pmcos 2πk
N m
,
ˆ p2k+1=
r2 N
N
X
m=1
pmsin 2πk
N m
.
Podemos condensar estas tres ecuaciones en una sola usando la f´ormula de Euler (Eq. 2). De esta forma, podemos representar a todos los coeficientes como cantidades complejas mediante la suma
ˆ pk =
r2 N
N
X
m=1
pmexp
im2πk
N
. (7)
A la Eq. 7 se le conoce como la transformada discreta de Fourier. En nuestro ejemplo, p = 1 − 2Θ n+12 , con Θ(n) la funci´on de Heaviside. De forma exacta, se puede encontrar que su transformada de Fourier es ˆp ∝ n−1, lo cual concuerda con la forma hiperb´olica que encontramos en varias dimensiones.
Las funciones y sus transformadas tienen una relaci´on uno a uno. Esto es una consecuencia de que, como sabemos de ´algebra lineal, cualquier punto puede expresarse como una combinaci´on lineal ´unica de vectores de una base. Esto hace posible la definici´on de una operaci´on inversa a la transformada.
Como se vio en la Eq. 5, la operaci´on inversa es igual a la directa. En t´erminos de la f´ormula de Euler, la transformada discreta inversa de Fourier, la operaci´on necesaria para recuperar la funci´on original a partir de su transformada, se define como
pm= r2
N
N
X
m=1
ˆ pkexp
−im2πk N
, (8)
la cual s´olo difiere de la transformada directa por un signo en el exponente de la exponencial, necesario para preservar el signo de la funci´on original, dada la propiedad de conjugaci´on de los n´umeros complejos.
La transformada discreta de Fourier y su inversa s´olo son aplicables a funciones discretas (con dominio en un subconjunto de los naturales), pues interpretamos a dichas funciones como puntos en Rn, donde la dimensi´on del espacio, n, es un n´umero natural. Sin embargo, esta idea puede extenderse para funciones de R en R, escalando el espacio entre los elementos del dominio por una constante ε y tomando el l´ımite ε → 0. De esta forma, encontramos la tranformada continua de Fourier, o simplemente, la transformada de Fourier, y la transformada inversa de Fourier, dadas por
f (t) =ˆ Z ∞
−∞
f (x)eitxdx, y f (x) = 1 2π
Z ∞
−∞
f (t)eˆ −itxdt, (9)
donde las funciones f : R 7→ R y ˆf : R 7→ C son continuas.3
La transformada de Fourier es en general una funci´on compleja, excepto en el caso que la funci´on original es sim´etrica respecto a cero, es decir, si f (x) = f (−x) , donde ser´a puramente real. A continuaci´on mostramos la implicaci´on s´olo en un sentido.
Teorema 1. Sea f : R 7→ R una funci´on sim´etrica, tal que f (x) = f (−x). Entonces su transformada de Fourier es una funci´on puramente real, ˆf : R 7→ R y est´a dada por
f (t) = 2ˆ Z ∞
0
f (x) cos(tx)dx. (10)
Demostraci´on. Por definici´on, la transformada de Fourier es ˆf (t) =R∞
−∞f (x)eitxdx. Separemos la integral para partes positivas y negativas
f (t) =ˆ Z 0
−∞
f (x)eitxdx + Z ∞
0
f (x)eitxdx.
Haciendo el cambio de variable ξ = −x, dξ = −dx en la primer integral y cambiando los l´ımites de integraci´on de forma adecuada, obtenemos
f (t) = −ˆ Z 0
∞
f (−ξ)e−itξdξ + Z ∞
0
f (x)eitxdx
= Z ∞
0
f (ξ)e−itξdξ + Z ∞
0
f (x)eitxdx,
donde usamos la simetr´ıa de la funci´on f . Como las variables de integraci´on son mudas, podemos llamar x a ξ y obtenemos
f (t) =ˆ Z ∞
0
f (x)e−itxdx + Z ∞
0
f (x)eitxdx
= Z ∞
0
f (x) eitx+ e−itx dx,
3Pueden ver una descomposici´on en series de Fourier interesante aqu´ı.
donde pudimos juntar ambas integrales en una sola por la linealidad de la integraci´on y por tener ambas integrales los mismos l´ımites de integraci´on. Por ´ultimo, sustituimos la ecuaci´on de Euler, usamos que la paridad de la funci´on coseno (cos(x) = cos(−x)) y la imparidad de la funci´on seno (sin(x) = − sin(−x)).
f (t) =ˆ Z ∞
0
f (x) eitx+ e−itx dx
= Z ∞
0
f (x) [cos (tx) + i sin (tx) + cos (−tx) + i sin (−tx)] dx
= Z ∞
0
f (x) [cos (tx) + i sin (tx) + cos (tx) − i sin (tx)] dx
= Z ∞
0
f (x) [2 cos (tx)] dx = 2 Z ∞
0
f (x) cos (tx) dx.
La transformada de Fourier tiene una propiedad que puede resultar ´util, sobre todo en ciertas apli- caciones como en probabilidad. Esta propiedad permite simplificar la operaci´on de la convoluci´on, que involucra a dos funciones reales, f (x) y g(x), y se define como
{f ∗ g} (x) :=
Z ∞
−∞
f (u)g(x − u)du, (11)
la cual puede pensarse como una medida de semejanza entre f (x) y g(x).
El siguiente teorema, que presentaremos sin demostraci´on, nos permite simplificar el c´alculo de esta operaci´on mediante las transformadas de Fourier de las funciones involucradas en la convoluci´on.
Teorema 2. Sean f, g : R 7→ R dos funciones reales, con transformadas de Fourier ˆf , ˆg : R 7→ C.
Denotemos a la convoluci´on de f (x) y g(x) por H(x) := {f ∗ g} (x). Entonces la transformada de Fourier de la convoluci´on est´a dada por
H(t) = ˆˆ f (t)ˆg(t). (12)
El teorema anterior nos permite calcular la convoluci´on de dos funciones encontrando primero las transformadas de Fourier de las funciones originales, multiplic´andolas, y posteriormente, aplicando la transformada inversa al resultado.
El material digital de apoyo Bases ortonormales.ipynb contiene ejemplos y demostraciones visuales de los conceptos introducidos en esta secci´on. Para su uso es necesario contar con la distribuci´on Anaconda de Python y la aplicaci´on Jupyter Notebook, disponible para Windows, MacOS y Linux; o en su defecto puede ser importado y ejecutado en cualquier navegador web mediante Google Colaboratory.
4. Variables Aleatorias
El concepto principal de la Teor´ıa de la Probabilidad es la frecuencia de resultados asociado un cierto experimento, realizado m´ultiples veces de forma independiente. Esta frecuencia de resultados est´a dada
por el cociente
cantidad de veces que obtengo cierto resultado cantidad de veces que realizo el experimento .
Podemos abstraer este concepto y sus propiedades, de manera tal que dado un experimento con un conjunto de posibles resultados Ω, y una familia de eventos F ⊆ P(Ω), definimos una probabilidad como una funci´on P : F → [0, 1] que satisface
(A1) P (A) ∈ [0, 1] ∀A ∈ F , (A2) P (Ω) = 1,
(A3) Si A1, A2, . . . son mutuamente excluyentes, entonces P
∞ S
i=1
Ai
=
∞
P
i=1
P (Ai).
De esta definici´on (axiom´atica) se deducen varias propiedades y teoremas ´utiles. En este sentido es importante la noci´on de independencia de eventos. Decimos que dos eventos A, B son independientes si
P (A ∩ B) = P (A)P (B).
Por otro lado, para poder usar herramientas matem´aticas familiares, se definen funciones que describen los eventos del espacio de probabilidad original (Ω, F , P ) como subconjuntos en R, manteniendo las relaciones entre ´estos. As´ı, llamamos variable aleatoria a una funci´on de la forma X : Ω → R tal que
X−1(B) ∈ F ∀B ∈ B,
donde B corresponde a la sigma-´algebra de Borel en R. Podemos entonces estudiar PX(B) = P (X−1(B)), ∀B ∈ B,
que denotaremos simplemente como P (X ∈ B).
En el caso en el que un experimento aleatorio tiene una cantidad numerable de posibles resultados, decimos que la variable aleatoria asociada X es discreta, y la probabilidad asociada puede caracterizarse por una funci´on de probabilidad puntual, es decir una funci´on pX: Rd → [0, 1] dada por
pX(x) := P (X = x) , x ∈ R.
Entonces para A ∈ B, tenemos que P (X ∈ A) = P
x∈A
pX(x), y en particular P (X ∈ R) = P
x∈R
pX(x) = 1.
Por otro lado, decimos que una variable aleatoria X es continua (o absolutamente continua) si existe una funci´on f : R → R+0 llamada funci´on de densidad, conR
Rf (x)dx = 1, tal que P (X ∈ B) =
Z
B
f (x)dx, B ∈ B.
En ambos casos, basta con conocer la probabilidad acumulada hasta un punto, informaci´on que codifica la funci´on de distribuci´on acumulada (FDA) FX : R → [0, 1], definida como
FX(z) := PX((−∞, z]) = P (X ≤ z).
Dada X una variable aleatoria, estamos interesados en el promedio ( “ponderado”por las probabilidades) de los valores que ´esta toma. Definimos entonces que la esperanza (o media) de X est´a dada por
E[X] :=
P
x∈R
xpX(x) si X es discreta R+∞
−∞ xfX(x)dx si X es continua
siempre que estas sumas est´en bien definidas. Geom´etricamente, la media de una variable corresponde al centro de gravedad del ´area bajo la curva de su funci´on de densidad. Recordemos que si g : R → R es una funci´on medible (es decir, para todo B ∈ B se cumple que g−1(B) ∈ B), entonces g(X) es tambi´en una variable aleatoria y podemos calcular su esperanza usando la siguiente caracterizaci´on
E [g(X)] =
P
x∈R
g(x)pX(x) si X es discreta R+∞
−∞ g(x)fX(x)dx si X es continua .
La esperanza matem´atica tiene varias propiedades, siendo la principal la linealidad. Ademas se cumple el siguiente resultado.
Lema 1 (Desigualdad de Jensen). Dada X una v.a. y ϕ una funci´on convexa, entonces ϕ (E[X]) ≤ E [ϕ(X)] .
Ahora, ¿c´omo medimos cu´an dispersos est´an los valores que toma una variable con respecto a su media? Para eso definimos la varianza, dada por
V ar(X) := Eh
(X − E[X])2i
= EX2 − E[X]2, d´onde la segunda igualdad se obtiene usando la linealidad de la esperanza.
Para trabajar con distintas caracter´ısticas a medir relacionadas con un mismo experimento, se define tambi´en una funci´on X = (X1, ..., Xd) : Ω → Rdconocida como vector aleatorio, en la que cada coordena- da Xies una variable aleatoria, . An´alogamente al caso unidimensional, en el caso discreto la probabilidad asociada a X est´a caracterizada por la funci´on de probabilidad conjunta puntual pX : Rd→ [0, 1], tal que
P (X ∈ A) = X ...X
(x1,...,xd)∈A
pX((x1, ..., xd)), A ∈ Bd;
y en el caso continuo trabajaremos con la funci´on de densidad conjunta f : Rd → R+0 que satisface P (X ∈ B) =
Z
B
f (x)dx, B ∈ Bd.
En cualquier caso, decimos que las variables aleatorias X, Y son independientes entre s´ı , denotando X ⊥⊥ Y , cuando
P (X ∈ B1, Y ∈ B2) = P (X ∈ B1) P (Y ∈ B2) ∀B1, B2∈ B,
en el mismo sentido que la independencia de eventos definida anteriormente. Si dos variables son inde- pendientes, se cumple que
E[XY ] = E[X]E[Y ].
5. Funci´ on Caracter´ıstica
As´ı como estamos interesados en ciertos valores constantes “observables” de una distribuci´on de probabilidad, como son la varianza o la esperanza, podemos tambi´en estudiar ciertas funciones reales que nos ayudan a estudiar (y caracterizar) distribuciones de probabilidad. Asi, dada una variable aleatoria X : Ω → R, la funci´on caracter´ıstica de X es una funci´on ϕX: R → C, dada por
ϕX(t) = EeitX = E [cos(tX)] + iE [sin(tX)] ∀t ∈ R.
Si X es una v.a. discreta, la funci´on caracter´ıstica es la transformada de Fourier discreta de la funci´on de probabilidad puntual pX
ϕX(t) = X
k∈RX
eitkpX(k);
y si X es una v.a. continua entonces
ϕX(t) = Z ∞
−∞
eitxf (x)dx
corresponde a la Transformada de Fourier de la funci´on de densidad f , y en ambos casos es una funci´on continua. Tenemos las siguientes propiedades.
Proposici´on 2.
1. |ϕX(t)| ≤ 14. 2. ϕX(0) = 1.
3. X1, X2, · · · , Xn vs. as. independientes, entonces
ϕPn
i=1
Xi(t) =
n
Y
i=1
ϕXi(t) ∀t ∈ R.
4. Dado a, b ∈ R, ϕaX+b(t) = eitbϕX(at).
Demostraci´on.
1. Tenemos que |ϕX(t)| = |E[eitX]| ≤ E|eitX| = E[q
cos2(tX) + sin2(tX)] = 1, por el Lema 1, al ser el m´odulo una funci´on convexa.
2. ϕX(0) = E[cos(0X)] + iE[sin(0X)] = 1.
4Esta cota nos permite deducir que la funci´on caracter´ıstica est´a definida para todo t ∈ R, sin importar la distribuci´on de X.
3. Probaremos el caso n = 2. Dadas X, Y variables aleatorias independientes, sabemos que f (X) ⊥⊥ g(Y ) para cualquier par de funciones medibles reales f, g. Entonces
ϕX+Y(t) = EeitXeitY = E [(cos(tX) + i sin(tX))(cos(tY ) + i sin(tY ))]
= E [cos(tX) cos(tY )] + iE [cos(tX) sin(tY )] + iE [sin(tX) cos(tY )] − E [sin(tX) sin(tY )]
= E [cos(tX)] E [cos(tY )] + iE [cos(tX)] E [sin(tY )] + iE [sin(tX)] E [cos(tY )]
− E [sin(tX)] E [sin(tY )] = E [(cos(tX) + i sin(tX))] E [(cos(tY ) + i sin(tY ))]
= EeitX E eitY = ϕX(t)ϕY(t).
4. ϕaX+b(t) = EeitaXeitb = eitbE[ei(at)X] = eitbϕX(at).
De manera an´aloga a lo discutido anteriormente, se tiene el siguiente resultado, que permite reconstruir la funci´on de distribuci´on acumulada a partir de la funci´on caracter´ıstica.
Teorema 3 (F´ormula de Inversi´on). Dados x, y ∈ R dos puntos de continuidad de la FDA FX, con x < y, tenemos que
P (x < X ≤ y) = FX(y) − FX(x) = 1 2π l´ım
T →∞
T
Z
−T
e−itx− e−ity
it ϕX(t)dt.
En particular, si X es discreta con RX ⊆ N, entonces P (X = k) = 1
2π Z π
−π
e−itkϕX(t)dt ∀k ∈ N.
Usando la F´ormula de Inversi´on, podemos probar la siguiente proposici´on, que establece que la funci´on caracter´ıstica determina la distribuci´on.
Proposici´on 4. Dadas X, Y vs. as. tal que ϕX(t) = ϕY(t) ∀t ∈ R, entonces X = Y .D Demostraci´on. Por Teorema 3, tenemos que para cada z ∈ R,
Fx(z) = l´ım
yn↓z l´ım
xn↓−∞ l´ım
T →∞
1 2π
Z T
−T
e−itxn− e−ityn
it ϕX(t)dt
= l´ım
yn↓z l´ım
xn↓−∞ l´ım
T →∞
1 2π
Z T
−T
e−itxn− e−ityn
it ϕY(t)dt
= FY(z),
donde {yn}n∈Nes una sucesi´on decreciente de puntos de continuidad de FX que converge a z y {xn}n∈N es una sucesi´on decreciente de puntos de continuidad que va a −∞ (siempre existen pues una FDA tiene a lo m´as una cantidad numerable de puntos de discontinuidad). Entonces, como FX(z) = FY(z) ∀z ∈ R, tenemos que X e Y tienen la misma distribuci´on.
Podemos estudiar la convergencia en distribuci´on de una sucesi´on de variables, definida como Xn −→ XD ⇔ FXn(z) → FX(z) ∀z ∈ R : F (z) = l´ımz
n→zF (zn), usando la convergencia de sus funciones caracter´ısticas.
Teorema 5 (Teorema de Continuidad de Paul L´evy). Sean {Xn}n∈N, X variables aleatorias. Entonces Xn
−→ XD si y solo si ϕXn(t) → ϕX(t) ∀t ∈ R,
Demostraci´on. (⇒) Supongamos que Xn
−→ X. Tenemos entonces que E [f (XD n)] → E [f (X)] para toda funci´on f continua y acotada. En particular las funciones seno y coseno son continuas y acotadas, por lo que para cada t ∈ R tenemos que
n→∞l´ım ϕXn(t) = l´ım
n→∞E[cos(tXn)] + i l´ım
n→∞E[sin(tXn)] = E[cos(tX)] + iE[sin(tX)] = ϕX(t).
(⇐) Sean x, y ∈ R puntos de continuidad de FX, con x ≥ y. Entonces tenemos que FX(y) − FX(x) = l´ım
T →∞
1 2π
Z T
−T
e−itx− e−ity
it ϕX(t)dt = l´ım
T →∞
1 2π
Z T
−T
e−itx− e−ity it
h
n→∞l´ım ϕXn(t)i dt
= l´ım
n→∞
"
l´ım
T →∞
1 2π
Z T
−T
e−itx− e−ity
it ϕXn(t)dt
#
= l´ım
n→∞[Fn(y) − Fn(x)] ,
y puedo intercambiar los l´ımites pues ambos existen y son finitos por convergencia y Teorema de Inversi´on. Por lo tanto, basta tomar una sucesi´on decreciente {xn}n∈Nde puntos de continuidad de FX que se vaya a −∞ para obtener la convergencia deseada.
Proposici´on 6. Si X es una variable aleatoria tal que E [|X|n] ≤ ∞, entonces i. ϕ(k)X (t)
t=0= inEXk , ∀k ∈ {1, 2, ..., n}.
ii. ϕX(t) =
n
P
k=0
E[Xk]
k! (it)k+ o(tn), con l´ım
t→0 o(tn)
tn = 0.
Demostraci´on. Recordemos que ϕX(t) = E[cos(tX)] + iE[sin(tX)], y como ambas funciones son acotadas (y sus derivadas tambi´en), tenemos que la derivada de la esperanza es la esperanza de la derivada, por lo que
ϕ0X(t)
t=0= E[X (− sin(tX))] + iE[X (cos(tX))]
t=0= iE[X],
siempre y cuando la esperanza sea finita. Podemos realizar esta operaci´on nuevamente mientras los momentos est´en bien definidos, y deducir as´ı las derivadas deseadas.
Para deducir el ´ıtem ii. basta aplicar el Teorema de Taylor para la exponencial compleja.
Veamos un ejemplo de c´omo calcular una funci´on caracter´ıstica y usarla para encontrar algunos de sus momentos.
Ejemplo 2. Encuentra la funci´on caracter´ıstica de una funci´on distribuida normalmente X ∼ N (µ, σ) y verifica que E [X] = µ y Var (X) = σ2.
Soluci´on. Recordemos que la funci´on de densidad de una variable aleatoria normalmente distribuida est´a dada por
f (x) = 1 σ√
2πe−
x−µ√ 2σ
2
.
Calculemos la funci´on caracter´ıstica por definici´on, usando el cambio de variable s = x−µσ , ds = dxσ.
φX(t) = 1
σ√ 2π
Z ∞
−∞
e−
x−µ√ 2σ
2
eitxdx = σ
σ√ 2π
Z ∞
−∞
e−12s2+it(σs+µ)ds
=√eitµ
2π
Z ∞
−∞
e−12s2+itσsds,
donde sacamos una de las exponenciales de la integral, ya que es una constante respecto a la variable de integraci´on s. Ahora, sumemos un cero en el exponente de la exponencial dentro de la integral, de la forma 12t2σ2−12t2σ2= 0 para completar un binomio cuadrado
φX(t) = √eitµ
2π
Z ∞
−∞
e−12s2+itσsds = √eitµ
2π
Z ∞
−∞
e−12(s+itσ)2−12t2σ2ds
= eitµ−
1 2t2 σ2
√2π
Z ∞
−∞
e−
1 2(s+itσ)2
ds
Para terminar con el c´alculo de la funci´on caracter´ıstica, hacemos el cambio de variable z = s + itσ, dz = ds
φX(t) = eitµ−
1 2t2 σ2
√ 2π
Z ∞
−∞
e−
1 2(s+itσ)2
ds = eitµ−
1
2(tσ)2Z ∞
−∞
√1 2πe−
1 2z2
dz
= eitµ−
1
2(tσ)2Z ∞
−∞
f (z)dz = eitµ−
1 2(tσ)2
,
donde la ´ultima integral es uno, puesto que f (z) es la densidad de probabilidad de una variable aleatoria Z ∼ N (0, 1).
Por otro lado, para calcular los momentos de la distribuci´on, empecemos por calcular la primera derivada de la funci´on caracter´ıstica
φ0X(t) = iµ − σ2t eitµ−12(tσ)2, y su segunda derivada
φ00X(t) =h
iµ − σ2t2
− σ2i
eitµ−12(tσ)2. Evaluamos estas derivadas en t = 0 para obtener
φ0X(0) = iµ, φ00X(0) = −µ2− σ2,
donde usamos que i2=√
−12− 1. Usando las propiedades de la funciones caracter´ısticas vistas anterior- mente y las derivadas evaluadas en t = 0, encontramos los primeros dos momentos
E [X] = µ, EX2 = µ2+ σ2.
Finalmente, encontramos la varianza usando la relaci´on Var (X) = EX2 − (E [X])2= σ2.
Las propiedades generadoras de la ecuaci´on caracter´ıstica pueden emplearse aun cuando no est´e defi- nida en t = 0, siempre y cuando los l´ımites de la funci´on y sus derivadas existan cuando t → 0, como se ve en el siguiente ejemplo.
Ejemplo 3. Encuentra la funci´on caracter´ıstica de una variable aleatoria uniforme X ∼ U (−1, 1) y calcula sus primeros dos momentos.
Soluci´on. La densidad de probabilidad de la variable aleatoria est´a dada por f (x) = 121(−1,1)(x).
Esta funci´on es evidentemente sim´etrica alrededor de cero, por lo que podemos usar el Teorema 1 para calcular su funci´on caracter´ıstica de la siguiente manera
φX(t) =2 Z ∞
0
f (x) cos (tx) dx =2 2
Z ∞ 0
1(−1,1)(x) cos (tx) dx
= Z 1
0
cos (tx) dx = sin (tx) t
x=1
x=0
=sin t
t =: sinc(t).
Podemos ver que la funci´on caracter´ıstica no est´a definida para t = 0. Sin embargo, usando la regla de l’Hˆopital, vemos que
t→0l´ımφX(t) = l´ım
t→0
sin t t = l´ım
t→0cos(t) = 1.
Ahora, calculemos la primera derivada de la funci´on caracter´ıstica φ0X(t) = t cos(t) − sin(t)
t2 ,
y usando ´esta, calculamos la segunda derivada
φ00X(t) = 2 − t2 sin (t) − 2t cos (t)
t3 .
De nuevo, las derivadas no est´an definidas en t = 0, pero podemos usar la regla de L’Hˆopital como antes, dado que, en ambos casos, tanto el numerador como el denominador tienden a cero. En el caso de la primera derivada
t→0l´ımφ0X(t) = l´ım
t→0
t cos(t) − sin(t) t2 = l´ım
t→0−t sin (t) 2t = l´ım
t→0−sin (t) + t cos (t)
2 = 0.
Ahora, evaluando la segunda derivada
l´ım
t→0φ00X(t) = l´ım
t→0
2 − t2 sin (t) − 2t cos (t) t3
= l´ım
t→0−t2cos (t) 3t2 = l´ım
t→0−cos(t) 3 = −1
3.
Por lo que encontramos que, mediante las propiedades de la funci´on caracter´ıstica, los primeros dos momentos son
E [X] = 0, EX2 = 1 3.
La fortaleza de la funci´on caracter´ıstica recae en estar definida para cualquier valor t, pues siempre est´a acotada, aun el caso en distribuciones mas complicadas, como por ejemplo para el caso de la distribuci´on de Cauchy.
Ejemplo 4. Sea X una variable aleatoria distribuida Cauchy con par´ametro de corrimiento x0y par´ame- tro de escala γ. Muestra que su funci´on caracter´ıstica est´a dada por
φX(t) = exp (x0it − γ|t|) .
Demostraci´on. La densidad de probabilidad de la variable aleatoria X est´a dada por
f (x) = 1
πγ
1+x−x0
γ
2.
Calcular la funci´on caracter´ıstica a partir de la densidad de probabilidad es bastante complicado en este caso. Sin embargo, sabemos que la densidad de probabilidad y su funci´on caracter´ıstica tienen una relaci´on uno a uno, al ser esta ´ultima la transformada de Fourier de la primera. Por lo tanto podemos aplicar la transformada inversa de Fourier a la funci´on caracter´ıstica para mostrar que corresponde a una densidad de probabilidad de una variable distribuida Cauchy. Usando la definici´on de transformada inversa de Fourier, tenemos que
f (x) = 2π1 Z ∞
−∞
φX(t) e−itxdt = 2π1 Z ∞
−∞
ex0it−γ|t|e−itxdt
= 2π1 Z ∞
−∞
ex0it−γ|t|−itxdt
= 2π1 Z ∞
−∞
e−it(x−x0)−γ|t|dt.
Recordemos que el valor absoluto se define como
|t| =
t, t ≥ 0,
−t, t < 0.