Caracterización de los proyectos de vida de los adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara
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(2) EXERGO. “Si le sonríes al mundo, el mundo te sonreirá, si le lloras dándole la espalda te dejará llorar a solas”. Charles Chaplin.. i.
(3) DEDICATORIA. A mis padres por ser mi fuente de inspiración, por enseñarme el mejor camino. A mi tía Zeida que siempre me ha exhortado su amor por la Psicología. A todas las personas que con su labor pueden apoyar a los niños y adolescentes que residen en Hogares de Amparo Familiar.. ii.
(4) AGRADECIMIENTOS A mi tutora Liuva de Armas por su cálida e incondicional ayuda, por su preocupación y dedicación constante, por sus sabias ideas, por permitirme el privilegio de ser su tesiante. A mi tutora Luisa Guerra por motivarme y orientarme con sus dulces palabras, por sus ideas esclarecedoras, por trasmitirme seguridad y confianza. A todos los trabajadores y adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara por su colaboración, por atenderme tan bien, por permitirme una experiencia inolvidable. A toda mi familia por sus muestras de afecto, apoyo y preocupación constantes. Especialmente doy gracias a mis padres por transitar conmigo todos los retos, por los esfuerzos realizados para lograr mis metas. A mi novio por hacerme reír en los momentos de mayor tensión, por su actitud positiva y comprensión. A mis suegros por su oportuna sabiduría, por la ayuda y el apoyo brindado. A mis amigas y amigos que me alentaron a seguir adelante y me han ofrecido su cariño infinito. En especial a Sheyla por su amistad incondicional, por apoyarme siempre. A todas las personas que han hecho posible, de una manera u otra, la realización de esta investigación y sus nombres no aparecen.. iii.
(5) RESUMEN La investigación que se presenta bajo el título “Caracterización de los proyectos de vida de los adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara” se orientó a caracterizar sus proyectos de vida para dar respuesta a la interrogante científica: ¿Qué características distinguen los proyectos de vida de los adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara? Se empleó el método de estudio de casos múltiples en los marcos de un paradigma humanístico-interpretativo. Como técnicas de recogida de la información fueron utilizadas la entrevista, la observación, el RAMDI, la escala de autovaloración DemboRubinstein y la revisión de documentos oficiales. Para el procesamiento se utilizó el análisis de contenido. Participan siete adolescentes de dos de los hogares y como informantes clave las directoras, auxiliares pedagógicas y trabajadoras sociales. Los resultados muestran que las proyecciones futuras de los adolescentes están orientadas hacia las esferas profesional, escolar y familiar, por la frecuencia y jerarquía con que aparecen. Los proyectos de vida se caracterizan por ser poco estructurados, carentes de mediatización reflexiva, pero con una orientación emocional en forma de vivencias afectivas de agrado y satisfacción que los convierte en intereses profesionales, estudiantiles y familiares. Resalta además la insuficiente valoración de las posibilidades u obstáculos para el logro de sus objetivos a mediano y largo plazo. Entre los planes y estrategias que proponen para alcanzar los propósitos referidos a sus intereses profesionales se encuentra estudiar con intensidad, graduarse del nivel medio de enseñanza y graduarse del nivel superior.. iv.
(6) ABSTRACT The research presented under the title Specifications for projects of teenage life of Amparo Family Homes Santa Clara was aimed at describing the specifics of their life projects to answer the scientific question: What characteristics distinguish the projects teenage life of Amparo Family Homes Santa Clara? We used the method of multiple case studies within the framework of a humanisticinterpretative paradigm. Techniques were used as information gathering interview, observation, Ramdi, scale Dembo-Rubinstein self-assessment and review of official documents. For processing we used the content analysis. Involving seven teenagers from two households and key informants as the principals, teaching assistants and social workers. The results show that the future projections of adolescents are targeted to professional fields, school and family, and rank the frequency with which they appear. Life projects are characterized as unstructured, lacking in reflective mediation, but with an emotional orientation as affective experiences of pleasure and satisfaction that makes professional, student and family. Also highlights the inadequate assessment of the opportunities or obstacles to achieving their objectives in the medium and long term. Among the plans and strategies proposed to achieve the purposes referred to their professional interests is intensively studied, the average level of graduate education and graduate from higher education.. v.
(7) ÍNDICE EXERGO .......................................................................................................................... i DEDICATORIA .................................................................................................................ii AGRADECIMIENTOS ..................................................................................................... iii RESUMEN ......................................................................................................................iv ABSTRACT ..................................................................................................................... v INTRODUCCIÓN ............................................................................................................ 1 CAPÍTULO 1. 1.1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. .................................................... 8. Personalidad, proyecto de vida y adolescencia. Aproximaciones teóricas. ...... 8. 1.1.1. Enfoques teóricos para el estudio de la personalidad. Principios y categorías propuestos por el enfoque histórico cultural. ............................. 8. 1.1.2. La personalidad como sistema autorregulador. Proyectos de vida. Definiciones para su estudio. .................................................................... 12. 1.1.3. Adolescencia y proyectos de vida. Características y principales neoformaciones psicológicas. ................................................................... 19. 1.2. Acercamiento a los Hogares de Amparo Familiar. Principales características en el contexto cubano. ............................................................. 23. 1.2.1. Causas y consecuencias del desamparo familiar. ..................................... 23. 1.2.2. Acogimiento residencial. Antecedentes en el escenario internacional. ..... 26. 1.2.3. Los Hogares de Amparo Familiar en Cuba................................................ 29. CAPÍTULO 2.. DISEÑO METODOLÓGICO. ............................................................... 35.
(8) 2.1. Sobre el paradigma y el método de investigación. .......................................... 35. 2.1.1. Descripción del Escenario de Estudio. ...................................................... 37. 2.1.2. Los sujetos participantes. .......................................................................... 40. 2.1.3. Técnicas de recogida y procesamiento de la información. ........................ 41. 2.1.3.1. Técnicas de recogida de la información. ............................................. 41. 2.1.3.2. Métodos para el procesamiento de la información. ............................. 47. 2.1.4. Descripción del proceso. ........................................................................... 50. 2.1.5. Principios éticos considerados en la investigación. ................................... 51. CAPÍTULO 3.. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS..................................................... 52. 3.1. Características de la situación social de desarrollo de los adolescentes residentes en los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara. ..................... 52. 3.2. Los proyectos de vida de los adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar en Santa Clara. Características fundamentales. ................................ 66. 3.2.1. 3.3. Discusión integral de las características de las proyecciones futuras de los adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara ..... 81. Características de la estructura y funcionamiento de los Hogares de Amparo Familiar que conforman el contexto de estudio. ................................. 84. CONCLUSIONES.......................................................................................................... 89 RECOMENDACIONES ................................................................................................. 92 BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................. 93 ANEXOS ....................................................................................................................... 98.
(9) INTRODUCCIÓN. . INTRODUCCIÓN La personalidad como integración sistémica de los contenidos y funciones de la psiquis, que se expresa de manera individualizada en el comportamiento, opera desde un mundo de sentidos psicológicos. Los sentidos psicológicos se van constituyendo a lo largo de todo el desarrollo a partir de una compleja integración de procesos afectivos y cognitivos, desde las más elementales hasta las de mayor nivel de complejidad. De esta manera la regulación comportamental puede ser inmediata, impulsiva y poco reflexiva o mediata, propositiva, en perspectiva temporal e intencional. De acuerdo con las ideas de Domínguez (2007) el desarrollo de la autorregulación constituye un indicador por excelencia de la personalidad sana, madura y proyectada al futuro, mediante la elaboración de un proyecto de vida. La proyección futura es considerada por la mayoría de los estudiosos como un importante componente de la motivación. En el proceso de construcción de los proyectos de vida intervienen los valores, la identidad personal, la concepción del mundo y los estilos de vida, la personalidad como un todo. La mayoría de los autores plantean que los proyectos de vida constituyen una formación psicológica tardía de la personalidad, que se configura cuando esta ha logrado un desarrollo significativo, ante todo por alcanzar una elevada capacidad de autorregulación a partir de un profundo autoconocimiento. Por tales motivos, consideran que la elaboración de los mismos, aunque se gesta desde edades tempranas, sólo se estructura, a nivel de formaciones motivacionales complejas, en la juventud, expresándose en los ideales y la concepción del mundo. A partir de estas valoraciones surge la hipótesis de que la mayoría de los adolescentes presentan un desarrollo pobre de la proyección futura, viven el momento. 1.
(10) INTRODUCCIÓN. . actual, sin pensar mucho en el futuro, en su inserción en la vida adulta, que aún resulta muy lejana para ellos. Sin embargo, González Rey (1983), quien se refiere a las proyecciones futuras reconociéndolas como ideales, a través de un experimento formativo logró formar en adolescentes ideales generalizados efectivos, llegando a la conclusión de que el desarrollo del ideal en esta etapa (adolescencia), se debe más a la ausencia de un trabajo educativo dirigido al desarrollo moral, que a las características psicológicas de la misma. Actualmente se han desarrollado varias investigaciones (Ibarra & Domínguez, 2003), cuyo objeto de estudio corresponde a los proyectos de vida. Ginebra (2002) estudió los proyectos profesionales y los valores que se asocian a ellos, en un grupo de jóvenes universitarios de cuarto año, pertenecientes a las carreras de Farmacia, Contabilidad y Periodismo. En este trabajo se comprobó la existencia de diferentes niveles de estructuración de los proyectos profesionales, entre ellos: el llegar a ser un buen profesional, superarse, satisfacer sus necesidades materiales y la realización profesional y personal. Los valores que se expresan con mayor fuerza son la profesionalidad, el compromiso social y los asociados a la satisfacción de las necesidades materiales. Rodríguez y Alfonso (2002 citado en Domínguez 2007) dirigieron su estudio a la caracterización de los proyectos profesionales y familiares en estudiantes de Psicología del Curso por Encuentros, en su primera edición. Este trabajo demostró, que ambos tipos de proyectos, tienen una importante significación motivacional para los sujetos investigados, en tanto se expresan con un fuerte vínculo emocional positivo, pero poseen un bajo nivel de elaboración y apenas se hace alusión a la temporalidad de los mismos. Los proyectos futuros, sin asociarse mecánicamente a la edad cronológica, pueden aparecer con distinto nivel de complejidad y estructuración en dependencia de las condiciones de vida y educación en las que ha estado inmerso el individuo a lo largo de su desarrollo. 2.
(11) INTRODUCCIÓN. . Lo expresado destaca la importancia de considerar, en el desarrollo de las proyecciones futuras de los adolescentes, las múltiples influencias educativas ejercidas sobre estos. En este sentido, se le confiere especial significación a la familia, por ser la primera fuente de socialización, donde se establecen los primeros vínculos afectivos, a partir de los cuales se sentarán pautas para el desarrollo de la autoestima y la seguridad. En la literatura psicológica, la adolescencia es descrita como una etapa crítica debido a la notable influencia de factores biológicos, psicológicos y sociales. El hecho de que el tránsito por esta etapa potencie o no el desarrollo armónico de la personalidad, depende en gran medida de la capacidad o incapacidad que tengan los adultos, en especial los padres, para establecer un diálogo abierto y una actitud de entendimiento mutuo con el hijo. En la actualidad mucho se habla de las crisis familiares y de los cambios que generan en los distintos tipos de familias, llevando incluso a la disfuncionalidad. Las familias disfuncionales también componen el escenario cubano actual. Cuando la familia se caracteriza por la disfuncionalidad las consecuencias para la personalidad en desarrollo del menor pueden ser múltiples. Algunas de estas pueden colocarlos ante la necesidad de una institución que de manera total o parcial, se encargue de su cuidado y atención. Estas circunstancias han propiciado la creación y existencia de los hogares para niños y adolescentes sin amparo familiar. La atención de estos menores resulta un problema complejo y es tema de grandes discusiones a nivel mundial. A lo largo de la historia han existido instituciones de carácter privado o estatales dedicadas a brindar la atención asistencial a los menores en desventaja social. En Cuba, el gobierno ha creado instituciones que dentro de sus posibilidades proporcionan a los menores sin amparo familiar condiciones semejantes a las de un hogar de familia real. Estos centros de asistencia social están situados a lo largo de todo el país con una estructura, organización, dirección y objetivos educativos 3.
(12) INTRODUCCIÓN. . semejantes. En los Hogares de Amparo Familiar están presentes niños y adolescentes de 0 a 17 años de edad, que han estado expuestos a situaciones adversas de franca desventaja social. En Villa Clara existen Hogares de Amparo Familiar en cuatro municipios (Santa Clara, Sagua la Grande, Santo Domingo y Manicaragua). En Santa Clara existen tres de estas instituciones; una primera que atiende a los menores de edad temprana, de 0 a 5 años, y otras dos que atienden al resto de los menores a partir de los 6 años. Los escenarios de malos tratos y diversos tipos de privaciones a las que han estado expuestos niños y adolescentes en su contexto familiar suponen una repercusión desfavorable en su desarrollo. Bravo y del Valle (2009), al referirse al perfil de la población estudiada en acogimiento residencial, destacaron la presencia de conductas de carácter agresivo, violento y disruptivo, así como la prevalencia de problemas emocionales como las conductas de carácter ansioso o sentimientos de infelicidad y depresión que afectan a un porcentaje alto de estos niños/as y adolescentes. Los desajustes en el desarrollo psicosocial son reconocidos como una de las consecuencias derivadas de la negligencia familiar. Este aspecto se traduce en dificultades en la competencia social y emocional, que influyen negativamente en la capacidad para formar nuevas relaciones, viéndose afectada en muchos casos la habilidad empática de los menores. Por lo general estos niños y adolescentes se caracterizan por presentar un mayor deterioro en el área cognitivoacadémica, mayores dificultades escolares, de integración y competencia, que los niños y adolescentes que no han sufrido ninguna forma de maltrato. La investigación concerniente a los efectos que sobre el desarrollo infantil tienen los diferentes tipos de situaciones de desprotección ha avanzado extraordinariamente en los últimos años. Los estudiosos del tema coinciden en que las consecuencias de estas experiencias infantiles son diversas y pueden depender de varios factores como las características del ambiente y los factores de vulnerabilidad o de protección que presente el menor. 4.
(13) INTRODUCCIÓN. . Los hogares deben compensar la falta de familia, intentando asumir el papel de un hogar acogedor. Es por ello que les corresponde establecer las condiciones óptimas para garantizar no sólo el desarrollo infantil, sino el futuro desarrollo psicológico como adulto. A partir de estas aseveraciones es preciso reconocer lo productivo que puede ser el estudio de los proyectos de vida de los adolescentes sin amparo familiar del municipio Santa Clara, provincia Villa Clara. La investigación, a partir del análisis y descripción de la situación social de desarrollo de los adolescentes que residen en los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara, permite la caracterización de las proyecciones futuras de los menores y de las acciones o actividades que desde la institución se realizan para promover la formación en los adolescentes de proyectos de vida. Estas cuestiones poseen una notable importancia práctica y a la vez valor científico porque constituyen las bases en cuanto a conocimientos teóricos y empíricos para el desarrollo de investigaciones futuras y de posibles intervenciones psicoeducativas en este contexto, orientadas estas últimas a la estimulación de habilidades conformadoras de desarrollo personal en niños y adolescentes. Otro de los aportes que ofrece el estudio desde el punto de vista práctico constituye la caracterización socio-psicológica de los adolescentes que hoy se encuentran en los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara. Este hallazgo posibilitó la creación de una ficha resumen que se anexa en el expediente de los menores con el objetivo de optimizar el trabajo en los hogares y de garantizar la mayor cantidad de información ordenada que se deriva de la situación social de desarrollo de los mismos. En cuanto al aporte teórico, la investigación propicia un fundamento teórico, desde la experiencia nacional e internacional consultada, para el tratamiento y atención a estos menores. Posee un valor práctico y metodológico pues posibilita contar con datos de la práctica y poder incidir en ella. Además se distingue por su novedad científica, al centrarse en la categoría proyecto de vida y ser este un tema escasamente abordado en el contexto de los Hogares de Amparo Familiar.. 5.
(14) INTRODUCCIÓN. . Entre las experiencias que se conocen a nivel mundial son especialmente significativas y cercanas a nuestro contexto las de España. Las investigaciones consultadas se dedican al estudio de diferentes objetos, entre ellos, la incidencia de problemas emocionales y de conducta en la población atendida en acogimiento residencial (Llanos, Bravo & Del Valle, 2006 citado en Bravo & Del Valle 2009); se identifican grupos como el de la Universidad de la Laguna que ha trabajado sobre las redes sociales; el trabajo iniciado por C. Panchón en su tesis doctoral sobre la organización de los centros de protección (Panchón, 1993 Bravo & Del Valle 2009). También se están realizando investigaciones sobre el ajuste psicosocial de la población acogida en hogares (Bravo & Del Valle, 2001, 2003 citado en Bravo & Del Valle 2009). La temática de las redes de apoyo social ha sido investigada en los centros de acogida y específicamente, en una muestra de adolescentes (Bravo & Fernández del Valle, 2003). Durante los últimos años, en niños y adolescentes con experiencias de maltrato, se han comenzado a estudiar la resiliencia y los factores protectores de acuerdo con las necesidades de la etapa del desarrollo. En este sentido, Lázaro (2005) incluye en su estudio variables afectivas, sociales y de personalidad como: autoestima, locus de control interno, relaciones interpersonales, autoeficacia y figuras de apego, entre otras. En el contexto nacional, se han desarrollado estudios (Soler & Castillo, 2005) en los Hogares de Niños sin Amparo Familiar de algunas provincias orientales. En los mismos se ha enfatizado en las dificultades en el aprendizaje de los menores en acogimiento residencial, en las habilidades sociales de estos y en las particularidades que adopta su personalidad, específicamente en sus formaciones motivacionales complejas tales como, la autoestima y el autoconcepto. Otro de los estudios, realizado en el contexto de los Hogares de Amparo Familiar (Díaz & Guerra, 2011), en la provincia de Villa Clara permitió caracterizar el aprendizaje de cinco escolares que residen en los centros de acogida de Santa Clara. Como resultados de la misma se confirmó que la muestra estudiada presenta un aprendizaje lento; la existencia de un vínculo afectivo positivo de los menores hacia los trabajadores del 6.
(15) INTRODUCCIÓN. . hogar; dificultades para integrarse a grupos de coetáneos; relaciones entre menores y maestros desarrolladas sobre la base de la comunicación positiva, y relaciones satisfactorias entre Hogar de Amparo Familiar - Escuela. Las historias de vida de los niños y adolescentes que conviven en los Hogares de Amparo Familiar, se caracterizan en gran medida por la vivencia de sucesos traumáticos que pueden tener efectos a mediano y largo plazo en el desarrollo de su personalidad. La situación de acogimiento puede ser experimentada con una connotación conflictiva por la condición de sustituta de una familia inexistente, por razones ajenas a la voluntad de niños y adolescentes. Todo ello justifica la necesidad de desarrollar en estos recursos personológicos que faciliten no solo una actitud resiliente ante los sucesos pasados y un ajuste competente a las circunstancias actuales, sino también una proyección futura que garantice su posterior inserción en el medio social. El primer paso para ello reside en un diagnóstico acertado de los elementos que distinguen los proyectos de vida y contenidos psicológicos asociados de los adolescentes. De ahí que la presente investigación tenga como objetivo general caracterizar los proyectos de vida de los adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara, para dar respuesta a la interrogante científica: . ¿Qué características distinguen los proyectos de vida de los adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara?. El objetivo general anteriormente enunciado se desagrega en los siguientes objetivos específicos: . Caracterizar la situación social de desarrollo de los adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara.. . Elaborar una ficha resumen como herramienta que permita sistematizar los datos de la situación social de desarrollo de los menores.. . Describir los proyectos de vida de los adolescentes de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara.. . Explorar, desde la mirada de los directivos de los Hogares de Amparo Familiar de Santa Clara, si se promueven acciones orientadas a fomentar proyectos educativos individuales o grupales. 7.
(16) . INTRODUCCIÓN. CAPÍTULO 1.. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO.. 1.1 Personalidad, proyecto de vida y adolescencia. Aproximaciones teóricas. 1.1.1 Enfoques teóricos para el estudio de la personalidad. Principios y categorías propuestos por el enfoque histórico cultural. La categoría personalidad es uno de los núcleos teóricos más ampliamente trabajados en los marcos de la Psicología. Desde la perspectiva de González Rey (1980) todas las ramas de la Psicología aplicada necesitan una concepción teórica de la personalidad que responda a sus necesidades, tanto conceptuales como para la investigación empírica. La sistematización del conocimiento psicológico exige del constante desarrollo cualitativo de la teoría de la personalidad, como concepción psicológica integral del sujeto de la conducta. Apunta también que es una categoría que aparece fuera del contexto de la Psicología General, como expresión necesaria de las exigencias de la práctica clínica en el psicoanálisis, de ahí que su estudio se mantuviera, en sus líneas esenciales, dentro de la Psicología Clínica. La personalidad ha sido abordada desde múltiples puntos de vista que asumen su determinación y desarrollo con un enfoque externalista (Conductismo) o internalista (Humanismo, Psicoanálisis). Al respecto analiza González Rey (1980) como cada teoría de la personalidad aporta una visión parcial del hombre, al absolutizar los mecanismos y niveles de regulación psicológica muy asociados a la concepción general del ser humano de la que parten. 8.
(17) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . Otros teóricos (Calviño, 2005) se suman a estos criterios, destacando cómo las diferentes teorías (de la personalidad y otros fenómenos psicológicos) constituyen sistemas cerrados, que no siguen una lógica de desarrollo dentro de la ciencia psicológica. Ello ha generado una inadecuada comprensión de la especificidad psicológica de la personalidad y su determinismo social. Por otra parte, la expresión metodológica esencial se ha centrado en técnicas de la práctica clínica. Según Fernández (2002), “la personalidad hace referencia al nivel integrador de la subjetividad individual y a las regularidades de la compleja organización subjetiva que subyace en el proceso de regulación del comportamiento individual, la explicación de los aspectos psicológicos esenciales del sujeto regulador de la actividad” (p.234). Los últimos años del desarrollo de la Psicología como ciencia han estado marcados por la consolidación en el pensamiento y en el discurso científico de la necesidad de un paradigma unificador que permita abarcar el fenómeno psicológico como un todo, trascendiendo el panorama actual de dispersión teórico-metodológica. Se aboga por la integración y unidad en un referente conceptual de los principios generales, categorías y conceptos; debidamente fundamentados por la práctica, que sea capaz de vertebrar la diversidad del pensamiento psicológico de modo paulatino, procesal y coherente sin pretender con ello la defensa a ultranza de una sola Psicología. La búsqueda de los principios sobre los cuales asentar esta perspectiva integradora ha conducido a algunos autores a la Psicología de orientación marxista como referente (González Rey, 1980 & Calviño, 2005). Desde esta postura se enfatiza en la comprensión filosófica del carácter integral, activo y específico del hombre, en su condición de sujeto del comportamiento, que lo orienta y regula de manera activa y consecuente; en la definición de los contenidos psicológicos de la personalidad no como una realidad per-se, sino como expresión del carácter activo del sujeto, quien como personalidad hace suyos estos contenidos, en dependencia de su nivel de desarrollo, lo cual determina el nivel de los mismos en el proceso de regulación de la actividad. No todo el contenido de la personalidad implica la participación necesaria del nivel consciente-volitivo en su expresión conductual; mas 9.
(18) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . los contenidos más complejos, mediante los cuales el sujeto se identifica como personalidad concreta, solo adquieren su significación psicológica, en los distintos momentos del comportamiento, mediante la participación activa de todo el potencial regulador de la personalidad. La personalidad representa el nivel superior y más complejo de la regulación psicológica y participa de manera activa en formas muy diversas de la regulación del comportamiento, las cuales van desde las expresiones de los procesos cognitivos concretos mediante determinadas formas de motivación, hasta los niveles más complejos de autodeterminación del comportamiento. Acentúan la necesidad de determinar indicadores que, en su integración sistémica necesaria, reflejen los verdaderos mecanismos y formaciones de la personalidad. Colocan el énfasis investigativo en los aspectos funcionales de la personalidad y destacan, entre las funciones esenciales de la personalidad, la función de proyección futura. El enfoque histórico cultural se estructura desde los principios defendidos por la Psicología de orientación marxista. L. S. Vigotsky, a quien se le atribuye la paternidad de este enfoque, dirigió su intelecto a pensar en términos de una psicología general, por lo cual sus teorizaciones están formuladas en forma de macroconceptos, evidenciándose la heterogeneidad y el carácter abierto en sus construcciones. Las categorías y principios que sustentaron su trabajo no enfatizan en el establecimiento de fronteras marcadas entre las diferentes dimensiones temporales, sino en la convergencia dinámica del pasado-presente-futuro del desarrollo humano. Entre sus principios fundamentales está la determinación histórico - social de lo psíquico y de la personalidad, considerar al individuo como el resultado del proceso histórico, social y cultural, como un ser social que necesita de la interacción con el medio para desarrollar sus atributos y características. Para Vygotsky, las funciones mentales superiores aparecen y se desarrollan en dos momentos. En un primer momento, las habilidades psicológicas o funciones mentales superiores, se manifiestan en el ámbito social y en un segundo momento, en el ámbito individual; transitan de lo externo (interpsíquico) a lo interno (intrapsíquico). Entiende la actividad como la forma en virtud de la cual lo social se transforma en psicológico, en un tránsito de lo externo a lo interno. 10.
(19) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . Al analizar el papel del medio, reconoce que su influencia no es lineal en la formación de los procesos y funciones psicológicas, sino mediatizada por una serie de factores como: la relación que existe entre el niño y su entorno, en una etapa del desarrollo dada; la edad, con relación a esto plantea: “…el papel de cualquier factor ambiental varía entre los diferentes grupos de edad” (Vygotsky, 1935, citado en Domínguez, 2007, p.50), los cambios que ocurren en el propio niño, durante su desarrollo y las características del propio entorno. Según Vigotsky (1987), las funciones psíquicas superiores están mediatizadas por la conciencia, por signos y símbolos que posibilitan una representación de la realidad. Dentro de ellos el lenguaje, como una herramienta psicológica o instrumento mediador, desempeña un papel esencial en el proceso de interiorización por parte del niño de toda la cultura material y espiritual que le rodea. A su vez, el lenguaje operando ya en un plano interno, permite al niño regular su comportamiento en sus relaciones con los otros, en el contexto de su actividad. Se concibe la conciencia como sistema complejo, integral donde se estructuran procesos psicológicos en la regulación de la conducta. Esta consideración resulta esencial en la comprensión de la unidad cognitivo – afectiva, aspecto esencial en la función reguladora y autorreguladora de la personalidad en niveles de elevada complejidad en los cuales la reflexión altamente comprometida es la que aparece en el dinamismo del comportamiento (Fernández, 2002). Propone la categoría vivencia, también llamada, experiencia emocional, como unidad psicológica de análisis de la vida psíquica en la cual se expresa lo que el sujeto experimenta en función de las influencias que recibe y lo que el propio sujeto aporta en función del nivel de desarrollo que ha alcanzado su personalidad. “La vivencia constituye una unidad del entorno y de los rasgos personales, es el prisma a través del cual se produce la influencia del medio sobre el desarrollo psicológico” (Domínguez, 2007, p.51), lo cual conduce, desde el punto de vista metodológico, a la necesidad de concebir dicha categoría como unidad compleja para el estudio de la personalidad.. 11.
(20) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . La noción de Situación Social del Desarrollo (SSD) elaborada por Vigotsky, adquiere una importancia trascendental para el estudio del desarrollo psicológico humano y su aplicación a las diferentes etapas de la formación de la personalidad. En tanto destaca cómo en cada edad psicológica, se produce una relación particular del sujeto con el medio y, a su vez, se producen reestructuraciones en su mundo psicológico interno, que dan lugar al surgimiento, a finales del periodo, de nuevas formaciones psicológicas que resultan típicas de esa etapa. La Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) es otra categoría histórico-cultural que, entendida como situación de aprendizaje, constituye una de las vías fundamentales para que se produzca el desarrollo y la formación de la personalidad; pues les ofrece a los individuos la posibilidad de aprender en el ámbito de la interacción social. El papel del otro en el proceso de apropiación de la experiencia por parte del individuo, refleja el peso de la dimensión social en las ideas de Vigotsky, como elemento determinante del desarrollo psíquico. El carácter activo del sujeto en dicho proceso es parte de la mediatización en el tránsito de lo externo a lo interno, donde lo social se hace único para el sujeto. El desarrollo de la subjetividad sustenta el desarrollo de la personalidad, pues en la medida que aparece la capacidad de autodeterminación, el sujeto psicológico será capaz de orientar su conducta con relativa independencia de las influencias externas, regulando su comportamiento de forma consciente en función de sus proyecciones futuras.. 1.1.2 La personalidad como sistema autorregulador. Proyectos de vida. Definiciones para su estudio. En la medida que el sujeto psicológico interactúa con la realidad va formando un reflejo activo del entorno y de su propia subjetividad, que adquiere un nivel mayor de complejidad a lo largo del desarrollo, con la aparición de la conciencia y con la fuerte imbricación y organicidad entre los procesos psicológicos de naturaleza afectiva y cognitiva. La estructuración de los sentidos psicológicos potencia crecientemente la regulación de la personalidad a partir de una integración cada vez más compleja de 12.
(21) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . procesos afectivos y cognitivos. Fernández (2002) afirma que “existen integraciones muy elementales en las cuales intervienen procesos más simples y en las que aún no existe suficiente integración de sentidos hasta puntos verdaderamente complejos, tanto por los procesos intervinientes como por la integración de sentidos que se alcanza.” (p.236, 237) Cuando los contenidos motivacionales poseen un alto grado de mediatización reflexiva, son significativos y están jerárquicamente organizados sobre la base de las necesidades, otorgándole mayor potencial movilizador a la conducta, los pensamientos del sujeto se expresan con un elevado sentido personal, confiriéndole mayor autonomía y autodeterminación al sujeto con respecto a los determinantes externos y regulan el comportamiento de manera mediata, propositiva intencional, activa, voluntaria y transformadora. De acuerdo con las ideas de Domínguez (2007) el desarrollo de la autorregulación constituye indicador por excelencia de la personalidad sana, madura y proyectada al futuro mediante la elaboración de un proyecto de vida. La proyección futura de la personalidad ha sido abordada, a partir de distintas conceptualizaciones, por diferentes enfoques y escuelas en la Psicología. Entre dichas conceptualizaciones se destacan, fundamentalmente, las categorías de objetivos, metas, proyectos e ideales. No obstante, la proyección futura es considerada por la mayoría de los estudiosos como un importante componente de la motivación; como formación psicológica que expresa la perspectiva temporal de la motivación del sujeto orientada al futuro. Las consideraciones teóricas más relevantes en torno al tema han enfatizado en la importante función dinamizadora en el comportamiento de las metas, necesidades y objetivos (Lewin, 1972; citado en Domínguez, 2007). En la existencia de una fuerza interior que inclina al individuo a la realización de sus potencialidades que se ha denominado “tendencia hacia la realización de sí mismo” (Nuttin, 1965), “tendencia a la actualización” (C. Rogers, 1989). Maslow (1985) considera que la planificación del futuro es expresión de la naturaleza humana saludable. Allport (1971) propone el 13.
(22) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . término de “intención”, que a su juicio indica “propósito”, búsqueda de aquellos caminos a seguir en pos de objetivos futuros, los cuales pueden tener diferente grado de estructuración y temporalidad. Para este autor, cada hombre posee una “filosofía unificadora de la vida”, dada por aquellos objetivos que elaboran a corto, mediano o largo plazo y que, en última instancia, dan sentido a su existencia. Estas consideraciones de los psicólogos no marxistas tienen el mérito de haber señalado la importancia de las elaboraciones cognitivas en la estructuración de la proyección futura de la personalidad, del papel activo que juega el sujeto en este proceso y de concebir esta proyección como indicador de la personalidad madura y saludable. Sin embargo, en estas valoraciones se enfatiza en los elementos dinámicos, cómo regula el proyecto, en detrimento de sus aspectos de contenido. Se aprecia como limitación el hecho de concebir la autonomía de la personalidad de manera unilateral, sin tener en cuenta que la misma forma parte de una dinámica mucho más amplia, que incluye la actividad externa, el medio social en el que el sujeto se desarrolla y que influye, de forma mediatizada, aunque no por ello menos importante, en la elaboración de dichos proyectos. La Psicología de orientación marxista ha prestado especial interés al tema de la proyección futura de la personalidad, destacándose los aportes brindados por autores como Bozhovich (1976); Raskin; Dukats (1961) y Kon (1990), quienes emplearon el término de “ideales” para denominar esta proyección. Un aspecto significativo de sus análisis es el no centrarse en la temporalidad de los propósitos del sujeto y brindar especial atención a la riqueza del contenido de dicha proyección y a evaluar las variaciones que sufre, en el desarrollo ontogenético. En nuestro país, se han dedicado al estudio del tema investigadores como González Serra (1972), González Rey (1983), Arias (1988) y D’Angelo (1994). González Serra (1972), consideró la proyección futura como expresión de la motivación humana superior y como indicador de salud desde el punto de vista psicológico. González Rey (1983) estudió la estructura de los ideales, como formaciones motivacionales complejas de la personalidad, caracterizando en la edad juvenil la 14.
(23) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . aparición de los ideales generalizados, que tienen mayor o menor efectividad, en la regulación del comportamiento, en función del nivel de elaboración e implicación personal que logra el sujeto, en torno a sus contenidos. Arias (1998), propuso la categoría “propósitos” para explicar la relación existente entre la autovaloración y los ideales. Destacó la necesidad de tener en cuenta en la evaluación del potencial regulador del proyecto, no sólo la temporalidad del mismo, sino también su nivel de estructuración y las estrategias para su consecución. D’Angelo (1994) señala la existencia en la personalidad desarrollada de una orientación a la autorrealización, que impulsa al sujeto al desarrollo de sus potencialidades, a la realización de sus valores e intereses fundamentales, en el contexto de su actividad social. Esta orientación sirve de base a la estructuración de los proyectos de vida, los cuales, según el autor, tienen una importante connotación ética. En el presente estudio se asume la definición de proyectos futuros de Domínguez e Ibarra (2003) considerados como la estructuración e integración de un conjunto de motivos elaborados por el sujeto en una perspectiva temporal futura, a mediano o largo plazo, que poseen una elevada significación emocional o sentido personal para este, de las estrategias correspondientes para el logro de los objetivos propuestos, incluida la previsión de aquellos obstáculos que pueden entorpecer o limitar la consecución del proyecto. D’ Angelo (1997) destaca el carácter anticipatorio de esta categoría psicológica, lo cual demuestra el papel que juegan los proyectos de vida en el dominio del futuro, pues sólo a través de la elaboración de un proyecto de vida el hombre tiene acceso a su futuro, trascendiendo de esta manera el presente para lograr nuevos niveles de funcionamiento y desarrollo. Otra de las cuestiones que apunta es la importancia que tiene para el establecimiento de los proyectos de vida no solamente gozar de un conocimiento adecuado de sí mismo, sino también la integración del pasado, presente y futuro en una reflexión de triple orden que posibilite trazar proyectos estructurados y alcanzables a través de la consecución de metas y acciones a corto y mediano plazo. Además reconoce como necesaria para la consecución del proyecto, la implicación activa por parte del sujeto en el proceso que conduce a la obtención de los objetivos 15.
(24) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . deseados; así como la elaboración de estrategias factibles a corto, mediano y largo plazo que delineen los rasgos de su estilo de vida personal. Los propósitos no pueden estar divorciados de la manera en que es concebida la realidad, de la representación que va creando el sujeto a partir de la interacción e intercambio social, aspectos que a su vez están mediados por sus principios y valores, sus creencias y que, por tanto, van a determinar la construcción de una filosofía, un modo de vida particular para cada individuo. En relación con lo expuesto Domínguez (2002), hace énfasis en aquellas formaciones motivacionales complejas u otras estructuras conformadoras de la personalidad, que participan en la elaboración de la proyección futura. Plantea que durante el proceso de construcción de los proyectos de vida intervienen, desde el punto de vista de su contenido y también dinámico, los valores, la identidad personal y la concepción del mundo. González Rey y Mitjáns (1989), coinciden en apuntar que el contenido de los proyectos futuros aparece elaborado por el sujeto a través de su estilo de vida, por lo que se debe entender este último para comprender el futuro de una persona. Igualmente Fariñas (2005) plantea que un estilo de vida pletórico de actividades enriquecedoras tiende a fomentar el desarrollo humano y considera la existencia de estilos de vida que promueven el desarrollo y otros que no lo hacen. La autora reconoce el empleo del tiempo en forma creativa como una de las manifestaciones más importantes del desarrollo y, por ende, de la estructuración de los proyectos de vida. D’ Angelo (1997) enfatiza en que para la elaboración del proyecto de vida el sujeto debe tener en cuenta dos condiciones fundamentales: la capacidad, habilidad y posibilidades reales que posee para el logro de sus objetivos generales (lo cual supone un conocimiento adecuado de sí mismo, de sus potencialidades y sus limitaciones) y las posibilidades reales y oportunidades que le brinda el medio externo. Estos razonamientos guían el debate hacia las definiciones propuestas por D’ Angelo (1997) de proyectos de vida conflictuados y proyectos de vida fantasiosos.. 16.
(25) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . Partiendo de los criterios del autor, no es posible considerar un proyecto de vida como “realista”, cuando la persona que lo elabora no tiene en cuenta sus verdaderas capacidades y habilidades, convirtiéndose, por tanto, en un conjunto de aspiraciones que no puede realizar, pudiendo generarse grandes contradicciones e incluso frustraciones. El proyecto ha sido elaborado en el nivel de la fantasía, por lo que carece de la fuerza necesaria para movilizar y orientar el proceso de toma de decisiones y la puesta en práctica de la actividad, lo que conducirá a que el proyecto de vida nunca llegue a realizarse. Proyectos de vida conflictuados, desintegrados, no realistas, pueden establecerse a nivel de la persona e incluso colectivamente, si no hay estructurados procesos de comunicación e intercambios que favorezcan la reflexión y reajustes positivos de los proyectos de vida. Un proyecto realizador, que se basa en la autodeterminación personal, según D´Angelo (1996), debe ser la resultante del desarrollo de la imaginación y la anticipación de los eventos y escenarios futuros, de una representación clara de las metas y aspiraciones, así como de las motivaciones y valores que los inspiran en la dirección de un desarrollo personal progresivo. Debe responder a la elaboración de estrategias de realización que promuevan su logro, autocorrección constante y superación de conflictos y a la formación de una disposición para cumplir las tareas y planes. Se nutre de la tenacidad, disposición al riesgo y al fracaso, así como de la responsabilidad por las consecuencias de las acciones. Teniendo en cuenta el principio de la individualidad, los proyectos futuros aparecen con distinto nivel de complejidad y estructuración, esto depende, de acuerdo a lo planteado en el epígrafe anterior, del papel que desempeñan las influencias del medio, de la etapa del desarrollo que caracteriza al sujeto y de su desarrollo psicológico precedente. Por tales motivos, la mayoría de los autores consideran que la elaboración de los proyectos de vida, aunque se gesta desde edades tempranas, sólo se estructura, a nivel de formaciones motivacionales complejas, en la juventud, expresándose en los ideales y la concepción del mundo. 17.
(26) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . “La nueva posición objetiva que ocupa el joven dentro de la realidad social, condiciona su necesidad de determinar su futuro lugar en la misma” (Domínguez, 2007, p.46). En el contexto nacional se han desarrollados varias investigaciones cuyo objeto de estudio son los proyectos de vida. Los estudios de Ibarra y Domínguez (2003) se dirigen a la caracterización de los proyectos futuros de jóvenes pertenecientes a diferentes sectores sociales: trabajadores estatales, trabajadores por cuenta propia, estudiantes universitarios, jóvenes no vinculados socialmente y jóvenes religiosos. En el trabajo de Hernández (2000 citado en Domínguez 2007) dirigido a caracterizar los principales proyectos futuros de un grupo de jóvenes profesores, se constató que las áreas de mayor significación para los sujetos eran la profesional, la familiar y la económica. En los proyectos profesionales expresados por estos jóvenes se distinguen dos direcciones: proyectos orientados hacia la superación profesional dentro del propio sector educacional y proyectos dirigidos a la reorientación laboral fuera de este sector. Por otra parte, los proyectos familiares se encaminan a la asunción de nuevos roles. Los proyectos relacionados con el bienestar económico se constituyen en la base material que propicia la satisfacción de sus necesidades para mejorar sus condiciones de vida y para el logro de los restantes proyectos. López (2000) realizó un estudio con jóvenes que presentan problemas de adicción. Estos sujetos poseen motivos vinculados a la esfera familiar, a la autorrealización y aquellos relacionados con la práctica de la drogadicción. Los proyectos futuros, a pesar de ser descritos por estos jóvenes, resultan poco argumentados, no apareciendo las vías o estrategias a través de las cuales pretenden lograrlos. Además no existen en estos sujetos proyectos asociados a la esfera de la profesión o el desempeño laboral. La presencia de un plan o proyecto de vida no constituye una respuesta lineal al desarrollo alcanzado por el sujeto, sino una consecuencia mediata de la integración cada vez más compleja, dinámica y sistematizada de formaciones psicológicas de la. 18.
(27) . CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. personalidad en un sujeto que forma parte de un sistema de actividad y comunicación, grupo social y contexto socio-histórico determinado. El tránsito hacia la autodeterminación (Domínguez 1990) comienza en edades tempranas y se continúa desarrollando en la adultez, pero no es un resultado automático del desarrollo humano, ni se asocia mecánicamente a la edad cronológica, sino que depende de las condiciones de vida y educación en las que ha estado inmerso el individuo a lo largo de su desarrollo. En la adolescencia, aún cuando la estructuración de un proyecto de vida no puede considerarse como una neoformación; se puede afirmar que comienza a estructurarse a partir de la aparición de nuevas dimensiones psicológicas como la autovaloración, los valores morales, los ideales abstractos y otras que van surgiendo, conjuntamente con las nociones de proyección futura. 1.1.3 Adolescencia. y. proyectos. de. vida.. Características. y. principales. neoformaciones psicológicas. La adolescencia y la juventud han sido definidas, tradicionalmente, como etapas de tránsito entre la niñez y la adultez. Muchos especialistas conciben el inicio de la adolescencia entre los 11 y 12 años de edad, y su culminación algunos la sitúan en los 14 y 15 años y otros entre los 17 y 18 años. Domínguez (2007), encuentra la solución en reconocer, como lo hace Kon (1990), la existencia de una juventud temprana de los 14 – 15 a los 17 – 18 años y de una juventud tardía de los 17 – 18 a 25 años, aproximadamente. En esta etapa ocurren una serie de cambios biológicos que traen consigo importantes repercusiones psicológicas. Las transformaciones biológicas abarcan no solo la maduración sexual, también cambios antropométricos, fisiológicos y endocrinos. El desarrollo de los procesos cognoscitivos, unido a esos cambios corporales, acentúa la autorreflexión, la autoconciencia, la identidad corporal, personal y de género.. 19.
(28) . CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. Caracterizando las principales regularidades de los sistemas de comunicación y actividad se distingue en la adolescencia un cambio en la actividad de estudio, tanto por su contenido como por su forma. Mientras que la actividad informal o no institucionalizada se caracteriza por ser más intencional que en la edad escolar, existe una mayor selectividad en la elección y puede encontrarse o no vinculada con la profesión a la que piensa dedicarse en el futuro. Con respecto al sistema de comunicación, se afirma que constituye un periodo crítico, por la presencia de contradicciones entre adolescentes y adultos. Los adolescentes desarrollan una mayor criticidad en la valoración de las figuras adultas, tanto los maestros como los padres, quienes dejan de ser autoridades sagradas. El conflicto adulto – adolescente, según Domínguez (2007), tiene como principal causa la diversidad de opiniones en cuanto a los derechos y deberes de los adolescentes. El adolescente. ocupa. una. posición. social. intermedia,. continúa. dependiendo. económicamente de los padres, aún asiste a una institución escolar y muestra en ocasiones conductas infantiles o rasgos de inmadurez. Los autores coinciden en afirmar la existencia en esta etapa de una crisis. Para los psicólogos de orientación marxista y entre estos Domínguez (2007), la crisis de la adolescencia posee carácter psicológico, en tanto reflejo cognitivo y vivencial de la falta de correspondencia que se produce entre las crecientes potencialidades físicas y psicológicas del adolescente y las posibilidades reales con que cuenta para su realización, en el contexto de los sistemas de actividad y comunicación donde trascurre su vida. El sistema de comunicación no se agota en las relaciones con los adultos, para los adolescentes la necesidad de ocupar el lugar deseado en su grupo de coetáneos y lograr la aceptación de estos resulta esencial para su bienestar emocional. Estas son las razones que explican la ocurrencia de fenómenos en el comportamiento del adolescente como el conformismo y el negativismo.. 20.
(29) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . En esta etapa se produce una tendencia a idealizar al amigo y la amistad puede romperse con facilidad, esto está condicionado por las propias características del desarrollo intelectual. Las relaciones de pareja, en este periodo, comienzan a relegar las relaciones de amistad a un segundo plano. Estas contribuyen al desarrollo de la autovaloración o identidad personal y, en particular, de la identidad sexual y de género del adolescente. En este periodo surgen intereses profesionales sobre la base de los intereses cognoscitivos y docentes, pero como tendencia son inestables. La percepción adquiere un carácter intelectual, la memoria se torna consciente e intencional y el pensamiento se distingue por ser conceptual teórico, reflexivo, deductivo y dicotómico. De acuerdo con Domínguez (2007), en el plano del desarrollo afectivo-motivacional, el logro de una identidad personal (o autovaloración) relativamente estable, puede considerarse como la neoformación correspondiente a esta etapa. En la adolescencia la autoconciencia alcanza un nivel cualitativamente superior, adquiere un carácter generalizado y sirve de sostén al desarrollo de la autovaloración. Esta última integra sus funciones subjetivo – valorativa y reguladora, a pesar de que todavía resulta inexacta. Según criterios de Domínguez (2007), depende en determinada medida de las valoraciones externas. En cuanto a las características que adopta el desarrollo moral, Domínguez (2007) describe que el adolescente posee puntos de vista, juicios y opiniones de carácter moral, que presentan una relativa estabilidad e independencia de las influencias externas; pero estas valoraciones morales no se han convertido aún en convicciones, por lo que pueden ser modificadas en determinados contextos, en especial, bajo la opinión de los coetáneos. Los ideales, como criterios de valoración de la conducta propia y de la de los otros, se encuentran representados en esta etapa, según Bozhovich (1976), por personajes de la literatura o de la historia que han mostrado su valor y autodominio. 21.
(30) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . Como logros fundamentales del desarrollo de la personalidad en esta etapa se puede señalar el surgimiento del pensamiento teórico y de una actitud cognoscitiva más activa hacia el conocimiento de la realidad, se produce un progreso en la esfera moral, lo que unido al desarrollo de formaciones motivacionales complejas como son la autovaloración, los ideales y la motivación profesional, conduce a una regulación más consciente y eficiente del comportamiento. A pesar de que las particularidades de la etapa en argumento se presentan siguiendo algunas tendencias generales, incluso cuando se expresan de manera singular e irrepetible en cada sujeto concreto; resulta importante considerar en el proceso de desarrollo de la personalidad del adolescente las múltiples influencias educativas ejercidas sobre este, que van desde aquellas que recibe en su medio familiar, en su grupo de coetáneos, las correspondientes a la escuela; hasta aquellas provenientes de los medios masivos de comunicación y otros factores macrosociales. Ni siquiera para el adolescente, para quien el grupo de coetáneos adquiere lugar especial, la familia deja de ser un soporte emocional importante. A esta se le confiere especial importancia por ser la primera fuente de socialización, donde se establecen los vínculos afectivos primarios, a partir de los cuales se sentarán pautas para el desarrollo de la autoestima y la seguridad. La búsqueda de la identidad puede llegar a convertir la adolescencia, en algunos casos, en una etapa crítica y convulsa, con múltiples contradicciones y problemas o puede, simplemente, hacer que muchos transiten por ella de una manera tranquila y sin notables afectaciones de carácter psicológico. Esto depende en gran medida de la capacidad o incapacidad que tengan los adultos, en especial los padres, para establecer un diálogo abierto y una actitud de entendimiento mutuo con el hijo. Cuando no se puede contar con el apoyo de la familia, cuando existen los maltratos, el bajo tono afectivo, la indiferencia, la despreocupación o incluso, el desamparo del grupo familiar, las consecuencias para la personalidad en desarrollo del adolescente pueden ser múltiples y complejas.. 22.
(31) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . 1.2 Acercamiento a los Hogares de Amparo Familiar. Principales características en el contexto cubano. 1.2.1 Causas y consecuencias del desamparo familiar. El término desamparo debe ser entendido como aquella situación que exige una intervención protectora por parte de los poderes públicos. Siguiendo a Paúl y el Manual de Intervención en Situaciones de Desamparo (citado en Bravo & F. del Valle, 2002) se reconocen tres tipos de situaciones de desprotección, entre las que se distinguen: a) Situaciones de desamparo derivadas del inadecuado cumplimiento de los deberes de protección por parte de los padres/tutores del menor, como: maltrato físico, maltrato psíquico, negligencia física, negligencia psíquica, abuso sexual, explotación sexual, explotación laboral e inducción a la delincuencia. b) Situaciones derivadas del imposible cumplimiento por parte de los padres/tutores de los deberes de protección hacia el menor, por fallecimiento (orfandad del menor), encarcelamiento o enfermedad incapacitante (física o mental). c) Situaciones derivadas del incumplimiento por parte de los padres/tutores de los deberes de protección hacia el menor, ya sea por renuncia: no reconocimiento del niño ni de la paternidad o maternidad por parte de ningún adulto o por abandono: desaparición y desentendimiento completo por parte de los padres con respecto al niño. Díaz y Guerra (2011) sostienen que según el Decreto Ley No. 76 de 1984, en Cuba, los niños desamparados pueden clasificarse en huérfanos y en abandonados. En la categoría de huérfanos quedarán incluidos los menores cuyos padres hayan fallecido, y en la categoría de abandonados, aquellos cuyos padres hayan sido privados de la patria potestad o hayan salido definitivamente del territorio nacional; a los menores desvalidos en instituciones hospitalarias o en cualquier otro lugar, cuando los padres o tutores no tienen un plan aparente para reanudar su cuidado; y a los menores cuyos padres no se ocupan de su educación, cuidado y alimentación (desatención). 23.
(32) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . La desatención del menor por parte de sus padres/tutores puede adoptar dos variantes esenciales, es decir, tratarse de una desatención física: en el caso de que sea insuficiente la provisión al niño de alimentos adecuados, ropas, resguardo y cuidados físicos de rutina; o de una desatención desde el punto de vista emocional: cuando la insuficiencia se sitúa en el soporte paternal primario y en la transmisión de seguridad emocional sobre la base de afectos. Las situaciones de malos tratos y diversos tipos de privaciones a las que han estado expuestos niños y adolescentes en su contexto familiar suponen graves consecuencias en el desarrollo social y emocional del menor, cuando no evidentes trastornos. La investigación sobre los efectos que tienen sobre el desarrollo infantil los diferentes tipos de situaciones de desprotección ha avanzado extraordinariamente en los últimos años. Las consecuencias de estas experiencias infantiles son muy variadas y pueden depender de varios factores, como las características del ambiente y los factores de vulnerabilidad o de protección que presente el niño; pero existe un consenso al concluir que este tipo de experiencias ponen en riesgo no sólo el desarrollo infantil, sino el futuro desarrollo psicológico como adulto. Bravo y del Valle (2009) reconocen los desajustes en el desarrollo psicosocial como una de las consecuencias que puede extenderse a lo largo de la vida del menor, si no se dan las condiciones de intervención adecuadas. Pueden surgir dificultades en la competencia social y emocional, que influyen negativamente en la capacidad para formar nuevas relaciones, y que pueden traducirse tanto en un mayor aislamiento como en un incremento de la agresividad, manifestaciones diferentes que parecen estar relacionadas con la forma concreta de maltrato vivida. Es probable que se vea afectada también su habilidad empática, mostrando una menor conducta prosocial y su autoestima. Los menores maltratados tienden a mostrar mayores niveles de conducta externalizante, específicamente agresiva y conductas internalizantes, tales como retraimiento, ansiedad y depresión (Dodge, Petit & Bates, 1997; Johnson & cols., 2002; citado en Bravo & F. del Valle, 2009). También se encuentra un mayor deterioro en el área cognitivo-académica, con mayores dificultades escolares, de integración y 24.
(33) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . competencia, frente a niños y adolescentes que no han sufrido ninguna forma de maltrato (Kendall-Tachett & Eckenrode, 1996; Gallardo, Trianes & Jiménez, 1998; DíazAguado, Segura & Royo, 1996; citado en Bravo & F. del Valle, 2009). Los investigadores antes citados (2009), al referirse al perfil de la población estudiada en acogimiento residencial, destacaron la presencia común de conductas de carácter agresivo, violento y disruptivo en niños/as y adolescentes acogidos en centros de protección. También resaltaron la prevalencia de otros problemas emocionales que, no por no deteriorar la convivencia, generan menor preocupación como las conductas de carácter ansioso o sentimientos de infelicidad y depresión, que afectan a un porcentaje alto de estos niños/as y adolescentes. Una de las conclusiones a las que arriban Bravo y del Valle (2009) en sus estudios se refiere a la similar intensidad con que aparecen, en la población atendida en acogimiento residencial, los problemas internalizados con respecto a los problemas de conducta y sin embargo no provocan la misma preocupación. Especialmente relevante es el hecho de que aumenten en los casos de larga permanencia. Ahondando en algunas diferencias halladas por género, edad y tiempo de permanencia en el centro, se constató que en la población adolescente se detecta mayor presencia de problemas de aislamiento, psicosomáticos (internalizados) y conductas delictivas (externalizados), por lo que el incremento de la edad en la población acogida en centros puede ocasionar un aumento en este tipo de problemáticas. Los problemas disruptivos generan gran malestar y sentimientos de inseguridad en los centros y focalizan los esfuerzos educativos. Las conductas agresivas no son el principal problema que protagonizan los adolescentes (de hecho los menores de 7-12 años presentan más conductas agresivas aunque de diferente naturaleza). Evidentemente, en los niños/as y adolescentes víctimas del desamparo, la negligencia familiar actúa como elemento negativo hacia al desarrollo de su personalidad. No obstante los Hogares de Amparo Familiar constituyen contextos que se crecen como potenciadores de la personalidad sana, al cumplir con la tarea de proporcionarles a estos niños y adolescentes que no cuentan con la protección y seguridad familiar, condiciones de vida semejantes a las de un hogar. 25.
(34) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . 1.2.2 Acogimiento residencial. Antecedentes en el escenario internacional. El acogimiento residencial, a diferencia del acogimiento familiar, es una medida que ha estado presente en la asistencia a niños y adolescentes abandonados y desprotegidos durante muchos siglos y con diversas denominaciones como Casa de Expósitos, de Misericordia, Casas Cuna, Hospicios, etc. La colocación del niño en una institución que pudiera cubrir sus necesidades más elementales en sustitución del ambiente familiar del que carecía o que era deficitario ha constituido una respuesta universal, en la atención a la infancia desprotegida. Sin embargo, el acogimiento familiar ha conocido cambios trascendentales a lo largo de los años. Tal es así que, las antiguas macroinstituciones autosuficientes, ahora son cada vez más pequeñas, más profesionalizadas, más normalizadas; como resultado de la puesta en marcha del sistema público de servicios sociales. Entre las experiencias que se conocen a nivel mundial, son especialmente significativas y cercanas a nuestro contexto, las de España donde la transición del acogimiento residencial se describe en tres fases: el modelo institucionalizador: estuvo vigente hasta bien entrada la década de los ochenta, eran centros cerrados, autosuficientes (escuelas, médico, cines, canchas, deportivas, etc.), basados en necesidades muy básicas, con un cuidado no profesional, y con razones de ingreso enormemente variadas (del Valle & Fuertes, 2000). Los niños podían permanecer toda su infancia en estas instituciones y la mayoría albergaban cientos de niños y niñas. Posteriormente surge el modelo familiar (también denominado unidades residenciales), que se basaba en la creación de hogares de tipo familiar, con los niños asistiendo a las escuelas de la comunidad, así como utilizando los espacios propios de cualquier otro niño en el barrio. A partir de la proposición de este modelo acerca de crear entornos sustitutivos de familias para educar a estos niños durante el tiempo que hiciera falta; la Ley de Acogimiento y Adopción de 1987, como la posterior Ley Orgánica de 1996, establecieron medidas de intervención y apoyo familiar, además de reforzar la adopción como medida de protección, para priorizar la crianza del niño en un entorno familiar. El acogimiento residencial dejó de ser la medida única e institucionalizadora para criar niños sin hogar y pasó a ser una medida temporal de atención al servicio de la solución 26.
(35) CAPÍTULO 1. MARCO REFERENCIAL TEÓRICO. . definitiva de integración familiar. Esta idea marcó el diseño de las medidas de protección en Estados Unidos mediante la introducción del concepto de “permanency planning” (Maluccio & cols 1986, citado en Bravo & del Valle, 2009) y posteriormente se asumió en Europa. En sus investigaciones, Bravo y del Valle (2009) reconocen que desde los años noventa el acogimiento residencial se ha sumido en una crisis muy importante, que tiene como resultado la propuesta de un modelo especializado de amparo residencial. El incremento de los conflictos en los hogares, producto de los graves problemas de conducta que presentan los niños o adolescentes que residen en esta institución, la llegada de menores de edad emigrados, el aumento del número de adolescentes en las residencias, el establecimiento de centros de primera acogida y emergencia, constituyen las principales razones que obligan a las diferentes comunidades autónomas a desarrollar una red de acogimiento residencial diversificada y especializada, distinguiéndose por las siguientes alternativas: hogares de acogida de los pequeños hasta tres años, hogares de primera acogida y emergencia para la recepción de casos de urgencia con una finalidad evaluadora que permita determinar a corto plazo una medida definitiva, los hogares de convivencia familiar, hogares de preparación para la independencia de adolescentes, en caso de que no se puede o no se considera conveniente su retorno a la familia, hogares para adolescentes con problemas emocionales o conductuales y hogares para menores extranjeros no acompañados. En un breve repaso sobre las investigaciones realizadas en España en relación con el acogimiento residencial, Bravo y del Valle (2009) identifican grupos como el de la Universidad de la Laguna que ha trabajado sobre las redes sociales (Martín & Dávila, 2008; Martín, Muñoz, Rodríguez & Pérez, 2008), satisfacción de los menores acogidos (Martín & González, 2007) y la vinculación entre los menores y sus familias de esta población (Martín, Torbay & Rodríguez, 2008); la organización de los centros de protección (Panchón, 1993). En Cataluña los trabajos de Casas (1985, 1988, 1993) han sido generadores de debates para el cambio de modelo de acogimiento residencial. 27.
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