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Condicionamiento clásico pavloviano

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Condicionamiento clásico pavloviano

PID_00273423

Joaquín Vidal López

Tiempo mínimo de dedicación recomendado: 6 horas

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Joaquín Vidal López

Doctor en Psicología por la Universi- dad de Murcia. Se dedica a la inves- tigación y a la docencia en distintos centros de investigación públicos y privados españoles. Está especializa- do en el estudio de las influencias que los distintos procesos cognitivos tienen sobre el funcionamiento vi- sual inicial.

La revisión de este recurso de aprendizaje UOC ha sido coordinada por la profesora: Belén Jiménez Alonso (2020)

Cuarta edición: febrero 2020

© Joaquín Vidal López Todos los derechos reservados

© de esta edición, FUOC, 2020 Av. Tibidabo, 39-43, 08035 Barcelona Realización editorial: FUOC

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño general y la cubierta, puede ser copiada, reproducida, almacenada o transmitida de ninguna forma, ni por ningún medio, sea este eléctrico, químico, mecánico, óptico, grabación, fotocopia, o cualquier otro, sin la previa autorización escrita de los titulares de los derechos.

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Índice

Introducción... 5

1. Condicionamiento clásico... 11

1.1. Modelo de condicionamiento clásico ... 11

1.2. Procedimientos experimentales ... 19

1.2.1. Condicionamiento de parpadeo ... 20

1.2.2. Seguimiento del signo o automoldeamiento ... 21

1.2.3. Aversión condicionada al sabor ... 22

1.2.4. Condicionamiento del miedo ... 23

1.3. Tipos de estímulos ... 26

1.4. Presentación temporal de los estímulos ... 29

1.4.1. Contigüidad y contingencia ... 29

1.4.2. Condicionamiento de demora ... 33

1.4.3. Condicionamiento de huella ... 34

1.4.4. Condicionamiento simultáneo ... 35

1.4.5. Condicionamiento hacia atrás ... 35

1.4.6. Condicionamiento aleatorio ... 36

1.4.7. Condicionamiento temporal ... 36

2. Efectos de la estimulación repetida... 38

2.1. Diferencias entre habituación, adaptación sensorial y fatiga ... 38

3. Fenómenos básicos del condicionamiento clásico... 40

3.1. Adquisición ... 40

3.2. Extinción ... 40

3.3. Recuperación espontánea ... 42

3.4. Generalización y discriminación ... 43

4. Fenómenos especiales del condicionamiento clásico... 46

4.1. Contracondicionamiento ... 46

4.2. Condicionamiento de orden superior ... 47

4.3. Precondicionamiento sensorial ... 48

4.4. Ensombrecimiento ... 49

4.5. Bloqueo ... 50

4.6. Inhibición latente ... 51

4.7. Irrelevancia aprendida ... 52

5. Condicionamiento clásico vicario... 53

6. Condicionamiento clásico inhibitorio... 54

6.1. Procedimiento estándar ... 55

(4)

6.2. Procedimiento de inhibición diferencial ... 56

7. Perspectivas teóricas del condicionamiento clásico... 57

7.1. Primeros modelos teóricos cuantitativos de condicionamiento clásico ... 57

7.1.1. Teoría de la reducción del impulso ... 57

7.1.2. Teoría estocástica del aprendizaje ... 58

7.2. Modelos de selección del estímulo ... 59

7.2.1. Modelo de la sorpresa del EI de Kamin ... 60

7.2.2. Modelo de Rescorla y Wagner ... 60

7.2.3. Modelo atencional de Mackintosh ... 62

7.2.4. Modelo de Pearce y Hall ... 64

7.2.5. Modelo de tiempo real de Schumajuck ... 65

7.3. Otras teorías del condicionamiento clásico ... 66

Ejercicios de autoevaluación... 67

Solucionario... 70

Glosario... 72

Qué deberíais saber... 73

Bibliografía... 74

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Introducción

En algunos animales, como por ejemplo los insectos, casi toda la conducta está regida por los instintos, definidos como el conjunto de patrones de con- ducta heredados, específicos y estereotipados que se desencadenan ante cier- tos estímulos presentes en el ambiente (Fernández, 1997), mientras que en los mamíferos superiores, especialmente el hombre, los instintos solamente son responsables de algunas de las conductas, mientras que el resto pueden ser explicadas por mecanismos de aprendizaje. De hecho, el aprendizaje moldea o determina nuestra conducta en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida: en el académico, en los juegos, en casa, en el trabajo, en nuestras rela- ciones con los demás, en nuestra manera de ver el mundo, etc. Por ese motivo, es de vital importancia estudiar los procesos de aprendizaje para poder com- prender la conducta humana.

En este módulo vamos a ver uno de los mecanismos de aprendizaje más sen- cillos y a la vez más importantes: el condicionamiento�clásico. Como vere- mos un poco más adelante, los conocimientos fundamentales que tenemos de este tipo de aprendizaje fueron formulados por Pavlov a finales del siglo

XIX , y desde entonces hemos ido profundizando en el conocimiento de este mecanismo, aunque, como veremos al final de este módulo, todavía en la ac- tualidad se sigue estudiando y siguen apareciendo nuevos procedimientos que necesitan ser estudiados y comprendidos mejor.

Definición�de�condicionamiento�clásico

El condicionamiento�clásico es el mecanismo de aprendizaje más sim- ple que existe, mediante el cual los organismos aprenden a dar respues- tas nuevas a los estímulos y son capaces de determinar las relaciones existentes entre ellos (Domjan y Bukhard, 1993).

El condicionamiento clásico permite a los animales predecir la secuencia de sucesos ambientales que es probable que se produzca y, a partir de este conoci- miento, poder actuar dando respuestas nuevas, mejorando, así, su adaptación al entorno.

Con el fin de que seáis conscientes de la implicación que tiene el condicio-

namiento clásico en los humanos, presentamos a continuación algunos ejem-

plos.

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Ejemplo 1

Un bebé sabe que cuando su madre tararea una canción determinada es porque está preparando la papilla. Por lo tanto, cuando oye esta canción, empieza a salivar y a segregar jugos gástricos que hacen que tenga más apetito y le resulte más fácil la digestión.

Representación de un ejemplo de condicionamiento clásico en la vida cotidiana.

Ejemplo 2

A un gato le ha prescrito un tratamiento intravenoso su veterinario, lo que provoca que tenga que recibir un pequeño pinchazo en una de sus patas a diario durante una semana.

Cuando su dueño gira la esquina que lleva a la clínica veterinaria el segundo día, el felino se pone nervioso, intenta escapar y esconde lo mejor que puede la pata donde recibió el pinchazo el día anterior.

Representación de un ejemplo de condicionamiento clásico en la vida cotidiana.

a) durante la primera semana, el gato recibiendo un pinchazo.

b) durante la segunda, el gato corriendo para esconder la pata donde recibió el pinchazo.

Ejemplo 3

Las gaviotas saben que cuando los barcos de pesca regresan a puerto, arrojan al mar al-

gunos ejemplares que no se van a poder vender. Por ello, detrás de los barcos de pesca se

forman nubes de gaviotas que tratan de aprovechar lo que los pescadores van lanzando

al mar.

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Representación de un ejemplo de condicionamiento clásico en la vida cotidiana

Los�trabajos�de�Pavlov

Los filósofos empiristas británicos John�Locke (1632-1704) y David�Hume (1711-1776) propusieron que la asociación era un mecanismo clave en el fun- cionamiento de la mente. Los empiristas defendían que todas las ideas se ori- ginan a partir de las experiencias de los sentidos, y que dichas experiencias se asocian entre sí para formar nuestro conocimiento del mundo.

Sin embargo, fue Pavlov quien, a finales del siglo XIX , adaptó el principio de asociación entre estímulos a la investigación científica del aprendizaje.

Inicialmente Pavlov no estaba interesado en el principio de asociación, sino que estaba inmerso en una investigación sobre la fisiología del reflejo de sali- vación de los perros. Mientras trabajaba en su investigación, observó que los perros que ya había utilizado en sesiones anteriores no esperaban para salivar a que se les colocara la comida en la boca, sino que empezaban a salivar en cuanto veían la comida. Y se dio cuenta de que se hallaba ante un problema:

si la salivación era una respuesta a la presentación de la comida en la boca,

¿cómo podía darse antes la consecuencia que la causa? Y si asumimos que la causa no se puede presentar después de la consecuencia, ¿qué estaba produ- ciendo esta salivación anticipada?

Al interesarse por estas cuestiones, Pavlov pudo comprobar que:

a) La salivación anticipada se daba únicamente en perros entrenados previa- mente, es decir, que este fenómeno parecía depender del aprendizaje.

Fotografía�de�Iván�Pavlov

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b) Las respuestas de salivación anticipada parecían depender de los estímulos que se habían presentado en la fase de entrenamiento. Es decir, los perros res- pondían con la salivación cuando se presentaba la misma comida o el mismo plato que en la fase de entrenamiento, pero no, si los estímulos eran diferentes.

El estudio de este fenómeno despertó enseguida la curiosidad de Pavlov y de muchos otros investigadores posteriores que se han interesado por su trabajo.

En este módulo presentamos las características principales del condiciona- miento clásico y para ello trataremos de responder a las preguntas que se plan- tean en el siguiente apartado.

Preparación característica de los experimentos de Pavlov

Una cánula obtiene la saliva y la conduce hasta un polígrafo que graba la cantidad segregada de ésta.

Fuente: M. Domjan y B. Burkhard (1986/1990). Principios de aprendizaje y de conducta (p. 81). Madrid: Debate.

Contenidos�del�módulo

El objetivo de este módulo es el conocimiento exhaustivo del condicionamien- to clásico.

Para ello, veremos, en primer lugar, cuáles son los elementos que constituyen un procedimiento de condicionamiento�clásico�básico y cómo se relacionan estos elementos entre sí.

A continuación se describen los procedimientos�experimentales que se han utilizado tradicionalmente para el estudio del condicionamiento clásico. Los más importantes son el condicionamiento de parpadeo, el seguimiento de signo, la aversión condicionada al sabor y el condicionamiento del miedo.

Como veremos, cada una de estas técnicas tiene sus ventajas y sus inconve-

nientes, y todas ellas se han utilizado mucho en los laboratorios de psicología

del aprendizaje para estudiar mejor las características del condicionamiento

clásico.

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En el apartado siguiente se verán los tipos�de�estímulos que se pueden utilizar en un procedimiento de condicionamiento clásico, es decir, las características que deben tener los estímulos para que se puedan considerar como condicio- nados o incondicionados, así como la secuencia temporal en la que se pueden presentar unos estímulos y otros.

En el apartado de efectos�de�la�estimulación�repetida se comentan las dife- rencias entre los procesos de adaptación sensorial, fatiga, habituación y sen- sibilización.

En los dos apartados siguientes, veremos las características principales de los fenómenos�básicos y de los fenómenos�especiales de condicionamiento clá- sico. Es muy importante que prestéis mucha atención sobre todo al apartado de los procedimientos especiales del condicionamiento clásico, ya que muchos de ellos son similares entre sí, y solamente tienen una o dos características distintivas, lo que hace que a muchos alumnos os parezcan algunos de ellos iguales la primera vez que leéis los apuntes. Efectuando posteriormente una lectura más atenta podréis ver las diferencias y la razón de ser de cada proce- dimiento.

En este módulo también veremos que el aprendizaje por condicionamiento clásico se puede producir observando la conducta de los demás (condiciona- miento�clásico�vicario) y que el condicionamiento puede ser inhibitorio, es decir, que el evento que aporte información para que se produzca aprendizaje sea la ausencia de presentación de un estímulo�incondicionado.

Por último, veremos las aproximaciones�teóricas más importantes que se han

formulado para explicar cómo se produce el aprendizaje por condicionamien-

to clásico. Estos modelos permiten que conozcamos mejor cómo se produce el

aprendizaje, integrando los conceptos conductuales descritos por los primeros

investigadores en psicología del aprendizaje con el conocimiento que tenemos

sobre el funcionamiento del sistema nervioso y, además, permiten realizar pre-

dicciones sobre la cantidad de aprendizaje que se producirá en cada situación,

que pueden ser fácilmente puestas a prueba con el uso de ordenadores.

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1. Condicionamiento clásico

En este apartado veremos, en primer lugar, el procedimiento básico de forma- ción del condicionamiento clásico. A continuación veremos los procedimien- tos experimentales de condicionamiento clásico que más se han utilizado en los laboratorios de psicología para estudiar este tipo de aprendizaje y, por úl- timo, veremos los tipos de estímulos que podemos utilizar y la relación tem- poral que puede haber entre ellos.

1.1. Modelo de condicionamiento clásico

En este apartado profundizaremos en lo que sucede cuando se está producien- do condicionamiento clásico.

El proceso de adquisición del condicionamiento tiene tres fases y se denomina paradigma o modelo�de�condicionamiento�clásico.

1)�Primera�fase

En primer lugar, tenemos un estímulo (llamado estímulo�incondicionado, EI), capaz de provocar una respuesta refleja en el organismo (denominada res- puesta�incondicionada,�RI).

La respuesta�incondicionada puede ser innata o heredada, y se caracteriza por no haberse aprendido previamente, es decir, surge de manera espontánea en el sujeto.

Veamos algunos ejemplos:

Ejemplo 1

La comida (EI) → (provoca) → salivación (RI).

(12)

Ejemplo 2

Un soplo de aire en la cara (EI) → (provoca) → reflejo de parpadeo (RI).

Ejemplo 3

Un pequeño pinchazo en un dedo (EI) → (provoca) → retirada del brazo (RI).

Ejemplo 4

Un ruido intenso (EI) → (provoca) → llanto en un bebé (RI).

En esta primera fase, también están presentes otro tipo de estímulos, los lla-

mados estímulos�neutros (EN), que no son capaces por sí mismos de provocar

una respuesta incondicionada determinada en el sujeto.

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Ejemplo 1

El sonido de una campanilla (EN) → (no provoca) → salivación (RI).

Ejemplo 2

El agua en un vaso (EN) → (no provoca) → reflejo de parpadeo (RI).

Ejemplo 3

El olor a comida (EN) → (no provoca) → retirada del brazo (RI).

(14)

Ejemplo 4

Un juguete (EN) → (no provoca) → llanto en un bebé (RI).

Por lo tanto, el esquema completo de esta primera fase sería:

Estímulo incondicionado (EI) → (provoca) → respuesta incondicionada (RI).

Estímulo neutro (EN) → (no provoca) → no respuesta incondicionada (no�RI).

2)�Segunda�fase

Una vez que sabemos cuáles son los estímulos que provocan la respuesta in- condicionada y cuáles no, podemos pasar a la fase 2, en la que se va a provocar un aprendizaje en el sujeto. Para ello, presentaremos varias veces el estímu- lo neutro seguido inmediatamente después

1

del estímulo incondicionado, de manera que se genere la respuesta incondicionada.

El esquema de esta segunda fase sería el siguiente:

Estímulo neutro (EN) + Estímulo incondicionado (EI) → (provoca) → Respuesta incondicionada (RI).

En esta fase, la RI continúa provocándose por la presentación del EI, pero el sujeto empieza a asociar el EN con el EI y la RI, lo que provocará una nueva relación entre los estímulos como veremos en la fase 3.

Veamos algunos ejemplos de estas asociaciones:

(1)

Como se verá más adelante en este módulo, el estímulo condicio- nado e incondicionado se puede presentar con distintos patrones temporales (al mismo tiempo, uno antes que otro, uno cuando el otro ha finalizado, de manera aleatoria).

Se provoca la mayor cantidad de

condicionamiento cuando apare-

ce el estímulo condicionado e in-

mediatamente�después (antes de

que el estímulo condicionado haya

dejado de presentarse) aparece el

estímulo incondicionado.

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Ejemplo 1

El sonido de una campanilla (EN) + Comida (EI) → (provoca) → salivación (RI).

Ejemplo 2

Un vaso con agua (EN) + Un soplo de aire en la cara (EI) → (provoca) → reflejo de par- padeo (RI).

Ejemplo 3

El olor a comida (EN) + Un pequeño pinchazo en un dedo (EI) → (provoca) → retirada del brazo (RI).

Ejemplo 4

Un juguete (EN) + Un ruido intenso (EI) → (provoca) → llanto en un bebé (RI).

3)�Tercera�fase

Por último, llegamos a la última fase de aprendizaje. Si la segunda fase se ha

realizado correctamente, el sujeto habrá aprendido que existe cierta relación

entre la aparición del EN y la presentación del EI. Por ejemplo, nuestro sujeto

sabrá que cada vez que se presenta la campanilla se va a presentar también

comida, y como la comida provoca la salivación, al final la campanilla será

capaz de provocar el reflejo de salivación.

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El estímulo antes llamado neutro deja de serlo porque ahora provoca una res- puesta en el sujeto, por lo que pasará a denominarse estímulo�condicionado (EC). De la misma manera, la respuesta que provocaremos se llamará respues- ta�condicionada (RC) porque no surge de manera espontánea de un EI, sino del nuevo EC.

El esquema de la tercera fase sería:

Estímulo neutro (EN) → (pasa a llamarse) → Estímulo condicionado (EC).

Estímulo condicionado (EC) → (provoca) → Respuesta condicionada (RC).

En los ejemplos anteriores:

Ejemplo 1

El sonido de una campanilla (EC) → (provoca) → salivación (RC).

Ejemplo 2

Agua en un vaso (EC) → (provoca) → reflejo de parpadeo (RC).

(17)

Ejemplo 3

El olor a comida (EC) → (provoca) → retirada del brazo (RC).

Ejemplo 4

Un juguete (EC) → (provoca) → llanto en un bebé (RC).

Por lo tanto, el condicionamiento clásico o pavloviano es un tipo de

aprendizaje mediante el que aprendemos a asociar dos estímulos: un

estímulo neutro (EN), que no provoca inicialmente la respuesta inna-

ta que queremos conseguir en el sujeto, y un estímulo incondicionado

(EI), que sí es capaz de provocar dicha respuesta innata o incondiciona-

da (RI). Al presentar varias veces el EN al mismo tiempo que el EI, se

provoca una asociación entre ambos de manera que el estímulo neutro

es capaz de provocar la misma respuesta, y pasa a llamarse EC, mientras

que la respuesta que es capaz de provocar se denomina RC.

(18)

Representación del esquema general de adquisición de aprendizaje mediante condicionamiento

clásico

(19)

Esquema general de adquisición de aprendizaje mediante condicionamiento clásico

Primera�fase

Estímulo incondicionado (EI) → (provoca) → respuesta incondicio- nada (RI).

Estímulo neutro (EN) → (no provoca) → no respuesta incondicio- nada (no�RI).

Segunda�fase

Estímulo neutro (EN) + Estímulo incondicionado (EI) → (provoca)

→ Respuesta incondicionada (RI).

Tercera�fase

Estímulo neutro (EN) → (pasa a llamarse) → Estímulo condicionado (EC).

Estímulo condicionado (EC) → (provoca) → Respuesta condiciona- da (RC).

Resumen

Estímulo�neutro: estímulo que inicialmente no provoca una respuesta que quere- mos conseguir en el sujeto, pero que es capaz de provocarla tras varias sesiones de asociación con un estímulo incondicionado. A partir de ese momento, pasa a lla- marse estímulo condicionado.

Estímulo�incondicionado: es aquel capaz de provocar una respuesta innata en el sujeto sin necesidad de entrenamiento previo.

Respuesta�incondicionada: respuesta que da el organismo tras la presentación de un estímulo que no depende de la existencia de un entrenamiento previo.

Estímulo�condicionado: estímulo capaz de provocar una respuesta en el organismo tras la realización de un entrenamiento previo.

Respuesta�condicionada: respuesta que da un organismo tras la presentación de un estímulo, que requiere la realización de un entrenamiento previo.

1.2. Procedimientos experimentales

El condicionamiento clásico se ha estudiado en una gran variedad de situa-

ciones (relaciones personales, trabajo, educación, adicción a sustancias, psico-

patologías, etc.) y con un gran número de especies animales (monos, perros,

gatos, peces, aves, etc.). Como hemos comentado anteriormente, los primeros

trabajos de Pavlov fueron realizados con perros a los que se les insertaba una

cánula salivar; sin embargo, con el tiempo, esta técnica se ha ido usando cada

vez menos debido a su elevado coste. En este apartado repasaremos las técnicas

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que más se utilizan actualmente en los laboratorios de psicología del apren- dizaje para estudiar el condicionamiento clásico. Los animales que se suelen utilizar habitualmente en esos laboratorios son ratas, conejos y palomas.

1.2.1. Condicionamiento de parpadeo

Este procedimiento fue desarrollado en los años sesenta por Gormezano y cola- boradores (Gormezano, 1966; Gormezano, Prokasy y Thompson, 1987). Aun- que inicialmente se utilizó con humanos, enseguida se vieron las ventajas de su uso con conejos albinos. Los conejos, como otros muchos animales, tienen un tercer párpado llamado membrana nictitante, que al igual que los otros dos párpados protege a la córnea de la sequedad y de la suciedad que pueda entrar del exterior. Sin embargo, Gormezano observó que los conejos albinos casi nunca parpadeaban de manera espontánea, por lo que decidió utilizar esta respuesta para comprobar si cuando el conejo parpadeaba era en respuesta a la presentación del EI o del EC.

El estímulo incondicionado que se utiliza principalmente en estos experimen- tos es un soplo�de�aire que se proyecta sobre la córnea o una ligera�descarga eléctrica en el párpado. En ambos casos, el conejo realiza un parpadeo reflejo que se puede condicionar. Sin embargo, se trata de un procedimiento lento, puesto que se necesitan cientos de ensayos para conseguir que se produzca el condicionamiento.

Preparación para el condicionamiento de la membrana nictitante en el conejo albino

Un soplido de aire –como en el dibujo– o una pequeña descarga eléctrica provocan la respuesta de cierre de la membrana nictitante, recogida por un potenciómetro.

Fuente: M. Domjan y B. Burkhard (1986/1990). Principios de aprendizaje y de conducta (p. 83). Madrid: Debate.

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1.2.2. Seguimiento del signo o automoldeamiento

Este procedimiento fue descrito por primera vez por Brown y Jenkins, en 1968, y aparece cuando un estímulo condicionado (EC) señala, de manera consis- tente, la presentación de un estímulo incondicionado (EI).

La técnica más conocida se realiza presentando a unas palomas breves�estí- mulos�luminosos (EC) mediante una tecla que se enciende y se apaga, em- parejando este EC con la presentación de comida (EI). Tras unos cuantos en- sayos de emparejamiento tecla luminosa-comida, las palomas se acercan a la tecla y la picotean (Kearns y Weiss, 2004). Sin embargo, no es necesario que las palomas picoteen la tecla para que se presente la comida; de hecho, las palomas siguen picoteándola aunque esta conducta impida la liberación de comida (Williams y Williams, 1969).

Esta técnica presenta una dificultad de adquisición del condicionamiento in- termedia (en torno a 35-40 ensayos) y se relaciona con la tendencia que mues- tran muchos animales a acercarse y contactar con los estímulos que informan de la disponibilidad de comida (Domjan y Bukhard, 1993). Por ejemplo, las palomas tienden a picar el grano que van a comer para eliminar la cáscara o separarlo del tallo. Los depredadores tienden a acercarse a los olores, imágenes de movimiento o sonidos, que indican la presencia de presas.

Por lo tanto, la manera de adquirir esta conducta y la topografía de las res- puestas varía según las especies utilizadas y los tipos de reforzadores (Kearns y Weiss, 2004).

Entre los humanos también se observan a menudo conductas de seguimiento de signo. Veamos algunos ejemplos:

Conducta de picoteo La conducta de picoteo se considera una RC aunque pro- bablemente está influida por otros procesos de condiciona- miento operante (Locurto, Te- rrace y Gibbon, 1981) que ve- remos en el módulo didáctico

"Condicionamiento instrumen- tal" de esta asignatura.

• Muchos usuarios de ascensores siguen con la mirada los números del ascensor que se van iluminando hasta que llegan a la planta deseada

2

.

• Es frecuente entre muchos inversores mirar a diario el estado de su fondo de inversión o incluso los intereses de su plan de pensiones, aunque no vayan a recibirlos hasta dentro de 30 años.

• Muchos lectores de periódicos consultan las encuestas de intención de voto de los partidos políticos aunque sepan que faltan varios años para las elecciones.

Por lo tanto, muchos humanos siguen la información que proporcionan al- gunos estímulos sobre hechos o sucesos que les resultan prometedores, de la misma manera que las palomas teclean el estímulo luminoso que les informa de la presentación de comida.

(2)

El EC serían las luces que se van

iluminando, mientras que el EI se-

ría la apertura de las puertas del

ascensor que indica que ya se ha

llegado a la planta deseada.

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1.2.3. Aversión condicionada al sabor

La técnica de aversión condicionada al sabor suele realizarse utilizando como estímulo condicionado un sabor�que�resulta�novedoso para el sujeto, al mis- mo tiempo que se le administra alguna sustancia que le hace enfermar o en- contrarse�mal.

Algunos ejemplos de estímulos�condicionados son:

• Agua con sacarina.

• Jarabe de distintos sabores sin ningún efecto farmacológico.

Entre los de estímulos�incondicionados podemos encontrar:

• Inyecciones de cloruro de litio (LiCl) o de ciclofosfamida, que provocan náuseas en el sujeto.

• Exposición intensa a rayos X.

Debido a que los sujetos experimentales (normalmente ratas, perdices o palo- mas) se encuentran mal tras haber ingerido la nueva sustancia (debido al EI), se produce una aversión al sabor del EC.

En el laboratorio, antes de que el sujeto sea expuesto a la situación de condi- cionamiento se le da a probar el EC (por ejemplo, agua con sacarina) y se com- prueba que el sujeto prefiere este nuevo sabor a otros presentes (por ejemplo, agua sola). Tras haber realizado las sesiones de aprendizaje, se miden los efec- tos del condicionamiento comprobando en qué medida el sujeto ha dejado de consumir este nuevo sabor.

Este tipo de aprendizaje difiere de otros procedimientos de adquisición de con- dicionamiento clásico en algunos aspectos importantes:

• Los sujetos pueden realizar una fuerte asociación entre el EC y el EI en un único ensayo de aprendizaje.

Reflexión

Esta característica es muy importante para la supervivencia de los sujetos en condiciones naturales, puesto que si un sujeto tuviera que probar varias veces un veneno para que asociara su sabor con sus efectos tóxicos, puede que no llegara al final de su aprendizaje.

• El aprendizaje se puede producir aunque existan varias horas entre la in- gesta del nuevo sabor y la aparición de efectos negativos.

Reflexión

De nuevo esta característica es muy útil para la supervivencia en entornos naturales, ya

que muchos venenos presentes en los alimentos tardan varias horas, incluso días, en

provocar efectos sobre el organismo.

(23)

A continuación podemos ver diferentes ejemplos de la aversión condicionada al sabor:

Ejemplo 1

A menudo, los familiares de pacientes recién operados preparan el plato favorito cuando éstos regresan a casa para tratar de ayudarles en su recuperación. Sin embargo, si el pa- ciente sigue encontrándose mal, no es una buena idea porque se puede dar aversión con- dicionada al sabor. Es decir, que si el sujeto asocia este sabor (por ejemplo, el de la tarta de chocolate) con el hecho de que le duela la barriga al cabo de unas horas (por los puntos de la operación, por ejemplo), puede condicionarse negativamente este sabor haciendo que aborrezca su plato favorito. Para prevenir la aparición de esta aversión condicionada al sabor, es mejor esperarse unos días a que el paciente esté plenamente recuperado.

Ejemplo de aversión condicionada al sabor en humanos

Ejemplo 2

Muchas veces, los raticidas no son efectivos porque las ratas no suelen comer mucha cantidad de una sustancia que no conocen. Por ejemplo, si ven un alimento atractivo y que además sabe muy bien (el veneno), comen una pequeña cantidad y se esperan un día o dos a ver qué pasa. Si en este período de tiempo se encuentran mal (la pequeña cantidad ingerida no es suficiente para matarla), adquiere una aversión condicionada al sabor y aunque tenga disponible ese nuevo "alimento" pasa a diario por delante de él sin probarlo de nuevo.

Ejemplo de aversión condicionada al sabor en animales

1.2.4. Condicionamiento del miedo

Esta técnica también se denomina respuesta emocional condicionada (REC) o supresión condicionada.

Este procedimiento fue utilizado por primera vez por Estes y Skinner (1941), y

se basa en el hecho de que las ratas, como otros muchos animales, se quedan

paralizadas por el miedo que sienten ante determinados estímulos aversivos

o amenazantes (Bolles, 1970).

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Para su estudio se suelen emplear ratas. El estímulo aversivo o EI suele consistir en una descarga�eléctrica�en�las�patas que se hace llegar al sujeto mediante el enrejado metálico del suelo de la jaula. El estímulo condicionado es, con frecuencia, un tono o una luz que se enciende cuando se va a producir la des- carga eléctrica, y el miedo condicionado se mide indirectamente, registrando las variaciones en la conducta del animal.

Ejemplo de condicionamiento del miedo

En el condicionamiento del miedo el estímulo aversivo suele ser una descarga eléctrica en las patas que se hace llegar al sujeto mediante el enrejado metálico del suelo de la jaula y el estímulo condicionado suele ser un tono o una luz que se enciende cuando se va a producir la descarga eléctrica.

Esquema

La aparición del miedo condicionado se consigue normalmente tras 3-5 ensa- yos de condicionamiento.

Se puede entrenar a una rata para que presione una palanca de manera constante para

obtener un refuerzo. Si mientras el sujeto está realizando esta conducta se presenta el

EC (por ejemplo, el tono) seguido de la descarga eléctrica (EI), al cabo de unos cuantos

ensayos, cuando aparezca el tono, el sujeto dejará de realizar la conducta de presión de

la palanca porque esperará la descarga eléctrica a continuación.

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Rata en una caja de Skinner en un experimento de condicionamiento del miedo con la técnica de supresión condicionada.

Fuente: M. Domjan (1996/1998). Bases del aprendizaje y el condicionamiento (p. 72). Jaén: Del Lunar.

La razón�de�supresión o medida cuantitativa del grado de supresión de la conducta del sujeto (es decir, la medida indirecta del miedo que el sujeto ex- perimenta ante este nuevo estímulo) se suele obtener aplicando la siguiente fórmula:

Como se puede comprobar analizando la fórmula anterior, el valor de la razón de supresión puede variar entre 0 (cuando el miedo es máximo y deja de rea- lizar la conducta por completo) y 0,5 (cuando no ha habido variaciones en la conducta previa del sujeto).

Supongamos que presentamos un EC durante 5 minutos y que durante este período la rata emite 60 respuestas. A continuación, se presenta un EC y se mide el número de respuestas que emite la rata. Si el EC no provoca ningún miedo, es de esperar que la rata siga realizando su conducta, es decir, que en los próximos 5 minutos realice otras 60 respuestas, en este caso, la razón de supresión sería: 0,5.

Supongamos que a continuación presentamos otro EC que provoca mucho miedo a la rata. Las primeras veces puede que realice algunas respuestas de manera espontánea, pero cuando vaya teniendo más miedo, dejará de realizarlas y se quedará paralizada, de manera que en los siguientes 5 minutos, en lugar de haber realizado 60 respuestas, habrá realizado 5 (por ejemplo). En este caso, la razón de supresión producirá un valor cercano a 0.

El valor más bajo de la razón de supresión (RS = 0) lo conseguiremos cuando la supresión

de la conducta producida por el miedo sea máxima, es decir, cuando la rata no emita

ninguna respuesta en los siguientes 5 minutos porque se encuentre paralizada por el

miedo. En este caso, la fórmula sería:

(26)

1.3. Tipos de estímulos

En el presente apartado veremos por qué algunos estímulos son eficaces cuan- do los utilizamos como EC, mientras que otros funcionan mejor como EI.

También veremos que hay otras maneras de llamar a los EC y EI en función de algunas de sus características.

1) En primer lugar, Pavlov respondió a esta pregunta alegando que:

El EC es el estímulo que no provoca inicialmente ninguna respuesta incondicionada en el organismo, pero que comienza a hacerlo tras aso- ciarse con un EI, mientras que el EI es un estímulo que provoca una res- puesta automática, generalmente refleja, sin necesidad de aprendizaje previo o condicionamiento.

Al realizar esta afirmación nos referimos siempre a una respuesta concreta, porque, como es lógico, el EC provocará siempre algunos cambios en la con- ducta del sujeto (reflejo de orientación, aproximación al nuevo estímulo, etc.).

Por lo tanto, la característica del EC es que no provoca previamente la respues- ta que se va a entrenar.

2) En segundo lugar, que un EC o un EI sean efectivos para provocar apren- dizaje depende en parte de que sea novedoso o cause sorpresa en el sujeto, ya que los estímulos familiares no suelen provocar respuestas tan intensas, la atención prestada es menor y por lo tanto, se produce menos aprendizaje o éste tarda más en adquirirse.

3) Otra característica de los estímulos (tanto condicionados como incondicio- nados) que se debe tener en cuenta es su intensidad. En general, los estímulos intensos se condicionan más rápidamente que los estímulos débiles. Sin em- bargo, si la intensidad del EC o del EI es excesiva, el aprendizaje puede verse dificultado.

4) La asociación entre el EC y el EI debe ser relevante o pertinente, es decir, que hay estímulos que se asocian más fácilmente entre sí que otros. Dicha relevancia tiene que ver en gran medida con el modo de asociarse los estímulos en el medio natural.

Ejemplo

Muchos monos utilizan su visión cromática para determinar si los frutos que van a co-

mer ya están maduros, por lo que en estas especies es mucho más fácil asociar luces de

(27)

color naranja o rojo (EC) a la administración de comida (EI), que intentar establecer la asociación entre un tono (EC) y ese mismo EI (comida).

Efectos de la relevancia del estímulo sobre el aprendizaje

García y Koelling (1966) realizaron un experimento para estudiar los efectos de la rele- vancia del estímulo sobre el aprendizaje de los sujetos. Utilizaron dos clases de EC (sabo- res y claves audiovisuales) y dos tipos de EI (descarga eléctrica e inducción de malestar en los animales, que en este experimento eran ratas).

El esquema de presentación de los estímulos fue el siguiente:

Condicionamiento Prueba

Gustativo + audiovisual → (provoca) → Descarga eléctrica Gustativo Audiovisual Gustativo + audiovisual → (provoca) → Malestar Gustativo

Audiovisual

Es decir, tras haber realizado el condicionamiento, los autores comprobaron las respuestas de los animales a los estímulos gustativos y audiovisuales por separado. Los resultados se muestran en la gráfica siguiente:

Como se observa en la gráfica, las ratas condicionadas con la sensación de malestar desarrollaron una aversión mayor hacia las claves gustativas, mientras que las que recibieron descargas eléctricas lo hicieron con las claves audiovisuales.

Este experimento ilustra el principio de relevancia o pertinencia de la asociación EC-EI.

5) Por último, los EC parecen diferenciarse de los EI en la "fuerza�biológica"

que poseen. Como norma general, los EC provocan inicialmente respuestas menos intensas en los organismos que los EI. Por ejemplo, en el estudio clásico de Pavlov, el sonido de la campana (EC) provocaba inicialmente un reflejo de orientación (el perro giraba la cabeza, miraba la campana, etc.), mientras que la comida (EI) provocaba respuestas mucho más intensas (agitación del animal, acercamiento a la fuente de comida, salivación, etc.). Por lo tanto, la comida tendría inicialmente más fuerza biológica que la campana para modificar la conducta del sujeto.

Sin embargo, los estímulos que utilizamos en los procedimientos de aprendi-

zaje pueden recibir también otras denominaciones, veamos algunas de ellas:

(28)

1)� Estímulo� neutro: como hemos visto más arriba, un estímulo neutro es aquel que no provoca inicialmente ninguna respuesta en el organismo, y que acaba provocando una respuesta condicionada tras varias sesiones de entrena- miento (a partir de ese momento se denominará: estímulo condicionado).

2)�Estímulo�apetitivo: es aquel que provoca unas consecuencias agradables en el sujeto.

La comida para un animal hambriento es un estímulo apetitivo, y unas vacaciones para un ejecutivo estresado también lo son.

3)�Estímulo�aversivo: es aquel que provoca consecuencias desagradables para el sujeto.

Alimentos con sabor amargo o que provocan náuseas, descargas eléctricas, quedarse dos horas más en el trabajo después de un día duro, quedarse sin vacaciones por una avería en el coche, etc.

4)�Estímulo�señal, desencadenante o elicitante: es aquel que provoca una respuesta innata en el organismo.

Algunas especies de pájaros tienen una respuesta innata ante determinadas características del estímulo que coinciden con rasgos distintivos de aspectos relevantes de su entorno;

así, cuando algunos polluelos ven la forma de un ave con el cuello corto sobre sus cabe- zas, sienten miedo de manera instintiva porque esta forma coincide con la de sus depre- dadores más próximos: los halcones. Otros polluelos realizan una conducta de picoteo cuando ven picos con plumaje rojo o amarillo alrededor, que coinciden con los colores de pico de sus progenitores (que les proporcionan el alimento mediante regurgitación);

a su vez, este picoteo provoca que los progenitores regurgiten el alimento ingerido.

5)�Estímulo�retroalimentador: es un estímulo que ha sido provocado como consecuencia de una respuesta realizada por el sujeto.

Cuando estornudamos, deja de picarnos la nariz, por lo tanto, el estímulo retroalimen- tador será la información de que la molestia que ha ocasionado el estornudo ha cesado.

6)�Estímulo�propioceptivo: consiste en un estímulo retroalimentador cuya información proviene del interior del organismo.

Posición de las piernas o de los brazos, sensación de hambre o sed, etc.

7)� Estímulos� discriminativos: son aquellos estímulos que señalan cuándo está y cuándo no está disponible el reforzamiento. Los estímulos E+ o ED (se pronuncia estímulos "e de") indican que el reforzador está disponible.

En una panadería que solamente traen pan de leña una vez a la semana, el cartel en la puerta "hay pan de leña" sería un E+, es decir, indicaría que el refuerzo buscado está disponible.

Por el contrario, los estímulos E- o EΔ hacen justo lo contrario, indican que el reforzamiento que estamos buscando no está disponible.

Una luz roja puede indicar a una rata que en estos momentos no hay agua con sacarina

en el bebedero, o un cartel en una tienda de lotería indicando "no hay lotería de Navi-

dad" puede ayudarnos a no perder tiempo entrando a preguntar si es eso lo que estamos

buscando.

(29)

Resumen

Estímulo�incondicionado: es aquél capaz de provocar una respuesta innata en el sujeto sin necesidad de entrenamiento previo.

Estímulo�condicionado: estímulo capaz de provocar una respuesta en el organismo tras la realización de un entrenamiento previo.

Eficacia�de�los�estímulos: los estímulos que provoquen respuestas en los sujetos deben ser novedosos, moderadamente intensos y su relación con los estímulos con los que se va a asociar debe ser pertinente.

Fuerza�biológica�de�los�estímulos: los EI suelen tener más fuerza biológica que los EC, es decir, suelen provocar desde el principio respuestas más intensas.

Estímulo�neutro: es aquel que no provoca inicialmente ninguna respuesta en el organismo, y que acaba provocando una respuesta condicionada tras varias sesiones de entrenamiento.

Estímulo�apetitivo: es el que provoca unas consecuencias agradables en el sujeto.

Estímulo�aversivo: es aquel que provoca consecuencias desagradables para el sujeto.

Estímulo�señal,�desencadenante�o�elicitante: es aquel que provoca una respuesta innata en el organismo.

Estímulo�retroalimentador: es el que ha sido provocado como consecuencia de una respuesta realizada por el sujeto.

Estímulo�propioceptivo: es un estímulo retroalimentador cuya información pro- viene del interior del organismo.

Estímulos�discriminativos: son aquellos que señalan cuándo está (E+ o ED) y cuán- do no está (E- o EΔ) disponible el reforzamiento.

1.4. Presentación temporal de los estímulos

Al explicar el procedimiento básico de condicionamiento clásico hemos co- mentado que el EN que se va a condicionar se suele presentar un poco antes que el EI durante los ensayos de condicionamiento. Sin embargo, la relación temporal del EC y del EI puede ser diferente. En este apartado vamos a ver los diferentes tipos de presentaciones temporales que se pueden utilizar. Pero vea- mos antes dos conceptos clave en aprendizaje: contigüidad y contingencia.

1.4.1. Contigüidad y contingencia

Cuando decimos que hay contigüidad entre dos estímulos, queremos decir

que ambos estímulos se han presentado juntos en el tiempo. Podríamos pen-

sar que el hecho de que un EC y un EI se presenten al mismo tiempo será

una condición suficiente para que se produzca condicionamiento clásico; sin

embargo, como veremos a continuación, esta condición no es suficiente para

explicar cómo se produce este tipo de condicionamiento.

(30)

Por ejemplo, como veremos seguidamente, la cantidad máxima de aprendizaje no se produce cuando el EC y EI se presentan a la vez, sino cuando el EC se presenta un poco antes de que aparezca el EI. También existe asociación entre el EC y el EI cuando hay una separación temporal entre la presentación de ambos estímulos de horas o incluso días.

Debido a ésta y a otras limitaciones, se ha propuesto que en lugar de la con- tigüidad temporal entre unos estímulos y otros, el condicionamiento clásico necesita que se establezca una relación entre el EC y el EI, de manera que el EC sea un buen predictor de la aparición del EI.

Algunos ejemplos en los que el EC predice de manera adecuada la aparición del EI pueden ser:

a) la presencia abundante de nubes y relámpagos predice que va a llover, b) la bajada de persianas en un establecimiento suele predecir que van a cerrar, c) si estamos dando clase a alumnos de educación primaria y vemos que empiezan a guardar los lápices en los estuches es porque está a punto de tocar la sirena de salida, y d) si estamos en una ciudad que está en guerra y suena la alarma antiaérea, es probable que vengan aviones a bombardear la ciudad.

De todas maneras, la relación entre la aparición del EC y la aparición posterior del EI no siempre es una cuestión de todo o nada. En los ejemplos anteriores:

a) no siempre que hay nubes y relámpagos llueve (de hecho, algunos incendios de verano se provocan por este motivo: hay una tormenta seca en la que no llueve pero cae algún rayo),

b) los establecimientos pueden bajar sus persianas por otros motivos: porque la estén limpiando o reparando,

c) los alumnos de primaria pueden estar guardando los lápices en sus estuches porque creen que ya no los van a necesitar, y

d) la alarma antiaérea puede sonar por otros motivos: porque hay un incendio, porque ha habido una falsa alarma, etc.

Por ello, Rescorla en 1967 propuso que la capacidad del EC para predecir el EI dependerá de la cantidad de veces que el EC aparezca antes que el EI y de la cantidad de veces que este estímulo se presente por separado.

Otra característica importante que se debe tener en cuenta es que no solamente es útil que el EC prediga la aparición del EI, sino que también puede ser útil que haya EC que predigan la no presentación del EI. En este segundo caso estaríamos ante un condicionamiento clásico inhibitorio, que será comentado en un apartado de este módulo más adelante.

Ved también

Sobre condicionamiento clá-

sico inhibitorio podéis ver el

apartado 6 de éste módulo di-

dáctico.

(31)

Ejemplos de condicionamiento clásico inhibitorio serían:

a) la aparición de un compañero de otra sección en nuestra oficina nos indica que nuestra compañera de trabajo no ha venido a trabajar,

b) si nuestro amigo está enfadado con nosotros, sabemos que esta noche seguramente no iremos juntos al cine.

Por lo tanto, las relaciones entre los EC y los EI seguirían las leyes de la proba- bilidad y la relación entre ellos no vendría definida por el principio de conti- güidad (mera presentación simultánea de los EC y EI), sino por el principio de contingencia.

La contingencia entre los estímulos condicionado e incondicionado se define como la relación existente entre dos probabilidades: la probabi- lidad de que el EC se presente al mismo tiempo que el EI, llamada p(EI/

EC) y la probabilidad de que el EI se presente en ausencia del EC, lla- mada p(EI/noEC).

La expresión matemática sería:

Contingencia = p(EI/EC) – p(EI/noEC)

Como los valores de probabilidad pueden variar entre 0 y 1, los valores de contingencia lo harán entre 1 y –1. En la tabla siguiente se ven los valores que puede tomar la contingencia y el tipo de condicionamiento que producirá.

Signo Relación de

contingencia Tipo de condicionamiento Relación entre el EC y el EI Positivo p(EI/EC) > p(EI/noEC) Condicionamiento clásico excitatorio El EC predice la ocurrencia del EI Cero p(EI/EC) = p(EI/noEC) No hay condicionamiento No existe relación entre el EC y el EI Negativo p(EI/EC) < p(EI/noEC) Condicionamiento clásico inhibitorio El EC predice la ausencia del EI

Si queremos saber la relación de contingencia entre dos estímulos, podemos obtener este valor a partir de los datos que hayamos recogido o que nos pro- porcione la investigación utilizando la siguiente tabla:

  EI no EI

EC a b

no EC c d

Y aplicaremos las siguientes fórmulas:

(32)

Veamos un ejemplo:

Realizamos un experimento para comprobar si la información que nos da el hombre del tiempo es fiable, y si cada vez que dice que va a llover (EC) se corresponde con que luego efectivamente llueve (EI). Nuestra respuesta incondicionada sería que tomamos el paraguas cuando llueve y nuestra respuesta condicionada sería que lo tomamos cuando dice que va a llover.

Obtenemos los siguientes resultados:

• Dijo que llovería y no llovió: 8

• Dijo que no llovería y llovió: 1

• Dijo que llovería y llovió: 8

• Dijo que no llovería y no llovió: 13

Para calcular la contingencia, en primer lugar debemos elaborar la tabla de contingencias:

  EI no EI

EC 8 8

no EC 1 13

Y calcular las probabilidades de ocurrencia de la asociación y la no asociación entre los EC y EI.

Por lo tanto, la contingencia será positiva:

Contingencia= p(EI/EC) – p(EI/noEC)= 0,5 – 0,07= 0,43

El valor de la predicción del hombre del tiempo no es muy elevada (contingencia = 0,43), dado que ha habido un día que ha llovido sin que lo hubiera predicho, y ha habido 8 días que ha dicho que iba a llover y no lo ha hecho. Si las predicciones fueran mayores (próximas a 1), habría mucha más gente que tomaría el paraguas cuando el hombre del tiempo dijera que va a llover.

Por lo tanto:

El aspecto clave del modelo de contingencia entre el EC y el EI será que el emparejamiento entre ambos estímulos no es suficiente para que se produzca condicionamiento clásico, sino que es necesario que el EC sea un buen predictor de la aparición (condicionamiento clásico excitato- rio) o de la no aparición (condicionamiento clásico inhibitorio) del EI.

Ejemplo

En la figura siguiente se muestran los valores de razón de supresión a lo largo de 10 ensa-

yos en el experimento llevado a cabo por Church (1969). El grupo de control no recibió

ninguna descarga eléctrica, el grupo de no contingencia mostró una contingencia nula,

mientras que en el grupo experimental hubo una contingencia positiva en la presenta-

ción de los estímulos.

(33)

Como se puede comprobar, la supresión máxima de la conducta se produjo en el grupo en el que había una contingencia positiva.

En los apartados siguientes vamos a ver en qué secuencia temporal se pueden presentar los EC y EI y cómo dicha secuencia puede afectar a la cantidad de aprendizaje conseguida.

1.4.2. Condicionamiento de demora

Al utilizar este procedimiento, el EC se presenta un poco antes que el EI (como vimos en el procedimiento general) y el EI aparece antes de que el EC haya desaparecido.

El esquema del condicionamiento de demora sería el siguiente:

El procedimiento de demora puede ser de dos tipos:

1)�Procedimiento�de�demora�corta: el EI se presenta poco después de la apari- ción del EC. Este tipo de procedimiento es el que se utiliza con más frecuencia.

2)�Procedimiento�de�demora�larga: el EC está presente mucho tiempo antes

de que se presente el EI. En este procedimiento el EC suele estar expuesto entre

5 y 10 minutos antes de que aparezca el EI.

(34)

Al utilizar este procedimiento, el EC se presenta un poco antes que el EI (como vimos en el procedimiento general) y el EI aparece antes de que el EC haya desaparecido o bien inmediatamente después. Así, cuando aludimos a demora corta podemos entender tanto: a) EC se inicia y antes de desaparecer aparece el EI o b) EC se presenta y justo en el momento que desaparece aparece el EI.

1.4.3. Condicionamiento de huella

Es similar al anterior en el hecho de que el EC precede al EI, pero la presenta- ción de ambos estímulos no coincide en el tiempo, sino que el EI se presenta tiempo después de cuando el EC ya ha dejado de mostrarse. El tiempo que pasa entre que el EC ha dejado de presentarse y aparece el El se denomina intervalo de huella. Así, para que el condicionamiento sea de huella debe producirse un intervalo temporal mayor a 0 entre la desaparición del EC y la aparición del EI.

El esquema de este tipo de presentación temporal de estímulos es el siguiente:

Ejemplo

Un ejemplo de este tipo de condicionamiento podría ser: las lluvias en otoño (EC) nos indican que 21 días después puede que salgan setas (EI); por lo tanto, la RI sería ir a buscar setas al monte y la RC sería ir a buscar setas 21 días después de que haya llovido.

Reflexión

¿Se os ocurren algunos ejem- plos de condicionamiento de demora?

Entramos en casa de unos ami-

gos que nos han invitado a co-

mer. Nada más entrar percibi-

mos un olor desconocido y al

cabo de un rato nos sirven una

comida que desprende este

olor. El olor se presenta antes

de la comida, y persiste hasta

que nos la sirven. En este caso,

relacionaremos el olor desco-

nocido con la comida.

(35)

Aunque estos dos procedimientos son los más eficaces para provocar condi- cionamiento, el procedimiento de demora es algo más efectivo, puesto que conforme se va incrementando el intervalo de huella va decayendo la inten- sidad del condicionamiento.

1.4.4. Condicionamiento simultáneo

En este procedimiento, la aparición del EC y el EI coinciden en el tiempo, es decir, ambos estímulos se presentan y desaparecen al mismo tiempo. El esquema sería el que se muestra a continuación:

En general, el condicionamiento simultáneo produce asociación entre el EC y el EI, pero la fuerza asociativa conseguida es menor que la que se adquiere con los procedimientos de demora y de huella (Tarpy, 2000).

Ejemplo

Si siempre que hay una descarga eléctrica (EI) se enciende una luz roja (EC), asociare- mos ambos estímulos entre sí tras varias sesiones de entrenamiento (condicionamiento simultáneo), pero los asociaríamos mucho mejor entre sí si la luz roja se presentara un poco antes que la descarga (condicionamiento de demora), porque en este caso la luz roja tendría un valor informativo (nos indica que vamos a recibir una descarga eléctrica) que cuando se presentan juntos no tiene (recibimos la descarga y vemos la luz al mismo tiempo, pero no nos ha informado de nada).

1.4.5. Condicionamiento hacia atrás

En el procedimiento de condicionamiento hacia atrás, el EI se presenta antes de que aparezca el EC. El esquema sería el siguiente:

En este tipo de condicionamiento, el EC informa de la terminación de la pre-

sentación del EI, por lo que es útil a veces para la formación de condiciona-

miento clásico inhibitorio (Tarpy, 2000) aunque también se ha visto en oca-

siones que es útil en la adquisición de determinados condicionamientos exci-

tatorios. Por ejemplo, Plotkin y Oakley (1975) presentaron una descarga eléc-

(36)

trica leve cerca del párpado (EI) y 2 segundos más tarde hacían sonar un tono de 1.000 Hz (EC). Aunque el aprendizaje mayor se consiguió utilizando el pro- cedimiento de demora, el condicionamiento hacia atrás consiguió que los su- jetos asociaran el EC y el EI en un 50% de las ocasiones tras 4 sesiones de entrenamiento.

Ejemplo

Un ejemplo de este tipo de condicionamiento excitatorio se produciría si a un niño hay que ponerle inyecciones intramusculares una vez al día, y cada vez que fuera a recibir el pinchazo, el enfermero le diera un caramelo. Podría suceder que el niño asociara el cara- melo con el pinchazo y los caramelos dejaran de apetecerle por asociarlos a la inyección.

Ejemplo

Un ejemplo de condicionamiento inhibitorio se podría producir cuando, tras el paso de un huracán las autoridades hicieran sonar una sirena (EC) para indicar a los ciudadanos que ya ha pasado el peligro (EI) y que pueden salir de sus refugios o de sus hogares.

1.4.6. Condicionamiento aleatorio

En este procedimiento, los estímulos condicionado e incondicionado se van presentando de manera aleatoria, de modo que unas veces coinciden y otras veces no. Las coincidencias que se producen se deben al azar.

En este caso, el valor de la contingencia será igual a 0 (o con valores próximos a 0).

Ejemplo

Si el 50% de las veces el hombre del tiempo acierta y el 50% falla en sus predicciones, el valor de contingencia será próximo a 0 y nadie se fiará de sus predicciones.

Los condicionamientos simultáneo, hacia atrás y aleatorio no permiten que el sujeto prediga la aparición del EI, por lo que son los que menor condicionamiento producen.

1.4.7. Condicionamiento temporal

En este caso se presenta únicamente el EI a intervalos regulares, de manera que se genera un EC implícito que es el paso del tiempo. Este tipo de condiciona- miento necesita muchos ensayos para que se acabe formando la asociación.

Ved también

Podéis ver el apartado 1.4.1,

"Contigüidad y contingencia",

de este módulo didáctico.

(37)

Ejemplo

El ejemplo más conocido de condicionamiento temporal es el que se produce cuando

llevamos muchos días poniendo el despertador a la misma hora. El sonido del desperta-

dor (EI) nos despierta (RI) de manera regular. Con el tiempo se genera un EC (paso de

un intervalo de tiempo determinado) que hace que un día que tengamos fiesta nos des-

pertemos a la misma hora (RC).

(38)

2. Efectos de la estimulación repetida

Tal y como vimos en el módulo "Introducción a la psicología del aprendizaje", cuando se presenta un estímulo nuevo de manera repetida no siempre se res- ponde a él del mismo modo. Hay ocasiones en las que el sujeto responde ante él disminuyendo a lo largo del tiempo su respuesta (habituación), mientras que en otras ocasiones el sujeto responde a él cada vez con mayor intensidad (sensibilización). Tanto la habituación como la sensibilización son cambios en la conducta que se producen a partir de la experiencia. Ambos procesos ayudan a organizar y dirigir la conducta para que nuestra adaptación al medio resulte más eficaz.

En humanos, podemos encontrar un gran número de ejemplos:

• Una mujer se traslada de una población pequeña al centro de una gran ciudad. Por la noche hay mucho tráfico en su avenida y pasan cada varios minutos ambulancias que la despiertan constantemente, pero al cabo de unos días no se da cuenta de estos ruidos y es capaz de dormir sin problemas. En este caso ha habido un proceso de habituación.

• Un preso comparte habitación con otros cuatro compañeros de celda en la que hay un grifo que gotea de día y de noche. Los cuatro compañeros se han acostumbrado a este ruido y dicen que no les molesta, pero pese a que el ruido de goteo sigue siendo el mismo, el preso dice que cada vez lo oye más intenso, y le saca de quicio hasta hacer la estancia en la celda insoportable (sensibilización).

• Unos excursionistas llegan a un lugar de acampada cansados de haber andado todo el día, se han acostumbrado a oír pequeños ruidos durante el trayecto a su alrededor (habituación), por lo que no le dan importancia a un pequeño silbido que oyen a medio metro de donde se encuentran. El guía del grupo, que es el que más experiencia tiene, sí que le da importancia (sensibilización), se levanta inmediatamente y descu- bre bajo unos matorrales una serpiente que estaba muy cerca de donde iban a dormir.

• Al comienzo del invierno, una niña de tres años se queja de que su padre le ha puesto un abrigo que le pesa mucho y que no le va a permitir jugar en el parque. Cuando lo lleva unos minutos puesto, no se acuerda de él y juega perfectamente (habituación).

Los ejemplos anteriores son situaciones similares a las que se dan con frecuen- cia en nuestra vida diaria o en el entorno natural. La habilidad con la que sa- bemos conceder importancia a los estímulos relevantes, y quitársela a los que no lo son, nos permite adaptarnos mejor o peor a nuestro entorno.

2.1. Diferencias entre habituación, adaptación sensorial y fatiga

Aunque la habituación se define como la disminución de la conducta ante

un estímulo cuando éste se presenta de manera repetida, no siempre que se

dan estas condiciones se está produciendo habituación. Por ejemplo, si los

órganos de los sentidos se vuelven temporalmente insensibles, se producirá

adaptación�sensorial en lugar de habituación.

(39)

Ejemplo

Los ruidos intensos pueden provocar daños irreversibles en el oído interno. Para defen- derse de este peligro, muchos mamíferos (incluidos los humanos) cuentan con un meca- nismo de protección que consiste en un espasmo de los músculos del oído medio que impide la transmisión de sonidos a través de la cadena osicular cuando éstos exceden los 60-80 decibelios. Ello provoca que tengamos una pérdida de audición temporal que se recupera pasados unos minutos. Durante este período de hipoacusia temporal no hay habituación, sino que se trata de un proceso de adaptación sensorial.

Otro ejemplo podemos encontrarlo al entrar en una habitación en penumbra, tras ha- ber estado en la calle un día muy luminoso: nos cuesta ver a las personas o los objetos que hay por un proceso de adaptación sensorial de nuestros fotorreceptores retinianos a condiciones de mucha luz. Tras unos segundos o minutos en la estancia, podemos ver de nuevo con normalidad.

Otra dificultad para realizar la conducta que puede aparecer tras la estimula-

ción repetida puede ser la fatiga, es decir, que si se nos presenta muchas veces

un estímulo puede que no respondamos a él porque nos hayamos cansado de

hacerlo y no porque nos hayamos habituado. Cuando se produce fatiga, tras

un período de descanso, la conducta vuelve a mostrar la misma intensidad que

al principio, mientras que cuando ha habido habituación, la conducta tiende

a continuar siendo menor tras el descanso.

(40)

3. Fenómenos básicos del condicionamiento clásico

A continuación estudiaremos los fenómenos básicos que tienen lugar en el condicionamiento clásico.

3.1. Adquisición

La adquisición se produce durante la fase del proceso de formación del condi- cionamiento clásico. Mediante este proceso se consigue que el estímulo neu- tro se convierta poco a poco en un estímulo condicionado y, por lo tanto, sea capaz de provocar una respuesta que antes no provocaba.

La adquisición suele tener una curva característica (podéis ver la figura siguien- te), la cual indica que los mayores incrementos se producen en los primeros ensayos de condicionamiento, mientras que, conforme avanza el aprendizaje, los incrementos en la respuesta condicionada se van haciendo menores hasta llegar a un nivel asintótico. Por ello, cuando aprendemos una nueva habili- dad, por ejemplo, esquiar, conducir o hablar un idioma nuevo, al principio se consiguen grandes avances y conforme pasa el tiempo, los progresos son más lentos y cuestan más de conseguir.

Ved también

Podéis ver el apartado 1.1,

"Modelo de condicionamiento clásico", de éste módulo didác- tico.

Curva típica de adquisición del condicionamiento clásico

3.2. Extinción

Supongamos que ya hemos condicionado un estímulo inicialmente neutro y que está produciendo una tasa estable de respuestas condicionadas, ¿qué sucederá si dejamos de emparejarlo con el EI?

Ved también

Podéis encontrar ejemplos de adquisición del condiciona- miento clásico en el aparta- do "Definición de condicio- namiento clásico" de la Intro- ducción y en el apartado 1.1,

"Modelo de condicionamiento

clásico", de este módulo didác-

tico.

(41)

En este caso, se iniciará un proceso denominado extinción en el que la fuerza de la respuesta condicionada se irá debilitando poco a poco, llegando incluso a desaparecer.

La siguiente figura muestra la curva típica del proceso de extinción.

Curva típica de extinción del condicionamiento clásico

La extinción ha sido, y es, empleada en gran medida en el ámbito clínico por medio de la modificación de la conducta. Es muy útil, por ejemplo, en el tratamiento de las fobias.

Imaginemos que un niño pequeño recibe un arañazo en la mano la primera vez que se acerca a un gato. El niño asocia inmediatamente la presencia del gato (EC) con el dolor del arañazo (EI) y muestra como respuesta condicionada (RC) el miedo a estar cerca de estos animales. Una manera de eliminar ese miedo condicionado es exponer al niño al estímulo que le provoca miedo (EC, gato) en condiciones controladas que sepamos que no van a ir asociadas al EI (arañazo).

Esta exposición se puede llevar a cabo de manera progresiva, enseñándole dibujos, fotos o diapositivas de gatos, para posteriormente mostrarle un gato al otro lado de una mampara de cristal, y por último, acercándole a un gato que sepamos que es cariñoso y que no le va a provocar ningún daño. De este modo, la RC de miedo hacia los gatos se irá debilitando de manera progresiva.

No todas las respuestas condicionadas se extinguen de la misma manera; en general, cuanto más fuerte sea una RC más difícil resultará de extinguir.

Ejemplo

Si a un sujeto A lo hemos condicionado previamente para que emita una respuesta con-

dicionada consistente en apretar�ligeramente�una�palanca, mientras que a un sujeto

B le provocamos una respuesta condicionada consistente en apretar�cinco�veces�una

palanca�que�está�muy�dura, la asociación producida en el sujeto B será más fuerte que

en el sujeto A y, por lo tanto, la extinción resultará más difícil de realizar.

(42)

3.3. Recuperación espontánea

Ahora imaginemos que hemos condicionado un estímulo, más tarde hemos realizado un proceso de extinción y hemos realizado una pausa de varios días

¿Qué sucederá pasado este tiempo? Es decir, ¿nuestro estímulo condicionado provocará de nuevo una respuesta condicionada? En estas condiciones es muy probable que aparezca una recuperación espontánea, es decir, que la respuesta condicionada vuelva a aparecer un tiempo después de haber realizado la ex- tinción. La figura siguiente muestra el desarrollo temporal de este fenómeno.

Desarrollo temporal de los procesos de adquisición, extinción y recuperación espontánea en el condicionamiento clásico

La recuperación espontánea es frecuente en los pacientes en los que se ha producido extinción. Por ello, es relativamente frecuente que pacientes en los que se ha aplicado alguna técnica de modificación de conducta sufran de vez en cuando algún retroceso, lo que no impide, sin embargo, que el sujeto vaya mejorando a lo largo del tiempo.

Ejemplo

Un sujeto con retraso mental debe medicarse durante 5 días, de modo que asocia la bata

blanca (EC) con un pinchazo en el brazo (EI). Como consecuencia de esta asociación

repetida durante varios días, desarrolla una respuesta condicionada de miedo hacia todas

las personas que llevan bata blanca. Utilizando técnicas de modificación de conducta, su

psicóloga consigue que pueda estar con personas que llevan bata blanca (los cuidadores

de su centro de día) sin que manifieste ningún tipo de inquietud ni recelo. Pero el pa-

ciente está un mes de vacaciones y cuando regresa, vuelve a sentir miedo de las personas

Referencias

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