• No se han encontrado resultados

EL PROCESO DE TOMA E IMPLEMENTACIÓN DE DECISIONES DE LA ALIANZA DEL PACÍFICO A LA LUZ DE LA TEORÍA NEOFUNCIONALISTA Y DEL

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "EL PROCESO DE TOMA E IMPLEMENTACIÓN DE DECISIONES DE LA ALIANZA DEL PACÍFICO A LA LUZ DE LA TEORÍA NEOFUNCIONALISTA Y DEL"

Copied!
111
0
0

Texto completo

(1)

EL PROCESO DE TOMA E IMPLEMENTACIÓN DE DECISIONES DE LA ALIANZA DEL PACÍFICO A LA LUZ DE LA TEORÍA NEOFUNCIONALISTA Y DEL

CONCEPTO DE REGIONALISMO ESTRATÉGICO

NATALIA ANDREA VANEGAS FELIZ

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA CALI FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES DEPARTAMENTO DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICA

CARRERA DE DERECHO SANTIAGO DE CALI

(2)

EL PROCESO DE TOMA E IMPLEMENTACIÓN DE DECISIONES DE LA ALIANZA DEL PACÍFICO A LA LUZ DE LA TEORÍA NEOFUNCIONALISTA Y DEL

CONCEPTO DE REGIONALISMO ESTRATÉGICO

NATALIA ANDREA VANEGAS FELIZ

Trabajo presentado como requisito parcial para optar al título de profesional en Derecho Directora:

Doctora CLAUDIA LORENA ESQUIVEL GARCÍA PhD

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA CALI FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES DEPARTAMENTO DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICA

CARRERA DE DERECHO SANTIAGO DE CALI

(3)

A mis padres Víctor y Elizabeth, por su apoyo incondicional en todo momento

A mi novio, por acompañarme en esta travesía

A mis profesores, por su hermosa vocación

A mis amigos, por su complicidad

A todos los que de una u otra manera colaboraron en este hermoso proyecto Dedica

(4)

Agradecimientos

La autora expresa sus agradecimientos a:

La doctora Claudia Lorena Esquivel García PhD, directora del presente trabajo de grado, por su colaboración, apoyo incansable y sobre todo, por depositar en mi su confianza, su conocimiento y por transmitirme el amor al Derecho de la integración.

Los docentes de la Facultad de Derecho de la Pontifica Universidad Javeriana de Cali, excelentes profesionales, quienes de una u otra forma contribuyeron a mi formación académica a través de la hermosa vocación de la enseñanza.

Todas aquellas personas que contribuyeron de alguna forma al desarrollo de este proyecto de investigación que hoy es una realidad.

(5)

Tabla de contenido

Introducción ...9

Metodología ... 13

1. El concepto de derecho de integración a la luz de la Alianza del Pacífico ... 16

1.1. El concepto de derecho de integración ... 16

1.2. Los tipos de procesos de integración: La Alianza del Pacífico como área de intercambio preferencial ... 19

2. Las teorías y conceptos parámetro de estudio del proceso integracionista de la Alianza del Pacífico ... 24

2.1. La teoría neofuncionalista de las relaciones internacionales dentro del proceso de integración de la Alianza del Pacífico ... 24

2.2. El regionalismo estratégico a la luz de la Alianza del Pacífico ... 30

2.3. La Alianza del Pacífico en datos económicos actuales y proyectados por organismos internacionales a mediano plazo ... 34

3. Análisis normativo del modelo de gobernanza de la Alianza del Pacífico ... 42

3.1. Organigrama de las instituciones de la Alianza del Pacífico ... 42

3.2. Revisión del Capítulo de Mejora Regulatoria del Primer Protocolo Modificatorio del Protocolo Adicional del Acuerdo Marco de Alianza del Pacífico ... 55

(6)

4. Análisis comparativo del proceso de toma e implementación de decisiones de la Alianza del Pacífico frente al proceso de toma e implementación de decisiones de la Unión Europea y del Foro

de Cooperación Económica Asia-Pacífico -APEC- ... 64

4.1. La Alianza del Pacífico vs la Unión Europea ... 64

4.1.1. Procesos ordinarios de toma de decisiones. ... 64

4.1.2. Procesos ordinarios de implementación de las decisiones. ... 67

4.2. La Alianza del Pacífico vs el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico -APEC- .... 70

4.2.1. Comparación de los organigramas de los procesos integracionistas. ... 70

4.2.2. Implementación de los objetivos de cada uno de los procesos de integración... 73

5. Alianza del Pacífico 2030: Reformas regulatorias a implementarse a mediano plazo ... 77

Conclusiones ... 89

(7)

Lista de figuras

Figura 1. Reservas de cobre a nivel mundial ... 37

Figura 2. Reservas de plata a nivel mundial ... 38

Figura 3. Proceso decisorio e implementación de las Decisiones de la Alianza del Pacífico ... 63

Figura 4. Organigrama de la Alianza del Pacífico ... 71

(8)

Lista de tablas

Tabla 1. Apertura a la Inversión Extranjera Directa de los Países Miembros de la Alianza del

Pacífico ... 35

Tabla 2. Participación de la Alianza del Pacífico en cadenas mundiales de servicios ... 39

Tabla 3. Diferencias entre los procesos decisorios de la AP y de la UE ... 66

Tabla 4. Reformas enfocadas en los sectores para aumentar la competitividad ... 79

(9)

Introducción

A finales del siglo XX nace la integración regional como nueva forma de relacionarse en la sociedad internacional, alcanzando en el siglo XXI su cúspide pues la globalización impuso dinámicas exigentes y determinantes para el desarrollo del comercio internacional, de las relaciones entre los ciudadanos de diferentes latitudes y el movimiento de capitales. En consecuencia, Chile, Colombia, Perú y México, en aras de perseguir los nuevos movimientos del comercio mundial, diseñaron la Alianza del Pacífico como un propuesta de integración profunda a mediano y largo plazo.

La presente tesis de pregrado pretende abordar el estudio de la Alianza del Pacífico, a la luz del derecho de la integración y la teoría neofuncionalista de las relaciones internacionales, teniendo como eje de referencia el concepto de regionalismo estratégico.

De esta forma, el desarrollo del presente texto iniciará a través de la revisión del concepto de derecho de la integración y los diferentes tipos de integración regional con el ánimo de clasificar la Alianza del Pacífico en uno de ellos. Posteriormente, se revisará la teoría de relaciones internacionales del neofuncionalismo y el concepto de regionalismo estratégico como referentes teóricos para analizar la Alianza del Pacífico. El regionalismo estratégico considera que las capacidades de un Estado pasan a tener un valor agregado en la medida que puede «representar» una región y a su vez manejar recursos de poder en los distintos escenarios en que se negocian los temas energéticos, ecológicos y vinculados a los límites del desarrollo” (Bizzozero, 2011). Así, para hacer un análisis sobre las capacidades de la Alianza del Pacífico que otorgan poder de

(10)

negociación a la región, es relevante revisar datos económicos actuales y proyectados por organismos internacionales a mediano plazo.

En un segundo momento, se analizará el modelo de gobernanza de la Alianza del Pacífico incluyendo sus instituciones, su proceso decisorio, la naturaleza y el alcance de sus decisiones, a través de la revisión del derecho originario que, en el caso de la Alianza del pacífico es el Acuerdo Marco y sus textos modificatorios como el Capítulo de Mejora Regulatoria del Primer Protocolo Modificatorio del Protocolo Adicional del Acuerdo Marco de Alianza del Pacífico. Igualmente, se efectuará el análisis comparativo del proceso de toma e implementación de decisiones de la Alianza del Pacífico frente a la Unión Europea, al ser ésta el referente mundial de integración regional, y frente al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacifico -APEC-, al ser el principal mercado económico hacia el cual se dirige la Alianza del Pacífico, pues la Alianza del Pacífico lo entiende como un socio estratégico y fundamental para el desarrollo de sus objetivos.

Finalmente, se enumerarán las mejoras regulatorias que la Alianza del Pacífico debe implementar a mediano plazo, para cumplir con los objetivos plasmados en la Visión estratégica de la Alianza del Pacífico al año 2030, de acuerdo con la revisión del texto El futuro de la Alianza del Pacífico: Integración para un nuevo crecimiento productivo, compilado por la firma de consultoría PricewaterhouseCoopers.

Así, la presente tesis finalizará con una serie de conclusiones, en donde se dará respuesta a la pregunta problema planteada en el capítulo introductorio del presente texto, teniendo en cuenta los conceptos teóricos y las teorías base seleccionadas para su evaluación.

(11)

De conformidad con lo anterior, el interrogante problema al cual se dará respuesta a lo largo de este proyecto de investigación será el siguiente: ¿Cómo funciona el proceso de toma e implementación de decisiones en la Alianza del Pacífico según su diseño institucional, a partir de la clasificación del tipo de integración que conforma y a la luz de la revisión de la teoría neofuncionalista de las relaciones internacionales y el concepto de regionalismo estratégico?

En el marco de las anteriores consideraciones, el objetivo general será revisar el diseño institucional y el proceso de toma e implementación de decisiones de la Alianza del Pacífico, de conformidad con el tipo de integración regional en el que se pueda clasificar, a la luz de la teoría neofuncionalista y del concepto de regionalismo estratégico. Para ello, se debe abordar la temática descrita desde los siguientes objetivos específicos:

a) Definir el tipo de integración que conforma la Alianza del Pacífico a partir de la clasificación de los procesos de integración efectuada por la doctrina.

b) Revisar el diseño institucional de la Alianza del Pacífico y los recursos institucionales con los que cuenta bajo las premisas de la teoría neofuncionalista y del regionalismo estratégico.

c) Definir el proceso de toma de decisiones de la Alianza del Pacífico a partir de lo descrito por el Acuerdo Marco y la revisión del Capítulo de Mejora Regulatoria del Primer

(12)

Protocolo Modificatorio del Protocolo Adicional del Acuerdo Marco de Alianza del Pacífico.

d) Comparar el proceso de toma e implementación de decisiones de la Alianza del Pacífico frente al proceso de toma e implementación de decisiones de la Unión Europea.

e) Comparar la organización institucional y la implementación de las decisiones de la Alianza del Pacífico frente a la organización institucional y la implementación de las decisiones del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico -APEC-.

f) Identificar las mejoras regulatorias que la Alianza del Pacífico debe implementar a mediano plazo, para cumplir con los objetivos plasmados en la Visión estratégica de la Alianza del Pacífico al año 2030.

(13)

Metodología

El presente trabajo de grado es una investigación documental monográfica, en la cual se utilizará el enfoque cualitativo, el cual se fundamenta en la interpretación de las informaciones y los datos. Así, el enfoque cualitativo

facilita una recogida de datos empíricos que ofrecen descripciones complejas de acontecimientos, interacciones, comportamientos, pensamientos... que conducen al desarrollo o aplicaciones de categorías y relaciones que permiten la interpretación de los datos. En este sentido el diseño cualitativo, esta unido a la teoría, en cuanto que se hace necesario una teoría que explique, que informe e integre los datos para su interpretación (Quecedo y Castaño, 2002, p. 12).

En consecuencia, con ánimo de explicar el proceso de toma de decisiones de la Alianza del pacífico, es necesario que el mismo se evalúe a la luz de la teoría neofuncionalista de las relaciones internacionales y el concepto de regionalismo estratégico, toda vez que después de obtener la información necesaria para describir el proceso decisorio de la Alianza del Pacífico, las teorías anteriores servirán para integrar los datos recogidos.

Dentro de la ruta del enfoque cualitativo, el alcance que tendrá esta investigación será de carácter descriptivo, toda vez que los mismos “tienen como finalidad especificar propiedades y características de conceptos, fenómenos, variables o hechos en un contexto determinado” (Hernández Sampieri, y Mendoza Torres, 2018, p. 105), es decir, caracterizan un hecho, individuo

(14)

o grupo con el fin de establecer su estructura y comportamiento (Arias Odón, 2012). En este sentido, el alcance descriptivo de la ruta de investigación cualitativa cobra relevancia pues dentro de los objetivos de la presente investigación se encuentran la descripción del concepto de derecho de la integración, la teoría neofuncionalista de las relaciones internacionales, el concepto de regionalismo estratégico y el organigrama de la Alianza del Pacífico con el fin de definir el proceso decisorio de la integración.

De igual forma, dentro de los criterios definitorios del enfoque cualitativo, se afirma que el enfoque cualitativo utiliza el método inductivo pues los investigadores desarrollan y comprenden conceptos partiendo de informaciones o datos específicos (Quecedo y Castaño, 2002), siguiendo un diseño flexible de investigación.

Para ello, la presente investigación adoptará la estrategia de la investigación documental, definida como “un proceso basado en la búsqueda, recuperación, análisis, crítica e interpretación de datos secundarios, es decir, los obtenidos y registrados por otros investigadores en fuentes documentales: impresas, audiovisuales y electrónicas” (Arias Odón, 2012, p. 27).

En este orden de ideas, la presente investigación revisará principalmente el Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico, el Primer Protocolo Modificatorio del Protocolo Adicional del Acuerdo Marco de Alianza del Pacífico, el documento visión estratégica de la Alianza del Pacífico al año 2030, los documentos expedidos por la Alianza del Pacífico, la Unión Europea y el Foro de Cooperación de Asia-Pacífico y los textos de los principales doctrinantes sobre los conceptos de

(15)

derecho de integración, la teoría neofuncionalista de las relaciones internacionales y el concepto de regionalismo estratégico.

(16)

1. El concepto de derecho de integración a la luz de la Alianza del Pacífico

1.1. El concepto de derecho de integración

Midón (1998) concibe el derecho de la integración como el “conjunto de normas, conductas y valores que rigen los procesos de integración, involucrando en ellos a las instituciones que posibilitan su desarrollo” (p. 30). A través de esta definición, el autor analiza el concepto desde una composición tridimensional del derecho, al identificar en su definición el plano jurídico (a través de las normas), conductual (a través de las conductas) y axiológico (a través de los valores).

Del mismo modo, identifica dos objetos de estudio: “los procesos de integración y las instituciones que se crean para darle vida” (Midón, 1998, p. 35). En consonancia, al momento de estudiar las instituciones creadas dentro de los procesos de integración, es necesario estudiarlas a la luz de las teorías de las relaciones internacionales. Por ello, las instituciones de la Alianza del Pacífico, se analizarán bajo la teoría de las relaciones internacionales denominada neofuncionalismo, toda vez que, como se establecerá más adelante, permite analizar el papel de las instituciones no estatales que conforman las integraciones.

Por su parte, María Teresa Moya Domínguez (2006) señala que “la integración responde a un ideario progresista y democrático, que se presenta como un instrumento que constituye un instrumento de política internacional y acrecienta el poder de quienes se integran para ponerse en una posición más ventajosa en sus relaciones con los centros de poder” (p. 47). Así, resulta importante que adicionalmente se estudie la Alianza del Pacífico a través del concepto de

(17)

regionalismo estratégico, debido a que este concepto, como se ampliará posteriormente, establece que las integraciones actúan potencializando los recursos, productos y servicios que los países pueden prestar mejor. En este mismo sentido, Ricardo Xavier Basaldúa (1999) identifica su objetivo como “conformar una nueva unidad económica, producto de la suma o fusión de distintos ámbitos espaciales económicos objeto del proceso de integración económica” (p. 7).

Asimismo, la autora Moya (2006) lo identifica como “una rama autónoma del derecho que estudia sistemáticamente las normas y principios, que informan los diversos procesos y esquemas jurídicos de integración” (p. 82). En este mismo sentido, Quindimil (2006) es claro al establecer que existe una diferenciación entre el derecho de la integración y el derecho internacional, a saber, “los procesos de integración se desarrollan y articulan de acuerdo con un sistema jurídico que con claridad, a diferencia del Derecho internacional, se organiza normativamente con arreglo a una estructura piramidal” (pp. 252-253).

En efecto, se identifican tres aspectos fundamentales que conforman el derecho de la integración: primero la creación jurídica, pues el proceso integracionista se basa en la confianza mutua y en objetivos comunes plasmados en la creación de un marco de instituciones jurídicas que articulen el proceso; en segundo lugar, la fuente de derecho, debido a que el acuerdo inicial que da origen al proceso integracionista es fuente generadora de derechos y obligaciones y, finalmente, el orden jurídico, toda vez que éste se basa en una estructura normativa que respeta el principio de jerarquía y prevalencia de las normas originarias (Moya, 2006). Este último punto será objeto de discusión dentro del cuerpo de este proyecto de investigación, toda vez que el presente texto busca

(18)

establecer los procesos decisorios ordinarios que se encuentran al interior de la organización y la implementación de las decisiones en los Estados miembros.

No obstante, Moya afirma que en la práctica los procesos integracionistas inician bajo finalidades económicas netamente (Moya, 2006). Sin embargo, esta afirmación no es válida, toda vez que en el caso concreto, el Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico no se restringe a convertirse solamente en una integración económica, pues tal y como lo consagra el artículo 3º del Acuerdo Marco, la Alianza del Pacífico

(…) tiene como objetivo los siguientes:

a) construir (…) un área de integración profunda para avanzar progresivamente hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.

b) impulsar un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad de las economías de las Partes, con miras a lograr un mayor bienestar, la superación de la desigualdad económica y la inclusión social de sus habitantes (Alianza del Pacífico, 2012, p.3).

Asimismo, Tangarife contradice la afirmación de Moya al establecer que los procesos de integración no abarcan solamente objetivos económicos pues “la integración entre varios países implica el establecimiento de objetivos comunes… que involucran materias económicas, sociales, culturales y políticas, que evolucionan en la medida que avanza el proceso integracionista y se fortalecen los vínculos entre los miembros de determinado bloque” (Tangarife, 2002, p. 33).

(19)

A propósito de los procesos integracionistas, Tangarife señala dos aspectos necesarios para su consolidación: “el cumplimiento de los compromisos adquiridos en el transcurso del tiempo, y la solución de controversias bajo esquemas pre acordados y con voluntad soberana de acatar las decisiones que sean desfavorables a una de las partes” (Tangarife, 2002, p. 42). En suma, la legitimación de los procesos integradores no solo se basa en la voluntad de integración de los Estados y de un marco jurídico para su desenvolvimiento sino que requiere que los compromisos jurídicos sean cumplidos a cabalidad y que en caso de incumplimiento, se cuente con un mecanismo para dirimir los conflictos.

Ahora bien, las anteriores definiciones contemplan un concepto abierto del derecho de la integración. Sin embargo, cada integración se construye paulatinamente y de manera continua según sus necesidades. Como resultado de lo anterior, la doctrina ha clasificado los procesos de integración en cuatro niveles según sus logros y metas por cumplir.

1.2. Los tipos de procesos de integración: La Alianza del Pacífico como área de intercambio preferencial

Con respecto a los tipos de los procesos de integración, la doctrina los clasifica de la siguiente manera: el primer tipo se denomina áreas o zonas de intercambio preferencial, el segundo tipo se denomina zona de libre comercio, el tercer tipo se denomina unión aduanera y el cuarto tipo se denomina mercado común, así:

(20)

1º tipo: Áreas o zonas de intercambio preferencial. En palabras de Moya (2006), “son aquellas en las que un grupo de países brinda a los productores de otro Estado un trato preferencial en materia arancelaria, aduanera o económica, diferente del que se acuerda a los bienes procedentes de otros Estados” (p. 49). En otras palabras, debe existir reducciones de gravámenes, eliminación de las barreras al comercio y la preferencia en el intercambio comercial de productos y servicios entre los países.

2º tipo: Zona de libre comercio. En palabras del autor Mario Midón (1998) es el “acuerdo por el cual dos o más Estados deciden eliminar todas las trabas aduaneras y comerciales existentes entre sí, al tiempo que mantienen sus propios aranceles externos frente a terceros países” (p. 42). Su objeto se limita principalmente al intercambio de bienes recíprocos y a la totalidad de la desgravación del universo arancelario.

3º tipo: Unión Aduanera. Tangarife (2002) lo identifica como “un territorio comercial único, liberado completamente, pero que adopta una posición arancelaria común frente a terceros países y un régimen uniforme de valoración aduanera” (p. 40). Siendo así, este tipo es similar a la zona de libre comercio pero contiene un ingrediente diferenciador: el arancel externo común.

4º tipo: Mercado Común. Finalmente, este es el tipo de integración más profundo, que contiene todos los lineamientos de los anteriores agregando, tal y como lo recalca Midón (1998), “las libertades fundamentales de mercado, a saber: libre circulación de personas, servicios, capitales y mercancías” (p. 45). Al respecto, existe una mezcla entre los

(21)

componentes político, social, económicos y cultural de cada nación, creando una nueva caracterización común (Tangarife, 2002).

Dentro de este marco, al estudiar el Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico, es evidente que la Alianza del Pacífico se conformó como una zona de libre comercio, con miras a alcanzar un área de integración regional profunda entre Perú, Colombia, Chile y México. En este sentido, Balassa en su obra La teoría económica de la integración afirma que las integraciones deben progresar paulatinamente. Por ello, el autor establece que las etapas para el crecimiento progresivo de las integraciones comienzan con una mayor competitividad por la unión de los países miembros, pasando por una integración modesta en sectores económicos estratégicos hasta llegar a una autoridad supranacional que no desconozca intereses nacionales (Balassa, 1961).

Sin embargo, debido al nivel de desarrollo de los obejtivos de la Alianza del Pacífico en este momento, no se puede afirmar que la Alianza del Pacífico sea una zona de libre comercio, pues para llegar a serlo los países miembros deben eliminar todas las trabas aduaneras y comerciales existentes entre sí, al tiempo que mantienen sus propios aranceles externos frente a terceros países (Midón, 1998), pues los países miembros de la Alianza del Pacífico no cuentan con la desgravación del 100% del universo arancelario, pues “se reafirma la apertura existente del 92% del universo arancelario, ya existente entre los países y un proceso de desgravación entre 2 y 17 años para el 8% restante” (Secretaría del SELA, 2014, p. 28).

Por otra parte, si bien es cierto que Colombia y Perú forman parte de la Comunidad Andina de Naciones -CAN- desde 1969, en donde los productos circulan libremente sin pagar tributos

(22)

arancelarios de ningún tipo, Colombia y Chile tienen el Acuerdo de Libre Comercio -ACE 24- con una desgravación del 98% de los productos (Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, 2018b) y Colombia y México tienen un Tratado de Libre Comercio -ACE 93- con un 97% de los productos con arancel en 0% (Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, 2018a), para Colombia y para los demás países miembros es interesante y relevante formar parte de la Alianza del Pacífico por las siguientes razones:

1. No existe ningún proceso de integración en el que hagan parte los cuatro países miembros.

2. A pesar de que Colombia cuenta con una multiplicidad de instrumentos jurídicos que le otorgan ciertos beneficios arancelarios con algunos de los países miembros, estos beneficios arancelarios no son compartidos con los demás países de la integración. Así, la Alianza del Pacífico representa la oportunidad de armonizar los beneficios arancelarios entre los cuatro países miembros, con el fin de eliminar las trabas aduaneras y comerciales existentes entre ellos, intercambiando bienes y servicios recíprocamente (Midón, 1998), para llegar a la totalidad de la desgravación del universo arancelario.

3. La Alianza del Pacífico tiene como objetivo llegar a un nivel de integración profundo, por lo cual el establecimiento de la zona de libre comercio entre los países miembros no es el fin último de la integración. Así, mientras que los instrumentos jurídicos anteriormente mencionados se limitan a la desgravación de los bienes y servicios, la Alianza del Pacífico sirve como una

(23)

plataforma para llegar a consolidar los otros tipos de procesos de integración -Unión Aduanera y Mercado Común-.

4. Los países miembros hacen parte del proceso de integración de la Alianza del Pacífico no solamente para alcanzar el objetivo de libre circulación de bienes, capital, servicios y personas, sino porque la integración desea “convertirse en una plataforma de articulación política, de integración económica y comercial, y de proyección al mundo, con especial énfasis al Asia Pacífico” (Alianza del Pacífico, 2012).

En consecuencia, el poder de negociación de los países miembros aumenta considerablemente al estar unidos como un bloque económico, con miras a explorar especialmente el mercado del Asia-Pacífico, pues la integración representa facilidad para la negociación con los países del Asia-Pacífico, además de los beneficios económicos y arancelarios que la misma puede traer.

En suma, la Alianza del Pacífico no se puede clasificar como una zona de libre comercio hasta tanto desgrave en su totalidad el universo arancelario. Así, la Alianza del Pacífico es propiamente un área de intercambio preferencial, encontrándose al limite del 1º tipo de proceso de integración.

(24)

2. Las teorías y conceptos parámetro de estudio del proceso integracionista de la Alianza del Pacífico

2.1. La teoría neofuncionalista de las relaciones internacionales dentro del proceso de integración de la Alianza del Pacífico

La revisión de la teoría neofuncionalista de las relaciones internaciones fue escogida como punto de referencia para el estudio de las instituciones de la Alianza del Pacífico, toda vez que “el neofuncionalismo puede ofrecer mejores explicaciones acerca del papel de instituciones para la integración, que de los factores que dan cuenta del nacimiento de los esquemas de integración” (Álvarez, 2011, p. 216). En consecuencia, a partir de esta teoría, se puede revisar la función de los órganos de la Alianza del Pacífico, en razón de su participación dentro de los procesos decisorios de la integración, sin olvidar que las integraciones regionales se desarrollan de manera progresiva, conforme cambian sus condiciones de tiempo, modo y lugar.

El neofuncionalismo es una teoría de las relaciones internacionales que nació en la Universidad de Berkeley, propuesta por Ernst Haas y Philippe Schmitter. La teoría neofuncionalista es una adaptación de la teoría funcionalista propuesta por David Mitrany en los años treinta, en donde proponía “la transferencia gradual de funciones eminentemente técnicas, es decir, de bajo contenido político, comportando de forma inevitable un incremento de las interdependencias entre los Estados nacionales, con lo que se reducirían cada vez más las probabilidades de recurrir a la guerra para solucionar los conflictos.” (García, 2012, p. 109)

(25)

El neofuncionalismo nació a partir de las críticas a la teoría funcionalista descrita, toda vez que consideró como las limitaciones más acérrimas al funcionalismo

La dificultad para separar tareas económicas y sociales de las políticas; la poca disponibilidad de los gobiernos para transferir tareas políticas a una autoridad internacional; el que ciertas tareas económicas y sociales no se ramifican en el sector político; y que más que apoyarse en la integración funcional en sectores económicos y sociales, la vía hacia la integración política se apoya en actos de voluntad política. (Vieria, 2005, p. 251)

En consecuencia, Philippe Schmitter afirmó que la teoría neofuncionalista pone un mayor enfoque en los órganos no estatales para alcanzar mayores niveles de integración, pues son los mismos burócratas regionales los que cambian los intereses de los Estados parte, forzándolos a llegar a consecuencias no conocidas a través de la asignación de responsabilidades al ámbito supranacional (Schmitter, 2010).

Asimismo, Schmitter (2010) identifica los procesos de integración como “un proceso intrínsecamente esporádico y conflictivo, pero en él –bajo condiciones de democracia y representación plural– los gobiernos nacionales se ven cada vez más envueltos en las presiones regionales y acaban por resolver sus conflictos ampliando el campo de acción de las organizaciones regionales que han creado y transfiriéndoles un mayor número de competencias” (p. 726). Así, bajo esta perspectiva, se evidencia que los procesos integracionistas son progresivos, pues los

(26)

mismos se adaptan conforme a los nuevos intereses y objetivos de los Estados, que terminan confiriendo aún más funciones a las instituciones creadas dentro de los procesos de integración.

De igual manera, Ernst Haas (1961) definió igualmente la integración regional como “el proceso por el cual los actores políticos en diferentes entidades nacionales son persuadidos a cambiar sus lealtades, expectativas y actividades políticas hacia un nuevo centro, cuyas instituciones poseen o demandan jurisdicción sobre los estados nacionales preexistentes” (p. 366). Como resultado, es más que evidente la importancia del papel de las instituciones comunes a los Estados miembros de los procesos de integración, pues en ellas se reúnen las expectativas políticas y los objetivos de las integraciones y se utilizan igualmente para implementar las decisiones acordadas.

Por su parte, la teoría neofuncionalista, a diferencia de otras teorías de las relaciones internacionales como el intergubernalismo o el federalismo, “centra la atención en los pequeños y medianos intercambios entre actores subnacionales y evita poner el énfasis exclusivamente en los tratados o constituciones” (Schmitter, 2010, pp. 727-728). Este punto se traerá a colación más adelante, toda vez que ilustra la perspectiva de la teoría neofuncionalista en el papel de las instituciones que componen los procesos de integración.

Así, la teoría neofuncionalista se preocupa por un proceso de integración gradual y progresivo, más que en el simple objetivo de la carrera en la construcción de una estructura de carácter supranacional o federal (García, 2012). Por ende, para explicar este proceso de integración gradual, los neofuncionalistas consagraron el “concepto de efecto inducido (spillover), según la

(27)

cual, la decisión inicial de poner en marcha el proceso de integración generaría una dinámica económica y política conducente a niveles de integración cada vez superiores” (García, 2012, p. 110).

Siguiendo con esta corriente, Malamund (2011) establece que la teoría neofuncionalista “concibe a la integración como un proceso abierto, caracterizado por el spill-over de un área a otra. Aunque el punto final está supuestamente abierto, es claro que debe ser institucional” (pp. 222-223). Bajo esta óptica, Balassa en su obra La teoría económica de la integración establece que las etapas para el crecimiento progresivo de las integraciones comienzan con una mayor competitividad por la unión de los países miembros, pasando por una integración modesta en sectores económicos estratégicos hasta llegar a una autoridad supranacional que no desconozca intereses nacionales (Balassa, 1961), todo lo anterior según las condiciones de tiempo y lugar del proceso integracionista que se estudie.

De acuerdo con lo anterior, el proceso de integración de la Alianza del Pacífico ha pasado por dos de las tres anteriores etapas, así: en primer lugar, la Alianza del Pacífico presenta una mayor competitividad por la unión de los países miembros, pues los cuatro países miembros conforman entre sí la octava potencia económica y exportadora del mundo, representan el 37% del PIB de América Latina y el Caribe, concentran el 52% del comercio de la región, atrajeron el 38% de la inversión extranjera directa -IED- del total que llegó a América Latina en el año 2017 y atraen 54 millones de turistas al año (Alianza del Pacífico, 2019a). De esta manera, se refleja el poder de negociación que adquirieron los países miembros de la Alianza del Pacífico a través del proceso de integración, toda vez que la región de América Latina y el Caribe está conformada por 46 países

(28)

y, solamente los cuatro miembros de la Alianza del Pacífico reúnen entre el 40% y el 50% en materia económica en la región.

Adicionalmente, cada uno de estos Estados tiene numerosos acuerdos comerciales que beneficiarán y probarán una vez más el poder de negociación que los países miembros adquirieron al consolidar la Alianza del Pacífico. Para 2019, Chile cuenta con 26 Acuerdos Comerciales que conectan a 64 mercados que representan el 63% de la población mundial y el 86,3% del PIB global (Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, 2019). Colombia, según el informe sobre los Acuerdos Comerciales vigentes en Colombia del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, cuenta con “16 acuerdos comerciales con 62 países y 15 instrumentos de promoción y protección de inversiones” (Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, 2018, p. 5)

México por su parte, para el año 2015 contaba con 12 Tratados de Libre Comercio con 46 países, 32 Acuerdos para la Promoción y Protección Reciproca de las Inversiones con 33 países y 9 Acuerdos de Alcance Parcial y de Complementación Económica. (Secretaría de Economía Mexicana, 2015). Finalmente, Perú tiene 21 Acuerdos Económicos vigentes, 6 Acuerdos económicos por entrar en vigencia y 5 Acuerdos económicos en la etapa de negociación (Ministerio de Comercio Exterior y Turismo del Perú, 2019). Así, es evidente el impacto que tiene en la economía y en los mercados de cada uno de los Estados miembros la unión y la cooperación a través de los procesos de integración, específicamente la Alianza del Pacífico, para lograr una mayor competitividad y un mayor crecimiento económico.

(29)

Ahora bien, las ventajas que los países de la Alianza del Pacífico adquirieron al consolidar la integración no solo se demuestra con los términos económicos: el turismo mueve 54 millones de personas y la Alianza del Pacífico tienen una población estimada para el año 2018 de 225,3 millones de personas (Alianza del Pacífico, 2019a). La población estimada constituye en su mayoría población joven y fuerza de trabajo necesaria para acompañar el crecimiento económico. Por ello, la Alianza del Pacífico le apuesta a la movilidad académica y estudiantil para desarrollar una fuerza de trabajo cualificada, ofreciendo 400 becas mutuas anuales -100 becas por el gobierno de cada país miembro- para cumplir con este designio, entregando hasta el momento un total de 2.240 becas a través de la plataforma de movilidad académica y estudiantil (Alianza del Pacífico, 2019a).

En segundo lugar, siguiendo el concepto de Balassa, la Alianza del Pacífico es una integración modesta en sectores económicos estratégicos. Por ello, la Alianza del Pacífico ha propuesto, dentro del artículo 3º del Acuerdo Marco tres objetivos: en primer lugar, avanzar progresivamente hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas; en segundo lugar, impulsar un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad de las economías de las partes; y en tercer lugar, llegar a ser una plataforma de articulación política, de integración económica y comercial (Alianza del Pacífico, 2012). Así, el sector estratégico principal de la Alianza del Pacífico se encuentra compuesto por el crecimiento de la economía de los Estados parte de la integración, a través de la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas, en términos de fuerza de trabajo.

(30)

De manera análoga, los neofuncionalistas parten de la idea de que los Estados no se asocian de forma altruista, sino que se asocian a la espera de beneficios. Por ende, el éxito de una integración se va a evaluar según el cumplimiento palpable del grado esperado de beneficios (Vieria, 2005). Así, la Alianza del Pacífico podrá cumplir con su propósito de conformar progresivamente una integración más profunda, siempre y cuando exista la obtención de los beneficios suficientes para pasar al siguiente tipo de integración.

Finalmente, el éxito de los procesos de integración para progresar hacia un nivel más profundo no solo se mide en términos económicos sino institucionales. De esta forma, es importante que las instituciones creadas al interior de los proceso de integración sean lo suficientemente autónomas “para escapar de las tendencias de los Estados a disolverlas una vez que las preferencias de los actores estatales fueran satisfechas y/o el contexto cambiara” (Álvarez, 2011, p. 212). En consecuencia, la integración debe ser lo suficientemente autónoma para que sea auto sostenible y se retroalimente, sin la acción directa de los Estados miembros de ella (Álvarez, 2011).

2.2. El regionalismo estratégico a la luz de la Alianza del Pacífico

Daniel Rojas y José Miguel Terán (2016) identifican el regionalismo en tres momentos denominados “olas”: la primera de ellas surgió en la década de los treinta, consistiendo en el aislamiento de los países de la economía mundial. La segunda ola surgió entre los años cincuenta y sesenta, en donde se adoptó el modelo de industrialización por sustitución de importaciones, que consistía en fomentar el desarrollo industrial de estos países y proteger la naciente industria de la

(31)

competencia internacional (Rojas y Terán, 2016). Finalmente, la tercera ola surgió con el fin de la Guerra Fría, donde los acuerdos regionales se utilizaron para impulsar la liberalización del comercio y la interconexión entre los mercados regionales (Rojas y Terán, 2016).

Dentro de la tercera ola, en América Latina se desarrollaron dos visiones tradicionales de regionalismo. Por un lado, el regionalismo abierto, “representado por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que se ha ampliado a América Central, parte del Caribe y Sudamérica a través de la firma de TLC entre EEUU y algunos países de la región. En este punto “se ha adoptado un enfoque propio del «nuevo regionalismo internacional», centrado exclusivamente en el comercio y los temas con él relacionados” (Briceño, 2010, p. 44). En suma, el regionalismo abierto básicamente trató de dar respuesta a temas económicos y de inserción a mercados internacionales.

Por otro lado está el regionalismo “anti-sistémico” representado por la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, reconocida como -ALBA-, la cual reúne una propuesta de integración “no capitalista”, que se aparta de la anterior visión de regionalismo enfocado en el comercio, acercándose a una integración basada en la solidaridad y en la cooperación (Briceño, 2010).

No obstante, el regionalismo estratégico surge como un punto medio entre las visiones del regionalismo tradicionales, toda vez que tiene como punto de partida la dimensión económica y política, pero al mismo tiempo, tiene una nueva faceta social y de gobernanza estructurada para la creación de un nuevo orden internacional (Bizzozero, 2011). Así, las capacidades de un Estado

(32)

pasan a tener un “valor agregado en la medida que puede «representar» una región y a su vez manejar recursos de poder en los distintos escenarios en que se negocian los temas energéticos, ecológicos y vinculados a los límites del desarrollo” (Bizzozero, 2011, p. 35). En suma,

El nuevo regionalismo estratégico en América Latina y el Caribe está caracterizado por tres componentes. Primero, un énfasis en los elementos del viejo regionalismo estratégico, especialmente la creación de empresas estratégicas —productos y sectores— y las alianzas comerciales e industriales vinculadas al rol del Estado como actor estratégico. Segundo, el concepto de multidimensionalidad más allá del ámbito económico y los elementos comunes emergentes que caracterizan el modelo socioeconómico del ALBA-TCP. Tercero, las políticas económicas articuladas alrededor del concepto de soberanía y la conformación de un accionar regional alrededor de estas políticas (Aponte y Amézquita, 2015, pp. 26).

De acuerdo con lo anterior, el regionalismo estratégico no se centra solamente en alcanzar acuerdos económicos, sino que se centra en la cooperación, según las necesidades domésticas que tengan cada uno de los Estados miembros de los procesos integracionistas (Bizzozero, 2012). En suma, esta teoría pretende “responder a través de la concertación de políticas y la cooperación regional desde el interés nacional, a temas de interés nacional-regional y regional-nacional como lo son el desarrollo, la defensa, los recursos naturales entre otros” (Bizzozero, 2012, p. 232)

Por ello, Bizzozero (2011) afirma que “el escenario que se perfila para la segunda década del siglo XXI presenta un abanico de opciones estratégicas para los Estados de la región latinoamericana/caribeña, que podrán potenciarlas en las instancias regionales, para negociar

(33)

estratégicamente o bien para conformar negociaciones puntuales” (p. 41).

Sobre la base de las ideas expuestas, la Alianza del Pacífico dentro del Acuerdo Marco tiene como objetivo tres metas:

a. construir, de manera participativa y consensuada, un área de integración profunda para avanzar progresivamente hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas;

b. impulsar un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad de las economías de las Partes, con miras a lograr un mayor bienestar, la superación de la desigualdad económica y la inclusión social de sus habitantes; y

c. convertirse en una plataforma de articulación política, de integración económica y comercial, y de proyección al mundo, con especial énfasis al Asia Pacífico (Alianza del Pacífico, 2012).

Conforme a lo citado, es evidente que la Alianza del Pacífico intenta abarcar una mejora en la competitividad de las economías de los Estados parte a través del impulso a la propuesta de libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales, por lo cual someramente se podría considerar parte de la visión del regionalismo abierto.

Sin embargo, el regionalismo estratégico se presenta en la Alianza del Pacífico al enfatizar en los conceptos de bienestar, inclusión social y la superación de las desigualdades económicas, alejándose de convertirse en un proceso de integración meramente económico. En efecto, la

(34)

Alianza del Pacífico le apuesta la educación. Para el año 2019, ha hecho entrega de un total de 2.240 becas a través de la plataforma de movilidad académica y estudiantil (Alianza del Pacífico, 2019a).

Por otra parte, la Alianza del Pacífico le apuesta a la negociación estratégica con énfasis a la región de Asia-Pacífico, pues dentro de sus objetivos generales proyecta su accionar regional en la búsqueda de relacionamiento entre los dos territorios de la costa del Océano Pacífico -América y Asia-. Así, la región Asia-Pacífico “representa para algunos países de la región una oportunidad importante de reposicionarse en el escenario regional, y, sobre todo, para debilitar los esquemas de integración estratégica de la primera década del siglo XXI” (Lo Brutto y González, 2015 , p. 159), funcionando como el “reflejo en el ejercicio de un poder contra hegemónico en el continente latinoamericano” (Lo Brutto y González, 2015 , p. 170).

En conclusión, la Alianza del Pacífico a la luz el regionalismo estratégico, permite potenciar el poder de negociación de cada uno de los Estados parte en instancias regionales o internacionales, con el objetivo de acrecentar su economía a través del intercambio de los productos y servicios que cada uno de los países presta mejor. Así, a continuación se ilustrarán algunos productos y servicios que pueden potencializar las economías de cada uno de los países miembros y de la Alianza del Pacífico como integración regional.

2.3. La Alianza del Pacífico en datos económicos actuales y proyectados por organismos internacionales a mediano plazo

(35)

Primeramente, Perú, Chile, Colombia y México, individualmente analizados, se han convertido países atractivos para la inversión extranjera directa -IED-. Así, desde el año 2000 hasta el año 2014, el porcentaje del PIB que representaba la inversión extranjera directa en cada uno de ellos ha aumentado en promedio dos puntos porcentuales en menos de 14 años. Por ejemplo, Chile ha pasado de tener una inversión extranjera directa equivalente al 6.1% del PIB en el promedio anual 2000-2002 al 8.5% del PIB en el promedio anual 2012-2014; Colombia igualmente pasó del 2.4% al 4.3% durante el mismo lapso de tiempo (The World Bank, 2019a), así:

Tabla 1. Apertura a la Inversión Extranjera Directa de los Países Miembros de la Alianza del

Pacífico

País Inversión Extranjera Directa Porcentaje del PIB

Promedio anual 2000-2002 (Millones de dólares) Promedio anual 2012-2014 (Millones de dólares) 2000 (Porcentaje sobre el PIB) 2014 (Porcentaje sobre el PIB) Colombia Chile México Perú 2,371 3,870 23,968 1,370 15,800 23,241 29,511 9,700 2.4 6.1 2.6 1.6 4.3 8.5 1.9 3.9 Fuente:

Nota: Aumento del promedio anual de IED (Inversión Extranjera Directa) en los países de la Alianza del Pacífico.

Autoría propia a partir de los datos tomados de The World bank. (2019a). Foreing Direct

Investment, net flows BoP, current US$. Recuperado de

https://data.worldbank.org/indicator/BX.KLT.DINV.CD.WD.

Sin embargo, al consolidar el proceso de integración de la Alianza del Pacífico, en consonancia con el concepto de regionalismo estratégico, “presenta un abanico de opciones estratégicas para los Estados de la región latinoamericana/ caribeña, que podrán potenciarlas en

(36)

puntuales” (Bizzozero, 2011, p. 41). En este sentido, la Alianza del Pacífico consolidad representa el 38% del PIB de América Latina y el Caribe, concentra 52% del comercio total y atrae el 45% de la Inversión Extranjera Directa de forma que si se contara el bloque como un solo país, sería la octava economía del planeta y la octava potencia exportadora (Alianza del Pacífico, 2019a), con más de 616.3 millones de dólares en exportaciones estimadas para el 2018, potencializando al máximo su poder de negociación estratégico.

Adicionalmente, cuenta con una población estimada al año 2018 de 225,3 millones de personas, cuya población “es en su mayoría joven y constituye una fuerza de trabajo calificado, así como un mercado atractivo con poder adquisitivo en constante crecimiento” (Alianza del Pacífico, 2019a). Igualmente, la región atrae más de 54 millones de turistas anualmente.

Ahora bien, a forma de ilustración, a continuación se presentarán dos productos y servicios en los cuales se puede evidenciar la consolidación del regionalismo estratégico dentro de la Alianza del Pacífico.

En primer lugar se encuentra el cobre y la plata. El top cinco de los países con mayores reservas de cobre se encuentra conformado por tres de los cuatro miembros de la Alianza: Chile en el primer lugar, Perú en el tercero y México en el cuarto. De esta forma, Chile cuenta con 209 millones de toneladas métricas de reservas de cobre superando por más de 100 millones de toneladas métricas de reservas de cobre a Australia como el segundo país con mayores reservas de cobre, pues este cuenta con solamente 93 millones de toneladas métricas de reservas de cobre.

(37)

En suma, en la figura a continuación se reflejan las reservas de cobre de los principales países individualmente considerados con mayores reservas de cobre. Así, la Alianza del Pacífico supera con creces a cualquier país considerado individualmente como poseedor de la mayor reserva de cobre del mundo, con más de 315 millones de toneladas métricas, así:

Figura 1. Reservas de cobre a nivel mundial

Nota: Autoría propia a partir de los datos tomados de Statista. (2019). Ranking de los países con mayores reservas de cobre en 2017 en miles de toneladas métricas. Recuperado de https://es.statista.com/estadisticas/635670/reservas-mundiales-de-cobre-por-paises/.

De igual forma, la siguiente figura evidencia que dentro del top diez de países con mayores reservas de plata Perú se encuentra en el primer lugar con más de 98.000 toneladas métricas de plata, Chile en el cuarto lugar con más de 77.000 toneladas métricas y México en el sexto lugar con más de 37.000 toneladas métricas. En consecuencia, los países miembros de la Alianza del Pacífico cuentan con más de 213.000 toneladas métricas de plata, superando con creces a cualquier otro país individualmente considerado, así:

0 50 100 150 200 250 300 350 Chile Australia Perú México Estados Unidos China Rusia Polonia Indonesia Rep. Dem. del Congo Zambia Canadá Kazajistán Otros Países Alianza del Pacífico

209 93 68 38 35 30 30 28 25 20 20 11 6 90 315

(38)

Figura 2. Reservas de plata a nivel mundial

Nota: Autoría propia a partir de los datos tomados de Statista. (2019a). Ranking de los países con mayores reservas de plata en 2017 en toneladas métricas. Recuperado de https://es.statista.com/estadisticas/635675/reservas-mundiales-de-plata-por-paises/.

De esta forma, el regionalismo estratégico adquiere relevancia pues las capacidades de estos tres Estados pasan a tener un valor agregado en la medida que pueden «representar» la región Asia-Pacifico y a su vez manejar recursos de poder en los distintos escenarios en que se negocian los temas energéticos y minerales (Bizzozero, 2011).

En segundo lugar, la exportación de servicios. La agencia de consultoría PricewaterhouseCoopers desarrolló el documento El futuro de la Alianza del Pacífico: Integración para un nuevo crecimiento productivo, dentro del cual se sugiere que la Alianza del Pacífico debe fortalecer la exportación de servicios, siguiendo el ejemplo que Chile ha impulsado, pues para el año 2013 representaron el equivalente al 10.2% del PIB chileno (PricewaterhouseCoopers, 2018). Así, en la siguiente tabla se evidencia el avance de Chile en la participación de las cadenas mundiales de servicios, frente a Colombia, Perú y México.

0 50 100 150 200 250 Perú Australia Polonia Chile China México Estados Unidos Bolivia Canada Otros Países Alianza del Pacífico

98.9 85 85 77 43 37 25 22 7 50 213

(39)

Tabla 2. Participación de la Alianza del Pacífico en cadenas mundiales de servicios

Chile Colombia México Perú

Análisis e interpretación de resultados médicos X

Arquitectura X X

Audiovisuales X X X

Centros de llamada y atención al cliente X X X

Centros de servicios compartidos X X X

Consultoría y servicios informáticos X

Contabilidad y finanzas X X

Desarrollo de software X X X

Diseño X

Educación

Ensayos clínicos X X X X

Gestión y desarrollo de procesos X X

Gestión, integración y mantenimiento de aplicaciones X X X

Industrias de contenido X

Infraestructura y redes X

Ingeniería y construcción X X X

Investigación, desarrollo e innovación X X

Publicidad X X

Recursos humanos X

Servicios auxiliares empresariales X X X

Servicios financieros X X

Servicios legales, investigación financiera y de mercados X X

(40)

Telemedicina X X

Turismo medico X X X

Videojuegos, animación y simulación X

Nota: Cadenas mundiales de servicios de las cuales los países de la Alianza del Pacífico participan individualmente considerados.

Autoría propia a partir de los datos tomados de Chan Sánchez, J. (2015). Perú, las cadenas globales de valor y la cooperación en la Alianza del Pacífico. En Roldán Pérez, A. (Ed.). La Alianza del Pacífico: plataforma de integración regional con proyección al Asia Pacífico. (pp. 107-144). Medellín, Colombia: Fondo editorial Universidad EAFIT.

De esta manera, es evidente que Chile lleva la delantera en la participación del comercio de cadenas mundiales de servicios pues es partícipe de la mayoría de las cadenas de servicio incluyendo turismo médico, ingeniería y construcción, investigación, videojuegos y animación, servicios financieros, empresariales y legales entre otros. De esta forma, la Alianza del Pacífico podrá fortalecer la industria de exportación de servicios, con base en la experiencia de Chile, para impulsar las reformas que logren convertir a la integración regional en una exportadora de servicios.

Adicionalmente, los países miembros pueden complementarse entre sí, tal es el caso del comercio de la cadena de servicios de telemedicina, en la cual participa Colombia y México pero de la cual no es partícipe Chile. En ese orden de ideas, se puede realizar un intercambio y se pueden complementar cada una de las cadenas de servicios en las que cada país se destaca con ánimo de contribuir a la integración de las economías de los Estados miembros.

En suma, los datos económicos presentados reflejan dos productos y servicios que pueden transformarse en el valor agregado que “podrán ser potenciados en las instancias regionales, para

(41)

negociar estratégicamente o bien para conformar negociaciones puntuales” (Bizzozero, 2011, p.41).

(42)

3. Análisis normativo del modelo de gobernanza de la Alianza del Pacífico

3.1. Organigrama de las instituciones de la Alianza del Pacífico

La Alianza del Pacífico cuenta con cuatro instituciones que conforman su organigrama. En primer lugar están las Cumbres Presidenciales. Las Cumbres Presidenciales son el órgano máximo de la integración. Se encuentran conformadas por los presidentes de los cuatro Estados parte y lo preside anualmente cada uno de los presidentes por orden alfabético. Así, los presidentes de los cuatro países miembros se reúnen para determinar los objetivos principales de la organización, evalúan los principales logros que ha obtenido la Alianza del Pacífico en un lapso de tiempo y establecen las próximas tareas a cumplir por parte de los tres órganos restantes de la organización y por parte de los países miembros.

Las Declaraciones Presidenciales son “los principales documentos que surgen de las Cumbres Presidenciales de la Alianza del Pacífico, y tienen contenidos políticos y obligacionales para los Estados miembros. Al respecto de lo último, son documentos no autoejecutables y que contienen obligaciones para los gobiernos y para las organizaciones que existen en la AP” (Rojas y Terán, 2016, p. 75).

En este sentido, al analizar las Cumbres Presidenciales a la luz de la teoría neofuncionalista, es evidente que la Alianza del Pacífico “centra la atención en los pequeños y medianos intercambios entre actores subnacionales y evita poner el énfasis exclusivamente en los tratados o constituciones” (Schmitter, 2010, pp. 727-728), toda vez que las Declaraciones Presidenciales, a

(43)

pesar de reunir contenidos políticos y obligaciones, reparte las obligaciones a los propios órganos de la Alianza del Pacífico, evitando crear anualmente tratados internacionales para regular las obligaciones ya contraídas por cada uno de los Estados. Ahora bien, a continuación se traerán a colación los principales logros de algunas Cumbres Presidenciales, en las cuales se evidencia la concentración de los pequeños intercambios en cada una de sus reuniones, así:

La I Cumbre Presidencial se celebró en la ciudad de Lima, Perú el día 28 de abril de 2011, en donde “los Presidentes instruyeron a sus Ministros de Comercio y Relaciones Exteriores para que elaboraran un Proyecto de Acuerdo Marco que promueva la integración regional como un espacio de concertación y convergencia, de diálogo político y de proyección hacia la región Pacífica de Asia” (Secretaría del SELA, 2014, p. 10). Dicha Cumbre finalizó con la Declaración de Lima, en donde se recogieron las obligaciones discutidas por los presidentes de los Estados partes.

La II Cumbre Presidencial se celebró en la ciudad de Mérida, México el día 4 de diciembre de 2011. En dicha cumbre, se establecieron los primeros Memorandos de Entendimiento, la Guía de requisitos para la movilidad de personas, los trabajos de cada uno de los Grupos Técnicos de la Alianza y se prosiguió con la negociación del Acuerdo Marco, aspectos concluidos en la Declaración de Mérida. Aquí, se evidencia el direccionamiento del órgano máximo de la Alianza del Pacífico a los órganos inferiores.

La III Cumbre Presidencial se celebró de forma virtual el día 5 de marzo de 2012. Esta Cumbre Presidencial fue de vital importancia pues en ella los presidentes de los Estados miembros

(44)

aprobaron el texto del Acuerdo Marco y, adicionalmente, fue la primera vez en donde la Cumbre Presidencial contó con la presencia de países observadores. La IV Cumbre Presidencial se llevó a cabo en Antofagasta, Chile el día 6 de junio de 2012. En esta reunión se realizó la firma del Acuerdo Marco por parte de los presidentes de los Estados miembros, para su posterior ratificación legislativa, siendo la República de Colombia el depositario del Acuerdo Marco (Alianza del Pacífico, 2012). Finalizó con la Declaración de Paranal.

La V Cumbre Presidencial se realizó en Cádiz, España, en el marco de la XXII Cumbre Iberoamericana. Se incluyeron nuevos países como Estados observadores y se avanzó en temas como liberalización del movimiento de personas a través de la exoneración de visados, la facilitación del comercio electrónico, se implementó el plan de becas para la movilidad académica estudiantil y se conformó el Consejo Empresarial de la Alianza del Pacífico -CEAP-.

La VI Cumbre Presidencial se celebró en Santiago de Chile, Chile el 27 de enero de 2013. “Los Presidentes exhortaron a la entrada en vigor del Acuerdo Marco y resaltaron la importancia del Fondo Común de Cooperación, así como de las actividades conjuntas de las Agencias de Promoción de Exportaciones. Sobre estas agencias, instruyeron para que los países miembros tracen una agenda de trabajo anual que incluya la realización de foros, eventos y ruedas de negocios, para dinamizar el intercambio comercial” (Secretaría del SELA, 2014, p. 12).

La VII Cumbre Presidencial se llevó a cabo en Santiago de Cali, Colombia el 23 de mayo de 2013. Lo más relevante en esta sesión fue el inicio del estudio por parte del Grupo de Alto Nivel -GAN- de la conveniencia de Costa Rica como nuevo Estado parte de la Alianza del Pacífico.

(45)

Igualmente, se aprobaron los lineamientos para la adhesión a la integración por parte de otros países con base en esta solicitud. La VIII Cumbre Presidencial se celebró en Cartagena de Indias, Colombia el 10 de febrero de 2014. En dicha Cumbre se suscribió el Protocolo Adicional al Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico. Adicionalmente, se estableció la forma de cooperación para la asistencia consular a los ciudadanos de los Estados miembros de la Alianza y se adoptaron los mandatos presidenciales en los Grupos Técnicos.

La IX Cumbre Presidencial se celebró en Punta Mita, México el día 20 de junio de 2014. Su principal impacto fue la incorporación de la Bolsa Mexicana de Valores en el Mercado Integrado Latinoamericano. A partir de este momento, las reuniones comenzarían a ser anuales, pues así lo estipularon los presidentes de los países miembros.

La X Cumbre Presidencial se celebró en Paracas, Perú el 1 de julio de 2015, la cual paralelamente tuvo lugar con la Cumbre Empresarial de la Alianza del Pacífico, con la participación de representantes del Banco Interamericano de Desarrollo –BID-, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE- y la Unión Europea. La sesión finalizó con la Declaración de Paracas, en donde se logró la consolidación del Marco Jurídico, toda vez que se concertó:

 La entrada en vigor del Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico el 20 de julio de 2015, que es un documento de carácter político que establece los principios del instrumento de integración que vincula a los cuatro Estados miembros.

(46)

 El reconocimiento del establecimiento de reglas claras y de un marco jurídico previsible, elementos que propician las condiciones necesarias para un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad. Dicho marco jurídico estará conformado por el Acuerdo Marco; el Protocolo adicional, que trata centralmente temas comerciales y afines; y el Acuerdo que crea el Fondo de Cooperación, el cual articula al sector público y privado de la región, principalmente a través del Consejo Empresarial de la Alianza del Pacífico.

 El reconocimiento del instrumento de integración como medio para contribuir a la adopción de mejores prácticas a nivel estructural e institucional, instrumento que además tendrá la vocación de asegurar un crecimiento sólido, estable, sustentable e incluyente. Para esto, se buscará la participación de las empresas de cada país en las cadenas globales de valor como un objetivo fundamental para impulsar el proceso de integración (Rojas y Terán, 2016, p. 76).

La XI Cumbre Presidencial se realizó en Puerto Varas, Chile el 1 de julio de 2016. Aquí se definieron los nuevos mandatos presidenciales para los Grupos Técnicos que permitirán aumentar la competitividad de la integración en el plano mundial. La XII Cumbre Presidencial se celebró en Santiago de Cali, Colombia el 30 de junio de 2017, en donde se reconoció la interoperabilidad de la Ventanilla Única de Comercio Exterior, se creó la Red de Agencias de Innovación y se creó la Iniciativa de Facilitación de las Inversiones de la Alianza del Pacífico -IFIAP-.

La XIII Cumbre Presidencial se celebró en Puerto Vallarta, México el 21 de julio de 2018. Esta Cumbre Presidencial fue realizada por primera vez en conjunto con el Mercado Común

(47)

del Sur -MERCOSUR-, derivado de un plan de acción para el acercamiento de éstos procesos integracionistas. En este instante, MERCOSUR reconoce por primera vez la importancia de la Alianza del Pacífico como integración regional en América Latina, evidenciando la materialización de las nuevas condiciones de negociación que los cuatro Estados miembros poseen a través de su unión en éste proceso de integración regional, en concordancia con la teoría neofuncionalista, en donde se contempla que la primera etapa dentro del crecimiento progresivo de los procesos de integración comienzan con una mayor competitividad por la unión de los países miembros (Balassa, 1961).

En segundo lugar, se encuentra el Consejo de Ministros; el artículo 4º del Acuerdo Marco establece que es el Consejo de Ministros el órgano decisorio de la integración. Así, es el órgano encargado de la adopción de las decisiones vinculantes para los Estados miembros de la Alianza del Pacífico y el encargado de establecer las reglas y procedimientos del mismo órgano, las cuales de conformidad con el artículo 5º del Acuerdo Marco, deben ser tomadas por consenso, es decir, por un acuerdo de los representantes de los cuatro países miembros (Alianza del Pacífico, 2012).

Adicionalmente, este órgano es el encargado de adoptar las decisiones tomadas en las Declaraciones Presidenciales de las Cumbres Presidenciales (Alianza del Pacífico, 2014b). El Consejo de Ministros está conformado por los Ministros de Relaciones Exteriores y de Comercio Exterior de los cuatro países miembros de la Alianza del Pacífico.

El tercer órgano con el que cuenta la Alianza del Pacífico son los Grupos de Alto Nivel -GAN-, el cual está compuesto por los Viceministros de Relaciones Exteriores y de Comercio

(48)

Exterior de los cuatro países miembros, con las siguientes funciones: supervisa los avances de cada uno de los grupos técnicos, evalúa en cual de las áreas de las que tratan los grupos técnicos se puede avanzar y, finalmente, presentan propuestas para el acercamiento de la Alianza del Pacífico con otros organismos o integraciones regionales, especialmente encaminado hacia las integraciones de la región Asia-Pacífico (Alianza del Pacífico, 2014b).

Por último, el cuarto órgano de la institucionalidad de la Alianza del Pacífico son los Grupos y Sub-Grupos Técnicos. Existen en total veinticuatro grupos y sub-grupos técnicos. (Alianza del Pacífico, 2019a). A cada uno de los grupos técnicos le fue asignado un tema específico objetivo de la integración que, siguiendo con la postura de la teoría del nuevo regionalismo estratégico, se enfoca en una diversidad de temas que comprenden más allá de lo económico. En efecto, estos son los grupos y sub-grupos técnicos:

1. Agencias de Promoción: Este grupo técnico reúne principalmente a las agencias nacionales que promocionan el comercio, la inversión y el turismo en cada uno de los países miembros. Dentro de sus gestiones se encuentran la organización de seminarios y foros de comercio e inversión, macroruedas de exportación y turismo y la participación en las principales ferias internacionales (Alianza del Pacífico, 2019b).

2. Agenda Digital: Este sub-grupo técnico fue conformado en el año 2016 para crear una hoja de ruta que permitiría a los países miembros implementar y desarrollar los temas concernientes a lo establecido en los capítulos de comercio electrónico y telecomunicaciones del

(49)

Protocolo Comercial de la Alianza del Pacífico. Actualmente, este sub-grupo técnico trabaja en economía, gobierno, conectividad y ecosistema digital (Alianza del Pacífico, 2019c).

3. Asuntos Institucionales: Este grupo técnico es el encargado de buscar los mecanismos de solución de controversias que permitan a los países miembros solucionar las diferencias que surjan con motivo de la aplicación o interpretación nacional de las disposiciones normativas de la Alianza del Pacífico. Adicionalmente, tiene una función de vital importancia: tiene a su cargo la elaboración de los documentos que regulan el funcionamiento de los otros órganos de la Alianza del Pacífico. Finalmente, este grupo técnico igualmente está encargado de la asistencia jurídica al GAN y a los demás grupos y sub-grupos técnicos (Alianza del Pacífico, 2019d).

4. Comité de Expertos-CEAP: Consolidado en el año 2013, este grupo técnico fue creado para que analizara los temas sugeridos por los distintos sectores empresariales de cada país miembro. Se encarga de evaluar las propuestas presentadas por los sectores empresariales para avalar o no su incorporación en los trabajos de la Alianza del Pacífico (Alianza del Pacífico, 2019e).

5. Compras Públicas: Este grupo técnico está encargado de la creación de las políticas conjuntas entre los países miembros para mejorar el acceso a mercados de compras públicas, liderando la lucha contra la corrupción en los procesos de contratación pública de cada uno de los Estados parte (Alianza del Pacífico, 2019f).

Referencias

Documento similar

 Para recibir todos los números de referencia en un solo correo electrónico, es necesario que las solicitudes estén cumplimentadas y sean todos los datos válidos, incluido el

6 José Carlos Rovira, en su estudio Léxico y creación poética en Miguel Hernández, expone lo que para él simboliza la figura del rayo: “El poeta es rayo que no cesa,

Para ello, trabajaremos con una colección de cartas redactadas desde allí, impresa en Évora en 1598 y otros documentos jesuitas: el Sumario de las cosas de Japón (1583),

Entre nosotros anda un escritor de cosas de filología, paisano de Costa, que no deja de tener ingenio y garbo; pero cuyas obras tienen de todo menos de ciencia, y aun

E Clamades andaua sienpre sobre el caua- 11o de madera, y en poco tienpo fue tan lexos, que el no sabia en donde estaña; pero el tomo muy gran esfuergo en si, y pensó yendo assi

Ciaurriz quien, durante su primer arlo de estancia en Loyola 40 , catalogó sus fondos siguiendo la división previa a la que nos hemos referido; y si esta labor fue de

Las manifestaciones musicales y su organización institucional a lo largo de los siglos XVI al XVIII son aspectos poco conocidos de la cultura alicantina. Analizar el alcance y

En la parte central de la línea, entre los planes de gobierno o dirección política, en el extremo izquierdo, y los planes reguladores del uso del suelo (urbanísticos y