Ministra de Educación Nacional Isabel Segovia Ospina
Viceministra de Educación Preescolar, Básica y Media Carlos del Castillo Cabrales
Coordinador Unidad de Educación para la Primera Infancia Alina Gómez Flórez
Juan Carlos Reyes Ortiz María Consuelo Gaitán Clavijo Ligia Victoria Nieto Roa
Apoyo Técnico Unidad de Primera Infancia Jerónimo Rodríguez
Asesoría Apoyo Jurídico Lilia Fuentes de Roa
Unidad de Gestión Primera Infancia - Dirección Técnica ICBF
Corrección de estilo Alexandra Ávila Santana Ilustraciones
Lorena Álvarez Coordinación Editorial Babel Libros
Oficina de Comunicaciones del Ministerio de Educación Nacional
Primera edición, enero 2009 ISBN: 978-958-691-307-2
Impreso en Colombia por Nomos Impresores
ACLARACIÓN GENERAL...11
I. Referentes conceptuales...13
Una nueva mirada sobre los conceptos de niño, niña y desarrollo infantil ...13
Competencias en la Primera Infancia ...16
El papel del agente educativo, el desarrollo de competencias, y la educación en la Primera Infancia ...18
Estrategias educativas para promover el desarrollo de competencias ...24
II. Referentes operativos...35
Propósitos de la ruta...36
Usuarios de la ruta ...38
Referentes generales de la operación ...39
Esquema operativo del Programa ...43
Modalidades de Atención Integral ...47
Plan de Atención Integral ...48
III. Modalidad de Entorno Familiar...61
Antecedentes ...61
Descripción de la Modalidad de Entorno Familiar...65
Antecedentes ...85
Descripción de la Modalidad de Entorno Comunitario. ...88
Prestación del servicio de Atención Integral ...92
V. Modalidad de Entorno Institucional ...109
Antecedentes ...109
Descripción de la Modalidad de Entorno Institucional ...111
Prestación del servicio de Atención Integral ...116
Anexo 1. Modalidad de Atención Integral en el Entorno Familiar ...135
1.1. Esquema de funcionamiento operativo de la Modalidad. .135 1.2. Requerimientos básicos para la Atención Integral de la Primera Infancia: Ambientes de aprendizaje y dotación de los espacios de atención. ...136
Anexo 2. Modalidad de Atención Integral en el Entorno Comunitario ...139
2.1. Esquema de funcionamiento operativo de la Modalidad ..139
2.2. Requerimientos básicos para la Atención Integral de la Primera Infancia. Ambientes de Aprendizaje de la Unidad Pedagógica de Apoyo -UPA- ...140
Anexo 3. Modalidad de Atención Integral en el Entorno Institucional ...145
3.1. Esquema de funcionamiento operativo de la Modalidad ..145
Siglas ...153 Definición de términos ...155 Bibliografía...161
Presentación
El futuro de nuestros niños y niñas más pequeños depende de la atención, el cuidado y la educación que les brindemos hoy.
Los primeros años en la vida de los seres humanos no sólo tienen una importancia fundamental para su crecimiento y desarrollo de sus capacidades cognitivas, comunicativas y sociales sino que se convierten también en el pilar fundamental para el desarrollo del capital humano de un país. Tanto así que la atención integral a la Primera Infancia es una preocupación internacional y uno de los objetivos primordiales del milenio para las Naciones del Mundo.
Todos sabemos que si en esos primeros años, los niños y niñas son tratados de manera amorosa y respetuosa; si son cuida- dos, alimentados y atendidos en sus hogares, jardines infantiles y escuelas, podrán crecer física y mentalmente sanos, desarrollar las actitudes y habilidades relacionadas con el pensamiento y el lenguaje; ser emocionalmente seguros; desarrollar competencias que les permitan ir ganando autonomía e independencia y esta- blecer formas amplias y diversas de relacionarse consigo mis- mos, con las personas y con los objetos a su alrededor.
Para garantizar el pleno desarrollo de los niños y niñas, su buen desempeño en las escuelas y la activación de sus poten- ciales y talentos, es primordial asegurar para ellos las mejores condiciones de salud, nutrición y unos ambientes de aprendiza- je estimulantes.
No hacerlo es enfrentarse a las consecuencias de proble- mas como la desnutrición, la violencia y la pobreza, que afec- tan a los niños y niñas, a sus familias, a las comunidades y a las naciones. Recibir el mejor de los cuidados, aumenta la probabi- lidad de sobrevivir y de actuar de acuerdo con principios como la solidaridad y el respeto.
En este contexto y con el fin de garantizar una Atención Integral a la Primera Infancia, el Ministerio de Educación Nacio- nal, viene estableciendo diferentes alianzas con instituciones del orden nacional y territorial, entre las que se encuentran hasta el momento, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, así como algunas gobernaciones y alcaldías.
Estas alianzas permitirán implementar diferentes modali- dades de atención, que respondan a las necesidades de los ni- ños, las niñas y sus familias. Con ello, buscamos iniciar una labor educativa en el entorno familiar para beneficiar a niños y niñas de zonas rurales; mejorar la atención a niños y niñas que están en los Hogares Comunitarios, fortaleciendo el papel edu- cador de las madres comunitarias; y, por último, garantizar un servicio completo de educación, cuidado y nutrición para niños y niñas de zonas urbanas que se encuentren sin atención.
Todas estas estrategias buscan promover el desarrollo in- tegral de los niños y niñas, en el marco de sus derechos, para que potencien sus competencias, sean felices y gocen de una mejor calidad de vida.
Reconocemos que en el país existen avances importantes en la atención a esta población, que se implementan programas escolarizados y no escolarizados, por iniciativa del sector pú- blico y privado, que han servido para consolidar nuevas estrate- gias en favor de una atención de calidad para la primera infancia. No obstante, ahora enfrentamos conjuntamente el enorme reto de ofrecer atención educativa a los niños menores de 5 años de las familias más pobres del país.
Con la guía que se presenta, se busca brindar elementos conceptuales y operativos que orienten la implementación de una ruta de Atención Integral a la Primera Infancia, en las distin- tas modalidades propuestas con el fin de lograr la articulación de las Secretarias de Educación, las Direcciones Regionales y Centros Zonales el ICBF, los actores locales, organizaciones prestadoras del servicio, docentes, madres comunitarias, padres y madres de familia, en fin de todos los agentes educativos.
Este documento aborda tres bloques temáticos: el prime- ro, de referentes conceptuales, establece un enfoque a partir del cual se plantea una nueva manera de entender a los niños y a las niñas, sus capacidades y potencialidades; del mismo modo, cri- terios para que el adulto agencie favorablemente espacios de desarrollo en la Primera Infancia. El segundo, de referentes ope- rativos, muestra una serie de etapas y pasos que se deben ade- lantar durante la prestación del servicio. Y el tercero, explica tres modalidades de atención, su funcionamiento, característi- cas y particularidades.
El propósito de esta guía operativa es promover el diseño, la implementación, el seguimiento y evaluación participativa de Planes de Atención Integral para la Primera Infancia a través de los cuales se coordinen todos los sectores a nivel local y, de acuerdo al principio de corresponsabilidad, garanticen el cuida- do, la nutrición y la educación inicial a todos los niños y niñas menores de 5 años.
Cecilia María Vélez White Ministra de Educación Nacional
ACLARACIÓN GENERAL
La presente guía para la prestación del servicio de Atención Integral a la Primera Infancia, no busca constituirse en la única ruta que garantice la educación inicial y el desa- rrollo integral de la primera infancia, por lo contrario, pre- tende ser lo suficientemente amplia en sus contenidos y descripciones con el fin de que las entidades territoriales puedan desarrollar sus Planes de Atención Integral a la Pri- mera Infancia de acuerdo con sus contextos y necesidades particulares.
Tratándose de comunidades indígenas, con el fin de garantizar el efectivo respeto a sus derechos consagrados en el artículo 68 de la Constitución Política de Colombia y en el Convenio 169 de la OIT, el Ministerio de Educación Nacional apoyará, de manera concertada, el desarrollo de programas de Atención Integral a la Primera Infancia, que re- conozcan un enfoque incluyente y que respete su identidad cultural.
I. Referentes conceptuales
1Este primer capítulo tiene como objetivo brindar un marco conceptual y metodológico de carácter general que oriente la prestación del servicio de Atención Integral para la Primera Infancia. Comprende tres elementos: el primero, de- fine los nuevos conceptos de niño, niña y desarrollo infantil;
el segundo, presenta la apuesta por un proceso educativo que propicie el desarrollo de competencias; y por último, se establece el papel del agente educativo como eje central de la propuesta.
Una nueva mirada sobre los conceptos de niño, niña y desarrollo infantil
Como punto de partida resulta fundamental plantear una perspectiva diferente sobre los niños y las niñas pues ésta determina el nuevo rol de los agentes educativos, lo cual significa que dependiendo de la forma como se les entienda, se interactuará con ellos.
Algunos agentes educativos consideran que los niños y las niñas tienen capacidades y competencias únicamente al alcanzar determinadas edades, otros creen que se adquieren
1 El primer capítulo de esta guía se basa en el documento Competencias y orientaciones educativas para la Primera Infancia en el cual se desarrolla y profundizan los planteamientos que aquí se presentan, preparado por el Ministerio de Educación Nacinal.
exclusivamente cuando ingresan a la escuela. Actualmente, se ha demostrado lo contrario. El nuevo concepto de niño y niña reconoce que:
l Nacen con las capacidades para establecer relaciones sociales y con el mundo físico y natural que les rodea.
l Pueden caminar, coordinar los movimientos del cuer- po y producir lenguaje, entre otras conductas que sa- tisfacen sus necesidades respondiendo a las demandas del contexto.
l Se relacionan con el entorno al proponer, resolver y actuar en las distintas situaciones de su vida cotidiana.
l Su desarrollo no es fragmentario. Entenderlos supone establecer el concepto que se tiene de ellos desde la mutua interacción de sus procesos emocionales, cog- nitivos, afectivos, comunicativos o motrices en la me- dida en que unos no se pueden suceder sin los otros.
El nuevo concepto de desarrollo infantil
Los agentes educativos deben explorar y apropiarse de una nueva manera de entender el desarrollo infantil, alejada de los enfoques tradicionales que lo asumían como una su- cesión de etapas con un inicio y un final, en el que cada etapa se relacionaba con una edad determinada.
Desde esta nueva óptica se pretende invitar al agente educativo a cambiar su actitud ante los niños y las niñas, a descubrirlos, a buscar las condiciones que impulsen sus ca- pacidades y su desarrollo a lo largo de sus primeros años de vida.
Esta nueva mirada concibe el desarrollo infantil como un proceso de cambios no lineal, continuo e integral, pro-
ducto de la multiplicidad de experiencias corporales, emo- cionales, sociales y cognitivas que obtienen niños y niñas al interactuar con el mundo que los rodea. No lineal, porque no se da por etapas sucesivas en el tiempo, ya que comienza antes del nacimiento y se prolonga a lo largo de toda la vida;
e integral, porque los diferentes aspectos del desarrollo están relacionados entre sí y deben ser considerados como un todo.
El desarrollo infantil no inicia en un punto cero, ni tie- ne su fin en una etapa última. Siempre existen condiciones previas a partir de las cuales el niño y la niña construyen co- nocimiento, definiendo su desarrollo como un proceso con- tinuo. Esto lleva a pensar que los procesos de transformación se dan dentro de límites flexibles y que esta realidad no es ex- clusiva de la Primera Infancia; esta realidad es inherente a todo el desarrollo humano y se presenta a lo largo del ciclo vital de todas las personas.
Los procesos de transformación y cambio hacia nive- les más complejos, llevan a describir un elemento esencial del desarrollo infantil: las Experiencias Reorganizadoras.
¿Qué son las Experiencias Reorganizadoras?
Son aquellas que recogen, sinteti- zan y sistematizan elementos de procesos previos y conducen a fortalecer procesos futuros. Las “Experiencias Reorganizado- ras” transforman la manera como los niños y las niñas conciben el mundo. Son acon- tecimientos que determinan la compren- sión que el niño y la niña tienen acerca de la realidad, cumpliendo un papel
fundamental al ser condiciones significativas que les abren nuevos horizontes, tienen repercusiones y constituyen nue- vos avances.
Competencias en la Primera Infancia
Los niños y niñas nacen con una disposición general que les permite interactuar con su medio. A través de estas interacciones viven experiencias significativas y reorganiza- doras gracias a las cuales van adquiriendo capacidades y co- nocimientos, asumiendo diferentes actitudes frente a sus experiencias y los sucesos de su entorno.
Las competencias se fundamentan en ese conjunto de
“adquisiciones” que permiten al niño o niña “hacer” para luego “saber hacer”, hasta llegar a “poder hacer” y “movili- zar conocimientos”, desarrollando procesos cada vez más complejos en relación con su etapa de desarrollo.
Las competencias se definen como un conjunto de dis- posiciones (conocimientos, capacidades, fun- cionamientos mentales y actitudes) que los niños y las niñas emplean de manera creativa y flexible en distintos contextos a través de su desempeño y comportamiento cotidiano.
Es importante tener en cuenta que:
l Independiente del contexto (urbano, se- miurbano, rural, indígena), todos los niños y niñas adquieren progresivamente com- petencias que les ayudan a transformar su relación con el entorno. Es más, es allí donde encuentran las posibilidades de de- sarrollarlas y es desde allí donde las utili- zan y consolidan.
l Las competencias se hacen más complejas en la medida en que el niño y la niña se enfrentan a jue- gos y actividades que implican esfuerzos y retos que les permiten adquirir nuevos conocimientos, desarrollar mayores habilidades o adoptar ciertos valores y actitudes.
l Las competencias adquiridas desde la Primera Infan- cia se reelaboran a lo largo del ciclo de vida. No son estáticas, no sirven para un solo propósito ni perma- necen inmutables en el tiempo, cambian dependien- do del nivel de desarrollo de los niños y niñas, del contexto, del problema y del tipo de tarea. No se ad- quieren de una vez y para siempre, se enriquecen y se van volviendo cada vez más complejas.
l Las competencias adquiridas en la Primera Infancia les permiten a los niños y niñas tener un conoci- miento de sí mismos, de su entorno fí-
sico y social, estableciendo la base para los aprendizajes posteriores y para su enriquecimiento personal y social.
Las competencias surgen y se desarro- llan en el contexto de las relaciones sociales, en la construcción de significados y en la atri- bución de sentido a sus experiencias. Esto hace a los niños y niñas ser únicos y diferen- tes. En las relaciones con los demás llegan a comprender sus sentimientos, deseos, pensa- mientos e intenciones y los de aquellos con quienes comparten. De igual forma, pueden in- ferir los motivos que llevan a realizar las accio-
nes propias y ajenas. Las competencias también surgen y se desarrollan en el contexto de la interacción con el mundo fí- sico y natural, un mundo que se rige por principios causales y leyes que difieren de aquellas que caracterizan el mundo social y frente al cual pueden anticipar soluciones, elaborar otras que no se observen directamente, generar hechos a través de sencillos ex- perimentos, encontrar relaciones cuan- tificables entre los objetos y a la vez ordenar y establecer regularidades en- tre ellos.
Se puede afirmar, en conclusión, que las competencias desarrolladas por los niños y las niñas en la Primera Infancia dan cuenta de la construcción de sí mismos, del establecimiento de relaciones con los otros y con el entorno, y de la construcción del mundo como una realidad.
El papel del agente educativo, el desarrollo de competencias, y la educación en la Primera Infancia
Antes de precisar el rol de los agentes educativos en el desarrollo integral de la primera infancia, la educación ini- cial y el desarrollo de competencias, es necesario hacer al- gunas aclaraciones:
La educación inicial es un proceso permanente y con- tinuo de interacción y relaciones sociales de calidad, perti- nentes y oportunas, que permiten a los niños y las niñas potenciar sus capacidades y desarrollar sus competencias.
l Es inclusiva, equitativa y solidaria, ya que tiene en cuenta la diversidad étnica, cultural y social, las características geográficas y socioeconómicas del país y las necesidades educativas de los niños.
l Considera que todos los niños y niñas, indepen- dientemente del contexto sociocultural en el que crecen, tienen las capacidades para desarrollar sus competencias si encuentran un ambiente que satis- faga sus necesidades básicas de afecto, cuidado y alimentación.
l Es integral, en ella pueden identificarse por lo me- nos tres dimensiones el nuevo concepto sobre los niños, las niñas y su desarrollo; su socialización en los diferentes ámbitos en que participan la familia, la comunidad y los agentes educativos; y su cuida- do y protección, que exige la acción articulada de sectores especializados para su atención.
Desde esta nueva óptica se pretende invitar al agente educativo a cambiar su actitud ante los niños y las niñas, a descubrirlos, a buscar las condiciones que impulsen sus ca- pacidades y su desarrollo a lo largo de sus primeros años de vida.
Con relación a las Experiencias Reorganizadoras, los agentes educativos, pueden identificarlas en dos niveles: por lo que han significado en la historia de los niños y las niñas al establecer las bases para procesos posteriores, y por lo que significan, es decir, el efecto que producen sobre otras activi- dades y conocimientos adquiridos por ellos hasta ese mo- mento. La síntesis de estas dos condiciones es la capacidad del niño para ordenar el mundo.
En consecuencia, los agentes educativos responsables de la educación para la Primera Infancia, deben adelantar procesos educativos intencionados, pertinentes y oportunos generados a partir de los intereses, características y capaci- dades de los niños y las niñas, con el fin de promover el desa- rrollo de sus competencias, liderando un cambio cultural que impulse prácticas pedagógicas acordes con este marco.
Por lo tanto, se espera que los agentes educativos asuman su papel como promotores del desarrollo de competencias, a partir de la observación, el acompañamiento intencionado, la generación de espacios educativos significativos y el co- nocimiento de quiénes son aquellos niños y niñas.
Observar con intención:
Para conocer y aprender sobre los niños y las niñas, los agentes educativos cuentan con una herramienta muy valio- sa: la observación. A pesar de referirnos a una herramienta natural usada por todos, hay una gran di- ferencia entre mirar y observar.
Mientras mirar se refiere a captar con la vista lo que tenemos a nuestro alre- dedor, observar implica mirar con un propósito y formular preguntas que ayuden a su cumplimiento.
Una tarea del agente educativo es prestar atención a gestos, miradas, risas y llantos, movimientos del cuerpo y de las manos, manipulaciones, ex- ploraciones, palabras y frases; en fin, observar su comportamiento general.
El agente también debe observar los progresos de los niños y las niñas
(planteamiento y resolución de problemas, comunicación e interacción con otros, etc.), de tal forma que pueda orientar su acción educativa impulsando el desarrollo de sus capaci- dades y competencias. Es necesario recordar que sus accio- nes no necesariamente dan cuenta definitiva de su capacidad o competencia. La falla, al resolver una situación, no puede ser asumida como un indicador de la ausencia de competencias. Es así como se hace primordial la observa- ción tanto de las acciones cotidianas como de los progresos que se lleven a cabo permanentemente.
El agente educativo podrá reconocer capacidades en esos niños y niñas que avanzan en el descubrimiento del mundo; lo cual le permitirá interactuar con ellos de manera diferente a como probablemente lo venía haciendo.
Acompañar con intención:
Los niños y las niñas tienen capacidades que les permi- ten ir desarrollando competencias, ponerlas en práctica y en- contrar situaciones que los reten. Por tanto, el papel del agente educativo es primero reconocer las capacidades y, desde la cotidianidad, acompañarlos activamente en el des- cubrimiento y desarrollo de sus competencias, a través de acciones intencionadas, significativas y pertinentes.
Acompañar con intención significa orientar, haciendo seguimiento a las actividades, proponer situaciones, retos o tareas que demanden soluciones y generen conflictos que ellos deban resolver, que los haga interactuar con el mundo, con los demás, y que a través de la reflexión, logren la trans- formación y movilización de los recursos cognitivos, socia- les y afectivos que les son propios.
Generar “espacios educativos significativos”
El término “espacio” no se refiere exclusivamente a un lugar o espacio físico. Se utiliza como metáfora para descri- bir la variedad de situaciones que el adulto puede utilizar y aprovechar para que los niños y las niñas vivan experiencias novedosas y desafiantes.
Un “espacio educativo significativo” se puede enten- der como un ambiente de aprendizaje estructurado genera- dor de múltiples experiencias para los niños y las niñas. Se trata de una situación o conjunto de situaciones que facilitan el aprendizaje. Desde este punto de vista, los espacios educa- tivos significativos son ambientes de aprendizaje que favore- cen la construcción de nuevos conocimientos y fortalecen las competencias necesarias para enfrentar las demandas cre- cientes del entorno.
Es importante entender un “espacio educativo significa- tivo” como todo evento, actividad, tarea o práctica, que brin- de la oportunidad de aprender, conocer y pensar. Los niños y las niñas interactúan en espacios ricos y novedosos donde se enfrentan a las exigencias de la vida diaria; por ejemplo: los diálogos entre la madre y el bebé, la resolu- ción de un problema cotidiano, una si- tuación en la cual participan con la familia y los juegos con otros niños y niñas, se pueden considerar como “espacios educativos sig- nificativos” en la medida que son ambientes que favorecen el principal sentido de la educa- ción: el aprendizaje y la pro- moción del desarrollo integral.
Entonces, y dado que los ambientes institucionaliza- dos no son los únicos escenarios de desarrollo para la Prime- ra Infancia, es necesario recuperar el entorno familiar y comunitario, los ámbitos barriales o de vereda, la vida coti- diana en el grupo social al que pertenecen y todos aquellos espacios que afectan su desarrollo, para convertirlos en am- bientes que posibiliten el aprendizaje.
El papel del agente educativo es propiciar espacios de calidad, recuperando las experiencias cotidianas y las situa- ciones cuya resolución exige que el niño o la niña trabajen con los recursos disponibles que, a su vez, les brindan la opor- tunidad de avanzar en su desarrollo. Para tal efecto se debe re- conocer que cualquier contexto (sea rural o urbano) posibilita ricas y variadas experiencias para los niños y las niñas, y se deben conocer las condiciones sociales, económicas y cultu- rales en que viven, identificar, rescatar y aprovechar aquellos ambientes que son favorables para su desarrollo.
Reconocimiento de quién es el niño o la niña
Es poco probable que el agente educativo promueva adecuadamente el desarrollo de competencias en la Primera Infancia si desconoce las bases conceptuales del desarrollo infantil y las particularidades de con quienes trabaja. Por tal razón, corresponde a los agentes educativos formarse para cuidar, acompañar, orientar y apoyar a los niños en los dife- rentes momentos por los que transcurren durante su infancia y a sus familias como sus principales educadores.
La capacidad de los agentes educativos para estudiar el desarrollo de los niños también significa que a través de su propia actividad educativa aprenden a escuchar, observar, interpretar, reflexionar, indagar y formular hipótesis sobre el proceso. El agente educativo debe compartir sus saberes e
inquietudes con otros; para evitar caer en estereotipos, pre- juicios y creencias falsas frente a la Primera Infancia que po- drían conducir a prácticas repetitivas y sin sentido.
El desarrollo infantil, como se ha señalado, es conti- nuo, es integral, no es estático; por ello su estudio y reflexión permanente es una necesidad para el agente educativo.
Estrategias educativas para
promover el desarrollo de competencias
El agente educativo tiene el reto de acompañar, guiar y orientar a los niños y las niñas promoviendo, a través de sus acciones, un cambio cultural que abandone modelos tradi- cionales de educación donde el aprendizaje se entendía como una acumulación de conocimientos y la enseñanza, como la instrucción para memorizar o repetir ciertas cosas que se le debían dar al niño.
Se entiende por estrategias educativas las formas de trabajo que tienen una clara intencionalidad de movilizar recursos de los niños (emocionales, sociales, afectivos, cog- nitivos) para promover el desarrollo de sus competencias.
A continuación se presentan algunas estrategias que buscan orientar el trabajo de los agentes educativos.
Haciéndose y haciendo preguntas
Las preguntas del agente educativo cumplen un doble propósito. Por una parte, facilitan su rol como observador ya que le permiten percibir comportamientos, actividades, he- chos o situaciones de la vida de los niños en diferentes con- textos, sin entrar a valorarlos. Por otra, le ayudan a caracteri- zar aquello que los niños y las niñas son capaces de hacer y a generar mejores ambientes de aprendizaje y socialización
propiciando condiciones que los impulsen hacia niveles cada vez más avanzados de sus compe- tencias.
En consecuencia, al agente educativo le corresponde planear sus actividades a partir de lo ob- servado y desde las respuestas a sus preguntas, y no de supuestos que desconozcan las característi- cas del desarrollo de los niños ni de la realidad en que viven.
Es absolutamente necesario que los agentes educativos dialo-
guen con los niños y las niñas de manera informal, que ha- blen sobre sus vidas, sus gustos, sus tristezas y alegrías, en fin, sobre su cotidianidad. Es en estos espacios donde, a tra- vés de la pregunta, el agente educativo hace posible la movi- lización de recursos en los niños permitiéndoles indagar, argumentar, relacionar, problematizar, categorizar, ponerse en el lugar de otros, expresar sentimientos y tomar decisio- nes.
Es importante que el agente educativo tenga en cuenta que en su interacción con los niños no solamente él hace las preguntas, todos las hacen, pues, en el ejercicio de indaga- ción se puede apreciar la riqueza de sus pensamientos, senti- mientos, expectativas y creencias, que se convierten en una fuente para que el agente educativo pueda evidenciar en ellos sus competencias y progresos y después establecer las acciones pedagógicas que impulsen su desarrollo.
Partiendo de la cotidianidad
Hemos señalado que la educación de la Primera Infan- cia no se da únicamente en espacios institucionalizados.
Esto implica el reconocimiento de entornos diferentes donde es posible promover prácticas educativas. No obstante, tanto en unos como en otros, la cotidianidad se constituye en el es- cenario educativo por excelencia porque allí transcurre la vida de los niños y las niñas; es, en su realidad inmediata, donde se da la interacción con otros, rodeada de múltiples actores, situaciones y vivencias.
Esta cotidianidad ofrece innumerables posibilidades para el agente educativo siempre que sea dinámica, significativa y diversa en oportunidades para el niño. Es, en la familiaridad de las experiencias cotidianas, desde donde se pueden proponer “situaciones proble- ma” para que los niños pongan en ac- ción su experiencia, y confiabilidad en el momento de avanzar hacia la resolución de situaciones más complejas.
Esto significa que el agente educa- tivo debe privilegiar los ambientes coti- dianos que favorecen en los niños y las niñas el despliegue de sus capacidades y debe evitar aquellos ambientes que les sean artificiales, ajenos y poco significa- tivos.
Animando la actuación del niño y la niña
A menudo se recurre a un “acti- vismo” con los niños y las niñas, esto
es, la programación de actividades a priori con unos objetivos preestablecidos por los agentes educativos, que los pequeños deben cumplir. En muchas ocasiones estas actividades no par- ten ni responden a sus necesidades, características o intereses.
Para evitar esta situación, el agente educativo puede conducir las acciones de dos formas: la primera, permitiendo que el niño proponga qué quiere hacer y la segunda, que sea el agente quien sugiera la actividad.
En la primera, el agente educativo establece las condi- ciones para que los niños propongan y desarrollen una activi- dad. Aunque esta puede carecer de sentido para el agente educativo, resulta importante, porque tiene la oportunidad de conocer los intereses, inquietudes y saberes previos. Entonces al agente educativo le corresponde, animarlos para que alcan- cen el propósito planteado y, enriquecer la actividad propo- niendo nuevos desafíos.
En la segunda, el agente educativo propone una activi- dad que anime a los niños y a las niñas para que la lleven a cabo a su manera, observando sus desarrollos y saberes. El agente educativo no se detiene allí, intencionalmente la hace más compleja empleando recursos que surgen de las actuaciones de los niños. Es en esa medida que ellos adquie- ren más recursos, mayores alcances y mejores desempeños;
es decir, desarrollan sus competencias.
Proponiendo situaciones, otras veces acompañando
No todas las situaciones promueven en los niños y las niñas el desarrollo de sus competencias; por ello, es impor- tante que el agente educativo proponga situaciones que les permitan observar, oir, expresar, sentir, tocar, como también reflexionar, preguntar y experimentar, de manera que se acti-
ven al máximo su voluntad, curiosidad, imaginación e inte- rés por entender el mundo que los rodea.
Una de las estrategias para lograr estos propósitos es la
“resolución de problemas”.
Ésta se caracteriza por:
l Estar basada en la comprensión y no en un saber o ha- bilidad de los niños y las niñas; es decir, que la resolu- ción no implica que el niño posea conocimientos de gran complejidad.
l Rechazar las soluciones predeterminadas y únicas, va- lorando el proceso para alcanzar una meta y no el re- sultado final.
l Estimular el interés en los niños y las niñas de modo que se apropien y comprendan lo que la situación les exige.
l Permitir la construcción de diferentes rutas para llegar a una solución.
l Fomentar la interacción para que aporten sus opiniones desde diferentes perspectivas para encontrar soluciones.
Lo más importante es que esta estrategia permite al agente educativo observar las actuaciones del niño y de la niña frente a una situación de resolución de problemas, don- de se les exige usar diferentes capacidades que les permitan ir desarrollando sus competencias.
En las “situaciones problema” se dan dos aspectos: el primero se refiere a los problemas que el niño y la niña se plantean y desarrollan espontáneamente y el segundo a los problemas propuestos por el agente educativo. Tanto en uno como en otro, el agente educativo reconoce que los niños y
las niñas tienen ideas, que pueden aprender por sí mismos y que saben hacer uso de sus propios recursos; por ello se dice que ante estas situaciones el agente educativo es un acompa- ñante y a su vez un proponente, que no sólo indaga por el proceso de resolución, sino que además anima la creatividad que caracteriza a la Primera Infancia.
Al acompañar y proponer “situaciones problema”, el agente educativo tiene la oportunidad de observar progresos de los niños y las niñas al comunicarse e interactuar con sus pares y con los adultos, y al integrar todos sus lenguajes co- municativos de manera que el resultado final sea una Prime- ra Infancia que construye sus propias capacidades de pensar y de elegir, que desarrolla plenamente sus competencias.
El agente educativo, es un actor fundamental de la Atención Integral a la Primera Infancia, al reconocer que desde este nuevo enfoque es posible impulsar y fortalecer las iniciativas que buscan un cambio profundo en la educación de los niños y las niñas menores de 5 años en Colombia.
Notas
Notas
Notas
Notas
Notas
II. Referentes operativos
Luego de haber planteado una nueva manera de en- tender los conceptos de niño, niña, Primera Infancia y desa- rrollo infantil, así como el papel fundamental del agente educativo para el desarrollo de competencias, en este capí- tulo se presenta la ruta operativa, cuyas orientaciones técni- cas y metodológicas para la prestación del servicio de Atención Integral se desarrollan a través de los siguientes aspectos:
Propósitos de la ruta
Determina sus alcances, para orientar la prestación del servicio.
Usuarios de la ruta
Describe los responsables de la prestación del servi- cio, en el nivel nacional y en las entidades territoriales de los niveles departamental, municipal y local.
Referentes generales de la operación
Establece la estructura organizativa de orden nacional, territorial y local; las funciones y responsabilidades de las di- ferentes entidades y organizaciones, así como las acciones de articulación y coordinación, necesarias para la prestación del servicio.
Esquema operativo del Programa
Define y describe las tres fases del proceso de ejecu- ción:
Fase I: Preparación para la prestación del servicio.
Fase II: Proceso metodológico para el desarrollo de la Modalidad.
Fase III: Evaluación de resultados.
Modalidades de Atención Integral
Se brindará en los escenarios cotidianos en los que transcurre la vida del niño y la niña menor de 5 años, como la familia, la comunidad y las instituciones que desarrollan programas de Atención Integral a la Primera Infancia.
Plan de Atención Integral (PAI)
Requiere la organización sistemática del proceso de atención a los niños, las niñas y sus familias, mientras define los objetivos y las acciones que se van a desarrollar a partir de la caracterización de cada uno de ellos. El PAI señala la ruta a seguir y debe ser elaborado con la participación de to- dos los actores involucrados (niños, niñas, sus familias, do- centes, etc.); además, debe responder al contexto y ser flexible.
Propósitos de la ruta
Brindar a los equipos regio- nales del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, las Secretarías de Educación Departamentales y Municipales -SED-SEM-, a los do- centes y profesionales de apoyo de los prestadores del servicio, las orientaciones técnicas y metodoló-
gicas para la prestación del servicio de Atención Integral de los niños y niñas menores de 5 años, referidas al cuidado, la nutrición y educación inicial.
Propósitos específicos
l Establecer la estructura organizativa de orden na- cional, departamental y local para la Atención Integral de la Primera Infancia que permita definir responsabilidades y niveles de articulación institu- cional e intersectorial.
l Presentar el esquema operativo mediante el desa- rrollo y la implementación del programa y las tres fases que lo integran.
l Orientar a los prestadores del servicio, en la cons- trucción del Plan de Atención Integral -PAI-, según los lineamientos técnicos establecidos por el Minis- terio de Educación Nacional y el ICBF, para que ga- ranticen la Atención Integral a la Primera Infancia, con criterios de calidad y eficiencia.
l Brindar directrices e insumos técnicos y metodoló- gicos para que los prestadores del servicio, los equipos regionales del ICBF y las Secretarías de Educación desarrollen procesos locales e institu- cionales de acompañamiento, supervisión y aseso- ría a los agentes educativos responsables de la atención en cada una de las Modalidades.
l Definir los perfiles y competencias de los agentes educativos responsables de la prestación del servi- cio de Atención Integral, adecuados para cada una
de las Modalidades de los entornos Familiar, Comuni- tario e Institucional, según cada caso.
l Establecer los procedimientos técnicos para la gestión administrativa y financiera, en la prestación del servi- cio de cada una de las tres Modalidades.
Usuarios de la ruta
Como herramienta metodológica, técnica y operati- va para la implementación, ejecución y evaluación de las Modalidades de Atención Integral a la Primera Infancia, la guía está dirigida a:
l Equipos Técnicos del Ministerio de Educación Nacio- nal, del ICBF sede nacional, el ICETEX y entidades te- rritoriales, entre otros, responsables del Programa de Atención Integral para la Primera Infancia.
l Equipos directivos y técnicos responsables de la ges- tión del programa de Primera Infancia de las Secreta- rías de Educación, Salud, Bienestar Social y Desarrollo Humano en las entidades territoriales del nivel depar- tamental y municipal y en las Direcciones Regionales y Centros Zonales del ICBF.
l Agentes educativos, docentes, coordinadores pe- dagógicos, personal de apoyo y profesionales de la salud, las ciencias sociales y la protección, que conforman los equipos interdisciplinarios de los prestadores del servicio en cuidado, nutrición y educación para cada una de las Modalidades.
Referentes generales de la operación
Estructura organizativa
Con el propósito de garantizar el cumplimiento de los convenios celebrados por el MEN con el ICBF y entidades te- rritoriales, entre otras, se han conformado equipos responsa- bles de la coordinación, asistencia técnica y gestión de las acciones para la Atención Integral a la Primera Infancia.
Estas instancias, son:
Comité Técnico Nacional
Conformado por representantes del Ministerio de Edu- cación Nacional -MEN-, el Instituto Colombiano de Bienes- tar Familiar -ICBF-, el Ministerio de la Protección Social y demás entidades partícipes, este comité cumple las siguien- tes funciones:
l Gestar y coordinar acciones para la prestación del servicio de Atención Integral a la Primera Infancia en los niveles nacional, departamental, municipal e institucional, en el marco de la Política Educativa para la Primera Infancia.
l Asesorar al Comité Departamental o Municipal (se- cretarías certificadas) de Primera Infancia para la
implementación de la Política Educativa en los muni- cipios.
l Coordinar las acciones necesarias en los diferentes ni- veles –nacional, departamental y municipal– para ga- rantizar el cumplimiento del convenio en los términos establecidos.
Comité Departamental para la Primera Infancia
Integrado por las Secretarías de Educación, Salud, Bie- nestar Social y Desarrollo Humano de la entidad territorial certificada, y la Dirección Regional y Centro Zonal del ICBF y la Red JUNTOS como programa nacional para combatir la pobreza y la violencia, al igual que otras dependencias terri- toriales responsables de la Atención Integral a la Primera Infancia. Sus funciones son:
l Garantizar la articulación interinstitucional e intersec- torial dentro de la administración departamental o de municipios certificados.
l Orientar la formulación del Plan de Atención Integral -PAI- y su implementación atendiendo a la política educativa nacional y a las políticas públicas naciona- les y departamentales.
l Diseñar estrategias de seguimiento y evaluación a la ejecución del convenio y la asistencia técnica de la prestación del servicio.
l Gestionar ante los Comités Departamentales de Capa- citación la inclusión de una línea de formación de agentes educativos en Primera Infancia.
l Promover y acompañar la formación de las Mesas Municipales de Primera Infancia.
Mesa Municipal de Primera Infancia
Integrada por representantes de la institucionalidad pública, privada y organizaciones comunitarias que atien- den a la Primera Infancia en el municipio, la Red JUNTOS , forma parte del Consejo de Política Social -CPS-.
La Mesa debe cumplir las siguientes funciones:
l Movilizar y coordinar acciones para la Atención Integral de la Primera Infancia, con la participación activa de las administraciones municipales, Conse- jos Municipales de Política Social, hospitales, insti- tuciones educativas, agentes educativos, organiza- ciones sociales y líderes comunitarios del sector ur- bano y rural.
l Orientar la formulación del Plan de Atención Inte- gral y su implementación, así como las estrategias de implementación de los convenios de Atención Integral establecidos por el Ministerio, atendiendo a la Política Educativa Nacional y a las políticas pú- blicas nacionales y departamentales.
l Generar lineamientos para la articulación de las ofertas existentes en el municipio, en el marco de la política educativa de Primera Infancia.
l Gestionar y coordinar recursos locales para la im- plementación de diversas estrategias de Atención Integral.
Prestadores del servicio para la Atención Integral a la Primera Infancia
Serán prestadores del servicio aquellos que queden habilitados en el Banco de Oferentes, según los requerimien- tos establecidos en la Invitación Pública que se encuentre vi- gente.
Los prestadores del servicio interesados en atender po- blación indígena, deberán contar previamente con acta de concertación con las autoridades indígenas representativas de las respectivas comunidades.
Estos deben:
l Proporcionar la Atención Integral (cuidado, nutrición y educación inicial) a la totalidad de los niños y niñas beneficiarios de las Modalidades de los Entornos Fami- liar, Comunitario e Institucional.
l Cumplir con los requisitos especificados por la entidad contratante para la suscripción de los contratos y obli- gaciones definidas por las partes en los respectivos contratos.
l Participar en las reuniones convocadas por el MEN a nivel nacional, regional y municipal, según el caso.
l Recibir la asistencia técnica del ICBF Regional y Zonal y de las Secretarías de Educación Departamental y Mu- nicipal -SED-SEM-, según el caso, y acatar las reco- mendaciones y sugerencias para el mejoramiento de la calidad en la Atención Integral de las Modalidades.
l Gestionar junto con ICBF Regional y Zonal y SED-SEM, la atención según competencias y responsabilidades de los diferentes sectores, para garantizar el cumplimiento de los derechos de los niños y las niñas.
l Cumplir con los lineamientos técnicos del MEN y el ICBF para la Atención Integral de los niños y niñas que asisten a las Modalidades.
l Involucrar a los padres de familia, o responsables del cuidado y atención del niño, en actividades pe- dagógicas que permitan participar y ser protagonis- tas del desarrollo de sus niños y niñas.
Esquema operativo del Programa
El esquema operativo permite organizar las acciones y estrategias que deben ponerse en marcha para darle conti- nuidad, coherencia, sistematicidad e integralidad, al proceso en la prestación del servicio de Atención Integral en los en- tornos Familiar, Comunitario e Institucional.
El esquema operativo se compone de tres fases, que en conjunto constituyen la ruta operativa que debe recorrerse para desarrollar cada una de las Modalidades de Atención Integral a la Primera Infancia:
Fase I: Preparación para la prestación del servicio
Conformación y organización del equipo
Parte de la búsqueda y contratación de los coordina- dores pedagógicos y los docentes, de acuerdo a los perfiles profesionales establecidos por el MEN y el ICBF y las orienta- ciones brindadas en la descripción de cada Modalidad que incluye, además, el personal de apoyo requerido para el co- rrecto desarrollo del programa. Es importante integrar el equipo con personas idóneas tanto en el ámbito profesio- nal como personal, que tengan una relación respetuosa y afectuosa con los niños y niñas, que desempeñen adecua- damente su papel como agente educativo. Se les debe aclarar en qué consiste el Programa, cuáles son sus objeti- vos, en qué consiste la Modalidad de Atención Integral de la que forman parte.
Acercamiento a instituciones de la zona
Iniciar la articulación inte- rinstitucional e intersectorial con las entidades públicas en el nivel municipal o departamental (Se- cretarías de Educación, de Salud, de Cultura y de Desarrollo So- cial) para avanzar en la garantía del cumplimiento de los dere- chos de los niños y niñas. Este acercamiento debe fortalecer alianzas y acuerdos con la socie- dad, las familias y las diferentes instituciones públicas y priva- das relacionadas con el desa-
rrollo de la Política Pública de Primera Infancia. Así mismo, se debe iniciar el proceso de identificación de los niños y niñas que serán atendidos por el programa.
Consecución y adecuación del espacio
Establecer el espacio donde se prestará el servicio en cualquiera de las tres Modalidades de Atención Integral, con el apoyo de las instituciones locales y con el visto bueno de la Secretaría de Educación y la Dirección Regional del ICBF, de acuerdo a los requerimientos técnicos establecidos por el MEN y el ICBF y las orientaciones brindadas en la descrip- ción de cada Modalidad.
Dotación de material educativo y de apoyo
Definir y adquirir el material que requieran los docen- tes para realizar los encuentros educativos teniendo en cuen- ta las características de los niños y niñas, la Modalidad de Atención Integral y la producción local de material educati- vo. Se debe supervisar la disponibilidad del material y levan- tar actas de inventario según las orientaciones dadas por el Comité Técnico Nacional -CT-.
NOTA: En todos los casos la prestación del servicio de Atención Integral para niños y niñas menores de 5 años deberá desarrollarse en una infraestructura independiente, con la dotación de recursos educativos y de cuidado adecuados, y con el talento humano idóneo, que garanticen un servicio en el marco de un Plan de Atención Integral diferente del servicio educativo escolarizado.
Fase II: Proceso metodológico para el desarrollo de la Modalidad
Caracterización
Es un proceso que implica la observación, el diálogo de saberes, la reflexión sistemática y la evaluación formativa, para describir los ambientes de aprendizaje, las prácticas pe- dagógicas y las características de los participantes en el Pro- grama de Atención Integral a la Primera Infancia, facilitando así la identificación de acciones, requerimientos, oportuni- dades y posibilidades para potenciar el desarrollo integral de los niños y niñas.
Planeación para la prestación del servicio
A partir de los resultados de la caracterización, el pres- tador del servicio realizará la planeación, que le permitirá definir las estrategias y acciones para desarrollar los compo- nentes del Plan de Atención Integral que tendrá como marco pedagógico el desarrollo de competencias para la Primera Infancia. La elaboración del PAI debe responder al principio
de flexibilidad, de tal manera que permita y facilite revisio- nes y ajustes permanentes de acuerdo con los avances y cam- bios que tenga el proceso de los niños y las niñas. Contará con la asistencia técnica del Centro Zonal del ICBF, la Secre- taría de Educación respectiva, y seguirá los acuerdos de las Mesas Municipales de Primera Infancia definidos por los Consejos de Política Social -CPS- .
Implementación de acciones para la Atención Integral
Corresponde al prestador del servicio el proceso de ejecución de las acciones, el PAI y el acompañamiento me- diante diferentes estrategias que posibiliten el logro de los objetivos propuestos en relación con la Atención Integral a los niños y niñas, en las Modalidades de Entorno Familiar, Comunitario e Institucional.
Fase III: Evaluación de resultados
La evaluación de resultados contempla procesos de descripción, análisis e interpretación de la información obte- nida en el proceso de implementación y desarrollo de la Atención Integral a la Primera Infancia, en la Modalidad, atendiendo a criterios de cobertura, calidad y eficiencia.
Modalidades de Atención Integral
Las siguientes son las diferentes Modalidades median- te las cuales se les brinda Atención Integral a los niños y las niñas menores de 5 años, prioritariamente aquellos que se encuentren en los niveles I y II del SISBEN o en condición de desplazamiento. Por tratarse de un tema que requiere mayor
precisión, se desarrollará ampliamente en los siguientes ca- pítulos.
Modalidad de Entorno Familiar
Esta Modalidad presta Atención Integral en cuidado, nutrición y educación inicial a niños y niñas menores de 5 años, ubicados en zonas rurales dispersas o urbano margi- nales que por dificultades geográficas o de otro tipo no acceden a ninguna Modalidad de Atención Integral, fortale- ciendo la labor educativa en el hogar.
Modalidad de Entorno Comunitario
Esta Modalidad brinda Atención Integral a los niños y niñas menores de 5 años atendidos actualmente por los Ho- gares Comunitarios de Bienestar del ICBF, complementando los servicios de cuidado y nutrición con un componente educativo.
Modalidad de Entorno Institucional
Esta Modalidad va dirigida a niños y niñas menores de 5 años ubicados en zonas urbanas, que no acceden a ningún servicio de Atención Integral por falta de oferta. En esta se ofrecerán los componentes de cuidado, nutrición y educa- ción inicial durante 5 días de la semana, en jornadas de 8 ho- ras diarias.
Plan de Atención Integral
Permite estructurar los objetivos, las acciones y las es- trategias que va a desarrollar el prestador del servicio con su equipo de trabajo y con los Centros Zonales del ICBF y las Secretarías de Educación Municipal o Departamental según
el caso. Indica la ruta que se va a seguir, en tal sentido debe contar con la participación activa de los niños, las niñas y sus familias y los agentes educativos comunitarios. El PAI impli- ca la organización sistemática del proceso de Atención Inte- gral a la Primera Infancia. Debe existir coordinación con Red JUNTOS, la Mesa Municipal de Primera Infancia o los comi- tés que operen para la primera infancia en el marco del Con- sejo de Política Social.
Acciones básicas para la prestación del servicio Por Atención Integral se entiende el conjunto de accio- nes coordinadas con el fin de satisfacer, tanto las necesi- dades esenciales para preservar la vida, como aquellas rela- cionadas con el desarrollo y aprendizaje humano, acorde a sus características, necesidades e intereses1.
El Plan de Atención Integral requiere la organización sistemática del proceso de atención a los niños, las niñas y sus familias (la comunidad y las instituciones), éste define los objetivos y las acciones que se van a desarrollar a partir de la caracterización de cada uno de ellos. El PAI señala la ruta de trabajo a seguir y, en tal sentido, debe ser elaborado con la participación de las familias y los docentes; debe responder al contexto y ser flexible, de manera que permita revisiones y ajustes, de acuerdo con los avances y cambios que se den durante el proceso.
El PAI reconoce la importancia de los primeros años de vida para el adecuado desarrollo humano, y como factor de progreso de los pueblos y en este sentido debe:
1 Peralta, M.Victoria. y Fujimoto, E.Gaby. La atención integral de la primera infancia en América Latina: Ejes centrales y los desafíos para el Siglo XXI. Santiago de Chile.
1998. OEA. En:www.oei.es/inicial/articulos/atencion_ primera_infancia.pdf
l Promocionar la nutrición, la salud y los ambientes sa- nos desde la gestación hasta los 5 años, entre las fami- lias, la comunidad y los centros infantiles; así como, la prevención y atención a la enfermedad y el impulso de prácticas de vida saludable y condiciones de sanea- miento básico ambiental.
l Fomentar prácticas socioculturales y educativas que potencien el desarrollo integral de los niños y niñas menores de 5 años.
l Velar por la restitución de los derechos vulnerados a los niños y las niñas, por parte de los organismos res- ponsables.
l Orientar la participación de niños y niñas menores de 5 años en la toma de decisiones que afectan sus vidas en los espacios de desarrollo familiar, social e institu- cional.
l Impulsar la creación de canales de participación ciu- dadana para la formulación, ejecución y evaluación de políticas locales de Primera Infancia.
l Garantizar el derecho a la identidad de todos los niños y las niñas, desde los primeros días de su nacimiento, realizando las gestiones necesarias. Este derecho es la base para que sea posible acceder a todos los demás.
A continuación se presentan las condiciones y accio- nes básicas que el prestador del servicio debe adelantar en la Atención Integral a la Primera Infancia, las cuales serán eva- luadas constantemente.
Condiciones del proceso de Atención Integral a la Primera Infancia (Cuidado, nutrición y educación inicial)
Plan de Atención Integral Requisitos básicos:
Documento del PAI donde se definen las acciones necesarias para desarrollar los componentes de la Atención Integral de acuerdo a las categorías de Protección, Vida y Supervivencia, Desarrollo y Educación Inicial y Participación.
Categoría 1. Protección
Es el derecho que tienen los niños y las niñas a disfrutar de una vida plena en condiciones que aseguren el respeto de su dignidad y el derecho a ser cuidados y protegidos frente a conductas que atenten contra su desarrollo integral como seres humanos.
Subcategoría: Reconocimiento al niño o a la niña Variable Requisitos básicos
• Nombre • Registro Civil de los niños y las niñas atendidos. En los casos que no se tenga, promover acciones para su consecución.
• Edad • Niños y niñas menores de 5 años al momento de la inscripción.
Subcategoría: Buen trato
Variable Requisitos básicos
• Trato adulto - niños y niñas
• Trato entre pares
• Desarrollar acciones que favorezcan la convivencia pacífica y promuevan el buen trato entre adultos y niños y niñas.
• Desarrollar acciones que favorezcan la convivencia y promuevan el buen trato entre pares.
• Desarrollar acciones que promuevan entre los niños y niñas el auto cuidado y el cuidado mutuo.
Categoría 2. Vida y Supervivencia
Es el derecho a la vida, que se entiende como el bienestar físico, psíquico y social, como ejercicio pleno del proceso vital en armonía consigo mismo, con los demás y con el mundo.
Subcategoría: Salud
Variable Requisitos básicos
• Seguridad social
• Carné o certificado de afiliación a EPS o ARS vigente de los niños y las niñas atendidos; o en su defecto promover acciones para conseguirlos.
• Para población desplazada, los niños y niñas deben estar registrados en el Sistema de Información sobre Población Desplazada -SIPOD-.
NOTA:Toda persona que haya sido desplazada debe presentar declaración de los hechos de desplazamiento ante las oficinas del Ministerio Público, estos son: Defensoría del Pueblo, Procuraduría General de la Nación, y Personerías, de acuerdo con el Art. 8 del Decreto 2569 de 2000, debe presentarse dentro del año siguiente a la ocurrencia de los hechos que dieron lugar al desplazamiento.
• Crecimiento y desarrollo
• Niños y niñas con inscripción y asistiendo al Programa de Crecimiento y Desarrollo o en su defecto promoción de acciones para la vinculación a estos programas.
• Promoción de la salud y prevención de la enfermedad
• Niños y niñas con esquema de vacunación completo o en su defecto promoción de acciones para el cumplimiento del mismo.
• Valoración y seguimiento de agudeza visual y auditiva.
• Valoración y seguimiento odontológico.
• Directorios locales, rutas y protocolos sobre remisión para la Atención Integral de las Enfermedades Prevalentes de la Infancia -AIEPI-, brotes y otros eventos individuales.
• Acciones de Atención Integral de Enfermedades Prevalentes de la Infancia -AIEPI- comunitario.
• Directorios locales y rutas para la remisión en atención para maltrato, abuso sexual, explotación y otras formas de vulneración de derechos.
Subcategoría: Seguridad alimentaria Variable Requisitos básicos
• Lactancia
materna • Promoción de la lactancia materna.
• Nutrición
• Según el requerimiento de cada Modalidad de Atención Integral.
• Minutas acordes con la edad de los niños y niñas, según los lineamientos técnicos del ICBF.
• Vigilar los niveles de nutrición, es decir, que el adulto reconozca si hay signos de malnutrición.
• Valorar la nutrición a través del registro y control de peso y talla según periodicidad establecida en lineamiento ICBF para Hogares Comunitarios de Bienestar -HCB-.
• Conocer las rutas y protocolos de remisión para la atención ante malnutrición.
• Promover hábitos nutricionales saludables en el ámbito institucional y familiar.
Subcategoría: Seguridad
Variable Requisitos básicos
• Prevención riesgos del entorno
• Identificar riesgos de la infraestructura utilizada, según requisitos de cada Modalidad.
• Identificar riesgos del entorno.
• Realizar la señalización de seguridad, de conformidad con lo establecido en las normas NTC 1461, 1700, 2885.
• Acciones para prevenir accidentes.
• Directorios locales, rutas y protocolo de remisión para atención de accidentes y desastres.
Categoría 3. Desarrollo y Educación Inicial
La educación para la Primera Infancia es un proceso continuo y permanente de
interacciones y relaciones sociales de calidad, oportunas y pertinentes que posibilitan a los niños y a las niñas potenciar sus capacidades y adquirir competencias para la vida en función de un desarrollo pleno que propicie su constitución como sujetos.
Subcategoría: Procesos educativos y pedagógicos con niños y niñas Variable Requisitos básicos
• Propuesta pedagógica de educación inicial
• Fundamentos y principios pedagógicos.
• Marco conceptual de competencias para la Primera Infancia, dado por el MEN desde los lineamientos de Política Educativa para Primera Infancia.
• Competencias y orientaciones educativas para la Primera Infancia.
• Prácticas comunitarias, culturales y recreativas
• Acciones que promuevan la participación comunitaria en proyectos culturales, artísticos y recreativos locales.
Subcategoría: Procesos pedagógicos de formación con los agentes educativos Variable Requisitos básicos
• Formación permanente
• Existencia de un plan de formación permanente que promueva la Atención Integral de los niños y las niñas en la Primera Infancia, según requerimientos y especificaciones establecidos por el MEN y el ICBF para tal fin.
• Proceso pedagógico de formación para la familia y la comunidad
• Formación permanente para potenciar el rol educativo de los padres.
• Acciones de formación para padres y cuidadores que apoye el proceso de Atención Integral para la Educación Inicial.
Categoría 4. Participación
Es el reconocimiento que se hace a niños y niñas como protagonistas de su propia vida y de la sociedad creando condiciones y medios para fortalecer una cultura democrática y de ejercicio de sus derechos.
Subcategoría: Participación en el desarrollo de la Modalidad Requisitos básicos
• Acciones para hacer partícipe al niño o niña y a su familia de las decisiones que le competen y afectan.
Subcategoría: Participación en los espacios sociales y culturales Requisitos básicos
• Promover la participación de niños y niñas en actividades y escenarios culturales y sociales.
2. Gestión Institucional
Categoría:
Movilización de la familia, la sociedad y el Estado para garantizar los derechos de los niños y las niñas, fortaleciendo alianzas y acuerdos.
Subcategoría: Gestión interna interinstitucional e intersectorial Variable Requisitos básicos
• Relación con entidades públicas en el nivel municipal o
departamental
• Plan de trabajo coordinado entre Secretarías de Educación y Salud con Centros Zonales del ICBF.
• Articulación educativa
• Articulación de la Modalidad de Atención con una institución educativa para garantizar la continuidad de los niños y las niñas en el sistema educativo.
Subcategoría: Gestión externa interinstitucional e intersectorial Variable Requisitos básicos
• Movilización social
• Articulación y participación de docentes, niños y niñas, padres de familia en escenarios locales con otros actores partícipes de la Política Pública de Primera Infancia y de la Atención Integral a la Primera Infancia.
Notas
Notas
Notas
Notas
Notas
III. Modalidad de Entorno Familiar
Antecedentes
La niñez y la familia en nuestro país han sido objeto de atención y educación, por medio de diferentes programas gubernamentales y no gubernamentales. Estos constituyen el marco de referencia al momento de estructurar una Modali- dad de Atención Integral que involucre a la familia, como agente educativo fundamental, en la Educación Inicial de los niños y las niñas. Entre los más significativos merecen ser mencionados:
El Programa “Familia, mujer e infancia” -FAMI-1 El Programa Hogares FAMI se inspira en el Programa de Hogares Comunitarios para integrar la acción conjunta del Estado, la comunidad y la familia en promover el desa- rrollo integral y una mejor calidad de vida de la niñez, la mu- jer gestante, el lactante, la familia y la comunidad. Sus acciones preventivas buscan mejorar las condiciones de sa- lud, nutrición, socialización y afecto. La población objetivo del Programa FAMI son los niños y las niñas hasta los 2 años, madres gestantes y lactantes, de las zonas urbanas y rurales
1 Instituto Colombiano de Bienestar Familiar - ICBF. División técnica. Programa
“Familia, mujer e infancia”. Cartilla educativa. Bogotá, 1999.