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Guía ilustrada de la flora leñosa de los bosques estacionalmente secos de Jaén, Perú

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GUIA ilustrada de

la FLORA LEÑOSA

de los bosques

estacionalmente

secos de JAÉN, Perú

J. L. Marcelo-Peña R. T. Pennington C. Reynel P. Zevallos

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© Autores

J. L. Marcelo-Peña, Jefe de Prácticas, Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima, Perú

R. T. Pennington, Head, Tropical Diversity Section, Royal Botanic Garden Edinburgh, Scotland C. Reynel, Profesor Principal, Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima, Perú

P. Zevallos, Profesor Principal, Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima, Perú

Editor: J. L. Marcelo-Peña

Dirección postal: Av. La Universidad s/n, La Molina, Apartado 459, Lima 12, Perú Teléfono: (51-1) 614 7800, Anexo 244, 233, e-mail: [email protected] Primera Edición Agosto 2010

Tiraje: 500 ejemplares

Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú N° 2010-09045 ISBN: 978-612-00-0315-2

Diseño y diagramación: Carlos Cuadros

Fotos: J. L. Marcelo-Peña; R. T Pennington, C. Huges

Publicación Financiada por la Beca Royal Botanic Garden Edinburgh Membership Programme

Impresión: Tarea Asociación Gráfica Educativa

J. L. Marcelo-Peña, R. T. Pennington, C. Reynel & P. Zevallos. 2010. Guía ilustrada de la flora leñosa de los bosques estacionalmente secos de Jaén, Perú. Universidad Nacional Agraria La Molina / Royal Botanic Garden Edinburgh. Lima. 288 pp

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CONTENIDO

Presentación ... Agradecimientos ... Introducción ... Caracterización del área de estudio ... Localización ... Clima y zonas de vida ... Hidrografía ... Origen y evolución de los BTES del Perú ... Relaciones biogeográficas de los BTES peruanos ... Flora y vegetación de los BTES de Jaén ... Riqueza florística ... Endemismos ... Importancia florística de los BTES de Jaén ... Acción antrópica ... Como usar la guía ... Nombres científicos, familia botánica y nombres

comunes de las especies ... Partes del árbol ... Claves de identificación ... Clave 1. Cactaceae ... Clave 2. Hojas lobuladas, trifoliadas, pinnadas o

Bipinnadas (Leguminosae) ... Clave de las subfamilias ... Clave de la subfamilia Caesalpinioideae ... Clave de la subfamilia Mimosoideae ... Clave de la subfamilia Papilionoideae ... Clave 3. Hojas palmaticompuestas o pinnadas, sin glándulas en el raquis ... Clave 4. Hojas simples alternas, esparcidas ... Clave 5. Hojas simples, opuestas ...

9 11 13 15 15 15 15 17 18 19 20 20 24 24 28 28 29 41 41 43 43 43 44 46 47 48

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Descripción de las especies ... Familia Apocynaceae ... Familia Asteraceae ... Familia Bignoniaceae ... Familia Boraginaceae ... Familia Cactaceae ... Familia Cannabaceae ... Familia Capparaceae ... Familia Celastraceae ... Familia Clusiaceae ... Familia Convolvulaceae ... Familia Euphorbiaceae ... Familia Krameriaceae ... Familia Leguminosae - Caesalpinioideae ... Familia Leguminosae - Mimosoideae ... Familia Leguminosae - Papilionoideae ... Familia Malpighiaceae ... Familia Malvaceae ... Familia Moraceae ... Familia Muntingiaceae ... Familia Nyctaginaceae ... Familia Opiliaceae ... Familia Phytolaccaceae ... Familia Polygonaceae ... Familia Rutaceae ... Familia Sapindaceae ... Familia Sapotaceae ... Familia Solanaceae ... Familia Theophrastaceae ... Familia Verbenaceae ... Fotografías de las especies ... Glosario ... Literatura consultada ... Índice de nombres científicos ... Índice de nombres comunes ... Anexo 1: Listado de la flora leñosa de los bosques

57 59 61 63 66 72 86 88 92 93 94 96 106 107 115 131 137 139 149 150 151 154 155 156 158 161 162 163 165 166 167 257 265 271 276

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PRESENTACIÓN

Es un placer brindar unas palabras de introducción para esta publicación, extremadamente importante y necesitada. El contenido de este libro no podría ser más relevante, incluso al ser visto en la perspectiva de la biodiversidad global de nuestro planeta, ya que los Bosques Tropicales Estacionalmente Secos (BTES) son los más amenazados considerando cualquier otro tipo de bosque tropical. Sólo nos resta menos de un 5% de bosque seco original en la mayor parte de las áreas de Latinoamérica. La pérdida de BTES es aún más alarmante que la destrucción del bosque lluvioso Amazónico, el cual, en contraste, se encuentra intacto en un 70% de su extensión.

El propósito de este libro es contribuir a la comprensión de la biodiversidad de plantas y su conservación en el valle de Marañón en el Perú, uno de los bosques secos más ricos en especies del Nuevo Mundo. El 40% de las especies de plantas de este bosque son únicas (endémicas), es decir, no crecen en ningún otro lugar del planeta. Este nivel de endemismo excede incluso aquel tan famoso y célebre de las Islas Galápagos.

Las especies de los bosques secos son un recurso vital para el futuro, ya que muchas regiones en el trópico están volviéndose más secas, y los bosques secos han sufrido fuertemente del impacto de las actividades humanas en todo el mundo.

Esto es lamentable, ya que así como el libro lo indica, muchas de las especies mencionadas presentan un alto potencial para reforestación en zonas áridas, y como estabilizadoras de suelos. La vida del ser humano depende de los servicios que el ecosistema brinda –como la captura de carbono y la protección de suelos y cuencas- y éstos surgen de la presencia de los bosques naturales existentes.

El conocimiento proporcionado a través de este libro es un primer paso, esencial para la comprensión de los beneficios de estos bosques y las especies que lo conforman, y para el desarrollo de capacidades de afianzar su uso sostenible. Este conocimiento sólo se puede construir a través

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del trabajo meticuloso y conocimiento especializado de los taxónomos. Alrededor del mundo estamos presenciando una crisis de biodiversidad, con una extinción de especies de 100 a 1000 veces más rápida que la que ocurriría de modo natural. Esta crisis solo se puede abordar a través del conocimiento científico que proporcione los fundamentos para la conservación y uso efectivo de los recursos vegetales. Internacionalmente, se reconoce que existe una escasez profunda de habilidades taxonómicas y una limitada disponibilidad de colecciones en herbarios, bibliotecas y otros recursos que son necesarios para el conocimiento de la biodiversidad vegetal.

Los autores deben ser felicitados por esta publicación, que plasma este tercer libro resultado de una década de colaboración entre la Universidad Nacional Agraria, La Molina (Lima) y el Royal Botanic Garden Edinburgh. Esta colaboración se ha llevado a cabo a través de una serie de proyectos de investigación de la flora leñosa del Perú, con el particular apoyo de Iniciativa Darwin - UK. Carlos Reynel y R.T. Pennington han proporcionado un liderazgo destacado de estos proyectos en el Perú. Además, hay que reconocer al principal autor, José Luis Marcelo, por su meticuloso trabajo de compilación de esta guía a través de varios años. Habiendo crecido en Jaén él es un apasionado de la botánica y la conservación de su bosque nativo.

Espero que ésta publicación y la información vital que proporciona sirvan para revertir el destino de los bosques secos estacionales del Perú, de manera que generaciones futuras puedan continuar beneficiándose de su existencia.

Professor Stephen Blackmore FRSE Regius Keeper Royal Botanic Garden Edinburgh

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El primer autor agradece a los Jefes del Departamento de Manejo Forestal (Víctor Barrena y Pedro Vásquez) a los Decanos (Enrique Gonzales y Milo Bozovich) de la Facultad de Ciencias Forestales que accedieron y facilitaron los viajes a la zona de estudio hasta la conclusión de este trabajo.

A los botánicos que colaboraron en la determinación o la confirmación de los especímenes recolectados, C. Hughes (Leguminosae), P. Berry (Euphorbiaceae), R. Riina (Euphorbiaceae), C. Ostolaza (Cactaceae), y T. D. Pennington (Sapotaceae), F. Alonso (Pseudobombax).

A C. Hughes, T. Särkinen, D. Elera, J. Rivera y W. A. García que proporcionaron algunas fotografías que incluimos para enriquecer la guía. A J. Saito, por facilitarnos el mapa de ubicación.

A la beca Royal Botanic Garden Edinburgh Membership Programme para la publicación de esta guía ilustrada.

Debemos de agradecer a las personas que contribuyeron de diferentes formas en el desarrollo del presente trabajo, a A. Daza, D. Elera, J. Millán, V. Marcelo, R. Gutiérrez, J. Rivera, F. Arroyo, L. Troyes, Y. Rimarachín, J. Gonzales, J. Nieto, D. Olivera y T. Särkinen.

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INTRODUCCIÓN

En este trabajo se adopta la definición amplia de Bosques Tropicales Estacionalmente Secos (BTES), propuesta por Pennington et al. (2000). Los BTES son ecosistemas dominados por árboles, siendo la vegetación mayoritariamente caducifolia durante la estación seca; consecuentemente, los procesos ecológicos son moderadamente estacionales y la productividad primaria neta es menor que los bosques húmedos, por presentarse sólo en la temporada de lluvias. Estos bosques son además de menor estatura y área basal que los bosques tropicales húmedos; se presentan en suelos relativamente fértiles, donde la precipitación es menor de 1600 mm/año y donde hay una estación seca fuertemente definida con al menos 5-6 meses del año recibiendo menos de 100 mm (Gentry 1995).

Estudios recientes en los BTES del valle del río Marañón, los evidencian como los bosques con valores más altos en endemismos, en contraste con los BTES de regiones vecinas. Los BTES del distrito de Jaén, parte de los BTES del Marañón, son especialmente interesantes por su diversidad y su accesibilidad.

En los últimos años, con el crecimiento de la población humana, se ha incrementado la demanda de terrenos para la agricultura, la ganadería y otras actividades antrópicas, y esa expansión se han convertido en una amenaza latente de destrucción del BTES. Sin embargo, el conocimiento de la ecología y el manejo de estos ecosistemas es aún incipiente. El manejo racional y la conservación de los recursos naturales de estos bosques requieren información básica, ecológica y taxonómica, que pueda facilitar un uso apropiado y sostenible, para beneficio de las poblaciones establecidas en estas áreas.

Las floras y guías para la identificación de plantas son herramientas muy útiles que facilitan el desarrollo de trabajos aplicados subsecuentes, tales como estudios sobre la propagación, biogeografía, filogenia, y otros (Funk 1993). Asimismo, el conocimiento de las plantas de una región abre las puertas para el desarrollo de iniciativas con fines ecoturísticos, recreativos, académicos, de uso sostenible y de conservación.

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En ese contexto, nuestra preocupación ha sido elaborar una guía ilustrada de las plantas leñosas de los BTES de Jaén, para facilitar a los forestales, botánicos, agrónomos, ambientales o profesionales de ciencias afines, continuar estudios sobre aspectos básicos y aplicados que serán la base para la conservación de este ecosistema.

Aunque diversos profesionales podrán sacar provecho de la guía, también se busca llamar la atención de profesores y estudiantes de colegios locales. Igualmente, a los turistas que visitan los BTES del norte del Perú, y que tienen interés en conocer la flora leñosa durante sus visitas. Cuando el público empiece a nombrar y conocer estas plantas, las comenzará a apreciar y a valorar en su real dimensión.

El presente documento describe e ilustra con fotografías 105 especies de 27 familias de plantas leñosas del ámbito. La descripción de las especies incluye características dendrológicas y botánicas. Se describen también los usos locales, complementados por información disponible en otras fuentes sobre formas de utilización en otros lugares. Se indica la distribución natural de las especies. Para las especies endémicas del valle del Marañón, se hace referencia a su estado de conservación, empleando las categorías IUCN de manera preliminar, considerando solamente el área de estudio, sin incluir el escenario de distribución en todo el Perú. Se ha incluido una breve descripción de la ecología y la fenología de las especies, y finalmente se citan los especímenes revisados en Herbarios (MOL y USM), los cuales han servido de base para las descripciones. En el acápite preliminar COMO USAR LA GUÍA, se muestran detalles como la terminología empleada para la descripción de la morfología de los árboles y sus diferentes partes, un glosario de términos y las claves de identificación de las especies.

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CARACTERIZACIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

Localización

La provincia de Jaén, que es una de las 13 provincias que conforman el departamento de Cajamarca, se encuentra ubicada al norte de éste, y posee una superficie de 5 232 km2. Por el norte limita con la provincia de

San Ignacio, al sur con la provincia de Cutervo, al oeste con la provincia de Huancabamba (Piura) y por el este con las provincias de Bagua y Utcubamba (Amazonas). La provincia de Jaén está conformada por doce distritos. Su capital, la ciudad de Jaén, se encuentra a 295 km de la ciudad de Chiclayo y a 1060 km de la ciudad de Lima, entre las coordenadas 05° 42’ de latitud Sur y 78° 48’ de longitud oeste. Posee una superficie de 537.25 km2, y representa el 10.27% de la superficie de la provincia. La

zona de estudio se encuentra ubicada entre los 5° 38' y 5° 48' de latitud sur y los 78° 41' y 78° 48' de longitud oeste, en altitudes que oscilan entre los 615 y 1080 m.

Jaén alberga una población de 179,699 habitantes (INEI 2005) y una densidad demográfica de 35.66 hab/km2.

Clima y zonas de vida

El clima es seco con una temperatura media anual que oscila entre 24 a 26 °C, con máximas que alcanzan los 30 °C y mínimas que están alrededor de 20 a 21 °C. La temperatura promedio se mantiene a lo largo del año. La precipitación promedio anual varía desde 350 mm hasta 1000 mm, y se presenta un período seco, de menor precipitación, entre los meses de mayo a octubre, y de mayor precipitación entre octubre y abril. La zona de estudio se encuentra dentro de la zona de vida bosque muy seco Tropical (bms-T) y monte espinoso Tropical (mte-T).

Hidrografía

La zona de estudio ocupa el ámbito de la cuenca Amojú, que se encuentra disectada por el cauce del río del mismo nombre, fuente primaria proveedora de agua para riego y para satisfacer las necesidades de las poblaciones asentadas en el valle de Jaén. El recorrido de las aguas del río Amojú es de norte a sur, y aguas abajo ellas confluyen en la margen izquierda del río Marañón, que es su colector principal.

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Fig

u

ra

1.

Mapa de ubicación de las zonas donde se r

ealiz ar on los muestr eos par a la r ealiz ación de esta g u ía . Río Chinchipe Río Utcubamba Río Marañón Bagua Bellavista Fila Alta Morro Solar Jaen Cumba Río Marañón Pucará Río Chamaya Río Chamaya

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ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LOS BTES DEL PERÚ

Linares-Palomino et al. (2003) sugieren que los eventos asociados al levantamiento de los Andes y los cambios climáticos ocurridos en el cuaternario, son los factores determinantes de las afinidades florísticas de los BTES de Perú, Bolivia y Argentina. Factores orográficos podrían haber causado el aislamiento entre los BTES de los valles interandinos del sur del Perú, y aquellos localizados en regiones más sureñas, especialmente en el Ande boliviano. En momentos geológicamente tan recientes como hace 10 millones de años atrás, la elevación del altiplano boliviano fue sólo la mitad de su presente altitud de 4000 m (Gregory-Wodzicki, 2000), lo cual nos hace pensar que algunos organismos podrían haber traspuesto dos y posiblemente tres de las cordilleras (oriental y central y la occidental), para diseminarse desde el norte del Perú hacia Bolivia. La posterior elevación de los altos picos de los Andes habría jugado un rol definitorio al aislar gradualmente estas diferentes áreas de BTES a lo largo de los últimos 10 millones de años.

Varios autores han propuesto una relación dinámica entre los bosques húmedos y las formaciones secas, sabanas y BTES en la región neotropical, durante los ciclos glaciales e interglaciares del cuaternario (e.g. Ha er, 1982; Prado & Gibbs, 1993). Así, los bosques húmedos habrían expandido sus rangos intergeográficos durante los ciclos interglaciares, tales como el que vivimos hoy en día, en que el clima más cálido y más húmedo es predominantee. Como consecuencia, las formaciones de vegetación seca, alguna vez más amplias en distribución, habrían retrocedido a áreas de baja precipitación, configurando refugios en BTES y sabanas. Durante los máximos glaciares, la evidencia sugiere que el clima era más seco y alrededor de 2 a 8 °C más frío (Burnham & Graham, 1999), y que el nivel del mar era 100-200 m más bajo (Gregory-Wodzicki, 2000). Estas condiciones habrían constituido los factores más importantes en promover la retracción de los bosques húmedos hacia refugios, y la expansión de formaciones de vegetación seca en toda la región. Este modelo de cambios en la vegetación durante el pleistoceno, define los factores recientes que han conducido al aislamiento entre los bosques secos de la costa del pacífico, los del Ande en Ecuador-Perú, y aquellos en Colombia-Venezuela. Gentry (1982) postuló que la región súper-húmeda del Chocó, en el noroeste de Colombia, podría haber mantenido siempre

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separadas estas áreas. El Chocó hoy en día tiene un altísimo récord de precipitación, de alrededor de 11.6 m/año, y durante los máximos glaciales podría haber conformado una barrera de humedad frente a la expansión de formaciones de vegetación seca del pacífico Suramericano y el Caribe Colombiano y Venezolano.

RELACIONES BIOGEOGRÁFICAS DE LOS BTES PERUANOS Los BTES del sur oeste del Ecuador y el noroeste del Perú han sido identificados como áreas fitogeográficamente distintas. También se ha sugerido que estos bosques de la costa tienen afinidades florísticas con la vegetación xérica de las islas Galápagos (Weberbauer, 1945, Stevenson 1945). En contraste, los bosques secos interandinos no muestran afinidades claras con áreas de vegetación similar fuera del Perú. Algunos datos apuntan a una relación débil con los bosques secos bolivianos, aunque esto es muy difícil de discutir debido a la escasa información de los valles interandinos entre ambos países (Linares-Palomino et al. 2003). Aún así, algunos autores han sugerido relaciones cercanas entre las floras de los bosques secos interandinos de ambos países (por ejemplo, Weberbauer, 1945).

Linares-Palomino et al. (2003), usando una base de datos del Ecuador (161 especies en 27 sitios), Colombia-Venezuela (214 especies en 27 sitios) y Bolivia (133 especies de 10 sitios), más 44 sitios peruanos, hallaron que de 154 especies leñosas del Perú, 50 se comparten con el vecino Ecuador (BTES de Azuay, EL Oro, Guayas, Loja y Manabí). Solo 29 especies se comparten con los BTES de Colombia y Venezuela, y 22 especies con los Bolivia. Como era de esperar, muchas de las especies compartidas son elementos neotropicales de amplia distribución como: (i) Capparis flexuosa (Capparaceae), que se distribuye ampliamente desde el sur este de EEUU, oeste de México, a través de Mesoamérica y el Caribe hacia las costas de Colombia y Venezuela, continuando por Ecuador Perú, el sur de Brasil, Bolivia y Argentina (Iltis & Ruíz-Zapata,1998); (ii) Acacia macracantha (Leguminosae), presente desde los subtrópicos y trópicos, del norte y centro América en las islas del Caribe, a través del norte y del oeste de Sudamérica desde Guyana de Venezuela hasta Perú y Chile (Ebinger et al., 2000); (iii) Geoffroea spinosa (Leguminosae), ocurriendo en cinco áreas

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disyuntas de BTES, el noreste del Brasil, noreste de Argentina, Paraguay, Bolivia, Ecuador y el Norte del Perú, Galapagos y Colombia,Venezuela y las Antillas (Ireland & Pennington 1999); (iv) Pisonia aculeata (Nyctaginaceae) encontrada desde Florida en Texas en los EEUU, a través de los trópicos en nuevo mundo y considerado introducido en África, Asia y Filipinas (Steyermark & Aymard, 2003); y (v) Sapindus saponaria (Sapindaceae) con amplia distribución a través de centro América y sud América (Cordero & Boshier, 2003).

FLORA Y VEGETACIÓN DE LOS BTES DE JAÉN

En el ámbito existen tres tipos de vegetación: matorral espinoso, bosque semi-deciduo y sabana; cada uno posee una composición florística y estructural peculiar.

Matorral espinoso: esta formación presenta alturas de dos a cuatro metros, siendo las formas arbustivas las más dominantes. Se observan con frecuencia Senegalia riparia, Senegalia weberbaueri, Caesalpinia

cassioides, Croton thurifer, Cyathostegia mathewsii, Maytenus octogona, Mimosa pectinatipinna, Opuntia quitensis, Parkinsonia praecox, Pereskia horrida, Pithecellobium excelsum, Praecereus euchlorus subsp. jaenensis, Rauhocereus riosaniensis, Ruprechtia aperta y Tetrasida chachapoyensis, entre

las más conspicuas, siempre asociados con árboles dispersos de Acacia

macracantha, Capparis flexuosa, Ceiba insignis, Eriotheca discolor, Jacquinia mucronata, Sideroxylon obtusifolium Tabebuia chrysantha, y cactáceas

arbóreas como Armatocereus rauhii, Browningia altissima, Espostoa lanata y Espostoa superba.

Bosque semi-deciduo: la vegetación es predominantemente arbórea, con dominancia de Acacia macracantha, Anadenanthera colubrina,

Aspidosperma polyneuron, Cordia iguaguana, Celtis loxensis, Ceiba insignis, Cordia saccellia, Hura crepitans, Triplaris cumingiana, Zanthoxylum rigidum, Esenbeckia cornuta y Guapira sp.; en el estrato arbustivo se observa

frecuentemente Croton thurifer, Cyathostegia mathewsii, Erythroxyllum spp.,

Jatropha humboldtiana, Praecereus euchlorus subsp. jaenensis, Rauhocereus riosaniensis, Ruprechtia aperta, Seguieria aculeata, Tetrasida chachapoyensis, Verbesina sp., entre otras.

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Sabana: esta formación presenta especies arbóreas de Cybistax

antisyphilitica, Luehea paniculata, Acacia macracantha, Aspidosperma polyneuron, Capparis scabrida, Cordia iguaguana, Guazuma ulmifolia, Hura crepitans, Pseudobombax sp., Sapindus saponaria, entre las más conspicuas

y especies arbustivas de Bougainvillea peruviana, Malpighia glabra,

Tournefortia hirsutissima y otras.

RIQUEZA FLORÍSTICA

El listado actual de la flora leñosa de los BTES de Jaén es de 220 especies, 144 géneros y 48 familias (anexo 1). La riqueza de especies de acuerdo a los hábitos de crecimiento muestra que 129 son arbustos, 78 árboles, y 13 son escandentes-lianescentes. Las cinco familias más diversas son Leguminosae con 26 géneros (49 especies), Euphorbiaceae con 11 géneros (20 especies), Asteraceae con 10 géneros (17 especies), Cactaceae con 12 géneros (14 especies), y Malvaceae con 10 géneros (13 especies). Las demás familias poseen menos de seis géneros y 10 especies.

Los géneros más diversos son: Croton con siete especies, Acacia y Senna con seis especies; Mimosa y Cordia con cinco especies; Bauhinia, Capparis,

Piper, Espostoa y Serjania con cuatro especies. La distribución de las

especies de estos géneros ocupa diferentes hábitats desde los más secos hasta los más “húmedos” (áreas donde hay mayor acumulación de agua por escorrentía o en lugares accesibles al agua subterránea).

Endemismos

Datos sobre la diversidad de anfibios, reptiles, mamíferos y aves para el valle del Marañón y otros bosques secos andinos, como Tumbes-Piura, Ecuador, Chiquitano y bosques secos bolivianos (World Wildlife Fund, (WWF) 2009), sugieren que el valle del Marañón es, por mucho, el más rico en especies -y endemismos- entre los valles estacionalmente secos andinos, con un total de 43% de endemismos. Los niveles de endemismo son especialmente altos para los reptiles (54%) y aves (58%) (WWF, 2009; Bird Life Internacional, 2009). Sin embargo, en el valle del Marañón, aún no se han establecido áreas protegidas.

Los BTES de Jaén presentan 13 especies y una variedad endémicas del sur de Ecuador y norte de Perú (Tabla 1). Así mismo, hemos registrado en la zona

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Cordia macrocephala Melocactus bellavistensis Opuntia quitensis Espostoa lanata Capparis scabrida Capparis crotonoides Jacquemontia floribunda Croton thurifer

Senna macranthera var. andina Albizia multiflora Pithecellobium excelsum Senna mollissima Senegalia weberbaueri Jacquinia mucronata Especies Familias BORAGINACEAE CACTACEAE CACTACEAE CACTACEAE CAPPARACEAE CAPPARACEAE CONVOLVULACEAE EUPHORBIACEAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE THEOPHRASTACEAE

Del total de especies endémicas registradas en los BTES de Jaén, solo

Ditaxis katherinae, Esenbeckia cornuta, Mimosa sp.1, Mimosa sp. 2 Praecereus euchlorus subsp. jaenensis y Rauhocereus riosaniensis subsp. jaenensis están restringidas exclusivamente a los BTES de Jaén (Tabla 2),

nueve poseen rango de distribución más amplio y también se encuentran en los BTES del noroeste, orientales y otros BTES del país; 25 especies están restringidas a los BTES del Marañón.

Las familias con mayor número de endemismos en orden decreciente son Cactaceae y Leguminosae (9), Euphorbiaceae (5) y Malvaceae (4). Las demás familias poseen de tres a un endemismo (Tabla 2). Todos estos registros han empezado a revelar las características únicas de los BTES del

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Por lo tanto, es de suma importancia iniciar Programas de Manejo y Conservación de la flora de la provincia de Jaén.

Tabla 2. Distribución de las plantas endémicas de los BTES del Perú registradas en los BTES de Jaén

Especies Familias Distribución

Tetramerium peruvianum Marsdenia oligantha Monactis rhombifolia Onoseris cabrerae

Pappobolus mathewsii var. mathewsii Cordia iguaguana Cordia varronifolia Armatocereus rahuii Browningia altissima Cleistocactus tenuiserpens Espostoa blossfeldiorum Espostoa mirabilis Espostoa superba

Praecereus euchlorus subsp. jaenensis

Pereskia horrida

Rauhocereus riosaniensis subsp. jaenensis ACANTHACEAE APOCYNACEAE ASTERACEAE ASTERACEAE ASTERACEAE BORAGINACEAE BORAGINACEAE CACTACEAE CACTACEAE CACTACEAE CACTACEAE CACTACEAE CACTACEAE CACTACEAE CACTACEAE CACTACEAE AM, CA AM, CA, SM AM, CA

AM; AP, CA, CU, LL; HV, AM, CA AM, CA AM, CA AM, AN, CA AM, CA

AM, CA, LA, PI AM, CA, PI AM, CA AM, CA CA AM, CA, LL CA

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Especies Familias Distribución Clusia sp. Croton adipatus Ditaxis dioica Ditaxis katharinae Jatropha humboldtiana Sebastiania sp. Bauhinia augusti Caesalpinia sp. Calliandra mollissima Coursetia maraniona Maraniona lavinii Mimosa incarum Mimosa pectinatipinna Mimosa sp. 1 Mimosa sp. 2 Stigmaphyllon peruvianum Abutilon pedunculare Pseudobombax cajamarcanus Tetrasida chachapoyensis Tetrasida serrulata Guapira sp. Ruprechtia aperta Esenbeckia cornuta Solanum hutchisonii CLUSIACEAE EUPHORBIACEAE EUPHORBIACEAE EUPHORBIACEAE EUPHORBIACEAE EUPHORBIACEAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE LEGUMINOSAE MALPHIGIACEAE MALVACEAE MALVACEAE MALVACEAE MALVACEAE NYCTAGINACEAE POLYGONACEAE RUTACEAE SOLANACEAE CA

CA, AM, PI, SM AM, CA

CA AM, CA AM, CA

AM, CA, LO,SM AM, CA AM, CA AM, CA AM, CA CA,LL AM, CA, PI CA AM, CA AM, CA

AM, CA, PI, TU AM, CA AM, CA AM, CA AM, CA AM, CA, LL, PI CA AM, CA

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IMPORTANCIA FLORÍSTICA DE LOS BTES DEL MARAÑÓN Y DE JAÉN

Los BTES del norte del Perú han sido reconocidos como biológicamente especiales por su contenido de endemismos; son considerados como críticamente en peligro y consecuentemente incluidos como una de las ecorregiones prioritarias para la conservación de Global 2000 (Olson & Dinerstein, 2002). Adicionalmente, han sido reconocidos como un centro de endemismo (Cracaft, 1985), y como un área crítica para aves endémicas (Stattersfield, 1998). Más recientemente, han sido incluidos en la lista de ‘Hotspots’ del mundo (Mittermeier et al., 2005). Todas estas referencias enfatizan el inmenso valor biológico del área.

Su alta diversidad se debe posiblemente a su aislamiento, su topografía variada, y la presencia del río Marañón, que corre de sur a norte, entre las cordilleras occidental y oriental, originando una extensa y compleja cuenca conformada por afluentes con cauces profundos en varias direcciones, flancos más o menos inclinados y a veces muy escarpados, planicies más o menos extensas, originando una gran variedad de microclimas que albergan a géneros y especies de flora y fauna característicos y/o endémicos (Sagástegui et al. 1999).

En el valle del Marañón, el distrito de Jaén es muy importante florísticamente por su diversidad de familias, géneros y especies. Del listado actual de la flora leñosa de los BTES del sistema del Marañón (80 de las 184 listadas por Linares-Palomino & Pennington, 2007), el 43% están representados en los BTES de Jaén. Sin embargo, los valores de endemismos son sorprendentemente altos en contraste con los BTES interandinos y orientales de el Perú y los BTES del occidente del Ecuador (Marcelo-Peña 2008a).

ACCIÓN ANTRÓPICA

En la provincia de Jaén, las especies comerciales maderables de los BTES son extraídas desde hace aproximadamente seis décadas. Tabebuia chrysantha “Guayacán”, Cordia iguaguana “iguaguana” y Aspidosperma polyneuron

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“acerillo” se talaron para la construcción de viviendas (utilizadas para la confección de columnas, vigas, tijerales, dinteles) y en las últimas décadas para la industria del parquet. Actualmente, ya no quedan individuos maduros de buen porte y diámetro comercial. Sus poblaciones se han reducido a individuos jóvenes que no alcanzan alturas mayores de 20 m, por ejemplo, para Tabebuia chrysantha y Aspidosperma polyneuron.

Las áreas de BTES que hoy presentan suministro de riego han sido taladas, y en ellas se han instalado cultivos de arroz (Montegrande, Fila Alta, Linderos, Yanayacu, Shumba, Santa Cruz y Bellavista) o plantaciones agroforestales de  eobroma cacao (cacao), Musa sp., (plátano), Cocus

nucifera (coco) e Inga spp. (guaba); frutales como Mangifera indica (mango), Spondias purpurea (ciruela), Citrus spp. (naranja), (limón), Carica papaya

(papaya), o cultivos semestrales de Manihot esculenta (yuca), Zea mays (maíz), Phaseolus vulgaris (frejol) o Glycine max (soya).

Las colinas del suroeste y oeste de la ciudad de Jaén están casi completamente desprovistas de vegetación. La parcelación ha traído como consecuencia su tala progresiva y ha facilitado la instalación de cultivos semestrales de maíz, yuca y frejol, para el autoconsumo, o para el mercado local. Sin embargo, estos cultivos posteriormente dan paso a los sembríos de pastos para mantener ganadería extensiva. Durante la época seca cuando los pastos pierden vigor, para “recuperarlos” los propietarios de los pastizales inician la quema, que ocasiona la pérdida de la regeneración natural y de otros elementos de la flora y fauna del suelo, incrementado su deterioro, dando paso a una formación tipo sabana.

Actualmente quedan pequeños relictos de bosques estacionalmente secos, al oeste y noroeste. El más representativo es el que se encuentra en el sector El Huito, con un área aproximada de 15 ha, seriamente amenazado por la demanda de especies leñosas combustibles y la ganadería extensiva. Al este, sureste y noreste de la ciudad de Jaén, el BTES es más amplio. Sin embargo, las trochas, las carreteras, las invasiones, la creciente venta de solares para la construcción de viviendas, las ladrilleras y la demanda de especies de uso combustible, están fragmentando completamente el paisaje y se han convertido en una amenaza latente en la disminución gradual de las poblaciones de todas las especies leñosas endémicas.

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COMO SE PREPARÓ LA GUÍA Recolección y determinación de los especímenes

La elaboración de la presente guía ha sido resultado de colecciones generales, inventarios botánicos rápidos (Marcelo-Peña 2008a), y transectos levantados con la metodología de Gentry (Phillips & Miller 2002). Para el proceso de herborización se siguió la metodología descrita por Rodríguez & Rojas (2002).

La identificación del material botánico se realizó en los Herbarios MOL y USM mediante la utilización de claves taxonómicas, comparación con especímenes existentes y revisión de monografías y listas confiables (Barneby & Grimes, 1997; Berg & Dahlberg, 2001; Ebinger, et al. 2000; Pennington, 1990; Pendry, 2003; Gentry, 1992; Gibbs & Semir 2003). Para determinar los nombres científicos aceptados nos basamos en las mismas fuentes y también Brako & Zarucchi (1993), Ulloa et al (2003), León et al. (2007). Todos los duplicados de herbario están depositados en el Herbario MOL en la colección de la Facultad de Forestales.

El conocimiento de la flora de los BTES de Jaén ha sido enriquecido con los estudios realizados por el Herbario MOL, por R. T. Pennington del Jardín Botánico de Edimburgo, y por C. Hughes y T. Särkinen de la Universidad de Oxford.

Claves dicotómicas

Se han preparado claves dicotómicas, que contienen caracteres de plantas organizados para diferenciar una especie de otra. El procedimiento para identificar las especies por medio de las claves consiste en observar sus caracteres (hábito, morfología de hojas y flores, etc.), y contrastarlos con las características de la clave, comenzando siempre de los encabezados. Si una de las proposiciones satisface, se continúa con la siguiente, siempre y cuando coincida con la morfología de la planta estudiada, hasta que finalmente la proposición nos lleve a la identificación de la especie. Al final del nombre de la especie se indica entre paréntesis el número de la página donde puede ver las fotografías de la especie.

Descripciones

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colectadas de Jaén. Para la descripción morfológica de los órganos, no sólo hemos hecho énfasis en los caracteres reproductivos; también incluimos caracteres vegetativos de fácil observación como porte, corteza externa, corteza interna y secreciones, empleando la terminología botánica consultable en Font Quer (1973). Sólo se cita la corteza externa y corteza interna de las especies arbóreas y pequeños arbolitos con más de 5 cm de diámetro a la altura de pecho (DAP). Al final de la descripción de la especie se indica entre paréntesis la página donde encontrará las fotografías de la especie.

Para la correcta grafía de los nombres de los autores de cada binomio nos basamos en Brummitt & Powell (1992). Para la búsqueda de los sinónimos se consultó en Brako & Zarucchi (1993); sin embargo, solo indicamos los sinónimos más usados en el Perú.

Los datos de distribución fueron obtenidos de nuestras colecciones, del Catálogo de Angiospermas y Gimnospermas del Perú (Brako & Zarucchi, 1993), Ulloa et al. (2003), León et al. (2006) y la revisión de bases de datos en línea W3TROPICOS (http://mobot.mobot.org/W3T/Search/vast. html). Para colocar los nombres de los departamentos hemos empleado las abreviaturas departamentales sugeridas por Lamas & Encarnación (1976), Brako & Zaruchi (1993) y León et al. (2007): AM (Amazonas), AN (Ancash), AP (Apurímac), AR (Arequipa), AY (Ayacucho), CA (Cajamarca), CU (Cuzco), HU (Huánuco), HV (Huancavelica), IC (Ica), JU (Junín), LA (Lambayeque), LL (La Libertad), LI (Lima), LO (Loreto), MD (Madre de Dios), MO (Moquegua), PA (Pasco), PI (Piura), PU (Puno), SM (San Martín), TA (Tacna), TU (Tumbes) y UC (Ucayali).

En esta guía no se incluyeron aquellas especies leñosas que carecieron de material fotográfico.

Esquema de la obra

El tratamiento taxonómico sigue el sistema de clasificación molecular filogenético propuesto por APG II (2003). En la guía se han descrito e ilustrado con fotografías 105 especies, de 27 familias de plantas leñosas. Las familias y sus especies están organizadas en orden alfabético.

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COMO USAR LA GUÍA

El vocabulario de la Botánica descriptiva es amplio; en la presente guía hemos tratado, en la medida de lo posible, de emplear palabras sencillas y del lenguaje común, aunque a veces es inevitable el uso de terminología botánica para describir algunas morfologías. Se han ilustrado los conceptos descriptivos más importantes, y se ha añadido un glosario para facilitar el uso de la guía y hacerlo más comprensible.

NOMBRE CIENTÍFICO, FAMILIA BOTÁNICA Y NOMBRES COMUNES DE LAS ESPECIES

Los taxónomos que estudian y refinan la clasificación de las especies de plantas, agrupan las especies en categorías jerárquicas progresivamente incluyentes, llamadas género, familia, orden, clase, filum y reino. Las especies afines están incluidas en el mismo género, los géneros afines en la misma familia, al interior de los cuales los atributos morfológicos son semejantes.

En la nomenclatura biológica científica, el nombre de una especie se expresa por medio de un binomio conformado por el nombre genérico y específico; los términos de este binomio están seguidos por el nombre del autor (o autores) que proporcionaron la primera descripción de la planta. Por ejemplo, el nombre científico Esenbeckia cornuta Engl. nos expresa la identidad del árbol del género Esenbeckia, y en particular la especie

cornuta entre las varias existentes dentro del género. Adicionalmente

nos informa que la descripción original de esta planta fue elaborada por el célebre botánico alemán Engler. El valor de esta última referencia es bibliográfico, y nos orienta hacia la fuente en donde podremos encontrar la descripción y observaciones originales sobre la planta.

Los nombres comunes son aquellos que se emplean localmente; cambian de una región a otra; pese a que algunos están muy difundidos, suelen ser ambiguos. En varios casos, para una sola especie existen numerosos nombres comunes. Frecuentemente también, el problema va en la dirección opuesta: un nombre común engloba grupos de especies con características afines.

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La investigación y la comprensión del funcionamiento de los bosques, así como su manejo planificado, requieren del trabajo con las diferentes especies que lo conforman, por tanto, los nombres científicos, que expresan la identidad real de las especies son inequívocos, y se tornan de uso indispensable. Uno de los problemas con estos nombres es que, por las convenciones científicas nomenclaturales, se escriben en latín, y suelen ser de difícil escritura y muchas veces difíciles de recordar. Sin embargo, su enorme ventaja descansa en su uso universal (no cambia en ninguna parte del mundo).

PARTES DEL ÁRBOL

Nuestro formato de tratamiento de las especies incluye una descripción de todas las partes del árbol maduro. Hemos priorizado caracteres de fácil observación como corteza externa, corteza interna y secreciones.

Se describen las dimensiones de porte. Cuando hablamos de la corteza externa nos referimos a la capa más exterior del tronco. Esta puede ser fisurada, cuando presenta hendiduras o fisuras verticales, más o menos anchas y con profundidad casi uniforme, por ejemplo en Cordia

iguaguana, Sideroxylon obtusifolium, Acacia macracantha y otras. Se dice que

la corteza externa es lenticelada, cuando se observan en ella pequeñas protuberancias circulares o alargadas. Las lenticelas sirven a la planta para el intercambio de gases y presentan patrones diferentes de forma, tamaño y distribución. Se aprecian, por ejemplo, en Guapira sp., Agonandra excelsa e individuos juveniles de la familia Leguminosae. Si hay desprendimiento de la corteza externa, nos referimos al ritidoma, que puede ser leñoso, de consistencia parecida a la madera; coriáceo, de consistencia semejante a cuero; cartáceo, de consistencia parecida a cartulina; y corchoso, cuya consistencia es semejante al corcho.

La corteza interna es el conjunto de capas de tejido comprendido entre la corteza muerta y el cambium. Al corte transversal, la corteza interna puede presentar estratos o capas. La corteza interna es homogénea cuando el color y la textura son uniformes en todo su espesor, por ejemplo en Cordia saccellia, Maytenus octogona, Capparis flexuosa entre otras; es laminar cuando presenta muchas capas o láminas delgadas, por ejemplo

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en especies de Tabebuia. Es fibrosa cuando sale en tiras largas que se usan para amarrar, por ejemplo en Trema micrantha y Ochroma pyramidale. En algunas especies, al hacer un corte con el machete en la corteza del árbol, fluyen secreciones que pueden látex, que es un exudado lechoso, opaco, usualmente pegajoso y de color blanco, crema, amarillo o anaranjado (ejm., en las familias Moraceae, Apocynaceae, Sapotaceae, Euphorbiaceae y Clusiaceae). La savia es una secreción acuosa de color verdoso, amarillento o rojizo; generalmente se torna opaca al oxidarse (ejm., en las especies de Croton). El mucílago es una secreción transparente con textura gelatinosa, presente, por ejemplo, en Ochroma pyramidale.

Las hojas pueden ser simples o compuestas. Muchas veces no es tan sencillo distinguir una hoja simple de una compuesta. A continuación se ofrecen pautas que normalmente se usan para diferenciarlas:

t -BTIPKBTTJNQMFTFOMBSBNJUB terminal se encuentran en varios planos.

t -BTìPSFTFJOìPSFTDFODJBT  pueden encontrarse en las axilas de las hojas.

t &OMBTSBNBTUFSNJOBMFTTF observan frecuentemente aristas dejadas por la caída de las hojas.

t -BDPMPSBDJØOEFMQFDÓPMPZMBT hojas es parecida.

t -BTQJOOBT GPMJPMPTZGPMJPMVMPT de las hojas compuestas se encuentran en un solo plano. t &OMBJOTFSDJØOEFMPT

foliolos no se ven flores, inflorescencias o frutos. t -BDBÓEBEFMPTGPMJPMPTFO

el raquis no deja una arista bastante notoria.

t &MDPMPSEFMQFDÓPMPFTEJGFSFOUF al color de la ramita terminal Hojas simples Hojas compuestas

El tallito que une el limbo o lámina de la hoja con la ramita se llama peciolo. El sector comprendido entre el ángulo formado por la ramita y el peciolo se denomina axila; allí usualmente hay una yema axilar, de la cual saldrá un brote que al final puede convertirse en ramita, hoja o flores. También, al final de cada ramita hay una yema terminal que es

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Figura 2. Filotaxia de las hojas. a: opuestas y decusadas, b: alternas y dísticas, c: alternas en espiral o esparcidas, d: opuestas dísticas la responsable del crecimiento longitudinal de la ramita. En las figuras siguientes se indica la disposición de las hojas en la ramita terminal, los tipos de hojas compuestas, las formas de las hojas, las formas del ápice de la hoja, las formas de la base de la hoja y los bordes de la hoja.

Figura 3. Hojas compuestas

Bifoliada Trifoliada Digitada

Imparipinnada Paripinnada Bipinnada

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Figura 4. Formas de las hojas

Redonda Ovada Obovada Lanceolada

Oblanceolada Oblonga Elíptica Reniforme

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Figura 5. Ápice de las hojas

Cordada Truncada Redonda Obtusa Aguda

Atenuada Cuneada Asimétrica Decurrente

Figura 6. Base de las hojas Redondo Truncado

Emarginado Obtuso

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Figura 7. Borde de las hojas

Entero Aserrado Serrulado Crenado

Crenulado Sinuado Ciliado Laciniado

Craspedódroma Eucamptódroma Broquidódroma Nervios secundarios agrupados y paralelos

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Las flores son los órganos reproductivos de las plantas y a menudo poseen coloraciones más o menos vistosas. Las partes de la flor se muestran en la figura 9.

Figura 9. Partes de una flor hermafrodita.

Cuando varias flores están insertadas en un eje floral se habla de inflorescencia. Las especies descritas en esta guía presentan los siguientes tipos de inflorescencia (Fig. 10).

Racimo. Inflorescencia formada por un eje simple a lo largo del cual se disponen flores pediceladas.

Espiga. Inflorescencia con un solo eje sobre el que se asientan directamente flores sentadas.

Panícula. Es un racimo compuesto, que va disminuyendo en número de flores y ejes secundarios de la base hacia el ápice.

Capítulo. Inflorescencia formada por un eje corto y ensanchado en forma de disco o capa en donde se asienta numerosas flores. Cabezuela globosa. Inflorescencia formada por un eje ensanchado

y esférico donde se asientan numerosas flores.

Fascículo. Inflorescencia muy contraída de eje corto en donde Pétalo Antera Estilo Sépalo Filamento Ovario Ovulo Pedicelo Estigma

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Pedúnculo Bráctea Flor Espiga Cima Fascículo Cabezuela globosa Cima escorpioide Capítulo Panícula Racimo

Cima. En estas inflorescencias el eje principal y los ejes secundarios rematan en una flor.

Cima escorpioide. Inflorescencia cuyas ramitas nacen siempre al mismo lado del eje principal, usualmente aparecen como enroscadas.

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El fruto es el órgano de la planta que está encargado de proteger a la semilla, para asegurar su dispersión. Es el ovario transformado y maduro después de la fecundación.

Las especies descritas en esta guía presentan las siguientes clases de frutos.

Frutos carnosos tipo baya, en los que las semillas se encuentra rodeadas de pulpa jugosa y hay muchas semillas, por ejemplo, en Solanum riparium,

Muntingia calabura, Jacquinia mucronata y otras. Los frutos tipo drupa

se caracterizan por presentar casi siempre un sola semilla, pero rodeada de una cubierta leñosa y dura (endocarpo), por ejemplo en Sideroxyon

obtusifolium, Vallesia glabra, Geoffroea spinosa, Guapira sp, Celtis loxensis y Trema micrantha. (Fig. 11)

Los Frutos secos, dependiendo de su dehiscencia pueden ser:

Frutos secos dehiscentes, cuando se abren de alguna manera para liberar y disperar las semillas. Entre estos tenemos:

Legumbre: cuando maduro se abre longitudinalmente de arriba hacia abajo a lo largo de una sutura ventral, separándose en dos partes; por ejm. en Senegalia riparia, Caesalpinia cassioides, Bauhinia

augusti, B. glabra y otras. Sin embargo, en algunos casos las legumbres

también pueden ser indehiscentes, como por ejm. Prosopis juliflora,

Albizia multiflora, Acacia aroma, A. macracantha y otras.

Silicua: se caracteriza por presentar un falso tabique (replo, al que están adheridas las semillas aladas); se abre longitudinalmente en dos valvas; por ejm. en Cybistax antisyphilitica, Tabebuia chrysantha y Tecoma rosaefolia.

Folículo: se abre longitudinalmente de arriba hacia abajo, generalmente a lo largo de la sutura ventral del carpelo; por ejm. en las especies de Zanthoxylum.

Cápsula: se abren longitudinalmente en varias valvas, por ejm., las especies de la familia Euphorbiaceae, Capparidaceae, Clusiaceae.

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Frutos secos indehiscentes, son todos aquellos frutos que no se abren y retienen las semillas en su interior. Dentro de estos tenemos:

Sámara: que presenta una expansión membranosa en forma de ala, por ejm. en Maraniona lavinii, Seguieria aculeata, Stigmaphyllum

peruvianum.

Aquenio: posee el pericarpio independiente de la semilla (no soldado con ella); por ejm., Triplaris spp. y todas las especies de la familia Asteraceae.

A B C

Figura 11. Frutos carnosos, tipo baya A: Jacquinia mucronata. Tipo drupa B: Geoffroea spinosa, C: Celtis loxensis.

Figura 12. Frutos secos dehistentes, tipo cápsula A: Sebastiania sp., B: Croton adipatus. Tipo folículo C: Zanthoxylum rigidum,

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Figura 13. Frutos secos dehistentes, tipo legumbre A: Anadenanthera

colubrina, B: Acacia aroma, C: Calliandra mollissima.

Tipo silicua D: Cybistax antisyphilitica, E: Tecoma rosifolia. Frutos secos indehiscentes, tipo aquenio F: Triplaris cuminglana,

G: Vernonanthura patens. Tipo sámara H: Maraniona lavinii, I: Platymiscium pinnatum, J: Seguieria aculeata.

A B C D E

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CLAVES DE IDENTIFICACIÓN

1. Tallos con ramas suculentas y verdes, generalmente sin hojas carnosas (excepto Pereskia), con pequeños brotes de espinas dispuestas sobre las ramas y los tallos……...…...Clave 1 (CACTACEAE) 1’. Tallos leñosos, no suculentos.

2. Plantas con hojas compuestas, pinnadas, bipinnadas o palmaticompuestas

3. Hojas simples, lobuladas, compuestas trifoliadas, pinnadas o bipinnadas, alternas con estípulas, a veces con glándulas en el raquis, frutos tipo legumbre, o sámara

...…...…………... Clave 2 (LEGUMINOSAE) 3’. Hojas palmaticompuestas o pinnadas, sin glándulas en el raquis,

frutos tipo cápsula con 3-5 valvas, silicua o folículo…...Clave 3 2. Plantas con hojas simples

4. Hojas alternas esparcidas………...…...…..Clave 4 4’. Hojas opuestas...………...………...……Clave 5 CLAVE 1. CACTACEAE

1 Plantas terrestres

2. Tallos leñosos no suculentos con hojas aplanadas y anchas ……...………...Pereskia horrida (p. 179)

2’. Tallos suculentos formado por segmentos más o menos aplanados o con presencia de costillas.

3. Tallos formado por segmentos más o menos aplanados (discoideos); gloquidios presentes, semillas con arilo morado ……….…...Opuntia quitensis (p. 179) 3’. Tallos con costas; gloquidios ausentes; semillas sin arilo,

negras.

4. Tallos globulares sin ramificaciones

...Melocactus bellavistensis (p. 178) 4’. Tallos cilíndricos o angulados, con ramificaciones

5. Tallos y/o ramas triangulares…....Hylocereus sp. (p.178) 5’, Tallos y/o ramas con 5 a más costillas, segmentados o no. 6. Tallos o ramas color verde azulado, 7-9 costillas,

divididos en segmentos de 30-70 cm de largo, flores y frutos con espinas...Armatocereus rauhii (p.174)

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6’. Tallos y/o ramas color verde oscuro o grisáceo, 5-28 costillas, no divididos en segmentos. Flores y frutos sin espinas.

7. Tallos y/o ramas, 18-28 costillas, estructuras florales agrupadas en un lado de los tallos cubiertos de pelos lanosos (cefalio)

8. Cacto arbóreo, no rizomatoso, cefalio de 4-5 cm de ancho y de hasta 40 cm de largo, perianto blanco rosado...Espostoa lanata (p.177) 9. Ramas erguidas, de más de 2 m de largo, cefalio gris, de 1-2 cm de ancho y de más de 1 m de largo...Espostoa superba (p.178) 9’. Ramas arqueadas de menos de 2, cefalio

marrón rojizo, 4-6 cm de ancho y 20-50 cm de largo...Espostoa mirabilis (p.177) 8’. Cacto arbustivo rizomatoso, cefalio 1-2 cm

de ancho hasta 50 cm de largo, perianto cremoso...Espostoa blossfeldiorum (p.176) 7’. Tallos y/o ramas de 5-21 costillas, sin pelos lanosos,

10.Tallos de menos de 2 cm de diámetro, 1 m de alto de hasta 21 costillas... ...Cleistocactus tenuiserpens (p. 175, 176) 10´.Tallosy/o ramas de más de 5 cm de diámetro, 2-6 m de alto, 5-11 costillas

11.Cacto arbóreo de hasta 6 m de alto, 5-6 costillas, tubo floral cubierto de escamas grandes ...Browningia altissima (p. 175) 11´.Cacto arbustivo de 2-4 m de alto, 5-11 costillas,

tubo floral cubierto de escamas cortas

12.Tallo de 5-6 costillas, de más de 5 cm de diámetro ...Rauhocereus riosaniensis

(p.180) 12´.Tallo de 10-11 costillas de menos de

5 cm de diámetro ...Praecerus euchlorus subsp. jaenensis (p. 180) 1’. Plantas epífitas

12.Tallos planos, espinas ausentes....Ephiphyllum phyllantus (p. 176) 12’.Tallos triangulares, espinas presentes, cortas...Hylocereus sp.

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CLAVE 2. HOJAS LOBULADAS, TRIFOLIADAS, PINNADAS O BIPINNADAS (LEGUMINOSAE).

CLAVE DE LAS SUBFAMILIAS

1 Hojas bipinnadas, generalmente con glándulas en el peciolo y en el raquis, flores actinomorfas, prefloración usualmente valvar, sépalos usualmente unidos en la base...MIMOSOIDEAE 1’. Hojas pinnadas 2-3 folioladas, a veces 2-lobadas, sin glándulas o a

veces con glándulas claviformes; flores ligeramente a evidentemente zigomorfas, a papilionáceas, prefloración imbricada, sépalos libres a unidos.

2. Hojas usualmente paripinnadas o a veces imparipinndas, o 2-lobuladas, flores ligeramente a evidentemente zigomorfas, el sépalo superior interno, respecto a los laterales, sépalos libres o casi libres ...CAESALPINIOIDEAE 2’. Hojas usualmente imparipinnadas, a veces 3-foliadas, flores

usualmente papilionáceas, el pétalo superior externo, respecto a los laterales, sépalos unidos en la base...PAPILIONOIDEAE

CLAVE DE LA SUBFAMILIA CAESALPINIOIDEAE

1. Hojas bilobuladas; arbustos erguidos o arbustos escandentes

2. Arbusto erguido; hojas suborbiculares, medianamente 2-lobuladas, con 3-4 nervios prominentes. Flores con pétalos oblanceolados... ...Bauhinia augusti (p.198) 2’. Arbusto escandente; hojas subrotundas, casi bipartidas, con

9-11 nervios prominentes. Flores con pétalos oblongos... ...Bauhinia glabra (p.198) 1’. Hojas compuestas pinnadas o bipinnadas, arbolitos o arbustos.

3. Arbolitos o arbustos con hojas bipinnadas, armadas con aguijones o espinas foliares

4. Arbolitos con la corteza externa verde, o exfoliable, hojas con un par de pinnas, flores amarillas.

5. Corteza externa verde, hojas con 1-2 pares de pinnas con raquis corto y prolongado en una espina lignificada ...Parkinsonia praecox (p. 200, 201) 5’. Corteza externa exfoliable, en láminas irregulares cortas,

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4’. Arbusto con la corteza externa gris no exfoliable, hojas con 2-3 pares de pinnas, flores rojas

...Caesalpinia cassioides (p. 198) 3’. Arbolitos o arbustos con hojas pinnadas, inermes.

6. Arbolito de 4-6 m de alto, hojas de 10-20 cm de largo, con 3-4 pares de foliolos, frutos largos, aplanados de 30-40 cm de largo ...Senna mollissima (p. 203, 204) 6’. Arbusto con hojas de menos de 10 cm de largo, 1-7

pares de folilolulos, frutos cilíndricos o aplanados de menos de 30 cm de largo

7. Hojas con 3-7 pares de foliolos oblongos; frutos aplanados de hasta 11 x 0.6 cm

...Senna galegifolia (p. 202) 7’. Hojas con 1-2 pares de foliolos ovado-lanceolados;

frutos cilíndricos de hasta 15 cm de largo ... ...Senna macranthera (p. 203)

CLAVE DE LA SUBFAMILIA MIMOSOIDEAE

1. Arbolitos de hasta 4 m de alto o arbustos, inermes o con espinas recurvadas, frutos en lomentos con sutura marginal persistente o legumbres dehiscentes.

2. Arbolitos de 2-4 m de alto, con 3-6 (10) pares de pinnas, foliolulos iguales, estambres de hasta 6 mm de largo, frutos en lomentos con sutura marginal persistente...Mimosa sp. (p. 214) 3. Arbusto escandente con espinas recurvas de 1-3 mm de

largo, pinnas de 2-5 cm de largo, 10-15 pares de foliolos ...Mimosa incarum (p. 212, 213) 3’. Arbusto erguido con espinas recurvadas de 3-5 mm de largo,

pinnas de hasta 2 cm de largo, 20-25 pares de foliolulos ...Mimosa pectinatipinna (p. 213) 2’. Arbustos con un par de pinnas, foliolulos basales más pequeños que

los terminales, estambres de 3.5-5 cm de largo, frutos en vainas elásticas, dehiscentes, erguidas...Calliandra mollissima

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1’. Árboles de 6-15 m de alto o arbustos escandentes muy ramificados, inermes o con espinas erguidas; frutos vainas.

4. Flores con más de 10 estambres

5. Árboles inermes o arbustos armados.

6. Árboles grandes, inermes; fruto una vaina lineal, siempre dehiscente

7. Hojas con 3-4 pares de pinnas, 3-14 pares de foliolulos, éstos de 2.5 x 1.3 cm; frutos comprimidos entre semillas…...Albizia multiflora (p. 207, 208) 7’. Hojas con 5-10 pares de pinnas, 21-40 pares de

foliolulos, éstos de 7.5 x 1.5 mm; frutos aplanados ...Albizia niopoides (p. 208, 209)

6’. Arbusto armado; fruto una vaina tardíamente dehiscente con valvas retorcidas o falcadas

...Pithecellobium excelsum (p. 214, 215) 5’. Árboles armados, o lianas armadas.

8. Liana armada con ramas estriadas; inflorescencias multifloras, reunida en una panícula terminal ...Senegalia riparia (p. 218) 8’. Árboles armados, inflorescencias en panículas,

espigas o cabezuelas.

9. Árboles de hasta 15 m de alto; 5-12 pares de pinnas; inflorescencia en panícula

...Senegalia polyphylla (p. 217) 9’. Arbolitos de hasta 5 m de alto; 9-31 pares

de pinnas; inflorescencias en espigas o cabezuelas.

10. Raquis inerme; inflorescencia cabezuela redonda; flores amarillas.

11.Ramitas y raquis densamente tomentosos. Legumbres pardo-oscuras, levemente comprimidas...Acacia macracantha (p. 205, 206) 11’.Ramitas y raquis ralamente tomentosos a glabros. Legumbres marrón-rojizas, con ceñiduras profundas entre semilla y semilla ...Acacia aroma (p. 204, 205)

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10´.Raquis con espinas; inflorescencias en espigas; flores blanco-cremas ... ...Senegalia weberbaueri (p. 219) 4’. Flores con 10 estambres

12.Árboles de corteza externa con estrías longitudinales o lenticelas. Flores dispuestas en cabezuelas globosas.

13.Corteza externa con estrías longitudinales, hojas con 5-20 pares de pinnas, 20-80 pares de foliolulos. Vainas brevemente curvadas, de 25 cm x 3 cm ...

...Anadenanthera colubrina

(p. 209, 210) 13’.Corteza externa lenticelada,

hojas con 2-3 pares de pinnas, 2-4 pares de foliolulos. Legumbres casi rectas de 15 x 2 cm ...

...Leucaena trichodes (p. 212)

12’.Árboles de corteza externa fisurada. Flores dispuestas en espigas o racimos espiciformes...

...Prosopis juliflora (p. 216, 217)

CLAVE DE LA SUBFAMILIA PAPILIONOIDEAE 1. Árboles con hojas opuestas, frutos samaroides

...Platymiscium pinnatum (p. 223) 1’. Árboles con hojas alternas; frutos legumbres, drupas o samaroides 2. Árboles o arbustos con tallos inermes, hojas pinnadas; frutos

legumbres, drupas o samaroides

3. Arbustos con legumbres dehiscentes.

4. Ramitas terminales angulares; hojas con 9-15 foliolos, corola papilonada, anaranjada. Fruto falcado, con 3-7 semillas ...Indigofera su ruticosa (p. 221)

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4’. Ramitas terminales cilíndricas; hojas con 10-18 foliolos, corola con un solo pétalo blanco. Fruto sobre un delgado estípite, con 1-2 semillas

...Cyathostegia mathewsii (p. 220) 3’. Árboles con legumbre indehiscente, drupácea o samaroide

5. Corteza externa profundamente fisurada; hojas con 4-11 pares de foliolos; frutos drupáceos

...Geo roea spinosa (p. 221, 222) 5’. Corteza externa con ritidoma en tiras verticales en

árboles adultos; hojas con 3-7 pares de foliolos; frutos samaroides...Maraniona lavinii (p. 222, 223) CLAVE 3. HOJAS PALMATICOMPUESTAS O PINNADAS SIN GLÁNDULAS EN EL RAQUIS

1. Árboles inermes, con hojas palmaticompuestas, flores blancas, amarillas o verdosas

2. Hojas alternas, el fuste abultado o recto, la corteza externa verdosa con o sin aguijones, flores blancas.

3. Fuste abultado, o ± abultado, corteza externa verdosa con o sin aguijones; flores grandes, de hasta 10 cm de largo, cápsulas de 20-25 cm de largo.

4. Fuste abultado, con aguijones; flores con estambres fusionados en un tubo; cápsula elipsoidal de hasta 20 cm de largo………...…...Ceiba insignis (p. 226, 227)

4’. Fuste ± abultado, sin aguijones; flores con muchos estambres libres; capsula ahusada de hasta 25 cm de largo ...Pseudobombax cajamarcanus (p. 232)

3’. Fuste recto, corteza externa gris claro; flores pequeñas, de hasta 2 cm de largo; cápsula de hasta 4.5 cm de largo ...Eriotheca discolor (p. 227, 228) 2. Hojas opuestas y decusadas, el fuste recto, la corteza externa

profundamente fisurada, las flores amarillas o verdosas.

5. Corteza con ritidoma leñoso, foliolos con envés densamente pubescente; flores amarillas...Tabebuia chrysantha (p. 171, 172)

(48)

5’. Corteza externa con ritidoma corchoso, foliolos glabros y lustrosos; flores verdosas ...Cybistax antisyphilitica (p. 170, 171) 1’. Árboles o arbustos armados o inermes, de hojas compuestas,

imparipinnadas, flores blancas, pálidas o anaranjadas.

6. Árboles armados con aguijones cónicos, foliolos con puntos translúcidos; flores unisexuales verdosas. 7. Ramitas sin acúleos; hojas con raquis alado, 2-5

pares de foliolos…...Zanthoxylum fagara (p. 243) 7’. Ramitas con acúleos recurvados, hojas sin raquis

alado, 4-10 pares de foliolos ... ...Zanthoxylum rigidum (p. 243, 244) 6’. Árboles o arbustos inermes de hojas alternas u opuestas,

foliolos sin puntos translúcidos; flores unisexuales o hermafroditas, blancas o rojas.

8. Árboles de hojas alternas con raquis alado, panículas terminales multifloras, flores unisexuales, pequeñas, de 5 mm, rotáceas, blancas ...….Sapindus saponaria (p. 245) 8’. Arbustos de hojas decusadas, sin raquis

alado, racimos terminales paucifloros, flores hermafroditas, medianas, de 3-5 cm de largo, estrechamente tubulares, rojo-naranjas ... ...Tecoma rosifolia (p. 172) CLAVE 4. HOJAS SIMPLES ALTERNAS, ESPARCIDAS

1. Corteza interna con presencia de látex o savia.

2. Árboles o arbustos con presencia de látex lechoso, fluye densamente o en gotitas

3. Árboles armados o inermes.

4. Tallo armado, corteza externa lenticelada, con látex de flujo denso; flores unisexuales, frutos multidrupas ...Maclura tinctoria (p. 234, 235)

4’. Tallo inerme, corteza externa profundamente fisurada; flores hermafroditas, frutos secos o carnosos.

(49)

5. Hojas alternas esparcidas; láminas elípticas u oblongo elípticas; fruto folículo...Aspidosperma polyneuron

(p. 168, 169) 5’. Hojas alternas en fascículos, láminas oblanceoladas a

obovadas. Fruto baya, carnoso...…... ...Sideroxylon obtusifolium (p. 246, 247) 3’. Arbustos inermes.

6. Hojas lanceoladas, glabras, lustrosas, flores blancas, de 8-12 mm; fruto falcado...Vallesia glabra (p. 169) 6’.Hojas cordadas, pubescentes por el envés; flores

rosadas, de 10 cm de largo; fruto cápsula con 4 valvas ...Ipomoea carnea (p. 187, 188)

2’. Árboles o arbustos con presencia de saviosa.

7. Árboles armados, hojas cordado-ovadas. Fruto esquizocarpo en forma de disco grande... ...Hura crepitans (p. 192, 193) 7’. Arbustos inermes, hojas peltadas, lobuladas o

enteras. Fruto tricoco.

8. Tallos no suculentos, ramitas blanco-pálidas, hojas enteras, más o menos rómbico-ovadas 9. Peciolos de 1-2.5 cm de largo, hojas de 3-4 x 2-2.5

cm, ápice oblicuo, redondo, obtuso o levemente agudo...Croton thurifer (p. 190, 191) 9’. Peciolos de 3-10 mm de largo, hojas de

3.5-7 x 1.5-3.8 cm, ápice acuminado ...Croton adipatus (p. 190) 8’. Tallos suculentos, ramitas grises o verdosas,

hojas peltadas o lobuladas.

10. Hojas peltadas, con peciolos de 6-8 cm de largo, láminas de 3-9 cm de largo, 3-9 cm de ancho, sin pelos urticantes.

11.Hojas con 5-7 lóbulos, glabras, algo pruinosas, ciliadas, las cápsulas glabras de 14 mm de largo, 12 mm de grosor ...Jatropha humboldtiana

(50)

11’.Hojas 5-7-partidas cerca de la base, el indumento con tricomas glandulares, las cápsulas más o menos hirsutas de 10 mm de largo, 7 mm de grosor....Jatropha clavuligera (p. 195, 196) 10’.Hojas 3-5 lobuladas, no peltadas, con peciolos de 20 cm de largo,

láminas de 9-28 cm de largo, 10-33 cm de ancho, con pelos urticantes ...Cnidoscolus jaenensis (p. 189, 190) 1’. Corteza interna sin látex

12.Árboles de corteza interna fibrosa que se desprende en tiras largas

13. Hojas alternas esparcidas, base cordada, 3-5 lobulada, peciolos largos, ramitas y hojas con pulverulencia ferrugínea …………...Ochroma pyramidale (p. 231) 13’.Hojas alternas dísticas, base asimétrica, dentadas

o aserradas, peciolos cortos, ramas y hojas sin pulverulencia

14.Corteza externa fisurada. Flores hermafroditas. Fruto baya roja, o esquizocarpo negro.

15.Hojas cerosas y densamente pubescentes. Flores solitarias blancas, pétalos obovados. Fruto baya roja ...Muntingia calabura (p. 235, 236) 15’.Hojas ásperas, escabrosas. Flores amarillas, en

cimas axilares, pétalos lineales, formando un saco con una capucha. Fruto esquizocarpo globoso, negro ...Guazuma ulmifolia (p. 228, 229) 14’.Corteza externa lisa, lenticelada. Flores unisexuales,

Fruto drupa globosa, amarillo-anaranjada... ...Trema micrantha (p. 182) 12’.Árboles con corteza interna sin fibras, que no se desprende

en tiras largas

16.Hojas alternas dísticas, con puntos o líneas translúcidos, láminas enteras, a veces la zona apical dentada, trinervadas ...Celtis loxensis

(p. 181) 16’.Hojas alternas en espiral, sin puntos o

líneas translúcidas, hojas enteras, venación eucamptódroma

(51)

17.Plantas armadas con espinas o aguijones, escandentes o trepadores. Flores con o sin brácteas vistosas.

18.Arbusto escandente con espinas rectas, tallitos no verdosos. Flores con brácteas vistosas rosadas o anaranjadas.

19.Brácteas rosadas..Bougainvillea peruviana (p. 236) 19’.Brácteas anaranjadas...Bougainvillea pachyphylla (p. 237) 18’.Arbusto trepador con espinas recurvadas, tallito

y ramitas verdosas. Flores sin brácteas, blancas ...Seguieria aculeata (p. 240) 17’.Plantas inermes, arbustos o árboles. Flores sin

brácteas vistosas

20. Arbustos o árboles con hojas tri o palmatinervas, margen entero o aserrado. 21.Árboles con hojas alternas, dísticas,

trinervas, envés blanco-pálido, flores blancas...Luehea paniculata

(p. 230, 231) 21’.Arbustos con hojas alternas en

espiral, palmatinerva, envés verdoso, flores rojo-naranjas, amarillas, verde-cremosas o cremas.

22.Hojas cordadas, de 16 cm x 13 cm. Flores solitarias, axilares, rojo-naranjas...Abutilon pedunculare

(p. 225, 226) 22’.Hojas ovadas, elípticas u obovadas,

menores que 5 cm de largo y ancho. Inflorescencias en panículas multifloras o racemosamente pauciflora. Flores amarillas, verde-cremosas o cremas

(52)

23.Hojas ovadas, flores hermafro-ditas amarillas

24.Lámina de 11 cm x 6 cm, inflorescencia en panícula multiflora. Fruto esquizocarpo con 5 mericarpos... ...Tetrasida chachapoyensis (p. 233) 24’.Lámina de 3-5 cm x 2.5-4 cm, inflorescencia en

racimo, pauciflora. Fruto esquizocarpo con 9-10 mericarpos ...Tetrasida serrulata (p. 234) 23’.Hojas elípticas u obovadas, flores unisexuales,

verde-cremosa o crema.

25.Hojas elípticas u oblongo ovadas de 2.5-5 cm x 1.3-1.7 cm ...Ditaxis dioica (p. 191) 25’.Hojas obovadas de 3-5.5 cm x 1.5-2.7 cm …...Ditaxis katharinae (p. 192)

20’.Arbustos, hojas penninervas, margen crenado, dentado o entero

26.Arbustos. Hojas crenadas o dentadas

27.Hojas elípticas, oblongas, lanceoladas, venación eucamptódroma. Inflorescen-cias en capítulos, cabezuelas globosas o cimas, flores blancas, o amarillas

28.Inflorescencia en capítulos, flores blancas o lila

29.Ramita terminal cilíndrica, hojas elípticas u oblongo-lanceolado, 12-20 flores por cabezuela, flores lilas

...Tessaria integrifolia (p. 169)

29’.Ramita terminal poligonal, hojas lanceoladas o angostamente oblon-gas, 21-27 flores por cabezuela, flores blancas...Vernonanthura patens (p. 170) 28’.Inflorescencia en cabezuelas globosas

o cimas, flores blancas o amarillas

30.Inflorescencia en cabezuela globosa, con flores blancas. Hojas ovadas, base cordado-cuneado ...Cordia macrocephala (p. 173)

(53)

30’.Inflorescencia en cimas, con flores amarillas o blancas. Hojas ovado-elípticas o elíptica-oblongas, base obtusa o redonda

31.Hojas ovado-elípticas, más ancho que largo, flores campanuladas amarillas. Fruto carnoso blanquecino ...Cordia lutea (p. 173) 31’.Hojas elíptica-oblongas, menos ancho que

largo, flores campanuladas blancas. Fruto seco ovoide cubierto por el cáliz y el tubo de la corola ...Cordia varronifolia (p. 174)

27’.Hojas obovadas, venación a veces inconspicua. Flores en fascículos, blanco-verdosas ...Maytenus octogona

(p. 186) 26’.Árboles o arbustos. Hojas enteras o sinuadas

32.Árboles

33.Corteza externa lenticelada, ritidoma en placas grandes, ramitas terminales con anillos y estípulas terminales, mirmecófilos. Frutos aquenios alados

...Triplaris cumingiana (p. 241)

33’.Corteza externa lisa, lenticelada, o fisurada, sin ritidoma, ramitas terminales sólidas, sin estípulas, no mirmecófilos. Frutos drupas.

34.Corteza externa lisa o lenticelada. Hojas pequeñas, menor de 7 cm de largo y 4.5 cm de ancho.

35.Corteza externa lisa. Hojas oblanceoladas, 2.5-4.5 cm x 1-1.3 cm, ápice mucronado. Flores hermafroditas anaranjadas. Bayas color amarillo o anaranjado-rojizo ...Jacquinia mucronata (p. 248, 249) 35’.Corteza externa lenticelada, hojas

elípticas u ovadas 3-7 cm x 2-4 cm, ápice sin mucrón. Flores unisexuales,

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