Plan de Apoyo a los
Autónomos de la Comunidad
de Madrid
INDICE
Pág.
INTRODUCCIÓN 4
CAPÍTULO 1. MARCO CONCEPTUAL DEL TRABAJO AUTÓNOMO.
DEFINICIONES Y TIPOLOGÍAS 6
CAPÍTULO 2. PERFIL DEL AUTÓNOMO MADRILEÑO 11
2.1 EL COLECTIVO DE AUTÓNOMOS DE LA COMUNIDAD DE
MADRID 14
2.2 SECTOR DE ACTIVIDAD 19
2.3 SEXO, EDAD Y ESTADO CIVIL 21
2.4 SITUACIÓN PROFESIONAL 26 2.5 NACIONALIDAD 27 2.6 BASE DE COTIZACIÓN 30 2.7 ANTIGÜEDAD EN LA ACTIVIDAD 31 2.8 NIVEL DE FORMACIÓN 32 2.9 ESTRUCTURA DE LA OCUPACIÓN 34
2.10 HORAS SEMANALES DE DEDICACIÓN 36
CAPÍTULO 3. PRINCIPALES ÁREAS DE PREOCUPACIÓN Y
DEMANDAS DEL AUTÓNOMO MADRILEÑO 38
3.1 FOMENTO DE LA ACTIVIDAD AUTÓNOMA 46
3.2 FINANCIACIÓN 49
3.3 FORMACIÓN 53
3.4 MODERNIZACIÓN E INNOVACIÓN PARA LA MEJORA DE
LA COMPETITIVIDAD 56
3.5 CALIDAD 58
3.6 ASOCIACIONISMO ECONÓMICO ENTRE LOS
AUTÓNOMOS 59
3.7 PERCEPCIÓN Y RELACIONES CON LA
ADMINISTRACIÓN 60
3.8 FISCALIDAD Y SEGURIDAD SOCIAL 64
3.9 CONTRATACIÓN DE PERSONAL 68
3.10 PROBLEMÁTICA MEDIOAMBIENTAL 71
3.11 OTROS ASPECTOS DE INTERÉS 72
3.12 ALGUNAS ESPECIFICIDADES SECTORIALES 74
3.12.1 Especificidades del autónomo del sector de Comercio 75
3.12.2 Especificidades del autónomo del sector de Construcción y reformas 78 3.12.3 Especificidades del autónomo del sector de Hostelería 80 CAPÍTULO 4. ESTRATEGIAS Y LÍNEAS DE ACTUACIÓN EN LA
COMUNIDAD DE MADRID 81
4.1. PRINCIPIOS GENERALES DEL PLAN DE APOYO A LOS AUTÓNOMOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID 83
4.2 PROGRAMA DE ACTUACIONES DEL PLAN DE APOYO A LOS AUTÓNOMOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID 85
4.2.1 Actuaciones que pondrá en marcha el Gobierno Regional a favor de los autónomos 90 4.2.2 Especificidades Sectoriales del Plan de Apoyo a los
Autónomos de la Comunidad de Madrid 119 4.2.2.1 Líneas de actuación específicas para el sector
de comercio 120
4.2.2.2 Líneas de actuación específicas para el sector del comercio ambulante 122 4.2.2.3 Líneas de actuación específicas para el sector
de la venta ambulante 125 4.2.2.4 Líneas de actuación específicas para el sector
de hostelería 128
4.2.2.5 Líneas de actuación específicas para el sector del servicio de taxi 130 4.2.3 Actuaciones del Gobierno Regional conjuntamente con
las Administraciones Locales 131 4.2.4 Información a la Administración Central de las demandas
de los autónomos madrileños referidas a su ámbito competencial
136 4.3 MUJERES: IMPACTO DE GÉNERO DEL PLAN DE APOYO
A LOS AUTÓNOMOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID 139
4.3.1 Descripción del colectivo de mujeres autónomas de la
Comunidad de Madrid 140
4.3.2 Principales áreas de preocupación 142
4.3.3 Propuestas de líneas de actuación 152 4.4 LOS INMIGRANTES EN EL PLAN DE APOYO A LOS
AUTÓNOMOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID 154
4.4.1 Descripción del colectivo de inmigrantes de la
Comunidad de Madrid 156
4.4.2 Principales áreas de preocupación 159
4.4.3 Propuestas de líneas de actuación 165
ANEXOS 167
A.1 AUTÓNOMOS Y ECONOMÍA SOCIAL 168
A.1.1 Importancia de la Economía Social en la Comunidad de
Madrid 171
A.1.2 Principales áreas de preocupación 174
A.1.3 Propuestas de líneas de actuación 180 A.2 AUTÓNOMOS Y COLECTIVOS VULNERABLES 182
A.2.1 Los colectivos vulnerables 183
A.2.2 Alternativas de apoyo 185
A.2.3 Modelo de actuación 196
Introducción
Son muchos los factores que sitúan la economía madrileña a la cabeza de las regiones, no solo españolas sino también europeas. La intensa creación de empleo, el desarrollo de nuevos negocios, las inversiones en innovación tecnológica y la apuesta decidida por una sociedad del conocimiento han hecho de la Comunidad de Madrid un referente en lo que se refiere a modelos de gestión socioeconómica.
Dentro de este contexto, los autónomos juegan un papel fundamental en la generación de riqueza y empleo, siendo su importancia creciente. Además, durante los próximos años, es previsible la continuidad del crecimiento de la participación de los autónomos en la actividad económica de nuestra región. Entre otras cuestiones, algunos de los factores que favorecerán esta situación son los siguientes:
x Se está produciendo un notable crecimiento cuantitativo del colectivo en nuestra comunidad, refrendado por los datos disponibles para los últimos años
x La Comunidad de Madrid se muestra muy activa en lo que se refiere a políticas de empleo, siendo uno de sus pilares básicos la creación de nuevo empleo. En este sentido, el autoempleo crece en importancia como alternativa de incorporación al mercado laboral y es adecuadamente potenciado por el gobierno regional
x El Sector de Servicios presenta una importancia creciente en nuestra Comunidad, lo que implica la aparición de nuevas actividades, ocupadas en buena parte de los casos por autónomos
x Durante los últimos años, se ha producido y continúa produciéndose un considerable aumento de la inmigración, con un colectivo cada vez más importante de inmigrantes, susceptibles en su mayoría de engrosar las cifras de autónomos
x Las actividades empresariales han modificado sus tendencias productivas y sus modelos organizativos en pro de un aumento de la competitividad. Este nuevo escenario productivo establece unas bases adecuadas para el desarrollo del trabajo autónomo.
El Gobierno Regional, consciente de esta evolución positiva y creciente, así como del incremento de la importancia del colectivo como tendencia organizativa y en la creación de empleo, considera necesario atender más intensamente a los autónomos madrileños, de acuerdo a sus especiales características y a sus verdaderas necesidades.
Con esta finalidad, el Gobierno Regional presenta a través de este documento el Plan de Apoyo a los Autónomos de la Comunidad de Madrid, como un conjunto de actuaciones de apoyo a los autónomos madrileños orientado hacia
la mejora de su competitividad y al establecimiento de un adecuado entorno de mercado.
La Comunidad de Madrid pretende que el presente Plan se convierta en una eficaz herramienta al servicio de todos los agentes sociales en relación con la actividad autónoma por lo que, desde el comienzo de su elaboración, ha contado con las organizaciones más representativas de los intereses de los autónomos.
Así, en el Plan se han considerado las demandas planteadas por estas organizaciones, como forma de garantizar el planteamiento de actuaciones realmente válidas y orientadas a la solución de problemáticas reales del colectivo, o a la mejora general de su situación.
La estructura del Plan que ahora se presenta parte de una conceptualización del concepto de autónomo y de un análisis de la realidad del colectivo, tanto cuantitativa como cualitativa.
A continuación, se realiza un detallado análisis de las principales carencias, demandas y áreas de preocupación de los autónomos madrileños, obtenidas a través de una investigación en la que se ha consultado directamente con organizaciones representativas de autónomos e, incluso, con los propios autónomos.
Por último, y como consecuencia de este análisis, el Plan plantea un ambicioso programa de actuaciones orientadas hacia el apoyo específico al colectivo. Puesto que los autónomos constituyen un colectivo con una gran diferenciación sectorial, el Plan contempla estas diferenciaciones y establece medidas concretas para una serie de sectores relevantes dentro de este segmento.
Por otra parte, puesto que la intención perseguida es que el Plan represente a todos los autónomos de nuestra región, se han abordado cuestiones relevantes como el impacto de género, la inmigración, la economía social o los colectivos en situación cercana a la exclusión social.
El documento debe considerarse como parte de un proceso y, por tanto, abierto a ulteriores revisiones, acuerdos y modificaciones. En consecuencia, no se trata de un documento cerrado ni definitivo en su ámbito ni en su dimensión económica y temporal.
En definitiva, el Plan de Apoyo a los Autónomos de la Comunidad de Madrid pretende ser el Plan de todos los autónomos de la Región y, desde el Gobierno Regional, esperamos que constituya una pieza básica en el desarrollo del colectivo.
Capítulo 1
Marco conceptual
Definiciones y tipologías
Se establece la siguiente definición en el artículo 2 del Decreto 2530/1970, de 20 de agosto, por el que se regula el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos (RETA), incluyendo además la modificación establecida en el apartado 3 del artículo por el Decreto 2504/1980.
Concepto de Autónomo
1. A los efectos de éste régimen especial, se entenderá como trabajador por cuenta propia o autónomo aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas.
2. La habitualidad para los trabajadores que se ocupen en trabajos de temporada quedará referida a la duración normal de ésta.
3. Se presumirá, salvo prueba en contrario, que en el interesado concurre la condición de trabajador por cuenta propia o autónomo, a efectos de este Régimen Especial, si el mismo ostenta la titularidad de un establecimiento abierto al público como propietario, arrendatario, usufructuario u otro concepto análogo.
Fuente: Decreto 2530/1970 y modificaciones del Decreto 2504/1980
De esta definición se desprenden las siguientes características básicas de la actividad autónoma:
x Realización habitual: El autónomo se caracteriza por desempeñar su actividad de forma habitual, es decir, presenta una dedicación a una actividad concreta que permite catalogarle dentro de algún sector. El autónomo se dedica a algo concreto que representa su actividad económica principal.
No obstante lo anterior, el término habitual no excluye la posibilidad de que el autónomo compatibilice su actividad principal con otra u otras actividades secundarias, si bien debe existir una que pueda ser considerada claramente como la principal (1)
1
Alberto Valdés Alonso. Doctor en Derecho. Profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social. Revista del MTAS. Reproducción de lo recogido en una Sentencia del Tribunal Supremo (Contencioso Administrativo) de 21 de
x Realización personal y directa: El autónomo realiza su actividad con una intervención personal y directa en la misma, independientemente de que puedan participar más personas (trabajadores o no) en dicha actividad. Esta característica es la que identifica al autónomo como un trabajador por cuenta propia.
La actividad por cuenta propia implica que el autónomo es el dueño de los recursos necesarios para producir o prestar el servicio, contando o no con la colaboración de otras personas.
Por tanto, el autónomo asume los riesgos de los resultados de la actividad económica que realiza, no pudiéndose repercutir estos riesgos sobre terceros, salvo casos de daños y perjuicios, etc.
x Actividad económica y lucrativa: Cuando se habla de autónomo, se está hablando de una persona que desempeña una o varias actividades económicas, es decir, a cambio de una retribución determinada. Por este motivo, la actividad autónoma se encuadra en los ámbitos profesionales, empresariales y de empleo.
Quedan excluidas, por tanto, del marco conceptual de la actividad autónoma las actividades tendentes al aprovechamiento del tiempo de ocio, las realizadas por amistad, etc.
Por otra parte, la actividad autónoma debe ser lucrativa, lo que implica la intención de obtener beneficios de naturaleza económica, excluyéndose por tanto actividades tendentes al autoconsumo (2). Esta actividad podrá ser la forma exclusiva de obtención de beneficio para el autónomo o podría ser compartida con otro tipo de actividad que proporcionara ingresos adicionales.
x Sin sujeción a contrato de trabajo: El trabajo autónomo no está regulado por la legislación laboral que afecta a los trabajadores por cuenta ajena, de manera que las relaciones contractuales con los clientes se enmarcan en otras disciplinas jurídicas como la legislación mercantil.
Esta no sujeción a la legislación laboral convierte al autónomo en un trabajador independiente, que puede organizar sus recursos técnicos y económicos como estime adecuado, sin tener que responder ante un superior o empresario.
La independencia mencionada se produce también a nivel económico. En este sentido, el autónomo no depende económicamente de un tercero predeterminado que remunere su esfuerzo, sino que su
2
. Alberto Valdés Alonso. Doctor en Derecho. Profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social. Revista del MTAS.
retribución será consecuencia de los distintos contratos y actividades que formalice con sus clientes.
A la vista de estas características, se pueden apreciar bastantes similitudes entre la actividad autónoma, realizada por un autónomo y la actividad empresarial, realizada por un empresario.
En ambos casos, la propiedad, la gestión y la decisión sobre recursos recae sobre el titular de la actividad y, además, en ninguno de los dos casos existe una dependencia económica exclusiva de un tercero o la percepción de un salario, cualquiera que sea la forma que adopte.
Es por este motivo por lo que se habla de Empresario Autónomo, con o sin
trabajadores.
Por otra parte, comparando las características del trabajo autónomo con las del trabajo por cuenta ajena, se aprecian, como se ha podido observar, diferencias notables. En este sentido, el trabajador por cuenta ajena realiza una actividad a las órdenes de un tercero y recibe como prestación un salario, lo que implica una relación voluntaria de dependencia del trabajador con respecto al empresario.
A pesar de estas diferencias, la evolución de las relaciones comerciales ha provocado que aparezcan determinados casos en los que puede ser objeto de debate determinar el tipo de relación económica entre actividades autónomas o por cuenta ajena.
En este sentido, aparece el término Trabajador Autónomo Dependiente
(TRADE), que recoge aquellos casos en que un autónomo, inscrito en el RETA,
realiza su actividad económica para uno, dos o, a lo sumo, tres clientes, por lo que, a juicio de algunas organizaciones y en algunas situaciones, podría llegar a resultar difícil argumentar el carácter independiente de su actividad.
Por tanto, a la vista de estas consideraciones se podrían definir, en principio, los siguientes tipos de autónomos:
1. Autónomo individual o profesional autónomo propiamente dicho. 2. Empresario autónomo o autónomo con trabajadores
3. Trabajador autónomo dependiente
El autónomo individual o profesional autónomo sería, por tanto, aquel autónomo inscrito en el RETA que realiza su actividad principal directa y personalmente, de modo independiente y abierto para cuantos clientes pueda conseguir y organizando y gestionando sus recursos. Se trata de profesionales como fontaneros, taxistas, electricistas, vendedores de prensa, profesionales liberales, etc.
El empresario autónomo sería aquel que, inscrito en el RETA, cuenta para la realización de su actividad económica con un número, normalmente muy pequeño, de colaboradores y que no está constituido en sociedad mercantil. En este caso, además de participar normalmente activa y directamente en la actividad, el autónomo se encarga de dirigir una organización productiva, sea industrial o de servicios.
Por último, el trabajador autónomo dependiente sería aquel inscrito en el RETA, pero que realiza su actividad económica a favor de un número muy limitado de clientes que, por condicionantes de dedicación, horario o retribución, otorgan a su trabajo el carácter de dependiente.
Como consecuencia de los diferentes tipos de autónomos anteriormente descritos, se produce una realidad marcada por un amplio número de autónomos y, sobre todo, con un elevado grado de dispersión, tanto sectorial, como territorial y organizativa. Esta situación implica la necesidad de considerar multitud de casuísticas diferentes a la hora de establecer canales de comunicación y programas de apoyo dirigidos al colectivo.
Por otra parte, los ámbitos de negociación y actuación no son los mismos en función del tipo de autónomo de que se trate. Así, en la actualidad se encuentra en proceso de análisis y negociación, a nivel del Estado, un borrador de
Estatuto del Trabajador Autónomo Dependiente, a través del cual se pretende
regular la actividad de este tipo de autónomos y sobre el que están debatiendo las distintas organizaciones que representan los intereses de los autónomos y la Administración Central.
Por estos motivos, el presente Plan de Apoyo a los Autónomos de la Comunidad se orienta de manera preferente al profesional y al empresario autónomo, si bien algunas de las cuestiones aquí planteadas podrían llegar a ser también de aplicación al trabajador autónomo dependiente.
Capítulo 2
Perfil
El presente apartado ofrece una aproximación al perfil del autónomo madrileño, a partir de un análisis de distintas variables sociodemográficas que contribuyen a caracterizar a este colectivo en torno a una serie de características de especial interés.
Para ello, se realiza un análisis de las distintas fuentes estadísticas disponibles, tanto de manera directa, como a través de estimaciones y explotaciones que pretenden conseguir un análisis lo más detallado posible y lo más cercano a la realidad del colectivo.
La definición del perfil debe contribuir a un mayor y mejor conocimiento del colectivo, convirtiéndose en un importante elemento de entrada a ala hora de establecer acciones orientadas hacia la mejora de su situación.
Las variables seleccionadas para la definición del perfil del autónomo madrileño han sido las siguientes, considerando la disponibilidad de datos en las distintas fuentes de información:
x Número de autónomos presentes en la Comunidad de Madrid x Sectores de actividad
x Sexo, Edad y Estado civil x Situación profesional x Nacionalidad x Base de cotización x Antigüedad x Nivel de Formación x Ocupación
x Horas semanales de dedicación
Como conclusión general de la información analizada en las páginas posteriores, se obtienen los siguientes datos para definir al autónomo tipo de nuestra Comunidad:
Cuadro nº 1. Perfil del Autónomo Madrileño
PERFIL CARACTERÍSTICO DEL AUTONOMO MADRILEÑO x Varón
x Nacionalidad Española
x Edad comprendida entre 36 y 54 años, con media en torno a los 44 años x Casado
x Autónomo independiente o empresario sin asalariados x Dedicado mayoritariamente a una única actividad x Con concentración relativa en el municipio de Madrid x Base de cotización mínima
x Antigüedad en la actividad superior a 5 años
x Dedicado al sector servicios, especialmente a la actividad comercial x Nivel de Formación secundaria o de segunda etapa
x Jornada laboral entre 40 y 50 horas a la semana
Fuente: Diversas estadísticas del INE y MTAS
Resulta interesante señalar que, a nivel general, los valores resultantes para las distintas variables analizadas son similares independientemente del sexo, por lo que se puede concluir que este perfil define tanto a las mujeres autónomas como a los autónomos de la Comunidad de Madrid. No obstante, las mayores dificultades con las que se encuentran las mujeres nos ha llevado a dedicarles un capítulo específico dentro del Plan.
En las páginas siguientes se detallan los principales datos obtenidos para las distintas variables consideradas en el establecimiento del perfil.
2.1
El Colectivo de Autónomos
de la Comunidad de Madrid
Según datos del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid, utilizando como fuente el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, a 31 de diciembre de 2005, eran 2.885.714 los afiliados a la Seguridad en la comunidad, considerando el total de regímenes.
De éstos, 2.416.653 madrileños (63,75%) estaban afiliados el Régimen General, mientras que 355.371 personas eran autónomos afiliados al Régimen Espacial de Trabajadores Autónomos. Esta cifra supone el 12,31% del total de afiliados en nuestra Comunidad.
Con este dato, el peso relativo de los autónomos sobre el total de afiliados a la Seguridad de la Comunidad de Madrid, resulta algo inferior a la media nacional, donde los autónomos representan en 2005 un 16,34% sobre el total.
Gráficos nº 1 y 2. Peso relativo de los autónomos sobre el total de afiliados a la Seguridad Social. Comparativa Comunidad de Madrid – Total
Nacional (2005)
Fuente: Datos afiliación Seguridad Social. 2005
83,66
16,34
87,69
12,31
España Comunidad de Madrid
Autónomos Autónomos
Total Regímenes
Total Regímenes
El menor peso de los autónomos en relación con el total de regímenes de la Seguridad Social en la Comunidad de Madrid se puede explicar considerando la mayor presencia en nuestra Comunidad de grandes y medianas empresas, tanto nacionales como multinacionales, que concentran una gran parte del empleo por cuenta ajena.
Por otra parte, los empleos vinculados a las Administraciones Públicas tienen también en la Comunidad de Madrid una mayor presencia relativa que en otras comunidades españolas.
A pesar de este menor peso relativo, la evolución del número de autónomos en la Comunidad de Madrid ha sido positiva durante los últimos cinco años, pasando de 311.775 afiliados en 2001 a 360.628 según el último dato disponible de mayo de 2006.
Gráfico nº 3. Evolución del número de autónomos en la Comunidad de Madrid. 2001 - 2005
Nº autónomos 311.775 316.596 329.429 344.691 355.371 360.628 2001 2002 2003 2004 2005 may-06
Fuente: Instituto de Estadística Comunidad de Madrid
Durante todos estos años, el peso de los autónomos sobre el total de afiliados se ha mantenido prácticamente constante en nuestra Comunidad, en torno al 12,50%, en un periodo caracterizado por un fuerte crecimiento del empleo total. La evolución en el número de autónomos en la Comunidad no presenta un comportamiento uniforme con respecto a la evolución del total de afiliados, sino que, como se puede apreciar en el gráfico siguiente, presenta una tendencia irregular.
Gráfico nº 4. Tasas de incremento del colectivo de autónomos en la Comunidad de Madrid comparativamente con el total de afiliados 3,77 8,28 3,10 2,80 2,30 4,63 1,55 4,05 2002 2003 2004 2005
Total Afiliados Autónomos
Fuente: Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid.
Comparando la evolución del número de autónomos en la Comunidad de Madrid con la evolución media a nivel nacional, los datos de la Encuesta de Población Activa, desde el primer trimestre del año 1999 hasta el cuarto trimestre del año 2004, reflejan un mayor incremento relativo en la Comunidad de Madrid, como se puede apreciar en el siguiente gráfico:
Gráfico nº 5. Evolución relativa del número de trabajadores autónomos en la Comunidad de Madrid respecto a la evolución en el conjunto de
España.
Fuente: Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid.
La comparativa de crecimiento del colectivo entre la Comunidad de Madrid y España se realiza representando índices simples de trabajadores autónomos con periodo base igual a 100 el primer trimestre del año 1999.
De esta manera, se puede apreciar de forma gráfica que la evolución del número de trabajadores autónomos es muy superior en la Comunidad de Madrid frente al nacional, para el periodo considerado.
Analizando el peso del colectivo de autónomos madrileños sobre el total de autónomos a nivel nacional, se aprecia que ha evolucionado desde el 7,1% en el primer trimestre de 1999 al 10,0% en el cuarto trimestre del año 2005, según datos de la EPA, lo que confirma la tendencia positiva de crecimiento en la Comunidad de Madrid.
Descendiendo en el análisis cuantitativo de los autónomos madrileños a nivel municipal, los datos de afiliación al RETA de 2005 reflejan que el conjunto de municipios de la Comunidad con más de 40.000 habitantes, agrupaban al 75,18% de los autónomos, lo que se traduce en cierto nivel de concentración que facilita el análisis del colectivo. El municipio de Madrid, con 165.687 autónomos, representa el 46,62% del total de autónomos de la Comunidad.
Índice Trabajadores Autónomos (1999TI=100)
90.0 100.0 110.0 120.0 130.0 140.0 150.0
I II III IV I II III IV I II III IV I II III IV I II III IV I II III IV 1999 2000 2001 2002 2003 2004
Comunidad de Madrid España
Lineal (Comunidad de Madrid) Lineal (España)
Gráfico nº 6. Reparto porcentual de afiliados al RETA en municipios de más de 40.000 habitantes de a Comunidad de Madrid. Diciembre de 2005
11.358 11.210 9.215 8.757 8.129 8.015 6.530 6.132 5.447 5.163 4.642 4.121 4.006 3.783 2.817 2.141 Móstoles Fuenlabrada Leganés Alcorcón Alcalá de Henares Getafe Pozuelo de Alarcón Alcobendas Torrejón de Ardoz Las Rozas Coslada Parla San Sebastián de los Reyes Majadahonda Collado Villalba Aranjuez
Fuente: Afiliaciones a la Seguridad Social 2005
5% 14% 80% 1% agricultura industria construcción servicios 15.43 6.01 13.42 65.13
2.2
Sector de actividad
El colectivo de autónomos se caracteriza por tener una amplia dispersión sectorial, con autónomos dentro de todos los sectores de actividad. En la Comunidad de Madrid, la actividad autónoma viene marcada a nivel sectorial por la misma tendencia que se observa a nivel general.
En este sentido, el siguiente gráfico muestra el claro predominio de las actividades de servicios entre el colectivo de autónomos en nuestra Comunidad. En concreto, 4 de cada 5 afiliados en el régimen especial de autónomos en la Comunidad de Madrid desarrolla su actividad en el sector servicios.
Gráfico nº 7. Autónomos por sector de actividad en la Comunidad de Madrid
Fuente: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, basado en los ficheros de afiliación de la seguridad social. Diciembre de 2005
NOTA: Esta información hacer referencia al colectivo definido como Autónomos propiamente dicho, que son aquellos trabajadores afiliados a alguno de los regímenes por cuenta propia de la Seguridad Social y que no están integrados en sociedades mercantiles, cooperativas ni en otras entidades societarias. También se excluyen los que figuran como colaboradores familiares y los que están registrados formando parte de algún colectivo especial de trabajadores.
España Comunidad de Madrid
El sector de la construcción presenta también cierta relevancia, con un 14% de los afiliados, muy por encima de sectores como la industria y la agricultura, siendo este último sector prácticamente inexistente en la Comunidad de Madrid.
Comparativamente con España, se aprecia que el Sector servicios presenta una mayor importancia en la Comunidad de Madrid que a nivel del total nacional. Los autónomos de la Agricultura, por el contrario, cuentan con un mayor peso relativo para la media nacional que para Madrid. En el caso de la Industria, el peso relativo es parecido en ambos ámbitos
En siguiente gráfico analiza en mayor de talle la presencia de los autónomos en las diferentes ramas de actividad. En este caso puede apreciarse el claro dominio de la reparación de vehículos y el comercio, seguido de los servicios inmobiliarios y servicios a empresas.
El sector de la construcción es el tercero por número de afiliaciones en el régimen especial de autónomos.
Gráfico nº 8. Afiliaciones en Alta en el régimen de Autónomos por sector de actividad en la Comunidad de Madrid.
Fuente: Afiliación de la seguridad social. Febrero de 2006
0 10.000 20.000 30.000 40.000 50.000 60.000 70.000 80.000 90.000 100.000 Agric. Y Gan. Pesca Ind. Ext. Ind. Manuf. P. Energía Construcción Comercio y RV Hosteleria Transporte Intermed. Financiera Act. Inmob. Y Serv. Empresas
Admón. Educación Act. Sanitaria Otras. Act. Sociales
P. Domést. Org. Extraterritoriales
2.3
Sexo, edad y estado civil
Sexo:
La participación de la mujer en la actividad económica ha experimentado en España un notable incremento durante los últimos años. En este sentido, la evolución del peso de las mujeres ocupadas sobre el total de personas ocupadas ha sido positiva desde 1997, según los datos de afiliación de la Seguridad Social disponibles.
En concreto, las mujeres suponían un 36,08% sobre el total de afiliados en 1997, mientras que en 2005 el porcentaje fue del 41,21%.
Gráfico nº 8. Peso relativo de la mujer sobre el total de afiliados a la SS Porcentajes sobre el total. Datos nacionales
41.21 40.46 40.07 39.38 38.76 38 37.19 36.08 36.47 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005
Fuente: Seguridad Social
En lo que se refiere específicamente al colectivo de autónomos, la tendencia ha sido la misma, produciéndose un incremento en el peso relativo de la mujer sobre el total de autónomos. A nivel nacional, el 1998, las mujeres suponían un 29,71% sobre el total de autónomos, mientras que para 2005, la cifra fue del 31,70%, con más de 940.000 autónomas.
Gráfico nº 9. Peso relativo de la mujer sobre el total de autónomos Porcentajes sobre el total. Datos nacionales
31.59 31.38 31.04 30.59 30.46 30.32 29.71 29.98 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005
Fuente: Seguridad Social. Afiliaciones
Esta realidad se ha puesto también de manifiesto en la Comunidad de Madrid, incluso con más fuerza que en el resto de comunidades españolas. La participación de la mujer en la actividad económica madrileña ha experimentado también una importante evolución durante los últimos años.
En este sentido, la evolución de la participación porcentual de la mujer sobre el total de ocupados en la Comunidad ha sido la siguiente:
Gráfico nº 10. Mujeres ocupadas sobre el total de ocupados. Comunidad de Madrid (% sobre el total)
42.75% 41.62% 40.91% 36.71% 37.71% 38.88% 39.39% 40.60% 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004
Con respecto a la mujer autónoma, la Comunidad de Madrid presenta unas cifras similares a las del total nacional con respecto al peso relativo de la mujer en este colectivo. En este sentido, según datos de la Seguridad Social de 2005, el 30,36% de los autónomos eran mujeres en la Comunidad de Madrid (107.876). Esta cifra se sitúa en un entorno similar al nacional, donde la participación de la mujer es del 31,70%.
Gráfico nº 11. Afiliados al Régimen Especial de Autónomos. Distribución por sexo en la Comunidad de Madrid. (Diciembre de 2005)
70%
30% Varones
Mujeres
Fuente: Seguridad Social. Datos diciembre 2005.
Edad:
En cuanto a la distribución de los autónomos por edad, se obtienen los siguientes datos a nivel nacional:
Gráfico nº 12. Afiliados al Régimen Especial de Autónomos en España. Distribución por grupos de edad. (Datos en número de personas)
425.241 396.188 1.225.252 930.176 0 500.000 1.000.000 1.500.000 16 a 30 años 31 a 35 años 36 a 49 años más de 50 años
Fuente: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Diciembre de 2005. Basado en los ficheros de afiliación de la Seguridad Social.
menos de 25 3% 25 a 39 33% 40 a 54 43% más de 55 21% menos de 25 3% 25 a 39 33% 40 a 54 41% más de 55 23%
Gráfico nº 13. Afiliados al Régimen Especial de Autónomos en España. Distribución por grupos de edad y sexo. (Datos en número de personas)
290.192 271.913 841.358 628.743 135.048 124.275 383.840 301.152 0 500.000 1.000.000 16 a 30 años 31 a 35 años 36 a 49 años más de 50 años Mujeres Varones
Fuente: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Diciembre de 2005. Extraído de los ficheros de afiliación de la Seguridad Social.
Con esta distribución por edades, se obtiene una edad media para el autónomo español en torno a los 44 años, siendo de 39 años la media de edad para el total de regímenes de Seguridad Social.
Los dos gráficos que siguen a continuación nos permiten establecer una comparativa de la representatividad de los diferentes tramos de edad de los trabajadores autónomos en la Comunidad de Madrid y en el conjunto de España.
Gráfico nº 14. Distribución por tramos de edad de los trabajadores autónomos en España y la Comunidad de Madrid
Fuente: Ministerio de trabajo y asuntos sociales, basado en los ficheros de afiliación de la seguridad social. Diciembre de 2005.
Se puede observar como la conducta de ambos gráficos en cuanto a distribución por tramos de edad es muy similar. De hecho no se aprecian cambios en los tramos inferiores de edad, y un ligero cambio en los autónomos con edades comprendidas entre los 40 y 54 años, con un porcentaje algo inferior en la Comunidad de Madrid.
Para los mayores de 55 años, el porcentaje es ligeramente superior en la Comunidad de Madrid que en el conjunto de España.
El grupo de edad con mayor representación del colectivo de autónomos en la Comunidad de Madrid, es de edades comprendidas entre los 40 y 54 años, que aglutina un 41% del total de autónomos de la región.
Con este reparto por edades, la edad media de los trabajadores autónomos de la Comunidad de Madrid se situaría en torno a los 44 años, similar a la obtenida para el total nacional.
Estado Civil:
En cuanto al estado civil de los trabajadores autónomos de la Comunidad de Madrid, según los datos de la Encuesta de Población Activa de 2005, se encuentran casados en la mayoría de los casos, con independencia del sexo, aunque el porcentaje de casados es superior en las mujeres.
Si tomamos como referencia del colectivo de autónomos el grupo de “trabajadores independientes y empresarios sin asalariados” incluido en la EPA, se aprecia que, en torno al 65% de los autónomos madrileños estaría casado, con porcentajes algo más elevados entre las mujeres que entre los hombres.
Cuadro nº 15. Estado civil, sexo y situación profesional
Trabajadores independientes y empresarios sin asalariados
Varón Mujer Soltero 29,6% 26,7%
Casado 63,9% 67,8%
Viudo, separado o divorciado 6,5% 5,5%
Total 100,0% 100,0%
2.4
Situación profesional
La Seguridad Social, en sus estadísticas sobre autónomos, identifica las siguientes posibles situaciones profesionales:
x Sin asalariados x Con asalariados
x Sin pluriactividad x Con pluriactividad
Considerando estas clasificaciones, los datos correspondientes al final de 2005 reflejan que una amplia mayoría de autónomos trabaja sin asalariados colaboradores, tanto a nivel nacional como para la Comunidad de Madrid.
En este sentido, el 80% de los autónomos españoles trabaja sin colaboradores asalariados, siendo este porcentaje del 81% para la Comunidad de Madrid.
Gráfico nº 14. Autónomos con y sin asalariados en España y la Comunidad de Madrid. Porcentajes sobre el total. 2005
0.80 0.20 0.81 0.19
Sin asalariados Con asalariados
Fuente: MTAS. Seguridad Social. 2005
Por otra parte, la dedicación del autónomo es, según los datos disponibles, mayoritariamente exclusiva a su actividad principal, con un 95% de los autónomos que se dedican únicamente a una actividad, tanto para la media nacional como para la Comunidad de Madrid.
Comunidad de Madrid
2.5
Nacionalidad
Si en el año 2000, según el INE, la población inmigrante en España suponía el 2,21% con 895.720 personas, en el 2005 estamos hablando de una población inmigrante de 3.730.610 personas, lo que supone el 8,46% del total de la población española.
La Comunidad de Madrid sigue la misma tendencia creciente que la española. En el año 2000, la población inmigrante suponía el 5,43% con una población de 282.870 personas. En 2005, el número de extranjeros representa ya casi un 13% sobre el total de la población; según datos de la Oficina regional de Inmigración (OFRIM) a 1 de enero de 2006, el número de inmigrantes durante el año 2005 se ha incrementado en 168.602 personas hasta representar el 15,28% de la población de la Región con 949.354 personas.
Según esta misma fuente, los municipios que cuentan con mayor número de extranjeros en la región son: Madrid con 536.829, seguido de Alcalá de Henares con 36.888, Mostotes con 24.914, Fuenlabrada con 22.712, Getafe con 21.194, Leganés con 21.138, Alcorcón con 20.536, Parla con 20.362 y Torrejón de Ardoz con 19.932 personas de origen extranjero.
A 1 de octubre de 2005, los países principales de procedencia son Ecuador con 186.582, seguida de Rumanía con 121.609, Colombia con 82.799, Marruecos 81.581, Perú con 48.235 y Bolivia con 34.440, pero con una tendencia que se mantiene.
Con respecto a la actividad laboral y profesional de la población inmigrante, los datos disponibles de afiliaciones a la Seguridad Social para 2005 reflejan una preponderancia de la actividad por cuenta ajena, tanto a nivel nacional como para la Comunidad de Madrid.
En este sentido, el reparto de los afiliados extranjeros por regímenes, tanto a nivel nacional como en la Comunidad de Madrid, es el siguiente para 2005.
Gráfico nº 15. Distribución de los afiliados extranjeros según regímenes. % sobre el total 2005 14.97 61.74 9.10 13.98 5.83 71.42 0.58 22.14 Autónomos General Agrario Hogar
Fuente: MTAS. Seguridad Social
Como se puede apreciar, en la Comunidad de Madrid se observa un mayor peso del régimen de empleados de hogar y del régimen general entre la población extranjera, siendo menor para los regímenes agrario y autónomos. Aunque generalmente esta población inmigrante trabaja por cuenta ajena, no solamente representan mano de obra para sectores como la construcción o restauración, cada vez más los inmigrantes se establecen como autónomos, estableciendo negocios que en la mayoría de los casos prestan inicialmente servicio a la propia población inmigrante.
Gráfico nº 16. Autónomos según nacionalidad en la C. Madrid
España 93% Extranjero
7%
Fuente: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Extraído del Fichero de altas de afiliación de la Seguridad Social. Diciembre de 2005
Comunidad de Madrid
De los autónomos extranjeros presentes en la Comunidad de Madrid, el 68% proceden de países no comunitarios, frente al 32% provenientes de la Unión Europea.
56% 23% 1% 1% 7% 12% 61% 26% 1% 1% 3% 8% Reducida B. mínima Bm a 1,5 Bm 1,5Bm a 2 Bm 2Bm a 3 Bm Más de 3 Bm
2.6
Base de cotización
Mayoritariamente, los autónomos, tanto madrileños como del resto de España, cotizan por la base mínima al RETA.
En concreto, un 56% de los autónomos españoles cotiza por esta base. Para la Comunidad de Madrid, esta cifra se sitúa en el 61%.
Gráfico nº 17. Bases de cotización de los autónomos madrileños. Reparto porcentual
(Bm: Base Mínima de cotización)
Fuente: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Extraído del Fichero de altas de afiliación de la Seguridad Social. Diciembre de 2005
El 26% cotiza por encima de la base mínima hasta un tope de 1,5 veces esta base.
Sólo un 2% de los autónomos realiza una cotización cuyo importe es superior a más de dos veces la base mínima.
2.7
Antigüedad en la actividad
En la Comunidad de Madrid, y conforme a los datos de los ficheros de afiliación de la Seguridad Social, la estructura del colectivo de autónomos en cuanto a la antigüedad que presentan en el desarrollo de la actividad es la que se detalla en el siguiente gráfico:
Gráfico nº 18. Antigüedad de la actividad autónoma en la C. de Madrid
0 20.000 40.000 60.000 80.000 100.000 120.000 140.000 160.000 Menos de 6 meses De 6 a 11 meses De 1 a 3 años De 3 a 5 años Más de 5 años
Fuente: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Extraído del Fichero de altas de afiliación de la Seguridad Social. Diciembre de 2005
Gráfico nº 19. Antigüedad de la actividad autónoma en la C. de Madrid (%)
6% 7% 18% 10% 59% Menos de 6 meses De 6 a 11 meses De 1 a 3 años De 3 a 5 años Más de 5 años
2.8
Nivel de Formación
Para analizar la situación media de los autónomos en relación con la formación, se han considerado los datos de la Encuesta de Población Activa 2005, para el segmento “trabajadores independientes y empresarios sin asalariados”, al ser este el que más se adapta al concepto de autónomo mayoritariamente manejado en el presente documento.
Con esta consideración, los datos de la EPA reflejan que este colectivo de autónomos presenta un perfil donde predominan las personas sin estudios o estudios obligatorios. Sin embargo, es destacable el porcentaje autónomos con estudios universitarios que se sitúa en torno al 30% de representación en el colectivo.
Por sexos, las mujeres autónomas parecen reflejar mayores niveles medios de formación que los varones, como se aprecia en el siguiente cuadro:
Cuadro nº 11. Formación de los trabajadores independientes y empresarios sin asalariados por sexo.
Varón Mujer
Miles y %. Miles % Miles % Sin estudios y estudios obligatorios 73,7 45,9% 11,0 24,4%
Estudios secundarios y 2ª etapa 36,7 22,9% 17,3 38,5%
Estudios Universitarios 50,1 31,2% 16,7 37,1%
Total 160,5 100,0% 45,0 100,0%
Gráfico nº 19. Nivel de estudios de los autónomos madrileños
45.9 22.9 31.2
24.4 38.5 37.1
Sin estudios y obligatorios Secundarios y 2ª etapa Universitarios
Fuente: INE. EPA 2005
Mujeres
2.9
Estructura de la Ocupación
La estructura de la ocupación de los “trabajadores independientes y empresarios sin asalariados”, según la EPA de 2005, muestra que el 21,1% son técnicos y profesionales científicos e intelectuales, el 18,6% son artesanos y trabajadores cualificados de la industria y la construcción, el 16,0% son técnicos y profesionales de apoyo, el 13,7% son operadores de instalaciones y maquinaria, el 13,1% están dedicados a la dirección de empresas, y el 9,4% en trabajos de restauración.
Cuadro nº 16. Ocupación de los trabajadores independientes y empresarios sin asalariados por sexo (%)
Hombre Mujer Total
Dirección de empresas 11,3% 19,6% 13,1%
Técnicos y profesionales cientificos e intelectuales 17,8% 32,6% 21,1%
Técnicos y profesionales de apoyo 15,6% 17,6% 16,0%
Empleados de tipo administrativo 3,2% 6,6% 3,9%
Trabajadores de servicios de restauración,
personales 7,7% 15,4% 9,4%
Trabajadores cualificados de agricultura 2,5% 0,0% 1,9%
Artesanos y trabajadores cualificados industria y
construcción 22,0% 6,8% 18,6%
Operadores de instalaciones y maquinaria,
montadores 17,5% 0,0% 13,7%
Trabajadores no cualificados 2,4% 1,4% 2,2%
Total 100,0% 100,0% 100,0%
Fuente: EPA. Cuarto Trimestre de 2005
En los varones predominan los artesanos y trabajadores cualificados de la industria y la construcción, mientras que en las mujeres predomina la ocupación como técnicos y profesionales científicos e intelectuales.
13.1 21.1 16 3.9 9.4 1.9 18.6 13.7 2.2 Dirección de empresas Técnicos y profesionales cientificos e intelectuales Técnicos y profesionales de apoyo Empleados de tipo administrativo Trabajadores de servicios de restauración, personales Trabajadores cualificados de agricultura Artesanos y trabajadores cualificados industria y construcción Operadores de instalaciones y maquinaria, montadores Trabajadores no cualificados
Gráfico nº 19. Ocupación de los autónomos madrileños (%)
2.10
Horas semanales de dedicación
El número medio de horas semanales dedicadas al trabajo es de 45,7 horas por término medio para los “trabajadores independientes y empresarios sin asalariados”, según la EPA de 2005.
Cuadro nº 22. Distribución del número de horas trabajadas a la semana % de autónomos Menos de 30 horas 7,5 Entre 31 y 40 horas 33,2 Entre 41 y 50 horas 27,6 Entre 51 y 60 horas 13,9 Más de 61 horas 6,6 No sabe o no contesta 11,2 Total 100,0
Fuente: EPA. Cuarto Trimestre de 2005.
El número medio de horas dedicadas al trabajo habitualmente según actividad, es el que se refleja en el siguiente cuadro:
Cuadro 23.- Número de horas semanales trabajadas por los trabajadores independientes o empresarios sin asalariados según sector de actividad (Horas).
Hombre Mujer Total
Agricultura y pesca 43,8 38,4 42,4
Industria 46,9 37,9 44,7
Construcción 45,1 40,0 45,0
Comercio y Hostelería 51,7 44,5 49,2
Transporte, serv. financieros, inmobiliarias y
empresariales 49,7 38,2 47,4
Otros servicios 36,0 37,8 36,6
Total 47,2 40,6 45,7
Fuente: EPA. Cuarto Trimestre de 2005.
El indicador más claro de dedicación a la actividad es el que refleja el número de horas medias dedicadas a la semana por los autónomos. En este sentido,
los datos de la EPA de 2005 reflejan las siguientes dedicaciones medias en número de horas:
Cuadro 26.- Número medio de horas trabajadas por los trabajadores independientes o empresarios sin asalariados a la semana (Horas).
Hombre Mujer Total
Dirección de empresas 53,4 44,3 50,1
Técnicos y profesionales científicos e intelectuales 42,2 36,0 40,2
Técnicos y profesionales de apoyo 43,8 34,0 41,4
Empleados de tipo administrativo 41,7 40,0 41,1
Trabajadores de servicios de restauración,
personales 50,8 47,6 49,7
Trabajadores cualificados de agricultura 43,8 . 43,8
Artesanos y trabajadores cualificados industria y
construcción 45,7 46,8 45,8
Operadores de instalaciones y maquinaria,
montadores 53,0 . 53,0
Trabajadores no cualificados 37,3 40,0 37,9
Total 47,2 40,6 45,7
Fuente: EPA. Cuarto Trimestre de 2005
La ocupación con menor número de horas dedicadas al trabajo es la de Trabajadores no cualificados en el caso de los hombres con 37,3 horas. Esta es también la ocupación con la media para ambos sexos más baja, 37,9 horas. En el caso de las mujeres es la de Técnicos y profesionales de apoyo con 34,0 horas.
Capítulo 3
Principales áreas de
preocupación y demandas
En el presente capítulo se describen las principales áreas de preocupación del autónomo madrileño, obtenidas a través de una metodología participativa en la que han intervenido tanto los propios autónomos como las entidades más representativas de los intereses de este colectivo, tanto sectoriales como intersectoriales.
Se trata, por tanto, de un diagnóstico realizado desde dentro del colectivo, consultando a las fuentes que conocen las verdaderas problemáticas y posibles áreas de mejora de los autónomos: los autónomos y sus asociaciones.
Desde un punto de vista metodológico, se han realizado tanto entrevistas cualitativas con responsables de organizaciones representativas del colectivo, así como una encuesta cuantitativa a una muestra representativa de autónomos3. La metodología detallada del diagnóstico se incluye como anexo
al presente documento.
Como primera conclusión, se puede afirmar que el colectivo de autónomos se presenta, en términos generales, como un colectivo con un escaso nivel de conocimiento de las políticas y líneas de apoyo por parte de las instituciones públicas, tanto nacionales como autonómicas y locales.
Esta circunstancia se traduce en una valoración más bien negativa de la situación actual, con relación a sus necesidades y aspiraciones, según reflejan los datos de la encuesta realizada a una muestra de los autónomos de la Comunidad de Madrid.
Los resultados de la encuesta coinciden en gran parte con las conclusiones obtenidas a través de las entrevistas mantenidas con las organizaciones representativas, lo que aporta mayor consistencia a las mismas conclusiones y contribuye a garantizar un diagnóstico más acertado sobre la realidad del autónomo.
La identificación de las principales problemáticas y su posterior análisis es la base para el establecimiento de medidas y líneas de actuación eficaces, capaces de mejorar la situación general y la competitividad de este importante grupo socioeconómico en la Comunidad de Madrid.
3
Gran parte de las conclusiones obtenidas son comunes para todos los segmentos de autónomos y para todos los sectores analizados, de manera que, aunque con mayor o menor incidencia dependiendo del sector, reflejan problemáticas y carencias similares.
Sin embargo, se han detectado durante el análisis algunas áreas de preocupación específicas para algunos sectores, que por su relevancia y necesidad de apoyo, se ha considerado interesante señalar en apartados específicos para diferentes sectores.
En todo caso y con el fin de reflejar con todo detalle las preocupaciones concretas de todos los sectores analizados, se presenta un “Mapa de Demandas y Áreas de Preocupación de los autónomos madrileños” que contiene, para cada sector, las demandas más relevantes.
Para una mejor comprensión de los aspectos identificados, las áreas de preocupación y problemáticas generales, compartidas por todos los sectores de autónomos analizados, se han agrupado en las siguientes áreas temáticas:
x Fomento de la actividad autónoma x Financiación
x Formación
x Modernización e innovación para la mejora de la competitividad x Calidad
x Asociacionismo económico entre los autónomos x Percepción y relaciones con la Administración x Fiscalidad y Seguridad Social
x Contratación de personal x Problemática medioambiental x Otros aspectos de interés
Con respecto a los sectores para los que posteriormente se señalan conclusiones específicas, son en concreto los siguientes:
x Comercio minorista y sus subsectores x Construcción y reformas
x Restauración y hostelería
El cuadro siguiente refleja, de manera sintética, las principales conclusiones obtenidas a lo largo del diagnóstico, que serán posteriormente ampliada en cada uno de los capítulos temáticos en los que se divide el análisis.
Cuadro nº 1. Principales carencias y preocupaciones de carácter general de los autónomos madrileños
Fomento de la actividad
autónoma x La imagen del trabajo autónomo presenta, en general, rasgos negativos entre la Sociedad.
x Los esfuerzos por fomentar el espíritu de empresa resultan aún insuficientes para elevar los niveles de creación de empresas y consolidación del trabajo autónomo.
x Existe un escaso nivel de representación de los autónomos a nivel institucional, lo que se traduce en un elevado grado de insatisfacción de los integrantes del colectivo.
x El autónomo presenta una baja tendencia hacia el asociacionismo, lo que provoca la existencia de organizaciones con recursos escasos, lo que dificulta su proyección entre el tejido de autónomos. Financiación x El acceso a la financiación ajena resulta
mucho más difícil para el colectivo de autónomos que para otros segmentos empresariales.
El nivel de garantías exigido y el escaso patrimonio personal que, por regla general, presentan los autónomos, son dos de los factores que inciden en esta realidad.
x Existe un elevado grado de
desconocimiento de las entidades y productos financieros disponibles por parte de los miembros del colectivo, lo que se traduce en escasos niveles de utilización de las diferentes alternativas financieras.
x Las líneas de ayudas y subvenciones existentes en la actualidad distan de adecuarse a las necesidades específicas de los autónomos, tanto en lo que se
refiere a cuantías como en procedimientos y plazos, debido en gran medida al desconocimiento de las mismas.
x Los largos ciclos de cobros y pagos y las condiciones desfavorables de compra afectan negativamente a la salud financiera de los autónomos.
Formación x Tradicionalmente, el nivel general de
formación de los autónomos se ha situado por debajo del de los trabajadores por cuenta ajena debido, en parte, al escepticismos del autónomo en cuanto a su utilidad.
x El autónomo presenta dificultades de acceso a una formación de calidad, debido tanto a la inadecuación de la oferta actual como a su escasa disponibilidad de tiempo.
x La formación continua no está adaptada a las necesidades y posibilidades reales del colectivo.
x El coste de la formación resulta excesivamente elevado para el autónomo, tanto desde el punto de vista de coste económico directo como de coste de oportunidad al tener que dejar la actividad cuando se acude a un curso de formación.
x La escasez de recursos que generalmente presentan los autónomos, dificulta en gran medida el fomento de la formación entre los trabajadores que tienen contratados.
Modernización e innovación para la mejora de la competitividad
x A pesar de los esfuerzos que tanto los autónomos, como las organizaciones que los representan y las administraciones públicas están realizando de cara a la modernización de los negocios, la innovación continua sigue siendo uno de los retos principales para la competitividad de los autónomos.
x El término modernización implica, para el caso de los autónomos y al margen de la innovación tecnológica, la solución de aspectos como la adquisición de equipos o la solución al problema del relevo generacional en empresas familiares.
Calidad x Los autónomos se han ido adaptando
muy lentamente a la cultura de la calidad, en parte por propia mentalidad y, en parte, por los requerimientos de recursos humanos, materiales y financieros que, en muchas ocasiones, requiere la incorporación de la calidad a la operativa del negocio.
x Como consecuencia de estos factores, el nivel de implantación de sistemas de la calidad es aún bajo entre el colectivo. Asociacionismo económico
entre autónomos
x El autónomo no presenta, en términos generales, una tendencia hacia el asociacionismo económico con otros autónomos.
Percepción y relaciones con la administración
x En la actualidad, no existe una regulación específica del colectivo, lo que provoca problemas de indefinición en algunos aspectos y complejidad en la realización de trámites diversos.
x Los autónomos se relacionan con las distintas administraciones en diversos grados y la opinión del colectivo sobre el funcionamiento de la administración es mayoritariamente negativa.
x En términos generales, la existencia de un interlocutor único para el colectivo y la agilización de los trámites administrativos, son dos de las demandas principales de los autónomos con respecto a sus relaciones con la administración.
x De entre los diferentes ámbitos de la administración, las corporaciones locales son las administraciones con las que los autónomos mantienen una relación más frecuente.
Fiscalidad y Seguridad Social
x Aunque se han ido mejorando determinadas coberturas y prestaciones del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, aún son muchas las diferencias con respecto al Régimen General.
El desempleo, la jubilación anticipada, la dedicación a tiempo parcial o los mínimos exentos de cotización, son algunos de los aspectos que, según las asociaciones, requerirían una revisión por parte de la Administración Central.
x La posibilidad de percepción única del desempleo a la hora de decidir emprender una actividad autónoma debería situarse en el mismo nivel que para la constitución de entidades de economía social.
x El autónomo presenta, por propia mentalidad, cierta tendencia hacia la cotización mínima en la Seguridad Social, lo que afecta negativamente a las prestaciones que posteriormente percibe. x En el caso concreto de las mujeres
autónomas, las cuestiones sociales presentan, además, algunas situaciones que requieren consideración especial. x Una gran parte de los autónomos se han
acogido al sistema de módulos para tributar fiscalmente, régimen que es bien valorado en general por el colectivo. Sin embargo, hay algunos aspectos en el ámbito de la fiscalidad susceptibles de revisión por parte de la Administración Central, de cara a mejorar la situación del colectivo.
Contratación de personal x El autónomo no presenta, por lo general, una mentalidad orientada hacia los compromisos laborales, factor que, unido a la rigidez de la normativa laboral española, se traduce en bajos niveles de contratación de personal.
x En muchos de los sectores en los que el autónomo tiene una mayor presencia en la Comunidad de Madrid, resulta difícil encontrar mano de obra cualificada. x La imposibilidad de contratar a
familiares directos en el Régimen General supone una restricción para el autónomo, no justificada a juicio del colectivo.
Problemática medioambiental
x Los autónomos presentan, en este ámbito, las mismas problemáticas y carencias que el resto de figuras y agentes económicos. La cuestión medioambiental no está vinculada con el tipo de organización económica sino con el sector de actividad.
Otros aspectos de interés x Los requisitos normativos y las carencias de recursos con los que habitualmente cuentan los autónomos dificultan el cumplimiento de las normativas en materia de prevención de riesgos.
x La igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y la conciliación de la vida laboral y familiar son aspectos con una mayor incidencia entre el colectivo de autónomos que en las sociedades mercantiles, debido a las características organizativas de la actividad autónoma.
x Desde todas las organizaciones
representativas de los autónomos, se viene reivindicando históricamente la necesidad de estudiar alguna fórmula eficaz que permita limitar la responsabilidad patrimonial del autónomo frente a actuaciones de las que sea responsable dentro del ámbito del negocio.
3.1
Fomento de la Actividad Autónoma
Las principales cuestiones planteadas por los autónomos y sus organizaciones representativas con relación a este apartado son las siguientes:
x La imagen social del autónomo es, en términos generales, negativa. Socialmente se prefiere el trabajo por cuenta ajena a la actividad autónoma. Desde un punto de vista social, no cabe duda que tienen una mejor imagen los directivos de grandes empresas que los autónomos propietarios de pequeños negocios.
En este sentido, existe cierta tendencia social a pensar que los negocios autónomos los crean las personas que no consiguen un trabajo por cuenta ajena viéndose, por tanto, forzada a iniciar un trabajo por cuenta propia.
Esta imagen negativa del autónomo incide de forma diferente entre unos sectores y otros. Así, por ejemplo, las asociaciones de comerciantes, de vendedores ambulantes o de vendedores de prensa han puesto de manifiesto esta problemática en mucha mayor medida que otros colectivos de autónomos como los ingenieros, médicos y, en general, otros profesionales liberales.
En general, todos los sectores de autónomos coinciden en la necesidad de fomentar la imagen del colectivo como vía para el fomento y desarrollo efectivo de este tipo de actividad.
x Aunque se habla del fomento del espíritu de empresa y se establecen medidas de fomento del autoempleo, son las grandes organizaciones las que gozan de mayores ayudas. En el sector de comercio, en concreto, el fomento se centra en las grandes superficies de forma preferencial sobre los comercios minoristas tradicionales.
x El colectivo presenta una posición de debilidad en diferentes ámbitos tales como la negociación con proveedores y clientes, el acceso a las fórmulas de financiación disponibles o el diálogo político social.
Esta realidad se explica básicamente por su reducida dimensión y escasos recursos, tanto económicos como organizativos.
x Relacionado con lo anterior, el colectivo de autónomos no cuenta con una presencia adecuada en los foros y centros de decisión administrativos o políticos. Esta es la conclusión que surge de un primer análisis de las percepciones del colectivo en base a la encuesta desarrollada como parte de la metodología de ejecución del presente documento.
La función de representación de los autónomos es desarrollada por diferentes organizaciones, fundamentalmente las siguientes:
x Asociaciones empresariales, sectoriales y territoriales x Asociaciones y organizaciones de autónomos
x Asociaciones y organizaciones vinculadas a la Economía Social x Colegios Profesionales
x Sindicatos
Como se puede apreciar, son muchas las organizaciones que representan a los autónomos, situación que responde a la diferente tipología y dispersión existente.
Sin embargo, a pesar de ser muchas las organizaciones que integran autónomos, son muchos los que no se encuentran integrados en estas organizaciones. Ni siquiera la mayor parte de los autónomos pertenecen a asociaciones.
El autónomo tiende a no asociarse, en mayor medida que los trabajadores por cuenta ajena o las sociedades mercantiles. El autónomo, quizás por las características propias del desempeño de su actividad, presenta una mentalidad menos asociativa que otros agentes. Por otra parte, el desconocimiento de las asociaciones existentes es elevado entre el colectivo, quizás por la dificultad de llegar a un núcleo tan numeroso y disperso.
Este desconocimiento de las asociaciones disponibles, provoca un desconocimiento aún mayor de los servicios a los que se puede acceder y su utilidad, por lo que, considerando además la mentalidad, el movimiento asociativo no se desarrolla en toda su amplitud.
Por otra parte, la percepción general que los autónomos tienen de las organizaciones no es, en términos generales, positiva según los datos de avance de la encuesta realizada, lo que se traduce en un gran potencial de trabajo existente en el ámbito asociativo.
Este conjunto de factores relacionados con el asociacionismo autónomo, ocasiona una gran dificultad para medir la representatividad real de cada una de las instituciones, lo que se traduce en una pérdida de presencia en los centros de decisión.
En lo que se refiere a la estructura de las organizaciones actualmente existentes, adolecen en términos generales de recursos suficientes para poder prestar adecuadamente servicios de utilidad para los autónomos de la Comunidad de Madrid.
La escasez de recursos se traduce en serias dificultades organizativas a la hora de prestar servicios, debido a la amplia dispersión y aislamiento de los autónomos. Además, en muchos casos, el nivel de necesidad de ayuda técnica por parte de los asociados es grande, llegando incluso a cuestiones operativas del día a día.
3.2
Financiación
La financiación constituye uno de los pilares básicos para el crecimiento y la consolidación de las actividades de las pequeñas empresas.
Según el Estudio “Análisis de las Causas de Mortalidad prematura de proyectos Empresariales”, desarrollado por la Comunidad de Madrid junto con la Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid, las causas fundamentales del cese prematuro de negocios, especialmente entre los negocios más pequeños, tienen que ver con problemas de índole financiero.
Los problemas económicos son la causa de fracaso empresarial más mencionada según el citado estudio, tal y como se refleja a continuación.
Gráfico nº 5. Principales causas del cierre de negocios
24,4 18,8 18,1 13,6 10,1 Problemas Económicos Falta de Ventas/Clientes Competencia Problemas fiscales/impuestos Mala gestión empresarial
Fuente: “Análisis de las Causas de Mortalidad prematura de proyectos empresariales”. CM y AJE. 2005
Esta realidad adquiere mayor fuerza a medida que la empresa es más pequeña, por lo que son los autónomos el colectivo que acusa en mayor medida estos problemas.
En este sentido, los principales problemas de los autónomos según la encuesta realizada con objeto del presente trabajo, tienen que ver con factores económicos.
Se analizan a continuación las principales áreas de preocupación relacionadas con la financiación que se han identificado una vez investigada la realidad del colectivo:
x Dificultad de acceso a la financiación: A pesar de que el colectivo de autónomos tiene, aparentemente, acceso a las mismas fuentes de financiación que las sociedades mercantiles de mayor tamaño, es una realidad que la capacidad para negociar condiciones ventajosas en los diferentes productos financieros es menor, al tratarse normalmente de negocios de reducido tamaño y, en consecuencia, con una capacidad financiera también reducida.
Además, las entidades financieras valoran especialmente las garantías personales a la hora de conceder líneas de financiación, concediendo una menor consideración a aspectos como el plan de negocio del empresario que las solicita.
Esta situación afecta en mayor medida a los autónomos y a las empresas más pequeñas, sobre todo durante las fases iniciales del proyecto, puesto que el autónomo, presenta habitualmente un escaso patrimonio personal, lo que se traduce en un bajo nivel de garantías que frena el acceso a determinadas vías de financiación, considerando las exigencias que se le plantean.
Como consecuencia de estos aspectos, se puede afirmar que la financiación resulta para el autónomo cara y escasa, por lo que es necesario profundizar en la búsqueda de soluciones adaptadas a las necesidades y a la situación real del colectivo.
Esta situación afecta en mayor medida a unos sectores de autónomos que a otros, puesto que las cuantías de las inversiones necesarias para la creación y posterior mantenimiento de los negocios no son iguales. En este sentido, resulta especialmente significativo el caso del comercio, la restauración y todos aquellos sectores en los que es necesario un espacio físico de cara al público, debido al elevado coste del suelo y/o locales en la Comunidad.
Los profesionales liberales que ejercen su profesión, en ocasiones, a través de teletrabajo o acudiendo a los centros de trabajo del cliente, no requieren cantidades tan grandes de financiación para instalaciones, por lo que el acceso a la misma supone un problema menor.
x Existe un elevado grado de desconocimiento de las entidades financieras y de los productos financieros disponibles: Al margen de lo comentado anteriormente, los autónomos reflejan un desconocimiento generalizado de los productos y entidades financieras