Secuelas Psicológicas tras la Interrupción Voluntaria del Embarazo en Adolescentes

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Texto completo

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issn 1988 – 348X

ecuelas psicológicas tras la

interrupción voluntaria del

embarazo en adolescentes

Elena Ortega Barreda Matrona. Hospital General de La Palma, Canarias

Recibido: 05/11/2010 Aceptado: 06/12/2010

Ortega Barreda, Elena. Secuelas Psicológicas tras la Interrupción Voluntaria del Embarazo en Adolescentes. ENE, Revista de Enfermería

5(1):25-32, abr 2011. Disponible en http://enfermeros.org/revista

resumen

La aprobación de la ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo así como sus modificaciones, en concreto la referente a la edad de la paciente que la permite tomar la decisión sin el consentimiento paterno (16 años), han suscitado un debate entre la población acerca de lo adecuado o no de esta modificación.

Diversos estudios han demostrado la presencia de secuelas psicológicas tras la interrupción voluntaria del embarazo en adolescentes, lo que se ha denominado síndrome postabortivo. Por el contrario, otras investigaciones cuestionan los métodos utilizados en la realización de dichos estudios y advierten sobre el efecto de las leyes restrictivas y su relación con la actitud de las jóvenes.

Esta revisión pretende recoger la documentación publicada al respecto con la intención de proporcionar una visión lo más objetiva posible a los profesionales que se enfrentan día a día con esta problemática. Objetivo principal: Realizar una revisión de las publicaciones relacionadas con el tema en cuestión.

Metodología: Se realiza una búsqueda en las siguientes bases de datos: Medline Plus, PubMed, Bireme, Cocrhane, con los términos en castellano y en inglés siendo los descriptores: secuelas, interrupción, voluntaria, embarazo y abortion, adolescent, effect, psychological, respectivamente siendo “y” y “and” los operadores utilizados.

Resultados principales: Las leyes más restrictivas frente al aborto son las que más problemas han generado en cuanto a seguridad en las adolescentes, llevándolas en ocasiones a ponerse en manos de personas más inexpertas y clínicas ilegales con los riesgos ello supone.

La libre elección de informar a los padres ha demostrado que aumenta la comunicación con ellos frente a la obligatoriedad.

El embarazo no deseado con la consiguiente interrupción es un problema que sigue afectando a más de 10000 jóvenes al año en nuestro país y pese a que este dato va disminuyendo todavía es bastante significativo.

Los autores apuntan la necesidad de seguir haciendo estudios acerca de las posibles secuelas psicológicas de las pacientes que han sufrido un IVE porque en la actualidad

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los estudios que afirman su existencia tienen errores metodológicos importantes y los más rigurosos no son concluyentes, además sugieren la necesidad de valorar efectos a largo plazo.

conclusión principal: Los estudios no son concluyentes en cuanto a la existencia de un síndrome postabortivo ni en cuanto a la gravedad ni el número de mujeres que pueden padecerlo, relacionándolo en muchos casos con la presencia de alteraciones psicológicas previas al embarazo.

palabras clave

Secuelas psicológicas, aborto, adolescentes.

abstract

Psychological sequelae after abortion in adolescents

The passing of the act of sexual and reproductive health and of the voluntary termination of pregnancy and its modifications, in particular the age of the patient that allows her to take the decision independently without parental consent (16 years), have raised a debate among the population about the appropriate or not of this modification.

Several studies have shown the presence of psychological sequelae after the voluntary termination of pregnancy in adolescents, what has been called post abortion syndrome. Otherwise, other researches question the methods used in conducting such studies and warn about the effect of the restrictive laws and its relationship with the attitude of young women.

This review expects to collect the information issued in connection with the intention to provide a vision as objective as possible to professionals who face day to day with this problem.

Objective: To review publications relating to the subject.

Methods: A search of articles in the following databases: Medline Plus, PubMed, Bireme, Cocrhane, the terms in

spanish and English and the descriptors are: secuelas, interrupcion, voluntaria, embarazo and abortion, adolescent, effect, Psychological, respectively being "y" y "and" operators used.

Main results: The most restrictive laws regarding abortion are what have created more problems for security in the teens, sometimes bringing them into the hands of inexperienced people and illegal clinics with the risks involved.

The choice of reporting to parents has proven to increase communication with them compared to the binding.

Unwanted pregnancy and subsequent interruption is a problem that continues to affect more than 10,000 young people per year in our country and although this figure is declining is still quite significant.

The authors suggest the need for further studies on the possible psychological sequelae of patients who have undergone abortions because at present the studies which affirm their existence, have major methodological flaws and the most rigorous inconclusive also suggest the need to assess long-term effects.

Main conclusion: Studies are inconclusive as to the existence of a post-abortion syndrome nor as to the seriousness or the number of women who may have, relating in many cases with the presence of psychological disorders of pregnancy.

keywords

Psychological sequelae, abortion, adolescents

introducción

La interrupción del embarazo se da desde los principios de la humanidad y en la mayoría de las culturas se ha mantenido oculto, habiendo sido una causa importante de muerte materna.

Desde la aprobación de la Ley de despenalización del aborto en el año 1985 en España es tema de debate y controversia pues es un tema de gran impacto social. (1)

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Al conflicto ético que siempre ha generado este tema se une el debate acerca de si una mujer de 16 años está capacitada para tomar una decisión de esta envergadura.

Por otro lado, la atención sanitaria de la enfermera/matrona va dirigida, entre otros, al cuidado de la mujer, entre ellas a la mujer adolescente. Dentro de estos cuidados podemos señalar:

Informar, asesorar y diagnosticar a la gestantes

Si desea abortar y está dentro de los supuestos legales, derivar al centro hospitalario de referencia donde se practique el IVE

Prevenir el IVE de repetición y asesoramiento contraceptivo.

Control postIVE y acompañamiento ofreciendo soporte si es necesario tras su realización.

Consideramos necesario ampliar los conocimientos acerca de las posibles secuelas especialmente psicológicas que pueden experimentar las jóvenes que pasan por este proceso y su abordaje posterior. Lo que nos lleva a realizar un análisis de la situación actual y revisión de los estudios realizados al respecto.

marco legal

Las interrupciones voluntarias del embarazo (IVE) en España quedan despenalizadas a través de la Ley Orgánica 9/1985, en tres supuestos concretos:

Evitar un grave peligro para la vida o la salud física o psíquica de la embarazada. Si el embarazo es consecuencia de un hecho constitutivo de un delito de violación, previamente denunciado.

Presunción de graves taras físicas o psíquicas en el feto.

En cuanto a la Ley del aborto en el consejo de Europa, en 47 de los estados miembros, tienen derecho de abortar de forma legal y sin riesgos desde el 17 de abril del 2008 pero se establecen claras diferencias entre países.

Así nos encontramos con un panorama donde:

En Irlanda, Andorra y Malta sólo está permitido para salvar a la vida de la madre

En España, Reino Unido, Polonia, Finlandia y Islandia está despenalizado sólo en algunos supuestos

La Ley de plazos, donde se incluyen la mayoría de los países del consejo europeo. La ley de plazos es la que garantiza la interrupción voluntaria del embarazo hasta las 24 semanas y a partir de éstas tiene que diagnosticarse uno de los tres supuestos legales para interrumpir la gestación. Esta ley en el panorama Europeo es muy variada puede ir desde les 24 semanas de Holanda a la prohibición de la interrupción en Malta. (1)

En el año 2009, surge en nuestro país el Proyecto de Ley Orgánica de Salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo aprobada en el año 2010. Uno de los puntos más polémicos es

Modificación de la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente con el fin de que la prestación del consentimiento para la práctica de una interrupción voluntaria del embarazo se sujete al régimen general previsto en esta ley y eliminar la excepcionalidad establecida en este caso, capacitando a la mujer de 16 años a tomar la decisión de forma independiente sin necesidad de consentimiento paterno. (2) El IVE es siempre un acto que comporta una crisis a la mujer, tanto por motivos sociales como culturales, actualmente la mayoría de embarazos son deseados. Pero si no referimos a las adolescentes esta afirmación pierde fuerza pues en muchos casos estos embarazos no han sido programados. Así lo constatan los datos que publica el Ministerio de Sanidad. Según las bases de datos del Ministerio de Sanidad y Política Social los datos del 2008 en el territorio nacional son:

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El año pasado se registraron en España 115.812 IVE, un 3,27% más que el año anterior.

La subida en 2008 (3,2%) es inferior a la experimentada en 2007 (10,3%) y está también por debajo de la media de los últimos años (incrementos superiores a un 6% desde 2004)

El porcentaje de IVE en menores de 18 años se ha reducido un 1,27% respecto al año 2007

Los datos del informe 2008 de interrupción voluntaria del embarazo (IVE), que ha hecho pública el Ministerio de Sanidad y Política Social, reflejan una estabilización en el número de interrupciones voluntarias de embarazo, con un total de 115.812 IVE en 2008 (3.674 más que el año anterior). Esta tendencia a la estabilización es especialmente interesante si se tiene en cuenta el crecimiento poblacional y los datos de años anteriores, mucho más elevados. De hecho, en lo referente a las adolescentes (edad menor o igual a los 18 años), la cifra de IVE ha sido en 2008 de 10.221, un 1,27% inferior a la registrada en 2007, cuando se registraron 10.353 IVE. (3)

búsqueda

bibliográfica

Con esta búsqueda se pretende encontrar el mayor número de artículos publicados referentes a las posibles secuelas psicológicas post abortivas en adolescentes. Se realizó la búsqueda con los términos en castellano y en inglés siendo los descriptores: secuelas, interrupción, voluntaria, embarazo y abortion, adolescent, effect, psychological, respectivamente siendo “y” y “and” los operadores utilizados.

Las bases de datos utilizadas fueron Cochrane, Medline, Pubmed y Bireme, no encontrando artículos relacionados en las dos primeras, 47 en Pubmed y 56 en Bireme utilizando finalmente 6 y 3 respectivamente. Se descartaron todos aquellos estudios que

no guardaban relación directa con el tema, y aquellos que no disponían de resumen. De los estudios consultados se pueden extraen los siguientes resultados:

De las mujeres jóvenes que quedan embarazadas, cerca de un 35% deciden tener un aborto en vez de dar a luz.

Las leyes restrictivas del aborto pueden empeorar la comunicación familiar en vez de promoverla. Aun sin leyes estatales, uno o los dos padres del 61% de las menores estudiadas sabían sobre los abortos de sus hijas. Cuanto más joven sea la adolescente, es más probable que haya informado a su madre de la situación.

Las leyes restrictivas ponen en peligro la salud de las adolescentes porque les hace difícil encontrar atención médica segura al principio del embarazo.

Al colocar obstáculos en el camino de las adolescentes, las leyes restrictivas tienen el efecto de crear demoras adicionales para mujeres que ya tienen dificultad en buscar atención rápida.

Cuando las adolescentes saben que el doctor está obligado por la ley a hablar con sus padres antes de proporcionarle servicios de salud, están menos dispuestas a obtener atención a la salud relacionada con la actividad sexual. (4)

Estudios que afirman la existencia de un síndrome post aborto:

La mayoría de abortos que hoy por hoy se practican en España se amparan en el primer supuesto despenalizador, esto es: que sea necesario para evitar un grave peligro para la vida o la salud psíquica de la embarazada.

Paradójicamente, las estadísticas (en determinados estudios) sugieren exactamente lo contrario: el aborto (que siempre es no deseado) es causa de importantes trastornos psicológicos que incluso pueden conducir a la muerte. M ortalidad global

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3,5 veces superior en las mujeres que habían abortado en comparación con las mujeres que habían dado a luz.

El 30-55% de las mujeres que abortan tienen ideas de suicidio y entre el 7-30% llegan a cometer intentos. Estos últimos son especialmente importantes en las mujeres de menos de 30 años y en las mujeres con antecedentes de alteraciones psicológicas o tendencia suicida.

Las mujeres que han sufrido un aborto, adoptan actitudes más imprudentes y temerarias que ponen en peligro sus vidas (conducta auto-destructiva). (5)

Las mujeres que abortaron tuvieron un riesgo más elevado de sufrir ingresos por causa psiquiátrica frente a aquellas que tuvieron a sus hijos en el periodo de 3 meses a 4 años tras el aborto o parto.

El aborto provocado aumentó los riesgos de alteraciones en el estado del ánimo, mediante la evaluación del riesgo de puntuación patológica en escalas de depresión, frente a las mujeres que no abortaron sus embarazos no planificados. (6,7)

Recientemente en Noruega se ha realizado un estudio longitudinal con una muestra de 768 mujeres de la población general entre las edades de 15 y 27 años. Las mujeres que se realizaron un aborto provocado con más de 20 años puntuaron patológicamente para el diagnóstico de depresión de forma estadísticamente significativa, aún después de controlar todas las variables. (8)

Las mujeres que habían abortado presentaron malestar psicológico hasta cinco años después de la interrupción, siendo los efectos de evitación, pesar, angustia y ansiedad mayores en el caso de abortos provocados que en los espontáneos. (9)

Se han descrito graves alteraciones en las relaciones sexuales y en el deseo sexual de numerosas mujeres que abortaron voluntariamente. Se ha detectado que aproximadamente un tercio de las mujeres estudiadas que han abortado de forma provocada sufre a corto plazo una

inhibición y un deterioro en su deseo y placer sexual. Además, un 17% de mujeres se veían mucho menos atractivas tras la interrupción del embarazo. (10,11)

Las mujeres con historia de un aborto, espontáneo o provocado, tenían un 99% más de probabilidad de ejercer maltrato físico sobre sus hijos que las que no habían tenido abortos; si eran varios abortos, el riesgo incrementado era del 189%. Cuando el aborto era provocado, las mujeres tenían un 144% de mayor riesgo de maltrato físico sobre sus hijos (12).

La gran mayoría de las mujeres tras el aborto sufren graves alteraciones en el sueño, sobre todo en los 180 días tras el aborto provocado y éste se reducía tres años tras el aborto. Las mujeres que han abortado de forma provocada sufren un alto riesgo de consumo de drogas de abuso de diversos tipos. (13,14,15)

Fergusson y colaboradores han realizado la mejor investigación hasta el momento sobre repercusiones psicológicas del aborto provocado en la salud de las mujeres jóvenes y adolescentes, mediante un estudio cohorte longitudinal de 492 mujeres. Sus principales resultados fueron que las jóvenes que abortaron sufrieron un riesgo mayor de diferentes problemas mentales comparados con las jóvenes que llevaron su embarazo a término. En concreto, en el estudio observacional, las mujeres que abortaron con menos de 21 años, en comparación con las que tuvieron a sus hijos, tuvieron los siguientes eventos adversos a la edad de 25 años: el 42% presentaron depresión mayor; un 39% sufrieron trastornos de ansiedad; un 27% manifestaron ideación suicida y un 6,8% presentaron alcoholismo. (16)

Sn las muchachas jóvenes las que padecen mayores trastornos físicos y mentales por el hecho de haber abortado. Estas observaciones contradicen el argumento pro abortista según el cual el aborto beneficia a la mujer en general y a las adolescentes o jóvenes en particular. (5)

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SINDROM E POST ABORTO Es una entidad reconocida con repercusiones psico-emocionales muy graves en la mujer que cumple con los criterios diagnósticos internacionales de trastornos psiquiatricos y de Trastornos por Estrés Postraumático, en cuyo caso el síndrome se incluiría entre las reacciones a estrés grave.

Dicho síndrome ha sido estudiado, dada la evidencia de secuelas que produce, en diversos países, incluso es reconocida su existencia entre organismos internacionales que promueven el aborto, como puede ser la Federación de Planificación familiar, el mayor promotor de abortos de EE.UU. Una mujer que aborta no esta dando a ese hijo la dimensión de persona que tiene, por tanto se esta negando a si misma el sentir pena y dolor por la muerte de un ser querido, a la vez que mitiga sus sentimientos de culpa con autojustificaciones del tipo: “Solo era un puñado de células”, que lo único que consigue es aplazar el luto por esa pérdida (que tarde o temprano tendrá que hacer) y calmar la culpa que tarde o temprano sentirá. Toda esta negación da lugar a lo que conocemos como SINDROME POST ABORTO.

Algunos de los síntomas más característicos son:

o Negación, ira, culpa.

o Incapacidad de tener relaciones en la sociedad.

o Depresión.

o Ansiedad

o Incapacidad de perdonarse a uno mismo o a otros.

o Pesadillas que se repiten.

o Autocastigo

o Relaciones rotas.

o Negación de la pena y la aflicción por el niño abortado.

o Pena y aflicción por la pérdida del niño que sienten los padres, los

abuelos, los niños, otros miembros de la familia u otras personas.

o Trastornos alimenticios: anorexia, bulimia.

o Preocupación por la muerte o en el aniversario del aborto.

o Pensamientos o tendencias suicidas.

Estos síntomas pueden sufrirlos tanto hombres y mujeres que han perdido un niño debido a un aborto como los niños y abuelos que han perdido a un hermano o a un nieto a través del aborto.

No todos los síntomas indicados pertenecen a un mismo grupo. Surgen diferentes en momentos distintos, según las etapas cambiantes en la vida de una mujer. El Síndrome postaborto (SPA), por sí mismo, cuando no se le trata, tiene una evolución natural (como cualquier otra enfermedad), de acuerdo a su propia dinámica.

El aborto entre las mujeres jóvenes presenta diferentes síntomas que aquellos observados entre las mujeres mayores de treinta años. Esto ayuda al profesional a suponer un aborto antes de que la paciente lo confiese, y podremos tomar las precauciones necesarias para ayudarla. (5,6,7,8,9,10)

Características frecuentes TIPO A (Adolescentes y Jóvenes)

o promiscuidad

o intentos de suicidio

o y/o autocastigo

TIPO B (Mujeres mayores de treinta)

o divorcio/separación

o depresión y/o angustia

o tratamiento psicológico-psiquiátrico previo.

Estudios que cuestionan la existencia de un trastorno post aborto:

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La mayoría de las mujeres después de la interrupción voluntaria del embarazo no presentan trastornos psicopatológicos. Existe una confusión notable acerca de las reacciones transitorias a embarazos no deseados y el aborto (por ejemplo, culpa, depresión, ansiedad), con trastornos mentales graves. Los estudios de los aspectos psiquiátricos del aborto se han visto limitados por problemas metodológicos como la imposibilidad de asignar aleatoriamente a las mujeres para el estudio y grupos de control, la resistencia al seguimiento y las variables de confusión. En general, la literatura indica que la enfermedad psiquiatrita grave es por lo menos 8 veces más común entre las mujeres después del parto que entre las mujeres que han sufrido un IVE (20)

La metodología y los resultados de los estudios realizados durante veintidós años (1966-1988) son revisados y se observan problemas metodológicos, muestreo inadecuado, falta de datos sobre los antecedentes psiquiátricos de la mujer, escasez de diseños de los estudios prospectivos, falta de tiempos de seguimiento y procedimientos de evaluación además de incapacidad a la hora de distinguir abortos legales, ilegales y espontáneos. (21,22)

Ninguno de los estudios existentes permite el establecimiento definitivo de un vínculo entre el aborto y la estabilidad emocional posterior. (23)

Una revisión de estudios metodológicamente adecuados de las respuestas psicológicas de la mujer (EE.UU), indica que el malestar es generalmente más grande antes de que se produzca el aborto y que la incidencia de

graves reacciones negativas es baja. Las respuestas negativas coinciden con las manifestadas en la investigación sobre otros acontecimientos estresantes de la vida. (24) En una revisión de los estudios realizados entre 1989 y 2008 se objetiva que los estudios de alta calidad tenían en su mayoría un resultado neutral sugiriendo pocas diferencias entre las mujeres que tuvieron un aborto y las que no en términos de secuelas de salud mental. Por el contrario los estudios con la metodología más deficiente ofrecieron resultados negativos en lo que a secuelas en la salud mental de las mujeres se refiere. (25)

El contexto social y el grado de apoyo emocional que las mujeres reciben de personas importantes fueron decisivos en las reacciones frente al aborto. Los niveles más altos de ansiedad, la depresión y la hostilidad se asociaron con la oposición al aborto de los demás. Sin embargo, el apoyo de una persona significativa (pareja, padre, amigo) fue suficiente para mitigar el efecto de la oposición. Las mujeres que tomaron su propia decisión de abortar revelaron menos dificultades en la toma de la decisión. (26)

En general, la investigación demuestra claramente que el aborto realizado, a petición de una mujer no suele tener consecuencias psiquiátricos, (menos del 10%). Los problemas surgen sólo cuando la mujer se somete a la interrupción del embarazo como resultado de la presión de los demás. La legislación que socava la capacidad de la mujer embarazada para evaluar el impacto de un embarazo no deseado en su futuro impide la salud mental y debe ser combatido por la profesión psiquiátrica. (21,27).

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Proyecto de Ley Orgánica de Salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. Ministerio de Sanidad y Política social.

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Análisis de los datos del informe IVE. Ministerio de Sanidad y Política

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