Los Neandertales
ÍNDICE
1. Introducción
2. El árbol familiar
- Australopithecus afarensis
- Australopithecus africanus
3. Modos de vida de los neandertales
4. Su alimentación
5. Lenguaje y arte
6. Canibalismo
7. ¿Por qué se extinguieron?
8. Bibliografía
INTRODUCCION
El Hombre de Neandertal es una especie extinguida del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230.000 hasta 28.000 años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio. En un periodo de aproximadamente 5.000 años se cree convivió paralelamente en los mismos territorios europeos con el Hombre de Cro-Magnon, primeros hombres modernos en Europa. Evidencias de esta convivencia se han encontrado en las cuevas de
Chatelperron.
El árbol familiar
- Australopithecus afarensis
El australopithecus afarensis fue encontrado en 1974, en Hadar, en el norte de Etiopía, por un equipo comandado por el paleoantropólogo estadounidense Donald Johanson. Esta región es ocupada por la tribu Afar; de ahí el nombre de la especie.
La especie era bípeda, sin embargo era diferente de nosotros en bastantes aspectos relacionados; por ejemplo, sus piernas eran proporcionalmente más largas en comparación con los brazos. Asimismo, podemos suponer, a partir del largo y de la ligera curvatura de sus manos y pies, que tenían cierta actividad arbórea, como dormir en los árboles, por seguridad, u obtener comida de ellos. Su pecho no era plano, como el nuestro, sino que se estrechaba agudamente hacia arriba.
Estos homínidos poseían cerebros pequeños, aproximadamente del tamaño de los
grandes simios (como un chimpancé o un gorila), aunque en comparación con el tamaño del cuerpo eran relativamente más grandes. Tenían caras grandes, que se proyectaban por delante del cráneo (como la mayoría de los homínidos primitivos). Esto es, al menos en parte, reflejo del gran tamaño de los dientes, como en los simios. Sin embargo, y en contraste con éstos últimos, los caninos son reducidos, aunque se proyectan ligeramente delante del diente adyacente. Los incisivos son grandes (característica, en simios, asociada con un régimen frugívoro), y los premolares y molares son de tamaño sustancial, con superficies planas. La forma del paladar, aunque grande, forma una curva que no es parabólica, como la nuestra, ni de lados paralelos, como en simios. El efecto total es, de todas maneras, más parecido a la mandíbula humana que a la de un simio.
del presente, siendo así la especie más antigua conocida que es con gran certeza antecesora del hombre. El hallazgo de Lucy, uno de los esqueletos más completos encontrados (pertenecientes a un especimen), se vio reforzado posteriormente por un grupo de más piezas, incluyendo cráneos, de la misma especie. Este grupo de fósiles es conocido como "La primera familia", consistente en fósiles de al menos trece individuos.
- Australopithecus africanus
La mayoría de los yacimientos proceden de Africa del Sur, principalmente Sterkfontein y Makapansgat, encontrándose restos de probables africanus en el Omo (formación Shungura) y Koobi Fora. Por lo general, en Africa del Sur los restos se encuentran en yacimientos en cueva, o procedentes de cuevas posteriormente desmanteladas por la erosión, de manera que aparecen en brechas concreccionadas que presentan una gran dificultad de extracción.
En este sentido, la antigüedad y características de los hallazgos hacen más difícil su datación que en África oriental. Así en el caso de Taung la tendencia más reciente es asociar el depósito a la actividad de carnívoros y no a los homínidos. Durante largo tiempo el problema de la asociación a útiles líticos y fauna introdujo la polémica sobre la capacidad cazadora y utilización de instrumentos por el Australopiteco, surgiendo la teoría osteodontoquerática de R. Dart.
En la actualidad no se les niega la capacidad de utilizar instrumentos, dada la
protocultura detectada en los chimpancés, pero sí su capacidad cazadora. La cronología es difícil de determinar, situándose como probable los 2 millones de años, según se ha detectado en Sterkfontein y Makapansgat. Sterkfontein era una cueva en la que se acumularon los depósitos a través de fisuras. Estos depósitos fueron después cimentados con los derrumbes del techo y paredes de la misma, formando una brecha que la erosión posterior dejó en superficie. Makapansgat se debe a una acumulación de fauna
producida por una ocupación de hienas, sin que aparezcan instrumentos líticos y se le ha atribuido una edad, quizá demasiado antigua, de 3 millones de años.
cortos y no se ha detectado dimorfismo sexual en el tamaño de los mismos. Asimismo desaparece el diastema, o es muy raro. En resumen, se ofrece una reducción de los caninos e incisivos, y hay un mayor énfasis de la masticación en el resto de la dentición.
El esqueleto postcraneal es similar al A. afarensis. Era bípedo pero también un ágil trepador de árboles. El peso y la altura estimada recientemente para individuos adultos se encontraría entre los 33 y los 67 kilos y su estatura media oscilaría alrededor del 1,45 metros.
Modos de vida
Se conoce muy poco acerca de la estructura y la interacción social entre los neandertales. Vivían en "grupos de 30 a 50 individuos, inventaron muchos tipos de herramientas que fueron perfeccionadas por los pueblos totalmente sapiens, tenían armas adecuadas para defenderse del león de las cavernas y el oso de la caverna, se pintaban el cuerpo, enterraban a sus muertos y eran ingeniosos fabricantes de útiles de sílex" (Megarry 1995:274). Sin embargo, hay interpretaciones completamente diferentes sobre los neandertales entre los antropólogos y los arqueólogos. Se sabe que "los
neandertales raramente vivían más de cuarenta años, muriendo ambos sexos al final del ciclo reproductivo de las mujeres" (Rudavsky 1991:56). Esto significa que no había supervivencia postmenopausica lo que quiere decir que había muy pocos o ningún abuelo. Las mujeres solían morir hacia los treinta años, debido a los riesgos del parto, mientras los hombres morían normalmente a una edad más avanzada. A partir de esta evidencia es obvio que los niños y jóvenes constituían la mayor parte de los clanes. Pocos niños habrían conocido a sus abuelos debido al breve contacto entre una generación y la siguiente. Según Myra Shackley, "suponiendo que de veinte a treinta años es el periodo máximo en el que una pareja podía tener hijos, los miembros jóvenes de una familia alcanzaban la edad adulta cuando su madre moría y su padre lo haría poco después" (1980:33). Esta es una característica extremadamente negativa en una sociedad cazadora y recolectora, en la que los abuelos contribuyen a la educación de los niños y "son responsables de transmitir el conocimiento del entorno y las doctrinas religiosas" (Rudavsky 1991:56). Es probable que debido a la falta de los abuelos, los niños neandertales hubieran sido menos aptos para sobrevivir por sí mismos. Asimismo, en un breve lapso de tiempo, un adolescente neandertal podría verse forzado
tempranamente a madurar, emparejarse y reproducirse.
Su alimentación
Los neandertales fueron cazadores y recolectores que vivieron durante el Paleolítico Medio y Superior. Su vida fue ruda y rigurosa. Era tan dura que su esperanza de vida se situaba entre los cuarenta y los cuarenta y cinco años. Muchos aspectos de su conducta contribuyeron a ello. Uno de ellos fue el modo en el que estos homínidos conseguían su alimento. Los neandertales participaban en matanzas de corto alcance, lo que quiere decir que estaban literalmente a menos de un pie de sus presas cuando las atacaban. Cazaban con lanzas de madera con punta de piedra que clavaban profundamente en los animales. Para poder hacerlo, los neandertales debían ser excepcionalmente fuertes. Sin embargo, fue debido a este combate cercano y audaz que recibíeron muchas heridas que dejaron sobre sus huesos marcas permanentes. De este modo, los cuarenta y cinco años eran la edad de la vejez para los neandertales. Sus cuarenta años serían equivalentes a nuestros sesenta o ochenta años.
Otra técnica de caza utilizada por estos antepasados era conducir a un rebaño de
animales hacia un acantilado o superficie elevada, mientras sus camaradas esperaban en el fondo para matar al animal o animales. Las reses muertas serían descuartizadas y transportadas a sus campamentos para compartirlas con el resto del clan. Un ejemplo de esto fue encontrado en el yacimiento de La Quina, en Francia, donde los arqueólogos encontraron apilados huesos "de bóvidos, caballos y reno bajo un elevado acantilado como consecuencia de un 'conducir al acantilado', técnica de caza cooperativa y por consiguiente planeada" (Shreeve 1995:160).
Por supuesto, algunos paleoantropólogos no están de acuerdo con el hecho de que los neandertales fueran capaces de cazar su propia comida. Louis Binford, más conocido como "el padre de la nueva arqueología" fue uno e ellos. Cree que los neandertales carroñeaban más bien que cazaban. ¿De dónde sacó esta conclusión? Bien, después de analizar los restos encontrados en el yacimiento de Combe Grenal, en la Dordoña francesa, afirmó que los neandertales cazaban animales de tamaño medio, como renos y ciervos rojos, pero que seguían carroñeando grandes animales, como caballos y ganado salvaje. En consecuencia, Binford declaró que el alimento básico de los neandertales "no era la carne en absoluto. A juzgar por los restos de polen impregnados en las herramientas encontradas en el yacimiento, eran plantas acuáticas arrancadas en el arroyo del desfiladero. Espadaña, para ser exacto" (Shreeve 1995:160). Parece que hay un problema con la interpretación de Binford. El yacimiento que él examinó estaba demasidado cerca de un recurso acuático. El rio Dordoña corría exactamente en el yacimiento que examinaba y esto influenció su interpretación. Básicamente, esto significa que la teoría de Binford no puede ser aplicada a todos los neandertales.
profunda", la capacidad de anticipar acontecimientos futuros y la disposición futura de alimento. No podían predecir modelos en un paisaje dinámico y cambiante" (Johanson, Johanson, and Edgar 1994:263). Binford utiliza específicamente al salmón como un ejemplo del rico alimento del que sacan provecho los pueblos modernos. Eran abundantes durante la primavera del Paleolítico cuando los Cro-Magnon los pescaban en grandes cantidades en los ríos del suroeste de Francia, en un área densamente poblada por los neandertales.
Lenguaje y arte
Es polémica la cuestión de qué forma de comunicación manejaban los neandertales: si un lenguaje relativamente similar al moderno (con estructura compositiva y reglas gramaticales, de modo que un número limitado de palabras se combina para crear un número ilimitado de frases posibles) o algunas formas menos desarrolladas y, en cierto sentido, más próximas al sistema de comunicación de los simios.
Entre los autores que consideran que los neandertales no usaban un lenguaje como tal está el arqueólogo Steven Mithen, de la Universidad de Reading, que defiende la teoría de que tenían un sistema de comunicación "Hmmmm" (esto es, holístico, manipulador, multimodal, musical y mimético. Véase The Singing Neanderthals). Lieberman realizó un modelo coincidente con la opinión de Mithen: la situación del cuello adelantado y la disposición de la laringe parecerían haber dificultado un lenguaje articulado, sin embargo otros estudios suponen que el hiodes estaba lo suficientemente desarrollado y posicionado como para la emisión de fonemas discretos con capacidad simbólica, aunque de un modo mucho más tosco que en el Homo sapiens. El arte de los neandertales aún presenta controversias: André Leroi-Gourhan, entre otros, observó que podían, y de hecho solían hacerlo, rendir homenajes a sus difuntos (elaborando sencillas tumbas), bastante tardíamente, cuando ya podrían haber entrado en contacto con los H. sapiens los neandertales parecen haber estado dotados de la suficiente habilidad como para copiar rudimentariamente el arte de los H. sapiens
primitivos: en yacimientos correspondienes a neandertales se han hallado algunos pocos objetos de cuerno pulido que parecen haber tenido un valor estético e incluso una muy tosca máscara confeccionada con una basta placa de piedra a la cual se le practicaron dos oquedades a modo de ojos.
Canibalismo
La revista NeoFronteras de ciencia y tecnología defiende la teoría sobre el canibalismo entre los neandertales mediante unas pruebas:
estadounidense sugiere que esta práctica podría obedecer a una carencia aguda de alimentos.
El estudio de los restos óseos pone de manifiesto la presencia de marcas de corte y fracturas que fueron provocadas por los propios neandertales de El Sidrón, lo que evidencia la práctica del canibalismo. La investigación vincula esta costumbre a los episodios de estrés alimenticio o carencia nutritiva que sufrieron los individuos analizados.
En el trabajo, dirigido por Rosas desde el Museo Nacional de Ciencias Naturales , en Madrid, han participado 18 investigadores de diferentes centros españoles. Los autores describen que el grupo de neandertales sufría una carencia de alimentos generalizada en el momento del destete. La adolescencia era también un periodo crítico en su desarrollo, como revela la presencia de líneas de hipoplasia (que se forman en los dientes al detenerse el crecimiento de los tejidos dentarios, esmalte y dentina, en periodos críticos de malnutrición o enfermedad).
Rosas afirma que la conclusión más interesante de la investigación proviene del estudio comparado de la anatomía de los neandertales, realizado con avanzadas técnicas de morfometría geométrica 2D y 3D. Este análisis arroja una diferenciación entre las poblaciones del sur, que habitaban en la Península Ibérica, Italia y la región balcánica, y las del norte, que poblaban los Alpes, Centroeuropa y la Europa del Este.
“PUESTA DE LARGO INTERNACIONAL”
Para Rosas, “en términos coloquiales, este trabajo supone la puesta de largo al más alto nivel internacional de la investigación llevada a cabo en El Sidrón”. El yacimiento asturiano aporta datos sobre la anatomía, la paleobiología, el comportamiento y la variabilidad geográfica de los habitantes de Europa en un periodo frío de intensas fluctuaciones climáticas, inmediatamente anterior a la llegada a Europa de los cromañones.
El yacimiento se ha convertido en un referente internacional para el estudio de la evolución humana en Europa, dado que proporciona la colección más completa de restos neandertales en la Península Ibérica. Este conjunto arqueológico está compuesto casi en exclusiva de fósiles humanos, sin apenas restos de otros mamíferos, lo que confiere al yacimiento una gran singularidad. Hasta ahora se han identificado restos de al menos ocho individuos: un niño, un joven, dos adolescentes y cuatro adultos. Todas las partes del esqueleto están representadas, incluidas regiones esqueléticas en conexión anatómica, como la caja torácica de un niño o el pie de un individuo adulto. Se conservan también instrumentos líticos musterienses. Las condiciones de conservación de ADN fósil son además tan óptimas que se ha podido realizar la primera extracción de ADN mitocondrial de neandertal en España, y establecer un marco de trabajo sobre la filogeografía de esta especie humana fósil. Los restos de El Sidrón caracterizan la paleobiología de las poblaciones del Paleolítico Medio del Cantábrico, una región de dilatada experiencia en la investigación prehistórica (cuevas de Altamira, El Castillo, Tito Bustillo), pero con escasos hallazgos de restos humanos. Los fósiles de El Sidrón vienen a suplir este vacío.
¿Por qué se extinguieron?
seno de la antropología. Los hombres de Neandertal, de aspecto rudo y tosco, y carentes de atributos humanos como el lenguaje, la técnica refinada y el arte, fueron exterminados en pocos milenios, en cuanto los hombres modernos, provenientes de África, llegaron a Europa, lo que ocurrió hace unos 40.000 años. Los hombres de Neandertal fueron desplazados pronto de las regiones centrales de Europa y sobrevivieron algunas poblaciones residuales en la periferia hasta hace unos 28.000 años. Luego desaparecieron sin dejar huella.
Existen diversas hipótesis para explicar esta sustitución: aniquilación directa por medio de una guerra de conquista; transmisión de enfermedades; desplazamiento por competencia, ya que los seres humanos modernos eran más innovadores y creativos, y tenían técnicas más depuradas para la caza y un entramado social más fuerte; o quizá debido a la propia incapacidad de los neandertales para sobrevivir y resistir cambios (olvidando que desde hacía 200.000 años habían soportado con éxito los periodos glaciales más duros).
Este panorama está cambiando sustancialmente en los últimos años. Los hallazgos de muchos yacimientos, a veces de difícil interpretación, están complicando muchísimo la visión que teníamos de estos seres tan cercanos a nosotros y al mismo tiempo tan enigmáticos. Para empezar, no está claro que sean una especie nítidamente diferenciada de la nuestra, que no ha aportado nada a nuestro patrimonio genético. Se ha estudiado el ADN de restos de neandertales y parece ser muy distinto del nuestro, lo que descartaría que descendiéramos de ellos, pero las muestras halladas han sido pequeñas y la cuestión puede estar aún abierta .
Además, en los últimos años se han encontrado fósiles humanos que parecen presentar un mosaico de rasgos neandertales y modernos, lo que probaría que entre los dos grupos existió cruzamiento (lo que estaría de acuerdo con nuestra disponibilidad sexual y con las tendencias que siempre han mostrado las culturas colonizadoras humanas). Por ejemplo, algunos de los restos más antiguos de humanos modernos presentan una serie de rasgos “robustos” que podrían proceder de un intercambio genético con los neandertales. Un yacimiento de Croacia de hace unos 28.000 años muestra que en el centro de Europa coexistieron humanos modernos y neandertales al mismo tiempo y los esqueletos de estos últimos presentan algunos rasgos más “delicados” que los que son típicos del grupo. El hallazgo más espectacular en este sentido es el del esqueleto bastante completo de un niño del centro de Portugal de hace 25.000 años. Este niño, que había sido enterrado ritualmente, presenta una compleja mezcla de rasgos neandertales y modernos, de modo que es difícil clasificarlo en cualquiera de los dos grupos. Su cara ya tenía una apariencia bastante moderna, pero su constitución era rechoncha y robusta, con extremidades cortas. La mezcla parece resultado de un largo proceso de hibridación, más que de un cruzamiento esporádico.
Si realmente existió un amplio cruzamiento, ¿por qué no presentamos más rasgos compartidos con los neandertales? Una posible explicación es que los neandertales eran muchos menos. Del mismo modo que los rasgos de los aborígenes australianos se han desdibujado mucho cuando se han mezclado con los inmigrantes mucho más numerosos, las escasas poblaciones neandertales no tendrían mucho peso genético y sus caracteres estarían muy enmascarados.
muchísimo más atrasados y torpes que los humanos modernos. Los neandertales eran poderosos cazadores que capturaban grandes animales en condiciones muy adversas, lo que desde luego no puede hacerse sin desarrollar un buen número de habilidades sociales. Fabricaban una considerable variedad de herramientas, aunque de menor complejidad y de acabado más tosco que las de los humanos modernos. Dominaban el fuego, poseían al menos la capacidad anatómica de emitir sonidos complejos (aunque menos variados que los del hombre moderno) y su cerebro era incluso mayor que el nuestro. Algunos indicios de interpretación problemática sugieren que desarrollaron cierta cultura simbólica: por ejemplo, el enterramiento deliberado de sus muertos.
Recientemente se han hallado, sobre todo en yacimientos de Francia y España, restos óseos neandertales junto a utensilios de complejidad intermedia entre la típica de los neandertales (cultura musteriense) y la de los humanos modernos (auriñaciense). Algunos utensilios eran bastante elaborados e incluían no sólo piedras labradas, sino también útiles de hueso (el uso de este último material se creía exclusivo de los hombres modernos). También aparecían adornos corporales y objetos decorados, lo que sería indicio de esa cultura simbólica que siempre se ha negado a los neandertales.
Se ha sugerido que estos objetos podrían proceder de estratos más modernos o que los neandertales los obtuvieron por intercambio o los robaron. Pero presentan algunas particularidades de ejecución que no son las típicas de los objetos del hombre moderno (por ejemplo, los colgantes de dientes neandertales se sujetaban a través de un surco horizontal excavado en el esmalte, mientras que los humanos modernos los sujetaban haciendo un agujero y pasando un hilo a su través). Además, los restos de esta cultura neandertal evolucionada, que se llama chatelperroniense, son más antiguos que los primeros restos auriñacienses encontrados en Europa, lo que probaría que se desarrolló independientemente. Seguramente, después de todo, habrá bastantes cosas que hemos aprendido de los neandertales.
Bibliografía
Antonio Jiménez; Neandertales: ¿Por qué se extinguieron los neandertales? 01/12/10
Disponible en URL:
http://mundobiologia.portalmundos.com/neandertales-%C2%BFpor-que-se-extinguieron-los-neandertales/
Visitada el: 29/12/10
Francisco Gil González. Portal de ciencia. Realizada el 12/10/09 Disponible en
http://www.portalciencia.net/antroevoafar.html
Anónimo. Lenguaje y arte. Realizada el 22/08/09.
Disponible en:
http://es.wikipedia.org/wiki/Homo_neanderthalensis#Lenguaje_y_arte
Visitada el: 1/12/10
Anónimo. Reportaje de la revista NeoFronteras del área de Antropología. Realizada en: Lunes, 11 de Diciembre de 2006.