La depresión en la consulta
externa de un Hospital General
Armando Luis Morera Fumero, Ramón Gracia Marco
y
José Luis González de Rivera
y
Revuelta
Resumen
Se entrevistaron 43 pacientes consecutivos atendidos en el ServiCiO ambulatorio de Medicina Interna del Hospital General v Clínico de Tenenfe
Todos los pacientes presentaban una enfermedad orgánica aguda con diagnóstico de certeza. He-mos utilizado para nuestro estudio la escala S D.S. para evaluar los síntomas depresivos.
Tras el análisis estadístico de los datos obtem-dos. encontramos síntomas depreswos en un 83. 7% de los pacientes. presentando síntomas
más graves un 20,9% del total de la muestra. Se constata una correlación positiva entre gru-pos de mayor edadv punta;e alto del S.D.S. Siendo esta correlación más intensa en los varones.
La distribución por sexo, 58.2% de mu;eres v 2 5, 6% de varones. confirma los resultados de estudios amenores.
Temendo en cuenta que la depresión en las consultas médicas suele pasar desaparcibida,
Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica. Hospital General y Clínico de Tenerife.
Universidad de La Laguna.
creemos que los pacientes con enfermedad orgá-mca aguda deben ser mc!uidos en los grupos de alto nesgo para la depresión.
Abstract
43 consecutive medica/ outpatients with defini-te diagnosis of organie disorden were studied at the General Hospital of Tener/fe by psychiatric interview and the se/f rating depressive sea/e (Zung's SDS).
Noticeable evidence of depression was present on 83. 7%. with 20,9% showing severe svmptoms. There is a positive correlation between age and SDS score. particularv in men.
The proportion of women on the depressive population m higher(58.2%) than of men (25, 5%)
Introducción
El aumento de los trastornos afectivos en las últimas décadas es un hecho que parece evidente no sólo a los profesionales de la Psiquiatría, sino también al resto de los profesionales de la
Medici-Armando Luis Morera Fumero y cols.
na. Constantemente se oyen voces que definen nuestra época como «La Era de La Depresión>>, <<La Era de la Melancolía>>, que consideran los trastor-nos afectivos como <<La Enfermedad por excelencia de nuestro siglo>>.
Es bien sabido que las depresiones ocupan un lugar predominante en las consultas psiquiátricas, no parece menos cierto a la luz de las últimas investigaciones que su número es también impor-tante en el resto la patología médica (Morera, 1982) y que el volumen de depresiones que pueden ser detectadas en este último tipo de consultas, no constituye sino <<La punta de un iceberg>> como algunos autores (Watts, 1966, López lbor, 1972) han afirmado.
Partimos pues de la hipótesis de que son fre-cuentes los trastornos afectivos en las consultas médicas que no han sido detectados, y a los que en consecuencia no se les ha sometido a un trata-miento adecuado; hemos intentado pues objetivar la aparición de síntomas depresivos en los pacien-tes de las consultas externas de medicina.
Material
y
método
Para nuestro estudio hemos entrevistado una muestra de 43 pacientes, vistos en el Hospital General y Clínico de Santa Cruz de Tenerife. Hemos utilizado como único criterio de selección de la muestra, el hecho de que estos pacientes presenta-ran una enfermedad orgánica aguda con diagnósti-co de certeza.
Para realizar nuestra investigación, usamos el Cuestionario S.D.S. (Zung, 1965) adaptado por Conde en 1970 a nuestro medio, con el objeto de medir los síntomas depresivos. Esta escala consta de tres niveles dependiendo de la gravedad de estos síntomas; el primer nivel, indica que no existen síntomas depresivos, el segundo nivel o interdio, indica que existen síntomas depresivos me-dios, y el tercer nivel indica la existencia de sínto-mas depresivos graves.
Esta escala fue elegida para este estudio, por ser la más difundida en nuestro medio, y sobre todo por la existencia de múltiples trabajos de fiabilidad y validez (Biggs et al., 1978).
Para el análisis estadístico de los resultados, utilizamos el paquete estadístico S.P.S.S. (1975) y un ordenador VAX-11 del Centro de Cálculo de la Universidad de La Laguna.
Resultados
La edad de la muestra está comprendida entre 17
y 59 años con una media de 32 y una desviación estándar de 12,46. Respecto al sexo la distribución es la siguiente 62,8% de mujeres y 37,2% de varones. La puntuación que se obtuvo tras aplicar el S.D.S. la dividimos en los tres niveles descritos anteriormente, encoantrándose en la muestra total un 16,3% de pacientes sin síntomas depresivos, un 62,8% con síntomas depresivos medios y un 20,9% de pacientes con síntomas depresivos graves.
La distribución de los niveles del S.D.S. por sexos fue la siguiente:
TABLA 1
Distribución de los niveles del S. D. S. por sexos
N M p
Varones 11,6%
¡
20,9% 4,7%71,4% 33,3% 22,2%
Mujeres 4,7% 41,9% 16,3%
28,6% 66,7% 77,8%
Distribución de los niveles del S.D.S. por sexos: La primera cifra de cada casilla es el porcentaje total, mientras que la segunda es el porcentaje por columna.
Posteriormente se aplicó el estadístico CHI cua-drado para comparar estos dos grupos obteniéndo-se los siguientes resultados:
TABLA 11
Análisis de los niveles del S.D.S. por sexo
CHI Cuadrado p
0,3927 0,5
Debido a que la división en los tres niveles mencionados anteriormente pueden introducir sesgos en el análisis anterior, realizamos una comparación de medias en las puntuaciones obte-nidas en la escala por sexos mediante el estadístico de T-Student obteniéndose los siguientes resul-tados:
TABLA 111
Comparación de Medias del S.D.S. por sexos
Media S.D. T G.L. p
Muje-res 43,18 10,22 1,64 41 0,1
Si comparamos las Tablas 11 y 111, vemos que en la Tabla 11 aparece una P 0,5 y en la Tabla 111 una PO, 1, que aunque estadísticamente las probabilidades no son significativas, se puede hablar de una tenden-cia a la significatividad. Estas diferentenden-cias de signifi-catividad, se explican por tipo de prueba estadística aplicada, mientras el primer análisis se hizo consi-derando las puntuaciones del S. D. S. en tres niveles cualitativos, el segundo se realizó con las puntua-ciones absolutas, siendo éste último estadístico aplicado más potente que el primero (Domenech, 1981 ), que explican este aumento de la significati-vidad.
En un análisis posterior, realizamos la división por edades en cinco grupos, siendo éstos:
- Grupo 1: menores o igual a 20 años. Grupo 11: 21-30 años.
Grupo 111: 31-40 años. Grupo IV: 41-50 años.
Grupo V: Mayores de 50 años.
La distribución de los tres niveles del S.D.S. en los grupos de edades se presenta en la siguiente tabla:
TABLA IV
Comparación en porcentaje de los tres niveles del S.D.S. en grupo de edades. N M p 20 2,3% 4,7% 2,3% 14,3% 7.4% 11,1% 21-30 11,6% 27,9% 7,0% 71.4% 44,4% 33,3% 31-40 0,0% 11,6% 4,7% 0,0% 18,5% 22,2% 41-50 2,3% 9,3% 0,0% 14,3% 14,8% 0,0% 50 0,0% 9,3% 7,0% 0,0% 14,8% 33,7%
La primera cifra de cada casilla corresponde al porcentaje por columna y el valor inferior correspon-de a 1 porcentaje total.
Relacionando los grupos de edades y niveles del S. D. S. respecto al sexo, se obtuvieron las siguientes tablas:
TABLA V
Comparación en porcentajes de los tres niveles del S.D.S. en losgruposdeedadesdelasmujeres N M p 20 0,0"/o 7.4% 3,7% 0,0 11,1% 14,3% 21-30 1JO% 38,9% 28,6% 31-40 0,0% 18,5% 3,7% 0,0% 27,8% 14,3% 41-50 0,0"/o 7.4% 0,0% 0,0"/o 11,1% 0,0% 50 0,0% 7.4% 11,1% 0,0% 11,1% 42,9% TABLA VI
Comparación en porcentajes de los tres niveles del S.D.S. en losgruposdeedadesdelosvarones N M p 20 6,3% 0,0"/o 0,0% 20,0% 0,0% 0,0% 21-30 18,8% 31,1% 6,3% 60,0% 55,6% 50,0"/o 31-40 0,0% 6,3% 6,3% 0,0"/o 50 % 20,0% 41-50 12,5% 0,0% 0,0% 22,2% 0,0% 0,0% 50 0,0% 12,5% 0,0% 0,0% 22,2% 0,0%
Para comprobar si existían diferencias en los tres niveles del S.D.S. por grupos de edades respecto al sexo, aplicamos el estadístico CHI cuadrado obte-niéndose los siguientes resultados:
TABLA VIl
Comparación de los niveles del S.D.S. por grupos de edades en mujeres
CHI Cuadrado p
7,31 0,5
TABLA VIII
Comparación de los niveles del S.D.S. por grupos de edades en varones
CHI Cuadrado p
Armando Luis Morera Fumero y cols.
Observando las dos tablas anteriores, vemos que el valor de P. obtenido, no es significativo, lo cual expresa que no existen diferencias en los niveles del S. D. S. respecto a los grupos de edades; aunque se puede hablar de una tendencia a la significativi-dad. Tras los resultados, hallamos la intensidad de la relación entre estas dos variables (Grupo de edad y nivel del S.D.S.) por sexo, mediante el estadístico Coeficiente de Contingencia, que relaciona varia-bles cualitativas (Amón, 1980).
Los resultados obtenidos se expresan en la siguiente tabla:
TABLA IX
Coeficiente de contingencia, grupos de edad, niveles del S.D.S. respecto al sexo
Coeficiente de Contingencia
Varones 0,6420
Mujeres 0.4617
Según se desprende de la tabla anterior, la relación entre las dos variables es positiva y directa, lo cual significa que a mayor edad, se encuentran puntuaciones más altas en el S.D.S., siendo esta relación más potente en los varones.
Discusión
y
conclusiones
La hipótesis inicial de nuestro trabajo se ve confirmada tras los resultados anteriormente ex-puestos. Solamente un 13,6% de la muestra total no presenta síntomas depresivos, siendo la fre-cuencia de síntomas medios un 62,8% y la de síntomas graves un 20,9%.
Aún cuando no podemos establecer un diagnós-tico de depresión con la simple utilización del S. D. S., pues es imprescindible haber realizado una historia clínica para hacer un diagnóstico, intenta-mos comparar la aparición de síntomas graves con la enfermedad depresiva, obteniendo unos resulta-dos ligeramente inferiores a los obteniresulta-dos en otros estudios similares (Ralf et al., 1977), que encuen-tran un 30% de pacientes con síntomas graves en las consultas externas de un hospital. Mayor concordancia existen entre nuestros resultados y los hallados por Jacobs y Col en 1968 y Schottstaed y col. en 1971.
Cuando analizamos los datos obtenidos respecto a la edad, constatamos una correspondencia entre grupos de edad más a Itas y mayor puntuación en el S.D.S., datos que coinciden con el trabajo inicial de Zung en 1967. Al comparar nuestros hallazgos con los reflejados en «el libro blanco sobre la depresión»
realizado sobre población urbana encontramos los siguientes resultados:
TABLA X
Porcentajes de los niveles A y C de depresión por grupos de edad, del libro blanco sobre la
depresión A
e
Menores de 19 años 41,1 4,9 20-29 47,3 6,2 30-39 52,5 4,0 40-49 53,9 8,7 ¡ 50-59 42,9 10,7 50-59 42,9 10,7 Mayores de 60 años 36,3 7,3 TABLA XIPorcentajes de los niveles A y C de depresión por grupos de edad, en nuestro estudio
A
e
Menores 20 años 25,0 25,0 21-30 25,0 15,0 31-40 0,0 28,6l
i 41-50 20,0 0,0 Mayores 50 años 0,0 42,9Las discrepancias entre ambos resultados obe-decen en primer lugar a las diferencias de tamaño de las muestras, en segundo lugar a las caracterís-ticas del medio en el cual se realiza el estudio, y en tercer lugar a los criterios de selección de la muestra.
Dado el elevado porcentaje de síntomas depresi-vos graves encontrados en nuestra investigación, pensamos que los pacientes con enfermedad orgá-nica aguda deben ser incluidos entre los grados de alto riesgo para la depresión. Respecto a la distri-bución por sexos, Zung (1967) no encontró diferen-cias significativas entre varones y mujeres, sin embargo en nuestro estudio encontramos un 25,6% de varones con síntomas depresivos frente a un 58,2% de mujeres, datos coincidentes con los hallados por Raft en 1977 y Schottstaedt y col. en 1971; aunque ligeramente inferiores a los porcen-tajes hallados por Montero Piñar y col. en 1982, en una muestra de pacientes psiquiátricos.
Así mismo respecto a este punto, nuestros datos coinciden con los reflejados en el <<libro blanco sobre la depresión».
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