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UNIVERSIDAD SIMON BOLIVAR Decanato de Estudios de Postgrado Maestría en Desarrollo y Ambiente TRABAJO DE GRADO

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(1)

UNIVERSIDAD SIMON BOLIVAR Decanato de Estudios de Postgrado Maestría en “Desarrollo y Ambiente”

TRABAJO DE GRADO

ORDENACION y CO-MANEJO DE LA LANGOSTA (Panulirus argus) EN EL PARQUE NACIONAL ARCHIPIELAGO LOS

ROQUES

Trabajo de Grado presentado a la Universidad Simón Bolívar por

Lic. Maria Alejandra Faria Romero Como requisito parcial para optar al grado de

Magíster en Desarrollo y Ambiente Realizado con la tutoría del Profesor:

Edgar Yerena

Abril, 2004.

(2)

UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR Decanato de Estudios de Postgrado Maestría en Desarrollo y Ambiente

ORDENACION y CO-MANEJO DE LA LANGOSTA (Panulirus argus) EN EL PARQUE NACIONAL ARCHIPIELAGO LOS

ROQUES

Este Trabajo de Grado ha sido aprobado en nombre de la Universidad Simón Bolívar por el siguiente jurado examinador:

__________________________

Presidente Prof. Ricardo Molinet

___________________________

Miembro Externo Dr. Daniel Novoa

___________________________

Miembro Principal-Tutor Prof. Edgar Yerena

Fecha: _____________

(3)

R ESUMEN

La pesca de langosta ha sido la actividad pesquera de mayor interés en el Parque Nacional Archipiélago Los Roques con capturas máximas próximas a las 150 TON a finales de los años 70, y una población de pescadores cercana a las trescientas personas. El estudio propone un modelo de co-manejo del recurso langosta y un ejemplo de aplicación del mismo durante la temporada 2002-2003. El proceso de implementación de este sistema de co-manejo tuvo dos fases: una primera de evaluación del recurso pesquero que permite valorar la capacidad de producción del stock, y una segunda de organización de pescadores y representantes gubernamentales en la gestión de forma compartida del recurso pesquero disponible.

Evaluación. Considerando el principio de precaución, según el código de conducta de pesca responsable de FAO, se identificaron puntos de referencia objetivo y límite y se generó a partir de estos valores unas normas de control de captura. El punto de referencia objetivo fue la biomasa capaz de producir el rendimiento máximo sostenible (B

RMS

) valorado en 447,6 TON; como puntos de referencia límite se estableció el F

0.1

estimado en 0,29; el F

30%SSB

estimado en 0,56 y el B

lim

estimado en 353,3 TON de reproductores. El estado del stock en la temporada 2002-2003 fue de una biomasa total de 141,1 TON; una biomasa de reproductores de 111,8 TON y una mortalidad por pesca F=0,41, concluyéndose que el stock se encuentra en un alto grado de sobreexplotación.

La propuesta de norma de control de captura (NCC) fue la siguiente:

• Para biomasas superiores a B

RMS

la mortalidad por pesca aplicada será inferior al F

0.1

para todo el stock e inferior al F

30%SSB

• Para biomasas inferiores a B para el componente reproductor.

RMS

• Para biomasas de reproductores inferiores a Blim el valor de F será cero (cierre de la pesquería).

y superiores a Blim se establece un mecanismo de reducción del valor de Flim para reconstruir el stock

Co-manejo . Se diseñó un método para la resolución de conflictos de intereses y

generación de acuerdos, basado en un directorio local de pesca donde pescadores y

representantes gubernamentales tratan fundamentalmente el consenso de la normativa

de pesca, el control del cumplimiento de la normativa, así como la problemática de

comercialización y acceso a los insumos pesqueros. El funcionamiento de este

directorio local se basa en la identificación de conflictos, propuesta de soluciones,

consenso entre las partes y seguimiento de los acuerdos.

(4)

En este estudio se trata de dar una respuesta al conflicto entre la explotación de un

recurso pesquero y conservación del mismo dentro de una área protegida, tomando

como ejemplo la langosta del caribe (Panulirus argus). El modelo técnico-pesquero

esta basado en una evaluación del recurso pesquero según unos puntos de referencia

que consideran los principios de precaución y pesca responsable, la elaboración de una

norma de control de captura (NCC), y el continuo funcionamiento de un directorio

local de pesca o Comité Local de Seguimiento (CLOSE) donde se consensuan las

normas, el sistema de gestión y responsabilidades por miembros, y se da seguimiento

al cumplimiento de las pautas acordadas.

(5)

Í NDICE G ENERAL P

AGINA

N

O

.

RESUMEN i

Índice General v

Índice de Tablas vii

Índice de Figuras xii

Índice de Abreviaciones y Siglas xiv

I. Introducción 1

I.a.- Utilización de Puntos de Referencia 7

II Importancia y Objetivos 11

Descripción de la Pesquería: 13

III. a.- Área de pesca 13

III. b.- Artes de pesca 15

III. c.- Marco Legal 18

III. d.- Proceso de Acopio y Comercialización 22 III. Evolución Histórica del Esfuerzo y de la Captura: 24

IV. a.- Esfuerzo: 24

IV. a. i.- Comportamiento Anual por Arte 25 IV. a. ii.- Comportamiento Mensual por Arte 28

IV. b.- Captura: 29

IV. b. i.- Evolución Anual 29

IV. b. ii.- Evolución Mensual 32

IV. b. iii.- Evolución Por Arte 35

IV. b. iv.- Evolución Por Zonas 36

V. Determinación de Parámetros Poblacionales: 37

V. a.- M, K, Loo, to. 37

V. b.- Relación Talla-Peso 38

(6)

VI. Determinación de Parámetros Pesqueros: 43 VI. a.- Comportamiento de Frecuencia de Tallas: 43

VI. a. i.- Total 44

VI. a. ii.- Por Sexos 46

VI. a. iii.- Porcentaje en peso 47

VI. a. iv.- Por Artes 49

VI. a. v.- Mensual 49

VI. b.- CPUE por Arte de Pesca: 50

VI. b. i.- CPUE Total 50

VI. b. ii.- CPUE Mensual 52

VI. b. iii.- CPUE Por Zonas de Pesca 54 VI. c.- Reproducción (Captura Comercial): 56

VI.c. i.- Variación estacional de los

indicadores de maduración 56 VI. c. ii.- Indicadores reproductivos 57 VI. c. iii.- Proporción de Machos y Hembras 58

VI. d.- Mortalidad por Pesca 60

VI. d.i.- F media, E’ y Biomasa Total 60 VI. e.- Biomasa Reproductora y Reclutamiento: 67 VI. e. i.-Biomasa Reproductora 68

VI. e. ii.-Reclutamiento 71

VI.e.iii.-Relación Brep y Reclutamiento 71

VII. Determinación del Óptimo de Explotación: 72

VII. a.- Incertidumbre en la Estimación de Puntos de Referencia 76

VII. b.- Propuesta de Puntos de Referencia 76

VII. b. i.- Punto de Referencia Objetivo (PRO) 76

VII. b.ii.- Punto de Referencia Limite (PRL) 76

VII. c.- Estimación de Puntos de Referencia 77

(7)

VII. d.- Normas de Control de Captura 80

VIII. Evaluación del Recurso: 81

VIII. a.- Evaluación de la Pesquería de Langosta PNALR 81 IX. Valoración de las Medidas de Ordenación 86

X. Propuesta de Medidas de Ordenación 90

XI. Modelo de Co-manejo de un Recurso Pesquero

en un Área Protegida 95

XI. a.- Identificación de Deficiencias 97

XI. a. i.- Metodología 97

XI. a. ii.- Resultados 101

XI. b.- El Modelo 104

XI. c.- Puesta en Práctica del Modelo y Resultados 105 XII. Conclusiones y Recomendaciones 109 XIII. Referencias Bibliográficas 115

XIV. Índice de Anexos y Anexos 119

(8)

Í NDICE DE T ABLAS

Página No.

Tabla I. Estimaciones en el número de nasas por temporada patrón o licencia 26 Tabla II. Esfuerzo mensual de patrones activos pesquería de langosta temporada 2002-2003, PNALR

28 Tabla III. Captura (en TON) por libros de compra-venta de los copiadores y guías de transporte

30 Tabla IV. Correlación entre las capturas mensuales y la captura total (temporadas 1990-2003)

34 Tabla V. Evolución histórica de la captura por artes

35 Tabla VI. Evolución de la captura mensual (en Kg.) por artes de pesca, temporada 2002-2003

36 Tabla VII. Captura por zonas de asentamientos de pescadores, 2002-2003

36 Tabla VIII. Parámetros de tasa de crecimiento (K), mortalidad natural (M), edad a la talla “0” (t

0

) y longitud asintótica (L

oo

) para dos stocks de P. argus del Caribe (Escenario 1)

38 Tabla IX. Parámetros de tasa de crecimiento (K), mortalidad natural (M), edad a la talla “0” (t

0

) y longitud asintótica (L

oo

) para dos stocks de P. argus del Caribe

(Escenario 2) 38

(9)

Tabla X. Estimaciones de diferentes investigadores de la relación talla-peso (P=a x LC

b

39 ) por sexos (P. argus) en el PNALR

Tabla XI. Estimaciones de diferentes investigadores de la relación talla-peso (P=a x LC

b

40 ) (P. argus) en el PNALR

Tabla XII. Tabla Comparativa de Primera Maduración P. argus en diferentes países 42 Tabla XIII. Porcentaje de la captura comercial de P. argus muestreada históricamente

43 Tabla XIV. Longitudes medias de los ejemplares de P. argus en capturas comerciales por temporadas

44 Tabla XV. Serie histórica de frecuencia de tallas en la captura comercial de P. argus en el PNALR

45 Tabla XVI. Histórico del porcentaje de la captura total de P. argus en peso por rango de talla

48 Tabla XVII. CPUE histórico por artes

51 Tabla XVIII. Comparación del comportamiento anual de CPUE nasas (Kg./Nasa/Temporada) 1964-1971 y 2002-2003

51 Tabla XIX. CPUE mensual por artes temporada 2002-2003

53 Tabla XX. Comparación del comportamiento mensual de CPUE Nasas (Kg./Patrón/mes) 1964-1971 y 2002-2003

53

(10)

Tabla XXI. CPUE mensual por artes temporadas 1998-1999 y 2002-2003

54 Tabla XXII. CPUE por zonas de pesca temporada 2002-2003 55

Tabla XXIII. Proporción de hembras maduras con presencia de espermatóforos, 2002- 2003

56 Tabla XXIV. Variación de la proporción sexual (M/H) en el tiempo

58 Tabla XXV. Número de individuos capturados por rango de tallas, 1983-1984, 1986- 1988, 1998-1999 y 2002-2003

59 Tabla XXVI. Mortalidad por pesca1 terminal (Ft) por escenario, 1 y 2

59 Tabla XXVII. Resumen de los datos de salida del APV por escenario, 1 y 2

60 Tabla XXVIII. Serie histórica de la mortalidad por pesca, patrón de explotación y número de individuos medio por rango de tallas, escenario 1

61 Tabla XXIX. Serie histórica de la mortalidad por pesca, patrón de explotación y número de individuos medio por rango de tallas, escenario 2

61 Tabla XXX. Biomasa de reproductores temporada 2002-2003, escenario 1

68 Tabla XXXI. Biomasa de reproductores temporada 2002-2003, escenario 2

69

Tabla XXXII. Biomasa de reproductores serie histórica, escenario 1

70

Tabla XXXIII. Biomasa de reproductores serie histórica, escenario 2 70

(11)

Tabla XXXIV. Serie histórica del indicador de número de reclutas, escenario 1 y 2 71 Tabla XXXV. Tabla resumen de puntos de referencia

79 Tabla XXXVI. Estimación del sobre-explotación en la serie histórica, escenario 1 y 2

83 Tabla XXXVII. Peso y tallas según relaciones históricas

88

(12)

Í NDICE DE F IGURAS

P

ÁGINA

N

O

. Figura 1. Zonas de pesca de la langosta en el PNALR (Yallonardo, 2000)

14 Figura 2. Diseño de las nasas para la captura de langosta en el PNALR

16 Figura 3. Evolución histórica (1988-2002) del esfuerzo en la pesca de langosta (PNALR) en número de licencias oficiales (INAPESCA/INPARQUES)

27 Figura 4. Evolución de la captura total (TON) de langosta en el PNALR (1967-2002)

31 Figura 5. Producción mensual de langostas en el PNALR (1967-2002)

32 Figura 6. Captura mensual (en Kg) de langostas (PNALR) para la temporada 2002- 2003

33 Figura 7. Relación entre el promedio de las capturas noviembre y diciembre y la captura anual total (1967-2002)

34 Figura 8. Relación talla-peso para la langosta P. argus en el PNALR, P= 1.84005 x LC

2.69

40

Figura 9. Porcentaje de hembras maduras P. argus (PNALR) en relación a la talla (n=1036, 2002-2003)

41 Figura 10. Frecuencia de tallas en la captura comercial de P. argus, PNALR

46

(13)

Figura 11. Proporción de machos y hembras en capturas comerciales de P. argus, PNALR, 2002-2003

47 Figura 12. Frecuencia de tallas por arte (nasas/buceo) en la captura de P. argus, PNALR, 2002-2003

49 Figura 13. Proporción mensual machos y hembras, P. argus, PNALR, 2002-2003

57 Figura 14. Abundancia media y E’ por temporada (Escenario 1 y 2)

62 Figura 15. Evolución histórica de la biomasa total anual (TON) y la captura total anual (TON), P. argus, PNALR, escenario 1

66 Figura 16. Evolución histórica de biomasa total anual (TON) y la captura total anual (TON), P. argus, PNALR, escenario 2

67

Figura 17. Relación B reproductores y tamaño del reclutamiento, escenario 1 y 2 72 Figura 18. Curva de rendimiento por recluta y biomasa por recluta, escenario 1 y 2

77 Figura 19. Histórico de biomasas de reproductores, escenario 1 y 2

79 Figura 20. Diagrama de Puntos de Referencia y NCC

80 Figura 21. Histórico de Sobreexplotación

84

(14)

Í NDICE DE A BREVIACIONES

AECI Agencia Española de Cooperación Internacional AUA Autoridad Única de Área

B Biomasas

Blim Biomasa Limite

BP Buceo a Pulmón Libre

BR Biomasa de Reproductores

CLOSE Comité Local de Seguimiento CPUE Captura por Unidad de Esfuerzo

E’ Patrón de Explotación

EP Enfoque de Precaución

F Mortalidad por Pesca

Ft Mortalidad por Pesca Terminal FCLR Fundación Científica Los Roques

g. Gramos

GN Guardia Nacional

G.O. Gaceta Oficial

INAPESCA Instituto Nacional de la Pesca y Acuicultura INPARQUES Instituto Nacional de Parques

Kg. Kilogramos

M Mortalidad Natural

m. Meses

mt. Metros

MAC Ministerio de Agricultura y Cría

MARN Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales MAT Ministerio de Agricultura y Tierras

NCC Norma de Control de Captura

OEA Organización de Estados Americanos

PN Parque Nacional

PNALR Parque Nacional Archipiélago Los Roques

PR Puntos de Referencia

PRL Punto de Referencia Límite PRO Punto de Referencia Objetivo RMS Rendimiento Máximo Sostenible

SARPA Servicio Autónomo de los Recursos Pesqueros y Acuícolas

TON Toneladas

(15)

I. I NTRODUCCIÓN

“No hemos recibido la tierra en herencia de nuestros padres, la hemos pedido prestada a nuestros hijos”

(ICES, 2002)

Dentro de las pesquerías comerciales del Caribe, la explotación del recurso pesquero langosta es una de las fuentes principales de ingresos en las comunidades de pescadores artesanales, y Venezuela, a pesar de que la extracción de este recurso representa solo un minúsculo porcentaje de la pesquería total nacional; a nivel de ingresos locales, para los pescadores del área del Parque Nacional Archipiélago Los Roques, este recurso es fuente de ingresos significativos; por ejemplo, para el periodo 1984-1985, representó el 90,21% de los ingresos para los pescadores (Hauschild y Laughlin, 1985). Esta actividad se realiza a lo largo de la costa continental e insular de Venezuela, siendo las áreas de mayor importancia por su alta extracción el Archipiélago Los Roques, el Archipiélago Los Testigos y la Región de Morrocoy en el Golfo Triste. Según los datos del Instituto Nacional de la Pesca y Acuicultura (INAPESCA del MAT), antiguamente Servicio Autónomo de los Recursos Pesqueros y Acuícola (SARPA del Ministerio de Agricultura y Cría –MAC- ), cerca de un 95% de la producción nacional proviene del Archipiélago de Los Roques (FCLR, 1987; Amend, 1992). En esta área la explotación del recurso langosta data desde la década de los 50 hasta la actualidad, con un rango de captura entre 35,2 TON y 156,8 TON.

Las langostas han representado, y seguirán representando, un alto valor

económico, recreacional y sin lugar a duda son una excelente fuente de alimento. Las

langostas espinosas o langosta del Caribe pertenecen al grupo de crustáceos decapados

de la familia Palinuridae, la cual comprende 8 géneros y 49 especies de distribución

principalmente tropical y subtropical (Barnes, 1989). En el Mar Caribe se han

identificado tres especies pertenecientes al género Panulirus: P. guttatus, P.

(16)

laevicauda y P. argus. Esta última es la que ocupa el primer lugar en importancia comercial principalmente por su abundancia y mayor tamaño, con un promedio de captura anual para el Caribe de 38.020 TON, lo cual representa un 50,8% de la captura de Palinúridos a nivel mundial (FAO, 1997 en Phillips y Kittaka, 2000); así mismo, es la especie de mayor captura en el PNALR.

El recurso pesquero langosta en Venezuela ha sido ampliamente estudiado, desde sus aspectos biológicos, así como la evaluación de varios periodos temporales de actividad de las pesquerías comerciales (Barany y Cadima, 1972; Hauschild y Laughlin, 1985; González, 1987; Posada et al., 1989; Herrera, 1988; Erhardt, 2000;

Losada, 2000; Yallonardo, 2000) cabe destacar que el antiguo instituto del SARPA, actualmente Instituto Nacional de la Pesca y Acuicultura (INAPESCA) poseen un sistema de recaudación de datos de captura para el área. Sin embargo, parámetros poblacionales, puntos de referencia en ordenación pesquera, mortalidades por pesca, en general son escasos, a diferencia de otras áreas de la región del Caribe, las cuales exhiben una gran aporte a nivel de investigaciones para determinar dichos parámetros poblacionales sobre este recurso, como es el caso de Cuba, Colombia, México, Bahamas y Estados Unidos (Florida) (Puga et al., 1996; Erhardt, 2000; FAO, 2000, Cruz y Adriano, 2001; Cruz et al., 2001; Phillips y Kittaka, 2000).

El Archipiélago Los Roques, representa uno de los 43 Parques Nacionales

decretados en Venezuela y gestionado por el Instituto Nacional de Parques

(INPARQUES), dependiente del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales

(MARN). Este último es también, representado en la zona, por la Autoridad Única de

Área del PNALR. El PNALR fue decretado en 1972, como homenaje a los cien años

de la creación del primer parque nacional del mundo: Yellowston (USA) (Zamarro,

2002). Desde el momento de su creación como Parque Nacional este área estaba

habitada por pescadores, incluso las primeras referencias de asentamientos humanos

datan desde años de 900 a 1500 D.C. con la presencia de Valencioides (Amend, 1992);

(17)

actualmente en su mayoría son pescadores provenientes del estado Nueva Esparta, y al no haber propuesto a dichos habitantes un conjunto de mecanismos de compensación por las bienechurías establecidas en la zona del área protegida, se conformó así un Parque Nacional con pobladores cuya actividad principal era la pesca. Sin embargo a partir la década de los 80, comenzó un gran auge turístico y con éste las modificaciones pertinentes al área urbana y a las actividades de la zona.

Al consolidarse el Archipiélago Los Roques como Parque Nacional (PNALR), en el año 1972, con el objeto de preservar y conservar los ecosistemas marinos más versátiles del Caribe y de alta fragilidad ecológica, los pobladores del área quedaron inmersos en este entorno. Este objetivo quedó plasmado en 1990 dentro del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del PNALR, donde el artículo 3 corrobora que

“La administración y manejo del Parque Nacional tendrá como objetivo primordial la protección y conservación de los recursos naturales que en él se encuentran, garantizando su equilibrio ecológico en beneficio del interés colectivo de las generaciones actuales y futuras. Como objetivos secundarios se tenderá a proporcionar a la colectividad facilidades para la educación, investigación, recreación y turismo y a asegurar la presencia de la autoridad venezolana en reafirmación de la soberanía nacional, todo ello en forma ordenada y orientada dentro de las políticas de conservación, defensa y mejoramiento del ambiente, respetando las potencialidades y restricciones propias de cada uno de los espacios que conforman al Parque”; y su articulo 4 establece: “El objetivo fundamental del Parque es preservar y conservar los importantes valores ambientales representados por los relevantes recursos naturales marinos, conjugados de forma armónica en este espectacular atolón coralino mediante el cumplimiento de los siguientes objetivos específicos: (…) 8) Manejar los recursos pesqueros para actividades deportivas, recreativas y turísticas y fomentar su aprovechamiento como soporte de la actividad de subsistencia de la población local.

Estos recursos serán manejados tomando en cuenta la función vital que desempeñan en

el medio ambiente.” (G.O. 4.250, Decreto 1213).

(18)

En función de tan definido objetivo del PNALR, las actividades que estos pescadores realizaban también quedaron incluidas con las limitaciones que la nueva denominación de Parque Nacional (PN) implicaba para ellos, de todas formas la actividad pesquera llegó a generar un impacto importante en las comunidades naturales del PN, trayendo como consecuencia medidas drásticas como la veda absoluta del botuto (Strombus gigas), y sobrepesca de langosta como las valoradas por Barany y Cadima, (1972), y Ehrhardt (FAO, 2000). Los primeros consideraron 6000 nasas como numero óptimo para alcanzar un rendimiento máximo sostenible (RMS) de 145 TON al año, y ya para tal fecha existía un promedio de 12000 nasas, y no hubo ninguna medida gubernamental que garantizara la disminución de este esfuerzo, y aun para fines de los 80 se estima (FCLR, 1989) un promedio de 11000 nasas. Por otro lado, Ehrhardt (2000) identificó mortalidades por pesca que sobrepasan en un 20% los valores considerados como óptimos para la población de langosta del PNALR. El colapso teórico de esta pesquería es inminente, sin embargo se puede conjeturar que la autorregulación de la pesquería de una u otra forma, ha logrado que el colapso sea un proceso más bien lento, e igualmente se puede suponer que las zonas de protección integral están funcionando como áreas de refugio para la langosta, de donde pueden estar migrando a las áreas de pesca.

El PNALR es la formación insular coralina de mayor extensión y diversidad de especies de coral existentes en el Caribe y en el Atlántico, se encuentra ubicado entre los 11º48’ y 11º58’ de latitud norte y 66º32’ y 66º52’ longitud oeste, a unos 166 Km.

de la costa central de Venezuela, con una extensión aproximada de 812 Km

2

(FCLR, 1997) Así, este Parque Nacional, cuenta con más de 50 islas, 200 bancos de arenas y una gran variedad de arrecifes coralinos (FCLR, 1997), dispuestos en forma ovalada, alrededor de una “laguna” central, de aguas poco profundas (5m), constituyendo un atolón. La longitud del archipiélago es de 25 millas, aproximadamente, de este a oeste;

y 14 millas de norte a sur. La profundidad promedio en la plataforma del archipiélago

(19)

es de 8 a 10 m, las mayores profundidades alcanzan los 50m. Actualmente esta incluido en la Convención Ramsar (Zamarro, 2002).

Con el presente estudio, que se enmarca en el programa Araucaria, que desarrollan en conjunto la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y la Autoridad Única de Área del PNALR (Gaceta Oficial No. 5570) desde junio de 2002, se pretende dar una solución al conflicto tradicional de intereses entre la explotación de un recurso natural renovable, el desarrollo humano de las comunidades de pescadores existentes en el PN y la conservación de la biodiversidad de un enclave de alto valor natural. La estrategia que se pretende desarrollar tiene dos componentes:

uno, la evaluación y ordenación del recurso per se; y un segundo, ligado al co-manejo del recurso por todos los involucrados (pescadores y representantes gubernamentales).

En la declaración de la Cumbre de La Tierra, también conocida como la Cumbre de Río, por haberse celebrado en Río de Janeiro (Brasil), en 1992, de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente se establece el Código de Pesca Responsable, donde se inserta el principio de precaución. Este principio, de precaución o precautelatorio, indica que con el fin de proteger el medio ambiente, se aplicará una orientación de precaución y que la falta de un conocimiento científico absoluto no será utilizada como una razón para posponer medidas efectivas que prevengan el deterioro ambiental. Así, la evaluación del recurso se basa en el establecimiento de unos indicadores objetivo de explotación y unos indicadores de igual naturaleza del estado del mismo, a partir de cuya comparación se determina el estado del recurso y se identifican una gama de medidas de ordenación que permitan alcanzar el óptimo de explotación deseado. Tradicionalmente las pesquerías se ordenaron según puntos de referencia objetivo (PRO) como el RMS (rendimiento máximo sostenible), y el F

max

(mortalidad por pesca máxima del modelo de rendimiento por recluta), pero la

experiencia ha demostrado que muchas de las pesquerías ordenadas con estos criterios

llegaron a la sobreexplotación, en respuesta a esto se establecieron los puntos de

(20)

referencia de precaución a nivel de biomasas totales y mortalidades por pesca capaces de producir un RMS, B

RMS

y F

RMS,

que definen objetivo de explotación; también se establecieron los puntos de referencia límite (PRL) que son valores que si se sobrepasan pondrían en riesgo la capacidad de recuperación del stock, normalmente están basados en la relación stock-reclutamiento; y los puntos de referencia de recuperación (PRR), que son valores de referencia que debe de alcanzar un stock sobrexplotado antes de volver a utilizar criterios de tipo objetivo.

En este sentido, la metodología de evaluación del recurso pesquero se fundamenta en el uso de indicadores de sostenibilidad pesquera (FAO, 1995; Gabriel y Mace, 1999), o puntos de referencia (ICES, 1997). Los indicadores estimados a través de este estudio son los de tipo biológicos, por lo cual, el resultado a obtener con este proyecto es básicamente si el recurso langosta presenta o no indicadores de sostenibilidad biológica dentro del PNALR. El que una evaluación de un recurso pesquero avale que los indicadores biológicos de sustentabilidad han sido sobrepasados en un tanto por ciento, refleja que el recurso no será capaz de mantener estabilidad biológica, y por ende, tampoco mantendrá su producción, a lo largo del tiempo. Igualmente, este tipo de indicadores, son capaces de determinar si el recurso pesquero está tan deprimido biológicamente que su posible recuperación ya haya rebasado los límites (PRL) y ya en ese estado, el nivel de incertidumbre para proyecciones futuras es máximo, incluso si se cierra la pesquería no se podría estimar estadísticamente en cuanto tiempo y bajo que niveles se podría recuperar el recurso.

El proceso de co-manejo se basa en un consenso por parte de los implicados en

la elección de los óptimos de referencia en la explotación del recurso, en la elección de

las medidas de ordenación y en una cooperación entre pescadores y responsables

gubernamentales en el cumplimiento de las normas establecidas. En este proceso es

muy importante que los técnicos en evaluación y ordenación establezcan una gama de

alternativas (óptimos de explotación y medidas de ordenación) con la valoración de los

(21)

efectos esperados, que permitan elegir y llegar a un consenso a los responsables del co- manejo del recurso. La aplicación del criterio o enfoque de precaución (EP) en la gestión de las actividades humanas que afectan el medio ambiente y de los recursos marinos, debe de incorporar la protección de las comunidades de pescadores (Maguire y Azevedo, 2002).

I. a. Utilización de Puntos de Referencia.-

El principio de precaución, indica que con el fin de proteger el medio ambiente, se aplicará una orientación de precaución y que la falta de un conocimiento científico absoluto no será utilizada como una razón para posponer medidas efectivas que prevengan el deterioro ambiental.

En 1995 siguiendo esta línea de aplicación de medidas de precaución que eviten el deterioro observado en numerosas pesquerías del mundo la FAO establece el código de conducta de pesca responsable donde se manifiesta que el principio de precaución implica tener en cuenta las incertidumbres relacionadas con el tamaño y productividad del stock, los niveles de distribución de la mortalidad por pesca y el impacto de las descargas (FAO, 1995).

Desde 1992 se ha producido un importante esfuerzo por parte de los

organismos de ordenación pesquera internacional (FAO, NAFO, ICES) en establecer

criterios de precaución basados en puntos de referencia de ordenación pesquera, la

mayor parte de ellos de tipo biológico (Caddy, 1995, 1999; Sinclair, 1999), existiendo

en los últimos años numerosas publicaciones en las que se trata de estandarizar la

forma de denominar a los diferentes puntos de referencia que se están aplicando

(Abella, 1999, Gabriel y Mace, 1999; Mace y Gabril, 1999; Maguire y Azevedo,

2002).

(22)

El principio de precaución en pesquerías en la práctica consiste en establecer unos puntos de referencia en la ordenación pesquera que eviten la sobreexplotación y que permitan la recuperación de los stocks en el caso que se produzca, estos puntos deben ir definidos por unos intervalos de incertidumbre, que serían la garantía de no llegar a la sobreexplotación. Los puntos de referencia y sus incertidumbres son las bases para definir las normas de control de captura –NCC- (“harvesting control rules”) en las que se establece las medidas a tomar en la ordenación pesquera en relación a la situación del stock (sub-explotado, sobre-explotado y nivel de sobre- explotación). El cumplimiento del principio de precaución se basa en un consenso previo entre autoridades gubernamentales, científicas y pescadores sobre los puntos de referencia, la valoración de incertidumbres y las normas de control de captura, de tal forma que la evaluación del estado del recurso permita fácilmente aplicar medidas previamente pactadas.

La revisión bibliográfica de la aplicación del criterio de precaución y la

identificación de los puntos de referencia por parte de organismos internacionales

(ICES, NAFO, FAO, etc.) muestra que no hay mucho consenso en la forma de

denominar estos puntos, sin embargo si se observa consenso en la identificación de

unos óptimos de explotación normalmente asociados a situaciones deseables en el

rendimiento de la pesquería y unos puntos límites que señalan los niveles de seguridad

biológica del stock, a partir de los cuales existiría riesgo de colapso. Estos puntos de

referencia biológica van acompañados de sus umbrales de seguridad que deben de

garantizar que no sean sobrepasados. En general los puntos de referencia objetivo

definen el área en que la pesca es segura y produce las mejores capturas de forma

sostenible y están relacionados con los máximos de producción según los modelos

analíticos y de producción, previendo la sobrexplotación por crecimiento, mientras que

los puntos límite en general se refieren a situaciones en las que el stock pierde su

capacidad de producir reclutamientos capaces de reconstruir el stock a los niveles

óptimos definidos anteriormente, se basan en la relación stock reclutamiento y definen

(23)

con sus intervalos de incertidumbre la sobre-pesca por reclutamiento y los niveles de seguridad biológica del stock.

Puntos de Referencia Objetivo.-

Son indicadores del estado del stock, indicadores de sostenibilidad biológica inherente al recurso pesquero en sí y a la evolución de su pesquería que determinan cual es la biomasa o mortalidad por pesca mas adecuada para garantizar una producción sostenida. También los PRO son niveles de explotación que son considerados deseables desde el punto de vista de producción sostenible, tradicionalmente ha sido el RMS o una fracción de este valor la referencia utilizada (FAO, 1995; FAO, 2000; Mace y Gabriel, 1999), su utilización debe ir unida a las incertidumbres asociadas a su estimación, como son la variabilidad en el reclutamiento, los factores ambientales o las relaciones interespecíficas.

Puntos de Referencia Límites.-

Son indicadores del estado del stock que garantiza la seguridad biológica, se refieren normalmente a un umbral de biomasa de reproductores capaz de reconstruir el stock a niveles de biomasa compatible con el objetivo de ordenación. Es un indicador de sostenibilidad del recurso que manifiesta el punto en el cual está en peligro la recuperación biológica del stock.

Así, en el marco de la NCC derivada de un exhaustivo análisis de los puntos de

referencia, el éxito en el proceso de co-manejo de la pesquería se basa en el interés

común de pescadores y autoridades en la conservación del recurso, ya sea bien, para

obtener del mismo su fuente de ingresos (pescadores) o por tener la responsabilidad

por ley de la conservación de un recurso dado para las generaciones futuras

(representantes gubernamentales). El co-manejo de recursos pesqueros no es una

(24)

formula frecuente ni de fácil aplicación, debido a la dificultad de compaginar intereses

a corto y largo plazo, así como alcanzar una postura común por la comunidad de

pescadores, así lo demuestran experiencias latinoamericanas en este mismo campo en

Ecuador (Galápagos) (Phillips y Kittaka, 2000) y en Argentina (Andelman, 2003 en

Wilson et al., 2003).

(25)

II. I MPORTANCIA Y O BJETIVOS

una gestión sin análisis científico es ciertamente peor que una gestión con las imprecisiones de los científicos:

no se puede creer que los recursos se gestión por si solos”

(Azevedo, M., 2002)

La pesca es junto al turismo las actividades económicas más importantes para la comunidad del PNALR, y aunque desde el punto de vista económico el turismo es la actividad más relevante, la pesca sigue siendo desde el punto de vista social muy importante por el número de personas que viven de esta actividad. Tradicionalmente la pesca ha sido dirigida al botuto, la langosta y los peces, y aunque se trata de un PN donde las medidas de control son superiores a otras áreas costeras del país, se observa una tendencia a una sobre-explotación de los recursos pesqueros con las implicaciones medioambientales y sociales que el hecho conlleva. La pérdida que se observa en la capacidad de producir capturas en los recursos pesqueros en los últimos años genera problemas sociales y ambientales que se pueden agravar si esta tendencia continúa. La actividad turística ha sido una válvula de escape a esta situación, pero la dificultad de transferir personas y empleos de una actividad a otra hace necesario tomar medidas que permitan una actividad pesquera de bajo impacto y alta rentabilidad que garanticen la conservación de la calidad ambiental en el PN. Por otro lado se puede presentar la dificultad de complacer a los turistas en sus “antojos” de comerse una langosta y de llevarse otras mas para tierra firme, cuando el pescador está desarrollando sus actividades de turismo, por lo cual es importante también educar al turista.

La ordenación de recursos pesqueros explotados por flotas artesanales

presentan normalmente grandes dificultades asociadas al elevado número de pequeñas

embarcaciones que llevan a cabo la actividad, lo que dificulta la obtención de una

estadística (captura, esfuerzo, muestreo biológico) de calidad y un control por parte de

las autoridades del cumplimiento de las medidas de ordenación. El caso de Los Roques

(26)

no es muy diferente por lo que los intentos previos por evaluar el recurso y establecer de forma efectiva medidas de ordenación no han dado todos los resultados esperados.

Con este estudio se pretende llevar a cabo una evaluación del recurso pesquero de la langosta espinosa en el PNALR durante la pesca comercial, y elaborar una gama de medidas de ordenación sobre las que posteriormente se deberá alcanzar un consenso entre pescadores y autoridades gubernamentales, y establecer mecanismos para lograr una colaboración entre las partes involucradas en el cumplimiento de las medidas adoptadas (pre-negociación), todo ello a través de una experiencia de co-manejo. La experiencia se basa en un ejercicio de corresponsabilidad en la explotación de un recurso del que los pescadores obtienen sus ingresos, y las autoridades gubernamentales mantienen dicho recurso para generaciones venideras. Para los esquemas de ICES (ICES, 1997; Maguire y Azevedo, 2002), este principio de equidad entre generaciones tiene al menos tres componentes: proteger la posibilidad de elegir, proteger la calidad y proteger la posibilidad de acceder.

Los objetivos específicos que se pretenden alcanzar con este estudio son los siguientes:

1.- Evaluar el recurso pesquero de langosta en el PNALR

- Establecer una gama de óptimos de explotación según criterios biológicos, que permitan el consenso entre pescadores y autoridades.

- Obtener los indicadores relativos a los óptimos de explotación establecidos que permitan valorar el estado del recurso.

2.- Establecer un conjunto de medidas de ordenación con un análisis de resultados esperados, a través de posibles escenarios, e implicaciones de cada una de ellos que permitan alcanzar el consenso entre los pescadores y autoridades.

3.- Desarrollar un modelo de co-responsabilidad en el manejo del recurso pesquero

langosta para el PNALR, entre pescadores y organismos oficiales (partes interesadas),

basados en los resultados que arrojen los objetivos anteriores.

(27)

III. D ESCRIPCIÓN DE LA P ESQUERÍA

III. a.- Área de Pesca.-

Existen variadas teorías acerca de la delimitación de stocks para P. argus, y en general para las langostas, como consecuencia del limitado conocimiento de la biología de sus larvas (Phyllosoma) y dilatada fase planctónica y pelágica (6 a 11 meses) de las mismas que permite el posible transporte por corrientes marinas (Herrera, 1988; Phillips y Kittaka, 2000). Una de estas hipótesis es la de Reclutamiento Pan-Caribea, la cual establece que las corrientes son capaces de arrastrar las larvas hacia zonas muy distantes de sus orígenes, y siendo reclutadas posteriormente en áreas o zonas diferentes a las parentales (Herrera, 1988; Phillips y Kittaka, 2000). Por otro lado, la Hipótesis del Reclutamiento Local o Modelo de Johnson (Menzies y Kerrigan, 1979 en Herrera, 1988), afirma la posibilidad de que las larvas permanezcan en la zona de eclosión por factores ambientales (contracorrientes, vientos, topografía circundante).

En el caso de Venezuela, Herrera (1988) determinó que las poblaciones de

la Isla de Margarita, Los Testigos y Los Roques constituyen un grupo homogéneo,

donde la información bioquímica (complejos enzimáticos) refleja un posible patrón de

dispersión de la especie por las características oceanográficas del área, donde la

retención larval para Margarita y Los Roques se vería favorecida por la contracorriente

costera venezolana, a diferencia de Los Testigos. Sin embargo el mismo autor

establece la necesidad de las evaluaciones pesqueras de cada área estudiada hasta que

investigaciones posteriores demuestren los patrones o no de dispersión de larvas de

estas poblaciones. Para fines del presente estudio, el recurso en evaluación (langosta)

(28)

representará un “sub-stock (del PNALR) del P. argus con aislamiento geográfico para adultos y juveniles de esta especie debido a las profundidades perimetrales del archipiélago, y posiblemente se evidencie el fenómeno de reclutamiento local.

Yallonardo (2000) ubicó las principales zonas de pesca de langosta dentro del PNALR, representadas en la Fig. 1.

Estas zonas suelen mantenerse con el tiempo (González, 1987; Yallonardo 2000), sobretodo para los pescadores dedicados a las nasas, que ubicados en rancherías cercanas a la disposición de sus nasas solo suelen rotar sus herramientas de pesca alrededor de dicha área. Los pescadores dedicados al buceo suelen rotarse alrededor de los arrecifes de poca profundidad que se ubican a lo largo y ancho de la laguna central del archipiélago. Esto fue corroborado durante la temporada 2002-2003 a través de entrevistas personales a los pescadores.

Figura No. 1.-

Zonas de Pesca de la Langosta en el PNALR

Fuente: Yallonardo, 2000.

(29)

III. b. - Artes de Pesca .-

La pesca de la langosta en el Archipiélago de Los Roques involucra a dos grupos de pescadores, los denominados residentes fijos, o nativos de la región, quienes habitan principalmente en el Gran Roque; y el segundo, compuesto por pescadores procedentes de la Isla de Margarita, o residentes temporales, quienes permanecen en la región durante la temporada de langosta, la cual va desde Noviembre hasta Abril, para un total de seis (6) meses, los cuales ocupan rancherías temporales en Cayo o Isla Fernando, Cayo Loco y Cayo Pirata.

La pesca de langosta se realiza de forma artesanal, empleando embarcaciones de 7 a 9m de eslora, denominadas peñeros. Los artes de pesca empleados para la captura de las langostas son nasas y el buceo a pulmón libre, aunque 15 años atrás se utilizó también el tren enmallador.

Nasas :

Las nasas utilizadas son del tipo antillano, las cuales consisten en una jaula confeccionada con alambre galvanizado, por razones económicas este año algunos naseros han utilizado malla plástica de menor costo con estructuras de cabillas para proporcionarles mayor peso. Generalmente poseen una abertura de malla de 5 cm., y sostenida por un armazón de palos que le confiere al sistema una forma hexagonal.

Estas estructuras poseen un diámetro aproximado de 1,5 a 2 mt. y una altura de 0,5 mt.

La entrada (boca) de forma cóncava, se encuentra en la base del pentágono, funcionando como una especie de embudo que facilita la entrada y dificulta la salida de las presas (Fig. 2).

Es común encontrar diseños propios de cada patrón que involucran desde

medidas determinadas del hexágono hasta muescas o marcas en las mallas de

(30)

construcción de las nasas con la finalidad de identificarlas rápidamente en los comunes casos de robos.

En el interior de las nasas se colocan, algunas veces, en contra de la legislación, langostas pequeñas como señuelos, que emiten un olor atrayente para otras langostas (Phillips y Kittaka, 2000); y en su ausencia se suelen colocar trozos de pescado en el primer lance. Las nasas son lanzadas al mar en grupos de dos o más unidades, conectadas por mecates, los cuales se denominan enyugues. Estos se colocan en fondos arenosos, franjas entre formaciones coralinas y praderas de fanerógamas marinas, por donde la langosta se desplaza de noche en busca de alimento. La profundidad a la cual se colocan las nasas va entre 12mt. y 50 mt. de profundidad. Las nasas se encuentran activas los 6 meses de la temporada.

Cabe mencionar que se observó durante esta temporada (2002-2003), la tendencia descrita por Yallonardo (2000) para la estructura de edades de patrones:

naseros, en promedio, mayores a 60 años de edad y un posible promedio para los buzos de 35 años de edad. Ello evidencia los grupos de pescadores dedicados a cada arte, así

Figura No 2.-

Diseño de la nasa, para la captura de langosta en el PNALR.

FUENTE: Yallonardo (2000)

(31)

los mas jóvenes parecen preferir el buceo, lo cual les deja tiempo para actividades de turismo.

Buceo :

El buceo a pulmón con el propósito de pesca de langosta se lleva a cabo en barreras arrecifales, donde se utiliza una vara de aluminio o de cabilla de 0,5 mt. de longitud, aproximadamente, que tiene en su extremo un trozo de alambre fino muy resistente o nylon grueso de monofilamento, y un nudo corredizo denominado lazo que se introduce por la cola de la langosta.

Las áreas de buceo a pulmón libre son directamente las zonas de refugio de la langosta ubicadas en las barreras arrecifales cercanas a los cayos o en la laguna interna (FCLR, 1997). El área en profundidad, impactada por los buzos es hasta aproximadamente unos 18 mt. en promedio, sin embargo, se conoce de buzos que logran realizar sus faenas a profundidades cercanas a los 30 mt. Los meses de mayor actividad para este arte son los meses de Noviembre a Enero.

Tren enmallador :

Es importante mencionar que en años anteriores a 1994, el tren emallador era

un arte de pesca utilizada con la finalidad de capturar peces como pargos, tiburones,

rayas y chuchos, y además se capturaban langostas. El periodo de pesca con este arte

oscilaba entre 5 y 6 meses, especialmente en profundidades entre 10-15 mt. (González,

1987). La producción de este arte, se ubicaba en los 1665 - 1858 Kg., por temporada

(1986-1987, 1987-1988) (FCLR, 1997). Sin embargo en el mencionado año (1994), se

prohibió el tren enmallador como arte de pesca en el PNALR, debido a los daños que

este ejercía sobre los fondos marinos. Cabe destacar que no se registraron cambios

significativos en la captura total anual reportada al prohibir este arte.

(32)

III. c. - Marco Legal.-

En esta sección se presenta la estructura legal pertinente al manejo y conservación del recurso langosta dentro del PNALR, se menciona tanto las instituciones involucradas, normativa al área y aspectos legales de la pesquería a nivel nacional (Resoluciones y Leyes) y a nivel local (Plan de Manejo del PNALR).

Instituciones.-

Las instituciones con competencia y representación, tanto en el área de ordenación y control de la pesca de langosta, son:

- Instituto Nacional de la Pesca y Acuicultura (INAPESCA) - Guardia Nacional (Vigilancia Costera)

- Guardacostas (Armada)

- Instituto Nacional de Parques (INPARQUES)

Con el objeto de definir las políticas de ordenación que deben regir en el PNALR, odas estas instituciones mencionadas anteriormente son coordinadas por la Autoridad Única del Área (AUA). En 1990 entró en vigencia el Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del PNALR, el cual señala la competencia de autoridades en el área y sus funciones dentro del manejo de recursos naturales, entre otras.

Desde junio del 2001 hasta diciembre del 2003, se contó con la asesoría

técnica dentro del programa de evaluación y seguimiento de la pesca artesanal en el

PNALR a la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), la cual según

Ley aprobatoria de Acuerdo entre los Gobiernos de la Republica Bolivariana de

Venezuela y el Reino de España (G.O. 5.570) sostiene un programa cooperativo para

el área, con prioridad en pesca artesanal y turismo. Considerando que el Gobierno de

(33)

Venezuela tiene como una de sus prioridades principales promover el desarrollo sostenible de las diferentes regiones que conforman el territorio nacional buscando compatibilizar el incremento del bienestar de las poblaciones locales con la conservación de su patrimonio natural, preservando la diversidad biológica para las generaciones futuras. El objetivo del acuerdo fue :”la cooperación entre las Partes involucradas a los fines de poner a disposición del Proyecto Integral Archipiélago Los Roques y de las poblaciones asentadas en el Gran Roque, los instrumentos necesarios orientados al mejoramiento de la capacidad de la población en cuanto a la actividad turística, compatibilizándola con su actividad natural como es la pesca, lo cual posibilitaría la conservación de los ecosistemas coralinos.(…) Plan de Investigación:

(…) Se consideran como áreas prioritarias de investigación la determinación de la capacidad de carga de visitantes y la evaluación y ordenación de los recursos pesqueros.”

Normativa al Área.-

El Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso establece siete áreas (7) o zonas dentro del Parque Nacional, donde se limita la acción de los pescadores y se generan zonas de refugio absoluto, bajo este aspecto sus actividades se desarrollan en todas las zonas a excepción de la Zona de Protección Integral donde la pesca comercial artesanal está restringida, sin embargo, la pesca científica es admitida:

1.- Zona de Protección Integral 2.- Zona Primitiva Marina

3.- Zona de Ambiente Natural Manejado 4.- Zona de Recreación

5.- Zona de Interés Histórico-Cultural y Arqueopaleontológico 6.- Zona de Servicios

7.- Zona de Uso Especial

(34)

Normativa a la Pesquería.-

Se identificaron las siguientes medidas o resoluciones ministeriales en relación directa a la pesquería de langosta:

Las que no se encuentran vigentes.-

- Resolución No. 311, División de Pesca Marina del 26 de abril de 1951, la cual establecía un periodo de veda de cinco meses, desde el 1º de Mayo hasta el 30 de Septiembre; talla mínima legal de captura de 8 cm. de longitud de cefalotórax (LC); se prohíbe la captura de langostas ovadas; se prohíbe el uso de linternas u otra fuente de luz en la pesca de langosta.

- Resolución G.O. del Ministerio de Agricultura y Cría No. 30.440 de 1974.

Establece: Temporada de veda del 1o de Julio a 31 de Noviembre en Los Roques, talla mínima 10 cm. LC, prohíbe la pesca por buceo, tanto a pulmón libre como con equipos especiales, y de hembras ovadas; y determina 6000 nasas como número máximo a ser permisado.

- Resolución G.O. del Ministerio de Agricultura y Cría No. 31.270 de 1977.

Establece: Temporada de veda entre 1º de Junio al 31 de Octubre, talla mínima 10 cm.

LC, prohíbe la pesca por buceo, tanto a pulmón libre como con equipos especiales, y de hembras ovadas; matriculación de nasas; queda pendiente un censo en el PNALR para sólo permitir la pesca a residentes.

- Resolución G.O. del Ministerio de Agricultura y Cría No. 31.755 Junio de

1979. Prohíbe la pesca por buceo, tanto a pulmón libre como con equipos especiales, la

pesca de langostas mediante la utilización de linternas o cualquier proyector de luz, y

(35)

de hembras ovadas, talla mínima de captura de 10 cm. LC, la pesca de la langosta fuera del Archipiélago Los Roques y la Isla de Los Testigos, solo podrá ser realizada por los pescadores residentes en la zona previo permiso otorgado por el MAC e INPARQUES;

se establece veda general para la pesca de langosta en el Archipiélago de Los Roques, en el periodo comprendido del 1º de Mayo al 31 de Octubre de cada año; nasas matriculadas.

- Resolución G.O. del Ministerio de Agricultura y Cría No. 31.864 Noviembre de 1979. Prohíbe la pesca de langostas mediante la utilización de linternas o cualquier proyector de luz, y de hembras ovadas. Se abre la pesca al arte de buceo a pulmón libre. Establece veda general para la pesca de langosta en el Archipiélago de Los Roques, en el periodo comprendido del 1º de Mayo al 31 de Octubre de cada año, talla mínima de captura 10 cm. LC; establece un número de 200 nasas permitidas para cada temporada por permiso, y matriculación de las unidades. El resto de las normativas se mantuvo invariable a las establecidas en la resolución anterior (1977).

Actualmente en vigencia.-

- Resolución del Ministerio de Agricultura y Cría No. 113 de 1990. Esta es la legislación vigente al respecto establece las mismas normativas anteriores pero se prohíbe la captura de langostas menores de 12 cm. de LC y/o de peso menor a 1.000 g., y limitando el número de nasas por licencia a 200.

La Ley de Pesca y Acuicultura vigente (Junio, 2003), rige igualmente las actividades pesqueras y competencia de otras instituciones en materias pesqueras (Ejemplo: Centros de acopio).

El Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del PNALR (1990),

establece en sus artículos 4, 6, 56, 57, 58 y 59 las condiciones especificas de manejo

(36)

del recurso pesquero langosta, las cuales están acordes a los decretos anteriormente mencionados; además prohíbe de forma generalizada la comercialización de los recursos pesqueros fileteados, troceados o procesados. También se establece un máximo de 100 licencias a ser otorgadas dentro del PNALR para la pesca de langosta, como medida limitante al esfuerzo de pesca; y se establece como única área restringida a la pesca la Zona de Protección Integral.

III. d. - Proceso de Acopio y Comercialización.-

El almacenamiento de las langostas capturadas suele hacerse en viveros o

“jaulas” rectangulares, en donde se mantienen las langostas vivas y alimentadas, dentro del agua, hasta el momento de su venta. El vivero puede tener diferentes tamaños pero por lo general miden de 2 mt. x 1,50 mt por 80 cm. (Barany y Cadima, 1972;

Yallonardo, 2000). Tradicionalmente, un acopiador se encarga de recolectar el producto y de hacer la negociación con el transportista y comprador. El acopiador por regla general para asegurar su producto otorga insumos y préstamos en efectivo a los pescadores. Se han observado casos en que acopiadores aseguran una captura mínima para la temporada al dejarles un saldo negativo a sus pescadores que nunca llegan a saldar en total del monto deudor; por otro lado, el pescador no posee la libertad de ofertar el producto a un precio diferente al que el acopiador fije, y fuera de lo esperado se observa un sentimiento de agradecimiento hacia su acopiador. Probablemente esta es la razón por la cual el precio de compra de la langosta del PNALR no ha aumentado en proporción con la tasa de inflación y por lo que los intentos previos de entrar al proceso por parte de nuevos compradores aventureros han sido poco exitosos.

Se observa, que a pesar de existir un control de INAPESCA para los centros de

acopio de productos pesqueros a nivel nacional. Dentro del PNALR esta normativa no

se exige y por ello ningún acopiador esta legalmente constituido. Igualmente no existe

(37)

un control adecuado que garantice la salida de la langosta por alguno de los centros de acopio; por lo cual prácticamente cualquier individuo puede ejercer esta actividad, observándose casos de naseros actuando como acopiadores. En la actualidad, los acopiadores suelen congregarse en Cayo Pirata (e Isla Fernando), y en la temporada 2002-2003 se observó un número máximo de 7 diferentes acopiadores.

El mercadeo es generalmente interno. El consumo de langosta a nivel nacional

se basa casi exclusivamente en langosta viva. Los pescadores de Los Roques venden

las langostas a los acopiadores y estos a las lanchas, que las llevan a la Guaira donde

pequeñas compañías particulares las transportan al interior del país, recientemente se

utilizan aviones en el transporte de langosta. Suelen transportarse en sacos de 30 a 40

Kg. cada uno en cubierta o en viveros situados en las bodegas de las embarcaciones.

(38)

IV. E VOLUCIÓN H ISTÓRICA DEL E SFUERZO Y DE LA C APTURA

IV. a.- Esfuerzo.-

El esfuerzo de pesca se midió para cada arte en número de permisos (autorizaciones) y número de patrones. Se identificó como la dificultad más relevante para utilizar estos indicadores como medida del esfuerzo las diferencias entre las autorizaciones activas y las no activas (a través de las siguientes fuentes: INAPESCA, investigaciones anteriores y datos acopiadores actuales).

Históricamente, se encontró que durante el periodo 1967-1969 los permisos de pesca para langosta eran concedidos por tres años. A partir de 1970 la validez de los permisos pasó a ser anual, luego de inventariar las embarcaciones, patrones, pescadores y artes de pesca.

Para este estudio se obtuvieron los indicadores activos (permisos y patrones,

número de nasas y buzos) de los libros de contabilidad de hasta 5 de los acopiadores

totales discriminado por meses (6 activos durante toda la temporada y 1

desincorporado antes del primer mes de la temporada). Los dos últimos meses, Marzo

y Abril, no se identificaron bajo esta metodología debido a la baja captura en dichos

meses (4,9 TON; un 13% de la captura de la temporada), por lo cual solo se constató

un 70% de la captura 2002-2003 (28 TON de un total de 40,6 TON).

(39)

IV. a. i.- Comportamiento del Esfuerzo Anual por Artes:

Nasas.- Se ha producido una importante disminución en el esfuerzo de pesca para nasas, valorado en el número de autorizaciones otorgadas para el periodo 1983- 2003 (Fig. 3).

La disminución del esfuerzo de pesca, en relación a los naseros se asocia a dos aspectos:

a- El número de permisos para nasas otorgados refleja una disminución del 65%, pasándose de 40 permisos (1983-1984) a 14 permisos en la última temporada (2002-2003).

b.- El número de nasas por permiso ha disminuido de 275 (FCLR, 1987) a 175 (2002-2003), a pesar de que la norma legal se ha mantenido (200 nasas por permiso) (Tabla I).

En conclusión la reducción total en el esfuerzo de pesca, por nasas, por periodos fue:

- 1972 / 1983 de 12000 nasas a 8000, una reducción de un 33.3%,

- sin embargo entre 1984 y 1987 el número total de nasa por temporada incrementó

nuevamente hasta llegar a las 11000 nasas, un aumento del 73%; muy posiblemente los

rendimientos altos por nasa de las temporadas anteriores, fomentaron el interés de los

pescadores, aunado ello a la ausencia de vigilancia y control. Igualmente es necesario

mencionar que estos 4 años donde se evidencio un incremento en número de nasas

corresponde con la disminución drástica de captura, donde se cae de un promedio por

temporada de 120 TON a 65 TON.

(40)

- 1987 / 2000 de 11000 nasas a 6750, una reducción del 38.6%, - 2000 / 2003 de 6750 nasas a 2450, un 63.7% de reducción.

Por lo tanto, en el periodo histórico completo, 1972 – 2003, la reducción neta fue de un 80%, salvo el incidente de incremento mencionado entre 1984 y 1987.

Según las estimaciones realizadas por varios autores (Tabla I) la reducción en el número de nasas activas por permiso ha pasado de 275 (1983-1988) (FCLR, 1987) a 175 (+9.2) (2002-2003).

TABLA I-

Estimaciones en el Número de Nasas por Temporada, y por Patrón o Permiso Número Nasas por

Temporada

Número de Nasas por Permiso

Autor

12000 N/D Barany y Cadima, 1972.

11000 275 FCLR, 1987

6750 225 Yallonardo, 2000

2450 175 Presente estudio (*)

(*) 14 naseros para la temporada (2002-2003) con un promedio de 175 nasas por patrón (+9.2), de una muestra de 8 patrones: 5 Cayo Pirata, 1 Dos Mosquises, 1 La Pelona de Dos Mosquises y 1 Isla

Fernando.

La disminución en el número de permisos es debido a una menor demanda de las mismas a INAPESCA por parte de los patrones, y no por una planificación en la reducción de éstas; posiblemente debido al aumento del precio de los materiales de construcción para este arte, bajo incremento del precio de la langosta y disminución en las capturas.

El número de permisos otorgados o emitidos por arte no es una medida del

esfuerzo de pesca fehaciente, por ello se recomienda considerar el número de permisos

(41)

activos, lo que corresponde con el esfuerzo de pesca activo o real por arte de pesca, el cual se obtiene identificando los usuarios de permisos que hicieron uso de el mismo durante una temporada.

Buceo.- Para la temporada 2002-2003 se constató que de las 86 autorizaciones emitidas para la actividad de buceo a pulmón libre para la pesca de la langosta, solo estuvieron activas 84, en algún momento de la temporada.

En la Fig. 3 se muestra la alta variabilidad de este indicador (número de permisos para buceo), con un máximo de permisos de 84 para esta temporada (2002- 2003), mientras que en la temporada anterior, 2000-2001 se presentó el mínimo, 34 permisos, de esta serie histórica. Se estimó la actividad promedio por autorización (temporada 2002-2003) en 28.6 días/temporada, según los diarios de los acopiadores.

0 20 40 60 80 100 120

1988- 1989 1989-

1990 1990-

1991 1992-

1993 1993-

1994 1994-

1995 1995-

1996 1997-

1998 1998-

1999 1999-

2000 2000-

2001 2002-

2003

Periodo de pesca

No. de Licencias

Nasas Buzos Total

Fig. 3.-

Evolución Histórica del Número de Permisos Otorgados

(INAPESCA e INPARQUES) - Pesca de Langosta (1988-2002)

(42)

IV. a. ii.- Comportamiento Mensual del Esfuerzo por Artes (Nasas y Buzos):

El esfuerzo durante la temporada 2002-2003 que se muestra en la Tabla II, pone en evidencia que la presencia de los naseros en la temporada de pesca es constante, mientras que los patrones buzos ubican su máxima actividad para los dos primeros meses y disminuyen drásticamente para Enero y Febrero. Es importante destacar que nunca estuvieron todas las autorizaciones de buceo activas en ninguno de los meses muestreados; el máximo de patrones activos para este arte es de un 75%

(inicio de temporada).

Tabla II.-

Esfuerzo Mensual, en Número de Patrones Activos, Pesquería de Langosta Temporada 2002-2003, PNALR.

No. Patrones Nov Dic En Feb Totales

Nasas 13 14 10 12 14

Buceo 75 59 10 18 84

Total Permisos Activos/Emitidos

88 73 20 30

98/100

A lo largo de la serie histórica, 1967-2003, el esfuerzo de buceo ha demostrado igualmente la tendencia mencionada en la temporada 2002-2003 (Barany y Cadima, 1972; Yallonardo, 2000; FCLR, 2003), explicando esa disminución progresiva del esfuerzo por la disminución de la abundancia de la langosta en el área de actuación, proceso denominado “limpieza de arrecife”.

Cabe destacar, el caso de los pescadores temporales (ejem.: Isla Fernando),

donde se han reportado sistemas de “alquiler” de embarcaciones y de licencias que

reflejan su uso las 24 horas del día (Amend, 1992); la obtención de licencia para no

perder el historial pesquero y su posterior “alquiler” y, a pesar de la limitación

existente en el número de nasas (200) por licencia muchos pescadores suelen colocar

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más de las especificadas alegando la pérdida de las mismas durante las faenas. Todo ello representa un valor de esfuerzo mayor con respecto a otros asentamientos de pescadores dentro del PNALR, lo cual puede ser la causa de los mayores rendimientos de captura que obtiene este grupo en particular.

En conclusión, se identificó como medida del esfuerzo para ambos artes el número de licencias activas, se evidenció una disminución en términos anuales en el esfuerzo de naseros tanto en número de naseros activos, número de nasas por licencia como número de nasas por temporada, que se estimó en un 80%. En el caso de buceo se evidenció nuevamente para esta temporada el efecto de “limpieza de arrecife”, y se estimó que el tiempo efectivo de pesca de éstos es de 4 semanas de un total de 24 para la temporada actual, concentrándose dicha actividad en los meses de Noviembre y Diciembre.

IV. b.- Captura.-

En esta sección se presenta la evolución histórica de la captura anual, mensual y por arte basada en los diferentes estudios que han analizado la producción pesquera (Barany y Cadima, 1972; Hauschild y Laughlin, 1985; FCLR, 1997; Yallonardo 2000;

FCLR, 2003; presente estudio), y estadística de INAPESCA.

IV. b. i.- Evolución Anual de la Captura:

Los datos de la captura presentados en este estudio (Fig. 4) proceden del

antiguo SARPA, actual INAPESCA, cabe destacar que no existe una homogeneidad en

la recolección de la estadística para esta serie histórica (1967-2003). Para periodos

anteriores a 1988 la producción total se calculaba en base encuestas directas a los

pescadores que entregaban mensualmente a la Inspectoría de Pesca del PNALR; para

estas fechas, se puede entonces, considerar con mayor credibilidad los datos

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