LAS «ANGUSTIAS», LOS CEMENTERIOS Y LOS CANTEROS DEROMAN
ROSARIO LUQUE RODRIGUEZ
Desde tiempo inmemorial se cono- ce el trabajo de la piedra en Galicia, que ha sido uno de los más utiliza- dos tanto en decoración como en ar- quitectura.
En los cementerios de las parro- quias que rodeanla ciudad de Vilal- ba encontramos interesantes traba- jos artesanales en piedra,casi siem- pre realizados por los canteros de Román.
Si visitamos los cementerios de las parroquiasde Alba,Corvelle,A Cos- ta (San Simón),Goiriz,Lanzós (San Martiño y San Salvador),Mourence, Noche, Oleiros, Román, Suexo, A Torre,Vilapedre,y algún otro,pode- mos ver un muestrariode una obra en piedra que desde hace muchos años se viene realizando en esta zona,hoy,por desgracia, casidesa- parecida y que hace de estoslugares unas zonas llenas de belleza y de arte. Un arte popular que haido pa- sando de padres a hijos y que los hombres de Román han ido dejando plasmado en sus camposantos.
LAS «ANGUSTIAS»
Han sido poco estudiados estos cementerios y las tallas en piedra que albergan. El único estudio que nos acerca algo a este tipo de traba- jo es la obra de Castelao titulada:
«As cruces de pedra na Galizia», donde se describen a las «Angus- tias»,como Vírgenesrepresentadas como Piedad,con el Hijomuerto en su regazo,que aparecen,casi siem- pre,labradas en la parte posterior de los Cruceirosy que es una de las re- presentacionesque más se repiteen Galicia después de Cristo crucifi- cado.
Las«Angustias», en los cemente- rios de las parroquias que rodean Vi- lalba en la provinciade Lugo,se co- locaban enlo alto delos nichosde-
corando los panteones familiares, justo en la base de los característi- cos pináculos que tan profusamente adornan estos camposantos. Ade- más de la ya mencionada ubicación de las«Angustias» enla parte trasera delos cruceiros.
Estasimagenes son tallas de bulto redondo, aunque apenas trabajadas por la parte dorsal, tratadas con unos rasgos muy sencillos.La anato- mía,generalmente desproporcionada y hierática,se oculta bajo unas ropas trazadas simplementepor una serie de incisiones paralelas, tanto en la túnica que lleva la Virgen,como en el manto que suele cubrir su cabeza.
Los rasgos de la cara de la Madre siempreexpresan un gran dolor,con- seguido, sencillamente,al curvar la lí- nea que perfila la boca hacia abajo.
Todo ello recuerdalasimágenes ro- mánicas.El Hijoaparece siempreya- cente en las rodillas de la Madre, manteniéndose,a veces,en un es- corzoingenuo que demuestra la idea artesanal de la pieza.
CANTEIROS DE ROMAN
Los canteros de Román utilizanel granito para realizar sus trabajos, tanto enlos cementerioscomo para cualquier otro tipo de encargo. Los maestros canteros gallegos tienen fama mundial y una tradiciónde si- glos,iniciándosela escultura de pie- dra en el Románico,continuandoen elBarroco,y manteniéndosehoy en día,con obras que aún nos recuer- dan los canecillos de susiglesias,los antiguos cruceiros y petos de áni- mas,apareciendofigurascon formas ingenuas y desproporcionadas que hoy aún nos acercan a las for- mas utilizadas en el románico galle- go,ya que los canteirostrabajan sin diseño previo, por lo que copian la idea del Románicoo delBarrocoque
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tan bienconocenalestar muy próxi- mos a ellos,tanto físicacomo artís-
ticamente. .
Eloficiode cantero fue uno delos más extendidos en Galicia,y con ma- yor tradición.Se sabe que los cante- ros estaban muy bien organizados en gremios,y que incluso utilizaban unajerga para entenderse entre ellos sin que otra persona ajena lograra saber qué asunto estaban tratando. Ellos mismos se denominan ARXI- NAS,quesignifica cantero,y a este tipo de lenguajelo denominan yerba
dos «erxinss» que puede variar de
unas zonas a otras.
Hoy en día los canteros trabajan bajo los cobertizos llamados alpen- dreso en la mismazona donde se va a colocar la obra,ya sea el campo- santo o cualquierotro lugar,o en sus talleres que sitúancerca de sulugar de residencia.Dela técnica ya sabe- mos que copian el románico cince- landola piedraa puro impulso,lo que podríamos llamar«a OjOll.
Algunosdelosútiles delos quese vale elcantero son:elbanco,corta- dora,martillo, lijadora, pulidora,tala- dradora,pico,escoda,escuadro,ra- cha, pistoleta, marillón, palanqueta, plomada, fixadeira, busarda, puntei- ro,acordadeira ,cincel,lima,compás, nivel, lima,palanca,entre otros.
Pocos son los artesanos que que- dan en Román trabajando la piedra.
Se ha conocidoeltrabajode Guiller- mo Rouco Díaz y Manuel Hermida López,que trabajanjuntos,posible- mente losúltimos canteros de lalo- calidad .Guillermo eshijo de cantero, el único que mantienelatradición en su familia ya que Atilano, su padre, falleció.
Los vecinosde Román y de Goiriz reconocen a éstos como los autores de las últimas cruces que adornan sus cementerios . Entre los trabajos que actualmenterealizanGuillermoy Manuelse encuentra una fuente para decorar la entrada a un hotel locali- zado cercadela carreteradeVilalba,
Utensiliosdel cantero.
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justo enfrente del camposanto de Goiriz . La fuente está formada por cuatro pilaspara contener elaguay, en el centro, un Cristo crucificado que recuerda a los antiguos crucei- ros gallegos,todo esculpido en gra- nito.Su método es el que han utiliza- do desde siempre estos artesanos dela piedra,sindiseño previo.
LOS CEMENTERIOS
Como carac te rísticas comunes destacaremos su ubicación,siempre próximos alaiglesia de cada parro- quia. En un primer momento, algu- nos de los camposantos compartían un muro conla propia iglesia, pero al tener que ampliar esta zona se han ido separando y han pasado a ser una zona cercanaalaiglesia peroin- dependiente .
Todos tienenlamisma estructu ra, los panteones se colocan alrededo r delastapiasquebordean elcemen- terio,form ando un recinto cuadran- gular,enelque uno deloslados se deja libre para colocar la entrada principal.
Enlos últimos años,en algún ca- so,se han colocado sepulturas en el centro del recinto rompiendo así la estructura originalque dejabalibre el espacio central. Asimismo, esta pri- mera organizacióndelespaciohaido cambiandoya queera necesario am- pliarelcamposa nto de algunamane- ra.La solución más común,y quizá menos destructora,ha sidoelagran- dar elcementerio por uno delosla- dos,tanto elopuestoaldela puerta de entrada como uno de los muros laterales.
Desgraciadamente las ampliacio- nes no han sido losúnicos cambios, que han deteriorado la bellezade es- tos pequeños recintos,sinoel nuevo material que se utiliza actualmente para realizar la decoración de los panteones,el mármol.
Losdueños delas sepulturasdeci- den colocar sus lápidas de mármol, ya quesetrataba deunmaterial más vistoso queelgranito yalavezmás económicoy,sobre todo,esmásfá- cilencontrarhoy hombr esquetraba- jan este nuevo material, pues, por desgracia,los tradicionales canteros que trabajaban el granito casi han desaparecido.
Para poder financiar estos intere- santes y llamativos decorados en piedra,los vecinosde cada parroq uia seagrupaban,englobadas variasfa- miliasbajo un mismo panteón.Que- daba asíuna decoración superior a basedepináculos profusamenteca- lados y rematadoscasisiemprespor
cruces que aglutinaban una serie de nichoscolocados en pisos,entre cuatro y cinco,y extendiéndosea lo ancho tanto como elnúmerodefami- lias que hubieran costeado el pan- teón. Cada bloque de nichosforma- ba un panteón distinto, siempre re- matado por uno de estos pináculos tan característicos debajo del cual se colocaba el nombre de la familia.
Se pueden distinguirperfectamen- te los panteones entre sí, ya que cada grupo de nichos pertenecientes a distintas familias tienen como re- mate el mismo estilo en la decora- ción,influidapor elcantero quela ha realizado.
Otro cambio que se vieneprodu- ciendo en estos camposantos es el tamaño de los nichos. Los nichos más antiguos miden algo menos que los actuales y esto es consecuencia de que los féretros actuales son bas- tante más grandes que los que se utilizabanenlos años cuarenta.
Se describena continuaciónalgu- nos de los cementeriosestudiados:
Román
En Román, la iglesia fue realizada entre 1906 y 1916 sobre elsolardel viejotemplo románico,quedando en pie parte del muro izquierdo de la nave, en el que aún se conservan parte de sus canecillos lisos. Muy cerca de esta nuevaiglesia,los can- teros de Román hanido construyen- do poco a poco hermosos panteones neogóticosde granito.
Aquíencontramos una delas más hermosas «Angustias» colocada en la parte trasera de una tumba. Se trata de unaubicación rara,ya queel lugar dondeiban estas imágenes era enlo altodelos panteones decoran- do la parte baja de los pináculos, como ya se ha mencionadoanterior- mente.
Una posibilidad para explicar que esta«Angustia»aparezca aquípodría serla reutilizacióndela pieza.Segu- ramente laimagenla conservaron de otra época y fue colocada en esta tumba. También hay que tener en cuentaque no setrata de un enterra- miento de cinco nichos,como suelen ser todos los que rodeanlastapias interiores de estos camposantos,si- no que setrata de un enterramiento de tan solotres nichos,quedando a una altura inferior alresto.Además no posee ningún tipo de pináculo como remate superior. Por tanto el lugar para colocar la«Angustia» tam- bién seríadistinto. Pero a pesar de todo,llama la atención que, siendo una talla tan interesante, la hayan destinado aun lugartan secundario.
Angustia en el cementerio de Román.
Esta «Angustia» posee unas me- diasaproximadasde unos 30 cm de alto por unos 15 de ancho y la tumba data del año 1947.
En este mismocementeriode Ro- mán existe otra «Angustia» que de- corauno delos panteones.Se trata de una talla bastante moderna ya que la fecha que reza en suinscrip- ción es de 1983. Parece más un re- lieve, o una estela que una talla de bulto redondo. Tieneunas medidas aproximadas de unos 40 cm en la base y de unos 60 de alto.Es bas- tante mayor que elresto delas«An- gustias»vistasalolargo de estees- tudio. Destaca su esquema triangu- lar, poco común en la zona,ya que es generalque estas«Angustias» si- gan un esquema romboidal parece que aquíelcanteroquisoimitar alos grandes escultores.La Virgencoloca uno de sus brazos sobre el cuerpo inerte de Cristo, queriendo dar así algo de movimientoalaimagen.
Sin dejar el pueblo de Román, a escasos metros delcementerio,en- contramos un cruceiroconuna«An- gustia».Estaimagentiene unasme- didasaproximadasde15 cm de alto y 10 de ancho.Comoes habitualla imagendela Virgen secolocó en la parte trasera del cruceiro. Se trata de una imagen con las mismas ca- racterísticasque-la primera«Angus- tia»descrita.
Oleiros
En Oleiros existe un interesante cementeriocon unas características similaresa todos los dela zona.Se trata de un espacio pequeño pero
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muy biendistribuidoy bastante bien conservado. Solamente existe un grupo pequeño de enterramientos que rompen conla armoníadellugar ya que se les permitiócolocarlo a la entrada y en el centro del recinto.
Esto ocurrióhace unos 20 años,con elanteriorpárroco delalocalidad.UI- timamente también se colocaron al- gunos adornosde mármolque des- merecenbastanteelconjunto.
Elcementeriode Oleiros,en un pri- mermomento, se encontrabajunto a laiglesia, pero a principiodelos años 40 setuvo que ampliary se cambio delugar, retirándolo unpoco delos muros delaiglesia.
Todos los trabajos en piedraque encontramos aquíestán hechos por los canteros de Román y por tanto tienenlas mismas formas alargadas y puntiagudas,rematadas en cruces ylabradas en granito.Lo que no se ha encontrado son«Angustias» yno parece que las hayahabido durante años anterioresya que elpárroco no lasrecordaba.
SanJorge de Rioaveso
Otro cementerio muy interesante es elde San Jorge de Rioaveso,pró- ximo a Oleiros (perteneciente a la misma parroquia de Oleiros). Quizá sea elmásvalioso,ya que es bastan- te antiguoy está muy bienmanteni- da su estructuraoriginal.Otra razón por la quesele puedeconsideraren- trelosmásimportantes esportener una«Angustia»entresuspiezaspara la decoración delos panteones. Es- ta «Angustia» mantiene el esquema romboidal pero ha perdido la figura de Cristo que se manteníayacente sobre sus rodillas,de El sóloquedan sus piernasdobladas.
La Virgenmantiene las manos cru- zadas en elpecho y viste un hábito representado por unos pliegues cin- celados con una serie delíneas para- lelas. Parece que estuvo en algún
Vistageneral delcementeriode Oleiros .
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Angustia delcementerio de San Jorge de Rioaveso.
momento pintada ya que conserva resto de colorblanco entresusinci- siones.
Además de esta «Angustia» hay otras figuras peroya no representan a una Virgen. En total,en este ce- menteriode SanJorge de Rioaveso hay tres imágenes completas, dos cuerposy unacabeza suelta.Se tra- ta deimágenes sin identificar,puede que quisieran representar alguna santa ya que una de ellas lleva una palma en la mano izquierda, pero ésta no ha conservado la cabeza.
Hay otrasdos figuras que llevanhá- bito,con lasmanosrecogidas en el pecho y una de ellas lleva unrosario entre sus manos; todas presentan un aspecto bastante sencillo, con una postura hierática,tan caracterís- ticade este tipode trabajo.
De todas estasimágenesla mayor esla«Angustia»,que midealrededor de 40 cm de alto por 15 de ancho, mientras que las otras miden unos 20 o 25 cmde altopor 10 de ancho.
La fechaaproximadaseráde princi- pios de siglo. Elcementerio, por lo demás,tiene unas proporcionesbas- tante pequeñas y todos suspanteo- nes se agrupanalrededor delmuro, con una maravillosa decoración en piedra, teniendo todos ellos los pi- náculoslabrados en estilo neogótico y rematados siempre por una cruz, que hacen posiblesuvisióndesde le- jos.
SantaEulalia de Rioaveso
Menosinteresante eselcemente- rio de SantaEulaliade Rioaveso,que no ha podido mantenerla estructura
Angustiaen el cementeriode Goiriz.
originaly ha sidoampliadocon unos nuevos panteones,todos realizados en mármol gris, que no tiene nada que ver con laidea primitiva.
Goiriz
En la misma carretera que va a Mondoñedo,a 8 km de Vilalba,en- contramos el cementerio de Goiriz.
Con unos primeros enterramientos delos años veinte.Se han manteni- do algunasde lasimágenes quede- coranla parte altadelos panteones, como una «Angustia»,un grupo de tres imágenes encerradas en una hornacina, una Virgen con un niño pequeño en brazos y otraimagen sin identificar encajadaenuna oquedad.
Elpanteónque mantienela«Angus- tia»data delaño1933 y tiene unos rasgos comunesatodaslas anterior- mente descritas,tantoensutamaño como en sucomposición.
Trabo
Elcementeriode Trobotambién se ve desde la carreterade Vilalba. Al acercamos hasta sus puertas nos sorprenderemos con unainscripción que dice:
«Aquíestanosnosos osos/
agardandoporos vososs.
Aparte de esta nota «simpática»el cementeriosiguelas mismas pautas quelasvistashasta ahora.
Laiglesia se construyóhaceunos 85 añosyelcementerio unos 95.Es- tas fechas se conocen graciasal li- bro de actas que conserva elpárroco delpueblo,ya quetodos estos cam- posantos son parroquiales ynomu- nicipales.
Este documento señala que elso- lar que ocupa actualmenteel cemen- terio se compró para agrandar el pri- mitivoque se encontraba pegando a los muros delaiglesia. Enelantiguo camposanto, los enterramientos no manteníanningún orden yeranexca- vados en latierra. Alconstruirseeste nuevo,se establecieronuna seriede medidas para conservarsu estructu- ra durante años. La última reforma de ampliaciónserealizó en 1983.
Estos mismosdocumentos nos re- velanque los canteros que trabaja- ron en laiglesia no eran de Román sinoque vinieron desde Pontevedra (concretamente del pueblode Forca- rei). Pero no hace referencia a los canteros que trabajaron en el cam- posanto,queposiblemente fueran de Román.
Tambiénofrece datos de las per- sonas que compraron el terreno y que luego donaron para hacer el camposanto a cambiode tener aquí su panteónparticular.Se establecían medidas por las cuales todos los panteones teníanque colocarsealre- dedor del muro y sin dejar huecos entre ellos.Asimismo,en este equi- po de actas se recogen todas las cuentasde todos aquellos que com- praron unenterramiento enél,todos los cambiosqueha sufridoalolargo delos años yel nombre detodaslas personas quehanintervenido enca- da uno de los asuntos de construc- cióny mantenimiento.
BIBLlOGRAFIA
AA.VV.: Gran Enciclopedia Gallega.
1974.
FilgueiraValverde,José:Los canteros gallegos.Vigo,1976.
LorenzoFernández:Osoficios. 1983.
Rodríguez Castelao,Alfonso: As cru- ces de pedra na Galizia. Madrid, 1975.
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