PREMIO HARAMBEE A LA PROMOCIÓN
DE LA MUJER AFRICANA 2016
E M 2
27
CIENCIA
EL MUNDO. MARTES 23 DE FEBRERO DE 2016
IRENE HDEZ. VELASCO MADRID Esther Tallah es una reputada pe-diatra camerunesa que ha visto mo-rir a muchos niños, demasiados, entre sus brazos. Por enfermedades que además se podían prevenir co-mo la malaria, las diarreas, la mal-nutrición... Quizás por eso, porque está convencida de que la preven-ción es la manera más eficaz de var vidas, hace unos años dio el sal-to y se pasó al otro lado: de la me-dicina al activismo en la sociedad civil. Ha creado una fundación pa-ra mejopa-rar la educación de las ni-ñas y jóvenes de su país y desde 2007 es la directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria. Ahora, Harembee, una ONG que impulsa proyectos internacionales de solidaridad y cooperación con África, reconoce su trayectoria con-cediéndole un premio que le será entregado mañana en Madrid.
Pregunta.– ¿La malaria sigue siendo un problema muy grave en Camerún?
Respuesta.– Por desgracia, sí. La malaria es la primera causa de muerte entre las embarazadas, mu-chas de las cuales fallecen al dar a luz. Cuando una mujer embaraza-da tiene malaria, y por tanto ane-mia, se multiplican sus posibilida-des de sufrir una hemorragia du-rante el parto y de morir a causa de la misma. Y la malaria también es terrible con los críos: de cada 10 ni-ños que mueren en Camerún, cua-tro lo hacen a causa de la malaria.
P.– Pero hoy en día, y a pesar de que aún no hay una vacuna eficaz, la malaria se puede prevenir e in-cluso tratar, ¿no?
R.– Sí. La manera más eficaz de evitar la malaria es dormir todas las noches bajo una red antimosquitos. Eso es lo más importante a la hora
de frenar su avance. Se han llevado a cabo varios estudios y si todo el mundo durmiera bajo una mosqui-tera, la malaria se acabaría, así de sencillo.
P.– Pero el problema no es sólo la distribución de mosquiteras... También hay mucho que hacer en el terreno de la educación, ¿no?
R.– Muchísimo. La educación es fundamental, es la clave. Hay
gente que se resiste a utilizar las mosquiteras porque afirma que dan calor, que impiden que el aire circule... En la campaña de 2011 de Camerún, se distribuyeron mosquiteras para el 90% de la po-blación, pero sólo el 60% las usa-ba. Los jefes de algunos poblados se las quedaban todas para ellos, algunas familias no las utilizaban porque no sabían cómo colocarlas ni para qué... Yo creo que esas campañas deberían incluir ense-ñar a colocar las mosquiteras y explicar su importancia. También es necesario enseñar a la gente a reconocer las señales de la mala-ria y a ir inmediatamente al hos-pital ante la más mínima sospe-cha, sin esperar a que haya com-plicaciones, porque es necesario actuar en las 24 horas siguientes a la aparición de los síntomas.
P.– ¿Cuándo se podría cantar victoria contra la malaria?
R.– Si el 80% de la población uti-liza mosquiteras, si éstas se renue-van cada tres años, si se llerenue-van campañas de fumigación en las zo-nas donde la malaria es estacional, si las mujeres embarazadas y los niños menores de cinco años de esas zonas reciben tratamiento far-macológico para prevenir la mala-ria, si cualquier persona que sospe-cha que la ha contraído acudiera inmediatamente al hospital, acaba-ríamos con ella. Si se hace todo eso, los resultados se verían inme-diatamente. Y en cinco o 10 años se eliminaría completamente.
P.– ¿Tiene esperanzas de que se consiga pronto una vacuna?
R.– Glaxo ya tiene una que prote-ge al 50% de la población y que aún no ha salido, creo que lo hará este año. Que proteja sólo al 50% de la población no es óptimo, pero es mejor que nada. La vacuna será es-pecialmente necesaria cuando lo-gremos erradicar la malaria, por-que la gente ya no estará protegida naturalmente contra ella. También es muy importante que todos los países en los que la malaria es en-démica se muevan al mismo paso. Si no es así, los que se queden atrás reinfectarán a los otros. Recuerde que en los años 50 la malaria era bastante común en Europa, y aho-ra está eraho-radicada. Se puede aca-bar con ella.
Todo este camino de más de 10 años se ha realizado de la mano de las familias, como constata Alicia de las Heras, presidenta de la Aso-ciación Española de Anemia de Fanconi (a punto de transformarse en fundación). «Bueren ha implica-do a sus investigaimplica-dores para que en sus tubos de ensayo no haya só-lo una muestra de médula ósea, si-no pacientes con si-nombre y apelli-dos», resume.
De las Heras destaca la «complicidad» y «sinceri-dad» con la que todos los clínicos e investigadores han sumado a las familias en sus esfuerzos por en-contrar un tratamiento. «Cuando diagnosticaron a mi hija en 2003, no sabía-mos ni lo que era una aso-ciación, ni lo que tenía-mos que hacer. Sólo que-ría que alguien me dijese cómo curarla». Han pasa-do 10 años y Alicia reconoce que éste ha sido un camino largo, «pe-ro siempre nos han invitado a las reuniones científicas y nos han ido informando sobre cómo van las in-vestigaciones».
PASO A PASO
La primera parte del trabajo la co-ordina Cristina Díaz de Heredia en el Hospital Vall d’Hebron de Barce-lona y trata de evaluar la seguridad y eficacia del método para extraer las células del paciente. Como ya se hace en otras enfermedades he-matológicas, la red europea (Euro-fancolen) tratará de demostrar que se puede movilizar con éxito las cé-lulas madre hematopoyéticas para extraerlas de la sangre de los pa-cientes y no de su médula ósea, ex-plica Díaz de Heredia, jefe clínico del servicio de Hematología y On-cología Pediátrica del hospital bar-celonés a EL MUNDO.
Esa primera fase del ensayo, cu-yos resultados se publicarán pron-to, ya ha permitido que se congelen en el Vall d’Hebron y en el Niño Je-sús las células madre de algunos niños con anemia de Fanconi. Las células que se extraen de estos queños representan apenas un pe-queño porcentaje de todas sus células madre, por lo que todo indica que la ex-tracción es segura («no agota su médula ósea», aclara la doctora) y que conviene hacerla cuando los pacientes tienen corta edad y su médula ósea aún no se ha empezado a despoblar.
Sin embargo, como añade Bueren, muchos de estos pequeños no han desarrollado todavía sín-tomas y «parecía arriesgado iniciar la terapia génica por primera vez en niños de tan corta edad sin sín-tomas». Por eso, añade, la segunda pata del trabajo se ha desarrollado en colaboración con los hematólo-gos para diseñar los criterios a par-tir de los cuales se recomienda que los niños inicien el tratamiento.
Como explica el doctor Julián Sevilla, que coordina esta parte del ensayo desde el Hospital Niño Je-sús de Madrid, esos criterios indi-can que sean niños sin un herma-no idéntico de quien recibir un trasplante, con un buen estado ge-neral pero que ya tienen fallo me-dular (anemia, trombopenia, leuco-penia...) y que por tanto «deben realizar algún tipo de tratamiento». Esas circunstancias se han dado ya en el caso de un niño, que ha recibido la primera infusión con sus propias células corregidas (sin necesidad de conge-larlas previamente), como confirman los doctores Sevilla y Díaz de Heredia. Los cálculos de los in-vestigadores indican que, poco a poco, otros cinco niños de los 10 a quienes ya se les han extraído y congelado las células cumplirán los criterios clínicos pa-ra recibir también la tepa-rapia.
«Nada nos gustaría más que de-mostrar la eficacia, pero en este momento el objetivo es sobre todo demostrar que se puede hacer», subraya el doctor Sevilla, empeña-do en que sus palabras no supon-gan arrojar falsas esperanzas para estas familias. Después de 10 años de trabajo, este paso es sólo el prin-cipio de otro largo camino por de-lante. «Científicamente esta infor-mación es muy valiosa, pero enten-demos que para las familias sólo la curación tiene sentido».
También Bueren –que dirige además el Ciber de Enfermedades Raras y el Instituto de Investigacio-nes Sanitarias de la Fundación Ji-ménez Díaz de Madrid– subraya que su objetivo no es sólo demos-trar la eficacia y seguridad de la técnica, sino hacer una especie de
apostolado entre neonatólogos y
pediatras para que los casos de anemia de Fanconi se puedan diagnosticar precozmente. «Ése se-ría nuestro objetivo, que se puedan detectar los casos cuanto antes pa-ra que podamos congelar células madre de los pacientes muy pron-to», como una especie de seguro de futuro, para que algún día puedan
llegar a corregirse. Otra de las batallas de las familias es que se esta-blezcan unidades de se-guimiento para estos pa-cientes, que periódica-mente deben realizarse controles con diferentes especialistas (endocrino, hematólogo, ginecólo-go...). «Muchos de los ni-ños con Fanconi están lle-gando ahora a su vida adulta, y necesitamos es-pecialistas formados. No es lo mismo que te atienda un mé-dico que sólo ve un caso de Fanco-ni que otro que ve 20», explica Ali-cia de las Heras. «Los chicos se es-tán haciendo adultos y ésta es una etapa complicada, porque aunque estén bien, la enfermedad está ahí, y la médula puede fallar en cual-quier momento». LA OPCIÓN ESTÁNDAR ES EL TRASPLAN-TE DE MÉDULA CON CÉLULAS DE UN HERMANO LA TERAPIA GÉNICA CORRIGE EL DEFECTO DE SUS CÉLULAS Y LAS REINYECTA SALUD
«PODEMOS
ACABAR CON
LA MALARIA»
BERNARDO DÍAZDirectora de la
Coalición
anti-malaria de Camerun
ESTHER
TALLAH
«SI TODO EL MUNDO DURMIERA BAJO UNA MOSQUITERA, LA MALARIA SE ERRADICARÍA. ASÍ DE SENCILLO»
12
|
LA NUEVA ESPAÑAOviedo
Domingo, 21 de febrero de 2016
E. VÉLEZ Esther Tallah (Bamenda, Ca-merún, 1957) emplea el tiempo que sea necesario para explicar el proyecto educativo que desarrolla en su país y con el que pretende dar un futuro mejor a las niñas más allá de casarse y tener hijos. Dedica la misma atención allí, en el país de África central, cuando le dice a una mujer cómo tiene que colocar una mosquitera o ali-mentar a sus hijos. Sabe que con las dos charlas salvará vidas. Al salir de Camerún consigue recau-dar fondos para levantar una es-cuela en Yaoundé. Y cuando re-gresa y ejerce su trabajo de pedia-tra, logra inculcar en las madres conceptos sanitarios básicos. La doctora Tallah recibirá esta sema-na en Madrid el premio “Haram-bee” 2016 a la promoción e igual-dad de la mujer africana. Previa-mente pasó ayer por Oviedo para participar en una cena solidaria organizada por la asociación Ha-rambee. Mientras que hoy se reú-ne con el jugador camerunés del Sporting, Dani Ndi.
–Usted defiende un sistema
educativo en Camerún que sea global. Más que aprender a le-er y a sumar. ¿En qué consiste?
–Le voy a contestar poniendo como ejemplo a las mujeres ca-merunesas que no reciben educa-ción o que son analfabetas. Sus hijos tienen el doble de posibili-dades de morir. Por el contrario, los de una mujer con conoci-mientos tienen el doble de posibi-lidades de vivir. Los niños de me-nos de cinco años fallecen por
enfermedades que se pueden pre-venir y son tratables. Me refiero a la diarrea, al sarampión, a infec-ciones respiratorias, a la malaria e incluso a la malnutrición.
–No existe vacuna para la
malaria.
–Como le digo, se puede pre-venir. Cuatro de cada diez niños mueren de malaria porque sus madres no saben cómo evitar que contraigan la enfermedad. No
sa-ben que desa-ben poner una mosqui-tera sobre la cama todas las no-ches. Lo mismo pasa con la mal-nutrición. Muchas creen que la primera leche que sale del pecho no es buena por su color amari-llento y deciden no dársela. En realidad, es la protección más efectiva contra las enfermedades. También les dan trocitos de lo que ellas comen o los palos que mascan para lavarse los dientes.
–El presidente de Camerún, Paul Biya, lleva 29 años en el poder envuelto en la polémica. ¿Afecta esto a su acción solida-ria y educativa?
–No me considero activa a ni-vel político. No voy a responder ni que sí, ni que no. El gobierno trabaja para fomentar la educa-ción Primaria, que es gratuita. Luego hay organizaciones como Unicef o mi propia asociación, EFEDI, apoyan sobre todo la educación de las niñas. Para que un país se desarrolle, sus líderes deben trabajar para el pueblo. Hay que tener en cuenta que los dos grandes enemigos de nuestra educación son la pobreza y las tradiciones culturales.
–Ponga ejemplos.
–La enseñanza primaria allí es gratuita. El gobierno paga a los profesores, pero no paga los ma-teriales. Así, los maestros piden dinero a los niños para comprar tizas o cuadernos, pero también para ganarse un sobresueldo y compensar los bajos salarios. Es decir, piden más dinero del que es necesario. Las familias no pue-den permitírselo y no envían a los niños al colegio. Cuando hablo de las tradiciones, me refiero a que las niñas están destinadas desde su nacimiento a casarse y tener hijos. No a estudiar. Y si quiere hacerlo se considera que debe en-cargarse de ayudarla la familia del esposo.
–¿Cómo consiguió tener ac-ceso a estudios universitarios y convertirse en pediatra?
–Tuve la suerte de tener un pa-dre que se preocupó por la educa-ción de sus hijas. Murió cuando yo era muy pequeña, pero trans-firió su preocupación a mi madre y mis hermanas. Pasé de primaria a la educación secundaria con su apoyo y conseguí becas. El go-bierno de Alemania me dio una beca parta estudiar en Berlín y me licencié. Mi historia es la prueba de que si a las niñas de Camerún se les da un oportuni-dad, pueden llegar muy lejos.
–Ha fundado y es la presi-denta de la Asociación EFEDI (Escuela, Familia, Educación Integral). ¿Cuál es su objetivo?
–Se trata de que los niños y sus familias se involucren en el sistema educativo. Aprovecha-mos al máximo las capacidades de cada alumno y nos reunimos semanalmente con sus padres pa-ra explicarles el temario. Así, conseguimos que haya una conti-nuidad en clase y en el hogar. De esta forma los padres son cons-cientes de que las niñas son im-portantes. Tanto como los chicos. El proyecto se llama Tiana y que-remos que las mujeres sean uni-versitarias.
–La cena en la que ha parti-cipado en Oviedo sirve para re-caudar fondos para la creación de un complejo escolar. ¿Están cerca de lograrlo?
–Estamos en la primera fase, que es hacer una escuela infantil en Yaoundé. A largo plazo quere-mos levantar más escuelas en Ca-merún de varios niveles educati-vos. El apoyo de iniciativas como la de Harambee son vitales para conseguir hacer realidad nuestros planes e ir paso a paso. No soy ca-paz de calcular cuánto dinero ne-cesitamos. Ahora tenemos 46 ni-ños a los que hay que enseñar nuestro sistema educativo. Desde aquí, ayúdennos.
ESTHER TALLAH
|
Pediatra en Camerún. Premio “Harambee” a la promoción e igualdad de la mujerEsther Tallah, ayer, en un céntrico hotel de la ciudad. |IRMACOLLÍN
“El hijo de una analfabeta en Camerún
tiene el doble de posibilidades de morir”
“La enseñanza primaria de mi país es gratuita, pero los profesores piden
dinero a los niños para costear los materiales y sacarse un sobresueldo”
Solidaridad con el continente africano
La Asociación Harambee-Asturias organizó ayer una cena solidaria en un céntrico hotel de la ciudad con el objetivo de recaudar fondos para la puesta en marcha de la primera fase del complejo escolar Tiana, en la localidad camerunesa de Yaoundé. Al acto asistió expresamente Esther Tallah, presidenta y fundadora de la asociación que coordina este proyecto, y pediatra en Camerún, donde más del 50 por ciento de las ni-ñas no están escolarizadas. En la imagen, la velada solidaria de Harambee.
LUISMAMURIAS
“
Los dos grandes
enemigos de nuestra
educación
son la pobreza
y las tradiciones
:: MARCO MENÉNDEZ
GIJÓN. Un día, un hombre de una aldea de Camerún llegó sediento a casa de un amigo y le pidió una cer-veza. Éste se la dio y, en agradeci-miento, el hombre le dijo que su mu-jer estaba embarazada y que si alum-braba una niña, se la daría en matri-monio. Con solo nueve años, la niña se casó con el amigo de su padre, que ya tenía otras tres mujeres.
Esta historia real es muy común en los pueblos de África y significa, entre otras cosas, que el futuro de las niñas, sobre todo en las zonas rura-les del continente negro, está hipo-tecado, incluso a veces antes de su nacimiento. Contra esto es contra lo que lucha la doctora Esther Tallah, que estos días está de visita en Astu-rias, antes de recibir en Madrid esta misma semana el Premio Harambee 2016 a la ‘Promoción e igualdad de la mujer africana’. Ayer recaló en Gijón, donde mostró a su compatriota Dani Ndi, jugador del Sporting, el trabajo que está realizando en la capital ca-merunesa, Yaoundé.
¿En qué consiste el proyecto de Esther Tallah? Esta prestigiosa pe-diatra llegó a ser responsable del pro-yecto internacional para la salud ma-terno-infantil y directora de la Coa-lición de Camerún contra la Malaria, pero fue precisamente su trabajo el que la convenció de que tenía que centrar su atención en la educación de las mujeres, incluso en cuestio-nes básicas como la higiene o la lu-cha contra los mosquitos. Y quiso co-menzar a trabajar con las niñas, en un complejo escolar que actualmen-te cuenta con 40 pequeñas pero que quiere ampliar y extender no solo por su país sino por toda África. «Las tradiciones machacan a las mujeres africanas», apunta, y buen ejemplo es que en su país el 52% de las niñas están sin escolarizar, porcentaje que se dispara a más del 70% en las zonas rurales.
En encuentro de ayer de la docto-ra Tallah con Dani Ndi fue medocto-ramen- meramen-te protocolario. Quiso conocer al spor-tinguista como compatriota que triun-fa en el fútbol español y que poco a poco se está convirtiendo en un
per-sonaje de relevancia en su país natal. Pero anteanoche la doctora ya parti-cipó en una cena benéfica en Ovie-do para recaudar fonOvie-dos que le per-mitan completar la primera fase del complejo escolar Tiama que ha mon-tado en Yaoundé. Y continuará ha-ciendo llegar su trabajo a todo aquel que quiera conocerlo. Hoy mismo se lo expondrá a los alumnos de los co-legios Peñamayor y Los Robles.
«Una niña instruida mejora la me-dia de vida, porque se cuida más y mejora la alimentación», explica. Y muchas veces se trata de cosas tan básicas en el primer mundo como la-varse las manos antes de cocinar, her-vir el agua antes de consumirla o uti-lizar mosquiteras para evitar la ma-laria. La doctora Ana Cristina de An-drés, coordinadora de Harambee en Asturias, explica que «incluso dese-chan la leche materna durante los primeros días porque, al ser de otro color, creen que es mala. Son cues-tiones muy básicas».
D
icen que los ciudada-nos tenemos el go-bierno que nos mere-cemos. Desde luego, si esto es así, bien poco nos me-recemos los españoles, pues es difícil conocer uno tan corrup-to, y sin embargo más del 25 % de los ciudadanos le siguen vo-tando; y así nos encontramos con un país donde vemos la paja en ojo ajeno y no la viga en el propio. Un país en definitiva, en el que se cambia la ley de educación cada cuatro días por intereses ideológicos, sin tener en cuenta los problemas de fra-caso escolar, o las necesidades educativas de los más desfavo-recidos, por poner algunas de las razones por las que sí, se po-dría justificar un cambio.Como no es posible hablar de todo lo que ocurre en este país en un artículo, además de ese primer tema que comentaba de la educación, cabría recordar, que los otros pilares básicos del estado del bienestar como la sa-lud o la Ley de Dependencia, han sufrido recortes tan impor-tantes, que en el tema sanitario retrocedimos más de una déca-da y la Ley de Dependencia ha quedado prácticamente sin contenidos, por falta de finan-ciación.
Otro de los pilares, el estado de derecho, es cada día más difí-cil de entender por algunas de-cisiones judiciales. Que un juez lleve a la cárcel de forma fulmi-nante a unos titiriteros irrespe-tuosos y faltones (falta saber si además pagados por la oposi-ción), por apología y por enten-der que su actuación pudo ma-lestar a los niños que lo estaban viendo, y que otro en Cataluña mantenga en libertad a un
pe-derasta confeso, con una doce-na de denuncias, no ayuda a pensar que la justicia es igual para todos, y menos que ésta sea un pilar básico e indepen-diente del gobierno de turno. Que fiscales y jueces pidan años de prisión para integran-tes de piqueintegran-tes informativos, apoyándose en el artículo 315.3 del Código Penal a más de 300 trabajadores, y que los portavo-ces del PP y los medios que con-trolan digan que PSOE, Pode-mos, e IU quieren legalizar los piquetes violentos, porque apoyan su derogación; es tanto como pensar que no hubo tran-sición democrática para la dere-cha económica, política y me-diática en este aspecto. Siguen intentando convertir huelgas pacíficas, en conflictos de or-den público y como los fran-quistas, quieren que detengan y metan en la cárcel a los ‘cabe-cillas’. Hay que recordar que este artículo lleva en vigor más de 20 años y nunca se aplicó hasta la llegada al poder de Ra-joy; sin embargo el 315.2, que defiende el derecho de huelga, nunca se aplicó en el mismo pe-riodo.
Un país en el que uno puede ir a la cárcel por robar una galli-na, mientras que ladrones y co-rruptos siguen en la calle, no es un país de derecho, no puede serlo cuando Rato, Blesa, Bárce-nas, Rita Barberá, o Urdangarin, por poner sólo algunos ejem-plos siguen en la calle.
Son tantas cosas las que se pueden contar de este país, que sería necesario un periódico entero y no un artículo para desarrollarlo, pero pienso que están en la cabeza de todos los lectores.
JUVENTINO MONTES
QUÉ PAÍS
Dani Ndi y la doctora Esther Tallah charlan animadamente en uno de los salones del hotel AC Gijón, ayer. :: JOAQUÍN PAÑEDA
«Las tradiciones machacan
a las mujeres africanas»
La doctora Esther Tallah presentó al sportinguista Dani Ndi el
proyecto educativo que desarrolla en la capital de Camerún
Tallah, todo un
ejemplo para la mujer
del continente negro
Esther Tallah nació en una aldea del noroeste de Camerún. Fue el empeño de su padre, que valora-ba mucho la educación de las ni-ñas, el que le permitió convertir-se en una prestigiosa pediatra. Incluso, cuando su padre falleció, éste le hizo prometer a su mujer que seguiría luchando por la edu-cación de sus hijas. Y así lo hizo. Después de estudiar Medicina en la Universidad de Camerún, Esther Tallah consiguió una beca para especializarse en Pediatría en una universidad alemana. Y retornó a su país para trabajar en favor de la mujer africana, en lo que está plenamente empeñada.“Los detalles marcan la diferencia”
Visite nuestra exposición en: Marqués de San Esteban, n.º 59 - 61. Gijón www.rondera.es · [email protected] · 984 397 807
“
d
ll
l d f
”
Proyectos llave en mano ejecutados por
un equipo de profesionales propios.
Exposición 360º - Te ofrecemos todo el
material para tu hogar en una sola visita.
Presentación de proyectos mediante
innovador programa informático
www.laelectrica.com
GIJÓN:
LLANERA:
Pol. Los Campones
C/ Ataulfo Friera, 3 · 33211 Gijón
Tel. 985 990 909
C/ Río de Oro, 1 · 33209 Gijón Asturias · España
Tel. 985 990 945
Pol. Ind. Silvota
C/ Peña Mayor, 101-102 · 33192
Tel. 985 265 119
9
Lunes 22.02.16
Kiosko y Más - El Norte de Castilla - 20 feb. 2016 - Page #8 http://lector.kioskoymas.com/epaper/services/OnlinePrintHandler.ashx?...
1 de 1 23/02/2016 12:26
6
|
LA NUEVA ESPAÑAOviedo
Sábado, 6 de febrero de 2016
Alumnos de Preescolar del colegio Tiama, en la ciudad camerunesa de Yaoundé. |FOTOCEDIDAPORHARAMBEE
Un menú por África
La asociación Harambee organiza una cena para recaudar
33.500 euros con los que levantar una escuela en Camerún
Pablo GONZÁLEZ Parte del futuro de decenas de niños cameruneses de la locali-dad de Yaoundé está pendiente del éxito de una cena solidaria que tendrá lugar en Oviedo el próximo sábado 20 de febrero. Y es que la organización humanita-ria Harambee (Todos juntos) ha puesto su empeño en sacar ade-lante la ampliación del complejo escolar Tiama, con el que se es-pera dar una salida educativa a niños de entre 3 y 5 años residen-tes en la localidad camerunesa. “Con que a la cena asistieran 150 personas nos daríamos por sa-tisfechos”, reconocía ayer Ana Cristina de Andrés, coordinado-ra en Asturias de Hacoordinado-rambee.
Fundamentalmente, la preo-cupación de los impulsores de esta iniciativa se centra en garan-tizar la educación de las más pe-queñas, ya que los niveles de analfabetismo entre las niñas ro-za el 50 por ciento. ¿Pero por qué? El principal problema radi-ca en que la tradición en Came-rún sigue pesando. Y ésta pasa por dejar de lado la educación de las niñas primando su prepara-ción para afrontar las labores do-mésticas y el duro trabajo en el campo. El objetivo de Haram-bee es obtener un total de 33.500 euros en las distintas sedes que la organización tiene repartidas por toda España, una de ellas en As-turias. “Nunca financiamos todo el proyecto ya que pensamos que es bueno que el total del coste del proyecto lo completen en los países de origen”, añade De An-drés, que explica que la iniciati-va tendrá un coste total de 44.844 euros.
El proyecto que quiere sacar adelante Harambee consiste en adquirir el terreno, levantar la es-cuela y formar a seis profesores. Éstos serán instruidos en Espa-ña, con la colaboración de Fo-mento de Centros de Enseñanza. El dinero también se destinará
para dotar de becas de comedor y de transporte – “hay niños que viven en aldeas muy alejadas de las escuelas”, relata De Andrés– a los estudiantes. Al mismo tiempo, y de cara a la cena, Ana Cristina de Andrés y los volunta-rios de la entidad humanitaria quieren contar “con un padrino o madrina famosos que atraigan gente al evento”, explica la orga-nizadora.
Aunque uno de los mayores atractivos de la cena solidaria será la presencia de la doctora Esther Tallah, responsable de la escuela y una pediatra de reco-nocido prestigio en Camerún.
Tallah ha sido galardonada con el Premio Harambee 2016 a la Promoción e Igualdad de la Mu-jer Africana. De Andrés ya ha logrado el compromiso de Ta-llah para que la médico partici-pe el lunes 22 participartici-pe en un ac-to escolar en los centros de los Robles y Peñamayor. Para aca-bar siendo adultos solidarios hay que empezar a mentalizar a los jóvenes lo antes posible”, apunta De Andrés. Además, Ta-llah presentará la segunda edi-ción del concurso de relatos y dibujos para estudiantes de Pri-maria y Secundaria “Pensando en África”.
Los datos
La cena solidaria. Tendrá lugar el sábado 20 de febrero a las 21 horas en el AC Hotel Oviedo Forum (plaza de los Ferroviarios, 1). El precio de la entrada individual es de 40 euros (incluye 20 euros de do-nativo). La entrada de pareja cuesta 70 euros (30 euros de donativo incluidos). A los pos-tres se subastarán obras cedi-das por artistas asturianos.
Las entradas. Pueden ad-quirirse en Oviedo en el Hotel
AC ( de 9 a 14 horas de lunes a viernes), Farmacia Nestares (Uría 36), Zapatería Chema (Cervantes 12) y Coalla Gourmet (Fierro 3). En Gijón, las entradas se venden en Zapatería Chema (Casimiro Velasco 28) y Coalla Gourmet (San Antonio 8).
Fila cero. También pueden realizarse donativos a través de transferencia bancaria a nombre de Harambee en La Caixa. IBAN: ES79-2100-3059-9722-0085-9916
Esther Tallah y Carla Bruni. |FOTOCEDIDAPORHARAMBEE
Cena solidaria 21 horas Hotel AC Forum Menu: 40 euros (20 de donativo)
20
de febrero
Kiosko y Más - ABC - 25 feb. 2016 - Page #60 http://lector.kioskoymas.com/epaper/services/OnlinePrintHandler.ashx?...
CASTILLA Y LEÓN
NUEVAS IMÁGENES PARA LA SEMANA SANTA DE CACABELOS
La Semana Santa de la localidad leonesa de Cacabelos estrenará este año las imágenes de la Santa Urna y San Juan que sacarán a la calle los cofrades del Santo Cristo de la Plaza y Virgen de las Angustias. La primera, que completará el paso del Cristo Yacente, será portada a hombros por los más jóvenes, mientras que la segunda
acompa-ñará al Calvario en el Vía Crucis del Martes Santo. En la imagen, Jesús Álvaez y Adolfo Canedo, párroco y presidente de la Cogfradía, respectivamente.
RELIGIÓN César Sánchez/Ical
Juan Lázaro/Ical
INTENSO Y COMPLETO PROGRAMA DE PONENCIAS DURANTE EL MES DE LA SALUD DE ZAMORA
La familia, la hipertensión, la artrosis, la dislexia y las enfermedades del tiroides, son los temas en los que incidirá el Mes de la Salud de la Fundación Caja Rural de Zamora. Un programa compuesto por doce conferencias, que comenzará el próximo martes con una ponencia en el Paraninfo Universitario sobre la familia que pronunciará el pedagogo Senador Pallero, y que fi nalizará el 17 de marzo. En la imagen, Feliciano Ferrero, de la Fundación, presenta las actividades del programa.
SALUD
EL MUSAC ACOGE DOS NUEVAS EXPOSICIONES SOBRE LA FILOSOFÍA ZEN Y LA MUJER EN LA INDUSTRIA MUSICAL
«La mujer de piedra se levanta y baila», sobre la fi losofía Zen de la artista coruñesa Carmen Pereira, y «¡Chicas! ¿Por qué decidísteis montar un grupo?», un proyecto sobre los roles de género en la industria musical comisariado por el equipo editorial de Lados Magazine y que incluye un taller de autogestión musical que se impartirá los días 1 y 2 de abril, son las dos nuevas exposiciones que pueden verse ya en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac) con sede en León. El director del centro, Manuel Oliveira, presentaba ayer ambos proyectos y avanzaba que la entrada para hoy y mañana será gratuita.
CULTURA
Carlos S. Campillo/Ical
EDUCACIÓN PARA COMBATIR LA DESIGUALDAD
Y SOBREVIVIR EN CAMERÚN
La doctora camerunesa Esther Tallah, e impulsora de la Fundación Eff edi,
protago-nizaba ayer una conferencia en el Colegio de Médicos de Valladolid en la que disertaba sobre su lucha contra la malaria. Especialista en Pediatría y reconocida este año con el Premio Harambee a la promo-ción e Igualdad de la mujer africana, por un proyecto educativo que promueve que niñas y mujeres de su país puedan ir a la escuela. Y es que apenas la mitad de ellas estudia en Camerún por tradición cultural y familiar. En su exposición, Esther Tallah defendía que una buena educación desde la infancia contribuye a mejorar la salud y las condiciones de vida de los niños y sus madres. En la imagen, la doctora junto a Manuel Marugan, Maria José Soga, Antonio Otero, momentos antes de impartir la conferencia.
SOCIEDAD
Dos Santos
7
Esther Tallah, premio Harambee 2016:
«La malaria es más asesina que el ébola y
el zika juntas»
La pediatra camerunesa promueve la educación de la mujer para mejorar la calidad de vida de la infancia
La doctora Esther Tallah este miércoles durante una rueda de prensa para agradecer el premio Harambee 2016 - Isabel Permuy
LAURA DANIELE - @laurasdanieleMadrid - 24/02/2016 a las 16:11:38h. - Act. a las 16:11:41h.Guardado en: Sociedad
Cuatro de cada diez niños que mueren en Camerún son como consecuencia de la
malaria. «La malaria es más asesina que el zika, el ébola y la tuberculosis juntas»,
recordó este miércoles la pediatra camerunesa Esther Tallah, que se encuentra estos
días en Madrid para recibir el Premio Harambee 2006 por su labor a favor de la
Pese a que la incidencia de la enfermedad se ha reducido mucho en los últimos años, «las cifras siguen siendo muy altas, ya que este virus mata a una persona cada dos minutos», comenta esta mujer, que se formó en Alemania y durante años ha sido directora del servicio de pediatría de un hospital en Yaundé y directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria.
La malaria, sin embargo, no es el único mal que causa estragos en Camerún. La
discriminación que sufre la mujer provoca que ocho de a cada diez menores que no van a la escuela sean niñas. «La educación de las jóvenes no está considerada como algo importante y la mayoría de ellas permanecen en sus casas para ocuparse de las tareas domésticas y de sus hermanos y hermanas más pequeños hasta que llegue el día en que se casen», denuncia Tallah.
El matrimonio tampoco supone una oportunidad para mejorar las condiciones de vida de la mujer. Muchos de ellos están arreglados por las propias familias de las menores, incluso antes de que cumplan la mayoría de edad. «La mujer al casarse pasa a
pertencer a la familia del marido por lo que los padres consideran que la inversión económica que se puede realizar en la educación de una hija mujer es una inversión perdida», explica la pediatra.
La falta de acceso a la educación de la población femenina acarrea muchos lastres sociales a largo plazo. «Los hijos de madres sin formación corren dos veces más peligro de muerte o de desnutrición que los hijos de madres con educación secundaria o
superior, porque la calidad de vida de los niños depende de la salud, de la seguridad, y del bienestar de sus madres», recuerda.
La propia Tallah admite que pese a que las cifras de alfabetización en la población femenina son malas, «la realidad aún es peor». Por ello trabaja desde hace tres años en mejorar el acceso de las niñas a la educación. A través de su fundación EFEDI (Ecole, Familie, Education Integrale) ha creado un centro de educación preescolar (Tiama) que funciona en unas instalaciones provisionales. «No queremos una choza. Queremos un colegio digno y bien construido, del que las alumnas se sientan orgullosas, ellas también tienen derecho a estudiar en un colegio con buenas instalaciones, aunque sean pobres», apunta.
Con la ayuda de la ONG Harambee han lanzado una campaña para recoger los 33.500
euros que son necesarios para la construcción de este colegio. «No queremos colegios para educar élites, sino colegios capaces de hacer aflorar el talento de cada niña y de darle la oportunidad de llevar su educación hasta el final», apunta.
«Con los medios para formarse, hay
niñas de Camerún que serían auténticas
líderes de sus comunidades»
La Premio Harambee Esther Tallah acerca su proyecto para construir una escuela en el país africano
Esther Tallan, Premio Harambee 2016 - I. PERMUY
DIANA G. ARRANZValladolid - 01/03/2016 a las 10:46:41h.
«Hay mucho talento en Camerún, niñas con un potencial enorme que si dispusieran de los medios para formarse, serían auténticas líderes de sus comunidades», asegura Esther Tallah, médico pediatra y Premio Harambee 2016, quien visitó recientemente la ciudad de Valladolid para exponer su proyecto de educación a las mujeres de su país. A lo largo de muchos años de implicación con la mejora de la calidad de vida de sus compatriotas, primero centrada en la lucha contra la malaria y después en la transmisión del VIH de madres a hijos, esta mujer ha decido dedicar todos sus esfuerzos por cambiar las tradiciones de un país donde la educación de la mujer queda relegada por las
«Los datos del Instituto Nacional de Estadística señalan que el 58% de las niñas se inscriben en primaria, pero sólo un 37% completa la formación básica», expone esta profesional.
Esther destaca que su Gobierno sí ha puesto interés en cambiar esta situación en la que «cerca de un 35 por ciento de las niñas no sabe ni leer ni escribir», y junto al Fondo de Naciones Unidas para la Infancia se han organizado campañas para promover el aumento de la matrícula entre las féminas. «Pero lo cierto es que no han dado todos los resultados esperados», lamenta Tallah.
Por ello, esta mujer quiso agradecer a la entidad vallisoletana sin ánimo de lucro Harambee la concesión de su premio y la creación de una campaña de frundaising «destinados a la construcción de una escuela para niñas». Contribuciones que pueden incrementarse con donaciones que cualquiera puede realizar en la web
Esther Tallah, Premio Harambee 2016:
"Si educamos a las madres, los niños
tienen el doble de probabilidades de
vivir"
23.02.16 | 18:15h. EUROPA PRESS | MADRID
Las mosquiteras, claves para erradicar la malaria en Camerún
La pediatra y directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria, Esther Tallah, que ha recibido el Premio Harambee España 2016 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana, ha afirmado que si se educa a las madres y a las niñas que en un futuro lo serán, los niños en Camerún tendrán el doble de posibilidades de sobrevivir.
"Una encuesta de salud en Camerún ha demostrado que los niños que viven en hogares donde la madre ha recibido una educación tienen el doble de probabilidades de
sobrevivir", explica Tallah en una entrevista con Europa Press, para poner de relieve la estrecha conexión entre la educación y la salud en Camerún.
También hará falta educación, según apunta, si se quiere acabar con la malaria, una enfermedad que afecta a más de la mitad de los cameruneses y que, según la doctora, "se puede erradicar" con algo tan sencillo como una mosquitera.
"Una gran herramienta son las campañas para repartir gratuitamente y enseñar a usar las mosquiteras. Si el 80% de la población de Camerún usara la mosquitera correctamente, el 100% de la población estaría prevenida contra la malaria", ha asegurado Tallah. Según recuerda, a comienzos del siglo XX la malaria afectaba a toda Europa y se erradicó. Sin embargo, en África y concretamente, en Camerún, seis de cada diez pacientes que acuden al centro de salud en la actualidad son sospechosos de padecer esta enfermedad --un porcentaje que aumenta hasta el 80% en los niños-- y "todo el mundo está en riesgo de contraerla".
Los grupos de alto riesgo son las embarazadas --puede provocar abortos, partos prematuros o desnutrición del feto-- y los menores de cinco años, a los que se están administrando las Terapias de Combinación de Artemisinina (ACT) durante los meses de lluvia, que ayudan a disminuir hasta un 80% las muertes por malaria.
En cuanto al virus Zika, que también se transmite por la picadura de un mosquito, la doctora Tallah apunta que no conoce ningún caso registrado en Camerún e indica que, si se expandiera, habría que estudiar el tipo de mosquito que la transmite para tomar medidas. En el caso de la malaria, el vector de la enfermedad es un mosquito hembra
anópheles del que se conoce que pica por las noches, sobre todo, de 22,00 a 2,00 horas. Por este motivo es tan eficaz la mosquitera.
MORIR POR ANEMIA O DIARREA
Esther Tallah nació en Bamenda, un pequeño pueblo en la región del noroeste de Camerún. Aunque su padre murió cuando era una niña, su madre y sus hermanos
mayores se preocuparon por que estudiara y ella se decantó por la Medicina. Tras dirigir durante años el servicio de pediatría de un hospital en Yaundé, fue nombrada
responsable en Camerún del área de salud del proyecto internacional para la salud materno-infantil 'Plan International'.
"Lo que amo de ser pediatra es ver a los niños recuperarse tan pronto", exclama. Sin embargo, su trabajo también tiene una cara amarga, cuando los pequeños llegan al hospital demasiado tarde y mueren por causas que se podrían haber evitado como anemia, desnutrición o diarrea.
En este momento fue cuando Tallah se dio cuenta de lo conectadas que están la salud y la educación de las madres y decidió organizar sesiones de entrenamiento en las
comunidades más alejadas para corregir comportamientos y ofrecer una información básica a las mujeres.
En todo caso, la doctora reconoce que siguen existiendo algunos obstáculos para la educación como la falta de materiales gratuitos. Así, aunque el Gobierno de Camerún ofrece educación gratuita, en la práctica no lo es del todo pues los profesores piden dinero a sus alumnos para comprar cuadernos, tizas o libros de texto.
NACER PARA CASARSE
Otro impedimento son las tradiciones, pues en algunas comunidades se considera que la mujer nace para casarse y tener hijos. Por este motivo, cuando las niñas crecen, los padres dejan de invertir en su educación y en las aulas solo quedan los varones. Este fue el caso de Amina, una niña que fue prometida a un hombre de la edad de su padre ya desde antes de nacer.
"Amina tenía nueve años cuando yo la conocí --recuerda Tallah--. Cuando su madre aún estaba embarazada de ella, el padre de Amina salió un día de copas con un amigo y como no tenía dinero, le pidió prestado. A cambio, le dijo: 'Mi mujer está embarazada, si mi hija es niña, podrás casarte con ella'".
Para que no se repitan casos como el de Amina, Tallah trata de educar no solo a las niñas sino también a sus padres. Para ello, ha fundado la asociación 'Ecole, Famille, Education Integrale' (EFEDI) para que las jóvenes camerunesas, con la ayuda de sus progenitores y de sus profesores, aprendan a conocerse, a hacer buen uso de su libertad, a esforzarse por alcanzar un rendimiento académico satisfactorio y, en definitiva, a ser "protagonistas de su propio futuro".
En el marco de este trabajo, EFEDI ha levantado el colegio Tiama, un centro
provisional para niñas camerunesas de 3 a 5 años. El sueño de esta pediatra es poder comprar un terreno para construir la sede definitiva de esta escuela. A este fin destinará
los 3.000 euros del Premio Harambee así como el dinero que consiga a través de una campaña de fundraising que se ha puesto en marcha con motivo de su visita a España para recoger el premio.
Harambee financia más de 50 proyectos en 17 países del África Subsahariana, centrados sobre todo en la educación y la sanidad. Además, la asociación tiene como objetivo comunicar los valores de la cultura africana.
24/02/2016 15:06
La malaria es mucho más mortal que el zika, el ébola y la tuberculosis
juntas
- Según Esther Tallah, directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria, pediatra y activista por la educación de las mujeres africanas
Esteher Tallah (Foto: Harambee/Álvaro García Fuentes)
La pediatra camerunesa Esther Tallah reclama mayor atención mediática, social e institucional a la lucha contra la malaria, una enfermedad que en África se ceba
especialmente con los menores de cinco años. En Camerún, por ejemplo, cuatro de cada diez niños que fallecen mueren por esta enfermedad.
"La malaria es un virus mucho más asesino que el zika, el ébola y la tuberculosis juntos, por eso merece más fondos y más atención, porque su erradicación es posible", subrayó Tallah este miércoles en un encuentro informativo en Madrid por ser merecedora del Premio Harambee 2016 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana.
Según la experta, que trabaja en su país por fomentar la educación entre las mujeres a través de la Asociación Efedi ('Ecole, Familie, Education Integrale', en francés), el trabajo para erradicar la malaria "es muy sencillo sobre el papel pero muy difícil en la
práctica", ya que hay que ir "puerta por puerta" distribuyendo mosquiteras y, sobre todo, concienciando a la población de que éstas son una herramienta "útil y necesaria". Esta medida preventiva se topa con las culturas tradicionales de llevar a los enfermos a curanderos en vez de a un profesional sanitario. No obstante, dijo, "las cifras animan a seguir", refiriéndose al último informe sobre malaria presentado en 2015 por el
investigador español Pedro Alonso, que afirma que la mortalidad ha mejorado en los últimos años: si antes moría un niño cada 15 segundos, ahora la enfermedad acaba con la vida de un pequeño cada dos minutos.
Aun así, subrayó, "el ébola ha causado muchísimas menos muertes en el mundo (más de 11.000) que las que provoca la malaria en África".
EDUCACIÓN PARA SOBREVIVIR
En la lucha contra algunos de los valores de las culturas tradicionales del norte y de las zonas rurales de Camerún es en lo que Tallah trabaja a través de la Asociación Efedi para buscar educación de calidad para las mujeres africanas.
Precisamente, a este proyecto destinará los fondos del galardón y de la campaña de 'fundraising' organizados por Harambee (también se puede participar a través de 'www.harambee.es').
En concreto, la recaudación se invertirá en "un colegio digno y bien construido" exclusivo para niñas pobres, población especialmente afectada por las políticas de ajustes del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional en su país. Tallah también explicó que esos programas de ajuste llevan a muchos padres a
"interrumpir la educación de sus hijos para que ayuden en las tareas domésticas, y son las niñas las que se ocupan de esas labores". En Camerún, ocho de cada diez menores en edad escolar que no van a clase son niñas.
A ello hay que añadir que "la mayoría de las niñas son criadas para casarse y tener hijos. Por eso, el poco dinero que tienen las familias no lo invierten en ellas", víctimas, en ocasiones, de matrimonios forzados con adultos.
Harambee es una ONG creada en 2002 a raiz de la canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer y que promueve proyectos en África subsahariana.
VALLADOLID - SOCIEDAD Viernes, 19 de Febrero de 2016 -
Esther Tallah: “Las mujeres con educación y
formación sanitaria en países donde la tradición lo
impide son claves para que sus hijos sobrevivan”
J. Benito Iglesias - La pediatra de Camerún, cuyo proyecto educativo para mujeres ha sido premiado por la Asociación Harambee, protagoniza una conferencia en el Colegio de Médicos y una cena solidaria en Valladolid
La doctora Esther Tallah, especialista en pediatría, experta en malaria e impulsora de la Fundación Effedi (Ecole, Famile, Educacion Integrale) en su país, Camerún, apuesta por un proyecto de educación en igualdad para las niñas y mujeres de su país, a las que la tradición cultural y familiar impide en más de un 50 por ciento acceder a la escuela. La Asociación Harambee Africa International, con sede en Valladolid y otros puntos de España, ha premiado su iniciativa para avanzar en la ampliación del centro escolar femenino denominado Tiama. La pediatra, con una dilatada experiencia profesional, considera que una buena educación desde la infancia contribuye a mejorar la salud y las condiciones de vida de los niños y de sus madres.
«La malaria como causa de mortalidad
tiene una tasa más alta que la del sida»
La pediatra camerunesa Esther Tallah, premio Harambee, trata de aunar
educación y sanidad para reducir la tasa de fallecidos en su país
Antonio G. Encinas | valladolid
21 febrero 2016
Nada tan frío y tan devastador como un dato. «Los últimos informes sobre malaria hablan de un niño fallecido cada dos minutos por culpa de la enfermedad. Antes era uno cada seis segundos. Hemos mejorado, sí, pero sigue siendo muchísimo». Esther Tallah, pediatra, habla sosegadamente a pesar de exponer unas realidades tan injustas que merecen ser gritadas. «La malaria como causa de mortalidad tiene una tasa más alta que la del sida y otras enfermedades, y particularmente en niños de menos de cinco años. El sida sobre todo actúa entre gente de en torno a 15-25 años, sobre todo mujeres. Y la malaria, en niños».
Prevenirla es, en ocasiones, tan sencillo como instalar mosquiteras en las casas. Tiene tratamiento. Detectarla es tan simple como analizar una gota de sangre.
Y sin embargo el año pasado murieron 584.000 personas, según la Organización Mundial de la Salud, por la malaria. De ellas, 528.000 en África.
Pueden tragar esta dosis de indignación antes de masticar la siguiente.
En España hubo brotes de malaria tras la Guerra Civil, en los años 40. Se erradicó. En Italia desapareció en los años ochenta. Pero el mundo no tomó conciencia del problema en África hasta el año 2000. «Gracias a Kofi Annan, secretario general de la ONU entonces», explica Tallah. «Es el que crea la Fundación de la lucha internacional contra la malaria.En ella todos los países contribuyen económicamente. Bush fue el gran impulsor en Estados Unidos. Eso ha hecho que se implique el Banco Mundial». Y sin embargo a veces no vale solo con inyectar dinero. «Aunque hay bastante ayuda internacional, no existe la suficiente implicación dentro de nuestro país. La meta es conseguir un mayor equilibrio entre la ayuda internacional y el compromiso interno». Y ahí entra la segunda parte de la ecuación en la que trabaja esta pediatra camerunesa que ayer recibió el premio Harambee en una cena solidaria en el Hotel Gareus (cien asistentes a 35 euros el cubierto). Aumentar la escolarización de las niñas. Un 50% de ellas está fuera del sistema escolar en su país. «El Gobierno ha desarrollado las políticas necesarias. Y aunque sería gratuita, hay costes que las familias no pueden soportar. En educación secundaria, además, hay creencias y prácticas tradicionales que impiden a las niñas ser educadas. Por ejemplo, la niña tiene que casarse y una vez que se casa
pertenece a la otra familia».
Su madre viuda, fue la excepción. Quiso que su hija estudiara. «Trabajaba en un hospital y me sentía frustrada de ver la situación de las mujeres». El hijo de una paciente falleció porque ella no se atrevió a salir de casa. Su marido estaba de viaje y cualquier vecino podía haberla acusado de salir sin permiso. Esperó tanto que cuando él regresó y acudieron al centro, el niño ya estaba demasiado grave. «Me di cuenta de la relación que había entre la educación y la sanidad. Mi proyecto es implicar a las madres en la educación porque son las que realmente educan. Si la educas y la formas a nivel sanitario tienes más oportunidades de que las mujeres sobrevivan».
La escuela que ha fundado en Yaounde, Ti’ama, es la primera parte de un sueño. Al principio niños y niñas van juntos a la escuela primaria, pero con el paso de las etapas educativas las niñas van desapareciendo. Buscamos ayudarlas para finalizar su proceso educativo», espera Esther Tallah.
Juntos por África
Jesús Acerete, Paloma Silla, Amparo Ferrando, Arancha Aznar, Federico Martínez, Emilio Peña, Luis Bodes y Marta Aznar. / LP
La ONG Harambee y la Fundación Coso organizan una
multitudinaria cena benéfica con el objetivo de recaudar fondos
destinados a conseguir becas de formación para chicos y chicas
de Yaraní, Ilomba y Etimoé, en Costa de Marfil
Marta Palacios | Valencia
@MartaPalaciosA
22 febrero 2016 19:28
La tercera edición de la cena solidaria de Harambee reunió a alrededor de 200 personas en la Hípica. Fue una gran noche en la que muchos valencianos se unieron por África con el objetivo de conseguir un total de 60 becas de formación que irán destinadas a chicos y chicas de Yaraní, Etimoé y Ilomba, en Costa de Marfil.
La gala, organizada por la Fundación Coso y la citada ONG, estuvo conducida por Juan José Gómez, voluntario de Harambee, y la asesora de comunicación y protocolo Paloma Silla, y se ambientó con música africana y fotografías del fotoperiodista Ismael
Martínez.Fueron muchos los que no quisieron dejar pasar la oportunidad de aportar su granito de arena, todos a una que, por cierto, es lo que significa en swajili el término Harambee.
Asistieron, entre otros, Fredi Martínez Weber, presidente de Harambee Valencia, Nacho Grande, director de Cáritas y Luis Miralles, representante de Casa Caridad. Además de representantes de la Fundación Coso como Inmaculada Martínez Caballos, Rita Jácome, Amparo Ferrando, María José García Crespo y Jesús Acerete, y de Harambee como Arancha Aznar, Federico Martínez, Emilio Peña, Luis Bodes, Marta Aznar y Carlos Guillén.Por la sala, decorada por Cristina Peris, que cuidó hasta el último detalle con servilleteros con el logo de Harambee y peceras con velas con los colores corporativos de la ONG, también se dejaron ver José María Sánchez Ferragut, Joaquín Cañada, Paqui Lorenzo, José María Torrent, Sefa Dolz, Amparo Amorós, Enrique Fuster, Lucía
Carcio, el abogado Javier Grinot Borona, Javier Martínez, de Levante UD; Jorge Martínez de Olleros Abogados, Luis Rubiales, presidente de la AFE (Asociación Española de Fútbol), Jaime Ferrando y Cristina Vilaplana, de Honeygreen; la
interiorista Francis Pitarch, la procuradora Pepa Ochoa; el presidente del Club de Tenis Valencia, Ramiro Verdejo, que acudió junto a su mujer, la registradora de la propiedad Pilar García Goyaneche; el abogado Miguel Ángel Benavent, la diseñadora Miram Pérez, los empresarios José María Millet y Manuel Llopis, la auditora Ana de Jorge y Maya Piquer, directora del Colegio Magisterio Español, entre otros.
«Las tradiciones machacan a las mujeres
africanas»
La doctora Esther Tallah presentó al sportinguista
Dani Ndi el proyecto educativo que desarrolla en
la capital de Camerún
MARCO MENÉNDEZ
GIJÓN
Dani Ndi y la doctora Esther Tallah charlan animadamente en uno de los salones del hotel AC Gijón, ayer. / JOAQUÍN PAÑEDA
22 febrero 2016
Un día, un hombre de una aldea de Camerún llegó sediento a casa de un amigo y le pidió una cerveza. Éste se la dio y, en agradecimiento, el hombre le dijo que su mujer estaba embarazada y que si alumbraba una niña, se la daría en matrimonio. Con solo nueve años, la niña se casó con el amigo de su padre, que ya tenía otras tres mujeres. Esta historia real es muy común en los pueblos de África y significa, entre otras cosas, que el futuro de las niñas, sobre todo en las zonas rurales del continente negro, está hipotecado, incluso a veces antes de su nacimiento. Contra esto es contra lo que lucha la doctora Esther Tallah, que estos días está de visita en Asturias, antes de recibir en
Madrid esta misma semana el Premio Harambee 2016 a la 'Promoción e igualdad de la mujer africana'. Ayer recaló en Gijón, donde mostró a su compatriota Dani Ndi, jugador del Sporting, el trabajo que está realizando en la capital camerunesa, Yaoundé.
¿En qué consiste el proyecto de Esther Tallah? Esta prestigiosa pediatra llegó a ser responsable del proyecto internacional para la salud materno-infantil y directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria, pero fue precisamente su trabajo el que la convenció de que tenía que centrar su atención en la educación de las mujeres, incluso en cuestiones básicas como la higiene o la lucha contra los mosquitos. Y quiso
comenzar a trabajar con las niñas, en un complejo escolar que actualmente cuenta con 40 pequeñas pero que quiere ampliar y extender no solo por su país sino por toda África. «Las tradiciones machacan a las mujeres africanas», apunta, y buen ejemplo es que en su país el 52% de las niñas están sin escolarizar, porcentaje que se dispara a más del 70% en las zonas rurales.
En encuentro de ayer de la doctora Tallah con Dani Ndi fue meramente protocolario. Quiso conocer al sportinguista como compatriota que triunfa en el fútbol español y que poco a poco se está convirtiendo en un personaje de relevancia en su país natal. Pero anteanoche la doctora ya participó en una cena benéfica en Oviedo para recaudar fondos que le permitan completar la primera fase del complejo escolar Tiama que ha montado en Yaoundé. Y continuará haciendo llegar su trabajo a todo aquel que quiera conocerlo. Hoy mismo se lo expondrá a los alumnos de los colegios Peñamayor y Los Robles. «Una niña instruida mejora la media de vida, porque se cuida más y mejora la alimentación», explica. Y muchas veces se trata de cosas tan básicas en el primer mundo como lavarse las manos antes de cocinar, hervir el agua antes de consumirla o utilizar mosquiteras para evitar la malaria. La doctora Ana Cristina de Andrés,
coordinadora de Harambee en Asturias, explica que «incluso desechan la leche materna durante los primeros días porque, al ser de otro color, creen que es mala. Son cuestiones muy básicas».
Tallah, todo un ejemplo para la mujer
del continente negro
22 febrero 2016
Esther Tallah nació en una aldea del noroeste de Camerún. Fue el empeño de su padre, que valoraba mucho la educación de las niñas, el que le permitió convertirse en una prestigiosa pediatra. Incluso, cuando su padre falleció, éste le hizo prometer a su mujer que seguiría luchando por la educación de sus hijas. Y así lo hizo. Después de estudiar Medicina en la Universidad de Camerún, Esther Tallah consiguió una beca para especializarse en Pediatría en una universidad alemana. Y retornó a su país para trabajar en favor de la mujer africana, en lo que está plenamente empeñada.
Esther Tallah, Premio Harambee 2016:
"Si educamos a las madres, los niños
tienen el doble de probabilidades de
vivir"
23.02.16 |. EUROPA PRESS | MADRID
Las mosquiteras, claves para erradicar la malaria en Camerún
La pediatra y directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria, Esther Tallah, que ha recibido el Premio Harambee España 2016 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana, ha afirmado que si se educa a las madres y a las niñas que en un futuro lo serán, los niños en Camerún tendrán el doble de posibilidades de sobrevivir.
"Una encuesta de salud en Camerún ha demostrado que los niños que viven en hogares donde la madre ha recibido una educación tienen el doble de probabilidades de
sobrevivir", explica Tallah en una entrevista con Europa Press, para poner de relieve la estrecha conexión entre la educación y la salud en Camerún.
También hará falta educación, según apunta, si se quiere acabar con la malaria, una enfermedad que afecta a más de la mitad de los cameruneses y que, según la doctora, "se puede erradicar" con algo tan sencillo como una mosquitera.
"Una gran herramienta son las campañas para repartir gratuitamente y enseñar a usar las mosquiteras. Si el 80% de la población de Camerún usara la mosquitera correctamente, el 100% de la población estaría prevenida contra la malaria", ha asegurado Tallah. Según recuerda, a comienzos del siglo XX la malaria afectaba a toda Europa y se erradicó. Sin embargo, en África y concretamente, en Camerún, seis de cada diez pacientes que acuden al centro de salud en la actualidad son sospechosos de padecer esta enfermedad --un porcentaje que aumenta hasta el 80% en los niños-- y "todo el mundo está en riesgo de contraerla".
Los grupos de alto riesgo son las embarazadas --puede provocar abortos, partos prematuros o desnutrición del feto-- y los menores de cinco años, a los que se están administrando las Terapias de Combinación de Artemisinina (ACT) durante los meses de lluvia, que ayudan a disminuir hasta un 80% las muertes por malaria.
En cuanto al virus Zika, que también se transmite por la picadura de un mosquito, la doctora Tallah apunta que no conoce ningún caso registrado en Camerún e indica que, si se expandiera, habría que estudiar el tipo de mosquito que la transmite para tomar medidas. En el caso de la malaria, el vector de la enfermedad es un mosquito hembra
anópheles del que se conoce que pica por las noches, sobre todo, de 22,00 a 2,00 horas. Por este motivo es tan eficaz la mosquitera.
MORIR POR ANEMIA O DIARREA
Esther Tallah nació en Bamenda, un pequeño pueblo en la región del noroeste de Camerún. Aunque su padre murió cuando era una niña, su madre y sus hermanos
mayores se preocuparon por que estudiara y ella se decantó por la Medicina. Tras dirigir durante años el servicio de pediatría de un hospital en Yaundé, fue nombrada
responsable en Camerún del área de salud del proyecto internacional para la salud materno-infantil 'Plan International'.
"Lo que amo de ser pediatra es ver a los niños recuperarse tan pronto", exclama. Sin embargo, su trabajo también tiene una cara amarga, cuando los pequeños llegan al hospital demasiado tarde y mueren por causas que se podrían haber evitado como anemia, desnutrición o diarrea.
En este momento fue cuando Tallah se dio cuenta de lo conectadas que están la salud y la educación de las madres y decidió organizar sesiones de entrenamiento en las
comunidades más alejadas para corregir comportamientos y ofrecer una información básica a las mujeres.
En todo caso, la doctora reconoce que siguen existiendo algunos obstáculos para la educación como la falta de materiales gratuitos. Así, aunque el Gobierno de Camerún ofrece educación gratuita, en la práctica no lo es del todo pues los profesores piden dinero a sus alumnos para comprar cuadernos, tizas o libros de texto.
NACER PARA CASARSE
Otro impedimento son las tradiciones, pues en algunas comunidades se considera que la mujer nace para casarse y tener hijos. Por este motivo, cuando las niñas crecen, los padres dejan de invertir en su educación y en las aulas solo quedan los varones. Este fue el caso de Amina, una niña que fue prometida a un hombre de la edad de su padre ya desde antes de nacer.
"Amina tenía nueve años cuando yo la conocí --recuerda Tallah--. Cuando su madre aún estaba embarazada de ella, el padre de Amina salió un día de copas con un amigo y como no tenía dinero, le pidió prestado. A cambio, le dijo: 'Mi mujer está embarazada, si mi hija es niña, podrás casarte con ella'".
Para que no se repitan casos como el de Amina, Tallah trata de educar no solo a las niñas sino también a sus padres. Para ello, ha fundado la asociación 'Ecole, Famille, Education Integrale' (EFEDI) para que las jóvenes camerunesas, con la ayuda de sus progenitores y de sus profesores, aprendan a conocerse, a hacer buen uso de su libertad, a esforzarse por alcanzar un rendimiento académico satisfactorio y, en definitiva, a ser "protagonistas de su propio futuro".
En el marco de este trabajo, EFEDI ha levantado el colegio Tiama, un centro
provisional para niñas camerunesas de 3 a 5 años. El sueño de esta pediatra es poder comprar un terreno para construir la sede definitiva de esta escuela. A este fin destinará
los 3.000 euros del Premio Harambee así como el dinero que consiga a través de una campaña de fundraising que se ha puesto en marcha con motivo de su visita a España para recoger el premio.
Harambee financia más de 50 proyectos en 17 países del África Subsahariana, centrados sobre todo en la educación y la sanidad. Además, la asociación tiene como objetivo comunicar los valores de la cultura africana.
Esther Tallah, Premio Harambee 2016:
"Si educamos a las madres, los niños
tienen el doble de probabilidades de
vivir"
23.02.16 |. EUROPA PRESS | MADRID
Las mosquiteras, claves para erradicar la malaria en Camerún
La pediatra y directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria, Esther Tallah, que ha recibido el Premio Harambee España 2016 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana, ha afirmado que si se educa a las madres y a las niñas que en un futuro lo serán, los niños en Camerún tendrán el doble de posibilidades de sobrevivir.
"Una encuesta de salud en Camerún ha demostrado que los niños que viven en hogares donde la madre ha recibido una educación tienen el doble de probabilidades de
sobrevivir", explica Tallah en una entrevista con Europa Press, para poner de relieve la estrecha conexión entre la educación y la salud en Camerún.
También hará falta educación, según apunta, si se quiere acabar con la malaria, una enfermedad que afecta a más de la mitad de los cameruneses y que, según la doctora, "se puede erradicar" con algo tan sencillo como una mosquitera.
"Una gran herramienta son las campañas para repartir gratuitamente y enseñar a usar las mosquiteras. Si el 80% de la población de Camerún usara la mosquitera correctamente, el 100% de la población estaría prevenida contra la malaria", ha asegurado Tallah. Según recuerda, a comienzos del siglo XX la malaria afectaba a toda Europa y se erradicó. Sin embargo, en África y concretamente, en Camerún, seis de cada diez pacientes que acuden al centro de salud en la actualidad son sospechosos de padecer esta enfermedad --un porcentaje que aumenta hasta el 80% en los niños-- y "todo el mundo está en riesgo de contraerla".
Los grupos de alto riesgo son las embarazadas --puede provocar abortos, partos prematuros o desnutrición del feto-- y los menores de cinco años, a los que se están administrando las Terapias de Combinación de Artemisinina (ACT) durante los meses de lluvia, que ayudan a disminuir hasta un 80% las muertes por malaria.
En cuanto al virus Zika, que también se transmite por la picadura de un mosquito, la doctora Tallah apunta que no conoce ningún caso registrado en Camerún e indica que, si
se expandiera, habría que estudiar el tipo de mosquito que la transmite para tomar medidas. En el caso de la malaria, el vector de la enfermedad es un mosquito hembra anópheles del que se conoce que pica por las noches, sobre todo, de 22,00 a 2,00 horas. Por este motivo es tan eficaz la mosquitera.
MORIR POR ANEMIA O DIARREA
Esther Tallah nació en Bamenda, un pequeño pueblo en la región del noroeste de Camerún. Aunque su padre murió cuando era una niña, su madre y sus hermanos
mayores se preocuparon por que estudiara y ella se decantó por la Medicina. Tras dirigir durante años el servicio de pediatría de un hospital en Yaundé, fue nombrada
responsable en Camerún del área de salud del proyecto internacional para la salud materno-infantil 'Plan International'.
"Lo que amo de ser pediatra es ver a los niños recuperarse tan pronto", exclama. Sin embargo, su trabajo también tiene una cara amarga, cuando los pequeños llegan al hospital demasiado tarde y mueren por causas que se podrían haber evitado como anemia, desnutrición o diarrea.
En este momento fue cuando Tallah se dio cuenta de lo conectadas que están la salud y la educación de las madres y decidió organizar sesiones de entrenamiento en las
comunidades más alejadas para corregir comportamientos y ofrecer una información básica a las mujeres.
En todo caso, la doctora reconoce que siguen existiendo algunos obstáculos para la educación como la falta de materiales gratuitos. Así, aunque el Gobierno de Camerún ofrece educación gratuita, en la práctica no lo es del todo pues los profesores piden dinero a sus alumnos para comprar cuadernos, tizas o libros de texto.
NACER PARA CASARSE
Otro impedimento son las tradiciones, pues en algunas comunidades se considera que la mujer nace para casarse y tener hijos. Por este motivo, cuando las niñas crecen, los padres dejan de invertir en su educación y en las aulas solo quedan los varones. Este fue el caso de Amina, una niña que fue prometida a un hombre de la edad de su padre ya desde antes de nacer.
"Amina tenía nueve años cuando yo la conocí --recuerda Tallah--. Cuando su madre aún estaba embarazada de ella, el padre de Amina salió un día de copas con un amigo y como no tenía dinero, le pidió prestado. A cambio, le dijo: 'Mi mujer está embarazada, si mi hija es niña, podrás casarte con ella'".
Para que no se repitan casos como el de Amina, Tallah trata de educar no solo a las niñas sino también a sus padres. Para ello, ha fundado la asociación 'Ecole, Famille, Education Integrale' (EFEDI) para que las jóvenes camerunesas, con la ayuda de sus progenitores y de sus profesores, aprendan a conocerse, a hacer buen uso de su libertad, a esforzarse por alcanzar un rendimiento académico satisfactorio y, en definitiva, a ser "protagonistas de su propio futuro".
En el marco de este trabajo, EFEDI ha levantado el colegio Tiama, un centro
provisional para niñas camerunesas de 3 a 5 años. El sueño de esta pediatra es poder comprar un terreno para construir la sede definitiva de esta escuela. A este fin destinará los 3.000 euros del Premio Harambee así como el dinero que consiga a través de una campaña de fundraising que se ha puesto en marcha con motivo de su visita a España para recoger el premio.
Harambee financia más de 50 proyectos en 17 países del África Subsahariana, centrados sobre todo en la educación y la sanidad. Además, la asociación tiene como objetivo comunicar los valores de la cultura africana.