Observaciones biológicas y
citogenéticas
sobre
Ocnogyna baetica
__AMBUR (Lep., Aretiidae)POR
J. TEMPLADO y E. ORTIz.
Esta interesante especie fue descrita en 1836 con el nombre de
Trichosoma
baeticum
por RAMBUR, quien dio a la vez algunos datos biológicos referidos a los alrededores de Cádiz. En lugar deTrichosoma
ha prevalecido el nombre ge-nérico deOcnogyna
que le asignó LEDERER en 1852, el cual agrupa, junto abae-tica,
las especies europeaslatreillei, zoraida, parasita
ycorsica,
y otras del norte de África y del Próximo Oriente.O.
baetica
se halla repartida por la España central y meridional, África del Norte y Sicilia y sur de Italia. En España se la ha citado en diversas localidades de Andalucía, Extremadura y Castilla la Nueva. Es frecuente en los alrededores de Madrid. La sierra de Guadarrama constituye, al parecer, su límite septen-trionalLos datos biológicos aportados por BENÍTEZ MORERA (1927, 1944) y CAÑIZO
(1928) se refieren a observaciones efectuadas en Andalucía, las cuales reflejan un ciclo biológico algo distinto del que tiene lugar en la España central.
En el presente trabajo se insiste en algunos aspectos poco o nada estudiados hasta ahora. Las observaciones de campo se han realizado principalmente en los alrededores de Madrid. Agradecemos aquí la colaboración prestada por D. PILAR RODRÍGUEZ ALFARO, que recogió buena parte del material en El Casar de
Tala-manca (Guadalajara), y cuya ayuda ha sido muy eficaz, asimismo, en la cría de
O.
baetica
en laboratorio.FASES DE DESARROLLO.
O. baetica
presenta un gran dimorfismo sexual : el macho es alado y la hem-bra áptera.La envergadura del macho con las alas estiradas es de unos 3 centímetros. Pre-senta las antenas bipectinadas. Su cuerpo es muy peludo, especialmente el tórax. Las alas son negras con algunas líneas o bandas blanquecinas irregulares que se entrecruzan en parte y le dan un aspecto característico (fig. 1).
La hembra (fig. 2) es también muy peluda, de color pardo-grisáceo. Sus an-tenas son filiformes; en lugar de alas sólo posee dos muñones que quedan ocultos
entre los pelos, los cuales son especialmente abundantes en los segmentos termi-nales del abdomen.
Tanto el macho como la hembra presentan las patas anteriores con la coxa muy desarrollada y excavada para que encaje en ella el fémur. La tibia es corta y di-latada y acaba en tres dientes, siendo el interno bastante largo. Es muy posible
324 J. TEMPLADO, E. ORTIZ
Figs. 1-6.—Ocnogyna baettca RAMBUR : 1) imago 8 ; 2) imago 9 ; 3) oruga de última edad : 4) crisálida 8 ; 5) crisálida 9 ; 6) capullo.
que esta estructura la utilice el imago recién emergido para abrirse camino a tra-vés de la pared del capullo.
Los adultos de
O.
baetica
aparecen durante los meses de invierno. La hembra desprende una feromona sexual que constituye un fuerte atra yente para los ma-chos; éstos acuden a fecundarla. A los tres o cuatro días del apareamiento, que dura una media hora, la hembra efectúa la puesta en las grietas del suelo o en la base de alguna planta. A medida que deposita los huevos los va envolviendo con los abundantes pelos de su abdomen, formando una especie de saco que suele con-tener de 250 a 400.Recién depositados los huevecillos son de color amarillo, brillantes, de forma esferoidal aplastados por un polo. Sus dimensiones son 0,7 X 0,7 X 0,6 milíme-tros. A medida que avanza su desarrollo, el corion se reblandece y el huevo apa-rece más aplastado, viéndose al final por transpariencia la cabeza de la larvita ya formada en su interior. La fase de huevo dura unas tres-cinco semanas en función de la temperatura.
La larva recién nacida tiene una longitud de 2 milímetros y su cápsula cefá-lica, 0,3 milímetros de anchura. El color de fondo es blanquecino, con la cabeza, el escudo protorácico y las patas torácicas negras, y ocho filas longitudinales de pequeñas verrugas también negras, cuatro a cada lado del cuerpo. Los segmentos abdominales presentan además otras dos filas de puntos más pequeños en la zona media dorsal de la oruga. Una serie de setas negras tienen su base en dichos pun-tos y verrugas.
Las oruguitas neonatas presentan fototropismo positivo y al crecer fabrican con hilos de seda una especie de tela poco tupida y malformada.
Al comienzo de la segunda edad la larva mide unos 3 milímetros de largo y la cápsula cefálica, 0,5-0,6 milímetros de ancho. Su coloración es similar a la de la oruga de primera edad, con verrugas de las que salen mayor número de setas negras. Se diseñan bandas pardas longitudinales a los lados de una lista central blanquecina.
La oruga de tercera edad mide al principio unos 5 milímetros de largo y la cabeza, 0,8-1 milímetros de ancho. Es de color negro con la línea media longi-tudinal blanquecina o grisácea. A medida que crece se aclara su color en los cos-tados y por la parte ventral.
Al iniciarse la cuarta edad la larva tiene unos 8-9 milímetros de largo, la cáp-sula cefálica es de 1,2-1,4 de ancho. Las orugas al principio son negruzcas con una línea blanquecina dorsal, unas presentan setas negras y blancas: otras, negras y
doradas. Cuando aumentan de tamaño, en las primeras se aprecian bandas sub-dorsales negras, y en las segundas,. pardo oscuras ; los costados son jaspeados. La cabeza es negra, con manchas claras en el clípeo y en las genas.
Durante la tercera y cuarta edad las larvas se dispersan por las plantas que les sirven de alimento.
La oruga de quinta edad tiene al principio una longitud de 12-14 milímetros y su cápsula cefálica una anchura de 1,8-2 milímetros. Se distinguen entonces dos tipos de larvas : unas con setas doradas más cortas y abundantes que las negras, otras con setas blancas y negras. A simple vista las primeras aparecen pardas y las segundas grisáceas. Siguen presentando la línea media longitudinal blanque-cina y' las bandas oscuras dorsales a los lados. Las verrugas son blancas con pun-tos negros que corresponden a la base de inserción de las setas. En los costados, jaspeados de pardo y gris, aparecen manchas blanquecinas o amarillentas. La
ca-I
326 J. TEMPLADO, E. ORTIZ
beza es negra, con manchas claras a la altura de la sutura epicraneal y en las ge-nas. Las patas torácicas y las abdominales son amarillentas.
Al comienzo de la sexta edad la oruga mide unos 16-18 milímetros de largo y la cápsula cefálica, 2,8-3 milímetros de ancho. La cabeza, negra, muestra una mancha pardo-amarillenta en las genas y otra blanca en forma de Y invertida coincidiendo con la sutura epicraneal. El cuerpo es negro con manchas anaranja-das encima de las falsas patas abdominales, éstas y las torácicas son amarillentas, así como la parte ventral del cuerpo. Las orugas siguen mostrando una amplia variabilidad de coloración debida a su pilosidad : junto a los dos tipos fundamen-tales, pardas y grises, se dan diversas combinaciones intermedias. Su tamaño al final de esta edad es de unos 3 centímetros (fig. 3).
Las larvas de
O.
baetica
son polífagas, alimentándose de diversas especies her-báceas y cuando son muy abundantes llegan a invadir los cultivos, devorando di-versas plantas de huerta, incluso atacan a veces viñedos y frutales, nutriéndose de sus brotes tiernos (CAÑIZO, 1928).La fase larvaria dura en conjunto de mes y medio a dos meses. En el mes de mayo y primera decena de junio las orugas llegan a término, entonces se entierran a poca profundidad, formando un capullo con algo de tierra aglomerada con hilos de seda y con las setas que la recubren (fig. 6). El período prepupal dura unos cinco-siete días, al cabo de los cuales se forma la crisálida.
Fig. 7.—Metafase I de O. baetica.
La crisálida mide 1,2-1,3 centímetros de largo, es de color pardo-rojizo y pre-senta un notable dimorfismo sexual. Los estuches antenales y las pterotecas son mayores y sobresalen más en la crisálida macho (fig. 4) que en la hembra (fig. 5), con lo cual la zona de la cabeza es más ancha en la primera que en la segunda. La fase de crisálida dura unos ocho meses, al cabo de los cuales, en invierno, apa-recen los adultos, como se ha indicado antes.
En la zona estudiada
O.
baetica
presenta, por tanto, un ciclo biológico anual con estivación en la fase de crisálida que se prolonga hasta el invierno. En Anda-lucía su ciclo es también anual, pero la aparición de los imagos se adelanta y tiene lugar en otoño. La fase larvaria se desarrolla hacia fines de invierno y en prima-vera en España central y durante el invierno en Andalucía.DATOS CITOGENÉTICOS.
El análisis citogenético se ha efectuado mediante la extracción de la gónada masculina en la fase de crisálida, fijación con líquido de Carnoy, tinción con or-ceina propiónico-láctica y preparación por aplastamiento.
El material estudiado procede de El Casar de Talamanca (Guadalajara). Se han utilizado las gónadas masculinas de cuatro crisálidas.
Se han contado en total 17 espermatogonias en metafase, de dos crisálidas, con 2 n = 62 cromosomas, y 78 espermatocitos I, de cuatro crisálidas, con n = 31 cro-mosomas (fig. 7).
Resumen.
Se estudian las fases de desarrollo y la dotación cromosómica de Ocnogyna baetica RAM -BUR. En España central esta especie presenta un ciclo biológico anual con una prolongada
es-tivación en la fase de crisálida. Su dotación cromosómica es de n = 31.
Summary.
The developmental stages and the chromosome number of Ocnogyna baetica RAMBUR are studied. In Central Spain this species has one generation per year with a extended aestivation
in the pupa! stage. Its chromosome number is n = 31.
Bibliografía.
BENÍTEZ MORERA, A., 1927.—La Ocnogyna baeticum.—" Asociación Española para el Progreso de las Ciencias". Congreso de Cádiz, VI: 82-85.
BENÍTEZ MORERA, A., 1944.—Un parásito interesante de la Ocnogyna baetica, var. meridio-nalis SEITZ .—Bol. Pat. Veg. Ent. Agrie., 13: 467-470.
CAÑIzo, J. DEL, 1928.—Las plagas de Ocnogyna baetica RAMB. en el sur de Esparia.—Bol. Pat. Veg. Ent. Agrie., 3 (10-11) : 8-16.
GÓMEZ BU STILLO, M. R. y ARROYO VARELA, M., 1981.—Catálogo sistemático de los lepidópte-ros ibéricos.—I. N. I. A. Ministerio de Agricultura y Pesca. Madrid.
LERAUT, P., 1980.—Liste systématique et synonimique des lépidopteres de France, Belgique et Corse.—Alexanor et Societé Entomologique de France. París.
RAMBUR, P., 1836.—Notice sur plusieurs Lépidoptères du midi de l'Espagne.—Ann. Soc. Ent.
France, 1.836: 573-588.
Dirección de los autores:
JOAQUÍN TEMPLADO CASTAÑO.
Instituto Español de Entomología. Pinar, 19.
28006 Madrid.
EUGENIO ORTIZ DE VEGA.
Museo Nacional de Ciencias Naturales. Castellana, 80.