1611-1685
1611-1685
Emblema de la
Emblema de la
Escuela de Pintura Cusqueña
Escuela de Pintura Cusqueña
Presentación Nº01 Presentación Nº01 KELM
KELMA A PPARI ARI H. H. UNAUNA – – PUNO MAYO 2013PUNO MAYO 2013
DIEGO QUISPE TITO
Antecedentes
El movimiento pictórico colonial en el Perú,
especialmente en el Cusco, tiene sus propios
paradigmas, protagonistas célebres y
anónimos, que habiendo nacido en las entrañas
del mismo pueblo, llegaron a destacar y
Diego Quispe Tito
pintor peruano, cusqueño de nacimiento, de origen indígena, perteneciente
a una de las más ilustres panacas imperiales, considerado como uno de los miembros destacados y el mas insigne representante de la Escuela
Cusqueña del siglo XVII, nació en el distrito de San Sebastián el año de 1611. Su actividad artística de Diego Quispe Tito se desarrolló a partir de 1627 a 1681, las evidencias documentales respecto a su obra son escasas; pero se sabe que existe una amplia productividad artística-plástica de éste
genial pintor andino. Fue seguidor del pintor Gregorio Gamarra, que llegó al Cusco, y éste a su vez fue discípulo del Padre jesuita Bernardo Bitti, con la llegada de éste clérigo artista marca el inicio del desarrollo del arte
cusqueño.
(San Sebastián del Cuzco, 1611 - Cuzco, 1681) fue un pintor peruano del
siglo XVII, de origen indio. Está considerado uno de los miembros destacados de la escuela cuzqueña de pintura.
Los testimonios documentales respecto de su obra son escasos pero se
puede decir que inicia su obra pictórica hacia 1627, fecha de la que data su primer lienzo. Fue seguidor de Gregorio Gamarra, quien a su vez fue
discípulo de padre Bernardo Bitti. Su pintura tuvo dos etapas. En la
primera, su pintura se caracterizó por tener ciertos rezagos del manierismo, Su estilo, de inspiración manierista, se consolidó a partir de la
contemplación de grabados y tablas de artistas flamencos, como Antonio Wierix o Ferdinand Bol. mientras que en la segunda, se puede ver en su pintura la influencia de los grabados flamencos.
Son temas característicos de su pintura la
Visión de la cruz , el Retorno de Egipto y el
Juicio Final . Asimismo podemos observar en
la Serie del Zodiaco escenas de parábolas y
vida de Cristo que hoy se pueden observar en
la Catedral del Cuzco. Esta serie del Zodíaco
está compuesta en la actualidad por nueve
lienzos correspondiendo cada uno a un signo
zodiacal con una parábola de la vida de Cristo.
Aries: San José y la Virgen buscando posada. Lucas, 2 Cáncer : Parábola del hombre que edifica el granero Leo: Parábola del buen pastor. Juan, 10
Libra: Parábola de la higuera estéril. Lucas, 13
Escorpio: Parábola de los viñaderos infieles. Mateo, 21 Sagitario: Parábola invitados a la boda. Mateo, 22
Capricornio: Parábola del sembrador. Lucas, 8
Acuario: Huida a Egipto de la sagrada Familia. Mateo, 2 Piscis: Vocación de los apóstoles. Marcos, 1
Obras
En el virreinato, muchos pintores indígenas trabajaban
como asistentes aprendices a órdenes de los maestros españoles; pero, a medida que avanzaba el tiempo, algunos de los indígenas fueron alcanzando la
maestría y abriendo talleres propios, hasta dejar a los maestros españoles, hasta que se produjo la separación definitiva entre ambos sectores, hecho que, según
Mesa Gisbert, marcaría el punto de partida para la naciente Escuela Cusqueña. Precisamente entre otros, dos maestros indígenas fueron los que dominan esta corriente pictórica: Basilio Santa Cruz Pumacallao y Diego Quispe Tito, estas personalidades terminan por imponer su estilo frente a los españoles y criollos.
Las producciones pictóricas de
Diego Quispe Tito tuvieron dos etapas.
La primera se caracterizó por la
influencia del manierismo, porque en sus obras existen ciertos rezagos del estilo italiano.
La segunda se puede ver la influencia
en los grabados y tablas de artistas flamencos como Antonio Wierix o Ferdinand Bol.
En la “Visión de la cruz” (1631) y “La
Ascensión” (1634), dos de sus primeras obras, ya se aprecia la esquematización lineal y el gusto por los elementos decorativos característicos de las obras de madurez de este autor de procedencia indígena. Plantas, flores y pájaros autóctonos se mezclan con arquitecturas extraídas de estampas europeas. Esto, unido a una especial atención por el detalle y lo anecdótico, dio lugar a una escuela que tuvo gran repercusión en la tradición pictórica andina.
En el templo de San Sebastián (Cusco) se conserva la mayor cantidad de
sus obras, agrupada cuatro grandes ciclos: una serie de lienzos sobre la vida de san Juan Bautista, realizada hacia 1663 en base a los grabados de
Cornellis y Phillipe Galle. Así mismo “La Pasión”, “El Martirio de San Sebastián”, y “Los Doctores de la Iglesia”. De igual manera pintó otros como: San Isidro Labrador (1680), La Piedad, hoy en la capilla sebastiana San Lázaro, El Retorno a Egipto (1680), La Sagrada Familia y una
magnífica serie de paisajes. Según los críticos, estudiosos de la escuela cusqueña, Diego Quispe Tito fue pintor de pueblo, cuyas excepcionales habilidades llegaron a transformar la pintura cusqueña. Con él sus paisajes adornados de flores, ríos, cerros se impuso la influencia flamenca. Sus
obras también se encuentran en las iglesias de Santo Domingo, Santa Ana (Cusco), y la obra cumbre de Quispe Tito es el Zodíaco de la Catedral de Cusco (1681), en razón a que cada lienzo posee una imagen
correspondiente a una casa astral, relacionada a escena del Evangelio,
“Piscis” Diego Quispe Tito
En 1675, siendo ya famoso y solicitado, realizó por encargo de los
franciscanos el gran lienzo de “El de las Postrimerías del Hombre”,
conocido como: “El Juicio Final”, (iglesia de San Francisco- Cusco), en ella se puede observar y apreciar la variedad de estilos que dominó el
artista, como el manierismo, flamenco y el barroco. Es de señalar que las obras de Quispe Tito fueron enviadas a diferentes partes del virreinato,
como el alto Perú: Bolivia y Ecuador, marcando fuerte influencia el de la denominada tendencia estilística potosina (Bolivia) y quiteña (Ecuador), en la que podemos encontrar dos obras firmadas por él, en la Casa de Moneda de Bolivia y Catedral de Quito Ecuador. Fue Quispe Tito el maestro
cobrizo que introdujo en la pintura cusqueña los elementos flamencos de paisajes y ciudades, fuentes y jardines, aves y flores, las telas finas y los brocados en los ropajes femeninos y angélicos. Sus lienzos salieron del
Cusco y llegaron a La Paz y Potosí. Dejó una larga lista de discípulos, la impronta de su taller y una obra no superada. Está considerado, repetimos,
Visión de la Cruz” Diego Quispe
Tito
“Retorno de Egipto”
La Escuela Superior Autónoma de
Bellas Artes del Cusco lleva el nombre de este ilustre pintor