Nunca Discutas Con Un Tonto
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(2) Nunca discutas con un tonto. NUNCA DISCUTAS CON UN TONTO Quien presencie la discusión podría confundirte con él. Leonardo Ferrari -1-.
(3) Nunca discutas con un tonto. Índice. Prólogo.................................................................................. 4 El Principio de Peter............................................................ 7 El Principio de Dilbert ...................................................... 15 El Efecto Dunning-Kruger. La ignorancia orgullosa .... 21 La estupidez según Carlo Cipolla ................................... 36 El poder de la estupidez. Corolario a Carlo Cipolla ..... 47 Pino Aprile o porqué la humanidad tiende a la imbecilidad ......................................................................... 57 ¿Ostra o Humano?............................................................. 71 Sobre los necios en el “Manual de Cortesanos” ............ 74 Las leyes de Parkinson...................................................... 81 Murphy y sus malditas leyes ........................................... 85 Paul Tabori y su certera visión de la Historia................ 91 Análisis de la estulticia por Santo Tomás de Aquino ... 98 Elogio de la estulticia según Erasmo de Rotterdam ... 107 La navaja de Hanlon y otras leyes................................. 112 Muchos, muchísimos tipos de tontos ........................... 114 -2-.
(4) Nunca discutas con un tonto. Tan listo como para hacerse el tonto............................. 123 La estupidez en acción.................................................... 131 Conclusiones .................................................................... 153. -3-.
(5) Nunca discutas con un tonto. Prólogo Infinito es el número de los tontos. Eclesiastés. Este libro trata sobre la estupidez y los estúpidos. Todos somos estúpidos de vez en cuando (generalmente más veces de las que creemos) y además tratamos con gente que hace estupideces. Además, es justo reconocer que personas que parecían tontas en realidad nos hicieron quedar a nosotros como tales. Por este motivo he escrito este libro, para intentar detectar la tontuna propia y la ajena, evitando disgustos y aprovechando las ocasiones que nos brinda la sociedad que nos regala el estar rodeados de necios. El mismísimo Albert Einstein también creía en el poder de la estupidez. Suya es la cita de que "sólo hay dos cosas infinitas; la estupidez humana y el universo. Y no estoy muy seguro acerca de lo último." También Schiller dijo: "Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano." Y ya desesperaba el emperador romano Marco Aurelio cuando se lamentaba que “perseguir lo imposible es propio de locos; pero es imposible que los necios dejen de hacer algunas necedades.”. -4-.
(6) Nunca discutas con un tonto. Aunque la mejor definición la da Baltasar Gracián cuando dice que “son tontos todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen”. Un poco pesimista, pero cierta y avalada por la experiencia. No conozco ninguna especie animal que podamos definir como estúpida. Es más, en ningún momento realizan ningún comportamiento que podríamos calificar de estupidez, y aunque a un observador poco experimentado se lo pudiera parecer, al final, esa conducta siempre es con el fin de la supervivencia de la especie. Conviene recordar que la nuestra es la especie más moderna sobre el planeta, las otras no serán tan tontas. Sin embargo, el ser humano, ya sea de forma individual o colectiva ha dado infinitas pruebas de estupidez. Tal vez sea por aquello de que somos una especie inteligente y con libre albedrío. Por eso somos libres de equivocarnos y caer en la tontuna, al contrario de otras especies sin estos atributos. Asusta pensar cómo sería una especie alienígena con miles de años de ventaja en las mismas cualidades de los humanos. Sus estupideces deberán ser astronómicas. Quizás por eso no hemos contactado aún. Dejo esta idea para pensadores y filósofos, pues por más que he investigado, no he visto abierta esa -5-.
(7) Nunca discutas con un tonto. línea de pensamiento. Marco Aurelio y Baltasar Gracián mencionan de pasada la estupidez humana, Erasmo de Rotterdam escribe todo un libro sobre el tema y Santo Tomas de Aquino redactó un tratado sobre la estulticia. Sólo he encontrado a un autor, Pino Aprile, que aunque no indica por qué existe la estupidez, por lo menos nos sugiere para qué pudiera existir. Hay en este libro que ahora lee todo un capítulo dedicado a él. Pese a que muchos autores como Peter o Dilbert han abordado esta cuestión en tono humorístico, el tema no deja de ser tragicómico, pues la estupidez en acción genera más catástrofes que cualquier otra cosa en el mundo. Aun así, tengo fe en nuestra especie, pues pese a todo este lastre de la estupidez, seguimos vivos. Y hasta se podría decir que avanzamos, aunque a veces no queda uno muy convencido.. -6-.
(8) Nunca discutas con un tonto. El Principio de Peter Consideremos el caso del famoso y recientemente fallecido general A. Buenaguerra. Sus modales cordiales y sencillos, su desdén hacia las pejigueras de los reglamentos y su indudable valor personal le convirtieron en el ídolo de sus hombres. Él les condujo a muchas y merecidas victorias. Cuando Buenaguerra fue ascendido a mariscal de campo tuvo que tratar, no con soldados corrientes, sino con políticos y generalísimo aliados. Le era imposible ajustarse al protocolo necesario. No podía pronunciar las cortesías adulaciones convencionales. Discutía agriamente con todos los signatarios y dio en pasarse días enteros tendido en su remolque, embriagado y sombrío. La dirección de la guerra pasó de sus manos a las de sus subordinados. Había sido ascendido a un puesto para cuyo desempeño era incompetente. En la década de los años 60 Lawrence J. Peter comenzó a presentar los casos que estudiaba acerca de la incompetencia del ser humano. Gracias a las sugerencias, el apoyo y la colaboración del escritor canadiense Raymond Hull, en 1969 publicaron conjuntamente el principio de Peter, uno de los descubrimientos más relevantes y extendidos de la historia, fuente de explicación y debate de numerosos comportamientos sociales y psicológicos del ser humano. -7-.
(9) Nunca discutas con un tonto. Tal principio está relacionado especialmente con la incompetencia ocupacional, dando a entender que “en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia”. De esta manera los ascensos se producen de un nivel de competencia a un nivel de incompetencia. Esto no quiere decir que todos seamos unos incompetentes en potencia, ya que, los argumentos y las posible soluciones expuestas por los autores son más amplias, y han permitido predecir, explicar y solventar numerosas situaciones en oficios y profesiones muy variadas. El principio es, como señalan, inmutable y universal en la medida que se cumplan las condiciones preestablecidas. Pero lo más curioso del caso es que al leer cualquiera de sus páginas puedes darte cuenta de errores propios, experiencias personales y profesionales o aspectos más generales de nuestro entorno, que no hacen más que confirmar los postulados de este principio. La sociedad está organizada para optimizar la tendencia humana a trepar. La gente se afana por alcanzar una mejor posición. Al observar Peter que la incompetencia se daba en todos los niveles de todas las jerarquías (políticas, legales, educacionales, industriales, de funcionarios, etc.) formuló la hipótesis de que la causa radicaba en alguna característica intrínseca de las reglas de juego para promocionar a la gente. De manera que -8-.
(10) Nunca discutas con un tonto. formuló el principio que lleva su nombre, EL PRINCIPIO DE PETER:. En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender a su nivel de incompetencia ¿Cómo se va articulando el proceso? Pues de la siguiente forma, los individuos, ascienden desde un nivel de competencia a otro de incompetencia; es decir que al final los puestos en las organizaciones tienden a ser ocupados por gente que es incompetente para desempeñar sus funciones. Y Usted se preguntará, ¿entonces, porque aun funcionan las jerarquías? Peter explica que el trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia. Ya en el año 1910, José Ortega y Gasset dijo que “todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes” El hecho es que se suele promocionar, bien a gente con padrino o bien a gente que realiza con competencia su trabajo en responsabilidades inferiores. En cualquier caso, el puesto nuevo a desempeñar tiene tareas y responsabilidades diferentes y al final ocurre lo que a la nata, que sube hasta que se corta. -9-.
(11) Nunca discutas con un tonto. La competencia de un empleado es determinada no por personas de fuera de la organización sino por el superior en la jerarquía. Pueden ocurrir dos cosas: 1. Que el superior se encuentre aún en el nivel de competencia, entonces valora a sus subordinados en atención al trabajo útil que realiza y su grado de eficiencia. 2. Que el superior haya alcanzado su nivel de incompetencia, entonces valora al empleado con criterios institucionales, es decir como el comportamiento que secunda las reglas, rituales y formas de “statu quo”. Lo normal es que la evaluación la realice el “adaptado”, y por ello prevalece la consistencia interna, las reglas de juego establecidas. La jerarquía debe ser preservada. De esta forma, la gente termina por hacerse gris en sus vidas: se convierten en autómatas, siempre obedecen, nunca deciden (para eso cobran los jefes), porque la “supercompetencia” es más peligrosa y recusable que la incompetencia y la jerarquía debe ser preservada. Un caso especialmente significativo de incompetencia, son las subvenciones a veces a financiación total (cuando el coste es cero, la demanda es infinita), se destina dinero (público por supuesto) para luchar contra la contaminación - 10 -.
(12) Nunca discutas con un tonto. del aire, del analfabetismo, la pobreza, la marginación social, la soledad de los individuos... Tan pronto como es ofrecido el dinero, debe encontrarse una forma de gastarlo. El responsable puede que resuelva o no problemas, lo importante es que pueda y quiera gastar el dinero. También hay que estudiar el tema del “impulso” o el enchufe, es decir, la relación de un empleado por sangre, amistad, matrimonio… con una persona situada por encima de él en la jerarquía. Ese tipo de empujoncitos, se detestan, lo normal es que produzca aversión entre los compañeros, y que le corten trajes. Pero, la envidia desconoce la lógica, es decir, que los empleados no se oponen realmente a la incompetencia, simplemente murmuran sobre la incompetencia para enmascarar los sentimientos hacia los empleados que reciben el impulso y el enchufe. Las normas básicas para buscarse un padrino son: 1. Encontrar al padrino, es decir, elegir a quien puede servir a tus intereses. 2. Motivar al padrino, es decir, el padrino tiene que sacar algo a cambio, información, adulación, ascenso gracias al apoyo de los subordinados... Ningún tonto se recupera de un éxito, y nada entraña tanto fracaso personal como el éxito cuando has sido elevado en tu puesto de trabajo hasta alcanzar tu nivel de incompetencia. - 11 -.
(13) Nunca discutas con un tonto. Y así comienza la insatisfacción en el mundo laboral con repercusión en la vida personal. Un empleado difícilmente se muestra contento al permanecer en su nivel de competencia: insiste en elevarse a un nivel que está más allá de sus facultades. Marx soñaba con una sociedad no jerárquica “de cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades”. Pero ahí está el error, para conseguir eso habría que mantener a cada uno en su nivel de competencia, pero como la tendencia es a escalar, todo queda en un sueño, y al final promociona la gente, se convierte en incompetente y en la mayoría de los casos, acaba irritado y estresado, pero no puede dar marcha atrás. Hitler, consumado político, se convirtió en un pésimo estratega militar; Sócrates, filósofo por antonomasia, se convirtió en un abogado incompetente, cuando perdió su juicio y fue condenado a muerte; Marco Aurelio, gran filósofo y pésimo emperador; Platón fue convertido en esclavo por querer meterse a gobernante... La insatisfacción y la infelicidad de las organizaciones se da entre los trabajadores por planificar su vida de cara a la escala en la jerarquía. Cuando escalas, te das cuenta que eso no es para ti, y te amargas... pierdes amistades entre los compañeros, que te ven con recelo, y como consecuencia te obligas a seguir escalando, es decir a ser más incompetente, y para ello utilizas la - 12 -.
(14) Nunca discutas con un tonto. técnica del necio, adaptarse a la necedad, a los rituales, a las formas de la organización. La necedad triunfa. Esto demuestra la claridad de las ideas de Peter al explicar sus observaciones así como la validez de muchas de ellas. Así por ejemplo, al referirse a una crisis política o económica, el principio de Peter dice: 1) Muchos de los expertos han alcanzado en la actualidad su nivel de incompetencia: su consejo es desatinado o irrelevante. 2) Algunos de ellos tienen teorías válidas, pero son incapaces de llevarlas a la práctica. 3) En cualquier caso, ni las propuestas sensatas ni las insensatas pueden ser puestas eficientemente en práctica, debido a que la maquinaria de gobierno es una vasta serie de entrecruzadas jerarquías, surcadas de incompetencia en todas direcciones. Pero no solo podemos extraer explicaciones tan amplias como esta que, quizás, podamos pensar que simplifican en exceso una realidad actual. El escrito de Peter y Hull aterriza también en aspectos más específicos, que se acercan a nuestra experiencia digital:. - 13 -.
(15) Nunca discutas con un tonto. La codigofilia inicial y digital consiste en una obsesión por hablar con letras y números en vez de hacerlo con palabras. Este hábito está muy extendido y, aunque no siempre se puede relacionar con la causa que se describe (que lo trivial parezca importante), no deja de ser una barrera para comunicar adecuadamente. A veces no nos damos cuenta que nuestros lectores, oyentes y clientes puede que no estén familiarizados con ciertos acrónimos, siglas o abreviaciones. Ahora bien, esto no quita que en otros casos nos encontremos con discursos que lo único que hacen es despistar o desorientar a propósito para ocultar la simplicidad de ciertas ideas o acciones. Fonofilia, papirofobia, archivofilia, estructurofilia, incompetencia computadorizada… son algunos otros conceptos descritos en el Principio de Peter que, lejos de convertirse en términos sin sentido, a veces esconden nuestros comportamientos más evidentes y notorios. De todos ellos podemos aprender mucho y deducir aplicaciones prácticas en nuestra vida personal o profesional que nos ayuden a alcanzar la competencia.. - 14 -.
(16) Nunca discutas con un tonto. El Principio de Dilbert La estupidez es por cierto, un producto de la voluntad. Aldous Huxley Una perversión del Principio de Peter es el Principio de Dilbert. En tono de humor, este principio alude a una observación satírica de los años 1990 que afirma que las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la apreciación del daño que son capaces de provocar. De esta manera, alguien que sistemáticamente hace un daño serio en una organización en el nivel en el que se encuentra, en lugar de ser reconducido, obtiene la recompensa de "ascender" en el escalafón. Así se evita el daño que hace en su nivel, y se le pasa a un sitio donde, teóricamente, es menos "dañino". A veces, lamentablemente, lo es más... Teorema del salario de Dilbert El Teorema del Salario de Dilbert establece lo siguiente: Los ingenieros y los científicos nunca pueden ganar tanto como los ejecutivos o los comerciales. - 15 -.
(17) Nunca discutas con un tonto. La demostración matemática postulados de dominio popular:. parte. de. dos. Postulado número 1: El Conocimiento es Poder Postulado número 2: El Tiempo es Dinero Todos conocemos el siguiente principio de la física: Potencia = Trabajo / Tiempo Pero considerando que Conocimiento = Poder según el Postulado 1, tenemos que: Conocimiento = Trabajo / Tiempo Y como por el Postulado 2 resulta que Tiempo = Dinero llegamos a: Conocimiento = Trabajo / Dinero Ahora, si en esta ecuación despejamos la variable «Dinero», obtenemos que: Dinero = Trabajo / Conocimiento Así que cuando Conocimiento se aproxima a cero, el dinero tiende a infinito, independientemente de la cantidad de Trabajo realizado. - 16 -.
(18) Nunca discutas con un tonto. Con lo que queda demostrado lo siguiente: Cuanto menos sepas, más ganarás Nota: Si no has entendido la demostración de este teorema, no te preocupes: seguramente estarás gozando de un jugoso sueldo. Teoría de la evolución (síntesis) Primero hubo unas cuantas amebas. Las amebas degeneradas se adaptaron mejor al entorno y acabaron por convertirse en monos. Luego llegó la Gestión de Calidad Total. Cuando me sumé a la población activa en 1979, el principio de Peter (“En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia“) describía bastante bien lo que era la dirección empresarial. Ahora creo que a todos nos gustaría volver a los «años dorados» cuando al menos uno tenía un jefe que alguna vez supo hacer algo bien. Últimamente el principio de Peter ha dado paso al «principio de Dilbert». La premisa básica del principio de Dilbert es que los trabajadores más ineptos pasan sistemáticamente a ocupar cargos donde pueden causar el menor daño: la dirección de la empresa. Esta estrategia no ha resultado ser tan exitosa como cabría esperar. - 17 -.
(19) Nunca discutas con un tonto. Uno de los mayores retos para la comunicación empresarial es el de desarrollar un nombre para el departamento que le haga parecer de vital importancia para el resto de la empresa, sin atraer por ello demasiado trabajo. Puede hacerlo utilizando palabras vacías pero altisonantes como «excelencia», «tecnología» y «distrito» como parte del nombre. Las grandes mentiras de la dirección: 1. “Los empleados son nuestro bien más valioso”. 2. “Yo sigo una política de puertas abiertas.” 3. “Bajo el nuevo plan podrá ganar más dinero”. 4. “El futuro es brillante”. 5. “Recompensamos riesgos”.. a. quienes. asumen. 6. “El rendimiento será recompensado”. 7. “No matamos al mensajero”. 8. “La formación es una principales prioridades”.. de. nuestras. 9. “No he oído comentar ningún rumor”. - 18 -.
(20) Nunca discutas con un tonto. 10. “Revisaremos su rendimiento dentro de seis meses”. 11. “Nuestra gente es la mejor”. 12. “Su opinión es muy importante para nosotros”. Si un documento tiene más de dos páginas, pocas personas lo leerán. Y quienes lo lean no lo recordarán al cabo de veinticuatro horas. Por eso, todos los documentos deberían tener más de dos páginas. No querrá que sus lectores se vean influidos por un puñado de datos. Lo que quiere es que observen el uso creativo que hace de los tipos de letra, su brillante empleo del espacio en blanco y su inspirada grafía. Puede usted cortocircuitar las dos o tres neuronas que usa la gente a modo de sentido común, apelando a su avaricia. Nada define mejor al ser humano que su voluntad para hacer cosas irracionales en la persecución de recompensas fenomenalmente improbables. Es el principio en el que se basan las loterías, las citas a ciegas y la religión. Todo el mundo exagera sus talentos. No hay ningún truco en eso. Sólo hay que llevarlo hasta el siguiente nivel: la más completa fantasía. - 19 -.
(21) Nunca discutas con un tonto. El material de oficina constituye una parte importante de su paquete total de compensaciones. Si Dios no quisiera que la gente robara material de oficina, no nos habría proporcionado maletines, carteras y bolsillos. De hecho, no existe ninguna gran religión que prohíba específicamente el saqueo del material de oficina. Si no puede ser rico, lo siguiente que más se le parece es ser presuntuoso y cínico. Si los que alcanzan el éxito se marchan, ¿ganarán más o menos dinero en otra empresa? Nunca es buena idea dejarse limitar por la realidad cuando prepare sus previsiones para el negocio. La realidad es muy impopular y nada divertida de leer. La dirección ejecutiva suele verse obligada a nombrar por decreto a un líder del equipo, basándose para ello en las calificaciones siguientes: •. El candidato debe saber preparar gráficos.. •. El candidato debe ser una forma vital basada en el carbón.. Ecuación cerebral del jefe: Opinión del empleado = Más trabajo = Malo. - 20 -.
(22) Nunca discutas con un tonto. El Efecto Dunning-Kruger. La ignorancia orgullosa “La ignorancia genera confianza más frecuentemente que el conocimiento, son aquellos que saben poco, y no esos que saben más, quienes tan positivamente afirman que este o aquel problema nunca será resuelto por la ciencia” Charles Darwin Cuando los hombres se muestran más seguros y arrogantes, lo habitual es que estén más equivocados que nunca. David Hume Los autores Justin Kruger y David Dunning son los creadores de una hipótesis que es una habilidad típica de los humanos, ya que la poseen en mayor o menor grado, refiriéndose a éstos como individuos incompetentes que tienden a sobreestimar su propia habilidad o simplemente seres incompetentes que son incapaces de reconocer la habilidad de otros. No es menos grave que trabajadores incompetentes, compañeros de clase que son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia y no reconociendo las habilidades que tienen sus compañeros ninguneándolas. En 1999 Justin Kruger y David Dunning investigaron y llegaron a la conclusión que se trataba de un verdadero fenómeno psicológico. - 21 -.
(23) Nunca discutas con un tonto. Experimentaron haciendo pruebas de habilidades a un grupo de personas con diferentes grados de capacidad. Les preguntaron también cómo valoraban sus propias capacidades. El resultado fue que aquellos que peor lo hicieron, pensaban que les iría mejor, mucho mejor de lo que les acabo resultando el examen. Las personas con conocimiento real de sus capacidades tienden a ser muy conservadoras en sus estimaciones. A esto le llamaron finalmente el Efecto DunningKruger y le definieron así:. La gente llega a conclusiones erróneas y hace elecciones desafortunadas pero su incompetencia les priva de la capacidad metacognitiva de darse cuenta de ello. Llegan a sentir orgullo de sus errores de los que difícilmente se les puede llegar a convencer, y dado que son personas de poca educación, pueden llegar a ser agresivas. El efecto Dunning-Kruger es un fenómeno psicológico descrito por científicos de la Universidad de Cornell (Nueva York, EEUU) - 22 -.
(24) Nunca discutas con un tonto. según el cual las personas con escaso conocimiento tienden sistemáticamente a pensar que saben mucho más de lo que saben y a considerarse más inteligentes que otras personas más preparadas. El fenómeno, rigurosamente demostrado en una serie de experimentos desarrollados por los psicólogos Justin Kruger y David Dunning publicados en The Journal of Personality and Social Psychology en diciembre de 1999, se basa en los siguientes principios: 1.. Los individuos incompetentes tienden a sobreestimar sus propias habilidades. 2.. Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer las verdaderas habilidades en los demás.. Tanto Kruger como Dunning habían investigado anteriormente sobre el fenómeno conocido por los psicólogos según el cual la mayoría de la gente tiende a valorarse a sí misma muy por encima de la media, cuando es estadísticamente imposible: así, es difícilmente comprensible que el 98% de los catedráticos de Universidad, según un estudio, esté convencido de que trabaja mejor que los demás. Siguiendo estos indicios, los profesores Kruger y Dunning diseñaron un experimento consistente en - 23 -.
(25) Nunca discutas con un tonto. medir las habilidades intelectuales y sociales de una serie de individuos y pedirles una posterior evaluación. Una vez finalizados los test, los resultados fueron realmente reveladores: -. Los estudiantes más brillantes, muy superiores a sus compañeros, estimaron que estaban por debajo.. -. Los estudiantes mediocres se consideraron por encima de la media. -. Los estudiantes rematadamente malos se mostraron convencidos de estar entre los mejores: de hecho, cuanto más inútil era el individuo, más seguro estaba de que hacía las cosas bien.. Así pues, los más incompetentes, según la doctora Kruger, sufrían un doble agravio: “no sólo llegan a conclusiones erróneas y toman decisiones desafortunadas, sino que su incompetencia les impide darse cuenta de ello”. Es éste el motor de la religión, el chovinismo y otras cuestiones. ¿Por qué? Tal vez porque se puede defender una postura sin argumentos y estar orgulloso de ello. Se desconoce por qué la psique humana permite esta conducta, tal vez sea. - 24 -.
(26) Nunca discutas con un tonto. una especie de instinto supervivencia de la especie.. necesario. para. la. Un trabajo incómodo de difundir En un principio, estos doctores sintieron cierto miedo de sacar el estudio a la luz. No es fácil decirle a la gente que no es tan buena como cree. “La cultura ha negado la habilidad de tener feed-back con los demás, especialmente con los menos capaces”, dice el doctor David Dunning, catedrático de Psicología de la Universidad de Cornell, en Nueva York, y director del estudio. “Si nos sintiésemos más cómodos dando ese tipo de información y también recibiéndola, una parte de los problemas de incompetencia desaparecería”. Además, tenían otro motivo para estar recelosos de publicar el trabajo. “Las conclusiones del estudio sugerían que si habíamos hecho algo mal, no nos habríamos dado cuenta”, dice Dunning. Este especialista lleva una década investigando por qué mucha gente tiende a valorarse a sí misma muy por encima de la media, y mantiene una imagen de sus propias habilidades, talento y moral que no pueden defenderse de ninguna forma. En una de sus investigaciones, por ejemplo, desveló que el 98% de los catedráticos de Universidad está convencido de que trabaja mejor que la media, - 25 -.
(27) Nunca discutas con un tonto. “aunque es estadísticamente imposible que casi todo el mundo esté por encima de ella”, dice. Los psicólogos llaman a este fenómeno el efecto por encima de la media. Numerosos estudios publicados en revistas de referencia -como el 'Journal of Personality and Social Psychology' - han demostrado que estos mismos resultados se repiten en distintos ámbitos. Los universitarios, también Por ejemplo, se ha visto que buena parte de los estudiantes universitarios cree que tiene más capacidad de liderazgo, que se lleva mejor con sus compañeros y que tiene mayor dominio de la expresión escrita que la media. Otro estudio, publicado en el 'Journal of Applied Psychology’, desveló que la mayoría de los directores de empresa se cree más capaz de dirigir que el típico director; y también muchos futbolistas piensan que son mejores jugadores que sus compañeros. Volviendo al estudio de Dunning sobre la incompetencia, la idea de hacerlo surgió de varias personas que este psicólogo social había estado observando durante algunos años: ninguna de. - 26 -.
(28) Nunca discutas con un tonto. ellas parecía darse cuenta de que hacía las cosas mal. Junto con la doctora Justin Kruger, de la Universidad de Illinois, diseñó un experimento en el que no se medía la fuerza o la habilidad manual, sino la intelectual y social. Los participantes -todos ellos universitarios que ganaron unos créditos extra por tomar parte en el estudio- pusieron a prueba su conocimiento, sabiduría y saber hacer en varias pruebas de razonamiento lógico, gramática inglesa y sentido del humor. ¿Cómo percibe su sentido del humor? Según reconoce el propio Dunning, el test de humor era el más subjetivo. Consistió en puntuar una serie de chistes de “muy poco gracioso” a “muy gracioso” y comparar los resultados con las valoraciones que habían hecho previamente reconocidos humoristas de EEUU. Finalizados los test, se les pidió a los participantes que dijeran cómo creían que los habían resuelto, sin darles a conocer los resultados. Tal y como era de esperar, los que estaban en la media pensaban que estaban ligeramente por encima de ella, algo que se ha calificado como una vanidad sana.. - 27 -.
(29) Nunca discutas con un tonto. En cambio, los más brillantes, muy superiores a sus compañeros, estimaron que estaban por debajo. Pero lo más sorprendente de los resultados de este estudio, es que los que lo hicieron rematadamente mal eran los que tenían una imagen más distorsionada de sí mismos. De hecho, cuanto más inútil era el individuo, más seguro estaba de que hacía las cosas bien. Un estudio muy completo A lo largo de las 21 páginas que ocupa el trabajo, se describen detalladamente los métodos experimentales y el análisis estadístico empleado, con gráficos de fiebres (ver abajo) que muestran la diferencia entre los resultados reales de las pruebas y los de la autovaloración de los estudiantes. Los percentiles se refieren al porcentaje de personas que los participantes han superado en la prueba. Es decir, un 50º percentil significa que se ha realizado la prueba mejor que el 50% de los participantes, y un 12º percentil, que se ha resuelto mejor que el 12%. Como muestra, en el test de razonamiento lógico del estudio, los participantes que en realidad estaban en el 12º percentil, se situaron a sí mismos en el 68º.. - 28 -.
(30) Nunca discutas con un tonto. Los autores creen que este estudio explica, entre otras cosas, por qué algunas personas que son negadas para contar chistes, son incapaces de darse cuenta de que no son graciosos, y siguen contando los mismos chistes malos. También explica por qué algunos individuos se embarcan en empresas que fracasan una y otra vez. Incluso en las situaciones más evidentes, el incompetente es incapaz de darse cuenta de que lo está haciendo mal. El síndrome del coyote David Rakoff, un actor y escritor que vive en Nueva York y que colabora habitualmente con diversas publicaciones, escribió también sobre este estudio. Llamó a la incompetencia síndrome de Wile E. Coyote, el personaje de dibujos animados que persigue al Correcaminos y que siempre comete errores. “Coyote es el arquetipo del engaño persistente, saltando alegremente por los precipicios y cayendo al vacío”, escribe Rakoff. Sólo se da cuenta de su error momentos después, cuando cae en picado al cañón y aterriza en una nubecilla de polvo. “Ciertamente, la rápida adquisición de discernimiento cuando se viaja a 100 metros por segundo es algo terrible, y las contusiones sufridas después del impacto son sin duda dolorosas.. - 29 -.
(31) Nunca discutas con un tonto. Pero qué sublime es ese instante antes de la caída, cuando parece que todavía se puede hacer algo”. El doctor Dunning cree que la metáfora empleada por Rakoff es buena, pero el único problema es que Coyote recibía una información muy clara cada vez que se equivocaba (se desplomaba, por ejemplo, por un precipicio o le explotaba una bomba). “En los seres humanos, en la vida diaria, el feed-back que recibimos es mucho más vago, en los mejores casos”, dice Dunning. “Si metemos la pata, puede que nunca nos enteremos de por qué alguien nos ha dejado de invitar a su casa; y, si lo averiguamos, puede que pensemos que el problema es de ellos y no nuestro”. Percepción distorsionada de los demás Otra fase del estudio consistió en que los participantes evaluaran cómo lo habían hecho los demás. El resultado fue que los más incompetentes también eran los menos capaces de reconocer la superioridad de otros. Ver los resultados de sus compañeros más brillantes no modificó en absoluto su exagerada imagen de sí mismos, al contrario, la reforzó. En cambio, paradójicamente, cuando los más sobresalientes tuvieron entre manos las pruebas de los menos hábiles, dudaron de sus propios - 30 -.
(32) Nunca discutas con un tonto. resultados. Todo esto encaja con la vieja máxima de Charles Darwin: “La ignorancia engendra más confianza que el conocimiento”. En un último experimento, los autores trataron de averiguar si existía algún remedio para bajar la autoestima sobrevalorada de los más incapaces. Resultó que sí lo había: la educación. El entrenamiento y la enseñanza podían ayudar a estos individuos incompetentes a darse cuenta de lo poco que sabían en realidad. En las pruebas de razonamiento lógico, por ejemplo, unas cuantas lecciones ayudaron a los que sacaron peor puntuación a valorarse de una forma más realista. La importancia de buscar otras opiniones Pero, ¿cómo puede una persona darse cuenta de que está haciendo las cosas mal? “La lección que se desprende del estudio es que es muy difícil”, dice Dunning. La recomendación de este especialista es que no se confíe en el propio juicio, sino que se busquen otras opiniones, sobre todo antes de tomar decisiones importantes. Por otro lado, “nadie debería dejar nunca de mejorar, de aprender, ya que es muy difícil saber cuándo hay que dejar de hacerlo”, dice Dunning. Habitualmente, las personas toman decisiones y contestan según lo que creen que es más razonable. - 31 -.
(33) Nunca discutas con un tonto. Tienen sus propios argumentos para explicar por qué hacen las cosas como las hacen, y creen que lo hacen bien aunque no sea así. De hecho, según Dunning, algunos de los estudiantes que obtuvieron las puntuaciones más bajas, pasaron después varias horas en su despacho tratando de convencerle de que sus respuestas eran las correctas. El propio autor se sometió también a las pruebas. “Lo hice bastante bien, pero tengo que admitir que cuando me vi ante una respuesta que había fallado, mi primera reacción fue pensar que los que habían diseñado el test estaban equivocados”, dice. “Me enfadé un poco, hasta que decidí sentarme y pensar con calma cuál era la respuesta correcta”. La relación entre la competencia y la percepción adecuada Dunning y Kruger tienen una explicación para los resultados de su estudio: que la habilidad requerida para ser competente es la misma que se necesita para poder reconocer que se es poco hábil. Según dice la doctora Kruger, “los incompetentes sufren un doble agravio, no sólo llegan a conclusiones erróneas y toman decisiones desafortunadas, sino que su incompetencia les impide darse cuenta de ello”.. - 32 -.
(34) Nunca discutas con un tonto. Las reacciones a este trabajo han sido múltiples y muy variadas. Entre los críticos figura el doctor David C. Funder, catedrático de psicología de la Universidad de California (EEUU). El doctor Funder cree que la mayoría de la gente no sabe lo que significa el término estadístico estar por encima o por debajo de la media y que muchos pueden creer que estar por encima de la media significa, simplemente, estar bien. Pero el doctor Dunning tiene una respuesta: “Conseguimos los mismos resultados incluso cuando hicimos las pruebas sin que apareciese la palabra media”. En los medios de comunicación, el trabajo ha tenido una gran acogida, según los autores, porque todos piensan en alguien cuando lo leen. “La mayoría de la gente reacciona a este estudio con una sonrisa, pensando en las personas incompetentes que conocen y en lo bien que este estudio las define”, dice Kruger. Un estudio comentado en los medios Diane White, columnista del “New York Times”, escribió hace unos meses: “Hace muchos años, coincidí en el trabajo con una persona que era extraordinariamente inepta. No era sólo mi opinión sino que era ampliamente compartida”, escribe White.. - 33 -.
(35) Nunca discutas con un tonto. “Hubo un extenso debate en la oficina en torno a si sabría en lo más hondo de su corazón que era un perdedor. Había un bando que pensaba que sí, que cuando sus defensas estaban bajas, en momentos de reflexión, lo tenía que saber. Otros, en cambio, argumentaban que era imposible que lo supiera, porque, de ser así, no sería como era. Ahora la ciencia parece que ha dado por zanjado el debate. Aunque, quién sabe, nunca se puede estar seguro de nada”. Esta inseguridad es el aspecto de la investigación que más fascina a Kruger. ¿Es conveniente conocer las propias limitaciones? “Es evidente que es una mala cosa tener un presidente, un padre o un jefe incompetente”, dice. Lo que no está tan claro es si es beneficioso que ellos lo sepan. “Un ejemplo: la mitad de los padres, por definición, están por debajo de la media, ¿crees que realmente les gustaría saberlo?”, concluye Kruger. De hecho, según explica esta especialista, hay un grupo de psicólogos sociales -liderados por la doctora Shelley Taylor , de la Universidad de Los Ángeles (UCLA), y el doctor Jonathan Brown, de la Universidad de Washington, ambas en EEUU- que han sugerido que sobreestimar las propias habilidades es un indicador de salud psicológica y de bienestar.. - 34 -.
(36) Nunca discutas con un tonto. No se sabe cuáles pueden ser las consecuencias de la incompetencia. Según Dunning, en un país o en una empresa, por ejemplo, cada vez está más claro cuál es el valor del capital humano, “que es el conjunto de talentos que tiene a su disposición”, dice Dunning. “Si la gente no mejora porque no se da cuenta de que puede, o debe hacerlo, el país [o la empresa] puede que no consiga el capital humano necesario para desarrollarse en un mundo cada vez más competitivo”.. - 35 -.
(37) Nunca discutas con un tonto. La estupidez Cipolla. según. Carlo. La estupidez insiste siempre, sobre todo en los más estúpidos. Albert Camus Para poder saber de que hablamos es necesario definir lo que consideramos inteligencia y estupidez con precisión. La definición de la Real Academia de la Lengua es demasiado ambigua, amplia y poco clara como para percibir en ella el carácter nocivo de la estupidez. Tampoco nos ayuda mucho el artículo de Wikipedia que redirige al artículo de tonto definido como "el adjetivo referido a la persona de inteligencia escasa. Se usan como sinónimos infinidad de términos como, por ejemplo: lerdo, tarado, idiota, burro, animal, lelo, imbécil, idiota, etc...” Es decir, que se contrapone la estupidez a la inteligencia. Según el DRAE: Inteligencia. (Del lat. intelligentĭa). 1. f. Capacidad de entender o comprender. 2. f. Capacidad de resolver problemas. 3. f. Conocimiento, comprensión, acto de entender. - 36 -.
(38) Nunca discutas con un tonto. 4. f. Sentido en que se puede tomar una sentencia, un dicho o una expresión. 5. f. Habilidad, destreza y experiencia. 6. f. Trato y correspondencia secreta de dos o más personas o naciones entre sí. 7. f. Sustancia puramente espiritual. Con estas definiciones no se entiende el rechazo que naturalmente sentimos por las personas estúpidas y la atracción que generan en nosotros las personas inteligentes. Más allá de la admiración que nos puedan generar las capacidades mentales de determinadas personas que consideramos inteligentes y la "pena" que nos pueda dar cuando observamos a personas que carecen de estas capacidades, lo que verdaderamente nos causa atracción o rechazo es el efecto que otras personas tienen en nosotros. Este efecto puede ser beneficioso o dañino. Cuando nos referimos a alguien de forma despectiva como un estúpido la mayoría de las veces es en relación a algún acto de esta persona que nos resulta desagradable o repulsivo desde el punto de vista ético. Es decir la conducta de esa persona va en contra del bien, el nuestro personal o el colectivo, y por lo tanto es dañina. - 37 -.
(39) Nunca discutas con un tonto. Cuando por el contrario recibimos un bien de una persona solemos asociarlo a otra cualidad humana que es la bondad. Cuando hacemos esto no reparamos en que para producir un bien es necesaria la capacidad de crear que asociamos sin dificultad a la inteligencia. Carlo M. Cipolla en su ensayo resuelve esta ambigüedad con la definición de estupidez que encontramos en la Tercera Ley Fundamental. Previamente al enunciado de esta Ley introduce en el capítulo 3, "Un intervalo técnico", un sencillo sistema para clasificar las relaciones de una persona con sus semejantes en base a sus acciones. Para cada acción define dos variables: -. X la ganancia que el individuo obtiene de la acción.. -. Y la ganancia que el individuo proporciona a los demás con la acción.. Aunque Cipolla no lo aclara yo aquí incluiría que las ganancias se pueden entender en sentido amplio no solamente material. Ganancia sería cualquier cosa que contribuya al bienestar y la felicidad de una persona.. - 38 -.
(40) Nunca discutas con un tonto. Si se aclara que "la ganancia puede ser positiva, nula o negativa: una ganancia negativa equivale a una pérdida". Con este sistema una acción se puede representar fácilmente en un gráfico mediante ejes de coordenadas.. En el primer cuadrante (I) estarían aquellas acciones que benefician a quienes las hacen y quienes las reciben. En el segundo (H) las que benefician a quienes las reciben a cosa de una pérdida para quién las hace. En el tercero (E) aquellas que resulta perjudiciales para quienes las hacen y quienes las reciben. - 39 -.
(41) Nunca discutas con un tonto. En el cuarto (M) aquellas que benefician a quienes las hacen causando perjuicios a los demás. Con este sistema están establecidas las bases para las definiciones que necesitamos. Aquellos individuos cuyas acciones se sitúan principalmente en el primer cuadrante son definidas por Cipolla como "inteligentes". Sin embargo aquellos cuyas acciones se sitúan principalmente en el tercer cuadrante serían los "estúpidos". En el cuadrante (H) estarían las acciones de las personas que por propia voluntad se perjudican a si mismos para beneficiar a los demás. En algunas páginas de Internet clasifican a estos individuos como "benévolos" sin embargo en la definición de Cipolla estos individuos recibirían la clasificación de "incautos". En el cuadrante (M) estarían las acciones de los "malvados", personas que se aprovechan de los demás para beneficio propio. Hay que observar que es más fácil clasificar las acciones de una persona que a la persona misma ya que no necesariamente todas las acciones de una persona se ajustan a un cuadrante.. - 40 -.
(42) Nunca discutas con un tonto. Esto lo aclara Cipolla en el capítulo 5, "Distribución de la Frecuencia": “La mayor parte de las personas no actúa de un modo coherente. En determinadas circunstancias una persona actúa inteligentemente, y en otras esta misma persona puede comportarse como una incauta. La única excepción importante a la regla la representan las personas estúpidas que, normalmente, muestran la máxima tendencia a una total coherencia en cualquier campo de actuación.” Una persona inteligente puede alguna vez comportarse como una incauta, como puede también alguna vez adoptar una actitud malvada. Pero, puesto que la persona en cuestión es fundamentalmente inteligente, la mayor parte de sus acciones tendrán la característica de la inteligencia. El hecho de que sea posible analizar a los individuos en vez de sus acciones, permite hacer algunas digresiones sobre la frecuencia de los malvados y de los estúpidos. El malvado perfecto es aquel que con sus acciones causa a otro unas pérdidas equivalentes a sus ganancias. El tipo de malvado más ordinario es el ladrón. Una persona que roba 10.000 liras, sin. - 41 -.
(43) Nunca discutas con un tonto. causar daños posteriores, es un malvado perfecto: tú pierdes 10.000 liras, él gana 10.000 liras. Sin embargo, los malvados perfectos son relativamente pocos. Los malvados que obtienen para sí ganancias mayores que las pérdidas que ocasionan a los demás son deshonestos y con un grado elevado de inteligencia, pero, desgraciadamente, no son muy numerosos. La mayor parte de los malvados son individuos cuyas acciones les proporcionan beneficios inferiores a las pérdidas ocasionadas a los demás. Si alguien hace que te caigas y te rompas una pierna para quitarte 10.000 liras, o te causa daños en el automóvil por un valor de 50.000 liras para robarte una radio insignificante, por la que no va a obtener más de 3.000 liras, si alguien te dispara y te mata con el único objetivo de pasar una noche en Montecarlo en compañía de tu mujer, podemos estar seguros de que no se trata de un malvado "perfecto". Aun utilizando sus parámetros para medir sus ganancias (pero usando los nuestros para medir nuestras pérdidas), este individuo se situará muy cerca del límite de la estupidez pura. La distribución de la frecuencia de personas estúpidas es completamente diferente de la distribución de los malvados, de los inteligentes y de los incautos. - 42 -.
(44) Nunca discutas con un tonto. La razón de esto es que la gran mayoría de personas estúpidas son fundamental y firmemente estúpidas; en otras palabras, insisten con perseverancia en causar daños o pérdidas a otras personas sin obtener ninguna ganancia para sí, sea esto positivo o negativo. Pero aún hay más. Existen personas que, con sus inverosímiles acciones, no sólo causan daños a otras personas, sino también a sí mismas. Estas personas pertenecen al género de los superestúpidos." Es decir lo que define la calificación de una persona no es una acción aislada, sino su tendencia a actuar de una cierta manera. También se señala que incluso entre malvados o incautos hay una mayor tendencia a la estupidez o a la inteligencia. Esos campos estarían separados por la bisectriz del segundo y cuarto cuadrante.. - 43 -.
(45) Nunca discutas con un tonto. Con esta sencilla definición de inteligencia y estupidez ya podemos extraer consecuencias útiles para relacionarnos con los demás de la manera más beneficiosa para ellos y para nosotros mismos. También estamos en condiciones de entender el resto de leyes, lecciones y consejos de Cipolla.. La Primera Ley Fundamental "Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo".. - 44 -.
(46) Nunca discutas con un tonto. La Segunda Ley Fundamental "La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona". La Tercera Ley Fundamental "Una persona estúpida es una persona que causa daño a otra o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio". La Cuarta Ley Fundamental "Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error".. - 45 -.
(47) Nunca discutas con un tonto. La Quinta Ley Fundamental "La persona estúpida es el tipo de persona más peligroso que existe." Corolario: "El estúpido es más peligroso que el malvado".. - 46 -.
(48) Nunca discutas con un tonto. El poder de la estupidez. Corolario a Carlo Cipolla El sabio duda a menudo y cambia de opinión. El necio es terco y no duda; está al cabo de todo, salvo de su propia ignorancia. Akhenatón Giancarlo Livraghi, publicista, bibliógrafo y escritor italiano nació en Milán hace 83 años. Como profesional de la publicidad, ha trabajado para muchas grandes empresas, tanto italianas como internacionales, así como también ha ejercido cargos institucionales. Como estudioso, ha desarrollado una línea de pensamiento centrada en los valores de la comunicación humana, también a través de la Internet. Ha publicado cientos de artículos, estudios y ensayos sobre la temática de la comunicación, el marketing, la cultura de la Internet y las actividades emprendidas online. Este filósofo opina que frente a muchos devastadores desastres político-económicos acontecidos en nuestros países, generalmente tendemos a culpar a la perversidad intencional, a la conspiración, a la malicia astuta, la megalomanía, etc. de las malas decisiones. Están allí, por supuesto; pero cualquier estudio cuidadoso de la historia, o de los eventos actuales, nos lleva a la invariable conclusión que la fuente más grande de los terribles errores es la - 47 -.
(49) Nunca discutas con un tonto. pura estupidez humana. A continuación sigue una pequeña muestra y resumen de su pensamiento sobre la estupidez y sus comentarios a las leyes de Carlo Cipolla. Después de que han transcurrido quince meses (1.997), mi pequeño ensayo sobre estupidez parece estar muy vigente en la red. Todavía estoy recibiendo correos electrónicos desde distintas partes del mundo; y está siendo reproducido en la red, enlazado o citado en muchos lugares. El diálogo resultante me llevó a descubrir a algunas personas muy interesantes así como algunas ubicaciones notables de la red que no conocía. Las preguntas y comentarios de varias personas me llevaron a pensar un poco más acerca de este intrigante (y aterrador) tema. Aquí sigue el “humilde resultado” de esas meditaciones. ¿Es “cierta” la definición de Cipolla? En mis etapas tempranas de aprendizaje, tuve la suficiente fortuna de contar con maestros que establecieron en mí unos cuantos principios, los cuales después de muchos años aun permanecen firmes en mi mente. Uno de esos principios filosóficos es el de que no hay tal cosa como una verdad “absoluta”. Una teoría “verdadera” es simplemente la más conveniente bajo las. - 48 -.
(50) Nunca discutas con un tonto. circunstancias: la que mejor explica e interpreta lo que estamos estudiando. No conozco cual es la mejor definición “absoluta” de estupidez – o aún si existe una que tenga sentido. No sé tampoco de alguna definición realmente efectiva de inteligencia. La belleza de la definición de Carlo Cipolla sobre la estupidez (y la inteligencia) estriba en el hecho de que no está basada en un concepto abstracto sino en los resultados: una persona o un comportamiento es estúpido o inteligente dependiendo de lo que suceda. Esto tiene dos ventajas. La primera es que define a una persona (y al comportamiento de esa persona) como estúpida (o inteligente) en base a los hechos; o al menos en base a nuestro entendimiento y definición de los hechos. La segunda, y aun de mayor importancia, es que nos conduce a concentrarnos en el factor vital: no la estupidez por si misma sino en los daños que ocasiona. Puede haber incontables tipos de comportamiento que son, o parecen, “estúpidos” pero que son inocuos. Estos se acercan a lo neutral en la “coordenadas cartesianas”. Por ejemplo, el compartir una diversión alocada con los amigos y carcajearse puede parecer - 49 -.
(51) Nunca discutas con un tonto. “estúpido” a los ajenos, pero en base a los hechos de tal comportamiento es probable que sea clasificado como “inteligente”, en tanto que la alegría compartida por las personas que están divirtiéndose sea más que los inconvenientes o aburrimiento ocasionado a los demás. Generalmente la inteligencia (ventaja práctica) de tal comportamiento queda limitada a un momento de buen humor, pero muy a menudo puede conducir a efectos más relevantes, desencadenado ideas y cooperación en formas que no serían posibles en un ambiente aburrido. Lo ridículo o “alocado” puede ser notablemente inteligente, en tanto que lo “serio” puede ser bastante estúpido... muy aparte del hecho que el pensamiento innovador sea visto a menudo como “alocado” o ridículo por las gentes que no lo entienden. Esto nos lleva a un importante tema: la relevancia del pensamiento no lineal (al igual que la emoción y el humor) en todos los procesos mentales y especialmente en la innovación. Para discutir eso de una manera significativa necesitaría mucho más espacio del que tengo disponible aquí. Permítaseme decir aquí que la distinción de mentes “izquierda” y “derecha” puede ser interesante en los experimentos clínicos, pero debería evitarse en la observación general del - 50 -.
(52) Nunca discutas con un tonto. comportamiento humano porque la estructura del pensar no es tan simple como eso – y, en cualquier caso, los procesos de percepción y del pensamiento siempre funcionan juntos y son mayormente entendidos como un todo que como la suma de sus partes separadas. Tres Corolarios Antes de escribir el primero ensayo sobre la estupidez, desarrollé lo que vino a mi mente como el “Primer Corolario de Livraghi”. Entonces me dí cuenta que no podría llamarlo “primero”, porque solo tenía uno. Pero mi intuición original era correcta... desde entonces descubrí de que hay al menos tres. Aquí están:. Primer Corolario: En cada uno de nosotros hay un factor de estupidez, el cual siempre es más grande de lo que suponemos.. - 51 -.
(53) Nunca discutas con un tonto. Segundo Corolario Cuando la estupidez de una persona se combina con la estupidez de otras, el impacto crece de manera geométrica – es decir, por multiplicación, no adición, de los factores individuales de estupidez.. Una idea generalmente aceptada es que “la cantidad de posibles interrelaciones entre miembros de un grupo de personas aumenta proporcionalmente al cuadrado de la cantidad de miembros”, y parece muy obvio que el mismo criterio se aplica a la combinación de los factores individuales de estupidez. Este puede ayudar a explicar el facto bien conocido que las multitudes como un todo son más estúpidas que un individuo aislado de la multitud.. Tercer Corolario La combinación de la inteligencia en diferentes personas es más difícil que la combinación de la estupidez.. - 52 -.
(54) Nunca discutas con un tonto. La estupidez no tiene cerebro – no necesita pensar, organizarse o planear para generar un efecto combinado. La transferencia y combinación de la inteligencia es un proceso mucho más complejo. Las gentes estúpidas pueden combinarse instantáneamente en un grupo o masa superestúpida, en tanto que las gentes inteligentes son efectivas como grupo solamente cuando se conocen bien entre sí y tienen experiencia en trabajo de equipo. La creación de grupos bien sintonizados de gentes que compartan la inteligencia puede generar razonablemente poderosas fuerzas anti-estúpidas, pero (a diferencia del aglutinamiento de estupidez) necesitan planeación organizada y actualización; y pueden perder gran parte de su efectividad por la infiltración de gente estúpida o por los brotes inesperados de estupidez en gentes que por lo demás son inteligentes. En algunas situaciones estos peligros se pueden parcialmente contrarrestar (si no es que totalmente controlarse) al estar conscientes del problema potencial antes de algo salga mal y tener “inteligencia de respaldo” en el grupo (y en cualquier equipo que se esté usando) para llenar las lagunas y corregir los errores antes de que el daño se vuelva demasiado serio. Cualquier buen - 53 -.
(55) Nunca discutas con un tonto. marinero de un bote de velas sabe que cosa quiero decir, y así lo sabe cualquier persona que tenga la experiencia de un ambiente donde el proceso de causa-efecto sea crudamente directo y tangible. Las comunidades con un elevado factor de inteligencia están más propensas a tener un potencial mayor de una supervivencia a largo plazo, pero para que eso sea efectivo debemos evitar los impactos potencialmente devastadores más inmediatos de la estupidez compartida, lo cual (desafortunadamente) puede ocasionar daños substanciales a grandes números de gentes no estúpidas antes de que se auto destruya. Otro elemento peligroso en la ecuación estriba en que el aparato del poder tiende a colocar “malvados” en la punta de la pirámide y ellos, a su vez, tienden a favorecer y proteger la estupidez y mantener fuera de su camino lo más que puedan la verdadera inteligencia. Esto es, creo, un importante tema por sí mismo. Puede ser que algún día intente hacer comentarios sobre esto. Si lo hago, el título podría ser La Estupidez del Poder. La estupidez y la biología En un ambiente biológico básico, el “problema de la estupidez” no existe. El proceso está basado en - 54 -.
(56) Nunca discutas con un tonto. la producción de un número extremadamente grande de mutantes “tontos”. Solamente muy pocos (los mejor “adaptados”) sobreviven, y eso así es. Desde esa perspectiva, lo que nosotros vemos como una catástrofe es tan solo otra variación en el curso “natural” de los eventos. Los incendios destructivos son entendidos por los botánicos como un paso necesario, de hecho deseable, en la evolución de un bosque. Los millones de criaturas vivientes que sucumban en el proceso podrán estar en desacuerdo, pero su opinión es irrelevante. En esa perspectiva, las soluciones son simples y muy efectivas. Si hay demasiados individuos, todo lo que necesitamos es otra plaga (o cualquier mecanismo de masacre que no interferirá demasiado con el ambiente en su totalidad) que pueda aniquilar el 90 por ciento de la población. El 10 por ciento de los que sobrevivan, tan pronto como se repongan de la sacudida, encontrarán probablemente aceptable el ambiente resultante. Probablemente también sean genéticamente semejantes: compartiendo rasgos específicos de apariencia y actitud. Si todos resultaran con cabello verde, o con ojos rosados, y les gustara el clima lluvioso, pronto llegarían a considerar a los individuos (extintos) con cualquier otro color de cabello y ojos, así como a aquellos que les gustara - 55 -.
(57) Nunca discutas con un tonto. el clima seco y soleado, como bastantes raros e inferiores, y entonces los libros de historia de resistencia a la humedad tratarían a la mayoría de nosotros como a su vez nosotros trataríamos a los neandertales. La destrucción o esterilización de nuestro planeta, por el poder nuclear (o químico) creado por el hombre o por la colisión con algún meteoro errante, parecería un detalle irrelevante desde una perspectiva cósmica, y si sucediera antes del desarrollo de los viajes espaciales y la colonización en otros mundos, la desaparición de nuestra especie (junto con el resto de la biósfera terrestre) no causarían mucha conmoción aun dentro de nuestra galaxia. Pero en el ambiente biológico particular donde se establece cierta especie (tal como la nuestra) el sistema está basado en la suposición de que el ambiente puede, y de hecho debe, ser controlado; y que cada individuo en nuestra especie (y en las otras especies que “protegemos” nosotros) debería de ser capaz de vivir más tiempo, y más placenteramente, que lo que podría en un ambiente sin control. Esto requiere de una clase particular de “inteligencia organizada”. Por consiguiente la estupidez, en esta fase y tipo de desarrollo biológico, es extremadamente peligrosa. Como humanos, eso es algo sobre lo que necesitamos preocuparnos. - 56 -.
(58) Nunca discutas con un tonto. Pino Aprile o porqué humanidad tiende a imbecilidad. la la. Pino Aprile es el autor de “ELOGIO DEL IMBÉCIL: El Imparable Ascenso de la Estupidez”. Esta obra surgió entre una distendida y amigable conversación entre el autor y el Premio Nobel Konrad Lorenz, y responde a esa pregunta que todos -avispados periodistas y genios indiscutibles; altos ejecutivos y personas del montón- nos hemos hecho tantas veces: “¿por qué nadie está libre de ser un perfecto imbécil?” Así comienza, de modo claro y contundente, la primera explicación del motivo de éste singular libro. Y su desarrollo un poco en broma un poco en serio, mezcla el humor con la realidad más asombrosa, más estranguladora, más cruel que se transmite en los comportamientos de una sociedad que, a fuerza de contraponer ideas tan dispares como la inteligencia y la imbecilidad, nos deja perplejos por el derrotismo de una y el poder infinito y devorador de la otra. Sostener que la imbecilidad es un arma que la sociedad de hoy en día utiliza para la defensa y triunfo de las ideas que conservan a la propia - 57 -.
(59) Nunca discutas con un tonto. especie, es sostener que la estupidez es consecuencia del progreso y como tal el camino al que el ser humano ha llegado a través del proceso evolutivo en una sociedad que ha eliminado la inteligencia lenta pero inexorablemente y que, como sostiene Aprile, si bien ha servido al hombre en los inicios de la historia para sobrevivir y progresar, ahora se ha vuelto un arma letal en una sociedad jerarquizada y burocratizada hasta el punto en que todo lo que salga, por leve que sea, de esa alineación, de esa balsa homogénea de ideas que pretenden igualar a todos, se convierte en un subversivo, en un peligro para la comunidad, en definitiva, en un ser inteligente que está fuera de los cánones establecidos para la convivencia plácida que nos otorga la igualdad del hombremasa, del estúpido plácido, amodorrado y anestesiado que permanece impasible ante las cosas importantes, transcendentales y que desarrollan hacia el futuro y hacia el progreso de la vida. En todos los cargos de poder, la imbecilidad domina, manda, y como dice Aprile el poder no necesita talento. El poder radical intenta igualar a la baja la media de la inteligencia de un país, de ahí los exilios de las mentes más brillantes, de las desapariciones, de las muertes, de la hoguera… Son para ese tipo de poderes, las mentes lúcidas - 58 -.
(60) Nunca discutas con un tonto. las que suponen un peligro y los tachan de subversivos, de elementos rebeldes, de problemáticos. Eso de cara a la galería. Saben perfectamente que serían los únicos capaces de derrocarles por méritos propios. Y este poder déspota no sólo se da a nivel gobierno de naciones, se da a nivel empresa, trabajo, compañeros incluso, todo aquel que se ve amenazado en su imbecilidad por alguien que se ha desmarcado de la estupidez cotidiana que generalmente, todo lo inunda. Son las personas inteligentes, o con una inteligencia notoria, las que crean en los demás los celos y los recelos, (aunque estos mediocres se aprovechan de las ventajas descubiertas por los más inteligentes y las disfrutan) así que cuanto menos usan su inteligencia más idiotas se vuelven, con lo cual, la idiotez es tropel. Pero el estúpido se encuentra en todas las jerarquías, y son éstas precisamente las que más colaboran para que la estupidez se incremente. Un sistema burocrático no puede funcionar si no tiene como base bien fundamentada la estupidez. Hay que seguir siempre las mismas reglas, sin plantearse absolutamente nada fuera de ellas, sino el sistema se derrumbaría. Es la propia estupidez la que da consistencia formal a la sociedad.. - 59 -.
(61) Nunca discutas con un tonto. Desde la escuela se intenta de forma machacadora, destruir todo lo que sobresalga fuera de un programa establecido como común para todos los estudiantes. La genialidad se va difuminando, por cerrársele todas las vías, desde edades muy tempranas y así llegamos a la mediocridad general desde la más tierna infancia. No se protegen ni se estimulan las dotes innatas de los individuos sino que por el contrario se las menosprecia y se intenta por todos los medios eliminarlas. Se pretende hacer una sociedad homogénea, una igualdad adormecida en la imbecilidad, un sofoco de ideas nuevas consideradas un peligro para un equilibrio social. Quizá sea esa la fórmula adecuada y sea la receta para conducir un rebaño. Pero un rebaño es fácil de manipular cuando está falto de ideas nuevas. Todo es previsible y el poder, en cualquier ámbito de la vida, maneja con facilidad ese modo de agrupamiento. Si uno entre cien se desplaza un poco de ese movimiento estupidizado será sofocado instantáneamente para que no revolucione al resto de los alineados. Las jerarquías y las “burocracias” no se pueden violentar, se desmoronarían. Sería la catástrofe de una sociedad establecida. Al menos que desde el poder de una nación se abran las puertas a ciertos cambios, aunque sean considerados amenazadores, como no podría ser de otra forma, por las clases - 60 -.
(62) Nunca discutas con un tonto. bienpensantes y los partidos clásicamente parapetados en la soberanía de la estupidez colectiva. La estupidez es un sistema de autocracia impuesta por aquellos que pretenden la fácil manipulación de una sociedad cegada por una igualdad cada vez más reducida de miras. Pino Aprile, va fundamentando su exposición en cinco leyes principales que son el resumen preciso de una elaboración fundamentada de su particular visión de la estupidez en una sociedad que va alcanzando cada día sus cotas máximas. Entre el humor, la ironía, la observación de los comportamientos de la sociedad actual y pasada, recorre su primigenia idea de la estupidez como modo actual de supervivencia: “Los inteligentes han construido el mundo. Pero quienes lo disfrutan y triunfan el él son los imbéciles”. Cabría preguntarse aquí cuál fue la gran semilla del error en esa terrible construcción que dio paso a este resultado tan amorfo y aniquilador de lo más preciado del ser humano para que en esta sociedad actual se convirtiera en un elemento peligroso: la inteligencia. Sea como fuere, los especialistas en el arte de la rapiña de ideas son legión y, aunque imbéciles pues solo saben copiar de los que sobresalen, es tanta su extrema especialización que - 61 -.
(63) Nunca discutas con un tonto. se comen, para disfrutar ellos acto seguido de los resultados obtenidos, a los padres de todos los inventos o ideas favorables. Estas leyes son de una retórica humorística, pero no por ello menos ciertas. 1. Primera ley sobre el fin de la inteligencia: “El imbécil sobrevive. El genio se extingue”. Corolario de la Primera ley: “Antes tontos que muertos”. 2. Segunda Ley: “El hombre moderno vive para volverse tonto”. 3. Tercera Ley: “La inteligencia actúa en beneficio de la estupidez y contribuye a su expansión”. Se podría traducir como el arte del dormir plácida y perezosamente sobre lo que otros han pensado, han descubierto y han conseguido utilizando la inteligencia. Todos a calentarse al fuego que otro ha descubierto utilizando el - 62 -.
(64) Nunca discutas con un tonto. cerebro. Ya no es necesario seguir poniendo en marcha las neuronas. A parasitar promoviendo la estupidez. 4. Cuarta Ley: “La imbecilidad sólo puede aumentar”. 5. Quinta Ley: “La unión no hace la fuerza sino la imbecilidad”. Excepción que confirma esta ley es la cooperación entre personas dotadas de grandes capacidades. Funcionan como un reproductor de la inteligencia, en lugar de un reductor. De este tipo de grupos hay pocos, como indica Aprile. Lo habitual es el agrupamiento y dentro de él siempre tendente a igualar a la baja.. La inteligencia está destinada a acabarse porque es una facultad provisional, completamente instrumental en la aventura de la especie y no - 63 -.
(65) Nunca discutas con un tonto. siempre necesaria y por tanto obsoleta, argumentó el escritor. Aprile dijo que vivimos en un momento de ascenso de la estupidez, ser imbécil triunfa, es lo que conviene, vence porque es cómoda, la inteligencia crea problemas, preguntas, cuestiones. El ascenso de la estupidez nos lleva a la comodidad y a la ferocidad, porque una característica de la estupidez es la violencia. “El estúpido cuando no tiene argumentos grita, a veces levanta las manos y si tiene poder destruye a todos los que hacen preguntas, el poder tiene miedo a la inteligencia”, añadió. Ya ve cómo se va poniendo el patio. Sea usted tonto, llegará lejos. Le dejo una perlas extraídas de su libro: "El ingenio humano inventa vías de salida para casi todas las necesidades de nuestra vida. Y una vez que ha descubierto la solución al problema no necesita usar la inteligencia: le basta con copiar. Pero imitar no es inventar, y así es como se marchitan nuestras facultades intelectuales por falta de estímulo" "El poder de una organización social humana es tanto más fuerte cuanto mayor es la cantidad de inteligencia que consigue destruir". - 64 -.
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