PARTICULARIDADES DE LOS RITOS DE LA
MISA DE LA CENA DEL SEÑOR (IN COENA DOMINI)
1. El sentido de la celebración de la misa del Jueves Santo
El carácter propio de la misa vespertina en la Cena del Señor del Jueves Santo, es el introducirnos en la celebración del Triduo Pascual. No es una celebración autónoma y festiva en honor de la Eucaristía como a veces se enseña o se celebra. No se debe olvidar que la Misa Vespertina se celebra en la Feria V in Cena Domini, es decir en el Jueves en la Cena del Señor. Se ha de vivir bajo la categoría de sacramento o signo que recuerda y hace presente el Misterio pascual de la muerte y resurrección del Señor que es celebrado de manera particular y con especial solemnidad una vez al año en los misterios que anteceden al día de Pascua.
2. Ritos extraordinarios de la misa en la Cena del Señor
La misa vespertina del Jueves Santo tiene estas particularidades: a) el repique de campanas durante el Gloria
b) el lavatorio de los pies en el evangelio
c) partes propias del Canon Romano o de la plegaria Eucarística primera; (también de la tercera o de la segunda)
d) procesión a la capilla de la reserva al final de la misa
Fuera de la celebración se convoca otra vez al pueblo cristiano en las primeras horas de la noche para la adoración ante el sagrario y la oración entorno a la institución Eucarística.
3. El momento de la celebración. No se puede celebrar la misa sin pueblo
Esta misa se celebra en las horas de la tarde cuando se pueda reunir el mayor número de fieles de la comunidad. Esta misa es única (sin prejuicio de que se pueda celebrar en alguna otra iglesia menor para el bien de los fieles). Según una antiquísima tradición de la Iglesia, en este día están prohibidas todas las Misas sin pueblo.
4. Cosas necesarias para la celebración del Jueves Santo
a) En la sacristía y después en la credencia, en un lugar conveniente del presbiterio
• Ornamentos blancos para el que preside y los concelebrantes. • Incensario (otro incesario si se tiene para la procesión de la
santísima reserva ) y naveta.
• Cruz procesional y ciriales.
• Paño de hombros o velo humeral.
• Formas para la comunión que sean suficientes para la dar la
comunión en el Viernes Santo.
• Una forma grande.
• Una jarra y jofaina con agua y jabón para lavar las manos del
sacerdote que preside después del lavatorio b) En el lugar donde se hará el lavatorio de los pies
• Sillas para los fieles designados para el lavatorio • Jarra con agua y jofaina
• toalla (toallas) para secar los pies • Dos toallas.
c) En la capilla o el lugar especialmente designado para la reserva del Santísimo Sacramento
• El sagrario debe estar abierto.
• Luces, flores y otros adornos adecuados. 5. El canto del Gloria. Liturgia de la Palabra.
La Misa se desarrolla como de costumbre hasta El Gloria. Durante el canto del Gloria se deben tocar las campanas del altar y de la iglesia. Terminando este himno, las campanas no volverán a sonar hasta la Vigila Pascual. En la consagración puede usarse una matraca o carraca en vez de campanas.
Terminado el Gloria, los instrumentos musicales deben de usarse únicamente para acompañar el canto. Conviene, además, que los cantos se hagan “a capela”, sin acompañamiento musical, reservándolos para el Gloria de la Vigila Pascual.
Después del Gloria viene la colecta, las lecturas, el Evangelio y la homilía, como se hace normalmente.
6. Lavatorio de los pies 6.1. Los fieles elegidos
Tras la homilía se realiza el rito del lavado de los pies. El Sumo Pontífice Francisco ha considerado oportuno cambiar la norma que se lee en las rúbricas del Missale Romanun (p. 300 n.11) ‘Los hombres elegidos son acompañados por los ministros’ que debe variar como sigue: ‘Los elegidos entre el Pueblo de Dios son acompañados por los ministros’ (y, en consecuencia, en el Caeremoniale Episcoporum n.301 y n.229 b ‘las sillas para los designados’) de modo que los pastores puedan elegir a un grupo de fieles que represente la variedad y la unidad de cada porción del pueblo de Dios.
Ese grupo puede estar formado por hombres y mujeres y, convenientemente, por jóvenes y ancianos, sanos y enfermos, clérigos, consagrados, laicos. Por lo tanto no solo se trata de que haya mujeres sino también de un sentido pastoral para evidenciar el servicio de la Iglesia en la persona de los sacerdotes.
Estos fieles, la rúbrica no insiste en que sean doce, deben de colocarse en un lugar fuera del presbiterio pero que permita que sean fácilmente vistos por la asamblea.
6.2. El modo del lavatorio: el sacerdote puede quitarse la casulla pero no se pone el gremial
El celebrante puede retirarse la casulla a fin de que no se le moje. Solamente el obispo puede colocarse un gremial encima de la dalmática. En este sentido la rúbrica del misal dice: El sacerdote (dejada la casulla, si es necesario) se acerca a cada una de las personas designadas y, con la ayuda de los ministros, les lava los pies y se los seca. (Misal Romano: reimpresión actualizada de 2008, p. 263). Sacerdos (deposita, si necesse sit, casula) accedit ad singulos, eisque fundit aquam super pedes et abstergit, adiuvantibus ministris. (Missale Romanum, a. 2002) Siguiendo la antigua tradición, el celebrante puede amarrarse una toalla, como si fuera el cíngulo.
Constituye un error que el presbítero que celebre cambie la casulla por la dalmática para lavar los pies. Esto no está permitido sólo los obispos, que puede vestir la dalmática debajo de la casulla, al quitarse la casulla se quedan con la dalmática para lavar los pies.
Dos ministros deben ayudar al celebrante: uno con la jarra con agua y otro con el recipiente en donde caerá el agua y una toalla para secar
los pies. La costumbre indica que, tras lavarles los pies, el celebrante besa el pie de las personas a las que se los ha lavado.
Mientras se lavan los pies se entona los cantos que proponen el misal u otros cantos adecuados. Al final, el celebrante vuelve a la sede donde se lava las manos ayudado por los ministros de forma discreta y si se ha quitado la casulla la viste nuevamente.
7. Presentación de dones
Se omite el Credo, pero se reza la oración de los fieles. Después sigue el ofertorio. Debe cuidarse que se consagren un suficiente número de formas para la comunión de todos los fieles durante esa Misa y durante la Celebración de la Pasión del Señor.
Es muy conveniente usar la Plegaria Eucarística I, que tiene propio “el reunidos en comunión” el “Acepta, Señor en tu bondad” y “el cual hoy en este día” propio para esta Misa.
8. Modo de realizar la reserva de la santísima Eucaristía.
Después de la comunión de los fieles, y de la purificación del cáliz y la patena, se deja el copón con la Eucaristía sobre el altar, cubierto con un velo. Después se hace la oración de postcomunión. Tras ésta, el celebrante pone incienso en el turíbulo, e inciensa el Santísimo Sacramento con tres movimientos dobles. Después, recibe el velo humeral, con el que toma y cubre el copón, y se inicia la procesión a la capilla de la reserva. Precede la cruz procesional y las velas. Después sigue el incienso humeante entre dos velas. Pueden ser usados dos incensarios, conforme al Ceremonial de Obispos. Después siguen dos velas que rodean al sacerdote. Se puede cubrir al celebrante que lleva el Santísimo con un paño de hombros.
Mientras se realiza esta procesión debe cantarse el Pange lingua, compuesto por Santo Tomás de Aquino, salvo sus dos últimas estrofas, que se cantan en la capilla de la reserva. Los fieles más cercanos al pasillo por donde transcurrirá la procesión pueden tener en sus manos cirios encendidos
Si no fuera posible reservar todas las sagradas formas en un mismo copón, detrás del celebrante irán los demás copones cubiertos.
9. Ritos en el lugar de la Reserva de la Eucaristía
Al llegar la procesión al lugar de la reserva, el presbítero o si lo hubiere el diacono coloca sobre el altar o en el tabernáculo, cuya puerta permanece abierta; y mientras se canta Tantum ergo Sacramentum u otro canto apto, el presbítero de rodillas inciensa al Santísimo Sacramento. En seguida el
diácono o bien el presbítero reserva el Sacramento en el tabernáculo, cierra la puerta del mismo.
10. ¿Cómo se hace la salida al presbiterio? Final de la celebración
Después de algún tiempo de adoración en silencio, todo se levantan y, hecha genuflexión, regresan al "secretarium". No se despide a la asamblea con el saludo habitual.
11. En el Jueves Santo no se saca la custodia ni se hace adoración o exposición eucaristica
El traslado no se realiza en custodia, ni se hace una adoración eucarística sea con custodia o con copón dejando el santísimo expuesto fuera del sagrario
El Santísimo deberá estar en el copón y cerrado en un tabernáculo hasta antes de la Comunión en la Vigilia Pascual.
12. La capilla de la reserva: no el monumento.
La capilla de la reserva es un lugar dentro o fuera de la iglesia, por ejemplo, una capilla, que se prepara convenientemente ornamentada con velas y flores. Ahí se dispone un altar y sobre éste, un tabernáculo.
Se debe evitar que la reserva de la Eucaristía, evoque como en otros tiempos el lugar de la sepultura de Jesús a modo de las antiguas tumbas. De ahí viene la expresión monumento para el lugar donde se sepultaba la Eucaristía. Monumentum en latín es tumba. La liturgia actual de la iglesia realzando el sentido de la Eucaristía y del Jueves Santo ha huido de tales conceptos para convocar a los fieles a la oración y a la adoración a la Eucaristía reservada para introducirnos en la celebración del misterio de la Pasión del Señor
La capilla de la reserva debe de mantenerse hasta el rito de la comunión de la Vigila Pascual.
13. Adoración y Hora Santa
Exhórtese a los fieles a que, según las circunstancias de lugares y las cosas, durante un tiempo conveniente de la noche estén en adoración delante de la reserva del Santísimo Sacramento de tal manera, sin embargo, que después de la media noche esta adoración se haga sin solemnidad. Cada comunidad cristiana puede realizar turnos de oración con tal fin.
14. Desvestir del altar
Tras la Misa, deben desvestirse los altares. Esta es una costumbre que evidencia que la Iglesia no renueva el Santo Sacrificio hasta la Vigilia Pascual. Se revisten en contraposición a otras épocas sin ningún tipo de oración.
15. Es necesario retirar el agua bendecida
Si la iglesia tiene pilas de agua bendita también se debe retirar esta agua. Esto es una forma de prepararlas para recibir el agua bendita en la Vigilia Pascual.