ENSAYOS NO DESTRUCTIVOS
Proyectos 3/Ib
curso 2018/2019
MMM ///// Murcia
ETSAE /UPCT
Pedro García Martínez (coord.)
Laura Fernández Muñoz (coord.)
Antonio Cerezuela Motos (coord.)
Prólogo de Fernando Castro Flórez
CRAI B
IBLIOTECAP
LAZADELH
OSPITAL, 1 30202 C
ARTAGENAT
EL. 968325908
EDICIONES
@
UPCT.
ESP
RIMERAEDICIÓN, 2020
ESTAOBRAESTÁBAJOUNALICENCIADE RECONOCIMIENTO - NOCOMERCIAL-SINOBRADERIVADA
(BY-NC-ND): NOSEPERMITEELUSOCOMERCIALDELAOBRAORIGINALNILAGENERACIÓNDEOBRAS DERIVADAS. HTTPS://CREATIVECOMMONS.ORG/LICENSES/BY-NC-ND/4.0/
ENSAYOS NO DESTRUCTIVOS
Proyectos 3/Ib curso 2018/2019 MMM ///// Murcia ETSAE /UPCT
© 2020, Pedro García Martínez (coord.) Laura Fernández Muñoz (coord.) Antonio Cerezuela Motos (coord.)
© 2020, De textos e imágenes: sus autores
© 2020, Universidad Politécnica de Cartagena
ISBN: 978-84-17853-18-1
08/09 EP00
índice
00_EP00_
_Vivir juntos (en tiempo de distancias). [Tres notas sitiadas desde el “estado de alarma”].
Fernando Castro Flórez ...
06_Alteridad, memoria y arquitectura. Incursiones efímeras en la realidad.
Pedro García Martínez ...
1001_EP01_
_Instalaciones efímeras en cinco actos. Una ausencia que permanece.
Laura Fernández Muñoz ...
1402_EP02_
_Lo viejo de nuevo. Transformaciones no neutrales del Cuartel de Artillería (Murcia).
Antonio Cerezuela Motos y Laura Fernández Muñoz ...
3003_EP03_
_De meandros y principitos. Mediateca en el entorno del Río Segura (Murcia).
Pedro García Martínez, Laura Fernández Muñoz y Antonio Cerezuela Motos ...
54VIVIR JUNTOS (EN TIEMPO DE DISTANCIAS). [TRES NOTAS SITIADAS DESDE EL “ESTADO DE ALARMA”]
Fernando Castro Flórez
Reconsiderando nuestro no-lugar.
La vivencia contemporánea es, por emplear tér- minos caracterizados por Marc Augé, la del no lugar a partir del cual se establecen distintas actitudes individua- les: la huida, el miedo, la intensidad de la experiencia o la rebelión. La historia transformada en espectáculo arroja al olvido todo lo “urgente”. Es como si el espacio estuviera atrapado por el tiempo, como si no hubiera otra historia que las noticias del día o de la víspera, como si cada his- toria individual agotara sus motivos, sus palabras y sus imágenes en el stock inagotable de una inacabable his- toria en el presente. El pasajero de los no lugares hace la experiencia simultánea del presente perpetuo y del en- cuentro de sí1. En los no lugares domina lo artifi cioso y la banalidad de la ilusión. Esa publicidad que está por todas partes ha llegado al agotamiento de sus estrategias; en cierta medida los no lugares sirven, ahora en un singular detournement, para que los sueños se proyecten y ahí, por donde únicamente transitamos a toda velocidad o, mejor, donde no queremos estar, podría desarrollarse una nueva forma de la fl anerie.
La arquitectura tiene, eso es indudable, un enor- me impacto psicológico2. Habitamos, lo sabemos, en ple- na penuria, llegamos a entender que la construcción pue- de ser una enfermedad, la sedimentación del egotismo descomunal. “La transformación más radical que se ha producido entre los años sesenta y hoy, en lo que respecta a la relación entre arte y vida cotidiana, se puede descri- bir, me parece como paso de la utopía a la heterotopía”3. Esta conciencia de la alteración del espacio, causado por una introducción de lo aberrante en el seno de lo real, es compartida por la experiencia del arte y por la práctica lúcida, ajena al cinismo “urbanizante”, de la arquitectura que constata que la ciudad está perdida (de la misma for- ma que en las artes plásticas surgen, antes que nada, fragmentos, basuras, materiales de bricolage, etc.) y que lo que nos queda es un territorio de escombros (sorpren- dente escenario de emergencia de la “intimidad”) en el que aparecen toda clase de accidentes.
Replegados en la cuarentena, des-movilizados por la pandemia del covid19, hemos tenido que aprender 1 Cfr. Marc Augé: Los “no lugares”. Espacios del anonimato.
Una antropología de la sobremodernidad, Ed. Gedisa, Barcelona, 1993.
2 “Construimos con fi nes emocionales y psicológicos, además de por razones ideológicas y prácticas. El lenguaje de la arquitectura es empleado tanto por los fabricantes multimillonarios de soft ware que fi nancian museos a cambio de la oportunidad de exhibir poder como por dictadores sociópatas. La arquitectura ha sido forjada por el ego, así como por el temor a la muerte, además de por impulsos políticos y religiosos. Y, a su vez, les da forma. Intentar dar sentido al mundo sin reconocer el impacto psicológico de la arquitectura en él es pasar por alto un aspecto fundamental de su naturaleza. Sería como no tener en cuenta el efecto de la guerra en la historia de la tecnología, y viceversa”
(Deyan Sudjic: La arquitectura del poder. Cómo los ricos y poderosos dan forma a nuestro tiempo, Ed. Ariel, Barcelona, 2007, p. 10).
3 Gianni Vttimo: La sociedad transparente, Ed. Paidós, Barce- lona, 1990, p. 155.
06/07 EP00 a vivir juntos de otra manera. Puede que algunos hasta
sientan nostalgia o necesidad de ese sitio que Rem Kool- haas califi cara como “espacio basura” (fruto del encuen- tro entre la escalera mecánica y el aire acondicionado en la incubadora de Pladur), ese territorio artifi cial que co- rresponde a la lógica del más es más. Hemos escuchado hasta la saciedad discursos que corresponde a la lógica del más es más4. Hemos escuchado hasta la saciedad discursos que balbucean ante el horizonte que califi can de “vuelta a la normalidad”, usándose de forma extrema- damente confusa el término desescalada cuando acaso solamente se esté alegorizando un batacazo tremendo o, peor, una incapacidad para empezar a afrontar lo que nos pasa. La ceguera frente a un planeta inequívocamente enfermo, paralizado por lo vírico (hechizado desde hace tiempo por la “viralización” de lo insustancial) no es mera- mente manifestación sintomática de un deseo de no saber (una suerte de sublimación de lo peor) sino que nuestro velamiento del colapso del Capitaloceno es una conse- cuencia de la incapacidad para pensar lo común.
Hace tiempo que estamos en el búnker o en la cripta5, donde podríamos encontrar más que una alego- ría o materialización de la libertad, una indecisión o, para ser más (psico)físico, una claustrofobia intolerable6. Viri- lio ha apuntado que, en época de globalización, todo se juega entre dos temas que son, también, dos términos:
forclusión (Verwefung: rechazo, denegación) y exclusión o locked-in syndrom7. Otra alternativa es cavar una ma- 4 “El espacio basura es como estar condenado a un jacuzzi per- petuo con millones de tus mejores amigos… Es un enmarañado impe- rio de confusión que funde lo elevado y lo mezquino, lo público y lo privado, lo derecho y lo torcido, lo atiborrado y lo famélico, para ofrecer un mosaico ininterrumpido de lo permanentemente inconexo” (Rem Koolhaas: Espacio basura, Ed. Gustavo Gili, Barcelona, 2007, p. 11).
5 “El fenómeno de la incorporación críptica, descrito por Abra- ham y Torok, ha sido revisado por Jacques Derrida en el texto F(u)ori, en el cual arroja luz sobre la singularidad de un espacio que se defi ne al mismo tiempo como externo e interno: la cripta es, por tanto, “un lugar comprimido en otro pero de ese mismo rigurosamente separado, aislado del espacio general por medio de paredes, un recinto, un encla- ve”: ese es el ejemplo de una “exclusión intestina” o “inclusión clandes- tina”” (Mario Perniola: L´arte e la sua ombra, Ed. Einaudi, Turín, 2000, p. 100).
6 “La disponibilidad general causará una claustrofobia intole- rable; el exceso de opciones será experimentado como la imposibilidad de elegir; la comunidad participatoria directa universal excluirá cada vez con más fuerza a aquellos incapacitados de participar. La visión del ciberespacio abriendo la puerta a un futuro de posibilidades infi nitas de cambio ilimitado, de nuevos órganos sexuales múltiples, etc., etc., oculta su opuesto exacto: una imposición inaudita de cerrazón radical.
Entonces, esto es lo Real que nos espera, y todos los esfuerzos de simbo- lizar esto real, desde lo utópico (las celebraciones New Age o “decons- truccionistas” del potencial liberador del ciberespacio), hasta lo más oscuramente distópico (la perspectiva del control total a manos de una red computerizada seudodivina...), son sólo eso, es decir, otros tantos intentos de evitar el verdadero “fi n de la historia”, la paradoja de un infi - nito mucho más sofocante que cualquier confi namiento actual” (Slavoj Zizek: El acoso de las fantasías, Ed. Siglo XXI, México, 1999, p. 167).
7 “El locked-in syndrom es una rara patología neurológica que se traduce en una parálisis completa, una incapacidad de hablar, pero conservando la facultad del habla y la conciencia y la facultad intelec- tuales perfectamente intactas. La instauración de la sincronización y del libre intercambio es la comprensión temporal de la interactividad, que interactúa sobre el espacio real de nuestras actividades inmediatas acos-
driguera, un lugar en el que estar cobijado y, sin embargo, expuesto8. El confi namiento pandémico ha convertido a los balcones y a las ventanas en los espacios fundamen- tales de la “expresión pública” (los aplausos ritualizados de agradecimiento a las “cadenas de cuidados” o la ex- presión del desacuerdo político en forma de charivari- cacerolada) pero también puede que haya generado una singular idiorritmia (en el anómalo “monacato” global) que, como propusiera Roland Barthes, podría llevarnos a pen- sar en la necesidad de reinventar la delicadeza9.
En deuda.
Todos los tramperos disimulan sus trampas; hay que aprender a disimular, camufl ando las trampas con to- das las artes posibles10. Fue Diderot quien califi có el “arte del trampero” de ciencia. El artista tiene algo de cazador de presencias, aunque fi nalmente sedimente, valga la pa- radoja, ausencias. Navegar al pairo en el océano del arte contemporáneo puede llevar a naufragar en la idiotez sin fondo o incluso a embarrancar en los bajíos de la “espe- culación” fi nanciera. El concepto de Homo economicus está atravesado por una larga tradición de egoísmo. No exageramos si decimos que el “hombre económico” es un sociópata, pero también un sujeto “eminentemente go- bernable”. Aquello que defi nimos como “economía” sería lisa y llanamente imposible sin la producción y control de la subjetividad y de sus formas de vida. La tarea de una comunidad o de una sociedad ha sido, ante todo, la de ge- nerar un hombre capaz de prometer, un hombre en con- diciones de “hacerse garante de sí mismo” en la relación acreedor-deudor, esto es, en condiciones de cancelar su tumbradas, pero más que nada sobre nuestras mentalidades” (Paul Viri- lio en diálogo con Sylvère Lotringer: Amanecer crepuscular, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 2003, p. 80).
8 La madriguera es uno de los últimos textos de Kafk a: “La in- trincada arquitectura de la madriguera, con sus pasajes laberínticos y sus entradas verdaderas y falsas, los problemas de esconderse y huir, de pasar del interior al exterior: todo esto brinda el paradigma perfecto de lo que Lacan estaba buscando. La madriguera es el lugar donde se supone que uno está a salvo de todo peligro, bien cobijado en su inte- rior, pero lo que demuestra este cuento es que en el refugio más íntimo uno se halla íntegramente expuesto: el interior se halla intrínsecamente fundido con el exterior. Pero esta estructura no se relaciona sólo con ar- quitecturas y con la organización del espacio, sino que concierne a “algo que existe dentro del más íntimo de los organismos”, su organización interna y su relación con el exterior” (Mladen Dólar: Una voz y nada más, Ed. Manantial, Buenos Aires, 2007, p. 195).
9 “Nos acercamos aquí a ese valor que intento poco a poco de- fi nir bajo el nombre de “delicadeza” (palabra un poco provocadora en el mundo actual). Delicadeza querría decir: distancia y consideración, ausencia de peso en la relación y, sin embargo, calor vivo de esa relación.
El principio sería: no manejar al otro, a los otros, no manipular, renun- ciar activamente a las imágenes (de unos, de otros), evitar stodo lo que pueda alimentar el imaginario de esa relación. = Utopía propiamente di- cha, pues es una forma de Soberano Bien” (Roland Barthes: Cómo vivir juntos. Simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos. Notas de cursos y seminarios. Collège de France, 1976-1977, Ed. Siglo XXI, Buenos Aires, 2003, p. 189).
10 “El camufl aje de una trampa tiene que engañar a todos los sentidos. Diderot recomienda en su Enciclopedia disimular el olor del hierro, porque los animales experimentados lo asociación a su destruc- ción” (Frank Schirrmacher: Ego. Las trampas del juego capitalista, Ed.
Ariel, Barcelona, 2014, p. 12).
lleva a ninguna parte o, para ser menos impreciso, en- camina a todos los “sujetos endeudados” al abismo en el que nada se puede saldar. Hay que ir, más allá de la imposición de la culpa y de la moral del miedo, en busca de lo que Nietzsche califi có como “segunda inocencia”13.
“Sin duda -apunta Jacques Derrida-, hablar de estrategia signifi ca tener en cuenta un “ahora irreductible. Hacerse cargo de la singularidad de este “ahora” no forzosamente quiere decir renunciar a lo que decía de la disyunción, y de lo inactual. Hay un “ahora” de lo inactual, hay una sin- gularidad: la de la disyunción del presente”14.
Sitios tras la catástrofe.
En su ensayo Ciudad pánico, Virilio introduce una cita crucial de Goethe: “cuando me asalta el miedo inven- to una imagen”15. El miedo es, ciertamente, uno de los signos de nuestra época, desde la fundación del siglo XXI con el atentado-demoledor de las Torres Gemelas hasta la cuarentena “decretada” por la pandemia del covid19.
Según este teórico, la catástrofe más grande del siglo XX ha sido la ciudad; de Nueva York a Karachi (con sus innu- merables salas de tortura) o de Marbella a Dubai (donde se desarrolló el proyecto World: un archipiélago artifi cial, compuesto por doscientas cincuenta islas semejantes a un mapamundi), asistimos a los desastres del progreso, al balanceo entre la feria de atrocidades y la horterada sin paliativos. Se ha completado la desertifi cación del mundo, hemos asistido tanto al black out de la imaginación cuanto al crepúsculo de los lugares. “¿Qué esperaremos –se pre- gunta retóricamente Virilio- cuando ya no tengamos nece- sidad de esperar para llegar? A esta pregunta, ya vieja, podemos responder, hoy: esperamos la llegada de aque- llo que se demora”16. No parece sufi ciente respuesta la de que tendríamos que pasar del déja vu al déja la (de lo ya visto al ya ahí), porque tanto en la claustrofobia cuanto en la agorafobia se produce una suerte de caída libre. La implosión de los puntos de vista no puede terminar con- vertida en mera pirotecnia.
John Berger ha observado que la mayoría de los miles de millones de llamadas de móvil que se producen cada hora en las ciudades y los pueblos de todo el mundo empiezan con una pregunta sobre el paradero del que lla- ma. Los seres humanos necesitan inmediatamente saber dónde están. “Es como si la duda les acosara y les hiciera marlos a cargo, colectiva e individualmente, a lo largo de toda su vida y en cada momento de su existencia” (Michel Foucault: Sécurité, territoi- re, population. Cours au Collège de France -1977-1978, Ed. Gallimard, París, 2004, p. 168).
13 “La lucha contra la economía de la deuda, y sobre todo contra su “moral” de la culpa, que en el fondo es una moral del miedo, requiere igualmente una conversión subjetiva específi ca. Nietzsche puede aún darnos algunas indicaciones: “El ateísmo libera a la humanidad de todos los sentimientos de deuda hacia su origen, hacia su causa primera. El ateísmo es inseparable de una especie de segunda inocencia”” (Maurizio Lazzarato: La fábrica del hombre endeudado. Ensayo sobre la condición neoliberal, Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 2013, p. 189).
14 Jacques Derrida y Maurizio Ferraris: El gusto del secreto, Ed.
Amorrortu, Buenos Aires, 2009, p. 28.
15 Paul Virilio: Ciudad pánico. El afuera comienza aquí, Ed. Li- bros del Zorzal, Buenos Aires, 2006, p. 89.
16 Paul Virilio: Ciudad pánico. El afuera comienza aquí, Ed. Li- bros del Zorzal, Buenos Aires, 2006, p. 119.
deuda. La esfera del derecho de las obligaciones de la deuda representa, de esta manera, el núcleo original del mundo de aquellos “asuntos lúgubres”, en expresión de Nietzsche, que constituyen los conceptos morales: falta, culpa, (mala) conciencia, represión o (carácter sagrado del) deber.
La deuda implica una subjetivación, un trabajo so- bre sí mismo, esto es, una tortura de sí mismo. El hombre es el animal evaluador que llega a pedir, como reembolso de la deuda, la carne ajena11. La economía necesita de la mnemotecnia del dolor o, en otros términos, nos tiene que encadenar (a todos) en el mecanismo de la mentali- dad sacrifi cial. Hoy estamos atrapados o movilizados por la llamada “economía de la información” que valora los sentimientos, la confi anza y los contactos sociales como valora las acciones y las mercancías. En este mundo de estricta y frenética “comercialización del yo”, no consegui- mos tanto contactar con el otro cuando hundirnos en una sensación de ansiedad. El sociólogo David Riesman, en 1950, se quejó en su famoso libro La muchedumbre soli- taria de que en el mundo moderno cada persona se había convertido en un operador de radar de su propia vida. En el siglo XXI se ha amplifi cado el desasosiego en el seno de un mundo ligeramente paranoide dominado por la mu- tua sospecha, el engaño recíproco y la desconfi anza ge- neralizada.
Según un ensayo de 1907 de Freud la obsesión es la repetición compulsiva de un ritual que no cumple con su objetivo. No dejamos de sentir, en la confi guración de la sociedad, el temor a estar en contacto con el cuerpo que es siempre el cuerpo del otro, porque el propio cuer- po es otro en relación al yo interior. “Para que la masa conserve su cohesión -escribió Freud- es preciso que al- guna fuerza la mantenga, y ¿qué otra fuerza podría serlo si no Eros, que asegura la unidad y la cohesión de todo lo que existe en el mundo?”. Las impresiones inquietantes de ciertos procesos del arte contemporáneo tienen algo
“trampas visuales” que funcionan como espejos defor- mantes, sedimentos en los que la identidad está alterada, pieles (materializaciones de la idea de Perniola del sujeto como una “vestidura extraña”) que friccionan contra la su- perfi cie artística para transmitir un tono sombrío.
Tenemos claro que el “poder pastoral”12 no nos 11 “El hombre es el “animal evaluador por antonomasia”. Sin em- bargo, el origen de la medida, el origen de la evaluación, de la compara- ción, del cálculo, de la contabilidad (todas ellas, funciones que serán las de la moneda), no debe buscarse en el intercambio económico o en el trabajo, sino en la deuda. La equivalencia y la medida, en efecto, no se forjan en el intercambio, sino en el cálculo de las prendas exigidas por el reembolso de la deuda: “El acreedor podía, en especial, infl igirle al cuer- po del deudor toda clase de humillaciones y tormentos, como, por ejem- plo, cortarle un pedazo que pareciera correspondiente a la magnitud de la deuda; desde ese punto de vista, muy pronto y por doquier hubo ta- saciones precisas, a veces atroces en su minucia, y dotadas de fuerza de ley, de cada miembro y de cada cuerpo” (Nietzsche: La genealogía de la moral)” (Maurizio Lazzarato: La fábrica del hombre endeudado. Ensayo sobre la condición neoliberal, Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 2013, pp.
49-50).
12 La economía neoliberal se apropia desde adentro de lo que Michel Foucault llamó “poder pastoral”, y lo transforma: “arte de condu- cir, dirigir, encauzar, guiar, llevar de la mano y manipular a los hombres, un arte de seguirlos y moverlos paso a paso, un arte cuya función es to-
08/09 EP00 pensar que no están en ningún sitio. Están rodeados por
tantas abstracciones que tienen que inventar y compartir sus propios puntos de referencia provisionales. Hace más de treinta años, Guy Debord escribió unas palabras pro- féticas: “... la acumulación de masa produjo mercancías para el espacio abstracto del mercado; del mismo modo que ha aplastado todas las barreras regionales y legales y todas las restricciones empresariales de la Edad Me- dia que sostenían la calidad de la producción artesanal, también ha destruido la autonomía y la peculiaridad de los lugares”. La palabra clave del caos mundial es deslo- calización, o relocalización, que no sólo hace referencia a la práctica de trasladar la producción al lugar en el que la mano de obra es más barata y las leyes son mínimas, sino que contiene la fantasía enloquecida del nuevo po- der sobre lo que está fuera, el sueño de menoscabar la categoría y la confi anza de todos los lugares establecidos para que el mundo entero se convierta en un mercado continuo. El consumidor es fundamentalmente alguien que se siente o se ve empujado a sentirse perdido si no está consumiendo. Las marcas y los logotipos son los to- ponímicos de Ninguna Parte”17.
Bulent Diken señala que en las ciudades contem- poráneas el sitio de la no ley, lo que propiamente llama estado de excepción, dentro de la ley tiende a transfor- mar el espacio urbano en un espacio biopolítico dislocado en el que las categorías políticas de la modernidad (tales como izquierda/derecha, privado/público, absolutismo/
democracia) están entrando en una zona postpolítica de indistinción y por ende disolviéndose. La misma apología de la hibridación y del nomadismo no suele reparar en que el poder mismo se ha vuelto “rizomático”18. Acaso el arte contemporáneo pueda ser algo más que el ornamento hiperbólico o la consigna patatera, generando preguntas críticas, ofreciendo otros puntos de vista. De nada servi- ría que fuera algo “maravilloso” o enigmático, pues todo lo que tiene esas características ingresa, rápidamente, en el olvido, como esa prehistoria neo-bunkerizada19. Lo 17 John Berger. “Diez notas sobre “el lugar”” en Babelia. EL PAÍS, 16 de Julio de 2005, p. 16.
18 “Hasta ahora la crítica artística al capitalismo ha enfatizado ideas tales como la hibridez, el nomadismo, la subversión y la transgre- sión en contra del poder. La fi losofía francesa post-estructuralista, por ejemplo, se opone abierta y vigorosamente al capitalismo y al poder con una crítica estética: el nomadismo en contra de lo sedentario, el situa- cionismo en contra de la sociedad del espectáculo, etc. Sin embargo, la crítica estética [en la actualidad] parece estar acoplándose al poder que, en sí mismo, en el “espacio de fl ujos”, se ha vuelto nómada” (Bulent Diken: “From the City to the Camp, Bare Life and Urban Post-politics”
en Arte y Ciudad, Segundo Simposio de Teoría del Arte Contemporá- neo (SITAC), México, D.F., 2003, p. 172).
19 “Irónicamente, podríamos decir que asistimos a una libera- ción de los fósiles, como a una liberación de todo, por lo demás. Bercy, Silumian, Cassis, las piraguas, los esqueletos, los frescos, por doquier los vestigios se agolpan por ser descubiertos. También ellos quieren ex- presarse. Han esperado demasiado tiempo. No sucede como en el caso de América, que no quería ser descubierta por nada del mundo, pero el resultado es el mismo: todo lo que se descubre es aniquilado. Los fósiles sólo salen de su inmemorialidad, por lo tanto, de la memoria secreta de los hombres, para ser inmediatamente sepultados en su memoria arti- fi cial. A la que los exhuman, los secuestran. Se guardan todos los origi- nales bajo llave (las cuevas de Lascaux, el cráneo de Tautavel, la cueva submarina de Cassis). Cada vez se exhuman más cosas únicamente para
que necesitamos son operaciones metafóricas20 intensas tenemos que contar historias que generen sitios. Con- temporáneos del colapso del turbo-capitalismo fi nancie- ro (sabedores de que su toxicidad tenía que ver con la condición “burbujeante” de los modelos urbanizantes que saquean las esperanzas de los ciudadanos), desplazados o abducidos por las dinámicas de gentrifi cación (empanta- nados, literalmente, en esa “ciudad revanchista” que des- cribiera Neil Smith), no podemos meramente fantasear por una huida al campo (ese neo-transcendentalismo que es una resaca vergonzante del hipsterismo y sus preten- siones “curatoriales”) ni pretender que sabotearemos el sistema enladrillado desde “zonas temporalmente autóno- mas” (derrapando, en algunas ocasiones, hacia una paté- tica estetización del “precariado”) cuando hemos sufrido una gran decepción ante la falta de proyecto del popu- lismo indignado. Tenemos que volver a pensar, tomando en cuenta radicalmente la excepcionalidad de lo que nos pasa (asumiendo que el “estado de alarma” es mayor que el que tenemos ahora viralizado), el espacio público, de- fender lo común y trabajar por una comunidad venidera.
Nos va (no exagero) la vida en ello.
ser inhumadas de nuevo inmediatamente después, se rescatan de la muerte para ser criogenizadas a perpetuidad. Secreto militar: la entrada de la cueva submarina ha sido clausurada por la marina nacional por el Ministerio de Cultura. Fúnebre intento de secuestrar una memoria colectiva que se está yendo al garete por doquier. Ya hay miles de obras de arte durmiendo en el fondo de las cajas de seguridad, cosa que sirve de fondo de garantía para el mercado de la pintura. Una demostración rutilante de que la abstracción del valor se basa en el hurto del disfrute.
Hasta las formas abstractas, las ideas, los conceptos, también están con- gelados en los santuarios de la Memoria y de la Inteligencia Artifi cial.
Como sucede con el caso de la cueva de Lascaux, lo único que se vuelve a poner en circulación son copias, clichés, dobles. Grado Xerox de la cultura. Biosfera II también constituye a su manera un intento de se- cuestrar idealmente a la especie y a su entorno detrás del telón de cristal de la mirada prohibida, del tacto prohibido, a cubierto de cualquier con- cupiscencia viva, y presa de un fetichismo defi nitivo” (Jean Baudrillard:
“El baile de los fósiles” en La ilusión del fi n. La huelga de los aconteci- mientos, Ed. Anagrama, Barcelona, 1993, pp. 114-115).
20 “Las operaciones metafóricas pueden ser leídas como alusio- nes a lo que no se deja atrapar por conceptos unívocos, a lo que vivimos, y está en tensión con lo que podríamos vivir, entre lo estructurado y lo desestructurante” (Nestor García Canclini: La globalización imaginada, Ed. Paidós, Buenos Aires, 1999, p. 58).
ALTERIDAD, MEMORIA Y ARQUITECTURA.
INCURSIONES EFÍMERAS EN LA REALIDAD
Pedro García Martínez
Hasta cierto momento, el inicio de curso, nos hizo pensar que experimentábamos un déjà vu. Incluso, puede que haya quien perciba esa extraña y reiterativa sensación de vivir en un presente ya pasado al ojear las páginas de este texto. Sobre todo si se ha asomado con anterioridad a algún otro de los títulos que integran esta especie de colección denominada END-NDE. Aunque a nosotros, que integramos un conjunto siempre cambiante, nos guste más pensar que más que una colección se trata de un bestiario. No tanto por el aspecto de los seres o ele- mentos que lo integran, sino por la energía y capacidad de mutar que ellos mismos atesoran y que es sin duda una de sus principales potencialidades.
Como los textos publicados anteriormente, éste está dedicado a recoger un resumen del trabajo desarro- llado por profesores y alumnos de la asignatura Proyectos Arquitectónicos 3, del grado en Fundamentos de la Arqui- tectura impartida en la ETSAE, en la UPCT. Como ellos, también está dividido en tres partes, en tres capítulos.
Cada uno de estos capítulos está dedicado a uno de los tres ejercicios proyectuales (EP), que jalonaron el segun- do cuatrimestre del curso académico que, en este caso, transcurrió durante la primavera de 2019. Como en ellos, la extensión de estos capítulos es asimétrica o desigual, ya que así lo fue, también, la escala y la duración de los tres ejercicios propuestos. Como en ellos, cada capítulo está integrado, fundamentalmente, por una colección de imágenes y dibujos que tiene el propósito de evocar, tanto para el ojo entrenado como para el principiante, un discur- so que deseamos sea más elocuente que el que se puede articular únicamente con palabras.
Sin embargo, aludiendo a esa distinción entre el tiempo objetivo y el tiempo subjetivo que indica Deleuze, también creemos que este texto es capaz de despertar otro tipo de mecanismos que permiten a la mente viajar a través de la memoria para recordar hitos, fenómenos, hechos puntuales o acontecimientos que por su carácter diferencial permiten contemporizar, a partir de su mera consideración, toda una cadena de eventos.
Ese año, hubo cambios en el equipo docente. Al conjunto que integrábamos Antonio Cerezuela y Pedro García, que ya había impartido clase simultáneamente con anterioridad, se incorporó la profesora Laura Fernán- dez.
Ese año, también se modifi có el formato de END- NDE, adoptando una disposición vertical. Desde su inicio, esta publicación se previó para su difusión en papel. La historia demuestra que la dimensión material de la arqui- tectura y de sus representaciones es una cuestión difícil de eludir. Sin embargo las circunstancias, obligaron rei- teradamente a esquivar esta forma de edición, relegán- dola (a veces de forma difícilmente justifi cable) a tener una presencia meramente virtual. Por eso, hemos aprove- chado esta incierta e improvisada continuidad de nuestra labor, para otorgar a la publicación un formato más acorde
10/11 EP00 con el medio de difusión con el que forzosamente se ha
visto obligada a familiarizarse. Por eso, sin renunciar a la posibilidad de que el lector que lo desee pueda impri- mir en formato A4 cualquier página de esta publicación, su diseño se ha modifi cado para que, además, sea más sencillo navegar a lo largo y ancho de las páginas que integran el conjunto mediante las pantallas de los diversos dispositivos digitales.
Además, ese año, todos vibramos con el eco de una consigna proclamada mucho antes, pero que sigue vigente en nuestro tiempo: el rostro del otro.
El rostro del otro, remite de forma sintética una de las refl exiones más importantes de Emmanuel Lévinas.
Un fi lósofo que se formó en Estrasburgo, en 1927, discí- pulo de Husserl y Heidegger. Y que posteriormente, hacia 1940, fue recluido en un campo de concentración. Peor suerte corrió su familia que fue directamente ejecutada por los Nazis.
No obstante, esta experiencia le llevó a imprimir un importante giro a sus teorías hasta diferenciarlas nota- blemente de las de aquellos que habían sido sus maes- tros e incluso de gran parte de la fi losofía occidental. Para Lévinas el punto de partida de la fi losofía no debía ser el conocimiento, sino el re-conocimiento. No debía de partir de la ontología sino de la ética. Para él, la crisis europea que había dado lugar a dos guerras mundiales y que estu- vo a punto de originar una guerra nuclear no se explica sin incurrir en una extraña paradoja: a pesar de las excelen- cias de las que presume la civilización tecnológica, a pe- sar de los ideales de libertad y de verdad que constituyen su identidad, nos obliga a convivir con un olvido, el de que solo somos si alguien más nos contempla y nos recuerda.
El sujeto es responsable del otro, antes, incluso, de ser consciente de su propia existencia.
Ese año, el rostro del otro, fue el lema que intro- dujo la convocatoria de 2019 del Festival de Arte Emer- gente Mucho Mas Mayo (MMM).
Los responsables del mismo, en diálogo con la ETSAE, contemplaron la posibilidad de que un equipo integrado por profesores y estudiantes de diversas asig- naturas de Proyectos Arquitectónicos, pudieran elaborar propuestas que posteriormente, tras un periodo de selec- ción, se construyeran para integrar el conjunto de obras que se expondrían en distintos puntos de la ciudad, con motivo del festival.
Esta posibilidad se contempló como una de las actividades que integraría el programa docente de Pro- yectos 3, y nos permitió seguir ahondando en la pers- pectiva didáctica que ofrece la combinación de procesos colectivos y la arquitectura efímera1. Un breve ejercicio al inicio de curso se convirtió, avanzada la primavera, en una actividad que se materializó traspasando las fronteras del aula, de la escuela, de la ciudad e incluso del país.
Ese año, estudiantes y profesores además de aprender arquitectura, la hicieron. Los unos se reconocie- ron en los otros al tiempo que el proceso se materializaba2. 1 Pedro García Martínez: “Excursiones didácticas hacia la realidad: dos realizaciones efímeras”, JIDA Textos de Arqui- tectura Docencia e Innovación 5, Barcelona: RU Books (2018).
2 https://www.youtube.com/
watch?v=rOlLQX7mZHY&t=18s [15/05/2020].
La arquitectura aparecía anticipadamente a su construc- ción, porque no se hacía mediante el yo, sino mediante el nosotros, mediante el encuentro. La arquitectura apareció también después de su construcción, cuando se encontró con los otros, con los que solo la han oído nombrar pero no han intentado defi nirla.
Puede que esa arquitectura fuera efímera, pero los recuerdos que aquella experiencia generó, se conver- tirán en huellas difíciles de borrar. Sin saberlo, forman par- te de una de las últimas experiencias de lo que ahora, tras la nueva, conoceremos como antigua normalidad.
INSTALACIONES EFÍMERAS EN CINCO ACTOS.
DE AUSENCIAS QUE PERMANECEN
Laura Fernández Muñoz
Como primer ejercicio de la asignatura, se pro- puso la participación de los alumnos en la convocatoria pública del Festival de Arte Emergente Mucho Más Mayo, que integra un programa de intervenciones artísticas en el medio urbano. Los proyectos participantes en la edición 2019, debían plantear una refl exión relacionada con el lema “El rostro del otro. Arte y hospitalidad”.
Esta participación introducía un componente con- tingente en la pedagogía de proyectos arquitectónicos: sin ninguna certeza sobre cuál sería el desenlace de esta ac- tividad, se proporcionaban al alumno las condiciones para que aquello pudiera llegar a suceder.
Lo temporal en el marco de un evento de estas características, es uno de los entornos más interesantes en los que trabaja la arquitectura contemporánea y, debi- do a su inmediatez (presentación de propuestas, fallo del jurado y construcción de la instalación), esperábamos que resultase especialmente estimulante para los alumnos.
Primer Acto. Con las manos
Dimos comienzo al ejercicio con un planteamiento muy abierto, intentando inducir una actitud exploratoria en el alumno desde la manipulación de objetos. La investiga- ción se debía llevar a cabo a través de maquetas físicas.
Pura exploración, un proceso empírico de prueba y error;
las maquetas se debían usar como instrumento de expe- rimentación, debían provocar refl exiones. Y se tenían que manipular con las manos: el peso y tamaño del objeto de trabajo debía ser tal que se pudiera coger, girar, desplazar o voltear con las manos.
cualidades matéricas. familiarizarse con el mate- rial a utilizar, pasar mucho tiempo con él hasta llegar a conocerlo de una manera muy cercana. Llegar a saber cómo reacciona, a una ligera presión, a un estiramiento, a una torsión ...
Poco a poco se fueron encontrando algunas cla- ves con las que construir un argumento que respondiese de alguna manera el lema de la convocatoria. Tenía que ver con ir y volver muchas veces, probar y errar muchas veces hasta que, en un instante, apareciese un indicio de algo ... y nos agarrábamos a ello.
En esta fase también se abordó la cuestión de la disponibilidad de material y su coste: qué puedo encontrar fácilmente, cuánta cantidad necesitaría, cuánto costaría.
Segundo Acto. Abstracción
transferencia de la maqueta al dibujo. Las convo- catorias tienen un deadline; los ejercicios planteados en el programa de la asignatura también lo tienen. La propues- ta tiene que representarse y hacerse comprensible para los demás. Los medios son los de siempre, dibujos de plantas, secciones y alzados a escala; collage, diagramas explicativos e imágenes para aclarar cuestiones concre- tas del proyecto; infografías, fotomontajes que permitan visualizar la propuesta como si se hubiese ya materiali- zado, como si ya se estuviese habitando. Y también la
14/15 EP01 demostración de la solvencia técnica y económica de la
propuesta.
Tras cuatro semanas de ejercicio, se organizó una exposición pública con participación de la Consejería de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena. Los alumnos situaron sus maquetas y paneles en las paredes de la sala, y explicaron brevemente sus propuestas. Se inició la fase de concurso.
Desde la asignatura de Proyectos Arquitectónicos 3, se presentaron casi cincuenta proyectos de los cua- les dos fueron seleccionados para su ejecución y man- tenimiento durante el Festival. El proyecto Más allá de lo que ves (Paula Martínez) se realizaría con treinta listones de madera de sección cuadrada, colocados en vertical y dispuestos según una cuadrícula. En las caras de cada listón, aparecerían fragmentos de dibujos aparentemente abstractos que, sin embargo, observados en conjunto y desde unos puntos de vista determinados, desvelarían los rostros de cuatro premios nobel de la paz. Plastic Pavi- lion (Mª José López) se ejecutaría con bolsas de plástico llenas de aire, anudadas en grupos y, a su vez, atadas a unos cables tensados entre los árboles, generando una especie de pabellón de plástico expuesto al sol. Al situar- nos dentro del pabellón en un día soleado, podríamos experimentar las condiciones de altas temperaturas que sufren a diario los trabajadores de los invernaderos de la región. Ambos proyectos combinaban una alta calidad plástica con la potencia del mensaje subyacente.
Tercer Acto. Con el cuerpo
Al trabajo intelectual que caracterizó la primera etapa del ejercicio, le siguió otro mucho más físico. Había que ejecutar. Había que llenar de aire cientos de bolsas de plástico. Se necesitaba mucha energía, muchos pul- mones ... muchos alumnos trabajando juntos. También había que fabricar los cimientos de los listones de ma- dera y la base de la que surgirían. Bloques de hormigón, escayola ... había que practicar unos huecos de sección cuadrada a un tablón de madera de grandes dimensiones.
Y había que pegar los vinilos cuidadosamente. En el taller de materiales de la ETSAE (en un sótano) y en la Nave de Motores. Todo un trabajo colectivo, toda una actividad de contagio ... fue emocionante.
Y faltaba el transporte a los lugares de emplaza- miento desde la escuela, casi dos kilómetros de recorrido.
Alumnos con cadenas larguísimas de bolsas caminando entre los peatones.
Cuarto Acto. Simbiosis
la ubicación. Se propuso la calle Muralla del Mar como área de localización de los proyectos; desde ella se disfrutan unas vistas excepcionales del puerto y del mar Mediterráneo, constituye la primera fachada de la ciudad (si consideramos el acercamiento por mar) y además pre- senta una variedad de soportes que posibilitan la materia- lización física de las propuestas (troncos de palmeras y fi cus, báculos de luminarias, bancos, peto de coronación de la propia muralla, etc). Debido a la fuerte limitación de presupuesto y al carácter efímero de la instalación, la ma- yoría de las propuestas de los alumnos necesitaron apo- yarse en dichos soportes; troncos de palmeras en Plastic
Pavilion, báculos para alumbrado público en el proyecto Tú decides (Clara Torregrosa) o troncos de fi cus en Me- diterráneo (César Morales), son algunos de los ejemplos que aprovecharon las posibilidades estructurales presen- tes en el medio urbano. En estos casos se establecería una interesante relación simbiótica entre instalación efí- mera y ciudad-soporte que resultaría benefi ciosa para ambas. La primera necesitaba a la segunda para su su- pervivencia y además incidiría en ella de manera positiva al proporcionar una nueva experiencia al viandante.
Al mismo tiempo, cada propuesta se re-construía de un modo subjetivo por cada individuo, a través de su propia experiencia y en función de las condiciones at- mosféricas de cada momento. En este sentido, resultó especialmente signifi cativo lo imprevisible de la cuestión formal: Plastic Pavilion por su forma amorfa, ambigua, inestable, profundamente afectada por el viento, y Más allá de lo que ves por su forma abierta, descompuesta y re-compuesta a cada instante, sensible al más mínimo desplazamiento del ojo.
Quinto Acto. Lo efímero
desmontaje y reciclaje. Las instalaciones cons- truidas con motivo del Festival tienen un tiempo de per- manencia de diez días en sus ubicaciones. Luego hay que desmontarlas, físicamente tienen que desaparecer, con- virtiéndose en ausencia ¿Qué es lo que permanece?
Un cierto sentimiento de apego desarrollado en los meses de trabajo y en los días de interacción con las instalaciones levantada, llevó a los alumnos a tomar la decisión de guardar cuidadosamente cada uno de los componentes de las dos instalaciones, a la espera de una nueva oportunidad para montarse y mostrarse. Por el mo- mento siguen confi nados.
La siguiente selección de trabajos pretende ser un breve testimonio de un experimento pedagógico que, en general, resultó inspirador tanto para alumnos como para profesores, consiguiendo despertar un gran interés por el tema de la construcción temporal del entorno físico.
Epílogo.
La presente publicación se ha elaborado en pleno estado de alarma por la crisis sanitaria del Covid19 (huel- ga decir que la edición del Festival MMM 2020 no se ha llevado a cabo). Lo efímero en este momento tiene una doble lectura. En el contexto del Festival MMM y similares, se refi ere a la presencia durante un tiempo defi nido de las instalaciones que participan. Pero si el pensamiento con- temporáneo ha puesto de relieve la condición inestable del mundo actual, la crisis sanitaria del Covid19 ha venido a exaltar esta circunstancia y siembra la duda sobre cómo se podrá disfrutar de semejantes eventos en lo sucesivo.
El hecho de repasar la actividad llevada a cabo en el curso de Proyectos 3 (2018-19), participando en la con- vocatoria del Festival MMM 2019, teniendo muy presente todo lo sucedido en los últimos meses y con la incerti- dumbre sobre qué nuevos signifi cados tendrá el espacio público a partir de ahora, genera la extraña sensación de estar mostrando un trabajo que, de alguna manera, cierra una etapa.
16/17 EP01
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"Estoy aquí para mostrar lo mejor y lo peor de la condición humana.
Mi misión es contarte una historia y tú decides qué quieres hacer"
-Yannis Berrakhis
El proyecto se basa en representar el viaje que emprenden los migrantes a través de las imágenes del célebre fotógrafo Yannis Berrakhis.
Para ello, nos ubicamos en la muralla del mar, concretamente en las luminarias del baluarte derecho, y aprovechando las irregularidades de su forma se traza un camino que evoque la sensación de estar recorriendo esos viajes migratorios de los que hablamos. Para lograrlo se unen las luminarias entre ellas con film transparente de manera que se generen tres zonas respondiendo a las tres etapas en las que dividimos este viaje.
"Tú decides" es un proyecto que tiene la intención de reflejar la cruda realidad de muchos migrantes y concienciar a la sociedad de que la decisión de no apartar la mirada y tender la mano al otro radica en cada uno de nosotros.
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Tú decides
CLARA TORREGROSA GOMIS
EP01
18/19 EP01
Cable de acero (3,5mm), 6.95€ /15m 60m = 27,80€
Sujetacables de zinc, 0.85€ /2unidad 20 unidades = 8.5€
Red de Nylon (5x5cm), 3.52€ /m2 + 10€ envío 50m2 = 176€
Cables Led Solares, 16€ /26m 52m = 32€
Tul Rígido Azul marino, 3.50€ /m 32m = 112€
Tul Flexible Azul ultramar, 6,80€ /m 32m = 217,6€
Cintas Celestes, 0.08€ /3m 48m = 16€
Alambre, 2€/50m 100m = 4€
Bridas, 3.50€/50 unidades 50unidades = 3.50€
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727$/ ¼ 35(6838(672
p potente.
Durante el día, la luz interactúa con los diferentes niveles de tela de una manera general, mientras que al caer la ncohe, esta relación cambia, siendo los pequeños focos de luz los que se relaciojnan con las telas.
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La intervención se realiza en uno de los parques de la muralla, una zona donde la presencia del mar Mediterráneo es más potente.
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Cientos de imigrantes pierden la vida en las aguas del Mediterráneo al salir en busca de un futuro mejor.
"Mediterráneo" propone durante el día un entorno atractivo y evocador donde admirar la belleza de este mar, sin ver lo que se esconde en su interior.
Sin embargo, al caer la noche, cuando menos gente lo observa, cambia para mostrar su cruda realidad. Un monumento a "aquellos que quedaron atrás" se ilumina entre sus telas, simulando esos cientos de almas sin nombre que nunca lograron salir de sus aguas.
Mediterráneo
CÉSAR MORALES ROSAS
EP01
20/21 EP01
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Más allá de lo que ves PAULA MARTÍNEZ LÓPEZ
EP01
22/23 EP01
2.5 0.5
PLANTA E: 1/75 0
5. Verter dentro de los bloques la mezcla del yeso para mantener sujetos los listones de madera.
6. Colocar los listones con sus bloques en la posición correspondiente.
7. Introducir los tableros a través de sus agujeros por los listones.
8. Atornillar las escuadras para mayor sujeción.
Montaje
1. Hacer los 25 huecos cuadrados en los tableros.
2. Pegar la parte proporcional de los rostros en cada una de las caras de los listones.
3. Coger los bloques de hormigón.
4.Introducir los palos dentro de los bloques de hormigón.
HERRAJES (ESCUADRAS Y TORNILLOS) (50)
TOTAL VINILO ADHESIVO (4) TABLERO 300X300X16MM (1) SACO YESO MORENO (8) BLOQUE HORMIGÓN 20X20X40CM (35) LISTÓN DE MADERA 100X100X2150MM (25) MATERIALES
480 € 16.82 € 9.26 € 75 €
165.30 € 30 €
776.38 €
Plastic Pavilion
MARIA JOSÉ LÓPEZ SÁNCHEZ
EP01
24/25 EP01
El rostro del otro IVÁN KOVALYK
EP01
26/27 EP01
30/31 EP02 LO VIEJO DE NUEVO. TRANSFORMACIONES
NO NEUTRALES DEL CUARTEL DE ARTILLERÍA (MURCIA)
Antonio Cerezuela Motos y Laura Fernández Muñoz introducción.
Intervenir en un edifi cio existente implica, por de- fi nición, trabajar con la tensión que se produce entre lo existente y lo nuevo. El diálogo que irremediablemente se establece entre ambos, está presente no solo en todo el proceso de proyecto, sino también en la experiencia del edifi cio una vez habitado.
El segundo ejercicio de práctica proyectual del curso, se planteó como una refl exión sobre la cuestión anterior. El alumno debía plantear un proyecto de inter- vención en dos de los seis pabellones de instrucción que componían un antiguo complejo militar conocido como el Cuartel de Artillería, en Murcia. Reciclaje de edifi cios, desarrollar estrategias de apropiación contemporánea de unos contenedores existentes con funciones distintas a la función original para la que dichos contenedores fueron creados. Éste fue el planteamiento del ejercicio.
emplazamiento.
El conjunto se encuentra ubicado en el castizo ba- rrio de El Carmen. Situado en una condición de límite ur- bano, tiene una atractiva relación con la huerta murciana que hay más allá de la autovía, elemento éste que actúa de barrera a la expansión de la ciudad. Otro aspecto im- portante del emplazamiento, es la cercanía del Río Segu- ra, que actúa como elemento de conexión entre la huerta y la ciudad a través de sus riberas, convertidas reciente- mente en espacio público con paseo peatonal y cicloruta.
Hace años, la ciudad comenzó a recuperar los pa- bellones - después de haber estado más de dos décadas en desuso - transformándolos en espacios culturales a través de diversas instituciones como el Conservatorio de Música, la Biblioteca Municipal o la Universidad de Mur- cia, que incluso dispone de un acuario abierto al público.
Pese a que los edifi cios ya no sirven a su función original, tienen un gran valor como representación de la identidad del barrio. Actualmente, en el barrio se vive con gran ex- pectación el proceso de reutilización de los pabellones del antiguo cuartel por las repercusiones que puede tener para la vecindad.
programa.
El ejercicio planteaba activar dos de los pabello- nes disponibles mediante un programa híbrido de activi- dades, que estaría enfocado a convertir dichos pabellones en una residencia de artistas y creadores audiovisuales.
De modo resumido, se pedía que el proyecto incluyese los siguientes espacios: habitaciones de tres tipos funda- mentales (individual, tipo taller y alojamientos familiares), laboratorios de video-creación, sala de exposiciones, sa- lón de actos, restaurante - comedor, cafetería, biblioteca, zona de ofi cinas, aulas, espacios de trabajo en común y talleres de creación artística. Los alumnos debían elabo- rar una serie de prototipos habitacionales que colonizasen los pabellones y, al mismo tiempo, acomodar una serie de espacios de uso común. De este modo, el proceso a
desarrollar transcurriría como un trasiego constante de operaciones entre la particular escala de lo doméstico o lo privado y la escala general de lo colectivo. Por otro lado, las propuestas debían tener en consideración el diálogo con el espacio público que circunda el edifi cio existente, interviniendo para ello en su envolvente y en la colocación de los núcleos de comunicación, pero respetando la es- tructura portante del mismo.
El programa planteado era extenso y complejo, con unos requerimientos de superfi cie que, intencionada- mente, desbordarían la superfi cie disponible en los dos volúmenes objeto del ejercicio. El término neutral hace referencia a algo que no toma parte en el confl icto, que en cierto modo, elude el confl icto. Desbordar el progra- ma para tensionar al máximo las partes, para abordar el problema en su máximo nivel de compromiso. Habitar el confl icto y sacar el máximo partido de ello. Invitamos al alumno a plantear un proyecto con una presencia física signifi cativa, no neutral.
propuestas.
El enunciado estaba abierto a cualquier propues- ta, siempre y cuando ésta fuese fruto de su correspon- diente investigación, estudio de casos y refl exión crítica sobre el diálogo que se establece entre lo nuevo y lo viejo.
Se podía añadir, sustraer, practicar agujeros, cosidos o vaciar por completo alguno de los contenedores, y se de- bían introducir nuevos lenguajes contemporáneos.
En Kubika (Clara Torregrosa) se trabajó con una piel que hace referencia a lo textil, a un encaje de bolillos, un tejido de calados que fi ltra la luz y dota al volumen elevado de una apariencia ligera - lo nuevo - frente a lo existente pesado. A nivel de planta baja se maximizó el contacto interior - exterior, dándole continuidad al espacio público que rodea los pabellones. En Octopus (Marinella Ponticelli), las piezas “pulpo” organizarían los recorridos, subiendo, bajando, envolviendo la edifi cación existente y atravesándola. También en este caso se comprendería de forma inmediata lo que es nuevo, el pulpo mantendría su independencia. En Contemporaneizando (Paula Mar- tínez) se añadirían nuevas plantas, paralelepípedos que se irían apoyando unos sobre otros, envueltos por una piel que proporcionaría un juego geométrico de luces y sombras en el interior. En Recolonización (Lucía García), se vaciaría por completo el pabellón para, a continuación, introducir un cuerpo cuyo remate dentado sobresaldría, transformando el skyline de la ciudad.
Pese a que por su duración, no se pudieron desa- rrollar las propuestas o profundizar, con rigor, en las dis- tintas partes del programa, sí se abordaron las cuestiones principales que, a nuestro juicio, están presentes en toda intervención en la edifi cación existente y, en este sentido, resultó un ejercicio pedagógicamente útil.
32/33 EP02
Kubika
CLARA TORREGROSA GOMIS
EP02
La idea de proyecto consiste en el deslizamiento de unos bloques que albergarán los usos comunes.
Asimismo, para favorecer la entrada de luz, se realiza un corte inferior al edifi cio quedando éste levantado del plano del suelo.
Finalmente se colmata con una gran pieza de viviendas que cuenta con todas las vistas y que se encuentra envuelta por una piel que fi ltra la luz a la vez que dota de una particular estética al edifi cio.
34/35 EP02
Kubika
36/37 EP02
Para la vivienda familiar se plantea un pack de 2 viviendas a las que se accede por un corredor lateral situa- do a media altura, de manera que deja dos viviendas pasantes.
Dentro de cada vivienda, se dispo- nen las estancias a partir de muros equipados, contando además con la presencia de un módulo de alma- cenamiento central con cortinas co- rrederas a los lados que se pueden desplegar siguiendo unos carriles curvilíneos fi jados al techo, permi- tiendo así generar distintos ambien- tes de privacicad
Sí es más IVAN KOVALYK
EP02
38/39 EP02
Sí es más
40/41 EP02
E: 1/3000
0 20 100
En el pabellón 1 se encuentran todas las viviendas y usos comunes a excepción del restaurante (situado en el pabellón 2), creando así nuevas plantas, algunas divididas en bloques, las cuales están protegidas por una envolvente/piel provocando un juego de luces, siendo esta el punto de unión entre los dos pabellones.
ESTRATEGIA VIVIENDAS 60M^2 PLANO DE SITUACIÓN. E: 1/3000
Contemporaneizando la historia PAULA MARTÍNEZ LÓPEZ
EP02
E: 1/600
30 6
0
0 10 50
E: 1/1000
SECCIÓN. E: 1/600
42/43 EP02
PLANTA. E: 1/1000
cota +0.30
SECCIÓN. E: 1/600
ALZADO E: 1/600 ALZADO E: 1/600
0 6 30
E: 1/600 E: 1/3000
0 20 100
En el segundo pabellón se ubica únicamente el restaurante, creando en el espacio restante un
invernadero, un lugar diferente, atractivo y donde poder relajarte rodeada de diferentes especies vegetales (distinguiendo una zona seca, una tropical y otra húmeda), todo ello sin salir de la ciudad.
Contemporaneizando la historia
PLANO DE SITUACIÓN. E: 1/3000
44/45 EP02
0 6 30
E: 1/600
PLANTA. E: 1/600
SECCIÓN E: 1/600
Octopus
MARINELLA PONTICELLI
EP02
3/$12'(6,78$&,21(
El proyecto OCTOPUS partió de la idea de un pulpo como un cuerpo que envuelve completamente el edifi cio.
La fachada del edifi cio permanece sin cambios, pero se añaden cuerpos de escaleras.
Las escaleras externas están unidas entre sí por pasillos que perforan el edifi cio en toda su profundidad.
En el pabellón 1 se agrega otro piso, una vez más como un cuerpo agre- gado y no directamente vinculado a la estructura existente.
$/=$'23267(5,25(
46/47 EP02
3/$17$%$-$
(
A' A
B B'
Biblioteca 125mq
Salon de actos 160mq Sala de exposiciones180mq Restaurante comedor200mq Restaurante comedor200mq
Cafeteria70mq Sala de exposiciones180mq Talleres de creacion artistica200mq
A' A
B B'
3/$17$35,0(5$
(
A' A
B B'
3/$17$6(*81'$
(
A' A
B B'
3/$17$7(5&(5$
( 3/$17$&8$57$
(
A' A
B B'
$/=$'235,1&,3$/(
Cuartel de JaimeEl Conquistador
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(
3/$12627$12<3/$17$%$-$(
3/$12'(6,78$&,21(
El proyecto se situa en el Cuartel de Artillería de la ciudad de Murcia y trabaja sobre edificios existentes: el pabellón 1 y el pabellón 2.
Todo el programa se desarroya en el pabellón 1, mientras el pabellón 2 es utilizado como invernadero para donar a la ciudad de Murcia un nuevo pulmón verde de naturaleza.
“Espacios para todos” es una residencia colectiva por artístas con tres diferentes tipologías de habitaciones. Hay tambén espacios comunes y privados para la gente que habita el pabellón.
Además, hay espacios públicos divididos en tres nuevos bloques: el bloque del trabaho, el bloque del estudio y el bloque del divertimiento. Todos los bloques son independientes, con su propias escaleras.
Río Segura
autovía
Calle Cartagena Cuartel de Artillería
ALZADO PRINCIPAL. E: 1/600