Instituto Universitario Nacional del Arte
Marcela Martinica
Año 2009
Agradezco a:
Brisa, que me ayudó a encontrar la hipótesis, A mi abuela Emilia, que me pedía que le pintara árboles, A mi abuelo Alfredo, que me pedía que le pintara marinas, A mi abuelo Félix, que me transmitió su amor por el arte, A mi abuela Matilde que con su sueldo de jubilada era mi Theo, A mi mamá y mi papá por aguantar olores a óleo, aguarrás y yeso desparramado en la cocina, A mi hermana, cuñado y sobrinos, por convertir su casa en una muestra permanente de mi obra.
Al amor de mi vida, con quien comparto esto del arte desde que lo conocí.
Y por supuesto a Julio Flores, quien me ayudó a escribir estas palabras dibujadas…
Cuando comencé a escribir esta tesina, o más bien a recopilar material para trabajar y a indagar en mi propia imagen, me di cuenta por un lado que esta investigación me llevó a tener mejores resultados en mi trabajo, una imagen mas elaborada, más madura. Este informe me fue útil para el cambio. Por otro lado descubrí que hacía tiempo que implementaba el signo lingüístico como signo visual y llegué a la conclusión que las palabras se dibujan, cuando un día mi hija, mirando el nombre de un partido político pintado en un paredón de la calle, me preguntó: “…Mami, por que dibujaron esas letras?..., ella me ayudo a encontrar una hipótesis.
1.- INTRODUCCION
“Árbol genealógico” es el resultado de un largo proceso de descubrimientos que estoy realizando desde el año 1998 y se está proyectando en una serie de pinturas y dibujos. Esta producción que se configura por la integración de diferentes modalidades expresivas (como la pintura y el dibujo, la fotografía, la imagen digital y la palabra escrita), se basa en un procedimiento de trabajo, en donde se modifica una imagen, convirtiendo una fotografía en una pintura. Esta serie de trabajos tienen un sentido autobiográfico ya que los documentos fotográficos que represento son los de mi familia.
Pretendo mostrar mis raíces, mi identidad y también el pasado de otros, quienes vieron reflejados en esas imágenes a su propio grupo familiar.
Las palabras que acompañan a estas figuras son las que se encargan de nombrar a esos seres (queridos y no tanto) que de una u otra forma participaron de mi historia.
Fotografías familiares, figuras borrosas deslucidas por el tiempo que esconden palabras fragmentadas, dibujadas. Palabras que son líneas, que atraviesan los planos de colores y juegan con un espacio que se transforma en ambiguo.
Cuando incorporo el leguaje escrito a mis trabajos y observo además la obra de otros artistas que también integran la palabra escrita en sus trabajos, comprendo que el signo lingüístico no es solamente un signo que denota un significado, sino que es un signo plástico que aunque nos remita a un sonido y a un significado puede ser considerado parte de la imagen plástica.
Hipótesis
En esta tesis informe analizaré cuando y porqué la palabra escrita se convierte en un signo plástico en el entorno visual y a pesar de ello nunca pierde su condición de signo lingüístico. Por otro lado, la posibilidad de leerla sin que pierda su condición plástica en su contexto visual. El observador puede reconocer la imagen, identificarla en la memoria y recorrer la obra en un tiempo, un modo y un ritmo de mirada o lectura visual propia mientras descubre otros códigos que generan diferentes consecuencias, que analizaré puntualmente, tomando mi obra y la de otros artistas que supieron incorporar la escritura en sus trabajos.
2.- MARCO TEORICO
Sin hacer un anclaje profundo en la Semiología y la semiótica, dado que mi interés y mi obra se enmarca más en la problemática plástica, considero importante tomar algunos aspectos de dichas ciencias ya que son parte del andamiaje que estructura mi producción artística. Por ello para realizar un análisis de esta etapa realizaré un breve estudio del Signo visual y lingüístico.
2. a.- EL SIGNO
…” Existen infinitos códigos de emisión y recepción entre todos los seres vivos, pero cada uno de estos tiene conciencia sólo de ciertas señales, aquellas que dentro del tejido inmenso de mensajes de identificación convienen a su naturaleza. Cada célula, tejido o sistema orgánico transmite sus señales características dentro del sistema ordenador general. Las señales biológicas constituyen por lo tanto un amplio espectro de comunicación. Dentro de esta inmensa trama se encuentra el hombre y sus relaciones con el mundo exterior…”1
Podríamos considerar que la vida está llena de signos. Las palabras, las señales, los objetos, una foto, un texto, un abrazo, un gesto, un saludo, pueden organizarse en sistemas en los que reside el signo. La cultura está determinada por una multiplicidad de signos. El hombre en todos los casos se constituye en el lenguaje. El ser humano necesita comunicarse por medio del lenguaje: escrito, oral o por medio de gestos. Toda cultura se rige por la comunicación y la comunicación se rige por signos. No se puede no comunicar, la comunicación es inevitable cuando existe una segunda persona y me atrevería a decir otro ser viviente.
1 Costa Juan. La imagen y el impacto psicovisual. Editorial Zeus. Barcelona 1971. España. Pag. 28
El concepto de signo alude a algo que es percibido (sonidos, formas, colores, olores o sensaciones) a los cuales se les otorga un significado. El signo designa o significa una cosa ausente, concreta o abstracta y el sentido se lo da un sujeto cultural.
El hombre ha creado códigos para comunicarse por medio de palabras o a través de imágenes. El código es una convención establecida sobre la simbología de determinados signos, es válido para una cultura dada, para una época determinada o un contexto social.
La interpretación del signo depende de la propia cultura o sea de la cultura de quien lo significa. El signo dependerá de su contexto para su interpretación, por ejemplo: el signo + puede ser un signo matemático, un signo de representación o un signo-símbolo religioso. El signo es relativo a su contexto y a su cultura.
Un conjunto organizado de signos puede constituir entre otras cosas una imagen. La imagen es representación y reproducción de objetos o seres, la representación que tenemos de las cosas.
Un signo puede ser lingüístico, (escrito u oral) o visual (icónico o plástico).
El signo cumple una doble función: una lingüística y otra visual.
2.a.1.- EL SIGNO LINGUISTICO
El signo lingüístico se compone de un concepto (significado) y de una imagen acústica (significante), que componen en conjunto una entidad lingüística.
El vínculo que une el significado con el significante es arbitrario, es decir que el significado puede estar asociado a cualquier nombre y que por lo tanto no existe un nexo natural entre ellos. Por ejemplo, en los
sinónimos (varios significantes y un solo significado), las lenguas o idiomas.
En un sistema lingüístico el signo es lineal porque el significante se desenvuelve sucesivamente en el tiempo es decir no pueden ser pronunciados en forma simultánea, sino uno después del otro en unidades sucesivas que se producen linealmente en el tiempo. Cuando aprendemos este sistema no nos cuestionamos por qué se llama "casa"
a la casa o "rosa" a la rosa, simplemente aprendemos que ese es su nombre entonces llegamos a la conclusión de que el signo es inmutable. La inmutabilidad consiste en que la comunidad impone el uso de un signo lingüístico en un momento determinado de la evolución de una lengua. Las unidades de una lengua pueden transformarse continuamente, se crean nuevas palabras y o nuevos significados para algunas palabras ya existentes, se podría tomar como ejemplo el lunfardo que utiliza palabras en otros idiomas (como el italiano) o las utiliza aparentemente al revés (verre).
…” ¿Qué es, pues, ese gran logro de la civilización que llamamos
“escritura”? Los antiguos chinos la consideraban como un medio sagrado de comunicarse con los espíritus divinos y con sus antepasados reales. Aristóteles definió la escritura como “símbolos de las palabras habladas” En el siglo XVIII, el filósofo francés Voltaire afirmaba: “La escritura es la pintura de la voz”. Menos poéticamente, los lingüistas modernos definen la escritura como un sistema de comunicación humana por medio de signos establecidos convencionalmente y que representan un lenguaje. Es preciso que los signos puedan ser emitidos y
recibidos, que sean comprensibles tanto para el emisor como para el receptor y que correspondan a palabras habladas…”2
El signo lingüístico representa los sonidos de un idioma que puede ser interpretado únicamente por las personas que hablen o comprendan ese idioma, lo que lo diferencia de las imágenes (signo visual) que pueden ser interpretadas por casi todo el mundo.
Saussure sostiene que …”el signo lingüístico no es una cosa y un nombre sino un concepto y una imagen acústica…”3
El signo es en la definición de Saussure una entidad binaria de dos caras.
Por un lado una imagen acústica, que es la representación material que nos da testimonio sensorial. El carácter físico de estas imágenes acústicas aparece cuando observamos lo que nos ocurre al leer una historia, las imágenes surgen de inmediato en nuestra cabeza. El concepto por otra parte está ligado al aspecto más abstracto del signo, el del plano del contenido de la idea.
Uno pronuncia cualquier palabra, como objeto lingüístico tenemos un sonido y alguna idea. Las silabas, objeto de estudio de la gramática, se expresan en fonemas, es decir, las sílabas son impresiones acústicas producidas por órganos vocales y percibidas con el oído.
En la Tipografía se dan la mano lo verbal y lo visual ya que las letras son a la vez signos lingüísticos y signos visuales.
Los caracteres transmiten no sólo información textual sino también múltiples emociones y sensaciones a través de su forma, color, tamaño
2AAVV. Diccionario enciclopédico Hispanoamericano y Universal. 3ª Edición. Buenos Aires. O.R. Sanchez Teruelo S.A.1997.
Tomo 21. pag. 10.
3SEXE, Nestor. “Diseño. Com”. 1º edición. Paidós Estudios de Comunicación. 2001. pag. 22
o posición. La elección de un tipo de letra nunca es al azahar y tiene como objetivo poder mostrar al lector-receptor los conceptos e ideas que se le quieren transmitir.
La expresión puede alterarse con un simple cambio tipográfico, no es lo mismo una letra cursiva infantil (como la que utilizo en mis trabajos) que denota inocencia, frescura, juego, que una letra gótica que puede provocar el sentimiento de temor, frialdad y lo que cada individuo perciba ante este tipo de caligrafía. Un mismo texto compuesto con diferentes tipos de letra, produce sensaciones diferentes, aunque digan exactamente lo mismo. Vemos como ejemplo la palabra amor escrita con distinta tipografía:
Amor Amor
“…La letra o la tipografía es una entidad visual y como tal, se rige por la sintaxis del lenguaje visual…” El punto, la línea, el plano, el tono y la textura son los elementos con los que se construye este lenguaje que sigue los principios del Diseño basados en las leyes de la composición visual: relación, transición, repetición, oposición, prioridad, posición, equilibrio, contraste y ritmo (Solomon, 1988, 11). Se produce una traslación del lenguaje verbal al lenguaje visual en el que interviene la Retórica Visual o Retórica de la Imagen…”4 Por este motivo se podría asegurar que la palabra escrita se puede convertir en un signo plástico, sin perder su condición de signo lingüístico dependiendo del contexto en el que se encuentre.
4 Gamonal Arroyo, Roberto. “Una aproximación a la retórica tipográfica¨
http://www.icono14.net/revista/num5/articulo6.5.htm
De la unión de ambas disciplinas y de su intervención en la letra dentro del nivel textual y visual a la vez, se dan las obras plásticas en donde se incorpora el signo lingüístico escrito, un claro exponente de que Retórica y Tipografía pueden trabajar juntos aumentando su poder de expresión.
…”Esta cualidad poética de la Tipografía se puede potenciar mediante la Retórica. Emil Ruder (1983) nos habla de un atributo poético (y a la vez retórico) que está presente en la Tipografía: el ritmo. Dice lo siguiente:
“En los caracteres existe una imagen rítmica donde trazos rectos, curvos, verticales, horizontales y oblicuos se unen y se combinan en una cadencia visual. El texto también contiene valores rítmicos:
prolongaciones superiores e inferiores, formas redondas y agudas, simétricas y asimétricas. El espaciado divide las líneas en palabras de longitudes desiguales, en un juego de varios tiempos y valores de diferente densidad. Las líneas quebradas o en blanco añaden sus propios acentos a la composición y la graduación de los cuerpos constituye otro medio excelente de impartir el ritmo a un trabajo tipográfico…”5
…”Hoy en día parece ser que, en cuanto a la comunicación de masas, el mensaje lingüístico está presente en todas las imágenes: bien bajo forma de titular, texto explicativo, artículo de prensa, diálogo de película o globo de comic; esto muestra que no es demasiado exacto hablar de una civilización de la imagen: aún constituimos, y quizá más que nunca, una civilización basada en la escritura, ya que la escritura y
5 AAVV “Orígenes del hombre” Los orígenes de la escritura. Editorial Paidos. 1963.Tomo 21. pag. 10.
la palabra siguen siendo elementos con consistencia en la estructura de la información…” 6 Esta afirmación treinta años después sigue vigente y pareciera que cada vez con mas furor. También en las artes plásticas, esculturas, objetos, pinturas, dibujos, poesía visual, abunda la palabra escrita y si bien se puede decir que hoy en día está en auge el signo lingüístico estuvo presente en las representaciones visuales de todos los tiempos desde que se creo la escritura.
2.a.2.- El signo visual
Como venía diciendo en los párrafos anteriores, el hombre se comunica a través del lenguaje. El lenguaje lingüístico da a través de una expresión verbal una relación simbólica de la realidad.
El lenguaje visual le permite al hombre expresarse por medio de imágenes. Estas configuran enunciados que pueden tanto caracterizar como referirse a algo y/o relacionar cosas de manera simbólica.
La primera forma documentada de transmisión de la historia, la conservación del conocimiento mas allá del habla, fueron las imágenes.
…”Se da otra vez la anécdota, el relato, la manifestación de un deseo o de un motivo de adoración. Se escribe directamente por medio de dibujos, a los cuales hoy asignamos un valor plástico que nunca soñaron tener…”7
La palabra imagen proviene del griego, …”eikon, que se define como - -
“representación visual que posee cierta similitud con el objeto que
6 Barthes, Roland. Retórica de la Imagen. Lo Obvio y lo Obtuso. Paidos Ibérica, 1986.
7 López Chuhurra. La estética de los elementos plásticos.Nueva Colección labor. Segunda edición. 1975. pag.69.
representa”. Más tarde aparece la raíz latín a imago, que se define como “figura, sombra o imitación”…8
Tendríamos que preguntarnos ahora, que funciones cumple la imagen, Aumont habla de tres modos: El modo simbólico: en el que las imágenes representan símbolos, símbolos religiosos o patrios por ejemplo una bandera. El modo epistémico: la imagen aporta informaciones (visuales) puede hablarse de una guía de calles, una carta española, una tarjeta bancaria, son imágenes, su valor informativo no es el mismo. El modo estético: en dónde la imagen está destinada a complacer a su espectador, a proporcionarle sensaciones específicas. La imagen y la palabra escrita tienen en común ser ambas representaciones de algo.
La imagen es la representación de una cosa y el signo lingüístico, como dije antes es la representación escrita de las palabras (sonidos). Estas imágenes al ser reconocidas por nosotros espectadores como palabras, nos llevan a interpretarlas aunque carezcan de significado, dado que es una forma de lenguaje reconocida por un amplio porcentaje de personas. Podría tomar como ejemplo, la instalación del artista plástico Julio Flores, “Espacios Invisibles” en el Centro Cultural Recoleta. Un cuarto pequeño en penumbras, iluminado apenas con una luz negra, las paredes blancas dibujadas y escritas con textos inteligibles, entre otras cosas por la falta de luz. Los espectadores entraban y su mayor propósito o preocupación era el de descifrar estas palabras, (sin importar los dibujos, el mensaje, etc.) al no lograrlo se retiraban muy molestos haciendo comentarios al respecto de lo que no podían dilucidar.
En mi obra todos los espectadores (sobre todo el lego), dan preponderancia a la palabra antes que a la imagen, una prueba de
8 Acaso María. El lenguaje Visual. Ediciones Paidos. 2008. Primera edición.. Pag. 35.
esto, es el comentario de alguien frente a una de mis pinturas de la serie “Trae Alfajores” (imagen 1, detalle) en dónde los personajes representados están en la Costanera Sur, una espectadora me aseguraba que se encontraban en Mar del Plata, pero no sabía explicarme por qué. Esto sucedía debido a que el texto de referencia, que hace las veces de marco del dibujo, se basa en un gingle de Alfajores Balcarce9. Lo particular del texto de esta pintura-dibujo es que las palabras Mar del Plata y Balcarce, en ningún tramo se encuentran en forma completa, lo que demuestra que las palabras también pueden ser completadas por el cerebro humano al igual que las figuras sin concluir en un plano visual.
Podría decirse entonces que …”Toda imagen es polisémica, toda imagen implica, subyacente a sus significantes, una cadena flotante de significados, de la que el lector se permite seleccionar unos determinados e ignorar todos los demás…”10. La obra es abierta a la interpretación del receptor. Cada observador interpretará una imagen según su experiencia y conocimiento personal.
9 Los Alfajores Balcarce fueron uno de los icono y un souvenir obligado de la Ciudad de Mar del Plata.
10Barthes, Roland. Retórica de la Imagen. Lo Obvio y lo Obtuso. Paidos Ibérica, 1986
Imagen 1. Marcela Martinica
Según lo que dice Barthes, Las imágenes y palabras se interpretan de manera diferente ya que no se puede afirmar que una imagen sea verdadera o falsa.
Se puede decir que el lenguaje gráfico, tanto escrito como plástico, tienen en común también la línea. La línea es un elemento expresivo utilizado por el hombre es la encargada de escribir una forma.
Significaría que por mediación de la línea que escribe (que dibuja,
diríamos en términos plásticos) queda visualizada y por lo tanto concretada la realidad de la forma.
…”Siguiendo nuestro razonamiento, afirmaremos que si la línea es escritura, está colocada en el papel o en la tela porque tiene algo que decir. Lo que nos dice está en relación con el otro reconocimiento y nombre de la forma explicitada. El fenómeno es producto de una transposición. La línea ha sido la encargada de escribir una imagen que resulta significante porque dice un sentimiento vital: dibuja el sentimiento del artista…”11
2. a. 3.- SIGNO VISUAL – SIGNO LINGÜÍSTICO.
Si pudiésemos en este momento abstraernos de manera tal, que no encontráramos significados en estas palabras, o como cuando un artista observa su dibujo o pintura con los ojos entrecerrados para ver con menor nitidez, logrando que la forma se diluya, para poder ver los contrastes de color o valor y la composición. Podríamos decir que nos encontramos frente a una trama. Estas letras se convertirían en líneas que podrían verse como trama. Que en su conjunto hacen una forma- Veamos estas mismas palabras que acabamos de leer de manera inteligible, comprobaríamos que aparece una figura y de esta manera cambiaría la función de la palabra escrita, la misma pasaría a verse como imagen (aunque puedo asegurar que todos nos esforzaríamos por leerla).
11López Chuhurra. La estética de los elementos plásticos. Nueva Colección labor. Segunda edición. 1975.
Pag.43
Si pu diésemos en est e moment o abst raernos de m anera t al, que no en cont ráram os significados en est as palabras, o como cu ando un art ist a observ a su di bujo o pint ura con los ojos ent recerrados para v er con menor nit idez
, logrando que la forma se diluya, para poder ver los cont rast es de color o valor. Podríam os
decir que nos en cont ram os frent e a una t rama. Sí, t ran quilament e
est as let ras ordenadas en líneas podrían verse como un a t ram a de líneas.
Si pudiésemos en este momento abstraernos de manera tal, que no encontráramos significados en estas palabras, o como cuando un artista observa su dibujo o pintura con los ojos entrecerrados para ver con menor nitidez, logrando que la forma se diluya, para poder ver los contrastes de color o valor.
Podríamos decir que nos encontramos frente a una trama.
Sí, tranquilamente estas letras ordenadas en líneas podrían Verse
Como Una Trama de líneas
Como decía en las páginas anteriores (signo lingüístico), el estilo tipográfico puede provocar en el espectador – lector algún sentimiento, estos son algunos de los factores que ambos signos tienen en común.
Sabemos que las palabras, no dejan de ser palabras, que siguen teniendo un significado, pero al no distinguirlas como signos lingüísticos, nos resulta mas sencillo, encontrar en esto una imagen.
Tomaré como ejemplo también los caligramas de Apolinaire, a los que me refiero mas adelante. (Imag.5 Pág. 22)
Tanto el signo lingüístico, como el visual son descripciones no sólo de alguna cosa (un significado), sino que caracterizan ambos los rasgos propios de la personalidad inherente al ser único que conforma al individuo.
En una exposición que realizamos junto con el grupo Heterogenios12, en el Museo de Bellas Artes de Posadas, yo trabajaba en la serie
“Changuitos Santiagueños” en la que también me basaba en fotografías como en la mayoría de mis trabajos (en esta ocasión las fotos eran retratos de niños de una Villa de Santiago del Estero), un espectador sólo por observar un rato mi pintura, supo describir mi personalidad, sin equivocación alguna, lo que se puede lograr también con un estudio grafológico.
La palabra escrita en la obra (al igual que el título de la misma), genera diferentes articulaciones entre significantes (palabras empleadas) y significados (a los que estas remiten), articulaciones entre fenómenos lingüísticos y fenómenos visuales a partir de los cuales, lo verbal llama a lo visual y viceversa. Decimos entonces que este tipo de obras escritas cuentan con un texto visual (la imagen que representa la obra) y un texto verbal (la palabra incorporada a la obra o como obra en sí). Esto se transforma en un ir y venir lingüístico – visual que apunta a conformar la idea por medio de una relación de consonancia, disonancia o resonancia. Relación esta que vincula lo visual y lo verbal desde lo sonoro. Se establece una relación de consonancia, cuando las palabras que forman parte de la obra observan conformidad con la idea expresada en la representación visual, confirmándola. Tomamos como ejemplo una mesa escrita de Grippo, en la que las palabras remiten al objeto mesa (imag. 2) :
12 El grupo Heterogénios, fue creado en 1991, por un grupo de estudiantes de la Escuela de Bellas Artes, del cual formaba parte. Con ellos realizamos numerosas muestras.
Imagen 2. Victor Grippo
…”Sobre esta tabla hermana de infinitas otras construidas por el hombre, lugar de unión, de reflexión, de trabajo, se partió el pan cuando lo hubo, los niños hicieron sus deberes, se lloró, se leyeron libros, se compartieron alegrías…
Fue la mesa del sastre, de la planchadora, de carpintero.
Aquí se rompieron y arreglaron relojes.
Se derramó agua y también vino, No faltaron manchas de tinta, que se limpiaron prolijamente para poder amasar la harina.
Esta mesa fue tal vez testigo de algunos dibujos, de algunos poemas, de algún invento metafísico que acompañó a la realidad…”13
Viene a lugar destacar el carácter que se le da o que tiene esta mesa, no es un a mesa cualquiera, es una mesa humilde, gastada, que reafirma las palabras en ella volcadas (o las palabras confirman la imagen de esta mesa). Por otra parte, particularmente a mi, la escritura en tinta sobre madera gastada me remite al viejo “pupitre marrón”, que también relataba vivencias de quienes lo escribían o tallaban en su período de estudiante.
Creo que esta obra provoca diferentes emociones al espectador, nostalgia, alegría, tristeza, que las induce el texto escrito sobre ella.
En el caso de la disonancia, la relación observada es de disconformidad, pues discrepan el texto verbal y el visual, lo que se lee y lo que se ve no remiten al mismo significado explícito.
La obra de Magritte “Esto no es una pipa” (Imag. 3), puede ejemplificar claramente la disonancia, el artista está representando una sobre un cuadro negro, sostenido por un caballete de pintor y debajo de la misma escrito en letra cursiva asegura que no lo es, sobre esta representación de la pipa, incorpora otra a la imagen, la segunda pipa está flotando en el aire.
13 Gripo. Texto escrito sobre mesa.
Imagen 3. Magritte
Nos referimos a resonancia, en el caso en que lo verbal repercute sobre lo visual tanto como lo visual sobre lo verbal. Ambos lenguajes se complementan y se reafirman. Para ejemplificar vemos un dibujo hecho por mi en el año 2004. La letra de un tango escrita en el papel redunda sobre lo ilustrado a su lado, los dibujos y las palabras están unidos por
flechas. Las caligrafía es infantil, a fin de acentuar el relato que nos cuenta sobre recuerdos de la infancia. (Imag. 4).
Imagen 4. Marcela Martinica
En los trabajos en los que se relaciona e interactúa la palabra escrita y la imagen plástica, el signo lingüístico comparte el protagonismo. Pero debemos tener en cuenta que esta práctica no es una novedad, sino una necesidad desde que existe el lenguaje escrito. …”¿ Es constante el mensaje lingüístico? ¿Hay siempre un texto, ya sea dentro, debajo o alrededor de la Imagen?
Para encontrar imágenes sin acompañamiento verbal tendríamos que remontarnos a sociedades parcialmente analfabetas, es decir, a una
especie de estado pictográfico de la imagen; de hecho, desde la aparición del libro es frecuente la asociación de texto e imagen…14 La integración de ambos lenguajes se repite a lo largo de la historia, podemos encontrar numerosos ejemplos como los caligramas, …”en dónde se utiliza la propiedad de las letras de valer como elementos puramente plásticos y como signos portadores de una sustancia sonora.
Palabra e imagen, abstracción y figuración, la tautología15 del caligrama tiende un singular puente entre el mundo de la imitación y el de la pura forma (Foucault, 1981)…”16 Los caligramas son escritos, por lo general poéticos, en que la disposición tipográfica procura representar el contenido del poema. Guillaume Apollinaire publicó sus caligramas en 1918, pocas semanas antes de su muerte. Esta forma poética entronca con la antigua tradición de los ideogramas: los versos adoptan gráficamente la forma de su contenido. Apollinaire escoge, por ejemplo, un chorro de agua, una paloma, la torre Eiffel o una cabeza.
En una carta dirigida al crítico André Billy le manifestó que sus Caligramas “son una idealización del verso libre en la poesía. (imag. 5) Una precisión tipográfica de la época en que la tipografía termina brillantemente su carrera, con el amanecer de nuevos medios de reproducción como el cine y el fonógrafo”.17
La tipografía resurge y retoma un lugar privilegiado en las artes visuales, en la publicidad y hasta en la indumentaria. En todos estos casos, como en las obras plásticas la vista queda asida en primera instancia a la
14 Barthes. “El mensaje lingüístico”
15 Repetición
16 Santos Zunzunegui. Pensar la Imagen. Cuarta Edición. Catedra/Universidad del País Vasco. Signo e Imagen. Pag. 15
17Apollinaire: La paloma apuñalada y el surtidor
Página de una de las obras más célebres de Guillaume Apollinaire, Caligramas (1918), que recoge 86 poesías, entre ellas poemas gráficos como el que aquí se reproduce.
imagen(fotografía, gráfico, pintura u objeto) e inmediatamente frente a la palabra escrita, comienza la reconstrucción alfabética, algo así como un trabajo inductivo. La inducción comienza con la observación
Imagen 5. Apollinaire
rápida, desprejuiciada a partir de estos datos sensoriales, que son simples descripciones de hechos o cosas, surgirán las generalizaciones.
De un conjunto de hechos o cosas desordenadas, surgirá, luego de un breve (o no tan breve) tiempo de análisis, una enunciación ordenada.
La coordinación (imagen-texto) provoca una lectura plurisintáctica cuyos nexos remiten a códigos precedentes de distintos campos de experiencia.
En toda sociedad se desarrollan técnicas diversas para fijar la cadena flotante de los significados, de forma de combatir el terror que tiene el espectador de los signos inciertos; el mensaje lingüístico es una de estas formas. La palabra responde a la pregunta del observador: ¿Qué es?
Esto se debe a que en el hombre existe la primacía del lenguaje (cabe aclarar que me refiero al lenguaje escrito, aunque este siempre nos remite al sonido del mismo, el habla).
La escritura y la imagen, son un signo o un conjunto de signos. Palabra e imagen tienen un mismo fin: comunicar, trasmitir una idea. Ahora las palabras se dirigen a los significados y las imágenes a los sentidos otorgados por esos significados, de modo que se establece una interacción: palabra –imagen/imagen palabra que tiende a acoplar la idea por articulación. Esta articulación se da entre lo verbal, que también suma a lo sonoro y adhiere lo visual; y la imagen visual, que juega entre lo que se ve y lo que se conoce, lo connotado y lo denotado. Toda esta combinatoria está enmarcada en el contexto del código común que permite unas asociaciones y no otras.
Cuando el artista visual incorpora el lenguaje verbal (escrito), lo convierte en un recurso mas para incluir en la obra, dándole a este lenguaje diferentes significaciones “… Trucos, juegos, rodeos de lenguaje son utilizados como metáforas, transformando la información
puramente semiótica del lenguaje en información estética…”18 En este tipo de obras el juego textual (palabra escrita) se hace constante y casi espontáneamente se llaman lo verbal y lo visual en una situación de condescendencia.
La disposición en versos, palabras, sílabas o letras en el blanco de la página como asimismo la presencia de representaciones icónicas o la diversidad de grafías, de texturas o de color y el tamaño o la orientación de los signos, pueden integrar un posible operador visual o icónico al igual que la pausa o el silencio entre verso y verso o la musicalidad o la alternancia de rimas o aliteraciones, etc., integran el operador fónico. 19
Cuando en las artes visuales se insertan textos escritos, muy raramente el observador pensará que este sector del lienzo, papel, objeto, caja o cualquier otra expresión visual, es literatura y no un elemento más de la obra artística.
Una imagen puede más que mil palabras…
Dudo que esta frase tantas veces utilizada, tenga mucho de cierto. Una imagen no siempre “dice” o describe algo y muchas veces ni siquiera es explícita. Si nos referimos a una imagen figurativa y vuelvo tomar como ejemplo mi trabajo, al que me refiero en el capítulo anterior (signo visual), “Trae Alfajores”, en este caso es descriptiva (imag. 6), podemos ver una familia en la orilla del agua (la familia se encuentra en realidad en la Costanera Sur, en los tiempos en los que había balneario), las letras
18 Padin Clemente. “Dificultades metodológicas en el examen de la Poesía Experimental”. Sitio Web.
19 Clemente Padin. “Dificultades Metodológicas en el examen de la Poesía Experimental”. website
Imagen 6. Marcela Martinica
que enmarcan el dibujo pertenecen a un viejo gingle de alfajores Balcarce y nos hace pensar, que la familia se encuentra en el mar, y
más precisamente en Mar del Plata. Entonces no se puede asegurar que una imagen vale más que mil palabras, sobre todo si la misma está acompañada por un texto escrito.
3.- LA ESCRITURA COMO MEDIO ARTISTICO VISUAL
En las obras de los artistas que utilizamos la palabra escrita, la letra no siempre actúa como signo o símbolo, sino como una forma de expresión plástica, en la que el espectador se sorprende deseoso de comprender el significado de estas palabras dibujadas, que pueden tener o no un contenido. En muchos casos son ilegibles o a penas se vislumbra que son letras, un ejemplo de escritura utilizada como grafismo es la obra de la artista brasilera Adrianne Gallinari, que garabatea números y letras, aparentemente sin sentido, ilegibles en algunos planos, en los que la función real es formar planos de valor. (imag. 7) Palabras completas, incompletas, entrecortadas, sinuosas, modeladas, que se agrupan para sugerir una forma, que son parte del gesto, de la línea, de la composición. Son marco de la obra en algunos casos, en otros modifican el espacio o resignifican un objeto.
Utilizamos la palabra como signo plástico, aunque éste no puede dejar de ser lingüístico.
Imagen 7. Gallinari
3. a. - LOS ARTISTAS PLASTICOS QUE ESCRIBIMOS
Si tuviera que buscar antecedentes de mis trabajos, creo que de manera conciente no encontraría ninguno, sobre todo tomando la serie a la que me refiero en este escrito. Sí puedo afirmar que me apropié de cosas de otros artistas en etapas anteriores a esta.
En la etapa eurística de la elaboración de esta tesina, descubrí imágenes que mucho tenían que ver con lo que hago y que antes de analizar las influencias, estas obras habían sido observadas por mí sin gran detenimiento, me parecían obras interesantes (algunas más que otras) pero nunca las había relacionado con mi producción.
Muchos artistas incorporamos (tiempo pasado y presente) el signo lingüístico en la obra visual, cada artista lo integra y/o juega con este de manera diferente. Algunos, como Aída Carballo en su autorretrato,
“Autorretrato autobiográfico” (imag. 8), utiliza la palabra en la composición como fondo de la misma, detrás de una figura definida (su propio retrato), provocando un valor que diferencia la figura y el fondo, generando un valor por medio del texto. En el relato que escribe de fondo describe momentos que la marcaron en su vida, como las casa donde nació, su internación en un neurosiquiátrico, con un texto prolijo, ordenado y casi obsesivo. Lo mismo hace de alguna manera con su mesa Victor Grippo (imag. 2 pag.17)., podría decirse que es una mesa autobiográfica, que cuenta sus vivencias. Esto también es un común denominador con mis trabajos, ya que algunos de mis escritos tienen que ver con vivencias personales o recuerdos que hacen a mi persona. Relatos con los que gran parte de los espectadores- receptores, nos sentimos identificados.
Tambièn León Ferrari, hace funcionar al signo lingüístico de manera estética, generando movimiento con palabras en diferentes
direcciones (horizontales, verticales y oblicuas) modulando la línea
Imagen 8. Carballo
generadora de las mismas provocando una maraña de vocablos que sólo se pueden ver sin comprender (imag. 9). En la obra “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (imag. 10) en la que interviene una estampa de Utamaro (que muestra la técnica de masturbación mokodaijuji, pellizcar el clítoris entre los dedos índice y mayor) con la palabras de Jesús escritas en sistema Braille (sistema de lectura
para ciegos) “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, lo que conduce
Imagen 9. Ferrari
además a tocar el dibujo representado para descifrar el texto, provocando al espectador a hacer uso de otro sentido, el táctil.
…”En 1960, aproximadamente, León Ferrari empezó a
Imagen 10. Ferrari
indagar en su gran tema, la letra, casi en paralelo con indagaciones más filosóficas sobre el mismo elemento; él lo hacia sobre lo gráfico, el grafema, lo que daba lugar al grafismo, ejecutado en el lugar de la gráfica, a puro vigor de tinta, pluma, pincel, tela,
papel, otros en el misterio de la escritura, otros en la relación que existe entre el trazo y el inconsciente. De entonces a ahora, mil modos de la letra, destruida, reconstruida, parodizada, recluida, atropellada, desnudada, de la letra y de su atmósfera, dominan una obra que desbarata toda clase de convenciones, las de la pintura confortable, y de conformismos, los de una mirada redondamente satisfecha de lo que le entra por los ojos…20 (imag. 11)
imagen 11. Ferrari
20 http://www.revista.agulha.nom.br/ag20ferrari.htm
Imagen 12. Elía
Otro gran maestro de la fusión de signos es Roberto Elía, quien elabora magníficos objetos y en algunos casos los resignífica incorporándoles la palabra escrita. (imag. 12). Es importante el uso de la metáfora y el conocimiento de la lingüística en su obra. La pizarra en donde escribe
la palabra “solidaridad” ejemplifica lo dicho. La palabra representada primero en un pizarrón que nos remite a la escuela y al maestro (profesión sumamente solidaria) se divide por la letra i (que puede sonar como conjunción), representada por tizas de manera que no exista otra interpretación, en tres palabras que se relacionan profundamente con la principal: sol – dar y dad. (Imag. 13)Tanto en esta obra como en la anterior y en muchas otras, Elía juega con el significante de la palabra.
De manera especial y determinante, la obra de Elía constituye un hito en la apertura de categorías lingüísticas.
Iglesias Brickles, en su última obra (2006), pinturas de pequeño formato, de la serie “¿Volveremos a reír despreocupadamente?”, también incorpora la palabra, a manera de titular o de cartel proselitista. (imag.
14) …”¿Y qué pretenden esos carteles con palabras cortadas a veces en un silabeo incorrecto? Aunque manuscritos, son demasiado prolijos para ser graffiti. ¿Por qué, además, el título del cuadro sostiene otra cosa? No mandan en el sentido, son uno más entre los elementos de la composición…”21 No sólo me siento identificada con la obra de esta serie por la escritura, sino también con la imagen que representa el pasado del país y recuerdos de la infancia del autor.
21 Matilde Sánchez. “Un kit de memoria”. Catálogo de la exposición “Volveremos a reír despreocupadamente” de Iglesias Brickles.
Imagen 13. Elía
Imagen 14. Iglesias Brickles
4. - UN RECORRIDO POR MI OBRA Palabras dibujadas
Antes de referirme específicamente a la última serie en la que estoy trabajando, voy a hacer un breve recorrido por mi obra partiendo de la incorporación de la palabra escrita en mi imagen plástica.
Siempre me atrajeron las palabras, sus formas, sus grafismos, porque dicen, más allá de lo que significan, son estéticas, bellas y sensibles.
…”La palabra es todo, la palabra es vida. La palabra es lo posible y lo deseable. La palabra también es una forma de libertad hecha en signos. La palabra no es una palabra, la palabra es poesía visual. La palabra es una obra de arte…”22
Mi interés por la palabra escrita como recurso plástico se manifestó en reiteradas ocasiones y de diferentes formas. A partir de 1998 me surge la necesidad de incorporarla a mis dibujos y pinturas. Había dejado de lado la pintura colorista, para volcarme a una imagen monocromática, una paleta de colores neutros algo más parecido al dibujo.
Incorporo la escritura como parte fundamental de la composición a partir de una propuesta de trabajo realizada por los artistas Ana Eckell y Marino Santamaría23, quienes me inducen a elaborar sobre mi propia imagen (bocetando en base a algunas de mis obras anteriores), con tinta china y pincel, en papel de formato pequeño, agregándole alguna característica diferente. Incorporé el signo lingüístico. Este ejercicio fue el disparador de la serie “Trae alfajores” (precursora de
“Arbol genealógico), serie de dibujos-pinturas basados en fotos de mi familia en vacaciones.
22 Fernando García Delgado. Juan Carlos Romero. Centro Cultural Recoleta. 2006
23 Realizo en ese año (1998) un Taller Interactivo, becada por el Ministerio de Cultura de la Nación .
Analizando mis trabajos y los de otros artistas que incluyen el signo lingüístico a sus obras, llego a la conclusión de que el texto escrito en la obra plástica, puede cumplir diferentes funciones dentro de la composición, como las que describo a continuación:
4. a. - El texto a título de indicador
En la serie “Los juguetes y los niños” (1997), incorporo las palabras indicando el nombre del trabajo de forma similar a la que se utiliza para poner título a los grabados, simulando la escritura de un álbum familiar en dónde se pone lugar y fecha.
La palabra escrita ya comienza a intervenir en mis trabajos, aunque en algunos trabajos aislados, pero no de manera significante, no comparte el protagonismo con la imagen. (Imag. 15)
4. b. - La agrupación de palabras como plano de valor
Volviendo a las tintas realizadas en este taller, tintas de factura rápida, únicamente lineales en los que juego con un espacio ambiguo. Las letras de canciones funcionan como fondo detrás de los personajes o como plano de valor totalmente a parte del espacio - fondo, realizado mediante el esbozo de una perspectiva o algunos objetos representados en el mismo dibujo detrás de las figuras. Observando estos dibujos encontré una relación con los Bocetos que Vincent Van Gogh enviaba en las cartas a su hermano Theo. En verdad desconozco si el pintor tuvo la intención de lograr en esos textos con dibujos una buena composición. Pero estos bocetos, en los que mostraba lo que pintaba o pintaría en sus cuadros, enmarcados por palabras, eran pequeñas obras de excelente composición (imag. 16).
Imagen 15. Marcela Martinica
Un bloque de palabras como las que estamos leyendo pueden actuar ante el ojo como plano de valor de fondo si tienen una figura delante.
(imag. 17)
Imagen 16. Van Gogh
Imagen 17. Ejemplo
4. c. - El párrafo como marco de la obra.
Las palabras agrupadas en forma de recuadro pueden ser vistas y entendidas como un marco, sobre todo si encierran un icono, lo podemos demostrar también utilizando estas mismas palabras:
Un bloque de palabras formando un recuadro, tie
nen la
ca pa
ci dad
de ser
ob ser
va das
y en
ten di
das como un marco, sobre todo si encierran un íc
En la serie “Purretes” (imag. 18) el texto se separa de la imagen encerrando a la misma como marco del dibujo a modo de imagen simbólica, narrativa. Entonces si el marco siempre profiere un discurso (como afirma Aumont), en este caso el discurso es totalmente explícito.
Un texto desprolijo, con tipografía infantil, mezclado con garabatos rodea a las imágenes de niños que representan viejas fotografías familiares borroneadas, deslucidas por el tiempo. En estos dibujos se modula la línea y se disipa con el fondo. Los mismos son prácticamente monocromáticos, de colores matizados, que nos remiten a las fotos coloreadas, que estaban de moda a fines de la década del 30, principio del 40 cuando la fotografía era sólo blanco y negro o sepia y se le aplicaba color en forma manual.
El texto es incorporado a la imagen plástica, no solo como mensaje escrito y/o como palabra, sino que forma parte del gesto, de la línea, de la composición y también se confunde con algún garabato, funcionando como marco de la imagen icónica en algunos casos, forman parte de la misma en otros, o simplemente funciona como grafismo y expresión plástica. Estos textos están basados en canciones o cartas, recuerdos que me llenan la memoria y con los que el espectador posiblemente se sienta identificado al reconocer estas letras.
Imagen 18. Marcela Martinica
4. d. - El texto como argumento de la imagen
En estas obras el texto escrito cumple distintos roles: como espacio, como contexto de la imagen, como plano de valor o plano textural.
En una oportunidad, trabajando en el taller, frente a una tela en blanco (el blanco de la tela provoca en mí una mezcla de felicidad, angustia y el placer de lo nuevo, lo que va a comenzar), la radio difundía minuto a minuto la noticia de que un niño de dos años, se había caído en un pozo muy profundo y se hacía difícil sacarlo. El tema me provocó y tuve
Imagen 19. Marcela Martinica
la necesidad de dibujar a ese niño en la tela. En el fondo y en el piso, de lo que representaba a este pozo escribí la letra de la canción de Luis Alberto Spinetta “Plegaria para un niño dormido”24 1998. (imag. 19) Este dibujo del niño caído, plasmado con carbón sintético con tan sólo unas líneas moduladas y un fondo con dibujos y caligrafía infantil, simbolizando el mundo del niño e ilustrando la canción. También en este caso utilizo el signo lingüístico como fondo y un pronunciado carácter plástico, donde interactúa la metáfora visual con la metáfora lingüística, esta doble lectura: la visual y la lingüística aportan otra dimensión temporal a la a la obra. En la serie “Casas de cuero”, por medio de collage incorporé algunas palabras (recortes de medios gráficos)
“Refugiadas” y “Rejas, pensamientos y palabras” 1993. (imag. 20) relacionadas con las imágenes que acentúan el sentido de la obra.
4. e. - La escritura como intervención de mi propia imagen.
Este proceso de búsqueda o del hacer artístico que en mi caso se da fundamentalmente por la praxis pictórica, me lleva a experimentar en un primer momento con imágenes tomadas de mi producción de etapas anteriores. Mi interés en este momento (año 2004) fue unir la pintura (color) con el signo lingüístico. Comencé interviniendo mi propia obra como en el caso de “Ese es el camino?” 1992”, a la cual incorporo el texto de “Los derechos del niño”. Realizo operaciones similares en otras obras como en los retratos a chiquitos (changuitos) de una villa de Santiago del Estero25, Villa Peruchillo. (Imag. 21) los textos los aplico a modo de graffitis callejeros con pintura en aerosol. En este caso el
24 Luis Alberto Spinetta. Cantante y compositor argentino. “Plegaria para un niño dormido” Ver pag. 65
25 Visitaba este barrio “Perucchillo”, una vez al año.
Imagen 20. Marcela Martinica
Graffiti remite a protesta. Mi reclamo en este caso es que no son respetados los derechos de los niños.
Imagen 21- Marcela Martinica
4. f. - La intervención del registro fotográfico
Durante el año 2004, realice dibujos con diferentes técnicas, en los que la palabra, comienza a ser tan importante como la imagen, ya sea como marco de la misma o como parte de la composición. En este momento comienza a gestarse la serie “Árbol genealógico” proyecto que se desprende de una serie de dibujos que intentan configurar un collage familiar. Este proyecto me abre la puerta para llevar adelante un proceso de producción que aún sigo desarrollando y que parte de la organización de archivos fotográficos que posteriormente son copiados y luego procesadas a modo de collage digital, para convertirse finalmente en pinturas. Esta operación de recortar fotos (haciendo honor a las manías de mi abuela de separar de las fotografías a los personajes que no eran de su agrado, por medio del recorte) y luego pegarlas para lograr una nueva configuración. De manera lúdica este proceso me permite vincular las imágenes de las fotografías aunque nunca lo hubieran hecho en su tiempo y espacio. De esta manera altero la “historia” de las imágenes haciéndolas compartir un “tiempo visual” o “tiempo de metáfora”. Es producto de esta experiencia
“Acodos e injertos…” (imag. 22), en la cual por ejemplo: retrato a mi suegra, con mi abuela de joven, mi padre pequeño, mi hermana en la actualidad y mi hija bebé en sus brazos; En “lo de Sisto” (Sisto es el abuelo de mi marido: Albino Sist) represento en el patio de la casa natal de mi marido, a sus abuelas, con mi abuelo (que no se conocían), y él de pequeño, mientras yo niña, los espío detrás de una lente fotográfica. Las letras que enmarcan esta representación familiar son letras prolijas aunque infantiles que muestran los nombres de los miembros de un árbol genealógico.
Imagen 22. Marcela Martinica
Basándome en el pensamiento de que la fotografía inmortaliza y es atemporal. Seguí jugando con este tema, fotografiando a mi hija delante de estos dibujos. (Imag. 23) En este caso el texto funciona como marco e incorporo los nombres que componen el árbol genealógico de Brisa, mi hija.
La fotografía, es un factor común prácticamente en toda mi obra, en algunas series realizadas configuraba primero el plano fotográfico, para luego utilizarlo en mi producción plástica, estas imágenes son parte del
Imagen 23. Brisa
proceso y cumplen el rol de bocetos. Las fotografías que utilizo en las últimas series, son imágenes familiares que muestran mi pasado, mis orígenes. …”Una fotografía es indicador también en el plano temporal:
en una foto hay tiempo incluido, encerrado, la foto embalsama el pasado –como moscas en el ámbar- (Peter Wollen), “sigue eternamente mostrándonos con el dedo (con el índice) lo que ha sido y ya no es)…”26 Pero mantiene permanente el recuerdo de lo vivido.
Estas series en las que me valgo de mi archivo fotográfico que he recopilado para trabajar en la serie familiar, no sólo muestra los
26Aumont Jacques. La imagen. Ediciones Paidos. Barcelona. 1992. 1º Edición. . Pag.179
cambios de las personas retratadas con el correr de los años o personajes que ya no están en este mundo; sino que muestran también un abrupto cambio social. Un cambio, no sólo en las vestimentas y en lo actitudinal de estos personajes, sino un cambio social en cuanto familia, ya que aquellas eran las llamadas familias nucleares (núcleo), el padre, la madre y los hijos (aunque más no fuera para la foto).
Todos estos recursos que llevo adelante con cierto carácter lúdico como: articular historias, recontextualizarlas, alterarlas, reordenarlas o intervenirlas ya sea por recursos gráficos, técnicos (tanto analógicos como digitales) o conceptuales, me permiten llegar a esta serie en la cual aún sigo trabajando y llamo: “Árbol genealógico” donde continúo relacionando la palabra escrita y la imagen, con la intención de hacer presente nombres propios o situaciones diversas que enmarcan estas metáforas lingüístico-visuales.
5 - ARBOL GENEALOGICO
…encuentro un común denominador a lo largo de la serie, que sin duda te
refleja, es cierta ingenuidad en la mirada, como quien observa las cosas por
primera vez..
Ana Fernicola27
Un árbol genealógico o genograma, muestra la relación entre los miembros de una familia. Un genograma es un formato para dibujar un árbol genealógico que registra información sobre los integrantes de una familia y sus relaciones sobre por lo menos tres generaciones anteriores.
El árbol genealógico de la familia Corvalán (apellido de mi querida abuela Emilia), llegó un día a mis manos. Había sido arduamente elaborado por mi primo Guillermo, quien me obsequió una copia.
Desde ese momento me interesé en trabajar sobre este tema en mi obra. Este papel, elaborado con tantos años de trabajo me apasionó y fue uno de los disparadores de la serie que lleva dicho título. (Imag. 24- 1).
Tenía en mis manos el tema, la necesidad de integrar la palabra escrita a la obra y muchas ganas de volver a utilizar el color. En la etapa eurística28, recopilé material fotográfico de las generaciones ancestrales de Brisa, para incorporarlas de alguna manera en mis trabajos. Así fue como se gestó la serie de dibujos de los que hablé en el capítulo anterior, en los que las palabras describían la genealogía de los personajes retratados y en ocasiones estos nombres estaban inconclusos, para que el espectador los complete mentalmente, así como también debe completar (cerrar) las figuras que se abren y se
27 Ana Fernícola. Profesora titular de la Cátedra Oficio y Técnica del dibujo del IUNA. Artista plástica.
Cuaderno de notas de la muestra “Arbol Genealógico”. Academia Porteña del Lunfardo..
28 Etapa en la que se recopila material para trabajar.
fusionan con el fondo como desapareciendo y alguna letra que se
Imagen 24. Familia Olivieri
esconde por sus espaldas, concluyendo visualmente el contorno de esa figura.
Este proyecto de trabajo, al que llamo “Arbol genealógico” representa una imagen familiar interpretada desde un punto de vista particular, incorporando la tecnología y la imagen digital para realizar intervenciones en las fotografías antes mencionadas, para luego plasmarlas en formato de cuadro. Este proceso hace que la imagen sea
diferente, logrado a través de la intervención de la fotografía en una primera instancia para convertirse luego en pintura. Podría decir que esta serie nació con la ayuda del trabajo, del azar (que siempre interviene en el arte) y la tecnología.
Cuando decidí elaborar mis dibujos y pinturas basándome en mis orígenes (que luego terminaron siendo los de mi hija), fui en busca de todas las fotografías familiares de las cajas forradas en papeles estampados de mis abuelas, en donde guardaban lógicamente este material como un preciado tesoro, heredadas en ese entonces por mis padres.
Imagen 25. Fotografía intervenida.
La serie de pinturas, comenzó cuando encontré la foto de la familia Olivieri (imag.25). Mis tatarabuelos y sus ocho hijos, Helena, Josefina (mi bisabuela), Juan, Sara, Catalina, Aurelia, Amelia y nadie me supo decir el nombre del otro varòn. Cuando esta foto llegó a mis manos, me pareció tan bella, me sedujo tanto que necesité trabajar con ella. La escaneé con la intención de guardarla y preservarla, pero comencé a jugar con la imagen, modificándola mediante un programa de diseño de computación, agregándole colores, texturas, trazando líneas y escribiendo los nombres de algunos de los personajes retratados, con tipografía infantil “Rama Olivieri” (así se llamó la primera obra de la serie)
se siguió modificando, abriendo la forma de los personajes como si se estuvieran diluyendo, como se diluye el pasado (imag 26). La tipografía es grande, clara, también con caracteres infantiles, se destaca del resto de la composición por una línea pareja de un color o valor que no se repite en el resto de la obra. Mi intención es que la escritura se destaque, como un llamado de atención.
Así la imagen se convierte no sólo en una fotografía intervenida, sino también en un boceto perfecto para realizar la primera pintura de árbol… La foto de los Olivieri por un lado y el árbol genealógico de los Corvalán por otro, fueron los disparadores de esta sucesión de trabajos, en ellos lo temporal es de fundamental importancia. En las dos series anteriores, “Trae alfajores” y “Arbol genealógico”, tengo también la intención de representar el tiempo (tiempo pasado), lograr que el observador reconozca la imagen, la identifique en la memoria y recorra la obra en un tiempo, un modo y un ritmo de mirada o lectura visual propio, mientras descubre otros códigos generando diferentes consecuencias.
Los símbolos que muestran el tiempo son los característicos de una fotografía, la actitud de posar para un retrato de familia en algunos
Imagen 26. Marcela Martinica
casos, sobre todo en las más antiguas como “Rama Olivieri”, (imag. 27) durante horas preparando una composición en dónde el padre debía estar sentado con el niño o niña mas pequeño/a en brazos, la madre de pie a su lado y todos los hijos alrededor generando un equilibrio casi perfecto. La vestimenta es otro signo que denota lo temporal, sobre todo en este caso.
Imagen 27. Fotografía
Trabajo también con la imagen abierta y borrosa como en una foto vieja, la imagen aparece y desaparece, se confunde con el fondo, pretendiendo representar lo que ya no está, una forma de pintar el pasado, el ojo adiestrado concluye el trabajo cerrando y completando la figura. La idea es mostrar lo que ya no está. Como en la obra de Julio Flores “Retrato de mi padre desapareciendo”, en la que alude precisamente a esto. En esta obra el artista no sólo representa la imagen
abierta (desapareciendo) en el plano, también representa espacio, por medio de relieves, collage y espacios huecos generados por el recorte.
En Arbol G. interpreto en forma personal imágenes familiares, fotografías, retratos grupales, personas que construyeron mi historia personal. En la obra a su vez se suceden las grafías que surgen y acompañan la imagen permitiendo al observador, leer, dialogar y jugar con la misma que se construye en una yuxtaposición de palabras, formas y colores. La grafía (como ya dije) remite a la escritura infantil.
Esta primera pintura de la serie, implicó muchos cambios y me dio muchas satisfacciones. Volver a pintar después de un tiempo sin hacerlo y volver a pintar al óleo, cosa que no hacía desde mis épocas de estudiante de la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, en la que en los primeros años era el material obligado en los talleres de pintura.
La sensación de plenitud que uno siente cuando pinta es inexplicable. El aroma de este material, junto con la trementina más todo un proyecto en mi cabeza me devolvieron la felicidad (me refiero a los altibajos creativos que tenemos los artistas). Aunque coincido ampliamente con López Chuhurra cuando dice que …” (el artista es siempre un ser angustiado en mayor o menor grado) operan en relación directa ese constante “buscar y encontrar” una forma que reciba toda su energía expresiva. Desde el punto de vista del artista, este será en rigor el problema fundamental de la creación.”29
29López Chuhurra. La estética de los elementos plásticos. Nueva Colección labor. Segunda edición. 1975.
Pag. 20.
Imagen 28. Marcela Martinica
Me veo en la obligación de reconocer también que todo este proceso de investigación y trabajo para realizar ésta tesis informe, me condujo también a realizar un proyecto de trabajo maduro y elaborado.
La serie continua con “Rama Quintela” (imag. 28). En esta oportunidad retrato a mi abuela materna, su hermana Helena, su prima La Nena y una amiga. En esta pintura la paleta comienza a transformarse, a parecerse a mi antigua paleta, aunque con la madurez que dan los años de oficio, más trabajada, más elaborada, de colores saturados y
pregnantes. El color rosa abunda, hago así uso del color simbólico, ya que el rosa es considerado el color del amor y la armonía. El uso del color simbólico también es habitual en mi pintura. Si comparamos la paleta de esta pintura con la de “Rama Corvalán” (imag. 29) se puede observar la diferencia en el color, al que podemos llamar color emocional. ..”Los colores son transmisores del estado anímico del hombre e influyen en el ánimo de todos los seres humanos. La presencia de un tono lleva implícita, la mayor parte de las veces, una significación particular…”30 Así sucede en esta pintura, cuando la concluí Alberto (compañero de taller en ese entonces), me dijo: aquí hay un clima más pesado y es eso lo que me transmitía esta rama familiar, un cierto temor, nostalgia, un sentimiento inexplicable. Quizás se deba a las historias misteriosas que me contaba mi abuela de su niñez.
Cada pintura lleva por título el apellido de la familia a la que pertenece el retrato, precedido del sustantivo rama, que se refiere a las ramas del árbol genealógico. En caso de que en la composición haya dos o más familias, lleva como título acodos y/o injertos31.
Norberto Pagano32 escribió sobre mis pinturas…”Tomando como base viejas fotos familiares recrea ambientes y situaciones con cierto acento nostálgico. No se crea que “reproduce” una foto, sino que somete sus imágenes a un riguroso, acertado y poético proceso de síntesis formal y colorística en el cual figura y fondo, presente y pasado, pueden fundirse
30 Op.Cit.3-Pag 99
31 Acodo: Vástago. Renuevo que brota del árbol. Persona respecto de aquella de que desciende.
Injerto: parte de un vegetal con yema, que se aplica y suelda con otro para que pueda brotar. (Diccionario Enciclopédico)
32 Artista plástico, docente del IUNA.
en una sola metáfora y, sin embargo, mantener una rigurosa integridad
Imagen 29. Marcela Martinica