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Psicología y Educación: Presente y Futuro

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Psicología y Educación:

Presente y Futuro

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© CIPE2016. Juan Luís Castejón Costa

Ediciones : ACIPE- Asociación Científica de Psicología y Educación ISBN: 978-84-608-8714-0

Todos los derechos reservados. De conformidad con lo dispuesto en la legislación vigente, podrán ser casti-gados con penas de multa y privación de libertad quienes reproduzcan o plagien, en todo o en parte, una obra literaria, artística o cien

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Ajuste emocional en adolescentes que agreden a sus padres

Estévez, E.1; Martínez, M.L.1; Jiménez, T.I. 2

1Departamento Psicología de la Salud, Universidad Miguel Hernández de Elche, España 2Departamento de Psicología y Sociología, Universidad de Zaragoza, España

[email protected], [email protected], [email protected],

Resumen

Entre los factores de riesgo individuales en el estudio de la violencia filio-parental (en adelante VFP) se encuentran aquellos relacionados con el área emocional de los adolescentes que ejercen este tipo de maltrato. El objetivo de este estudio es analizar el ajuste emocional de adolescentes que presentan vio-lencia filio-parental en las variables: autoconcepto multidimensional, ideación suicida, sintomatología depresiva, estrés percibido, soledad, satisfacción con la vida y empatía. Los resultados de este grupo se comparan con adolescentes que presentan niveles bajo y promedio de agresión hacia sus padres. Para ello se utilizó una muestra de 2399 adolescentes de 12 a 18 años de edad, 50% varones, escolarizados en 4 centros de E.S.O. de las comunidades Valenciana y Andaluza. Se calculó un ANOVA por nivel de violencia ejercida (alta, baja, promedio) a partir de los cuartiles primero y tercero (25% y 75%) para cada una de las variables estudiadas. Los resultados indicaron que el grupo de alta VFP muestra un peor autoconcepto académico, emocional y familiar en comparación con el grupo promedio y el de baja VFP. Respecto al autoconcepto social no existen diferencias significativas entre el grupo alta y baja VFP, mientras que el promedio tiene un peor autoconcepto social que los otros dos grupos. Los adolescentes del grupo alta VFP y promedio tienen un peor autoconcepto físico que el grupo baja VFP. Además, los que ejercen VFP (alta VFP y promedio) también presentan más ideas de suicidio, sintomatología depre-siva, sentimientos de soledad, percepción de estrés y menos satisfacción con la vida que aquellos que no ejercen VFP. En conclusión los resultados sugieren la importancia del ajuste emocional de aquellos adolescentes que maltratan a sus padres, poniendo de relieve para los profesionales de la intervención la necesidad de fortalecer esta área en los diferentes programas de tratamiento.

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Emotional adjustment in adolescents who abuse their parents

Estévez, E.1; Martínez, M.L.1; Jiménez, T.I. 2

1Departamento Psicología de la Salud, Universidad Miguel Hernández de Elche, España 2Departamento de Psicología y Sociología, Universidad de Zaragoza, España

[email protected], [email protected], [email protected],

Among the individual risk factors in the study of child-to-parent violence (hereinafter VFP) are those related to the emotional area of adolescents who exercise this kind of abuse. The aim of this study is to analyze the emotional adjustment of adolescents who use violence against their parents, in the following variables: multidimensional self-concept, suicidal ideation, depressive symptoms, perceived stress, lo-neliness, life satisfaction, and empathy. The results of this group were compared to adolescents with low and average levels of aggression toward their parents. A sample of 2399 adolescents aged 12-18 years, 50% male, enrolled in 4 secondary schools in the communities of Valencia and Andalusia was used. An ANOVA by the level of violence exerted (high, low, average) was calculated for the first and third quartiles (25% and 75%) and for each of the variables studied. The results indicated that the high-VFP group shows poorer academic, emotional and family self-concept compared to the average and low VFP groups. Regarding social self-concept no significant differences between the high and low VFP groups were observed, while the average group presents a worse social self-concept than the other two groups. Adolescents in the groups with high and average VFP have a worse physical self-concept than VFP those in the low VFP group. In addition, adolescents who exert VFP (high VFP and average) also have more thoughts of suicide, depressive symptoms, feelings of loneliness, perceived stress, and less life satisfaction than those who do not exercise VFP. In conclusion, the results suggest the importance of emotional adjustment of adolescents who abuse their parents, highlighting the need to strengthen this area for professional intervention in the various treatment programs.

Key words: Child-to-parent violence, emotional adjustment, adolescents.

1. Introducción

La violencia filio-parental es una problemática de estudio reciente en nuestro contexto, puesto que la familia ha sido considerada tradicionalmente como un espacio reservado cuya privacidad era incuestionable e inviolable. Ac-tualmente, sin embargo, esta privacidad tiene claros límites legales, de manera que cada vez es mayor la preocupa-ción de los ciudadanos, las autoridades y los investigadores por dar respuesta a situaciones que implican una flagrante violación de los derechos en el seno de la familia, como sucede en los casos de violencia familiar.

De hecho, muchas legislaciones actuales y un significativo volumen de investigaciones consideran prioritario aspectos relacionados con el maltrato y abuso infantil y la violencia de género en la familia (Crichton-Hill, Evans y Meadows, 2006). Cuando hablamos, en particular, del comportamiento de los hijos en edad adolescente, es necesario distinguir entre las conductas prototípicas de la adolescencia de carácter disruptivo, de aquellas otras consideradas como inaceptables o abusivas (Stewart, Wilkes, Jackson y Mannix, 2006). Así, la violencia filio-parental se define como un acto de abuso hacia los padres, bien sea físico, psicológico o de perjuicio económico para ganar poder y

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acento en la diferencia entre los comportamientos rebeldes y desafiantes de los hijos en la adolescencia y el ejercicio del dominio.

Otra puntualización comentada por Pereira y Bertino (2009) es que se descartan las conductas que pueden impli-car una violencia ocasional sin antecedentes previos y que no se repiten, el parricidio, la agresión sexual a los padres y los asaltos premeditados con armas letales, por considerarlos un perfil diferente. Así, la violencia hacia los progeni-tores se considera VFP cuando el hijo/a actúa intencional y conscientemente, con el deseo de causar daño, perjuicio

y/o sufrimiento en sus progenitores, de forma reiterada, a lo largo del tiempo, y con el fin inmediato de obtener poder, control y dominio sobre sus víctimas para conseguir lo que desea, por medio de la violencia psicológica, económica y/o física (Aroca, 2010).

Por tanto, se distinguen tres tipos de violencia filio-parental: (1) Física, que incluye conductas dirigidas contra los padres (escupir, empujar, abofetear, darles patadas, puñetazos, pegarles con algún objeto, amenazarles con objetos peligrosos) y contra el hogar familiar (romper, dar patadas o pintar/ rayar objetos); (2) Psicológica (verbal, no verbal y emocional), que implica insultos, gritos, intimidar a los padres, jugar maliciosamente con ellos, conducirles a pen-sar que están locos, hacerles exigencias irreales, insistir en que acaten sus normas, mentir, huir del hogar, y amenazar con suicidarse o con marcharse del hogar sin tener intención de hacerlo y (3) Económica o financiera, como robar dinero o pertenencias, vender posesiones de los padres, incurrir en deudas que deberán pagar los progenitores, o exi-gir a los padres que les compren cosas que no pueden permitirse.

Las investigaciones sobre las características de los hijos maltratadores indican que son los varones quienes más perpetran este tipo de violencia, con investigaciones que sitúan el porcentaje de adolescentes agresores chicos en torno al 60-80% del total (Cottrell y Monk, 2004; Elliott, Cunningham, Colangelo, y Gelles, 2011; Gallagher, 2009; Haw, 2010; Kennedy, Edmonds, Dan y Burnett, 2010; Routt y Anderson, 2011). Sin embargo, es cierto que muchos de estos resultados proceden de muestras clínicas, forenses o judiciales, ya que otras investigaciones con muestras comunitarias, no encuentran diferencias tan dispares por sexos (Bobic, 2002; Cottrell, 2001; McCloskey y Lichter, 2003; Pagani et al., 2004). Otros autores han observado que son los hijos varones quienes más utilizan la violencia física, mientras que las hijas habitualmente emplean la violencia psicológica, verbal o emocional en mayor medida (Archer, 2004; Gámez-Guadix y Calvete, 2012; Ibabe y Jaureguizar, 2011; Lozano, Estévez y Carballo, 2013; Walsh y Krienert, 2007). Lozano et al. (2013) no encontraron diferencias significativas por sexos en la utilización de la violencia económica.

Respecto de otras variables personales relacionadas con el ajuste, diferentes investigaciones han puesto de re-lieve que los jóvenes que ejercen violencia filio-parental presentan una baja capacidad empática (Cottrell y Monk, 2004; González-Álvarez, 2012; Ibabe, Jaureguizar y Díaz, 2009; Lozano, et al., 2013), alta impulsividad (González-Álvarez, 2012; Rechea, Fernández y Cuervo, 2008), así como baja tolerancia a la frustración (Bertino, et al. 2011; Roperti, 2006) y baja autoestima (Kennedy et al., 2010). Igualmente se ha observado que la sintomatología depresiva, el sentimiento de soledad, el malestar psicológico, la baja satisfacción vital, y la dificultad para expresar emociones o interactuar emocionalmente también correlacionan con la violencia filio-parental (Lozano et al., 2013).

No obstante, hay aspectos relativos al bienestar psicológico y emocional de los hijos agresores que todavía no es-tán ampliamente contrastados en la literatura científica hasta el momento, como el autoconcepto multidimensional, el estrés percibido, o la ideación suicida, entre otros. Por ello, el objetivo del presente estudio fue ahondar en el estudio y comprensión del ajuste emocional de adolescentes que presentan violencia filio-parental en las variables siguientes: autoconcepto multidimensional, ideación suicida, sintomatología depresiva, estrés percibido, soledad, satisfacción con la vida y empatía.

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2. Método

2.1. Participantes

En este estudio participaron un total de 2399 adolescentes españoles de ambos sexos (50% varones) de 12 a 18 años procedentes de 4 centros educativos (públicos y concertados) de las Comunidades Autónomas de Valencia y Andalucía ubicados en entornos rurales y urbanos, y distribuidos en 6º de primaria, 1º, 2º, 3º y 4º de la ESO y 1º y 2º de Bachillerato. En cada comunidad, la selección de los participantes se realizó mediante un muestreo estratificado por conglomerados, asumiendo un error muestral de ± 2,3%, un nivel de confianza del 95% y una varianza pobla-cional de .50. Las unidades de muestreo fueron los centros educativos y los estratos se establecieron en función de la variable curso.

2.2. Medidas

Escala de Violencia Filio-parental, Straus y Douglas (2004) adaptada al español por Gámez-Guadix, Straus,

Ca-rrobles, Muñoz-Rivas y Almendros (2010). Está compuesta por 10 ítems con respuesta tipo Likert de 5 puntos (0 = nunca; 4 = muchas veces). Esta escala ofrece un índice global de VFP así como tres dimensiones: violencia física (ej. “abofeteo, golpeo, o he abofeteado o golpeado”), violencia verbal (ej. “grito o he gritado”) y violencia económica (ej. “robo o he robado dinero”). Cada uno de los ítems se contesta en referencia “a mi madre” y “a mi padre” por separado. La fiabilidad de las subescalas según el alpha de Cronbach oscila entre .65 y .85.

Escala de Autoconcepto Forma-5 (AF-5), de García y Musitu (1999). Este instrumento mide 5 dimensiones a

través de 30 ítems: autoconcepto académico, social, emocional, familiar y físico, en una escala de respuesta que va de 0 a 99, donde 99 significa estar completamente de acuerdo con el contenido del ítem en relación a uno mismo. La consistencia interna, alpha de Cronbach, del conjunto global de la escala es de .81. Su consistencia interna para cada una de sus dimensiones es la siguiente: .88 para autoconcepto académico, .70 para autoconcepto social; .73 para autoconcepto emocional; .77 para autoconcepto familiar y .74 para autoconcepto físico.

Escala de Depresión del Centro de Estudios Epidemiológicos de Radloff (1977); traducción bidireccional. Esta

escala se compone de 20 ítems que evalúan en una escala tipo Likert de 4 puntos (1 = nunca; 4 = siempre) sintomatolo-gía relacionada con el ánimo depresivo. El CESD proporciona un índice general de ánimo depresivo que no evalúa la depresión en sí misma, sino la sintomatología que habitualmente va asociada a ella (e.g. “durante la última semana, me he sentido triste”). La fiabilidad del instrumento según el alpha de Cronbach obtenida en la presente muestra fue de .81.

Escala de Estrés Percibido (Perceived Stress Scale, PSS; Cohen, Kamarck y Mermelstein, 1983; versión breve

española de 4 ítems de Herrero y Meneses, 2006). La PSS evalúa el grado en que el sujeto ha experimentado ciertas situaciones como estresantes en el último mes (e.g. “en el último mes, he sentido que era incapaz de controlar las cosas más importantes de mi vida”) mediante una escala tipo Likert con un rango de respuesta de 4 puntos (1 = nunca; 4 = siempre). El índice de consistencia interna (alpha de Cronbach) en la presente muestra fue de .64.

Escala de Soledad UCLA (UCLA Loneliness Scale; Russell, Peplau y Cutrona, 1980; versión española de

Expó-sito y Moya, 1993). Esta escala consta de 20 ítems con opciones de respuesta tipo Likert de 4 puntos (1 = nunca; 4 =

siempre), que aportan una medida general de sentimiento de soledad (e.g. “con qué frecuencia te sientes aislado de

los demás”). En la presente muestra el coeficiente de fiabilidad (alpha de Cronbach) fue de .89.

Escala de Satisfacción con la Vida (Diener, Emmons, Larsen y Griffin, 1985; versión española de Atienza, Pons,

Balaguer y García-Merita, 2000). Este instrumento se compone de 5 ítems que proporcionan un índice general de bienestar subjetivo percibido (p.e., “no estoy contento con mi vida”). Los ítems se valoran mediante una escala tipo

Likert de 4 puntos (1 = muy en desacuerdo; 4 = muy de acuerdo). En el presente estudio, el índice de consistencia

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Escala Básica de Empatía (BES), de Jolliffe y Farrington (2006). Esta escala se compone de 20 ítems con

opcio-nes de respuesta tipo Likert de 5 puntos (1 = muy en desacuerdo; 5 = muy de acuerdo). Consta de dos factores que miden las dimensiones de: empatía emocional, subescala compuesta por 11 ítems; y empatía cognitiva compuesta por 9 ítems. La consistencia interna (alpha de Cronbach) de las subescalas es de .85 y .79 respectivamente.

2.3. Procedimiento

En primer lugar se contactó con la dirección de los centros educativos seleccionados. Tras confirmar telefónica-mente su interés y participación voluntaria, se realizó un seminario informativo con la plantilla de profesorado para explicar los objetivos y alcance de la investigación, describir los instrumentos de evaluación, solicitar los permisos pertinentes y promover su participación. A continuación, se envió una carta explicativa de la investigación a los padres y madres de los alumnos mediante correo postal donde, además, se solicitó que expresaran por escrito su con-sentimiento en relación con la participación de su hijo/a. Una vez recogido el concon-sentimiento paterno, se acordaron con los centros las fechas para la aplicación de los instrumentos con los alumnos. La recogida de datos se llevó a cabo, con cada grupo, en su aula habitual y durante el horario regular del centro. Se informó a los adolescentes que su participación en la investigación era voluntaria y anónima y que podían abandonar el estudio en cualquier momento del proceso.

3. Resultados

Para analizar los datos se compararon grupos de adolescentes establecidos por el nivel de conducta agresiva hacia sus padres. Así, se conformaron 3 grupos denominados Alta VFP, Media VFP y Baja VFP, a partir de los percentiles 25, 50 y 75 de las puntuaciones obtenidas por cada participante en la escala de violencia filio-parental. Se calcularon una serie de ANOVAs, que se presentan en la Tabla 1, comparando estos tres grupos en cada una de las variables objeto de análisis.

Tabla 1

Medias y resultados del ANOVA por grupos de violencia filio-parental

Baja VFP Media VFP Alta VFP F

Autoconcepto académico 65.71a 61.52b 57.12c 20.38 Autoconcepto social n.s. n.s. n.s. 4.57 Autoconcepto emocional 57.05a 53.55b 49.29c 20.68 Autoconcepto familiar 87.38a 83.19b 75.93c 65.69 Autoconcepto físico 65.09a 62.01b 60.42b 7.38 Ideación Suicida 1.21b 1.28b 1.43a 37.47 Estrés percibido 1.95c 2.12b 2.34a 63.41 Soledad 1.75c 1.85b 1.95a 29.10 Satisfacción vital 3.53a 3.33b 3.02c 61.28 Empatía emocional 3.63b 3.68b 3.78a 10.60 Empatía cognitiva n.s. n.s. n.s. 0.043 Sintomatología depresiva 1.77c 2.05b 2.25a 90.66 Nota: a>b>c; p <.001

Los resultados indicaron que, en general, el grupo de alta VFP mostró un peor autoconcepto académico, emocio-nal y familiar en comparación con el grupo promedio y el de baja VFP. Respecto al autoconcepto social no se obser-varon diferencias significativas entre el grupo alta y baja VFP, mientras que el promedio tiene un peor autoconcepto

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medio informaron de un peor autoconcepto físico que el grupo baja VFP. Además, los que ejercen VFP (alta VFP y promedio) también presentaron más ideas de suicidio, sintomatología depresiva, sentimientos de soledad, percepción de estrés y menos satisfacción con la vida que aquellos que no ejercen VFP. En el caso de la variable empatía, los resultados indicaron la no existencia de diferencias entre grupos en el grado de empatía cognitiva. Los adolescentes agresores, en embargo, mostraron puntuaciones superiores en la subdimensión empatía emocional con respecto a los grupos promedio y bajo.

4. Discusión

El presente trabajo tenía como propósito ahondar en el estudio y comprensión del ajuste emocional de adolescen-tes que presentan violencia filio-parental en las variables de autoconcepto multidimensional, ideación suicida, sin-tomatología depresiva, estrés percibido, soledad, satisfacción con la vida y empatía. Los datos observados sugieren, a grandes rasgos, que los hijos que no agreden a sus padres presentan un mejor ajuste emocional que aquellos que manifiestan conductas agresivas y abusivas hacia sus progenitores. El grupo promedio considerado en el presente trabajo muestra una posición igualmente intermedia en cuanto a desajuste se refiere, y particularmente en los índices de estrés, soledad, sintomatología depresiva y satisfacción vital, respecto de los grupos de alta y baja violencia filio-parental. Sin embargo, su autoconcepto en la mayoría de dimensiones es tan negativo como en los adolescentes del grupo de alta violencia filio-parental, si bien se diferencian de éstos claramente en ideación suicida, habiendo obteni-do las máximas puntuaciones el grupo más agresivo. Aunque trabajos precedentes asocian la conducta violenta en la adolescencia con rumiaciones de suicidio a medio y largo plazo, sobre todo en los casos en que dicho comportamien-to se combina con estados depresivos (como es el caso) (Brunstein-Klomek et al., 2011), no existen dacomportamien-tos relativos al comportamiento específico de abuso parental, siendo esta por tanto una línea muy interesante de investigación futura.

Los resultados obtenidos en el presente trabajo van, en general, en la línea de investigaciones previas que han asociado el maltrato hacia los padres con la baja autoestima (Kennedy et al., 2010), la sintomatología depresiva, el sentimiento de soledad, y la baja satisfacción vital (Lozano et al., 2013). El caso de la variable empatía merece un análisis más exhaustivo en futuros trabajos. En el presente, los resultados indicaron la no existencia de diferencias entre grupos en el grado de empatía cognitiva, sugiriendo estos datos que la capacidad de comprender el estado emo-cional de la otra persona es igual en hijos agresores que en hijos que no abusan de sus padres. Los adolescentes agre-sores, en embargo, sí mostraron puntuaciones superiores en la subdimensión empatía emocional, lo que es indicativo de que estos adolescentes son capaces de identificar el dolor causado a sus padres, incluso con mayor intensidad que los adolescentes no agresivos. Este hecho puede ayudar a comprender la motivación de dominar y causar miedo, dolor y daño en los progenitores a través del comportamiento abusivo, siendo los hijos plenamente conscientes de las consecuencias de sus actos agresivos en el seno familiar.

5. Conclusiones

Hay aspectos relativos al bienestar psicológico y emocional de los hijos agresores que todavía no están amplia-mente contrastados en la literatura científica hasta el momento, como el autoconcepto multidimensional, las distintas subhabilidades de la capacidad empática, o la ideación suicida, entre otros. El presente trabajo aporta una contribu-ción a la mejor comprensión de la relacontribu-ción entre estas variables y la violencia filio-parental, si bien, dado el carácter transversal y exploratorio del estudio, las conclusiones deben interpretarse con cautela.

Aun así, en definitiva, los resultados sugieren la importancia del ajuste emocional de aquellos adolescentes que maltratan a sus padres, poniendo de relieve la necesidad de fortalecer esta área en los diferentes programas de trata-miento llevados a cabo por los profesionales de la intervención. Aunque en la actualidad se considera que la VFP es

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una problemática pluricausal con importantes factores individuales, familiares y sociales en su origen, desarrollo y mantenimiento, se ha comprobado que las variables de ajuste emocional tienen una presencia importante en los hijos agresores.

Futuros trabajos deberían seguir profundizando en la relación entre la VFP e índices de ajuste y desajuste como el autoconcepto multidimensional, la empatía cognitiva y emocional o la ideación suicida, con el objeto de determi-nar su posición como antecedentes del problema, consecuentes o en asociación bidireccional. Son aspectos de suma importancia para el posterior tratamiento del problema y, por ende, para la apuesta por la mejora de las relaciones familiares y sociales de estos adolescentes y, fundamentalmente, para optimizar el bienestar y la integridad familiar, así como la de los hijos en pro de su educación como ciudadanos responsables y su adecuado desarrollo psicosocial como personas.

Agradecimientos

Este estudio se ha elaborado en el marco del proyecto de investigación PSI2012-33464 “La violencia escolar, de pareja y filio-parental en la adolescencia desde la perspectiva ecológica”, subvencionado por el Ministerio de Econo-mía y Competitividad de España.

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