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Problemas no resueltos sobre tiempo y clima. Perspectivas del control y la predicción del tiempo

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-N o t a s d e M e t e o o 1 o g ¡ a S l n o p t i e a

_1r.-

.4 . ,

PROBLEMAS NO RESUELTOS SOBRE TIEMPO Y CLIMAo PRESPECTIYAS DEL

CONTROl '1 L '1rCION DEL llfMPO

~ D ~ ' •

l!brzo ~, 964

(2)

PROBLEMAS NO RESUELTOS SOBRE TIEMPO Y CLIMA. PERPECTIVAS DEL CONTROL Y LA PREDICCION DEL TIEMPO.

Por R.Co SUTGLIFFE, Director de Investigación del Britlsh Meteorolcgital Office.(~)

Jll!l_LC!_

1 )PROBLEMAS NO RESUEU OS SOBRE ll EMPO Y Clf hl.~ o • ••'""'•tt•~•o o oo(J•o

Cir ulacl6n general •• ••• • •• • • • • ~ o o o • • o o o ~ o J e e Ae Monzones a • • o ~ o • • • ~

Depresiones y anticiclones ••••• • ••• • • e o o e o •o ~ •• 1• o••

Huracanes Tropicales • • • • •• •• • • •

Chubascos y tormentas o • " o • • • • • o o • Q • ~~ o (1 • o o . . . " • ~ " " ~" •o

La máquina térmica de la atm6sfera •• • • • • •• , •

1 1) PERSPECTIVAS DEL CONTROL Y LA PREDICCION DEL TIEMPO •• Perspectivas del control local de tiempo • o • •

Ideas para controlar el tlompo en gran escala Predicción del tiempo • o o • o • o ••

Progresos en predicci6n a corto plazo • •

Predicción a iargo plazo • • • • • • • • • • • Algunos mdtodos importantes de predlccldn

Jj_J:~OBLEMAS

NO

RESUELTOS SOBRE TIEMPO

Y

CLIMA.

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t~ 1 2 3 4 5 5 6 6 f, 7 7 8 9 9

"No poseemos todavfa una teoria básica sobre la circulación gen&ral, pero hay razonos para pensar que esto puede conseguirse en cuestión de alguno aftas , con tal que un ndmero suficiente de gente capacitada puede ser rescatada por nosotros del absorbente y deslumbrante campo de !a 1nvestigacldn nuclear y da los espacios cómicos"

El estu~io de tiempo y clima constituye parte de la ciencia metü0rológica, pero 10 la clencl:. en total.

:

2

~eteorologfa es el estudio de la atmós era terrestre en todos sus aspectos: su composición y su quFmlca; su radloactívidad, natural e inducida por el hombre; el polvo atm6sferico y el que le es agregado artificial mer.te por las chimeneas, automoviles e ndus rías, y el proceso de acumulacl6n,desplazamlento y dispersión de e3te polvo r-on el transcurso del tiempo; a transmisión del sonido a trav~s del aire y la transmlsi6n rle tod. clase de radiaciones electromagnéticas descie la ultravioleta, visible e Infrarroja del espectro, has a

-~ondas de la radio; y los fen~menos especiales de la reflexl6n de las ondas de radar y radio en las nubes

y tas precipitaciones.

La clencla meteorológica incluye también el estudio de una multitud de efedtos opticos: color del ciJL

lo, halos y conona., dispersión, refracción, difracción, etc.; fenómenos eléctr1cos -no solo el espect acu-las relámpago, sino también los notables gr~1ientes de potencial

y las corrientes electr!cas, que s n

reve-lados por los instrumentos adecuados de obse. vaclón cuando el tiempo parece estar completamente tranquiiJ;

y, desde luego, el comportamiento especial de la 'tmósfera - por ejemplo los efectos fotoqufm~cos que produce una pantalla protectora de ozono sit··ada a 25 Km. de altura por encima de nuustras cabezas, y todop los de 1 nlzac"6n, auroras y efectos margnéticos y elec romagnét"cos que pertenecieron hasta el presente -al campo de apl lea ión d los ingenieros de radio, y est~n pasando ahora al dominio de los que utilizan los

nuevos vehfculos espaciales, ohetes y satél .tes artificiales. En fin, en plan cada vez más ascendente, la

meteorologfa entra ya de lleno en los dominíJs de la ciencia del espacio.

Puesto que 1-a atmósfera es un todo con1~nuo, con sus propiedades 4fsícas tan relacionadas , mu has,

-'por no decir todas de estas más reco~ditas pa · es de la meteorologfa tienen un marcado afecto sobre el -t;Ampo y ~lim8, d1rectamente, en 'Jna relación de causa a efect~, e Indirectamente, como medio de obtener

-~"~ 6tll informac.dn. N aparece asf ninguna diferencia esencial entre el meteorológo (fFslco) y el hombre 1c: fi~•po (predictor) , pero debe esaltars· de. de aquf la atencldn sobre estos obvios e Interesantes -· ~¡ vblemas, que tanto afectan a cada habitar+> de nuestr" planetao

Co~o es natural 1 no se va a tratar aquf de toda la fauna meteorol6gica, sino que escogaremos de los-.:r !,:~tf:s seres 1U'! dominan en el conjuntt.., Conc.retamente y en primer lugar, nos referiremos a la ¡;trcu•

,~, •l:lrJ8ral dr la atmdsfera terr··este conside ada como un total, con los vientos y el tiempo llqaoos a.!

(3)

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2.

·-uu~ ' luoar haremos alu~1 r a los monzones (vientos estacio -na es) palabra que en lengu&Je t 'r'co s•~· · ·,ta :1rculaci6n fn gran escala de verano a invierno, o de es-tac:lón a estación, y na sólo en l3 iroia. ~~. er muchas partes de la lierra. n terc~r : }ar, trataremos de ]aS familiares depresioneS y antiCÍCIG· .. 1~ ~uestros diariOS ~ ra5 •~1 tie,~O.

ros huracanes o ciclones de los océanos tro~·:a es, que son re:c sa. ca;~ d'~ de lamentables pérdidas de vidas humanac;, y por último, vere111r. Jv. c't! ';c.)~

tensos 1guaceros y destrudivas granizadas. Una breve oescrlr;c'~n ,'P •• < Tt•

e• ',.

la luz a¡¡c,rtada por los más recientes trabajos e ír.ves igaclo t ' .tJ : -~ h. ~ta dos se extienden y cuales son las dificultades in~erentes a ellos.

C l R_CULAC I_ON GENERftJ.

~Ir •Ls con los fi e-, , isibles daPios y

.!.!lpa~les de in .anómenos, hecha a :rmítes

insospecha-Si mirásemos el problema en su mas amplia escala -es decir, ~amo si la tic.ra y 3u atmósfera fueran -observados desde otro planeta- veriamos una capa da gases pegada a la superficie de ;; llerra a causa de-la atracción de de-la gravedad, mostrando conplicados movimientos convectivos liaados al variable calentamieJL to del sol; también como la atm6sfera está e~ contacto con la enorme superficie de agua de .os océanoF,

u-¡, "a!l ca t\dad de 'QUa se %d agre · ndt a a ahésfera por evaporación; mientas se cepos!· a en otros PU!l_

tu~ er +¡¡•ma de prec'pi aci6r, (1 '-'.ia, n~ ·. 1 'tci. Los movimientos son, en verdad, co¡r.,. í.:ados, pero ore_~ clndiendo de las caracteristlras ocales t~~· va1Jre\ edio~, se observa una not&ble organizaci6n del comportamiento de !a atm6sfera a escala~· •-t3r, a nl lo se IP !lama »circulación general". Algo de esta disposición era ya conocido desde tiempos··~ !1 • el estud'o de los vientos permanentes en superficie-adquiri6 gran auge cuando los barcus de Vf.;la o,,r·,¿rlr a circunnavegar la tierra. En tiempos recientes ,el uso general izado de sondeos con globos y radiosondas "~ r·a propor lanado un b Gn ~squema, en tres di men--slones,de la circulación en la troposfera, y también de la estratosfera; en la actualidad los cohetes están explora do notables alt;+u~es, saliendn, incluso, de los Jfmites de la atmósfera.

El diagram- de las ftg.

1

expl lea, por si solo, la estructura de la circulación general tal como se -concibe al prese,te. Uno de los más notables caracteres, descubíerto en la última década y todavfa no bien

conocido, es, quizás. 1 J "e rrlt· · · del e orro" (jet streat11• esooci de r os de intensos vientos que cir -. l'ldan 1 a ti erra justamt:nte par aeta jo de 1 a ropopausa. Ahora i-Ja 11 egado a demostr;¡rse oue cua . .to menor es al .-í:~~ra y ;,~~ividad de 1os frente:,, me. e· .. s el número de chorros a ei los asociaoos, pero los chorros de1

f , te s,btropical y polar aparecen casi ~erma~ente.ente a lo larco del año y de lar a~os. H~v dos máximos t .. .Jposféricos en cada hem's~er'io. Adem~s, existe un c~r"r-o ót1 W cas: pPrm J•e ~e eq 1

' ,•!JS~era dur·anre l'l invierno, pero e1lo va snlo indired2me.te .elal'.\nad\1 ;n _; t'r-npo.

La explorac16n de la atm~sfera en todas sus porriones 1 ~·1 •~ldr JJ , ·~r J. Jh oescubrf -miedos y car·aderfstlcas inesperadas Ql.le enc.lerran lma fasc·n !:ión, H• si. para cual<;l í~r .:l .antt> de

las-cosas del tiempo. Considerando la atm6stera coma un conjuntu a esca•a plan ·taria, la e ir ulac'd e~ -

-ahora seme ante a la del año pasadc, tanto mlor como se recibió ; tero:~. l'iobo tanta .:;gua evaporada como precipitada y tantc momento angular se tra;; firió p w fricci n con a' roce de la Tierra como fué tomado d e lla en otro punto. Para!;; ·fl\· dera t<'m:-1\,3 com cnn·un+;¡ n~t! es ¡¡¡h cálido, ni más umsdo, i fluve más deprisa que lo hiciera ante • tP otras palabr -~ tenrrnr.:; ·J, ~s av; e ecuil i'.r1o, ·r· .~a. H''~· n estr;aio completo serra el que nos hiciese ver wmo se mant:~)<' <'·' •d;do ,, . ._ "~'":-,, • ••. Jnj ._¡¡~; • ral r, hume--dad o momento

fui

agregado a la atmósfera y donde y ~uar1' t5 devuelto a ;~

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t ~ua. rs l 1eca 1

ls-mo que lo transporta de uno a otro luga~ para compensar ~ualquler desequilibrio. 5e tre&lsa, d.s 'e !uegoj un estudio e hipótesi~ clentfflcas más completas para plantear este proceso mediante ecua Iones matem~tl-­ \as, las soluciones de tales ecuaciones nos darfan entonces una teorfa fundamental de la cir~J:acl6n g n .

-a·r y r.onstit.lirían un primer paso para e' estLOdin te6rico de1 clima.

Pu&~9stablecerse categóricamente auu mientras mu~hos libro~ de texto dan RXplira~: r • fuis o menos -plausibles de la clrculacidn general, no hav ninguno a•~ bri•d• una teorra'báslca¡ aunqur • ·a no Implica ue las explicaciones exp~estas sean enteramAntP despreciable&, Además, se aportó una gra~ ayuda a nuestros

,-• .. :-;u.ientGr. r-eíer 1'1tPs a ta1 mecanismo oesde que effrey~ :ah1ra S1r Harlnd) ~"•tras, prnoaron hace J5-ª..

:~e Ja ~irc~laci6n media puede e1pllcarse sólo Si iE !'•r~ r • • ; L•igen de las f)uc

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ferencia a las irregularidades de los movimientos turbulentos, se puede decir que es papel mojado y necesj_ ta un acusado control y crftica.

El problema de encontrar una teorfa básica para la círculaci6n general es mirado, y con razón, como-el más importante de la Meteorologfa y no faltan esperanzas de que pueda ser resuelto dentro de algunos --años sí tonseguimos captarnos un número suficiente de gente capacitada, recuperada del abso~vente campo de la Investigación at6mica y espacial. Fueron dados importantes pasos previos por los investigadores ameri~ nos, especialmente Phillips y Smagorinsky, pero los conceptos ffsicos son complicados, el planteo matemá--tico dificil y el cálculo aritm~tico, en el que hay que manejar un gran vol~men de datos, requiere el em--pleo de computadores electrónicos.

~lONfS,

la palabra "monzon" se deriva de la palabra árabe "estación" y originariamente se empleó para designar

los vientos estacionales que se presentaban en el mar de Arabía -hoy dfa se la considera apropiada para

-designar, en términos generales, las variaciones estacionales en gran escala. Ha sido, incluso aol icada a los vientos que en la alta estratosfera circulan en el hemisferio Norte, de Oeste a Este en invierno y de E~te a Oeste en verano, pero esto son circulaciones planetarias causadas por el hecho de que la estratosf~ ra polar, en verano, está continuamente iluminada por el sol y es muy cálida; mientras la estratosfera PJL lar en invierno está continuamente en sombra, y es muy frfa. Muchos meteorólogos prefieren reservar la pala

br'a monzón para cambios esiac i o na 1 es de caracter geográfl co causados por dí ferenci as t~rmi e as entre contJ.

n~ntes y océanos.

Las causas básicas de estos cambios estacionales son similares. Para los fines ordinarios del meteorJL logo• la presión atm6sferica hídrostática y las diferencias de temperatura 'o densidad) Implica dífe~encias en la presión. El primer argumento Intuitivo es que el aire cálido, siendo me~os denso, producirá sobre la

superficie de la tierra una presión más baja que el aire trfo, pero ello no es mSs que la mitad de la cueJL tióo. SI operamos con la hidrostátlca desde el fondo hacia arriba, deberíamos decir igualmente que el aire tálido darfa la más alta presión arriba y el aire frfo más baja presión arriba; ya que la densidad hidros -tátlca vá ligada directamente no con la presión, sino con los cambios de presión con la altura. Falsas in

-terpretaciones de esta fácil cuestión han dado lugar a muchos falaces argumentos en meteorologfa, y no ca-bea excusas cuando es sabido que la presión en superficie del aire cálido sobre los océanos tropicales es ·generalmente más alta que la del aire trfo sobre los océanos polares. La distribució~ de presión en la

at-mósfera presenta, desde luego, un problema en el que el decrecimiento hidrostático de presi6n con la

altu-ra es solo una de las condiciones a satisfacer; como argumento, de hecho, es más fácil asociar alta

tempe-ratura con alta presión arriba que con baja presión abajo, Consecuencia de ello es que los vientos s~periJt res de la troposfera {incluyendo el chorro) son por lo general del

W,

circulando cicló~icamen+e y bordean

-do las áreas de baja presión del aire superior en las regiones más frías pr~ximas al pelo.

Volviendo ahora a la circulaci6n monzónica, nosotros ~ecesitamos explicar como se producen los vien--tos con el cambio estacional que se opera con las diferencias de temperatura entre tierra y mar. Compara-tivamente, el océano cambia poco de temperatura a lo largo del año, pués la ínsolaci~n extra del verano es

almacenada y empleada en calentar una capa considerablA de aguas superficiales. Sobre tierra, el calor del verano no es almacenado, sino que es devuelto al aire fácilmente, por lo que -en t~rminos relativos- el aj_ re sobre tierra es más cálIdo en verano y mis frfo en Invierto. El efecto hidrostático An verano se tradu-ce en una bajada de presi~n en superficie y una subida por les altos niveles, cuando se introduce la diná-mica del viento la solución se complica; am~os la baja presión en superficie y la alta presión en altura

se hallan centrados sobre la parte cálida de los continentes. Esta disposición permite que el aire converja en superficie hacia la baja presión y diverja por los altos niveles, dando un modelo dinámico que es satiJL factorlo. Es muy interesante estudiar la circulación del monzón de la India en verano a la

l&r

de est hip6tesls. En las Fig. 2 y 3, se dan esquemas mostrando el flujo en superficie y a 200 mbs. {unos 40.000 -píés de altitud en condiciones medias) en invierno y >erano. Los fuertes vientos del E que soplan en verano

por los altos nlveles en la región de Aden, >On tan genulnamente monzónicos como los vientos del SW que s~ plan en superficie en la India. la sección transversal N-s tomada a través de Aden en Abril, muestra cla-ramente la notable naturaleza del cambio; los vientos del E. en altos niveles, y para el mes de Julio, pr.!.

sentan la estructura de un chorro.

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carac-terfstlcas del monz6~ de verano en la ln¿·a,considerado en total. Si además de los datos de la India se --tienen en cuenta los vientos del E de la alta atffi6sfe~a dobre Aden» se aprec an fluctuaciones muy notables con intervalo de 'variacl6n de unas tres s~manas. Además de ayudar a la consideraci6n cuantitativa de la te_g_

ría sohre la circulaci6n general -probada por· la Hsica matemátic<l- ello implica na gran ayuda para el

--problem1 de la predicci6n9 y será pre~iso Incorporar a él de alguna forma los cambios estacionales del mon-z6n. Cuando podamos establecer~ y tal vez predecir, po'"que un año difiere tanto de otro, hdbremos obtenido

una gran v"ctoria en la batalia contra ei tiempo.

JUJ!L~O~ES

Y

ANTIC

IC

L

ONES.

Los maoas del tiempo, tale& como los mcstraaos en los textos y los que Invariablemente aoarecen en iOS

diarios y a pantalla del televisor9 cubren una extensa área er; la que se observan .lonas de baja y alta prJ¿_ si6n • Los artfculos sobre el tiempo dan siempre J.u~rte del le6n a las borrascas; pero los anticiclones -son tanto o más importantes e interesantes, si bién una regi{n en la que subslde aire relativamente seco -con poca lluvia y escasa nubosidad por altos n·ve'es, es dinal'licamente más sencilla. LG primero que se CO'!Q..

ci6 fué el ~echo de que las depresiones son regic"es en las que se_registran marcados cambios en la direc --ci6n y velocidad del viento, con el aire frfo y seco er s.J ¡ona posterior. De esto hace ya muchos años, pués fué cuanoo los noruegos. durante la 1 G~;erra Mundial, cstudiaror. sus famoso 11cicl6n-modelo" dando a conocer

su estr,1dura er. L919~ que ha venido siendo multiplemen:e reprodu:-:ida en los libros de textoo En breves P-ª.. labras, en su modelo, el aire frío~ cálido flu1an uno al lado del otro¡ l2 (',Orríerote frfa venía del polo ( (aire polar) y la corrle~te cálida del ecuador (aire tropical). la separaci6n de estas masas de aire apare-era marcada por un frente. El desarrollo del cicl6n se mate~tallzaba como ur. torbellino en gran escala9 en el que- se met:a una masa de aire cálido (sector cálido) qJe luego era empujada por el aire frro poderlor; es -te aire frfo forzaba a elevarse al a1re cálido creando las nubes y la lluvia. Considerando en un total~ el acceso forzado del aire cál í:lo implica ascenso o convergencia nacla el centro, lo que debido a la conserva-ci6n del momento angular, es la causa de que E>l aire tome parte en el giro de la Jiarra, mostrando una ma

-yor velocidad cuando su área se contrae. Consec~encia d• elle es que el ~i~e gi~e relativamente alrededor -de la Tierra en la misma dlreccid~ en que la Tierra gira alrededcr de su e¡ei y asf se define la circulaci6n

clcl6nica. El modelo asf creado permitl6 ~n análisis sistematice de1 tiempo y construyó entonces un

maravi-lloso avance en las prácticas y rutinas de la predice· 'n, pero no es un model' dinám co completo c.on el que se pueda explicar plenamente toda la esencja del fenñmeno.

El éxito que supuso enea trar en los aros pos+eriores a la 11 Guerra Mundial un modelo de ci :l6ot

ver--daderamente dinámico que sust:tuyese al an~e"Jc~ fué un paso dec slvo y ~uy importante. Ello está contribu -yendo mucho a modernizar la pred'cci6n. pl~nteJnaola en términos de ~na predicción dinámica que puede lle

--varse a cabo con computadores elect~ó~;cos de alta velocidad. El modele dinámico difier& susta11cialmente del primer modelo de los frentes y masas de aire en q e la rápida mutac16n entre el aire frfo y cálido ha sido reemplazada por ·a amplia z 1na de tra~s'• 16r -una zan~ barocllna-. De esta for~a, puede usarse la dinámica de los medios continuos en vez de la de la supsrflcíe de díscontlnuidad. dando resultados más generales

-(Si blén en aigdn aspecto mrrcs precisos) y establec:~ndo un modelo de antic! .16n como complemento al mode

-lo del cicl6n" Durante este último periodo de tiemro, tan reciente qt.e todavía lo estamos viento, las téc-

-nicas del anál;sls en tres dimens1one~ s n n de~arrollado empujadas por u~a amolia, extensa y complata red

internacional, de forma que las cficinas s ndpt'cas d1sponen ahora, además del mapa de superfl~le, de mapa

de varios niveles tipo a -co,500,300,200 y lOO mb,. e 1ncluso alguno más ae cotas suptrioras"

El modelo d·nám:co ·~cluve una ped Jrb1ci~n de¡ t1po de onda de el fluJo de siJperficie y de las t""a --yectorias de presi In, as1ciadas con u~a dis crs!ór simi~armen~e ondulada d~l campo de la tempera ura que se mueve retardada en un semiper·iodo detrls de ao~él la~ (ts decir1 m~s ha~ia el W). Puesto que, segdn la e:uaci6r de la hidrostática, el c.am~o de ~J tem~era~Jra rt).:'·eser.ta ·a di:ferencia entre el cau:po de pres\6, d. dos ni

-veles y también ul camb'o de viento, la d"ter&ncia de fase entre las o~da~ de presi6n y temperatura permite que la divergencia en altcs niveles colnclda con la tonvorgencia en niveles más bajos y el sistema to~al -es un mecanisno cue se a~todesarrol1a par s¡ mismo 1 engloba todas las caracterfstlcas esenciales de 1· de

-presi6no Ariem~s, en las LOnas donde la distrrsitin de la cnda ha~e co"n~ídlr una conver~encia superior con

-una diverg&n ia en balos rlvelesf se 1rea sJbs1den~1a, el alre s~ hace seco y cálido9 y nos proporciona el

tfpico modelo oel ant;c: ;.l6no

Aun~we los mooelos cln§micos -"mples nos ~restan w~a gran ayuda para interpre~ar como ocurren las co-

-sas y han permitido la predlcci6n num~rlca, om1ten os frentes, que siguen s·endc fen6mencs sustanclales.-

(6)

.

.

tes relacionadas ccr .• trJr,o~.a rsa, estra,usfrra y chorros

de

vi er:~to, y también con rotab~iS lenguas doa ;!,L

re 5ec~ cuya existe!lci ~ .. ·a ha~ta el presente poco conocida. La estrudura es la indir.a ar. l~ ftv,.. ~~ El .,

establecer la dirámica ~ ,¡\ .aoa de los frentes dentro de los carcteres gener;o1as de LJ dlna>NI.~ b~•iXiii~'ll::~

es un ~rob!ema que qued ndavra pendiente •

.. a parte ,.entra! y occ.idental de los océano. trop7tales está sujeb a una tiolanta chse dt~ <Í>~[Jf"esl~n:$

o ':Of'"lli!"tas cicl6nicas, que trenen diámetro 1:1ás equeños. pero mucha mayct intensidad :¡ue las 11ulgar~s b:..

rra~ca-s de nuestras latitudes. Aunque, con frecuencia, son los portadon.c de l Lvia a les lugares ~~aás nec.!_

sitados; en cambio, pueden ocasionar desast~osos efectos en áreas muy limitadas. Los ciclones tropicales y

las depresiones de nuestras latitudes tiene de común lo siguiente& un cent o de baja presi,5n y una cirGU•

lací1n de viento que fluye invariablemente en el mismo sentido de la rota 'ón de la Tierra (del i ~acla el

E por encima del ecuador}; esto implica, según las teorfas clásica, aflujo de1 aire por los bajos niveles

con e!P.vaci6n hacla a riba, y muchas nuoes lluvia. E~ otros muchos aspectos, sin embargo, son muy diferen.

tes ~ precisan una expl!caci6n te6rica completamente distinta.

Nuestras depresiones son producidas por e 1 contraste entre aire frfo y cálido que fluyen uno jt,mto a

otro en una regi6n de transici6n que es in"stable y está sujeta a crear una ondulaci6n en forma de

torbe-1 !!no; el glro baroclino pued~ presentarse en una u otra direcci6n y dar lugar a u~a borrasca o a ~n antlc~

cl6n. os huracanes tropicales son diferentes, vienen p~ovocados por inestablliddd en la vertical y son

-alimentados po~ la energfa de calor latente 1 iberado por la lluvia¡ presentan un núcleo cálido y apar~nt,t

mente requieren mares muy cal lentes ~ara formarse (temperaturas superiores a 272 C). Estas tormentas son~

cient~ficamente muy notables; donde e! mas sepresenta solo algunos grados más grfo ro ocurren nunca, y si

el agua está más cálídd no so1G son posibles, sino incluso más frecuentes, a igualdac de los demás facto ••

res. En este asG~cto la atm6sfera aparece sensiblemente equilibrada, la menor perturbaci6n puede actuar de

catalizador desencadenando insospechados efectos; exister, pués, posibilidades de cambios climáticos que.

ún no se han lle ado a efecto

fl efecto quR los cliclones tropicales pueden tener sobre el tiempo de nuestra latitudes no es nada r

despreciable. Como las trayectorias de cada cicl6n se dirigen corrientemente h&cia las costas occidentales•

meten al Jap6n y Canadá dentro de SJ influencia directa. Más aún, algunas de nuestras propias depresionPI

(borrascas extratropicales) pueden tener su orlqen en los hura:anes tropicales formados m~s hacia el Sur, ae forma tal que en un núclec oe bajas presiones cercano a lslancia, podrfa ser identificado por continul~ dad, ,.on el huracán que una semana antes apareda sobre la zona tropical. A veces, lrr.luso, curvan mucho· su trayectoria prab61ica, llegóndo il irea de Azores como borrascas de marcada Intensidad. Para el teórico

e1 pr-oblema es muy suqestivo y ha sido resuelto pardairnentei pero la curiosa evv·u tura del ciclón trop,cal

con (;orrientes en espiral y una zona ínter'cr de calma con aire seco subsidiendo (oj" del ciclón) no ha P..Q..

dido aú11 ser explicada mec:ade el cálculo.

Para las regiones que con frecuencia se ven sometidas a sus desastrosos efectos y daHos

-especialmen-te, aunque no excluslvanrer.te, China, Japón, India, Filípínas y los Estados Unidtf. de liqrteamérica- la PfJ.

diccí6n afinada del fen6meno constituye una misi6n en la que se vuelcan grandes es·tuerzos y trabajos (vue ...

los de reconocimiento meteorol6gico, avisos especiales, intensificaci6n de las bserv clones por tierra y

mar, •• ). Quizás, una de las aplicaciones más inmediatas de los satélites artiflriales sea el tomar fotogrjl

fras,desde el espacio, de los ciclones tropicales, tan pronto como éstos se ha¡an formado.

Mientras que el cicl6n tropical es una rara manifestación de la inest~bi! ija" ertical desencadenada

• por el calor latente de condensaci6n -tan rara que el número má&imo de ellos Q s ~e registra en la total!

dad de la Tierra en un dfa puede ser diez y el n~mero mrnimo puede ser cero- lo_ chubascos vulgares y suR

m{> intensa variP.daa, l¿ tormenta, estan ocurr"endo constantemente en millares dt:! lugares de la tierra y en

cualquier ~poca del ano, y Lontrihuyen en gran escala a la aportaci6n total de todas las precipitaciones que se registran en el mundo.

La te•;ria bás;ca del origen de la inestabilidad verbcal en atm6sfera húmeda fué dada a finales

de-siglo. Desde entrJO{es, la estructura de las tormentas vino siendo activamente estudiada 111ediante el aví6r.,

(7)

6.

a la gran cantidad de agua existente en las nu~es y a la naturaleza de las intensas corrientes descendentes

que arrastradas por las cortinas de 1 Juvias son lanzadas en cascada contra el suelo; este aire enfriado por evaporación y bastante seco, ocasiona intensas turbonadas en superficie. Usualmente se comenta que una gran variedad del viento con la altura deberfa destruir o distorsiona] los sistemas convectivos en gran escala; pero como las tormentas ocurren con frecuencia en regiones frontales, donde aparecen marcados cambios del -viento en la vertical, se ha llegado a la conclusi6n en un modelo dinámico reciente, que la existencia de-Jna tormenta puede necesitar, precisamente, de estos cambios de viento. El Br. F.H. Ludlam del Imperial Co-llege, que se ha dedicado por su cuenta al estudio de las nubes, ve en esas cizalladuras del viento condioi..Q_ nes necesarias para que tengan lugar intensas granizadas pero, hasta el presente, no se han publicado result! dos ni calculas que apoyen la creación de un modelJ dínámico. El cálculo del tamaño del granizo teniendo en cuenta la velocidad de caída de las partículas y también los factores di~ámicos y termodinámicos, pueden ser unos factores realmente formidables.

El granizo, es, tradicionalmente, el gran elemento devastador de las tormentas -incluso más importante

que el rayo, ex,eptuando el riesgo de los incendios forestales- Pero en años recientes, el peligro potencial del rayo para las lineas electrlcas de alta tensión y las molestas y costosas interferencias en las emisio--nes de radio, ha puesto otra vez de actualidad las manifestaciones eléctricas de la tormenta. El descubrimieJl to de la radio-dirección; los detectores de relámpagos y quizás, las observaciones desde sátel ites de la tiJL

rra, harán posible, en principio, llevar el co~trol de todas las tormentas habidas en el mundo de una forma continua; incluso con el tiempo el procedimiento puede ser barato. Aunque la teorfa de la electricidad de la tormenta está suficientemente constatada, aparece ahora una nueva teoría muy convincente preconizada por el Prof.

B.J.

Masan.

LA MAQUINA TERMICA DE LA ATMOSFERA.

Los sistemas dinámicos que hemos descrito brevemente, desde la circulación general en sf, hasta los chJL bascas en pequeña escala, son por asr d~cirlo, piezas distintas del complicado mecanismo de apertura y cie--rre de la gran máquina térmica atm6sferica.

En el proceso de degradación de energfa, desde la entrada de la radiaci6n solar de onda corta, hast~ la salida de la radiación terrestre de onda larga devuelta al espacio, una pequeña porción se convierte eventuaj_ mente en la energfa mecánica de circulación de viento que determina nuestro tiempo y el ima.

El mecanismo de este juego, puede ser descrito con alguna exactitud, y la inventigaci6n deberfa comple-tarse ahora cor. un esquema cinámico satisfactorio y, sobre 'odo, con una teoría ~e~modinámica, Mientras tan-to, la Meteorologfa se contenta con ser una ciencia preewinentemente oti1 que nos proróst!ca el tiempo dentro de unas 1 imitaciones y sueña con 1 legar a controlarle. La realización y explicación de estos ~ine~ prácticos

es al objeto del próximo artrculo, titulado:

! 1) PERSPECTIVAS DEL CONTROL Y LA PREDICCION DEL TIEMPO.

La actifud de la humanidad para control2r su medio ambiente (ffslco y biológico) es, supongo yo, e! se-creto de su éxito sobre la Tierra; pero, a despecho del esfuerzo de profetas y hechiceros en el transcurso -de los años, no existe evidencia dE que se haya obtenl~u nada importante para alterar o modificar el tiempo¡ La humanidad ha adaptado un papel pasivo, protegiéndose asr misma contra las inclemencias atmósferiLaS o ha emigrado para sobrevivir, y éste es el estado actual en que nos encontramos.

PERPECTIVAS DEL CONTROL LOCAL DEL TIEMPO.

A pesar de todo, en años recientes se ha desencadenado una nueva campaña de atención a este resp~Lto, -siempre por científicos de ponderada preparación y eficiencia, impulsados por el hecho de que, hasta el pre-sente, todavía no se había conseguido nada que valga la pena. En muchas partes del mundo donde la lluvia es deficiente y un riego adicional vendrfa muy bién, ven pasar por encima de ellos los nubarrones sin re coger-más que algunas gotas aisladas.

La explicación profunda de esto puede obtenerse del campo de la ciencia meteorológica denominado ffs\ca de las nubes. Las nubes, en plena atm6sfera, como es obvio para cualquiera que haya volado a través de el las,

tienen el mismo aspecto ffsico que las que observamos cuando estamos dentro de una niebla de monta~a o de una

(8)

mu--7

chas nubes evolucionan y se extinguen antes de que tengan tlempo de producir lluvia.

Existe, sin embargo, un proceso mediante el cual se puede o tener alguna precipitación de las nu~es, y

r:. h3( tendo que su !·emperatura caiga ~arios grados por debaj;) de I'JS Q! C. L'!s gotitas no lle~an il congel¿r

-se, er;;';:l-!v31lleflte. perc• quedan en estado subfund!do, y s' se stemtra la nube con nartrculas de hieilo (provee-ª. ·ja por Ji óxido e ~arbono o yoduro de p 1 ata) se a ce 1 era e 1 proceso de enf ri amiento, for~An¿ose nuc 1 e os de

-1ielo que caer, a t"avés de la no.~be (englobard0 en ell s a 1 JS (j:: ita~ de agua superentrJadasL · s as · como se

~ansigue estimular artiflt'al~en e la 1 Juvia.

f <;te puede ~.acerse con éx lt o en rubes a i s 1 a das, y por a 1 gún tí ~::'f)l1 t:a11s6 gran revuelo 1 a ¡de a de ex o 1 ó

tar· e 1 pro t>:J; miento a e sea la econ6mí ca. En part i e u 1 ar ,en Am~ri ca, em;werd~dores hombres de nago:' os se brl.!!_ darcn pronto a ofre~er us servt los como Mfabrfcantes de lluvia", fijando par2 2llo u precio¡ rnl Iones ds

d61ares tambl3ron de ma~a e~ algunos anos, y si fué difltll crobar los éxitos, fué igualmente d·tlcil dem

os-trar oue la~ operaciones de siembra no hablá~ tenido éxito. ~e rabaja er un te·reno de incertidumbre y, re-currierdo a la venenosa estadfstica, el fabr;rante de lluvia p ede int~ntar probar lo que a ~1 la conviene. Lo ¿Jficil, como cualqJiera puede Imaginar, es Sh0er d'stinguir entre la lluvia artificial : la lluvia

natu-ral que hubiese caldo en cualq~ier cas:. Desde antiguo se vino explot~ndo esta posibil ldad y siempre hubo in

cautos, más hoy dfa exis•en mltodos de anál isls estadfsticos, que, cuidadosamen~e aplicados. pueden a:'a~ar

.sta clase de contus!ones: ensayardo durante los Cltimos 15 aRos pr~ebas y ~«todos de muchos tipos. se ha - -llegado a resultadcs francamente deceprlonantes.

Sobre regiones mo'ltar.osas, donde pueden er.r.ontr3r-se n11~es más apropiadas y ~onvenientes con m;~yo~ f

re--n;t:;'lcia, se ha ~:videnciiido qJe la sie~1bra ra :•1cremertado algo la lluvia, pero el valor e<:on61:1í~o del proces}

no o compensa, de to mi que estos 6Jtimos anos el prccedimler.to ha dejado de estar de mGda. Serrd prPmaturo

e '• uir prome .edoras ideds, pi!rc la f'síca de las nubes ra enseñado mucho en ··ste i ntervab de ti mpo. IDEAS P~RA CONTROLAR El T LEMPO Ul GRA~ ESCALA.

Las Ideas para al&erar ~1 t ~~~e y el cl!Ma en gra1 escala, a base de desviar la trayectoria de las

bo-!'rascas, derretir las áreas de hielo,, nieve, (por calentamiento del Artico) y r;odificar la circ·'aci '1 ge._t

ral ~~ 1~ al 6sf&r¡ han sl¿o seriamenia i~pu. sadas e lgual[enle etractadzs como irreal Iza le~~ ·ero ~J ;e

-ha ~e1tado una ccrtrlna defln1tlva al respectJ.

El intento de ca1;1~iar ct:rec~amente el tiem~o ~or infiuf!nci~s sobrr el CJt1trol ~alar de nue5 ··,; ~llnc. es

una vanidad y ura loc~nz, El costa de la energfa de pilfarrada por el Sol para evapura el agua 4ue •· ·ie~~ e 5umirdstro de ], vi. 3 la 1íerra, supondrfa -al precio actu?l de 1 cledri~idad- :¡¡:roximadam.ente t;!, rnn:6n

~a li~ras par~ rada hombr1, mujer y nlftc de la Tierra. SI !ntentaramos co~trolar esta :ol0sal m4~ul~a dH calor

ieherfamu~ estudiar ~; meca ismo, y e&to e¡ ;uy sutll y arti f':io~l. Hasta el ~·PsPntP ~adie ~a sugerido ~ada

que supo·ga el pcseer na herram:enta uti 1 p¡ra tal trabajo.

A!Qunos escrltcres americanos publ lcaron 1~ noticia de que los rusos estaban trabajando feLrilmP•te en

on prryec+o de calentamiento de las ·lQU;JS del Ar:ico y es cierto oue ~'ar.eó ut e~q·;ema ~~e e: > r.t",, er el bl..Q_

queo del Estrarr·c de Berlng -entre Alaska y Siberla- para después bo~be.:.r el agua t,..ra al ·,J y ico. t'>...rc 1al

esquema fu~ abiertan•ente crit"Gado y vigorosamente r:amt,ati,1n en el pafs je 0rlgen pon un doble argurr.e 1o:

--primero, su gran dificultad; segunda, ai!P en el case c .. ue se ¡;udiera l 'evar a efedo, sup.Jndria un .:sastre para uchas rEgiones de la proria Rusl¡.

Ciertamente, en nuestro es+a~o actual dP conoci~l!nto cualquier mod·f·cdLilr del c1 ima en gran escal

a-rrcyectado para beneficiar a Jna re~16n, debPrFa te~er grandes probabi!l~~tes de no ser danino para ntr~~ ­ comarcas; 11ás sabíendo 1ue, ~O) ~cr ~oy, Jos cl~:nl

r

icos no son todavf· caoace; de ::ontrclar su ;>ropia ,,. __ ,_ riosidad, hay que sfgulr conf1ando l:'n su pen~amlento )' experimf.'ntos, pué~ aunque la :-rrprcs? es 11iflr.ll ·o d.!,

bf.IT'OS desconfiar de CJnseguir pl th':o. ~·~ :¡la1 ~t,morist2, se han di.~ho Que más le valdrfa al weteor6Jogo

-que en vez de trabajar en prederir el tiempo, inv ntanse un medio para ccntrolar la atm ~f r¡ n p~r& CG~ba-­

tir el tie~po adverso, pu~s ~sr ~atarfa dos pájaro& 1~ un tlro.

Por de pronto, s6lo haremos una ~equena xposici6n de la pred!tcl6n del tiempo real.

PRtDICCION DEL

TiEMPO •

i'esde bace m~s de .m siblc viene practir.hdose en los paises rnás a"anza1'ls una í¿tp"áUca .··n 'l~'cij•¡­

•i7l ¡:~mpo, rtte n¡¡ requiere nínguna magia ni un sentido esrec;al. : l:. ;·•¡f11er !: r.~chos dependieron de t:'a

(9)

-8

dad d~ pred~cir con algunas horas de antelati6n las fluctuaciones de tiem e er simple, pu4s los sistenas

-de tiempo, P.spe~ialmenta depresiones y anticic~6nes, se mueven lentamente a trav4~ del mapa, cambian frecue11 temente de estructura y 1 levan impl feítas consigo condiciones caracter(sticas. SI, en consecuencia, dedic a-m:s el s:.:ficierte inted; y dl~ero para obtener las observaciones ae1 tiempo de una amplia zona, y estas o.R.

servaciones son retransmitidas con rapidez en forma de mensajes cifrados, podemos, represent~r el tiemoo en mapas conveniente, ·.¡pr como evolucionan IJs -istemas y q:Je trayectoria si;uen y nacer un pro óstho por extr-ª-polaci6n. Aunque existen compl lcacionesy taL, come las variaciones diJrnas ·'e ks elementos del tiempo, los

caracterPs orográficos (val1es y monta~) la distr1buci6n de tierras y n;;res, ·~l p:>lvo que l'! nombre

apor-ta ~rtificialmente a la at~6sfera y una multitud de pec.liarldades naturqle& lnherenteE al aire sn sí, el -simple hec~o d~ conocer la es+~uLtura de b:t ra~ca~ y a~tlclclones (cor exc·u~·6n de los tr6~lc h·n 1~cho que la predicci6n sea posible. SimultaneJmerte, se van consiguiendo tales p .rfe~clonamlentos en d pr 1lc

~16n, que casi parecen lmposibles.

Simpllfl:ando, si estudiamos tualquler mapa d~l tiem o veremo~ si e ~s de ~resi6n que pres

razonable cohesi6n y continuidad durante do$ o tre~ días, o quizás, e l·· tnstanclas favorables,

más de tiempo, pero luego desaparecen y nuevo sistemas rcupan su lugar, ~·asta que comienzaa

tan una

-ra , lgo

se e individual izarse, nosotros poco más podemos hacer que conjeturar su "~s+ituc16n y comport. ·.

BROGRESOS EN PREDICCION A CORTO PLAZO

.

Los principales progresos de predicci6r n <lp cíglo ~e han limitad• , avances con un dfa o e ae n

t~!acidn, prestahdo siempre gran atención al et_ 1 • Forzajcs por la avia~: 'r cada ve~ ha habido dxplorar

zor as más altas de 1 a atm6s fara y abarcar mayores t1' s ta~~c i as hor i zonta 1 es, es ·o y dr <. ' )S moderno, <~do

-res vuelan en la estratosfera y se alejan de 5. ~i' ~de 0rigen nor rutas qur barcan la mitad del mund . ln este deaarrol lo de la predicción a corto pl~zo las t~cnicas han sido ~Jidadosamentp pre 1radas y fuJl

damentadas en los progresos de la estructura de la atm6s•era; pero hasta fina< S de la 1 v•err· ~undlaJ nO

se éonsiguro un avanr.e espectJcular.

La atm6sfera es un fluido y puede ser bien e<tudiaca en su~ tres dimensiones si concocemos las temper.1..

turas, presiones, vientos, etc., no solo al ras de. sue u, si11~ 1 altos niveles.

Un globo que arrastraba en su ascenso un 111uipo de ra:llo, e' ~adío-sonda, .1. o' esta ne~· "dad ~rácti­

\.a del cono:.hlento de la atmosfera superior y 1i6 ut 1 · ú re .;;luclonario avancP er la te .r•l y té'cnica

-de la oredicc:i6n. Hoy dra pueden dibujarse para cortos 1 trrvalo. da tiempo, y amp iJ regin . ., <el mundo, -111apac; del tiempo a varios niveles, que se extienden hast a es+ .. t ~te ~. Los •nri p.Jdi'"r., ct .p

rc·bar-dfl e~ta forma qtJe las leyes te6ricas y básicas que controlar to ~ clase de fluidos, GP· • las , .r ient s ocl_á

nicas al agua de las cañerTas, se podfan adaptar perfectamer·te ~ra lnterpr·etar los r;.:¡. os é.dmésfericos -

-:omprobado ealo, es posible plantar e~.aclones matemática! -que sl saben resclverse- rJs pe Ji·l~'n .rede- -cir el futuro a base de nuestros conccimiedos del presenteo

En ffsica matemática, los problemas s~n de dificil solutl6n ~~and intervienen &n el los mucna; t r a- -~ les relarionadas entre si, y esto ha supuest.o un grave ;rccnveniente; sín embar~c, los pn Jír ores del ti e.!!!_

po tienen la esperanza de que los ffsi os matewl ircs sean rapaces de calcu'ar t la~~ ¿e] tiempo fu urt a

-pesar de todas las dificultades. Como cosa efettlva y ·~~1, SL ejecucl6n dependr d~ JJs tlrcLnstanL. ~Y ­

afortunada~: En ¡Jrím"r 'ugar, ,.;or algo QtJ!' ··Jé ~(oc,o menos que una irl$lirac-1ór. so er.

tíf!ca- pareCf! ser que ~1 fc:lct,·r dominan e que ~;ortrola el movillííerdo d¡¡ antiv'o..!o-e,

q,Je lo~ predit.l ,·es han estado preocupados durante más de cien a~od 110 es ni m.~s ni wedla dAI vi ente desde el suelo a la e,tratcsfera,

s

·

a esto anadimGs a tempAral Jt

dos variables la posibilidad de lJ .a atmósfe•·J barocl!r.a, basta~te semejante a la re-1 cer el pron6stico mediante el cálculo"

l

..

JJna c~lrír l ~-8~lones le 1 u e 1 a Ve., . "Jad ene lO' e r :.·_,o

tmtar t ',,t;! ,._

La segunda clrc~nstancia afortunada fué el Invento de los computadores electr6nicn< ,J ~Ita 1

GUe permite qr:e los cálr.ulos pencsr;s se llevr;n a cabo rápida y corredar.1erte -.tutillza1.: ... o prc lo r '. re de esta técnica de los ccmp~tadores: en un htiempo efect~vo"- lo cual cJnstl~uye una fr ~ Je gran • ' r

-para e~ predlctor cel tiempo, pues si un métn~: no es lo sufici~ntemente rápl 1f'l ;¡ara ír .lCuerdo r!_

lcj no es de valor práctico. El prcn6stlco d~l tiempo es una lucha cortra el reloj y hay q A tomar

ja d los ar,ticiclones y depresíones, dicien¿o de antemano su probable poslci6n e intensiaaa.

rn

resumen, sí se logra simpllficar lasltip6tesls ffsicas para har,er os cálculos lo má htil

~ se d'spp~p de comp~tadores electrónicos que hagan estos calculas con rapidéz y ef1cac1a, pueden 1 e r~:

(10)

9

..

.

.

En ~nlrica, 1Js n~p~s ~alcu·a~cs v pr-~·st~ ~an ~asad~ a ser un elemer'o ~ls d• ay~d2 er· el ~ · J~~tl­ co df rio, y en Jt JS varios paises los estudios de inventlgac: n v~n ya •iiUy "Vénz des o Fn 1ngl.iterr:~ 1 r.!!_

tina diaria t~; ~·rcn6stico num~ricc, ro espera ya m3~ que as m1q, inas 1decua .·i~i .. u~'r¡ue la decis"ór, -le gas -tar d·· 1~0.000 .~ tn '!lilll'n de libras esterhr,as, deb rnedltar~e cuerdamente"

ol::1lo ~ue en f1 fJturo se harán aú1 rnayoru, progreses· la pred\cr.i6 11.:1:1é '•;; P"' e C:Jia ~c .. ,..· e~e.!_ trunLo:: tíen·n evt·e,..iellh'r'te c¡ue imponerse, ~·~rf) los compli~é.d% detallt:s .J;! ~ienr1• local egui:-án ¡

ss--ár pre·lso•, toda~·r- Hstantes ~ños hasta ua ¡,' ¡.reclícbr exnEd o, conu;·~~~~' con;, ~"i ,..~-: rec~:c'c.-.r adt: -el g•nfc o vr.1 ter de r.;;;da ~:~e ae t:~mpo puPJ¡1 i •poner·se a e' lo; ,ir. temcro

4 L4RGO PLAZO.

Ol'le : ""·1 «Sfu111adc ora~~ica'Tif'llte en el aírr an""e -•JS rrilsmo~ oj,1s, e~ vez d~ ·· ;¡ •. sr· "' .uqd

&i:'r les ·1rr ,,··ondÍd, y ent J'I• .•• S S~~ mé'odtJS ·Je ext .,~· lacl6r. (l rálcu.o fra~.-aSa'• 1 ·~ cfj .• t 3d ·: son de

~r er d.[ in•rt ya que habl~ndo en t~rm1nc~ fiQuradJE -antes ~t oerir comy sr vs .n~: ort~r

la ~arre-d det~ Sdberse de q~e raza es y de ~ue ;uadra prcce~~.

. ah.¡. ·n

rtdi, 'v DU~de IJSuahente de, ,,. algu lltlf p.;ra un perioo ·e \ a 5 d';s, :o~ ~al ~ b. 1r e

.Jn decir qua e; t1empo, en genera , per•aneter1 'r¡• 0uro o e·l~Jle, o que tie·~E ~ ser ~'s cJlido ~ ,•

'

-

-'rf , ¡les rer~j~te".ias generales O ~{end~ ,r ~Ue pJeden &Pr de&Lubiertas (0~ frecuenc:J, .o~ la bJSi

,;~! oran <•;- " J a¿o mnJi(., ¡J .¡ue un pr · l2rgo p·~ .. ··,,plica si 1r.ore ;>eriodc 5:~ ~vters •, el

orden de ~r més a ura estac;6n, aunque no r~:ic0 1ucho en detj. '".

Hayiodivld os €n el m10do que .an p¡·etenoldo que ellus Pt.:•;d ~ d:¡,r una predíc~:' n preci a o~l t:t~.:,o --cc.r un dfJ, un .tés e i .clu o ul'l año de a-telo:i6n alguous, · .~o han al:e¡;Ldc. un.' paga ¡:..,r .u!. t.l' '- -do;, per,. •/O D~8d· -:le ir -I'PSPcldadc. por rl •dn ero desintr· li· d,, •1i riter1c :\ed fi~o- :r ·ti'- tlp') -Je [Jr-edícc:.i r. o f'~. megor que aqu~l qu~> pu i"r1 nr.~cer cua.•;ulr. P'-"''·"na ~ue t.u,iese COtlocirtif'"t~ .e 1 i , .Jr,

rrk o dé Uf' Lga e- .ah f'Sté'ci6n del .. r- • .¡, rnuchos ],,gares or. undo, i'lcluit-1 lrglJb:"r ~ Si! ") b n-'a lal VG ••

·,o

e¡, ¡.:,mp·.s ?n el transwr·~., jel J;·o, que ei ¡::rar'st; .- ~E'rfa ;¡~"·¡dir,nontf l,..di ,J'.,,

)ir. Pir.D'1rgo, ~ áes er:hc 'e tedas es~ a" ~· •il ·1 taces, er. t. 'en ciu o qu:: e' t ·,.,'l:¡.J sE , n ~,,,t.

,¡,,,.,,$' íPI!'fSi!" .'"3d rrstic.as, P.stos rf'ri•JdJ.:. e tie:n¡•(l ur'. 1";1\0 _ , . , , , Jr!a IJ tL. sefl'>.P2< • . "·ce .

i-.. o 51: e···~,· 11CÍ~ db un r,, s. 0or ej¡¡1r,,., •.: ' ·lat rr,, e' Jl"''J · ·h· ~"~'J~· iu~ '•Ja:~ y 11 a:;,,U y e r: .9EC no ;~;.1~: e! 10rJ .onr tal. Hay .::lq·,n,.;, Jract·r\'sl-ic"~ r¡ rosut rs -.o ··o·aprend&l· <., ·,;e-; e,,

· ~rra 1 ~J .. :; ~: '" E<ce;,i,., en el ~· . ''·: ~.;e pc~dic:rar.,,~ , " ·L. ' sl .• • ¡,e

.S ~~forzdr ~J~~rl~ lPC"~ njwente.

·r ¡¡!- ti d ,u ~~~;, .Jed:c3JO~ ¡..r• 'J:i~''ca::.- ~·· C ¡uner .. : ~e J, 11~~ ü u.~ f'' t:'

~'ltal, ~l:l ¡..f~.:'l'.dO tn •iJrh· .... "isa~ ;.;ür· '"~t~O''!~ ~.¡:;o's""b ~~1 ~·· ,,r,•rr.Jr•i< ;.ur ·'í•Li·J~ ct·

. !,' -,r :;'1 r,:;:Je.,{c qr~•10 dQ rl~.·~~. '1--r(l f.:iy b¡T>L" " Í!'l[ ,•.dibJ::. P., '•)S 'f ~t!'>Ípr~ [lBn<;>r<.~ utillzaCP: '11) c;t-r; blén .r.ar.~en~ad :¡ Hl' •'·l

r

a

(1 no ~(! r'~~dHn •'' L~·- ~r~dí .aPn:eo

t.ogra" que se b~ ·a en ~omoarar la situa~l6r ~r&~ente c

cn-·a"G ~:an a~lt!. ! ., . . í t ·¡¡,,, gufrr3, lral:aj 111do a b:;¡·. • e~ ¡lt:! 'r··h~ ,..jrtt. ·o;; "dt.r 1les y .¡,'O~· jn

tle•.-t•l' e 1 1nglt. l va<able ·~-E pn:~entabar car 'CterTs!ir.a.:- tu.I,Jnaí'T· t-r ¿lgtin ospe~> u .artí.-,1;", J~ru el·o

f:i

'r. era valtido ;,:; lgtJr,o> d.~.:.; adem<fs, ,,..¿_if·'•r.e ;te, '· :. lratcdi' as "U3 hdn ¡¡:es<o En .. ; ; .. u-:~~r;Jr

r~;,u1.3cit~r .•

E: ~·rcd:::.or Bau. • . .;u- .~.trodvjc- ¡¡n ¡\le· nb hace h lnta a' u~ 1:t•rwe. to dt Gr-·os¡..:¡; :. ·~r

.l·~ ·'·ir.i :lt<é ''.! • IJ. 'riJcrc; naturales ... ~ . ¡;yn~dos P•Jr 1r. ruso-. ~·.nt ínua ¡:u1' le ando

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L

nésticos ; '"ro •1al0 y

P·itd ~eriodos va,-: -ble~ •.on art~12t.ló

IJP. n2!; d" tr'P.l' mr.•"' , er r'

H gr·an ~n>·ur+an;lJ ;¡:as llan~das "n~;,¡;f]as 5olares" u,yo núme~ ;.:,b·mos qu: t::. var,,.~·~ ~·· r

~arca Jr ~1;1~ )r, ,~·'i: a~ ~nos 1n.~ anos,

:~p.;y.,é·t! .. ,.·,·h:l:;, Bau relacir·. ~1 1inm~o en ·i~·at ,,¡ .ícl(• 1.'"·1'·,.,·s~·· r ,

• 1~ Cvfl. · J~l '''~ .-1"1 c- ini .ma 4poca del .:! ·e· y ¡¡resenbtlÓn ~f. -:r:.;•,.,r'·ti , s s~mf·,, ttJs .,., ig, al ·a,,. :i' '·'1'l"-j" :;,,•are<, :ompararliL l,.¡s clr :~n~.tanc·ü '· .. ·le ¡,as.~ .~ ·;-~..: t · e

-,~b.;,,os ce,. "(.. ~ e] aft:du de las r:lrlnc~as solar3~ sobt • r,' ~·!'·: ;:.: _ • _; • ,;.;, ,~ •.

: su efett • ,!Jre l¿ lcnizaciór, d .. léJ ,·lta ah6sfen •. ~ '~~;~~:-~""•'·¡.

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(11)

O.j:

1

a

radlocomunicaci6n.

Aún más, Baur, tiene dificultar para correlacionar satisfactoriamente sus años, pues la Naturaleza nu.n. ca se repire asr misma en cuestiones de detalle, sine como un total. Aunq~e de una manera imprecisa y cuid-ª.. dosa lts pron6sticos se van aventurando y hasta han llegado a ser bastante satisfactorios en muchos c asos.-'amlas, del Weater Bureau de U.S.A., es otrc nombre fa~oso en este campo; predice las condiciones medias eon un m~s de antelaci6n (y lleva haciendo este trabajo de una forma regular y rutinaria durante un cierto númJL

ro

de a~cs). Las predicciones las hace sobre mapas del hemisferiL Norte, mostrando sobre ellos las áreas que presentarán condiciones más cálidas o más frras, más secas o más húmedas que 'as condiciones medias, y las basa en un repertorio de indicac'ones, tendencias y trayectorias normales y además e~ =álculos ~inámicos. -Pero su exactitud, ::ara Europa al menos, está resu1tando de escaso valor. En Francia se emplea una t~cnlca

especializada basada en una extrapolaci6n de la curva tiempo-presí6n; tambi~n en Inglaterra se vienen prep-ª. randa predicciones experimentales de mes en mes, basadas en el mismo procedimiento; pero de forma análoga, s61o se logran éxitos marginales, por cuyo motivo los pron6sticos no han sido ofrecidos al público.

~ste es, lealmente expue1to, el estado lnsatísfactorio en que actualmente se en~uertra el problema. El ulor práctico de los pron6sticcs a largo plazo serra de una importancia enorme para las empr·esas agrfcolas

y comerciales y su proyectos; ello justifica que se le siga dedicando los mayores esfuerzoso La cuesti6n fuJl damental es 1 legar a establecer si el comportamiento de la atm6sfer·a es rP.almente previsible para largos PJL rfodos de antelaci6n. Podremos contestar a esto c.uan~o tengamos una buena y adecuada teoría de la ci rcula--cl6n genera 1 •

Volvemos a recalcar que la circulaci6n es una especie de mecanlsmo a(~ionado por la energía solar, al que se opone el freno del rozamiento terrestre, si la circulaci6n es distinta de un afta a otro- y cierta -lente lo es- debemos suponer razonablemente que o bien la eryergra apo~tada o bien el rozamiento ha~ sido -disttntos; es decir, el sol, allá arriba, o bi~n la tierra aquf abajo, son el aslento y la ~a~sa de las va~

ríac!ones. Este argumento, bastante bi~n plausible, hace que volvamos nuestra vista hacia las manchas sola

-res,

temperatura del mar, hielo de los polos, áreas nevadas •••• como una gufa para el pron6stico a largo ~~

plazo; aunque existen una serie de dificultades como las que los matemáticos llaman caracter no-lineal y- -los Ingenieros denominan real imentaci~n. Cerca de la mítar de la energfa solar es devuelta al e~pacio inme

-diatamente, sin emplearla en ningdn trabajo, y mucha es reflejada por las nubes. Por lo tanto una va~laci6n notable de la nubosidad puede afectar las cambios de tiempo, tantc o m's que cualquier cambio apreciable en el Sol mismo.

Tambl~n, mirando hacia más bajos niveles, el ~alar y la humedad ~on aportados a !a atM6stera cuando el

aire está seco y frfo respecto a la temperatura del mar. Sin embargo~ pueden ocurrir mayores camb'~s par - -diferencias dentro dP. la misma circulacl6n que por estos peque~os camb1os en 1~ tempe · tura del agJa del -l!lar.

Asr serfa posible -puesto que los cambios estacionales y la circulaci6n del aire levan un rl~1) ~rual

Incluyendo los morzones y el cambio en intensid~d de los chor,~s- que cada a~~ 0l comportam;er:~ &ea dis --tinto, mostrtlndonos diferan;ia3 sacundaria!:, r;ue ro presentar. causa clar·, exce~b er. el sent\d~ de que Ci!_ da sorpresa es una he rene i a q.¡e ncs ha 1 eg~do e' · · ,,r,o.

la Naturaleza se halla piagada de cuestiones ta, ~urnpllcadas que desafTan al detallado análisis y a -la predl:ci6n. Sabemos aue cada ola viene a s•J~er la arena de 'a playa, pero, ¿qJien serfa rapaz de decir

tomo vá a eompcrtarse la pr6xima ola?. Los teJblores de tierra son especialmente comunes en algunas reg·o -nes del globo por razones que están bién establecidas, pr,ro ¿qu"en sabe si el año que comienzc va a ser a-~ormalmente malo en una u otra parte?. Ta• vez se pueda predecir, en principio la trayectoria de una gota de agua que resbala por el cristal de la ventana o de un guijarro desprendido de una montaña; pero ¿serfan

predecibles en la prácfica, si necesi+asemos rea1mente conocerlos? Nadia puede hablar cur certeza, pero e~ la ciencia es siempre dificil probar que una cosa no puede ser hPcha, Nadie puede demostrar mediante dn -eaperlmento que la predicci6n .a largo plazo sea imposible de todo punto; en cambio, podemos acumular co~J­

CIIientos y experiencias que avalen esa posibilidad. ~stos pueden ser de tres clases ;

Prl!Dero, tomaando 1 a Naturaleza tal cual se nos presenta, podemos ensayar var·los métojos y ap!'ove:,' 1r

1~ expariencia que saquemos de el~o; esto es lo que se ha venido rac1endo hasta e' presente y s6lo s¿ t~ obtenido pequeñcs progresos.

Seg,mdo, nosotros pocemos tratar de imitar la circulaclCn atm6sférica construyendo en e labo ate lo

(12)

o-n.

graHas de corriente en un disco giratorio son muy análogas a las isonlfneas de un mapa circumpolar, pe

-ro al salir de la mic-roescala del laboratorio y enfrentarse con la totalidad de la Tierra, les caracte~es

gravitatorios y atmósfericos presentarán formidables difi;ultades.

Tercero, nosotros podemos construir modelos matemáticos -que soh sistemas de ecuaciones matemáticas

que formulan muchos (no todos) de los procesos flsicos esenciales-y mediante el cálculo tratar de resolvif

los y probar si encajan las hipótesis en la realidad de los fenómenos atm6sferi os. Trabajos recientes,

en especial los de Smajorinsky en América, utiliza~do la ayuda de computadores electrónicos, han alcan

-zado re su 1 tados espectácu 1 ares y prometedoras, y puede que, con e 1 tiempo~ constituyan otra interesante

-aportación al créd:to y confianza en los físlco-matemátlcos.

En realidad, es sólo un problema de tiempo y esfuerzo el que qJeda para alcanzar la meta de una pre

dicción a largo plazo, correctament~ establec1da; sin embargo, los cambios del tiempo día a dia, y en

--cuestiones de detalle, seguirán dependiendo de muchas cosas. No será nunca pos1ble decir con varios dras

de antelación como se va a comportar el tiempo, al detalle, pero si pod~emos dar un caracter medio del

-p~6ximo Invierno o del futuro verano; eso es ~osa que alcanzaremos y no tenemos razón para desesperar

-de que no pueda conseguirse.

t ~ di 6 1 ,1 t· 1 ustro

Echando una mirada re rospec,iva a cien años de pre cci n, vemos que en e u 1mo se ha hecho casi

más que en un siglo. Los resultados alcanzados han sido revolucionarios, pues en este Cltimo periodo la

ciencia del tiempo ha tenido la oportuna ayuda de la mecánica de fluidos, materializada en el sensacio

--ral avanr.e que ha supuesto incorporar a ésta los medios y técnicas de cálcu o de la ffsica-matemátlcao

Los prs~lemas actuales son complicados y diffciles, pera se irán resolviendo gradualmente, sólo faj_ ta disponer de una oportuna ayuda económica, que no se estima escesíva, pués ron lOO millares de libras

anuales se calcula que podrár. hacerse maoas y estudiar detal ladamen:e jra a día, hasta 500 miliJne

(13)

~--~

11 K·

10

&

POLO

figura 1 ): CIRCULACIOH GfltER~l GE lA AH!OSFERA.

PREDO~INIO OESTES

ANTICICLOttJCA

ALISIOS

(14)

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(15)

INVIERNO

VERANO

AIRE

N

S

ENERO

S

J U L 1 O

Figura J): r:~

..

r.ZONES EN LA ESTRATOSFERA.

AIRE FRIC.

TROPO PAUSA ESTRA TOESFER A

---

--

--Vt:RANO

INVIERNO

TROPOP,':.\JSt.

(16)

EXPLICAC!ON DE LAS FiGURAS;

Fi g. l)

~irculaci6n General de la atm6sfera.

Representación esquemática rle la d;strihuci6n de presi6n y v:ento en la superficie de la Tierra spb ·e el he--misferio Norte. A la Izquierda de 13 figura se ba dibujado una seccl6n vertical (con e!cala aumentada lOO ve -ces) que muestra la dirección de i cir>culaci6n med;a en el piano vedic'll. En la zona de los vientos turbu

-lentos dei W, la direcci6n de la c1rculació'n aparece incierta y no está b"en defln"da. Las trr;p(lpausas9 su

-perficies de discontinuidad que separam la baja atiDóEiei~ del W en altos njveles -es decir~ l0s n~cleos de -los "chorros"- aparecen indtcados 1ambién en e1 djbujoo

flgo 2)

Jsguema, en tr·es di..:.ll@.!lS..ioOles, del mon¡6n.

Los mapas de Enero y Julio muestran la difere~cia entre 1 régime, de viento del invierno al veraneo Las car -tas de supe ficie indican los vientos t~picos del ffionzón junto al suelo~ apareciendo completamente opuestos ~

de una a otra estacién en el área del Oceáno lndicoo Hacia los 12o000 metros dP. altura se observ:.~9 deÍ lnvle_r: no al verano, un marcado cambio del viAnto, q~e del

W

{con 100 nudos en las proxlmldades dei chorro) salta

-~acla el E en verano, mientras que, simultáneamente, comienza a soplar en el suelo del m~nz6n del SW. La ~ec­

cién NN-S. indica claramente el núcleo j¡;i cr.orro. En Invierno, el chorra d 1 W está al Sw· del Himalaya, pero en verano los Oestes o tfn a Norte de la cordillera, ap2reclendo ai sur un chorro del Oe~te. Obs€rvese

tomo, en niveles supe lores~ el chorro del E aparece en altura justamente por Ancina de los vientos del Oeste en bajos niveles.

Fi Qo 3)

Monzones en la estratosfera.

En altos niveles, ¿e 30 & 50 Km. por e~clma d· la llerra1 ~x¡ste un co•ple·o camblo de una a otra estacl

6n:-·;icnto del W en el her.~is e lo invernal y v\ento d!'l E ~:n el hemisfs1•io e~,tivaL Pr6ximo a 1a oscura y frfa 1:.2_ na del invierno polar se desarrolla un eh rrr estratosf~rico~ ~ue desap2rece luego rápi¿aruente en prlmavera8 deb1do 11 brusco calentamiento de la estra ~ra.

Figo 4)

La figura superior mu~-tra una SP

dos deslizándose sobre ei ~ire ;

" dei frente cálido convencional, con la antigu2 hip6tesis dei ai1·e cá11~

La figura inferior efi una set -~ ,, esqued'tlc:a t:asada en las n•Jevas ideas obt nldas a la luz de rv.;er¡{es inf.Jlr

maclones. Muestra una tropo• ~sa rota por un n6cieo del churro la ·ua crea un complicado ~ror~sc aln1mico, •·

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