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Estudio de los sistemas constructivos y materiales refractarios empleados en los baños árabes de Toledo.

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Academic year: 2020

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(1)Universidad Politécnica de Madrid Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica. TÍTULO DEL TRABAJO “ESTUDIO DE LOS SISTEMAS CONSTRUCTIVOS Y MATERIALES REFRACTARIOS EMPLEADOS EN LOS BAÑOS ÁRABES DE TOLEDO”. TRABAJO FIN DE MÁSTER. Autora M. CRISTINA DEL CAMPO MORENO Septiembre 2011. 1.

(2) Universidad Politécnica de Madrid Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica. MASTER EN TÉCNICAS Y SISTEMAS DE EDIFICACIÓN. TRABAJO FIN DE MÁSTER. TÍTULO DEL TRABAJO. “ESTUDIO DE LOS SISTEMAS CONSTRUCTIVOS Y MATERIALES REFRACTARIOS EMPLEADOS EN LOS BAÑOS ÁRABES DE TOLEDO”. Autora M. CRISTINA DEL CAMPO MORENO. Directora SILVIA ARBAIZA BLANCO-SOLER. Subdirección de Investigación, Doctorado y Postgrado 2011. 2.

(3) Resumen Realizadas dos extracciones de ladrillos de diferentes tipologías procedentes de dos baños árabes localizados en Toledo, me dispongo a llevar a cabo los análisis comparativos de cada muestra que nos permita indagar en los procesos. constructivos. a. que. fueron. sometidos,. para. alcanzar. las. características físicas y químicas necesarias que le permitieron desarrollar su función sin sufrir deterioro alguno. La investigación ha de centrarse en las propiedades que se observan en cada uno de ellos, tanto ladrillos cerámicos como morteros recogidos en puntos diversos de cada construcción (junto a la caldera o lejana a ésta), para así permitir el estudio de su grado de refracción.. Abstract Carried out two extractions of bricks of different typologies from two arab baths located in Toledo, I am about to carry out the comparative analysis of each sample that will allow us to explore the constructive processes to which they were subjected to achieve the physical and chemical characteristics necessary which allowed him to develop his role without suffering any deterioration.. 3.

(4) Índice general. Resumen ......................................................................................................................... 3 Abstract ........................................................................................................................... 3 Índice general ................................................................................................................. 4 1.. 2.. 3.. Introducción ............................................................................................................ 7 1.1.. Justificación del valor potencial de la investigación ................................. 7. 1.2.. Objetivos ......................................................................................................... 9. 1.3.. Estado del arte ............................................................................................. 11. 1.4.. Metodología general.................................................................................... 12. 1.5.. Siglas ............................................................................................................. 13. 1.6.. Agradecimientos .......................................................................................... 14. Las Termas Romanas como antecedente de los Baños Árabes................. 15 2.1.. Fuentes documentales para el conocimiento de su construcción ....... 17. 2.2.. Distribución de una terma........................................................................... 21. 2.3.. Soluciones de calefacción adoptadas ...................................................... 25. 2.4.. Las Termas Romanas de Toledo. Amador de los Ríos. ....................... 29. Los baños árabes: El Hammam. ....................................................................... 32 3.1.. Consideraciones en torno a la edificación islámica. .............................. 32. 3.1.1.. Arquitectos, maestros constructores y artesanos........................... 35. 3.1.2.. Dibujos arquitectónicos, técnicas de trazado y gastos.................. 37. 3.1.3.. Literatura sobre arquitectura y ordenanzas de oficios................... 38. 3.1.4.. Sistemas constructivos. ...................................................................... 39. 3.1.4.1.. Piedra: mampostería y sillería. .................................................. 39. 3.1.4.2.. Tierra: tapial, adobe y ladrillo..................................................... 41. 3.1.4.3.. Arcos y bóveda............................................................................. 45. 3.1.4.4.. Revestimientos............................................................................. 51. 3.1.4.5.. Carpintería y talla de madera. ................................................... 52. 3.1.4.6.. Trabajos en metal. ....................................................................... 53. 3.2.. Vinculación del agua al mundo religioso.................................................. 54. 3.3.. Arquitectura, construcción y funcionamiento del Hammam.................. 59. 4.

(5) 3.4. 4.. Los baños árabes encontrados en Toledo ...................................................... 74 4.1.. Geología, geomorfología y localización geográfica ............................... 74. 4.2.. Estudios arqueológicos............................................................................... 79. 4.2.1.. El área de la Catedral ......................................................................... 82. 4.2.2.. El área norte del barrio de San Nicolás. .......................................... 83. 4.3. 5.. 6.. El declive de los baños árabes.................................................................. 72. Interpretaciones acerca del baño árabe toledano. ................................. 85. El baño de Tenerías de Toledo ......................................................................... 88 5.1.. Preliminares.................................................................................................. 88. 5.2.. Estancias contempladas............................................................................. 91. El ladrillo refractario de Tenerías. ..................................................................... 98 6.1.. Introducción sobre el ladrillo refractario. .................................................. 98. 6.2.. Metodología de análisis ............................................................................ 103. 6.2.1.. Metodología aplicada en la extracción de muestras arqueológicas 105. 6.2.1.1.. Informe de Extracción arqueológica de muestras de ladrillo y. mortero en el baño árabe de Tenerías....................................................... 109 6.2.1.2.. Informe de extracción arqueológica de muestras de ladrillo y. mortero en el baño árabe de “El Ángel” en Toledo .................................. 120 6.2.2.. Relación de ensayos de laboratorio realizados ............................ 130. 6.2.3.. Metodología de ensayos de laboratorio......................................... 132. 6.2.3.1. Preparación de probetas, fraccionamiento y denominación de las mismas. ........................................................................................................... 133 6.2.3.2.. Realización de ensayos de laboratorio .................................. 143. 6.2.3.2.1. Ensayos Físicos .................................................................... 143 6.2.3.2.2. Ensayo de Microscopía Óptica de Polarización............... 146 6.2.3.2.3. Ensayo de Difracción de Rayos X...................................... 147 7.. 8.. RESULTADOS ................................................................................................... 148 7.1.. Resultados Cuantitativos .......................................................................... 148. 7.2.. Resultados Cualitativos ............................................................................ 151. CONCLUSIONES .............................................................................................. 153 8.1.. REFERENTES A LOS RESULTADOS NUMÉRICOS OBTENIDOS EN. LOS ENSAYOS DE PROPIEDADES FÍSICAS ................................................ 153. 5.

(6) 8.2.. REFERENTES A LOS RESULTADOS DEL ENSAYO DE. MICROSCOPÍA ÓPTICA DE POLARIZACIÓN. ............................................... 160 9. 10.. FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN..................................................... 167 Bibliografía. ..................................................................................................... 170. 6.

(7) 1.. Introducción. 1.1. Justificación del valor potencial de la investigación La cal y el yeso, junto con la tierra (adobe y tapial), cerámica, piedra y madera fueron los seis únicos materiales constructivos que acompañaron en su andadura a la arquitectura planetaria, desde su origen, hasta la modernidad reciente. Interesa resaltar cómo dichos elementos que extraemos de la tierra, abundantes y comunes, no preciosos e inmediatos de obtener, adquieren formas modestas para, por mediación del hombre, ser transformados en productos sofisticados, manipulados con técnicas precisas de gran complejidad y convertidos, finalmente, en iconos clave de una de las manifestaciones de la cultura humana: la Arquitectura. Así pues, estudiar las técnicas históricas de construcción, analizando las transformaciones realizadas a elementos tan sencillos como aquellos procedentes de la tierra, lo entiendo como un avance de gran relevancia, paralelamente a la cultura de nuevos productos de construcción de más complicada elaboración. En este análisis tenemos la clave para continuar avanzando en el conocimiento del trabajo desarrollado por civilizaciones anteriores como la que nos ocupa para, con ello, ampliar las técnicas empleadas en la actualidad. El estudio que pretendo realizar sigue esta línea de investigación, ya que con la extracción de una muestra (fragmento) de ladrillo procedente de un baño árabe de Toledo: baño de Tenerías, en la sala del Hipocausto, y su posterior ensayo y análisis, podríamos obtener los datos necesarios que nos permitan reconstruir el posible proceso de cocción que le imprime el carácter refractario a la pieza. Y, partiendo de estos resultados, elaborar una comparativa con un ladrillo ejecutado en la actualidad.. 7.

(8) Además, si fuera posible, extrayendo otra muestra del mismo baño localizada en un muro de la sala fría, podría llevar a cabo un interesante estudio, que me gustaría poder ampliar en la realización de un trabajo de Tesis, en el cual tendríamos la posibilidad de contrastar los diferentes sistemas de elaboración de dos piezas datadas en una misma época y que son parte integrante de una misma edificación histórica. Agradezco de antemano al Departamento de Gestión de Patrimonio del Consorcio de Toledo, junto con la Dirección General de Patrimonio Cultural de Toledo a la que va dirigido este escrito, la confianza depositada en mí, al haberme brindado la posibilidad de desarrollar este trabajo de investigación contando con su valiosa colaboración en la futura toma de muestras y la recopilación de documentación histórica de los edificios en análisis: baños árabes de Toledo. Huelga decir, que todos aquellos resultados y conclusiones que origine la presente investigación serán cedidos íntegros a dichos organismos para que, con ello, podamos contribuir a ampliar los conocimientos que hasta ahora se tienen de los sistemas constructivos utilizados en la cultura islámica de la ciudad de Toledo.. 8.

(9) 1.2. Objetivos El objetivo principal de esta investigación es determinar las características estéticas (color y dimensiones), composicionales (mineralógica y temperatura de cocción original) y tecnológicas (propiedades físicas, hídricas y mecánicas) de los ladrillos pertenecientes a los diferentes baños árabes de la ciudad de Toledo. El estudio se ha orientado hacia la selección de rutinas de caracterización más apropiadas para la restauración de edificios históricos. El conjunto de conocimientos obtenidos durante este trabajo sobre el casco antiguo de Toledo permitirá proponer la utilización de ladrillos de sustitución para aquellas zonas de los edificios que se encuentren tan degradadas que necesiten restauración, mediante: la reutilización de ladrillos antiguos, la elaboración de nuevos ladrillos especiales ejecutados con arcillas de las antiguas canteras, y la elaboración de ladrillos con nuevas mezclas basadas en arcillas comerciales disponibles, y aditivos que modifiquen su composición para aproximarla a la de los ladrillos históricos. Pero para ello será imprescindible realizar estas actuaciones con materiales muy similares, a fin de evitar incompatibilidades que aceleren el proceso degenerativo del monumento. Las cartas internacionales de restauración, Carta de Atenas (1931), Carta de Venecia (1964), Carta del Restauro (1972), y otras de la misma índole, abogan por la utilización de materiales diferenciados, que permitan la identificación del trabajo de restauración realizado, sin que por ello se vea modificada la autenticidad de la obra. Por consiguiente, los ladrillos de sustitución han de ser marcados con un sello o inscripción, como por ejemplo la fecha de la restauración realizada, para evitar este conflicto de este tipo.1. 1. DELGADO VALERO, Clara. Materiales para el Estudio Morfológico y Ornamental del Arte Islámico en Toledo. Estudios y Monografías 3. Consejería de Educación y Cultura del Museo de Santa Cruz. Toledo, 1987.. 9.

(10) El análisis del tipo de alteraciones de un ladrillo permite conocer y evitar los mecanismos que deterioran su composición y estructura original. Por esto, otro objetivo importante, es el estudio de las huellas de alteración presentes en los ladrillos históricos, en función de sus diferentes composiciones químicas y mineralógicas, temperaturas de cocción, propiedades físicas y su ubicación en el edificio estudiado. Estos análisis facilitan las tareas de conservación de ladrillos con degradaciones en su estética, pero que no necesitan ser sustituidos. La composición química de las alteraciones orienta sobre los productos y métodos de limpieza y preservación más adecuados y compatibles con la estabilidad físico-química del ladrillo, para que su aplicación no provoque una modificación de la composición original. La información que proporcionan las alteraciones de las superficies de los ladrillos históricos también puede ser utilizada como indicador paleoclimático de episodios de contaminación pasados. Se realiza un completo estudio de caracterización de ladrillos antiguos de la Ciudad de Toledo por diferentes técnicas (MOP y DRX), además de la determinación de sus propiedades físicas, hídricas y mecánicas, con la finalidad de dar a conocer a los fabricantes de ladrillos y restauradores las claves para fabricar ladrillos destinadas a la restauración de edificios históricos. El estudio también permite conocer como han variado las características estéticas, composicionales y petrofísicas de los ladrillos históricos a lo largo del tiempo, a partir de la caracterización de sus huellas de alteración, el estudio de las arcillas de las antiguas canteras y de las probetas de arcilla cocida elaboradas con las mismas. De este modo, se puede predecir la durabilidad de los nuevos ladrillos que se fabriquen con composiciones mineralógicas similares. Finalmente y, gracias a todos estos métodos de análisis, tendríamos la posibilidad de contrastar los diferentes sistemas de elaboración de dos piezas datadas en una misma época y que son parte integrante de una misma edificación histórica: el baño árabe de Toledo. 10.

(11) 1.3. Estado del arte Los baños árabes que han sido encontrados en Toledo no disponen de ningún estudio de investigación que aporte información alguna acerca de la composición y características físico-químicas de los ladrillos refractarios con los que fueron construidos. Así pues, en el trabajo que nos ocupa, abordo la novedosa y, por ello interesante tarea de realizar los ensayos de laboratorio necesarios que me permitan obtener datos de composición, densidad, porosidad, mineralogía, cristalografía, etc. del material de construcción citado. Hasta el momento, la investigación que podría considerarse más avanzada en esta materia y que está relacionada directamente con el trabajo que aquí planteo, ha sido desarrollada por los arqueólogos y profesionales que componen el Consorcio de Toledo. De ellos recopilo una valiosa documentación, gracias a la incalculable colaboración del propio Consorcio, consistente en las memorias de puesta en valor de estas construcciones históricas, hipótesis de su posible localización, e información sobre la distribución de los diferentes baños reflejada en planos de planta. Dicha recopilación queda recogida en la exposición de capítulos siguientes. Comenzando por la explicación de la Terma Romana como antecedente originario de la edificación en estudio y posteriormente el Baño Árabe en España en comparativa con el hallado en Toledo: sus semejanzas y diferencias.. 11.

(12) 1.4. Metodología general Presentamos en este apartado la metodología seguida en la elaboración del trabajo de investigación que nos ocupa. Los capítulos 3 y 4, de extracción y análisis de muestras, disponen de un procedimiento de ejecución específico en cada caso, que quedará reflejado y debidamente desarrollado en los capítulos correspondientes. Así pues, enumero brevemente los pasos que hemos seguido en el mismo, sin dejar de incidir en todas aquellas dificultades burocráticas con las que nos hemos encontrado a la hora de adquirir el objeto de nuestro estudio: el ladrillo refractario del baño árabe toledano. 1º). Búsqueda documental.. 2º). Solicitud de extracción de muestras a organismos oficiales de Toledo.. 3º). Extracción arqueológica de muestras.. 4º). Análisis de muestras en el laboratorio.. 5º). Obtención de resultados.. 6º). Interpretación de resultados.. 7º). Conclusiones referentes a los resultados.. 8º). Observar las futuras líneas de investigación.. 12.

(13) 1.5. Siglas LRT. Ladrillo refractario de Tenerías. LNRT. Ladrillo no refractario de Tenerías. LRA. Ladrillo refractario de El Ángel. MRT. Mortero refractario de Tenerías. MNRT. Mortero no refractario de Tenerías. MRA. Mortero refractario de El Ángel. MO. Microscopía óptica de polarización. DRX. Difracción de rayos x. EFH. Ensayo físico-hídrico. MEB. Microscopía electrónica de barrido. ATD. Análisis térmico diferencial. ATG. Análisis térmico gravimétrico. FRX. Fluorescencia de rayos x. TL. Termoluminiscencia. LEO. Luminiscencia estimulada ópticamente. ME. Microsonda electrónica. Pn. Peso natural. Ps. Peso seco. Pst. Peso saturado. Psm. Peso sumergido. Ca. Coeficiente de absorción. Vap. Volumen aparente. Dap. Densidad aparente. Pa. Porosidad abierta. Vha. Volumen de huecos abiertos. CT. Consorcio de Toledo. DGPCT. Dirección General de Patrimonio Cultural de Toledo. EUATM. Escuela Universitaria de Arquitectura técnica de Madrid. ETSAM. Escuela Técnica Superior de Arquitectura. FCG. Facultad de Ciencias Geológicas. UCM. Universidad Complutense de Madrid. 13.

(14) 1.6. Agradecimientos En. este. último. apartado. quiero. dedicar. unas. palabras. de. sincero. agradecimiento a quienes, con su esfuerzo, me han ayudado a finalizar este proyecto lleno de complicaciones burocráticas y esperas lógicas en respuesta a mis numerosas solicitudes. En primer lugar, mi mayor agradecimiento a Silvia Arbaiza Blanco-Soler, por sus valiosas sugerencias que me guiaron como faro en la noche y lograron dar forma al estudio que hoy entrego. Sumado a esto, agradezco igualmente, el esfuerzo y dedicación en sus correcciones, que de tanta ayuda me ha servido. Juan Manuel Rojas Rodriguez-Malo, arqueólogo de la Dirección General de Patrimonio Cultural de Toledo, que con su amabilidad y enorme profesionalidad me ha enseñado tanto sobre los baños árabes de su ciudad y facilitado en gran medida que sea posible la extracción de los ladrillos. Y con él, Soledad Sánchez Chiquito de la Rosa del Consorcio de la ciudad de Toledo, María Perlines y Álvaro Sanz, nuevamente de la Dirección General de Patrimonio, que me facilitaron los trámites, me escucharon y enseñaron toda aquella información escrita que me podría ser de utilidad. Y finalmente, mis últimos agradecimientos son para David Sanz Arauz por quién he podido llevar a cabo todos los ensayos que completan estas páginas.. 14.

(15) 2.. Las Termas Romanas como antecedente de. los Baños Árabes “La gran arquitectura típicamente romana, posiblemente encuentra su más alta expresión en los edificios termales (Thermae). Nada encontramos más magnífico, más grandilocuente, más fértil en soluciones arquitectónicas, más variado, más lujoso y desbordante en materia decorativa que una terma romana”.2 Es en estos complejos donde se abordan problemas constructivos de primer orden, como la cubrición abovedada de inmensas salas, sistemas de contrarrestos que nacen de la propia conformación y encaje de las diversas partes del edificio, o hacen presentir el futuro uso del contrafuerte y casi del arbotante. También problemas de iluminación, inteligentemente resueltos por las diversas alturas de los diferentes cuerpos de edificación; problemas de ordenación espacial en la relación de las grandes salas y las intermedias, que llenan los huecos que dejan entre sí las primeras. Pero así mismo problemas de decoración de inmensas superficies que deben mantener el asombro de un espectador, constantemente empequeñecido por su propia obra. En definitiva, las termas son “la pieza de bravura” de una arquitectura excitante en su monumentalidad, rayana casi en el paroxismo del lujo, extremo en punto final del lenguaje clásico antes de hacer crisis en la orientación final del Imperio. Estas gigantescas termas podrán abrumar, fatigar en su opulencia con el brillo y policromía de sus mármoles, de sus columnatas atectónicas, la multiplicación de nichos, estatuas, relieves, pinturas, mosaicos, incluso producir empacho con todos sus arreos y condecoraciones, pero paralelamente no podemos negar su extraordinaria corrección en el manejo del lenguaje clásico y el alto nivel de cultura académica que en ellos alcanza la expresión arquitectónica. Prueba de 2. ORTEGA ANDRADE, Francisco Historia de la Construcción. Libro Segundo: Romana y Paleocristiana. Las Palmas de Gran Canaria: Universidad, Servicio de Publicaciones. Las Palmas, 1993.. 15.

(16) ello es que cuando en el Renacimiento la humanidad se siente llamada a recuperar el lenguaje de la antigüedad clásica, los arquitectos se sentirán obsesionados por las creaciones del genio romano, se las pondrán como meta y harán de su obra, obra de discípulos, trenzando mil variaciones sobre estos temas casi reverenciados como sacrosantos. Marco Vespasiano Agripa, personaje máximo de la Roma Augusta, amigo y yerno del primer emperador, al que ayudó eficazmente en su ascensión a la cúpula, fue el primer magnate que tuvo la idea de construir en Roma un establecimiento termal que sobrepujara a los antiguos baños, uniendo a la sencilla práctica higiénica otra serie de alicientes antes desconocidos. Fue cónsul dos veces y prefecto en la urbe, siendo uno de los hombres que más contribuyó a su progreso y embellecimiento. Construyó las termas de Agripa en el Campo Marcio y las legó al pueblo a su muerte en el año 12 a. de J.C.3 A partir de entonces muchos emperadores quisieron imitar su ejemplo para beneficiar a su pueblo y dejar monumentos como testimonio de su reinado. De este modo, Nerón construyó otras termas en el campo de Marte, no lejos de las de Agripa. Tito y Trajano elevaron las suyas en el Esquilino; Cómodo, Septimio Severo y después Caracalla lo hicieron en la Vía Appia; Dacio, en el Aventino; mientras que Diocleciano y Constantino en el Quirinal. Al final del Imperio Roma contaba con once grandes establecimientos termales que tenían su eco correspondiente en algunas, también grandiosas, construcciones termales de las provincias. De todas estas termas los que mejor se conservan son las de Caracalla y Diocleciano. Por este motivo a partir de ellas podemos reconstruir perfectamente cómo eran en su periodo de mayor esplendor.. 3. CHUECA GOITIA, Fernando Historia de la Arquitectura Occidental. I. De Grecia al Islam. Editoriales Dossat. Madrid, 2000. pag. 147-151. 16.

(17) 2.1. Fuentes documentales para el conocimiento de su construcción Como se ha descrito, en Roma estos edificios llegaron a alcanzar formas espléndidas, algunos con capacidad para 1.600 personas en simultánea utilización. Fueron las termas en la antigüedad lugar de encuentro, reunión, comunicación y conocimiento. La tradición de los baños árabes arranca pues de la época grecorromana, y su arraigo entre la cultura islámica fue tan profundo que seguía fielmente el esquema constructivo de las termas, hasta el punto de que la mayoría de los autores citan las partes de los baños árabes con los nombres latinos. Sin embargo existe una terminología propia en árabe. Fue Vitruvio por quien conocemos las reglas de construcción de una terma. Así pues, en su tratado de arquitectura explica mediante numerosas ilustraciones los sistemas constructivos empleados, la orientación más apropiada y los materiales que soportaran altos valores de temperatura y humedad. Según este autor una terma consistía en un conjunto de dependencias comunicadas entre sí en las que se encuentran numerosas pilas o alveos, bañeras o incluso piscina, conteniendo aguas calentadas a distinta temperatura desde un hornillo. El fuego obtenido de la combustión calentaba dichas estancias y se avivaba desde la caldera o Praefurnium. El calor se transmitía al suelo y paredes del Tepidarium y del Caldarium a través de diversos conductos formados por estrechos tiros de chimeneas situados entre los muros, que tenían también como misión expulsar el humo producido en el Hipocausis por encima de las bóvedas o tejados que cubrían las termas. Es decir, diversos espacios jerarquizados a tenor de su temperatura interior, la que aumenta desde la puerta de ingreso interior hasta el hornillo.. 17.

(18) VITRUVIO. (Los diez libros de Arquitectura de M.Vitruvio Polión, 1787). 18.

(19) VITRUVIO. (Los diez libros de Arquitectura de M.Vitruvio Polión, 1787) ,. Como se puede observar presento aquí el texto completo de dicha documentación por. entenderla básica para conocer los. fundamentos. constructivos utilizados en las edificaciones en estudio. En él podemos encontrar una breve alusión al ladrillo utilizado en la sala caliente o baño cálido: “(…) ladrillo de dos pies construido con arcilla amasada con pelo”.4 Conjuntamente, aportamos la imagen perteneciente al libro anterior, la cual ilustra mediante plantas y secciones la composición habitual en una edificación termal de la época.. 4. VITRUVIO, M. Los Diez Libros de Arquitectura. (Facsimil de la Edición de 1787). Alta Fulla. Barcelona, 1993. p.128.. 19.

(20) Planta de la estancia de Baño Caliente e Hypocausis VITRUVIO. (Los diez libros de Arquitectura de M.Vitruvio Polión, 1787). Igualmente para los cuartos húmedos diseñó y dejó reflejado en sus escritos el procedimiento de ejecución, para así solucionar problemas de paredes húmedas. VITRUVIO. (Los diez libros de Arquitectura de M.Vitruvio Polión, 1787). 20.

(21) 2.2. Distribución de una terma La distribución más usual de una terma monumental de estilo romano lo dio Trajano al quedar plasmada en aquellas que elevó en el monte Esquilino: Un gran edificio central situado en una despejada plaza o recinto rodeado de un períbolo de edificaciones secundarias que limitan un espacio libre5.. A. Apoditerium mujeres B. Tepidarium mujeres C. Caldarium mujeres D. Hypocausis E. Apoditerium hombres F. Frigidarium hombres G. Tepidarium hombres H. Caldarium hombres. Planta de una terma romana en Pompeya (siglo I a. C.) CARLOS VILCHEZ VILCHEZ. (Baños Árabes,2001). El ejemplo mejor y más clásico lo tenemos en las termas de Caracalla, construidas entre los años 212 y 235 de nuestra Era. La plaza es cuadrada, de unos 350 metros de lado. El edificio central comprende las tres salas tradicionales: Frigidarium, Tepidarium y Caldarium, organizadas según un eje de gran monumentalidad donde se busca un contraste espacial muy acusado.. 5. ADAM, J-P. La Construcción Romana. Materiales y técnicas. Editorial de los oficios. León,. 1999.. 21.

(22) Termas de Caracalla de Roma Chueca Goitia, F. (Historia de la Arquitectura Occidental,2000). El historiador, especializado en arquitectura, Auguste Choisy describió en su libro “El arte de construir en Roma” (1873) las estancias de una terma del siguiente modo: . El Frigidarium tiene como principal aliciente la piscina para el baño frío de inmersión.. . El Tepidarium es más bien el gran hall central de relación, vastísima sala de 70 metros de largo cubierta con bóvedas de aristas sucesivas en tres tramos que vienen a descansar en ocho gigantescas columnas monolíticas de granito gris.. . El Caldarium es una rotonda, hija legítima del Panteón y que alcanza la dimensión diametral de 39 metros.. . A los lados de estas piezas centrales, palestras, Apoditerium (de apodytein, desnudar) y otras piezas menores encajadas admirablemente en las grandes líneas de la composición.. 22.

(23) . El períbolo comprendía pórticos, exedras, gimnasios, salas de reunión y audición, bibliotecas y un Semiestadio para juegos atléticos.. Las termas de Diocleciano, las más vastas de todo el Imperio, repetían con variantes de detalle el plan fundamental de las de Caracalla. En el edificio central el Caldarium, rotonda de menor tamaño que estaba flanqueado por el Frigidarium y el Tepidarium, quedando la piscina en un atrio exterior. En el períbolo, el Studium estaba sustituido por un vasto hemiciclo a manera de teatro. Este lugar lo ocupa hoy la llamada plaza de la Exedra, una de las más céntricas de la Roma actual. El Caldarium y Tepidarium fueron transformados por Miguel Ángel y se convirtieron en la actual iglesia de Santa María de los Ángeles. Una de las salas cupuliformes de uno de los ángulos del períbolo se conserva todavía convertida en iglesia de San Bernardo.. FLETCHER/CALZADA. Termas de Diocleciano (Historia de la Arquitectura por el método comparado,1985). 23.

(24) Las termas de Roma fueron sucesivamente creciendo de tamaño. Las de Agripa se cree que tenían aproximadamente 30.000 m², las de Trajano, 112.000; las de Caracalla, 122.000, y, por último, las de Diocleciano, 140.000. Estas cifras nos demuestran la magnitud de las empresas romanas y el alcance de una sociedad expansiva que el mundo no volverá a conocer hasta la llegada de la revolución industrial.. Detalles de Termas de Diocleciano, Roma VIGNOLA.(Tratado de la Arquitectura con los cinco órdenes,1562).. 24.

(25) 2.3. Soluciones de calefacción adoptadas Las técnicas de caldeo utilizadas en la vivienda romana, en los primero siglos, no conoció otro dispositivo de calefacción que aquél consistente en disponer de un. hogar,. Artium,. que. quedaba. alimentado. permanentemente. para. proporcionar calor a la estancia. De ahí evolucionó al uso de dispositivos móviles o braseros, en los que el humo y los vapores de cocción se evaporaban por una o dos aberturas situadas en el tejado. Paralelamente, los establecimientos de baño de la primera generación también estaban provistos de braseros, cuyas dimensiones o cuyo número estaban adaptados al volumen de las salas. Pero, la verdadera innovación, tanto en el ámbito técnico como el de la habitabilidad, llegó a finales del siglo II o a principios del I a.C. con la aparición de la calefacción sobre hipocausto (calefacción interior), cuyo nombre atestigua un origen griego, aunque los romanos lo atribuyan a Sergus Orata, como cita J.P Adam en su libro la construcción romana de 1999. En el origen cualquier sistema de calefacción se encuentra naturalmente una hoguera, cuyo calor se expande bien mediante radiación directa, bien a través de un conducto o de un tabique caliente. Asimismo, gracias a la concepción de esta solución se resolvía el problema del humo y los gases tóxicos, a la vez que distribuía un calor seco, sano y eficaz. Consistía éste en un espacio cubierto por un suelo colgante, la suspensura, que descansaba sobre un gran número de piletas, casi siempre construidas con un ladrillo cuadrado. Este suelo de circulación tenía una estructura compuesta análoga a la de todos los suelos, con la diferencia de que aquél descansaba sobre las piletas por mediación de una o varias capas de grandes ladrillos de dos pies de lado, que hacían las veces de cimbra. Encima se. 25.

(26) encontraba un primer hormigón de tejolete de 15 o 20 cm de grosor y luego un mortero fino que recibía un enlosado de mármol o un mosaico. El grosor total de la suspensura era de30 a 40 cm, lo cual, añadido a los aproximadamente50 cm de las piletas daba al conjunto una altura de 80 a 90 cm.. ADAM JP. Hipocausto. (La construcción romana, 1999). Como se observa en la ilustración, el calor procedente del praefurnium u hogar, es decir, sala de combustión y aprovisionamiento pasaba por dichos conductos. Los estanques de las salas calientes siempre se situaban encima de la boca del hogar para percibir todo el calor. La estanqueidad se reforzaba a veces con una hoja de plomo que cubría la totalidad del estanque. La evacuación del aire caliente y del humo era aprovechada para continuar calentando las estancias a través de las paredes. Para ello, como primera solución adoptan la fabricación de ladrillos planos, cuadrados o rectangulares, provistos de 4 o 5 uñas prominentes o pernos, llamados por este motivo tegulae mammatae.. 26.

(27) No obstante, la débil protuberancia de las uñas y el hecho de que las paredes estuvieran enteramente separadas, no favorecía el buen tiro.. ADAM JP. Tegulae. (la construcción romana, 1999). Como segunda solución a la problemática planteada, se inventaron en el transcurso del siglo I de nuestra era los tubuli, consistentes en unas canalizaciones de cerámica de sección variable (8,50x13 a 14x24 cm), que iban empalmadas para constituir otros tantos conductos de humo. Algunos modelos de tubuli estaban provistos de aberturas laterales para permitir, según parece, el paso de una tubería a otra.. ADAM JP. Hipocausto. (La construcción romana, 1999). 27.

(28) Apoyados a lo largo de las paredes, sobre el borde de la primera fila de ladrillos de dos pies que cubría las piletas, los tubuli se fijaban sobre la pared mediante una capa de mortero y a menudo se anclaban con grapas metálicas en forma de T, que las sujetaban de dos en dos. Se disimulaban luego con una capa de revoco que recibía un estuco, una capa de pintura o un revestimiento de mármol. En uno o en varios puntos de la bóveda o de la parte superior de la pared se abrían los conductos de chimenea que aseguraban el tiro del humo hacia el exterior.. Tubuli. Museo de Berry (Bourges) Autora M.C. del Campo Moreno. 28.

(29) 2.4. Las Termas Romanas de Toledo. Amador de los Ríos. En 1986 fueron hallados los restos del yacimiento correspondiente a esta edificación subterránea, localizados en la céntrica plaza toledana de Amador de los Ríos. Dicho nombre, que designó igualmente a las termas encontradas, fue puesto en honor al gran arqueólogo historiador español José Amador de los Ríos. Los vestigios arquitectónicos que se conservan en este lugar nos ilustran sobre la monumentalidad que debió tener la ciudad de Toledo en época romana, trazada y dotada siguiendo el modelo urbanístico imperante en el momento y emanado desde la capital del Imperio: Roma. Siguiendo el procedimiento habitual, dos años después se procedió a su puesta en valor, la cual corrió a cargo de los arqueólogos del Consorcio de Toledo: Juan Manuel Rojas y Ramón Villa.. Hipocausto de las Termas de Amador de los Ríos. Toledo Autora M.C. del campo moreno. 29.

(30) Así, los restos arqueológicos conservados se convierten en referentes de los sistemas y procesos constructivos empleados en la Ingeniería y Arquitectura romanas de carácter civil, algunos de los cuales, como el empleo del hormigón de cal (Opus caementicium), o el uso del arco formado por dovelas de piedra, supusieron una auténtica revolución tecnológica en la Hispania de la época. Estas innovaciones se encuentran bien representadas en este lugar, contando también con un tramo de canalización o galería abovedada fabricado con Opus Caementicium y un arco formado por dovelas y un arco formado por dovelas graníticas almohadilladas, que debieron formar parte del suministro de aguas limpias de la ciudad.6 Sobre estas estructuras se dispuso un complejo arquitectónico con una función exclusivamente balnear o termal. Los restos aquí documentados configuran al menos dos estancias, la primera de ellas mal conocida por el momento, siendo la segunda una estancia rectangular, de dimensiones aproximadas: 10 x 12 m, cuyo subsuelo fue dotado de un sistema de calefacción (hipocausto) destinado a caldear el alzado de la sala, configurándose como una suerte de sauna o sala cálida (caldarium), básica en el ritual romano del baño y presente en todas las construcciones romanas del momento. Las dimensiones de este caldarium, la cuidada planificación de su construcción y los materiales utilizados en su decoración (mármoles, estatuas), nos permiten indicar un carácter público del edificio, levantado, sin ninguna duda, bajo los auspicios del poder imperial. Por lo que respecta a la cronología de los restos, corresponden a un periodo situado entre fines del siglo I y mediados del siglo II d.C.. 6. ARRIBAS DOMINGUEZ, R. / JURADO JIMÉNEZ, F. La intervención de las termas romanas de la plaza de Amador de los Ríos, 5 Monográficos del Consorcio I. Consorcio de la Ciudad de Toledo. Toledo, 2005.. 30.

(31) Sistema hidráulico de abastecimiento de las Termas de Amador de los Ríos. Toledo Autora M.C. del campo moreno. 31.

(32) 3.. Los baños árabes: El Hammam.. 3.1. Consideraciones en torno a la edificación islámica. Los hombres que construyeron las mezquitas, caravansares, palacios y baños eran en su mayoría artesanos anónimos que utilizaban técnicas anteriores a la época islámica.. Michell, G. Relación de oficios hecha en Cachemira en 1850. (La Arquitectura del Mundo Islámico. Madrid, 2000). 32.

(33) Estas técnicas siguen vivas hoy en día y al estudiarlas podemos penetrar en los métodos de construcción del pasado. Las imágenes reproducidas en la imagen de la figura X provienen de una relación de oficios realizada en Cachemira en el decenio de 1850. Arriba a la izquierda: extracción de la piedra, que se carga en cestos y se transporta en un bote. Arriba a la derecha: horno para la fabricación de ladrillos, situado asimismo fuera de la ciudad y que requiere transporte fluvial. Abajo a la izquierda: construcción de un muro de tierra apelmazada. En la parte inferior, dos hombres con palas amasan la tierra que se coloca entre un encofrado de madera y se comprime fuertemente; Abajo a la derecha: torneado de madera y utensilios del carpintero. El hombre está utilizando un taladro accionado al desplazar un arco hacia delante y hacia atrás, una técnica para taladrar y tornear la madera que es universal en el mundo islámico. A la arquitectura islámica se la ha calificado, como nos explica Francisco Ortega Andrade en su libro IV de Historia de la construcción, como “arquitectura disimulada u oculta”, entendiendo por ello la falta de identidad que existe entre el contenido o interior del edificio y la expresión exterior del mismo. Así, George Michell en su libro Arquitectura del mundo islámico en relación con este aspecto expresa:. “…un. edificio. islámico. es. un. volumen. edificatorio que no contiene exteriormente ningún valor arquitectónico y que no refleja desde el exterior, la arquitectura que se descubre al pasar a su interior.” 7. 7. MICHELL, G. La Arquitectura del Mundo Islámico. Alianza Forma. Madrid, 2000. P.36.. 33.

(34) ORTEGA ANDRADE, F. Distribución de la tipología constructiva de la arquitectura Islámica (Historia de la Construcción. Libro Cuarto: Visigoda e Islámica, 1998).. Por otro lado, se trataba de una “arquitectura ligada al suelo” en el más amplio sentido de la palabra. Los árabes estaban acostumbrados a estudiar minuciosamente el emplazamiento antes de realizar cualquier construcción. Olían y oteaban el lugar detectando los vientos dominantes, las vistas despejadas y, siempre que fuera posible, la proximidad de un río o un manantial. Toda la construcción musulmana es una arquitectura “cercana al medio”, no sólo en el emplazamiento y en el análisis de la climatología, sino en sus materiales. Quizás lo más valioso en la construcción musulmana sea el uso sensible de los materiales y la comprensión perfecta de sus posibilidades para la construcción y la decoración. Entre los calificativos con que se ha tratado de definir a esta arquitectura nos encontramos. con. aquella. que. la. denomina. “arquitectura. cuántica”,. entendiéndose como tal a la secuencia o sucesión de espacios perfectamente medidos y controlados, cuyos ejes cambian de dirección al sobrepasar el dominio funcional. Un conjunto islámico puede seguir creciendo como lo hace un arrecife de coral, nos comenta Francisco Ortega, y es muy difícil que podamos precisar, por su planta, cuál es su construcción inicial y cuáles sus ampliaciones. También podemos señalar la “ausencia de vínculos entre la función y la forma” como una de las características de la arquitectura musulmana. Así, no hay 34.

(35) ninguna forma, ni elemento constructivo que esté comprometido con ninguna función determinada.. ORTEGA ANDRADE, F. Ejecución de fábrica de ladrillo en la Alhambra (Historia de la Construcción. Libro Cuarto: Visigoda e Islámica, 1998).. 3.1.1. Arquitectos, maestros constructores y artesanos La documentación acerca de los edificios islámicos es mucho más pobre de lo que se podía esperar, existiendo escasas fuentes e inscripciones islámicas. Los mismos arquitectos no parecen haber recogido mucho acerca de su propia labor, ya que no se han encontrado dibujos, cálculos y cuentas más que en un par de ocasiones. Parece ser que arquitectos profesionales sólo existieron en ciudades y en épocas de gran actividad constructora. A veces consideraban oportuno desplazarse de un centro importante a otro y en ocasiones incluso viajar a regiones lejanas con objeto de trazar determinados monumentos. Posiblemente los maestros trazadores llevaron a cabo la mayor parte de la labor constructora del Islam. Su arquitectura se prestaba más fácilmente que la mayoría de las demás, a ser realizada por el proyectista no cualificado, ya que las formas y las fórmulas de las plantas eran simples y se podían repetir con ligeras variaciones. Además, se sabe muy poco acerca de la preparación 35.

(36) formal de los arquitectos del Islam de cualquier época, aunque se tiene conocimiento del hecho de que a veces la profesión de arquitecto existía en una familia durante varias generaciones. Existe sin embargo, en inscripciones y textos, una gran cantidad de alusiones a maestros designados con el nombre de un oficio que formaba parte de la construcción de un edificio; éstos pertenecientes probablemente a la segunda categoría, es decir, a los maestros trazadores. Los arquitectos alcanzaban con frecuencia un status social elevado, dándose el caso de relaciones de amistad entre éstos y altos cargos de la política árabe, sultanes y emires. Otros eran miembros de la clase dominante, que sin duda proyectaban edificios por placer, por ejemplo se encuentra el arquitecto erudito Fath ibn Ibrahim, quién según se decía construyó mezquitas en Córdoba y Toledo. Los términos empleados para designar al arquitecto variaban según el lugar y el tiempo, pero está claro que el término existía y era diferente del de jefe de un oficio o constructor cualificado. En general, los nombres de arquitectos raramente aparecen en sus edificios, ni siquiera cuando hay inscripciones que conmemoran el nombre del mecenas y otros dignatarios. En gran parte esto se debió a una cuestión de moda, ya que en la época omeya en España era costumbre indicar el nombre del arquitecto en un lugar destacado del edificio. En referencia a su trabajo, George Michell coincide con otros autores en suponer que con frecuencia un edificio fuera concebido, diseñado, ejecutado e incluso terminado por el mismo arquitecto. Finalmente es importante incidir en la relación entre la profesión de arquitectoingeniero con las matemáticas conocidas y empleadas en la época.. 36.

(37) 3.1.2. Dibujos arquitectónicos, técnicas de trazado y gastos Numerosos testimonios nos confirman que la mayoría de los monumentos islámicos se proyectaban en dibujos antes de ser construidos. Los arquitectos islámicos heredaron las técnicas de dibujo de la Antigüedad, de las que sabemos que, a juzgar por los delicados instrumentos para el dibujo lineal que se han encontrado en excavaciones arqueológicas, así como por fragmentos de dibujos, eran sumamente refinados. Utilizaban pergamino para dejar constancia de sus diseños, según nos indica el historiador al-Balawi acerca de la construcción de la mezquita Tulun en Fustat (876-879), hasta que se introduce el papel procedente de China a partir del siglo IX. Gracias a una miniatura del s. XVI encontrada en Afganistán observamos que el plano arquitectónico utilizado disponía de una fina red de líneas que surcaban el papel al completo, presumiblemente con el propósito de establecer una modulación que facilitara la escala de las piezas utilizadas en su construcción. A través de esta cuadrícula se ha podido observar la diferencia de modulación, es decir, dimensiones de cubos distintas de un edificio a otro. MICHELL, G. Plano de arquitectura islámico. (La Arquitectura del Mundo Islámico, 2000). En la ilustración lateral, el arquitecto del emperador mongol Babur sostiene un plano en cuadrícula, del que se ha conservado algunas muestras, (en imagen inferior), procedentes de Ukbekistan. El módulo que determina las dimensiones de los muros, ventanas, puertas, etc, solía estar en razón simple con el tamaño de los ladrillos.. 37.

(38) El empleo de una cuadrícula no excluía otros sistemas de dibujo basados en coordenadas. En ambos queda patente el uso fundamental de la geometría en la arquitectura, para así poder trasladar proporciones y medidas desde su potencialidad a la realidad de su posterior construcción. En cuanto el gasto que suponía la construcción de un edificio, evidentemente iba de acuerdo al edificio proyectado. De cualquier forma, la mayoría de las construcciones islámicas eran moderadas en su presupuesto, ya que la literatura religiosa árabe censuraba justamente el gasto desmesurado en mezquitas. La razón de esto no era otra que la conciencia de los sufrimientos infligidos a las clases más pobres mediante el trabajo forzado y los impuestos.. 3.1.3. Literatura sobre arquitectura y ordenanzas de oficios No se conocen libros dedicados exclusiva o principalmente a la arquitectura que sean anteriores al siglo XIII. El primer texto del que se puede decir que incluía un manual de arquitectura parece que fue El libro de las cosas vivas y los monumentos de Rasid al Din, escrito por el primer ministro de los soberanos iljaníes de Irán a finales del siglo XIII. A principios del siglo XVII Safar Efendi escribió un tratado de arquitectura que explica con detalle cómo procedían en su trabajo los arquitectos de entonces. Es posible que fueran más corrientes los textos acerca de la aplicación de las matemáticas, a la arquitectura práctica. Se conoce uno del autor iraní Giyat alDin Kasi (1423) que incluía tablas para el trazado de arcos, y se conservan dos manuales de carpintería, uno en Irak y otro en Túnez, como manuscritos únicos.. “Las ordenanzas de oficios y mercados, que estaban incluidas en las leyes de la hisba, las administraba el jefe del mercado y jugaban un papel importante en el mantenimiento de la calidad de la producción de artistas y artesanos. se conservan una serie de documentos de hisba, del siglo XVI, que contienen las. 38.

(39) reglas para fijar los tipos de suelo, para regular los niveles de trabajo, y para prohibir el uso de materiales inadecuados o baratos”.8 El tamaño de los ladrillos, de las viguetas de madera destinados a los pisos, del entarimado y de las vigas de madera estaba asimismo sometido a reglas, así como la calidad de la superficie de las tejas. El manual de hisba escrito en el siglo IX por al-Nasir li-Din Allah recomienda que los fabricantes de ladrillo cocido tienen que usar un tamaño uniforme de molde. Por el contrario, el manual de hisba del s. XII de Ibn Abdun recomienda que los ladrillos han de ser grandes adaptados al ancho del muro. En poder del almotacén, o colgados de la mezquita mayor, deberá haber patrones del grueso de los tirantes y de las vigas, así como del grueso de las tablas de solería. Estos patrones deberán estar hechos de de madera dura, no susceptibles de carcoma. 9. 3.1.4. Sistemas constructivos.. 3.1.4.1.. Piedra: mampostería y sillería.. Excepto en las regiones en las que la piedra escaseaba tanto que era prohibitivamente cara, los muros tenían cimientos de piedra que se alzaban hasta unos 50 centímetros por encima del nivel del suelo, o incluso más si era probable que hubiera inundaciones. Los cimientos eran toscos cascotes o cantos de río en las construcciones más baratas; de hiladas de sillería toscamente labradas en la mayoría de los casos y de sillares pulimentados solamente en los edificios más grandes y elegantes. Se escogía la piedra más dura de la que se podía disponer, con frecuencia granito o basalto. Los cimientos se hundían casi siempre por debajo del nivel del suelo, y su profundidad oscilaba entre los 50 cms en las construcciones pobres, hasta los 11 m en el caso de altas edificaciones. 8. CLÉVENOT, D. Ornamentación del Islam. Ediciones Encuentro. Madrid, 2000.. 9. MICHELL, G. La Arquitectura del Mundo Islámico. Alianza Forma. Madrid, 2000. 39.

(40) MICHELL, G. La labra de sillares de piedra en la arquitectura Islámica. (La Arquitectura del Mundo Islámico, 2000). Hay algunos indicios de que el mortero hecho con cal, cuando se podía obtener, se prefería para los cimientos y las esquinas de los edificios. El mortero de yeso se usaba entonces para rejuntar las uniones de las superficies exteriores de sillería o ladrillería, en cuyo caso el mortero de los lados interiores y núcleo de los muros normalmente no era más que una lechada de arcilla local, en ocasiones mezclada con paja o barcia. En numerosos lugares del mundo islámico parece ser que durante mucho tiempo fue costumbre construir con sillería el piso bajo, incluso a veces el primer piso, y después cambiar el modo de construcción para pasar al ladrillo en los pisos superiores. Era también una técnica habitual en la construcción de alminares. El hecho de que haya pocos ejemplos conocidos de arquitectos islámicos que emplearan en sus edificios columnas de piedra recién sacada de la cantera, se explica más bien por el aprovechamiento de columnas, capiteles y fustes procedentes de edificios más antiguos. La mayoría de las columnas reutilizadas eran de edificios religiosos propios de otras épocas e ideologías, por ello es posible que esto también implicara el simbolismo del triunfo del Islam sobre las religiones anteriores.. 40.

(41) Esta costumbre de aprovechar material antiguo desapareció en el momento en que el suministro se fue acabando, aproximadamente en la época abasí, hecho por el que a partir de entonces tuvieron que ejecutar desde el comienzo los elementos constructivos.. “La sillería adoptó la forma de hiladas alternas desde una fecha temprana. Una de sus variaciones consistía en alternar hiladas de sillería con ladrillo. En su vertiente decorativa, la piedra adoptó una utilización más precisa al valerse de sus diferencias de color para subrayar las figuras y formas arquitectónicas frente al simple aplacado del paramento. Los vanos de piedra en la arquitectura islámica temprana empleaban con frecuencia dinteles, a veces con arcos de descarga de piedra sobre ellos, según la costumbre romana y bizantina. Los musulmanes adoptaron muy pronto el dintel “engrapado” (de dovelas trabadas), con el tiempo estas formas de trabazón se volvieron más complejas, sirviendo a fines más decorativos que funcionales.”10 Los enrejados de mármol o alabastro fueron empleados en todas las fases de la arquitectura que nos ocupa, tomando formas espléndidas de celosía como la existente en la mezquita de aljama de Damasco (705-715).. 3.1.4.2.. Tierra: tapial, adobe y ladrillo.. Dentro de las fábricas que se ejecutan en tierra podemos distinguir el tapial y el adobe. A principios del siglo XV Ibn Jaldun describía las técnicas de construcción de muros de tierra mediante tablas o encofrado, o lo que comúnmente conocemos como tapial, con las siguientes palabras:. 10. MICHELL, G. La Arquitectura del Mundo Islámico. Alianza Forma. Madrid, 2000.. 41.

(42) “Se construyen muros con ella (la tierra) utilizando dos tablas de madera cuyos tamaños varían según la tradición local. El tamaño corriente son cuatro codos por dos (1.70x85 cm). Se colocan sobre los cimientos. La distancia entre ambas depende de la anchura de los cimientos que el constructor considere apropiada. Se unen entre sí con piezas de madera fijadas con cuerdas y bramante. Entonces se echa tierra mezclada con cal viva dentro (de este bastidor). La tierra y la cal viva se baten con instrumentos especiales… hasta que todo esté bien mezclado. Después se añade tierra una segunda y tercera vez hasta que se rellena el espacio entre las dos tablas. Entonces la tierra y la cal viva se han combinado y han formado una sola superficie. Luego se colocan encima, y del mismo modo, otras dos tablas y (todo) se hace de igual manera…y después así pieza por pieza hasta que se ha levantado todo el muro, que está tan firmemente unido como si fuera de una sola pieza”11. Existía otra técnica para ejecutar muros de tierra sin utilizar encofrados. En este caso la tierra apelmazada se coloca formando altas hiladas que se dejan secar antes de ponerse encima las siguientes. Una hilada típica, de 40 a 50 cms de altura, es más ancha en su parte inferior, de manera que sobresale ligeramente de la que tiene debajo, dando lugar a una separación óptima entre las hiladas que con frecuencia se acentúa debido a la acción de los elementos. En su composición también entra un pequeño porcentaje de paja, barcia y arena, que con grandes cantidades de agua se dejaba reposar dos días antes de convertirlo en bolas de barro. Éstas, suficientemente amasadas y golpeadas, adoptaban el ancho del muro para finalmente formar parte de las hiladas descritas. Cada hilada se construía ligeramente combada hacia arriba en su centro quedando más pronunciada esta técnica en las esquinas, de igual modo se comprimía ligeramente a medida que el muro se elevaba. Los vanos se consolidaban con losas de piedra o refuerzos de madera empotrados en la tierra. Estas precauciones evitan que las grietas producidas por la acción de los elementos hagan que las esquinas se desplomen hacia. 11. MICHELL, G. La Arquitectura del Mundo Islámico. Alianza Forma. Madrid, 2000. pp. 110 y. 111.. 42.

(43) fuera. Por el contrario, la consolidación de los mismos con el transcurso del tiempo tiende a reforzar el edificio.. MICHELL, G. Muros de barro: hilada formada por bolas de arcilla apelmazada por percusión. (La Arquitectura del Mundo Islámico, 2000). El Ladrillo Aunque los árabes construyeron en cada lugar con el material local, puede decirse que es la construcción en ladrillo la que ha definido a su arquitectura. Cuando se trataba de un edificio público y mínimamente monumental se nombraba un almotacén o persona celadora de las dimensiones de los materiales y de las proporciones de las mezclas. A éste le correspondía velar por los patrones de los ladrillos, el grueso de las tablas y las dimensiones de las escuadrías de las vigas. Primeramente se fijaban los patrones de los ladrillos y con estos se fabricaban las gradillas, en las que se moldeaban los ladrillos. Los árabes usaban con mucha frecuencia el adobe o ladrillo crudo, secado al sol, para los que usaban cualquier tierra arcillosa, arena y paja, que tras un secado de no más de 48 horas, protegido de la lluvia y del sol directo,. 43.

(44) quedaban listos para ser colocados. El adobe era un material económico y doméstico, que era colocado por quién lo hacía, y por esta razón no pasaba al horno. Pero en la obra pública y cuidada, los ladrillos elaborados con arcillas escogidas, después de 72 horas de secado en las condiciones citadas, se sometían a cochura por un tiempo también de 3 días en grandes hornos de pila, que se cargaban y descargaban por la parte superior y en los que se utilizaba un combustible que podía variar desde el estiércol seco hasta arbustos y palos. Tampoco tiene la construcción musulmana un ladrillo de dimensiones determinadas: se empleaban de todos los tamaños, desde los pequeños de 10x10x3 cm³, tamaños medianos y cuadrados de 17 o 20 cm de lado y 4 cm de espesor, hasta los mayores del tipo romano, de 60x60 cm², y los rectangulares de 50x25 cm² o 43x22 cm², casi siempre de 4 cm de espesor y moldeados en gradilla. El mortero que comúnmente se usaba al colocar los ladrillos era una mezcla de barro y paja cuando se trata de ladrillos secados al sol y yeso para el ladrillo cocido, excepto en lugares expuestos a la humedad en los que se empleaba un mortero de cal y arena.. ORTEGA ANDRADE, F. Muro en el mausoleo selyúcida de Qarrayan. Irán. (Historia de la Construcción. Libro Cuarto: Visigoda e Islámica, 1998).. 44.

(45) El uso de ladrillos que forman una decoración entretejida aparece por primera vez en el s. VIII en el palacio de Ujaydir inspirándose en la decoración del ladrillo de la antigua Roma. Evolucionó el sistema al colocar ladrillos en entrante y saliente lo que permitió la realización, mediante sombras, de inscripciones caligráficas. También se hizo uso de ladrillos vidriados en la decoración, especialmente aquellos coloreados en lapislázuli que cubrían parte de la superficie de la fachada insertados a intervalos espaciados. Más sorprendente aún es la técnica de las incrustaciones en la fábrica, mediante azulejos, marfiles y otras piedras semipreciosas. Para ello, sobre los ladrillos de la fábrica que había de quedar vista, se tallaban con cincel y exquisito cuidado, los huecos dentro del cual se alojarían las piezas rómbicas, circulares o de estrellas que engalanaban al muro.. 3.1.4.3.. Arcos y bóveda. Es obvio que el arco es uno de los elementos constructivos consustanciales al edificio musulmán. Así, podemos hablar del amplio desarrollo que el arco encontró en este periodo, observándose escasa relación entre determinada forma de arco y su construcción en un tipo de edificio concreto. No obstante, su arquitectura no buscó nunca en el arco que fuera un elemento capaz de salvar grandes luces, de manera que si demandaron del arco alguna exigencia, a parte del gusto por la forma, ésta fue la de superar alturas. Podemos, incluso, encontrar razones mecánicas por tener éste mayor capacidad para recibir una carga puntual en la clave que otras soluciones constructivas lineales. Así pues, siendo en su origen la arquitectura musulmana una construcción adintelada, muy pronto el arco pasó a formar parte de sus elementos constructivos más habituales por influencia de sirios, griegos y sasánidas, que participaban asiduamente en la realización de sus construcciones. Aunque también fue de gran utilidad para resolver problemas de apeo en el sistema adintelado, propio de la arquitectura mediterránea. 45.

(46) 3.1.4.3.1.. El arco de medio punto. Se introduce y permanece en la construcción musulmana, proveniente de la Siria bizantina, desde el inicio del Islam. Adquiriendo, en su evolución, un marcado carácter decorativo, propio de esta arquitectura que, como tantos otros tipos de arcos, se engalanó con la construcción islámica, mostrando su intradós recargado de múltiples lóbulos y, en ocasiones, cegando su vano con planos de celosías, e incluso con cortinas de mocárabes.. ORTEGA ANDRADE, F. Arco de medio punto (Historia de la Construcción. Libro Cuarto: Visigoda e Islámica, 1998).. 3.1.4.3.2.. El arco apuntado. Fue sin duda el elemento más definitorio y generalizado de la construcción islámica, hasta el punto que podría considerarse una creación suya, a pesar se conocerse una cierta inspiración en las bóvedas de ojivas de origen sasánida. Pero, de lo que no cabe duda es que es el artífice de su difusión y aceptación por todo el vasto territorio islámico, por lo que podemos, sin ningún género de dudas, adjudicarle a la arquitectura musulmana la paternidad de el arco apuntado. 46.

(47) El arco apuntado tomó distintas formas. Así lo encontramos con sus dos ramas curvadas, simétricas o de dos centros.. ORTEGA ANDRADE, F. Arco apuntado (Historia de la Construcción. Libro Cuarto: Visigoda e Islámica, 1998).. a). La forma más frecuente fue la de intradós mixtilíneo, en el que la parte. curva remonta hasta los riñones y, a partir de de esta altura, éste se resuelve con una línea recta más o menos tendida hasta alcanzar la clave. Este arco, de directriz casi recta, tremendamente esbelto y resuelto mediante mocárabes, fue una solución propia de las portadas de los caravansares. b). Igualmente, la forma apuntada acompañó con gran frecuencia al arco de. herradura. c). Finalmente,. podemos. encontrarnos. el. arco. apuntado. ricamente. festoneado de lóbulos en su intradós.. 47.

(48) 3.1.4.3.3. El arco de herradura Se cree que es una creación propia de un constructor armenio o de la costa sur de Anatolia. El arco de herradura o traspasado, como le gusta llamarlo a Auguste Choysy12 , constituye una solución de acabado del arco circular peraltado.. ORTEGA ANDRADE, F. Arco de herradura (Historia de la Construcción. Libro Cuarto: Visigoda e Islámica, 1998).. La solución de peraltar el arco de medio punto o de elevar su cimbra por encima de la línea de imposta, además de lograr mayor altura para el vano o para la arquería, presenta la ventaja de sacar la cimbra con mayor facilidad que aquellos arcos en los que la imposta pétrea era muy prolongada. Una vez terminada la construcción del arco circular elevado sobre dichas impostas y retirada la cimbra, se prolongaba la curva de la directriz del intradós, por debajo de los salmeres hasta enrasarlo con el saledizo de la imposta.. 12. CHOISY, A. El Arte de Construir en Roma. Instituto Juan de Herrera: Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas. Madrid, 1999.. 48.

(49) 3.1.4.3.4.. El arco de herradura apuntado, de directriz mixtilínea. De clara traza y aire oriental tomó formas muy variadas y fue ejecutado tanto en ladrillo, como en piedra. Construido. habitualmente. recercado. de. mocárabes. descolgados,. es. característico del Este del irán y la India.. 3.1.4.3.5.. El arco lobulado. Es probablemente una germinación lógica que, partiendo de un pequeño arco de herradura que resolvía un vano de escasa longitud, tuvo que multiplicarse simétricamente al ensancharse el hueco, originando el arco trilobulado o pentalobulado, para pasar más tarde a un mayor número de lóbulos y quedar transformado en un arco polilobulado y finalmente angrelado.. ORTEGA ANDRADE, F. Arco lobulado, angrelado y de cortina. (Historia de la Construcción. Libro Cuarto: Visigoda e Islámica, 1998).. 49.

(50) 3.1.4.3.6.. Bóveda. La bóveda no se asocia al edificio religioso, en todo caso es más propia de la construcción funeraria. Aunque, puede decirse que la arquitectura musulmana no asignó una función específica que requiriese la presencia de ella. De igual modo sucede con el material utilizado, ya que éste no estaba subordinado a un determinado tipo de bóveda. Las más comunes de la arquitectura en estudio son las siguientes: -. bóveda de nervaduras cruzada. -. bóveda de poligonalización. -. bóvedas piramidales de plegaduras. -. bóveda de cañón. Como originales nos encontramos con. -. artesa de bóvedas asociadas. -. cúpulas. -. bóvedas de ladrillo por tajadas. ORTEGA ANDRADE, F. Bóvedas (Historia de la Construcción. Libro Cuarto: Visigoda e Islámica, 1998).. En la bóveda de nervaduras, los arcos circulares salvan la planta cuadrada dejando libre el centro de la bóveda. En ella, los nervios que arrancando desde los puntos medios de los lados y que divergen hasta encontrar los lados contiguos, se cruzan con los otros nervios a alturas distintas, de manera que las intersecciones se producen con gran dificultad. 50.

(51) 3.1.4.4.. Revestimientos. Los enlucidos. El yeso es el material más por excelencia para cementar enlucidos y morteros. Este necesita de mayor temperatura de cocción que la cal para adquirir sus propiedades. En general es cierto que el yeso se prefería para estucos de gran precisión y esmerado acabado, mientras que la cal para el mortero en lugares húmedos, en enlucidos para tejados o en enlucidos de mármol. Así mismo, la cocción realizada a cada una de ellas constituía oficios diferentes. Se mantenían entre 12 y 24 horas en el interior del horno a fuego intenso, cuánto más tiempo a fuego lento mejor, entonces el material se comprimía con tierra y se dejaba enfriar. La cal se vendía directamente para proceder a su apagado antes de su utilización, en cambio el yeso debía ser molido en molino de muela vertical antes de que estuviera listo para su uso. El estuco de yeso era empleado para la decoración ornamental, era barato y sencillo de trabajar. Los enlucidores fueron desarrollando mezclas y técnicas de aplicación: algunos empleando cal, consiguieron enlucidos sorprendentemente duros y duraderos, mientras que otros destacaban por su extrema suavidad. Como ejemplo, explicamos a continuación la técnica llevada a cabo en el Yemen, donde se conserva este oficio sin haber sufrido a penas cambio alguno: En primer lugar se mezcla la cal con una finísima arena resultante del molido de mármol. Tras dejar fermentar una semana se procede a su aplicación capa a capa. Se extienden dos o tres capas y, a cada una de ellas, con independencia, se las golpea durante 3 días con piedra. Finalmente se pule 3 veces con piedra pómez. Una semana más tarde se cepilla con agua haciendo uso de un cepillo fino y es entonces cuando la superficie cambia de color adquiriendo una tonalidad crema. Luego se aplica con un paño a mano, tuétano. 51.

(52) de hueso, lo que contribuye a completar el bruñido y el aspecto de mármol que presenta. La diferencia con el enlucido de yeso estriba en que requiere de 3 trabajadores: uno que cribe, otro que amase y evite su fraguado inesperado, y otro que aplique o incluso moldee de modo decorativo la superficie a enlucir. En este caso, se deja la capa solidificar después de haber sido extendida para proceder a su posterior talla con cuchillo o molde.. 3.1.4.5.. Carpintería y talla de madera.. Aunque se sabe que en los países islámicos existe escasez de esta materia prima, los techos eran en su mayoría de madera, a menudo ricamente tallada, y las ventanas con celosía de madera fueron siempre un rasgo corriente en arquitectura doméstica. El hecho de que se aprovechase la madera vieja era probablemente debido, más que a una gran escasez, a sus connotaciones originarias o que había adquirido un cierto grado de santidad. La talla de la madera era un oficio especializado. cuyos. técnicos. realizaban desde la talla en relieve y la talla en rehundido, hasta los diversos tipos de celosías de madera torneadas usaba. y. un. caladas. simple. El. tornero. torno,. que. accionaba con la mano izquierda mientras que con la derecha sostenía un. cincel.. Éste. se. accionaba. haciendo correr hacia delante y hacia MICHELL, G. Pilar y artesonado en madera Palacio Ali-Qapu. (La Arquitectura del Mundo Islámico, 2000). atrás una cuerda tensada colocada en un arco. Las piezas torneadas y unidas. entre. complicados. sí. formaban. enrejados. de. los las. ventanas con celosías en muchas regiones. 52.

(53) 3.1.4.6.. Trabajos en metal.. El metal tuvo una aplicación muy limitada dentro de la arquitectura islámica, generalmente en puertas o cerca de ellas, siendo muy frecuente encontrarlo extremadamente decorado. Existen bisagras y cerraduras de metales muy diversos: hierro, latón, plata e incluso oro, pero también piezas más complicadas, tales como tiradores, aldabas, placas y tachones. Encontramos que había dos tipos de bisagras: aquellas de pivote, de influencia iraní, o las más comunes: largas bisagras con pernio que encajaba en una hembra circular fijada al marco de la puerta o ventana.. MICHELL, G. Puerta de hierro con hilera de tachones y tiradores. Irán (La Arquitectura del Mundo Islámico, 2000). Con frecuencia los pestillos eran similares a las bisagras y enganchaban asimismo a una hembra circular. Otras veces se usaban cerrojos de resbalón, con agujeros taladrados para ponerles candados.. 53.

Referencias

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