3 CAPITULO I
EL PROBLEMA
1.- PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
El Derecho del Trabajo vive en el siglo XXI, una de sus etapas más complejas, en la cual coexisten dos posiciones; la que plantean por un lado su reivindicación como uno de los más importantes logros del siglo pasado, y por el otro quienes advierten en las normas laborales, conceptos superados y obstáculos para el desarrollo económico.
Como quiera que sea, para los simples espectadores de la vida social y económica, como lo son las relaciones laborales, el derecho del trabajo pareciera sin forma, contradictorio e inconcluso. La falta de claridad en sus alcances, contenidos y cambios se traduce también en una dificultad para explicarlo.
Desde otro matiz, siguiendo a la doctrina laboral de Pasco Cosmópolis (2008), expresada en el Congreso Internacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, es posible hacer referencia a la existencia de un “ayer”
y “hoy” del derecho del trabajo; de modo tal, que mientras su nacimiento sirvió como mecanismo de freno y contrapeso a los “ excesos de la
industrialización y el maquinismo”, pasando por el auge y desarrollo de los sindicatos en Europa, hasta llegar en el presente a enfrentarse a los vicisitudes derivadas de una desgastada modernidad e influyente postmodernidad comprometida ante las exigencias de los procesos globalizadores, donde frente al absolutismo y relativismo, propio de la contemporaneidad, surgen como límites a la flexibilidad, malentendida como desregularización, los derechos humanos fundamentales y su protección en las normas internacionales del trabajo.
Posteriormente en Venezuela, a raíz de la llegada al poder del actual presidente en 1.998, se inicia un proceso de cambio en sus estructuras políticas, jurídicas, económicas e institucionales, que culminó en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada en 1.999.
La Carta Magna ha servido como punto de partida para el desarrollo de una nueva visión del empleo como hecho social con un enfoque absoluto y una clara voluntad de combatir la exclusión social.
Así lo expresan Cavadias y Huerta (2000), quienes manifiestan que esta Constitución ha generado mayores posibilidades y estrategias de actuación en comparación con las leyes anteriores. En relación a la Carta Magna de 1.961, los resultados revelan “el establecimiento de nuevas relaciones legales, dirigidas en principio a la ampliación de la democracia, que favorecen la legitimidad del gobierno”, abriendo la posibilidad, a partir de la implementación del cooperativismo, autogestión, cogestión y las empresas
de producción social, áreas distintas a las tradicionales, tomado de redelaldia.org.
En consecuencia según los citados autores, existió una tendencia en la política del gobierno nacional a “impulsar de manera real estos movimientos dentro del proceso económico y político de participación social y ciudadana”.
Eso es lo que en principio pretendieron, y según los seguidores del actual proceso revolucionario, procuran las actuales políticas gubernamentales.
Asimismo otra particularidad fue la penetración por vía reglamentaria de un conjunto de elementos flexibilizadores dentro de la normativa jurídica laboral de entonces, reflejada básicamente en la incorporación de una nueva concepción la noción de salario, la figura del salario de eficacia atípica, reducción de los límites de la jornada laboral y los cambios en materia de regulación de los derechos colectivos del trabajo.
Las situaciones anteriores son consecuencia de que el actual gobierno venezolano viene enmarcando todas sus acciones en materia social en el denominado Desarrollo Endógeno, el cual es definido por el Ministerio para el Poder Popular de Información y Comunicación (2004), en los siguientes términos:
Es un modelo económico en el que las comunidades desarrollan sus propias propuestas. Es decir, el liderazgo nace de las comunidades las decisiones parten desde adentro de la comunidad misma (…) busca la satisfacción de las necesidades básicas, la participación de la comunidad, la protección del ambiente y la localización de la comunidad en un espacio determinando. Busca que los procesos locales y globales se
complementen. Su meta es el desarrollo en el nivel local. Tomado de http://www.gobiernoenlinea.ve
se presenta entonces, a principios del siglo XXI, una propuesta de modelo socialista orientado al crecimiento productivo con inclusión social; un proyecto donde el papel rector y orientador es el Estado para la creación de un nuevo género productivo cuyos sujetos sean actores comprometidos, innovadores, donde participan sectores vinculados a la economía popular, pequeños, medianos y grandes empresarios.
Como consecuencia de lo anterior se han producido un conjunto de reformas legislativas dirigidas a consolidar la Revolución Bolivariana y el citado modelo de Socialismo del Siglo XXI, probablemente confundiendo esta propuesta con las implicaciones de lo que representa el Estado Social de Derecho y de Justicia; dentro de las reformas promovidas y aprobadas bajo este contexto cabe mencionar la Ley Orgánica de Educación (2009), Ley Orgánica de los Consejos Comunales (2009), el Decreto de creación de las Empresas de Producción Social (2005), la Ley de Asociaciones Cooperativas (2001), Decreto Ley para el Fomento y Desarrollo de la Economía Popular (2008), entre otras.
Es por ello que se han venido observado cambios operados en el mundo del trabajo en Venezuela. A lo interno de las empresas y organizaciones, el manejo y dirección del factor humano, se ha caracterizado por la combinación, además de las prácticas socialistas, de tradicionales formas de contratación con el uso de técnicas flexibilizadoras y desreguladoras,
obligando a los Estados a asumir conductas de actuación u omisión; bien sea creando nuevos marcos regulatorios que restablezcan la necesaria articulación entre empleadores y trabajadores, o, confiriéndole a las partes la discrecionalidad del destino de las relaciones laborales en el país.
Según Romero (2006), el llamado Socialismo del Siglo XXI que pregona el actual presidente de Venezuela, surge como resultado de la expulsión de mano de obra, a consecuencia de varios factores, entre ellos, los avances e innovaciones tecnológicas, que han permitido que el trabajo humano haya perdido sentido y utilidad para la vida en sociedad.
Por otro lado Olesker (2006), expresa que otro factor característico del actual socialismo venezolano, es la utilización de políticas sociales desfasadas; al respecto el autor señala que una política social se diseña sobre la base del cumplimiento de dos objetivos; la integración de la sociedad y la amortiguación de las desigualdades propias de las relaciones de producción socialista; dentro de este último se encuentran aquellas políticas que tienden a compensar los efectos de la exclusión como son las políticas de empleo, el seguro de desempleo, los subsidios de alimentación y la protección a la niñez y adolescencia, entre otros.
De lo anterior se desprende que las políticas en materia laboral tendrán éxito en la medida en que se encuentren basadas en una mezcla de acciones que involucren políticas de prestación de servicios públicos, políticas de amortiguación de las desigualdades sistémicas y políticas de reducción del impacto de la exclusión, las cuales serán diseñadas
centralizadamente y de manera coordinada y no subordinadas a las políticas económicas.
En el caso de Venezuela, las políticas en materia laboral implementadas en los últimos años, (2005-2010), basadas en el citado desarrollo endógeno, han representado el factor que según el actual gobierno , ha permitido su permanencia en el poder; en tal sentido han tenido una prioridad mucho mayor en la acción del gobierno, debido a que casi siempre lo primero que demanda la ciudadanía es la manifestación de políticas de esta naturaleza que le permita al Estado un rol redistributivo y de justicia social mucho más fuerte, habida cuenta de las enormes y crecientes desigualdades y dramáticas condiciones de pobreza existentes en Venezuela y en la mayoría de los Estados latinoamericanos.
Ahora, bien, hasta qué punto esta propuesta de modelo socialista, basadas en las ideas expresadas, ha sido exitosa, cuando Venezuela enfrenta hoy día un mercado de trabajo que aspira a no contar con las pesadas leyes que hacen insoportables las nóminas de pagos y sus consecuentes beneficios socio-económicos. Desde ésta perspectiva, el clásico contrato de trabajo, del trabajo tutelado y protegido no tienen razón de ser y en consecuencia, se están ensaya ndo fórmulas como el medio tiempo, el pago por jornada, el empleo temporal, la contratación a distancia o el contrato oral.
Se observa entonces que el aparente progreso en materia laboral basado en la participación, igualdad y en expresiones de liderazgo, elementos
esenciales de la propuesta socialista, no ha sido suficiente para resolver por ejemplo los niveles de desempleo; sin embargo se ha desarrollado, no obstante la vigencia de una legislación rígida, la flexibilización del trabajo como una constante, no escapando el propio Estado a esta situación, quien alentando a una política de garantismo e intervencionismo, se comienzan a desdibujar la subordinación, el salario y la ajenidad, elementos esenciales para identificar la relación de trabajo .
Dentro de este contexto una de las políticas locales de participación más destacada, ha sido el plan Nacional Simón Bolívar, (2007-2013), que a través de los parámetros del modelo de producción socialista implementado, por lo menos de manera superficial, ha connotado la inclusión de las masas menos favorecidas en los diferentes espacios de la vida social.
Sin embargo, el éxito del mismo no ha sido plenamente evaluado, aún cuando algunos sectores opinan que se van a producir avances considerables en la consecución de una política equitativa y de amplia base, que incluye a aquellos sectores que durante años vieron negada la posibilidad de ejercer sus derechos sociales; a pesar de todo esto el desempleo abierto y su heredero directo, el sector informal, ocupan un eje central en la vida económica y social del país.
En tal sentido, con este plan aunque se ha querido combatir la desocupación, apuntan a identificar al desempleo, como fenómeno presente en la sociedad venezolana, y que la razón fundamental estriba, en la incapacidad de la economía formal, de absorber toda esa masa flotante
presente que de una manera u otra forma gravita con gran peso en la demanda de empleo. Esta fuerza de trabajo no ha podido ser absorbida por el Estado. De allí aparece el refugio de la informalidad, como una estrategia de supervivencia de los grupos sociales más vulnerables económicamente hablando.
Es por ello que han surgido manifestaciones de desnaturalización de la relación de trabajo, como el caso de la prestación de servicios dentro de las Cooperativas, la cogestión, las empresas de producción social, las misiones y las comunas, constituyendo modelos de relaciones basadas en la participación, la igualdad y la solidaridad, no sólo entre los dos operadores de la relación laboral, trabajadores y empleadores, sino entre estos y la comunidad; publicitado en gran manera por el modelo socialista que practica el actual gobierno, a pesar del descontento de quienes participan en estas organizaciones tal como se ha evidenciado en los medios de comunicación.
En síntesis se viene visualizando la desaparición de relaciones laborales tradicionales y el surgimiento de relaciones atípicas, donde se observa de manera desdibujada los elementos clásicos de la relación de trabajo, particularmente la remuneración y la subordinación y donde el Derecho del Trabajo protector, no se corresponde al nuevo esquema socialista.
Ante esta situación cabría preguntarse si las instituciones del Derecho del Trabajo, surgidas en un escenario capitalista, se adecúan a las políticas manejadas por el actual gobierno venezolano y al marco jurídico que se ha venido aprobando paulatinamente, en procura de la definitiva consolidación
del modelo socialista en Venezuela y en consecuencia se hace necesario la implementación de nuevos esquemas de relaciones laborales basadas en la igualdad, participación y corresponsabilidad entre los dos polos de la sociedad, empleadores y trabajadores.
1.1 FORMULACIÓN DEL PROBLEMA
Por lo anteriormente expresado y en atención a los planteamientos expuestos se formula la siguiente interrogante:
¿De que manera se han producido cambios en las clásicas Instituciones del derecho del trabajo ante el avance y la consolidación del modelo socialista implementado en Venezuela?
2. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN
2.1 OBJETIVO GENERAL
Analizar las instituciones del Derecho del Trabajo ante el avance del modelo socialista en Venezuela
2.2 OBJETIVOS ESPECIFICOS
Analizar el derecho del trabajo como disciplina científica nacida a la luz del sistema capitalista
Analizar el modelo socialista que viene implementando el Estado venezolano en materia laboral
Comparar el comportamiento de las tradicionales instituciones del Derecho del Trabajo ante las nuevas experiencias socio-productivas del modelo socialista implementado por el Estado venezolano.
3. JUSTIFICACIÓN E IMPORTANCIA DE LA INVESTIGACIÓN
El tema central de esta investigación toca lo concerniente a la agenda social del actual gobierno a fin de estudiar de que manera el modelo socialista venezolano ha incidido directa o indirectamente en el comportamiento de las instituciones del derecho laboral a mediano o largo plazo, constituyendo un tema fundamental para la normalización de la vida nacional.
El análisis de las instituciones objeto de estudio, permite observar las ventajas o desventajas de corte estructural en la que se supone es la consecuencia de la referida propuesta socialista, y si se avizora en el mediano plazo una salida racional y aceptable en el contexto del derecho del trabajo de hoy día.
De acuerdo a lo anterior la relevancia científica de esta investigación estriba en que sus resultados permiten conocer, por una parte los cambios que en materia económica, jurídica y social se han establecido desde el Ejecutivo Nacional en el ámbito laboral; al mismo tiempo, contribuirá a crear una atmósfera que sugiere la creación de estrategias o propuestas para cambiar o mejorar las actuales políticas en materia de trabajo y evitar la desaparición paulatina del derecho del trabajo.
Asimismo, la presente investigación se justifica en su dimensión práctica porque proporciona a entes gubernamentales, empresarios, gerentes, supervisores y trabajadores, información valiosa sobre la forma en que se están llevando a cabo las relaciones de trabajo, y si las políticas emanadas del Gobierno nacional del actual presidente, basadas en el modelo socialista, se están implementando siguiendo las instrucciones y parámetros, así como los lineamientos del Ejecutivo Nacional; también, favorecerá la toma de conciencia ante la efectividad de dichas políticas, si verdaderamente se ejecutan controles que conlleven a evaluar sus resultados.
En su dimensión social, la investigación constituye un aporte porque ofrece sugerencias y recomendaciones en la consumación de los programas ejecutados dentro del marco del modelo socialista, con el objeto de optimizar las actuales relaciones laborales, las cuales indefectiblemente deberán adaptarse a las distintas políticas sociales y al marco jurídico del denominado Proyecto Bolivariano.
En su aspecto metodológico, se justifica porque la operacionalización de la categoría sirve como instrumento de integración de los aspectos relevantes de cualquier investigación que aborde alguna de las subcategorías estudiadas, permitiendo facilitar la elaboración del esquema de contenido y la recolección de información; asimismo las referencias manejadas incluyendo el trabajo mismo servirán de antecedente a futuras investigaciones interesadas en este tema, y podrán servir como modelo
cuando se pretendan medir sub-categorías similares a las indicadas en esta investigación.
4. DELIMITACION DE LA INVESTIGACIÓN
4.1. Temporal
Esta investigación se realizó durante el periodo de tiempo que oscila entre marzo de 2010 a septiembre 2011.
4.2. Espacial
El contexto espacial del estudio lo constituyen la ciudad y municipio Maracaibo del Estado Zulia, pero sus resultados aspiran tener validez para todo el territorio de la República Bolivariana de Venezuela.
4.3 Teórica
Las categorías objeto de estudio de este trabajo investigativo se inscriben dentro del área del Derecho del Trabajo, en la línea matricial Políticas Públicas y Gobierno y en la línea potencial de Política Social y Estado, especialmente lo referido a los cambios operados en las clásicas instituciones del derecho del Trabajo ante el avance del modelo socialista en Venezuela; la misma se encuentra sustentada en autores como Bronstein (2006), Hernández (1994), Iturraspe, (2002) y Lucena (2007), entre otros.