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Impacto económico de la malaria en el Perú

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IMPACTO ECONÓMICO DE LA

MALARIA EN EL PERÚ

Pedro Francke Mayo, 2000

DOCUMENTO DE TRABAJO 179

(2)

IMPACTO ECONÓMICO DE LA MALARIA EN EL PERÚ*

Pedro Francke

RESUMEN

La malaria es uno de los principales problemas de salud pública en el Perú y en el

mundo. Además de los costos humanos, que son los más importantes, la malaria tiene también

un impacto económico. El presente trabajo estima el costo que tiene la malaria para la

sociedad peruana en 119.5 millones de nuevos soles para el año 1998, lo que equivale al 1.5

por ciento del gasto total en salud. Debido a que los principales costos de malaria son aquellos

que se generan sobre las familias, que tienden a recuperarlos mediante un mayor esfuerzo

familiar, ellos no son adecuadamente percibidos por la sociedad, lo que favorece la

subvaluación de la importancia de la enfermedad.

ABSTRACT

Malaria is one of the more important public health problems in Peru and the

world. Besides the human costs, that are the most important, malaria has an economic

impact. This paper estimates the cost that malaria has for the peruvian society in 119.5

million of Soles in 1998, equal to 1.5 per cent of the total health expenditures. Because

these costs are principally borned by the families, that try to recuperate them by additional

work efforts, they are not well perceived by the society and the disease is subvalorated in

public policies.

*

Este trabajo presenta una versión resumida del estudio del mismo nombre que realizara con el Instituto Apoyo por encargo del Proyecto Vigía de USAID-Ministerio de Salud. La colaboración de Augusto Portocarrero y del Dr. Manuel Químper fueron cruciales para su desarrollo.

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IMPACTO ECONÓMICO DE LA MALARIA EN EL PERÚ

Pedro Francke

I. LA MALARIA EN EL PERÚ Y EN EL MUNDO

La malaria o paludismo pertenece al grupo de enfermedades infecciosas

re-emergentes, pues siendo una enfermedad antigua y con un período de declinación a

mediados de este siglo, en los últimos años adquiere nuevamente magnitudes importantes a

nivel global.

La Malaria hoy en día es un problema de salud pública en más de 90 países

habitados por alrededor de 2 400 millones de personas, esto es 40% de la población

mundial. Se estima que causa 500 millones de casos clínicos y por encima de un millón de

muertes cada año, la mitad de ellos en menores de 15 años. Cada 30 segundos muere

víctima de malaria un niño en algún lugar. Se considera a la malaria como una enfermedad

de la pobreza, pues su impacto es mucho mayor en la gente pobre. La carga de morbilidad

mundial que produce la enfermedad está calculada en 39 millones de Años de Vida

Ajustados por Discapacidad (AVAD).

Aunque el Africa es la región más severamente castigada, América del Sur y el

Caribe también han visto incrementos considerables de casos de Malaria desde 1980,

sumando cerca de 900 000 casos en 1997. De estos casos fallecieron alrededor de 4 mil

personas. Brasil presentó en 1997 más del doble de casos que en 1980, y el área andina ha

quintuplicado en 1997 los casos que presentara en 1980. Las zonas afectadas son

principalmente la hoya amazónica y la costa del Océano Pacífico cercana a la línea

ecuatorial. Un aspecto particularmente alarmante es la reintroducción de la malaria maligna

(producida por el Plasmodium falciparum) en zonas hasta hace poco libres de esta forma

severa de la enfermedad.

En 1998 se produjeron en el Perú 212,590 casos de malaria. Afortunadamente, aun

(4)

territorio está muy por debajo de lo observado en otros países de América y muy lejos de

las tasas registradas en Africa (OGE-MINSA, 1999).

La tendencia histórica de la enfermedad en el Perú, registrada desde 1939, muestra

una franca declinación en la década del 40, particularmente del 45 en adelante.

Posteriormente se aprecia un claro y sostenido incremento desde 1990 (Ver Figura 1),

habiéndose agravado con el Fenómeno El Niño que genera un ambiente climático favorable

al desarrollo del mosquito.

Figura 1: Evolución de la malaria en el Perú período 1939-1998. Curva de Miles de casos por años

0 5 0 1 0 0 1 5 0 2 0 0 2 5 0

1 9 3 9 1 9 4 4 1 9 4 9 1 9 5 4 1 9 5 9 1 9 6 4 1 9 6 9 1 9 7 4 1 9 7 9 1 9 8 4 1 9 8 9 1 9 9 4

Fuente: Oficina General de Epidemiología - MINSA

La re-emergencia de la malaria en el Perú no se restringe sólo al aumento de la

incidencia, sino involucra al menos dos aspectos más: la diseminación geográfica y el

cambio de proporción entre especies del parásito.

La enfermedad se ha diseminado geográficamente, a diversas regiones,

concentrándose en su mayoría en la costa norte y la amazonía. En nuestro país más de 8

(5)

En cuanto al patrón de prevalencia de especies, durante décadas el predominio

mayoritario fue del P. vivax, mas en los últimos años, como consecuencia del incremento

vertiginoso de la malaria maligna, observamos el aumento progresivo de la proporción de

P. falciparum entre las dos especies predominantes. También la malaria maligna se ha

expandido geográficamente, alcanzando varias subregiones del país, concentrándose en las

mismas donde se concentra la malaria en general.

2. ASPECTOS CONCEPTUALES

2.1 La valoración económica de la salud y sus alcances

La salud es probablemente uno de los aspectos de la realidad en la que las

herramientas económicas muestran mayores limitaciones. Hay al respecto dificultades

teóricas y conceptuales, como metodológicas y de medición.

Valorar la salud, ponerle valor a la vida y a la muerte, o a los efectos que las

enfermedades producen sobre la calidad de vida, es sin duda difícil. Desde la ciencia

económica, porque se trata de cuestiones que no se transan en el mercado, que no se pueden

producir en la cantidad que se quiera, y que además cuentan en su determinación con un

importante elemento aleatorio. Desde un enfoque moral, la pregunta es aún más

fundamental: ¿es posible ponerle precio a la vida?

Una de las opciones por la que se ha optado crecientemente es la de considerar la

mejora de la salud como un objetivo en sí mismos. Este punto de vista toma distancia de las

teorías de capital humano que considerar la salud, como a la educación, solamente como

medios para lograr el crecimiento económico y el aumento de los ingresos de la población.

Los aportes de Amartya Sen sobre el desarrollo humano y la pobreza han puesto creciente

énfasis en este enfoque, y el cálculo del PNUD de un Indice de Desarrollo Humano y de un

Indice de Pobreza Humana avanzan en plantearse una medida única que sintetice los

distintos aspectos del progreso y la privación humana. En el terreno de la economía de la

salud, esto se traduce en la utilización de medidas de costo-efectividad que se basan en

evaluar los impactos de las intervenciones en términos de reducción de la morbilidad y

(6)

Así, para la evaluación de las políticas e intervenciones en salud, con más claridad

que en otros campos, las consideraciones económicas sólo pueden ser parte de una

evaluación más comprehensiva, que incluya aspectos éticos, políticos y sociales. El análisis

económico debe ser una parte importante, mas no exclusiva, de la evaluación de las

políticas de salud.

2.2 La teoría económica, los costos y la economía de la salud

La economía de la salud es una herramienta para mejorar la toma de decisiones en el

sector, principalmente las que se refieren al uso de los recursos, y a temas como el

financiamiento de los sistemas de salud, el equilibrio entre la oferta y la demanda, la

valoración de la salud, la relación entre la salud y el entorno socioeconómico, y la

evaluación microeconómica de las intervenciones (Jefferson, 1998).

La teoría económica otorga gran importancia al tema de los costos. Considera que,

bajo determinados supuestos (competencia perfecta y precios que reflejen todos los efectos

sociales relevantes), la maximización de los beneficios y la minimización de los costos

permiten un uso óptimo de los recursos (Mc Guire et al. (fecha)).

Sin embargo, la teoría tiene diversos problemas en su aplicación a la salud, en

particular porque los precios no recogen todos los efectos sociales relevantes cuando hay

externalidades en el consumo (usuales en salud), o restricciones en la demanda (como el

precio de la vida).

Según Abel-Smith (1989), los economistas de la salud han ofrecido más de lo que es

posible hacer, ya que existen dificultades con los datos de costos y los datos

epidemiológicos. La medición de los beneficios es también problemática. Sustentando su

afirmación, Abel-Smith cita a Mills (1985), quien afirma que "existen aún pocos estudios

de evaluación económica capaces de ofrecer consejos prácticos a los gobiernos".

Hammer (1993) indica que existe una gran diferencia entre la teoría, que plantea la

elección entre alternativas a partir de información completa, y la realidad. En la teoría, lo

(7)

beneficios o efectos marginales, y escoger la combinación óptima para lograr los mayores

beneficios al menor costo. Pero esto no ocurre en la realidad. Para demostrarlo, el autor

presenta varios ejemplos bastante ilustrativos sobre los errores que se cometen al dar

prioridad a otros factores como la importancia de la enfermedad o al restringir el análisis

sólo a los costos promedio del tratamiento.

2.3 El estudio de los costos económicos de la malaria y la reforma de salud

Existen varios aspectos que vinculan el estudio del costo económico de la malaria

con el actual proceso de reforma del sector salud.

El primero se refiere a la necesidad, planteada por la reforma, de dar mayor

prioridad a las intervenciones de salud colectiva. La teoría económica enseña que los

beneficios que proporcionan los bienes públicos, como es el caso de diversas actividades de

prevención de la malaria referidas al control de los vectores, se distribuyen entre toda la

sociedad, por lo que no justifican el costo pagado en forma privada. Al mismo tiempo,

debido a su carácter de bienes no excluibles y no rivales, no es posible establecer

mecanismos para cobrar por el acceso a los beneficios de los bienes públicos. Otro factor a

considerar son las externalidades positivas que se derivan de la curación de una persona

enferma de malaria; es decir, los beneficios sobre terceras personas que indirectamente

conlleva atender a un individuo. Estos beneficios resultan del hecho de que los niveles de

transmisión son menores cuando hay menos personas infectadas por el parásito

Plasmodium.

Un segundo aspecto que coincide con las intervenciones en salud colectiva

planteadas por la reforma del sector es la necesidad de que éstas tengan un carácter integral

e intersectorial. En el caso de la malaria, la necesidad es evidente dado que el desarrollo del

vector está estrechamente asociado a las condiciones ambientales de su reproducción, las

que pueden verse favorecidas o desfavorecidas por las acciones realizadas para el desarrollo

económico, como la construcción de carreteras o el cultivo de arroz. El presente cálculo de

(8)

(Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Agricultura, MITINCI), aun cuando

éstos han tendido a no prestarle mayor atención.

Un tercer aspecto se refiere a la equidad en salud. Este es uno de los grandes

principios de la reforma de salud y tiene especial importancia en el Perú donde, como se ha

visto, existen desigualdades importantes e incluso patrones epidemiológicos distintos entre

diferentes estratos de la sociedad. Aunque en nuestro país no se han realizado estudios

detallados al respecto, los estudios internacionales muestran que, en la gran mayoría de los

casos, las enfermedades transmisibles suelen afectar en mayor proporción a los más pobres

(por sus condiciones de vida) y que, por lo tanto, la lucha contra las mismas también se

justifica desde un punto de vista de equidad. El perfil socioeconómico de los afectados por

la enfermedad incluido en este estudio aporta también en esa dirección.

Un último aspecto que relaciona la reforma del sector salud con el presente estudio

es la optimización del uso de los recursos financieros disponibles. Se busca que, mediante

una mayor eficiencia y eficacia, se logren mayores impactos en la salud de la población por

cada sol invertido. Esta mayor racionalidad en el gasto suele considerarse en salud

mediante indicadores de costo-efectividad y de costo-beneficio. Los primeros se refieren a

los impactos logrados en la situación de salud, mientras que los segundos establecen un

vínculo entre los costos económicos y las ganancias económicas producidas por la mejora

en la salud.

El presente estudio representa un aporte en ambas direcciones. Por un lado, permite

realizar un cálculo del costo total directo de combate a la malaria, lo que es un requisito

para hacer cálculos de costo-efectividad1. Por otro, brinda la posibilidad de realizar

estimaciones respecto de cómo mayores costos afrontados directamente por el Estado

pueden reducir estos costos de las familias, produciendo así un beneficio neto para la

sociedad.

1

Estrictamente hablando, un cálculo de costo - efectividad debería tratar sobre los costos e impactos marginales, y no sobre los medios, pero ello suele ser muy difícil de estimar, y presumiblemente requiere del conocimiento de los costos medios.

(9)

3. ASPECTOS CONCEPTUALES

3.1 Aspectos considerados dentro de los costos en el estudio

Entre los costos directos, se consideran los referidos a costos de vigilancia,

prevención, diagnóstico y curación, incluyendo los incurridos por el MINSA,ESSALUD y

otras instituciones públicas y privadas, y los incurridos por el paciente.

Respecto de los costos de vigilancia, cabe indicar que el sistema de vigilancia es un

sistema para el adecuado cumplimiento de la función de gobierno y que tiene elementos

indivisibles entre las distintas enfermedades y con las actividades de diagnóstico; al mismo

tiempo, sin embargo existen costos asociados a la prevalencia de la enfermedad, ya que si

no hubiera malaria el tiempo de personal y equipamiento del sistema de vigilancia podría

ser menor.

Asimismo, se consideraron los referidos a la prevención (rociamiento con

insecticidas, mosquiteros impregnados, larvicidas y controles biológicos, secado de

reservorios), al diagnóstico (consultas de diagnóstico y exámenes de laboratorio), a la

curación (consultas, medicinas e internamientos) y a la recuperación.

Un elemento que no ha sido considerado en el cálculo de los costos debido a las

dificultades en la estimación es el de las consecuencias de mediano y largo plazo de la

malaria sobre el estado de salud: mayor predisposición a otras enfermedades y reducción de

la capacidad biológica.

En cuanto al costo directo de los pacientes, se ha considerado los costos de

medicinas, consultas, exámenes y los costos de viaje (pasajes, alimentación si fuera

necesaria, pasajes y alimentación de acompañantes).

Se consideran entre los costos de oportunidad, las distintas razones por las cuales las

familias pierden oportunidades de ingreso debido a la enfermedad: cuando tienen que

perder tiempo para ir a la consulta de salud, incluyendo el viaje y espera, así como el

tiempo del acompañante y cuando la persona no puede trabajar, o puede trabajar de manera

(10)

También se consideran aquellos producidos por efectos sobre el comportamiento de

los agentes económicos, que repercuten en la economía en su conjunto. Para el estudio se

consideró el efecto en el turismo.

3.2 Instrumentos metodológicos

La estimación del costo económico de la malaria se realizó para el año 1998 a nivel

nacional. Diversos instrumentos utilizados en el cálculo del costo se concentraron en las

regiones donde se produce la mayor parte de los casos de malaria en el Perú, que son los

departamentos de Tumbes, Piura y Loreto. Estos concentran el 70% de todos los casos de

malaria registrados en el Perú en 1998, y el 90% de los casos de la variedad falciparum, que

es la de mayor gravedad y costo. En este texto se describe en detalle la forma como se han

realizado los cálculos, como éstos se han proyectado a nivel nacional, y los posibles sesgos

que ello pudiera tener.

Se utilizó una metodología que combinó distintos instrumentos para los distintos

componentes del cálculo económico. La tabla siguiente presenta un resumen, de los

(11)

Costos a estimar Fuente de información

Ambito de aplicación

Métodos para

cálculo nacional Posibles sesgos

DIRECTOS DEL MINSA

Insumos Recolección directa de información Organismos centrales Se obtiene directamente Ninguno

Personal en primer nivel de atención

Encuesta a establecimientos

Establecimientos seleccionados

Costo unitario * número de casos

Mayor costo en zonas de baja prevalencia Servicios generales

en primer nivel de atención

Encuesta a establecimientos y datos Sistema de Costos e Ingresos Morropón

Establecimientos seleccionados

Costo unitario * número de casos

Mayor costo en zonas de baja prevalencia

Hospitalización Entrevista directa y tarifas ESSALUD

Hospitales Piura y Loreto

Número de casos en regiones * costo unitario

Casos no registrados en otras regiones

DIRECTOS DE OTRAS INSTITUCIONES DE ALCANCE NACIONAL E INTERNACIONAL

Costo total Recolección directa de información Organismos centrales Se obtiene directamente Ninguno Costo total Recolección directa de información Organismos identificados en cada región Se obtiene directamente Posible omisión de organismos en otras zonas

DE LAS FAMILIAS

Tratamiento

Encuesta de hogares

Distritos de mayor prevalencia de malaria

Costo unitario por variedad * número de casos

Costo diferente en otras zonas

Prevención

Encuesta de hogares

Distritos de mayor prevalencia de malaria

Costo unitario por familia * número de familias en las regiones seleccionadas Número de familias que hacen prevención es desconocido Mortalidad Sistema de vigilancia y tablas de mortalidad

Nacional Salario por grupos de edad y sexo * años de vida potenciales perdidos

Ninguno

POR TURISMO

Total por turismo

Entrevistas a empresas y dirigentes turísticos

Nacional y Loreto Total ingresos por turismo * porcentaje de pérdida estimada Porcentaje de perdida estimada es aproximación

(12)

Para el cálculo de los costos de los establecimientos primarios de salud en personal,

servicios generales e intermedios, y de infraestructura, mediante trabajo de campo se

determinó el tiempo promedio utilizado por los médicos y personal de salud, así como los

servicios básicos utilizados. El trabajo de campo se basó en entrevistas en profundidad

realizadas a jefes de establecimientos, médicos y personal de salud.

Los otros costos, de servicios generales e intermedios, y de infraestructura, se

calcularon aplicando proporciones o ratios obtenidos para servicios de la misma categoría

genérica (consultas, exámenes de laboratorio) del Sistema de Costos e Ingresos (SICI)

aplicado en la red de Morropón en Piura

Adicionalmente, están los costos de la hospitalización, para aquellos casos en los

que la enfermedad llega a agravarse. Debe anotarse que en este caso existe un costo

potencial bastante mayor, dado que en la actualidad el tratamiento de estos casos es

bastante limitado por el escaso financiamiento de los hospitales y la condición de los

pacientes de ser mayoritariamente pobres y no asegurados. En este caso, se optó por

multiplicar el número de hospitalizados, por el número de días promedio en que los

pacientes de malaria están internados y en Cuidados Intensivos y por el valor de estos

servicios. El número de pacientes se obtuvo directamente de los hospitales de Piura y

Loreto, así como la estimación del número de días promedio en que los enfermos están en

cama y en UCI. Para valorizar estos servicios se utilizaron las tarifas utilizadas por

ESSALUD, dado que son establecimientos del mismo nivel de complejidad y constituyen

la mejor aproximación disponible al costo unitario de estos servicios.

Para estimar los costos en los que incurre de manera directa e indirecta el paciente

de malaria, se recogió información proporcionada por las propias familias afectadas

mediante una encuesta a 364 hogares.

Dada la naturaleza de la investigación se empleó un muestreo no probabilístico

dividido en dos etapas: (1) selección a criterio de conglomerados (Focos); (2) búsqueda de

(13)

En la encuesta se identificó a los enfermos en la mayoría de casos con ayuda del

centro o puesto de salud y de los registros que estos llevan; sin embargo, en algunos casos,

se recurrió a la búsqueda directa. Tanto en la prueba piloto como en la encuesta definitiva

se encontró que los hogares y enfermos sí identifican adecuadamente la enfermedad,

aunque con diversos nombres; solamente un número reducido de casos no pudo identificar

la variedad de la enfermedad que tuvo.

Para la selección de las provincias a evaluar se aplicaron los siguientes criterios:

v Nivel del Indice Parasitario Anual (IPA), definido de acuerdo al Ministerio de Salud

como número de casos confirmados registrados entre la población total.

v Evolución de la enfermedad con respecto al año pasado. Se priorizaron los lugares

que mostraron una mayor incidencia durante el primer trimestre de 1999.

v Características socioeconómicas de las zonas, de modo que se obtuviera una muestra

diferenciada de lugares según actividades económicas, grupo étnico (comunidades

nativas) y acceso a servicios básicos.

v Accesibilidad a la zona.

El costo de la hora-hombre se estimó utilizando la Encuesta de Niveles de Vida

ENNIV 1997, para ámbitos similares (selva rural y costa rural), y de acuerdo al perfil de

edad y género

3.3 Procedimientos de Cálculo

La consideración del valor del tiempo de trabajo que no se transa en el mercado,

como el trabajo doméstico, así como del ocio, es común en la literatura. McGuire et al

(1994) indican que la mayoría de estudios de costo-beneficio considera el tiempo femenino

de acuerdo al producto extra que obtendrían si trabajaran, valorizado a los precios de

mercado, considerando este como el costo de oportunidad. Drummond et al (1987) plantean

que el ocio puede ser valorizado a precio cero, a precio del salario similar en el mercado, y

al precio del salario para el sobretiempo, pero que lo más común es partir de cero y hacer

(14)

gastado en el hogar y del ocio, de acuerdo a la productividad media (ingresos por

trabajador) de personas de características similares.

En el estudio, se aplicó el costo por hora-hombre inclusive a los niños, mujeres y

demás personas que no trabajen, dado que ese tiempo tiene un valor, el que fue estimado de

acuerdo a ese costo del tiempo trabajado como precio sombra.

Por otro lado, está el problema del reemplazo de las labores del enfermo por otro

miembro del hogar. Najera et al.(1995) indican que la redistribución de tiempo dentro del

hogar puede ser considerada de dos maneras: como un efecto que reduce los costos de la

enfermedad, o simplemente como una redistribución de los costos. En el estudio se ha

considerado como este segundo caso, es decir, solamente como una redistribución al

interior del hogar que no reduce los costos para el mismo.

Finalmente, existe el problema de posibles variaciones en los costos si la

enfermedad se produce cuando la demanda de mano de obra, y los salarios o

precios-sombra de la mano de obra, son mayores o menores por razones estacionales, tales como

cosecha, siembra u otros. Konradesn et al (1997) para Sri Lanka, consideran el salario con

valores mayores en periodos de alta demanda de trabajo; las perdidas de días de trabajo son

mayores en temporadas agrícolas importantes y el costo anual total por este concepto es

entre 6% y 18% de su ingreso anual.

En el estudio se optó por considerar estos efectos de acuerdo a las respuestas de los

propios enfermos sobre si habían perdido alguna oportunidad económica o si habían tenido

que afrontar costos especiales por estas razones, y por valorizar esas pérdidas con un

coeficiente de 10% dentro del rango encontrado por Konradesn et al para Sri Lanka.

En cuanto a los costos causados por la mortalidad, se optó por un enfoque de capital

humano, que valoriza las vidas perdidas de acuerdo a los ingresos dejados de generar.

Siendo conscientes de las limitaciones que implica ponerle valor a la vida, esto se justifica

dentro del marco del estudio – restringido al impacto económico de la enfermedad. Los

años de vida productiva útil perdidos por mortalidad se calcularon considerando una edad

(15)

obtenido de la ENNIV. Se descontó la mortalidad temprana producida por otras causas,

utilizando las tasas de mortalidad por edades vigentes del estudio CELADE-INEI para

1995-2000.

Estos costos deben descontarse temporalmente. Existe un debate respecto a que tasa

es la aplicable para el descuento (Jefferson). Se descontaron los ingresos futuros de acuerdo

a distintas tasas, siguiendo la literatura internacional al respecto estas varían entre 1% y

10%, usando una tasa de 3% como escenario base por ser la más aceptada.

Adicionalmente, se plantea que una valorización más adecuada del costo de la

enfermedad para las familias debe ser el “willingness-to-pay”, o voluntad de pago, que es el

precio que la persona o familia estaría dispuesto a pagar por librarse de la enfermedad

(Hammer 1993, McGuire et al 1994 y Prescott y Warford 1993). Este dato sería más exacto

que el de los costos efectivamente incurridos por las familias, en la medida que incluye

otros costos de la enfermedad, como los del sufrimiento para las familias, así como aquellos

casos en los que las familias no gastan porque prefieren tener la enfermedad a realizar el

gasto. Desde ese punto de vista, el costo efectivamente incurrido por las familias sería un

valor mínimo de un estimado del costo total real. Un estimado similar, que podría ser un

límite superior, es la “voluntad de aceptar” o “willingness-to-accept” (Hammer 1993),

también llamado variación compensatoria (McGuire et al), que sería el precio que cobraría

una persona para aceptar tener la enfermedad, si pudiera escoger.

En la encuesta piloto, se introdujo una pregunta orientada a captar esta voluntad de

pago. Sin embargo, se encontró que no tenían una respuesta adecuada: debido a la

costumbre de tener un tratamiento gratuito, y a la dificultad de entender y responder a una

situación hipotética (“si hubiera una cura inmediata, ¿cuánto pagaría por ella?”), las

personas no ofrecieron respuestas satisfactorias. Debido a ello, este tipo de valorización

tuvo que ser dejada de lado.

Respecto de los efectos de la malaria sobre otras actividades económicas, en el

estudio sólo se buscó información con relación al turismo. Se realizaron entrevistas con 7

(16)

venden paquetes al exterior para la zona de la selva. También se entrevistó a dirigentes de

los gremios del sector.

Por otro lado, se obtuvo información oficial sobre el número de turistas que visitan

las zonas del estudio, así como del gasto promedio que realiza cada turista. A partir de esta

información, se estima la pérdida por turismo multiplicando el porcentaje de turistas

perdidos por la enfermedad, por el número total de turistas que visitan la zona y por el gasto

promedio por turista. Debido a que el primer parámetro resultó difícil de identificar, los

resultados deben tomarse como aproximaciones, es decir simples órdenes de magnitud de lo

que podría estar alcanzando este costo.

4. EL COSTO ECONOMICO DE LA MALARIA EN EL PERÚ

4.1. Resultados

Se ha estimado un costo total de la malaria en el Perú para el año 1998 de S/. 119,5

millones, equivalentes a US$ 40 millones.

Cuadro 1

Resumen de Costos de la Malaria (en Nuevos Soles)

Concepto Total Composición

MINISTERIO DE SALUD 29,215,507 24%

Insumos 16,000,703 13%

Personal en primer nivel 8,271,959 7%

Servicios generales en primer nivel 3,942,259 3%

Hospitalización 699,472 1%

Gastos administrativos en DISAs 301,113 0%

OTRAS INSTITUCIONES 3,753,610 3%

FAMILIAS 84,390,318 71%

Por prevención 18,233,445 15%

Por tratamiento 63,456,873 53%

Por Mortalidad 2,700,000 2%

TURISMO 2,153,250 2%

(17)

El costo total para el Ministerio de Salud es de S/. 29,2 millones o US$ 9,8 millones,

lo que representa un 24% del costo total nacional. Otras instituciones (ESSALUD, etc.)

aportan otros S/. 3,7 millones, haciendo un total de costos institucionales de S/.33 millones.

La mayor parte del costo nacional, sin embargo, proviene de las familias, para las cuales el

costo de la malaria asciende a S/.84 millones, US$ 28 millones, el 71% del total. Se ha

estimado un costo relativamente pequeño proveniente de efectos sobre el turismo,

ascendiente a S/. 2 millones.

Como se puede apreciar, la relación entre el gasto institucional y el gasto para la

sociedad es bastante desigual. El Estado, y en mucho menor medida algunas otras

organizaciones de la sociedad civil, gastan cerca de la tercera parte de lo que la malaria le

cuesta al resto de la sociedad, a los individuos y familias, y a la actividad económica.

4.2 Los costos para las familias

En promedio, las familias tienen un costo por cada caso de malaria de cerca de 300

soles. Este costo varía entre 265 soles por caso de malaria vivax y 356 soles por caso de

falciparum. Como se ha indicado, esto incluye tanto los gastos realizados, como el tiempo

perdido por incapacidad y por ir a las consultas, así como de los acompañantes

A continuación reseñamos algunos factores que podrían influir en los cálculos

globales. En primer lugar están las diferencias regionales. El costo promedio para las

familias de cada episodio de la malaria no se encontró muy distinto en las regiones

encuestadas, ascendiendo a 311 soles en Loreto, 278 en Piura y 303 en Tumbes. Un cálculo

realizado con estos valores promedio departamentales en vez del costo promedio por

variedad de malaria, arroja valores totales muy similares.

En segundo lugar está el cálculo por “incapacidad leve”. En el cálculo presentado,

se ha valorizado esta pérdida considerando que la persona trabaja a la mitad de su

capacidad. Este factor representa un costo promedio por caso de 43 soles, equivalente al

14,5% del costo para las familias. Si suponemos alternativamente que en cuando tiene una

“incapacidad leve” la persona sólo pierde un tercio de su capacidad productiva y mantiene

(18)

284 soles, y el costo nacional estimado sería S/.2,5 millones menos. Si, por el contrario, se

supone que las personas “levemente incapacitadas” no pierden la mitad sino dos terceras de

su capacidad de trabajo, debería aumentarse al costo nacional total por malaria una cifra

similar de S/.2,5 millones.

Con relación a la valoración del tiempo de quienes no participan en el mercado de

trabajo o en actividades productivas, se obtiene que, del costo total por pérdida de tiempo,

apenas el 12,7 % corresponde a niños de 6 a 15 años y personas mayores de 65 años. La

valorización de este tiempo a la mitad del salario de mercado, reduciría el costo en 6,3%, es

decir, en 4 millones de nuevos soles.

Para quienes declararon ocupaciones no valorizadas en el mercado, el estudio

valorizó su tiempo de acuerdo al salario equivalente que obtendrían en el mercado. Bajo

este cálculo, las amas de casa contribuyeron con 36% de las pérdidas por tiempo dejado de

trabajar, los estudiantes con 11 % de este costo y los desocupados con 0,2% del mismo.

Una valorización a la mitad del salario de mercado de estas ocupaciones reduciría el cálculo

del costo de la malaria en 15 millones de nuevo soles. Sin embargo, está establecido por

diversos estudios que en las zonas rurales las mujeres, aún cuando se declaran amas de

casa, participan en las labores productivas, no existiendo una diferenciación muy clara entre

las labores de producción y las de consumo. Así, la mujer participa en el cuidado de los

animales, en la actividad agrícola en las épocas que se requiere mayor mano de obra

(siembre y cosecha), en las actividades artesanales y de transformación, entre otras.

Suponiendo que quienes se declaran como amas de casa tienen un precio sombra de la

mano de obra de 75% el salario del mercado, mientras que estudiantes y desempleados sí

tienen solamente la mitad del salario como precio sombra de su tiempo, el costo de la

malaria sería menor en 9,3 millones de nuevos soles al calculado.

Finalmente, el cálculo incluye también un costo adicional del 10% sobre el valor del

tiempo perdido para aquellas personas que indicaron que la enfermedad les había

representado la pérdida de una oportunidad especial para obtener ingresos, como durante

épocas de cosecha o siembra. Sin embargo, esas perdidas no representan sino el 1,4% del

valor del tiempo perdido por las familias debido a la malaria , en virtud de que solamente

(19)

Dada la escasa magnitud de este fenómeno, si éste no fuera incluido en el cálculo, o si se

supone que las pérdidas son una proporción mayor de los salarios perdidos, ello no

modifica sustancialmente el cálculo.

4.3 Los costos de la mortalidad

Se ha registrado 43 muertes por malaria durante 1998, las mismas que, utilizando

una tasa de descuento anual de 3%, arrojan un valor total de S/. 2.7 millones, es decir, un

promedio de 62 mil soles por persona. Sin embargo, hay 8 muertes registradas en personas

mayores de 65 años, cuyo valor ha sido establecido en cero; descontando este grupo, el

valor unitario estimado por vida perdida asciende a S/. 77 mil. Cerca de las dos terceras

partes (65%) de ese valor perdido por mortalidad se produce en la selva, done se registran

la mayor carga de mortalidad (34 de los 43 casos en general y 27 de los 35 casos de

personas no ancianas).

Si se utiliza una tasa de descuento de 12%, el valor de las vidas perdidas por la

malaria sería de S/.1,2 millones; y si se usa una tasa de descuento del 6%, el valor sería de

S/.1.8 millones.

4.4 Los costos por pérdida de turismo

Se ha encontrado que los turistas extranjeros que arriban a los departamentos de alto

riesgo son 56,741. El Banco Central de Reserva estima que los turistas extranjeros gastan,

en promedio en su estadía en el Perú, 1 400 dólares, lo que se ha considerado para el

cálculo del turismo en las zonas del estudio dado que no existen otros estimados

disponibles más precisos. De los datos anteriores, se colige que el ingreso total por turismo

extranjero en los departamentos mencionados es del orden de US$ 79 millones. En general,

los operadores turísticos consideran que el efecto de la malaria sobre el turismo interno es

nulo.

Se realizaron entrevistas a profundidad con diversos operadores turísticos y

representantes de las empresas del ramo, identificándose que el principal destino turístico

(20)

personas que están dispuestas a aceptar riesgos, los que no se reducen a la enfermedad.

Asimismo, que en el caso de operadores turísticos serios, estas personas vienen preparadas,

con quimioprofilaxis, y además con repelentes para evitar la picadura de mosquitos en

general. Sin embargo, no es posible conocer el número de turistas que dejan de venir debido

a la enfermedad, debido a que es una demanda potencial no registrada y a que existen

diversos mecanismos de información mediante los cuales estas personas toman

conocimiento de la enfermedad y, debido a ello, deciden no venir a visitar el Perú,

incluyendo versiones directas, Internet, preguntas en empresas turísticas del exterior que no

registran estas consultas, etc.

Suponiendo que los turistas que dejan de venir debido a la malaria son el 1% de los

que llegan en Loreto y el 0,5% en la costa norte, ello arroja un costo de la malaria de US$

725 mil para el año 1998. En caso el efecto fuese cinco veces mayor a ese, es decir, de 5%

en Loreto y 2,5% en la costa norte, el costo total sería de US$ 3,6 millones.

4.5 Los costos fiscales de la malaria

Se ha realizado también una aproximación al costo fiscal de la malaria. En este caso,

se ha considerado tanto los requerimientos sobre el presupuesto público orientados a

controlar la malaria, como los menores ingresos que tiene el fisco debido a la reducción de

la actividad económica producto de la enfermedad.

Para calcular la pérdida de ingresos tributarios, se ha considerado que las familias

reducen su consumo por los costos que afrontan de la malaria, y que ello afecta el IGV en la

proporción de bienes y servicios que compran que están sujetos a esta tasa. Asimismo, para

el caso del turismo, se ha considerado una tasa global de 10% sobre sus ingresos brutos, lo

que incluye tanto el IGV como el impuesto a la renta y otros tributos.

El cuadro 2 presenta los costos fiscales estimados. El costo fiscal total estimado es

de 35,2 millones de Nuevos Soles. Se observa que la mayor parte, el 85 %, se debe a los

fondos presupuestales asignados a la enfermedad, y que el costo de pérdida de recaudación

(21)

son familias rurales pobres, cuyo consumo es mayoritariamente de alimentos que están

exentos de impuestos.

Cuadro 2

Costo Fiscal de la Malaria

Costos

GASTOS 29,977,411

Ministerio de Salud 29,215,507

Otras instituciones públicas 1/ 761,904

INGRESOS 5,228,110

Menor IGV por pérdida económica de las familias 2/ 5,012,785

Menor IGV y Renta por turismo 3/ 215,325

TOTAL 35,205,521

1/ No considera municipalidades

2/ Se supone que el IGV se aplica a los gastos de las familias, excepto alimentos y educación.

3/ Se supone una tasa total de 10% sobre las ventas por turismo. Fuente: Establecimientos del MINSA

4.6 Los costos de la malaria con relación al PBI y por actividad económica

En relación con el PBI nacional, los costos totales de la malaria calculados no son

sino el 0,07 %. Sin embargo, en relación con el PBI de los departamentos analizados, donde

se concentra la malaria, alcanza al 0,6 %.

El cuadro 3 presenta una aproximación a cuáles son las actividades económicas

afectadas, y en qué proporción es que se han visto mermadas por la malaria. Este cuadro

solamente considera los costos de la malaria por el tiempo perdido de los enfermos, ya que

los gastos del Ministerio de Salud y otras instituciones no reducen el PBI sino que utiliza

recursos que podrían destinarse a fines alternativos. El cálculo tampoco considera, por

cierto, el tiempo de los estudiantes, amas de casa y personas no económicamente activas,

cuyo valor no es considerado dentro del PBI de acuerdo a la metodología de las Naciones

(22)

Cuadro 3

Costos por Actividades Económicas y Pbi (en millones de Nuevos Soles)

PRODUCTO BRUTO INTERNO

AGRICULT. CAZA Y SILVICULT

PESCA MINERIA MANUFAC-TURA CONS-TRUCCION COMERCIO RESTAUR. HOTELES ALQUIL. VIVIEND PRODUCT. DE SERV. GUBERNAM OTROS SERVIC Loreto

Pérdidas 18 14 2 0 0 0 0 0 1 0

PBI 6054 320 25 638 536 1383 931 21 419 2695

Pérdidas / PBI 0.3% 4.3% 9.9% 0.0% 0.0% 0.0% 0.0% 0.0% 0.3% 0.0%

Piura

Pérdidas 15 11 0 0 0 0 2 0 0 1

PBI 6453 566 342 433 1472 920 1644 18 467 1100

Pérdidas / PBI 0.2% 2.0% 0.0% 0.0% 0.0% 0.0% 0.1% 0.0% 0.1% 0.1%

Tumbes

Pérdidas 8 2 0 0 0 0 3 0 1 1

PBI 651 35 55 0 75 54 148 1 72 261

Pérdidas / PBI 1.3% 5.9% 0.3% 0.0% 0.0% 0.3% 2.1% 0.0% 2.0% 0.5%

TOTAL

Pérdidas 41 27 3 0 0 1 5 0 3 3

PBI 13158 921 422 1071 2083 2357 2723 40 957 4056

Pérdidas / PBI 0.3% 3.0% 0.6% 0.0% 0.0% 0.0% 0.2% 0.0% 0.3% 0.1%

Fuente y elaboración: Instituto APOYO

Como se puede observar en el cuadro, dos terceras partes de las pérdidas por

actividades económicas estimadas se concentran en el agro. Si bien el efecto sobre el

conjunto del PBI de estos departamentos no es muy grande, existen actividades

económicas, como la agricultura, que llega a acumular pérdidas del orden del 3% en

promedio para los tres departamentos, y que en el caso de Loreto llega al 4 % y en Tumbes

al 6 %. Las otras actividades económicas afectadas son la pesca, los servicios

gubernamentales y el comercio, aunque en menor medida.

4.7 Los costos de la malaria desde el punto de vista de las familias

Hemos analizado los costos económicos de la malaria desde un punto de vista

macroeconómico, viendo sus efectos sobre el fisco y la actividad económica. A

continuación queremos concentrarnos en sus efectos sobre las familias.

Sobre esto, lo primero a tener en cuenta es que muchas familias no tienen sólo un

(23)

quién enfermó tuvo varios episodios. En las zonas encuestadas, en total hubo un promedio

de 2,6 personas enfermas por hogar, que llega a casi 3 en Loreto, y el número promedio de

episodios por enfermo fue de 1,9 veces, que en Loreto se eleva a 2,5 veces. De tal manera

que estos hogares enfrentan, en promedio, casi 5 episodios de malaria en el año, lo que se

eleva a más de 7 en Loreto. No existen mayores diferencias entre el número de episodios de

quienes tuvieron vivax y de quienes tuvieron falciparum.

El cuadro 4 muestra la información del costo de la malaria para las familias. Como

se puede ver, el costo promedio anual es de 1,564 nuevos soles por familia, el mismo que es

mayor en Loreto, donde llega a 2,345 soles, mientras que en la costa norte es cercano a los

mil nuevos soles. Estas diferencias regionales se explican principalmente por el mayor

número de casos por familia en la selva, ya que los costos por cada episodio resultan muy

similares entre las dos zonas, costa norte y selva.

En la selva rural, cerca del 70% de la población es pobre, lo que significa que tiene

ingresos menores a S/. 7,500 soles anuales para una familia promedio de 6 miembros, como

las encontradas en promedio en la encuesta. El ingreso promedio de toda la población de la

selva rural es de S/. 6,100 anuales. Como se puede ver, en Loreto la malaria puede estar

representando un costo equivalente a la tercera parte de sus ingresos totales. Sin embargo,

es probable que, dada la familiaridad con la enfermedad en zonas endémicas y por el hecho

de que la mayor parte del costo se debe a tiempo perdido, que mayoritariamente es suplido

por otros familiares – mujeres, hijos – o por los propios enfermos en épocas posteriores, la

magnitud de los costos no es plenamente percibida.

En la costa rural los ingresos promedio son algo mayores, del orden de los S/. 8,200

anuales, de tal manera que los efectos de la malaria representarían el 12% de sus ingresos

(24)

Cuadro 4

Costo Total de la Malaria para los Hogares Encuestados

Departamento Datos Porcentajes Por hogar LORETO Gasto total familiar en malaria 100% 2,345

Costo por prevención 2% 46

Costo por pérdida de tiempo 89% 2,094

Gasto en dinero por tratamiento 9% 205

PIURA Gasto total familiar en malaria 100% 978

Costo por prevención 25% 244

Costo por pérdida de tiempo 70% 684

Gasto en dinero por tratamiento 5% 49

TUMBES Gasto total familiar en malaria 100% 1,093

Costo por prevención 3% 27

Costo por pérdida de tiempo 88% 965

Gasto en dinero por tratamiento 9% 101

TOTAL Gasto total familiar en malaria 100% 1,564

TRES Costo por prevención 8% 126

DEPARTAMENTOS Costo por pérdida de tiempo 84% 1,316

Gasto en dinero por tratamiento 8% 123

Fuente y elaboración: Instituto APOYO

El 84 % de los costos para las familias están constituidos por tiempo perdido, un 8%

por pagos realizados con relación al episodio de malaria y otro 8% por prevención. Se

encuentran a este respecto diferencias ente regiones; en Piura las actividades de prevención

realizadas por las familias y comunidades tienen mayor importancia en el costo, alcanzando

a un 25%, mientras que los costos por pérdida de tiempo son menores.

Dentro del costo del tiempo perdido, la mayor parte se debe al costo por incapacidad

(52%) y cuidado de los enfermos (42%), siendo el tiempo perdido por ir hasta el

establecimiento de salud y atenderse allí, de apenas 5% en promedio (ver cuadro 5).

Respecto del costo de estar incapacitado, el 93% de los enfermos declaró haber

estado totalmente incapacitado algunos días, siendo el promedio de 7,2 días. Sin embargo,

(25)

totalmente incapacitado 4 días o menos, pero un importante 14% estuvo más de 14 días

totalmente incapacitado. Aquellos en edad productiva manifiestan haber estado más días

incapacitados que los niños y ancianos. Adicionalmente, el 85% de los enfermos declaró

haber estado algunos días levemente incapacitado, en 6,8 días en promedio, siendo también

mayor entre los 26 y 65 años. Menos del 20% de los que estuvieron incapacitados y tenían

actividades productivas, pudo ser reemplazado por un familiar; el reemplazo sucede más en

la selva.

Cuadro 5

Costos por Tiempo Perdido para las Familias

Departamento Datos Total Porcentaje Por familia LORETO Gasto total por tiempo perdido 316,129 100.0% 2,094

Tiempo de viaje 7,500 2.4% 50

Tiempo de espera y atención 5,865 1.9% 39 Tiempo de cuidado de enfermos 160,926 50.9% 1,066 Tiempo perdido por incapacidad 136,759 43.3% 906 Pérdidas especiales mientras incapacitados 5,078 1.6% 34 PIURA Gasto total por tiempo perdido 104,033 100.0% 684

Tiempo de viaje 1,727 1.7% 11

Tiempo de espera y atención 5,321 5.1% 35 Tiempo de cuidado de enfermos 16,021 15.4% 105 Tiempo perdido por incapacidad 79,693 76.6% 524 Pérdidas especiales mientras incapacitados 1,271 1.2% 8 TUMBES Gasto total por tiempo perdido 58,845 100.0% 965

Tiempo de viaje 503 0.9% 8

Tiempo de espera y atención 1,762 3.0% 29 Tiempo de cuidado de enfermos 23,041 39.2% 378 Tiempo perdido por incapacidad 33,046 56.2% 542 Pérdidas especiales mientras incapacitados 492 0.8% 8 TOTAL Gasto total por tiempo perdido 479,007 100.0% 1,316

TRES Tiempo de viaje 9,731 2.0% 27

DEPARTAMENTOS Tiempo de espera y atención 12,949 2.7% 36 Tiempo de cuidado de enfermos 199,988 41.8% 549 Tiempo perdido por incapacidad 249,499 52.1% 685 Pérdidas especiales mientras incapacitados 6,841 1.4% 19 Fuente y elaboración: Instituto APOYO

Pocos enfermos declararon haber perdido alguna oportunidad especial debido a la

enfermedad (un 20%). Más de la mitad de estos casos fueron por cosecha o siembra.

También alrededor de la mitad de estos casos declararon no haber podido realizar la

(26)

En cuanto al cuidado de los enfermos, se registraron solamente 322 personas que

cuidaban para 956 enfermos en 364 hogares. Esto parece indicar que el cuidado en el hogar

está exclusivamente a cargo de una persona, que asume de manera especializada esta labor.

Aunque existe un predominio de cuidadoras, más de la tercera parte de los que cuidan son

hombres, la mayoría adultos. Estos cuidadores/as dedicaron en promedio 13 días, con más

de 8 horas cada día, a cuidar a los enfermos.

Cabe resaltar que el 90% de los enfermos se encuentra entre los 6 y 65 años de edad,

aunque un importante 31% está entre los 6 y 15 años de edad, cuando los efectos

económicos no son tan severos, dada la importancia que en el costo total tiene el valor del

tiempo. En ese sentido, por las edades de los enfermos, la costa norte tiende a ser más

afectada económicamente por la enfermedad, dado que un mayor porcentaje de enfermos

está en la edad de mayor potencial productivo (55% entre 16 y 45 años, frente a 37% entre

esas edades en Loreto).

Respecto de los pagos realizados por las familias ante la enfermedad, que como se

ha señalado es apenas un 8% del costo total que representa la malaria para las familias. La

mayor parte está constituida por pasajes (57%), y otra parte por medicinas (27% de este

componente; es decir, 2% el costo familiar total). Los datos respectivos se muestran en el

cuadro 6. En este caso las diferencias regionales son marcadas.

Los costos por medicinas son lo más importante en la costa norte, mientras que los

pasajes adquieren mayor importancia en la selva. El Ministerio de Salud suministra

gratuitamente los medicamentos específicos para el tratamiento de la malaria; sin embargo

el estudio reveló que las dos terceras partes de los enfermos declararon haber pagado por

medicinas, en su mayor parte referidas a analgésicos, antipiréticos u otros productos

destinados a controlar los síntomas. Dentro del grupo que pagó, el pago promedio por

medicinas es de S/.13,50, alcanzando S/.16,50 en la costa norte y S/.10,20 en Loreto.

Es importante resaltar que también se registran algunos costos por consulta (en

promedio 14% del componente pagos directos y 1% del costo familiar total), que también

tiene mayor importancia en la costa norte, y un monto muy reducido por exámenes de

(27)

bajos, a pesar de que el promedio de consultas es de 4,4 por episodio de malaria – es decir,

cerca de un millón de consultas si se proyecta a nivel nacional - dado que la enorme

mayoría de consultas (88%) se realizan en centros y puestos de salud o por visitas de

personal de éstos. Las consultas que se pagan, que son un 14% de los casos, cuestan en

promedio 9 soles, siendo muy diferente entre centros y puestos de salud (S/.7,60 promedio)

que en consultorios privados (S/.56,60 en promedio, pero sólo 0,5% de los enfermos). En el

caso de los exámenes, apenas 3% de los enfermos declararon haber pagado por exámenes,

pagando en promedio S/13,70, siendo menor el pago y los casos de pago en los centros y

puestos de salud. Estos casos se concentran en la costa norte.

Cuadro 6

Costos por Pagos Directos de las Familias por Tratamiento

Departamento Datos Total Porcentaje Por familia LORETO Gasto monetario total 31006.3 100.0% 205

Pagos por consulta 3758 12.1% 25

Pagos por exámenes de laboratorio 174 0.6% 1

Pagos por pasaje 22479.6 72.5% 149

Pagos por medicinas 4594.7 14.8% 30

PIURA Gasto monetario total 7477 100.0% 49

Pagos por consulta 1572 21.0% 10

Pagos por exámenes de laboratorio 150 2.0% 1

Pagos por pasaje 2167 29.0% 14

Pagos por medicinas 3588 48.0% 24

TUMBES Gasto monetario total 6147.7 100.0% 101

Pagos por consulta 1115.1 18.1% 18

Pagos por exámenes de laboratorio 561 9.1% 9

Pagos por pasaje 668 10.9% 11

Pagos por medicinas 3803.6 61.9% 62

TOTAL Gasto monetario total 44631 100.0% 123

TRES Pagos por consulta 6445.1 14.4% 18

DEPARTAMENTOS Pagos por exámenes de laboratorio 885 2.0% 2

Pagos por pasaje 25314.6 56.7% 70

Pagos por medicinas 11986.3 26.9% 33 Fuente: Encuesta de hogares afectados por malaria

(28)

5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

1. La malaria representa un costo elevado para la economía peruana. El costo total

estimado es de 119.5 millones de nuevos soles para el año 1998. Si bien esto representa

solamente el 0.07 por ciento del PBI nacional, alcanza al 3 por ciento del PBI

agropecuario de los departamentos de Loreto, Piura y Tumbes donde se concentra su

incidencia. Asimismo, con relación al gasto total en salud, el costo total de la malaria

llega a representar un 1.5 por ciento.

2. Los principales costos de la malaria son aquellos que se generan sobre las familias.

Debido a que las familias tienden a recuperar esos costos mediante un mayor esfuerzo

familiar, y a que otros efectos como aquellos sobre el turismo no son directamente

percibidos, estos costos no son adecuadamente percibidos por la sociedad. Esto,

considerando al carácter de bien público o con altas externalidades que tienen las

estrategias de control de la malaria, favorece la subvaluación de la importancia de la

enfermedad y la asignación subóptima de los recursos públicos orientados a controlarla.

Debido a ello, la divulgación de los costos reales que tiene la sociedad para la malaria

puede resultar eficaz dentro de una estrategia orientada a mejorar la interacción entre la

sociedad civil y el estado y aproximar ésta a los problemas y demandas de la población.

3. El estudio no pretendió realizar estimados de costo-efectividad o de costo-beneficio con

relación a las diversas actividades de control de la malaria. En particular, estudios de

este tipo realizados para la Amazonía brasileña (Musgrove et al 1999) indican un costo

de entre US$ 64 y US$ 69 por Año de Vida Ajustado por Discapacidad – AVAD; este

cálculo sin embargo descansa críticamente en suponer que los casos por falciparum de

no ser tratados habrían tenido una letalidad de 10%, frente a 0.15% encontrado en ese

país para 1996. Esta menor letalidad responde por más del 90% de los AVADs

adjudicados a la intervención realizada.

En el Perú existe una muy baja tasa de letalidad por malaria, y no hay estimaciones

sobre su tasa de letalidad sin tratamiento. A pesar de ello, el costo ocasionado por la

mortalidad de la malaria es significativo. Ello indica que una estrategia como la utilizada

en Brasil de concentrar los programas de control del vector en zonas con alta

(29)

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1999 FLUJOS DE CAPITAL Y DESEMPEÑO MACROECONÓMICO EN AMÉRICA DEL SUR

1980-1999. Dirección Académica de Investigación y Departamento de Economía - PUCP.

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1999 EQUIDAD, INTEGRACIÓN SOCIAL Y DESARROLLO: Hacia un nuevo enfoque para la

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1999 Historia del Perú Contemporáneo. Lima: Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales.

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1999 Caminando por el Borde. El Perú en la Globalización. Lima: Instituto Bartolomé de las Casas y Centro de Estudios y Publicaciones.

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Pedidos: Departamento de Economía, Pontificia Universidad Católica del Perú Apartado 1761, Lima 100, Perú. Fax: (51-1) 460-1126

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