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Proyecto de plan de acción para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles

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Proyecto de plan de acción para la prevención

y el control de las enfermedades no transmisibles

2013-2020

Informe de la Secretaría

1. La carga mundial de enfermedades no transmisibles sigue aumentando: hacerle frente represen-ta uno de los mayores desafíos para el desarrollo en el siglo XXI. En la resolución WHA53.17 sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, la Asamblea de la Salud reafirmó que la estrategia mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles y el plan de aplicación de la misma tienen como objetivo reducir la mortalidad prematura y mejorar la calidad de vida.

2. En 2011 la 64.a Asamblea Mundial de la Salud adoptó la resolución WHA64.11, referente a los preparativos para la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles, en la que se pedía a la Directora General que elaborase, junto con los organismos y entidades pertinentes de las Naciones Unidas, un plan de aplicación y seguimiento en relación con los resultados de la reunión, incluidas sus repercu-siones financieras, para presentarlo a la 66.ª Asamblea Mundial de la Salud por conducto del Consejo Ejecutivo. En enero de 2012 el Consejo Ejecutivo adoptó la resolución EB130.R7, sobre la preven-ción y el control de las enfermedades no transmisibles: resultados de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles, en la que se pedía a la Directora General, entre otras cosas, que, siguiendo un pro-ceso de consultas, elaborase un plan de acción de la OMS para la prevención y el control de las enfer-medades no transmisibles 2013-2020, teniendo en cuenta las enseñanzas extraídas del plan de acción de 2008-2013 y los resultados de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles, la Declaración de Moscú adoptada en la Primera Conferencia Ministerial Mundial sobre Modos de Vida Sanos y Control de las Enfermedades No Transmisibles y la Declaración de Río sobre los Determinantes Sociales de la Salud, aprovechando para ello las estrategias e instrumentos de la OMS ya existentes acerca del consumo de tabaco, el uso nocivo del alcohol, el régimen alimentario malsano y la inactivi-dad física. Ese proyecto de plan de acción deberá presentarse por conducto del Consejo Ejecutivo a la 66.ª Asamblea Mundial de la Salud para su examen y posible adopción.

(2)

3. En consecuencia, la Secretaría elaboró un proyecto de plan de acción mediante la realización de cuatro rondas de consultas oficiosas con los Estados Miembros, tal como se describe a continuación:

· El 26 de julio de 2012 la Secretaría publicó un documento de trabajo sobre la elaboración de un plan de acción actualizado para la estrategia mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles que abarca el periodo de 2013 a 2020.1 Se invitó a los Es-tados Miembros y las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas a compartir sus ob-servaciones, bien en una primera consulta oficiosa (Ginebra, 16 y 17 de agosto de 2012), bien participando en una consulta organizada en la web entre el 26 de julio y el 7 de sep-tiembre de 2012, o bien de ambas formas. Como parte de la consulta por internet, se invitó a las organizaciones no gubernamentales pertinentes y a algunas entidades del sector privado a compartir sus opiniones.

· El 16 y el 17 de agosto de 2012, la Secretaría convocó la primera consulta oficiosa con los Estados Miembros y los organismos de las Naciones Unidas para examinar el documento de trabajo y las observaciones recibidas durante la consulta organizada en la web. Los resul-tados de las consultas oficiosas y por la web sirvieron de base para elaborar un «primer bo-rrador» de plan de acción.

· El 10 de octubre de 2012, la Secretaría publicó el «primer borrador» de plan de acción.2 Se invitó a los Estados Miembros y a las organizaciones de las Naciones Unidas a que dieran a conocer sus observaciones a ese «primer borrador» de plan de acción en una segunda consul-ta oficiosa celebrada el 1 de noviembre de 2012 o durante una consulconsul-ta organizada en la web desde el 10 de octubre hasta el 1 de noviembre de 2012. Como parte de la consulta por in-ternet, se invitó a las organizaciones no gubernamentales pertinentes y a algunas entidades del sector privado a compartir sus opiniones.

· El 1 de noviembre de 2012, la Secretaría convocó una segunda consulta oficiosa con los Es-tados Miembros y los organismos de las Naciones Unidas para examinar el «primer borra-dor» de plan de acción y las observaciones recibidas por vía electrónica durante la consulta organizada en la web. Los resultados de la segunda ronda de consultas sirvieron para que la Secretaría preparara un proyecto de plan de acción que fue presentado a la 132.a reunión del Consejo Ejecutivo.

· En su 132.a

reunión, el Consejo Ejecutivo tomó nota del informe de la Secretaría que figura-ba en el documento EB132/7 e incluía el proyecto de plan de acción, y acordó que la Secre-taría convocara para marzo de 2013 una tercera consulta oficiosa con los Estados Miembros y los organismos de las Naciones Unidas, a fin de examinar un proyecto de plan de acción revisado.

· El 11 de febrero de 2013, la Secretaría publicó un proyecto de plan de acción revisado en el que tomó en consideración las observaciones recibidas del Consejo Ejecutivo en su 132.a reunión.3

1

http://www.who.int/nmh/events/2012/ncd_action_plan/en/index.html (consultado el 22 de abril de 2013). 2

http://www.who.int/nmh/events/2012/draft_action_plan/en/index.html (consultado el 22 de abril de 2013). 3

(3)

· En febrero y marzo de 2013, se pidió a los Estados Miembros y a las organizaciones de las Naciones Unidas que dieran a conocer sus observaciones al proyecto de plan de acción revisado en una tercera consulta oficiosa convocada por la Secretaría entre el 11 y el 13 de marzo de 2013 o en una consulta organizada en la web que tuvo lugar entre el 11 de febrero y el 10 de marzo de 2013. Se invitó a las organizaciones no gubernamentales pertinentes a que compartieran sus opiniones durante un diálogo oficioso celebrado el 6 de marzo de 2013 o a que hicieran sus aportaciones a la misma consulta organizada en la web. Asimismo, se invitó a algunas entidades del sector privado a que compartieran sus opiniones durante un diálogo ofi-cioso celebrado el 7 de marzo de 2013 o a que hicieran sus aportaciones a la misma consulta organizada en la web. Los resultados de esta tercera ronda de consultas sirvieron de base para que la Secretaría preparara un proyecto de plan de acción revisado y actualizado.

· El 15 de marzo de 2013, la Secretaría publicó un proyecto de plan de acción revisado y ac-tualizado, tomando en consideración las observaciones recibidas durante la tercera ronda de consultas. Se invitó a los Estados Miembros y a las organizaciones de las Naciones Unidas a que dieran a conocer sus observaciones al proyecto de plan de acción revisado y actualizado en una consulta organizada en la web entre el 15 y el 29 de marzo de 2013. Como parte de esa consulta por internet, se invitó a las organizaciones no gubernamentales pertinentes y a algunas entidades del sector privado a compartir sus opiniones.

4. El 28 de noviembre de 2012, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, los Estados Miembros examinaron la «Nota del Secretario General por la que se transmite el informe de la Direc-tora General de la Organización Mundial de la Salud sobre las opciones para fortalecer y facilitar me-didas multisectoriales a fin de prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles por conducto de una alianza de colaboración efectiva» (A/67/373).1 Los resultados de los debates en la Asamblea Ge-neral de las Naciones Unidas también se utilizaron en la preparación por la Secretaría de un proyecto final de plan de acción.

5. Así pues, la Secretaría ha dado respuesta a la petición del Consejo Ejecutivo de que elaborara un plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, 2013-2020, teniendo en cuenta las aportaciones recibidas durante las cuatro rondas de consultas ofi-ciosas, así como los resultados de los debates celebrados en la 132.a reunión del Consejo Ejecutivo y los resultados de la sesión plenaria del 28 de noviembre de 2012 en la Asamblea General de las Na-ciones Unidas. El proyecto final se adjunta como anexo al presente informe.

INTERVENCIÓN DE LA ASAMBLEA DE LA SALUD

6. Se invita a la Asamblea de la Salud a que considere el siguiente proyecto de resolución: La 66.a Asamblea Mundial de la Salud,

PP1 Habiendo examinado el informe de la Secretaría sobre el proyecto de plan de ac-ción mundial para la prevenac-ción y el control de las enfermedades no transmisibles que abarcará el periodo 2013-2020,

1

(4)

1. RESPALDA el plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermeda-des no transmisibles 2013-2020;

2. INSTA a los Estados Miembros a que apliquen las opciones de política propuestas para los Estados Miembros que figuran en el plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020;

3. PIDE a la Directora General que ejecute las acciones de la Secretaría previstas en el plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020 y presente informes sobre los progresos realizados en la ejecución del plan de acción a las 68.a, 71.a y 73.a Asambleas Mundiales de la Salud, en 2015, 2018 y 2020, respectivamente, por conducto del Consejo Ejecutivo.

(5)

ANEXO

PROYECTO DE PLAN DE ACCIÓN PARA LA PREVENCIÓN Y EL CONTROL

DE LAS ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES 2013-2020

Panorama general:

Visión: Un mundo libre de la carga evitable de enfermedades no transmisibles.

Objetivo: Reducir la carga prevenible y evitable de morbilidad, mortalidad y discapacidad debidas a las enfermedades no transmisibles mediante la colaboración y la cooperación multisectoriales en el ámbito nacional, regional y mundial, de modo que las poblaciones alcancen el grado más alto posible de salud y productividad a todas las edades y esas enfermedades dejen de suponer un obstáculo para el desarrollo socioeconómico. Principios

generales:

• Consideración de todo el ciclo de vida • Empoderamiento de las personas

y las comunidades

• Estrategias basadas en evidencias • Cobertura sanitaria universal • Gestión de los conflictos de intereses

reales, percibidos o potenciales

• Derechos humanos • Equidad

• Acción nacional y cooperación y solidaridad internacionales

• Acción multisectorial

Objetivos

1. Otorgar más prioridad a la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en las agendas mundial, regional y nacional y en los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente, mediante el fortalecimiento de la promoción y la cooperación internacional.

2. Reforzar la capacidad, el liderazgo, la gobernanza, la acción multisectorial y las alianzas para acelerar la respuesta de los países en materia de prevención y control de enfermedades no transmisibles.

3. Reducir la exposición a factores de riesgo modificables de las enfermedades no transmisibles y los determinantes sociales subyacentes mediante la creación de entornos que fomenten la salud.

4. Fortalecer y reorientar los sistemas de salud para abordar la prevención y control de las enfermedades

transmisibles y los determinantes sociales subyacentes mediante una atención primaria centrada en las personas y la cobertura universal.

5. Fomentar y apoyar la capacidad nacional de investigación y desarrollo de calidad en relación con la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles.

6. Vigilar la evolución y los determinantes de las enfermedades no transmisibles y evaluar los progresos hacia su prevención y control.

Metas mundiales de aplicación voluntaria

1) Reducción relativa del riesgo de mortalidad prematura por enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes o enfermedades respiratorias crónicas en un 25%.

2) Reducción relativa del uso nocivo del alcohol en al menos un 10%, según proceda, en el contexto nacional. 3) Reducción relativa de la prevalencia de actividad física insuficiente en un 10%.

4) Reducción relativa de la ingesta poblacional media, de sal o sodio en un 30%.

5) Reducción relativa de la prevalencia del consumo actual de tabaco en un 30% en las personas de 15 años o más. 6) Reducción relativa de la prevalencia de hipertensión en un 25%, o contención de la prevalencia de hipertensión, en función de las circunstancias del país.

7) Detención del aumento de la diabetes y la obesidad.

8) Tratamiento farmacológico y asesoramiento (incluido el control de la glucemia) de al menos un 50% de las personas que lo necesitan para prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

9) 80% de disponibilidad de tecnologías básicas y medicamentos esenciales asequibles, incluidos los genéricos, necesarios para tratar las principales enfermedades no transmisibles, en centros tanto públicos como privados.

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Antecedentes

1. La carga mundial de enfermedades no transmisibles y la amenaza que suponen constituye un importante problema de salud pública que socava el desarrollo social y económico en todo el mundo. Entre otras cosas, esas enfermedades acentúan las desigualdades entre los países y entre las poblacio-nes, por lo que son necesarios un fuerte liderazgo y medidas urgentes a nivel mundial, regional y na-cional para mitigarlas.

2. Se calcula que unos 36 millones de defunciones, esto es, el 63% de los 57 millones de muertes registradas en el mundo en 2008, se debieron a enfermedades no transmisibles, principalmente enfer-medades cardiovasculares (48% de las enferenfer-medades no transmisibles), cánceres (21%), enferenfer-medades respiratorias crónicas (12%) y diabetes (3,5%).1, 2 Estas importantes enfermedades no transmisibles comparten cuatro factores de riesgo conductuales: consumo de tabaco, dieta malsana, inactividad físi-ca y uso nocivo del alcohol. En 2008, el 80% de todas las defunciones (29 millones) por enfermeda-des no transmisibles se produjeron en países de ingresos bajos y medianos, y en estos últimos países la proporción de muertes prematuras (antes de los 70 años) es mayor (48%) que en los países de ingresos altos (26%). Según las previsiones de la OMS, si todo sigue igual, la cifra anual de muertes por en-fermedades no transmisibles aumentará a 55 millones en 2030. Los conocimientos científicos de-muestran que la carga de enfermedades no transmisibles se puede reducir considerablemente si se aplican de forma efectiva y equilibrada las medidas e intervenciones preventivas y curativas costoefi-caces ya existentes para prevenir y combatir las enfermedades no transmisibles.

Objetivo

3. De conformidad con lo solicitado por la Asamblea Mundial de la Salud en su resolu-ción WHA64.11, la Secretaría ha elaborado un proyecto de plan de acresolu-ción mundial para la prevenresolu-ción y el control de las enfermedades no transmisibles para el periodo 2013-2020, que se basa en los avan-ces ya logrados con la aplicación del plan de acción 2008-2013. El objetivo es poner en práctica los compromisos de la Declaración Política de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles.3

Proceso

4. En el proceso mundial y regional de consultas para la elaboración del plan de acción participa-ron los Estados Miembros de la OMS, organismos, fondos y programas pertinentes del sistema de las Naciones Unidas, instituciones financieras internacionales, bancos de desarrollo y otras organiza-ciones internacionales clave, profesionales de la salud, instituorganiza-ciones académicas, la sociedad civil y el sector privado; el proceso consistió en reuniones regionales organizadas por las seis Oficinas Regiona-les de la OMS, cuatro consultas a través de internet (en las que se recibieron 325 comunicaciones es-critas), tres consultas oficiosas con los Estados Miembros y dos diálogos oficiosos con las organiza-ciones no gubernamentales pertinentes y algunas entidades del sector privado.

1

http://www.who.int/healthinfo/global_burden_disease/cod_2008_sources_methods.pdf. 2

Global Status Report on noncommunicable diseases 2010. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2010. 3

Resolución 66/2 de la Asamblea General de las Naciones Unidas

(7)

Alcance

5. El plan de acción proporciona una hoja de ruta y un menú de opciones de política a todos los Estados Miembros y otros interesados, a fin de que adopten medidas coordinadas y coherentes, a todos los niveles, desde el local al mundial, para alcanzar las nueve metas mundiales de aplicación voluntaria, en particular la de la reducción relativa del 25% de la mortalidad total por enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes o enfermedades respiratorias crónicas para 2025.

6. Este plan de acción se centra en cuatro categorías de enfermedades no transmisibles –las cardio-vasculares, el cáncer, las respiratorias crónicas y la diabetes– que son las principales responsables de la morbilidad y la mortalidad por enfermedades no transmisibles, y en cuatro factores de riesgo conduc-tuales comunes –consumo de tabaco, dieta malsana, inactividad física y uso nocivo del alcohol. Hay muchas otras enfermedades de importancia para la salud pública que están estrechamente relacionadas con los cuatro tipos principales de enfermedades no transmisibles. Cabe citar, en particular: i) otras enfermedades no transmisibles (renales, endocrinas, neurológicas, hematológicas, digestivas, hepáti-cas, osteomusculares, cutáneas y bucodentales, y trastornos genéticos), ii) los trastornos mentales,

iii) las discapacidades, en particular la ceguera y la sordera, y iv) los efectos de la violencia y los

trau-matismos (apéndice 1). Las enfermedades no transmisibles y sus factores de riesgo también tienen vínculos estratégicos con los sistemas de salud y la cobertura sanitaria mundial; los determinantes am-bientales, ocupacionales y sociales de la salud; las enfermedades transmisibles; la salud maternoinfan-til y de los adolescentes; la salud reproductiva, y el envejecimiento. Pese a la existencia de estrechos vínculos, sería complicado abordar todos estos aspectos con el mismo grado de detalle en un solo plan de acción. Por otra parte, algunas de las citadas dolencias son ya objeto de otras estrategias y planes de acción de la OMS y resoluciones de la Asamblea de la Salud. En el apéndice 1 se esbozan las posi-bles sinergias y vínculos entre las principales enfermedades no transmisiposi-bles y se enumeran algunas de las afecciones interrelacionadas, con el fin de destacar las oportunidades de colaboración y maximizar eficiencias en beneficio mutuo. Esta forma de relacionar el plan de acción también refleja la adapta-ción de la OMS a su programa de reforma en lo que se refiere a la puesta en práctica de una forma de trabajar más coherente e integrada.

7. A partir de los conocimientos científicos actuales, los datos probatorios disponibles y el análisis de la experiencia en materia de prevención y control de las enfermedades no transmisibles, el plan de acción propone un menú de opciones de política a los Estados Miembros, los asociados internaciona-les y la Secretaría, en relación con seis objetivos interrelacionados que se refuerzan mutuamente en las siguientes esferas: i) cooperación internacional y promoción; ii) respuesta multisectorial dirigida por los países; iii) factores de riesgo y determinantes; iv) sistemas de salud y cobertura sanitaria mundial;

v) investigación, desarrollo e innovación, y vi) seguimiento y vigilancia.

Vigilancia del plan de acción

8. El marco mundial de vigilancia, que incluye 25 indicadores y un conjunto de nueve metas mun-diales de aplicación voluntaria (véase el apéndice 2), permitirá seguir la aplicación del plan de acción mediante la vigilancia y la notificación de los logros relacionados con las citadas metas en 2015 y 2020. El alcance del plan de acción no se limita al marco mundial de vigilancia. Los indicadores de este último y las metas mundiales de aplicación voluntaria proporcionan orientaciones generales, y el plan de acción ofrece una hoja de ruta para alcanzar dichas metas.

(8)

Relación con los llamamientos dirigidos a la OMS y con sus estrategias, reformas

y planes

9. Desde la adopción de la Estrategia mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en 2000, se han adoptado varias resoluciones de la Asamblea de la Salud que respal-dan los principales componentes de la estrategia mundial. Este plan de acción se basa en la aplicación de dichas resoluciones, y al mismo tiempo las refuerza. Se trata, entre otras, de las siguientes: Con-venio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT de la OMS) (resolución WHA56.1), Es-trategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud (resolución WHA57.17), Estrate-gia mundial para reducir el uso nocivo del alcohol (resolución WHA63.13), Estructuras de financia-ción sostenible de la salud y cobertura universal (resolufinancia-ción WHA64.9) y Estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual (resolución WHA61.21). También son relevantes las relativas a los resultados de la Conferencia Mundial sobre los Determinantes Sociales de la Salud (resolución WHA65.8) y a los preparativos para la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisi-bles, en relación con la Conferencia de Moscú (resolución WHA64.11). El plan de acción proporciona asimismo un marco para respaldar y reforzar la aplicación de las resoluciones, marcos, estrategias y planes regionales existentes en materia de prevención y control de las enfermedades no transmisibles recogidos, entre otros, en los siguientes documentos: AFR/RC62/WP/7, CSP28.R13, EMR/C59/R2, EUR/RC61/R3, SEA/RC65/R5, WPR/RC62.R2. Está estrechamente vinculado, conceptual y estraté-gicamente, con el plan de acción integral sobre salud mental 2013-20201 y el plan de acción para la prevención de la ceguera y la discapacidad visual evitables 2014-2019,2 que serán examinados por la 66.a Asamblea Mundial de la Salud. El plan de acción también se guiará por el Duodécimo Progra-ma General de Trabajo de la OMS, 2014-2019.3

10. El plan de acción está en consonancia con la agenda de reformas de la OMS, que requiere que la Organización colabore con un número cada vez mayor de actores de la salud pública, incluidas fun-daciones, organizaciones de la sociedad civil, alianzas y el sector privado, en actividades relacionadas con la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles. Las funciones y responsabilida-des de los tres niveles de la Secretaría –oficinas en los países, oficinas regionales y Sede– en la aplica-ción del plan de acaplica-ción se reflejarán en los planes de trabajo a nivel de toda la Organizaaplica-ción estableci-dos en los presupuestos por programas de la OMS.

11. Durante el periodo comprendido entre 2013 y 2020 quizá se elaboren otros planes relacionados estrechamente con las enfermedades no transmisibles (como el plan de acción sobre la discapacidad solicitado en la resolución EB132.R5) y habrá que sincronizarlos con este plan de acción. Además será necesaria cierta flexibilidad para actualizar periódicamente el apéndice 3 con los nuevos datos científicos disponibles y reorientar partes del plan de acción, según proceda, en respuesta a la agenda para el desarrollo después de 2015.

Los costos de la actuación y la no actuación

12. Para todos los países, el costo de la no actuación es muy superior al de la adopción de las medi-das contra las enfermedades no transmisibles que se recomiendan en el presente plan de acción. Hay 1 http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/EB132/B132_8-sp.pdf. 2 http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/EB132/B132_9-sp.pdf. 3 http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/EB132/B132_26-sp.pdf.

(9)

intervenciones de prevención y control de las enfermedades transmisibles que tienen un buen rendi-miento, pues generan un año de vida saludable por un costo que es inferior al producto interno bruto

per capita y son asequibles para todos los países (véase el apéndice 3).1 El costo total de la aplicación de un conjunto de intervenciones muy costoeficaces destinadas a toda la población e individuales, ex-presado como proporción del gasto actual en salud, asciende al 4% en los países de ingresos bajos, al 2% en los de ingresos medianos-bajos y a menos del 1% en los de ingresos medianos-altos. Se cal-cula que el costo de la aplicación del plan de acción por la Secretaría es de US$ 940,26 millones para el periodo de ocho años comprendido entre 2013 y 2020. Estas estimaciones de la aplicación del plan de acción deben compararse con el costo que conllevaría el hecho de no actuar. La continuación del estado de cosas dará lugar a una pérdida de productividad y una escalada de los costos de la atención sanitaria en todos los países. La pérdida acumulada de producción debida a las cuatro grandes catego-rías de enfermedades no transmisibles y a los trastornos mentales se calcula en US$ 47 billones. Esa pérdida representa un 75% del PIB mundial en 2010 (US$ 63 billones).2 Por lo tanto, el presente plan de acción debe verse como una inversión, ya que proporciona orientación y oportunidades a todos los países para: i) salvaguardar la salud y la productividad de las poblaciones y las economías; ii) crear situaciones beneficiosas para todos que influyen en las decisiones de compra relacionadas, entre otras cosas, con los alimentos, los medios de comunicación, las tecnologías de la información y la comuni-cación, los deportes y los seguros de enfermedad, y iii) identificar el potencial de innovaciones repeti-bles y ampliarepeti-bles que se pueden aplicar a nivel mundial para reducir los crecientes costos de la aten-ción sanitaria.

Adaptación del marco a los contextos regionales y nacionales

13. El marco proporcionado en este plan de acción necesita adaptaciones a nivel regional y nacio-nal, teniendo en cuenta la situación concreta de cada región y de acuerdo con la legislación y las prio-ridades nacionales y las circunstancias de cada país. No existe un modelo de plan de acción válido para todos los países, pues estos han avanzado en distinta medida en lo que respecta a la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles y sus niveles de desarrollo socioeconómico son dife-rentes. Sin embargo, todos los países pueden beneficiarse de la respuesta integral a la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles que se presenta en este plan de acción. Existen interven-ciones y opinterven-ciones de política costoeficaces para cada uno de los seis objetivos (véase el apéndice 3), las cuales, si se aplican a la escala necesaria, permitirían a todos los países hacer importantes progre-sos de cara al logro en 2025 de las nueve metas mundiales de aplicación voluntaria (véase el apéndi-ce 2). La forma exacta de llevar a cabo una ampliación sostenible a nivel nacional será distinta en ca-da país, y dependerá del nivel de desarrollo socioeconómico, de la existencia de un entorno político y jurídico favorable, de las características de la carga de la enfermedad no transmisible, de las demás prioridades de salud pública, de las asignaciones presupuestarias para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, del grado de universalidad de la cobertura sanitaria y el fortalecimien-to del sistema de salud, del tipo de sistema de salud (por ejemplo, centralizado o descentralizado) y de la capacidad nacional.

1

Scaling up action against noncommunicable disease: how much will it cost? Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2011 (http://whqlibdoc.who.int/publications/2011/9789241502313_eng.pdf).

2

The global economic burden of noncommunicable diseases. Foro Económico Mundial y Harvard School of Public Health, 2011.

(10)

Mecanismo de coordinación mundial

14. La Declaración Política reafirma la función de liderazgo y coordinación que desempeña la Or-ganización Mundial de la Salud en la promoción y vigilancia de la acción global contra las enfermeda-des no transmisibles en relación con el trabajo de otros organismos pertinentes de las Naciones Uni-das, bancos de desarrollo y otras organizaciones regionales e internacionales. En consulta con los Es-tados Miembros, la Secretaría tiene previsto desarrollar un mecanismo mundial para coordinar las ac-tividades del sistema de las Naciones Unidas y promover la participación, la cooperación internacio-nal, la colaboración y la responsabilización entre todos los interesados.

15. La finalidad del mecanismo mundial propuesto es mejorar la coordinación de las actividades destinadas a subsanar las deficiencias funcionales que dificultan la prevención y el control de las en-fermedades no transmisibles, como se destaca en el informe de la Secretaría sobre las opciones y un cronograma (documento A65/7) y la nota del Secretario General por la que se transmite el informe de la Directora General de la Organización Mundial de la Salud sobre opciones que permitan fortalecer y facilitar medidas multisectoriales destinadas a prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles por conducto de una alianza de colaboración efectiva (A/67/373). El mecanismo de coordinación mundial se desarrollará de acuerdo con los siguientes principios:

· La función y la responsabilidad primordiales de la prevención y el control de las enfermeda-des no transmisibles recaen en los gobiernos, pero los esfuerzos y la participación de todos los sectores de la sociedad y la colaboración y cooperación internacionales son indispensa-bles para obtener resultados positivos.

· El mecanismo de coordinación mundial promoverá el papel de la OMS como principal orga-nismo especializado en la esfera de la salud, inclusive en lo que respecta a sus funciones en el ámbito de las políticas de salud con arreglo a su mandato, y se basará en las normas, valo-res, tratados, estrategias, instrumentos y compromisos de la OMS. El principal objetivo del mecanismo propuesto es colaborar con los Estados Miembros, los fondos, programas y orga-nismos de las Naciones Unidas, los asociados internacionales, incluidas las instituciones académicas y las organizaciones no gubernamentales pertinentes, y algunas entidades del sector privado que estén dispuestos a aplicar el plan de acción, y al mismo tiempo proteger a la OMS de cualquier situación de conflicto de intereses real, aparente o potencial; para la co-laboración con agentes no estatales se seguirán las normas pertinentes que se están nego-ciando actualmente en el marco de la reforma de la OMS.

Visión

16. Un mundo exento de la carga evitable de enfermedades no transmisibles.

Objetivo

17. Reducir la carga prevenible y evitable de morbilidad, mortalidad y discapacidad por enfermeda-des no transmisibles mediante la colaboración intersectorial y la cooperación a nivel nacional, regional y mundial, de modo que las poblaciones alcancen el grado más alto posible de salud y productividad a todas las edades y que esas enfermedades dejen de suponer un obstáculo para el bienestar y el desarro-llo socioeconómico.

(11)

Principios y enfoques generales

18. El plan de acción se basa en los siguientes principios y enfoques generales:

· Derechos humanos: Hay que reconocer que el goce del grado máximo de salud que se pue-da lograr es uno de los derechos funpue-damentales de todo ser humano, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacio-nal o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición, como se prevé en la Declaración Universal de Derechos Humanos.1

· Equidad: Hay que reconocer que la distribución desigual de las enfermedades no transmisi-bles se debe en última instancia a la distribución no equitativa de los determinantes sociales de la salud, y que adoptar medidas con respecto a esos determinantes, tanto en beneficio de los grupos vulnerables como de la población en su conjunto, es fundamental para crear so-ciedades integradoras, económicamente productivas y saludables.

· Acción nacional y cooperación y solidaridad internacionales: Debe reconocerse la fun-ción y la responsabilidad primordiales de los gobiernos en la respuesta al reto que suponen las enfermedades no transmisibles, así como el importante papel de la cooperación interna-cional en la ayuda a los Estados Miembros como complemento de los esfuerzos nainterna-cionales. · Acción multisectorial: Hay que reconocer que la prevención y el control efectivos de las

enfermedades no transmisibles requieren liderazgo, la participación coordinada de múltiples interesados y medidas multisectoriales en pro de la salud tanto a nivel de los gobiernos como de toda una serie de actores, y en esa participación y esas medidas se adoptarán, según pro-ceda, los enfoques de la salud en todas las políticas y la acción pangubernamental en diver-sos sectores: salud, agricultura, comunicación, educación, empleo, energía, medio ambiente, finanzas, alimentación, relaciones exteriores, vivienda, justicia y seguridad, legislación, bie-nestar social, desarrollo social y económico, deporte, impuestos y recaudación, comercio e industria, transporte, planificación urbana y cuestiones de la juventud y colaboración con en-tidades pertinentes de la sociedad civil y el sector privado.

· Consideración de todo el ciclo de vida: Existen oportunidades para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles en distintas etapas de la vida; las intervenciones en una etapa temprana son las que en general ofrecen mejores oportunidades para la prevención primaria. En las políticas, planes y servicios de prevención y control de las enfermedades no transmi-sibles deben tenerse en cuenta las necesidades sanitarias y sociales en todas las fases de la vida; se puede empezar por la salud materna, que abarca la atención pregestacional, prenatal y posnatal, la nutrición materna y la reducción de la exposición a los factores de riesgo am-bientales, y seguir con las prácticas adecuadas de alimentación del lactante, en particular con el fomento de la lactancia materna, y la promoción de la salud de los niños, los adolescentes y los jóvenes, y a continuación con el fomento de una vida laboral sana, un envejecimiento saludable y la atención dispensada a las personas con enfermedades no transmisibles al final de su vida.

· Empoderamiento de las personas y las comunidades: Es preciso empoderar a las perso-nas y las comunidades, e implicarlas en las actividades de prevención y control de las

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medades no transmisibles, como las relacionadas con la promoción, la formulación de políti-cas, la planificación, la legislación, la prestación de servicios, la vigilancia, la investigación o la evaluación.

· Estrategias basadas en datos científicos: Las estrategias y prácticas de prevención y con-trol de las enfermedades no transmisibles deben basarse en los datos científicos más recien-tes y las mejores prácticas, y en la costoeficacia, la asequibilidad y los principios de salud pública, y tener en cuenta los factores de carácter cultural.

· Cobertura sanitaria universal: Todas las personas deben tener acceso, sin discriminación alguna, a una serie de servicios de salud básicos de carácter promocional, preventivo, curati-vo y rehabilitador, que se determinará a nivel nacional, así como a medicamentos esenciales seguros, asequibles, eficaces y de calidad. Al mismo tiempo, hay que asegurarse de que el uso de esos servicios no exponga a los usuarios a dificultades económicas, y prestar especial atención a los sectores pobres de la población y a quienes viven en situación de vulnera-bilidad.

· Gestión de los conflictos de intereses reales, aparentes o potenciales: Para poder luchar eficazmente contra las enfermedades no transmisibles es necesaria la participación de múlti-ples actores, tanto estatales como no estatales, entre otros, la sociedad civil, las instituciones académicas, la industria y las organizaciones no gubernamentales y profesionales. Las polí-ticas, estrategias y medidas multisectoriales de salud pública destinadas a prevenir y contro-lar las enfermedades no transmisibles deben estar protegidas de la influencia indebida de in-tereses creados de todo tipo, y los conflictos de inin-tereses reales, aparentes o potenciales han de ser reconocidos y gestionados.

Objetivo 1. Otorgar más prioridad a la prevención y el control de las enfermedades no

transmisibles en las agendas de desarrollo mundiales, regionales y nacionales y los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente mediante el refuerzo de la cooperación internacional y la promoción

19. En la Declaración Política de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General sobre la Preven-ción y el Control de las Enfermedades No Transmisibles, el documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible1 (Río+20) y el primer informe del Equipo de tareas del sistema de las Naciones Unidas sobre la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo después de 20152 se reconoce que la lucha contra las enfermedades no transmisibles es una prioridad para el desarrollo social y la inversión en las personas. Mejorar los resultados sanitarios en la esfera de esas enfermedades es un requisito, un resultado y un indicador de las tres dimensiones del desarrollo hu-mano sostenible: desarrollo económico, sostenibilidad ambiental e inclusión social.

20. Las actividades de promoción y la cooperación internacional son fundamentales para la movili-zación de recursos, el aumento de la capacidad y el refuerzo del compromiso y el impulso políticos generados por la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles. Las medidas enumeradas en relación con este objetivo tienen como finalidad la creación de entornos propicios a la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles a nivel mundial, regional y nacional. Lo que se espera de este objetivo es intensificar la

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Resolución 66/288 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. 2

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cooperación internacional, reforzar la promoción, aumentar los recursos, desarrollar la capacidad y crear entornos propicios para alcanzar las nueve metas mundiales de aplicación voluntaria (véase el apéndice 2).

Opciones de política para los Estados Miembros

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21. Se propone que, de conformidad con su legislación y según proceda a la vista de sus circunstan-cias concretas, los Estados Miembros elijan medidas entre las que se exponen a continuación y las pongan en práctica.

a) Promoción: Generar datos prácticos y difundir información sobre la eficacia de inter-venciones o políticas que influyen positivamente en los vínculos entre las enfermedades no transmisibles y el desarrollo sostenible, incluyendo otras cuestiones conexas como la mitigación de la pobreza, el desarrollo económico, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, las ciudades sostenibles, un medio ambiente libre de productos tóxicos, la seguridad alimentaria, el cambio climático, la preparación para los desastres, la paz y la seguridad y la igualdad de género, en función de la situación nacional.

b) Ampliación de la agenda para la salud y el desarrollo: Promover la cobertura sanitaria universal como medio de prevención y control de las enfermedades no transmisibles, y su inclu-sión como elemento clave en los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente; integrar la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en los procesos de planificación sanitaria nacional y en las agendas generales de desarrollo, en función del contexto y las priori-dades de los países y, cuando sea oportuno, movilizar a los equipos de las Naciones Unidas en los países con miras a reforzar los vínculos entre las enfermedades no transmisibles, la cobertura sanitaria universal y el desarrollo sostenible, integrándolos en los procesos de formulación y aplicación del Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

c) Alianzas: Crear alianzas multisectoriales, según proceda, para promover la cooperación a todos los niveles entre los organismos gubernamentales, las organizaciones intergubernamen-tales, las organizaciones no gubernamenintergubernamen-tales, la sociedad civil y el sector privado, con objeto de fortalecer las iniciativas de prevención y control de las enfermedades no transmisibles.

Acciones de la Secretaría

22. Acciones previstas para la Secretaría:

a) Liderazgo y movilización: Facilitar la coordinación, la colaboración y la cooperación entre las principales partes interesadas, incluidos los Estados Miembros, los fondos, programas y organismos de las Naciones Unidas (véase el apéndice 4), la sociedad civil y el sector privado, según proceda, utilizando como guía la nota del Secretario General por la que se transmite el in-forme de la Directora General de la Organización Mundial de la Salud sobre opciones que per-mitan fortalecer y facilitar medidas multisectoriales destinadas a prevenir y controlar las enfer-medades no transmisibles por conducto de una alianza de colaboración efectiva,2 así como el re-fuerzo de los mecanismos regionales de coordinación y el establecimiento de un equipo de

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Y, cuando proceda, las organizaciones de integración económica regional. 2

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reas de las Naciones Unidas para las enfermedades no transmisibles que se ocupe de la aplica-ción del plan de acaplica-ción.

b) Cooperación técnica: Ofrecer asistencia técnica y desarrollar la capacidad a nivel mun-dial, regional y nacional para sensibilizar a la población acerca de los vínculos entre las enferme-dades no transmisibles y el desarrollo sostenible y para integrar la prevención y el control de esas enfermedades en los procesos nacionales de planificación de la salud y las agendas de desarrollo, el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo y las estrategias de mitigación de la pobreza.

c) Asesoramiento normativo y diálogo: Esta medida incluirá:

· Abordar las relaciones entre la prevención y el control de las enfermedades no trans-misibles y las iniciativas en materia de mitigación de la pobreza y desarrollo sosteni-ble, con miras a fomentar la coherencia de las políticas.

· Fortalecer la gobernanza, en particular la gestión de los conflictos de intereses reales, aparentes y potenciales, con respecto a la participación de agentes no estatales en las alianzas de colaboración para la aplicación del plan de acción, de conformidad con los principios y políticas que se están formulando en el marco de la reforma de la OMS.

· Incrementar la recaudación para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles mediante la movilización de recursos nacionales, y aumentar las asig-naciones presupuestarias sobre todo para el fortalecimiento de los sistemas de aten-ción primaria y la cobertura sanitaria universal; asimismo, considerar la posibilidad de utilizar, cuando lo justifiquen los datos probatorios disponibles, instrumentos eco-nómicos, como impuestos y subvenciones, que promuevan comportamientos asocia-dos con la mejora de los resultaasocia-dos sanitarios, según proceda en el contexto nacional.

d) Difusión de las mejores prácticas: Promover y facilitar la colaboración internacional y entre países para el intercambio de las mejores prácticas en los ámbitos de la salud en todas las políticas, la acción pangubernamental y pansocial, la legislación, la reglamentación, el fortale-cimiento de los sistemas de salud y la capacitación del personal sanitario, con objeto de difundir las enseñanzas extraídas de las experiencias de los Estados Miembros en su respuesta a los pro-blemas.

Acciones propuestas para los asociados internacionales y el sector privado

23. Por asociados internacionales se entiende los organismos, fondos y programas pertinentes de las Naciones Unidas, las instituciones financieras internacionales, los bancos de desarrollo, las institu-ciones académicas, las organizainstitu-ciones profesionales, las organizainstitu-ciones de la sociedad civil y otras organizaciones internacionales pertinentes. Hay que recabar la participación del sector privado, ex-cepto de la industria del tabaco, según sea oportuno. Las acciones propuestas son:

a) Alentar a que se sigan incluyendo las enfermedades no transmisibles en las agendas y las iniciativas de cooperación para el desarrollo, los objetivos de desarrollo acordados internacio-nalmente, las políticas de desarrollo económico, los marcos de desarrollo sostenible y las estra-tegias de reducción de la pobreza.

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b) Intensificar las actividades de promoción para que se mantenga el interés de los jefes de Estado y de gobierno en la aplicación de los compromisos de la Declaración Política, por ejem-plo, reforzando la capacidad a nivel mundial, regional y nacional, con la colaboración de todos los sectores interesados, la sociedad civil y las comunidades, de la forma adecuada con arreglo a la situación nacional, y con la participación plena y activa de las personas que padecen esas en-fermedades.

c) Fortalecer la cooperación internacional en el marco de la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular, para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, a fin de:

· Promover a nivel nacional, regional e internacional entornos que favorezcan modos de vida sanos y opciones saludables.

· Respaldar las actividades nacionales de prevención y control de las enfermedades no transmisibles, entre otras cosas, mediante el intercambio de información sobre las mejores prácticas y la difusión de los resultados de las investigaciones en las esferas de la promoción de la salud, la legislación, la reglamentación, las actividades de vigi-lancia y evaluación y de fortalecimiento de los sistemas de salud, el fomento de la ca-pacidad institucional, la formación de personal sanitario y el desarrollo de infraestruc-tura sanitaria adecuada.

· Fomentar el desarrollo y la difusión de la transferencia de tecnología apropiada, ase-quible y sostenible, en las condiciones acordadas, para la producción de medicamen-tos y vacunas asequibles, seguros, eficaces y de calidad, medios de diagnóstico y tec-nologías médicas, la creación de tectec-nologías de información y de comunicación elec-trónica (cibersalud) y el uso de dispositivos móviles e inalámbricos (mSalud). · Robustecer las alianzas e iniciativas existentes y crear nuevas asociaciones de

colabo-ración, según sea oportuno, para afianzar la capacidad de adaptación, aplicación, vigi-lancia y evaluación del plan de acción para la prevención de las enfermedades no transmisibles a nivel mundial, regional y nacional.

d) Respaldar la función de coordinación de la OMS en las esferas en que las partes interesa-das –entre otras, las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones profesionales, las ins-tituciones académicas y de investigación y el sector privado– puedan participar y actuar de for-ma concertada contra las enfermedades no transmisibles.

e) Respaldar el acuerdo de colaboración oficioso entre los organismos de las Naciones Uni-das promovido por la OMS para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles.

f) Cumplir el compromiso contraído con respecto a la asistencia oficial para el desarrollo.1

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El documento A/8124 se puede consultar en la siguiente dirección:

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Objetivo 2. Reforzar la capacidad, el liderazgo, la gobernanza, la acción multisectorial y las alianzas nacionales para acelerar la respuesta de los países en materia de prevención y control de las enfermedades no transmisibles

24. Como garantes últimos de la salud de la población, los gobiernos tienen la responsabilidad prin-cipal de asegurar la existencia de mecanismos apropiados de carácter institucional, jurídico, financiero y de servicios para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles.

25. Las enfermedades no transmisibles dificultan la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y contribuyen a la pobreza y el hambre. Las estrategias para hacer frente a esas enfermedades tienen que abordar las inequidades sanitarias derivadas de las condiciones sociales en que las personas nacen, crecen, viven y trabajan, y reducir los obstáculos en los ámbitos del desarrollo infantil, la educa-ción, el nivel económico, el empleo, la vivienda y el medio ambiente. La adopción de políticas generales y medidas multisectoriales para afrontar esos determinantes sociales de la salud será fundamental para lograr avances sostenidos en la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles.

26. La cobertura sanitaria universal, la atención primaria de salud centrada en las personas y los mecanismos de protección social son instrumentos importantes para proteger a los ciudadanos de las dificultades económicas ligadas a las enfermedades no transmisibles y proporcionar acceso a servicios de salud para todos, en particular a los sectores más pobres de la población. Es necesario establecer o reforzar la cobertura sanitaria universal a nivel nacional o federal, según proceda, para respaldar la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles.

27. Para que la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles sea eficaz es preciso seguir el enfoque de la acción pangubernamental y pansocial y de la salud en todas las políticas y adoptar medidas multisectoriales, por ejemplo, en los siguientes sectores: salud, agricultura, comuni-cación, aduanas/recaudación, educomuni-cación, empleo/trabajo, energía, medio ambiente, finanzas, alimenta-ción, relaciones exteriores, vivienda, industria, justicia/seguridad, legislaalimenta-ción, bienestar social, desa-rrollo social y económico, deporte, comercio, transporte, planificación urbana y cuestiones de la ju-ventud (apéndice 5). Los pasos recomendados para una acción multisectorial1 son: i) autoevaluación del Ministerio de Salud; ii) evaluación de otros sectores necesaria para la acción multisectorial;

iii) análisis de las esferas en que es precisa una acción multisectorial; iv) elaboración de planes de

par-ticipación; v) empleo de un marco para fomentar el entendimiento entre los distintos sectores; vi) re-fuerzo de las estructuras de gobernanza, la voluntad política y los mecanismos de rendición de cuen-tas; vii) aumento de la participación de las comunidades; viii) adopción de otras buenas prácticas para promover la acción intersectorial, y ix) vigilancia y evaluación.

28. Las respuestas nacionales en materia de prevención y control de las enfermedades no transmisi-bles requieren, para ser eficaces, la participación de múltiples interesados: particulares, familias y co-munidades, organizaciones intergubernamentales, instituciones religiosas, sociedad civil, instituciones académicas, medios de difusión, asociaciones de voluntarios y, cuando proceda, el sector privado y la industria. La participación activa de la sociedad civil en las actividades destinadas a afrontar las enfer-medades no transmisibles, sobre todo la de las organizaciones comunitarias que representan a personas que padecen esas enfermedades y sus cuidadores, puede empoderar a la sociedad y mejorar la rendición de cuentas sobre las políticas de salud pública, la legislación y los servicios, haciéndolos más aceptables, adaptados a las necesidades y propicios para que las personas disfruten del grado máximo de salud y

1

Para más información, véase el anexo 6 del informe de la OMS sobre la situación mundial de las enfermedades no transmisibles 2010 (http://whqlibdoc.who.int/publications/2011/9789240686458_eng.pdf), (consultado el 22 de abril de 2013).

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nestar que se pueda lograr. La participación del sector privado tiene múltiples facetas y puede estar rela-cionada con programas en el lugar de trabajo que promuevan cambios, con fuentes de recursos y concep-tos innovadores y, en algunos casos, con la participación de actores cuya conducta debe cambiar para que se hagan progresos en la lucha contra las enfermedades no transmisibles.

29. Los resultados deseados de este objetivo son un liderazgo y una rectoría reforzados, un aumento de los recursos, una mejora de la capacidad y la creación de entornos propicios para generar una res-puesta colaborativa multisectorial a nivel nacional, con miras a alcanzar las nueve metas mundiales de aplicación voluntaria (véase el apéndice 2).

Opciones de política para los Estados Miembros

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30. Se propone que, de conformidad con su legislación y según proceda a la vista de sus circunstan-cias concretas, los Estados Miembros elijan medidas entre las que se exponen a continuación y las pongan en práctica.

a) Mejorar la gobernanza: Integrar la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en sus procesos de planificación sanitaria y sus planes de desarrollo, prestando es-pecial atención a los determinantes sociales de la salud, la equidad de género y las necesidades sanitarias de las poblaciones que viven en situación de vulnerabilidad, entre otras, las poblacio-nes indígenas, los migrantes y las personas con discapacidades mentales y psicosociales.

b) Movilizar recursos sostenidos: Según proceda en el contexto nacional, y en coordi-nación con el Ministerio de Finanzas

· reforzar la aportación de recursos suficientes, previsibles y sostenidos para la preven-ción y el control de las enfermedades no transmisibles y la cobertura sanitaria univer-sal, mediante un aumento de las asignaciones presupuestarias nacionales, mecanis-mos de financiación innovadores de carácter voluntario y otros medios, incluidas la financiación multilateral, las fuentes bilaterales y las fuentes del sector privado y no gubernamentales, y

· utilizar los recursos de manera más eficiente, entre otras cosas, con medidas sinérgi-cas, enfoques integrados y la planificación común entre distintos sectores.

c) Fortalecer los programas nacionales de enfermedades no transmisibles: Fortalecer los programas de prevención y control de las enfermedades no transmisibles con conocimientos técnicos adecuados, recursos y responsabilidad para la evaluación de las necesidades, la planifi-cación estratégica, la formulación de políticas, la coordinación multisectorial, la ejecución, la vigilancia y la evaluación.

d) Valorar y evaluar las necesidades: Realizar evaluaciones periódicas de las necesidades en materia de epidemiología y recursos, que abarquen la capacidad institucional, investigadora y laboral; del impacto sanitario de las políticas de sectores distintos del de la salud (por ejemplo, agricultura, comunicaciones, educación, empleo, energía, medio ambiente, finanzas, industria y comercio, justicia, trabajo, deporte, transporte y planificación urbana), y del impacto de las

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ticas financieras, sociales y económicas en las enfermedades no transmisibles, con el fin de fun-damentar la acción nacional.

e) Elaborar un plan nacional y asignar recursos presupuestarios: Según proceda en función del contexto nacional, formular y aplicar una política y un plan nacional multisectorial sobre las enfermedades no transmisibles y, teniendo en cuenta las prioridades nacionales y las circunstancias del país, y en coordinación con el Ministerio de Finanzas, aumentar y priorizar las asignaciones presupuestarias para la vigilancia, la prevención y la detección y tratamiento precoces de las enfermedades no transmisibles y para atención y apoyo conexos, incluidos cui-dados paliativos.

f) Fortalecer la acción multisectorial: Según proceda en función del contexto nacional, establecer un mecanismo nacional multisectorial (una comisión de alto nivel, un organismo o un grupo especial) para lograr un liderazgo compartido, políticas coherentes y una rendición de cuentas mutua de las distintas esferas normativas relacionadas con las enfermedades no transmi-sibles, a fin de aplicar los enfoques basados en la presencia de la salud en todas las políticas y la acción pangubernamental y pansocial, reunir grupos de trabajo de múltiples interesados, asegu-rar asignaciones presupuestarias para aplicar y evaluar la acción multisectorial y seguir los de-terminantes sociales y ambientales de las enfermedades no transmisibles y actuar sobre ellos (véase el apéndice 5).

g) Mejorar la rendición de cuentas: Mejorar la rendición de cuentas en materia de ejecu-ción garantizando la capacidad adecuada de seguimiento, vigilancia y evaluaejecu-ción y establecien-do un marco de vigilancia con metas e indicaestablecien-dores nacionales acordes con el marco mundial de vigilancia, y opciones para aplicarlo a nivel nacional.

h) Fortalecer la capacidad institucional y la fuerza de trabajo: Proporcionar capacita-ción y desplegar adecuadamente el personal de salud, de servicios sociales y comunitario, y re-forzar la capacidad institucional para ejecutar el plan de acción nacional, por ejemplo, incluyen-do la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en los programas de estudios del personal médico, de enfermería y paramédico; ofreciendo capacitación y orientación al per-sonal de otros sectores, y estableciendo instituciones de salud pública que aborden la compleji-dad de los asuntos relacionados con las enfermecompleji-dades no transmisibles (por ejemplo, factores como la acción multisectorial, la publicidad, el comportamiento humano, la economía sanitaria, los sistemas alimentarios y agrícolas, el derecho, la administración de empresas, la psicología, el comercio, las influencias comerciales, incluidas la publicidad de productos no saludables para los niños y las limitaciones de la autorregulación de la industria, la planificación urbana, la for-mación en prevención y control de enfermedades no transmisibles, la atención primaria integra-da y la promoción de la salud).

i) Crear alianzas: Dirigir alianzas colaborativas para subsanar las deficiencias en materia de ejecución (por ejemplo, en las esferas de la capacitación del personal sanitario, el desarrollo de infraestructura de atención sanitaria apropiada, la transferencia sostenible de tecnología para la producción de medios de diagnóstico, medicamentos esenciales y vacunas asequibles, seguros y de calidad, y el acceso a los productos), según proceda teniendo en cuenta los contextos na-cionales.

j) Empoderar a comunidades y personas: Facilitar la movilización social, logrando la participación y el empoderamiento de una amplia gama de interlocutores, entre otros, las muje-res como agentes del cambio en familias y comunidades, para promover el diálogo, catalizar el cambio de la sociedad y conformar una respuesta nacional sistemática de toda la sociedad para

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abordar las enfermedades no transmisibles, sus determinantes sociales, económicos y ambienta-les y la equidad sanitaria (por ejemplo, recabando la participación de organizaciones de dere-chos humanos, confesionales y laborales, organizaciones dedicadas a los niños, los adolescen-tes, los jóvenes, los ancianos, las mujeres, los pacientes y las personas con discapacidades, los pueblos indígenas, las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, la sociedad civil, las instituciones académicas, los medios de difusión y el sector privado).

Acciones de la Secretaría

31. Acciones previstas para la Secretaría:

a) Liderazgo y movilización: Movilizar al sistema de las Naciones Unidas para que trabaje de forma unitaria conforme al mandato de los respectivos organismos, siguiendo una división acordada del trabajo, a través del arreglo oficioso de colaboración entre organismos de las Na-ciones Unidas establecido recientemente, con objeto de proporcionar apoyo adicional a los Es-tados Miembros.

b) Cooperación técnica: Prestar apoyo a los países en la evaluación y aplicación de opciones basadas en datos científicos que se adapten a sus necesidades y capacidades y en la evaluación de los efectos sanitarios de las políticas públicas, entre otras, sobre comercio, gestión de conflictos de intereses y maximización de las sinergias intersectoriales para la prevención y el control de las en-fermedades no transmisibles (véase el apéndice 1) entre programas de salud ambiental, salud ocu-pacional y gestión de las enfermedades no transmisibles durante desastres y emergencias; ese apo-yo se prestaría mediante el establecimiento o el refuerzo de centros nacionales de referencia, cen-tros colaboradores de la OMS y redes de intercambio de conocimientos.

c) Asesoramiento normativo y diálogo: Proporcionar a los países orientación sobre la creación de alianzas para la acción multisectorial destinada a subsanar las deficiencias funciona-les de la respuesta para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibfunciona-les, guiándose por la nota del Secretario General por la que se transmite el informe de la Directora General, en parti-cular con objeto de subsanar las deficiencias identificadas en ese informe, por ejemplo, en rela-ción con las actividades de promorela-ción, la sensibilizarela-ción y la rendirela-ción de cuentas inclusive respecto de la gestión de los conflictos de intereses reales, aparentes o potenciales a nivel nacio-nal, la financiación y la movilización de recursos, el fortalecimiento de la capacidad, la asisten-cia técnica, el acceso a los productos, la conformación de los mercados o el desarrollo y la inno-vación de productos.

d) Generación de conocimientos: Elaborar, cuando proceda, instrumentos técnicos, ins-trumentos de apoyo a la toma de decisiones y productos informativos para la ejecución de inter-venciones costoeficaces, la evaluación del impacto potencial de las opciones de política en la equidad y los determinantes sociales de la salud, la vigilancia de la acción multisectorial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, la gestión de conflictos de intere-ses y la comunicación, en particular a través de los medios sociales, todo ello adaptado a la ca-pacidad y la disponibilidad de recursos de los países.

e) Fortalecimiento de la capacidad:

· Elaborar un plan de trabajo de toda la OMS para la prevención y el control de las en-fermedades no transmisibles a fin de garantizar la sinergia y la alineación de las activi-dades en los tres niveles de la OMS, teniendo en cuenta las necesiactivi-dades de los países.

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· Reforzar a todos los niveles la capacidad de la Secretaría para apoyar a los Estados Miembros en la aplicación del plan de acción, reconociendo la función clave de las oficinas de la OMS en los países, que colaboran directamente con los ministerios per-tinentes y diversos organismos y organizaciones no gubernamentales.

· Realizar estudios de evaluación de la capacidad de los Estados Miembros para determi-nar las necesidades y adaptar el apoyo prestado por la Secretaría y otros organismos.

Acciones propuestas para los asociados internacionales

32. Fortalecer la cooperación internacional en el marco de la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular, y crear asociaciones de colaboración, según sea oportuno, para:

a) Promover el desarrollo de la capacidad de las organizaciones no gubernamentales perti-nentes a nivel nacional, regional y mundial, a fin de aprovechar al máximo su potencial como asociados en la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles.

b) Facilitar la movilización de recursos financieros suficientes, previsibles y sostenidos, así como los recursos humanos y técnicos necesarios, para respaldar la aplicación de los planes de acción nacionales y la vigilancia y evaluación de los progresos.

c) Mejorar la calidad de la ayuda para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles fortaleciendo la identificación nacional con las actividades pertinentes, la cohe-rencia, armonización y previsibilidad de la ayuda, la rendición mutua de cuentas, la transparen-cia y la orientación hatransparen-cia el logro de resultados.

d) Respaldar la movilización social para aplicar el plan de acción y promover la equidad en relación con la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, entre otras cosas, creando y robusteciendo asociaciones de personas que padecen esas enfermedades y prestando apoyo a sus familiares y cuidadores, y facilitar el diálogo entre esos grupos, los profesionales de la salud y las autoridades del sector de la salud y otros sectores pertinentes, como el judicial y el social y de los derechos humanos, la educación, el empleo.

e) Ayudar a las autoridades nacionales a llevar a cabo una acción multisectorial basada en datos científicos (véase el apéndice 5) para subsanar las deficiencias funcionales de la respuesta a las enfermedades no transmisibles (por ejemplo, en las esferas de la promoción, el fortaleci-miento de la fuerza de trabajo sanitaria y la capacidad institucional y el desarrollo e innovación de productos y el acceso a ellos); a aplicar los convenios internacionales sobre medio ambiente y trabajo, y a fortalecer la financiación de la cobertura sanitaria universal.

f) Ayudar a los países y la Secretaría a aplicar otras medidas previstas en relación con este objetivo.

Objetivo 3. Reducir los factores de riesgo modificables de las enfermedades no transmisibles y sus determinantes sociales subyacentes mediante la creación de entornos que fomenten la salud

33. En la Declaración Política se reconoce la importancia fundamental de reducir el grado de expo-sición de las personas y las poblaciones a los factores de riesgo comunes modificables de las enferme-dades no transmisibles, y de fortalecer al mismo tiempo la capacidad de las personas y las poblaciones para tomar decisiones más saludables y adoptar comportamientos que propicien la buena salud.

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Aun-sición a los factores de riesgo empieza en la niñez y va aumentando a lo largo de la vida, lo que pone de relieve la importancia de adoptar medidas legislativas y regulatorias, según proceda, para proteger a los niños de los efectos adversos de la publicidad y prevenir la obesidad infantil, el consumo de taba-co, la inactividad física y el uso nocivo del alcohol.

34. Los gobiernos han de ser la parte más importante en el establecimiento de un marco normativo nacional para reducir los factores de riesgo, y al mismo tiempo se debe reconocer que para que la ac-ción multisectorial sea eficaz es preciso que se asignen funciones definidas a otras partes interesadas, se proteja el interés público y se eviten los conflictos de intereses. Asimismo, hay que crear entornos propicios que protejan la salud física y mental y promuevan comportamientos saludables mediante la acción multisectorial (véase el apéndice 5), utilizando incentivos y desincentivos, medidas reglamenta-rias y fiscales, leyes y otros tipos de normativas, así como la educación sanitaria, cuando proceda en el contexto del país, prestando especial atención a la salud materna (que abarca la atención pregestacio-nal, prenatal y posnatal, y la nutrición de la madre), a los niños, los adolescentes y los jóvenes y, en particular, a la prevención de la obesidad infantil (véase el apéndice 1).

35. La aplicación efectiva de las medidas indicadas en relación con este objetivo permitirá a los paí-ses contribuir al logro de las metas mundiales de aplicación voluntaria relacionadas con los factores de riesgo, así como de la meta relativa a la mortalidad prematura. Se propone que, de conformidad con su legislación y contextos religioso y cultural, y sus principios constitucionales y obligaciones jurídi-cas internacionales, los Estados Miembros elijan medidas entre las que se exponen a continuación y las pongan en práctica.

Opciones de política para los Estados Miembros:

1

control del tabaco

36. Las opciones de política propuestas tienen por objeto contribuir al logro de la meta mundial de aplicación voluntaria consistente en alcanzar una reducción relativa del 30% en la prevalencia del con-sumo actual de tabaco entre los mayores de 15 años. Se trata de:

a) Acelerar la aplicación plena del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT). Todos los Estados Miembros que aún no sean Partes en el CMCT de la OMS debe-rían considerar la posibilidad de ratificar, aceptar, aprobar y confirmar formalmente el Convenio o adherirse a él lo antes posible, de conformidad con lo dispuesto en la resolución WHA56.1 y la Declaración Política de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles.

b) A fin de reducir el consumo de tabaco y la exposición al humo de los fumadores, utilizar las directrices adoptadas por la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco con miras a aplicar las medidas siguientes como parte de un conjunto de medidas multisectoriales integrales:

• Proteger las políticas de control del tabaco de los intereses comerciales y otros intere-ses creados de la industria tabacalera, de conformidad con la legislación nacional y el artículo 5.3 del CMCT de la OMS.

• Promulgar leyes con la finalidad de que todos los lugares de trabajo interiores, medios de transporte público, lugares públicos cerrados y, cuando proceda, otros lugares

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