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Presentación de tres casos de síndrome de Pallister-Killian

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Introducción

El síndrome de Pallister-Killian (SPK) (OMIM 601803) también se conoce como síndrome de Teschler-Ni-cola/Killian, mosaicismo de Pallister, tetrasomía 12p en mosaico o síndrome del isocromosoma 12p en mosaico. Se trata de una anomalía cromosómica rara producida por un mosaicismo para la tetraso-mía 12p. Consiste en la existencia de un pequeño cromosoma extra metacéntrico, llamado isocromo-soma i(12p), formado por dos brazos cortos idénti-cos del cromosoma 12. Esta patología de aparición esporádica tiene una incidencia cercana a 1/25.000. El porcentaje de células con la tetrasomía varía de unos tejidos a otros, pero la piel es uno de los teji-dos donde se puede encontrar en mayor cantidad. De este modo, mientras el cariotipo en la sangre periférica casi siempre es normal, en la mayoría de los fibroblastos se encuentran 47 cromosomas, de los que el cromosoma extra es el formado por los dos brazos cortos del cromosoma 12 [1].

Clínicamente, los pacientes presentan discapaci-dad intelectual y retraso motor grave, un fenotipo facial característico con una distribución anómala del cabello, alteraciones cutáneas discrómicas y la posibilidad de asociar convulsiones y otras malfor-maciones [2].

Casos clínicos

Presentamos tres pacientes, no relacionados fami-liarmente entre ellos, con mosaicismo para la tetra-somía 12p que consultaron en nuestra unidad por retraso psicomotor y fenotipo anómalo.

Caso 1

Niña de 7 años de edad valorada a los 4 meses de vida por retraso psicomotor y fenotipo peculiar. Tercera hija de padres sanos y no consanguíneos, dos hermanos mayores sanos. El embarazo cursó con hipertensión arterial. Parto eutócico a las 38 sema-nas de edad gestacional, test de Apgar 8/10. Peso al nacimiento: 3.350 g. Desde los primeros meses se evidenció retraso en la adquisición de las pautas motoras: inició el sostén cefálico a los 4 meses y la sedestación con apoyo a los 12 meses, y no ha ad-quirido deambulación autónoma ni lenguaje en la actualidad. En la exploración destacaba un retraso profundo de la capacidad intelectual, estereotipias manuales, hipotonía global moderada-aguda con re flejos osteotendinosos exaltados, estrabismo con-vergente alternante y ausencia de deambulación. Fenotipo: braquicefalia, cara tosca, filtrum largo y prominente, labio superior fino e inferior grueso,

Presentación de tres casos de síndrome de Pallister-Killian

Laura Toledo-Bravo de Laguna, Miguel del Campo-Casanelles, Alfredo Santana-Rodríguez,

Alexandre Santana-Artiles, Irma Sebastián-García, José Carlos Cabrera-López

Introducción. El síndrome de Pallister-Killian se caracteriza por discapacidad intelectual, hipotonía, retraso motor y un fe-notipo característico en el que destaca un aspecto facial tosco, alteraciones pigmentarias de la piel y alopecia bitemporal. Es frecuente que se asocie a crisis convulsivas y a malformaciones en otros órganos y sistemas. Tiene como causa principal el mosaicismo para la tetrasomía del cromosoma 12p.

Casos clínicos. Se presentan tres nuevos casos pediátricos afectos de esta rara entidad, se describen las características clínicas y se realiza una revisión de la bibliografía.

Conclusiones. Debe resaltarse la importancia del conocimiento del síndrome para poder llevar a cabo su diagnóstico, puesto que lo habitual es que, sin practicar la biopsia cutánea o el frotis de mucosa bucal, la anomalía cromosómica pasa desapercibida si se usan técnicas citogenéticas clásicas. Hoy en día, es posible realizar el diagnóstico en sangre mediante array-CGH o array-SNP, si bien la posibilidad de encontrar la anomalía cromosómica depende del porcentaje de mosaicismo. Palabras clave. Discapacidad intelectual. Discromía. Isocromosoma i(12p). Mosaicismo. Pallister-Killian. Tetrasomía 12p.

Centro de Investigaciones Biomédicas en Red de Enfermedades Raras, CIBERER (A. Santana-Rodríguez). Departamento de Medicina Molecular y Genética; Hospital Universitario Materno-Infantil Vall d’Hebron; Barcelona (M. del Campo Casanelles). Servicio de Neuro - pediatría, Departamento de Pediatría (L. Toledo-Bravo de Laguna, A. Santana-Artiles, I. Sebastián-García, J.C. Cabrera-López); Unidad de Genética Médica (A. Santana- Rodríguez); Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno- Infantil. Unidad de Investigación; Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín (A. Santana-Rodríguez); Las Palmas de Gran Canaria, España.

Correspondencia:

Dra. Laura Toledo Bravo de Laguna. Unidad de Neurología Infantil. Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno-Infantil. Avda. Marítima, s/n. E-35007 Las Palmas de Gran Canaria.

E-mail:

[email protected]

Aceptado tras revisión externa:

18.11.13.

Cómo citar este artículo:

Toledo-Bravo de Laguna L, Del Campo-Casanelles M, Santana- Rodríguez A, Santana-Artiles A, Sebastián-García I, Cabrera-López JC. Presentación de tres casos de síndrome de Pallister-Killian. Rev Neurol 2014; 58: 63-8.

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nariz bulbosa con raíz ancha, hipertelorismo, epi-canto, hendiduras palpebrales descendentes, perfil y occipucio plano, alopecia bitemporal, surco pal-mar transverso bilateral y alteraciones pigmentarias cutáneas (manchas acrómicas e hipercrómicas) si-guiendo las líneas de Blaschko (Fig. 1). Se realiza-ron las siguientes exploraciones complementarias que fueron normales: cariotipo en sangre periféri-ca, resonancia magnética craneal, ecografía abdo-minal, estudio metabólico, valoración cardiológica, electroencefalograma, electromiograma y velocidad de conducción y potenciales evocados auditivos de tronco (PEAT).

Caso 2

Niño de 6 años remitido a los 3 meses por rasgos dismórficos y retraso del desarrollo psicomotor. Pa-dres sanos, no consanguíneos, un hermano mayor sano. Durante el embarazo se detectó hidramnios y acortamiento de los miembros. Parto eutócico a las 39 semanas de edad gestacional, test de Apgar 9/10. Peso al nacimiento: 3.680 g. Presentó retraso en la adquisición de las pautas motoras: sostén cefálico a los 7 meses, sedestación después de los 3 años, no deambulación ni lenguaje en la actualidad. Explora-ción física: paciente con escaso seguimiento visual, discapacidad intelectual profunda, ausencia de

len-guaje, hipotonía grave con reflejos osteotendinosos normales. Realizaba estereotipias de manos, balan-ceo del tronco y movimientos linguales. Fenotipo: braquicefalia, cara tosca, hipertelorismo, epicanto, raíz nasal ancha, boca con el labio superior fino y el inferior grueso, escaso pelo en la zona bitemporal y alteraciones cutáneas pigmentarias en forma de manchas acrómicas e hipercrómicas (Fig. 2). Tenía criptorquidia bilateral y precisaba corsé por escolio-sis dorsal derecha. Se le practicaron las siguientes pruebas complementarias: cariotipo en sangre pe-riférica, ecografía abdominal, estudio cardiológico, electroencefalograma y resonancia magnética cra-neal, que fueron todas normales. En los PEAT se evidencia hipoacusia coclear bilateral.

Caso 3

Niño de 5 años, primer hijo de padres no consan-guíneos. Estudiado en otro hospital desde los pri-meros meses de vida por retraso en el desarrollo psicomotor y rasgos dismórficos. El embarazo fue de curso normal; nació de parto eutócico a las 40 semanas de gestación, con un peso al nacimiento de 3.850 g. Entre los antecedentes personales desta-caba retraso importante en el desarrollo psicomo-tor: sostén cefálico a los 7 meses, sedestación a los 22 meses, no ha conseguido la deambulación autó-noma. Lenguaje ausente, únicamente presenta vo-calizaciones. Del mismo modo que los casos ante-riores, presentaba hipotonía generalizada modera-da, aspecto facial tosco e idénticas lesiones cutá-neas discrómicas en el tronco y las extremidades (Fig. 3). Se apreció una alopecia bitemporal durante los primeros años de vida que ha ido atenuándose hasta ser imperceptible en la actualidad; llamaba la atención la presencia de un mechón de cabello cla-ro en la parte fcla-rontal. Se realizacla-ron varios estudios: cariotipo en sangre periférica, estudio cardiológico, electroencefalograma de vigilia y PEAT, todos ellos fueron normales. A los 4 años comenzó con crisis convulsivas generalizadas durante el sueño. La po-lisomnografía mostró una actividad de base lenta y desestructurada con la presencia, durante el sueño, de descargas generalizadas de complejos punta-on-da y polipunta-onpunta-on-da lenta y paroxismos en forma de punta-onda en la región posterior de predomi-nio izquierdo. Estos episodios se controlaron con valproato sódico y clobazam.

En los tres casos se practicó una biopsia de piel para cultivo de fibroblastos, donde el estudio con técni-cas de FISH mostró el mosaicismo para el isocro-mosoma i(12p), que confirmó el diagnóstico.

Figura 1. a) Fenotipo facial tosco con filtrum largo y prominente, labio superior fino e inferior grueso, labio

de Pallister (extensión de la piel del filtrum en el borde bermellón del labio superior hasta perderse la frontera nítida que separa ambos), nariz bulbosa con raíz ancha, hipertelorismo, epicanto y hendiduras palpebrales descendentes; b) Perfil y occipucio plano con la característica alopecia en la región temporal.

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Discusión

El síndrome fue descrito de manera independiente por Pallister en 1977 y por Teschler-Nicola y Killian en 1981 basándose en la combinación de discapaci-dad intelectual aguda y convulsiones con un fenoti-po característico, fundamentalmente conformado por un aspecto facial tosco, alteraciones pigmenta-rias de la piel con parcheado de manchas acrómicas e hipercrómicas y alopecia o pelo ralo y escaso lo-calizado en la región bitemporal. Además de estos síntomas principales, pueden presentar alteracio-nes esqueléticas de los miembros, fundamentalmen-te acortamiento rizomiélico, anomalías cardíacas, renales, genitales, gastrointestinales como malrota-ción intestinal o imperforamalrota-ción anal [3], hernia dia-fragmática, pezones extranumerarios, estenosis del conducto auditivo externo, estrabismo y cataratas. Existen casos en la bibliografía que describen aso-ciación a trastornos de migración neuronal [4], fi-sura palatina con apéndice sacro [5] o tumor de la glándula pineal [6].

El amplio espectro de manifestaciones clínicas se recoge en una publicación que recopila datos de 59 pacientes afectos de esta patología [7]. Además

de las malformaciones que afectan a los órganos y aparatos descritos, encuentran mayor índice de prematuridad, con probabilidad en relación con la macrosomía fetal y polihidramnios. Asimismo, des-tacan algunas características fenotípicas menos re-saltadas en la bibliografía previa, como anomalías de los dermatoglifos, pulgares y primer dedo de los pies anchos y duplicados, hoyuelos en el pabellón auricular o aumento del tejido celular subcutáneo en manos y pies. Además describe el labio de Pallis-ter, que consiste en la extensión de la piel del

fil-trum en el borde bermellón del labio superior hasta

perderse la frontera nítida que separa ambos. Esta característica se observaba en los casos 1 y 2.

En cuanto al patrón de crecimiento, encuentran que si bien estos niños nacen con peso, talla y perí-metro craneal dentro de los paráperí-metros normales-altos, sufren una desaceleración tras el nacimiento fundamentalmente en los tres primeros años de vida. Aunque la causa no está clara, se cree que po-dría tener relación con el aumento progresivo del porcentaje de las células cromosómicamente nor-males sobre las células con el isocromosoma.

Las convulsiones se han descrito en un alto por-centaje de pacientes afectos de SPK. En una serie de

Figura 2. Aspecto facial característico del segundo paciente, se observa

el hipertelorismo, el epicanto, la raíz nasal ancha, la boca con el labio superior fino y el inferior grueso y pelo escaso en la región bitemporal.

Figura 3. Discromías en el tronco del tercer paciente: alteraciones

pig-mentarias (manchas acrómicas e hipercrómicas) que siguen las líneas de Blaschko.

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51 pacientes, el 53% presentaba crisis epilépticas donde la edad media de inicio eran los 2 años y 4 meses, y el tipo más frecuente, las convulsiones mioclónicas seguidas de las generalizadas y de las salvas de espasmos tónicos [8,9]. Se han publicado pacientes que tuvieron un inicio tardío de espasmos infantiles, en los que se observó un patrón hipsa-rrítmico en el trazado electroencefalográfico con pobre respuesta terapéutica [10,11]. En nuestra ca-suística, de momento, sólo uno de los pacientes ha presentado episodios convulsivos, si bien debemos mantener un alto índice de sospecha por la posibili-dad de que las crisis puedan quedar enmascaradas por las alteraciones conductuales propias de estos pacientes. Aunque los tres casos presentan retraso grave del desarrollo psicomotor, en la bibliografía se describen pacientes con funcionamiento cogniti-vo alto [12], por lo que debe estudiarse a un pacien-te con rasgos caracpacien-terísticos del síndrome aunque tenga un cociente intelectual normal o borderline. En una publicación de 16 individuos afectos se pre-sentan dos casos con capacidad de hablar, caminar y discapacidad intelectual leve-moderada, si bien uno de ellos cumplía criterios de trastorno del es-pectro autista [13]. Otro paciente con discapacidad mental leve y rasgos fenotípicos poco sugerentes del trastorno fue diagnosticado por estudio cromo-sómico de las alteraciones pigmentarias [14], lo que ilustra una vez más la variabilidad fenotípica del síndrome, algo común en los mosaicismos.

Se ha publicado un caso con sintomatología más leve de mosaicismo para tetrasomía/trisomía/diso-mía 12p en fibroblastos y mosaicismo de trisotetrasomía/trisomía/diso-mía/ disomía en los linfocitos de sangre periférica [15]. La proporción de metafases que contiene el cromo-soma extra es claramente inferior en linfocitos que en fibroblastos, amniocitos y en células de la médu-la ósea [16]. La frecuencia de médu-la tetrasomía 12p es máxima en los cultivos de fibroblastos de las áreas de piel con pigmentación característica. La propor-ción de células con tetrasomía no parece correlacio-narse con la gravedad de las malformaciones congé-nitas, la supervivencia a largo plazo o el grado de deficiencia mental. Parte de la dificultad para deter-minar el grado de gravedad en función del porcen-taje de mosaicismo en fibroblastos o linfocitos san-guíneos está en la imposibilidad de extrapolar estos valores con el porcentaje de mosaicismo en el cere-bro o de los tejidos de otros órganos internos. Se ha relacionado el incremento de la edad materna con el riesgo de aparición del síndrome [17].

En cuanto a la supervivencia de los pacientes, un porcentaje de ellos fallece en época prenatal, perina-tal o posnaperina-tal por malformaciones asociadas, otros

fallecen entre los 10 y los 15 años; sin embargo, hay casos publicados en la bibliografía que sobrepasan los 40 años. Durante la evolución de los pacientes, algunas características clínicas pueden ir modificán-dose: así, la alopecia frontotemporal desaparece con la edad, como ha sucedido en dos de nuestros pacientes. La cara va tornándose cada vez más tos-ca, los labios y la lengua se vuelven más gruesos y la mandíbula, más prominente [2].

Usando técnicas citogenéticas convencionales, el marcador rara vez se encuentra en la sangre perifé-rica por lo que, hasta ahora, en general ha sido ne-cesario practicar una biopsia de piel para su diagnós-tico. El cultivo de fibroblastos permite la aplicación de estas técnicas citogenéticas clásicas en el intento de detectar la presencia de un cromosoma extra co-rrespondiente a i(12p). En nuestra experiencia, es habitual que se produzca una selección en contra de las células portadoras de i(12p). Por ello, recomen-damos que el estudio genético se lleve a cabo en un cultivo celular no superior al tercer pase para incre-mentar al máximo la sensibilidad de detección.

La aplicación de tecnología FISH en los fibro-blastos cultivados se valorará como metodología complementaria al cariotipo tradicional; el uso de una sonda centromérica para el cromosoma 12 (tres señales positivas) o específica del brazo corto del cromosoma 12 (cuatro señales positivas) corrobo-rará el diagnóstico [18].

En los últimos años, se ha demostrado la eficacia de las técnicas de array-CGH (microarray-based

comparative genomic hybridization) y array-SNP (sin-gle nucleotid polymorphism) para el estudio en

san-gre de anomalías cromosómicas que cursan con mosaicismo. Los estudios llevados a cabo mediante análisis cromosómicos estándar se realizan en cul-tivos de linfocitos de sangre periférica estimulados con fitohemaglutinina (PHA-estimulated), mientras que los realizados mediante array se realizan en cultivos celulares no estimulados. El hecho de en-contrar mayor porcentaje de mosaicismos con esta última técnica sugiere que en los cultivos celulares de sangre periférica estimulados se puede distor-sionar el porcentaje de células con determinadas anomalías cromosómicas, lo que puede dificultar su detección por las técnicas citogenéticas conven-cionales [19]. Este hecho ha permitido el uso de

array-CGH y array-SNP para detectar la

tetraso-mía 12p en cultivos de linfocitos de sangre periféri-ca, incluso en los que no se pudo realizar el diag-nóstico por técnicas convencionales. A pesar de lo expuesto, los investigadores encontraron que, utili-zando array-CGH, la tetrasomía se detectaba en sangre periférica cuando existe un 10% de

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mosai-cismo, y el límite inferior para detectarla es de un 5% [20]. Conlin et al publicaron 15 pacientes afec-tos de SPK previamente confirmados por clínica y citogenética en los que la anomalía cromosómica se pudo detectar en sangre mediante array-SNP úni-camente en el 46% de los mismos y fue negativo para las muestras con mosaicismos en un porcenta-je inferior al 5%. Esta técnica es menos eficaz a me-dida que aumenta la edad del paciente, ya que con la edad va disminuyendo el porcentaje de células sanguíneas portadoras de la tetrasomía. No se ha podido establecer el punto de corte de edad por en-cima del cual el estudio no sería útil [21]. De acuer-do con estos datos, en el SPK no es posible el uso exclusivo de array en sangre para el diagnóstico, si-gue siendo la prueba de referencia realizar el estu-dio en una muestra de tejido, habitualmente la piel o, como se recomienda en un reciente artículo, uti-lizando técnicas menos invasivas, en frotis de mu-cosa bucal [22].

El diagnóstico diferencial se debe realizar princi-palmente con el síndrome de Fryns (OMIM 229850), que consiste en una hernia diafragmática congéni-ta, dismorfias faciales y anomalías esqueléticas de los miembros. A diferencia del SPK, que es de apa-rición esporádica, su herencia es autosómica rece-siva, lo que es muy importante a la hora de propor-cionar consejo genético.

Existe la posibilidad de diagnóstico prenatal, el SPK se puede sospechar cuando por ecografía se detecta hernia diafragmática, hidramnios, acorta-miento rizomiélico de los miembros o una cara anormal [23-25]. La presencia de hidrops fetal, au-mento de la traslucencia nucal, sobrecrecimiento fetal, ventriculomegalia o la detección de un apén-dice sacro son menos frecuentes. El diagnóstico se lleva a cabo mediante amniocentesis, biopsia corial o cultivo de células de cordón umbilical [26,27], que demuestra la presencia del isocromosoma i(12p).

En la actualidad, no existe terapia específica para el SPK, pero los niños afectados pueden mejorar con programas de intervención temprana y educa-ción especial.

En conclusión, queremos resaltar la importancia del conocimiento del síndrome para poder realizar su diagnóstico, puesto que habitualmente sin practicar la biopsia cutánea o el frotis de mucosa bucal pasa-rá desapercibida la anomalía cromosómica si usa-mos técnicas citogenéticas clásicas en cultivos esti-mulados de linfocitos de sangre periférica. Hoy en día, es posible llevar a cabo el diagnóstico en sangre mediante array-CGH o array-SNP, si bien la posi-bilidad de encontrar la anomalía cromosómica

de-pende del porcentaje de mosaicismo, que debe ser superior al 5%. Este porcentaje va disminuyendo a medida que aumenta la edad del paciente. Debemos mantenernos alertas ante la posibilidad de apari-ción de crisis convulsivas que pueden comenzar después del primer año de vida y realizar exámenes complementarios para descartar alguna otra mal-formación asociada, si bien de nuestros tres pacien-tes, sólo en uno de ellos se encontró sordera coclear y criptorquidia, pero no presentó anomalías cardía-cas, renales ni gastrointestinales.

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Three cases of Pallister-Killian syndrome

Introduction. Pallister-Killian syndrome is characterised by intellectual disability, hypotonia, motor disability and a characteristic phenotype in which notable features include a rugged-looking face, alterations affecting the pigmentation of the skin and bitemporal alopecia. It is often associated with seizures and malformations in other organs and systems. The main cause is mosaicism for tetrasomy of chromosome 12p.

Case reports. We present three new paediatric cases of this rare entity, its clinical features are described and a literature review is carried out.

Conclusions. It is important to be familiar with the syndrome so that it can be diagnosed, since what commonly happens is that, without performing a skin biopsy or buccal smear, the chromosomal abnormality goes undetected if the classic cytogenetic techniques are used. Nowadays, the diagnosis can be performed in blood by means of CGH-array or SNP-array, although the chances of finding the chromosomal anomaly depend on the percentage of mosaicism.

Referencias

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