Docentes: Adriana Berdía
Inés Martínez
Examen de Trabajo Social II
Aymara Fernández C.I 5.592.401-1 Calidad: Reglamentada
1- En el siguiente apartado se hará una breve introducción del análisis que realiza
Montaño (1998) sobre la perspectiva histórico-crítica de la génesis del trabajo social como profesión. Luego se realizará una caracterización sobre las condiciones socio-históricas de la misma, para después fundamentar la razón de su creación en su respectivo momento histórico, utilizando los aportes de Ander-Egg (1997), Netto (1992) Martinelli (1992).
Respecto a la perspectiva histórico-crítica “la misma entiende el surgimiento de la profesión del asistente social como un subproducto de la síntesis de los proyectos político-económicos que operan en el desarrollo histórico, donde se reproduce material e ideológicamente la fracción de clase hegemónica, cuando, en el contexto del capitalismo en su edad monopolista, el Estado toma para sí las respuestas a la “cuestión social”.” (Montaño, 1998; p.20)
A partir de la misma se podría comprender el surgimiento de la profesión como un conjunto de sucesos económicos y políticos que intercedían en la vida de los sujetos, específicamente, de la clase trabajadora. Por lo tanto, era necesaria la creación de una profesión que se encuentre capacitada para atender las necesidades y cuestiones de dichos sujetos, evitando de esta forma transitar por un camino de asistencialismo y voluntariedad; entendiendo al profesional como un individuo que desempeña un papel político, poseyendo una función que no es capaz de explicarse por sí misma, sino por la posición que ocupa en la división socio-técnica del trabajo.
A raíz de esto, el servicio social posee un papel que debe cumplir dentro del orden social y económico, por lo cual se le demanda al asistente social participar en la pre-producción de la fuerza de trabajo, así como también de la ideología dominante. Por lo tanto, se entiende a la profesión como un producto histórico cuyo significado social depende de la dinámica de las relaciones entre las clases y de éstas con el Estado en el enfrentamiento de la “cuestión social”. Es en la implementación de las políticas sociales que ingresa el Servicio Social, la profesionalización del mismo es vinculada a la dinámica de la organización monopólica.
Afirmando la argumentación anterior, se hará referencia a un aporte de Netto el cual contribuye a lo mencionado afirmando que “es en la intersección del conjunto de
procesos económicos, socio-políticos y teórico-culturales que ocurren en el orden
burgués, en el capitalismo de la edad de los monopolios, que se gestan las condiciones histórico-sociales que permiten la emergencia del Servicio Social como profesión en Europa” (Netto, en Montaño, 1997; p.22).
Por consiguiente, según Martinelli (1992), la profesionalización del Servicio Social se encuentra atravesado profundamente por el capitalismo de la época ya que en ese “lugar” fue engendrado y desarrollado. A su vez, se articula con un proyecto de hegemonía del poder burgués como forma de control social, como una ilusión de servir; por otro lado, es una profesión que su génesis se encuentra impuesta por el capitalismo. En el transcurso de la profesionalización es posible observar la relación capital-trabajo, pobreza-riqueza, lo cual fue una identidad impuesta y pensada por el capitalismo, frente a esto, la misma culmino accediendo a las demandas del capital, haciendo principal énfasis en la reproducción de las relaciones sociales producto del capitalismo.
A modo de cierre, es de vital importancia resaltar el por qué “ayudar” se ha convertido en una profesión y también en qué momento se van formalizando los procedimientos que luego dan lugar a los métodos de intervención profesional; ello es producto de un largo proceso donde su origen, según Ander Egg (1997) se remonta a un proyecto deliberado de ayudar a los más desfavorecidos de la sociedad. En donde la profesión se institucionaliza y formaliza cuando los cambios sociales, económicos y culturales producidos exigen que se realice un salto de las acciones espontáneas que procedían de parte de organismos religiosos o grupos humanitarios, a formas más estructuradas y organizadas.
Lo que anteriormente era una vocación y un tranquilizador de conciencias se transforma en una ocupación y en un trabajo profesional; es así que los métodos profesionales son el resultado de un proceso en el que la forma de ayudar a los sujetos se fue tecnificando hasta transformarse en una profesión.
2- En las siguientes líneas se analizarán los procesos de territorialización y
precarización de las políticas sociales consolidadas en el siglo XX, donde se identificarán y describirán las transformaciones que impactaron en el desarrollo del Trabajo Social como profesión.
Primeramente, se desarrollará una breve descripción sobre el concepto de territorialización para poder comprender en base al mismo, la precarización dada en la época y la consolidación de las políticas sociales que contribuyeron a mejorar la calidad de vida de los sujetos, con el fin de que los mismos puedan vivir la vida que ellos mismos decidan llevar adelante.
Es posible afirmar que la territorialización a lo largo de las décadas ha adquirido una importancia creciente en las reflexiones sobre las transformaciones sociales, la relevancia que adquiere el territorio tiene que ver también con el accionar de las políticas sociales en el mismo, lo que conlleva una relación con los procesos de focalización de las políticas sociales. Una reflexión sobre la dimensión territorial podría ser que la misma no puede ser reducida al llamado “territorio de pobres” ni tampoco a las políticas que se encuentran dirigidas a estos. Es decir, al hablar de territorio no se hace referencia sola y exclusivamente a territorios pobres y políticas dirigidas a ellos.
Actualmente las ciudades se caracterizan por ser divididas y fragmentadas, mostrando así un agravamiento de la llamada segregación territorial, siendo partícipe de la expresión de la desigualdad distribuida en grupos de población en el territorio, y aún más, a la polarización creciente en la distribución de hogares que pertenecen a categorías socioeconómicas diferentes.
Los procesos de segregación territorial también expresan otros procesos como lo son las transformaciones en el mundo del trabajo que puede ser precario e inestable, disparidades de ingresos y diferencias en cuanto a las protecciones, a su vez se refleja o manifiesta en la localización de las clases sociales en el territorio urbano. Existen procesos que también refieren a la estigmatización, esto tiene que ver con el acceso a la seguridad (sectores de menores recursos se enfrentan a situaciones de mayor inseguridad).
Por lo tanto, la dimensión territorial es relevante en la vida de todos los sujetos, pero tal
relevancia no es igual para todos ellos; en el caso de los sujetos empobrecidos, el barrio es combinado escasamente con otras instancias de participación como puede serlo el mundo del trabajo. Se hace presente un mayor desarrollo de las políticas asistenciales tendiendo a un proceso de reterritorialización de la protección social, siendo el espacio territorial el ámbito fundamental en donde se incrementan las mencionadas políticas sociales y a partir del cual los beneficiarios son convocados para acceder a ellas.
En el caso de Uruguay, según Leopold y Gonzalez (2018) el mismo posee una matriz de protección social abocada a un sistema de políticas sociales fuertemente institucionalizado, siendo el mismo estructurado sobre una base de prestaciones de carácter universal en educación y estratificada en materia sanitaria y de seguridad social. Dicho sistema fue sufriendo ciertas transformaciones como lo es la combinación de la intervención estatal con servicios semi-privatizados, focalizados y transitorios apelando a la configuración público-privada.
Es posible ejemplarizar todo lo mencionado hasta aquí, utilizando una política social que es el Programa Jóvenes en Red, que se encarga de atender a jóvenes que han desertado del sistema educativo y no se han incorporado al mercado formal de trabajo. Posee como principal objetivo, promover el ejercicio de derechos de los adolescentes y jóvenes entre 14 y 25 años desde un abordaje integral, territorial y en comunidad. En el territorio donde se ubican los barrios más vulnerabilizados se capta a los jóvenes y se despliega el trabajo del Programa que es flexible, abierto y activo.
A modo de conclusión, se puede decir que las políticas asistenciales tienden a estar concentradas en las zonas de mayor pobreza y vulnerabilidad, es por esta razón que es tan fuerte la vinculación entre políticas sociales y territorio.
Por otro lado, es posible acentuar que el Trabajo Social como profesión se ve afectado por la precarización tanto por la que sufre la población con la que trabaja como por la propia precarización de su trabajo; donde existe un crecimiento continuo de demandas de servicios sociales de diversa índole como también un aumento de la selectividad de la población objetivo de las políticas sociales, entre otras.
Bibliografía:
Ander Egg, E. (1997) Métodos del Trabajo Social. Espacio Editorial Buenos Aires (pág 52-97)
Baráibar, X. (2013). Territorio y Políticas Sociales. Montevideo, Uruguay: Documento 5. Instituto Humanista Cristiano Juan Pablo Terra.
González, C., Leopold, S (2018). Transformaciones en la Matriz de Protección Uruguaya a Inicios del Siglo XXI. En: Textos & Cont extos (Porto Alegre), v. 17, n. 1, p. 52 - 66, jan./jul. 2018
Hamzaoui, M (2005) Trabajo social territorializado: las transformaciones de la acción pública en la intervención social. Nau Libres. Universidad de Valencia. Cap 1, 2 y conclusiones.
Martinelli, ML (1992) Servicio social: identidad y alienación. Cortez Editora (introducción y conclusiones). Montaño. C (1998) La naturaleza del Servicio Social: un ensayo sobre su génesis, su especificidad y su reproducción. Cortez Editora, São Paulo (pág. 9 a 55)
Netto, JP (1992) Capitalismo monopolista y servicio social. Cortez Editora, São Paulo (capítulo 2, pág. 82 a 154)