La guerra secreta
Phillip Corso
La guerra secreta
Phillip Corso
Título original: The down of an age Diseño de portada: Everardo Monteagudo Diseño de interiores: Horacio Ortíz Traducción: Adriana de la Torre © 2007, Jaime Maussan y Phillip Corso Derechos reservados
© 2007, Editorial Planeta Mexicana, S.A. de C.V. Avenida Insurgentes Sur núm. 1898, piso 11 Colonia Florida, 01030 México, D.F. Primera edición: marzo de 2007 ISBN: 970-37-0254-6
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la portada,
puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna
ni por ningún medio, sin permiso previo del editor.
Impreso en los talleres de Litográfica Ingramex, SA. de C.V. Centeno núm. 162, colonia Granjas Esmeralda, México, D.F. Impreso y hecho en México - Printed and made in México www.editorialplaneta.com.mx
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La guerra secreta
El testimonio del coronel Phillip Corso sobre
la amenaza alienígena en nuestro planeta.
ÍNDICE
PRÓLOGO DE JAIME MAUSSAN 11 INTRODUCCIÓN DE J. MAUSSAN 15
PRÓLOGO DEL AUTOR 23 AGRADECIMIENTOS 25 INTRODUCCIÓN 27
PARTE I
1. EL INICIO 53 2. ROSWELL - ¿REALIDAD O FANTASÍA? 73
3. LA EDAD DE ORO DE LA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO 85 4. AVANCE EN LAINVESTIGACIÓN Y DESARROLLO DERIVADOS DE UN ESTUDIO DE OMISIONES 139 5. SONDEOS Y DESAFÍOS 150 6. LÁSER Y LAS ARMAS D.E.W 165
PARTE II
1. INTENCIONES Y ACTOS HOSTILES 181 2. BOMBAS DE D N A - COSECHAS ALIENÍGENAS 192
3. LA EXPLORACIÓN CONTINÚA 206 4. VERIFICACIÓN CONTRA LA REALIDAD 218
5. REFLEXIONES 243
PARTE III
CONCLUSIÓN 255 MANUSCRITO 276
PRÓLOGO
Este manuscrito se publica en español antes de que haya sido conocido por el pueblo de Estados Unidos y el mundo debido a que así lo decidió el Coronel Philip Corso. Él dejó este manuscrito a sus amigos italianos Mauricio Baiata y a la periodista Paola Harris para que lo publicaran en Italia, país donde vivió algunos años al final de la segunda guerra mundial. En Italia Corso fue responsable de la seguridad de las fuerzas aliadas de ocupación en Roma, con un récord impecable.
Después de entregar este manuscrito para que fuese publicado murió misteriosamente de un in-farto en Estados Unidos.
El libro fue publicado; sólo unos cuantos ejem-plares fueron vendidos, aún hoy el pueblo italiano
ignora el extraordinario legado que les dejó el Co-ronel Corso.
En marzo de 2006 fui invitado por Paola Harris a presentar las evidencias del fenómeno Ovni en Roma, al lado de Corrado Balducci, quien ha sido vocero del Vaticano en torno al fenómeno Ovni, uno de los más grandes honores en la vida de este investigador. De esa manera llegó hasta mis manos, después de negociar la posibilidad de que fuese publicado en español con los herederos de Philip Corso y con editorial Planeta; para dar la dimensión que mere-ce esta publicación será presentado en México y más tarde en todos los países hispanoparlantes.
Como se había apuntado anteriormente, este documento debe ser evaluado por la información que presenta, en ocasiones se pierde la continui-dad y la claricontinui-dad de las ideas, pero al final resulta-rá evidente su autenticidad y su valor.
Son las memorias de un soldado que nos quiso dejar un legado que como el mismo Corso afirmó: "me toco vivir, ninguno de los que me cuestionan o me critican estuvieron ahí, yo si estuve ahí, y na-die me puede decir que no es verdad".
Con respecto a los escépticos escribe en sus me-morias: "los ridiculizadores y los escépticos fueron de lo mas útil. Ellos hicieron su trabajo tan bien,
que nunca tuvimos que establecer o usar tácticas de desinformación. La mayoría eran honestos y sin-ceros en sus creencias y actividades. Esto hubiera sido muy difícil de igualar mediante un plan, o una operación de propaganda negra. Por esto estuvi-mos de lo más agradecidos e incluso tanto tiempo después... deseo agradecerles su ayuda. Sin ellos seguramente habría sido de lo más difícil lograr lo que logramos".
Sin duda que la revelación más importante de este documento son los detalles asociados al desarrollo de la tecnología extraída de las naves extrate-rrestres. Tecnología que sin duda alguna ha trans-formado a la humanidad.
Sería difícil concebir al ser humano del siglo XXI sin las contribuciones aportadas por la ciencia extrate-rrestre. Las comunicaciones, la cibernética, la cien-cia médica; prácticamente todas actividad humana se ha beneficiado por la tecnología extraterrestre.
En 1997 Philip Corso publicó el libro The DayAfter
Roswell, donde hacía revelaciones en torno a su
participación en el desarrollo de la retroingenieria necesaria para la instrumentación de los avances ya descritos.
Sin embargo, el manuscrito oculto de Philip Corso aporta más elementos, detalles e intimidad. Queda
claro que fue él mismo, el General Arthur Trudeau y el Departamento de Research & Development (In-vestigación y Desarollo) del Ejército de Estados Uni-dos, así como diversas corporaciones comerciales las que lograron semejantes avances a la tecnología hu-mana de fines del siglo 20.
Rescatar este documento, hacer real el deseo del Coronel Philip Corso de dar a conocer la historia de uno de los mayores secretos de la humanidad es sin duda una de las más grandes satisfacciones logradas en la investigación de un fenómeno
inexis-tente para una civilización que todos los días se
beneficia de él.
Y, finalmente, el Coronel Corso nos deja una pro-funda reflexión: "Hemos ocasionado un verdade-ro desastre en nuestverdade-ro hermoso mundo y nuestra sociedad se está degenerando rápidamente. De allí la obviedad: Un nuevo mundo si lo podemos acep-tar. Debemos luchar fuertemente para recuperar nuestro mundo y regenerar a nuestra sociedad. Se requerirá mucho más que armas y ejércitos".
Jaime Maussan
Los Ángeles, California 13 de octubre de 2006.
INTRODUCCIÓN DE JAIME MAUSSAN
Philip J. Corso, escribió este manuscrito en los úl-timos años de su vida, muy probablemente entre
1994 y 1998. Por alguna razón no quiso publicarlo en Estados Unidos, lo entregó a sus amigos de Ita-lia poco antes de morir. Sin embargo, deseaba que su contenido fuese conocido en todo el mundo.
Bajo el titulo sugerido por Corso, El Amanecer de
una Nueva Era, fue publicado en Italia. Sin
embar-go, muy pocos se enteraron de ello y menos aún supieron de su importancia.
El Coronel Philip Corso participó en la Unidad de
Research & Development (Investigación y
Desarro-llo) del Ejército de Estados Unidos, bajo el mando del General ArthurTrudeau.
El departamento Investigación y Desarrollo fue el encargado de desarrollar la balística utilizada por las fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra
Mun-dial y más tarde fue la Unidad responsable de implementar la tecnología encontrada en Alema-nia y Japón al final del conflicto bélico.
Sin embargo. Investigación y Desarrollo fue tam-bién responsable de desarrollar la retroingenieria de la tecnología extraída de las naves de origen extraterrestre que se estrellaron cerca del comple-jo atómico de Los Álamos, en el Estado de Nuevo
México, hoy reconocido por todos como los Ovnis que se estrellaron cerca de Roswell.
El Coronel Philip Corso y el General Arthur Tru-deau fueron los responsables de lograr el desarro-llo tecnológico de:
Los circuitos integrados de las computadoras. La fibra óptica.
Las fibras de alta resistencia. La visión nocturna.
El rayo y tecnología Láser.
Alineación molecular de los metales (Titanio). Amplificador de fluidos.
Desarrollaron también tecnologías que aún se mantienen secretas.
Corso afirma: "Se debe mantener en mente que los extraterrestres nunca nos dieron nada. Ningún
desarrollo o idea científica llegó voluntariamente de ellos... tuvimos la fortuna de que 1958-1963 fuera una era de despertar. El liderazgo, talento y los fondos estuvieron disponibles para aprovechar lo que encontramos y proceder a una nueva era científica".
De acuerdo con las revelaciones del Coronel Cor-so, algunos de los avances científicos de nuestra era fueron tomadas directamente de las naves de los seres que él llama EBES (Entidad biológica ex-traterrestre).
El manuscrito nos deja ver la mente de un cientí-fico de formación militar que considera a los EBES como enemigos potenciales a los cuales se debe enfrentar como una posible amenaza.
Resulta trascendental conocer cómo la Inteligen-cia Militar de Estados Unidos concibe al fenómeno extraterrestre desde adentro, como para aquellos responsables de la seguridad nacional de la poten-cia más desarrollada del planeta debe tratarse al fenómeno de los visitantes del cosmos.
Philip Corso escribe: "han violado nuestro espa-cio aéreo con impunidad e incluso han aterrizado en nuestro territorio. Ya sea de manera intencio-nal o no, han realizado actos hostiles. Nuestros ciu-dadanos han sido secuestrados y muertos. Han
puesto en peligro nuestros vehículos espaciales y sus ocupantes investigado nuestras bases críticas y sondeado a voluntad. Han mutilado animales y re-movido órganos, posiblemente para estudio, para motivos ulteriores. Los anteriores son actos de gue-rra que no toleraríamos de ninguna fuente terrícola. También parece que ellos no toleran este tipo de actos de parte nuestra...".
Evidentemente que la declaración anterior nos lleva a pensar en la existencia de una Guerra
secre-ta, que se ha venido desarrollado desde el final de
la segunda guerra mundial entre los seres llama-dos EBES y algunas de la potencias más poderosas de la Tierra.
El manuscrito de Corso evidencia que fue dicta-do y redactadicta-do en diferentes momentos, a veces las ideas parecen confusas o no tienen secuencia. Es necesario considerar que Corso tenía casi 80 años cuando decidió escribir este documento que consi-deró sus memorias y que lo hizo para que esta in-formación pasara a otras generaciones.
De acuerdo con sus revelaciones, hechas en di-versas entrevistas videograbadas, existía un acuer-do entre el General Arthur Trudeau y él: "el último en morir daría a conocer la verdadera historia".
Por ello el manuscrito de Corso adquiere una im-portancia elemental. Se trata del primer documento con revelaciones íntimas de la mente de un militar que tuvo una participación trascendental en el de-sarrollo de la tecnología extraída de las naves de origen extraterrestre.
Por otra parte. Corso también nos ofrece infor-mación en torno a las misiones espaciales:
"....el programa Apolo fue repentinamente detenido con el Apolo 17, en 1972. No se dio ninguna explicación clara y Estados Unidos continuó sólo con órbitas tripuladas alrede-dor de la Tierra, mediante el programa de transbordadores (Shuttle)".
Más adelante Corso nos ofrece una posible ex-plicación:
"Los ovnis producen cargas eléctricas de alta tensión y fuertes campos magnéticos afectan los sistemas eléctricos de nuestras naves espa-ciales, a menudo con resultados serios y devastadores... al parecer la NASA y los políticos recularon con una actitud de ver y esperar".
Las revelaciones del Coronel Corso dejan clara una guerra secreta que se ha venido desarrollando des-de que cayeron los primeros Ovnis a la tierra y muy especialmente desde que los primeros vuelos al espacio fueron realizados con éxito.
Según Corso, desde septiembre de 1987 existe un acuerdo firmado entre la entonces Unión Soviéti-ca y Estados Unidos contra una amenaza alieníge-na del espacio exterior.
Sin embargo el Coronel Philip Corso reflexiona: ".... Algunas personas de buenos deseos comen-tan que los extraterrestres pudieran ser benévo-los.", pero después sostiene: "no hay evidencia de tal benevolencia".
Incluso, Philip Corso concluye:
"En todas las áreas estamos avanzando de tal modo que los podríamos desafiar en sus pro-pios terrenos. Sin embargo, tenemos una gran debilidad que les podría dar superioridad y podríamos perder nuestra existencia. Nos
re-husamos a creer que ellos existan. Esto les da
un campo limpio para operar sin ser desafia-dos y sus acciones son de tipo secreto y hostil. Si sus intenciones son de conquistar este
mun-El manuscrito de Philip Corso, sin duda es de pro-porciones históricas. Aunque no compartimos la visión militar de que se trata de un fenómeno que amenaza a la humanidad, estamos de acuerdo con que es un error considerar a este fenómeno irreal, fantasioso o inexistente.
Conocer lo que piensan los responsables de la seguridad nacional de Estados Unidos resulta in-dispensable en la comprensión histórica de la rela-ción de la milicia con este fenómeno, así como el riesgo de que algún día pudiese desarrollarse un conflicto de proporciones impredecibles para la hu-manidad.
En los momentos en que este documento entra-ba a la imprenta el trasbordador Atlantis fue obli-gado a mantenerse en el espacio, en órbita durante 24 horas más (19 de septiembre de 2006), por un ovni que le impedía regresar al interceptar la tra-yectoria de descenso del shuttle.
Una misión, la STS 115, registró a través de las cámaras de los astronautas los Ovnis que constan-temente rodearon su nave.
do y a la humanidad les estamos dejando un campo de operación sin oposiciones".
En uno de los videos resulta evidente la descarga de miles de litros de líquidos en el espacio, al tiem-po que grandes Ovnis se acercan al trasbordador
Atlantis. Evidenciando una vez más una guerra
aparentemente secreta para la humanidad. Una guerra, sin embargo, donde el propósito apa-rente no es la destrucción o dominio de la humani-dad por seres cósmicos, sino el establecimiento de la Ciencia Exopolítica, como una posibilidad de abrir comunicación y negociación con ellos.
Si un pasaje de estas memorias les ayuda a sobrevivir en un mundo atribulado,todo este trabajo no será en vano.
Más tarde agregué:
PRÓLOGO
LA APERTURA - 30 AÑOS DE SILENCIO
Estaba sentado en mi sofá y mis tres nietos esta-ban conmigo, Philip de nueve años, Nicky de 8 sen-tado en mis piernas, y Andy de 6 años. Philip me preguntó: "Abuelo, ¿qué hiciste durante la gue-rra?" Luego Nicholas dijo: "¿Alguna vez has visto un platillo volador?" Y como Andy no se podía quedar atrás, preguntó: "¿Alguna vez has visto a un ET, abuelito?"
Pensé que era mejor que les dejara un legado, así que empecé a escribir mis memorias con estas palabras:
Si algún pasaje en los anexos los ayuda a reconocer y sobrevivir contra un enemigo del espacio exterior, esta revelación adicional no será en vano.
Y así empecé un trabajo que ha continuado durante más de cinco años.
AGRADECIMIENTOS
Quiero agradecer a las dieciséis diferentes instala-ciones del Ejército de Estados Unidos a las que he solicitado información histórica sobre detalles de los proyectos y estudios en los que yo participé. Ellos fueron más allá de sus actividades normales para pro-porcionarme los datos que solicité y que eran ínvaluables para compilar este libro. Esta es una lis-ta: Historical Reference Branch; U. S. Army Military Hístory Institute; Carlisle Barracks; Carlísle, Penna; Chíef, Corps of Engineers, Wash. D. C; Dept. of the Army R&D, The Pentagon; U.S. Army Missile Command, Command Historian, Redstone Arsenal, Ala.; U.S. Army Belvoir Research, Development and Engineering Center, Ft. Belvoir, Va; Space and Strategic Defense CMD, Redstone Arsenal, Huntsville Ala.; Night Vision Electronic Sensor Center, Ft. Belvoir, Va.; U.S. Army Research Laboratory CMS.; Harry Diamond Laboratories, Adelphia, Md.; Water Reed Army Institute of Research, Wash., D.C.; Dept. of
Army Historícal Service División, Center of Military History, Wash., D.C.; U.S. Army Corps of Engineers, Office of History, Ft. Belvoir, Va.; Hdqs, U.S. Army Communications - Electronic Cmd, Research Development & Engineering Center, Night Vision Electronic Sensors Directorate, Ft. Monmouth, N.J.; Missile Command USASS DC-H, CSSD-PA, Huntsville, Ala.; U.S. Army, Quartermaster Center, Ft. Lee, Va.; Hdqs, U.S. Army Material Cmd, Research and Development, Alexandria, Va.; Lincoln Labs, Lexington, Mass; and Bell Laboratories, Westminster, Colorado.
También deseo agradecer a la rama militar moder-na de los Archivos Naciomoder-nales y al Comisiomoder-nado de Patentes y Marcas de Washington, D.C.
Y por último, pero no menos importante, a las me-morias del Teniente General Arthur G. Trudeau. Él me entregó una copia personalmente con instruccio-nes de usar el contenido como juzgara conveniente.
Ni una sola vez tuve que apelar al acta de la li-bertad de información. Probablemente porque es-taba profundamente metido en el sistema y podía
guiarlo para que satisficiera mis solicitudes, muchas de las cuales caían bajo mi jurisdicción mientras estuve en servicio, mismo del que me sentí orgu-lloso por sus logros.
Si no conoces a tu enemigo, o no te conoces a ti mismo, perderás todas tus batallas.
Si te conoces a ti mismo, pero no conoces a tu enemigo; o si conoces a tu enemigo pero no te
INTRODUCCIÓN
LA GUERRA SECRETA
Dice la leyenda que hace mucho tiempo (4,000 a.C.) los dioses o seres extraterrestres de otros planetas llegaron a la Tierra, crearon un nuevo homo sapiens y luego decidieron destruir a la humanidad. Después de un diluvio de destrucción decidieron dejar que los humanos sobrevivieran. La diosa Inanna/lshtar tomó el mando para asegurar la supervivencia de la raza humana. Milenios más tarde, el gran general chino Sun Tzu, quien usó la inteligencia para ga-nar todas sus batallas, dijo:
En el caso de los OVNIS o extraterrestres, hemos sido llevados a creer que no existen. Así que incluso an-tes de empezar a analizar los acontecimientos rela-cionados con los OVNIS (Objetos Voladores No Identificados) y los EBES (Entidades Biológicas Extraterrestres), ya hemos perdido la mitad de nues-tras batallas. Este es el momento en la historia en que nos encontramos ahora. La otra mitad respecto a que no nos conocemos a nosotros mismos, no pue-de ser pue-descartada 100% ya que muchos granpue-des hombres se han llamado a sí mismos creyentes, en-tre ellos, el Gral. Douglas McArthur, el Gral. George Marshall, Werner von Braun, el presidente Ronald Reagan, el Gral. Nathan Twining, el Gral. Walter Bedell Smith, el Dr. Cari Gustav Jung y muchos más. Debido a la política del gobierno de Estados Uni-dos, ha negado históricamente la existencia de los Ovnis y EBES, estos no pueden ser clasificados como una amenaza para nuestra seguridad nacional. Los actos hostiles son ignorados o se les da cualquier
conoces a ti mismo, perderás la mitad de tus bata-llas.
Pero si te conoces a ti mismo y conoces a tu ene-migo, no debes temer el resultado de miles de ba-tallas.
explicación. Excepto por los hombres excepciona-les mencionados arriba, en términos de Sun Tzu, estamos colocados para perder todas las batallas en que esta entidad inexistente esté involucrada.
La situación incluso llegó a los terrenos de la in-vestigación y desarrollo. ¿Cómo se puede derivar un desarrollo de algo que no existe? Cualquier equipo de hardware es una aberración. Científicos como el Dr. Hermán Oberth, Stanton T. Friedman, Robert Sarbacher, W.B. Smith, el Dr. Werhner von Braun, y demás, son ridiculizados o ignorados cuando dicen: "No podemos asumir el crédito de nuestro notable progreso en ciertas áreas científicas nosotros solos. Hemos sido ayudados por seres de otros mundos."
El encubrimiento ha sido tan intenso que ha supe-rado a las actividades de desinformación de la KGB en cuestiones políticas. Los perpetradores también usaron la técnica soviética de crear una etiqueta de-testable, tal como la etiqueta del macartismo, para colocarla en todos sus oponentes. En este caso, fue la etiqueta de chiflado la que se usó contra todos aquellos que creían que los OVNIS y EBES eran rea-les. Estas actividades pueden probar eventualmen-te ser peligrosas, catastróficas y ciertameneventualmen-te estúpidas. Sin embargo, eran apropiadas en el cli-ma político de esa época.
En 1958, los elementos liberales del aparato polí-tico de Estados Unidos, recomendaron fuertemen-te el control civil de todas las actividades espaciales. Como tales, el Departamento de la Defensa rápi-damente acabó con el Proyecto Horizonte, una co-lonia militar en la Luna. Este proyecto del ejército empleó algunas de las mejores mentes de la na-ción y estaba muy adelantado para su tiempo. Fue el predecesor del aterrizaje de la NASA en la Luna. NASA nació en 1958, bajo control civil totalmente y aseguraba el uso pacífico de la exploración espa-cial. No podían creer que algún enemigo pudiera tener otras ideas o que no concordara con nuestro modo de pensar o planear.
La energía atómica se le quitó al Ejército de Esta-dos UniEsta-dos y se le dio a la Comisión de la Energía Atómica. Nuevamente, el control civil de la única arma que los EBES podrían temer.
De 1947 a 1958, Research and Development (In-vestigación y Desarrollo) militar fue un área alta-mente desorganizada, y muchas medidas a favor y en contra tuvieron lugar en la misma. Para asegurar el control civil, el Departamento de la Defensa or-ganizó la ARPA, la Advanced Research Project
Agency, (Agencia de Investigación de Proyectos
y los servicios militares, especialmente con Investi-gación y Desarrollo militar.
Finalmente, en 1960 toda el área de Investigación y Desarrollo militar de Estados Unidos fue reunida bajo un solo departamento: la Oficina en Jefe de In-vestigación y Desarrollo del Ejército y todo el perso-nal, los servicios tecnológicos, los laboratorios, instalaciones y presupuestos fueron concentrados bajo un Teniente General. La Edad de Oro de Investi-gación y Desarrollo (1958-1963) floreció. Sin embar-go, debía operar dentro del marco del control civil de los esfuerzos espaciales, contra la oposición del Departamento de la Defensa, la guía de políticas adversas y la animadversión de la CIA-Departamen-to de Estado. Como resultado, los daCIA-Departamen-tos de Investi-gación y Desarrollo que surgieran de áreas fuera de
este mundo, tenían que ser cuidadosamente
guar-dados entre unos cuantos. Se hicieron grandes es-fuerzos para llevar a las grandes industrias y laboratorios selectos al terreno de la Investigación y Desarrollo del Ejército.
A pesar de que nuestro gobierno "ridiculizó" eventos tales como el choque de un OVNI en Roswell, los soviéticos, concretamente José Stalin, lo tomó en serio y ordenó a sus máximos científi-cos dar seguimiento a las sensacionales noticias, y
alertar a sus agencias de espionaje para reunir o robar cualquier información sobre el incidente.
Otra fase importante fueron los desarrollos cientí-ficos alemanes. El área de Investigación y Desarro-llo del Ejército organizó la operación Paperclip y trajo a von Braun y su grupo. Muchos documentos cientí-ficos alemanes, incluso los éxitos de los germanos con platillos voladores, fueron reunidos y traídos a Estados Unidos.
Como nosotros estábamos enterados del funcio-namiento de nuestro gobierno, tanto el Congreso como la rama Ejecutiva, y el pensamiento de la gen-te en los puestos en que se establecían las políticas, pudimos avanzar en nuestra misión sin obstruccio-nes. A la fecha, no se sabe nada de cómo se llevaron a cabo los desarrollos de muchos descubrimientos sorprendentes que están empezando a dar fruto. Los secretos soviéticos, los avances alemanes y la tecnología extraterrestre, eran una mezcla perfec-ta para camuflar cualquier operación.
Ahora que nuestra base de operaciones era firme y fuerte, decidimos reunir una fuerza preponderan-te contra la que incluso el poder civil y los políticos de tendencia izquierdista no pudieran imperar; los socios que buscamos y reunimos fueron la industria
americana, un fuerte soporte de laboratorio y mu-chas de las principales universidades.
Las 25 industrias que encabezan la lista Fortune
500 fueron contactadas. Se concertaron citas de sus
consejos de directores y sus principales empleados con el Jefe del Ejército en Investigación y Desarro-llo. Nuestros laboratorios fueron organizados y fortalecidos con amplios fondos para contratar al mejor talento. Adicionalmente, firmas y científicos extranjeros fueron agregados al proyecto.
La respuesta de la industria fue sorprendente. Las propuestas eran sometidas a consideración perfec-tamente y bajo los lineamientos que nosotros que-ríamos. Nuestros laboratorios empezaron a funcionar con un completo profesionalismo. Inclu-so los altamente respetados laboratorios Bell, fue-ron atraídos al proyecto. Las universidades jugafue-ron un papel importante. La poderosa formación era imbatible. Eran los mejores del mundo y confiaban en nuestro enfoque y guía. Y así empezó un arre-glo de desarrollos como el mundo nunca antes vio. Nuestra fuerza rectora era la seguridad nacional y la conservación de nuestro modo de vida. Entre lo más sobresaliente destacan los siguientes avances:
LA CONQUISTA DE LA OSCURIDAD -INTENSIFICADORES DE IMÁGENES
Fueron llamados dispositivos de visión nocturna o visión nocturna del ejército. Se organizó el labora-torio de visión nocturna en el Fuerte Belvoir, Virgi-nia. Se puso a su disposición la tecnología infrarroja alemana, así como los tubos de imágenes en casca-da, los multiplicadores electrónicos, las placas de microcanales y la fibra óptica grabada. La informa-ción reunida en el Impacto Roswell se alimentó a los sistemas. Cuarenta y ocho industrias americanas participaron en el desarrollo. El Laboratorio de Vi-sión Nocturna (NVL, por sus siglas en inglés) nunca podría haber sido tan exitoso sin su contribución.
FIBRA ÓPTICA
En el lugar conocido como el Impacto Roswell se creía eran atados de cables rotos, pero se notó que cada extremo de las partes rotas emitía un color diferente. No había cables en el platillo. El color emitido era de cierto tipo de fibra óptica. Los labo-ratorios Bell estaban en la primera línea y de allí surgió el avance en comunicaciones más grande que haya visto el mundo jamás.
En los sesenta empezamos a buscar fibras para cha-quetas contra fuegos antiaéreos, paracaídas y otros artículos militares.
Habíamos encontrado una sola clase de fibra que la navaja más afilada no podía cortar y que no se podía romper. Por esta razón, nos interesamos y em-pezamos a estudiar las telas de araña, con la meta de construir fibras de alta resistencia a la tensión o fibras supertenaces. La telaraña empieza como una proteína soluble en una de las glándulas abdomina-les de las arañas. Al extrudirla, pasa a través de un ducto tubular hacia las hiladoras de la araña. Este angosto tubo fuerza a que todas las moléculas de proteína se alineen en la misma dirección y se con-viertan en un hilo sólido, similar a una varilla, casi cristalino. Una sola hebra llega a tener casi 80 kiló-metros de largo antes de romperse bajo su propio peso, y una hebra de telaraña colgando alrededor del mundo pesaría menos de medio kilo.
Monsanto está tratando de producir en masa pro-teína de telaraña a partir de un gen clonado por Estados Unidos. Investigadores del Ejército, la Uni-versidad de Wyoming y Dow Corning continúan
in-FIBRAS TEXTILES DE ALTA RESISTENCIA A LA TENSIÓN
*Los Álamos: Centro de Investigación en donde se desarrollaron las prime-ras bombas atómicas.
Los reportes de nuestros laboratorios sobre una pieza de metal de Roswell, mostraron que las mo-léculas/átomos estaban alineados y que esta alinea-ción creaba una increíble dureza, debido a la cual no podía ser rayado, doblado, abollado, y que re-pelía la acción y la radiación cósmica a pesar de ser tan delgado como un papel. Como el área de In-vestigación y Desarrollo pensó que este descubri-miento podía ser más grande que Los Álamos*, se organizó un equipo especial para que investigara todas las posibilidades. Descubrimos que muchas gemas preciosas y cristales tienen propiedades si-milares. Una alineación diferente podría permitir que pasara la radiación o que hiciera al elemento transparente. Hasta 1963 e incluso hasta 1993, no hemos podido resolver este problema. De lograr-METALES - ALINEACIÓN MOLECULAR
vestigando cómo clonarlo. Las fibras entretejidas hicieron posible una tecnología invisible y miles de aeronaves civiles están casi totalmente fabricadas con estos compuestos.
lo, haría posible que hubiera vehículos espaciales de gran fuerza, pero tan ligeros como una pluma.
AMPLIFICACIÓN DE FLUIDOS
El control de flujos mediante otros flujos eliminó la necesidad de partes mecánicas movibles. Algunas de nuestras universidades, laboratorios industriales y nuestros siete laboratorios gubernamentales, pro-porcionaron el fundamento para el desarrollo bási-co. En octubre de 1963 se llevó a cabo un simposio sobre amplificación de fluidos en los laboratorios Harry Diamond. Se prepararon treinta y cuatro do-cumentos presentados por seis universidades. Entre el público había representantes de 150 compañías y universidades. Se creía que esta tecnología estaba involucrada en la orientación y propulsión de los OVNIS. El corazón mecánico pudo surgir gracias a esta tecnología.
TRANSISTORES Y CIRCUITOS INTEGRADOS
Teníamos en las manos un transistor con cables y con-ductores del ancho de un cabello, y un chíp en una pila de componentes delgados, uniformes, con for-ma de laminillas. Estos forfor-maban circuitos eléctricos
completos y se desarrollaron en el concepto del micromódulo. Investigación y Desarrollo dijo que tomaría 50 años desarrollar el transistor y 200 desa-rrollar el chip. Pero surgió en el espacio de cinco años. El Dr. Hermán Oberth dijo: "Recibimos ayuda de gen-te del espacio exgen-terior." La ingeniería aplicada hizo posible lograr la resistencia, mayor confiabilidad, velocidad operativa acelerada y diseños que aprove-charan los métodos de producción automática. Esto llevó a las supercomputadoras actuales. Progresiva-mente, en 1959 empezó la miniaturización de los cir-cuitos; en 1960 la subminiaturización; en 1961 técnicas de circuitos avanzados y la microminiatu-rización y en 1962 los micromó-dulos.
H.A.R.P.
Durante ese periodo empezó lo que llamamos el
High Altitude Research Project, (HARP) O Proyecto de Investigación de Gran Altitud. Trabajamos de cerca con los canadienses. Ellos nos mostraron cómo un dispositivo electrónico encapsulado podía ser disparado a una velocidad muy alta contra una pared de concreto y continuar siendo operativo.
Podíamos disparar una pistola convencional al es-pacio. Una pistola naval de 16 pulgadas fue soldada
en prolongación de otra pistola naval de 16 pulga-das. Se disparó verticalmente al espacio y con los dispositivos electrónicos encapsulados apropiados en el proyectil, fue puesta en órbita en el espacio.
Muchas ventajas útiles podrían haber surgido de esto, desde las pacíficas órbitas de los satélites de co-municación, a satélites espías y dispositivos electróni-cos emisores de iones que pudieran destruir otros dispositivos electrónicos. Había mucha resistencia a este enfoque y las ventajas fueron negadas por la
NASA, la DARPA (Agencia para la investigación de pro-yectos avanzados de defensa) y las anulaciones polí-ticas del control civil. Este enfoque tan sencillo no fue apoyado y el costo subsiguiente fueron los billo-nes de dólares para poner en órbita dispositivos elec-trónicos con medios sofisticados y costosos.
SUSTANCIAS PSICOQUÍMICAS
Se ha escrito mucho sobre los secuestros (también conocidos como abducciones) en que el secuestrado pierde toda noción del tiempo. Esto no fue un gran avance de parte de los extraterrestres. Nosotros per-feccionamos gases y drogas psicoquímicas a princi-pios de los sesenta. La etiqueta fue "una manera
Alguna ayuda y base técnica provino de Roswell en la "amplificación de luz por emisión estimulada de radiación" (LÁSER por sus siglas en inglés).
Ante la predicción de la posibilidad de fabricar un láser, a principios de 1958 empezó un auge de activi-dad. Las aplicaciones del láser incluían comunicacio-nes, vigilancia, iluminación, transmisión de energía, procesamiento de datos, control de orientación y usos indolora de ganar la guerra." Se hizo una película en la que se ve un gato saltar por toda una jaula para alejarse de un ratón, después de que le fue ad-ministrada una de estas drogas no letales. Las prue-bas en humanos también mostraron soldados que literalmente se venían abajo en el experimento.
A un general brigadier se le dio una dosis de cua-tro por ciento en una taza de café al llegar a una sesión informativa y olvidó lo que tenía que repor-tar. Nos dijeron que interrumpiéramos todos estos experimentos, pero se permitió que algunas sustan-cias y drogas permanecieran en nuestros inventarios. Adicionalmente, se tomó una decisión política de deshacernos de los experimentos con armas bioló-gicas. Hasta cierto punto obedecimos.
médicos. Sentíamos que era el método de comuni-cación de los EBES a través de las vastas distancias en el espacio. En años posteriores aplicaron cirugía lá-ser para la mutilación de animales. Era tan avanza-da su técnica que no cortaban las células de los tejidos. Nuestra contribución fueron las cirugías de cataratas y métodos quirúrgicos. Se hizo posible la cirugía ocular, por ejemplo, en retinas desprendidas, crecimiento de los vasos sanguíneos en los ojos y glau-coma. También hizo posible: la remoción de gran-des tumores benignos, cirugía óptica, de garganta, prostética, eliminación de cálculos renales, cirugía coronaria, tratamiento contra migrañas, eliminación de manchas en la piel e incluso trasplantes capilares.
PROPÓSITO DEL ÁREA DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO
El propósito de nuestras actividades era garantizar una posición competitiva superior para nuestro ejército. Dados los datos superiores del accidente en Roswell, redujimos los datos científicos a un de-sarrollo definitivo para cumplir un requerimiento militar. Nunca tuvimos objeciones sobre quién des-cubría o inventaba un desarrollo. La sensación era que si un descubrimiento era adaptado al
desarro-llo concreto, todos estaríamos adelante en el jue-go y la nación se beneficiaría.
Se debe mantener en mente que los extrate-rrestres nunca nos dieron nada. Ningún desarrollo o idea científica llegó voluntariamente de ellos. No esperábamos nada más que lo que recogíamos por accidente. Tuvimos la fortuna de que el periodo 1958-1963 fuera una era de despertar. El liderazgo, el talento y los fondos estuvieron disponibles para aprovechar lo que encontramos y proceder en una nueva era científica. Los resultados fueron:
Intensificadores de imágenes 1961
Fibra óptica (comunicaciones) 1960
Fibras supertenaces 1960
Láser 1960
Metales: alineación molecular (titanio) 1960
Ampliación de fluidos 1961
Circuitos integrados 1962
Miniaturización 1959
Subminiaturización 1960
Micromódulos 1962
H.A.R.P. (encapsulado) 1962
Psicoquímicos 1961
Proyecto horizonte 1960
Generadores atómicos portátiles
(propulsión por iones) 1960
Alimentos irradiados 1960
Control de orientación por ondas cerebrales
(Volar por cable) 1961 Misiles antimisiles
(Guerra de las estrellas) 1962
Estudios genético/biológicos 1960
Capacidad del hombre de viajar y combatir en
el espacio 1960 Propulsión cohete
(electromagnética y atómica) 1961
ICBMS
(Control remoto con ondas cerebrales) 1961
Proyectiles de uranio empobrecido
ACTOS HOSTILES O BELICOSOS
Los EBES han realizado con impunidad actos de guerra en los que utilizaron equipo avanzado y téc-nicas superiores. Para ser un enemigo inexistente, han estado extremadamente activos. Durante los cincuenta y sesenta nuestros políticos tuvieron la misma actitud contra los comunistas. No existían como enemigo. Esto se conocía como la Política de
la hoja de parra. Se puede decir lo mismo sobre la
política nacional sobre los OVNIS. Aunque los so-viéticos amenazaban nuestra existencia, no eran considerados enemigos. La misma actitud prevale-ció hacia los OVNIS frente a los siguientes actos y actividades:
Reconocimiento de nuestras instalaciones, alte-ración del ambiente de la tierra y las provisiones alimenticias, secuestro de humanos y toma de muestras de tejidos y fluidos, mutilación de gana-do y otros animales, espionaje de nuestras instala-ciones atómicas, obstaculización de pruebas de misiles y equipo espacial, obstaculización de nues-tros retardadores militares y nucleares, detención e interferencia en la exploración de la Luna y Marte, ocasionar impactos de aeronaves y muerte de
per-Necesitábamos una base de avance en la Luna, pero este proyecto nos fue cancelado por el Departa-mento de la Defensa. Pero dado que la seguridad POR SI ACASO - LA GUERRA DE LAS ESTRELLAS
sonal militar, interferencia en la genética humana yanimal.
En vista de lo anterior debemos preguntar: ¿Pe-learemos una guerra como lo hacemos o nos ata-carán de manera más insidiosa en un nivel diferente? El folclor y la historia en las antiguas civilizaciones de los sumerios nos dice que los EBES estaban muy avanzados en los estudios y manipu-lación del ADN. Eran diestros en la clonación. Cree-mos que los seres en el impacto Roswell eran clones. Los sumerios los llamaban igigis. Eran usados para transbordar a los dioses a la Tierra y continuamen-te permanecían en el subespacio y circulaban el globo terráqueo.
Nuestras súper computadoras nos permitieron en-contrar el virus del SIDA. Se descubrió que era una entidad viva en sí misma y se adhería a las células humanas. Las mutilaciones alcanzaron su cúspide a mediados de los setenta. Se registraron por millares.
de la nación era prioridad, seguimos con nuestra misión. Continuaron los estudios para el fortaleci-miento de todas las partes del cuerpo humano, músculos, huesos, cerebro, etcétera, para que el hombre pudiera viajar (o luchar) en el espacio. Con-tinuaron todas las fases de la energía atómica a ritmo acelerado para calefacción, energía, propul-sión, producción de agua potable, así como para armas de destrucción. Teníamos una bomba ató-mica del tamaño de un balón de fútbol, una bom-ba de artillería de 280 mm., e inmensas bombom-bas de megatones. Teníamos plantas de energía nuclear portátiles, una planta de 6' x 6' x 6' se podía colo-car en tierra y funcionar durante 20 años sin inter-vención alguna. Teníamos sistemas de propulsión nuclear, alimentos irradiados, manejo de desperdi-cios nucleares, aplicaciones para necesidades mé-dicas, desecho de excrementos humanos y aguas residuales, e incluso cómo podía el ser humano re-estructurarse y mantenerse sin alimentos.
Otro proyecto importante fue el uso de ondas ce-rebrales para orientación y curaciones. En el área destructiva, el láser era un arma que podía enceguecer en un segundo. Las más temibles y destructivas eran las DEW: Directed Energy Weapons, o armas de energía dirigida. Una revolución
tecno-lógica se estaba dando en las armas militares. Estas tecnologías de energía dirigida incluían láser, armas de radio frecuencia, microondas de alto poder y ra-yos de partículas.
En la superficie podemos parecer insignificantes e inadecuados de cara a la tecnología OVNI, pero quizá no sea así. Nunca partimos de la premisa de que este enemigo no existió nunca y así nació La
guerra de las estrellas.
LA CONEXIÓN SOVIÉTICA
Gorbachev le aseguró al presidente Reagan que si llegara un ataque del espacio exterior, se unirían a nosotros para contraatacar. Los rusos tienen infor-mación sobre OVNIS que aún tratan como secreto máximo. Esta información está en los archivos de la KGB y la GRU (Glavnoye Razvedyvatelnoye Uprav-leniye: la Inteligencia Militar Soviética). Ellos perdie-ron el Phobos dos años antes de que nosotros perdiéramos el Observer en agosto de 1963. Ellos querían atacar a Phobos, la luna de Marte, con rayos láser, pero nosotros nos opusimos y los detuvimos. Han existido varios incidentes tipo Roswell en Rusia y ellos han reunido y analizado muchos objetos que se originaron en enfrentamientos entre OVNIS y su
gente e instalaciones. Estos incidentes y eventos en el espacio exterior han sido de gran interés para la comunidad científica. Ellos nos sobrepasaron en mu-chos esfuerzos espaciales y deberíamos sondearlos para ver si ellos tuvieron una época de oro de Inves-tigación y Desarrollo que se pueda comparar a la
nuestra y que también mantuvieron en secreto.
CONCLUSIÓN
A pesar de que el corazón de esta historia parezca ser la historia del esfuerzo y los logros del área de Investigación y Desarrollo del Ejército durante el periodo 1958-1963, la historia verdadera es de la gente que la hizo realidad. Venían de todos los es-tilos de vida, habían sido curtidos en batallas, en el desierto, en las montañas, en los arrozales, la sel-va, el aire y el mar. Llegaron a conocerse a sí mis-mos y aseguraron la victoria en la mitad de sus batallas, aprendieron a conocer al enemigo bien y fueron victoriosos en miles de batallas y ganaron la guerra. Trajeron con ellos un patriotismo feroz y un amor al país. Esta agradecida nación les confió sus secretos más profundos y ellos entraron en los niveles más altos del gobierno. Conocieron los sis-temas y reconocieron a sus oponentes.
Nuevamen-te ganaron miles de batallas, como lo hicieron con el enemigo exterior. Otro peligroso enemigo, re-conocido por sus acciones, acechaba en el horizon-te y así iniciaron los preparativos para la batalla. Eventualmente y sin fanfarrias, estos americanos se retiraron de la escena y asumieron una tarea aún mayor: educar a sus hijos y nietos sobre cómo me-jorar, tomar y conservar el mundo que habían sal-vado para ellos y que incluso un enemigo del espacio exterior no podría conquistar.
1. EL INICIO
El 23 de febrero de 1942, entré al Ejército de Esta-dos UniEsta-dos como recluta. Doscientos cincuenta de nosotros partimos en un tren desde un pequeño pueblo en Pennsylvania occidental (California, Pennsylvania) y fuimos llevados al centro de induc-ción de Indiantown Gap. Allí fui separado de mis amigos porque había obtenido la máxima puntua-ción en una prueba de IQ. Me enviaron al Arsenal
Edgewood, en donde tomé el entrenamiento
bási-co y nuevamente fui separado de mis nuevos ami-gos y mantenido aparte debido a una prueba de IQ. Esto estableció un patrón para el futuro, por-que mis asignaciones cambiaban debido a los da-tos de pruebas de IQ en mi registro. Esto me siguió hasta la Escuela de Oficiales e incluso a la MI-19 Británica, en Inglaterra.
Muchas cosas sucedieron en los siguientes 25 años en Inglaterra, África del Norte, Italia, Alemania,
Corea, Vietnam. Fue para mi buena suerte que me asignaran y estuviera cerca de muchos grandes hombres de esa época. A menudo me sorprendía de conocer y poder escuchar y aprender de gigan-tes de gran sabiduría e inteligencia. Debido a esto, pude analizar y poner en la perspectiva adecuada grandes eventos del siglo xx, entre ellos el asom-broso y misterioso problema de los OVNIS y de los seres extraterrestres y cómo pudieron afectar nues-tras vidas y nuestro mundo.
EVOLUCIÓN
DE BURDAS COMPUTADORAS AL CHIP
En la Escuela de Oficiales en 1942, tuve que enterarme del problema de la defensa aérea. Hacia f i -nales del curso, antes de ser comisionados, teníamos que hacer un examen. Era una dura prueba de tres horas. La primera hora eran preguntas sobre arti-llería en general y defensa aérea. La segunda hora eran matemáticas y la tercera, resolver el proble-ma de la defensa aérea. Terminé la primera parte en tiempo récord. Terminé los problemas de la se-gunda parte en la mitad del tiempo. El instructor, un capitán, se paseaba en el salón para ayudar a los estudiantes que tuvieran problemas. Me vio
sentado sin trabajar. Se acercó y me preguntó: "¿Tiene algún problema, soldado?", le sorprendió mi respuesta cuando le dije: "No, señor, ya termi-né." Él dijo: "No le hará mal revisar las preguntas." Quizá no debí decir lo que dije, pero siendo joven e inexperto, dije: "No tengo que hacerlo, señor. Las respondí todas." Tomó mi examen y colocó su plan-tilla de respuestas encima. Su mirada sorprendida expresaba sus pensamientos. Yo sabía que todas estaban correctas.
La última hora era la más difícil. Nos entregaron una hoja en que estaban dibujadas las cuatro esqui-nas de nuestra burda computadora para solucionar problemas. Teníamos que completar el resto. En esos días teníamos un artilugio al que llamábamos las "Orejas de Mickey Mouse". Eran unos receptores de sonido parecidos a unas orejas que apuntábamos en dirección a una aeronave para que captara el sonido. Luego había un tubo largo, como de 20 cm de diámetro y 30 de longitud. Estaba lleno de len-tes y una especie de prisma que movía el aparato para tratar de captar una aeronave que se acercara. Esos datos se alimentaban de un solucionador de problemas tipo computadora. Tenía una cámara con forma de pera alrededor de la cual se movía una aguja. Este resolvía el problema mediante
materna-ticas (logaritmos, senos y cosenos). Estos datos se alimentaban de nuestros alineadores de fusibles de cañones de 90 mm., y dirigían los cañones hacia la nave que se aproximaba. Burdo, pero era lo mejor en su tiempo, 1942.
Fácilmente dibujé cámaras, cables, aparatos y demás, y conecté las cuatro esquinas en 15 minu-tos aproximadamente. El instructor me estaba ob-servando. Pretendí estudiar el diagrama y revisar los cableados. El capitán se me acercó, miró sobre mi hombro, y en pocos minutos tomó mi examen y me dijo: "Puede irse, soldado." Y continuó: "No sé cómo lo hizo, pero fue un buen trabajo." Yo res-pondí: "Gracias, señor. Yo tampoco sé cómo lo hago, pero me parece muy sencillo."
Al día siguiente, en las prácticas, lo vi hablando con mi oficial de tácticas. Después de las prácticas, mi oficial de tácticas se me acercó y me dijo: "Soldado, de ahora en adelante, será nuestro guía t i -tular."
Entré al Batallón de 90 mm en Camp Edwards, Massachusetts, pero pronto me sacaron para en-viarme a la escuela de Inteligencia en Camp Ritchie, Maryland, me promovieron a Primer Teniente y me enviaron a Inglaterra para entrar en la M-19 Britá-nica. Me dieron autorización máxima para asuntos
PHILLIP J. CORSO 57 secretos y para criptoanalisis. Me uní a la 5a Arma-da en Italia y estuve a cargo de las autorizaciones de seguridad y criptográficas y supervisé todo el equipo del cuartel central de los aliados en el área de Roma. Personalmente guardé los planos para la invasión del sur de Francia y sus códigos ultra se-cretos, y conocí a Winston Chuchill.
Me dieron una autorización adicional para Corea y Extremo Oriente, donde trabajarían sobre nues-tro sistema en códice "Telecon", después también una autorización con acceso exclusivo al Consejo Nacional de Seguridad (CNS) de la Casa Blanca.
Al terminar mi visita al CNS me dieron el mando de un Batallón de misiles. Durante mi corta visita pasé de los tubos (algunos de 8 cm de longitud) a los chasis, que podían ser fácilmente cambiados, a tarjetas y transistores. Los datos fueron alimenta-dos de computadoras. Los radares se habían vuelto maravillosamente eficientes y los misiles estaban al-canzando una etapa espectacular. Todo esto en un periodo de dieciocho meses.
Luego me asignaron Asistente Especial del Jefe de Investigación y Desarrollo del Ejército, Teniente General Arthur G. Trudeau. Me convertí en su prin-cipal confidente e investigador. Una de las fases nás interesantes de mi vida fue cuando el General
y yo nos sentábamos durante horas en su oficina, discutiendo cuestiones técnicas. Si se puede llamar a Edwin Teller el padre de la bomba H, al General Trudeau se le debería llamar padre del misil balístico. Muchos de nuestros desarrollos más im-portantes empezaron durante su periodo como Jefe de Investigación y Desarrollo del Ejército. Mu-chos secundarán y atestiguarán mi punto de vista. Él empezó el proyecto Horizonte, una base militar en la Luna, en 1959.
Yo solía sentarme en la oficina del General y te-níamos largas discusiones. Durante una de esas se-siones hablamos de transistores y de chips. En 1960, el Gral. Trudeau dio un discurso en el que dijo: "Du-rante los últimos cinco años hemos avanzado más científicamente que en todos los años de la histo-ria de la humanidad." El General luego me dijo en una sesión: "Phil, tú me dijiste que en Roma sen-tías como si te hubieran programado y que todos tus planes tenían éxito. Nunca cometiste un error y . ninguno de nuestros soldados fue muerto, ni nues-tras instalaciones dañadas, lo que fue casi un mila-gro. Y hablaste de esto con el Papa Paulo VI. Phil hace que me pregunte Continuamente si de ver-dad estaremos programados y carbonizados. (Pre-viamente me había mostrado esto y había dos
PHILLIP J. CORSO 59 hombres presentes). Al lado tenía otro chip. Nue-vecito, brillante y encerrado en plástico. En el plás-tico, con letras doradas, decía "North American Rockwell". El General continuó: "La evolución del transistor debería haber tomado décadas, siglos la del chip. Pero, aquí están, en un periodo menor de cinco años."
Él dijo: "Yo soy un hombre religioso Phil, pero me tengo que preguntar. Tú y yo vemos estas ma-ravillas casi a diario, pero tenemos que aceptarlas y continuar con nuestros asuntos." Yo contesté: "Es verdad, General, pero cuando veo estos chips me tengo que preguntar. En sí mismos son de fuera de este mundo. Ellos cambiarán muchas facetas de nuestra vida, pero hay una cosa que me molesta. Las computadoras se desarrollarán en un alto grado, harán posibles muchos artefactos y nuevos t i -pos de máquinas y mecanismos de control, pero ellas son y siempre serán sólo máquinas. ¿Qué su-cederá ahora si la computadora más grande jamás inventada, nuestro cerebro (señalé mi cabeza), ca-paz de pensar, imaginar y analizar, se integrara con este chip?
El General le respondió. "Comprendo lo que di-ces, Phil. Desarrollos más allá de nuestra compren-sión: naves espaciales, viajes espaciales, posiblemente a la velocidad del pensamiento y fabricaciones me-cánicas controladas por nuestro cerebro. No lo ve-remos en nuestra vida, Phil, pero eso sucederá y estos chips son el principio."
Continuamos con nuestros asuntos, I CBMS (Intercontinental Ballistic Missile System), misiles antimisiles, bombas inteligentes, radares, computa-doras, nuevos métodos de control, y mucho más.
Tiempo después, el General estaba de viaje. A menudo yo iba a su oficina, sacaba las propuestas de la industria y otros estudios y trabajaba con ellos en la mesa de conferencias. Un día, saqué varios documentos y los coloqué en la mesa. Me quedé viéndolos. Se inició una violenta tormenta de ra-yos y truenos. Me quedé viendo el chip de la Divi-sión Norteamericana del Espacio. Tenía una pequeña ventana con pequeños cables, una copia del anterior. Con cada relámpago, me imaginé al-gún movimiento de los pequeños cables, especial-mente cuando me concentraba mentalespecial-mente en alguno. Cuando lo levanté, el plástico parecía ca-liente. Pensé que estaba imaginando algo que
que-ría ver que pasara. La tormenta pasó y puse los chips en la gaveta.
Más tarde le conté al General la historia y le dije: "Señor, creo que era mi imaginación y yo quería creer que eso podía suceder. Pero los chips no se calientan." El General me vio y me dijo: "Quizá sí, quizá no. Estamos trabajando con un mecanismo o dispositivo de orientación, controlado por ondas cerebrales, que pueda controlar a una aeronave. Escriba toda su historia y démela. No lo haga a máquina, sólo escríbala."
Veinticinco años más tarde, pasé por el mismo ritual en el que usé todos mis poderes de concen-tración durante una violenta tormenta en Florida por alguien muy pequeño y amado por mí. El últi-mo relámpago de rayos y truenos fue tan violento que todas las luces en el hospital se fueron, salí de mi trance, pero el equipo conectado al bebé se ace-leró. El resultado final fue que algo pasó. Quizá nuevamente fue mi imaginación y yo quería que pasara y por tanto creo que así fue. Sin embargo, aceptaré el resultado final. Mi hermoso, saludable y pelirrojo nieto se curó de su condición y superó lo que le quedó.
Ahora, revelaré por primera vez cómo las pistas, guías, materiales y datos posiblemente de
extrate-rrestres, se usaron en las mentes y equipos y por qué esta información no pudo ser revelada en ese momento.
NUEVE NIVELES ARRIBA DE TOP SECRET
Durante mi carrera militar, en un momento u otro, conté nueve niveles por encima del "Top Secret" que me fueron concedidos. Estos incluían asuntos de criptografía, satélites, códigos e intercepción, autorizaciones operacionales especiales y la cate-goría "Eyes Only" ("Sólo para sus ojos" -significa que sólo la persona para quien está preparada la información puede verla) en cuestiones de la Casa Blanca (CNS). Pusieron a mi disposición todos los materiales del gobierno que incluyeran informa-ción "OVNI". Mis colegas en el CNS no sabían de mis autorizaciones especiales, sólo C.D. Jackson, mi superior, el asistente especial del Presidente y el Presidente Eisenhower sabían de ellas. Más tarde informé al senador Strom Thurmond y al Vocero de la Casa de Representantes, el honorable John A. McCormick.
Me otorgaron tres autorizaciones operativas que sólo podían desarrollarse después de las otras. Por ejemplo, las autorizaciones uno y dos fueron
otor-gadas después de una prueba con el detector de mentiras, la tres, cuatro, cinco y seis, fueron lo que yo llamé "un ritual masón," la siete, ocho y nueve llegaron después. Estas autorizaciones cambiaban de tiempo en tiempo, o eran eliminadas o se agre-gaban otras. Pronto fui colocado en el Cuerpo de Staff General del Ejército Norteamericano y usaba el emblema de la estrella verde de General Staff en el bolsillo de mi camisa.
Las primeras y básicas autorizaciones eran para datos marcados como restringidos, confidenciales y secretos. Tras una investigación del FBI... (los
he-rederos del Coronel Corso no poseen la página 5 del manuscrito original).- forzó a la compilación
de los disparos atómicos soviéticos en el espacio que destruyeron nuestros satélites y escribí los re-portes sobres las pruebas soviéticas de misiles antimisiles atómicos en el subespacio. Se introdu-jeron los detalles de estos reportes en los sistemas, pero no se podían reproducir, especialmente la in-formación agregada de la mayor actividad OVNI y la subsiguiente destrucción por fuerzas desconoci-das del complejo soviético en el que se originaron las pruebas. A la fecha, la destrucción y consecuen-te pérdida de vida de técnicos soviéticos es un mis-terio. Lo supimos mucho antes de que los soviéticos
admitieran su pérdida. Dudo que incluso en estas fechas pudieran explicar la destrucción de las ins-talaciones. Con todos los reportes y la evidencia, nunca pudimos llegar a una conclusión contunden-te. Se detectaron extrañas emisiones de iones des-de el espacio justo antes des-de la explosión y destrucción. (A menudo discutimos si nos esperaba un destino similar si detonábamos bombas atómi-cas en el espacio).
Descubrimos que los efectos de la radiación de armas atómicas disparadas en el espacio llegaban mucho más lejos y eran extremadamente dañinas en los dispositivos electrónicos, y que tenía efectos fatales casi inmediatos en la vida humana. Sabía-mos de los peligros de la radiación sin obstáculos en el vacío del espacio. Se han hecho estudios ex-tensos de los efectos que la radiación tendría en un soldado, equipos y provisiones, en guerra ató-mica. (Quizá los liberales de nuestro gobierno nos salvaron, ya que no podíamos disparar armas ató- ¡ micas en el espacio debido a nuestro tratado de pruebas con la Unión Soviética).
Los soviéticos detonaron una bomba monstruo en el Océano Pacífico. Se reportó que era de 100 megatones (en realidad fueron 60). Derrumbó to-das nuestras comunicaciones en el Pacífico.
Nueva-mente, intensa actividad OVNI. Los soviéticos nunca lanzaron otra. (¿Por qué? Debemos preguntarles.) Como nosotros nunca hemos detonado una bomba así, no tenemos ningún dato de los efectos de un arma de este tamaño. (Quizá los EBEs, Entidades Bio-lógicas Extraterrestres, sí).
Si bien sabemos algunos de los efectos, no tene-mos los datos y hallazgos reales. Como me lo expli-có el Mayor General Dale Smith del Comando Aéreo Estratégico: "No podemos escalar un disparo cali-bre .22 para calcular el efecto de una bomba de 10 mil. Ni tampoco podemos escalar una pequeña de-tonación atómica para mostrarnos los efectos de una detonación de 60 megatones."
En el centro de Investigación y Desarrollo del Ejér-• cito, yo tenía el cargo de Jefe de la División de Tec-nología Extranjera. Yo recibía todos los reportes sobre tecnología extranjera que incluyera seres y eventos extranjeros - l o que no perteneciera a este mundo. A menudo encabezaba equipos de cientí-ficos americanos, alemanes (el grupo de Von Braun) y técnicos americanos. En la división de tecnología extranjera, establecí lo que yo llamaba "mi archivo de 'loquitos'." Todo inventor o teórico de ojos desorbitados que llegaba a nosotros o nos escri-bía, era escuchado, e investigábamos a los que nos
parecieran prometedores. La mayoría eran "loqui-tos" pero el esfuerzo valió la pena porque de vez en cuando descubríamos alguna joya.
Yo siempre fui el jefe del equipo y tomaba todas las decisiones. Nadie excepto el General sabía de mis autorizaciones. Se creía que el que yo fuera jefe del equipo era resultado solamente de mi cer-canía con el General como su asistente especial. Sin embargo, mi autoridad sí se derivaba de su posi-ción como Jefe de Investigaposi-ción y Desarrollo del Ejército. La industria pronto descubrió que yo era su representante especial y que mis decisiones se respetaban.
Recibí cierta información de que un grupo de in-dustriales en un estado del noreste estaban al bor-de un bor-descubrimiento. Ellos clamaban estar al borde de un descubrimiento más allá de los avan-ces de nuestra ciencia. Se trataba de la alineación de átomos o moléculas en el acero. Sabíamos que eso se hacía, pero no sabíamos cómo se hacía. Te-níamos una muestra, una pequeña pieza. El repor-te decía que había sido encontrada en el desierto del oeste de Estados Unidos. Se creía que provenía de un OVNI (no concluyente). Bajo ciertas condi-ciones se encendía. A pesar de estar más allá del estado de nuestra ciencia, la alineación de átomos
en una hoja de acero del grueso de un papel, le daba tal fuerza que estaba más allá de nuestra ima-ginación. Haría una nave espacial "tan ligera como una pluma" pero de tal fuerza que sería a prueba de choques y ningún desperdicio en el espacio la podría dañar o ni siquiera abollar. Todas nuestras armas serían obsoletas. La radiación o los rayos cósmicos no podrían penetrar en la piel. Sin em-bargo, una alineación diferente permitiría el paso de los rayos cósmicos o de la radiación y haría posi-ble un sistema de propulsión de tal fuerza que se simplificaría el viaje espacial, y a velocidades más allá de nuestra comprensión. Otra alineación, y aún conservando su gran fuerza, harían el acero o el aluminio transparentes. Las conclusiones para la asesoría del Jefe de Investigación y Desarrollo del Ejército provenían principalmente de laboratorios de Investigación y Desarrollo. Había una fuerte evi-dencia de que las moléculas-átomos estaban ali-neadas.
Cuando me presenté ante el General, sus órde-nes fueron: "Reúne a tu equipo, visítalos, y si hay cualquier descubrimiento sobre la alineación, nos haremos cargo y financiaremos el proyecto. Esto podría ser más grande que Los Álamos."
Salí al día siguiente. En la conferencia escuché con atención. Mi equipo hizo muchas preguntas. Nos mostraron una barra de acero y un aparato en forma de túnel que decían que alineaba los áto-mos. Su jefe de ingenieros explicó la teoría y el pro-ceso. Esa noche, después de la cena, le pedí a un científico alemán que diera un paseo conmigo. Le pregunté: "Dime lo que piensas, Hans." Su respues-ta fue: "Si lo que dicen es cierto, tendré que de-saprender todo lo que alguna vez aprendí y volver a empezar." Le sorprendió mi respuesta: "Hans, algún día quizá tengas que hacerlo." Dejó de ca-minar, me miró y dijo: "Recordaré lo que dijo."
A la mañana siguiente yo hablé por primera vez y dije: "Caballeros, con su consentimiento, paga-remos todos los gastos y arreglapaga-remos para que con-tinúen con sus experimentos en los Laboratorios Lincoln. Si nuestro laboratorio recomienda más experimentos, financiaremos el proyecto."
Las pruebas no fueron concluyentes, pero conti-nuamos con nuestra búsqueda en ese misterio, ya que sabíamos que era posible.
El proyecto de la alineación de moléculas-átomos continuó para perfeccionar el revestimiento de la futura nave espacial. Pero también era importante para el traje espacial o la piel de un humano.
Sen-tíamos que para el viaje espacial prolongado, los átomos de la piel humana necesitarían una alinea-ción diferente para proteger los órganos vitales. Esto era posible, pero el estado de la ciencia no estaba listo. Continuamos las investigaciones por-que el futuro del homo sapiens podría estar en ries-go. Científicamente, y desde el punto de vista médico, inexplicable.
Reportes subsiguientes de astronautas en el es-pació durante periodos de tiempo prolongados, mostraron que no estábamos listos para el viaje espacial.
ARTÍCULO DE PERIÓDICO THE WASHINGTON POST JULIO 25,1992
ASTRONAUTAS PIERDEN 25% DE MASA MUSCULAR
Resultados en pruebas de trasbordador sor-prenden a los científicos. Una misión espacial biológica lanzada el año pasado a bordo del trasbordador Columbia, que usó astronautas como conejillos de indias, ha revelado dramá-ticos efectos inesperados de la falta de
dad en el cuerpo humano, reportaron los in-vestigadores el viernes.
Los efectos incluyen una severa pérdida de masa muscular, irregularidades inesperadas en la presión arterial y menor capacidad para quemar la grasa almacenada para transfor-marla en energía.
Los hallazgos podrían significar que los viajes espaciales prolongados podrían ser más difí-ciles para los humanos de lo que se había pen-sado anteriormente, dijeron los científicos en la NASA el viernes, y la cuestión sólo se resol-verá mediante más investigación biomédica en órbita.
Kenneth Baldwin, un fisiólogo de la Universi-dad de California, Irvine, reportó "una reduc-ción dramática y significativa" de 25 por ciento en los músculos que soportan el peso, como las pantorillas y los muslos. La pérdida de músculo había sido predicha, pero no en esa cantidad.
El tiempo de recuperación también fue ines-peradamente largo. La tripulación había re-cuperado sólo la mitad de la masa muscular después de estar en tierra durante un tiempo igual al del tiempo en el espacio: nueve días.
Los músculos también mostraron una declina-ción en su capacidad de convertir la grasa en energía, dijo. Esto los obligó a depender de los carbohidratos, de los que el cuerpo tiene un lí-mite de almacenamiento. Como resultado, las tripulaciones futuras "deberán incrementar su ingesta anticipada de carbohidratos," dijo. Columbia fue la primera misión biomédica de Estados Unidos desde 1974, y la primera en el mundo dedicada a la investigación exhausti-va de los cambios fisiológicos en la ausencia de gravedad.
Dos veces estando yo a cargo de las unidades de misiles, el radar captó algo y se acopló a objetos que viajaban y aceleraban a cinco mil km/h; una vez en Nuevo México en 1957 y la otra en Alema-nia en 1958*. En ambas ocasiones me ordenaron destruir las grabaciones y olvidar el incidente, pero no destruí la cinta de 1957.
Durante mis días en Investigación y Desarrollo, re-gistramos radio transmisiones del espacio exterior.
Acoplarse: Ciertos instrumentos tipo radar, al momento que de-tectan cierto tipo de objetos en movimiento, se enganchan a ellos, de modo que no dependa del operador darle seguimiento ma-nualmente, sino que el instrumento lo hace de forma automática.
72 LA GUERRA SECRETA
Eran organizadas y ordenadas. No el desorganiza-do ruidesorganiza-do espacial al que tratamos de responder, sin éxito, y nunca fuimos capaces de descodificar las transmisiones o establecer contacto. Llegó informa-ción de la supersecreta Agencia Nacional de Seguri-dad.
Nuestra conclusión sobre los OVNIS es que exis-tían. Teníamos reportes de objetos de una nave
nodriza y creemos que lo que se recuperó fueron partes de sondas tipo esférico. Usualmente llega-ban cuatro o cinco de éstas de cada platillo. Son para protección y reconocimiento. Nuestras imá-genes de radar de formaciones probablemente son estas sondas rodeando uno o dos platillos. Se di-suelven en una alineación transparente de átomos. Nuestro radar pasa de largo, ellos desaparecen de nuestra vista, y se reúnen dentro de la nave nodri-za y son realineados para el viaje espacial. Estima-mos que nuestro juicio es 75% correcto (basado en hechos), 25% cuestionable.
2. ROSWELL - ¿REALIDAD O FANTASÍA?
Recibí la visita de dos policías estatales de Nuevo México en mi cuartel. Habían arrestado a uno de mis sargentos. El camino que llevaba al Red Canyon pasa por unas montañas y está lleno de curvas pe-ligrosas. El sargento había estado bebiendo y deci-dió que iba a golpear con su coche todas las señalizaciones de curvas, colinas, límites de veloci-dad, etc. Me habían dicho que, en caso de acciden-te, si no habían señalizaciones, el Estado se haría cargo. En un acuerdo con el Estado, todos los sol-dados arrestados por autoridades civiles serían en-tregados a los militares. Aseguré a los policías que el sargento aparecería en la Corte civil, pagaría sus multas y daños, y luego sería procesado por la jus-ticia militar.
Era cerca de mediodía. Invité a los policías a co-mer, a recorrer el campo y a ver un lanzamiento de misiles. Ellos aceptaron. Durante los lanzamientos les expliqué la función de mis radares y les expliqué que su poder podía explotar un flash en la cercanía. Mencioné que los radares se habían "acoplado" a un objeto que viajaba a más de 3 mil millas por hora.
Me preguntaron si era un OVNI. Les dije que no lo sabía pero que mis grabaciones mostraban que
era del tamaño de una aeronave grande. La con-versación giró hacia el impacto de un OVNI en 1947. Les dije que me gustaría visitar el sitio del impacto. Ellos se ofrecieron a guiarme.
La visita subsiguiente, la junta en la oficina del Sheriff, el editor del diario, y la gente, fueron de lo más convincentes. Su presencia como guías abrió muchas puertas. Estas eran personas sencillas y no dadas a la exageración. En cada caso invité a la gente con la que hablaba a comer y a que vieran los lanzamientos de misiles. La mayoría aceptaba, ya que la base estaba muy cerca.
Yo estaba convencido de que un OVNI había cho-cado en la vecindad y este hecho tendría una pro-funda influencia en mi vida futura y en muchas de mis acciones y actividades.
LISTA PARCIAL DE OBJETOS DEL IMPACTO DE OVNI EN ROSWELL [EN PALABRAS] DE TESTIGOS OCULARES
Un raro elemento terrestre usado para colo-rear el vidrio de violeta (neodimio)
Pedazos de l-beams que estaban presentes, tienen extraños símbolos jeroglíficos hechos a máquina, a lo largo de la superficie inte-rior... rosa y morado.