I 5 6 LA GUERRA SECRETA
6. LÁSER Y ARMAS D.E.W
LÁSERS
El Tte. Gral. Dwight Beach, Oficial en Jefe de l&D, Departamento del Ejército, y mi último General jefe, dijo en abril de 1963: "La primera demostra- ción práctica del láser como una herramienta futu- ra para el hombre, a penas data de 1960."
Los láseres han sufrido un intenso desarrollo des- de 1959, cuando la Universidad de Columbia des- cubrió que el principio era seguro. La primera demostración práctica del rayo láser tuvo lugar en 1960. Un logro tecnológico que surgió como resul- tado directo de investigaciones patrocinadas por el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea. El Coman- do Electrónico fue instrumental en establecer la factibilidad y practicabilidad del lanzamiento del láser en 1961. En 1962, nueve range finders portá- tiles que podían ser cargados en tanque o helicóp- tero, fueron desarrollados para el Cuerpo de Señales de la Armada por Radio Corporation of America. También en 1962, los ingenieros de la compañía GE (General Electric) habían usado un rayo de luz láser para hacer perforaciones en dia- mantes. La investigación de 15 millones para el lá- ser, fue más del doble en el año fiscal 1963.
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Cientos de industrias estuvieron implicadas en la investigación y desarrollo del láser. Algunas fue- ron: Hughes Aircraft, Co., Sperry Rand y Raytheon. La investigación principal del Ejército fue conduci- da en el Comando Electrónico, Ft. Monmouth, N.J., Comando de Misiles, Huntsville; el Laboratorio de Visión Nocturna, Ft. Belvoir, Va., los Laboratorios Harry Diamond, Washington, D.C., Arsenal Frank- ford, Philadelphia, PA., la Oficina de Investigación del Ejército, Dirham, S.C., Laboratorios de Investi- gación Balística, el Campo de Pruebas de Aberdeen, e Investigación y Desarrollo del Ejército de los EUA, en Ft. Belvoir. Los efectos médicos de los rayos lá- ser fueron estudiados en el Instituto de Investiga- ción del Ejército Walter Reed, en Ft. Knox, la Dirección General de Salud Pública y el Laborato- rio Lincoln.
Existía presión para progresar, Rusia estaba ex- perimentando con láseres. En los sesenta, científi- cos soviéticos anunciaron el desarrollo de un láser de cristal extremadamente poderoso que usaba fluoruro dopado con el disprosio de metal RNRE y que podía penetrar la niebla y las nubes sin ate- nuación. También están trabajando con láseres de intercambio en O, para causar detonaciones por un rayo láser enfocado, un desarrollo que elimina-
PHILLIP J. CORSO 167 ría el uso de cables entre el detonador y los sitios del disparo. Ellos experimentaron con espejos lí- quidos y han reportado obtener pulsos gigantes. Fuimos capaces de vaporizar acero de carbón mediante un rayo concentrado emitido por un vi- drio láser de alta energía de neodimio dopado. Cier- tos vidrios sirven como materiales anfitriones con materiales dopados (que contienen dopamina). El neodimio es uno de esos raros elementos. Los ru- sos encontraron neodimio en una pieza de metal que dicen que calló de un platillo volador. Noso- tros también encontramos ese raro metal en un OVNI.
Es evidente que la alta energía y las densidades de poder, combinadas con la capacidad de enfocar la energía en rayos estrechos, hace posible causar daño a distancia, a la velocidad de la luz. Se podría producir daño por fuego por dispositivos láser con un rayo de 1 segundo de arco de varios niveles de energía. En consecuencia, un láser de 50 joules podría iniciar incendios a distancias de una milla. Debido a lo estrecho del rayo, esencialmente se puede llevar toda la energía a que dé en el blanco. Los láser son capaces de producir temperaturas en materiales objetivo, varias veces más calientes que la superficie del sol. La alta intensidad de la
energía electromagnética resulta en gradientes de voltaje extremadamente altos y presiones de ra- diación de varias atmósferas. Estos tres efectos pro- ducen mecanismos destructivos capaces de deshacer toda clase de materiales. En una prueba en que un rayo láser incidió en una muestra de acero inoxi- dable, se formó un cráter en la superficie, donde el metal se vaporizó completamente y desapareció, y el efecto del rayo se extendió mucho más abajo del daño superficial. Inmediatamente debajo del cráter, el acero se derritió y se había transformado en acero fundido. Debajo de la zona derretida, el material había resultado parcialmente templado, evitando así los efectos de cualquier tratamiento térmico.
Un ancho de banda del 0.1 % sería suficiente para realizar 100 millones de conversaciones telefóni- cas simultáneas en un solo rayo de luz. Un rayo de un segundo de arco se podría detectar a una dis- tancia de 48 mil millones de kilómetros por un len- te colector de 7.62 cm de diámetro.
Durante la década 1960 - 1970, los científicos militares buscaban la "Irrupción en lo práctico" de un fenómeno sorprendente (iáser) que podía re- volucionar el disparo de armas y misiles, comunica- ciones, elaboración de mapas, operaciones de
PHILLIP J. CORSO 169 i computadora, medicina y otros campos. Incluso de
podría desarrollar una pistola de rayos o arma "zap." (Zap se usa en inglés coloquial para descri- bir algo que desaparece instantáneamente.) Estos avances, sin exageración, podrían ser espectacula- res e incluso milagrosos.
En 1964, el ejercito diseñó un range finder lo su- ficientemente pequeño para que lo pudiera car- gar un soldado. En 1965, un rayo de luz láser, no más ancho que un lápiz, retransmitió simultánea- mente las señales de audio y video recibidos de siete canales de televisión que transmitían desde el Empire State. En 1966 el Ejército tenía un enlace de comunicación experimental de alta velocidad que podía transmitir 10 millones de pulsos por se- gundo. También, en 1966, los Laboratorios Harry Diamond estaban trabajando en tecnologías de rayo láser aplicadas a la detección de intrusos, in- cluyendo vigilancia de áreas mediante un radar de rango limitado y medidas de altitud de corto ran- go. En 1967 el ejército estaba usando pistolas láser como equipo estándar para simular cañones en tanques pesados para artilleros en capacitación. En 1968, Estados Unidos pusieron una nave en órbita para medir el tamaño y forma de la Tierra, el vehí- culo llevaba espejos especiales de cuarzo para re-
flejar rayos láser enviados desde estaciones en tie- rra para determinar la posición del vehículo en el espacio. Este método se llama "interferometría."
Sin embargo, en 1968 se determinó que había importantes daños inherentes al uso de láser. El rayo es tan intenso que puede dañar la retina. La mayo- ría de los tejidos humanos tienen capacidad de cu- rarse y regenerarse, pero no la retina. La exposición, incluso durante una fracción de segundo, puede causar quemaduras que enceguezcan permanente- mente. Mucho del daño retinal se parece al causa- do por efecto térmico, como el que ocasiona una observación muy cercana de un bólido atómico o la observación del sol sin protección. Aún más perturbador era el hecho de que una persona que estuviera absorbiendo la radiación dañina acciden- talmente, ni siquiera se daría cuenta. No hay dolor asociado a la exposición, ni siquiera un encegueci- miento notable por destello ni daño posterior. Adicionalmente a los efectos térmicos que surgen de la presión y las ondas de choque, también cau- san efectos fotoquí-micos y fotobiológicos en el cuer- po humano (efectos de la luz en la vida, plantas y radiación electromagnética en reactividad química). Por el contrario, en 1968 se concluyó que los lá- ser ofrecían la esperanza de avances médicos inte-
PHILLIP J. CORSO 171 resantes y significativos. Dosis controladas de ra- diación láser han sido usadas con gran éxito para "soldar" y restaurar retinas desprendidas y caute- rizar heridas en fracción de segundos. En trabajos experimentales, energía láser finamente enfocada ha sido usada para destruir y remover tejidos ma- lignos. En otros esfuerzos experimentales, tumo- res implantados en el hígado y el abdomen, difíciles de alcanzar y que normalmente no se pueden eli- minar con cirugía convencional, han sido elimina- dos mediante un pulso láser. Los láser han eliminado tatuajes y tumores de piel y han vuelto a juntar vasos sanguíneos sin detener el flujo de la sangre. En la importante área del ojo, el tratamiento se facilita por el fino enfoque del rayo láser y por el factor de que el rayo se puede transmitir a través del frente del ojo y el cirujano puede observar ins- tantáneamente el efecto del rayo.
Cuando el rayo dio en mi ojo, escuché un so- nido distante causado por la explosión indu- cida por el láser en la parte de atrás de mi globo ocular. Mi visión se oscureció casi inme- diatamente por los flujos de sangre que flo- taron en el humor vitreo, y por lo que parecían ser partículas de materia en el mismo. Era
como ver el mundo a través de una pecera redonda llena de glicerol en donde se habían mezclado, parcialmente, un cuarto de litro de sangre y un puñado de pimienta negra. Tuve un dolor local a los pocos minutos del acci- dente, pero no se volvió inaguantable. La respues- ta más inmediata tras tal accidente es el horror. Como veterano de la guerra de Vietnam, he visto varias escenas terribles de carnicería humana, pero ninguna me afectó tanto como ver el mundo a tra- vés de mi globo ocular lleno de sangre. Tras el acci- dente entré en estado de shock, como es típico en los accidentes con lesiones personales.
Dr. C. David Decker
Con los peligros del láser de bajo poder, el ojo es la parte más vulnerable de la anatomía humana. Los riesgos del láser en los ojos involucran prima- riamente la cornea y la retina, incluyendo la fóvea. La cornea se puede quemar o ampollar, o se pue- den f o r m a r cataratas inducidas por láser. El ultravioleta tiene la característica adicional de in- fligir un daño retardado, un fenómeno más o me- nos paralelo a la quemadura solar, en que el daño no es inmediatamente aparente. La amenaza de daño accidental o deliberado por una irradiación
PHILLIP J. CORSO 173 láser de bajo poder es real, y se deben desarrollar medios de protección antes de que los soldados sufran heridas de láser en combate. Desde 1980 hemos avanzado mucho en ofrecer esta protección a nuestras tropas de combate.
DEW: ARMAS DE ENERGÍA DIRIGIDA LA GUERRA DE LAS ESTRELLAS
Las posibilidades para la milicia eran enormes. Es natural que el ejército esté interesado en las ar- mas, que después de todo, son las herramientas del oficio. La energía dirigida en forma de láser, microondas (radio frecuencia) y rayos de partícu- las, muestran grandes promesas en el desarrollo de las armas que los ejércitos del futuro usarán para luchar. En los 20 años posteriores a 1980, se hicie- ron grandes avances en esta línea. Una revolución tecnológica estaba ocurriendo en el campo de los armamentos militares. Este concepto enteramente nuevo de armamento promete dar a los militares una nueva capacidad mejorada en el campo de batalla.
Las armas DEW se transmiten al objetivo a 300,000 kilómetros por segundo. Se acoplan a un objetivo a la velocidad del sonido, 331 metros por segundo.
En el tiempo que le toma a la energía DEW llegar al objetivo, éste se habría movido un milímetro. El arma tendría virtualmente un tiempo de vuelo cero. Los problemas de trayectoria y dirección serían elimina- dos. Láser de alta energía causarían una sobrecarga térmica en el objetivo, haciendo que éste se derri- tiera. El rayo láser haría que un objetivo óptico "en- loqueciera." El objetivo óptico enloquecería en menos tiempo que un ojo parpadea.
Las armas de radio frecuencia rodearían el objeti- vo con una radiación intensa que introduciría un vol- taje letal en los circuitos electrónicos. Todos los sistemas no endurecidos que incorporaran circuitos integrados serían particularmente susceptibles.
En 1966 las consolas de comando en el centro de lanzamiento en Great Falls, Montana, indicaban que ninguno de los diez misiles se podía lanzar debido a una "condición de falla" en los misiles y sistemas de orientación. Aparecieron fallas idénticas el 5 y el 20 de marzo de 1967 en Malstrom AFB, Montana. Se reportó la detección de un OVNI mediante un radar en el área. La radiación excesiva también podría cau- sar que misiles Minuteman "no endurecidos" se vol- caran en sus silos, causando serios daños. En 1964, los OVNIS destruyeron un misil Atlas en Vandenberg AFB. Nuevamente, en 1973, hubo una interferencia
PHILLIP J. CORSO 175 en el lanzamiento de misiles de Vandenberg a Kwajalein. Interferencias idénticas pueden ser cau- sadas por láser de tipo rayo en nuestras armas de radio frecuencia.
En aplicaciones espaciales, un rayo de partículas se propaga bien (exoatmósfera) en la atmósfera (endoatmósfera). Un rayo de partículas cargado con iones debe abrir paso delante del láser de alto po- der. Por lo tanto, los requerimientos de la tecnolo- gía DEW en el espacio no son los que se necesitan en un campo de batalla táctico. Las DEW en el espa- cio nos podrían proporcionar una nueva capacidad contra armas ofensivas basadas en el espacio ya que los efectos de estas armas podrían entrar en un ve- hículo espacial y hacerlo explotar desde adentro.
Las aplicaciones espaciales de DEW son una meta altamente deseable. Sustancias químicas de longi- tud de onda más corta y láser excímeros son desea- bles para uso en el espacio ya que no penetran en la atmósfera baja. El ejército ha dado un paso gigante al apropiarse de esta nueva tecnología. Las armas tipo rayo ya no son parte de la ciencia ficción.